{"id":7926,"date":"2016-02-05T04:14:14","date_gmt":"2016-02-05T09:14:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/carismaticos\/"},"modified":"2016-02-05T04:14:14","modified_gmt":"2016-02-05T09:14:14","slug":"carismaticos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/carismaticos\/","title":{"rendered":"CARISMATICOS"},"content":{"rendered":"<p>(Ejercedores de los Carismas).<\/p>\n<p> La Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica es un reavivamiento de la experiencia de Pentecost\u00e9s, con el ejercicio de los distintos carismas y la vivencia de los frutos del Esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p> Naci\u00f3 b\u00ed\u00adblicamente, en cierta forma, de las tres listas de carismas y ministerios que da San Pablo en 1 Cor. 12. Fue iniciada, en nuestro siglo, por un grupo de \u00abPentecostales\u00bb, y es de un dinamismo explosivo, que ha invadido pr\u00e1cticamente todas la denominaciones cristianas, inclu\u00ed\u00adda la Iglesia Cat\u00f3lica. es la \u00abexplosi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu\u00bb de los \u00faltimos tiempos del Joel y Pedro: (Hec 2:17-21, Joe 2:28-32).<\/p>\n<p> En retiros carism\u00e1ticos y en seminarios del Esp\u00ed\u00adritu, se trata de revivir la experiencia de Pentecost\u00e9s. \u00c2\u00a1y se revive! Seglares o religiosos comienzan a hablar en lenguas y a profetizar y hay sanaciones de enfermedades y liberaciones del alcohol, de las drogas, de los celos. y el ama de casa, que antes s\u00f3lo se ocupaba de sus novelas, ahora quiere ir de retiro en retiro para sentir de nuevo el \u00abdescanso en el Esp\u00ed\u00adritu\u00bb y dar testimonio del Senor. y el joven que antes andaba sin rumbo, entre gangas y drogas, ahora se dedica a llevar la palabra de Dios a donde pude y donde puede y a tratar de ser una persona \u00fatil a la sociedad, form\u00e1ndose en la escuela para una profesi\u00f3n o trabajo. y el mec\u00e1nico se da cuenta que tambi\u00e9n es Iglesia, con el don de sanaciones o profec\u00ed\u00ada, y ahora se dedica a imponer las manos sobre los enfermos \u00c2\u00a1que se curan!, o a ser testigo de las maravillas del Senor de retiro en retiro. y entran muchas ganas de comprender, y vivir, la Biblia. y en la Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica Cat\u00f3lica, se comienza a asistir con m\u00e1s devoci\u00f3n y amor a la Santa Misa, y a rezar el rosario con m\u00e1s sentido, y a confesarse con frecuencia.y no s\u00f3lo se practican los carismas de 1 Cor. 12, de sanaciones, milagros, lenguas. sino que se vive con conciencia los frutos del Esp\u00ed\u00adritu de Gal 5:22, y por supuesto, donde hay amor y gozo y paz y bondad y benignidad y paciencia, ah\u00ed\u00ad pasan cosas grandiosas y maravillosas. hay cambios de vida, y arrepentimientos, y los tibios se ponen a servir, y los calientes se incendian de amor y servicio.<\/p>\n<p> La Virgen Mar\u00ed\u00ada es la \u00abPrimera Carism\u00e1tica\u00bb del Nuevo Testamento, porque fue la primera sobre la que descendi\u00f3 el Esp\u00ed\u00adritu, en Mt. 1 y Lc. 1, y se llen\u00f3 de Jes\u00fas, \u00c2\u00a1y \u00e9sta es la esencia de la renovaci\u00f3n carism\u00e1tica!. y llena de Jes\u00fas hizo dos cosas: La primera se fue aprisa a \u00abservir\u00bb, a ayudar a su prima Isabel; y la segunda, cant\u00f3 las glorias de Dios en el Magnificat: (en  Luc 1:46-56). \u00c2\u00a1y estas son las dos caracter\u00ed\u00adsticas del carism\u00e1tico: Servicio y alabanza al Senor.<\/p>\n<p> Toda esta potencialidad grandiosa, tiene tambi\u00e9n sus problemas de posibles desviaciones y hasta herej\u00ed\u00adas. y el problema m\u00e1s grande en la Iglesia Cat\u00f3lica es que algunos sacerdotes se desentienden de los carism\u00e1ticos, o hasta los rechazan. Por eso, en sus varios discursos a la Renovaci\u00f3n, el Papa Juan Pablo II en lo primero que ha insistido, ha sido en que los sacerdotes tienen la obligaci\u00f3n de atender a los carism\u00e1ticos en sus parroquias: \u00abPod\u00e9is decir\u00bb, dijo el Santo Padre, \u00abque el Papa lo hace tambi\u00e9n\u00bb. En su \u00faltimo discurso a la Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica Cat\u00f3lica, enfatiz\u00f3 el hecho que tiene que ser una, como la Iglesia misma, \u00abJer\u00e1rquica, Carism\u00e1tica, Sacramental, Mariana, y de Servicio\u00bb. y puso la Renovaci\u00f3n bajo la protecci\u00f3n de la Virgen Mar\u00ed\u00ada, a quien nombr\u00f3 su \u00abPatrona\u00bb. Ver \u00abPentecost\u00e9s\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[052]<\/p>\n<p>      Movimientos que se fundamentan en el principio doctrinal de que Dios ha regalado una nueva \u00e9poca a la Iglesia y ya no es suficiente la tradici\u00f3n jer\u00e1rquica de la sociedad cristiana. Se tiene la intuici\u00f3n entre los promotores de estos movimientos de que ha llegado el momento hist\u00f3rico de una renovaci\u00f3n por medio del Esp\u00ed\u00adritu Santo. Por lo tanto  la Iglesia jer\u00e1rquica debe queda supeditada a la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu y no viceversa.<\/p>\n<p>    Los grupos que se configuran en cada movimiento se denominan, o se autodenominan, con el adjetivo de \u00abcarism\u00e1ticos\u00bb, de proyectados \u00abhacia los dem\u00e1s\u00bb. Prefieren una espiritualidad pentecostalista, m\u00e1s que \u00e9tica o dogm\u00e1tica. Sospecha que el tiempo del cristocentrismo debe ser superado con el pneumacentrismo, volviendo al proselitismo carism\u00e1tico de los primeros tiempos evang\u00e9licos.<\/p>\n<p>    Son de muchos tipos, grupos y formas como se manifiestan. Unos son m\u00e1s originales y otros m\u00e1s repetitivos. En general aparecen con facilidad y se disuelven con fugacidad. Algunos son m\u00e1s estables y consistentes.<\/p>\n<p>    A veces se les ha llamado tambi\u00e9n grupos pentecostales. Pero el pentecostalismo tiene m\u00e1s estilo y ascendencia metodista y anglicana. Busca m\u00e1s la ostentaci\u00f3n de los dones espectaculares. (lenguas, sanaci\u00f3n, misi\u00f3n, discernimiento, adivinaci\u00f3n, etc.)<\/p>\n<p>    El movimiento carism\u00e1tico ahonda m\u00e1s las dimensiones \u00abgratisdatas\u00bb y eclesiales. Naci\u00f3 como hecho social en Kansas, en Am\u00e9reca del Norte, con afanes de renovaci\u00f3n evang\u00e9lica. Tuvo carga ecum\u00e9nica desde el principio y por eso arraig\u00f3 m\u00e1s en los \u00e1mbitos cat\u00f3licos.<\/p>\n<p>    Los m\u00e1s moderados y eclesiales de esos grupos carism\u00e1ticos han mantenido mayor afici\u00f3n a la tradici\u00f3n y m\u00e1s fiel dependencia de la Jerarqu\u00ed\u00ada oficial cat\u00f3lica, incluso mereciendo el apoyo de las autoridades de la Iglesia, del Papa Juan Pablo II y de muchos Obispos, aunque no se puede ocultar o ignorar la reticencia o abierta desconfianza de otras Jerarqu\u00ed\u00adas locales o m\u00e1s generales.<\/p>\n<p>    Tambi\u00e9n han existido grupos carism\u00e1ticos propensos a actitudes de ruptura y marginaci\u00f3n eclesial, considerando desviadas a la Iglesia oficial. Incluso han pretendido enfrentar los carismas jer\u00e1rquicos a los carismas m\u00ed\u00adsticos. Llegan incluso a proclamar un nuevo Pentecost\u00e9s y la refundaci\u00f3n de una Iglesia hist\u00f3ricamente ya superada.<\/p>\n<p>    Entre los grupos de estilo \u00abcarism\u00e1tico\u00bb se han movido en los \u00faltimos tiempos la llamada \u00abComunidad de San Egidio\u00bb, fundada por Andrea Riccardi, en Roma; los movimientos neocatecumenales de Kiko Arg\u00fcello; los encuentros marianos focolaristas de Clara Lubich; las asociaciones cat\u00f3licas surgidas del pentecostalismo metodista y anglicano; y algunos m\u00e1s, cuyo com\u00fan denominador ha sido la movilidad y la conciencia de originalidad.<\/p>\n<p>    Simpatizan todos ellos con la idea proclamada por Juan Pablo II en 1993 en Puerto Rico sobre la necesidad eclesial de una nueva hora y la necesidad de una nueva evangelizaci\u00f3n. Y en ocasiones se expresan con arrogancia y con menosprecio de los otros modos de ser cristianos o de concebir la Iglesia. Se inclinan a un proselitismo de grupo cerrado con dirigentes aut\u00f3cratas; incluso se autocomplacen en sus \u00e9xitos y miran con reticencia a los de pensamiento diferente.<\/p>\n<p>    Tienen por lo general fuerte carga afectiva en sus expresiones piadosas y una intensa fantas\u00ed\u00ada en las explicaciones doctrinales, siempre distantes de las explicaciones racionales de la teolog\u00ed\u00ada cl\u00e1sica y met\u00f3dica. Al menos sus planteamientos teol\u00f3gicos se mueven con excesiva afici\u00f3n a los carismas y menos inter\u00e9s por los misterios y por los cultos ecum\u00e9nicos y cat\u00f3licos.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. carismas, renovaci\u00f3n carism\u00e1tica)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>(carismas, amor, guerra, profetas, autoridad, sanador). Fund\u00e1ndose en las observaciones de Pablo (1 Cor 12-14), hace ya tiempo, M. Weber (1864-1920) estudi\u00f3 el sentido de la autoridad carism\u00e1tica, en unos trabajos que han sido muy influyentes en el campo de la Iglesia y de la vida pol\u00ed\u00adtica.<\/p>\n<p>(1) Carisma e instituci\u00f3n. Conforme a las distinciones de M. Weber, suele distinguirse el carisma y la instituci\u00f3n, no s\u00f3lo en la Iglesia cristiana, sino en el conjunto de la sociedad, (a) La autoridad carism\u00e1tica es propia de aquellos que inician un movimiento, descubriendo y poniendo en marcha nuevas posibilidades de actuaci\u00f3n. Los carism\u00e1ticos crean (imaginan, instituyen) unas l\u00ed\u00adneas de vida que antes no exist\u00ed\u00adan: no se imponen por ley, ni triunfan por razonamiento o votaciones, sino por su misma fuerza interna. Ellos son autoridad primera: no defienden lo que existe para organizado mejor, sino que introducen otros modelos de existencia, en un plano pol\u00ed\u00adtico o social, religioso o est\u00e9tico, (b) La autoridad burocr\u00e1tica o institucional surge en el momento en que el carisma se enfr\u00ed\u00ada, de manera que resultan necesarias unas normas o leyes que sean capaces de mantener el orden, utilizando unos principios jur\u00ed\u00addicos, en la l\u00ed\u00adnea del tali\u00f3n*. La autoridad carism\u00e1tica es necesaria para recrear la sociedad. Ella se sit\u00faa m\u00e1s all\u00e1 de los poderes establecidos, de manera que puede y debe vincularse con Dios (o con el Esp\u00ed\u00adritu Santo), entendido como fuente de la vida. Pero ella no puede resolver todos los problemas y, adem\u00e1s, puede volverse irracional, convirti\u00e9ndose en violenta. En el conjunto de la Biblia hay una dial\u00e9ctica constante entre los carismas (vinculados a la l\u00ed\u00adnea prof\u00e9tica) y las instituciones (expresadas sobre todo por el sacerdocio). No todo lo carism\u00e1tico es bueno: puede haber pretendidos carism\u00e1ticos que se vuelven intolerantes y violentos. No todo lo institucional es negativo: es necesario regular los carismas, para bien de la comunidad. Desde ah\u00ed\u00ad, a modo de ejemplo, y prescindiendo aqu\u00ed\u00ad de la profec\u00ed\u00ada* cl\u00e1sica, queremos destacar tres movimientos carism\u00e1ticos importantes en la Biblia.<\/p>\n<p>(2) Antiguo Testamento: carism\u00e1ticos guerreros y profetas. La mayor parte de los movimientos carism\u00e1ticos tienden a ser pac\u00ed\u00adficos, en l\u00ed\u00adnea de intimismo espiritual. Pero siempre han existido grupos carism\u00e1ticos violentos que han interpretado la presencia de la ruah* o esp\u00ed\u00adritu de Dios como exigencia de compromiso militante al servicio de la obra de Dios. En esta l\u00ed\u00adnea se mueven los guerreros sagrados del comienzo de la historia de Israel (federaci\u00f3n* de tribus), militares profesionales que acuden al combate impulsados por un tipo de \u00e9xtasis guerrero. Podemos citar ejemplos en casi todas las religiones antiguas: el buen guerrero ha sido un santo en el sentido radical de la palabra, un hombre pose\u00ed\u00addo por la fuerza de Dios. Pero tambi\u00e9n algunas religiones modernas (ciertas formas de hinduismo e islamismo, incluso algunos movimientos cristianos) han desarrollado un tipo de m\u00ed\u00adstica guerrera del Esp\u00ed\u00adritu. Dentro de la Biblia, los  guerreros carism\u00e1ticos m\u00e1s significativos son los jueces*, sobre los que viene el Esp\u00ed\u00adritu de Dios, excit\u00e1ndoles con fuerza y capacit\u00e1ndoles para derrotar a los enemigos y liberar a los amigos del pueblo (cf. Je 2,11-19; 3,10; 11,29; 13,25; etc.). El Esp\u00ed\u00adritu no se expresa como poder tranquilo de experiencia interna, ni en el trance individual, sino como fuerza guerrera, que anima a los soldados, haci\u00e9ndoles luchar y vencer (o morir) por la causa de Dios, en guerra santa. Dios mismo se apodera del combatiente israelita, infundi\u00e9ndole su Esp\u00ed\u00adritu y haci\u00e9ndole sacramento de salvaci\u00f3n para el pueblo. Eso significa que la guerra no se ha racionalizado todav\u00ed\u00ada, ni el ej\u00e9rcito se ha vuelto un tipo de instituci\u00f3n burocr\u00e1tica, sino que los guerreros son hombres \u00absobrenaturales\u00bb, lo mismo que los nabis o profetas* ext\u00e1ticos. Tanto el guerrero como el profeta ext\u00e1tico son instrumentos de Dios, al servicio de la totalidad del pueblo. El profeta ofrece el testimonio de la presencia de Yahv\u00e9 como poder de transformaci\u00f3n religiosa. El guerrero es un testigo viviente de la fuerza protectora de Dios que libera a su pueblo de los enemigos del entorno. La guerra pone al hombre en situaci\u00f3n de trance: lo saca de s\u00ed\u00ad, lo llena de entusiasmo sacral, lo lleva hasta el extremo de entregar la vida por la causa de Dios. Es normal que, en el principio de su historia, Israel haya considerado a sus guerreros como hombres privilegiados del Esp\u00ed\u00adritu, en uni\u00f3n con sus profetas ext\u00e1ticos.<\/p>\n<p>(3) Jes\u00fas. Exorcistas y profetas carism\u00e1ticos. Jes\u00fas ha sido un carism\u00e1tico, pero no al servicio de la guerra, sino de la transformaci\u00f3n o conversi\u00f3n de los hombres, al servicio del Reino. Ciertamente, Jes\u00fas sabe discutir con los rabinos sobre temas de instituci\u00f3n sacral, pero no act\u00faa desde un poder que le concede la Ley de Dios, ni la estructura legal de su pueblo, sino desde un contacto directo con Dios, que se expresa en sus milagros y, de un modo especial, en sus exorcismos*, entendidos como batalla* contra lo diab\u00f3lico. Ciertamente, Jes\u00fas no est\u00e1 aislado, pues hab\u00ed\u00ada en su mismo tiempo y espacio israelita profetas y sanadores carism\u00e1ticos, entre los que se suele citar a Honi y Janina ben Dosa, que curaban con la ayuda de su Dios (Yahv\u00e9). Hab\u00ed\u00ada tambi\u00e9n en su entorno pagano curan deros, santones y hechiceros, como Apolonio de Tiana, a quien algunos han relacionado con Jes\u00fas, aunque sea posterior y sus milagros tengan un sentido muy distinto. Jes\u00fas puede situarse entre otros profetas y sanadores, pero tuvo algo especial, que la comunidad cristiana supo captar y vincular despu\u00e9s, en la Pascua. Jes\u00fas fue carism\u00e1tico al servicio de los m\u00e1s pobres, present\u00e1ndose, al mismo tiempo, al menos en sentido tendencial, como mes\u00ed\u00adas* de Dios. As\u00ed\u00ad fue condenado a muerte, porque su carisma resultaba peligroso, no porque le llevaba a matar a los dem\u00e1s (como hac\u00ed\u00adan los jueces* antiguos), sino a dar vida, de un modo distinto al del sistema.<\/p>\n<p>(4) Iglesia cristiana, comunidad carism\u00e1tica. Jes\u00fas suscit\u00f3 un movimiento carism\u00e1tico muy fuerte. En el c\u00ed\u00adrculo de sus seguidores, especialmente en Galilea, hubo exorcistas y sanadores, que siguieron realizando su tarea y expandiendo la memoria y esperanza de su Reino, como suponen los mandatos misioneros (Mc 6,6b-13 par). Ellos constituyen un elemento esencial de la nueva instituci\u00f3n cristiana, aunque la Iglesia organizada haya dado primac\u00ed\u00ada a otros rasgos sacrales y sociales. Tambi\u00e9n la iglesia de Jerusal\u00e9n fue carism\u00e1tica, como indica Hch 2, cuando presenta el surgimiento de la comunidad desde la experiencia del Esp\u00ed\u00adritu, que se expresa de un modo especial en el don de lenguas, que Lucas interpreta de forma misionera: \u00abY fueron todos llenos del Esp\u00ed\u00adritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, seg\u00fan el Esp\u00ed\u00adritu les daba que hablasen. Moraban entonces en Jerusal\u00e9n jud\u00ed\u00ados, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo&#8230; y se junt\u00f3 la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les o\u00ed\u00ada hablar en su propia lengua y dec\u00ed\u00adan: \u00bfNo son galileos todos estos que hablan? \u00bfC\u00f3mo, pues, les o\u00ed\u00admos nosotros hablar cada uno en nuestra propia lengua? Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y Panfilia y Egipto&#8230; cretenses y \u00e1rabes, les o\u00ed\u00admos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios\u00bb (cf. Hch 2,4-11). Hay en el fondo de ese pasaje el recuerdo de unas comunidades en las que diversos creyentes eran capaces de hablar \u00ablenguas sagradas\u00bb, en experiencia ext\u00e1ti  ca. Como sabemos (carismas*, amor*), Pablo ha puesto el don de lenguas al servicio del amor y de la comuni\u00f3n de los creyentes (1 Cor 12-14). Lucas lo pone aqu\u00ed\u00ad al servicio de la apertura misionera: el verdadero carisma del Esp\u00ed\u00adritu es aquel que permite que todos los hombres, de todas las razas y lenguas, puedan comunicarse, en lo que hoy llamar\u00ed\u00adamos una experiencia de globalizaci\u00f3n intercultural liberadora.<\/p>\n<p>Cf. F. ALBERONI, Movimiento e Instituci\u00f3n, Nacional, Madrid 1981; L. BOFF, Iglesia: carisma y poder, Sal Terrae, Santander 1982; J. D. G. DUNN, Jes\u00fas y el Esp\u00ed\u00adritu, Sec. Trinitario, Salamanca 1981; H. HEITMANN y H. M\u00dcHLEN (eds.), Experiencia y teolog\u00ed\u00ada del Esp\u00ed\u00adritu Santo, Sec. Trinitario, Salamanca 1978; L. LEUBA, Instituci\u00f3n y acontecimiento, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1969; X. PIKAZA y N. SILANES (eds.), Los carismas en la Iglesia. Presencia del Esp\u00ed\u00adritu Santo en la historia, Sec. Trinitario, Salamanca 1999; M. WEBER, Econom\u00ed\u00ada y sociedad, FCE, M\u00e9xico 1944.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Ejercedores de los Carismas). La Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica es un reavivamiento de la experiencia de Pentecost\u00e9s, con el ejercicio de los distintos carismas y la vivencia de los frutos del Esp\u00ed\u00adritu. Naci\u00f3 b\u00ed\u00adblicamente, en cierta forma, de las tres listas de carismas y ministerios que da San Pablo en 1 Cor. 12. 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