{"id":7925,"date":"2016-02-05T04:14:11","date_gmt":"2016-02-05T09:14:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/carismas\/"},"modified":"2016-02-05T04:14:11","modified_gmt":"2016-02-05T09:14:11","slug":"carismas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/carismas\/","title":{"rendered":"CARISMAS"},"content":{"rendered":"<p>(Dones, talentos, gracias).<\/p>\n<p> Los da Dios para que los negociemos, para que los usemos en bien de la comunidad: Mat 24:14-30, 1Co 12:7.<\/p>\n<p> (Ver \u00abDones Espirituales\u00bb).<\/p>\n<p> No seremos salvados por los carismas que Dios nos da: (las manos, la Biblia, la fe, la Iglesia). sino por los \u00abfrutos\u00bb, por o que hicimos con esos dones que Dios nos regal\u00f3: Mat 7:21-27, Mat 24:14-30, Mat 25:31-46, 1 Cor. 13, Gal 5:22-24. A muchos con el carisma de profec\u00ed\u00ada y de milagros y de expulsar demonios, Jes\u00fas les dir\u00e1 apartaos de m\u00ed\u00ad, obradores de iniquidad. Mat 7:22-23.<\/p>\n<p> Todos tenemos cientos de carismas, de dones materiales y espirituales. Las manos, la voz, el aire, el sol, la Iglesia, la Biblia, los vecinos, los hermanos. y el Esp\u00ed\u00adritu da a cada uno seg\u00fan le conviene: (1Co 12:7-8). A unos les da buena voz, a otros el talento de hablar bien, o de organizar, o de dirigir, o de ser fuertes, o \u00e1giles, o delicados, o amorosos. a cada uno seg\u00fan el Esp\u00ed\u00adritu quiere, para bien de la comunidad.<\/p>\n<p> La Biblia nos da varias listas de carismas espirituales:  &#8211; En Isa 11:2, el cap\u00ed\u00adtulo del reino universal y de paz del Mes\u00ed\u00adas, nos da seis que, con el don de piedad, forman los siete cl\u00e1sicos \u00abDones del Esp\u00ed\u00adritu.\u00bb:  &#8211; Pablo nos da cuatro listas en tres cap\u00ed\u00adtulos. En 1 Cor. 12, Rom. 12, Ef. 4. y en los tres cap\u00ed\u00adtulos nos habla tambi\u00e9n del Cuerpo M\u00ed\u00adstico de Cristo, enfatizando el hecho de que los carismas no son para utilidad propia, sino para el bien de la comunidad, como dice espec\u00ed\u00adficamente en 1Co 12:7.<\/p>\n<p> La lista de 1 Cor. 12 fue, en cierta forma, el punto de partida de la Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica.<\/p>\n<p> (Ver \u00abCarism\u00e1ticos\u00bb y \u00abDones Espirituales\u00bb).<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>\u2020\u00a2Dones espirituales.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, DOCT<\/p>\n<p>ver, LENGUAS (Don de), MILAGROS, SANIDAD (Don de)<\/p>\n<p>vet, Transliteraci\u00f3n de la palabra griega \u00abCharis\u00bb, que significa \u00abdon, regalo, gracia, favor, poder, oficio, misi\u00f3n\u00bb. Son dones que, procedentes de Cristo ascendido, Cabeza de la iglesia, son distribuidos por el Esp\u00ed\u00adritu Santo. Todos los creyentes, habiendo recibido la unci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu (Ap. 1:6; 2 Co. 1:21; 1 Jn. 2:20, 27), son receptores de el\/los don\/es del Esp\u00ed\u00adritu (o dones espirituales), que son capacidades sobrenaturales concedidas a cada creyente, en vista del servicio y funci\u00f3n que tienen dentro del cuerpo de Cristo (1 Co. 12:7, 11). Pablo da relaci\u00f3n de un cierto n\u00famero de estos dones: sabidur\u00ed\u00ada, conocimiento (1 Co. 12:8), fe, sanidades (1 Co. 12:9), milagros, profec\u00ed\u00ada, discernimiento de esp\u00ed\u00adritus, lenguas e interpretaci\u00f3n (1 Co. 12:10). En otro sentido, las personas son los dones a la iglesia (1 Co. 12:28; cp. Ef. 4:8, 11, 12), y la palabra usada para denotarlos es \u00abdoma\u00bb; se trata entonces de ap\u00f3stoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros (Ef. 4:11). Estos dones relacionados en Efesios tienen como prop\u00f3sito \u00abperfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificaci\u00f3n del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios&#8230;\u00bb (Ef. 4:12, 13, etc.). Es evidente que unos dones, como los ap\u00f3stoles, ya no est\u00e1n entre nosotros; pero nos quedan sus ense\u00f1anzas en las Escrituras (cp. Hch. 20:32; 2 P. 13-15; 3:15-18). Lo que s\u00ed\u00ad podemos tener por cierto es que, sean cuales fueren las tareas dadas, Dios dar\u00e1 la capacidad de cumplirlas. Tenemos en las Escrituras cuatro listas de carismas o dones del Esp\u00ed\u00adritu. Aunque muchos deducen de estos cuatro cat\u00e1logos que no tenemos aqu\u00ed\u00ad la lista completa de carismas, es bueno recordar lo que dice el ap\u00f3stol Pablo en 2 Ti. 3:16-17, y lo expresado en el p\u00e1rrafo anterior. Con respecto a los dones de sanidades, milagros, profec\u00ed\u00ada, don de lenguas, etc., hay dos posturas b\u00e1sicas: (a) que siguen con nosotros; (b) que cumplieron su objetivo de testimonio y acreditaci\u00f3n al nuevo testimonio que Dios estaba levantando despu\u00e9s del cierre del canon de las Escrituras, y que ya no operan en la actualidad. Primeramente debemos se\u00f1alar que todos y cada uno de los dones dados por el Esp\u00ed\u00adritu son milagrosos, y no s\u00f3lo los de manifestaci\u00f3n externa espectacular como los de milagros, sanidades y lenguas. Dios es soberano en cuanto a en qu\u00e9 \u00e9pocas da unos o no de una manera concreta. Los dones externos y espectaculares fueron dados en profusi\u00f3n en la \u00e9poca en que el Evangelio y el Nuevo Pacto deb\u00ed\u00adan ser acreditados (He. 2:4), y lo fueron con se\u00f1ales externas jam\u00e1s renovadas (Hch. 2:1-3; 4:31). En la actualidad puede, ciertamente, manifestar Su poder, siempre seg\u00fan Su voluntad; de hecho, la mayor parte de los dones (sabidur\u00ed\u00ada, ciencia o conocimiento, fe, evangelistas, ayudas, liberalidad) nunca han dejado de ser otorgados. En cambio, si bien Dios cura a ciertos enfermos, bien mediante siervos suyos o directamente, no se ha dado a nadie, que se sepa, que pueda curar a todos (que era la caracter\u00ed\u00adstica del don de Cristo y de Sus ap\u00f3stoles: cp. Mt. 10:8; Mr. 6:56; Lc. 4:40; 6:19; 9:11; Hch. 5:16). V\u00e9anse LENGUAS (DON DE), MILAGROS, SANIDAD (DON DE). La iglesia de Corinto hab\u00ed\u00ada recibido todos los dones, y 1 Corintios es la \u00fanica ep\u00ed\u00adstola en la que se mencionan los dones externo-espectaculares (1 Co. 1:7; 12; 14); todo ello no impidi\u00f3 que los corintios fueran carnales ni su tendencia a formar partidos sectarios. Lo esencial es estar totalmente sometidos al Se\u00f1or y a toda Su Palabra, poder discernir el don otorgado a cada uno, y permitir que el Se\u00f1or nos use para el bien de la iglesia en su totalidad.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>Gracias especiales de Dios y de su Esp\u00ed\u00adritu<\/p>\n<p>\tLa palabra \u00abcarisma\u00bb significa una \u00abgracia\u00bb o don gratuito y concreto, un beneficio que produce gozo. En la pr\u00e1ctica, se refiere a alguna gracia especial de orden sobrenatural, no a una cualidad o talento natural; por esto no se pueden prever, forzar ni conquistar, aunque s\u00ed\u00ad hay que colaborar con fidelidad generosa.<\/p>\n<p>\tSan Pablo describe los carismas como \u00abla manifestaci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu para el bien com\u00fan\u00bb (1Cor 12,7). Son, pues, dones que pertenecen a toda la comunidad eclesial. Con esos dones hay que recordar tambi\u00e9n las gracias que recibe cada fiel seg\u00fan la vocaci\u00f3n o la misi\u00f3n encomendada (gracia de estado).<\/p>\n<p>\tLos carismas son una comunicaci\u00f3n especial del Esp\u00ed\u00adritu, seg\u00fan diversas manifestaciones que se armonizan con la fe, la caridad y el servicio de quienes presiden la comunidad con el encargo de discernir y alentar los mismos carismas (cfr. 1Cor 12-14; Roma 12; cfr. LG 12). San Pablo indica tambi\u00e9n algunas gracias o carismas especiales curaciones, milagros, profec\u00ed\u00adas, discernimiento de los esp\u00ed\u00adritus, don de lenguas&#8230; Pero, sobre todos esos dones, est\u00e1 la caridad, que es el don del Esp\u00ed\u00adritu que sobrepasa a todos los dem\u00e1s (1Cor 13).<\/p>\n<p>\tAcogerlos con humildad y gratitud<\/p>\n<p>\tTodos los carismas, a\u00fan los que parecen m\u00e1s sencillos, \u00abest\u00e1n ordenados a la edificaci\u00f3n de la Iglesia, al bien de los hombres y a las necesidades del mundo\u00bb (CEC 799). La comunidad eclesial los ha de acoger con humildad y gratitud, puesto que est\u00e1n ordenados a la santidad de todos y a la acci\u00f3n apost\u00f3lica de la misma Iglesia. La regla de discernimiento es la caridad, es decir, la comuni\u00f3n eclesial, puesto que toda la Iglesia (con sus servicios o ministerios, vocaciones y carismas) es \u00abobra del mismo Esp\u00ed\u00adritu, que los distribuye a cada uno como \u00e9l quiere\u00bb (1Cor 12,11).<\/p>\n<p>\tEcumenismo carimas del Esp\u00ed\u00adritu para compartir<\/p>\n<p>\tEn el campo ecum\u00e9nico, hay que recordar y apreciar los carismas que el Esp\u00ed\u00adritu Santo ha comunicado a cada Iglesia particular. El encuentro pleno en la unidad querida por Cristo, se realizar\u00e1 por un intercambio de dones, que podr\u00ed\u00ada considerarse triangular 1\u00c2\u00ba) los dones que el Esp\u00ed\u00adritu ha dado a diversas Iglesias particulares a partir de una herencia apost\u00f3lica (Iglesias de Oriente); 2\u00c2\u00ba) los dones que el Esp\u00ed\u00adritu ha dado a partir de una vivencia honda de la palabra evang\u00e9lica (Iglesias de la \u00abreforma\u00bb); 3\u00c2\u00ba) los dones que el mismo Esp\u00ed\u00adritu da dado a la Iglesia universal por la herencia apost\u00f3lica de Pedro y Pablo, en el servicio de quien preside, como sucesor de Pedro, la caridad universal (Iglesia cat\u00f3lica).<\/p>\n<p>\tCarismas y comunidad eclesial<\/p>\n<p>\tPuesto que toda persona e instituci\u00f3n recibe gracias especiales del Esp\u00ed\u00adritu para cumplir la propia misi\u00f3n, no se puede contraponer carisma a instituci\u00f3n. Toda la Iglesia es \u00abcomunidad de fe, esperanza y caridad, como un todo visible\u00bb (LG 8). La presidencia de la comunidad (por parte de los sucesores de los Ap\u00f3stoles) es un servicio de discernimiento, de garant\u00ed\u00ada y de continuidad. \u00abUno solo es el Esp\u00ed\u00adritu, que distribuye sus variados dones para el bien de la Iglesia seg\u00fan su riqueza y la diversidad de ministerios. Entre estos dones resalta la gracia de los Ap\u00f3stoles, a cuya autoridad el mismo Esp\u00ed\u00adritu subordina incluso los carism\u00e1ticos\u00bb (LG 7).<\/p>\n<p>\tLos propios carismas se valoran en relaci\u00f3n con toda la comunidad eclesial, es decir, con otras personas e instituciones que han recibido tambi\u00e9n sus propios carismas. Todos tienen algo espec\u00ed\u00adfico que aportar para el bien de toda la Iglesia local y universal, \u00abpara la edificaci\u00f3n del Cuerpo de Cristo\u00bb (Ef 4,12). La pastoral de conjunto es una concretizaci\u00f3n de esta comuni\u00f3n corresponsable, poniendo en relaci\u00f3n laicos, personas consagradas y sacerdotes, para equilibrar e integrar ministerios y servicios, salvando los carismas espec\u00ed\u00adficos. La unidad y coordinaci\u00f3n, que respeta siempre el principio de subsidiaridad, corresponde a quien preside la Iglesia particular como sucesor de los Ap\u00f3stoles y en comuni\u00f3n con el carisma de Pedro.<\/p>\n<p>Referencias Carismas fundacionales, discernimiento del Esp\u00ed\u00adritu, dones del Esp\u00ed\u00adritu Santo, Esp\u00ed\u00adritu Santo, fen\u00f3menos extraordinarios, fidelidad al Esp\u00ed\u00adritu, renovaci\u00f3n carism\u00e1tica, vida consagrada.<\/p>\n<p>Lectura de documentos LG 7-8,12; CEC 799-801, 2003.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada J. ALONSO, Los carismas en la Iglesia y su evoluci\u00f3n (Madrid 1978); V. GARCIA MANZANEDO, Carisma-ministerio en el concilio Vaticano II (Madrid 1982); D. GRASSO, I carismi nella Chiesa (Brescia 1982); D. ITURRIOZ, Carisma e instituci\u00f3n en la Iglesia Euntes Docete 20 (1967) 181-223; L. ROBLES, Jerarqu\u00ed\u00ada y carismas en la Iglesia Revista Espa\u00f1ola de Teolog\u00ed\u00ada 29 (1969) 419-444; A. RODENAS, Teolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica de los carismas Estudios B\u00ed\u00adblicos 30 (1971) 345-360; G. RAMBALDI, Uso e significato  di \u00abcarisma\u00bb nel Vaticano II Gregorianum 56 (1975) 141-162; A. VANHOYE, Carisma, en Nuevo Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica (Madrid, Paulinas, 1990) 282-288.<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>I. Doctrina b\u00ed\u00adblica<br \/>\nEl concepto J\u00e1risma fue introducido por Pablo en la terminolog\u00ed\u00ada teol\u00f3gica; los sin\u00f3pticos, Juan y los Hechos de los ap\u00f3stoles sin duda conocen el fen\u00f3meno de los c., pero no el concepto de c. que aparece en Rom, 1 y 2 Cor, 1 y 2 Tico y 1 Pe. Pablo cre\u00f3 una marcada teolog\u00ed\u00ada de los c. (si bien \u00e9l, con relaci\u00f3n a los dones espirituales de la gracia, adem\u00e1s de Jar\u00ed\u00adsmata usa tambi\u00e9n los conceptos pneumatik\u00e1, diakoniai y energ\u00faemata [ 1 Cor 12 ] ). Es caracter\u00ed\u00adstico en \u00e9l el esfuerzo (cf. sobre todo 1 Cor 12-14) por delimitar los c. frente a los fen\u00f3menos de entusiasmo y de \u00e9xtasis, por ordenarlos adecuadamente en la vida de la comunidad y por entenderlos como una nota peculiar de los bautizados (Rom 12, 6; 1 Cor 7, 7). En las listas donde se enumeran los c. (Rom 12, 6ss; 1 Cor 12, 8ss; 12, 28ss) el punto de vista decisivo es el servicio a la comunidad.<\/p>\n<p>Los c. han sido dados para bien de todos (1 Cor 12, 7 );por esto Pablo prefiere el don de profec\u00ed\u00ada, que es inteligible para todos y sirve a la edificaci\u00f3n de la comunidad, al don de lenguas, que s\u00f3lo sirve para la edificaci\u00f3n y devoci\u00f3n propias (1 Cor 14). En la lista de 1 Cor 12, 28ss (cf. tambi\u00e9n Ef 4, 11) el Ap\u00f3stol menciona en primer lugar los ministerios carism\u00e1ticos de la comunidad, a saber, ap\u00f3stoles, profetas y maestros, y luego, junto a c. tan extraordinarios como el donde hacer milagros, el de curar y el de hablar diversas lenguas, menciona c. que acreditan personalmente, como el poder de asistir y de gobernar (cf. adem\u00e1s, 1 Cor 12, 8ss, donde se enumeran tambi\u00e9n: la palabra de sabidur\u00ed\u00ada y de conocimiento, la fe y la -> discreci\u00f3n de esp\u00ed\u00adritus; y Rom 12, 8, donde aparecen la benignidad y la misericordia). Para mostrar sensiblemente la ordenaci\u00f3n mutua de los diversos c. y sus funciones, Pablo usa la imagen del cuerpo (1 Cor 12, 12-26; cf. Rom 12, 4ss). Como los fen\u00f3menos ext\u00e1ticos que en gran parte acompa\u00f1an a los c. tambi\u00e9n se hallan fuera de la comunidad y pueden existir en la Iglesia misma sin estar legitimados por la fe, Pablo recurre al Pneutna como signo distintivo. S\u00f3lo en \u00e9l es posible decir \u00abSe\u00f1or Jes\u00fas\u00bb; este \u00abKyrios\u00bb es el se\u00f1or de los dones del esp\u00ed\u00adritu (1 Cor 12, 3ss), y en \u00e9l tiene su fundamento el amor que ha de superar y soportar todos los dones del esp\u00ed\u00adritu, para que \u00e9stos queden adecuadamente integrados en el todo (1 Cor 13 ).<\/p>\n<p>Rom 5, 16 y 6, 23, con el concepto totalmente general del inmerecido don salv\u00ed\u00adfico de Dios, se aparta ya de esta especial y terminol\u00f3gicamente fija inteligencia de los c.; 1 Tico 4, 14 y 2 Tim 1, 6 hablan de c. en el sentido de gracia de estado o del oficio, mientras que el sentido literal de 1 Pe 4, 10 se acerca a la concepci\u00f3n aqu\u00ed\u00ad dise\u00f1ada.<\/p>\n<p>II. La importacia de los c. para la vida de la Iglesia<br \/>\nLa definici\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada escol\u00e1stica, seg\u00fan la cual los c. son privilegia peculiaria Ecclesiae apostolicae et primitivae, no puede apoyarse seriamente en Pablo, pues, para \u00e9l, ciertamente los c, son en gran parte fen\u00f3menos de entusiasmo que caracterizan la situaci\u00f3n escatol\u00f3gica de la Iglesia, pero, en principio, bajo todas sus formas (ext\u00e1ticas o sometidas al orden comunitario) pertenecen siempre a la Iglesia, ya que el bautismo justificante y el esp\u00ed\u00adritu vivo est\u00e1n ordenados mutuamente. Por tanto el c. habr\u00ed\u00ada de describirse como signo de la (dispositiva, extrasacramental) gracia victoriosa, el cual en circunstancias puede presentarse como un fen\u00f3meno extraordinario, cercano al milagro, pero tambi\u00e9n puede presentarse sencillamente como fuerza de la gracia en las pruebas cotidianas (y, con ello, como &#8211;> virtud). Los c. son una caracter\u00ed\u00adstica de la operaci\u00f3n del Pneuma en los justificados y, por tanto, pertenecen en todo tiempo a la imagen de la Iglesia (no s\u00f3lo en el periodo de su fundaci\u00f3n o en momentos extraordinarios por los movimientos entusi\u00e1sticos de devoci\u00f3n).<\/p>\n<p>Ya las cartas pastorales anuncian un proceso que hab\u00ed\u00ada de imponerse en el tiempo postapost\u00f3lico: el c. queda vinculado al -> oficio eclesi\u00e1stico y a sus \u00f3rdenes. Y a esto se une que las manifestaciones abiertamente carism\u00e1ticas se hacen cada vez m\u00e1s raras. El montanismo y el donatismo son t\u00ed\u00adpicos para la relaci\u00f3n cr\u00ed\u00adtica entre el oficio y el c. en el tiempo siguiente. Pero la tensi\u00f3n entre ambos nunca se desvi\u00f3 tan fuertemente hacia el oficio, que los fen\u00f3menos y dones carism\u00e1ticos se extinguieran totalmente. El monaquismo (donde no est\u00e1 totalmente anquilosado en lo institucional), el ascetismo (-> asc\u00e9tica), la &#8211;> virginidad, el -> martirio, la -> pobreza y los movimientos de pobreza, la -> m\u00ed\u00adstica, las virtudes sociales y tambi\u00e9n la ciencia teol\u00f3gica, fueron y pueden ser formas de aparici\u00f3n de lo carism\u00e1tico. En \u00faltimo t\u00e9rmino el oficio eclesi\u00e1stico, si no quiere hacerse profano, es inconcebible sin c.<\/p>\n<p>Los servicios de la lista de Rom y 1 Cor, los cuales tienden a un oficio y despu\u00e9s recibieron de hecho un car\u00e1cter institucional (\u00c2\u00a1cartas pastorales!), revisten un matiz carism\u00e1tico incluso m\u00e1s all\u00e1 de Pablo. Las afirmaciones de la Escritura sobre el sacerdocio general (Ap 1, 6; 5, 9s) y la elecci\u00f3n de todos en la Iglesia para un sacerdocio real y para el pueblo santo de Dios (1 Pe 2, 9, etc.; cf. Vaticano il, De eccl., n .o 11), as\u00ed\u00ad como la concepci\u00f3n neotestamentaria de la Iglesia como comunidad escatol\u00f3gica del tiempo salv\u00ed\u00adfico que ya ha hecho su irrupci\u00f3n (cf. Vaticano II, De Eccl., n .o 48), exigen l\u00f3gicamente la estima y el cultivo de lo carism\u00e1tico en todos los miembros y \u00e1mbitos de la Iglesia. Naturalmente, corresponde al oficio el \u00faltimo enjuiciamiento y valoraci\u00f3n de lo carism\u00e1tico, pero, por otra parte, este oficio debe dejarse corregir por lo carism\u00e1tico y escuchar la protesta que todo c. implica contra la petrificaci\u00f3n institucional. Como testimonio del Esp\u00ed\u00adritu los c., junto con los -> sacramentos, constituyen la vida de la Iglesia en su multiformidad. Su ausencia o su opresi\u00f3n hace incre\u00ed\u00adble a la Iglesia, conduce a la uniformidad, e impide toda din\u00e1mica.<\/p>\n<p>En la Constituci\u00f3n sobre la Iglesia el Vaticano il concede especial atenci\u00f3n a lo carism\u00e1tico (= pneum\u00e1tico) en la Iglesia (particularmente n .o 12, y tambi\u00e9n n .o 4, 34s, 40s, etc\u00e9tera). Esta nueva valoraci\u00f3n fue preparada en cierto modo por la enc\u00ed\u00adclica Mystici corporis (AAS 35 [ 1943 ] 200s; Dz 2288), si bien \u00e9sta todav\u00ed\u00ada entiende por c. en primera l\u00ed\u00adnea \u00abdones prodigiosos\u00bb, o sea, fen\u00f3menos especiales y marginales. Puesto que el Vaticano II reconoce la operaci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu incluso fuera de los limites visibles de la Iglesia cat\u00f3lica, el concilio tambi\u00e9n cuenta con la posibilidad de que all\u00ed\u00ad existan c. (De Eccl., n .o 15; De Oec., n .o 3 ), y entiende el -> ecumenismo como expresi\u00f3n de lo carism\u00e1tico en la Iglesia (De Oec., n .o 1, 2; 4, 1, etc\u00e9tera). Pues s\u00f3lo el Esp\u00ed\u00adritu puede conceder a la Iglesia su multiformidad y fundar la unidad en ella.<\/p>\n<p>Est\u00e9vao Bettencourt<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino griego \u201ccharisma\u201d denota todo buen don que emana del ben\u00e9volo amor (charis) de Dios para el hombre; cualquier gracia divina o favor, que se extiende desde la redenci\u00f3n y la vida eterna hasta el consuelo de estar en comuni\u00f3n con los hermanos en la fe (Rm. 5,15-16; 6,23; 11,29).  La palabra tiene, sin embargo, un significado m\u00e1s estrecho: las gracias espirituales y cualificaciones conferidas a cada cristiano para realizar su labor en la Iglesia: \u00abCada cual tiene de Dios su propio don [charisma]; unos de una manera, otros de otra.\u00bb (1 Cor. 7,7).  Finalmente, en su sentido m\u00e1s estrecho, carisma es el t\u00e9rmino teol\u00f3gico que denota las gracias extraordinarias dadas a cristianos individuales para el bien de otros.  \u00c9stos, o la mayor\u00eda de ellos, son enumerados por San Pablo (1 Cor. 12,4.9.28.30.31), y forman el tema del presente art\u00edculo. Son: \u00abpalabra de sabidur\u00eda; a otro, palabra de ciencia seg\u00fan el mismo Esp\u00edritu; a otro, fe, en el mismo Esp\u00edritu; a otro, carismas de curaciones, en el \u00fanico Esp\u00edritu; a otro, poder de milagros; a otro, profec\u00eda; a otro, discernimiento de esp\u00edritus; a otro, diversidad de lenguas; a otro, don de interpretarlas.\u00bb (1 Cor. 12:8-10).  A estos se les a\u00f1ade los carismas de ap\u00f3stoles, profetas, doctores, ayudantes, gobierno (ibid. 28).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos dones extraordinarios fueron predichos por el profeta Joel (2,28) y Cristo se lo prometi\u00f3 a los creyentes:  \u00abEstas son las se\u00f1ales que acompa\u00f1ar\u00e1n a los que crean: en mi nombre expulsar\u00e1n demonios, hablar\u00e1n en lenguas nuevas\u2026\u00bb (Mc. 16,17-18).  La promesa del Se\u00f1or se cumpli\u00f3 el d\u00eda de Pentecost\u00e9s (Hch. 2,4) en Jerusal\u00e9n, y, seg\u00fan la Iglesia se expand\u00eda, en Samaria (Hch. 8,18), en Caesarea (10,46), en \u00c9feso (19,6), en Roma (Rm. 12,6), en Galacia (G\u00e1l. 3,5), y m\u00e1s pronunciadamente en Corintio (1 Cor. 12,14).  Los abusos de los carismas, que se hab\u00edan infiltrado en este \u00faltimo lugar, indujeron a San Pablo a discutir con ellos largamente en su Primera Ep\u00edstola a los Corintios.  El ap\u00f3stol ense\u00f1a que estos \u00abdones espirituales\u00bb emanan del Esp\u00edritu el cual anima el cuerpo de la Iglesia; que sus funciones son tan diversas como las funciones del cuerpo natural; y que, aunque dadas a individuos, est\u00e1n destinadas a la edificaci\u00f3n de toda la comunidad (1 Cor. 12).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los te\u00f3logos distinguen los carismas de otras gracias que operan la santificaci\u00f3n personal:  llaman a los primeros \u201cgratiae gratis datae\u201d en oposici\u00f3n a la \u201cgratiae gratum facientes\u201d.  Los \u00abdones y frutos del Esp\u00edritu Santo\u00bb, al ser dados para la santificaci\u00f3n personal, no deben ser numerados entre los carismas.  Santo Tom\u00e1s de Aquino (Summa Theol. I-II, Q. CXI, a. 4) argumenta que el Ap\u00f3stol (1 Cor. 12,8-10) \u00abdivide correctamente los carismas; ya que algunos pertenecen a la perfecci\u00f3n de conocimiento, como fe, la palabra de sabidur\u00eda, la palabra de ciencia; algunos pertenecen a la confirmaci\u00f3n de doctrina, o la gracia de sanaci\u00f3n, el don de milagros, profec\u00eda, discernimiento de esp\u00edritus; algunos pertenecen a la facultad de expresi\u00f3n, como tipos de lenguas e interpretaci\u00f3n de lenguas.\u00bb  Debemos, sin embargo, admitir que San Pablo no tuvo intenci\u00f3n de dar en dos vers\u00edculos una enumeraci\u00f3n completa de los carismas, ya que al final del cap\u00edtulo menciona muchos m\u00e1s; adem\u00e1s \u00e9l no intenta una divisi\u00f3n cient\u00edfica.  Englmann (Die Charismen, Ratisbona, 1848) distingue dos categor\u00edas de carismas:\n<\/p>\n<ul>\n<li> Carismas con tendencia a adelantar el crecimiento interno de la Iglesia; <\/li>\n<li> Carismas con tendencia a promover el desarrollo externo.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la primera pertenecen los dones que ayudan a los dignatarios de la Iglesia a ejecutar sus oficios; a la segunda pertenece el don de hacer milagros.  Esta divisi\u00f3n parece estar indicada en 1 Pedro 4,10-11: \u00abQue cada cual ponga al servicio de los dem\u00e1s la gracia [carisma] que ha recibido\u2026  Si alguno habla, sean palabras de Dios; si alguno presta un servicio, h\u00e1galo en virtud del poder recibido de Dios. Si alg\u00fan hombre ministra, que lo haga, con el poder recibido de Dios.\u00bb  Siete de los carismas enumerados por San Pablo caen en la primera categor\u00eda:\n<\/p>\n<ul>\n<li> 1.  el apostolado;<\/li>\n<li> 2.  el oficio af\u00edn de profec\u00eda; <\/li>\n<li> 3.  el discernimiento de esp\u00edritus;<\/li>\n<li> 4.  el oficio de maestro;<\/li>\n<li> 5.  la palabra de sabidur\u00eda y ciencia;<\/li>\n<li> 6.  ayudas;<\/li>\n<li> 7.  el don de gobierno.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cinco pertenecen a la segunda categor\u00eda:\n<\/p>\n<ul>\n<li> 1.  aumento de fe;<\/li>\n<li> 2.  el poder de milagros;<\/li>\n<li> 3.  \u201cin specie\u201d la sanaci\u00f3n de los enfermos;<\/li>\n<li> 4.  el don de lenguas;<\/li>\n<li> 5.  la interpretaci\u00f3n de lenguas.. <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Carismas dados para la vida interior de la Iglesia:<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. El apostolado merecidamente encabeza la lista de los dones extraordinarios de Dios a los hombres para la edificaci\u00f3n de la Iglesia.  El oficio apost\u00f3lico contiene en s\u00ed mismo una reclamaci\u00f3n a todas los carismas, pues el objeto de su trabajo ordinario es id\u00e9ntico con el objeto de estos dones especiales:  la santificaci\u00f3n de almas al unirlas en Cristo con Dios.  Los Ap\u00f3stoles recibieron la primera gran efusi\u00f3n de carismas cuando el Esp\u00edritu Santo descendi\u00f3 sobre ellos en la forma de lenguas de fuego, y comenzaron a hablar en lenguas diversas.  Tanto la Escritura, la historia como la leyenda le atribuyen poderes sobrenaturales a lo largo de toda su actividad misionera.  La leyenda, aunque imaginativa en sus hechos, es edificada sobre el sentido general de la Iglesia.  A trav\u00e9s de los Ap\u00f3stoles la plenitud de los dones de Cristo fluy\u00f3 sobre sus ayudantes en varias medidas, de acuerdo con las circunstancias de las personas y los lugares.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Profec\u00eda, el don de conocer y poder manifestar cosas escondidas al conocimiento ordinario del hombre.  \u00abHab\u00eda en la Iglesia fundada en Antioqu\u00eda profetas y maestros:  Bernab\u00e9, Sime\u00f3n llamado N\u00edger, Lucio de Cirene, Manah\u00e9n\u2026 y Saulo\u00bb (Hch. 13,1).  \u00ab\u00c1gabo, movido por el Esp\u00edritu, se levant\u00f3 y profetiz\u00f3 que vendr\u00eda una gran hambre sobre toda la tierra, la que hubo en tiempo de Claudio\u00bb (Hch. 11,28).  Felipe el evangelista \u00abten\u00eda cuatro hijas v\u00edrgenes que profetizaban\u00bb (Hch. 21,8-9).  A estos profetas se les permit\u00eda a veces conocer y revelar los secretos de los corazones.  (1 Cor. 14,24-25); ellos hablaban \u00abpara que todos aprendan y sean exhortados\u00bb (1 Cor. 14,31), lo cual implica que estaban ilustrados en la fe por encima de sus compa\u00f1eros.  Su don no era permanente, pues mientras un profeta hablaba, le pod\u00eda venir una revelaci\u00f3n s\u00fabita a \u00abotro que est\u00e1 sentado\u00bb y entonces el que estaba hablando \u00abdebe callarse\u00bb (1 Cor. 14,30).  El objeto de la profec\u00eda era hablar \u00aba los hombres para su edificaci\u00f3n, exhortaci\u00f3n y consolaci\u00f3n\u00bb (1 Cor. 14,3).  Pablo pone este carisma por encima de todos los dem\u00e1s:  \u00abaspirad tambi\u00e9n a los dones espirituales, especialmente a la profec\u00eda\u00bb (1 Cor. 14,1).  \u00abPues el que profetiza, supera al que habla en lenguas\u00bb (ibid. 5).  Tal parece que era tan frecuente en la Iglesia primitiva como para ser considerado un cargo especial aunque extraordinario.  En Antioqu\u00eda \u00abprofetas y doctores\u00bb est\u00e1n vinculados (Hch. 13,1), y \u00abas\u00ed los puso Dios en la Iglesia, primeramente como ap\u00f3stoles; en segundo lugar como profetas; en tercer lugar como maestros\u2026\u00bb (1 Cor. 12,28; cf. Ef. 4,11).  Con el transcurso del tiempo la profec\u00eda se hizo menos com\u00fan, pero sin desaparecer nunca del todo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. El discernimiento de esp\u00edritus se debe distinguir de la intuici\u00f3n natural o adquirida, o agudeza de juicio; es el don sobrenatural que permite a su poseedor juzgar si ciertas manifestaciones extraordinarias son causadas por buenos o malos esp\u00edritus, o por agentes naturales.  San Pablo lo asocia a la profec\u00eda:  \u00abEn cuanto a los profetas, hablen dos o tres, y los dem\u00e1s juzguen\u00bb (1 Cor. 14,29).  Este juicio o discreci\u00f3n era necesario para prevenir o corregir abusos que pod\u00edan f\u00e1cilmente venir detr\u00e1s de las profec\u00edas.  Muchos santos pose\u00edan en grado sumo el don de discernimiento de esp\u00edritus, y no es raro hoy d\u00eda entre los confesores y directores espirituales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4.  El oficio de Maestro era predicar y ense\u00f1ar la fe permanentemente en algunas comunidades asignadas a su cuidado.  Los Ap\u00f3stoles mismos y los evangelistas mencionados con ap\u00f3stoles, profetas, doctores y pastores (Ef. 4,11) viajaban de un lugar a otro fundando nuevas Iglesias; s\u00f3lo pod\u00edan mantener la fe maestros permanentes capacitados para su trabajo con dones especiales.  As\u00ed San Pablo escribe a Timoteo: \u00aby cuanto me has o\u00eddo en presencia de muchos testigos conf\u00edalo a hombres fieles, que sean capaces, a su vez, de instruir a otros\u00bb  (2 Tim. 2,2). Estos hombres de fe son los catequistas en pa\u00edses de misi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5.  La palabra de sabidur\u00eda y la palabra de conocimiento (logos sophias, logos gnoseos).  Sabidur\u00eda (sapientia) es en San Pablo el conocimiento de los grandes misterios cristianos:  la Encarnaci\u00f3n, Pasi\u00f3n y Resurrecci\u00f3n de Jesucristo, y el morada del Esp\u00edritu de Dios en el coraz\u00f3n del creyente (1 Cor 2; Cf. Ef. 1,17).  Conocimiento (gnosis, scientia) igualmente implica la familiaridad con la religi\u00f3n de Cristo, aunque en menor grado (1 Cor. 1,5).  En 1 Cor. 8,1-7, \u00abconocimiento\u00bb denota el conocimiento especial de que todas las religiones paganas son vanas, que \u00abno hay m\u00e1s que un solo Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas y para el cual somos; y un solo Se\u00f1or, Jesucristo, por quien son todas las cosas y por el cual somos nosotros\u00bb.  La palabra de sabidur\u00eda y la palabra de conocimiento parecen ser grados del mismo carisma, a saber, la gracia de plantear la fe efectivamente, de acercar a las mentes y los corazones de los oyentes la persuasi\u00f3n Divina, los misterios ocultos y los preceptos morales del cristianismo.  El carisma en cuesti\u00f3n fue manifestado en el discurso de San Pedro a la multitud el d\u00eda de Pentecost\u00e9s (Hch. 2) y en muchas ocasiones cuando los mensajeros de la fe eran entregados, \u00abno os preocup\u00e9is de c\u00f3mo o qu\u00e9 vais a hablar, lo que teng\u00e1is que hablar se os comunicar\u00e1 en aquel momento\u00bb (Mt. 10,19).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Las asistencias (antilepseis, opitulationes) es un carisma conectado con el servicio a los pobres y los enfermos llevado a cabo por los di\u00e1conos y diaconisas (Hch. 6,1).  El plural se usa para notar las muchas formas asumidas por este ministerio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7.  La gobernaci\u00f3n (kyberneseis, gubernationes) es los dones especiales concedidos a los gobernantes de la Iglesia para el fiel ejercicio de su autoridad.  Este carisma est\u00e1 conectado a todos los grados de la jerarqu\u00eda, con los Ap\u00f3stoles y sus sucesores, los obispo s y sacerdotes, con doctores y di\u00e1conos y administradores.  El Papa San Gregorio I llama al gobierno de almas el arte de las artes; si es as\u00ed siempre, debemos esperar hallarla dotada de asistencia divina especial cuando la naciente Iglesia luchaba contra todos los poderes de jud\u00edos y gentiles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda serie de carismas (aquellas que promueven el desarrollo externo de la Iglesia) no est\u00e1 conectada con ning\u00fan puesto especial.  Estas gracias muestran el poder de Dios en acci\u00f3n en los miembros de la nueva Iglesia; estaban destinados a fortalecer la fe de los creyentes y disipar la incredibilidad de los de afuera.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Carismas dados para el desarrollo externo de la Iglesia<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. La fe, como un carisma, es aquella fe fuerte que mueve monta\u00f1as, expulsa demonios (Mt. 17,19-20) y hace cara a los m\u00e1s crueles martirios sin titubear.  Este tipo de fe, com\u00fan al principio, ha sido dada por Dios en todos los tiempos a los santos y m\u00e1rtires  y a muchos hombres y mujeres santos cuyas vidas ocultas no ofrecieron ocasi\u00f3n para milagros o martirio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. El don de milagros milagros (energema dynameon, operatio virtutum) es el poder dado por Dios para realizar hechos fuera del poder ordinario del hombre.  Este carisma incluye muchos signos mencionados por Marcos (Mc. 16,17-18): \u00aben mi nombre expulsar\u00e1n demonios, hablar\u00e1n en lenguas nuevas, agarrar\u00e1n serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les har\u00e1 da\u00f1o; impondr\u00e1n las manos sobre los enfermos y se pondr\u00e1n bien\u00bb.  San Pedro cura a los achacosos y los enfermos y aquellos atormentados por esp\u00edritus inmundos (Hch. 5,15-16); Felipe hizo milagros en Samaria (Hch. 8); San Pablo no recibe lesi\u00f3n de la v\u00edbora que hizo presa de su mano (Hch. 28,3-5); San Pedro resucita a Tabit\u00e1 de entre los muertos (He. 9,40).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Las sanaciones (charisma lamaton, gratia sanitatum) es resaltada por San Pablo entre otros milagros porque probablemente fue la m\u00e1s frecuente y la m\u00e1s llamativa.  El plural se utiliza para indicar el gran n\u00famero de enfermedades que eran sanadas y la variedad de m\u00e9todos utilizados para sanar, por ejemplo, pronunciando el Sant\u00edsimo Nombre de Jes\u00fas (Hch. 3,6), por la imposici\u00f3n de manos, ungiendo con aceite, con la Se\u00f1al de la Cruz.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. El don de lenguas y (5) la interpretaci\u00f3n de lenguas (colectivamente conocidos como glossolalia) aparecen descritos extensamente en 1 Cor. 14.  Y \u00bfen qu\u00e9 consist\u00eda exactamente la glossolalia?\n<\/p>\n<ul>\n<li> Era hablar, en oposici\u00f3n a estar silente (1 Cor. 14,28), aunque<\/li>\n<li> no siempre en un idioma extranjero.  El d\u00eda de Pentecost\u00e9s los Ap\u00f3stoles realmente hablaron los varios idiomas de sus oyentes, pero los gentiles que a\u00fan no hab\u00edan sido bautizados en la casa de Cornelio se pusieron a \u00abhablar en lenguas y glorificar a Dios\u00bb (Hch. 10,46) y los doce efesios reci\u00e9n bautizados hablando en lenguas y profetizando (Hch. 19,6) no ten\u00edan raz\u00f3n para usar lenguas extra\u00f1as.  Adem\u00e1s, en vez de la expresi\u00f3n \u00abhablando en lenguas\u00bb Pablo usa la frase alternativa \u201chablar en lengua\u00bb (1 Cor. 14,2.4.13.14.27).  El objeto del don no era transmitir ideas a los que escuchaban, sino hablarle a Dios en oraci\u00f3n (1 Cor. 14,2.4), un objetivo para el cual un idioma extranjero es innecesario.  Finalmente&#8212;y este argumento parece conclusivo&#8212;Pablo compara la glossolalia, en cuanto a su efecto, a hablar en un idioma desconocido; por lo tanto, no es ella misma un idioma desconocido.  (1 Cor. 14,11).<\/li>\n<li> Era una lengua articulada, ya que el que hablaba oraba, cantaba, y daba gracias (1 Cor. 14,14-17). <\/li>\n<li> El que hablaba estaba como en un trance&#8212;\u00absi oro en lengua, mi esp\u00edritu [pneuma]  ora, pero mi entendimiento [nous, mens]  queda sin fruto\u00bb (1 Cor. 14,14). <\/li>\n<li> en los no creyentes glossolalia ocasionaba la impresi\u00f3n de lo maravilloso; quiz\u00e1s les recordaba los delirios religiosos de los hierofantes: \u00abAs\u00ed pues, las lenguas (es decir, por ininteligibles) sirven de se\u00f1al no para los creyentes, sino para los infieles; Si\u2026 todos hablan en lenguas y entran en ella no iniciados o infieles, \u00bfno dir\u00e1n que est\u00e1is locos?\u00bb  (1 Cor. 14,22.23).<\/li>\n<li> El don de lenguas es inferior al de profec\u00eda:  \u00abel que profetiza, supera al que habla en lenguas, a no ser que tambi\u00e9n interprete, para que la asamblea reciba edificaci\u00f3n\u00bb (1 Cor. 14,5). <\/li>\n<li> El carisma de interpretaci\u00f3n es, entonces, el complemento necesario de glossolalia; cuando no hay interpretaci\u00f3n, el que habla en lenguas debe callar (1 Cor. 14,13,27. 28).  La interpretaci\u00f3n es el trabajo del que habla o de otro (1 Cor. 14,27). Toma la forma de un discurso inteligible; la explicaci\u00f3n deb\u00eda seguir al hablar en lenguas tan regularmente como el discernimiento de esp\u00edritus segu\u00eda la profec\u00eda. (1 Cor. 14,28-29).<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los Padres es \u201csententia communissima\u201d que el hablar en lenguas era hablar lenguas extranjeras.  Su interpretaci\u00f3n se basa en la promesa en Marcos 16,17 \u00abhablar\u00e1n en lenguas nuevas\u00bb, y en su cumplimiento final en el don de lenguas de los ap\u00f3stoles (Hch. 2,4).  Una nueva lengua, sin embargo, no es necesariamente una lengua extranjera, y un don que tuvo uso especial el d\u00eda de Pentecost\u00e9s parece sin prop\u00f3sito en asambleas de personas de un mismo idioma.  Hay, adem\u00e1s, objeciones textuales a la opini\u00f3n com\u00fan, aunque, debemos admitir, no muy convincentes [ver el segundo punto arriba].  Se ofrecen muchas explicaciones a este oscuro carisma, pero ninguna de ellas est\u00e1 libre de objeci\u00f3n.  Puede ser que haya algo de verdad en todas ellas.  San Pablo habla de \u00abtipos de lenguas\u00bb, que puede implicar que la glossolalia se manifest\u00f3 en muchas formas: por ejemplo, en la forma de lenguas extranjeras cuando lo requer\u00edan las circunstancias, como con los Ap\u00f3stoles; como un nuevo lenguaje&#8212;\u00abun tipo de locuci\u00f3n distintiva de la vida espiritual y distita del habla com\u00fan, la cual para los sentimientos exuberantes de la nueva fe parec\u00eda inadecuada para la comunicaci\u00f3n con Dios\u00bb (Wizsacker); o como la manifestaci\u00f3n de los gemidos inefables del Esp\u00edritu, pidiendo por nosotros, y haci\u00e9ndonos gritar \u00abAbb\u00e1, Padre\u00bb (Rom. 8,15.26).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  1 Cor. 12-14, con comentarios; SANTO TOMAS, II-II, QQ. CLXXVI-CLXXVIII; ENGLMANN, Die Charismen (Ratisbona, 1848 &#8212; el mejor libro sobre el asunto); SCHRAM, Teolog\u00eda m\u00edstica, 435; SEISENBERGER en Kirchenlex., s. v.; ID. In BUCHBERGER, Kirchl. Handlexikon; WEIZSACKER, Apost. Age, II, 254-75.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Wilhelm, Joseph. \u00abCharismata.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 3. New York: Robert Appleton Company, 1908.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/03588e.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Rey Bonachea.  L H M\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Dones, talentos, gracias). Los da Dios para que los negociemos, para que los usemos en bien de la comunidad: Mat 24:14-30, 1Co 12:7. (Ver \u00abDones Espirituales\u00bb). No seremos salvados por los carismas que Dios nos da: (las manos, la Biblia, la fe, la Iglesia). sino por los \u00abfrutos\u00bb, por o que hicimos con esos dones &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/carismas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCARISMAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-7925","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7925","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7925"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7925\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7925"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7925"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7925"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}