{"id":804,"date":"2016-02-04T22:30:17","date_gmt":"2016-02-05T03:30:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/alma\/"},"modified":"2016-02-04T22:30:17","modified_gmt":"2016-02-05T03:30:17","slug":"alma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/alma\/","title":{"rendered":"ALMA"},"content":{"rendered":"<p>v. Coraz\u00f3n, Esp\u00edritu, Vida<br \/>\n1Sa 18:1 a de Jonat\u00e1n qued\u00f3 ligada con .. David<br \/>\nJob 12:10 en su mano est\u00e1 el a de todo viviente<br \/>\nJob 27:3 todo el tiempo que mi a est\u00e9 en m\u00ed<br \/>\nPsa 16:10 porque no dejar\u00e1s mi a en el Seol, ni<br \/>\nPsa 23:3 confortar\u00e1 mi a; me guiar\u00e1 por sendas<br \/>\nPsa 25:1 a ti, oh Jehov\u00e1, levantar\u00e9 mi a<br \/>\nPsa 42:1 aguas, as\u00ed clama por ti, oh Dios, el a m\u00eda<br \/>\nPsa 42:5, 11<\/p>\n<hr>\n<p>Alma  (heb. generalmente nefesh, \u00abaliento\u00bb, \u00abpersona\u00bb, \u00abvida\u00bb, \u00abemociones\u00bb, \u00abapetitos\u00bb [del verbo n\u00e2fash, \u00abrespirar\u00bb]; gr. psuje,  \u00abaliento\u00bb, \u00abvida\u00bb, \u00abprincipio de vida\u00bb, \u00abcriatura viviente\u00bb, \u00abpersona\u00bb, \u00absentimientos\u00bb, \u00abafectos\u00bb). Los t\u00e9rminos as\u00ed\u00ad traducidos tienen diversos significados.  La primera vez que aparece (Gen 2:7), nefesh designa al hombre, quien lleg\u00f3 a la existencia cuando la divina chispa de vida toc\u00f3 y anim\u00f3 su cuerpo f\u00ed\u00adsico formado del polvo de la tierra.  En forma similar, una nueva alma llega a existir cada vez que nace un ni\u00f1o; cada \u00abalma\u00bb llega a ser una nueva unidad de vida, singularmente diferente y separada de todas las otras formas similares.  Esta cualidad de la individualidad de cada ser viviente, que la diferencia como una entidad singular, parece ser la idea destacada por el t\u00e9rmino nefesh.  Cuando se usa en este sentido, nefesh no es una parte de la persona; es la persona y, en muchos casos, se traduce como \u00abpersona\u00bb (Gen 14:21; Exo 16:16; Lev 11:43, 44; Deu 10:22; etc; cf Psa 3:2, literalmente \u00abde mi nefesh \u00ab) o alguna forma que incluya la idea de \u00abs\u00ed\u00ad mismo\u00bb (Job 32:2; Isa 46:2; Jer 37:9; etc.).  Por otro lado, expresiones como \u00abmi alma\u00bb, \u00abtu alma\u00bb, \u00absu alma\u00bb, etc., generalmente son formas de los pronombres \u00abyo\u00bb, \u00abmi\u00bb, \u00abt\u00fa\u00bb, etc. (Gen 12:13; Lev 16:29, 31; Jos 23:11, 14; Psa 25:20; Jer 20:13; etc.). En m\u00e1s de 85 casos la RVR traduce nefesh como \u00abvida\u00bb (Gen 9:4, 5; 1Sa 19:5; Job 2:4, 6; Psa 31:13; etc.).  A menudo nefesh se refiere a los deseos, los apetitos o las pasiones (Deu 23:24, literalmente \u00absaciar tu nefesh\u00bb; Pro 23:2, literalmente \u00absi eres nefesh dado al apetito\u00bb; Ecc 6:7, literalmente \u00abel deseo de su nefesh no se sacia\u00bb). Se puede referir a la sede de los afectos (Gen 34:3; Son 1:7; etc.), y a veces representa la parte volitiva del hombre (Deu 23:24, \u00abhasta tu nefesh\u00bb; Psa 105:22, \u00abcomo su nefesh lo quisiese\u00bb; Jer 34:16).  En Num 31:19 se dice que el nefesh (traducido \u00abpersona\u00bb) puede ser muerto, y en Jdg 16:30 (traducido \u00abyo\u00bb) el nefesh muere.  En Num 5:2 y 9:6 (\u00abmuerto\u00bb) nefesh se refiere a cad\u00e1veres (cf Lev 19:28; Num 9:7,10). En el NT el uso de la palabra griega psuje es similar al de nefesh en el AT: es tanto la vida animal como la vida humana (Rev 16:3).  En la RVR se ha traducido 32 veces sencillamente por \u00abvida\u00bb o \u00abvidas\u00bb (Mat 6:25; 16:25; Luk 12:22, 23; etc.). En algunos casos se la usa para indicar \u00abpersonas\u00bb (Act 2:41, 42; 7:14; Rom 2:9; 1Pe 3:20; etc.). En otros casos se refiere a las emociones (Mar 14:34; Luk 2:35), a la mente (Act 14:2, 22; Phi 1:27) o al coraz\u00f3n (Eph 6:6).  V\u00e9anse Aliento; Esp\u00ed\u00adritu; Inmortalidad. Almac\u00e9n. V\u00e9ase Granero.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>lat\u00ed\u00adn anima, soplo, vida, griego pneuma, formas corrientes con que se traducen los t\u00e9rminos hebreos nefesh, h\u00e1lito, aliento de vida, soplo vital Gn 2, 7 y 6, 17, Jr 15, 9; y ruaj, aire, soplo de viento,  \u00c2\u00ae esp\u00ed\u00adritu. De acuerdo con esto, el t\u00e9rmino originalmente significa vida, vitalidad, lo que hace un ser viviente, animado, ya que respirar es signo de vida,  mientras que morir es exhalar el a., esto es, la nefesh, Gn 35, 18; Jr 15, 9.<\/p>\n<p>En la cultura jud\u00ed\u00ada  en el A. T., el hombre es uno. La idea de que el ser humano est\u00e1 compuesto de dos principios, uno material y otro espiritual,  alma y cuerpo, pertenece a la cultura griega, es el dualismo plat\u00f3nico, del cual estaba impregnado el neoplatonismo de Plotino, escuela filos\u00f3fica de Alejandr\u00ed\u00ada; as\u00ed\u00ad como la teor\u00ed\u00ada del hilemorfismo, materia y forma, de Arist\u00f3teles, concepciones estas que tuvieron influencia en los escritores del N. T., y de manera exagerada en algunos traductores de los textos sagrados al espa\u00f1ol. El a. es la vida propiamente dicha conferida por el Creador Mt 6, 25; Rm 2, 9. En la muerte de cada individuo, el cuerpo y el  a. se separan ciertamente por alg\u00fan tiempo 1 P 3, 19, pero tambi\u00e9n es cierto el hecho claramente puesto de manifiesto de que en el Juicio Final los muertos resucitar\u00e1n, es decir, que el cuerpo y el a. volver\u00e1n a unirse para que el hombre se presente ante Dios y sea juzgado como ser individual Mt 10, 28. Y es en esta transfigurada unidad de cuerpo y alma como los justos participar\u00e1n de la gloria de Dios.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(heb., nephesh; gr., psyche). Es el ego inmaterial del hombre en sus relaciones normales con cosas terrenales y f\u00ed\u00adsicas. La \u2020\u0153mente\u2020\u009d (nous) es el yo en sus funciones racionales. Nuevamente, la \u2020\u0153mente\u2020\u009d (phronema) es el yo cuando se contempla profundamente. El \u2020\u0153coraz\u00f3n\u2020\u009d (kardia) es el yo cuando manifiesta una complejidad de actitudes. La \u2020\u0153voluntad\u2020\u009d (thelesis) es el yo cuando elige y decide. El \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d (pneuma) es el yo cuando se le considera separado de las relaciones terrenales. Cuando se dice en los cielos que los muertos son bienaventurados al haber sufrido la muerte de martirio, a ellos se les llama almas (Rev 6:9). Cuando no hay referencia a su antigua experiencia corporal, a ellos se les llama esp\u00ed\u00adritus (Heb 12:23).<\/p>\n<p>Estos nombres funcionales muchas veces se sobreponen. La diferencia entre el hombre y la bestia no es que el hombre tenga un alma o esp\u00ed\u00adritu (Gen 1:20; Gen 7:15; Ecc 3:21), sino que el hombre es creado a la imagen de Dios, mientras que la bestia no lo es.<\/p>\n<p>Las observaciones anteriores asumen una dicotom\u00ed\u00ada, esto es, que existen solamente dos entidades sustantivas que constituyen a toda la persona:<br \/>\n( 1 )  el cuerpo, que a la muerte regresa al polvo, a la espera de la resurrecci\u00f3n, y<br \/>\n( 2 )  el yo inmaterial, que si se regenera va al para\u00ed\u00adso o cielo; si no, a la morada de los malvados muertos. Existen muchos, sin embargo, que sostienen un parecer tric\u00f3tomo, argumentando que \u2020\u0153alma\u2020\u009d y \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d son dos entidades sustantivas distintas, y el cuerpo, una tercera (1Co 15:44; 2Th 5:23; Heb 4:12).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(La parte inmortal del hombre).<\/p>\n<p> &#8211; Es inmortal, Mat 10:28 Mar 12:26-27, Luc 16:19-31.<\/p>\n<p> &#8211; Valor supremo del alma, Mat 16:26.<\/p>\n<p> &#8211; Juicio del alma, Mat 10:39, Luc 19:20.<\/p>\n<p> &#8211; Salvaci\u00f3n del alma por la paciencia, Luc 21:19.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>En el AT se utilizaba la palabra nefesh (aliento) para se\u00f1alar a individuos y animales vivientes. As\u00ed\u00ad, \u2020\u0153dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes\u2020\u009d (Gen 1:20). Tambi\u00e9n en el Sal 74:19 leemos: \u2020\u0153No entregues a las fieras el a. nefesh- de tu t\u00f3rtola\u2020\u009d. Cuando Dios crea al hombre, se dice: \u2020\u0153&#8230; y sopl\u00f3 en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente\u2020\u009d (Gen 2:7). Al mencionar el soplo divino, el autor del G\u00e9nesis est\u00e1 estableciendo una diferencia cualitativa entre el hombre y los animales, puesto que \u00e9stos ya estaban creados y no dijo que se hizo lo mismo con ellos. Algunos rabinos interpretaban que el soplo divino equival\u00ed\u00ada a la capacidad intelectual, a la habilidad para las ideas y las palabras. La mayor\u00ed\u00ada de las veces en que aparece nefesh los traductores escribieron a., como puede verse en Gen 35:18, donde al hablar de la muerte de \u2020\u00a2Raquel, se lee: \u2020\u0153Y aconteci\u00f3 que al sal\u00ed\u00adrsele el a. nefesh- (pues muri\u00f3)&#8230;\u2020\u009d Tambi\u00e9n en 1Re 17:22 : (\u2020\u0153&#8230;el alma -nefesh- del ni\u00f1o volvi\u00f3 a \u00e9l\u2020\u009d). As\u00ed\u00ad, el \u2020\u0153sal\u00ed\u00adrsele el a.\u2020\u009d es morir, y \u2020\u0153volver el a.\u2020\u009d es retornar a la vida.<\/p>\n<p>Dependiendo de la intenci\u00f3n del hablante o el escritor, la palabra apunta al hombre (cuerpo-alma) que es visible y puede sentir hambre y sed (\u2020\u0153Hambrientos y sedientos, su a. desfallec\u00ed\u00ada en ellos\u2020\u009d [Sal 107:5]), o se\u00f1ala a algo invisible en \u00e9l, que siente, por ejemplo, angustia (\u2020\u0153&#8230; pues vimos la angustia de su a. cuando nos rogaba&#8230;\u2020\u009d [Gen 42:21]). Sin embargo, generalmente la palabra a. se utiliza para aludir, no a una parte de la persona humana, sino a ella como un todo. El a. nunca es considerada como algo separado del cuerpo. En el pensamiento del AT el hombre no es cuerpo+alma, sino cuerpo-alma. Cuando el cuerpo mor\u00ed\u00ada, lo hac\u00ed\u00ada tambi\u00e9n el a. Pero como en el hombre la cualidad de ser viviente est\u00e1 unida a la conciencia, en otras oportunidades se emplea el t\u00e9rmino a. para referirse a sus sentimientos, aversiones, amor, odio, ira, congoja, etc\u00e9tera, como si el a. fuera una parte separada, llegando el lenguaje po\u00e9tico de la Escritura a describir di\u00e1logos del hombre consigo mismo: \u2020\u0153Oh a. m\u00ed\u00ada, dijiste a Jehov\u00e1&#8230;\u2020\u009d (Sal 16:2). \u2020\u0153\u00bfPor qu\u00e9 te abates, oh a. m\u00ed\u00ada &#8230; ?\u2020\u009d (Sal 42:5). Incluso, haciendo uso de un antropomorfismo, se habla del a. de Dios para referir algunos de sus sentimientos: \u2020\u0153Mi a. os abominar\u00e1\u2020\u009d (Lev 26:30). \u2020\u0153Vuestras fiestas solemnes las tiene aborrecidas mi a.\u2020\u009d (Isa 1:14). \u2020\u0153Mi escogido, en quien mi a. tiene contentamiento\u2020\u009d (Isa 42:1).<br \/>\nel NT se contin\u00faa con los conceptos del AT sobre a. y la palabra griega equivalente es psyj\u00e9, que tiene el significado de lo viviente, en unas ocasiones, y de los sentimientos, en otras. Pero surge una idea desconocida en el AT: la inmortalidad del a. El Se\u00f1or Jes\u00fas, que \u2020\u0153sac\u00f3 a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio\u2020\u009d (2Ti 1:10), fue quien habl\u00f3 de \u2020\u0153los que matan el cuerpo, mas el a. no pueden matar\u2020\u009d (Mat 10:28). Juan vio \u2020\u0153bajo el altar las a. de los que hab\u00ed\u00adan sido muertos&#8230;\u2020\u009d y \u2020\u0153las a. de los decapitados\u2020\u009d (Apo 6:9; Apo 20:4). En estas declaraciones se menciona el a. con una vida que persiste aun m\u00e1s all\u00e1 de la existencia del cuerpo. \u2020\u00a2Esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, DOCT<\/p>\n<p>ver, HOMBRE, CORAZ\u00ed\u201cN, CUERPO, ESP\u00ed\u008dRITU La palabra hebrea \u00abnefesh\u00bb, (que es uno de los vocablos traducidos generalmente en castellano por \u00abalma\u00bb) aparece 754 veces en el Antiguo Testamento. Como puede verse en la primera cita b\u00ed\u00adblica al respecto, significa \u00ablo que tiene vida\u00bb (Gn. 2:7), y se aplica tanto al hombre como a los dem\u00e1s seres vivientes (Gn. 1:20, 24, 30; 9:12, 15, 16; Ez. 17:9). Muchas veces se identifica con la sangre, como algo que es esencial para tener aliento y animaci\u00f3n (Gn. 9:4; Lv. 17:10-14; Dt. 12:22-24), y en el hombre es su principal caracter\u00ed\u00adstica que lo distingue de los seres irracionales (Gn. 1:26). La primera funci\u00f3n del alma es la de dar vida al cuerpo, y como la respiraci\u00f3n es el signo principal de la vida f\u00ed\u00adsica, de ah\u00ed\u00ad que en hebreo, como en la mayor\u00ed\u00ada de las lenguas, se designe con t\u00e9rminos que se relacionan m\u00e1s o menos con la imagen del aliento. Este principio es la base donde radican los sentimientos, las pasiones, la ciencia, la voluntad (Gn. 28:8; 34:3; Ex. 23:9; 1 S. 1:15; Sal. 6:4; 57:2; 84:3; 139:14; 143:8; Cnt. 1:6; Pr. 19:2; Is. 15:4, etc.). El alma expresa al hombre entero, a su total personalidad en muchas de las ocasiones en las que aparece en la Biblia. Toda esta concepci\u00f3n del alma se basa en la observaci\u00f3n concreta del hombre. As\u00ed\u00ad, estar en vida es todav\u00ed\u00ada tener aliento (2 S. 1:9; Hch. 20:10); cuando el hombre muere sale el alma (Gn. 35:18), es exhalada (Jer. 15:9), y si resucita vuelve el alma a \u00e9l (1 R. 17:21). Para el pensamiento hebreo el alma es inseparable del hombre total, es decir, que el alma expresa los hombres vivientes. Tal vez aqu\u00ed\u00ad radica el origen de la identificaci\u00f3n del alma con la sangre (Sal. 72:14); el alma est\u00e1 en la sangre (Lv. 17:10 s), y a veces se dice metaf\u00f3ricamente (?) que la sangre es la vida misma (Lv. 17:14; Dt. 12:23). De todos estos pasajes se puede deducir que la \u00abnefesh\u00bb es el principio de vida vegetativa que se considera ligada a la sangre del ser vivo (Gn. 9:4-5; etc.). Hay en hebreo adem\u00e1s otras palabras que tienen casi el mismo significado, como \u00abnesamah\u00bb, que expresa un soplo divino vivificante (Zac. 12:1; Jb. 12:10) que es principio de vida racional, sensitiva e intelectual (Ez. 11:5; Is. 26:9; 66:2; Pr. 15:13; 29:23; Sal. 51:14). Otro t\u00e9rmino casi equivalente es \u00abruah\u00bb, que designa un soplo vital, el principio de la vida y de los sentimientos (Pr. 20:27). El hombre es superior y se distingue de las bestias por haber sido creado a imagen y semejanza de Dios (Gn. 2:7; 6:3; 7:22; 27:6; Lv. 17:11; Sal. 104:29-30; Jb. 10:9-12; 27:3; 33:3-4). En el Antiguo Testamento la \u00abnefesh\u00bb parte del cuerpo con la muerte (Gn. 25:18); pero el t\u00e9rmino no se aplica al esp\u00ed\u00adritu de los muertos. \u00abYa que la psicolog\u00ed\u00ada hebrea no ten\u00ed\u00ada una terminolog\u00ed\u00ada semejante a la nuestra\u00bb; la explicaci\u00f3n debe buscarse en los pasajes donde las palabras hebreas traducidas por \u00abcoraz\u00f3n\u00bb y \u00abesp\u00ed\u00adritu\u00bb son usadas. Es preciso esperar a los tiempos del Nuevo Testamento, los de la plenitud de la Revelaci\u00f3n en Cristo, para tener una doctrina completa del alma. En el griego del Nuevo Testamento la palabra \u00abpsyche\u00bb se usa como equivalente de la palabra hebrea \u00abnefesh\u00bb, pero hay once casos en los Evangelios Sin\u00f3pticos en que se expresa la seguridad de la vida despu\u00e9s de la muerte. En todos los cuatro evangelios la palabra \u00abpneuma\u00bb, que es equivalente de \u00abruah\u00bb, tambi\u00e9n se usa para indicar la vida espiritual, y la palabra \u00abkardia\u00bb (\u00abcoraz\u00f3n\u00bb) se usa para expresar la vida ps\u00ed\u00adquica del hombre. En el Nuevo Testamento el alma es la parte invisible del hombre, en oposici\u00f3n con la sangre y la carne (Col. 2:5; 1 Co. 5:5; 7:34; Jn. 6:64); la \u00abpsyche\u00bb, el alma, es el principio de la voluntad y del querer (Mt. 26:41; Mr. 14:38), el centro de la personalidad \u00ed\u00adntima del hombre (1 Co. 2:1); el alma es nuestro propio yo (Ro. 8:16; 1 Co. 16:18; G\u00e1. 6:18; Fil. 4:23). En el Nuevo Testamento, al contrario del Antiguo, el alma puede vivir separadamente del cuerpo y es el principio que le da vida (Lc. 8:55; 23:46; Hch. 7:59; Stg. 2:26). Claramente se habla de la supervivencia del alma (Lc. 23:46; 1 P. 3:19). As\u00ed\u00ad que es sin\u00f3nimo de esp\u00ed\u00adritu, y cuando el ap\u00f3stol Pablo habla de tres componentes del hombre, a saber: cuerpo, alma y esp\u00ed\u00adritu, no debemos pensar en una verdadera tricotom\u00ed\u00ada, sino en la distinci\u00f3n entre la vida biol\u00f3gica del hombre y su vida espiritual, y que son salvos juntamente con su cuerpo, porque Dios salva al hombre total (1 Ts. 5:23), que, si ahora est\u00e1 sometido a la muerte, ser\u00e1 transformado y revestido de inmortalidad al final de los tiempos (1 Co. 15:53). La expresi\u00f3n usada por Pablo que compara la muerte a un sue\u00f1o (1 Co. 7:39) es una met\u00e1fora usada ya por los jud\u00ed\u00ados y que ciertamente aparece tambi\u00e9n en numerosas inscripciones en las catacumbas de las primeras generaciones, y en la cual se expresa la firme convicci\u00f3n de que si duermen en el cuerpo, ciertamente ya han empezado a gozar de la salvaci\u00f3n de Dios. En este pasaje, como en otros, el ap\u00f3stol supera las falsas concepciones que invad\u00ed\u00adan el mundo helen\u00ed\u00adstico en cuanto a la resurrecci\u00f3n. El hombre total resucitar\u00e1, en alma y cuerpo, porque la muerte no termina con el hombre, ya que Dios, cuando lo cre\u00f3, lo hizo inmortal, y si por el pecado la muerte entr\u00f3 en el mundo (1 Co. 15:22), por Cristo entr\u00f3 la vida. Aunque la Biblia no desarrolla la idea del alma de una manera abstracta como lo hace la filosof\u00ed\u00ada, no obstante, es bien claro que en el Nuevo Testamento el alma que anima al hombre terrenal lo sobrevive y lo animar\u00e1 cuando, ya transformado y revestido de inmortalidad, tenga la plena visi\u00f3n de Dios. Cuando Dios cre\u00f3 al hombre a su \u00abimagen y semejanza\u00bb (Gn. 1:26), su alma, su vida, su car\u00e1cter, su voluntad, su psicolog\u00ed\u00ada, su personalidad total ten\u00ed\u00adan rasgos divinos que el pecado destruy\u00f3. El hombre, se\u00f1or de la Naturaleza, tiene un alma, una vida superior a la de los animales, sobre los cuales tiene dominio por su raz\u00f3n y personalidad que le vienen por un acto de la soberana voluntad de Dios que le permite se\u00f1orear y \u00abllamar\u00bb por su nombre a los animales (Gn. 2:19). Su alma es, por tanto, superior y distinta de la de los dem\u00e1s seres. El hombre resucitar\u00e1 en su integridad (tanto los buenos como los malos) al final de los tiempos (1 Co. 15:45). (V\u00e9anse HOMBRE, CORAZ\u00ed\u201cN, CUERPO, ESP\u00ed\u008dRITU)<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>(v. escatolog\u00ed\u00ada, hombre, muerte, persona-personalidad, resurrecci\u00f3n de los muertos)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>La palabra \u00abalma\u00bb se deriva del lat\u00ed\u00adn \u00abanima\u00bb y esta del griego \u00abpsyche\u00bb, que a su vez traduce el vocablo hebreo \u00abne\u00bb. Una palabra polis\u00e9mica. Por eso, las traducciones al castellano son muy variadas: vida, hombre, persona, fuerza vital. Originariamente \u00abalma\u00bb significa \u00abgarganta\u00bb, \u00abcuello\u00bb, pasando luego a significar \u00abaliento\u00bb, \u00absoplo\u00bb, \u00abrespiro\u00bb. El alma convierte al hombre en un ser que respira, es decir, que vive. De aqu\u00ed\u00ad las diversas acepciones con que se emplea:<\/p>\n<p>1. Designa la vida f\u00ed\u00adsica con las variadas connotaciones de conservaci\u00f3n, de entrega, de riesgo e incluso de inmolaci\u00f3n, a imitaci\u00f3n de Jes\u00fas (Mt 2,20; Lc 21,19; Mc 10,45; Mt 20,28; Jn 13,37s; 15,13). Ejemplos t\u00ed\u00adpicos que conviene citar: \u00abPorque quien deseare poner a salvo su vida, la perder\u00e1; pero quien pierda su vida por causa de m\u00ed\u00ad y del evangelio, la salvar\u00e1. Pues \u00bfqu\u00e9 le aprovecha al hombre ganar el mundo entero, si malogra su vida? Porque \u00bfqu\u00e9 puede dar un hombre a cambio de su vida? (Mc 8,35-37). Este tambi\u00e9n es el sentido de otros textos que con frecuencia se traducen por \u00abalma\u00bb, en lugar de \u00abvida.<\/p>\n<p>2. Por metonimia sirve para designar al \u00abhombre\u00bb, \u00abal yo\u00bb, \u00aba la persona\u00bb. Y esto, tanto en singular como en plural (Mc 3,4 y par.; Lc 6,9).<\/p>\n<p>3. El alma aparece como \u00absede y portadora de la vida espiritual\u00bb con connotaciones ultraterrenas, aunque pueda traducirse por \u00abvida\u00bb (Mt 10,28 a. b; Mc 8,35. 36. 37). Con la expresi\u00f3n \u00absoma\u00bb y \u00abpsyche\u00bb (Mt 10,28) se indica al hombre entero, pero no s\u00f3lo en cuanto a la existencia terrena y limitada, sino tambi\u00e9n con respecto a la vida integral y genuina dada por Dios. As\u00ed\u00ad tambi\u00e9n en el evangelio de Juan (10,11. 15. 17; 15,13 (se refiere a Jes\u00fas); 13,37s (se refiere a Pedro). Este car\u00e1cter polis\u00e9mico de la palabra \u00abalma\u00bb ha impulsado a la antropolog\u00ed\u00ada emp\u00ed\u00adrica y a la teolog\u00ed\u00ada a sustituirla por \u00abhombre\u00bb o \u00abpersona\u00bb.<\/p>\n<p>de Villapadierna<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>Aunque \u00aben filosof\u00ed\u00ada el problema  del alma demostr\u00f3 siempre que era de los m\u00e1s discutidos y complicados\u00bb (C. F abro), y a pesar de la constataci\u00f3n de  que \u00abes dificil\u00ed\u00adsimo conocer qu\u00e9 es el alma\u00bb (santo Tom\u00e1s de Aquino), no es posible concebir al hombre en una perspectiva teol\u00f3gica prescindiendo de esta realidad. Se reconoce su existencia a partir del fluir concreto de la vida, de los actos puestos en el ser por los vivientes, que son testigos tanto del principio que los produce como de la naturaleza o cualidad del mismo principio.<\/p>\n<p>Etimol\u00f3gicaniente, el t\u00e9rmino alma  (alianza, en lat\u00ed\u00adn) se relaciona con la respiraci\u00f3n, con el aliento, entendidos como manifestaci\u00f3n de la vitalidad.<\/p>\n<p>Por eso indica gen\u00e9ricamente el principio de vida de los seres vivos. Tom\u00e1s de Aquino afirma que la existencia del alma parece evidente, si se considera que entre las criaturas hay algunas que tienen en s\u00ed\u00ad mismas el principio vital,  como las plantas, los animales y los hombres, que se diferencian inmediatamente de las cosas producidas por artificio o inanimadas: de manera particular, el hombre posee la evidencia de que existe en \u00e9l el alma a partir de su experiencia personal del sentire et intelligere, es decir, de la vida sensitiva y de la intelectiva. Por eso, \u00abse dicen a,.7imados aquellos cuerpos en los que se percibe que se realizan las operaciones de la vida (inmanentes) en cualquiera de sus grados (vegetativo, sensitivo, intelectivo). (&#8230;) El alma es por tanto lo que da al viviente la naturaleza de ser tal y de obrar de tal manera: es el primer principio que especifica al  cuerpo y lo mueve a las funciones vitales\u00bb (C. Fabro).<\/p>\n<p>En la Biblia, la palabra \u00abalma\u00bb sirve  para indicar la vida o el hombre viviente; no se concibe nunca como una parte o un elemento separado: el t\u00e9rmino indica sobre todo al \u00bb sujeto de las manifestaciones vitales, especialmente de las conscientes y espirituales\u00bb (G. Lanyemever): por eso mismo puede ser objeto de juicio por parte de Dios y puede recibir de \u00e9l un castigo o una recompensa. La supervivencia del alma se concibe en la sagrada Escritura como un don de Dios y . va siempre ligada a la resurrecci\u00f3n corporal.<\/p>\n<p>~ El pensamiento griego, junto a la  acentuaci\u00f3n de la diferencia entre la dimensi\u00f3n corporal y la dimensi\u00f3n espiritual, propone una visi\u00f3n dualista del hombre, que aparece como una realidad en la que se conjugan los dos diversos campos del ser. est\u00e1 compuesto de un cuerpo marcado por la finitud, por el l\u00ed\u00admite, por la tendencia hacia abajo y hacia la muerte, y de un alma, que tiende a lo infinito, a lo alto, y est\u00e1 hecha para la eternidad, ya que es inmortal. Por eso mismo muchas veces se comprende la realizaci\u00f3n m\u00e1xima del hombre como liberaci\u00f3n o escape de la materia.<\/p>\n<p>Los te\u00f3logos de los primeros siglos no evitaron por completo las sugestiones de la visi\u00f3n antropol\u00f3gica griega, aunque siempre se preocuparon de afirmar: aJ que todo el hombre ha sido creado bueno por Dios: b J que tambi\u00e9n el cuerpo est\u00e1 destinado a la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Gran parte de la antropolog\u00ed\u00ada patr\u00ed\u00adstica acoger\u00e1 \u00abla distinci\u00f3n conceptual entre el alma y el cuerpo como entre dos substancias parciales de las que se compone el hombre\u00bb (G. Langemeyer).<\/p>\n<p>Con Tom\u00e1s de Aquino, el alma se concebir\u00e1 como forma corporis, o sea, como principio que confiere vitalidad a todo el hombre. Por el contrario, a partir de Descartes vuelven a acentuarse la diferencia y el contraste entre el alma y el cuerpo, con repercusiones inevitables en la teolog\u00ed\u00ada cristiana.<\/p>\n<p>El Magisterio eclesial a lo largo de los tiempos, adem\u00e1s de rechazar algunas afirmaciones err\u00f3neas sobre el alma (por ejemplo, la negaci\u00f3n de la existencia del alma individual y de la inmortalidad del individuo: DS. 1440), hizo suya la visi\u00f3n del alma como forma corporis (DS 902) y como realidad inmortal (cf.. por ejemplo, DS 1440). Se afirma de ella que ha sido creada directamente por Dios (DS 3896), de la nada (DS 685), que es distinta de la substancia divina (DS 281), que es el principio vital del hombre (DS 2833), que es superior al cuerpo (DS 815) y de naturaleza espiritual (DS 276~2812).<\/p>\n<p>La teolog\u00ed\u00ada contempor\u00e1nea tiende a conceder un lugar secundario al concepto de alma, prefiriendo hablar de hombre, de persona. Pero sigue siendo indiscutible la distinci\u00f3n en el hombre entre pensamiento, voluntad y sensibilidad, que remite a una realidad ontol\u00f3gicamente rica y  que confiere al sujeto humano su singularidad y su dignidad.<\/p>\n<p>G. M. Salvati<\/p>\n<p>Bibl.: E. Kliner Alma, en SM, 1, 100-108; J L. Ruiz de la Pe\u00f1a, lmagen de Dios, Sal Ierrae, Santander 1988, 91-151.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>El uso dado en el contexto b\u00ed\u00adblico a los t\u00e9rminos originales (heb. n\u00e9\u00c2\u00b7fesch [\u00d7\u00a0\u00d6\u00b6\u00d7\u00a4\u00d6\u00b6\u00ef\u00ac\u00aa]; gr. psy\u00c2\u00b7kj\u00e9 [\u00cf\u02c6\u00cf\u2026\u00cf\u2021\u00ce\u00ae]) muestra que la palabra \u2020\u0153alma\u2020\u009d se refer\u00ed\u00ada tanto a una persona como a un animal o a la vida que hay en ambos.<br \/>\nSin embargo, la idea que la palabra \u2020\u0153alma\u2020\u009d comunica hoy a la mayor\u00ed\u00ada de la gente no concuerda con el significado de los t\u00e9rminos hebreo y griego que emplearon los escritores b\u00ed\u00adblicos inspirados. Este es un hecho cada vez m\u00e1s reconocido. Ya en 1897, despu\u00e9s de un an\u00e1lisis detallado del uso de n\u00e9\u00c2\u00b7fesch, el profesor C. A. Briggs hizo la siguiente observaci\u00f3n en el Journal of Biblical Literature (vol. 16, p\u00e1g. 30): \u2020\u0153El uso que en la actualidad se le da en ingl\u00e9s a la palabra alma por lo general transmite un significado muy diferente de \u00d7\u00a0\u00d7\u00a4\u00ef\u00ac\u00aa [n\u00e9\u00c2\u00b7fesch] en hebreo, y es f\u00e1cil que el lector incauto la interprete mal\u2020\u009d. Lo mismo pudiera decirse respecto al uso de la palabra \u2020\u0153alma\u2020\u009d en nuestro idioma.<br \/>\nM\u00e1s recientemente, cuando la Sociedad de Publicaciones Jud\u00ed\u00adas de Am\u00e9rica edit\u00f3 una nueva traducci\u00f3n de la Tor\u00e1 \u2014los cinco primeros libros de la Biblia\u2014, el jefe de redacci\u00f3n, H. M. Orlinsky, de la universidad Hebrew Union, dijo que la palabra \u2020\u0153alma\u2020\u009d casi se hab\u00ed\u00ada eliminado de dicha traducci\u00f3n porque \u2020\u0153la palabra hebrea que se trata aqu\u00ed\u00ad es \u2020\u02dcnefesch\u2020\u2122\u2020\u009d. A\u00f1adi\u00f3 que \u2020\u02dcotros traductores hab\u00ed\u00adan interpretado que esta significa \u2020\u0153alma\u2020\u009d, algo completamente inexacto. La Biblia no dice que tengamos un alma. \u2020\u0153Nefesch\u2020\u009d es la persona misma, su necesidad de alimentarse, la mism\u00ed\u00adsima sangre de sus venas, su propio ser\u2020\u2122. (The New York Times, 12 de octubre de 1962.)<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es el origen de la doctrina de la invisibilidad e inmortalidad del alma humana?<br \/>\nLa dificultad estriba en que los significados que se suelen atribuir a la palabra \u2020\u0153alma\u2020\u009d no se derivan principalmente de las Escrituras Hebreas o de las Griegas Cristianas, sino de la antigua filosof\u00ed\u00ada griega, que en realidad es pensamiento religioso pagano. El fil\u00f3sofo griego Plat\u00f3n, por ejemplo, puso en boca de S\u00f3crates las siguientes palabras: \u2020\u0153El alma, [&#8230;] que se separa pura, sin arrastrar nada del cuerpo, [&#8230;] se va hacia lo que es semejante a ella, lo invisible, lo divino, inmortal y sabio, y al llegar all\u00ed\u00ad est\u00e1 a su alcance ser feliz, apartada de errores, insensateces, terrores, [&#8230;] y de todos los dem\u00e1s males humanos, [&#8230;] para pasar de verdad el resto del tiempo en compa\u00f1\u00ed\u00ada de los dioses\u2020\u009d. (Fed\u00f3n, 80 d, e; 81 a.)<br \/>\nEn contraste directo con la ense\u00f1anza griega de que psy\u00c2\u00b7kj\u00e9 (alma) es inmaterial, intangible, invisible e inmortal, las Escrituras muestran que cuando psy\u00c2\u00b7kje y n\u00e9\u00c2\u00b7fesch se utilizan con respecto a las criaturas terrestres, ambas se refieren a lo que es material, tangible, visible y mortal.<br \/>\nLa New Catholic Encyclopedia (1967, vol. 13, p\u00e1g. 467) dice: \u2020\u0153Nepes [n\u00e9\u00c2\u00b7fesch] es un t\u00e9rmino mucho m\u00e1s abarcador que nuestro vocablo \u2020\u02dcalma\u2020\u2122, pues significa vida (Ex 21.23; Dt 19.21) y sus diversas manifestaciones vitales: respiraci\u00f3n (G\u00e9 35.18; Job 41.13[21]), sangre (G\u00e9 9.4; Dt 12.23; Sl 140[141].8), deseo (2Sa 3.21; Pr 23.2). El alma en el AT [Antiguo Testamento] no significa una parte del hombre, sino el hombre completo: el hombre como ser viviente. De manera similar, en el NT [Nuevo Testamento] significa la vida humana: la vida de la persona, el sujeto consciente (Mt 2.20; 6.25; Lu 12.22-23; 14.26; Jn 10.11, 15, 17; 13.37)\u2020\u009d.<br \/>\nLa traducci\u00f3n cat\u00f3lica romana The New American Bible, en su \u2020\u0153Glosario de t\u00e9rminos de la teolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica\u2020\u009d (p\u00e1gs. 27, 28), dice: \u2020\u0153En el Nuevo Testamento, \u2020\u02dcsalvar uno su alma\u2020\u2122 (Mr 8:35) no significa salvar alguna parte \u2020\u02dcespiritual\u2020\u2122 del hombre, como algo en oposici\u00f3n a su \u2020\u02dccuerpo\u2020\u2122 (en el sentido plat\u00f3nico), sino a la persona completa, destacando el hecho de que la persona vive, desea, ama y ejerce su voluntad, etc., adem\u00e1s de ser algo concreto y f\u00ed\u00adsico\u2020\u009d (publicada por P. J. Kenedy &#038; Sons, Nueva York, 1970).<\/p>\n<p>N\u00e9\u00c2\u00b7fesch viene de una ra\u00ed\u00adz que significa \u2020\u0153respirar\u2020\u009d, y en un sentido literal se podr\u00ed\u00ada traducir como \u2020\u0153un respirador\u2020\u009d. El Lexicon in Veteris Testamenti Libros (de Koehler y Baumgartner, Leiden, 1958, p\u00e1g. 627) la define como \u2020\u0153la sustancia que respira, que hace del hombre y del animal seres vivientes G\u00e9 1:20, el alma (estrictamente diferente de la noci\u00f3n griega del alma), el asiento de la cual es la sangre G\u00e9 9:4f; Le 17:11; Dt 12:23: (249 veces) [&#8230;] alma = ser viviente, individuo, persona\u2020\u009d.<br \/>\nLa palabra griega psy\u00c2\u00b7kje se define en los l\u00e9xicos griego-ingl\u00e9s como \u2020\u0153vida\u2020\u009d, y \u2020\u0153el ser o la personalidad consciente como centro de las emociones, deseos y afectos\u2020\u009d, \u2020\u0153un ser vivo\u2020\u009d, y esos l\u00e9xicos muestran que ese t\u00e9rmino se us\u00f3 para referirse a \u2020\u0153animales\u2020\u009d no solo en la Biblia, sino en obras griegas. Por supuesto, como esas fuentes tratan principalmente de los escritos griegos cl\u00e1sicos, tambi\u00e9n incluyen todos los significados que los fil\u00f3sofos griegos paganos dieron a esa palabra, como: \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu difunto\u2020\u009d, \u2020\u0153el alma inmortal e inmaterial\u2020\u009d, \u2020\u0153el esp\u00ed\u00adritu del universo\u2020\u009d y \u2020\u0153el principio inmaterial del movimiento y la vida\u2020\u009d. Seguramente, el t\u00e9rmino psy\u00c2\u00b7kje tambi\u00e9n se aplicaba a la \u2020\u0153mariposa\u2020\u009d o \u2020\u0153polilla\u2020\u009d, criaturas que experimentan una metamorfosis, transform\u00e1ndose de oruga en criatura alada, debido a que algunos de los fil\u00f3sofos paganos ense\u00f1aron que el alma sal\u00ed\u00ada del cuerpo al momento de morir. (Greek-English Lexicon, de Liddell y Scott, revisi\u00f3n de H. Jones, Oxford, 1968, p\u00e1gs. 2026, 2027; New Greek and English Lexicon, de Donnegan, 1836, p\u00e1g. 1404.)<br \/>\nLos escritores griegos antiguos aplicaron psy\u00c2\u00b7kje de diversas maneras inconsecuentes, pues sus filosof\u00ed\u00adas personales y religiosas influ\u00ed\u00adan en el uso que le daban a dicho t\u00e9rmino. De Plat\u00f3n, a cuya filosof\u00ed\u00ada se pueden atribuir (como por lo general se reconoce) las ideas comunes en cuanto al \u2020\u0153alma\u2020\u009d, se dice: \u2020\u0153Mientras que a veces habla de una de las [supuestas] tres partes del alma, la \u2020\u02dcinteligente\u2020\u2122, como una necesariamente inmortal, mientras que las otras dos son mortales, tambi\u00e9n habla como si hubiera dos almas en un cuerpo: una inmortal y divina, y otra mortal\u2020\u009d. (\u2020\u0153Thoughts on the Tripartite Theory of Human Nature\u2020\u009d, de A. McCaig, en The Evangelical Quarterly, Londres, 1931, vol. 3, p\u00e1g. 121.)<br \/>\nEn vista de esta inconsecuencia en los escritos no b\u00ed\u00adblicos, es imprescindible dejar que las Escrituras hablen por s\u00ed\u00ad mismas, mostrando lo que los escritores inspirados quer\u00ed\u00adan decir cuando utilizaban el t\u00e9rmino griego psy\u00c2\u00b7kje o el hebreo n\u00e9\u00c2\u00b7fesch. Este \u00faltimo aparece 754 veces en el texto masor\u00e9tico de las Escrituras Hebreas y psy\u00c2\u00b7kje aparece 102 veces en el texto de Westcott y Hort de las Escrituras Griegas Cristianas; en total, 856 veces. (V\u00e9ase el ap\u00e9ndice de la NM, p\u00e1gs. 1572, 1573.) Debido a este uso frecuente, es posible determinar con exactitud el sentido que ten\u00ed\u00adan estas voces para los escritores b\u00ed\u00adblicos inspirados y el que deber\u00ed\u00adan transmitir al lector moderno. Al efectuar este examen, se observa que, a pesar del sentido amplio de estos t\u00e9rminos y sus diferentes matices, no hay inconsecuencia ni confusi\u00f3n entre los escritores b\u00ed\u00adblicos en lo relacionado con la naturaleza del hombre, como sucedi\u00f3 entre los fil\u00f3sofos griegos del llamado per\u00ed\u00adodo cl\u00e1sico.<\/p>\n<p>Las primeras almas terrestres. N\u00e9\u00c2\u00b7fesch aparece por primera vez en G\u00e9nesis 1:20-23. En el quinto \u2020\u0153d\u00ed\u00ada\u2020\u009d creativo Dios dijo: \u2020\u0153\u2020\u02dcEnjambren las aguas un enjambre de almas vivientes [n\u00e9\u00c2\u00b7fesch], y vuelen criaturas voladoras por encima de la tierra [&#8230;]\u2020\u2122. Y Dios procedi\u00f3 a crear los grandes monstruos marinos y toda alma viviente [n\u00e9\u00c2\u00b7fesch] que se mueve, los cuales las aguas enjambraron seg\u00fan sus g\u00e9neros, y toda criatura voladora alada seg\u00fan su g\u00e9nero\u2020\u009d. Con referencia al sexto \u2020\u0153d\u00ed\u00ada\u2020\u009d creativo, n\u00e9\u00c2\u00b7fesch se aplica de manera similar al \u2020\u0153animal dom\u00e9stico y animal moviente y bestia salvaje de la tierra\u2020\u009d, pues se dice que son \u2020\u0153almas vivientes\u2020\u009d. (G\u00e9 1:24.)<br \/>\nEn las instrucciones que Dios dio al hombre despu\u00e9s de crearlo, utiliz\u00f3 de nuevo el t\u00e9rmino n\u00e9\u00c2\u00b7fesch para referirse a la creaci\u00f3n animal: \u2020\u0153Todo lo que se mueve sobre la tierra en que hay vida como alma [literalmente, en lo que hay alma viviente (n\u00e9\u00c2\u00b7fesch)]\u2020\u009d. (G\u00e9 1:30.) Otros pasajes donde se designa as\u00ed\u00ad a los animales son: G\u00e9nesis 2:19; 9:10-16; Lev\u00ed\u00adtico 11:10, 46; 24:18; N\u00fameros 31:28; Ezequiel 47:9. Ha de notarse que las Escrituras Griegas Cristianas tambi\u00e9n aplican la palabra griega psy\u00c2\u00b7kje a animales, como en Revelaci\u00f3n 8:9 y 16:3, donde se utiliza con relaci\u00f3n a las criaturas del mar.<br \/>\nPor tanto, las Escrituras muestran con claridad que n\u00e9\u00c2\u00b7fesch y psy\u00c2\u00b7kje se utilizan para designar a la creaci\u00f3n animal inferior al hombre. No obstante, veremos que estos mismos t\u00e9rminos tambi\u00e9n aplican al hombre.<\/p>\n<p>El alma humana. Exactamente la misma expresi\u00f3n hebrea que se usa para la creaci\u00f3n animal, a saber, n\u00e9\u00c2\u00b7fesch jai\u00c2\u00b7y\u00e1h (alma viviente), se aplica a Ad\u00e1n cuando se dice que despu\u00e9s que Dios form\u00f3 al hombre del polvo del suelo y sopl\u00f3 en sus narices el aliento de vida, \u2020\u0153el hombre vino a ser alma viviente\u2020\u009d. (G\u00e9 2:7.) El hombre era diferente de la creaci\u00f3n animal, pero esa distinci\u00f3n no se deb\u00ed\u00ada a que \u00e9l fuese un n\u00e9\u00c2\u00b7fesch (alma) y los animales no, sino m\u00e1s bien, a que, como muestra el registro, solo el hombre fue creado \u2020\u0153a la imagen de Dios\u2020\u009d. (G\u00e9 1:26, 27.) Se le cre\u00f3 con cualidades morales como las de Dios, y muy superior a los animales en poder y sabidur\u00ed\u00ada; por consiguiente, pod\u00ed\u00ada tener en sujeci\u00f3n a todas las formas inferiores de vida animal. (G\u00e9 1:26, 28.) El organismo del hombre era m\u00e1s complejo y vers\u00e1til que el de los animales. (Comp\u00e1rese con 1Co 15:39.) Adem\u00e1s, Ad\u00e1n ten\u00ed\u00ada la perspectiva de vivir para siempre, aunque luego la perdi\u00f3, algo que nunca se ha dicho de las criaturas inferiores al hombre. (G\u00e9 2:15-17; 3:22-24.)<br \/>\nEs verdad que el relato dice que \u2020\u02dcDios procedi\u00f3 a soplar en las narices del hombre aliento [una forma de nescha\u00c2\u00b7m\u00e1h] de vida\u2020\u2122, mientras que no se dice lo mismo de la creaci\u00f3n animal. Sin embargo, hay que tener presente que el relato de la creaci\u00f3n del hombre es mucho m\u00e1s detallado que el de la creaci\u00f3n de los animales. Adem\u00e1s, en G\u00e9nesis 7:21-23 se narra la destrucci\u00f3n que el Diluvio caus\u00f3 a \u2020\u0153toda carne\u2020\u009d que estaba fuera del arca, tanto a los animales como a las personas, y entonces dice: \u2020\u0153Todo lo que ten\u00ed\u00ada activo en sus narices el aliento [una forma de nescha\u00c2\u00b7m\u00e1h] de la fuerza de vida, a saber, cuanto hab\u00ed\u00ada en el suelo seco, muri\u00f3\u2020\u009d. Es obvio que el aliento de vida de las criaturas animales tambi\u00e9n vino originalmente del Creador, Jehov\u00e1 Dios.<br \/>\nEl \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d (heb. r\u00fa\u00c2\u00b7aj; gr. pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma) o fuerza de vida del hombre tampoco es distinto de la fuerza de vida de los animales, pues Eclesiast\u00e9s 3:19-21 dice que \u2020\u0153todos tienen un solo esp\u00ed\u00adritu [wer\u00fa\u00c2\u00b7aj]\u2020\u009d.<\/p>\n<p>El alma: una criatura viva. El relato dice que el hombre \u2020\u0153vino a ser alma viviente\u2020\u009d; por lo tanto, el hombre era un alma, no ten\u00ed\u00ada un alma inmaterial, invisible e intangible que residiera dentro de \u00e9l. El ap\u00f3stol Pablo muestra que la ense\u00f1anza cristiana no difer\u00ed\u00ada de la ense\u00f1anza hebrea primitiva, pues cita de G\u00e9nesis 2:7 y dice: \u2020\u0153As\u00ed\u00ad tambi\u00e9n est\u00e1 escrito: \u2020\u02dcEl primer hombre, Ad\u00e1n, lleg\u00f3 a ser alma viviente [psy\u00c2\u00b7kjen zo\u00c2\u00b7san]\u2020\u2122. [&#8230;] El primer hombre procede de la tierra y es hecho de polvo\u2020\u009d. (1Co 15:45-47.)<br \/>\nEn G\u00e9nesis se muestra que el alma viviente resulta de la combinaci\u00f3n del cuerpo terrestre con el aliento de vida. La expresi\u00f3n \u2020\u0153aliento de la fuerza de vida [literalmente, aliento del esp\u00ed\u00adritu, es decir, fuerza activa (r\u00fa\u00c2\u00b7aj), de vida]\u2020\u009d (G\u00e9 7:22) indica que la fuerza de vida o \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d que hay en todas las criaturas, tanto humanas como animales, se sostiene por medio de la respiraci\u00f3n (al aspirar el ox\u00ed\u00adgeno del aire). Esta fuerza de vida se halla en toda c\u00e9lula del cuerpo de la criatura, como se considera en los art\u00ed\u00adculos ESP\u00ed\u008dRITU; VIDA.<br \/>\nComo el t\u00e9rmino n\u00e9\u00c2\u00b7fesch se refiere a la criatura misma, deber\u00ed\u00adan atribuirse a esta palabra las funciones o caracter\u00ed\u00adsticas normales propias de criaturas f\u00ed\u00adsicas. Este es precisamente el caso en las Escrituras. Se dice que n\u00e9\u00c2\u00b7fesch (alma) come carne, grasa, sangre o cosas materiales similares (Le 7:18, 20, 25, 27; 17:10, 12, 15; Dt 23:24); tiene hambre o desea con vehemencia alimento y bebida (Dt 12:15, 20, 21; Sl 107:9; Pr 19:15; 27:7; Isa 29:8; 32:6; Miq 7:1); es engordada (Pr 11:25); ayuna (Sl 35:13); toca cosas inmundas, tal como un cuerpo muerto (Le 5:2; 7:21; 17:15; 22:6; N\u00fa 19:13); es \u2020\u02dcsecuestrada\u2020\u2122 o \u2020\u02dcalguien se apodera de ella como prenda\u2020\u2122 (Dt 24:6, 7); hace trabajo (Le 23:30); se refresca con agua fr\u00ed\u00ada cuando est\u00e1 cansada (Pr 25:25); es comprada (Le 22:11; Eze 27:13); dada como ofrenda para cumplir un voto (Le 27:2); es puesta \u2020\u0153en hierros\u2020\u009d (Sl 105:18); se desvela (Sl 119:28), y lucha por aliento (Jer 15:9).<br \/>\nPuede observarse que en muchos textos se hace referencia a \u2020\u0153mi alma\u2020\u009d, \u2020\u0153tu alma\u2020\u009d, \u2020\u0153su alma\u2020\u009d, etc. Esto es debido a que n\u00e9\u00c2\u00b7fesch y psy\u00c2\u00b7kj\u00e9 pueden significar la persona misma como alma. Por lo tanto, a menudo es posible expresar el sentido del t\u00e9rmino por medio de pronombres personales. En cuanto a esto, el Lexicon in Veteris Testamenti Libros (p\u00e1g. 627) explica que \u2020\u0153mi n\u00e9phesh\u2020\u009d significa \u2020\u0153yo\u2020\u009d (G\u00e9 27:4, 25; Isa 1:14); \u2020\u0153tu n\u00e9phesh\u2020\u009d significa \u2020\u0153t\u00fa\u2020\u009d (G\u00e9 27:19, 31; Isa 43:4; 51:23); \u2020\u0153el n\u00e9phesh de \u00e9l\u2020\u009d significa \u2020\u0153\u00e9l, \u00e9l mismo\u2020\u009d (N\u00fa 30:2; Isa 53:10); \u2020\u0153el n\u00e9phesh de ella\u2020\u009d significa \u2020\u0153ella, ella misma\u2020\u009d (N\u00fa 30:5-12), etc.<br \/>\nEl t\u00e9rmino griego psy\u00c2\u00b7kje se utiliza de manera similar. El Diccionario Expositivo de Palabras del Nuevo Testamento (de W. E. Vine, vol. 1, p\u00e1g. 79), da como uno de sus usos: \u2020\u0153(i) el equivalente a los pronombres personales, utilizado para \u00e9nfasis y efecto: 1.a persona, Jn 10:24 (\u2020\u02dcnosotros\u2020\u2122); He 10:38; cp. Gn 12:13; Nm 23:10; Jue 16:30; Sal 120:2 (\u2020\u02dcme\u2020\u2122); 2.a persona, 2 Co 12:15; He 13:17\u2020\u009d, etc.<\/p>\n<p>Representa la vida como criatura. Tanto n\u00e9\u00c2\u00b7fesch como psy\u00c2\u00b7kje tambi\u00e9n se utilizan para referirse a vida, no tan solo como una fuerza o principio abstracto, sino vida como criatura, humana o animal.<br \/>\nAs\u00ed\u00ad, cuando Raquel estaba dando a luz a Benjam\u00ed\u00adn, su n\u00e9\u00c2\u00b7fesch (\u2020\u0153alma\u2020\u009d o vida como criatura) sali\u00f3 de ella y ella muri\u00f3 (G\u00e9 35:16-19), ces\u00f3 de ser una criatura viva. De manera similar, cuando el profeta El\u00ed\u00adas resucit\u00f3 al hijo de la viuda de Sarepta, el n\u00e9\u00c2\u00b7fesch (\u2020\u0153alma\u2020\u009d o vida como criatura) del ni\u00f1o regres\u00f3 a \u00e9l y \u2020\u0153lleg\u00f3 a vivir\u2020\u009d, volvi\u00f3 a ser una criatura viva. (1Re 17:17-23.)<br \/>\nDebido a que la vida de la criatura est\u00e1 ligada inseparablemente a la sangre (la sangre derramada representaba la vida de la persona o criatura [G\u00e9 4:10; 2Re 9:26; Sl 9:12; Isa 26:21]), las Escrituras hablan de que el n\u00e9\u00c2\u00b7fesch (alma) est\u00e1 \u2020\u0153en la sangre\u2020\u009d. (G\u00e9 9:4; Le 17:11, 14; Dt 12:23.) Es obvio que esta expresi\u00f3n no tiene un sentido literal, ya que las Escrituras tambi\u00e9n hablan de la \u2020\u0153sangre de sus almas\u2020\u009d (G\u00e9 9:5; comp\u00e1rese con Jer 2:34), y las muchas referencias ya consideradas no podr\u00ed\u00adan aplicarse solo a la sangre o a sus cualidades sostenedoras de la vida.<\/p>\n<p>N\u00e9\u00c2\u00b7fesch (alma) no se utiliz\u00f3 con referencia a la vida vegetal, ni durante su creaci\u00f3n en el tercer \u2020\u0153d\u00ed\u00ada\u2020\u009d creativo (G\u00e9 1:11-13) ni m\u00e1s tarde, pues la vegetaci\u00f3n no tiene sangre.<br \/>\nAlgunos ejemplos del uso de la palabra griega psy\u00c2\u00b7kje para referirse a \u2020\u02dcvida como criatura\u2020\u2122 pueden hallarse en Mateo 6:25; 10:39; 16:25, 26; Lucas 12:20; Juan 10:11, 15; 13:37, 38; 15:13; Hechos 20:10. Los siervos de Dios tienen la esperanza de resucitar en el caso de que mueran, es decir, tienen la esperanza de vivir de nuevo como \u2020\u0153almas\u2020\u009d o criaturas vivas. Por esa raz\u00f3n, Jes\u00fas pod\u00ed\u00ada ense\u00f1ar: \u2020\u0153El que pierda su alma [su vida como criatura] por causa de m\u00ed\u00ad y de las buenas nuevas, la salvar\u00e1. En realidad, \u00bfde qu\u00e9 provecho le es al hombre ganar todo el mundo y pagarlo con perder su alma? \u00bfQu\u00e9, realmente, dar\u00ed\u00ada el hombre en cambio por su alma?\u2020\u009d (Mr 8:35-37), y tambi\u00e9n: \u2020\u0153El que tiene afecto a su alma la destruye, pero el que odia su alma en este mundo la resguardar\u00e1 para vida eterna\u2020\u009d. (Jn 12:25.) Estos textos, y otros similares muestran c\u00f3mo deben entenderse las palabras de Jes\u00fas en Mateo 10:28: \u2020\u0153No se hagan temerosos de los que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma; sino, m\u00e1s bien, teman al que puede destruir tanto el alma como el cuerpo en el Gehena\u2020\u009d. Aunque los hombres pueden matar el cuerpo, no pueden matar a la persona para siempre, ya que en armon\u00ed\u00ada con el prop\u00f3sito de Dios, esta sigue viva (comp\u00e1rese con Lu 20:37, 38), pues El restaurar\u00e1 a tal persona fiel a la vida por medio de la resurrecci\u00f3n. Los siervos de Dios consideran que perder su \u2020\u0153alma\u2020\u009d o vida como criatura es algo solo temporal, no permanente. (Comp\u00e1rese con Rev 12:11.)<\/p>\n<p>Mortal y destructible. Por otro lado, Mateo 10:28 dice que Dios \u2020\u0153puede destruir tanto el alma [psy\u00c2\u00b7kjen] como el cuerpo en el Gehena\u2020\u009d, lo que muestra que psy\u00c2\u00b7kje no se refiere a algo inmortal o indestructible. De hecho, no hay ni un solo caso en todas las Escrituras, tanto hebreas como griegas, donde a las palabras n\u00e9\u00c2\u00b7fesch o psy\u00c2\u00b7kje las modifiquen t\u00e9rminos como inmortal, indestructible, imperecedero u otros similares. (V\u00e9anse INCORRUPCI\u00ed\u201cN; INMORTALIDAD.) En cambio, hay veintenas de textos en las Escrituras Hebreas y Griegas que hablan de n\u00e9\u00c2\u00b7fesch o psy\u00c2\u00b7kje (alma) como mortal y sujeta a la muerte (G\u00e9 19:19, 20; N\u00fa 23:10; Jos 2:13, 14; Jue 5:18; 16:16, 30; 1Re 20:31, 32; Sl 22:29; Eze 18:4, 20; Mt 2:20; 26:38; Mr 3:4; Heb 10:39; Snt 5:20); que muere, es \u2020\u0153cortada\u2020\u009d o destruida (G\u00e9 17:14; Ex 12:15; Le 7:20; 23:29; Jos 10:28-39; Sl 78:50; Eze 13:19; 22:27; Hch 3:23; Rev 8:9; 16:3), tanto por espada (Jos 10:37; Eze 33:6) como por \u2020\u0153sofocaci\u00f3n\u2020\u009d (Job 7:15); que est\u00e1 en peligro de morir ahogada (Jon 2:5); que baja al hoyo o al Seol (Job 33:22; Sl 89:48), o que es librada de all\u00ed\u00ad (Sl 16:10; 30:3; 49:15; Pr 23:14).<\/p>\n<p>Alma muerta. La expresi\u00f3n \u2020\u02dcalma difunta o muerta\u2020\u2122 tambi\u00e9n aparece varias veces, y simplemente significa \u2020\u0153una persona muerta\u2020\u009d. (Le 19:28; 21:1, 11; 22:4; N\u00fa 5:2; 6:6; Ag 2:13; comp\u00e1rese con N\u00fa 19:11, 13.)<\/p>\n<p>Deseo. A veces la palabra n\u00e9\u00c2\u00b7fesch se utiliza para expresar el deseo del individuo, que le llena y luego le empuja a lograr su meta. Por ejemplo, Proverbios 13:2 dice sobre los que tratan traidoramente que \u2020\u02dcsu mism\u00ed\u00adsima alma es violencia\u2020\u2122, es decir, que son partidarios ac\u00e9rrimos de la violencia, y llegan a ser en realidad la violencia personificada. (Comp\u00e1rese con G\u00e9 34:3, nota; Sl 27:12; 35:25; 41:2.) A los falsos pastores de Israel se les llama \u2020\u0153perros fuertes en el deseo del alma\u2020\u009d, insaciables. (Isa 56:11, 12; comp\u00e1rese con Pr 23:1-3; Hab 2:5.)<\/p>\n<p>Servicio de toda alma. Tal como se ha mostrado, \u2020\u0153alma\u2020\u009d significa b\u00e1sicamente toda la persona. Sin embargo, ciertos textos nos exhortan a buscar, amar y servir a Dios con \u2020\u02dctodo nuestro coraz\u00f3n y toda nuestra alma\u2020\u2122. (Dt 4:29; 11:13, 18.) Deuteronomio 6:5 dice: \u2020\u0153Tienes que amar a Jehov\u00e1 tu Dios con todo tu coraz\u00f3n y con toda tu alma y con toda tu fuerza vital\u2020\u009d. Jes\u00fas dijo que era necesario servir con toda el alma y todas las fuerzas y, adem\u00e1s, \u2020\u0153con toda tu mente\u2020\u009d. (Mr 12:30; Lu 10:27.) Ahora bien, surge la pregunta de por qu\u00e9 se mencionan estos otros conceptos junto con el alma si esta los abarca todos. Ilustremos el probable significado: una persona pudiera venderse a s\u00ed\u00ad misma (su alma) en esclavitud a otra persona, de modo que llegara a ser posesi\u00f3n de su due\u00f1o y amo. Sin embargo, pudiera ocurrir que no sirviera a su amo de todo coraz\u00f3n, con plena motivaci\u00f3n y deseo de agradarle, y que por lo tanto no utilizase todas sus fuerzas o facultades mentales en favor de los intereses de su amo. (Comp\u00e1rese con Ef 6:5; Col 3:22.) Por consiguiente, estas otras facetas probablemente se mencionan para destacarlas, de modo que no las olvidemos o pasemos por alto en nuestro servicio a Dios, a quien pertenecemos, y al servir a su Hijo, cuya vida fue el precio de rescate que nos compr\u00f3. El servicio a Dios \u2020\u0153de toda alma\u2020\u009d comprende a toda la persona, sin exclusi\u00f3n de parte alguna del cuerpo, funci\u00f3n, capacidad o deseo. (Comp\u00e1rese con Mt 5:28-30; Lu 21:34-36; Ef 6:6-9; Flp 3:19; Col 3:23, 24.)<\/p>\n<p>Alma y esp\u00ed\u00adritu son distintos. El \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d (heb. r\u00fa\u00c2\u00b7aj; gr. pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma) no deber\u00ed\u00ada confundirse con el \u2020\u0153alma\u2020\u009d (heb. n\u00e9\u00c2\u00b7fesch; gr. psy\u00c2\u00b7kje), pues se refieren a cosas diferentes. Por esa raz\u00f3n, Hebreos 4:12 dice que la Palabra de Dios \u2020\u02dcpenetra hasta dividir el alma del esp\u00ed\u00adritu y las coyunturas de su tu\u00e9tano\u2020\u2122. (Comp\u00e1rese tambi\u00e9n con Flp 1:27; 1Te 5:23.) Como se ha mostrado, el alma (n\u00e9\u00c2\u00b7fesch; psy\u00c2\u00b7kje) es la criatura misma, mientras que el esp\u00ed\u00adritu (r\u00fa\u00c2\u00b7aj; pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma) por lo general se refiere a la fuerza de vida de la criatura viva o alma, aunque los t\u00e9rminos del lenguaje original tambi\u00e9n pueden tener otros significados.<br \/>\nPara ilustrar mejor la distinci\u00f3n entre las palabras griegas psy\u00c2\u00b7kje y pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma, examinemos la consideraci\u00f3n del ap\u00f3stol Pablo en su primera carta a los Corintios, en cuanto a la resurrecci\u00f3n de los cristianos a vida de esp\u00ed\u00adritu. En ella Pablo contrasta \u2020\u0153lo que es f\u00ed\u00adsico [psy\u00c2\u00b7kji\u00c2\u00b7k\u00f3n, literalmente, \u2020\u0153animal (de \u00ed\u00adndole de alma)\u2020\u009d]\u2020\u009d con \u2020\u0153lo que es espiritual [pneu\u00c2\u00b7ma\u00c2\u00b7ti\u00c2\u00b7k\u00f3n]\u2020\u009d. De esta manera muestra que hasta el tiempo de su muerte los cristianos tienen un cuerpo \u2020\u0153animal [de \u00ed\u00adndole de alma]\u2020\u009d, tal como lo tuvo el primer hombre Ad\u00e1n; mientras que al resucitar, los cristianos ungidos reciben un cuerpo espiritual como el del glorificado Jesucristo. (1Co 15:42-49.) Judas hace una comparaci\u00f3n en cierto modo similar al hablar de \u2020\u0153hombres animales [psy\u00c2\u00b7kji\u00c2\u00b7k\u00f3i, literalmente, \u2020\u0153individuos animales (de \u00ed\u00adndole de alma)\u2020\u009d], que no tienen espiritualidad [literalmente, \u2020\u0153que no tienen esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d (pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma)]\u2020\u009d. (Jud 19.)<\/p>\n<p>Dios como poseedor de alma. En vista de lo supracitado, los textos en los que Dios habla de \u2020\u0153mi alma\u2020\u009d (Le 26:11, 30; Sl 24:4; Isa 42:1) deben entenderse como otro ejemplo de antropomorfismo, es decir, de atribuir a Dios caracter\u00ed\u00adsticas f\u00ed\u00adsicas y humanas para facilitar la comprensi\u00f3n, como cuando se habla de que Dios tiene ojos, manos, etc. La expresi\u00f3n b\u00ed\u00adblica \u2020\u02dcmi n\u00e9\u00c2\u00b7fesch\u2020\u2122 referida a Jehov\u00e1 obviamente significa \u2020\u02dcyo mismo\u2020\u2122 o \u2020\u02dcmi persona\u2020\u2122, pues \u2020\u0153Dios es un Esp\u00ed\u00adritu [Pn\u00e9u\u00c2\u00b7ma]\u2020\u009d. (Jn 4:24; v\u00e9ase JEHOV\u00ed\u0081 [Descripciones de su presencia].)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>I. Concepto<br \/>\nLa doctrina del a., en cuanto expresa la concepci\u00f3n que el hombre tiene de s\u00ed\u00ad mismo, pertenece al campo (material) de ]a -> antropolog\u00ed\u00ada. Encuadrada, pues, en el concepto m\u00e1s amplio de hombre, dependiente siempre de la \u00e9poca respectiva, el a. designa aqu\u00ed\u00ad aquel elemento (constitutivo) por el cual la existencia humana es capaz de existir por s\u00ed\u00ad misma. Si la &#8211;>libertad, la &#8211;>decisi\u00f3n, la -> responsabilidad y el -> conocimiento determinan esencialmente al hombre, y si bajo todas esas dimensiones \u00e9l no s\u00f3lo tiene libertad y conciencia, sino que, en la acci\u00f3n de realizarlas, es tambi\u00e9n \u00e9l mismo; el env\u00e9s de esto es que la naturaleza humana, como principio de sus propias acciones, por encima de la respectiva actividad del momento debe ser en s\u00ed\u00ad misma un acto din\u00e1mico con subsistencia propia. El a. es aquella potencia de la naturaleza humana por la que \u00e9sta se produce a s\u00ed\u00ad misma y, as\u00ed\u00ad, la potencia originaria de la subjetividad.<\/p>\n<p>El a. pertenece a la sustancia humana. Su realizaci\u00f3n originaria posee asimismo significaci\u00f3n sustancial (-> persona). Esa realizaci\u00f3n, junto con su historia, se halla enclavada en el contexto originario de la existencia: lo que el hombre hace de s\u00ed\u00ad mismo, esto es \u00e9l, y eso que \u00e9l es, tambi\u00e9n pudo realmente llegar a serlo. El mismo desarrollo personal como \u00abhistoria del a.\u00bb es un acontecer dentro del fundamento.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed\u00ad resultan las siguientes determinaciones general\u00ed\u00adsimas: el a. misma no es el hombre (-> platonismo, -> origenismo, agustinismo), ella es aquel elemento de la esencia (-> aristotelismo, ->tomismo) por el cual el hombre conoce su transcendencia -contra las afirmaciones del actualismo psicol\u00f3gico &#8211; como realizaci\u00f3n de la naturaleza. El alma est\u00e1 con su actualidad (-> entelequia) en el punto de intersecci\u00f3n de la materia y el esp\u00ed\u00adritu. El elemento material, al cual ella pertenece esencialmente como forma, en su prioridad (incluso gen\u00e9tica) puede ser designado como el \u00e1mbito genuino de su vida (&#8211;> hominizaci\u00f3n). Sin embargo, como en el a. se refleja la mismidad material y no s\u00f3lo un algo material, ella se distancia de la mera materia (a. de los brutos) y, al poseer la diferencia espec\u00ed\u00adfica, en cuanto reflexi\u00f3n sustancial es llamada esp\u00ed\u00adritu. El a. tiene un car\u00e1cter aut\u00f3nomo, pero de tal modo que su esencia permanece siempre determinada interiormente por su origen, y precisamente desde ah\u00ed\u00ad -materia prima como principio de individuaci\u00f3n en Tom\u00e1s &#8211; se explica su individualidad. En cuanto esp\u00ed\u00adritu, ella es la \u00abforma\u00bb interna del cuerpo y posee as\u00ed\u00ad la capacidad (natural) de la -> inmortalidad.<\/p>\n<p>El devenir del alma nos facilita la mirada a su primer origen. En efecto, su procedencia de la materia tiene como consecuencia un constante referirse a algo distinto. Y como en el a. lo material se entiende a s\u00ed\u00ad mismo como referido a algo distinto, junto con su propia transcendencia sustancial se manifiesta la transcendencia igualmente sustancial de toda la realidad, como acci\u00f3n de la naturaleza (&#8211;> creaci\u00f3n). El nacimiento del a. es un reflejo sustancial del nacimiento del mundo finito. Su funci\u00f3n (natural) explica por qu\u00e9 (desde las luchas cristol\u00f3gicas hasta la doctrina < psicol\u00f3gica\" de la trinidad en Agust\u00ed\u00adn y la m\u00ed\u00adstica medieval) ten\u00ed\u00ada tanta importancia teol\u00f3gica la manera concreta de concebirla.\n\nII. El concepto de a. en la historia del pensamiento b\u00ed\u00adblico y occidental\nEl pensamiento b\u00ed\u00adblico no se plantea (en un sentido aut\u00e9ntico) el problema antropol\u00f3gico. El a. (nefes, psiqu\u00e9) no es all\u00ed\u00ad un principio metaf\u00ed\u00adsico, sino que significa simplemente la \"condici\u00f3n vital de la carne\". El hombre mismo se convierte en a. (G\u00e9n 2, 7) y, al morir, \u00e9l es una \u00e1. \"muerta\" (N\u00fam 23, 10). Su vida viene directamente de Dios (G\u00e9n 24, 14).\n\nParecida es la antropolog\u00ed\u00ada del NT: carne (sarx) y esp\u00ed\u00adritu (pneuma) significan en Pablo, no simplemente la contraposici\u00f3n entre cuerpo y a. (pues \u00e9stos, lo mismo que soma y psiqu\u00e9, como aspectos parciales designan siempre el todo), sino al hombre (cf. 2 Cor 7, 5) en toda la caducidad de su existencia, por un lado, y la fuerza divina que lo redime (Rom 8, lss; 1 Cor 1, 26), por otro lado.\n\nLa antig\u00fcedad griega ten\u00ed\u00ada otra forma de pensar. Puesto que all\u00ed\u00ad la materia era concebida como algo eterno (PLAT\u00ed\u201cN, Timeo; --> platonismo) y, en consecuencia, Dios en su actividad ten\u00ed\u00ada que ser entendido como demiurgo, todo lo que directamente procede de \u00e9l (los principios formales del mundo) est\u00e1 sometido a una cierta dualidad. Como mezcla de \u00abinmutabilidad\u00bb y de \u00abmutabilidad\u00bb (Timeo, 41), el a. consta de tres partes: de raz\u00f3n, coraz\u00f3n, y de apetito concupiscible. A partir de aqu\u00ed\u00ad se plantea el problema (moral) de \u00absuperar\u00bb la materia (concebida m\u00e1s tarde como lo malo mismo: -> gnosticismo, -> manique\u00ed\u00adsmo) o el cuerpo como prisi\u00f3n del alma, y el de encontrar, guiados por la verdad eterna del esp\u00ed\u00adritu, el yo aut\u00e9ntico mediante una existencia amundana, en la pura contemplaci\u00f3n de las ideas (&#8211;> metemps\u00ed\u00adcosis). Para Plat\u00f3n el hombre es a., pero entendi\u00e9ndolo como (\u00bfeternamente?) uno con Dios (inmortalidad), como preexistente y como separado del mundo seg\u00fan su \u00abesencia\u00bb. En la doctrina del -> aristotelismo sobre el a. (-> hilemorfismo) surge aqu\u00ed\u00ad el problema de c\u00f3mo el entendimiento agente se une con el entendimiento pasivo y el de si puede haber una inmortalidad \u00abindividual\u00bb y sus comentarios averro\u00ed\u00adstas), pues la parte inferior del a., la propiamente humana (?), de hecho muere. Sobre este trasfondo el -> estoicismo concibe el alma como una materia sutil en el marco de la gran raz\u00f3n del mundo, y Plotino, de acuerdo con su idea de los m\u00faltiples estadios, la concibe como una emanaci\u00f3n de lo divino (-> neoplatonismo).<\/p>\n<p>El cristianismo antiguo se plante\u00f3 la problem\u00e1tica de esta antropolog\u00ed\u00ada. Primero defendi\u00f3 la tesis (\u00bfb\u00ed\u00adblica?) de que el alma es mortal, pues en caso contrario no seria creada: Justino, Taciano, Ireneo. Tertuliano la llama un corpus su\u00c2\u00a1 generis, para mostrar as\u00ed\u00ad su relaci\u00f3n con el mundo entero (cuerpo como realidad intersocial).<\/p>\n<p>Sin embargo, tambi\u00e9n cabe pensar esto mismo a base de la mentalidad griega. Ciertamente, aqu\u00ed\u00ad lo decisivo es el esp\u00ed\u00adritu. Pero como dice p. ej. Or\u00ed\u00adgenes, el esp\u00ed\u00adritu puro (preexistencia) cae ya en el pecado con el primer movimiento de su voluntad, y ahora, seg\u00fan la gravedad de su acci\u00f3n, como alma tiene que llevar una existencia perdida en el mundo. As\u00ed\u00ad el hombre por su esencia vive ext\u00e1ticamente. En tensi\u00f3n entre el cielo y la tierra, \u00e9l ha de convertirse en superhombre, y as\u00ed\u00ad, mediante la transformaci\u00f3n del a. en pneuma gracias a la redenci\u00f3n y a la ascesis, ha de glorificar la carne al final de los tiempos.<\/p>\n<p>Esta concepci\u00f3n griega determina decisivamente la \u00e9poca siguiente. Con Gregorio Niseno y sobre todo con Agust\u00ed\u00adn -seg\u00fan cl cual el a. participa en su esp\u00ed\u00adritu (mens) de la sabidur\u00ed\u00ada divina y se la apropia por la contemplaci\u00f3n &#8211; llega a su forma m\u00e1s eficaz.<\/p>\n<p>Pero la discusi\u00f3n con el platonismo prosigue todav\u00ed\u00ada durante la edad media anterior: Gilberto de la Porr\u00e9e, Hugo de San V\u00ed\u00adctor. Con la doctrina de la materia spiritualis (Buenaventura y la teolog\u00ed\u00ada de los franciscanos) experimenta una diferenciaci\u00f3n dentro del agustinismo; y con Tom\u00e1s de Aquino recibe un giro definitivo (de matiz aristot\u00e9lico). En efecto, el &#8211;> tomismo, en cuanto va m\u00e1s all\u00e1 de la antigua distinci\u00f3n entre materia y forma, estableciendo otra distinci\u00f3n entre ser y esencia, con la consiguiente diferencia real entre la esencia y su realizaci\u00f3n, ve precisamente en la actualizaci\u00f3n de la materia por el esp\u00ed\u00adritu una potencia distinta todav\u00ed\u00ada de ambas, la persona humana. El a. como \u00fanica forma corporis tiene aqu\u00ed\u00ad su lugar metaf\u00ed\u00adsico. Desde ah\u00ed\u00ad se explica la conversio ad phantasma, necesaria para el esp\u00ed\u00adritu humano, as\u00ed\u00ad como, por la otra vertiente, la posibilidad de la reproducci\u00f3n de la vida intradivina en la actualidad del propio yo.<\/p>\n<p>Ciertamente, la evoluci\u00f3n posterior no ha conservado esta posici\u00f3n, pero en alg\u00fan modo la ha confirmado. En la medida en que se dej\u00f3 por completo de pensar la diferencia ontol\u00f3gica, el pensamiento occidental cay\u00f3 en un dualismo antropol\u00f3gico de alma y cuerpo desconocido hasta entonces: a. como res cogitans frente a una res extensa (Descartes). Lo que despu\u00e9s ha seguido: el a. como atributo y modo de la substancia divina (Espinosa), como m\u00f3nada cerrada en s\u00ed\u00ad misma (Leibniz), como aspiraci\u00f3n infinita (Lessing), como imposibilidad de aprehender lo absoluto (Kant), como saber y acci\u00f3n (Fichte), como autodesarrollo de la idea (Hegel), como potencia m\u00ed\u00adstica (Schelling), como voluntad de poder (Nietzsche), como diferencia entre el yo y el super-yo (Freud), como existencialidad (Jaspers), como \u00abser-ah\u00ed\u00ad\u00bb (Heidegger), como realizaci\u00f3n originaria del futuro (Bloch)&#8230;, es la variante que en la historia del pensamiento ha experimentado el intento de captar la ley fundamental de la realidad. Esa ley es buscada ahora en el sujeto. Pero la potencia de la b\u00fasqueda ya no se llama alma (cf. H.U. v. BALTHASAR, Apokalypse der deutschen Seele). La teolog\u00ed\u00ada cristiana no ha escapado a este proceso: escuela de -> Tubinga, -> personalismo, teolog\u00ed\u00ada &#8211;> dial\u00e9ctica, -> reolog\u00ed\u00ada transcendental. El a., concebida ahora como subjetividad (de ah\u00ed\u00ad que entre los protestantes se niega su inmortalidad) es esencialmente la potencia humana para lo absoluto.<\/p>\n<p>III. La doctrina oficial de la Iglesia<br \/>\nLas definiciones dogm\u00e1ticas se ocupan casi sin excepci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre a. y esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>Se acent\u00faa ante todo que el hombre tiene una sola a. (psiqu\u00e9), la cual es logik\u00e9, y por eso no se puede hablar de dos almas (Constantinopolitano iv: DS 657). Precisamente ella, la anima intellectiva, existe en cada hombre como individualmente distinta (non est anima unica in cunctis hominibus), y es inmortal en esta diversidad individual (Lateranen v: DS 1440). Como respuesta al problema (griego) de c\u00f3mo se relacionan el esp\u00ed\u00adritu y el cuerpo, se afirma que la anima intellectiva por s\u00ed\u00ad misma (y no mediante la anima sensitiva: P. Olivi) es forma corporis (Viennense: DS 902). Con ello no queda rechazada la doctrina franciscana de la pluralitas formarum corporis (conservaci\u00f3n de las almas correspondientes a los estadios precedentes de la corporalidad). Esta doctrina se halla m\u00e1s bien en el trasfondo cuando m\u00e1s tarde el dogma dice que el alma, despu\u00e9s de la muerte y antes de la resurrecci\u00f3n (cf. tambi\u00e9n la doctrina distinta de Juan xxti: DS 990s), nulla mediante creatura y visione intuitiva puede contemplar la esencia de Dios, y que posee la felicidad (individual) usque ad finale iudicium et ex tunc usque in sempiternum (DS 1000s; &#8211;> visi\u00f3n de Dios).<\/p>\n<p>Se subraya fundamentalmente que el a. es creada por Dios inmediatamente (DS 3896) y ex nihilo (DS 685), y que, por tanto, no pertenece a la substancia divina (DS 201, 285, 455), ni lleva una existencia precorporal (DS 403, 456). Mas, por otra parte, se resalta que el a. no tiene un origen material (DS 360, 1007, 3220). Ella constituye el principio vital del hombre (DS 2833) y es superior al cuerpo (DS 815). Su espiritualidad puede ser demostrada (DS 2766, 2712).<\/p>\n<p>El hombre en su totalidad es descrito (primero en conexi\u00f3n con la -> cristolog\u00ed\u00ada) con la tr\u00ed\u00adada: psiqu\u00e9, soma y nous (DS 44, 46, 48). El consta de esp\u00ed\u00adritu y cuerpo (DS 800, 3002), de a. y cuerpo (DS 250, 272, 900).<\/p>\n<p>La verdad fundamental es \u00e9sta: el esp\u00ed\u00adritu del hombre ha sido creado por Dios, y en su relaci\u00f3n esencial al cuerpo (entendido en forma agustiniana o tomista) constituye su \u00fanica a.<\/p>\n<p>Por primera vez en el Vaticano II el magisterio eclesi\u00e1stico ha superado el esquema cuerpo-alma y se ha apropiado el giro moderno. Pues la palabra clave es ahora \u00abpersona\u00bb (cf. la Constituci\u00f3n pastoral): El hombre es \u00abuno en cuerpo y alma\u00bb&#8230; \u00abtransciende en su interioridad la totalidad de las cosas&#8230;\u00bb. \u00abPor eso, cuando afirma la espiritualidad e inmortalidad de su a. no es v\u00ed\u00adctima de una ilusi\u00f3n falaz&#8230; sino que alcanza, por el contrario, la profunda verdad de la realidad\u00bb (Constituci\u00f3n pastoral, n .o 14 ).<\/p>\n<p>IV. Problem\u00e1tica actual<br \/>\n1. En la tradici\u00f3n \u00abgriega\u00bb el sujeto es deducido de la naturaleza, actualmente la naturaleza es deducida del sujeto. Con todo, tampoco aqu\u00ed\u00ad se puede eludir la pregunta por la esencia, pues esta cuesti\u00f3n proporciona la visi\u00f3n de la primac\u00ed\u00ada absoluta de la persona. Tal primac\u00ed\u00ada es comprendida cuando la actividad de lo personal determina internamente la constituci\u00f3n de lo natural. Por medio del a. la &#8211;> moralidad de la realizaci\u00f3n fundamental de s\u00ed\u00ad mismo se convierte en un momento esencial de la -as\u00ed\u00ad \u00abcalificada\u00bb- naturaleza humana (->pecado original).<\/p>\n<p>2. El \u00abalma\u00bb -entendida como sujeto del hombre- es un tema fundamental de la teolog\u00ed\u00ada en el contexto del &#8211;> pecado y de la -> redenci\u00f3n. Sin embargo, en cuanto la teolog\u00ed\u00ada estudia la personalidad fij\u00e1ndose en su constituci\u00f3n fundamental y en los factores que provocan la &#8211;> decisi\u00f3n moral, su verdadero campo empieza all\u00ed\u00ad donde el hombre, actualizando su capacidad fundamental, transciende en funci\u00f3n de su mismidad hacia lo absoluto. La teolog\u00ed\u00ada debe desarrollar la capacidad transcendental del hombre. Cultiva la &#8211;> psicolog\u00ed\u00ada en cuanto dentro del \u00e1mbito an\u00ed\u00admico ha de poner en movimiento relaciones fundamentales, pero es esencialmente distinta de la psicolog\u00ed\u00ada en cuanto no vuelve a ordenar estas relaciones en funci\u00f3n de otras, sino que las eleva hasta el nivel de la -> conciencia.<\/p>\n<p>3. La constituci\u00f3n del a. presupone relaciones causales de orden f\u00ed\u00adsico. Pero si, en general, la actividad divina y la evoluci\u00f3n del mundo se condicionan internamente, con mayor raz\u00f3n la causalidad transcendente y la inmanente deben encontrarse en aquel lugar donde el mundo desde su propio interior se transciende absolutamente a s\u00ed\u00ad mismo como tal mundo. Podemos describir ese acto de autotranscendencia como creaci\u00f3n del a. En este sentido la filog\u00e9nesis y la ontog\u00e9nesis guardan entre s\u00ed\u00ad una estrecha relaci\u00f3n interna.<\/p>\n<p>Elmar Klinger<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p>psuque (yuchv, 5590) denota el aliento, el aliento de la vida, y luego el alma, en sus varios significados. Los usos del NT \u00abpueden ser analizados aproximadamente de la siguiente manera: (a) la vida natural del cuerpo (Mat 2:20; Luk 12:22; Act 20:10; Rev 8:9; 12.11; cf. Lev 17:11; 2Sa 14:7; Est 8:11); (b) la parte inmaterial, invisible, del hombre (Mat 10:28; Act 10:27; cf. 1Ki 17:21); (c) el hombre desencarnado (Rev 6:9), o \u00abdesnudos\u00bb o \u00abdesnudado\u00bb (2Co 5:3,4); (d) el asiento de la personalidad (Luk 9:24, explicado como = \u00abs\u00ed\u00ad mismo\u00bb, v. 25; Heb 6:19; 10.39; cf. Isa 53:10 con 1Ti 2:6; (e) el asiento del elemento sensible en el hombre, aquello mediante lo que percibe, refleja, siente, desea (Mat 11:29; Luk 1:46; 2.35; Act 14:2,22; cf. Psa 84:2; 139.14; Isa 26:9); (f) el asiento de la voluntad y del prop\u00f3sito (Mat 22:37; Act 4:32; Eph 6:6; Phi 1:27; Heb 12:3; cf. Num 21:4; Deu 11:13); (g) el asiento de los apetitos (Rev 18:14; cf. Psa 107:9; Pro 6:30; Isa 5:14, \u00abdeseo\u00bb; 29.8); (h) personas, individuos (Act 2:41,43; Rom 2:9; Jam 5:20; 1Pe 3:20; 2Pe 2:14; cf. Gen 12:5; 14.21, \u00abpersonas\u00bb; Lev 4:2, \u00abcualquiera\u00bb; Eze 27:13); de cuerpos muertos (Num 6:6, lit.: \u00abel alma muerta\u00bb); y de animales (Lev 24:18, lit.: \u00abalma por alma\u00bb); (i) el equivalente a los pronombres personales, utilizado para \u00e9nfasis y efecto; 1\u00c2\u00aa persona (Joh 10:24, \u00abnosotros\u00bb; Heb 10:38; cf. Gen 12:13; Num 23:10; Jdg 16:30; Psa 120:2, \u00abme\u00bb); 2\u00c2\u00aa persona (2Co 12:15; Heb 13:17; Jam 1:21; 1Pe 1:9; 2.25; cf. Lev 17:11; 26.15; 1Sa 1:26); 3\u00c2\u00aa persona (1Pe 4:19; 2Pe 2:8; cf. Exo 30:12; Job 32:2, en hebreo, \u00abalma\u00bb); (j) una criatura animada, humana o no (1Co 15:45; Rev 16:3; cf. Gen 1:24; 2.7, 19); (k) \u00abel hombre interior\u00bb, el asiento de la nueva vida (Luk 21:19; cf. Mat 10:39; 1Pe 2:11; 3 Joh_2). Cf. (j) con a-psucos, sin alma, inanimado (1Co 14:7).\u00c2\u00b6 Cf. (f) con di-psucos, doble \u00e1nimo, lit.: \u00abdoble-almado\u00bb (Jam 1:8; 4.8);\u00c2\u00b6 oligo-psucos, \u00abde poco \u00e1nimo\u00bb (1Th 5:14);\u00c2\u00b6 iso-psucos, \u00abdel mismo \u00e1nimo\u00bb (Phi 2:20);\u00c2\u00b6 sum-psucos, co-almados (un\u00e1nimes\u00bb, Phi 2:2).\u00c2\u00b6 El lenguaje de Heb 4:12 sugiere la extrema dificultad de distinguir entre el alma y el esp\u00ed\u00adritu, similares en su naturaleza y en sus actividades. Generalmente hablando, el esp\u00ed\u00adritu es el elemento m\u00e1s elevado. El esp\u00ed\u00adritu puede ser reconocido como el principio vital dado al hombre por Dios, y el alma como la vida resultante constituida en el individuo, siendo el cuerpo el organismo material animado por el alma y el esp\u00ed\u00adritu. \u00abEl cuerpo y el alma son los constituyentes del hombre, seg\u00fan Mat 6:25; 10.28; Luk 12:20; Act 20:10; cuerpo y esp\u00ed\u00adritu seg\u00fan Luk 8:55; 1Co 5:3; 7.34; Jam 2:26: En Mat 26:38 se asocian las emociones con el alma, en Joh 13:21 con el esp\u00ed\u00adritu; cf. tambi\u00e9n Psa 42:11 con 1Ki 21:5: En el Psa 35:9 el alma se goza en Dios, en Luk 1:47 el esp\u00ed\u00adritu. \u00abEvidentemente, entonces, las relaciones se pueden resumir de la siguiente manera, \u00abSoma, el cuerpo, y pneuma, el esp\u00ed\u00adritu, pueden separarse, pneuma y psuque, alma, solo pueden distinguirse\u00bb (Cremer)\u00bb (de Notes on Thessalonians, por Hogg y Vine, pp. 205-207).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p>(psych\u00e9)<\/p>\n<p>   El substantivo psych\u00e9  s\u00f3lo se emplea 13 veces en las ep\u00ed\u00adstolas paulinas (101 veces en el Nuevo Testamento) y el adjetivo psychikos  4 veces. Se advierten dos l\u00ed\u00adneas de fondo en el uso paulino de psych\u00e9 I psychikos,  sin que sea posible descubrir una evoluci\u00f3n dentro de ellas. Solamente el contexto permite determinar su acepci\u00f3n.<\/p>\n<p>   En cierto n\u00famero de casos, psych\u00e9  es equivalente de vida (Rom 16,4; Flp 2,30). De forma meton\u00ed\u00ad-mica, psych\u00e9  designa igualmente a la persona humana en cuanto individuo (Rom 2,9; 13,1). Estas dos acepciones, omnipresentes en los Setenta, traducen muchas veces al hebreo nephesh.  Si no es clara la noci\u00f3n paulina de psych\u00e9, lo cierto es que no describe la parte del ser humano opuesta a la carne, parte que se librar\u00ed\u00ada de la muerte, como podr\u00ed\u00ada sugerirlo 2 Cor 1,23. En este sentido, la psych\u00e9  paulina no tiene nada que ver con la de los fil\u00f3sofos griegos.<\/p>\n<p>   Psych\u00e9  parece estar m\u00e1s cerca de kard\u00ed\u00ada  (coraz\u00f3n), implicando una connotaci\u00f3n de interioridad, de energ\u00ed\u00ada, de afectividad (1 Tes 2,8; Col 3,23; Ef 6,6). Tambi\u00e9n est\u00e1 cerca de pneuma  (esp\u00ed\u00adritu). En Flp 1,27, el tema de \u00abuna sola alma\u00bb, utilizado ya por Arist\u00f3teles y por Pit\u00e1goras para describir la idea de \u00abunanimidad\u00bb, aparece en un contexto eclesio-l\u00f3gico y corresponde en cierta medida a la funci\u00f3n que asume la imagen del cuerpo en Col y en Ef.<\/p>\n<p>   El adjetivo psychikos  se utiliza a prop\u00f3sito de Ad\u00e1n en 1 Cor 15,46. Son posibles dos relaciones con la literatura pre-gn\u00f3stica y con Fil\u00f3n. Apoy\u00e1ndose en los dos relatos de creaci\u00f3n en Gn, estas corrientes demuestran que la creaci\u00f3n era espiritual en el origen antes de verse corrompida (tema de los dos Adanes). Pablo recoge este tema d\u00e1ndole la vuelta: el primer Ad\u00e1n es terreno, ps\u00ed\u00adquico, mientras que el segundo, o sea. Cristo, es esp\u00ed\u00adritu, ya que da vida por su resurrecci\u00f3n. De esta concepci\u00f3n se derivan dos modos de ser: uno ps\u00ed\u00adquico, el del Ad\u00e1n terreno, el otro espiritual, el de Cristo.<\/p>\n<p>   Estas diferentes acepciones plantean una serie de cuestiones, en particular sobre el uso parad\u00f3jico del adjetivo y del substantivo. \u00bfPor qu\u00e9 no utiliza m\u00e1s Pablo el t\u00e9rmino psych\u00e9,  tan frecuente en los Setenta (m\u00e1s de 600 empleos)? \u00bfPor qu\u00e9 se queda s\u00f3lo con el aspecto negativo de psychikos?  \u00bfEs su funci\u00f3n en la argumentaci\u00f3n lo que implica la elecci\u00f3n de los t\u00e9rminos?<\/p>\n<p>B GR.<\/p>\n<p>AA. VV., Vocabulario de las ep\u00ed\u00adstolas paulinas, Verbo Divino, Navarra, 1996<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p>El alma, lejos de ser una \u00abparte\u00bb que juntamente con el *cuerpo compone el ser humano, designa al hombre entero en cuanto animado por un *esp\u00ed\u00adritu de vida. Propiamente hablando, no habita en un cuerpo, sino que se expresa por el cuerpo, el cual, al igual que la *carne, designa tambi\u00e9n al hombre entero. Si el alma, en virtud de su relaci\u00f3n con el Espiritu, indica en el hombre su origen espiritual, esta \u00abespiritualidad\u00bb tiene profundas ra\u00ed\u00adces en el mundo concreto, como lo muestra la extensi\u00f3n del termino utilizado.<\/p>\n<p>I. EL ALMA Y LA PERSONA VIVA.<\/p>\n<p>En la mayor\u00ed\u00ada de las lenguas, los t\u00e9rminos que designan el alma, nefes (hebr.), psyche (gr.), anima (lat.), se relacionan m\u00e1s o menos con la imagen del aliento.<\/p>\n<p>1. El hombre vivo. El aliento, la respiraci\u00f3n es, en efecto, el signo por excelencia del viviente. Estar en vida es tener todav\u00ed\u00ada en si el aliento (2Sa 1,9; Act 20,10); cuando el hombre muere, sale el alma (G\u00e9n 35,18), es exhalada (Jer 15,9); si resucita, vuelve el alma a \u00e9l (I Re 17,21). Griegos o semitas podr\u00ed\u00adan expresarse as\u00ed\u00ad; pero en esta identidad de expresi\u00f3n se oculta una diversidad de perspectiva. Seg\u00fan un modo de ver bastante com\u00fan, el alma tiende a convertirse en un principio subsistente que existe independientemente del cuerpo en que se halla y del que sale: concepci\u00f3n \u00abespiritualista\u00bb que se apoya sin duda en el car\u00e1cter cuasi inmaterial del aliento, por oposicion al cuerpo material. Para los semitas, por el contrario, el alma es inseparable del cuerpo al que anima; indica sencillamente la manera como la vida concreta se manifiesta en el hombre, ante todo por algo que se mueve, incluso cuando uno duerme inm\u00f3vil. \u00bfNo ser\u00e1\u00e9sta una de las razones profundas que indujeron a identoficar el alma con la *sangre (Sal 72,14)? El alma est\u00e1 en la sangre (Lev 17,10s), es la sangre misma (Lev 17,14; Dt 12,23).<\/p>\n<p>2 La vida. Del sentido de \u00abviviente\u00bb pasa el t\u00e9rmino f\u00e1cilmente al de *vida, como lo muestra el empleo paralelo de los dos t\u00e9rminos \u00abNo entregues a las fieras el alma de tu tortolillo y no olvides el alma de tus desvalidos\u00bb (Sal 74,19); as\u00ed\u00ad en a ley del tali\u00f3n \u00abalma por alma\u00bb puede traducirse \u00abvida por vida\u00bb (Ex 21,23) Asi \u00abvida\u00bb y \u00abalma\u00bb se asimilan con frecuencia, aun cuando no se trate de la vida \u00abespintual\u00bb por oposici\u00f3n a la vida \u00abcorporal\u00bb. Pero, por otra parte, esta vida, limitada durante largo tiempo a un horizonte terrestre, se revela finalmente abierta a una vida celeste, eterna. Asi pues, hay que interrogar cada vez el contexto para conocer el sentido exacto de la palabra.<\/p>\n<p>En ciertos casos se considera al alma como el principio de la vida temporal. Se teme perderla (Jos 9, 24; Act 27,34), se la querr\u00ed\u00ada preservar de la muerte (ISa 19,11; Sal 6,5), ponerla en seguridad (Lc 21,19) cuando se la siente amenazada (Rm 11,3 = IRe 19,10; Mt 2,20 = Ex 4,19; Sal 35,4; 38,13) Y viceversa, no hay que preocuparse excesivamente por ella (Mt 6,25 p), sino arriesgarla (Flp 2,30), entregarla por las propias ovejas (ITes 2,8) Jes\u00fas la da (Mt 20,28 p; Jn 10,11.15.17) y a su *ejemplo debemos sacrificarla nosotros (Jn 13,37s; 15,13: IJn 3,16) Si se puede hacer tal sacrificio de la vida, no es sencillamente porque se sabe que Yahveh puede rescatarla (Sal 34,23; 72,14), sino porque Jes\u00fas ha revelado, a tras de la misma palabra, la vida eterna. As\u00ed\u00ad juega con los diversos sentidos de la palabra \u00abQuien quien salvar su alma la perder\u00e1, pero quien pierda su alma por causa m\u00ed\u00ada, la hallar\u00e1 (Mt 16,25 p; cf Mt 10,39; Lc 14, 26; 17,33; Jn 12,25). En estas condiciones la \u00absalvaci\u00f3n del alma\u00bb es finalmente la victoria de la vida eterna depositada en el alma (Sant 1,21; 5,20; IPe 1,9; Heb 10,39).<\/p>\n<p>3. La persona humana. Si la vida es el bien m\u00e1s precioso del hombre (ISa 26,24), salvar uno su alma es salvarse \u00e9l mismo: el alma acaba por designar a la persona. Primero, objetivamente, se llama \u00abalma\u00bb a todo ser vivo, incluso animal (G\u00e9n 1,20s.24; 2,19); pero las m\u00e1s de las veces se trata de los hombres; as\u00ed\u00ad se habla de \u00abun pa\u00ed\u00ads de setenta almas\u00bb (G\u00e9n 46,27; Act 7 14; Dt 10,22; Act 2,41; 27,37). Un alma es un hombre, es alguno (Lev 5,1&#8230;; 24,17; Mc 3,4, Act 2,43; IPe 3,20; Ap 8,9), por ejemplo, por oposici\u00f3n a un cargamento (Act 27, 10). En el \u00faltimo grado de objetivaci\u00f3n, incluso un cad\u00e1ver puede ser designado, en recuerdo de lo que fue, como \u00abun alma muerta\u00bb (Num 6,6). Subjetivamente, el alma corresponde a nuestro yo mismo, al igual que el *coraz\u00f3n o la *carne, pero con un matiz de interioridad y de potencia vital: \u00abTan verdad como que vive mi alma\u00bb (Dt 32,40; Am 6,8; 2Cor 1,23) significa el compromiso profundo del que presta juramento. David amaba a Jonat\u00e1s \u00abomo a su alma\u00bb (ISa 18,1.3). Finalmente, este yo se expresa en actividades que no son siempre \u00abespirituales\u00bb. As\u00ed\u00ad el rico: \u00abDir\u00e9 a mi alma: Alma mia, descansa, come, bebe, reg\u00e1late. Pero Dios le dijo: Insensato, esta misma noche te pedir\u00e1n el alma (= la vida)\u00bb (Lc 12,19s). La menci\u00f3n del alma subraya el gusto y la voluntad de vivir, recordando algo el car\u00e1cter imperioso que adquiere la sed en una garganta abrasada (Sal 63,2). El alma \u00e1vida, hambrienta, puede ser saciada (Sal 107,9; Jer 31,14). Sus sentimientos van del goce (Sal 86,4) a la turbaci\u00f3n (Jn 12,27) y a la tristeza (Mt 26,38 = Sal 42,6), del alivio (Flp 2,19) al cansancio (Heb 12,3). Quiere fortificarse para poder transmitir la bendici\u00f3n paterna (G\u00e9n 27, 4) o soportar la persecuci\u00f3n (Act 14, 22). Est\u00e1 hecha para amar (G\u00e9n 34, 3) u odiar (Sal 11,5), para complacerse en alguien (Mt 12,18 = Is 42, 2; Heb 10,38 = Hab 2,4), para buscar a Dios sin reserva (Mt 22,37 p = Dt 6,5; Ef 6,6; Col 3,23) y bendecir para siempre al Se\u00f1or (Sal 103,1). Con tal plenitud de sentido pueden recobrar ciertas formulas su vigor original: las almas deben ser santificadas (IPe 1,22). Por ellas se consume Pablo (2Cor 12,15), sobre ellas velan los jefes espirituales (Heb 13,17), Jes\u00fas les promete el descanso (Mt 11,29). Estas almas son seres de carne, pero en los que se ha depositado una semilla de vida, germen de eternidad.<\/p>\n<p>II. EL ALMA Y EL ESP\u00ed\u008dRITU DE VIDA.<\/p>\n<p>1. El alma y el principio de vida. Si bien el alma es el signo de la vida, sin embargo, no es su fuente. Y \u00e9sta es todav\u00ed\u00ada una segunda diferencia que separa profundamente la mentalidad sem\u00ed\u00adtica y la plat\u00f3nica. Para \u00e9sta, el alma se identifica con el espiritu, cuya emanaci\u00f3n es en cierto modo, y confiere al hombre una verdadera autonom\u00ed\u00ada. Seg\u00fan los semitas, no el alma, sino Dios, es por su *Espiritu la fuente de la vida: \u00abDios le inspir\u00f3 en el rostro aliento (nesamah) de vida, y fue as\u00ed\u00ad el hombre alma (nefes) viviente\u00bb (G\u00e9n 2,7). En todo ser viviente hay \u00abun h\u00e1lito del esp\u00ed\u00adritu [= del soplo] de vida\u00bb (G\u00e9n 7,22) sin el cual morir\u00ed\u00ada. Este soplo se le presta todo el tiempo de su vida mortal: \u00abSi les quitas el espiritu, mueren y vuelven al polvo; si mandas tu esp\u00ed\u00adritu, se recrean. (Sal 104,29s). El alma (psykhe), principio de vida, y el esp\u00ed\u00adritu (pneuma), que es su fuente, se distinguen as\u00ed\u00ad el uno del otro en lo m\u00e1s intimo del ser humano, all\u00ed\u00ad donde s\u00f3lo la palabra de Dios puede tener acceso (Heb 4,12). Con una trasposici\u00f3n al orden cristiano, la distinci\u00f3n permite hablar de \u00abps\u00ed\u00adquicos sin espiritu\u00bb (Jds 19) o ver en los \u00abps\u00ed\u00adquicos\u00bb a creyentes que han retrocedido del estado \u00abpneum\u00e1tico\u00bb a que los hab\u00ed\u008da conducido el bautismo, al estadio terrenal (ICor 2,14; 15,44; Sant 3,15).<\/p>\n<p>2. El alma y la supervivencia. Consecuencia inmediata: a diferencia del esp\u00ed\u00adritu, del que no se dice jam\u00e1s que muere, sino que se afirma que retorna a Yahveh (Job 34,14s; Sal 31,\u00f3, Ecl 12,7), el alma puede morir (N\u00fam 23,10; Jue 16,30; Ez 13,19), ser entregada a la muerte (Sal 78,50), as\u00ed\u00ad como la osamenta (Ez 37,1-14) o la carne (Sal 63,2; 16,9s). El alma desciende al seol para llevar la existencia menguada de las *sombras o de los *muertos, lejos de la \u00abtierra de los vivos\u00bb, de la que no sabe ya nada (Job 14,21s; Ecl 9,5.10), lejos tambi\u00e9n de Dios, al que no puede alabar (Sal 88,11ss), porque los muertos habitan el *silencio (Sal 94,17; 115,17). En una palabra, el alma \u00abno es ya\u00bb (Job 7,8.21; Sal 39,14). Sin embargo, a esta alma, bajada a las profundidades del abismo (Sal 30,4; 49,16; Prov 23,14), por la omnipotencia divina le ser\u00e1 dado resurgir de \u00e9l (2Mac 7,9.14.23) y reanimar los huesos dispersos: la fe est\u00e1 segura de ello. El hombre entero volver\u00e1 a ser \u00abalma viva\u00bb y, como dice san Pablo, \u00abcuerpo espiritual\u00bb: *resucitar\u00e1 en su integridad (ICor 15,45 = G\u00e9n 2,7).<\/p>\n<p>3. El alma y el cuerpo. El que las almas vayan al seol no quiere decir que \u00abvivan\u00bb all\u00ed\u00ad sin cuerpo; su \u00abexistencia\u00bb no es tal existencia, precisamente porque no pueden expresarse sin sus cuerpos. La doctrina de la inmortalidad del alma no se identifica, pues, con la concepci\u00f3n de la espiritualidad del alma. Ni parece tampoco que el libro de la Sabidur\u00ed\u00ada la introdujera en el patrimonio de la revelaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica. El autor del libro de la Sabidur\u00ed\u00ada, ciertamente con cierto ba\u00f1o de helenismo, utiliza ocasionalmente t\u00e9rminos que provienen de la antropolog\u00ed\u00ada griega, pero su mentalidad se mantiene diferente. Sin duda \u00abel cuerpo corruptible agrava el alma, y la morada terrena oprime la mente pensativa\u00bb. (Sab 9,45), pero entonces se trata de la inteligencia del hombre, no del esp\u00ed\u00adritu de vida, sobre todo, no se trata de despreciar la materia (cf. 13,3) ni el cuerpo: \u00abPorque era bueno, vine a un cuerpo sin mancilla\u00bb dice el autor (8,19s). Si hay, pues, distinci\u00f3n entre el alma y el cuerpo, no es para concebir una verdadera existencia de alma separada; como en los apocalipsis jud\u00ed\u00ados de este tiempo, las almas van al Hades (Sab 16,14). Dios, que las tiene en su mano (3,1; 4,14), puede resucitarlas, puesto que cre\u00f3 al *hombre incorruptible (2,23). La Biblia, que atribuye al hombre entero lo que m\u00e1s tarde se reservar\u00e1 al alma a consecuencia de una distinci\u00f3n entre el alma y el cuerpo, no por eso ofrece una creencia disminuida de la inmortalidad. Las almas, que aguardan bajo el altar (Ap 6,9; 20,4) su recompensa (Sab 2,22), no existen all\u00ed\u00ad sino como un llamamiento a la *resurrecci\u00f3n, obra del Espiritu de vida, no de una fuerza inmanente. En el alma deposit\u00f3 Dios una semilla de eternidad, que germinar\u00e1 a su tiempo (Sant 1,21; 5,20 ; IPe 1,9). -> Muerte &#8211; Resurrecci\u00f3n &#8211; Sangre &#8211; Vida.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Existe una disparidad entre el concepto que el AT tiene de <em>nep\u0304e\u0161<\/em> y la idea que el NT tiene de <em>psuch\u0113<\/em>. La diferencia b\u00e1sica consiste en el hecho de que <em>nep\u0304e\u0161<\/em>, a diferencia de <em>psuch\u0113<\/em>, no es una entidad espiritual que existe aparte del cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra <em>nep\u0304e\u0161<\/em> se usa en general para designar hombres o animales individuales en su esencia total (Gn. 1:20; Ex. 1:5). Esto es claro en Gn. 2:7, donde el aliento divino es soplado dentro del cuerpo, de tal forma que se crea una \u00ab<em>nep\u0304e\u0161<\/em> viviente\u00bb esto es, un hombre. \u00abNo es el prop\u00f3sito del autor analizar los elementos del hombre, sino presentar su car\u00e1cter esencial\u00bb (J. Pedersen, <em>Israel, Its Life and Culture<\/em>, I\u2013II, Oxford University Press, London, 1926, p. 99). De esta forma, para el hebreo, el hombre no es un \u00abcuerpo\u00bb y un \u00abalma\u00bb, sino un \u00abcuerpo-alma\u00bb, una unidad de poder vital. El \u00abalma\u00bb es al mismo tiempo algo visible que puede tener hambre y sed (Sal. 107:5), como tambi\u00e9n algo invisible que puede ser entristecido (Gn. 42:21), y de esta forma viene a usarse a menudo para denotar el ego mismo (Job 16:4; Sal. 124:7). Puede usarse en un extremo para referirse al principio de vida en el hombre o el animal (Gn. 37:21), y, en el otro, para hablar de un cuerpo muerto (Nu. 19:11). El <em>nep\u0304e\u0161<\/em> es entonces, nada m\u00e1s que el individuo en su totalidad. Despu\u00e9s de la muerte, el <em>nep\u0304e\u0161<\/em> deja de existir, prolong\u00e1ndose s\u00f3lo mientras el cuerpo es un cuerpo (Job. 14:22; cf. 2R. 23:16\u201318; Am. 2:1). Jam\u00e1s se llama \u00abalmas\u00bb a los habitantes del Seol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El NT, aunque contin\u00faa con la idea de alma (<em>psuch\u0113<\/em>) como principio de vida (Hch. 20:10; Ap. 8:9) el cual viene a personificarse (Hch. 2:43), con todo, tambi\u00e9n le da la idea de una entidad espiritual que contin\u00faa existiendo despu\u00e9s de la muerte. De esta forma, Juan dice que vio en su visi\u00f3n \u00ablas almas de aquellos que hab\u00edan sido muertos\u00bb, y no a aquellos que hab\u00edan muerto (Ap. 6:9; cf. 20:4; Mt. 10:28; Lc. 21:19; Stg. 1:21; 5:20)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">KB<\/a><\/em>; Arndt; A. R. Johnson, <em>The Vitality of the Individual in the Thought of Ancient Israel<\/em>, pp. 7\u201326.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Robert B. Laurin<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><em>KB <\/em><\/a>Koehler-Baumgartner, <em>Lexicon in Veteris Testamenti Libros<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (22). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>1. La palabra heb. corriente <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>nefe\u0161<\/span><span lang=ES style=''> (<\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>n<sup>e<\/sup>s&#257;m\u00e2<\/span><span lang=ES style=' '>, Is. 57.16, es una excepci\u00f3n) ocurre 755 veces en el AT. Como resulta claro por Gn. 2.7, el significado primario es \u201cque posee vida\u201d. As\u00ed, se usa frecuentemente para los animales (Gn. 1.20, 24, 30; 9.12, 15\u201316; Ez. 47.9). Algunas veces se la equipara con la sangre, como algo que es esencial para la existencia f\u00edsica (Gn. 9.4; Lv. 17.10\u201314; Dt. 12.22\u201324). En muchos casos representa el principio vital. Este sentido de la palabra es frecuente en el libro de los Salmos, pero de ning\u00fan modo est\u00e1 limitado al mismo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las numerosas ocasiones en que aparece con alguna referencia ps\u00edquica abarcan diversos estados de conciencia: (a) en las que <\/span><span style=''>nefe\u0161<\/span><span lang=ES style=''> es el asiento del apetito f\u00edsico (Nm. 21.5; Dt. 12.15, 20\u201321, 23\u201324; Job 33.20; Sal. 78.18; 107.18; Ec. 2.24; Mi. 7.1; (b) en las que es la fuente de las emociones (Job 30.25; Sal. 86.4; 107.26; Cnt. 1.7; Is. 1.14); (c) en las que est\u00e1 asociada con la voluntad y la acci\u00f3n moral (Gn. 49.6; Dt. 4.29; Job 7.15; Sal. 24.4; 25.1; 119.129, 167). Adem\u00e1s hay pasajes en los que <\/span><span style=''>nefe\u0161<\/span><span lang=ES style=''> designa una persona o individuo (p. ej. Lv. 7.21; 17.12; Ez. 18.4) o se emplea con un sufijo pronominal para denotar la propia persona (p. ej. Jue. 16.16; Sal. 120.6; Ez. 4.14). Una notable extensi\u00f3n de este \u00faltimo uso es la aplicaci\u00f3n de <\/span><span style=''>nefe\u0161<\/span><span lang=ES style=''> a un cuerpo sin vida (p. ej. Lv. 19.28; Nm. 6.6; Hag. 2.13). Generalmente se considera que la <\/span><span style=''>nefe\u0161<\/span><span lang=ES style=''> se aleja al producirse la muerte (p. ej. Gn. 35.18), pero la palabra misma nunca se usa para hacer referencia al esp\u00edritu de los muertos. Dado que la psicolog\u00eda heb. no contaba con una terminolog\u00eda precisa, existe cierta superposici\u00f3n en el uso de <\/span><span style=''>nefe\u0161<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span style=''>l&#275;&#7687; (l&#275;&#7687;&#257;&#7687;)<\/span><span lang=ES style=' '> y <\/span><span style=' '>r\u00fba&#7717;<\/span><span lang=ES style=' '> (* <span style='text-transform:uppercase'>Coraz\u00f3n<\/span>, * <span style='text-transform:uppercase'>Esp\u00edritu<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>2. El <etiqueta id=\"#_ftn420\" name=\"_ftnref420\" title=\"\">gr. <\/etiqueta><\/span><span style=''>psyj&#275;<\/span><span lang=ES style=''>, t\u00e9rmino correspondiente a <\/span><span style=''>nefe\u0161<\/span><span lang=ES style=''> en el NT, aparece en los evangelios con significados similares, pero en ciertos casos, en los que indica vida, incluye m\u00e1s que la vida f\u00edsica, que cesa con la muerte (Mt. 10.39; Mr. 8.35; Lc. 17.33; 21.19; Jn. 12.25). En los cuatro evangelios <\/span><span style=''>pneuma<\/span><span lang=ES style=''>, el equivalente de <\/span><span style=''>r\u00fba&#7717;<\/span><span lang=ES style=''>, denota a veces el principio vital, si bien en otros casos significa el nivel m\u00e1s elevado de la vida ps\u00edquica.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>De doce ocasiones en que aparece en Pablo, seis se refieren a la vida (Ro. 11.3; 16.4; 1 Co. 15.45; 2 Co. 1.23; Fil. 2.30; 1 Ts. 2.8), dos son personales (Ro. 11.3; 13.1), y cuatro ps\u00edquicas, de las que tres representan el deseo (Ef. 6.6; Fil. 1.27; Col. 3.23), mientras que la restante indica emoci\u00f3n (1 Ts. 5.23). Para los aspectos superiores de la vida corriente, y especialmente la vida superior del cristiano, Pablo usa <\/span><span style=''>pneuma<\/span><span lang=ES style=''>. En este sentido hace uso de los adjetivos <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>psyjikos<\/span><span lang=ES style=''> y <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>pneumatikos<\/span><span lang=ES style=' '> (1 Co. 2.14\u201315). Cuando se vale de <\/span><span style=''>psyj&#275;<\/span><span lang=ES style=''> juntamente con <\/span><span style=''>pneuma<\/span><span lang=ES style=''> (1 Ts. 5.23) est\u00e1 describiendo simplemente la misma parte inmaterial del hombre en su aspecto inferior y superior.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Otros escritores del NT proporcionan ejemplos de un uso m\u00e1s bien encumbrado de <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>psyj&#275;<\/span><span lang=ES style=' '>. La Palabra de Dios puede salvarla y su recuperaci\u00f3n del error la rescata de la muerte (Stg. 1.21; 5.20). El resultado de la fe es la salvaci\u00f3n de la <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>psyj&#275;<\/span><span lang=ES style=' '> (He. 10.29; 1 P. 1.10), mientras que los deseos carnales son contrarios a ella (1 P. 2.11). La esperanza de lo que habr\u00e1 de ser la tiene firmemente anclada (He. 6.19). En la descripci\u00f3n de lo que sigue a la apertura del quinto sello, <\/span><span style=' '>psyj&#275;<\/span><span lang=ES style=' '> se usa con referencia a los m\u00e1rtires que se ven debajo del altar (Ap. 6.9). (* <span style='text-transform:uppercase'>Esp\u00edritu<\/span> )<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style='; text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> G. Arder, \u201cAlma\u201d, <i>\u00b0DTNT<\/i>, t(t). I, pp. 93\u2013100; C. Westerman, \u201cAlma\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn421\" name=\"_ftnref421\" title=\"\"><i>\u00b0DTMAT<\/i><\/etiqueta>, t(t). II, cols. 102\u2013133; H. W. Wolff, <i>Antropolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1975, pp. 25\u201345; M. Flick, Z. Alszeghy, <i>Antropolog\u00eda teol\u00f3gica<\/i>, 1971; J. B. Metz, \u201cEl hombre como unidad de cuerpo-alma\u201d, <i>Mysterium salutis<\/i>, 1970, vol. II, t(t). II, pp. 661\u2013715; W. Eichrodt, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1975, t(t). II, pp. 140\u2013148; K. H. Schelkle, <i>Teolog\u00eda del Nuevo Testamento<\/i>, 1975, t(t). I, pp. 124ss.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>A.R. Johnson, <i>The Vitality of the Individual in the Thought of Ancient Israel<\/i>, 1949; E. White, \u201cA Preface to Biblical Psychology\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn422\" name=\"_ftnref422\" title=\"\"><i>JTVI<\/i><\/etiqueta> 83, 1951, pp. 51ss; id, \u201cThe Psychology of St Paul\u2019s Espistles\u201d, <i>JTVI<\/i> 87, 1955, pp. 1ss; Laidlaw, <i>The Bible Doctrine of Man<\/i>, 1879, pp. 49\u201396, 179\u2013220; H. W. Robinson, <i>The Christian Doctrine of Man <\/i>3, 1926, pp. 11\u201327, 104\u2013111; G. Bertram et <etiqueta id=\"#_ftn423\" name=\"_ftnref423\" title=\"\">al., <\/etiqueta><i>TDNT<\/i> 9, pp. 608\u2013656; G. Harder, C. Brown, <etiqueta id=\"#_ftn424\" name=\"_ftnref424\" title=\"\"><i>NIDNTT<\/i><\/etiqueta> 3, pp. 676\u2013689.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn425\" name=\"_ftnref425\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>W.J.C.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Definici\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 El Alma en la Filosof\u00eda Antigua<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 El Alma en el Pensamiento Cristiano<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 El Alma en el Pensamiento Moderno\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-5\">4.1 Historia<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-6\">4.2 Cr\u00edtica<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Definici\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Griego psique; lat\u00edn anima; franc\u00e9s \u00e2me; alem\u00e1n seele).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pregunta de la realidad del alma y su distinci\u00f3n del cuerpo est\u00e1 entre los problemas m\u00e1s importantes de filosof\u00eda, estrechamente relacionado con el de la doctrina de una vida futura. Diferentes teor\u00edas acerca de la naturaleza del alma han afirmado ser conciliables con el principio de inmortalidad, pero un instinto seguro nos lleva a sospechar que cada ataque a la sustancialidad o espiritualidad del alma es un ataque a la creencia en la existencia despu\u00e9s de la muerte. El alma puede definirse como el principio interior fundamental por el que pensamos, sentimos y deseamos, y por el que nuestros cuerpos son animados. El t\u00e9rmino \u00abmente\u201d normalmente denota este principio como sujeto de nuestros estados conscientes, mientras \u00abalma\u00bb denota tambi\u00e9n la fuente de nuestras actividades vegetativas. Que nuestras actividades vitales proceden de un principio capaz de subsistir en s\u00ed mismo, es la tesis de la sustancialidad del alma; que este principio no est\u00e1 compuesto por si mismo, no es extenso, corp\u00f3reo, y es esencialmente e intr\u00ednsecamente dependiente del cuerpo, es la doctrina de la espiritualidad. Si hay una vida despu\u00e9s de la muerte, claramente el agente o sujeto de nuestras actividades vitales debe ser capaz de una existencia separada del cuerpo. La creencia en un principio animando, de alg\u00fan modo distinto del cuerpo, es una inferencia casi inevitable de la observaci\u00f3n de los hechos de la vida. Incluso los pueblos incivilizados casi llegan ciertamente al concepto del alma sin la reflexi\u00f3n, sin un gran esfuerzo mental. Los misterios del nacimiento y de la muerte, el lapso de la vida consciente durante el sue\u00f1o y el desmayo, incluso las m\u00e1s comunes operaciones de imaginaci\u00f3n y memoria que abstraen al hombre de su presencia corporal incluso despierto, todos estos hechos hacen pensar en la existencia de algo junto al organismo visible, interior a \u00e9l, pero en gran medida independiente de \u00e9l, y poseedor de una vida propia. En la tosca psicolog\u00eda de los pueblos primitivos, el alma se representa a menudo como realmente migrante durante sue\u00f1os y trances, y despu\u00e9s, de la muerte, frecuentando la proximidad de su cuerpo. Casi siempre imaginada como algo sumamente vol\u00e1til, un perfume o una respiraci\u00f3n. A menudo, como entre los fijianos, se representa como una r\u00e9plica en miniatura del cuerpo, tan peque\u00f1a como para ser invisible. Los samoanos tienen un nombre para el alma que significa \u201caquello que viene y va\u201d. Muchos pueblos, como los dyaks y los de Sumatra, atan con cuerdas varias partes del cuerpo durante la enfermedad para prevenir el escape del alma. Para abreviar, todas las evidencias nos llevan a ver que el dualismo, a menudo poco juicioso e incoherente, es la creencia instintiva del \u00abhombre primitivo\u201d (ver ANIMISMO).\n<\/p>\n<h2>El Alma en la Filosof\u00eda Antigua<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La literatura temprana lleva el mismo sello del dualismo. En el \u00abRig-Veda\u00bb y otros libros lit\u00fargicos de la India, encontramos frecuentes referencias a la ida y venida de los manas (mente o alma). La filosof\u00eda india, tanto brahm\u00e1nica como budista, con sus diferentes modos de metempsicosis, acent\u00faan la distinci\u00f3n entre alma y cuerpo, haciendo por tanto de la vida corporal un simple episodio transitorio en la existencia del alma. Todos ellos ense\u00f1an la doctrina de la inmortalidad limitada, que finaliza con la destrucci\u00f3n peri\u00f3dica del mundo (Brahmanismo) o con el logro del Nirvana (Budismo). La doctrina de una mundo espiritual, de una manera muy abstracta, se encuentra ya en el siglo octavo antes de Cristo, cuando la encontramos es descrito como \u00abel vidente invisible, el oyente no o\u00eddo, el pensador impensable, el sabio desconocido, el Eterno en que el espacio se teje y es tejido en \u00e9l.\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Grecia, por otro lado, los primeros ensayos de filosof\u00eda tomaron una direcci\u00f3n positiva y un tanto materialista, heredadas de la \u00e9poca pre-filos\u00f3fica, de Homero y de la primitiva religi\u00f3n griega. En Homero, cuando se reconoce la distinci\u00f3n entre alma y cuerpo, el alma apenas se concibe como poseedora de una existencia sustancial propia. Separada del cuerpo, es solo una sombra, incapaz de una vida en\u00e9rgica. Los fil\u00f3sofos hicieron algo para corregir esta visi\u00f3n. La escuela m\u00e1s temprana fue el hilozo\u00edsmo; \u00e9stos concibieron el alma como un tipo de fuerza c\u00f3smica, y le atribuyeron la animaci\u00f3n de toda la naturaleza. Cualquier fuerza natural podr\u00eda llamarse psique: as\u00ed Tales usa este t\u00e9rmino para la fuerza atractiva del im\u00e1n, y similar lenguaje es usado tambi\u00e9n por Anax\u00e1goras y Dem\u00f3crito. Con ellos podemos comparar las teor\u00edas de la \u00abmente-material\u00bb y el pan-psiquismo de ciertos cient\u00edficos modernos. Otros fil\u00f3sofos describieron de nuevo la naturaleza del alma en t\u00e9rminos de sustancia. Anaximandro le da una constituci\u00f3n aeriforme, Her\u00e1clito la describe como un fuego. El pensamiento fundamental es el mismo. El \u00e9ter c\u00f3smico o el fuego es el m\u00e1s sutil de los elementos, la llama nutritiva que imparte calor, vida, sentido e inteligencia a todas las cosas en sus diferentes grados y clases. El pitagorismo ense\u00f1\u00f3 que el alma es una armon\u00eda, su esencia consiste en las perfectas proporciones matem\u00e1ticas que son la ley del universo y la m\u00fasica de las esferas celestiales. Con esta doctrina se combin\u00f3, seg\u00fan Cicer\u00f3n, la creencia en un mundo espiritual universal del que se derivan todas las almas particulares.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas estas teor\u00edas tempranas eran de car\u00e1cter cosmol\u00f3gico en lugar de psicol\u00f3gico. La teolog\u00eda, la f\u00edsica y la psicolog\u00eda todav\u00eda no se diferenciaban. S\u00f3lo con la aparici\u00f3n de la dial\u00e9ctica y el creciente reconocimiento del problema del saber, pudo ser posible una teor\u00eda genuinamente psicol\u00f3gica. En Plat\u00f3n, los dos puntos de vista, el cosmol\u00f3gico y el epistemol\u00f3gico, se encuentran combinados. As\u00ed en el \u00abTimeo\u00bb (p\u00e1g. 30) encontramos un relato derivado de fuentes pitag\u00f3ricas del origen del alma. Primero el mundo-an\u00edmico se crea seg\u00fan las leyes de la simetr\u00eda matem\u00e1tica y la concordia musical. Est\u00e1 compuesto de dos elementos, un elemento de \u00abigualdad\u00bb (tauton), correspondiente al orden universal e inteligible de verdad y otro elemento de distinci\u00f3n o \u00abdiferencia\u00bb (thateron), correspondiendo al mundo de la existencia sensible y particular. El alma humana individual se construye en el mismo plan. A veces, como en \u00abFedro\u00bb, Plat\u00f3n ense\u00f1a la doctrina de la pluralidad de almas (cf. la alegor\u00eda muy conocida del auriga y los dos corceles en ese di\u00e1logo). El alma racional se localiza en la cabeza, el alma pasional o animosa en el pecho, el alma de las concupiscencias en el abdomen. En \u201cLa Rep\u00fablica\u00bb, en lugar del alma triple, encontramos la doctrina de tres elementos dentro de la una unidad compleja del alma. La cuesti\u00f3n de la inmortalidad fue un elemento principal de las especulaciones de Plat\u00f3n. Su relato del origen del alma en \u00abTimeo\u00bb lo lleva a negar la inmortalidad intr\u00ednseca incluso del mundo-an\u00edmico, y a admitir s\u00f3lo una inmortalidad condicional a la buena voluntad de Dios. En \u00abFedro\u00bb el argumento principal para la inmortalidad del alma est\u00e1 basado en la naturaleza del conocimiento intelectual interpretada por la teor\u00eda de la reminiscencia; esto, por supuesto, implica la preexistencia del alma y quiz\u00e1s en estricta l\u00f3gica su preexistencia eterna. Hay tambi\u00e9n un argumento sobre la necesaria participaci\u00f3n del alma en la idea de la vida que, se argumenta, hace imposible la idea de su extinci\u00f3n. Las distintas l\u00edneas de argumentaci\u00f3n no se armonizan en Plat\u00f3n en ning\u00fan lugar (ver INMORTALIDAD). La doctrina plat\u00f3nica tendi\u00f3 a un transcendentalismo extremo. El alma y cuerpo son distintos \u00f3rdenes de la realidad, y la existencia corporal involucra un tipo de violencia a la parte superior de nuestra naturaleza compuesta. El cuerpo es la \u00abprisi\u00f3n\u00bb, la \u00abtumba\u00bb, o incluso, cuando algunos plat\u00f3nicos lo expresaron m\u00e1s tarde, el \u00abinfierno\u00bb del alma. En Arist\u00f3teles este error se evita. Su definici\u00f3n del alma como \u00abla primera entelequia de un cuerpo f\u00edsico organizado que posee potencialmente la vida\u00bb, enfatiza la proximidad de la uni\u00f3n de alma y cuerpo. La dificultad en su teor\u00eda es determinar qu\u00e9 grado de distinci\u00f3n o separaci\u00f3n material del cuerpo ser\u00e1 concedido al alma humana. \u00c9l reconoce el elemento espiritual totalmente en el pensamiento y describe el \u00abintelecto activo \u00bb (nous poetikos) como \u00abseparado e impasible\u00bb, pero la relaci\u00f3n precisa de este intelecto activo con la mente individual es una cuesti\u00f3n desesperadamente oscura en la psicolog\u00eda de Arist\u00f3teles. (Ver INTELECTO; MENTE.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estoicos ense\u00f1aron que toda la existencia es material, y describieron el alma como una respiraci\u00f3n que impregna el cuerpo. Tambi\u00e9n lo llamaron Divino, una part\u00edcula de Dios (apospasma tou theu) estaba compuesto por la materia m\u00e1s refinada y et\u00e9rea. Reconocieron ocho partes distintas del alma:\n<\/p>\n<ul>\n<li> la raz\u00f3n gobernante (to hegemonikon) <\/li>\n<li> los cinco sentidos; <\/li>\n<li> los poderes procreadores. <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Negaron la inmortalidad absoluta; la inmortalidad relativa, al final, con la conflagraci\u00f3n y destrucci\u00f3n universal de todas las cosas, algunos de ellos (v.g. Cleantes y Crisipo) la admitieron en el caso del hombre sabio; otros, como Panetio y Posidonio, negaron incluso \u00e9sta, argumentando que, como el alma empez\u00f3 con el cuerpo, as\u00ed debe acabar con \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El epicureismo acept\u00f3 la teor\u00eda atomista de Leucipo y Dem\u00f3crito. El alma consiste en los \u00e1tomos de grano m\u00e1s fino del universo, m\u00e1s fino incluso que los del viento y el calor a los que se asemeja: de ah\u00ed la facilidad exquisita de los movimientos del alma en los pensamientos y sensaciones. Los \u00e1tomos- alma, sin embargo, no podr\u00edan ejercer sus funciones si no se mantuvieron unidos por el cuerpo. Es \u00e9ste el que da forma y consistencia al grupo. Si se destruye, los \u00e1tomos escapan y la vida se disuelve; si se da\u00f1a, parte del alma se pierde, y debe quedar suficiente para mantener la vida. La versi\u00f3n lucreciana del epicuresmo distingue entre animus y anima: la \u00faltima s\u00f3lo es el alma en sentido biol\u00f3gico, la anterior es la superior, el principio director (to hegemonikon) en la terminolog\u00eda estoica cuya sede es el coraz\u00f3n, el centro de la vida cognoscitiva y emocional.\n<\/p>\n<h2>El Alma en el Pensamiento Cristiano<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La filosof\u00eda greco-romana no hizo grandes progresos en la doctrina sobre el alma en el tiempo que precede inmediatamente a la era cristiana. Ninguna de las teor\u00edas existentes hab\u00eda encontrado la aceptaci\u00f3n general, y en la literatura de la \u00e9poca predomina un esp\u00edritu ecl\u00e9ctico casi semejante al escepticismo. De la disputa y fusi\u00f3n de corrientes en este momento, son el mejor ejemplo los trabajos de Cicer\u00f3n. En la cuesti\u00f3n del alma, es, por turnos, plat\u00f3nico y pitag\u00f3rico, al mismo tiempo confiesa que las escuelas estoica y epic\u00farea tienen para \u00e9l cada una atracci\u00f3n. As\u00ed estaba la cuesti\u00f3n en occidente al alba de la Cristiandad. En los c\u00edrculos jud\u00edos prevalec\u00eda una cierta incertidumbre. Los saduceos eran materialistas, negando la inmortalidad y toda existencia espiritual. Los fariseos mantuvieron estas doctrinas, agregando la creencia en la preexistencia y transmigraci\u00f3n. La psicolog\u00eda de los rabinos se basa en los Libros Sagrados, particularmente el relato de la creaci\u00f3n del hombre en el G\u00e9nesis. Se usan tres t\u00e9rminos para el alma: nephesh, nuah y neshamah; el primero fue tomado para referirse a la naturaleza animal y vegetativa, el segundo al principio \u00e9tico, el tercero a la inteligencia completamente espiritual. De todos modos, es evidente que a lo largo del Antiguo Testamento se afirma o deduce la realidad distinta del alma. Una contribuci\u00f3n importante al pensamiento jud\u00edo m\u00e1s tard\u00edo fue la entrada en \u00e9l del platonismo a trav\u00e9s de Filo de Alejandr\u00eda. Ense\u00f1\u00f3 el origen inmediatamente divino del alma, su preexistencia y transmigraci\u00f3n; contrapone el pneuma, o esencia espiritual, con el alma propiamente, la fuente de los fen\u00f3menos vitales que reside en la sangre; finalmente reaviv\u00f3 el viejo dualismo plat\u00f3nico, atribuyendo el origen del pecado y el mal a la uni\u00f3n del esp\u00edritu con la materia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue en el cristianismo cuando, despu\u00e9s de muchos siglos de forcejeo, se aplic\u00f3 la cr\u00edtica a las diferentes psicolog\u00edas de la antig\u00fcedad, y de entre los elementos esparcidos se enfoc\u00f3 la verdad. La tendencia de la ense\u00f1anza de Cristo era centrar todo el inter\u00e9s en el lado espiritual de la naturaleza de hombre; la salvaci\u00f3n o p\u00e9rdida del alma son el gran problema de la existencia. El lenguaje del Evangelio es popular, no t\u00e9cnico. Psique y pneuma se usan indiferentemente, o para el principio de vida natural o para el esp\u00edritu en sentido estricto. El cuerpo y alma son reconocidos como un dualismo y contrastan sus valores: \u201cNo teng\u00e1is miedo de los que pueden matar el cuerpo . . sino temed al que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En San Pablo encontramos empleada una fraseolog\u00eda m\u00e1s t\u00e9cnica con gran consistencia. Psique se destina ahora a la vida completamente natural; pneuma a la vida religiosa sobrenatural, el principio de la cual es el Esp\u00edritu Santo, morando y obrando en el coraz\u00f3n. La oposici\u00f3n de carne y esp\u00edritu se acent\u00faa de nuevo (Romanos 1 18, etc.). Esta corriente paulina, presentada a un mundo todav\u00eda predispuesto en favor de un dualismo cuasi-plat\u00f3nico, ocasion\u00f3 uno de los m\u00e1s tempranos errores extendidos entre los escritores cristianos -la doctrina de la Tricotom\u00eda-. Seg\u00fan est\u00e1, el hombre, el perfecto hombre (teleios) consiste en tres partes: el cuerpo, el alma, el esp\u00edritu (soma, psique, pneuma). El cuerpo y alma vienen por generaci\u00f3n natural; el esp\u00edritu se da exclusivamente al cristiano regenerado. As\u00ed, la \u00abnueva vida\u00bb de la que San. Pablo habla, es concebida por algunos como una entidad sobrea\u00f1adida, un modo de superalma, que sublima al \u00abhombre\u00bb natural en una especie superior. Esta doctrina se dividi\u00f3 en diferentes corrientes gn\u00f3sticas. Los gn\u00f3sticos divid\u00edan al hombre en tres clases:\n<\/p>\n<ul>\n<li> pneumaticosi o espirituales, <\/li>\n<li> psiquicos o animales, <\/li>\n<li> h\u00edlicos o terrenales. <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">A cada clase atribuyeron un origen y destino diferente. El espiritual es de la semilla de Achemoth, y est\u00e1 destinado a regresar a donde hab\u00edan surgido&#8211;a saber, al pleroma. Incluso en esta vida, est\u00e1n exentos de la posibilidad de una ca\u00edda desde su alta vocaci\u00f3n; se mantienen, por consiguiente, sin ninguna necesidad de buenas obras y no tiene nada que temer de las contaminaciones del mundo y de la carne. Esta clase abarca, naturalmente, a los propios gn\u00f3sticos. Los ps\u00edquicos est\u00e1n en un nivel m\u00e1s bajo: tienen capacidades para la vida espiritual, que ellos deben cultivar con las buenas obras. Se mantienen en un nivel intermedio, y puede subir al espiritual o hundirse al nivel de h\u00edlicos. En esta categor\u00eda est\u00e1 totalmente incluida la Iglesia cristiana Por \u00faltimo, las almas terrenales son meramente una emanaci\u00f3n material, sin m\u00e1s destin\u00f3 que perecer: la materia de que est\u00e1n compuestos es incapaz de salvaci\u00f3n (me gar einai ten hylen dektiken soterias). Este nivel abarca a las multitudes de hombres meramente carnales o paaganos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos rasgos llaman la atenci\u00f3n en este primer ensayo hacia una completa antropolog\u00eda de la Iglesia Cristiana:\n<\/p>\n<ul>\n<li> Se atribuye una espiritualidad extrema al \u201cperfecto\u00bb; <\/li>\n<li> La inmortalidad est\u00e1 condicionada para la segunda clase de almas, no un atributo intr\u00ednseco de todas las almas. <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es probable que originalmente los t\u00e9rminos pneumaticos, ps\u00edquicosi e h\u00edlicos denotaran elementos observados en todas las almas y que fue s\u00f3lo por un pensamiento posterior por el que fueran empleados, seg\u00fan el predominio respectivo de estos elementos en diferentes casos, para representar clases supuestamente reales de hombres. La doctrina de los cuatro temperamentos y el ideal estoico del Hombre Sabio aportan un paralelismo para la personificaci\u00f3n de cualidades abstractas. La genuina verdad del Cristianismo, expresado por los Padres de los primeros siglos, rechaz\u00f3 el gnosticismo. La atribuci\u00f3n a una criatura de una naturaleza completamente espiritual, y la demanda de una existencia inmortal afirmada como un estricto privilegio \u201cde jure\u201d en el caso de los \u00abperfectos\u00bb, parece una invasi\u00f3n, por su parte, en los atributos incomunicables de Dios. La teor\u00eda de la Emanaci\u00f3n tambi\u00e9n fue vista como una detracci\u00f3n de la dignidad de la naturaleza Divina Por esta raz\u00f3n, San Justino, suponiendo que la doctrina de la inmortalidad natural implica, l\u00f3gicamente, la existencia eterna, la rechaza, haciendo de este atributo (como Plat\u00f3n en el \u00abTimeo\u00bb) algo dependiente de la libre voluntad de Dios; al mismo tiempo afirma sencillamente la inmortalidad de facto de toda alma humana. La doctrina de la conservaci\u00f3n, como complemento necesario de la creaci\u00f3n, no estaba todav\u00eda elaborada. Incluso en la filosof\u00eda Escol\u00e1stica, que afirma la inmortalidad natural, se admite la posibilidad abstracta de la aniquilaci\u00f3n a trav\u00e9s de una acci\u00f3n del poder absoluto de Dios. De modo semejante, Tatiano niega la simplicidad del alma, afirmando que la simplicidad absoluta pertenece exclusivamente a Dios. Todos los otros seres, sosten\u00eda, est\u00e1n compuestos de materia y esp\u00edritu. Aqu\u00ed de nuevo, ser\u00eda precipitado deducir una acusaci\u00f3n de materialismo. Muchos de estos escritores no distinguieron entre la corporeidad en el sentido estricto y la corporeidad como un requisito necesario o af\u00edn a lo natural. As\u00ed el alma deber\u00eda ser incorp\u00f3rea m\u00e1s requerir\u00eda todav\u00eda de un cuerpo como condici\u00f3n de su existencia. En este sentido San Ireneo atribuye un cierto \u00abcar\u00e1cter corp\u00f3reo\u201d al alma; \u00e9l la representa adoptando la forma del cuerpo, como el agua adopta la forma del vaso que la contiene. Al mismo tiempo, ense\u00f1a de modo bastante expl\u00edcito la naturaleza incorporal del alma. Tambi\u00e9n utiliza a veces lo que parece ser el lenguaje de los Tricotomistas, como cuando dice que, en la Resurrecci\u00f3n, cada hombre tendr\u00e1 su propio cuerpo, alma, y esp\u00edritu. Pero tal interpretaci\u00f3n es imposible viendo la totalidad de su posici\u00f3n con respecto a la controversia del gnosticismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El dudoso lenguaje de estos escritores s\u00f3lo puede entenderse respecto al sistema al que ellos se estaban oponiendo. Asignando una literal divinidad a una cierta peque\u00f1a aristocracia de almas, el gnosticismo desech\u00f3 la doctrina de la Creaci\u00f3n y la concepci\u00f3n cristiana de la relaci\u00f3n de Dios con el hombre. En el otro lado, el dualismo extremo de materia y esp\u00edritu, y su negaci\u00f3n a la materia (es decir la carne) de toda la capacidad para las influencias espirituales, implic\u00f3 el rechazo de doctrinas cardinales como la Resurrecci\u00f3n del Cuerpo e incluso de la propia Encarnaci\u00f3n en cualquier sentido. Un maestro ortodoxo ten\u00eda que enfatizar:\n<\/p>\n<ul>\n<li> la distinci\u00f3n entre el alma y Dios y su sometimiento a \u00c9l. <\/li>\n<li> sus afinidades con la materia. <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las dos verdades contrarias \u2013la de la afinidad del alma con la naturaleza Divina y su distinci\u00f3n radical de la materia, estaban preparadas para ser oscurecidas en la comparaci\u00f3n. Fue despu\u00e9s y muy gradualmente, con el desarrollo de la doctrina de la gracia, con el reconocimiento m\u00e1s pleno del orden sobrenatural como tal y la comprensi\u00f3n de la Persona y Oficio del Esp\u00edritu Santo, el que los diferentes errores relacionados con el pneuma dejaron de ser un tropiezo para la psicolog\u00eda cristiana. En efecto, errores similares han acompa\u00f1ado a casi todas las formas heterodoxas de iluminismo y misticismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tratado de Tertuliano \u201cDe Anima\u00bb ha sido llamado el primer cl\u00e1sico cristiano propiamente de psicolog\u00eda. El autor se propone mostrar el fracaso de todas las filosof\u00edas para dilucidar la naturaleza del alma, y sostiene de un modo elocuente que solo Cristo puede ense\u00f1ar la verdad a la humanidad en estas cuestiones. Su propia doctrina, sin embargo, es sencillamente el materialismo refinado de los estoicos, apoyada por argumentos de medicina y fisiolog\u00eda y por interpretaciones ingeniosas de Escritura, en las que el inevitable materialismo del lenguaje es usado para establecer un materialismo metaf\u00edsico. Tertuliano es el fundador de la teor\u00eda del Traducianismo que hacer surgir el alma racional ex traduce, es decir, procreada por el alma del padre. Para Tertuliano \u00e9sta era una consecuencia necesaria de materialismo. Escritores posteriores encontraron en la doctrina una explicaci\u00f3n conveniente de la transmisi\u00f3n de pecado original. San Jer\u00f3nimo dice que en su tiempo era la doctrina com\u00fan en occidente. Los te\u00f3logos la han abandonado sin embargo en el favor del Creacionismo, que parece comprometer la espiritualidad del alma. Or\u00edgenes ense\u00f1\u00f3 la preexistencia del alma. La vida terrestre es un castigo y un remedio para el pecado prenatal. El \u00abalma\u00bb es propiamente el esp\u00edritu degradado: la carne es una condici\u00f3n de alienaci\u00f3n y cautiverio (cf. Coment. ad Rom 1, 18). El Esp\u00edritu, sin embargo, el esp\u00edritu finito, s\u00f3lo puede existir en el cuerpo, aunque de una naturaleza gloriosa y et\u00e9rea.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El neoplatonismo, que a trav\u00e9s de San Agust\u00edn contribuy\u00f3 mucho a la filosof\u00eda espiritual, a lo largo de este per\u00edodo, como el gnosticismo, usa las emanaciones. El primitivo y eterno Uno engendra por emanaci\u00f3n el nous (inteligencia); y del nous a su vez brota la psique (el alma), que es la imagen del nous pero distinto de \u00e9l. La materia es todav\u00eda una emanaci\u00f3n posterior. El alma tiene relaci\u00f3n con ambos extremos de la escala de la realidad, y su perfecci\u00f3n descansa en el regreso a la Divina Unidad de la que proviene. En todo, el neo-platonismo reconoci\u00f3 la primac\u00eda absoluta del alma con respecto al cuerpo. As\u00ed, la mente siempre es activa, incluso en el sentido de la &#8211;percepci\u00f3n&#8211; es el cuerpo el que es pasivamente afectado por los est\u00edmulos externos. Semejantemente Plotino prefiere decir que es el cuerpo el que est\u00e1 en el alma y no a la inversa: y parece haber sido el primero en concebir una manera peculiar de la situaci\u00f3n de la alma como una presencia no dividida y universal que satura el organismo (tota in toto et tota in singulis partibus). Es imposible dar m\u00e1s que una breve pincelada sobre la psicolog\u00eda de San Agust\u00edn. Sus contribuciones a todas las ramas de la ciencia fueron inmensas; los sentidos, las emociones, imaginaci\u00f3n, memoria, la voluntad y el intelecto- los explor\u00f3 todos, y no hay casi ning\u00fan desarrollo subsiguiente de importancia que \u00e9l no anticipara. Es el fundador del m\u00e9todo introspectivo. Noverim Te, noverim me, hubo una aspiraci\u00f3n intelectual no menor que devota con \u00e9l. Lo que sigue son quiz\u00e1s los puntos principales para nuestro actual prop\u00f3sito:\n<\/p>\n<ul>\n<li> opone cuerpo y alma en el campo de la distinci\u00f3n irreducible de pensamiento y extensi\u00f3n (cf. DESCARTES). San Agust\u00edn, sin embargo, pone m\u00e1s carga en las actividades volitivas que lo hicieron los Idealistas franceses. <\/li>\n<li> Como contra los maniqueos, afirma siempre el valor y la dignidad del cuerpo. Hace del alma, como Arist\u00f3teles la causa final del cuerpo. Como Dios es la Bondad o Summum Bonum del alma, as\u00ed es de buena el alma para el cuerpo. <\/li>\n<li> El origen del alma est\u00e1 quiz\u00e1s m\u00e1s all\u00e1 de nuestro conocimiento. Nunca se decidi\u00f3 definitivamente entre traducianismo y creacionismo. <\/li>\n<li> Considerando su espiritualidad, es muy expl\u00edcito, pero interesante, como indicaci\u00f3n de las sutilezas f\u00fatiles del momento, encontrarlo advirtiendo a un amigo contra la controversia en de la corporeidad del alma, viendo que el t\u00e9rmino\u00bbcorpus\u201d era usado en muchos sentidos diferentes. \u00abCorpus, non caro\u201d es su propia descripci\u00f3n del cuerpo ang\u00e9lico. <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">La psicolog\u00eda medieval antes del reavivamiento de aristot\u00e9lico estaba afectada por el neoplatonismo, Agustinianismo, y las influencias m\u00edsticas derivadas de los trabajos de pseudo-Dionisio. Esta fusi\u00f3n a veces produjo, de forma notable en Escoto Er\u00ed\u00fagena, una teor\u00eda pante\u00edsta del alma. Toda existencia individual es por tanto el desarrollo de la vida Divina en la que todas las cosas est\u00e1n destinadas a ser reasumidas. Los comentaristas \u00e1rabes, Averroes y Avicena, hab\u00edan interpretado la psicolog\u00eda de Arist\u00f3teles en un sentido pante\u00edsta. Santo Tom\u00e1s, con el resto de los escol\u00e1sticos, rectifican esta parte de la tradici\u00f3n aristot\u00e9lica, aceptando el resto sin importantes modificaciones. La doctrina de Santo Tom\u00e1s es brevemente como sigue:\n<\/p>\n<ul>\n<li> el alma racional, que es una con el principio sensible y vegetativo, es forma sustancial del cuerpo. Esto fue definido como doctrina de la fe por el Concilio de Viena de 1311; <\/li>\n<li> el alma es una sustancia, pero una sustancia incompleta, p.e. tiene una aptitud natural y una exigencia de existir en el cuerpo, junto con el que constituye la unidad sustancial de la naturaleza humana; <\/li>\n<li> aunque connaturalmente relacionada con el cuerpo, es en s\u00ed completamente simple, es decir de una naturaleza inabarcable y espiritual. No est\u00e1 totalmente inmersa en la materia, sus funciones superiores son intr\u00ednsecamente independientes del organismo; <\/li>\n<li> el alma racional se origina por una especial creaci\u00f3n en el momento en que el organismo est\u00e1 suficientemente desarrollado para recibirla. En la primera fase del desarrollo embrionario, el principio vital tiene poderes meramente vegetativos; entonces una alma sensible entra en el ser, educida de las potencias desarrolladas del organismo \u2013 m\u00e1s tarde, es reemplazada por el alma racional perfecta que es esencialmente inmaterial y para la que se precisa un acto creativo especial. Muchos te\u00f3logos modernos han abandonado este \u00faltimo punto de la ense\u00f1anza de Santo Tom\u00e1s y mantienen que el alma totalmente racional es infusa en el embri\u00f3n en el primer momento de su existencia. <\/li>\n<\/ul>\n<h2>El Alma en el Pensamiento Moderno<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las especulaciones modernas respecto del alma han tomado dos direcciones principales, Idealismo y Materialismo. El agnosticismo no precisa ser contado como una tercera respuesta distinta a la cuesti\u00f3n desde que, de hecho, todos los actuales agn\u00f3sticos reconocen f\u00e1cilmente estar a favor de una u otra de las mencionadas. El Idealismo y el Materialismo en la filosof\u00eda actual se unen en el Monismo que probablemente es el sistema m\u00e1s influyente fuera de la Iglesia cat\u00f3lica.\n<\/p>\n<h3>Historia<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Descartes concibi\u00f3 el alma como sustancia esencialmente pensante (es decir, consciente) y el cuerpo como sustancia esencialmente extensa. Los dos son as\u00ed realidades absolutamente dispares, sin conexi\u00f3n vital entre ellas. Esto est\u00e1 significativamente remarcado por su teor\u00eda de la localizaci\u00f3n del alma en el cuerpo. Al contrario de los escol\u00e1sticos \u00e9l la confina a un solo punto&#8211;la gl\u00e1ndula pineal&#8211; que se supone controla los diferentes \u00f3rganos y m\u00fasculos a trav\u00e9s de los \u00abesp\u00edritus animados\u00bb, un tipo de fluidos que circula a trav\u00e9s del cuerpo. As\u00ed, por no decir m\u00e1s, las funciones biol\u00f3gicas del alma son realizadas de un modo muy remoto e indirecto, y fueron reducidas posteriormente casi a la nulidad: la vida inferior fue violentamente apartada de la superior y reducida a un simple mecanismo. En la teor\u00eda cartesiana los animales son meramente aut\u00f3matas. \u00danicamente por intervenci\u00f3n Divina es posible la acci\u00f3n entre el alma y el cuerpo. Los Ocasionalistas fueron m\u00e1s all\u00e1 negando toda posible interacci\u00f3n y haciendo de la correspondencia entre ambos tipos de actos, un puro resultado de la acci\u00f3n de Dios. La teor\u00eda de Leibniz de la Armon\u00eda Preestablecida se niega, de un modo similar a admitir cualquier relaci\u00f3n \u00ednter causal. La m\u00f3nada superior (el alma) y la suma de m\u00f3nadas inferiores que van a constituir el cuerpo, son como dos relojes construidos con un arte perfecto para estar siempre de acuerdo. Indican lo mismo, pero independientemente: son todav\u00eda dos relojes, no uno. Este torpe dualismo fue completamente abandonado por Spinoza. Para \u00e9l no hay sino una, sustancia infinita, de la que el pensamiento y la extensi\u00f3n son s\u00f3lo atributos. El pensamiento comprende la extensi\u00f3n y este mismo hecho muestra que en el origen hay uno que lo comprende todo. La supuesta distinci\u00f3n irreducible es transcendida: ni alma ni cuerpo son sustancias, pero cada uno es una propiedad de la \u00fanica sustancia. Cada uno en su esfera es imagen del otro. \u00c9ste es el significado de la definici\u00f3n, \u00abel Alma es la Idea del Cuerpo.\u00bb El alma es la imagen, dentro de la esfera del atributo de pensamiento, de la particular forma del atributo de la extensi\u00f3n que llamamos cuerpo. Este fue el destino del cartesianismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El idealismo ingl\u00e9s tuvo un curso diferente. Berkeley hab\u00eda empezado negando la existencia de la sustancia material, que redujo meramente a una serie de impresiones en la mente sensible. La mente es la \u00fanica sustancia. Hume finaliz\u00f3 el argumento disolviendo a la misma mente en sus fen\u00f3menos, una incoherente colecci\u00f3n de \u00abimpresiones e ideas\u00bb. La escuela Sensista (Condillac etc.) y los asociacionistas (Hartley, los Mills y Bain) continuaron de modo similar considerando que la mente estaba constituida por sus fen\u00f3menos o \u00abestados\u00bb, y el crecimiento de la psicolog\u00eda positiva moderna ha tendido a animar esta actitud. Pero apoyarse en el Fenomenalismo como teor\u00eda es imposible, como sus m\u00e1s h\u00e1biles defensores han visto por s\u00ed mismos. As\u00ed J.S. Mill, mientras describe la mente como meramente \u00abuna serie [p.e de fen\u00f3menos conscientes] consciente de s\u00ed mismo como serie\u00bb, se obliga a admitir que esta concepci\u00f3n implica una paradoja irresoluble. De nuevo, la afirmaci\u00f3n de W. James de que \u201cel pensamiento pasajero es en s\u00ed el Pensador\u00bb que \u00abdestina\u00bb todos los pensamientos pasados al \u00abarroyo de la conciencia\u00bb, simplemente cierra la cuesti\u00f3n. Seguramente hay algo que en su giro \u00abdestina\u00bb los pensamientos pasajeros y el arroyo entero de los pensamientos pasados y futuros, por suerte; p.e., la timidez, la autoafirmaci\u00f3n del \u201cYo\u201d el sustancial final de nuestra vida mental. Para ser en este sentido \u00abel monarca que todo lo vigila\u00bb en la observaci\u00f3n introspectiva y en la reflexiva autoconciencia, para apropiarse sin ser apropiado por nadie, para ser el due\u00f1o genuino de una cierta secci\u00f3n limitada de la realidad (el arroyo de la conciencia), esto es ser una persona libre y soberana (aunque finita), una sustancia espiritual en el lenguaje de la metaf\u00edsica cat\u00f3licas.\n<\/p>\n<h3>Cr\u00edtica<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La discusi\u00f3n anterior anticipa en parte nuestra cr\u00edtica del Materialismo (vease). El padre de Materialismo moderno es Hobbes que acept\u00f3 la teor\u00eda de Epicureo y redujo todos los esp\u00edritus o a fantasmas de la imaginaci\u00f3n o a materia en un estado altamente enrarecido. Esta teor\u00eda no necesita que nos detengamos aqu\u00ed. Despu\u00e9s el Materialismo tiene tres fuentes principales:\n<\/p>\n<ul>\n<li> Los f\u00edsicos newtonianos que ense\u00f1aron a los hombres a considerar la materia no como inerte y pasiva, sino como un instinto con fuerza. \u00bfPor qu\u00e9 la vida y la conciencia no pueden estar entre sus potencias inexploradas? (Priestley, Tyndall, etc.) El propio Tyndall proporciona la respuesta admitiendo que el abismo que separa los hechos ps\u00edquicos de los fen\u00f3menos materiales es \u00abintelectualmente intransitable.\u00bb Otros escritores que hacen del pensamiento una mera \u201csecreci\u00f3n del cerebro\u00bb o una \u00abfosforescencia\u00bb de su sustancia (Vogt, Moleschott) a los que simplemente podemos ignorar. En respuesta al Materialismo m\u00e1s serio, los fil\u00f3sofos espiritualistas necesitan \u00fanicamente reafirmar lo que los mismos materialistas admiten, que hay un abismo intransitable entre las dos clases de hechos. <\/li>\n<li> Los psicof\u00edsicos, como ellos alegan, ense\u00f1an la dependencia m\u00e1s diminuta de las funciones mentales sobre los estados cerebrales. Los dos \u00f3rdenes de hechos son, por consiguiente, absolutamente continuos, y, aunque pueden ser superficialmente todav\u00eda diferentes, ser\u00e1n despu\u00e9s de todo radicalmente uno. Los fen\u00f3menos mentales pueden llamarse epifen\u00f3meno o subproducto de la fuerza material (Huxley). La respuesta es igual que antes. No hay ninguna analog\u00eda para un epifen\u00f3meno que est\u00e1 separado por un \u00ababismo intransitable\u201d de la serie causal a la que pertenece. El t\u00e9rmino es, de hecho, un subterfugio verbal nada m\u00e1s. El \u00fanico principio leg\u00edtimo en tales argumentos es el principio de que la distinci\u00f3n esencial o \u00abintransitable\u00bb, realmente, s\u00f3lo puede ser explicada por distinciones similares en la causa. \u00c9ste es el principio en el que descansa el Dualismo, como lo hemos expuesto. El encontrar meramente las relaciones, cercanas sin embargo, entre los hechos mentales y los fisiol\u00f3gicos no nos acerca un mil\u00edmetro a trascender este dualismo. S\u00f3lo enriquece y ampl\u00eda nuestro concepto de \u00e9l. La compenetraci\u00f3n mutua de alma y cuerpo en sus actividades es simplemente lo qu\u00e9 la filosof\u00eda cat\u00f3lica (anticip\u00e1ndose a la ciencia positiva) hab\u00eda ense\u00f1ado durante siglos. El hombre es dos en uno, una divisible pero vital unidad. <\/li>\n<li> El evolucionismo investiga para explicar el origen del alma desde fuerzas meramente materiales. El esp\u00edritu no es la base y principio; m\u00e1s bien es la \u00faltima eflorescencia del Cosmos. \u00bfSi preguntamos entonces \u00abque fue la base original sobre la que el esp\u00edritu y todas las cosas surgieron\u201d? nos dicen que era el Desconocido (Spencer). Este sistema debe tratarse como el materialismo monista. La respuesta a \u00e9l es que, como el resultado del Desconocido tiene un car\u00e1cter espiritual, el propio Desconocido (asumiendo su realidad) debe ser espiritual. <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Generalmente los sistemas monisticos pertenecen m\u00e1s bien, para discutirlos, a la cosmolog\u00eda. Nosotros nos posesionamos en la conciencia de una personalidad individual, cuya conciencia es una liberaci\u00f3n distinta de nuestras m\u00e1s altas facultades, creciendo m\u00e1s y m\u00e1s expl\u00edcitamente con el fortalecimiento de nuestro ser moral e intelectual. Esta conciencia es enf\u00e1tica, en contra de las invenciones de una ilusoria raz\u00f3n abstracta, es afirmaci\u00f3n de la autosubsistencia (y al mismo tiempo la finitud) de nuestro ser, es decir declara que somos independientes ya que nosotros somos de verdad personas o seres, no meros atributos ni adjetivos, mientras que, mostrando al mismo tiempo nuestras m\u00faltiples limitaciones, nos dirige a una Causa superior de la que depende nuestro ser.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed es la doctrina cat\u00f3lica sobre la naturaleza, unidad, sustancialidad, espiritualidad y origen del alma. Es el \u00fanico sistema consistente con la fe cristiana, y, debemos a\u00f1adir, moral, para el materialismo y el monismo eliminando l\u00f3gicamente sus or\u00edgenes. El anterior boceto hist\u00f3rico tambi\u00e9n habr\u00e1 servido mostrar otras ventajas que posee&#8211;a saber, que es con mucho el m\u00e1s comprensivo, y al mismo tiempo diferenciando, la s\u00edntesis de cualquier aspecto es mejor que en los sistemas rivales. Reconoce las condiciones f\u00edsicas de la actividad del alma con los materialistas, y su aspecto espiritual con los idealistas, mientras que con los monistas insiste en la unidad vital de la vida humana. Engloba los principios de antiguas especulaciones y est\u00e1 preparado para recibir y asimilar los frutos de las modernas investigaciones\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Maher, Michael, and Joseph Bolland. \u00abSoul.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 14. New York: Robert Appleton Company, 1912.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/14153a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Quique Sancho\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Enlaces relacionados con Alma<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n de Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] Nueva relacion, en un curioso, y mystico Romance, que contiene y declara las assechan\u00e7as con que el enemigo comun de nuestras almas procura divertirnos, hasta dar con ellas en el precipicio &#8230; a\u00f1o de 1714\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Coraz\u00f3n, Esp\u00edritu, Vida 1Sa 18:1 a de Jonat\u00e1n qued\u00f3 ligada con .. David Job 12:10 en su mano est\u00e1 el a de todo viviente Job 27:3 todo el tiempo que mi a est\u00e9 en m\u00ed Psa 16:10 porque no dejar\u00e1s mi a en el Seol, ni Psa 23:3 confortar\u00e1 mi a; me guiar\u00e1 por &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/alma\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abALMA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-804","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/804","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=804"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/804\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=804"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=804"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=804"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}