{"id":8063,"date":"2016-02-05T04:18:10","date_gmt":"2016-02-05T09:18:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/felicidad\/"},"modified":"2016-02-05T04:18:10","modified_gmt":"2016-02-05T09:18:10","slug":"felicidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/felicidad\/","title":{"rendered":"FELICIDAD"},"content":{"rendered":"<p>&#8211; Las Bienaventuranzas, Mt.5, Lc.6.<\/p>\n<p> &#8211; El Secreto es \u00aborar sin cesar\u00bb, y se ora sin cesar dando gracias a Dios \u00aben todo\u00bb y \u00abpor todo\u00bb, 1Te 5:1718, Efe 5:20.<\/p>\n<p> &#8211; Darlo todo, para tenerlo todo, a Jes\u00fas en el coraz\u00f3n, Mar 10:21, Mar 10:30. Fi12Cr 3:8-10., Gal 2:20.<\/p>\n<p> &#8211; Su plenitud constituye la \u00abvida eterna\u00bb que comienza ya aqu\u00ed\u00ad, en la tierra, Jua 3:36, Jua 5:24, Luc 17:33.<\/p>\n<p> &#8211; Es consecuencia de la \u00abentrega\u00bb: Jn.13:15-I7. Ver \u00abEntrega\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[320]<br \/>\n Estado de alegr\u00ed\u00ada, agrado o satisfacci\u00f3n, que hace a la persona sentirse bien consigo misma y con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>    En la asc\u00e9tica cristiana se habla de dos estados o niveles de felicidad: el que acontece en esta vida cuando la conciencia se halla tranquila y satisfecha con las propias acciones y actitudes; y la felicidad eterna que es la que Dios promete a quien cumple sus designios y el hombres espera en la otra vida ante las dificultades y sufrimientos de la presente.<\/p>\n<p>    Por eso la \u00e9tica cristina es eudemonistas. Reconoce que el hombre no puede dejar de aspirar a la felicidad, no puede dejar de llega a la alegr\u00ed\u00ada plena, en lo posible en esta vida, en totalidad en la vida futura.<\/p>\n<p>    Determinadas corrientes filos\u00f3ficas (criticismo de Kant, pesimismo de Sartre, racismo de Nietzsche, pansexualismo de Freud) han visto en el deseo de la felicidad una limitaci\u00f3n ego\u00ed\u00adsta o egoc\u00e9ntrica del cristianismo. Incluso han definido como \u00abopio del pueblo\u00bb (Luis Feuerbach y luego Marx) el deseo de hallar esa felicidad en la otra vida y la consiguiente resignaci\u00f3n de no encontrarla en la presente. Pero no son cr\u00ed\u00adticas acertadas ni reales, ya que el hombre la desea por su propia naturaleza tendente al bien y a la satisfacci\u00f3n, tanto para este mundo como el futuro en el que cree, y no s\u00f3lo en las peque\u00f1as cosas sino tambi\u00e9n en las realidad global de su ser.<\/p>\n<p>    Educar para la felicidad es un compromiso, una necesidad y un deseo de toda educaci\u00f3n cristiana. Sin una educaci\u00f3n sana en los afanes de felicidad, el hombre corre el riesgo de entregarse a la falsa felicidad, la inmediata y egoc\u00e9ntrica, que se reduce a \u00abla concupiscencia de la carne, a la concupiscencia de los ojos, y a la soberbia de la vida\u00bb (1 Jn. 2. 16)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. esperanza, gozo)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>\n  \u00bfQu\u00e9 es la felicidad? \u00bfQu\u00e9 la constituye? \u00bfCu\u00e1les son las causas y las condiciones de la felicidad? \u00bfSe diferencia del placer? \u00abEl lado l\u00fadico de la naturaleza\u00bb. Asad L\u00f3pez de Castilla, artista pl\u00e1stico peruano. 2012(Fr. bonheur; Al. Gl\u00fcck; Lat. felicitas;  Gr. eutychia, eudaimonia)<br \/>\n  Baby ocean. Asad L\u00f3pez de Castilla, artista pl\u00e1stico peruanoEl significado primario de este t\u00e9rmino en los principales idiomas europeos parece estar relacionado con el concepto de buena suerte, una buena oportunidad, un buen suceso; pero desde muy temprano en la historia de la filosof\u00eda griega, el concepto se volvi\u00f3 el centro de intensa especulaci\u00f3n y discusi\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 es la felicidad?   Happy Birthday. Asad L\u00f3pez de Castilla, artista pl\u00e1stico peruano. 2012\u00bfQu\u00e9 la constituye? \u00bfCu\u00e1les son las causas y las condiciones de la felicidad? \u00bfSe diferencia del placer? y en caso afirmativo \u00bfEn qu\u00e9 forma? \u00bfC\u00f3mo se relaciona con la inteligencia, la voluntad y la vida entera del hombre? \u00bfD\u00f3nde se ubica en una teor\u00eda general del universo? Estas son preguntas de las que se han ocupado en gran medida las variadas escuelas de filosof\u00eda y, que han inquietado a personas que no estar\u00edan dispuestas a ser acusadas de filosofar.   \u00a1Uy! \u00a1Un lindo gatito! Asad L\u00f3pez de Castilla, artista pl\u00e1stico peruano. 2012Porque la felicidad est\u00e1 necesariamente entre los temas que nos interesan m\u00e1s profundamente a todos. Entre los griegos, el inter\u00e9s en el problema era principalmente \u00e9tico y la sicolog\u00eda de la felicidad era algo auxiliar mientras que para varias escuelas modernas de filosof\u00eda la sicolog\u00eda es la clave para muchos de los m\u00e1s importantes interrogantes de este concepto familiar y enigm\u00e1tico a la vez.   Mam\u00e1&#8230;Reinaldo no quiere jugar. Asad L\u00f3pez de Castilla, artista pl\u00e1stico peruano<br \/>\n  \u00c1frica. Asad L\u00f3pez de Castilla, art\u00edsta pl\u00e1stico peruano. 2012.Dejando de lado la postura de que la felicidad era arbitrariamente otorgada por la caprichosa Fortuna, los m\u00e1s serios pensadores griegos la consideraban un regalo de los dioses. Una reflexi\u00f3n m\u00e1s profunda los llev\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que se conced\u00eda como recompensa por una vida de bien. Por lo tanto, lograr la felicidad depende de que el hombre encuentre el bien en su vida. \u00bfQu\u00e9 es el bien, entonces? Para S\u00f3crates es eupraxia, que alcanza una definici\u00f3n m\u00e1s precisa a manos de Plat\u00f3n, como un funcionamiento armonioso de las partes del alma humana que preserve la subordinaci\u00f3n de lo inferior a lo superior, de lo irracional a lo racional. En esta visi\u00f3n, la felicidad para Plat\u00f3n consiste no tanto en una recompensa sino en el resultado inevitable de dicha armon\u00eda. Es propiedad del alma entera; y Plat\u00f3n hubiera considerado irrazonable que uno de los elementos del alma tuviera un tratamiento preferencial con respecto a la felicidad. Al considerar a la felicidad como resultado intr\u00ednseco de una pol\u00edtica de \u201cseguir a la naturaleza\u201d, los Estoicos y los Cireneicos estaban coincid\u00edan verbalmente con Plat\u00f3n, aunque se ubicaban en polos puesto en su respuesta a la cuesti\u00f3n psicol\u00f3gica respecto de los componentes de la felicidad. \u201cSeguir a la naturaleza\u201d para los Cireneicos significaba: \u201c Complacer a las facultades sensibles que son la voces de la naturaleza\u201d Para los Estoicos significaba: \u201cSatisfacer a la raz\u00f3n que la naturaleza exige que exaltemos mediante la supresi\u00f3n total de nuestros apetitos sensibles\u201d La felicidad es, para estos \u00faltimos, la consecuencia de una vida virtuosa que se expresa en libertad y paz espirituales.<br \/>\n  Benito, la jirafa y el platillo voladorEn el sistema \u00e9tico de Arist\u00f3teles, la felicidad, expresada como eudaimonia es la idea central. Est\u00e1 de acuerdo con Plat\u00f3n en rechazar la oposici\u00f3n exagerada establecida por los sofistas entre raz\u00f3n y naturaleza y fundamental para las escuelas Estoica y Epic\u00farea. Para Arist\u00f3teles la naturaleza es la naturaleza humana como un todo. Abarca tanto lo racional como lo sensible. Su tratamiento de la felicidad est\u00e1 m\u00e1s en contacto con lo emp\u00edrico que el de Plat\u00f3n. El bien que le interesa es aquel que el hombre puede alcanzar en esta vida. El bien supremo es la felicidad. Este debe ser el verdadero fin de la vida, ya que la buscamos en todos nuestros actos. Pero, \u00bfen qu\u00e9 consiste? No en un mero goce pasivo ya que a ello pueden acceder los animales, sino en acci\u00f3n (energeia) del tipo que es propio del hombre en contraste con los animales: la acci\u00f3n intelectual. Sin embargo, no todas las clases de acci\u00f3n intelectual alcanzan la felicidad sino s\u00f3lo la acci\u00f3n virtuosa, es decir los actos que provienen de la virtud y est\u00e1n de acuerdo con sus leyes; es la actividad superior  de la facultad superior. Aunque la felicidad no consiste en el placer, no lo excluye. Por el contrario, la forma m\u00e1s elevada de placer es resultado de la acci\u00f3n virtuosa. Pero para que dicha felicidad sea completa deber\u00eda prolongarse durante una vida de duraci\u00f3n promedio en circunstancias al menos moderadamente confortables y enriquecerse por medio del intercambio con amigos. Arist\u00f3teles es marcadamente humano en este punto. Las virtudes son \u00e9ticas o diano\u00e9ticas (intelectuales) Las diano\u00e9ticas pertenecen o a la raz\u00f3n pr\u00e1ctica o a la raz\u00f3n especulativa. Esta \u00faltima es la m\u00e1s elevada de todas las facultades; en consecuencia la virtud superior es un h\u00e1bito de la raz\u00f3n especulativa. Entonces, para Arist\u00f3teles, la felicidad suprema debe hallarse no en las virtudes \u00e9ticas de la vida activa sino en la vida de contemplativa o filos\u00f3fica, en la que se ejercen las virtudes diano\u00e9ticas de entendimiento, ciencia y sabidur\u00eda. La Teor\u00eda o especulaci\u00f3n pura es la m\u00e1s elevada de las actividades del hombre y aquella por la que es mejor visto por los dioses, porque en ello consiste tambi\u00e9n la felicidad de los dioses. Es, en cierto sentido, una vida Divina. Sin embargo, s\u00f3lo una minor\u00eda puede acceder a ella; la gran mayor\u00eda debe contentarse con la felicidad inferior de la vida activa. La felicidad (eudaimonia), por lo tanto, para Arist\u00f3teles, no se identifica con el placer (hedone) ni tampoco con la suma de placeres. Se la ha definido como aquel  bienestar producto del buen obrar y la felicidad suprema consiste entonces en el buen accionar de la facultad suprema. El placer es la consecuencia o el resultado de tal actividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta es, entonces, en breve, la teor\u00eda \u00e9tica del eudemonismo de Arist\u00f3teles. Y es sobre sus rasgos principales que se asientan las bases del esquema central cristiano de filosof\u00eda moral. Siendo la felicidad el fin del actuar humano y debido a que el sistema de Arist\u00f3teles no se aplica m\u00e1s all\u00e1 de esta vida, se han establecido con algo de raz\u00f3n importantes aproximaciones en varios aspectos al Utilitarismo o al Hedonismo refinado. Este no es el lugar para determinar con precisi\u00f3n la posici\u00f3n \u00e9tica de Arist\u00f3teles, pero podemos se\u00f1alar que su concepci\u00f3n de felicidad (eudaimonia) no es id\u00e9ntica a la felicidad \u2013suma m\u00e1xima de placeres\u2013 que constituye el fin supremo de la conducta humana para las escuelas hedonistas modernas. Las deficiencias m\u00e1s graves de su doctrina se encuentran, por un lado, en su falencia para percibir claramente el objeto propio de la facultad superior del hombre y por el otro, en limitar a un pu\u00f1ado de fil\u00f3sofos la consecuci\u00f3n de este fin propio del hombre. Es en este punto que los te\u00f3logos m\u00e1s destacados, iluminados por la Revelaci\u00f3n Cristiana y tomando elementos de Plat\u00f3n completan la teor\u00eda peripat\u00e9tica. Santo Tom\u00e1s ense\u00f1a que beatitudo, la felicidad perfecta, es el fin verdadero, supremo y subjetivo y es por lo tanto accesible a todos los hombres aunque no en esta vida. Consiste en el ejercicio m\u00e1s perfecto de la facultad humana m\u00e1s noble, la inteligencia, sobre el \u00fanico objeto de valor infinito. Es, de hecho, el resultado de la posesi\u00f3n inmediata de Dios a trav\u00e9s de la contemplaci\u00f3n intelectual. Escoto y otros escritores escol\u00e1sticos acent\u00faan la importancia de la voluntad en este proceso e insisten en el amor resultante de la actividad contemplativa de la inteligencia como un factor fundamental; pero todas las escuelas cat\u00f3licas reconocen que ambas facultades participan en la operaci\u00f3n que constituir\u00e1 de a la vez la perfecci\u00f3n m\u00e1s elevada y la felicidad suprema. \u201cNuestro coraz\u00f3n est\u00e1 inquieto hasta que descanse en Ti\u201d fue el grito de San Agust\u00edn. \u201cLa posesi\u00f3n de Dios es la esencia de la felicidad\u201d \u201cConocer a Dios es tener vida eterna\u201d. Para todos los escritores cristianos la verdadera felicidad no se obtiene ahora sino en el m\u00e1s all\u00e1. All\u00ed el bonum perfectum quod totaliter quietat appetitum (el bien perfecto que satisface completamente el deseo) podr\u00e1 ser disfrutado inmediatamente sin retardos u obst\u00e1culos y ese goce no ser\u00e1 un estado de quietud inactiva o Nirvana, sino la actividad intensa, aunque libre y pac\u00edfica del alma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El divorcio entre la filosof\u00eda y la teolog\u00eda a partir de Descartes origin\u00f3, fuera de las escuelas de pensamiento cat\u00f3licas, una marcada aversi\u00f3n a reconocer la importancia para la teor\u00eda \u00e9tica, de la vida futura con sus recompensas y castigos. En consecuencia, para aquellos fil\u00f3sofos que consideran a la felicidad como el fin \u00e9tico \u2013ya sea del individuo o de la comunidad\u2013 el an\u00e1lisis psicol\u00f3gico de los componentes de la felicidad temporal constituye un problema central. En general, estos escritores identifican a la felicidad con el placer, aunque algunos hacen hincapi\u00e9 en la diferencia entre los placeres inferiores y los superiores, mientras otros enfatizan la importancia de los placeres activos en contraposici\u00f3n con los pasivos. El poeta Pope nos dice \u201cLa felicidad se encuentra en tres palabras: Paz, salud, satisfacci\u00f3n\u201d Sin embargo la reflexi\u00f3n sugiere que estos constituyen m\u00e1s bien el estado negativo antes que los componentes positivos de la felicidad. Paley, si bien adoptando una especie de Utilitarismo teol\u00f3gico en el que la voluntad de Dios es la norma de moralidad, y las recompensas y castigos de la vida futura, la principal motivaci\u00f3n de la conducta moral, escribi\u00f3 un c\u00e9lebre cap\u00edtulo sobre la felicidad temporal incorporando mucho sentido com\u00fan sagaz y mundano. Sostiene que la felicidad no consiste en los placeres de los sentidos, ya sea de los m\u00e1s vulgares como la comida o de los m\u00e1s refinados como la m\u00fasica, el teatro o los deportes porque aburren por repetici\u00f3n. Los deleites intensos desilusionan y destruyen el gusto por los placeres normales. Tampoco consiste la felicidad en la falta de dolor, trabajo o actividad ni en un rango o categor\u00eda que no excluyen el dolor y la incomodidad. Lo m\u00e1s importante en la conducci\u00f3n de la vida es, por lo tanto, la elecci\u00f3n de placeres que perduren. Debido a la diversidad de gustos y de aptitudes individuales, hay necesariamente mucha variedad en los objetos que son causa de la felicidad humana. Entre los principales, sostiene, se encuentran el ejercicio de los afectos familiares y sociales, la actividad de nuestras facultades mental y corporalmente en busca de un fin atractivo, incluyendo el de una vida futura, la constituci\u00f3n prudente de h\u00e1bitos y una buena salud corporal y mental. Su conclusi\u00f3n es que las condiciones de la felicidad humana est\u00e1n \u201cbastante igualitariamente distribuidas entre los distintos \u00f3rdenes de la sociedad y que el vicio no aventaja en ning\u00fan caso a la virtud, ni siquiera con respecto a la felicidad de este mundo\u201d. Para Bentham, el m\u00e1s consecuente entre los hedonistas ingleses en el tratamiento de este tema, la felicidad es la suma de placeres. Su valor se mide por la cantidad \u201ca igual cantidad de placer un juego de ni\u00f1os es tan bueno como la poes\u00eda\u201d Rechazando toda distinci\u00f3n en calidad superior e inferior, formula estas pruebas del valor del placer como parte integral de la felicidad (1) su intensidad (2) su duraci\u00f3n (3) su proximidad (4) su pureza o falta de dolor (5) su fecundidad (6) su variedad. J. Stuart Mill aunque define a la felicidad como \u201cplacer y ausencia de dolor\u201d y a la infelicidad como \u201cdolor y privaci\u00f3n de placer\u201d, insiste como un punto muy importante en que \u201cla calidad debe ser considerada al igual que la cantidad\u201d y en que algunos tipos de placer son m\u00e1s deseables y valiosos que otros por motivos que no se limitan a su agradabilidad. \u201cEs mejor\u201d exhorta \u201c ser un ser humano insatisfecho que un cerdo satisfecho\u201d Esto es verdad; pero es una afirmaci\u00f3n inconsecuente y fatal para la postura de Mill como hedonista y para la concepci\u00f3n hedonista de felicidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ayuda de la hip\u00f3tesis de la evoluci\u00f3n aqu\u00ed como en otros sitios se us\u00f3 para respaldar a la escuela sensorial de sicolog\u00eda y \u00e9tica. El placer debe ser vivificante, el dolor lo opuesto. La supervivencia del placer m\u00e1s apto, de acuerdo a Herbert Spencer, conducir\u00e1 a un bienestar \u00faltimo no del individuo sino del organismo social y la salud perfecta del organismo ser\u00e1 el resultado de su funcionamiento perfecto, es decir, de su virtud perfecta. Por lo tanto, la felicidad se define en t\u00e9rminos de virtud pero de una virtud que es una excelencia meramente f\u00edsica o psicol\u00f3gica. Sin embargo, los cr\u00edticos de Spencer han se\u00f1alado con agudeza que el placer que produce la actividad en el hombre no es de ning\u00fan modo un criterio seguro de que sea saludable o favorecedor de un bienestar duradero. En los escritos de los Racionalistas alemanes desde Kant en adelante se encuentran ecos del antiguo Estoicismo. Generalmente hay all\u00ed una visi\u00f3n demasiado estrecha de la naturaleza humana y por momentos un esfuerzo para dejar de lado la cuesti\u00f3n de la felicidad por no tener una conexi\u00f3n real con los problemas \u00e9ticos. Kant se inclina a una aceptaci\u00f3n de la identificaci\u00f3n hedonista de la felicidad con el placer sensible y por esta raz\u00f3n se opone a la b\u00fasqueda de la propia felicidad aunque permite la b\u00fasqueda de la felicidad de los dem\u00e1s. Su exclusi\u00f3n rigorista de la felicidad de entre las motivaciones de la conducta moral es poco s\u00f3lida tanto psicol\u00f3gica como \u00e9ticamente. Y aunque \u201cEl deber por el deber mismo\u201d puede ser una elevada y ennoblecedora f\u00f3rmula exhortatoria, la raz\u00f3n reflexiva del hombre afirma inequ\u00edvocamente que a menos que la virtud conduzca a la felicidad, que a menos que el que cumpla la ley moral sea en \u00faltimo t\u00e9rmino m\u00e1s feliz que el que la viola, la existencia humana ser\u00eda esencialmente irracional desde su origen y no valdr\u00eda la pena. Esta \u00faltima, de hecho, es la conclusi\u00f3n l\u00f3gica del Pesimismo que ense\u00f1a que la infelicidad supera a la felicidad en el universo como un todo. De all\u00ed la deducci\u00f3n inevitable es que el acto supremo de virtud ser\u00eda el suicidio de toda la raza humana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volviendo ahora a las ense\u00f1anzas de Santo Tom\u00e1s y de la Iglesia Cat\u00f3lica respecto a la felicidad, podemos apreciar mejor su superioridad. El hombre es complejo en su naturaleza, sensible y racional y en sus actividades, cognoscitivas y afectivas. Existen para \u00e9l un bienestar del todo y un bienestar de las partes; una existencia relativamente breve aqu\u00ed y una vida eterna en el m\u00e1s all\u00e1. El beatitudo, la felicidad perfecta, el bienestar total, no es asequible en esta vida sino en la pr\u00f3xima. Consiste, principalmente, en la actividad de la facultad cognoscitiva suprema, la inteligencia, en la contemplaci\u00f3n de Dios, el infinitamente Hermoso. Pero esto inmediatamente resulta en el goce supremo de la voluntad por la posesi\u00f3n consciente del Summun Bonum, Dios, el infinitamente Bueno. Esta actividad feliz de las facultades espirituales superiores, como ense\u00f1a la Fe Cat\u00f3lica, traspasar\u00e1 nuestra experiencia presente redundando, en cierta forma, en la felicidad de las facultades inferiores. Porque el hombre en cuanto hombre disfrutar\u00e1 de esa bienaventuranza perfecta. Adem\u00e1s, una parte esencial de esa felicidad ser\u00e1 la conciencia de que es absolutamente segura y eterna, una existencia perfecta en la posesi\u00f3n de tranquila y segura de todo lo bueno \u2013status omnium bonorum aggregatione perfectus, como lo define Boecio. Este estado incluye la autorrealizaci\u00f3n en el orden m\u00e1s elevado y la perfecci\u00f3n del ser humano en su grado m\u00e1s alto. Combina, por lo tanto, cualquier componente de verdad contenido en las teor\u00edas hedonistas y racionalistas. Reconoce la posibilidad de una felicidad relativa e incompleta en esta vida y su valor pero insiste en la importancia de la moderaci\u00f3n, desapego y control de las facultades y apetencias particulares para la obtenci\u00f3n de esta felicidad limitada y m\u00e1s a\u00fan, a fin de asegurar que el bienestar eterno no sea sacrificado por un goce transitorio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Ver tambi\u00e9n EPICUREISMO; \u00c9TICA; BIEN; HEDONISMO; VIDA; HOMBRE; FILOSOF\u00cdA ESTOICA; UTILITARISMO; VIRTUD) JOSEPH RICKABY, Aquinas Ethicus, I (London, 1892); IDEM, Moral Philosophy (New York and London, 1893); CRONIN, The Science of Ethics (Dublin, 1909); JANET, Theory of Morals (tr., Edinburgh, 1872); PALEY, Principles of Moral and Political Philosophy (London, 1817); BENTHAM, Works, Pt. I, ed. BOWRING (Edinburgh, 1838); MILL, Utilitarianism (New York and London, 1844); SPENCER, Data of Ethics (Edinburgh, 1879); SETH, Ethical Principles (New York and London, 1904); LECKY, History of European Morals, I (New York and London, 1894); PLATO, Philebus, tr. JOWETT (Oxford, 1892); GRANT, Aristotle&#8217;s Nicomachean Ethics, I (4th ed., London, 1884); RASHDALL, Aristotle&#8217;s Theory of Conduct (London, 1904). \u2014 Hay varias traducciones de la \u00c9tica a Nic\u00f3maco; La de WILLIAMS (New York and London, 1879) y la de PETERS (9th ed., London, 1904) son buenas. \u2014 SIDGWICK, Methods of Ethics (6th ed., New York and London, 1907); IDEM, History of Ethics, (17th ed., New York and London, 1896); OLL\u00c9-LAPRUNE, Essai sur la morale d&#8217;Aristote (Paris, 1891).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MICHAEL MAHER<br \/>\nTranscrito por Vivek Gilbert John Fernandez<br \/>\nDedicado a todos los cat\u00f3licos que encuentran la felicidad en la continuaci\u00f3n de la obra comenzada por Nuestro Se\u00f1or.<br \/>\nTraducido por Felicitas Mar\u00eda Costa\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8211; Las Bienaventuranzas, Mt.5, Lc.6. &#8211; El Secreto es \u00aborar sin cesar\u00bb, y se ora sin cesar dando gracias a Dios \u00aben todo\u00bb y \u00abpor todo\u00bb, 1Te 5:1718, Efe 5:20. &#8211; Darlo todo, para tenerlo todo, a Jes\u00fas en el coraz\u00f3n, Mar 10:21, Mar 10:30. Fi12Cr 3:8-10., Gal 2:20. &#8211; Su plenitud constituye la \u00abvida &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/felicidad\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abFELICIDAD\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-8063","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8063","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8063"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8063\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8063"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8063"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8063"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}