{"id":8014,"date":"2016-02-05T04:16:45","date_gmt":"2016-02-05T09:16:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dolor\/"},"modified":"2016-02-05T04:16:45","modified_gmt":"2016-02-05T09:16:45","slug":"dolor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dolor\/","title":{"rendered":"DOLOR"},"content":{"rendered":"<p>v. Adversidad, Aflicci\u00f3n, Angustia, Calamidad, Malo, Miseria, Padecimiento, Sufrimiento, Tribulaci\u00f3n<br \/>\nGen 3:16 los d en tus pre\u00f1eces; con d dar\u00e1s a<br \/>\nGen 42:38 descender mis canas con d al Seol<br \/>\nExo 15:14 se apoderar\u00e1 d de la .. de los filisteos<br \/>\nJob 6:10 si me asaltase con d sin dar m\u00e1s tregua<br \/>\nJob 15:20 sus d\u00edas, el imp\u00edo es atormentado de d<br \/>\nJob 15:35 concibieron d, dieron a luz iniquidad<br \/>\nJob 33:19 castigado con d .. en todos sus huesos<br \/>\nPsa 16:4 se multiplicar\u00e1n los d de aquellos que<br \/>\nPsa 31:10 porque mi vida se va gastando de d, y<br \/>\nPsa 32:10 muchos d habr\u00e1 para el imp\u00edo; mas el<br \/>\nPsa 41:3 Jehov\u00e1 lo sustentar\u00e1 sobre el lecho del d<br \/>\nPsa 127:2 por dem\u00e1s es .. y que com\u00e1is pan de d<br \/>\nPro 14:13 aun en la risa tendr\u00e1 d el coraz\u00f3n<br \/>\nPro 19:13 d es para su padre el hijo necio<br \/>\nPro 23:29 para qui\u00e9n .. el ay? \u00bfpara qui\u00e9n el d?<br \/>\nEcc 1:18 molestia; y quien a\u00f1ade ciencia, a\u00f1ade d<br \/>\nEcc 2:23 porque todos sus d\u00edas no son sino d<br \/>\nEcc 5:17 comer\u00e1 .. con mucho af\u00e1n y d y miseria<br \/>\nIsa 13:8 d se apoderar\u00e1n de ellos; tendr\u00e1n d como<br \/>\nIsa 21:3 por tanto, mis lomos se han llenado de d<br \/>\nIsa 26:18 concebimos, tuvimos d de parto, dimos<br \/>\nIsa 50:11 os vendr\u00e1 esto; en d ser\u00e9is sepultados<br \/>\nIsa 51:11 gozo y alegr\u00eda, y el d y el gemido huir\u00e1n<br \/>\nIsa 53:3 var\u00f3n de d, experimentado en quebranto<br \/>\nIsa 53:4 sufri\u00f3 nuestros d; y nosotros le tuvimos<br \/>\nIsa 66:7 antes que le viniesen d, dio a luz hijo<br \/>\nJer 8:18 de mi fuerte d, mi coraz\u00f3n desfallece<br \/>\nJer 13:21 \u00bfno te dar\u00e1n d como de mujer que est\u00e1<br \/>\nJer 20:18 \u00bfpara ver trabajo y d, y que mis d\u00edas<br \/>\nJer 30:15 incurable es tu d .. por la grandeza<br \/>\nLam 1:12 mirad, y ved si hay d como mi d que<br \/>\nEze 23:33 ser\u00e1 llena .. de d por el c\u00e1liz de soledad<br \/>\nHos 13:13 d de mujer que da a luz le vendr\u00e1n<br \/>\nMat 24:8 y todo esto ser\u00e1 principio de d<br \/>\nRom 8:22 y a una est\u00e1 con d de parto hasta ahora<br \/>\nRom 9:2 que tengo .. y continuo d en mi coraz\u00f3n<br \/>\nGal 4:19 por quienes vuelvo a sufrir d de parto<br \/>\n1Ti 6:10 fe, y fueron traspasados de muchos d<br \/>\nRev 21:4 ni habr\u00e1 m\u00e1s llanto ni clamor ni d<\/p>\n<hr>\n<p>(sufrimiento, f\u00ed\u00adsico o moral).<\/p>\n<p> El \u00abpecado\u00bb es la causa \u00faltima del dolor y de la muerte: (Rom 5:12).<\/p>\n<p> En la Biblia hay 4 razones por las que tenemos \u00abdolor\u00bb.<\/p>\n<p> 1- Por \u00abdesobediencia\u00bba las leyes de Dios: Es el de la \u00aboveja perdida\u00bb y del \u00abhijo pr\u00f3digo\u00bb de Luc.l5. Es como cuando uno se sale de la carretera con el carro, se va a caer en precipicios, a darse golpes contra los \u00e1rboles, a atropellar a personas en la acera. \u00c2\u00a1No lo manda Dios!, somos nosotros los que nos lo provocamos, por no obedecer las Leyes del Senor.<\/p>\n<p> 2- Dolor para \u00abpurificaci\u00f3n o correcci\u00f3n\u00bb: Es el que manda Dios a justos y a pecadores, para su purificaci\u00f3n, como en Heb 12:5-12, es el que nos manda Dios, como Padre, que corrige a sus hijos. Lo manda Dios, como nos dice en el Canto de Mois\u00e9s: Yo doy la vida, yo doy la muerte. Yo hiero y yo sano: (Deu 32:39). Y lo manda a trav\u00e9s de la carne, del mundo, o del diablo: (como en el caso del justo Job, y de la mujer encorvada de Luc 13:16).<\/p>\n<p> 3- \u00abDolor de Co-redencion\u00bb: Es el que proclamaba Pablo en Col 1:24 : Ahora me alegro de mis sufrimientos por vosotros, porque suplo en mi carne lo que falta a los sufrimientos de Crsto por su cuerpo, que es la Iglesia. Es el \u00abdolor de redenci\u00f3n\u00bb que sufri\u00f3 Jesus y la Virgen. nosotros tambi\u00e9n podemos ser Corredentores con Cristo, y nuestra \u00abcruz\u00bb es el arma mejor para ayudar a nuestros familiares a ir al Cielo.<\/p>\n<p> 4- \u00abDolor de Castigo\u00bb: Lo manda Dios para \u00abcastigar\u00bb nuestros pecados, como en el Diluvio: (Ge.7), en Sodoma: (Ge.19), en las Plagas de Egipto: (Ex.7-12), y en el Nuevo Testamento con el peor de todos castigos, con el Infierno eterno: (Mat 25:31-46).<\/p>\n<p> Estos castigos los manda Dios, directamente, como en las citas anteriores, o a trav\u00e9s del demonio, el mundo o la carne: (Ver Deuteronomio 28). e incluso castiga en los hijos y nietos, los pecados de los padres: (Exo 20:5).<\/p>\n<p> 5- Dolor de Coraz\u00f3n, por haber pecado y ofendido a Dios: Ver \u00abArrepentimiento\u00bb.<\/p>\n<p> Debemos aceptar los dolores con paciencia y amor, como los mejores regalos de Dios, para purificarnos y corregirnos, y como nuestra mejor arma de Co-rredenci\u00f3n, de Col 1:24 : Cristo nos redimi\u00f3, no con sus milagros, ni con sus sermones maravillosos, sino con su \u00abcruz\u00bb, y nuestra \u00abcruz\u00bb es nuestra arma para ayudar a nuestros amigos y familiares a ir al Cielo. Debemos aliviar los dolores del vecino siendo \u00abcompasivos\u00bb: (padecer-con), ayud\u00e1ndole a que comprenda el dolor, a que se \u00abarrepienta\u00bb de sus posibles pecados; a quit\u00e1rselos, ayud\u00e1ndole a ir por los caminos del Senor. \u00c2\u00a1y a que lo use!, como su mejor arma de Co-rredenci\u00f3n, como el mejor regalo de Dios, y que lo use con el gozo del Senor que esperaba \u00abardientemente\u00bb la hora de su \u00abcruz\u00bb: (Luc 22:15, Jua 17:1): DOMINGO<br \/>\n (\u00abd\u00ed\u00ada del Senor\u00bb, del lat\u00ed\u00adn: Dominus: Senor; Dominica: D\u00ed\u00ada del Senor): Los primeros cristianos comenzaron a celebrarlo desde el Domingo de Resurrecci\u00f3n, como el d\u00ed\u00ada grande de la semana, el D\u00ed\u00ada del Senor, el D\u00ed\u00ada de Descanso, sustituyendo al S\u00e1bado, que era el D\u00ed\u00ada de la Creaci\u00f3n y el de descanso en el Antiguo Testamento, por el Domingo el d\u00ed\u00ada de la Nueve Creaci\u00f3n y Redenci\u00f3n: As\u00ed\u00ad en el Nuevo Testamento, los jud\u00ed\u00ados segu\u00ed\u00adan celebrando el S\u00e1bado como e1 d\u00ed\u00ada de descanso, y por eso Pablo iba a predicar a las sinagogas los s\u00e1bados: (1Co 11:11, Hec 18:4), pero los cristianos celebraban el Domingo, como el d\u00ed\u00ada de descanso: (Hec 20:7, 1Co 16:2).<\/p>\n<p> A la Resurrecci\u00f3n, que ocurri\u00f3 en Domingo: (Mt.28, Mc.16, Lc,24, Jn.20), se uni\u00f3 en la Iglesia tambi\u00e9n la Fiesta grande de Pentecost\u00e9s, que ocurri\u00f3 tambi\u00e9n en Domingo, y es cuando la Iglesia naci\u00f3 oficialmente para el mundo.<\/p>\n<p> El Concilio de Laodicea, del a\u00f1o 363, decret\u00f3 oficialmente el Domingo, como el D\u00ed\u00ada del Senor, el D\u00ed\u00ada de Descanso, con obligaci\u00f3n seria de atender a la Santa Misa todos los creyentes. Fue ratificado en el Vaticano II<br \/>\n (Constituci\u00f3n sobre la Liturgia, V, 106).<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[432]<br \/>\n  En sentido f\u00ed\u00adsico es el malestar y sufrimientos por la lesi\u00f3n o el mal funcionamiento de una zona corporal.<\/p>\n<p>    En sentido ps\u00ed\u00adquico sufrimientos por aspectos y causas que perturban la mente y la afectividad.<\/p>\n<p>    En el plano moral dolor es la actitud m\u00e1s o menos afectiva de pesar o pena por el mal realizado o sufrido del cual la conciencia se arrepiente.<\/p>\n<p>    En el contexto del dolor moral se sit\u00faa el \u00abdolor penitencial\u00bb, que es el rechazo del pecado por ser Dios quien es (dolor perfecto llamado contrici\u00f3n) o por temor al castigo o pesar por el premio perdido (dolor imperfecto llamado atrici\u00f3n).<\/p>\n<p>    El hombre debe ser educado para el dolor que, si es perfecto, tiene su base en el amor. Pero no siempre se puede llegar a ese dolor, por ejemplo si falla la madurez o la formaci\u00f3n. A veces hay que conformarse con el imperfecto que se basa en el temor. (Ver. Penitencia 2.1)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>El enigma del dolor<\/p>\n<p>\tEl dolor o sufrimiento es una realidad humana permanente y constatable. Existe el sufrimiento personal, comunitario, hist\u00f3rico, f\u00ed\u00adsico, moral&#8230; Existe especialmente el dolor de los inocentes. De esa realidad no se puede huir con una nueva teor\u00ed\u00ada sobre el dolor. Tampoco se puede superar con el olvido, la huida o la desesperaci\u00f3n. El dolor humano, que se encuadra en la perspectiva de la muerte, ser\u00e1 siempre un enigma que interpela a la conciencia humana. Pero si Dios es providente, habr\u00e1 que descubrir en el dolor una pedagog\u00ed\u00ada divina.<\/p>\n<p>\tLas diversas religiones han buscado una soluci\u00f3n al dolor ahondando en la trascendencia, en la vida del m\u00e1s all\u00e1 y tambi\u00e9n en la s\u00faplica a la bondad de Dios y en la reparaci\u00f3n de los pecados. De hecho, el dolor, en el contexto de todo cultura religiosa, es una purificaci\u00f3n. Pero tambi\u00e9n se quiere intuir un designio divino que humanamente parece indescifrable. S\u00f3lo despu\u00e9s de haber experimentado el sufrimiento, Job pudo exclamar \u00abYo te conoc\u00ed\u00ada s\u00f3lo de o\u00ed\u00addas, mas ahora te han visto mis ojos\u00bb (Job 42,5).<\/p>\n<p>\tLa fe en Cristo crucificado fecundidad del dolor<\/p>\n<p>\tA la luz de la fe en Cristo, el dolor recobra un significado salv\u00ed\u00adfico. Cristo no nos ha dado explicaci\u00f3n te\u00f3rica sobre \u00e9l, pero se ha hecho presente en nuestro caminar hist\u00f3rico asumiendo nuestro dolor en el suyo. La realidad dolorosa s\u00f3lo se puede afrontar con los criterios de Cristo, con su escala de valores y con sus actitudes hondas de donaci\u00f3n \u00abAsumir el propio sufrimiento por amor\u00bb (SD 25). Entonces la \u00abhumillaci\u00f3n\u00bb del dolor se convierte en \u00abexaltaci\u00f3n\u00bb para \u00abgloria de Dios Padre\u00bb (Fil 2,5-11). Podemos participar en la pasi\u00f3n y muerte de Jes\u00fas, \u00abpara que tambi\u00e9n la vida de Jes\u00fas se manifieste en nuestro cuerpo\u00bb (2Cor 4,10).<\/p>\n<p>\tEn el misterio del dolor s\u00f3lo se puede entrar con la \u00abclave\u00bb del misterio pascual. \u00abPara poder percibir la verdadera respuesta al \u00abpor qu\u00e9\u00bb del sufrimiento, tenemos que volver nuestra mirada a la revelaci\u00f3n del amor divino&#8230; en la cruz de Jesucristo\u00bb (SD 13). \u00abMirando\u00bb con amor a Cristo crucificado (cfr. Jn 19,37), se aprende a transformar el dolor en donaci\u00f3n y la debilidad en fuerza que renueva la creaci\u00f3n y la historia. Cuando se sufre con Cristo, \u00abla fuerza se pone de manifiesto en la debilidad\u00bb (2Cor 12,9).<\/p>\n<p>\tCooperar con Cristo a la redenci\u00f3n del mundo<\/p>\n<p>\tCristo, con su redenci\u00f3n, asumi\u00f3 el dolor humano, haci\u00e9ndolo su \u00abcomplemento\u00bb (Col 1,24). Gracias a \u00e9l, el sufrimiento, transformado en amor, es \u00abuna fuente de fuerza para la Iglesia y para la humanidad\u00bb (SD 31). A la luz de la fe, \u00absufrir significa hacerse particularmente receptivos, particularmente abiertos a la acci\u00f3n de las fuerzas salv\u00ed\u00adficas de Dios, ofrecidas a la humanidad en Cristo\u00bb (SD 23). \u00abCristo, sufriendo, ha tocado con su cruz las ra\u00ed\u00adces mismas del mal las del pecado y las de la muerte\u00bb (SD 26). Jes\u00fas resucitado es la se\u00f1al escatol\u00f3gica de la victoria sobre el dolor y la muerte.<\/p>\n<p>\tEntre los medios de cooperaci\u00f3n misionera, hay que acentuar el valor del sufrimiento ofrecido en uni\u00f3n con Cristo. Por este ofrecimiento, \u00ablos enfermos se hacen tambi\u00e9n misioneros\u00bb (RMi 78). El sufrimiento tiene el valor de fecundidad apost\u00f3lica y de \u00abmaternidad\u00bb eclesial (cfr. Jn 16,21-23; Gal 4,19.26). Por esto, \u00abla Iglesia siente necesidad de recurrir al valor de los sufrimientos humanos para la salvaci\u00f3n del mundo\u00bb (SD 27).<\/p>\n<p>Referencias Cruz, esperanza, martirio, Misterio pascual, muerte, pasi\u00f3n, Providencia divina, redenci\u00f3n, sacrificio, salud-sanidad, unci\u00f3n de los enfermos.<\/p>\n<p>Lectura de documentos SD (todo); DM 7-8; DeV 38-41.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada M. ANTOLI, El valor educativo del sufrimiento, un aspecto importante para su comprensi\u00f3n Anales Valentinos 22 (1996) 207-222; J.M. CABODEVILLA, La impaciencia de Job. Estudio sobre el sufrimiento humano ( BAC, Madrid, 1967); E. CANONICI, Dolore che salva (Ediz. Porziuncola 1992); C. CARRETTO, Perch\u00e9 Signore?, Il dolore&#8230; (Brescia, Morcelliana, 1985); J. ESQUERDA BIFET, La fuerza de la debilidad ( BAC, Madrid, 1993); J. GALOT, Pourquois la souffrance? (Louvain, Sintal, 1984); G. GUTIERREZ, Hablar de Dios desde el sufrimiento del inocente (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1986); K. KITAMORI, Teolog\u00ed\u00ada del dolor de Dios (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1975); I. LARRA\u00ed\u2018AGA, Del sufrimiento a la paz (Madrid, Paulinas, 1985); J. MOLTMANN, El Dios crucificado (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme 1975).<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 existe el dolor? \u00bfCu\u00e1l es su origen? La Biblia asocia la existencia del dolor al pecado original, como una consecuencia del mismo (G\u00e9n 3,1619). Lo sigui\u00f3 considerando en el A. T. como castigo por los pecados personales o de los antepasados. Pero \u00e9sta no es una soluci\u00f3n adecuada. Hay sufrimientos de hombres justos cuyo origen no est\u00e1 ni en los pecados propios (que no existen), ni en la culpabilidad ajena (cf. el libro de Job). El sufrimiento y el dolor tienen una funci\u00f3n expiatoria y salvadora en el Siervo de Yahv\u00e9, cargado con los pecados de los hombres (cf. Is 53). El N. T. no excluye que el dolor sea un castigo por el pecado (Lc 13,1-5; Jn 5,14), pero nos ofrece la \u00fanica soluci\u00f3n al dolor, que, de alguna manera, puede tranquilizar y que se encuentra plenamente justificada en la vida de Jes\u00fas. Jes\u00fas es el verdadero Siervo de Yahv\u00e9, entregado al dolor y a la muerte, como medios obligados para salvar al mundo. Como si la misi\u00f3n de Jesucristo fuera esencialmente sufrir y morir (Mt 16,21; Mc 8,31; Lc 9,22; Jn 18,11). Jes\u00fas, pues, redime a los hombres a trav\u00e9s del dolor (Mc 10,45; 14,22-25; Lc 22,17-20). El dolor precede a la gloria (Lc 24,26). Los que siguen a Jes\u00fas tendr\u00e1n tambi\u00e9n que sufrir como El (Mc 8,34-38; 10,38; Lc 9,23-24; 14,27): renuncias (Mt 10,24-42), persecuciones (Mt 10,31; Mc 13,11-13; Jn 12,24; 15,18-21), sufrimientos terribles (Jn 16,20-22). Este dolor, que tambi\u00e9n, como en Cristo, tiene una fuerza purificadora y redentora y que es como una continuaci\u00f3n del dolor de Cristo (2 Cor 1,3-6; Flp 3,10), se tornar\u00e1 tambi\u00e9n en bienaventuranza y alegr\u00ed\u00ada (Mt 5,10-12; Lc 6,22-23; Jn 16,20-23). Se explica, pues, que San Pablo presente el dolor como un don especial\u00ed\u00adsimo y como un gran honor, ya que, a trav\u00e9s de \u00e9l, el hombre se hace semejante a Jesucristo (2 Cor 4,10; Flp 3,10; G\u00e1l 6,14). \u2014> .<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>El dolor es una sensaci\u00f3n desagradable como consecuencia de un mal corporal o bien de un estado de profunda infelicidad debida a la imposibilidad de satisfacer las necesidades y las aspiraciones personales, o a la privaci\u00f3n de lo que procura placer, o a las desventuras que caen sobre una persona.<\/p>\n<p>El dolor es personal, porque tiene la  misma extensi\u00f3n que la corporeidad y es percibido de ese modo (aspectos psicosom\u00e1ticos). Mueve a mirar cara a cara la propia situaci\u00f3n existencial para asentir a ella y asumir con el propio consentimiento libre el destino mortal al que estamos llamados. A lo largo de la existencia el dolor puede tener tambi\u00e9n un aspecto funcional. Sin embargo, lo que hay que evitar es un dolorismo injustificado, ya que es contrario al proyecto de Dios y es capaz de llevar al individuo hacia formas de grave autodestrucci\u00f3n. El dolor puede conducir a la desesperaci\u00f3n, pero puede convertirse tambi\u00e9n en un lugar privilegiado por la pedagog\u00ed\u00ada divina para una profunda comprensi\u00f3n de s\u00ed\u00ad mismo y de los dem\u00e1s. Desde el punto de vista filos\u00f3fico el dolor de los inocentes ha sometido al pensamiento humano a una dura prueba. En la Biblia el dolor es la consecuencia del orgullo del hombre, que no ha reconocido a Dios y ha incurrido en pecado (Gn 3,14). El dolor interpela a la existencia humana: los profetas no pueden comprender la fortuna de los imp\u00ed\u00ados, y los justos perseguidos se creen olvidados por Dios.<\/p>\n<p>Progresivamente los profetas y los sabios van entrando en el misterio del dolor. Se descubre el valor purificador del sufrimiento y se aprende a recibir en el dolor la revelaci\u00f3n de un designio divino: \u00abAhora te han visto mis ojos\u00bb (Job 42,1 -6). En la pasi\u00f3n de Cristo el dolor adquiere un significado absolutamente nuevo. Es el camino real, ya que \u00abla pasi\u00f3n basta por s\u00ed\u00ad sola para dar una direcci\u00f3n segura a toda nuestra vida\u00bb (Expos. irt 5ymb., a. 3, n. 919). \u00abPara que ning\u00fan g\u00e9nero de muerte asustase al hombre que vive rectamente, fue oportuno demostrarlo con la cruz de Cristo\u00bb (5. Th. III, q. 46, a.4).<\/p>\n<p>Unidos en la experiencia con Cristo, los creyentes se configuran a \u00e9l (Flp 3,10) y llevan siempre y por todas partes los sufrimientos de Jes\u00fas, para que se manifieste en ellos su vida (2 Cor 4, 10).<br \/>\nB. Marra<\/p>\n<p>Bibl.: J. Moltmann, El Dios crucificado, S\u00ed\u00adgueme Salamanca 1975; K. Kitamori, Teolog\u00ed\u00ada de1 dolor de Dios, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1975; J M. Cabodevilla, La impaciencia de Job. Estudio sobre el sufrimiento humano, BAC, Madrid 1967; AA.VV.Sufrimiento. vfe cristiana, en Concilium 1 19 (1976).<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>Sensaci\u00f3n molesta y aflictiva, m\u00e1s o menos intensa, de una parte del cuerpo; tambi\u00e9n, aflicci\u00f3n y congoja que se padece en el \u00e1nimo.<br \/>\nLos humanos han experimentado dolor mental, emocional y f\u00ed\u00adsico debido a diferentes causas: trabajo agotador al cultivar el suelo maldecido (G\u00e9 3:17-19; 5:29), injurias (Pr 15:1), insensibilidad de otros a pesar del bien que se les ha mostrado (Ro 9:2), enfermedad y otras adversidades (Job 2:13; 16:6). Tambi\u00e9n han sido causa de dolor situaciones \u2014bien reales o fruto de una visi\u00f3n\u2014 que han tenido un impacto pavoroso o aterrador. (Sl 55:3, 4; Isa 21:1-3; Jer 4:19, 20; Eze 30:4, 9; v\u00e9ase tambi\u00e9n DOLORES DE PARTO.)<\/p>\n<p>\u2020\u02dcNo habr\u00e1 m\u00e1s dolor.\u2020\u2122 Aunque resulta desagradable, la sensaci\u00f3n f\u00ed\u00adsica de dolor cumple un buen prop\u00f3sito: alertar a una persona del peligro de da\u00f1o corporal, permiti\u00e9ndole reaccionar para evitar males mayores. Por lo tanto, el cumplimiento de la promesa de Dios de que \u2020\u02dcno existir\u00e1 ya m\u00e1s dolor\u2020\u2122 (Rev 21:4) no puede significar que los humanos se har\u00e1n insensibles al dolor o ser\u00e1n incapaces de experimentarlo. M\u00e1s bien, el dolor mental, emocional y f\u00ed\u00adsico que ha resultado del pecado y la imperfecci\u00f3n (Ro 8:21, 22) \u2020\u02dcno ser\u00e1 m\u00e1s\u2020\u2122 en el sentido de que se quitar\u00e1n sus causas (como la enfermedad y la muerte). El que la perfecci\u00f3n f\u00ed\u00adsica no requiere en s\u00ed\u00ad la ausencia absoluta de dolor se ve por el hecho de que aun Jes\u00fas, un hombre perfecto, experiment\u00f3 dolor f\u00ed\u00adsico y emocional en su muerte y ante la insensibilidad de aquellos a quienes ministraba. (Mt 26:37; Lu 19:41.) Incluso se predijo que ser\u00ed\u00ada un \u2020\u0153hombre [&#8230;] para dolores\u2020\u009d. (Isa 53:3.) Al curar a los \u2020\u0153angustiados por diversas dolencias y tormentos\u2020\u009d (Mt 4:24), Jes\u00fas carg\u00f3 con los dolores de otros. (Isa 53:4.)<\/p>\n<p>Uso figurado. Las Escrituras se refieren a menudo al dolor en un sentido figurado. Dependiendo del contexto, puede denotar trabajo duro (Pr 5:10) o un temor saludable y respeto sobrecogedor a Jehov\u00e1 Dios. (1Cr 16:30; Sl 96:9; 114:7.) Cuando las aguas, las monta\u00f1as y la tierra se hallan en estado de agitaci\u00f3n, se dice que est\u00e1n en dolor. (Sl 77:16; 97:4; Jer 51:29; Hab 3:10.) Jehov\u00e1 consider\u00f3 que el infiel reino de Jud\u00e1 ten\u00ed\u00ada un dolor incurable que lo amenazaba con la muerte. (Jer 30:15.)<br \/>\nLos dolores tambi\u00e9n pueden estar relacionados con una circunstancia angustiosa. El ap\u00f3stol Pedro escribi\u00f3 con referencia a Jesucristo: \u2020\u0153Dios lo resucit\u00f3 desatando los dolores de la muerte, porque no era posible que \u00e9l continuara retenido por ella\u2020\u009d. (Hch 2:24.) Si bien es cierto que los muertos no se hallan en estado consciente, la muerte no deja de ser una circunstancia angustiosa y amarga tanto por el dolor que ocasiona antes de consumarse, como por la inactividad e inmovilidad que sufre la persona que la padece. (Comp\u00e1rese con Sl 116:3.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>1. lupe (luvph, 3077), significa dolor, tanto corporal como mental. Se traduce \u00abdolor\u00bb solo en Joh 16:21, del dolor de una mujer al dar a luz. V\u00e9anse MOLESTIA, TRISTEZA. 2. odune (ojduvnh, 3601), dolor, un dolor consumidor, angustia, tanto si es corporal como mental. Se usa de esto \u00faltimo en Rom 9:2, del dolor del ap\u00f3stol por sus hermanos seg\u00fan la carne, los jud\u00ed\u00ados; y en 1Ti 6:10: Cf. DOLER, N\u00c2\u00ba 1.\u00c2\u00b6 3. ponos (povno\u00bb, 4192), denota: (a) labor, esfuerzo (Col 4:13, en los mejores mss.; algunos tienen zelos, celo, traducido \u00absolicitud\u00bb); (b) la consecuencia del trabajo, esto es, angustiosa fatiga, sufrimiento, dolor, y que se traduce \u00abdolor\u00bb (Rev 16:10,11; 21.4). V\u00e9ase SOLICITUD.\u00c2\u00b6 4. odin (wJdivn, 5604), dolor de parto, relacionado con odino; v\u00e9ase DOLER, N\u00c2\u00ba 3. Se traduce \u00abdolores\u00bb de manera metaf\u00f3rica (Mat 24:8 y Mc 13.8); comparativamente (1Th 5:3; Act 2:24).\u00c2\u00b6<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Un sentido especial, independiente del tacto, con sus propios receptores profundamente incrustados en la piel. Su funci\u00f3n es protectora; a causa de su destrucci\u00f3n en la lepra, a menudo las personas que padecen esta enfermedad pierden accidentalmente dedos de las manos y de los pies sin notarlo. La calidad del dolor es afectado profundamente en su paso a trav\u00e9s del cerebro. La sensibilidad del dolor depende mucho de la memoria y de la anticipaci\u00f3n. Las drogas tales como la morfina funcionan eliminando la ansiedad, no el dolor. El dolor no se siente en per\u00edodos de tensi\u00f3n emocional cuando no servir\u00eda a un prop\u00f3sito \u00fatil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son contados los casos en que el dolor falla en advertir enfermedades o peligros, o que se sienta agudamente si no es de beneficio. En esto como en otras cosas, la constituci\u00f3n del ser humano no es perfecta; \u00e9l est\u00e1 sujeto a \u00abvanidad\u00bb (cf. Eclesiast\u00e9s y Ro. 8:20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El dolor puede ennoblecer (p. ej., Hch. 5:41) o amargar. El cristiano deber\u00eda pensar en \u00e9l no, primeramente, como el resultado del pecado, sino como una oportunidad para que Dios muestre su poder (cf. Jn. 9:2) dando la victoria sobre el resentimiento, la frustraci\u00f3n, desaliento, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V.C. Medvei, <em>The Mental and Physical Effects of Pain<\/em>; <em>Disabilities and how to live with them<\/em>; T.J. Hardy, <em>The Gospel of Pain and The Voice from the Valley<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">R.E.D. Clark<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (190). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Adversidad, Aflicci\u00f3n, Angustia, Calamidad, Malo, Miseria, Padecimiento, Sufrimiento, Tribulaci\u00f3n Gen 3:16 los d en tus pre\u00f1eces; con d dar\u00e1s a Gen 42:38 descender mis canas con d al Seol Exo 15:14 se apoderar\u00e1 d de la .. de los filisteos Job 6:10 si me asaltase con d sin dar m\u00e1s tregua Job 15:20 sus &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dolor\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDOLOR\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-8014","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8014","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8014"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8014\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8014"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8014"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8014"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}