{"id":7542,"date":"2016-02-05T04:03:01","date_gmt":"2016-02-05T09:03:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/amon-amonitas\/"},"modified":"2016-02-05T04:03:01","modified_gmt":"2016-02-05T09:03:01","slug":"amon-amonitas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/amon-amonitas\/","title":{"rendered":"AMON, AMONITAS"},"content":{"rendered":"<p>El origen del pueblo amonita se atribuye en la Escritura a la relaci\u00f3n incestuosa de Lot con su hija menor (Gn. 19:36-38). Los amonitas habitaron el \u00e1rea norte y este de Moab en la regi\u00f3n entre el Am\u00f3n y el Jaboc. Su ciudad capital se conoci\u00f3 como Rab\u00e1 o Rabat-Am\u00f3n, el Amm\u00e1n moderno.<br \/>\nAm\u00f3n fue frecuentemente hostil hacia Israel (v\u00e9anse Dt. 23:3, 4; Jue. 8:13; 2 S. 10:1\u201319; Neh. 4:3). El rey asirio Senaquerib conquist\u00f3 Am\u00f3n durante su campa\u00f1a en Asia occidental (705  a. de J.C. ) y Pudiel de Am\u00f3n pag\u00f3 tributo a Asarhad\u00f3n (690  a. de J.C. ). Un amonita, Tob\u00ed\u00adas, obstaculiz\u00f3 la reconstrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n por los jud\u00ed\u00ados que hab\u00ed\u00adan regresado del exilio (Neh. 2:10, 19; 4:3, 7). Los amonitas se incorporaron al imperio romano y sobreviven hoy como una de las muchas estirpes que forman los antepasados de los \u00e1rabes palestinos.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Arqueol\u00f3gico<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Am\u00f3n (heb. <\/span><span style=''>&#723;amm\u00f4n<\/span><span lang=ES style=''>) se llamaban los descendientes de Ben-ammi, el hijo menor de Lot, que tuvo de su hija, nacido en una cueva cerca de Zoar (Gn. 19.38). Se los consideraba parientes de los israelitas, quienes ten\u00edan orden de tratarlos con bondad (Dt. 2.19).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En \u00e9pocas primitvas los amonitas ocuparon el territorio de los zomzomeos, entre los r\u00edos Arn\u00f3n y Jaboc (Dt. 2.20\u201321, 37; 3.11). M\u00e1s tarde los amorreos se apoderaron de parte de ese territorio, y los amonitas se vieron reducidos a una zona al E del r\u00edo Jaboc (Nm. 21.24; Dt. 2.37; Jos. 12.2; 13.10, 25; Jue. 11.13, 22). La arqueolog\u00eda muestra que los amonitas, al igual que otros, rodeaban sus territorios con peque\u00f1as fortalezas (Nm. 21.24).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Israel no conquist\u00f3 Am\u00f3n en la \u00e9poca del \u00e9xodo (Dt. 2.19, 37; Jue. 11.15). No obstante, los amonitas fueron condenados por haberse unido a los moabitas en la contrataci\u00f3n de Balaam, y se les prohibi\u00f3 entrar en la congregaci\u00f3n de Israel hasta la 10<\/span><span style=' '>\u00aa<\/span><span lang=ES style=' '> generaci\u00f3n (Dt. 23.3\u20136).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Su ciudad principal fue Rab\u00e1, la <etiqueta id=\"#_ftn460\" name=\"_ftnref460\" title=\"\">mod. Amm\u00e1n (* <\/etiqueta><span style='text-transform:uppercase'>Rab\u00e1<\/span>), donde se encontraba el sarc\u00f3fago de mineral de hierro (\u201ccama de hierro\u201d) perteneciente a Og, el rey de Basa\u00e1n (Dt. 3.11).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En la \u00e9poca de los jueces, los amonitas ayudaron a Egl\u00f3n de Moab a capturar territorio israelita (Jue. 3.13). Adem\u00e1s, en el per\u00edodo de Jeft\u00e9, invadieron tierras israelitas al E del Jord\u00e1n (Jue. 11) pero fueron expulsados. Su religi\u00f3n influy\u00f3 sobre algunos israelitas (Jue. 10.6), lo que provoc\u00f3 la opresi\u00f3n amonita en Galaad, resultado de lo cual fue la campa\u00f1a de Jeft\u00e9 (Jue. 10). Posteriormente Nahas, rey de los amonitas, rode\u00f3 Jabes de Galaad poco antes de la coronaci\u00f3n de Sa\u00fal, quien reuni\u00f3 a Israel y lo derrot\u00f3 (1 S. 11.1\u201311; 12.12; 14.47). Algunos a\u00f1os m\u00e1s tarde Nahas se hizo amigo de David (2 S. 10.1\u20132), pero su hijo Han\u00fan rechaz\u00f3 una visita amistosa de los embajadores de David y los insult\u00f3. Contrat\u00f3 mercenarios sir. y march\u00f3 a la guerra, pero Joab y Abisai, generales de David, los vencieron (2 S. 10; 1 Cr. 19). Un a\u00f1o despu\u00e9s los israelitas capturaron Rab\u00e1, la capital amonita (2 S. 12.26\u201331; 1 Cr. 20.1\u20133) y pusieron a trabajar al pueblo. Algunos amonitas se hicieron amigos de David, sin embargo, p. ej. Sobi hijo de Nahas, que se preocup\u00f3 por \u00e9l cuando hu\u00eda de Absal\u00f3n (2 S. 17.27, 29), y Selec, que fue uno de sus 30 valientes (2 S. 23.37; 1 Cr. 11.39).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Salom\u00f3n incluy\u00f3 mujeres amonitas en su har\u00e9n, y ador\u00f3 a *Milcom (*Milcom), su dios (1 R. 11.1, 5, 7, 33). Un amonita, Naama, fue la madre de Roboam (1 R. 14.21, 31; 2 Cr. 12.13).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En los d\u00edas de Josafat los amonitas se unieron a los moabitas y edomitas en una incursi\u00f3n contra Jud\u00e1 (2 Cr. 20.1\u201330). Alrededor del a\u00f1o 800 a.C. Zabad y Jozabad, hijos de una mujer amonita, conspiraron para asesinar a Jo\u00e1s rey de Jud\u00e1 (2 Cr. 24.26). Posteriormente Uz\u00edas y Jotam de Jud\u00e1 recibieron tributo de los amonitas (2 Cr. 26.8; 27.5). Jos\u00edas profan\u00f3 el lugar alto que hab\u00eda erigido Salom\u00f3n (2 R. 23.13). Los amonitas se unieron a otros para hostilizar a Joacim (2 R. 24.2) y, despu\u00e9s de la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n en el a\u00f1o 586 a.C., su rey Baalis provoc\u00f3 m\u00e1s problemas (2 R. 25.25; Jer. 40.11\u201314). Fueron violentamente atacados por los profetas como enemigos inveterados de Israel (Jer. 49.1\u20136; Ez. 21.20; 25.1\u20137; Am. 1.13\u201315; Sof. 2.8\u201311).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Despu\u00e9s del retorno del exilio Tob\u00edas, gobernador de Am\u00f3n, dificult\u00f3 la construcci\u00f3n de los muros dirigida por Nehem\u00edas (Neh. 2.10, 19; 4.3, 7). Esdras y Nehem\u00edas censuraron el casamiento entre jud\u00edos y amonitas (Esd. 9.1\u20132; Neh. 13.1, 23\u201331). Los amonitas sobrevivieron hasta el ss. II a.C. por lo menos, ya que Judas Macabeo luch\u00f3 contra ellos (1 Mc. 5.6).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Nuevamente se produjo la ocupaci\u00f3n sedentaria de la zona a principios del s. XIII a.C., despu\u00e9s de una interrupci\u00f3n casi completa durante varios siglos. Algunas tumbas de la edad de bronce media del s. XVII al XVI a.C., un santuario cerca de Amm\u00e1n, y los niveles de ocupaci\u00f3n en la ciudad de la edad del bronce tard\u00eda, sugieren una limitada ocupaci\u00f3n antes del s. XIII. Hubo un gran resurgimiento de la vida urbana a principio de la edad del hierro, evidenciado por un conjunto de peque\u00f1as torres-fortalezas circulares construidas con grandes piedras. Otras estructuras del per\u00edodo eran cuadradas o rectangulares. Se han investigado varios asentamientos, cada uno de los cuales se compon\u00eda de varias casas de bloques de pedernal junto a una o m\u00e1s torres, p. ej. Jirbet Morbat Bedr\u00e1n. Evidentemente la ocupaci\u00f3n amonita fue intensa durante el per\u00edodo del hierro II (840\u2013580 a.C.). Durante el s. VII .C. Am\u00f3n floreci\u00f3 bajo control as., como lo demuestran numerosas referencias en documentos asirios. Am\u00f3n pag\u00f3 tributo a Asiria en medida considerable. Las tumbas encontradas en la regi\u00f3n de Amm\u00e1n evidencian una elevada cultura material, a juzgar por la alfarer\u00eda, los ata\u00fades de antropoides, los sellos, las estatuas, los figurines, etc. Un reciente volumen de material escrito, que incluye sellos (s. VII a.C.), una botella de cobre con inscripciones procedente de Sir\u00e1n (ca. 600 a.C.) y una inscripci\u00f3n fragmentaria de ocho l\u00edneas en la ciudadela de Amm\u00e1n (s. IX a.C.), muestran un lenguaje similar al heb., pero con una escritura con influencia arm. La botella de cobre conten\u00eda semillas de trigo escanda, trigo de panificaci\u00f3n, cebada descascarada de seis hileras, y tres tipos de hierbas cultivadas que usaban los amonitas en el s. VI a.C. Por lo menos once reyes amonitas pueden citarse actualmente sobre la base de datos suministrados por diversas fuentes.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los trabajos arqueol\u00f3gicos sugieren que la ocupaci\u00f3n sedentaria fue interrumpida por las campa\u00f1as babil\u00f3nicas del s. VI a.C., y que no volvi\u00f3 a producirse hasta el siglo III. Grupos beduinos ocuparon la zona hasta la llegada de los Tob\u00edadas (ss. IV a II a.C.), los nabateos (s. I a.C.), y los romanos (s. I a.C. \u2013 s. III <etiqueta id=\"#_ftn461\" name=\"_ftnref461\" title=\"\">d.C.).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><i><span lang=ES style=''>\u00b0AHWB<\/span><\/i><span lang=ES style=''>; M. Ch\u00e1vez, <i>Enfoque arqueol\u00f3gico del mundo de la Biblia<\/i>, 1976; <i>\u00b0DBA<\/i>; <etiqueta id=\"#_ftn462\" name=\"_ftnref462\" title=\"\"><i>\u00b0EBDM<\/i><\/etiqueta>, t(t). I, <etiqueta id=\"#_ftn463\" name=\"_ftnref463\" title=\"\">art. \u201cAmm\u00f3n\u201d.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>W. F. Albright, <i>Miscellanea Biblica B. Ubach<\/i>, 1953, pp. 131ss.; P. Bordreuil, <i>Syria<\/i> 50, 1973, pp. 181\u2013195 (sellos); G. Garbini, <etiqueta id=\"#_ftn464\" name=\"_ftnref464\" title=\"\"><i>Ann. de I\u2019Inst<\/i><\/etiqueta>. <i>Or. Napoli<\/i> 20, 1970, pp. 249\u2013257; <etiqueta id=\"#_ftn465\" name=\"_ftnref465\" title=\"\">id., <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn466\" name=\"_ftnref466\" title=\"\"><i>JSS<\/i><\/etiqueta> 19, 1974, pp. 159\u2013168; N. Glueck, <i>The Other Side of Jordan<\/i>, 1949; id., <i>AASOR<\/i> 18, 19, 25\u201328; P. C. Hammond, <etiqueta id=\"#_ftn467\" name=\"_ftnref467\" title=\"\"><i>BASOR<\/i><\/etiqueta> 160, 1960, pp. 38\u201341; S. H. Horn, <i>BASOR<\/i> 193, 1967, pp. 2\u201313; G. M. Landes, <i>BA<\/i> 24.3, 1961, pp. 66\u201368; H. O. Thompson, <etiqueta id=\"#_ftn468\" name=\"_ftnref468\" title=\"\"><i>AJBA<\/i><\/etiqueta> 2.2, 1973, pp. 23\u201328; id. y F. Zayadine, <i>BASOR<\/i> 212, 1973, pp. 5\u201311.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>J.A.T.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El origen del pueblo amonita se atribuye en la Escritura a la relaci\u00f3n incestuosa de Lot con su hija menor (Gn. 19:36-38). Los amonitas habitaron el \u00e1rea norte y este de Moab en la regi\u00f3n entre el Am\u00f3n y el Jaboc. Su ciudad capital se conoci\u00f3 como Rab\u00e1 o Rabat-Am\u00f3n, el Amm\u00e1n moderno. 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