{"id":7979,"date":"2016-02-05T04:15:44","date_gmt":"2016-02-05T09:15:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/conclave\/"},"modified":"2016-02-05T04:15:44","modified_gmt":"2016-02-05T09:15:44","slug":"conclave","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/conclave\/","title":{"rendered":"CONCLAVE"},"content":{"rendered":"<p>(con llave).<\/p>\n<p> Reuni\u00f3n de los Cardenales para nombrar un Papa.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>\n        [NOTA: Para los procedimientos actuales con respecto al c\u00f3nclave, v\u00e9ase Papa Juan Pablo II, 1996, Constituci\u00f3n Apost\u00f3lica UNIVERSI DOMINICI GREGIS. Tambi\u00e9n vea las ELECCIONES PAPALES y ELECCI\u00d3N DE LOS PAPAS.] <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Lat\u00edn, cum, con, y clavis, llave; un lugar que puede cerrarse firmemente)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era el cuarto cerrado o vest\u00edbulo que estaba especialmente preparado para los Cardenales cuando iban a elegir un Papa; tambi\u00e9n se ha llamado as\u00ed a la asamblea del Cardenales para la ejecuci\u00f3n can\u00f3nica de este prop\u00f3sito. La forma actual del c\u00f3nclave data del fin del siglo XIII. En el art\u00edculo ELECCIONES PAPALES se desarrollan m\u00e9todos m\u00e1s actuales de ocupar la Sede de Pedro. En este art\u00edculo se considerar\u00e1: (I) la historia del m\u00e9todo actual de elecci\u00f3n Papal; (II) el propio ceremonial.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I. HISTORIA DEL C\u00d3NCLAVE\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1271 la elecci\u00f3n que finaliz\u00f3 con la asignaci\u00f3n de Gregorio X en Viterbo llevaba durando m\u00e1s de dos a\u00f1os y nueve meses; fue entonces cuando las autoridades locales, cansadas del retraso, cerraron a los Cardenales dentro de l\u00edmites estrechos y as\u00ed aceleraron la deseada elecci\u00f3n (Reinaldo, Anales Eclesi\u00e1sticos, A\u00f1o del Se\u00f1or de 1271). El nuevo Papa resolvi\u00f3 solucionar para el futuro retraso tan escandaloso dando una ley del c\u00f3nclave que promulg\u00f3 en quinta sesi\u00f3n del Segundo Concilio de Lyon en 1274, a pesar de los Cardenales opuestos (Hefele, Historia de los Concilios, IX, 29). Es la primera ocasi\u00f3n en la que encontramos la palabra \u201cc\u00f3nclave\u201d en relaci\u00f3n con las elecciones Papales (para su uso en la literatura inglesa v\u00e9ase el \u00abDiccionario de Oxford\u00bb de Murray, s. v., y para su uso en la \u00e9poca medieval, v\u00e9ase Du Cange, Glossar. med. et infim\u00e6 Latinitatis, s. v.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las provisiones de su Constituci\u00f3n \u00abUbi Periculum\u00bb fueron severas. Cuando un Papa mor\u00eda, los Cardenales que estaban con \u00e9l hab\u00edan de esperar diez d\u00edas por sus hermanos Cardenales ausentes. Entonces, cada uno con un solo sirviente, laico o cl\u00e9rigo, deb\u00edan congregarse en el palacio donde el Papa estaba en su muerte, o, si eso fuera imposible, la ciudad m\u00e1s cercana que no estuviera bajo interdicci\u00f3n, en la casa del obispo o alg\u00fan otro lugar conveniente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos hab\u00edan de reunirse en un cuarto (c\u00f3nclave), sin separaciones ni ventanas, y vivir en com\u00fan. Este cuarto y otra c\u00e1mara aparte a la que podr\u00edan ir libremente, hab\u00edan de estar cerradas de tal manera que nadie pudiera entrar o salir sin ser visto, ni hablar en secreto con cualquier Cardenal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y si alguien de fuera ten\u00eda algo para comunicar, deb\u00eda ser del asunto de la elecci\u00f3n y con el conocimiento de todos los Cardenales presentes. Ning\u00fan Cardenal pod\u00eda mandar mensaje alguno fuera, verbal o escrito, bajo pena de excomuni\u00f3n. Habr\u00eda una ventana a trav\u00e9s de la cual podr\u00edan recibir la comida. Si a los tres d\u00edas los Cardenales no llegaban a una decisi\u00f3n, durante los pr\u00f3ximos cinco d\u00edas recibir\u00edan s\u00f3lo un plato a mediod\u00eda y en la noche. Si estos cinco d\u00edas pasasen sin una elecci\u00f3n, s\u00f3lo recibir\u00edan pan, vino y agua. Durante la elecci\u00f3n ellos no podr\u00edan recibir nada de la tesorer\u00eda Papal, ni encargarse de otros asuntos, a menos que fuera una necesidad urgente que pusiera en peligro a la Iglesia o a sus posesiones.. Si alg\u00fan Cardenal rechazaba entrar, o dejaba el enclaustramiento por otra raz\u00f3n que no fuera la enfermedad, la elecci\u00f3n hab\u00eda de seguir sin \u00e9l. Pero si recuperaba la salud podr\u00eda reingresar en el c\u00f3nclave y continuar el asunto donde lo encontrara.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los gobernantes de la ciudad donde se realizara el c\u00f3nclave deb\u00edan velar que se observaran todas las reglas Papales acerca del confinamiento de los Cardenales. Aquellos que desobedecieran las leyes del c\u00f3nclave o manipularan su libertad, adem\u00e1s de incurrir en otros castigos, quedaban ipso facto excomulgados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La dureza de estas regulaciones despert\u00f3 oposici\u00f3n en seguida; todav\u00eda las primeras elecciones que se mantuvieron en el c\u00f3nclave demostraron que el principio era correcto. El primer c\u00f3nclave dur\u00f3 s\u00f3lo un d\u00eda y el siguiente siete d\u00edas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lamentablemente, hubo tres Papas en el mismo a\u00f1o en que muri\u00f3 Gregorio X (1276). El segundo, Adriano V, no vivi\u00f3 el suficiente tiempo como para incorporar en un acto de autoridad su opini\u00f3n abiertamente expresada del c\u00f3nclave. El Papa Juan XX vivi\u00f3 s\u00f3lo el tiempo suficiente para derogar oficialmente la \u00abUbi Periculum\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inmediatamente recomenz\u00f3 la postergaci\u00f3n de las elecciones. En los dieciocho a\u00f1os que median entre la suspensi\u00f3n de la ley del c\u00f3nclave en 1276 y su reasunci\u00f3n en 1294 hubo periodos vacantes de seis a nueve meses; la que precedi\u00f3 a la elecci\u00f3n de Celestino V dur\u00f3 dos a\u00f1os y nueve meses. El \u00fanico acto notable de este \u00faltimo Papa fue restaurar las leyes del c\u00f3nclave como estaban. Bonifacio VIII corfirm\u00f3 la acci\u00f3n de su predecesor y orden\u00f3 que la \u00abUbi Periculum\u00bb de Gregorio X fuera incorporada al Derecho Can\u00f3nico (c. 3, en VI\u00b0, I, 6), dado que en el tiempo todas las elecciones Papales hab\u00edn tenido lugar en c\u00f3nclave. El Papa Gregorio XI en 1378 autoriz\u00f3 a los Cardenales (s\u00f3lo para esa ocasi\u00f3n) a proceder a una elecci\u00f3n fuera de c\u00f3nclave, pero ellos no lo hicieron.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Concilio de Constanza (1417) modific\u00f3 las reglas del c\u00f3nclave en tal grado que los Cardenales de las tres \u00abobediencias\u00bb tomaron parte en \u00e9l, as\u00ed como seis prelados de cada una de las cinco naciones. Este precedente (que, sin embargo, produjo felizmente la elecci\u00f3n del romano Mart\u00edn V) es quiz\u00e1s la raz\u00f3n por la que Julio II (1512), Paulo III (1542), P\u00edo IV (1561), y P\u00edo IX (1870) proveyeron que en caso de su muerte durante la celebraci\u00f3n de un Concilio Ecum\u00e9nico la elecci\u00f3n del nuevo Papa deb\u00eda estar en las manos de los Cardenales, no en los miembros del Concilio. P\u00edo IV, por la Bula \u00abIn Eligendis\u00bb (1562) provey\u00f3 que la elecci\u00f3n pod\u00eda tener lugar dentro o fuera del c\u00f3nclave, pero fue revocada por Gregorio XIII.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta libertad de acci\u00f3n se encuentra de nuevo en la legislaci\u00f3n (1798) de P\u00edo VI (Quum nos superiore anno) que deja en poder de los Cardenales modificar las reglas del c\u00f3nclave en lo referente al encierro, etc. De nuevo P\u00edo IX, por la Bula \u00abIn hac sublimi\u00bb (23 agosto, 1871) permiti\u00f3 al voto de la mayor\u00eda de los Cardenales dispensar el encierro tradicional. Otros documentos importantes de P\u00edo IX con respecto al c\u00f3nclave son sus Constituciones \u00abLicet per Apostolicas Litteras\u00bb (8 septiembre, 1874) y \u00abConsulturi\u00bb (10 octubre, 1877), y tambi\u00e9n su \u00abRegolamento da osservarsi dal S. Collegio in occasione della vacanza dell&#8217;Apostolica Sede\u00bb (10 enero, 1878).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho estas precauciones, tomadas en vista del peligro de interferencia por gobiernos seculares, han sido hasta ahora innecesarias, y elecciones de los Papas han tenido lugar como siempre se hizo desde que la ley del c\u00f3nclave se convirti\u00f3 finalmente efectiva.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos Papas han legislado en este asunto, bien para confirmar las acciones de sus predecesores o para definir (o agregar a) la legislaci\u00f3n anterior. Clemente V decret\u00f3 que el c\u00f3nclave deb\u00eda tener lugar en la di\u00f3cesis en la que el Papa muere (Ne Romani, 1310) y tambi\u00e9n que todos los Cardenales, aun los excomulgados o en interdicci\u00f3n, con tal de que ellos no hubieran sido depuestos, deb\u00edan tener el derecho de votar. Clemente VI (1351) permiti\u00f3 una mejora ligera en la comodidad y en la pr\u00e1ctica estricta de vida com\u00fan. En el siglo XVI, Julio II (1505), por la Bula \u00abCum tam divino\u00bb declar\u00f3 inv\u00e1lida cualquier elecci\u00f3n simoniaca de un Papa. Siguiendo el ejemplo del Papa S\u00edmaco (499), Paulo IV, por la Bula \u00abCum Secundum\u00bb (1558), denunci\u00f3 y prohibi\u00f3 todas las c\u00e1balas e intrigas durante la vida de un Papa. La mencionada Constituci\u00f3n de P\u00edo IV, \u00abIn Eligendis\u00bb (1562), es una codificaci\u00f3n y re-promulgaci\u00f3n de todas las leyes que pertenecen al c\u00f3nclave desde la \u00e9poca de Gregorio X. En ella insiste fuertemente en el encierro, que hab\u00eda llegado a ser observado m\u00e1s bien descuidadamente. Finalmente, la legislaci\u00f3n directriz en el c\u00f3nclave es de Gregorio XV. En su corto reinado (1621-1623) public\u00f3 dos Bulas, \u00ab\u00c6terni Patris\u00bb (1621), y \u00abDecet Romanum Pontificem\u00bb (1622), seguidas por un C\u00e6remoniale para la elecci\u00f3n Papal (Bullar. Luxemb., III, 444 sqq.). En estos documentos se describe cada detalle del c\u00f3nclave. La legislaci\u00f3n subsiguiente o bien ha confirmado estas medidas (p.e. la \u00abRomani Pontificis\u00bb de Urbano VIII (1625)), o bien regul\u00f3 el gasto de dinero en las exequias Papales (p.e., el Breve de Alejandro VIII (1690), o bien ha determinado su orden, (p.e., el \u00abChirografo\u00bb de Clemente XII (1732). La m\u00e1s reciente legislaci\u00f3n de P\u00edo VI, P\u00edo VII, y P\u00edo IX provee todas las contingencias de interferencia de poderes seculares. P\u00edo VI (quien design\u00f3 que fuera en el pa\u00eds cat\u00f3lico del que provinieran la mayor\u00eda de los Cardenales) y P\u00edo IX (quien dej\u00f3 la materia al juicio del Sacro Colegio) permitieron la libertad m\u00e1s amplia acerca del lugar del c\u00f3nclave.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II. CEREMONIAL DEL C\u00d3NCLAVE\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inmediatamente a la muerte de un Papa el Cardenal Camarlengo que, como representante del Sacro Colegio toma cargo de la casa Papal, verifica por un acto jur\u00eddico la muerte del Pont\u00edfice. En presencia de la casa, golpea tres veces la frente del Papa muerto con un mazo de plata, llam\u00e1ndolo por su nombre de Bautismo. El Anillo del Pescador y los sellos Papales son destruidos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un notario levanta el acta que es la evidencia legal de la muerte del Papa. Las exequias duran nueve d\u00edas. Entretanto los Cardenales han sido notificado de la elecci\u00f3n inminente y los residentes en Roma (en la Curia) han de esperar a sus hermanos ausentes y preparan entretanto las celebraciones por el Pont\u00edfice difunto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos los Cardenales, y s\u00f3lo ellos, tienen derecho a votar en el C\u00f3nclave; todos ellos deben haber sido nombrados leg\u00edtimamente, tener uso de raz\u00f3n y estar presentes personalmente, no por medio de un procurador o una carta. Este derecho es reconocido aun cuando est\u00e9n sujetos a censuras eclesi\u00e1sticas (por ejemplo, excomuni\u00f3n), o si las ceremonias solemnes de su \u00abcreaci\u00f3n\u00bb tienen que ser realizadas todav\u00eda. Durante los nueve d\u00edas mencionados, y hasta la elecci\u00f3n de un sucesor, todos los Cardenales aparecen con roquete descubierto, as\u00ed como todos tienen doseles encima de sus asientos en el c\u00f3nclave, para mostrar que la autoridad suprema est\u00e1 en las manos del Colegio entero. El Cardenal Camarlengo es ayudado por las cabezas de los tres \u00f3rdenes Cardenalicios, conocidos como el \u00abC\u00e1pita Ordinum\u00bb (Cardenales-obispos, Cardenales-presb\u00edteros, Cardenales-di\u00e1conos). Hay reuniones frecuentes, o \u00abcongregaciones\u00bb, de estos cuatro Cardenales para determinar cada detalle tanto de las exequias Papales como de las preparaciones para el c\u00f3nclave. Todos los asuntos de importancia se remiten a las congregaciones generales, que desde 1870 est\u00e1n establecidas en el Vaticano. El Cardenal Decano (siempre el Obispo de Ostia) preside estas congregaciones en las que los Cardenales est\u00e1n ordenados por rango y precedencia desde la fecha de su elevaci\u00f3n a la p\u00farpura. Antiguamente tambi\u00e9n ten\u00edan que mantener el gobierno de los Estados Papales y reprimir los frecuentes des\u00f3rdenes durante el interregno. En la primera de estas congregaciones se leen las varias Constituciones que determinan el c\u00f3nclave y los Cardenales hacen un juramento para observarlas. Despu\u00e9s, en los d\u00edas siguientes, son examinados o nombrados los distintos funcionarios del c\u00f3nclave, los conclavistas, confesores, m\u00e9dicos y criados de varios tipos, o son fijados por una comisi\u00f3n especial. Cada Cardenal tiene derecho a llevar al c\u00f3nclave un secretario y un sirviente, siendo normalmente el secretario un eclesi\u00e1stico. En caso de enfermedad se puede permitir un tercer conclavista, con permiso de la congregaci\u00f3n general. Todos igualmente juran secreto y no influir o impedir la elecci\u00f3n. Despu\u00e9s del c\u00f3nclave se les otorgan ciertas distinciones honorarias y emolumentos pecuniarios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entretanto el c\u00f3nclave, anteriormente un cuarto grande, ahora una parte amplia del Palacio Vaticano que incluye dos o tres pisos, est\u00e1 clausurado, y el espacio dividido en varios apartamentos, cada uno con tres o cuatro cuartos peque\u00f1os o celdas, en las que hay un crucifijo, una cama, una mesa y varias sillas. El acceso al c\u00f3nclave s\u00f3lo est\u00e1 permitido a trav\u00e9s de una puerta, cerrada con llave por el Mariscal del C\u00f3nclave (anteriormente un miembro de la familia Savelli, y desde 1721 de la familia Chigi), y cerrada desde dentro por el Cardenal Camarlengo. Hay cuatro aperturas previstas para introducir la comida y otras necesidades, vigiladas tanto por dentro como por fuera, en el exterior por la autoridad del mariscal y del mayordomo, y en el interior por el prelado asignado a este deber por los tres Cardenales ya arriba mencionados, representante de los tres \u00f3rdenes Cardenalicios. Una vez que inicia el c\u00f3nclave la puerta no se abre de nuevo hasta que es anunciada la elecci\u00f3n, excepto para admitir a un Cardenal que llegue con retraso. Toda la comunicaci\u00f3n con el exterior se proh\u00edbe estrictamente bajo pena de p\u00e9rdida de oficio y excomuni\u00f3n ipso facto.. Un Cardenal puede abandonar el c\u00f3nclave en caso de enfermedad (certificada bajo juramento por un m\u00e9dico) y regresar, pero no as\u00ed un conclavista. Se hace notar, como dice Wernz, que una elecci\u00f3n Papal celebrada fuera de un c\u00f3nclave propiamente organizado es can\u00f3nicamente nula e inv\u00e1lida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el interior, los Cardenales viven con sus conclavistas en sus celdas. Anteriormente todo Cardenal ten\u00eda que encargarse de su propia comida, que se le llevaba preparada uno de sus acompa\u00f1antes a una de las cuatro aperturas m\u00e1s cercanas a la celda del prelado. Desde 1878 la cocina es una parte del c\u00f3nclave. Aunque todas las comidas se toman en privado, son servidas por un grupo com\u00fan, pero se tiene gran cuidado para prevenir cualquier comunicaci\u00f3n escrita por esta medio. Las celdas de los Cardenales se cubren con tela, p\u00farpura si ellos son de la \u00abcreaci\u00f3n\u00bb del \u00faltimo Papa, verde si no lo son. Cuando desean no ser molestados, cierran la puerta de su celda, cuyo artesonado es en forma de una Cruz de San Andr\u00e9s. El c\u00f3nclave se inicia oficialmente en la tarde del d\u00e9cimo d\u00eda despu\u00e9s del fallecimiento del Papa, a menos que se asigne otro d\u00eda. Se observan todas las precauciones para excluir a aqu\u00e9llos que no tienen ning\u00fan derecho a estar dentro del \u00e1rea confinada, y tambi\u00e9n la comunicaci\u00f3n innecesaria con el exterior. Hace mucho tiempo que la legislaci\u00f3n Papal prohibi\u00f3 las \u00abcapitulaciones\u00bb de costumbre, o acuerdos de pre-elecci\u00f3n acerca del nuevo Papa; tambi\u00e9n se proh\u00edbe a los Cardenales tratar entre ellos de la sucesi\u00f3n Papal durante la vida del Papa; el Papa puede, sin embargo, tratar de este asunto con los Cardenales. De manera absoluta las modificaciones necesarias de la legislaci\u00f3n del c\u00f3nclave, durante el propio c\u00f3nclave, s\u00f3lo son temporales. Todos los aut\u00e9nticos Cardenales, como ya se ha dicho, pueden entrar en el c\u00f3nclave, pero aqu\u00e9llos s\u00f3lo qui\u00e9n ha recibido la ordenaci\u00f3n diaconal al menos tienen derecho para votar, a menos que hayan recibido un indulto especial del \u00faltimo Papa. Los Cardenales que ha sido preconizados, pero no todav\u00eda elevados a la p\u00farpura, tienen, por decisi\u00f3n de S. P\u00edo V (1571) derecho a estar presentes y a votar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluidos los Cardenales, prelados, y conclavistas, hay quiz\u00e1s unas doscientas cincuenta personas dentro del confinamiento. El gobierno del c\u00f3nclave est\u00e1 en las manos del Cardenal Camarlengo y de los tres Cardenales representantes que se suceden en orden de antig\u00fcedad cada tres d\u00edas. Aproximadamente a las siete u ocho de la ma\u00f1ana del und\u00e9cimo d\u00eda los Cardenales se re\u00fanen en la Capilla Paulina y asisten a la Misa del Cardenal Decano. Antiguamente vest\u00edan los ornamentos especiales del c\u00f3nclave, llamados la crocea. Reciben Comuni\u00f3n de las manos del Cardenal Decano, y escucha a una alocuci\u00f3n en lat\u00edn sobre su obligaci\u00f3n de elegir a la persona m\u00e1s digna para la Sede de Pedro. Despu\u00e9s de Misa se retiran por unos momentos, y despu\u00e9s se congregan en la Capilla Sixtina, donde tiene lugar la votaci\u00f3n real. All\u00ed se encienden seis velas en el altar en el que est\u00e1n una patena y un c\u00e1liz que se usan para votar. Sobre el asiento de cada Cardenal hay un baldaquino. El trono Papal es retirado. Delante de cada asiento hay tambi\u00e9n un peque\u00f1o escritorio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando est\u00e1n preparados para votar, entran en la Capilla Sextina acompa\u00f1ados por sus conclavistas, quienes llevan sus portafolios y material de escritura. El Obispo sacrist\u00e1n recita las plegarias; las papeletas de voto son distribuidas, y entonces todas las personas quedan excluidas, excepto los Cardenales, uno de los cuales barra la puerta..\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien desde Urbano VI (1378-89) nadie sino un Cardenal ha sido elegido Papa, no hay ley que reserve este derecho \u00fanicamente para los Cardenales. Estrictamente hablando, cualquier var\u00f3n cristiano que ha alcanzado el uso de raz\u00f3n puede ser elegido (pero no, sin embargo, un hereje, un cism\u00e1tico, o un notorio simoniaco). Desde el 14 enero de 1505 (Julio II y su Bula \u00abCum tam divino\u00bb) una elecci\u00f3n simoniaca es can\u00f3nicamente inv\u00e1lida, al ser un aut\u00e9ntico e indiscutible acto de herej\u00eda (Wernz, \u00abJus Decret\u00bb, II, 658, 662; vea \u00abHist. Pol. Bl\u00e4tter\u00bb, 1898, 1900, y S\u00e4gm\u00fcller, \u00abLehrbuch d. Kirchenrechts\u00bb, 1900, I, 215).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay cuatro posibles formas de elecci\u00f3n: scrutinium, compromissum, accessus, cuasi-inspiratio. La forma usual es la de scrutinium (escrutinio), o la papeleta de voto confidencial, y en ella el candidato elegido requiere dos tercios de los votos, excluido el propio. Cuando hay un empate, y s\u00f3lo entonces, la papeleta de voto del Papa-elegido que, como todas las dem\u00e1s papeletas, es distinguible por un texto de Escritura escrito fuera de los pliegues, se abre para asegurarse que \u00e9l no vot\u00f3 por s\u00ed mismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada Cardenal deposita su voto dentro del C\u00e1liz que est\u00e1 sobre el Altar, y al mismo tiempo formula el juramento prescrito: \u00abTestor Christum Dominum qui me judicaturus est me eligere quem secundum Deum judice eligi debere et quod idem in ascenso praestabo\u201d (\u00abPongo por testigo a Cristo, el Se\u00f1or, quien me ha de juzgar, que estoy eligiendo a quien, seg\u00fan Dios, creo que debe ser elegido\u201d, etc. (para la forma del juramento v\u00e9ase Lucius Lector, \u00abLe C\u00f3nclave\u00bb, 615, 618.) La papeleta de voto dice: \u00abEgo, Cardinalis N., eligo in summum Pontificem R. D. meum D. Card. N.\u00bb (Yo, Cardenal N., elijo como Sumo Pont\u00edfice Romano al Reverendo Se\u00f1or Cardenal N.\u201d).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para esta elecci\u00f3n por papeleta de voto secreto, tres Cardenales (scrutatores) son elegidos cada ocasi\u00f3n para presidir el funcionamiento de de votaci\u00f3n; otros tres (revisores) para controlar el n\u00famero de sus colegas, y todav\u00eda otros tres (infirmarii) para recoger las papeletas de voto de los Cardenales enfermos y ausentes. Si los Cardenales enfermos no pueden asistir a votar, entonces los tres infirmarii van a sus celdas y traen sus votos en una caja que dan a los tres Cardenales que presiden, quienes los cuentan y los introducen en el C\u00e1liz con los dem\u00e1s votos. Entonces, habiendo sido registradas y contadas todas las papeletas, si el n\u00famero coincide con el n\u00famero de electores, se porta el C\u00e1liz a la mesa y las papeletas de voto, por el lado en que aparece el nombre de los candidatos, son pasadas una por una al tercer Cardenal, quien lee los nombres en voz alta. Todos los presentes cuantan con listas en las que aparecen los nombres de todos los candidatos, y es costumbre para los Cardenales verificar los votos cuando se van leyendo. Despu\u00e9s los tres Cardenales revisores verifican el resultado, que se proclama como definitivo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si tras la primera votaci\u00f3n ning\u00fan candidato recibe el los dos tercios de los votos necesarios, se recurre a menudo a la forma de votaci\u00f3n conocida como accessus. En la elecci\u00f3n de P\u00edo X (Rev. des Deux Mondes, 15 marzo, 1904, p\u00e1g. 275) el Cardenal Decano no permiti\u00f3 el accessus, aunque es un uso reconocido en los c\u00f3nclaves, regulado por Gregorio XI, dise\u00f1ado principalmente para acelerar elecciones, y normalmente considera favorables las oportunidades del candidato que tiene la mayor parte de los votos. En la pr\u00e1ctica, consiste en una segunda papeleta de voto. Todos usan las tarjetas normales de nuevo, con la diferencia de que si el elector desea que su voto cuente para el primer elegido escribe Accedo nomini; si cambia su voto presenta el nombre de su \u00faltima decisi\u00f3n. Entonces las dos series de papeletas de voto tienen que ser comparadas e identificadas por el texto en la cara inversa de la papeleta, para prevenir un voto doble para el mismo candidato por cualquier elector. Cuando no se obtienen los requeridos dos tercios, las papeletas queman en una estufa cuya chimenea surge a trav\u00e9s de una ventana de la Capilla Sictina. Cuando no hay ninguna elecci\u00f3n, se mezcla paja con las papeletas para mostrar por su humo espeso (sfumata) a quienes esperan fuera que no ha habido elecci\u00f3n. Siempre tienen lugar dos votaciones, una en la ma\u00f1ana y otra en la tardey duran de dos a tres horas cada una. Cuando la votaci\u00f3n ha terminado, uno de los Cardenales abre la puerta tras la cual est\u00e1n los conclavistas, y todos se retiran a sus celdas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras formas de elecci\u00f3n, de hecho casi imposibles por la legislaci\u00f3n de Gregorio XV, son la cuasi-inspiraci\u00f3n y el compromiso. El rito antiguo supone que ante una sesi\u00f3n en la que no ha habido ning\u00fan acuerdo entre los Cardenales, uno de ellos se dirige la asamblea y propone el nombre de un candidato con las palabras Ego eligo (yo elijo, etc.), despu\u00e9s de lo cual todos los Cardenales, como movidos por el Esp\u00edritu Santo, proclaman en voz alta al mismo candidato diciendo Ego eligo, etc. Una elecci\u00f3n por compromiso supone que despu\u00e9s de una larga y desesperada serie de sesiones los Cardenales eligen un\u00e1nimemente un cierto n\u00famero de ellos para hacer una elecci\u00f3n. Esta forma no ha sido empleada desde el siglo XIV.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando un candidato ha obtenido los requeridos dos tercios de los votos en un escrutinio o papeletas (la opci\u00f3n, desde Adriano VI, en 1522, ha recaido invariablemente en uno de los presentes, y siempre un Cardenal italiano), el Cardenal Decano procede a preguntarle si acepta la elecci\u00f3n y porqu\u00e9 nombre desea ser conocido. Desde el tiempo de Juan XII (955-64; S\u00e4gm\u00fcller dice que desde Sergio IV, 1009-1012) cada Papa toma un nuevo nombre en recuerdo del cambio de nombre de San Pedro (v\u00e9ase Kn\u00f6pfler, \u00abDie Namens\u00e4nderung der P\u00e4pste\u00bb en \u00abCompte rendu du congr\u00e9s internat. cath. \u00e0 Fribourg\u00bb, 1897, sec. v, 158 sqq.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las puertas han sido abiertas previamente por el secretario del c\u00f3nclave; los maestros de ceremonias est\u00e1n presentes y toman conocimiento formal de las respuestas del Papa. Inmediatamente los Maestros de ceremonias bajan los doseles de todos los asientos de los Cardenales, menos el del Papa electo, quien se dirige a una estancia aleda\u00f1a donde es revestido con los ornamentos Papales (immantatio). Los Cardenales entonces se adelantan y \u00f1e presentan la primera \u00abobediencia\u00bb, u homenaje (adoratio). El Papa entonces confirma o nombra al Cardenal Camarlengo, quien pone en su dedo el Anillo del Pescador. Tras esto sigue la proclamaci\u00f3n al pueblo hecha por el m\u00e1s antiguo de los Cardenales Di\u00e1conos, anteriormente desde el balc\u00f3n central de San Pedro, sobre la gran Plaza, pero desde 1870 en la misma Bas\u00edlica de San Pedro. El c\u00f3nclave termina, los alba\u00f1iles quitan las paredes temporales, y los Cardenales se retiran a sus propios alojamientos en la ciudad y esperan la convocatoria para rendir la segunda y tercera adoratio y la solemne entronizaci\u00f3n.. Si el Papa no fuera Obispo, debe ser consagrado inmediatamente y, seg\u00fan la tradici\u00f3n inmemorial, por el Cardinal-obispo de Ostia. Si ya es obispo, \u00fanicamente tiene lugar a solemne bendici\u00f3n o benedictio. Sin embargo, disfruta de plena jurisdicci\u00f3n desde el momento de su elecci\u00f3n. En el siguiente domingo o Solemnidad tiene lugar la \u00abcoronaci\u00f3n\u00bb Papal, hecha por el Decano de los Cardenales Di\u00e1conos, y a partir de ese d\u00eda el Papa fecha los a\u00f1os de su pontificado. El \u00faltimo acto es la toma formal de posesi\u00f3n (possessio) de la Bas\u00edlica Laterana, omitida desde 1870.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el llamado Veto, que ocasionalmente ejercieron en el pasado las potencias cat\u00f3licas (Espa\u00f1a, Austria, Francia), vea DERECHO DE EXCLUSI\u00d3N.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">The actually valid legislation concerning the conclave is found in all manuals of canon law, e.g. WERNZ, Jus. Decret. (Rome, 1899), II, 653-665; S\u00c4GM\u00dcLLER, Lehrbuch des Kirchenrechts (Freiburg, 1900), 313-19; HERGENR\u00d6THER- HOLWECK, Lehrbuch des cath. Kirchenrechts (Freiburg, 1903), 268-73; LAURENTIUS, Instit. jur. eccl. (Freiburg, 1903), nos. 99-103; cf. BOUIX, De Curi\u00e2 Roman\u00e2, 120, and De Pap\u00e2, III, 341-44.\u2013The history of the conclave and its ceremonial use fully described in the (illustrated) work of LUCIUS LECTOR (Mgr. Guthlin), Le Conclave (Paris, 1894). It replaces advantageously the earlier work of VANEL on the history of the conclaves (Paris, 1689; 3rd ed., Cologne, 1703). English descriptions like those of TROLLOPE (London, 1876) and CARTWRIGHT (Edinburgh, 1868) are generally unreliable, being largely inspired by the anti-papal histories of conclaves written by the mendacious and inexact GREGORIO LETI (s. l., 1667, 1716), and the inaccurate and maliciously gossipy PETRUCCELLI DELLA GATTINA (Brussles, 1865). See Dublin Reviewd (1868), XI, 374-91, and Civilt\u00e1 Cattolica (1877), I, 574-85; also CREIGHTON in Academy (1877), XI, 66. See La nouvelle l\u00e9gislation du conclave in Universit\u00e9 cath. (Lyons, 1892), 5-47, and TEELING, The Development of the Conclave in The Dolphin (Philadelphia, 1908). For a catalogue of studies (often documentary) on special conclaves, see CLEROTI, Bibliografia di Roma papale e medievale (Rome, 1893). The conclave that elected Pius X is described by an eyewitness (Un T\u00e9moin), said to be Cardinal Mathieu, in Revue des Deux Mondes, 15 March, 1904. See other valuable recent literature in the articles PAPAL ELECTIONS, and RIGHT OF EXCLUSION.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">AUSTIN DOWLING<br \/>\nTranscrito por WGKofron<br \/>\nTraducido por Alejandro Martin\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Enlaces externos<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Visita virtual a la Capilla Sixtina\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">http:\/\/www.vatican.va\/various\/cappelle\/sistina_vr\/index.html\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(con llave). Reuni\u00f3n de los Cardenales para nombrar un Papa. Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano Dr. J. Dominguez http:\/\/biblia.com\/diccionario\/ Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano [NOTA: Para los procedimientos actuales con respecto al c\u00f3nclave, v\u00e9ase Papa Juan Pablo II, 1996, Constituci\u00f3n Apost\u00f3lica UNIVERSI DOMINICI GREGIS. Tambi\u00e9n vea las ELECCIONES PAPALES y ELECCI\u00d3N DE LOS PAPAS.] (Lat\u00edn, cum, con, y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/conclave\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCONCLAVE\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-7979","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7979","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7979"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7979\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7979"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7979"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7979"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}