{"id":8053,"date":"2016-02-05T04:17:52","date_gmt":"2016-02-05T09:17:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/evolucion\/"},"modified":"2016-02-05T04:17:52","modified_gmt":"2016-02-05T09:17:52","slug":"evolucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/evolucion\/","title":{"rendered":"EVOLUCION"},"content":{"rendered":"<p>La teor\u00ed\u00ada materialista de la evoluci\u00f3n, sostiene que la materia es eterna, increada, y que las especies evolucionan desde las plantas hasta el hombre. Teor\u00ed\u00ada condenada, contraria a la Biblia, Ge.l y 2.<\/p>\n<p> La \u00abteor\u00ed\u00ada de evoluci\u00f3n de\u00ed\u00adsta\u00bb, sostiene que la materia fue \u00abcreada\u00bb por Dios, y su \u00abteor\u00ed\u00ada de la Evoluci\u00f3n\u00bb es v\u00e1lida, siempre que afirme que Dios \u00abcrea\u00bb cada alma de cada persona en particular.<\/p>\n<p> De todas formas, siempre hay que tener en cuenta que son \u00abteor\u00ed\u00adas\u00bb, no \u00abhechos cientificos\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>\u2020\u00a2Creaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[275]<\/p>\n<p>      Acci\u00f3n y efecto de cambiar o transformar una persona, una sociedad o un grupo humano a trav\u00e9s de diversas etapas o estadios.<\/p>\n<p>    Los grupos humanos han ido evolucionando desde estadios primitivos y animales, como queda patente en las exploraciones cient\u00ed\u00adficas. Y las personas humanas tambi\u00e9n van atravesando diversas etapas evolutivas que van desde el nacimiento hasta la muerte.<\/p>\n<p>    En ambos aspectos, antropol\u00f3gicos y psicol\u00f3gico, hay que estudiar los procesos evolutivos para entender al hombre.<\/p>\n<p>    Pero tambi\u00e9n se habla de evoluci\u00f3n o tras dimensiones no menos importantes, como cuando se alude a la Evoluci\u00f3n de la Iglesia, de la liturgia, de la moral o del dogma cristiano.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Por evoluci\u00f3n se entiende gen\u00e9rica mente todo proceso de transformaci\u00f3n de formas menos perfectas en formas m\u00e1s perfectas de vida, tanto en el plano c\u00f3smico como en el bio1\u00f3gico y en el antropo1\u00f3gico. Por eso, el evolucionismo indica en general una concepci\u00f3n o teor\u00ed\u00ada seg\u00fan la cual toda la realidad creada se caracteriza por una serie de dinamismos de crecimiento. Esto significa que tambi\u00e9n el hombre representa el punto de llegada de un proceso que parte de los organismos vivientes inferiores.<\/p>\n<p>En el origen de esta hip6tesis est\u00e1 el  trabajo cient\u00ed\u00adfico de J. B. P. de Monet de Lamarck (1744-1829) y de Ch. Darwin (1809-1882); este \u00faltimo, en su obra The Origin of Species (1859) propone una hip6tesis que contrasta con el relato b\u00ed\u00adblico: el hombre no es creado inmediatamente por Dios, sino que constituye el resultado de un proceso evolutivo.<\/p>\n<p>Se comprende f\u00e1cilmente que esta  hip6tesis no dejara indiferentes al Magisterio de la Iglesia y a los te61ogos; a lo largo del tiempo, han ido pasando de una actitud inicial de abierta hostilidad contra la hip6tesis evolucionista a una postura de valoraci\u00f3n m\u00e1s equilibrada de la misma e incluso de convivencia pac\u00ed\u00adfica.<\/p>\n<p>La dificultad de acoger la hip6tesis  evolucionista nac\u00ed\u00ada en el pasado del hecho de que aparece en claro contraste con algunos datos importantes de la fe eclesial, procedentes de la Escritura o elaborados por el Magisterio y la teolog\u00ed\u00ada. Por ejemplo, en el s\u00ed\u00adnodo de Colonia de 1860 se afirma que \u00abva totalmente en contra de las sagradas Escrituras y de la fe la opini6n de los que se atreven a afirmar que el hombre se deriva, en cuanto al cuerpo, de una naturaleza imperfecta a trav\u00e9s de una Aunque transformaci\u00f3n espont\u00e1nea\u00bb. .<\/p>\n<p>con algunas excepciones, siglo siendo  muy fuerte la desconfianza del Magisterio y de muchos te61ogos frente al evolucionismo, al menos hasta mediados del siglo xx. Un singular intento de aceptaci\u00f3n del paradigma evolucionista en teolog\u00ed\u00ada es el de P. Teilhard de Chardin (1881-1895); pero sus hip6tesis resultaron poco convincentes, tanto desde el punto de vista teo1\u00f3gico como desde la perspectiva de las ciencias naturales.<\/p>\n<p>Se va abriendo camino una valoraci\u00f3n m\u00e1s equilibrada y una acogida parcial de la hip6tesis evolucionista gracias a dos factores: a) con el paso del tiempo, ha dejado de presentarse como un elemento de propaganda materialista y atea; b) el desarrollo de los estudios b\u00ed\u00adblicos, que conduce a una interpretaci\u00f3n m\u00e1s madura de algunos textos de la Escritura. Una vez terminada la pol\u00e9mica y la contraposici\u00f3n entre ciencia y fe cristiana en la creaci\u00f3n, conscientes del propio \u00e1mbito de competencia y de los l\u00ed\u00admites de su misma reflexi\u00f3n, los te\u00f3logos pueden valorar con suficiente equilibrio los datos que ofrecen las ciencias naturales a prop\u00f3sito de la evoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Actualmente, la investigaci\u00f3n teol\u00f3gica ha llegado a las siguientes conclusiones: existen algunos elementos imprescindibles de la fe eclesial, que se basan en la revelaci\u00f3n y que han sido expresados por el Magisterio en su ense\u00f1anza. El primero se refiere a la creaci\u00f3n, que es obra de Dios; sobre el modo (de manera directa o bien dando impulso a un proceso evolutivo), no es posible apelar a la Escritura; en efecto, la Escritura no intenta ense\u00f1ar el modo, sino el hecho de que en el origen de la existencia de todas las criaturas est\u00e1 el Dios trascendente. Por eso, \u00abuna vez admitido el dato de fe incontrovertible, transmitido por Gn 1 -2, de que Dios es absolutamente trascendente y de que con su palabra lo ha llamado todo de la nada a la existencia, no constituye ning\u00fan problema el que haya podido insertar en el universo un dinamismo evolutivo que se extiende a cada uno de los vivientes, hasta el hombre\u00bb (A. Marranzini).<\/p>\n<p>El otro dato fundamental, que surge del relato b\u00ed\u00adblico y que es indiscutible para los creyentes, se refiere al hombre: el hombre ha sido querido por Dios como v\u00e9rtice de la creaci\u00f3n; a pesar de ser \u00abpariente\u00bb de la tierra, la criatura humana trasciende el orden de la vida org\u00e1nica y animal, debido a una acci\u00f3n especial de Dios para con \u00e9l y en virtud de la posesi\u00f3n de una dimensi\u00f3n espiritual (alma), que Dios le da expresa y directamente.<\/p>\n<p>Bajo esta luz puede conciliarse un cierto evolucionismo antropol\u00f3gico con el dato de fe. La Escritura quiere fundamentalmente transmitirnos este dato: el hombre (como var\u00f3n y mujer) es querido por Dios como criatura eminente y es llamado por \u00e9l a ser compa\u00f1ero inteligente y libre de un designio de salvaci\u00f3n: esto es posible en virtud de la singular condici\u00f3n del hombre mismo, que ha sido creado a imagen y semejanza de Dios y es lo que es en virtud de la ruah recibida del Creador.<\/p>\n<p>Pero una vez m\u00e1s, el modo de transmitirnos este dato est\u00e1 claramente condicionado por la culturas del autor humano del G\u00e9nesis; no pertenece a los intereses de la Escritura saber si Dios cre\u00f3 al hombre de manera directa o indirecta.<\/p>\n<p>Por lo que se refiere a la afirmaci\u00f3n de p\u00ed\u00ado XII sobre la creaci\u00f3n inmediata y de la nada del alma espiritual humana (cf. enc\u00ed\u00adclica Humani generis: DS 3896), hay que se\u00f1alar que lo que desea recordar &#8211; es precisamente la especial acci\u00f3n creadora, ejercida por Dios con el hombre; \u00e9ste no podr\u00e1 ser considerado nunca, por parte de los creyentes, como puro Fruto de un proceso evolutivo a partir de organismos inferiores o de un dinamismo de crecimiento de lo imperfecto a lo perfecto. Su presencia entre los seres creados es Fruto de una dimensi\u00f3n espiritual; no es Fruto de un desarrollo de orden biol\u00f3gico, sino que trasciende ontol\u00f3gicamente a este orden, a pesar de constituir con la dimensi\u00f3n corp\u00f3rea el \u00fanico sujeto humano (cf. alma &#8211; y cuerpo ).<\/p>\n<p>1.III G. M. Salvati Bibl.: A, Manzini, Evoluci\u00f3n, en NDT 1, 516 534; J de Fraine, La Biblia y el origen del hombre. Bilbao  1966: H. Haag &#8211; H. Haas &#8211; 1. Huerzeler, Evoluci\u00f3n y Biblia, Barcelona 1965; K. Rahner El problema de la hominizaci\u00f3n, Cristiandad, Madrid 1974; Ch. Montenat &#8211; L. Plateaux P. Roux, Para leer la creaci\u00f3n en la evoluci\u00f3n, Verbo Divino, Estella 1985.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Etimol\u00f3gicamente \u00abevoluci\u00f3n\u00bb (lat\u00edn <em>evolutio<\/em> = desplegar un rollo) se refiere a un proceso que envuelve la aparici\u00f3n de rasgos hasta ahora ocultos. En la biolog\u00eda puede referirse al desarrollo de (a) el embri\u00f3n (uso antiguo de la palabra) o (b) de la raza (uso moderno).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy se declara a menudo que en la evoluci\u00f3n (uso moderno), la verdadera novedad se levanta <em>de novo<\/em>. Pero, \u00bfc\u00f3mo y cu\u00e1ndo ocurre esto? La palabra evoluci\u00f3n se confunde ahora a menudo con una o m\u00e1s de las varias posibles respuestas a estas preguntas. As\u00ed, la evoluci\u00f3n puede significar: (1) \u00abgeneraci\u00f3n con modificaci\u00f3n\u00bb (Darwin) como un mero proceso de cambio; (2) generaci\u00f3n con modificaci\u00f3n como un proceso creativo, formas simples de vida que espont\u00e1neamente comienzan a ser m\u00e1s complejas; (3) como en (2) pero con la inferencia de que el proceso ocurre en una manera particular (p. ej., por la \u00absupervivencia de los m\u00e1s fuertes\u00bb); (4) como en (2) pero con la adici\u00f3n de que la materia sin vida espont\u00e1neamente lleg\u00f3 a tener vida; (5) como en (2) y posiblemente (4), no como un resultado de una fuerza residiendo dentro de la materia, sino como un resultado de una frecuente o continua intervenci\u00f3n de Dios (evoluci\u00f3n te\u00edsta) o alg\u00fan otro poder (cf. \u00abla evoluci\u00f3n\u00bb del autom\u00f3vil).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se levantan m\u00e1s posibilidades si se distinguen las partes del hombre. De esta manera, algunos sostienen que puede ser que el cuerpo y el alma del hombre evolucionaran, pero que Dios implant\u00f3 el esp\u00edritu o los poderes s\u00edquicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se observar\u00e1 que hablar de creer o no creer en la evoluci\u00f3n es altamente ambiguo.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La ense\u00f1anza b\u00edblica. La Escritura no da una respuesta clara a las cuestiones presentadas. En Gn. 1 y 2 se usan dos palabras: \u00abcreado\u00bb y \u00abhecho\u00bb. \u00abCreado\u00bb entendemos generalmente que significa \u00abcreado de la nada\u00bb, aunque esto es a veces discutido. Se afirma que Dios \u00abcre\u00f3 (<em>bar\u0101\u02be<\/em>) los cielos y la tierra, las criaturas que nadan, los p\u00e1jaros y al hombre; y que \u00abhizo\u00bb (<em>\u02bf\u0101\u015b\u0101h<\/em>) el firmamento, las bestias de la tierra, todo lo que se arrastra y, una vez m\u00e1s, al hombre. En el G\u00e9nesis se menciona primero la vida visible sobre la tierra: \u00abDijo Dios, produzca la tierra hierba verde \u2026 y fue as\u00ed\u00bb. Aqu\u00ed el lenguaje es semejante en forma a: \u00abJ\u00fantense las aguas \u2026 y fue as\u00ed\u00bb. En este \u00faltimo evento, por lo menos, las fuerzas naturales estaban trabajando. \u00bfPudieron ellas ser las responsables de la vida vegetal tambi\u00e9n? La pregunta queda lanzada.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existe la opini\u00f3n que el pasaje relata la prehistoria desde la posici\u00f3n de un observador imaginario. Ello explicar\u00eda por qu\u00e9 el sol, la luna y las estrellas se nos dice que son \u00abhechos\u00bb cuando el cielo (firmamento) brilla lo suficiente como para hacerse visible. Del mismo modo, esto explicar\u00eda el hecho de que se omitan las peque\u00f1as formas de vida del relato y que se mencionen los monstruos marinos debido a que eran m\u00e1s visibles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El G\u00e9nesis habla de dos actos creativos en conexi\u00f3n con el hombre: su cuerpo fue hecho del polvo y fue implantado en \u00e9l aliento de vida. Una interpretaci\u00f3n de esto es que, a trav\u00e9s de largas edades, Dios prepar\u00f3 una criatura subhumana llamada <em>hombre<\/em>, la m\u00e1s noble de las bestias del campo, y que un d\u00eda, por un hecho milagroso, \u00e9l hizo al hombre a su propia imagen, implantando en \u00e9l una medida de su propia naturaleza. En una manera similar, Gn. 2:21 se ve como un cuadro simb\u00f3lico de c\u00f3mo, sin el conocimiento de Ad\u00e1n, el primer hombre, la naturaleza propia que Dios le hab\u00eda dado fue implantada en la mujer tambi\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El punto de vista tradicional, seg\u00fan la Biblia, es igualmente posible: que el hombre tanto anat\u00f3mica como espiritualmente fue una nueva creaci\u00f3n. Aun as\u00ed, algunos ven en la narraci\u00f3n de G\u00e9nesis una inferencia que las bestias del campo inclu\u00edan criaturas como el hombre (o semejantes a \u00e9l), ya que de otro modo, no se habr\u00eda mencionado la posibilidad que \u00e9l encontrara alguien id\u00f3neo (Gn. 2:20; cf. 4:14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La variedad de posibles interpretaciones sirven para subrayar el hecho de que Dios no intent\u00f3 iluminarnos acerca de cuestiones cient\u00edficas. No obstante, sabemos que en muchos detalles el G\u00e9nesis es cient\u00edficamente verdadero; muchos hechos as\u00ed lo indican.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La evidencia cient\u00edfica. Podemos resumirla de la siguiente manera.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) En un tiempo no hubo vida en la tierra. Cuando se produjo la vida las formas <em>aparentemente<\/em> m\u00e1s simples y peque\u00f1as comenzaron a originar formas <em>aparentemente<\/em> m\u00e1s grandes, complejas y especializadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) No hay evidencia que la vida primaria era m\u00e1s simple que la vida posterior. Los bi\u00f3logos han quedado grandemente impresionados por la semejanza entre la evoluci\u00f3n y el desarrollo de un huevo (\u00abrepetici\u00f3n ontol\u00f3gica filogenia\u00bb). Las c\u00e9lulas sexuales (como todas las c\u00e9lulas) poseen una enorme complejidad. Estas se desarrollan en el crecimiento y se convierten en especializadas. En forma similar, la evoluci\u00f3n puede consistir \u00fanicamente en el desarrollo de lo que ya estaba all\u00ed antes. Dios puede haber creado c\u00e9lulas que con el paso de los a\u00f1os, hayan desarrollado formas de vida en el presente. Este punto de vista explica muchos puntos controversiales de la evoluci\u00f3n (J.L. Baldwin, <em>New Answer to Darwinism<\/em>, 1957, M. Baldwin, Manhattan Bldg., Chicago, 5.).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) Cient\u00edficamente, la noci\u00f3n de que la materia llegara a cobrar vida est\u00e1 erizada de dificultades. Es verdad que la radiaci\u00f3n produce amino\u00e1cidos en microprogramas a partir del amon\u00edaco, di\u00f3xido de carbono, etc., pero tambi\u00e9n esto los destruye y ser\u00eda altamente destructivo para las formas menores de vida una vez producidos. Las formas \u00abmenores\u00bb de vida encierran una complejidad insospechada, sugiriendo una gran ingeniosidad. Existe necesidad de un acto creativo para el comienzo de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(4) Es extremadamente dif\u00edcil suponer que, en la evoluci\u00f3n, mecanismos radicalmente nuevos de gran complejidad puedan originarse espont\u00e1neamente. La selecci\u00f3n natural no puede funcionar a menos que cada etapa sea \u00fatil; de hecho puede probarse que esto no es siempre as\u00ed. En un \u00faltimo an\u00e1lisis, todas las leyes cient\u00edficas se basan en un desorden espont\u00e1neo de la materia, hecho que es dif\u00edcil de reconciliar con la evoluci\u00f3n \u00abcreativa\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha sugerido, a menudo, que la materia, muerta o viva, posee propiedades internas que la capacitan para crear organizaci\u00f3n bajo condiciones especiales, o en grandes per\u00edodos de tiempo. Tal postura apela a postulados que son inobservables. Si debemos invocar lo inobservable, la gran objeci\u00f3n al punto de vista de la intervenci\u00f3n de Dios en la creaci\u00f3n desaparece. La ciencia sin reservas sugiere que la inteligencia ha estado obrando en la creaci\u00f3n. Esta es tambi\u00e9n la ense\u00f1anza del G\u00e9nesis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. El hombre. Anat\u00f3micamente, el hombre es como las bestias; aunque existen diferencias significativas que no deben olvidarse. La arqueolog\u00eda nos ha mostrado que hace 100.000 a\u00f1os o antes existieron criaturas que eran anat\u00f3micamente como el hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos argumentan que, a partir del relato b\u00edblico, se puede ubicar al hombre entre 5.000 y 10.000 a\u00f1os a.C. en la Mesopotamia. Se nos dice que despu\u00e9s de su arribo hubo una conmoci\u00f3n de invenci\u00f3n tecnol\u00f3gica. Si se presta atenci\u00f3n no a la anatom\u00eda del hombre sino a su capacidad mental, entonces la arqueolog\u00eda podr\u00eda confirma tanto la fecha como el lugar: la civilizaci\u00f3n comenz\u00f3 en una manera s\u00fabita y se esparci\u00f3 r\u00e1pidamente. Cuando Dios hizo al hombre a su propia imagen la faz del mundo comenz\u00f3 a cambiar y la historia comenz\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V\u00e9ase tambi\u00e9n <em>Creaci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Robert E.D. Clark<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (243). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La teor\u00ed\u00ada materialista de la evoluci\u00f3n, sostiene que la materia es eterna, increada, y que las especies evolucionan desde las plantas hasta el hombre. Teor\u00ed\u00ada condenada, contraria a la Biblia, Ge.l y 2. 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