{"id":7731,"date":"2016-02-05T04:08:35","date_gmt":"2016-02-05T09:08:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/moab-moabitas\/"},"modified":"2016-02-05T04:08:35","modified_gmt":"2016-02-05T09:08:35","slug":"moab-moabitas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/moab-moabitas\/","title":{"rendered":"MOAB, MOABITAS"},"content":{"rendered":"<p>El antiguo Moab era el territorio entre el mar Muerto y el desierto siro-ar\u00e1bigo al oriente y los residentes oriundos del imperio semita que ocuparon la region  ca.  1300\u2013600  a. de J.C. , fueron conocidos como moabitas.<br \/>\nI. Geografia. Las fronteras de Moab, en dos lados, estaban bien definidas y establecidas por barreras geogr\u00e1ficas; al oeste estaba el mar Salado (mar Muerto) y la parte baja del Jord\u00e1n; sobre el sur estaba el gran ca\u00f1\u00f3n del arroyo Zered que divid\u00ed\u00ada Moab de Edom. Hacia el oriente, donde la meseta f\u00e9rtil se desvanec\u00ed\u00ada lentamente en el desierto, una red de fortalezas lim\u00ed\u00adtrofes m\u00e1s o menos delineaba la extensi\u00f3n de su territorio. El profundo ca\u00f1\u00f3n de Arn\u00f3n pareciera haber tenido un efecto similar de estabilidad para la frontera del norte y en realidad constituy\u00f3 tanto el l\u00ed\u00admite tradicionalmente reconocido para su tierra como una barrera detr\u00e1s de la cual pod\u00ed\u00adan retirarse en tiempos de problemas. Sin embargo, fueron las llanuras f\u00e9rtiles y los altiplanos al norte que la tentaron a dejar atr\u00e1s sus barreras naturales y dar rienda suelta a sus ambiciones expansionistas. Por lo tanto, sus l\u00ed\u00admites en este lado fluctuaron de acuerdo con sus fortunas pol\u00ed\u00adticas entre el Arn\u00f3n y el Wadi Minrin frente a Jeric\u00f3. Aun en su extensi\u00f3n m\u00e1s grande, sin embargo, el territorio de Moab probablemente nunca excedi\u00f3 los 97 a 105  kms.  de longitud y los 40 a 48  kms.  de ancho.<br \/>\nLa mayor parte del territorio es un altiplano de suaves ondulaciones, alcanzando un promedio de 915  mts.  de altura y gradualmente elev\u00e1ndose en forma escalonada de norte a sur. El borde del altiplano se lanza muy precipitosamente hacia el mar Muerto en el oeste, pero las faldas casi lo hacen imperceptiblemente hacia el desierto sobre el oriente. Aqu\u00ed\u00ad y all\u00ed\u00ad valles de lados muy escarpados hienden la porci\u00f3n occidental de la tierra plana en su precipitaci\u00f3n hacia la costa del mar Muerto. De estos escarpados el m\u00e1s espectacular es la garganta del Arn\u00f3n la cual en su m\u00e1ximo, alcanza    kms.  de profundidad y tiene como 5  kms.  de ancho en sus bordes superiores. El suelo rojizo y caf\u00e9 oscuro del altiplano es f\u00e9rtil, especialmente en la parte norte del territorio y la lluvia de la temporada de invierno (que promedia entre 41 y 51  cms.  pero disminuye r\u00e1pidamente hacia el desierto en el oriente), es normalmente suficiente para madurar el trigo y la cebada. En los veranos secos, sin embargo, la tierra es apropiada s\u00f3lo para apacentar las ovejas y cabras, de suerte que a trav\u00e9s de su historia las ovejas han sido una de las principales riquezas del pa\u00ed\u00ads.<br \/>\nDos \u00e1reas planas adyacentes a la costa del *mar Muerto, y muy diferentes en car\u00e1cter al distrito del altiplano merecen una nota especial. Una est\u00e1 al suroriente de la pen\u00ed\u00adnsula (Lis\u00e1n) que se extiende dentro del mar aproximadamente a dos tercios de su costa oriental; la otra, llamada las \u2020\u0153llanuras de Moab\u2020\u009d, se extiende hacia el norte del mar hasta el Wadi Minrin y desde el Jord\u00e1n hasta las faldas en el oriente. Cada una de estas llanuras est\u00e1 a s\u00f3lo pocos metros del nivel del mar Muerto ( ca.  395  mts.  bajo el nivel del mar) y es por lo tanto extremadamente caliente y pr\u00e1cticamente carente de precipitaciones. Sin embargo, cada una es atravesada por peque\u00f1os arroyos los cuales hacen posible un cultivo de irrigaci\u00f3n. Fue en la segunda de estas \u00e1reas, las llanuras de Moab, que Israel estuvo acampado inmediatamente antes de cruzar el Jordan para entrar a Cana\u00e1n.<br \/>\nLa naturaleza geogr\u00e1fica y la posici\u00f3n de Moab hicieron posible que su mayor arteria de viajes fuera seguir la ruta de norte a sur a trav\u00e9s del antiplano central. El curso de este \u2020\u0153Camino Real\u2020\u009d de la edad del hierro fue precedido por una ruta de la edad del bronce y seguido por el camino romano de Trajano. Hoy la moderna autopista es s\u00f3lo una sucesora de estas tres. Las ciudades principales del territorio estaban situadas al lado o cerca de este camino. Kir Haroseth (la moderna Kerak), la capital de Moab y su fuerte principal, dominaba el alto baluarte entre el Arn\u00f3n y el Zered En el populoso altiplano al norte del Arn\u00f3n, Dib\u00f3n, Medeba y Heshbon se encontraban las mayores colonizaciones moabitas.<br \/>\nII. Prehistor\u00ed\u00ada. Moab fue originalmente habitada por un pueblo de estatura gigantesca llamado Refaim en la Biblia. Los moabitas los conocieron como Emim (Dt. 2:10 y sigtes.). Tales tradiciones de una raza de gigantes abor\u00ed\u00adgenes fueron probablemente inspiradas en parte por las tumbas megal\u00ed\u00adticas (dolmenes) y enormes piedras paradas (menhires) del per\u00ed\u00adodo prehist\u00f3rico, las cuales se encuentran todav\u00ed\u00ada, en cantidades significativas, en la regi\u00f3n moabita. Monumentos megal\u00ed\u00adticos de esta clase se encuentran en varias partes del mundo y en donde se han conservado tradiciones acerca de ellos, inevitablemente involucran gigantes.<br \/>\nLa ocupaci\u00f3n sedentaria aparece en la altiplanicie moabita durante los primeros siglos del tercer milenio  a. de J.C.  Esta civilizaci\u00f3n, de la edad del bronce inferior, estuvo caracterizada por un n\u00famero de sitios fuertemente amurallados estrat\u00e9gicamente escogidos por su potencial defensiva y acceso al agua y normalmente situados para proteger la ruta de las caravanas de norte a sur la que atraves\u00f3 el altiplano moabita as\u00ed\u00ad como la totalidad de las tierras altas de la Transjordania. Esta ruta ofreci\u00f3 un camino a la invasi\u00f3n de los reyes mesopot\u00e1micos registrada en G\u00e9nesis 14. A estos reyes tambi\u00e9n se les atribuye, en el relato b\u00ed\u00adblico (Gn. 14:5), la dominaci\u00f3n de Refaim y Emim los cuales confrontaron en el curso de su invasion. La exploraci\u00f3n y excavaci\u00f3n han indicado que muchos sitios en Moab han sido ocupados durante la \u00faltima parte de la edad del bronce inferior (inmediatamente anterior al 2000  a. de J.C. ) y dos monumentos de la region, la estela de Shihan y la estela de Balu\u2020\u2122ah, parecen pertenecer a este mismo per\u00ed\u00adodo.<br \/>\nEn la parte final de la edad del bronce inferior, al terminar el tercer milenio, las \u00e1reas colonizadas de ambos lados del Jord\u00e1n fueron seriamente afectadas por las incursiones de elementos semin\u00f3madas. La enorme destrucci\u00f3n y abandono de ciudades y pueblos alcanz\u00f3 su cenit en el siglo XX y trajo la civilizaci\u00f3n de la edad inferior del bronce a su fin. Durante los primeros siglos del segundo milenio la ocupaci\u00f3n sedentaria fue r\u00e1pidamente restaurada al occidente del Jord\u00e1n al radicarse los nuevos colonos, pero en la regi\u00f3n de Moab y el resto de la Transjordania del sur, por algunos 600 a\u00f1os (1900\u20131300  a. de J.C. ) la vida n\u00f3mada continu\u00f3 siendo la forma de vida caracter\u00ed\u00adstica. Aunque la identidad de los reci\u00e9n llegados est\u00e1 sumergida en el misterio, algunos de sus nombres que se han conservado en registros de la \u00e9poca indican que eran una rama de los amorreos sem\u00ed\u00adticos del noroeste quienes, en ese tiempo, estaban moviliz\u00e1ndose a trav\u00e9s de la f\u00e9rtil media luna.<br \/>\nEn verdad, es enteramente probable que el nombre \u2020\u0153amorreo\u2020\u009d fuera una designaci\u00f3n bastante amplia de varios pueblos semejantes del norte de Mesopotamia y Siria de los cuales los moabitas y los hebreos fueron los descendientes posteriores. Una idea de tal relaci\u00f3n est\u00e1 contenida tal vez en el or\u00e1culo de Balaam (Nm. 24:17) en donde Moab aparece paralelo con los \u2020\u0153hijos de Set\u2020\u009d, quienes son posiblemente las tribus sem\u00ed\u00adticas ambulantes llamadas Sutu en varios textos mesopot\u00e1micos y egipcios del segundo milenio  a. de J.C.<br \/>\nEl relato del origen de los moabitas narrado en el Antiguo Testamento (Gn. 19:30-38) no es de ninguna ayuda especial para clarificar estas primeras relaciones y no se ha podido indagar nada concerniente a ellos de la etimolog\u00ed\u00ada de su nombre. Moab, el ep\u00f3nimo antepasado de los moabitas, aparece en G\u00e9nesis 19:37 como el hijo de Lot y la mayor de sus dos hijas. La derivaci\u00f3n del nombre es incierta. No se da ninguna etimolog\u00ed\u00ada en el texto hebreo; pero una etimolog\u00ed\u00ada popular, derivada del relato (Gn. 19:30-38), est\u00e1 indicada por la adici\u00f3n de \u2020\u0153el dicho de mi padre\u2020\u009d, despu\u00e9s del nombre \u2020\u0153Moab\u2020\u009d en el texto de la septuaginta, vers\u00ed\u00adculo 37. S\u00f3lo en esta referencia el nombre Moab se relaciona con una persona. En otras partes del Antiguo Testamento y en la literatura extrab\u00ed\u00adblica, el nombre, como tal, fue usado principalmente para referirse al pueblo. Era la costumbre que si un escritor deseaba referirse a su pa\u00ed\u00ads, usaba el nombre en conjunci\u00f3n con alguna designaci\u00f3n geogr\u00e1fica como \u2020\u0153tierra\u2020\u009d o \u2020\u0153territorio\u2020\u009d. Por lo tanto, parecer\u00ed\u00ada que el uso original de la palabra Moab era para designar un pueblo y que espor\u00e1dicamente despu\u00e9s el nombre fue usado para designar el territorio, que lleg\u00f3 a ser considerado como su patria. Si el escritor b\u00ed\u00adblico conserv\u00f3 este relato como una reflexion del desd\u00e9n israelita hacia los moabitas o simplemente para ofrecer su origen tradicional, en todo caso, el relato sirvi\u00f3 para enfatizar la relaci\u00f3n entre los dos pueblos.<br \/>\nAdem\u00e1s de su relaci\u00f3n por medio de Lot, quien era sobrino de Abraham, tanto el idioma como las costumbres testifican que los moabitas y los hebreos proven\u00ed\u00adan de un fondo sem\u00ed\u00adtico similar. El car\u00e1cter hebreo-fenicio del vocabulario y escritura de la *piedra moabita ( ca.  830  a. de J.C. ) indican que el moabita era un dialecto de una lengua sem\u00ed\u00adtica del noroeste que prevalec\u00ed\u00ada en Palestina y que era pr\u00e1cticamente id\u00e9ntico con el hebreo.<br \/>\nIII. Historia. Cerca del fin de la edad del bronce superior los varios grupos n\u00f3madas, que durante el curso de los siglos hab\u00ed\u00adan dominado ciertas regiones del sur de la Transjordania, empezaron a adoptar una forma de vida sedentaria y a establecer colonias permanentes. No fue sino hasta el siglo XIII  a. de J.C. , por lo tanto, que el reinado organizado de Moab se levant\u00f3 (al igual que los reinos vecinos de Edom, Am\u00f3n y el amorreo Sion) como est\u00e1 indicado por las exploraciones de Glueck y apoyado por las excavaciones de Dhiban (v\u00e9ase Dib\u00f3n). Adem\u00e1s, la primera menci\u00f3n de Moab en los registros contempor\u00e1neos se encuentra en las listas topogr\u00e1ficas egipcias de Rames\u00e9s II del siglo XIII ( ca.  1290\u20131224  a. de J.C. ). As\u00ed\u00ad, aunque Moab era relativamente joven en la familia b\u00ed\u00adblica de naciones, no obstante, preced\u00ed\u00ada a Israel, quien como grupo semin\u00f3mada, ten\u00ed\u00ada que pasarla en su viaje al norte a trav\u00e9s de la Transjordania en camino hacia la tierra prometida.<br \/>\nPara 1300  a. de J.C. , las ciudades amuralladas de Moab y las fortificaciones de las fronteras eran demasiado poderosas como para que Israel las desafiara (Dt. 2:9; Jue. 11:15, 18; 2 Cr. 20:10). Un poco antes de la llegada de Israel a la escena, sin embargo, todo Moab al norte del Arn\u00f3n fue subyugado por Seh\u00f3n, el gobernador amorreo de Hesb\u00f3n e incorporado a su reino (Nm. 21:26\u201330). Los israelitas, a su vez, desalojaron a Seh\u00f3n, de la regi\u00f3n (Dt. 2:24\u201336) y posteriormente la asignaron a las tribus de Rub\u00e9n y Cad (Nm. 32:2\u20135; 34\u201338; Jos. 13:8\u201310, 15\u201323) quienes reconstruyeron y pusieron nuevos nombres a muchas ciudades que anteriormente eran moabitas.<br \/>\nDespu\u00e9s de la conquista realizada por Seh\u00f3n, Israel acamp\u00f3 en las llanuras de Moab al oriente del Jord\u00e1n enfrente de Jeric\u00f3 (Nm. 22:1 y sigtes.). Cuando Israel estuvo all\u00ed\u00ad, Balac, rey de Moab, busc\u00f3, sin \u00e9xito, lanzar una maldici\u00f3n sobre ellos por medio de Balaam, resultando en su lugar, bendiciones para Israel (Nm. 22:24). Tambi\u00e9n mientras estuvieron all\u00ed\u00ad, Israel lleg\u00f3 a estar envuelto tanto en adulterio como en idolatr\u00ed\u00ada con Moab y Madi\u00e1n (Nm. 25:1-9). De aqu\u00ed\u00ad Mois\u00e9s ascendi\u00f3 al monte Nebo, contempl\u00f3 la tierra prometida, muri\u00f3 y fue sepultado en el valle al otro lado de Bet-peor. Todos estos eventos se describen como aconteciendo en la tierra de Moab (Nm. 22:1; 25:1; Dt. 34:1, 5, 6), lo que indica que ni el dominio amorreo ni el de los israelitas del antiguo territorio moabita al norte del Arn\u00f3n impidieron seriamente el establecimiento de los moabitas aqu\u00ed\u00ad.<br \/>\nEl dominio moabita sobre esta regi\u00f3n fue restaurado durante el per\u00ed\u00adodo de los \u2020\u0153jueces\u2020\u009d y aun extendido al otro lado del Jord\u00e1n hasta incluir a Jeric\u00f3 (ciudad de las palmas, v\u00e9ase Jue. 3:12-14), lo cual produjo una opresi\u00f3n sobre Israel de dieciocho a\u00f1os. De esta opresi\u00f3n, Israel fue librado en conexi\u00f3n con el asesinato de Egl\u00f3n, rey de Moab, por Aod y las fuerzas ocupantes fueron prontamente despachadas. Sin embargo, los moabitas aparentemente permanecieron en control de sus posiciones al oriente del Jord\u00e1n y para el siglo XI hab\u00ed\u00adan absorbido virtualmente la tribu de Rub\u00e9n. Sin embargo, que no todo fue enemistad entre Moab e Israel durante este per\u00ed\u00adodo, surge de la presentaci\u00f3n amistosa del libro de Rut.<br \/>\nLas relaciones moabitas-israelitas durante el per\u00ed\u00adodo del reino unido fueron, generalmente, caracterizadas por el dominio de Israel. Aunque Sa\u00fal goz\u00f3 de algunos avances contra Moab (1 S. 14:47), David les infligi\u00f3 severas derrotas, reduci\u00e9ndolos al estado de vasallos (2 S. 8:2; 1 Cr. 18:2, 11). Esta relaci\u00f3n fue aparentemente mantenida bajo Salomon quien tambi\u00e9n incluy\u00f3 mujeres moabitas en su bien surtido har\u00e9n y construy\u00f3 un altar a su dios, Quemos, en las inmediaciones del templo de Jerusal\u00e9n (1 R. 11:1, 7).<br \/>\nLa disensi\u00f3n e incertidumbre que siguieron a la divisi\u00f3n de la monarqu\u00ed\u00ada israelita aparentemente permitieron a Moab reconquistar su independencia. Esta fue de corta duraci\u00f3n, sin embargo, ya que con la llegada de Omri ( ca.  876) al trono del reino del norte, la situation pol\u00ed\u00adtica de Israel mejor\u00f3 y Moab fue nuevamente reducido a un estado vasallo, teniendo que pagar a Israel un pesado tributo anual en ovejas y lanas (2 R. 3:4).<br \/>\nEn cuanto a los eventos de la mitad del siglo IX  a. de J.C. , el Antiguo Testamento est\u00e1 suplementado por la *piedra moabita de Dib\u00f3n, la cual nos informa que los israelitas ocuparon el territorio moabita del norte del Arn\u00f3n por cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s de la conquista de Omri. Moab se rebel\u00f3 con \u00e9xito; sin embargo, durante el reinado de Mesa, quien se despoj\u00f3 del yugo de Israel, reconstruy\u00f3 muchas ciudades capturadas (algunas veces empleando prisioneros israelitas) y gobern\u00f3 sobre ellos desde su ciudad capital de Dib\u00f3n.<br \/>\nDesde el punto de vista israelita la revuelta de Mesa produjo casi un desastre al hacer frente a una coalici\u00f3n de los reyes de Israel, Jud\u00e1 y Edom y fue salvada s\u00f3lo por la m\u00e1s dr\u00e1stica de las medidas, el sacrificio de su hijo y heredero al trono (2 R. 3:24-27). El resultado final fue el retiro de Israel y sus aliados del territorio moabita. Despu\u00e9s de esto, parece que bandas de merodeadores moabitas ocasionalmente invadieron Israel (2 R. 13:20 y sigte.).<br \/>\nLa fortuna de los moabitas declin\u00f3 con el aumento de la fortaleza de Israel y Jud\u00e1 durante la primera mitad del siglo VII  a. de J.C. , pero se restableci\u00f3 en la segunda mitad del siglo cuando las intrigas y guerras debilitaron a sus vecinos al oeste del Jord\u00e1n. La dominaci\u00f3n asiria del \u00e1rea siro-palestina regres\u00f3 bajo Tiglat-pileser III ( ca.  738  a. de J.C. ), quien procedi\u00f3 a colocar a Moab ( ca.  733  a. de J.C. ) y sus vecinos bajo tributo. Presumiblemente esta relaci\u00f3n tributaria continu\u00f3 por m\u00e1s de un siglo (tal vez no siempre sin beneficio) ya que los registros asirios de Senaquerib, Esar-Haddon y Asurbanipal tambi\u00e9n mencionan reyes moabitas entre sus vasallos ( ANET , p\u00e1gs. 281, 287, 291, 294, 298).<br \/>\nUn per\u00ed\u00adodo de lucha civil en Asiria, cerca de la mitad del reinado de Asurbanipal ( ca.  650  a. de J.C. ), facilit\u00f3 a las tribus \u00e1rabes del desierto sirio la oportunidad de invadir y devastar a Moab y mucha de la Transjordania. Aunque Moab sobrevivi\u00f3 a la invasi\u00f3n y aun envi\u00f3 a un jefe \u00e1rabe capturado a la capital asiria en cadenas ( ANET , p\u00e1g. 198), el territorio fue probablemente suficientemente debilidado como para acelerar seriamente su ca\u00ed\u00adda como estado aut\u00f3nomo. Isa\u00ed\u00adas 15, 16 y Jerem\u00ed\u00adas 48 posiblemente reflejan una endecha contempor\u00e1nea describiendo el destino de Moab en relaci\u00f3n con estos eventos.<br \/>\nN\u00ed\u00adnive cay\u00f3 en 612  a. de J.C. , y con el establecimiento de la autoridad de Babilonia sobre la porci\u00f3n siro-palestina del ca\u00ed\u00addo imperio asirio en 605  a. de J.C. , tanto Jud\u00e1 como Moab, r\u00e1pidamente transfirieron su lealtad al nuevo se\u00f1or. Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde Jud\u00e1 se rebel\u00f3, pero bandas de moabitas estaban entre los leales vasallos enviados para invadir a Jud\u00e1 en represalia (2 R. 24:2). Una larga historia de enemistad, inhospitalidad y colaboraci\u00f3n con los enemigos de Jud\u00e1 trajo tales or\u00e1culos de juicio contra Moab como los que se encuentran en Isa\u00ed\u00adas 15 y 16, Sofon\u00ed\u00adas 2:8\u201311, Jerem\u00ed\u00adas 48 y Ezequiel 25:8\u201311.<br \/>\nPoco despu\u00e9s del 597  a. de J.C. , Jud\u00e1 particip\u00f3 con Moab y otros en ciertas intrigas contra Babilonia (Jer. 27:1\u201311) lo cual dio como resultado la rebeli\u00f3n de Jud\u00e1 y la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n en 587  a. de J.C.  Moab no sufri\u00f3 una devastation similar en esta ocasi\u00f3n, tal vez debido a que abandon\u00f3 la causa que hab\u00ed\u00ada ayudado a instigar. Sin embargo, su suerte no parece haberse demorado, porque Josefo (Ant. V. ix.7) conserva un relato que indica que Nabucodonosor derrot\u00f3 a Moab en su 13er. a\u00f1o (582  a. de J.C. ), el cual corresponde al a\u00f1o en el cual Nebuzarad\u00e1n, capit\u00e1n de su guardia, deport\u00f3 el tercer grupo de cautivos de Jud\u00e1 (Jer. 52:30). La exploraci\u00f3n arqueol\u00f3gica y los registros de la excavaci\u00f3n concuerdan con las evidencias literarias de que a comienzos del siglo VI  a. de J.C. , Moab ces\u00f3 de existir como naci\u00f3n. Despu\u00e9s de m\u00e1s de setecientos a\u00f1os de vida nacional organizada, la tierra regres\u00f3 al dominio de los n\u00f3madas.<br \/>\nIV. Religi\u00f3n. Aunque las fuentes de informaci\u00f3n sobre la religi\u00f3n moabita son pocas, contienen vestigios de una semejanza cercana a la religi\u00f3n de los canaanitas. La presencia de nombres de lugares como Bamot-baal (Nm. 22:41), Bet-baal-peor (Jos. 13:20) y Bet-baal-me\u00f3n (Jos. 13:17; M.I. 30) indican la adoraci\u00f3n del Baal canaanita o de una de sus manifestaciones locales. De la misma manera, ovejas y bueyes fueron sacrificados en altares en los lugares altos y los adoradores participaron de comidas sacrificiales (Nm. 22:40\u201323:2; 25:1\u20133; v\u00e9ase Ap. 2:14). Org\u00ed\u00adas sexuales que acompa\u00f1aban a la adoraci\u00f3n de Baal-peor (Nm. 25:3\u20136; 31:16; Jos. 22:17) indican uno de los mayores \u00e9nfasis de la religi\u00f3n canaanita. Los figurines de fertilidad moabita que representan a la diosa madre Astart\u00e9 son del mismo tipo que aquellos asociados con los cultos cananeos e indican un \u00e9nfasis similar. Siendo que Astar y Astart\u00e9 parecen representar los aspectos masculinos y femeninos de la misma deidad cananea, es tal vez un aspecto de este mismo \u00e9nfasis de fertilidad que est\u00e1 reflejado por la presencia del nombre compuesto Astar-Quemos en la inscripci\u00f3n Mesa.<br \/>\nQuemos, la deidad nacional moabita, fue considerada desde la antig\u00fcedad como un dios de la guerra. Con el curso del tiempo, sin embargo, se crey\u00f3 que ten\u00ed\u00ada autoridad soberana sobre todos los aspectos de la vida. En la inscripci\u00f3n de Mesa hay referencias a \u00e9l (como fue con Jehov\u00e1 en el Antiguo Testamento) como el que trae tanto bien como mal sobre su pueblo; \u00e9l castiga y concede bendici\u00f3n; conquista y da en esclavitud. Su voluntad estaba mediada a su pueblo por el rey (Mesa) quien tambi\u00e9n, como los primeros reyes cananeos e israelitas (2 S. 6:18; 1 R. 8:54 y sigtes.), pose\u00ed\u00ada cierta autoridad sacerdotal. Se saciaba por medio de sacrificios (2 R. 3:24\u201327; M. I., 11) y se honraba por la pr\u00e1ctica del herem (\u2020\u0153ban\u2020\u009d o dedicaci\u00f3n a la destrucci\u00f3n, M. I., 17). Casi seguramente ten\u00ed\u00ada un templo en Dib\u00f3n. Su nombre era un elemento com\u00fan en nombres moabitas, tal como era Baal en Cana\u00e1n y Jehov\u00e1 en Israel. Para los israelitas, sin embargo, \u00e9l era solamente una abominaci\u00f3n cuya adoraci\u00f3n era una molestia para los moabitas (1 R. 11:7; 2 R. 23:13).<br \/>\nBIBLIOGRAFIA: W. F. Albright, The Biblical Period from Archaeology of Palestine, Pelican Books, Baltimore, Maryland, 1960. Denis Baly, The Geography of the Bible, Harper and Brothers, New York, 1957. H. L. Ginsburg, \u2020\u0153Judah and the Transjordan States from 734\u2013582 B.C.E.\u2020\u009d, Alexander Marx Jubilee Volume, New York, 1950. Nelson Glueck, Explorations in Eastern Palestine I\u2013IV,  AASOR , Vol. XIV (1933\u201334); Vol. XV (1934\u201335); Vols. XVIII\u2013XIX (1937\u201339); Vols. XXV\u2013XXVIII (1945\u201349); The Other Side of the Jordan, ASSOR, New Haven, Connecticut, 1940. J. B. Pritchard ( ed. ), (2nd. Ed.), Princeton University Press, Princeton, New Jersey, 1955. A. H. Van Zyl, The Moabites, E. J. Brill, Leiden, 1960.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Arqueol\u00f3gico<\/b><\/p>\n<p>1. Hijo que Lot tuvo con su hija mayor. Al igual que su medio hermano Amm\u00f3n, Moab fue concebido despu\u00e9s que Lot y sus hijas partieran de Z\u00f3ar y se instalaran en una cueva de la regi\u00f3n monta\u00f1osa cercana. Moab se convirti\u00f3 en el antepasado de los moabitas. (G\u00e9 19:30-38.)<\/p>\n<p>2. Al territorio que antiguamente habitaban los moabitas se le llamaba \u2020\u0153Moab\u2020\u009d y tambi\u00e9n \u2020\u0153el campo [o, los campos] de Moab\u2020\u009d. (G\u00e9 36:35; N\u00fa 21:20; Rut 1:2; 1Cr 1:46; 8:8; Sl 60:8.) Anteriormente hab\u00ed\u00adan residido en esa tierra los emim, pero es posible que los moabitas los expulsaran. (Dt 2:9-11; comp\u00e1rese con los vss. 18-22.) Cuando termin\u00f3 el per\u00ed\u00adodo que pas\u00f3 Israel vagando por el desierto, el territorio de Moab probablemente se extend\u00ed\u00ada desde el valle torrencial de Zered, al S., hasta el valle torrencial de Arn\u00f3n, al N. (una distancia de unos 50 Km.); el mar Muerto formaba el l\u00ed\u00admite occidental y el desierto de Arabia, un l\u00ed\u00admite oriental no definido. (N\u00fa 21:11-13; Dt 2:8, 9, 13, 18, 19.) Esta regi\u00f3n es principalmente una meseta, atravesada por desfiladeros, que se eleva abruptamente desde el mar Muerto hasta alcanzar una altitud media de unos 900 m. sobre el nivel del mar Mediterr\u00e1neo. Antiguamente hab\u00ed\u00ada en Moab suficientes pastos para alimentar a reba\u00f1os enormes (2Re 3:4), as\u00ed\u00ad como vi\u00f1as y huertos (comp\u00e1rese con Isa 16:6-10; Jer 48:32, 33), y tambi\u00e9n se cultivaba grano. (Comp\u00e1rese con Dt 23:3, 4.)<br \/>\nEn un tiempo anterior la tierra de Moab se extend\u00ed\u00ada hacia el N. del Arn\u00f3n y abarcaba las \u2020\u0153llanuras des\u00e9rticas de Moab, al otro lado del Jord\u00e1n desde Jeric\u00f3\u2020\u009d. (N\u00fa 22:1.) Pero antes de la llegada de los israelitas, el rey amorreo Seh\u00f3n se anexion\u00f3 esta regi\u00f3n, de modo que el Arn\u00f3n se convirti\u00f3 en el l\u00ed\u00admite septentrional de Moab. (N\u00fa 21:26-30; Jue 11:15-18.) Seh\u00f3n derrot\u00f3 tambi\u00e9n a los ammonitas y los hizo retroceder hacia el N. y el E. El territorio que los amorreos conquistaron a estos dos pueblos form\u00f3 una divisi\u00f3n entre Moab y Amm\u00f3n, e hizo que Moab limitase al N. con el territorio amorreo y al S. con el edomita. (Jue 11:13, 21, 22; comp\u00e1rese con Dt 2:8, 9, 13, 14, 18.) El territorio de Moab abarc\u00f3 una extensi\u00f3n m\u00e1xima de aproximadamente 100 Km. de N. a S. y 40 Km. de E. a O.<br \/>\nParte del territorio amorreo hab\u00ed\u00ada pertenecido anteriormente a Moab, por lo que quiz\u00e1s se le continu\u00f3 llamando \u2020\u0153la tierra de Moab\u2020\u009d. (Dt 1:5.) En esta tierra acamp\u00f3 Israel antes de cruzar el Jord\u00e1n. (N\u00fa 31:12; 33:48-51.) En esta misma zona se realiz\u00f3 un nuevo censo de los israelitas f\u00ed\u00adsicamente capacitados mayores de veinte a\u00f1os. (N\u00fa 26:2-4, 63.) Tambi\u00e9n se recibieron all\u00ed\u00ad mandatos divinos y decisiones judiciales con relaci\u00f3n a las ciudades levitas, las ciudades de refugio y las herencias. (N\u00fa 35:1\u201336:13.) Asimismo, en este lugar pronunci\u00f3 Mois\u00e9s sus \u00faltimos discursos y celebr\u00f3 con Israel un pacto de fidelidad a Jehov\u00e1. (Dt 1:1-5; 29:1.) Finalmente, Mois\u00e9s ascendi\u00f3 al monte Nebo para contemplar la Tierra Prometida, y all\u00ed\u00ad muri\u00f3. Israel estuvo de duelo por Mois\u00e9s durante treinta d\u00ed\u00adas en las llanuras des\u00e9rticas de Moab. (Dt 32:49, 50; 34:1-6, 8.)<\/p>\n<p>Las relaciones de Moab con Israel. Como descendientes de Lot, sobrino de Abrah\u00e1n, los moabitas estaban emparentados con los israelitas. Sus idiomas eran muy similares, como puede comprobarse en las inscripciones de la Piedra Moabita, y parece que los moabitas practicaban la circuncisi\u00f3n al igual que los israelitas. (Jer 9:25, 26.) Sin embargo, salvo pocas excepciones, como los casos de Rut e Itm\u00e1, uno de los hombres poderosos del rey David (Rut 1:4, 16, 17; 1Cr 11:26, 46), los moabitas fueron enemigos ac\u00e9rrimos de Israel.<\/p>\n<p>Antes de que Israel entrase en la Tierra Prometida. En la canci\u00f3n de Mois\u00e9s que narra c\u00f3mo Jehov\u00e1 acab\u00f3 con el poder\u00ed\u00ado militar egipcio en el mar Rojo, se anunciaba que las noticias de este acontecimiento har\u00ed\u00adan que los \u2020\u0153d\u00e9spotas de Moab\u2020\u009d temblasen. (Ex 15:14, 15.) El temor de los moabitas se ve confirmado por el hecho de que unos cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s el rey de los moabitas no consinti\u00f3 en que Israel pasara en paz por sus dominios. (Jue 11:17.) Sin embargo, debido a un mandato directo de Dios, los israelitas no atacaron a los moabitas, sino que al llegar al l\u00ed\u00admite meridional de Moab en el valle torrencial de Zered, se desviaron y no pasaron por su territorio. (N\u00fa 21:11-13; Dt 2:8, 9; Jue 11:18.) Aunque los moabitas vendieron alimento y agua a los israelitas (Dt 2:26-29), \u2020\u0153no [fueron] en socorro de [Israel] [&#8230;] con pan y agua\u2020\u009d. (Dt 23:3, 4.) Estas palabras probablemente quieren decir que los moabitas no los recibieron con hospitalidad ni les dieron provisiones, a no ser con el fin de conseguir alguna ganancia.<br \/>\nDespu\u00e9s de cruzar el valle torrencial de Arn\u00f3n, Israel se enfrent\u00f3 con los amorreos, dirigidos por el rey Seh\u00f3n, quien se hab\u00ed\u00ada apoderado con anterioridad del territorio moabita al N. del Arn\u00f3n. Despu\u00e9s de las victorias que Dios les concedi\u00f3 sobre este gobernante y sobre el rey Og de Bas\u00e1n, los israelitas acamparon en las llanuras des\u00e9rticas de Moab. (N\u00fa 21:13, 21\u201322:1; Dt 2:24\u20133:8.) El enorme campamento israelita atemoriz\u00f3 a los moabitas y a su rey Balac, e hizo que sintieran un pavor m\u00f3rbido. Aunque Balac no pretend\u00ed\u00ada reclamar el territorio moabita que los israelitas hab\u00ed\u00adan conquistado a los amorreos, tem\u00ed\u00ada, sin embargo, por su reino. Por lo tanto, consult\u00f3 a los ancianos de Madi\u00e1n y luego envi\u00f3 mensajeros, ancianos de Moab y de Madi\u00e1n, para contratar al profeta Balaam con el fin de que acudiese a maldecir a Israel. (N\u00fa 22:2-8; comp\u00e1rese con Jue 11:25.) As\u00ed\u00ad fue como Balac \u2020\u02dcpele\u00f3\u2020\u2122 contra los israelitas. (Jos 24:9.) Sin embargo, Jehov\u00e1 hizo que Balaam bendijese a Israel e incluso que predijese que Israel dominar\u00ed\u00ada a Moab. (N\u00fa 23, 24; Jos 24:10; Ne 13:1, 2; Miq 6:5.) Seguidamente, a instancias de Balaam, se valieron de mujeres moabitas y madianitas para hacer que los varones israelitas cometieran inmoralidad y adoraran al Baal de Peor. Muchos israelitas sucumbieron ante esta tentaci\u00f3n, por lo que provocaron la c\u00f3lera de Jehov\u00e1 y la consiguiente muerte de 24.000 hombres. (N\u00fa 25:1-3, 6, 9; 31:9, 15, 16.) Por no suministrar pan y agua para ayudar a los israelitas y adem\u00e1s contratar a Balaam para que maldijese a Israel, se prohibi\u00f3 a los moabitas entrar en la congregaci\u00f3n de Jehov\u00e1 \u2020\u0153hasta la d\u00e9cima generaci\u00f3n misma\u2020\u009d. (Dt 23:3, 4; v\u00e9ase AMMONITAS [Se casan con israelitas].)<\/p>\n<p>En la \u00e9poca de los jueces. Parece ser que durante el per\u00ed\u00adodo de los jueces los moabitas extendieron su territorio hacia el N. del Arn\u00f3n, y durante el reinado de su rey Egl\u00f3n, ocuparon el territorio israelita al O. del Jord\u00e1n, por lo menos hasta la \u2020\u0153ciudad de las palmeras\u2020\u009d, Jeric\u00f3. (Jue 3:12, 13; comp\u00e1rese con Dt 34:3.) El sometimiento de Israel a Moab continu\u00f3 durante dieciocho a\u00f1os, hasta que Eh\u00fad, un benjamita zurdo, mat\u00f3 al rey Egl\u00f3n durante una audiencia privada con \u00e9l. Luego Eh\u00fad dirigi\u00f3 a los israelitas contra los moabitas, y como resultado, lograron subyugarlos y derribar a unos 10.000 de ellos. (Jue 3:14-30.)<br \/>\nDurante ese mismo per\u00ed\u00adodo, un hambre que hubo en Jud\u00e1 hizo que Elim\u00e9lec emigrara a la tierra de Moab, que era m\u00e1s f\u00e9rtil, junto con su esposa Noem\u00ed\u00ad y sus dos hijos, Mahl\u00f3n y Kili\u00f3n. All\u00ed\u00ad sus hijos se casaron con dos moabitas, llamadas Orp\u00e1 y Rut. Los tres hombres murieron en Moab, y cuando mejoraron las condiciones en Israel, Noem\u00ed\u00ad regres\u00f3 a Bel\u00e9n en compa\u00f1\u00ed\u00ada de Rut. Fue all\u00ed\u00ad donde Boaz, un pariente de Elim\u00e9lec, se cas\u00f3 con Rut, quien hab\u00ed\u00ada abandonado el polite\u00ed\u00adsmo de los moabitas y se hab\u00ed\u00ada convertido en adoradora de Jehov\u00e1. De este modo la moabita Rut lleg\u00f3 a ser antepasada de David y, por lo tanto, de Jesucristo. (Rut 1:1-6, 15-17, 22; 4:13, 17.)<br \/>\nTambi\u00e9n en la \u00e9poca de los jueces, los israelitas comenzaron a venerar las deidades de los moabitas, entre ellas el dios Kem\u00f3s (Jue 10:6; N\u00fa 21:29; Jer 48:46), de modo que perdieron el favor de Jehov\u00e1 por adoptar la adoraci\u00f3n falsa de los pueblos vecinos, y, como resultado, sufrieron a manos de sus enemigos. (Jue 10:7-10.) Incluso en tiempos de Samuel, los moabitas siguieron hostigando al infiel Israel. (1Sa 12:9, 10.)<\/p>\n<p>Durante los reinados de Sa\u00fal, David y Salom\u00f3n. Los problemas con los moabitas continuaron durante a\u00f1os. El primer rey de Israel, Sa\u00fal, guerre\u00f3 contra ellos y sali\u00f3 victorioso. (1Sa 14:47.) Por esta causa, los moabitas consideraron enemigo a Sa\u00fal, as\u00ed\u00ad que es l\u00f3gico que el rey de Moab accediese a que los padres de David, a quien Sa\u00fal hab\u00ed\u00ada proscrito, morasen en Mizp\u00e9 de Moab. (1Sa 22:3, 4.)<br \/>\nM\u00e1s tarde, durante el reinado de David, tambi\u00e9n hubo guerras entre Israel y Moab. David someti\u00f3 completamente a los moabitas y los oblig\u00f3 a pagar tributo. Tras la victoria se ejecut\u00f3 a las dos terceras partes de los combatientes de Moab. Parece que David hizo que se tumbaran en fila en el suelo, y a continuaci\u00f3n midi\u00f3 la fila para determinar qu\u00e9 dos terceras partes deber\u00ed\u00adan ser ejecutadas y cu\u00e1l ser\u00ed\u00ada la tercera parte que seguir\u00ed\u00ada viva. (2Sa 8:2, 11, 12; 1Cr 18:2, 11.) Posiblemente fue durante esta misma batalla cuando Benaya, hijo de Jehoiad\u00e1, \u2020\u0153derrib\u00f3 a los dos hijos de Ariel de Moab\u2020\u009d. (2Sa 23:20; 1Cr 11:22.) Esa victoria decisiva de David sobre los moabitas cumpli\u00f3 la profec\u00ed\u00ada que Balaam hab\u00ed\u00ada pronunciado m\u00e1s de cuatrocientos a\u00f1os antes: \u2020\u0153Una estrella ciertamente saldr\u00e1 de Jacob, y un cetro verdaderamente se levantar\u00e1 de Israel. Y \u00e9l ciertamente partir\u00e1 las sienes de la cabeza de Moab y el cr\u00e1neo de todos los hijos de tumulto de guerra\u2020\u009d. (N\u00fa 24:17.) Es probable que el salmista se refiriera a esta victoria cuando declar\u00f3 que Dios consideraba a Moab como la \u2020\u0153vasija\u2020\u009d en la que se lavaba. (Sl 60:8; 108:9.)<br \/>\nSin embargo, Salom\u00f3n, hijo de David, desobedeci\u00f3 la ley de Dios y se cas\u00f3 con moabitas que no adoraban a Jehov\u00e1. A fin de agradarlas, edific\u00f3 un lugar alto a su dios Kem\u00f3s, que no se inutilizar\u00ed\u00ada para el culto hasta tres siglos despu\u00e9s, durante el reinado de Jos\u00ed\u00adas. (1Re 11:1, 7; 2Re 23:13.)<\/p>\n<p>Hasta el exilio de Jud\u00e1. Alg\u00fan tiempo despu\u00e9s de que el reino de Israel se separ\u00f3 de Jud\u00e1, parece que los moabitas recuperaron parte del territorio situado al N. del Arn\u00f3n. En la estela negra de basalto conocida como la Piedra Moabita, Mes\u00e1, el rey de Moab, menciona que el rey Omr\u00ed\u00ad de Israel tom\u00f3 posesi\u00f3n de la regi\u00f3n de Medeb\u00e1. Como la meseta de Medeb\u00e1 estaba en el territorio de Rub\u00e9n (Jos 13:15, 16), es posible que Israel perdiera este territorio ante los moabitas, por lo que Omr\u00ed\u00ad tuvo que reconquistarlo m\u00e1s tarde.<br \/>\nSeg\u00fan parece, Moab permaneci\u00f3 sometido a Israel durante los reinados de Omr\u00ed\u00ad y Acab, pero tras la muerte de este \u00faltimo, el rey Mes\u00e1 de Moab, quien \u2020\u0153pag\u00f3 al rey de Israel cien mil corderos y cien mil carneros sin esquilar\u2020\u009d, se sublev\u00f3. (2Re 1:1; 3:4, 5.) La Piedra Moabita conmemora esta sublevaci\u00f3n. (GRABADO, vol. 1, p\u00e1g. 946.) Si es correcta la identificaci\u00f3n de estas ciudades con los lugares b\u00ed\u00adblicos, es seguro que once de las ciudades que el rey Mes\u00e1 afirma haber sojuzgado, capturado o reedificado estaban en el territorio israelita al N. del Arn\u00f3n. Estas ciudades son: Dib\u00f3n, Atarot, Aroer, Quiryataim, Nebo, Baal-me\u00f3n (N\u00fa 32:34, 37, 38), Medeb\u00e1, Bamot-baal, Bet-baal-me\u00f3n, J\u00e1haz (Jos 13:9, 17-19) y B\u00e9zer (Jos 20:8).<br \/>\nEn contraste con la inscripci\u00f3n propagand\u00ed\u00adstica de Mes\u00e1, las Escrituras informan que los moabitas sufrieron una derrota humillante. Contando con la ayuda del rey Jehosafat de Jud\u00e1 y del rey de Edom para reprimir la sublevaci\u00f3n moabita, Jehoram (que ascendi\u00f3 al trono de Israel unos dos a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Acab) march\u00f3 contra Moab desde el S., por el desierto de Edom. Pero los ej\u00e9rcitos aliados y sus animales casi perecieron por falta de agua. De modo que buscaron la ayuda del profeta Eliseo, y en cumplimiento de su profec\u00ed\u00ada sobre la ayuda que Jehov\u00e1 les dar\u00ed\u00ada a causa de Jehosafat, el valle torrencial se llen\u00f3 de agua. A la ma\u00f1ana siguiente, el reflejo del Sol sobre el agua hizo que a los moabitas les pareciese sangre, y al suponer err\u00f3neamente que los ej\u00e9rcitos aliados se hab\u00ed\u00adan dado muerte unos a otros, prescindieron de toda precauci\u00f3n y entraron en el campamento israelita, pero tuvieron que darse a la fuga. En el transcurso de la batalla, los ej\u00e9rcitos aliados destruyeron las ciudades moabitas, sembraron de piedras sus campos de cultivo, talaron los \u00e1rboles y cegaron los manantiales. Cuando el rey Mes\u00e1 se encontr\u00f3 acorralado en la ciudad de Quir-har\u00e9set y vio que perd\u00ed\u00ada la batalla, intent\u00f3 abrirse paso hacia el rey de Edom con 700 hombres, pero sin \u00e9xito. Finalmente tom\u00f3 a su hijo primog\u00e9nito y lo ofreci\u00f3 como sacrificio quemado sobre el muro. Por esta o por alguna otra raz\u00f3n, \u2020\u0153lleg\u00f3 a haber gran indignaci\u00f3n contra Israel\u2020\u009d y se abandon\u00f3 el sitio. (2Re 3:6-27.)<br \/>\nDebido a que esta derrota humillante no ocurri\u00f3 en terreno extranjero, sino que devast\u00f3 la propia tierra de Moab, es razonable que se requiriese un considerable per\u00ed\u00adodo de tiempo para que la naci\u00f3n se recuperara. Por tanto, tuvo que ser en una fecha anterior durante el reinado de Jehosafat, cuando Moab combin\u00f3 sus fuerzas con las de Amm\u00f3n y las de la regi\u00f3n monta\u00f1osa de Se\u00ed\u00adr para atacar a Jud\u00e1. Debido a la intervenci\u00f3n de Jehov\u00e1, los tres ej\u00e9rcitos lucharon entre s\u00ed\u00ad y se autodestruyeron. (2Cr 20:1, 22-24.) Algunos eruditos creen que en el Salmo 83:4-9 se hace referencia a este acontecimiento. (Comp\u00e1rese 2Cr 20:14 con Sl 83, encab.)<br \/>\nLa enemistad entre Moab e Israel continu\u00f3 durante los a\u00f1os siguientes. Despu\u00e9s de la muerte del profeta Eliseo, hab\u00ed\u00ada partidas merodeadoras de moabitas que invad\u00ed\u00adan Israel con cierta frecuencia. (2Re 13:20.) Unos dos siglos despu\u00e9s, en el tiempo de Jehoiaquim, partidas similares de moabitas contribuyeron al debilitamiento de Jud\u00e1 durante sus \u00faltimos a\u00f1os. (2Re 24:2.) Cuando Jerusal\u00e9n fue destruida en 607 a. E.C., los jud\u00ed\u00ados buscaron refugio en Moab, y regresaron a Jud\u00e1 cuando se nombr\u00f3 gobernador a Guedal\u00ed\u00adas. (Jer 40:11, 12.)<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del exilio. Despu\u00e9s que un resto israelita volvi\u00f3 del exilio en Babilonia en 537 a. E.C., algunos tomaron esposas moabitas. Pero, ante la admonici\u00f3n de Esdras, las despidieron junto con sus hijos. (Esd 9:1, 2; 10:10, 11, 44.) Nehem\u00ed\u00adas se encontr\u00f3 a\u00f1os m\u00e1s tarde con una situaci\u00f3n similar, pues muchos israelitas hab\u00ed\u00adan tomado esposas moabitas. (Ne 13:1-3, 23.)<\/p>\n<p>Moab en la profec\u00ed\u00ada. En consonancia con su larga historia de oposici\u00f3n a Israel, a Moab se le menciona entre los enemigos ac\u00e9rrimos del pueblo de Jehov\u00e1. (Comp\u00e1rese con Isa 11:14.) Condenado por vituperar a Israel y por su orgullo y altivez, finalmente quedar\u00ed\u00ada desolado como Sodoma. (Sof 2:8-11; v\u00e9ase tambi\u00e9n Jer 48:29.) Ya a finales del siglo IX a. E.C., Am\u00f3s escribi\u00f3 que Moab sufrir\u00ed\u00ada calamidad porque \u2020\u0153quem\u00f3 los huesos del rey de Edom para cal\u2020\u009d. (Am 2:1-3.) Aunque hay quien interpreta, bas\u00e1ndose en estas palabras, que 2 Reyes 3:26, 27 se refiere a que el rey Mes\u00e1 ofreci\u00f3 al primog\u00e9nito del rey de Edom, no a su propio hijo, esto no es muy probable. Sin embargo, hay una tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada que enlaza el acontecimiento mencionado por Am\u00f3s con la guerra librada contra Mes\u00e1, y afirma que despu\u00e9s de este conflicto los moabitas desenterraron los huesos del rey de Edom y los quemaron para cal. No obstante, el registro b\u00ed\u00adblico no permite determinar cu\u00e1ndo ocurri\u00f3 este suceso.<br \/>\nPara cuando muri\u00f3 el rey Acaz, mientras dominaba la potencia asiria, en el siglo VIII a. E.C., Isa\u00ed\u00adas (caps. 15 y 16) mencion\u00f3 una serie de ciudades moabitas que sufrir\u00ed\u00adan calamidad, y concluy\u00f3 con las palabras: \u2020\u0153Y ahora Jehov\u00e1 ha hablado, y dicho: \u2020\u02dcDentro de tres a\u00f1os, conforme a los a\u00f1os de un trabajador asalariado, a la gloria de Moab tambi\u00e9n se tiene que deshonrar con mucha conmoci\u00f3n de toda suerte, y los que queden ser\u00e1n muy pocos, no poderosos\u2020\u2122\u2020\u009d. (Isa 16:14.)<br \/>\nLos registros hist\u00f3ricos no permiten situar con precisi\u00f3n en la corriente del tiempo el cumplimiento de las profec\u00ed\u00adas de Isa\u00ed\u00adas y Am\u00f3s. Sin embargo, hay pruebas de que Moab estuvo bajo el yugo de Asiria. El rey asirio Tiglat-pil\u00e9ser III menciona a Salamanu de Moab entre los que le pagaron tributo. Senaquerib afirma haber recibido tributo de Kammusunadbi, el rey de Moab. Y los monarcas asirios Esar-had\u00f3n y Asurbanipal dicen que los reyes moabitas Musuri y Kamashaltu estaban sometidos a ellos. (Ancient Near Eastern Texts, edici\u00f3n de J. B. Pritchard, 1974, p\u00e1gs. 282, 287, 291, 294, 298.) Adem\u00e1s, hay hallazgos arqueol\u00f3gicos que indican que muchos lugares de Moab quedaron despoblados alrededor del siglo VIII a. E.C.<br \/>\nLa profec\u00ed\u00ada de Jerem\u00ed\u00adas del siglo VII a. E.C. se\u00f1al\u00f3 al tiempo en que Jehov\u00e1 se valdr\u00ed\u00ada de los babilonios, acaudillados por Nabucodonosor, para pedir cuentas a Moab. (Jer 9:25, 26; Jer 25:8, 9, 17-21; 27:1-7.) Muchas ciudades moabitas iban a quedar completamente desoladas. (Jer 48.) Es probable que con motivo de la ejecuci\u00f3n del juicio de Jehov\u00e1 contra Jud\u00e1 por medio de los babilonios, los moabitas dijesen: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Mira! La casa de Jud\u00e1 es como todas las otras naciones\u2020\u009d. Por no haber reconocido que el juicio realmente era de Dios y que los habitantes de Jud\u00e1 eran su pueblo, los moabitas ser\u00ed\u00adan destruidos y as\u00ed\u00ad \u2020\u02dcllegar\u00ed\u00adan a conocer a Jehov\u00e1\u2020\u2122. (Eze 25:8-11; comp\u00e1rese con Eze 24:1, 2.)<br \/>\nEl historiador jud\u00ed\u00ado Josefo escribe que en el quinto a\u00f1o despu\u00e9s de haber desolado Jerusal\u00e9n, Nabucodonosor volvi\u00f3 para guerrear contra Celesiria, Amm\u00f3n y Moab, y despu\u00e9s atac\u00f3 Egipto. (Antig\u00fcedades Jud\u00ed\u00adas, libro X, cap. IX, sec. 7.) Los hallazgos arqueol\u00f3gicos confirman la desolaci\u00f3n de Moab, como dice The Interpreter\u2020\u2122s Dictionary of the Bible: \u2020\u0153La investigaci\u00f3n arqueol\u00f3gica ha mostrado que desde aproximadamente los comienzos del siglo VI, Moab estuvo despoblada en su mayor parte, y muchos sectores desde el siglo VIII. Desde el siglo VI en adelante, hubo grupos n\u00f3madas por esa tierra, hasta que en los \u00faltimos siglos antes de Cristo, los factores pol\u00ed\u00adticos y econ\u00f3micos volvieron a hacer posible la vida sedentaria\u2020\u009d (edici\u00f3n de G. A. Buttrick, 1962, vol. 3, p\u00e1g. 418; comp\u00e1rese con Eze 25:8-11).<br \/>\nPosteriormente, en cumplimiento de Jerem\u00ed\u00adas 48:47, Ciro, el conquistador de Babilonia, permitir\u00ed\u00ada que los exiliados moabitas regresasen a su tierra natal.<br \/>\nNo se puede negar que las profec\u00ed\u00adas que tienen que ver con Moab se cumplieron con exactitud. Hace siglos que los moabitas dejaron de existir como pueblo. (Jer 48:42.) Actualmente solo quedan ruinas de lo que se cree que fueron ciudades moabitas, como: Nebo, Hesb\u00f3n, Aroer, Bet-gamul y Baal-me\u00f3n, y muchos otros lugares son desconocidos.<br \/>\nLa \u00fanica explicaci\u00f3n que existe sobre la desaparici\u00f3n del pueblo moabita se halla en la Biblia. La edici\u00f3n de 1959 de la Encyclop\u00e6dia Britannica (vol. 15, p\u00e1g. 629) observ\u00f3: \u2020\u0153Israel sigui\u00f3 siendo una gran potencia, mientras que Moab desapareci\u00f3. Es cierto que las hordas procedentes del desierto acosaron continuamente a Moab \u2014era una tierra desguarnecida, como puede verse por el sistema defensivo: las ruinas de fortalezas y castillos que incluso los romanos se vieron obligados a construir\u2014, pero la explicaci\u00f3n de su desaparici\u00f3n ha de buscarse en Israel, especialmente en la obra de los profetas\u2020\u009d.<br \/>\nEn vista de que los moabitas han desaparecido como pueblo, el que en Daniel 11:41 se incluyera a Moab entre las naciones que estar\u00ed\u00adan en el \u2020\u0153tiempo del fin\u2020\u009d (Da 11:40) ha de entenderse l\u00f3gicamente en sentido figurado. Los moabitas representan aqu\u00ed\u00ad a los enemigos ac\u00e9rrimos del Israel espiritual.<br \/>\nV\u00e9ase informaci\u00f3n sobre la Piedra Moabita en MES\u00ed\u0081 n\u00fam. 2.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Moab (heb. <\/span><span style=''>m\u00f4&#722;&#257;&#7687;<\/span><span lang=ES style=''>) fue hijo de Lot, por la uni\u00f3n incestuosa con su hija mayor (Gen. 19.37). Tanto los descendientes como la tierra eran conocidos como Moab, y los habitantes tambi\u00e9n como moabitas (<\/span><span style=''>m\u00f4&#722;&#257;&#7687;&#305;&#770;<\/span><span lang=ES style=''>). El coraz\u00f3n de Moab era la meseta al E del mar Muerto existente entre los uadis Arn\u00f3n y Zered, aunque por mucho tiempo Moab llegaba muy al N del Arn\u00f3n. El promedio de altura de la meseta es de 100 m, pero est\u00e1 atravesada por profundas gargantas. El Arn\u00f3n mismo se divide a unos 21 km del mar Muerto y varias veces m\u00e1s, m\u00e1s hacia el E, en valles de profundidad cada vez menor, los \u201carroyos [\u201cvalles\u201d, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=''> ] de Arn\u00f3n\u201d (Nm. 21.14). En la Biblia se han conservado los nombres de muchas ciudades moabitas (Nm. 21.15, 20; 32.3; Jos. 13.17\u201320; Is. 15\u201316; Jer. 48.20ss).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En los tiempos anteriores al \u00e9xodo la tierra de Moab estuvo ocupada, y tuvo aldeas permanentes hasta alrededor del a\u00f1o 1850 a.C. Los descendientes de Lot encontraron una poblaci\u00f3n ya existente all\u00ed, y deben haber contra\u00eddo matrimonio con ellos para emerger finalmente como el grupo dominante que dio su nombre a toda la poblaci\u00f3n. Los cuatro reyes del E invadieron Moab y vencieron a los emitas de Save-quiriataim (Gn. 14.5). Como resultado de esta campa\u00f1a, o debido a alguna causa desconocida, la Transjordania comenz\u00f3 un per\u00edodo de ocupaci\u00f3n no sedentaria hasta poco antes del 1300 a.C., cuando aparecieron simult\u00e1neamente varios de los reinos de la edad del hierro. Moab, como los dem\u00e1s, fue un reino altamente organizado, con actividades agr\u00edcolas y pastorales pr\u00f3speras, edificios de gran esplendor, cer\u00e1mica caracter\u00edstica, y poderosas fortificaciones compuestas de peque\u00f1as fortalezas ubicadas estrat\u00e9gicamente en sus fronteras. Los moabitas se extendieron m\u00e1s all\u00e1 de su meseta principal para ocupar zonas al N del Arn\u00f3n, eliminando a sus anteriores habitantes (Dt. 2.10\u201311, 19\u201321; cf. Gn. 14.5). Estas tierras fueron compartidas con los amonitas, con los que estaban \u00edntimamente emparentados.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='text-indent:18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Poco tiempo antes del \u00e9xodo estas tierras al N del Arn\u00f3n fueron arrebatadas de manos de Moab por Seh\u00f3n, rey de los amorreos. Cuando Israel pidi\u00f3 permiso para viajar por \u201cla carretera real\u201d que atravesaba la meseta; el permiso le fue negado por Moab (Jue. 11.17). Es posible que hayan tenido contactos comerciales (Dt. 2.28\u201329). A Mois\u00e9s se le prohibi\u00f3 atacar a Moab a pesar de su falta de amistad (Dt. 2.9), aunque desde ese momento los moabitas deb\u00edan ser excluidos de Israel (Dt. 23.2\u20136; Neh. 13.1).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Balac, rey de Moab, preocupado por los \u00e9xitos israelitas, llam\u00f3 al profeta Balaam para que maldijese a Israel, que ya se hab\u00eda establecido al otro lado del Arn\u00f3n (Nm. 22\u201324; Jos. 24.9).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Mientras Israel se preparaba para cruzar el Jord\u00e1n acamparon en los \u201ccampos de Moab\u201d (Nm. 22.1; Jos. 3.1) y fueron seducidos por mujeres moabitas y madianitas, quienes los indujeron a participar en pr\u00e1cticas idol\u00e1tricas (Nm. 25; Os. 9.10).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En la \u00e9poca de los jueces, Egl\u00f3n, rey de Moab, invadi\u00f3 las tierras de Israel hasta llegar a Jeric\u00f3, y oprimi\u00f3 a Israel durante 18 a\u00f1os. Aod el benjamita lo asesin\u00f3 (Jue. 3.12\u201330). Elimelec de Bel\u00e9n emigr\u00f3 a Moab, y sus hijos se casaron con mujeres moabitas, Orfa y Rut. M\u00e1s tarde Rut se cas\u00f3 con Booz, por lo que fue antecesora de David (Rt. 4.18\u201322; Mt. 1.5\u201316). Sa\u00fal entabl\u00f3 guerra con los moabitas (1 S. 14.47), y David ubic\u00f3 a sus padres all\u00ed mientras \u00e9l anduvo fugitivo (1 S. 22.3\u20134). M\u00e1s tarde David sojuzg\u00f3 a Moab y apart\u00f3 a muchos moabitas para ser muertos (2 S. 8.2, 12; 1 Cr. 18.2, 11). Despu\u00e9s de la muerte de Salom\u00f3n, Moab se liber\u00f3, pero fue sojuzgado por Omri de Israel. (* <span style='text-transform:uppercase'>Mesa<\/span>; * <span style='text-transform:uppercase'>Moabita, Piedra<\/span>.) Hacia el final de la vida de Acab, Moab comenz\u00f3 a liberarse nuevamente. Joram de Israel busc\u00f3 la ayuda de Josafat, rey de Jud\u00e1, y del rey de Edom, para recuperar Moab, pero la campa\u00f1a result\u00f3 abortiva (2 R. 1.1; 3.4\u201327). Posteriormente, el propio pa\u00eds de Josafat fue invadido por una confederaci\u00f3n de moabitas, amonitas, y edomitas, pero se produjo una confusi\u00f3n, y los aliados se atacaron entre s\u00ed de manera que Jud\u00e1 se salv\u00f3 (2 Cr. 20.1\u201330).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el a\u00f1o en que muri\u00f3 Eliseo, Israel fue azotado por bandas de moabitas (2 R. 13.20). Durante la \u00faltima parte del <etiqueta id=\"#_ftn670\" name=\"_ftnref670\" title=\"\">ss.<\/etiqueta> VIII <etiqueta id=\"#_ftn671\" name=\"_ftnref671\" title=\"\">a.C. Moab fue sojuzgado por Asiria, y obligado a p<\/etiqueta>agar tributo (Is. 15\u201316), pero despu\u00e9s de la ca\u00edda de Asiria, Moab qued\u00f3 libre nuevamente. Los moabitas entraron en Jud\u00e1 en los d\u00edas de Joacim (2 R. 24.2). Cuando cay\u00f3 Jerusal\u00e9n en 587 a.C. algunos jud\u00edos encontraron refugio en Moab, pero volvieron cuando Gedal\u00edas fue hecho gobernador (Jer. 40.11ss). Moab fue finalmente sojuzgado por Nabucodonosor (<etiqueta id=\"#_ftn672\" name=\"_ftnref672\" title=\"\">Jos., <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn673\" name=\"_ftnref673\" title=\"\"><i>Ant.<\/i><\/etiqueta> 10.181) y cay\u00f3 sucesivamente bajo el control de los persas y distintos grupos \u00e1rabes. Los moabitas dejaron de tener existencia independiente como naci\u00f3n, aun cuando en \u00e9pocas posteriores al exilio se los reconoc\u00eda como raza (Esd. 9.1; Neh. 13.1, 23). Alejandro Janeo los sojuzg\u00f3 en el ss. II a.C. (Jos., <i>Ant.<\/i> 13.374).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En los profetas se mencionan y con frecuencia se pronuncia juicio divino sobre ellos (v\u00e9ase Is. 15\u201316; 25.10; Jer. 9.26; 25.21; 27.3; Ez. 25.8\u201311; Am. 2.1\u20133; Sof. 2.8\u201311).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La historia arqueol\u00f3gica de Moab se est\u00e1 desentra\u00f1ando gradualmente. El trabajo de excavaci\u00f3n en Jordania no ha progresado tan r\u00e1pidamente como ha sucedido en zonas al <etiqueta id=\"#_ftn674\" name=\"_ftnref674\" title=\"\">O del r\u00edo Jord\u00e1n, aun cuando en las \u00faltimas d\u00e9cadas el programa se ha intensificado. Algunos sitios importantes que han arrojado resultados significativos son Dib\u00f3n, Aroer,<\/etiqueta> Bab edh-Dhra y varios lugares en la zona del Lis\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Nuestro conocimiento de Moab en per\u00edodos arqueol\u00f3gicos primitivos se ha ampliado enormemente gracias a nuevos datos sobre la transici\u00f3n entre la edad calcol\u00edtica y la del bronce temprana, y la transici\u00f3n posterior entre la edad del bronce temprana y media. En Bab edh-Dhra un enorme cementerio de la edad del bronce temprana ha provisto material de BTe I a BTe IV. Las excavaciones en Aroer han apoyado la teor\u00eda de que gran parte de Moab estuvo desocupada durante la mayor parte del 2\u00ba milenio. Este sitio y el de Dib\u00f3n son t\u00edpicos de importantes asentamientos amurallados de la edad del hierro contempor\u00e1neos del per\u00edodo de los reyes de Israel. En Dib\u00f3n se descubri\u00f3 la importante piedra *moabita (o de Mesa). La vida sedentaria en estos lugares sufri\u00f3 una declinaci\u00f3n a partir fines del ss. VI a.C. hasta fines del ss. IV.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> G. A. Smith, <etiqueta id=\"#_ftn675\" name=\"_ftnref675\" title=\"\"><i>\u00b0GHTS<\/i><\/etiqueta>, <etiqueta id=\"#_ftn676\" name=\"_ftnref676\" title=\"\">pp. 285\u2013293; S. Moscati, <\/etiqueta><i>Las antiguas civilizaciones sem\u00edticas<\/i>, 1960, pp. 108ss; M. Noth, <i>El mundo del Antiguo Testamento<\/i>, 1976; R. de Vaux, <i>Historia antigua de Israel<\/i>, 1975; C. F. Pfeiffer, \u201cMoab, moabitas\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn677\" name=\"_ftnref677\" title=\"\"><i>\u00b0DBA<\/i><\/etiqueta>, pp. 465\u2013470; J. A. Palacios, \u201cMoab\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn678\" name=\"_ftnref678\" title=\"\"><i>\u00b0EBDM<\/i><\/etiqueta>, <etiqueta id=\"#_ftn679\" name=\"_ftnref679\" title=\"\">t(t). V, cols. 224\u2013225; L. Arnaldich, \u201cMoabitas\u201d, <\/etiqueta><i>\u00b0EBDM<\/i>, t(t). V, cols. 225\u2013231.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>F. M. Abel, <i>G\u00e9ographie de la Palestine<\/i>, 1, 1933, pp. 278\u2013281; M. du Buit, <i>G\u00e9ographie de la Terre Sainte<\/i>, 1958, pp. 142\u2013143; Nelson Glueck, <i>The Other Side of Jordan<\/i>, 1940, pp. 150ss; <etiqueta id=\"#_ftn680\" name=\"_ftnref680\" title=\"\">id., <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn681\" name=\"_ftnref681\" title=\"\"><i>AASOR<\/i><\/etiqueta> 14\u201315, 18\u201319; G. L. Harding, <i>The Antiquities of Jordan<\/i>, 1967; A. D. Tushingham, The Excavations at Dibon (Dhiban) in Moab, <i>AASOR<\/i> 40, 1972; A. H. van Zyl, <i>The Moabites<\/i>, 1960; J. R. Bartlett, \u201cThe Moabites and Edomites\u201d, en <etiqueta id=\"#_ftn682\" name=\"_ftnref682\" title=\"\"><i>POTT<\/i><\/etiqueta>, pp. 229\u2013258; N. Avigad, \u201cAmmonite and Moabite Seals\u201d, en J. A. Sanders (<etiqueta id=\"#_ftn683\" name=\"_ftnref683\" title=\"\">eds.), <\/etiqueta><i>Near Eastern Archaeology in the Twentieth Century<\/i>, 1970, pp. 284\u2013295.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn684\" name=\"_ftnref684\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>J.A.T.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">En el Antiguo Testamento la palabra Moab designa (1) un hijo de Lot con su hija mayor (G\u00e9nesis 19,37); (2) el pueblo del cual este hijo de Lot es representado como su ancestro (\u00c9xodo 15,15, etc.) y quienes son llamados tambi\u00e9n \u201clos moabitas\u201d (G\u00e9n. 19,37); y posiblemente (3) el territorio ocupado por los moabitas (N\u00fameros 21,11).  Su etimolog\u00eda \u201cde mi padre\u201d, la cual es a\u00f1adida por la Versi\u00f3n de los Setenta al texto hebreo en G\u00e9n. 19,37, es m\u00e1s probable que ninguna derivaci\u00f3n sugerida por los estudiosos modernos.  No se necesita discutir aqu\u00ed el origen y raza de los moabitas, puesto que seg\u00fan G\u00e9n. 19 son los mismos que los de los amonitas, los cuales han sido examinados en el art\u00edculo amonitas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el distrito monta\u00f1oso sobre Segor (Zoar), un pueblo que yace en la planicie cerca de la costa sudeste del Mar Muerto (cf. G\u00e9n. 19,30), los hijos de Lot se extendieron obligatoriamente hacia la regi\u00f3n del este de Palestina.  Am\u00f3n se estableci\u00f3 en el pa\u00eds m\u00e1s distante al noreste, Moab en los distritos m\u00e1s cercanos al Mar Muerto.  \u00c9stos eran habitados por los emitas, un pueblo de gigantes, a quienes, sin embargo, los moabitas lograron expulsar.  (Deut. 2,9.10). El territorio de Moab era al principio de considerable extensi\u00f3n, algunas cincuenta millas de largo por treinta de ancho.  Comprend\u00eda las tierras altas del este del Mar Muerto y el Jord\u00e1n tan lejos como las monta\u00f1as de Galaad, junto con el estrecho nivel entre la sierra y el r\u00edo, y la bien regada y f\u00e9rtil tierra al extremo sur del Mar Muerto.  En los tres lados, ten\u00eda fronteras naturales:  en occidente, el Mar Muerto y la secci\u00f3n sur del Jord\u00e1n; en el sur, el Wady el-Hasy, que separa las tierras altas de Moab de las de Edom; en el este, el desierto de Arabia.  S\u00f3lo en el norte carec\u00eda de caracter\u00edsticas naturales visibles suficientes para formar una frontera fija, y de ah\u00ed que la frontera norte de Moab fluctuaba en diferentes per\u00edodos entre el Arn\u00f3n, y una diagonal que corr\u00eda al sudeste desde el torrente ahora llamado Wady Nimrin hasta el desierto de Arabia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las tierras altas son el grueso de este territorio.  Forman una meseta cerca de 3,000 pies sobre el Mediterr\u00e1neo, o 4,300 pies sobre el nivel del Mar Muerto, subiendo lentamente de norte a sur, con empinadas laderas occidentales, y separada del desierto al este por bajas y onduladas colinas.   La geolog\u00eda de esta casi desarbolada meseta es la misma que la de la cordillera de Palestina occidental, pero su clima es decididamente m\u00e1s fr\u00edo.   En primavera, sus colinas de piedra caliza est\u00e1n cubiertas de hierba y flores silvestres, y partes de la meseta est\u00e1 sembradas de ma\u00edz.   Est\u00e1 atravesada por tres valles profundos, el del medio de los cuales, el Arn\u00f3n, es el m\u00e1s profundo, y abunda en arroyos.   Est\u00e1 salpicada de d\u00f3lmenes, menhires y c\u00edrculos de piedra, y tambi\u00e9n con las ruinas de villas y pueblos, principalmente de las \u00e9pocas romana y bizantina.   En tiempos del Antiguo Testamento, Moab era una tierra de excelentes pastos (2 Rey. 3,4), y su poblaci\u00f3n era mucho m\u00e1s considerable que al d\u00eda de hoy, como lo prueban las numerosas ciudades, tales como Ar Moab, Galim, Kir Moab, Luith, Nemrim, Segur, Nophe, Oronaim, Quiriat Hussot (AV Quiriat-husoth), Aroer, Baal-me\u00f3n, Beer Elim, Bethgamul, Bethsimoth, Bethphogor, Bosor, Cariath, Dib\u00f3n, Eleale, Helon, Jesb\u00f3n, Jasa, Medaba, Mephaath, Sabama etc, que la Biblia menciona como ciudad moabita en un momento u otro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco antes del avance final de Israel hacia Palestina, los moabitas hab\u00edan sido privados de su territorio al norte del Arn\u00f3n por los amorreos, procedentes probablemente de la parte occidental del Jord\u00e1n (N\u00fam. 21,13.26).  El rey de Moab en ese tiempo era Balaac quien, en su hostilidad hacia las tribus hebreas, contrat\u00f3 a Balaam para maldecirlos, pero quien fracas\u00f3 en este intento, y las maldiciones esperadas se convirtieron en bendici\u00f3n divina (v\u00e9ase Balaam).   Otro intento diab\u00f3lico en una direcci\u00f3n diferente fue demasiado exitoso:  las hijas de Moab sedujeron a los israelitas a su idolatr\u00eda e inmoralidad, y por ese medio les acarre\u00f3 un castigo pesado (N\u00fam. 25).  Las relaciones posteriores de Moab con las tribus hebreas (Rub\u00e9n, Gad) que se hab\u00edan asentado en su antiguo territorio al norte del Arn\u00f3n, fueron probablemente las de un vecino hostil ansioso por recuperar su territorio perdido.  De hecho, en la historia temprana de los Jueces, los moabitas no s\u00f3lo hab\u00eda recuperado el control de al menos una parte de esa tierra, sino que tambi\u00e9n extendieron su poder a Palestina occidental con el fin de oprimir a los benjaminitas.   Eh\u00fad, hijo de Guer\u00e1, por fin puso fin al yugo moabita sobre Benjam\u00edn, pues asesin\u00f3 a Egl\u00f3n, rey de Moab, masacr\u00f3 a los moabitas, y recuper\u00f3 el territorio de Jeric\u00f3 para Israel (Jueces 3,12-30).   A esto sigui\u00f3 un per\u00edodo de relaciones amistosas, en la que Moab fue un refugio para la familia de Elim\u00e9lek, y Rut la moabita se introdujo en la l\u00ednea de la que descend\u00eda David (Rut, 1,1; 4,10-22).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sa\u00fal luch\u00f3 de nuevo contra Moab (1 Samuel. 14,47), y David, que, por un tiempo confi\u00f3 sus padres a un rey moabita (22,3-4), en \u00faltima instancia, invadi\u00f3 el pa\u00eds y lo hizo tributario de Israel (2 Sam. 8,2).  Aparentemente la subyugaci\u00f3n continu\u00f3 bajo Salom\u00f3n, que ten\u00eda mujeres moabitas en su har\u00e9n y \u00abconstruy\u00f3 un templo a Kem\u00f3s, monstruo abominable de Moab\u00bb (1 Rey. 11,1.7).  Despu\u00e9s de la divisi\u00f3n, los moabitas fueron vasallos del reino del norte; pero a la muerte de Ajab, irrumpieron en una revuelta abierta, cuyo resultado final fue su independencia, y cuyas circunstancias completas se comprenden mejor mediante la combinaci\u00f3n de los datos en 2 Reyes 1,1 y 3,4-27, con los de la \u00abPiedra Moabita\u00bb, una inscripci\u00f3n de Mesa, rey de Moab, hallada en 1868 en el antiguo Dib\u00f3n, y ahora preservada en el Museo del Louvre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece que despu\u00e9s de esto, hicieron frecuentes incursiones en el territorio de Israel (cf. 2 Rey. 13,20), y que despu\u00e9s de la cautividad de las tribus trans-jord\u00e1nicas, ellos ocuparon gradualmente toda la tierra que antiguamente hab\u00edan perdido ante los amorreos.    En los escritos prof\u00e9ticos hay frecuentes referencias a su gran prosperidad, mientras que su excesivo orgullo y corrupci\u00f3n son objetos de amenazantes or\u00e1culos (Isa\u00edas 15 &#8211; 16; 25,10; Jerem\u00edas 47; Ezequiel 25,8-11; Am\u00f3s 2,1 &#8211; 3; Sofon\u00edas 2,8-11, etc.)  En las inscripciones cuneiformes se menciona a menudo a sus gobernantes como tributarios a Asiria.  Esta fue de hecho la condici\u00f3n de su prosperidad continua.   Dif\u00edcilmente puede ponerse en duda, sin embargo, que a veces se alinearon con otros pa\u00edses occidentales contra los monarcas asirios (Fragmento de Sarg\u00f3n II, primeros cap\u00edtulos de Judit).   En los \u00faltimos d\u00edas del Reino de Jud\u00e1, transfirieron su lealtad a Babilonia, y lucharon con Nabucodonosor contra Joaqu\u00edn (2 Rey. 24,2).  Incluso despu\u00e9s de la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n, Moab disfrut\u00f3 de una considerable prosperidad bajo el gobierno de Nabucodonosor, pero su ruina posterior como un estado estaba a la mano.   De hecho, cuando los jud\u00edos regresaron de Babilonia, los \u00e1rabes nabateanos ocupaban el territorio de Moab, y los \u00e1rabes en lugar de los moabitas eran los aliados de los amonitas (cf. Esdras 4,7; 1 Mac. 9,32-42; Josefo, \u00abAntiq.\u00bb, 13:13, 5, 14:1, 4)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se muestra en la Piedra Moabita, el lenguaje de Moab era \u00absimplemente un dialecto del hebreo\u00bb.   Su uso de la waw consecutiva une m\u00e1s \u00edntimamente a los dos idiomas, y casi todas las palabras, las inflexiones y modismos de esta inscripci\u00f3n aparecen en el texto original del Antiguo Testamento.   El mismo monumento atestigua el hecho de que, mientras que los moabitas adoraban a Kem\u00f3s como su dios nacional, tambi\u00e9n adoraba Ashtar como su consorte.   Adem\u00e1s de estas dos divinidades, el Antiguo Testamento menciona a otra deidad local de los moabitas, a saber.   Baal del Monte Peor (Peor: Baal de Peor) (N\u00fam. 25,3; Deut. 4,3; Oseas 9,10; etc.)  Los moabitas eran, por lo tanto, polite\u00edstas, y aunque no se conoce totalmente su religi\u00f3n, lo cierto es que los sacrificios humanos y [{ritos]] impuros formaban parte de su culto (2 Rey. 3,27; N\u00fam. 25; Oseas 9,10).   (2 Reyes 3:27, N\u00fameros 25, Oseas 9:10).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  TROSTRAM, \u00abLand of Moab\u00bb (Londres, 1874); CONDER, \u00abHeth and Moab\u00bb (Londres, 1884); BAETHGEN, \u00abBeitrage x. semitischen Relitionsgeschicte\u00bb (Berlin, 1888); W. R. Smith, \u00abReligion of the Semites\u00bb (Londres, 1894); BLISS, \u00abNarrative of an expedition to Moab and Gilead\u00bb (Londres, 1895); G. A. Smith, \u00abHistorical Geography of the Holy Land\u00bb (Nueva York, 1897); LAGRANGE, \u00abEtudes sur les Religions Semitiques\u00bb (Par\u00eds, 1903).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Gigot, Francis. \u00abMoab, Moabites.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 10. New York: Robert Appleton Company, 1911.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/10409b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El antiguo Moab era el territorio entre el mar Muerto y el desierto siro-ar\u00e1bigo al oriente y los residentes oriundos del imperio semita que ocuparon la region ca. 1300\u2013600 a. de J.C. , fueron conocidos como moabitas. I. Geografia. Las fronteras de Moab, en dos lados, estaban bien definidas y establecidas por barreras geogr\u00e1ficas; al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/moab-moabitas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMOAB, MOABITAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-7731","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7731","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7731"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7731\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7731"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7731"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7731"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}