{"id":8067,"date":"2016-02-05T04:18:17","date_gmt":"2016-02-05T09:18:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/filioque\/"},"modified":"2016-02-05T04:18:17","modified_gmt":"2016-02-05T09:18:17","slug":"filioque","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/filioque\/","title":{"rendered":"FILIOQUE"},"content":{"rendered":"<p>(\u00aby del Hijo\u00bb).<\/p>\n<p> Un t\u00e9rmino que fue el centro de controversia entre la Iglesia Cat\u00f3lica y Ortodoxa por siglos. Hoy d\u00ed\u00ada no es m\u00e1s que un recuerdo hist\u00f3rico. el Esp\u00ed\u00adritu Santo procede \u00abdel Padre y del Hijo\u00bb. o \u00abdel Padre por el Hijo\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[232]<\/p>\n<p>    Expresi\u00f3n introducida en el Credo de Nicea y en el m\u00e1s popular S\u00ed\u00admbolo apost\u00f3lico por diversas comunidades europeas antiguas. Indicaba que el Esp\u00ed\u00adritu Santo procede del Padre \u00aby del Hijo\u00bb (filioque). La tal a\u00f1adidura no fue aceptada, ni lo es hasta el d\u00ed\u00ada de hoy, por muchas Iglesias orientales.  (Ver Credo. 4.1.3 y Cisma 2)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>DicEc<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nAparecida por primera vez en los siglos V y VI, la adici\u00f3n al credo de las palabras \u00aby del Hijo\u00bb (Filioque)  se hizo com\u00fan en el Imperio franco desde comienzos del siglo IX. La f\u00f3rmula \u00abdel Padre a trav\u00e9s del Hijo\u00bb (a Patre per Filiutn)  vio la luz en >Nicea II (787). Al ser introducidas estas palabras en su liturgia por los monjes francos de Jerusal\u00e9n, algunos monjes orientales se opusieron a ellas. Carlomagno el a\u00f1o 810 apel\u00f3 al papa Le\u00f3n 111 (795-816), quien aprob\u00f3 la doctrina pero rechaz\u00f3 las adiciones al credo. Focio, patriarca de Constantinopla, el a\u00f1o 860 conden\u00f3 tanto el contenido como el hecho de la adici\u00f3n al credo. Consider\u00f3 que destru\u00ed\u00ada el papel del Padre como principio \u00fanico en la Trinidad. Pero se trataba m\u00e1s de un ataque contra los misioneros latinos de Bulgaria que contra Roma, que a\u00fan no hab\u00ed\u00ada introducido la adici\u00f3n en su liturgia. En el s\u00ed\u00adnodo de Focio celebrado el 879-880 (>Constantinopla IV) un grupo anatematiz\u00f3 cualquier a\u00f1adido de \u00abfalsas palabras\u00bb al credo, pero sin mencionar expresamente el Filioque. A  mediados de la d\u00e9cada del 880 Focio volvi\u00f3 a atacar el a\u00f1adido en una carta al arzobispo de Aquileya. El a\u00f1o 1014 Benedicto VIII introdujo oficialmente el Filioque  en el credo que se recitaba normalmente en la misa. La cuesti\u00f3n del Filioque  jug\u00f3 un papel importante en las excomuniones mutuas del 1054.<\/p>\n<p>El problema en esta primera fase de la controversia era una diferencia de lenguaje trinitario entre la teolog\u00ed\u00ada de Oriente y la teolog\u00ed\u00ada de Occidente, que era todav\u00ed\u00ada algo flexible en la terminolog\u00ed\u00ada. Occidente, siguiendo a Agust\u00ed\u00adn, tend\u00ed\u00ada a partir de la unidad de Dios; Oriente part\u00ed\u00ada de la Trinidad manifestada en la historia de la salvaci\u00f3n, y luego se esforzaba en afirmar la unidad de la Divinidad trina y una. A medida que las posturas se endurec\u00ed\u00adan, el Filioque  se convirti\u00f3 en la principal queja de la Iglesia oriental contra Occidente. Dej\u00f3 de ser s\u00f3lo una cuesti\u00f3n de teolog\u00ed\u00ada trinitaria, para convertirse en una querella en torno al papel del papado. En la Iglesia latina se defendi\u00f3 la adici\u00f3n. Anselmo valor\u00f3 pero rechaz\u00f3 la f\u00f3rmula griega \u00abdel Padre a trav\u00e9s del Hijo\u00bb y acept\u00f3 el Filioque,  pero otros te\u00f3logos, como santo Tom\u00e1s de Aquino, se\u00f1alaron la equivalencia esencial de las diferentes f\u00f3rmulas usadas en Oriente y en Occidente.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un intento fracasado de resolver la controversia en >Lyon II en 1274, se acord\u00f3 en el concilio de >Florencia que tanto la f\u00f3rmula latina como la oriental eran v\u00e1lidas; los griegos admitieron que los latinos no estaban en la herej\u00ed\u00ada y el Filioque,  por su parte, no fue impuesto en Oriente. Tras el rechazo de Florencia por los griegos, el Filioque  sigui\u00f3 siendo un contencioso entre Oriente y Occidente. Aunque Occidente reclamaba de Oriente la aceptaci\u00f3n del Filioque,  nunca rechaz\u00f3 la legitimidad de la expresi\u00f3n oriental \u00aba trav\u00e9s del Hijo\u00bb.<\/p>\n<p>Las posturas orientales son por lo general extremadamente negativas en relaci\u00f3n con el Filioque,  aunque hay en la actualidad un renovado inter\u00e9s en la visi\u00f3n del te\u00f3logo ortodoxo B. Bolotov (1854-1900), que consideraba el Filioque  como un \u00abtheologoumenon\u00bb occidental leg\u00ed\u00adtimo, es decir, una posici\u00f3n especulativa leg\u00ed\u00adtima m\u00e1s que una verdad dogm\u00e1tica necesaria. La postura de Bolotov fue aceptada por S. >Bulgakov y P. >Evdokimov, pero es rechazada por V. Lossky (1903-1958), N. Nissiotis y J. D. >Zizioulas.<\/p>\n<p>En la actualidad el magisterio de Occidente usa el Filioque,  pero distingue entre este uso y la fe com\u00fan de Oriente y Occidente. En el di\u00e1logo ecum\u00e9nico se han producido algunos avances: las Iglesias luteranas y anglicanas est\u00e1n dispuestas a prescindir del Filioque  en la celebraci\u00f3n lit\u00fargica en determinadas circunstancias. La Iglesia cat\u00f3lica acepta que sea omitido en servicios ecum\u00e9nicos con los ortodoxos. Hay algunos signos de flexibilidad de posturas por parte del patriarcado de Mosc\u00fa, que no ver\u00ed\u00ada el Filioque  como un impedimento insuperable para la uni\u00f3n. Es necesario profundizar en el estudio con el fin de captar, por un lado, los valores que Occidente quiere proteger con la inserci\u00f3n y retenci\u00f3n del Filioque y,  por otro, comprender las verdades que Oriente desea salvaguardar rechazando dicha f\u00f3rmula.<\/p>\n<p>Christopher O\u00c2\u00b4Donell &#8211; Salvador Pi\u00e9-Ninot, Diccionario de Eclesiolog\u00ed\u00ada, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Eclesiolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. Uir problema secular y su diferenciaci\u00f3n.-II. La introduccion del F. y la teolog\u00ed\u00ada subjacente.-III. El rechazo bizantino del F. y su argumentaci\u00f3n: 1. Respuesta de M\u00e1ximo el confesor al ataque de los monoteletas contra la profesi\u00f3n de fe del Papa Martin I; 2. Focio; 3. Nuevas formulaciones: G. de Chipre y G. Palamas; 4. Las discusiones en Ferrara-Florencia: Marcos Eug\u00e9nico; 5. El patriarca Jerem\u00ed\u00adas II.-IV. Superaci\u00f3n del impasse: \u00bfconvergencias ecum\u00e9nicas?: 1. El problema can\u00f3nico; 2. El problema teol\u00f3gico.<\/p>\n<p>1. Un problema secular y su diferenciaci\u00f3n<br \/>\nLa cl\u00e1usula del F. introducida en Occidente en el s\u00ed\u00admbolo de la fe ha sido a la largo de la historia un problema central, que ha cuestionado radicalmente las relaciones entre las Iglesias de Oriente y Occidente. En opini\u00f3n de muchos ortodoxos se trata del impedimentum dirimens para la uni\u00f3n. Como quiera que las Iglesias derivadas de la Reforma asumieron el F. como parte integrante del s\u00ed\u00admbolo de la fe, ha aparecido este problema tambi\u00e9n en las relaciones entre ellas y la Iglesia ortodoxa.<\/p>\n<p>El tema del F. tom\u00f3 el car\u00e1cter de cuesti\u00f3n central en los enfrentamientos entre Focio y la sede romana (segunda mitad del s. IX). Desde entonces ha reaparecido el tema constantemente en las discusiones entre las Iglesias de Oriente y Occidente: Cisma de Cerulario (1054), pol\u00e9mica medieval, concilio de Ferrara-Florencia (1438-1440), donde se discuti\u00f3 apasionadamente sobre los textos escritur\u00ed\u00adsticos y patr\u00ed\u00adsticos.<\/p>\n<p>Pero el tema hab\u00ed\u00ada surgido ya antes de Focio: discusi\u00f3n entre monjes latinos y orientales en Jerusal\u00e9n (Navidad 808); hacia el 790 hab\u00ed\u00adan acusado los libri carolini a los griegos de haber suprimido el F. Del problema se hace yaeco S. M\u00e1ximo confesor en su carta del 655 al sacerdote chipriota Marino., Ocasi\u00f3n para la pol\u00e9mica bizantina (aqu\u00ed\u00ad los monoteletas) era la formulaci\u00f3n del Papa Martin I, quien en su carta sin\u00f3dica indicaba, que el E.S. procede tambi\u00e9n del Hijo.<\/p>\n<p>El F. y las Iglesias de la Reforma. El tema del F. fue suscitado por el patriarca de Constantinopla Jerem\u00ed\u00adas II en su correspondencia con los te\u00f3logos evang\u00e9licos de W\u00fcrttemberg&#8217;. En las reuniones de Bonn (14-16.9.1874 y 10-16.8.1975) entre anglicanos, veterocat\u00f3licos y ortodoxos (griegos y rusos) con vistas a una uni\u00f3n ocup\u00f3 el F. el lugar central. En la reanudaci\u00f3n de las conversaciones entre veterocat\u00f3licos y rusos (1892) reapareci\u00f3 el tema como tema central. Con esa ocasi\u00f3n redact\u00f3 el te\u00f3logo ruso Bolotov sus famosas tesis, que suscitaron en Rusia una amplia discusi\u00f3n. El tema ha reaparecido siempre como tema central en las conversaciones bilaterales entre veterocat\u00f3licos y ortodoxos as\u00ed\u00ad como entre ortodoxos y anglicanos. El tema ha sido objeto de una consulta ecum\u00e9nica llevada a cabo por la comis\u00f3n Fe y Constituci\u00f3n (1978-1979).<\/p>\n<p>Diferenciaci\u00f3n del problema. Met\u00f3dicamente hay que distinguir dos problemas: a. el problema can\u00f3nico y por tanto eclesi\u00f3logico, o sea la legitimidad de introducir una cla\u00fasula en el s\u00ed\u00admbolo de la fe sin que la decisi\u00f3n se tomara en un concilio ecum\u00e9nico. \u00bfC\u00f3mo debe ser entendida la cla\u00fasula del Concilio de Efeso, al que aluden los ortodoxos?; b. el problema teol\u00f3gico o de contenido: \u00bfes la cla\u00fasula introducida por Occidente simplemente falsa, m\u00e1s a\u00fan her\u00e9tica, o se la puede justificar?\u00bfCabe hablar de un theologoumenon occidental, que sin embargo no debiera aparecer en el s\u00ed\u00admbolo? Entre los ortodoxos se encuentran opiniones distintas al respecto.<\/p>\n<p>II. La introducci\u00f3n del F. y la teolog\u00ed\u00ada subyacente<br \/>\nEn el tercer s\u00ed\u00adnodo de Toledo (589) formul\u00f3 el rey Recaredo que el E.S. procede del Padre y del Hijo (a Patre et a Filio procedere) y que es de la misma sustancia que ambos (unius esse substantiae; communem habeat cum Patre et Filio divinitatis essentiam). En un canon formula el concilio: \u00abTodo el que no crea en el E.S. o no crea que procede del Padre y del Hijo y niegue que es coeterno y coigual con el Padre y el Hijo, sea anatema\u00bb. No consta que la cl\u00e1usula se introdujera en ese momento en el s\u00ed\u00admbolo. La formulaci\u00f3n ten\u00ed\u00ada importancia capital en la lucha contra el priscilianismo y el arrianismo de corte hisp\u00e1nico. En posteriores s\u00ed\u00adnodos toledanos se encuentran las siguientes formulaciones: ex Patre et Filio (IV); de Patre Filioque (VI); ab utrisque (XI). Dada la importancia de la doctrina \u00abera natural que el vocablo se introdujera r\u00e1pidamente en el credo\u00bb&#8216;.<\/p>\n<p>De Espa\u00f1a salt\u00f3 el F. a las Galias. El s\u00ed\u00adnodo de Hatfiel, que manifest\u00f3 su leal adhesi\u00f3n al s\u00ed\u00adnodo lateranense celebrado el 649 bajo el Papa Mart\u00ed\u00adn 1, formul\u00f3: \u00abel E.S. procede de una manera inefable del Padre y del Hijo&#8217;. El s\u00ed\u00adnodo de Gentilly (pascua del 767) se ocup\u00f3 del tema trinitario y de \u00absi el E.S. procede del Hijo del mismo modo que procede del Padre\u00bb. El sucesor de Pipino, Carlomagno, que hab\u00ed\u00ada estado presente en el s\u00ed\u00adnodo de Gentilly, tom\u00f3 el F. con gran fervor. Tras la celebraci\u00f3n del VII concilio ecum\u00e9nico de Nicea (787) Carlomagno censur\u00f3 al Papa que hubiera aceptado la confesi\u00f3n de fe del patriarca constantinopolitano Tarasio \u00abque profesa que el Esp\u00ed\u00adritu procede no del Padre y del Hijo, de acuerdo con la fe del simbolo niceno [!], sino del Padre por el Hijo\u00bb13. En su contestaci\u00f3n del mismo a\u00f1o 794 defendi\u00f3 el Papa al patriarca, indicando que su formulaci\u00f3n estaba de acuerdo con muchos padres antiguos y con la pr\u00e1ctica de la Iglesia romana\u00bb, la cual no hab\u00ed\u00ada introducido todav\u00ed\u00ada el F. en el s\u00ed\u00admbolo.<\/p>\n<p>Con ocasi\u00f3n de la discusi\u00f3n en Jerusal\u00e9n, entre monjes latinos y orientales, escribieron los monjes latinos al Papa pidi\u00e9ndole que lo comunicara al emperador. En un s\u00ed\u00adnodo habido en Aquisgr\u00e1n (809-10) se aprob\u00f3 la doctrina de Teodulfo de Orleans, quien a petici\u00f3n del emperador hab\u00ed\u00ada escrito su De Spiritu sancto. Los delegados se pronunciaron a favor del F. Los delegados del emperador trataron de ganar al Papa L\u00e9on III. Este concedi\u00f3 que el contenido doctrinal implicado en el Filioque era algo esencial a la fe ortodoxa, pero se neg\u00f3 a introducirlo en el simbolo. El Papa hizo grabar el credo sin la adici\u00f3n en dos marcos de plata en griego y en latin y los hizo colocar ante la confesi\u00f3n de S. Pedro. Tan solo en 1014 fue introducido en Roma el canto del credo en la misa y con la adici\u00f3n del F. con ocasi\u00f3n de la coronaci\u00f3n de Enrique II y a petici\u00f3n de \u00e9ste.<\/p>\n<p>Agust\u00ed\u00adn como la fuente teol\u00f3gica del E. latino. El inspirador directo del F. puede ser considerado Agust\u00ed\u00adn. Sin embargo \u00e9l no ha hecho obra de innovador en esta materia, sino que ha sintetizado los diversos elementos que se hallaban en la tradici\u00f3n latina anterior con relaci\u00f3n a la procesi\u00f3n del E.S. En Agust\u00ed\u00adn aparece con toda claridad la argumentaci\u00f3n latina: \u00abNo podemos decir que el E.S. no proceda del Hijo (a Filio non procedat), pues el Esp\u00ed\u00adritu es presentado [en el N.T.] como Esp\u00ed\u00adritu del Padre y como Esp\u00ed\u00adritu del Hijo\u00bb. Todo lo que tiene el Hijo lo tiene del Padre, por eso procede el E.S. principaliter del Padre. El Esp\u00ed\u00adritu es Esp\u00ed\u00adritu de ambos. Padre e Hijo son un \u00fanico principio (principium) del E.S. y no dos. La econom\u00ed\u00ada hist\u00f3rica muestra seg\u00fan Agust\u00ed\u00adn, como seg\u00fan los Padres latinos anteriores a \u00e9l, el ser intratrinitario.<\/p>\n<p>III. El rechazo bizantino del F. y su argumentaci\u00f3n<br \/>\nRESPUESTA DE M\u00ed\u0081XIMO EL CONFESOR AL ATAQUE DE LOS MONOTELETAS CONTRA LA PROFESI\u00ed\u201cN DE FE DEL PAPA MART\u00ed\u008dN I. El papa hab\u00ed\u00ada escrito que el E.S. procede tambi\u00e9n del Hijo. A los monoteletas responde M\u00e1ximo: \u00abAlgunos de la reina de las ciudades (Constantinopla) han atacado las cartas sin\u00f3dicas del papa actual&#8230; en dos temas. El primero se refiere a la teolog\u00ed\u00ada (trinitaria) y dice seg\u00fan ellos: &#8216;El E.S. tiene su ekp\u00f3reusis (ekpore\u00faesthaz) tambi\u00e9n del Hijo&#8217;. El segundo se refiere a la encarnaci\u00f3n divina. En cuanto al primer punto han aportado ellos (los romanos) los testimonios un\u00e1nimes de los Padres latinos y el de Cirilo de Alejandr\u00ed\u00ada. A partir de esos testimonios han mostrado que ellos no hacen al Hijo la causa (aitia) del Esp\u00ed\u00adritu -ellos saben. que el Padre es la \u00fanica causa del Hijo y del Esp\u00ed\u00adritu, del uno por generaci\u00f3n y del otro por ekporeusis- sino que hablan de procesi\u00f3n por medio de \u00e9l (to di&#8217; auto\u00fa proi\u00e9naz) y muestran as\u00ed\u00ad la unidad y la identidad de la esencia&#8230; He pedido a los romanos de traducir lo que les es propio (o sea &#8216;el tambi\u00e9n del Hijo&#8217;) de forma que se eviten las oscuridades, que se pudieran deducir. Por su parte sosten\u00ed\u00ada \u00e9l la procesi\u00f3n del E.S. por medio del Logos (di\u00e1 m\u00e9sou to\u00fa L\u00f3gou): el Esp\u00ed\u00adritu procede seg\u00fan \u00e9l del Padre de forma inefable, de forma consustancial por medio del Logos.<\/p>\n<p>2. FOCIO. Su argumentaci\u00f3n ha sido usada por parte ortodoxa repetidamente. Focio interpreta la f\u00f3rmula del s\u00ed\u00admbolo \u00abel E.S. procede del Padre\u00bb en el sentido de que el E.S. procede tan s\u00f3lo del Padre. Las personas divinas se caracterizan por sus propiedades personales, que son incomunicables: el Padre es \u00e1narchos, esto es sin principio; el Hijo es engendrado, lo que le pone en referencia con la primera persona en cuanto tal, o sea en cuanto Padre; el Esp\u00ed\u00adritu procede del Padre en cuanto \u00fanica ait\u00ed\u00ada y causa del Esp\u00ed\u00adritu, siendo el Padre, al mismo tiempo aitia del Hijo. La monarqu\u00ed\u00ada del Padre es el principio tanto del Hijo como del Esp\u00ed\u00adritu, siendo el principio de la consustancialidad de ambos. \u00abFocio elimina los numerosos textos de los Padres abiertos a una funci\u00f3n del Hijo en la venida eterna del Esp\u00ed\u00adritu con relaci\u00f3n a su ser consustancial\u00bb.<\/p>\n<p>Focio argumenta de la forma siguiente: o se trata de algo com\u00fan a las tres personas y por tanto pertenece a la naturaleza o es algo con car\u00e1cter estrictamente personal. Si se aceptara la concepci\u00f3n latina, habr\u00ed\u00ada que atribuir la ekporeusis no a las hip\u00f3stasis o a una de ellas, sino a la esencia com\u00fan. Como el E.S. tiene la misma esencia que las otras dos personas, surgir\u00ed\u00ada \u00e9l de s\u00ed\u00ad mismo, lo cual es absurdo. Focio a\u00f1ade: el F. introduce dos principios siendo el uno no originado y el otro originado.<\/p>\n<p>Los textos b\u00ed\u00adblicos son interpretados por Focio de la forma siguiente: Jn 15,26: \u00abal Par\u00e1clito, os lo enviar\u00e9 del Padre, el Esp\u00ed\u00adritu de verdad que procede del Padre\u00bb es entendido en sentido exclusivo; Jn 16,14, \u00abrecibir\u00e1 de m\u00ed\u00ad\u00bb es entendido por Focio, del Padre; los textos paulinos que hablan del Esp\u00ed\u00adritu del Hijo o de Cristo (G\u00e1l 4,6; Rom 8,9) son entendidos por Focio en el sentido de que tiene la misma sustancia que el Hijo o de que permanece en el Hijo o de que es enviado por el Hijo. En general separa la misi\u00f3n del E.S. en la historia, \u00e9l es enviado por el Hijo, de su origen intratrinitario.<\/p>\n<p>Focio daba un valor central al hecho de que el F. fuera formulado en la Iglesia occidental en el credo. Por eso consigui\u00f3 que el horos del s\u00ed\u00adnodo del 879\/80, donde se hizo la paz entre Roma y Constantinopla y se anul\u00f3 el llamado octavo concilio ecum\u00e9nico de Constantinopla del 869\/70, prohibiera toda a\u00f1adidura al s\u00ed\u00admbolo.<\/p>\n<p>3. NUEVAS FORMULACIONES: G. DE CHIPRE Y G. PALAMAS. Tras el concilio de Lyon (1274) introduce el patriarca constantinopolitano Gregorio de Chipre en su disputa con J. Veccos una distinci\u00f3n entre la procesi\u00f3n hipost\u00e1tica eterna del Esp\u00ed\u00adritu tan solo del Padre y su misi\u00f3n temporal del Padre y del Hijo, de la que hablaba Focio. El habla de la manifestaci\u00f3n eterna del Esp\u00ed\u00adritu por medio del Hijo. La causa de la existencia hipost\u00e1tica del E.S. permanece s\u00f3lo el Padre.<\/p>\n<p>Por su parte Gregorio Palamas distingue entre la procesi\u00f3n causal del Esp\u00ed\u00adritu tan solo del Padre, de su procesi\u00f3n energ\u00e9tica del Padre por medio del Hijo o del Hijo. La procesi\u00f3n energ\u00e9tica del Esp\u00ed\u00adritu, del Padre por medio del Hijo, es eterna y viene a ser temporal cuando el Padre y el Hijo lo quieren. Los textos patr\u00ed\u00adsticos que hablan del &#8216;por medio del Hijo&#8217; vienen a ser interpretados por Palamas de acuerdo con su sistema.<\/p>\n<p>4. LAS DISCUSIONES EN FERRARAFLORENCIA: MARCOS EUGENICO. En las discusiones habidas en Ferrara-Florencia fue M. Eugenicos (= M.E.) el principal orador griego en el tema del F. El primer tema tratado fue la adici\u00f3n del F. al s\u00ed\u00admbolo. Contra la adici\u00f3n argument\u00f3 M.E. en raz\u00f3n de las decisiones de los concilios anteriores y consider\u00f3 a los latinos herejes por la adici\u00f3n, opini\u00f3n no compartida por otros miembros de la delegaci\u00f3n griega. La discusi\u00f3n se centr\u00f3 en el an\u00e1lisis de los Padres. La superaci\u00f3n de la discusi\u00f3n se hizo posible en raz\u00f3n (a) del texto de S. M\u00e1ximo confesor [cf. supra III.11 y sobre todo en raz\u00f3n (b) del principio de que los santos, esto es los Padres latinos y griegos de la Iglesia no se han podido equivocar ni contradecir entre ellos, ya que el mismo Esp\u00ed\u00adritu los ha inspirado. M.E. formul\u00f3 su posici\u00f3n as\u00ed\u00ad: \u00abReconocer\u00ed\u00ada por aut\u00e9nticas todas las citas de los santos occidentales, si concuerdan con la carta de S. M\u00e1ximo a Marin. No aceptar\u00e9 los textos, que no concuerden con la carta\u00bb.<\/p>\n<p>La posici\u00f3n aceptada en Florencia se basa en que la f\u00f3rmula de los Padres griegos \u00abpor medio del Hijo\u00bb no puede significar sino una contribuci\u00f3n del Hijo, recibida del Padre, a la procesi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>M.E. subraya que el Padre es el \u00fanico principio en la Trinidad (ait\u00ed\u00ada, arch\u00e9). El F. debe ser rechazado, dado que una tal f\u00f3rmula implica dos principios en la Trinidad. La f\u00f3rmula fociana \u00abdel solo Padre\u00bb es para \u00e9l la consecuencia de que el Esp\u00ed\u00adritu no surge del Hijo. Su argumentaci\u00f3n est\u00e1 totalmente en la l\u00ed\u00adnea de Focio: si el E.S. procediera del Padre y del Hijo como de un \u00fanico principio, se seguir\u00ed\u00ada, que el E.S. tiene la raz\u00f3n de su origen en s\u00ed\u00ad mismo, dado que las tres personas tienen una misma ous\u00ed\u00ada. Interesante es, para comprenderle, su argumentaci\u00f3n contra la formulaci\u00f3n de Tom\u00e1s de Aquino de que el E.S. no se distinguir\u00ed\u00ada del Hijo, sino procediera de \u00e9l: \u00abHijo y E.S. surgen del Padre pero de forma distinta. Con ello se distinguen del Padre y entre si\u00bb3B. La formulaci\u00f3n \u00abpor medio del Hijo\u00bb significa que el E.S. no es de ser (ous\u00ed\u00ada) distinto al Hijo.<\/p>\n<p>5. EL PATRIARCA JEREM\u00ed\u008dAS II EN SU CORRESPONDENCIA CON LOS TE\u00ed\u201cLOGOS DE W\u00dcRTTEMBERG (1573-1581). Contra la introducci\u00f3n latina del F. en el s\u00ed\u00admbolo arguye el patriarca a partir de la afirmaci\u00f3n del Concilio de Efeso: no quitar nada ni a\u00f1adir algoal s\u00ed\u00admbolo. El Patriarca recoge los argumentos, que tradicionalmente se en.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n<p>La introducci\u00f3n del Filioque en el s\u00ed\u00admbolo niceo-constantinopolitano, decidida por el s\u00ed\u00adnodo de Braga (675), acogida en la Galia en tiempos de Carlomagno y aceptada tambi\u00e9n finalmente por la Iglesia romana (por el 1013), habr\u00ed\u00ada de convertirse en una de las cuestiones m\u00e1s espinosas en la disensi\u00f3n entre la Iglesia occidental y la bizantina. Esta f\u00f3rmula se introdujo para indicar que el Esp\u00ed\u00adritu Santo procede del Padre y del Hijo. Fue defendida por el patriarca Paulino de Aquileva en el s\u00ed\u00adnodo de Cividale del Friuli (796); tambi\u00e9n la usaban los monjes francos en el monte de los Olivos de Jerusal\u00e9n, y por esto eran atacados duramente y declarados herejes por los griegos (808). Tras las quejas de los griegos, el Occidente intent\u00f3 dialogar sobre el tema y el Filioque fue defendido por Teodolfo, obispo de Orleans, con un tratado De Spiritu Sancto, escrito por encargo de Carlomagno, mientras que tambi\u00e9n el s\u00ed\u00adnodo de Aquisgr\u00e1n, del 809, se declaraba en su favor. Le\u00f3n 11 (795-816), aunque reconoc\u00ed\u00ada ortodoxa la f\u00f3rmula, en aras de la paz y por consideraci\u00f3n con los griegos, desaprob\u00f3 su uso en el credo, haciendo erigir en la bas\u00ed\u00adlica de San Pedro dos tablas en las que estaba grabado el Credo en lat\u00ed\u00adn y en griego sin el Filioque; pero los francos no acogieron los deseos del papa; m\u00e1s tarde este a\u00f1adido fue acogido tambi\u00e9n por la Iglesia romana por consejo del emperador Enrique II. En la lucha del patriarca Cerulario contra Roma (1054) la cuesti\u00f3n del Filioque tuvo, por desgracia, una parte bastante funesta.<\/p>\n<p>G. Bove<\/p>\n<p>Bibl.: M, Jugie, De processione Spiritui Sancti ex fontibus revelationis. Roma 1936 J. N, D. Kelly, Primitivos credos cristiano Secretariado trinitario, Salamanca 19S0; J M. Garrigues, El Esp\u00ed\u00adritu que dice \u00c2\u00a1Padre! El Esp\u00ed\u00adritu Santo en la vida trinitaria el problema del Filioque, Secretariado trinitario, Salamanca 1982; B, Studer, Filioque, CD DPAC, 1, S74; M. M. Garijo GUembef Filioque, en DTDC, 545-554.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La palabra significa \u00aby del Hijo\u00bb, y se refiere a la frase que aparece en las versiones occidentales del credo niceno y que declara la procedencia del Esp\u00edritu Santo del Padre y del Hijo. Originalmente esto no estaba contenido en la confesi\u00f3n aprobada en Nicea (325 d.C.) y en Constantinopla (381 d.C.). Parece haberse insertado por vez primera en el Concilio local de Toledo (589 d.C.) y gradualmente se abri\u00f3 paso en su uso en el occidente. Sin embargo, fue denunciado por Focio de Constantinopla en el siglo noveno, y se constituy\u00f3 en el principal problema doctrinal en la ruptura de Oriente y Occidente el a\u00f1o 1054 d.C. En pro de la posici\u00f3n oriental se pueden presentar dos puntos. Primero, que el pasaje pertinente en el Evangelio de Juan (15:26) habla solamente de la procedencia del Esp\u00edritu del Padre, y, segundo, que el agregado al credo jam\u00e1s fue decidido en un concilio ecum\u00e9nico. En favor del agregado tambi\u00e9n se pueden presentar dos puntos. El primero es que la expresi\u00f3n salvaguarda la verdad vital del credo niceno de que el Hijo es una substancia con el Padre. El segundo es que, dado que el Hijo tambi\u00e9n env\u00eda al Esp\u00edritu, no menos que el Padre, seg\u00fan Jn. 15:26, podr\u00edamos inferir leg\u00edtimamente por analog\u00eda a partir de esta relaci\u00f3n con respecto a nosotros, que el Esp\u00edritu Santo procede tanto del Padre como del Hijo dentro de la relaci\u00f3n intratrinitaria. Decirlo de otro modo es separar en \u00faltimo t\u00e9rmino al Hijo del Esp\u00edritu en directa contradicci\u00f3n de los pasajes que se refieren a \u00e9l como el Esp\u00edritu de Cristo (cf. Ro. 8:9; G\u00e1. 4:6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Geoffrey W. Bromiley<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (268). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Filioque es una f\u00f3rmula teol\u00f3gica de gran importancia dogm\u00e1tica e hist\u00f3rica.  Por una parte, indica la Procesi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo tanto del Padre como del Hijo como un Principio; por otra, fue la ocasi\u00f3n de un cisma griego. Ambos aspectos de la expresi\u00f3n requieren m\u00e1s explicaci\u00f3n.\n<\/p>\n<h2>Significado dogm\u00e1tico de Filioque<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El dogma de la doble Procesi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo del Padre e Hijo como un Principio se opone directamente al error de que el Esp\u00edritu Santo procede del Padre, no del Hijo.  Ni el dogma ni el error crearon muchas dificultades durante el curso de los primeros cuatro siglos.  Macedonio y sus seguidores, los llamados pneumatomachi, fueron condenados por el concilio local de Alejandr\u00eda (362) y por el Papa San D\u00e1maso I (378) por ense\u00f1ar que el Esp\u00edritu Santo deriva su origen solo del Hijo, por creaci\u00f3n.  Si el credo utilizado por los nestorianos, compuesto probablemente por Teodoro de Mopsuestia, y las expresiones de Teodoreto dirigidas contra el noveno anatema de San Cirilo de Alejandr\u00eda, niega que el Esp\u00edritu Santo deriva su existencia del o a trav\u00e9s del Hijo, probablemente intentaron negar solamente la creaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo por o a trav\u00e9s del Hijo, inculcando al mismo tiempo su Procesi\u00f3n de ambos, Padre e Hijo.  De todas las maneras la doble Procesi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo no se discut\u00eda durante los primeros tiempos; la controversia estaba restringida al Oriente y dur\u00f3 poco tiempo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera indudable negaci\u00f3n de la doble Procesi\u00f3n la encontramos en el siglo VII entre los herejes de Constantinopla cuando Mart\u00edn I (649-655) en su escrito sinodal contra los monotelitas emplea la expresi\u00f3n \u201cFilioque\u201d.  Nada se sabe sobre el desarrollo posterior de esta controversia, que no parece haber adquirido ninguna proporci\u00f3n seria, pues la cuesti\u00f3n no estaba relacionada con las ense\u00f1anzas caracter\u00edsticas de los monotelitas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Iglesia occidental la primera controversia sobre la doble Procesi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo se llev\u00f3 a cabo con los enviados del emperador Constantino Copr\u00f3nimo, en el s\u00ednodo de Gentilly, cerca de Par\u00eds, que tuvo lugar en tiempo de Pipino (767).  No hay actas sinodales ni m\u00e1s informaci\u00f3n.  A principios del siglo IX, Juan, un monje griego del monasterio de San Sabas acus\u00f3 de herej\u00eda a los monjes del monte Olivet, por haber introducido el Filioque en el Credo.  En la segunda mitad del mismo siglo, Focio, el sucesor del injustamente despuesto Ignacio, patriarca de Constantinopla (858), neg\u00f3 la procesi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo del Hijo y se opuso a la inserci\u00f3n del Filioque en el credo de Constantinopla.  La misma posici\u00f3n mantuvieron a finales del siglo d\u00e9cimo los patriarcas Sisinio y Sergio y hacia la mitad del XI, el patriarca Miguel Cerulario, que renov\u00f3 y complet\u00f3 el cisma griego.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rechazo del Filioque o la doble Procesi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo del Padre y del Hijo, y la negaci\u00f3n de la [[primac\u00eda del Romano Pont\u00edfice constituyen a\u00fan hoy d\u00eda los principales errores de la Iglesia Griega.  Mientras que fuera de la Iglesia la duda sobre la doble procesi\u00f3n se convirti\u00f3 en una negaci\u00f3n abierta, dentro de la Iglesia la doctrina del Filioque se declar\u00f3 dogma de fe en el Cuarto Concilio de Letr\u00e1n (1215), el Segundo Concilio de Lyon (1274) y en el Concilio de Florencia (1438-1445).  As\u00ed la Iglesia propuso de forma clara y con autoridad la ense\u00f1anza de la Sagrada Escritura y de la tradici\u00f3n sobre la Procesi\u00f3n de la Tercera Persona de la Sant\u00edsima Trinidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a la Sagrada Escritura, los escritores inspirados llaman al Esp\u00edritu Santo el Esp\u00edritu del Hijo (G\u00e1l. 4,6), el Esp\u00edritu de Cristo (Rom. 8,9), el Esp\u00edritu de Jesucristo (Fil. 1,19), de la misma forma que le llaman Esp\u00edritu del Padre (Mt. 10,20) y el Esp\u00edritu de Dios (1 Cor. 2,11).  De ah\u00ed que le atribuyen al Esp\u00edritu Santo la misma relaci\u00f3n con el Hijo que con el Padre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, seg\u00fan la Escritura, el Hijo env\u00eda al Esp\u00edritu Santo (Lc. 24,49; Juan 15,26; 16,7; 20,22; Hch. 2,33; Tito 3,6), de la misma manera que el Padre env\u00eda al Hijo (Rom. 3,3) y como el Padre env\u00eda al Esp\u00edritu Santo (Jn. 14,26).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, la \u201cmisi\u00f3n \u201c o \u201cenv\u00edo\u201d de una Divina Persona por otra no significa meramente que la persona enviada, asume un car\u00e1cter particular, a sugerencia de s\u00ed mismo en el car\u00e1cter del que env\u00eda, como afirmaban los Sabelianos; ni implica ninguna inferioridad en la Persona enviada, como ense\u00f1aban los arrianos, sino que denota, de acuerdo con los m\u00e1s importantes te\u00f3logos y los Padres, la Procesi\u00f3n de la persona enviada de la Persona que env\u00eda.  La Sagrada Escritura nunca presenta al Padre como siendo enviado por el Hijo ni al Hijo como enviado por el Esp\u00edritu Santo.  La misma idea del t\u00e9rmino \u201cmisi\u00f3n\u201d indica que la persona enviada sale para un cierto prop\u00f3sito por el poder del que env\u00eda, un poder ejercido en la persona enviada por medio de un impulso f\u00edsico, o de una orden, o de oraci\u00f3n, o, finalmente, de producci\u00f3n.  Ahora bien, la Procesi\u00f3n, la analog\u00eda de producci\u00f3n, es la \u00fanica manera admisible en Dios.  Se sigue que los escritores inspirados presentan al Esp\u00edritu Santo como que procede del Hijo, puesto que lo presentan como enviado por el Hijo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente San Juan (16,13-15) da las palabras de Cristo:  \u201cno hablar\u00e1 por su cuenta, sino que hablara lo que oiga\u201d\u2026 recibir\u00e1 de lo m\u00edo y os lo anunciar\u00e1 a vosotros\u2026 Todo lo que tiene el Padre es m\u00edo\u201d.  Aqu\u00ed hay una doble consideraci\u00f3n.  Primero el Hijo tiene todo lo que tiene el Padre, as\u00ed que debe parecerse al Padre en ser el Principio del que procede el Esp\u00edritu Santo.  Segundo, el Esp\u00edritu Santo recibir\u00e1 \u201cde lo m\u00edo \u201c, seg\u00fan las palabras del Hijo; pero Procesi\u00f3n es la \u00fanica forma concebible de recibir que no implica dependencia o inferioridad.  En otras palabras, el Esp\u00edritu Santo procede el Hijo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Ense\u00f1anza de la Sagrada Escritura sobre la doble Procesi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo fue fielmente preservada en la Tradici\u00f3n cristiana.  Incluso los griegos ortodoxos conceden que los Padres latinos afirman la Procesi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo del Hijo.  La gran obra de Petavio sobre la Trinidad (Lib. VII, cc. III ss.) desarrolla a fondo la prueba de este asunto.  Mencionamos aqu\u00ed solamente algunos documentos en los que se ha expresado claramente la doctrina patr\u00edstica:\n<\/p>\n<ul>\n<li> la carta dogm\u00e1tica de Le\u00f3n I a Toribio, obispo de Astorga Ep. XV, c. I (447); <\/li>\n<li> el llamado Credo de Atanasio; <\/li>\n<li> varios concilios efectuados en Toledo en los a\u00f1os 447, 589 (III), 675 (XI), 693 (XVI); <\/li>\n<li> la carta del Papa San Hormisdas al emperador Justio, Ep. LXXIX (521); <\/li>\n<li> las declaraciones sinodales del Papa San Mart\u00edn I contra los monotelitas, 649-655; <\/li>\n<li> la contestaci\u00f3n del Papa Adri\u00e1n I a los Libros Carolinos, 772-795; <\/li>\n<li> los s\u00ednodos de M\u00e9rida (666), Braga (675) y Hatfield (680); <\/li>\n<li> el escrito del Papa San Le\u00f3n III (m. 816) a los monjes de Jerusal\u00e9n; <\/li>\n<li> la carta del Papa Esteban V (VI) (m. 891) al rey de Moravia Suentopolcus (Suatopluk), Ep. XIII; <\/li>\n<li> el s\u00edmbolo del Papa Le\u00f3n IX (m.1054); <\/li>\n<li> el Cuarto Concilio de Letr\u00e1n; <\/li>\n<li> el Segundo Concilio de Lyon, 1274; <\/li>\n<li> el Concilio de Florencia, 1439.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos de los documentos conciliares citados se pueden ver en Hefele \u00abConciliengeschichte\u00bb (2da. ed.), III, nn. 109, 117, 252, 411; cf. P.G. XXVIII, 1557 ss.  Besari\u00f3n, hablando en el concilio de Florencia, dedujo la tradici\u00f3n de la Iglesia Griega a partir de las ense\u00f1anzas de la Latina; puesto que los Padres griegos y latinos, antes del siglo IX, eran miembros de la misma Iglesia, es un antecedente improbable que los Padres Orientales hubieran negado un dogma firmemente mantenido por los Occidentales. M\u00e1s a\u00fan, hay ciertas consideraciones que forman una prueba directa para la creencia de los Padres griegos en la doble Procesi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo.\n<\/p>\n<ul>\n<li> Primero, los Padres griegos enumeran a las Divinas Personas en el mismo orden que los Padres latinos; admiten que el Hijo y el Esp\u00edritu Santo est\u00e1n l\u00f3gica y ontol\u00f3gicamente relacionados de la misma manera que el Hijo y el Padre. [[[San Basilio el Grande|Basilio]], Ep. CXXV; Ep. XXXVIII (alias XLIII) ad Gregor. fratrem; \u00abAdv.Eunom.\u00bb, I, XX, III, sub init.]<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Segundo, los Padres griegos establecen la misma relaci\u00f3n entre el Hijo y el Esp\u00edritu Santo como entre el Padre y el Hijo; como el Padre es la fuente del Hijo, as\u00ed el Hijo es la fuente del Esp\u00edritu Santo. (San Atanasio, Ep. ad Serap. I, XIX, ss.; \u00abDe Incarn.\u00bb, IX; Orat. III, adv. Arian., 24; Basilio, \u00abAdv. Eunom.\u00bb, V, en P.G.., XXIX, 731; cf. San Gregorio Nacianceno, Orat. XLIII, 9). <\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Tercero, no faltan pasajes en los escritos de los Padres en los que no se afirme claramente la Procesi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo del Hijo: San Gregorio Taumaturgo, \u00abExpos. fidei sec.\u00bb, vers. sc. IV, en Rufino, Hist. Eccl., VII, XXV; San Epifanio., Haer., c. LXII, 4; San Gregorio de Nisa, Hom. in orat. domin. (cf. Mai, \u00abBibl. nova Patrum\u00bb, IV, 40 ss.); San Cirilo de Alejandr\u00eda, \u00abThes.\u00bb, ass. XXXIV; el segundo canon de un s\u00ednodo de cuarenta obispos efectuado en 410 en Sel\u00e9ucida, Mesopotamia (cf. Lamy, \u00abConcilium Seleuciae et Ctesiphonte habitum a. 410\u00bb, Louvain, 1869; Hefele, \u00abConciliengeschichte\u00bb, II, 102 sqq.); la versi\u00f3n ar\u00e1biga de los c\u00e1nones de San Hip\u00f3lito (Haneberg, \u00abCanones Sti. Hyppolyti\u00bb, Munster, 1870, 40, 76); la explicaci\u00f3n nestoriana del S\u00edmbolo (cf. Badger, \u00abThe Nestorians\u00bb, Londres, 1852, II, 79; Cureton, \u00abAncient Syriac Documents Relative to the Earliest Establishment of Christianity in Edessa\u00bb, Londres, 1864, 43; \u00abLa Doctrina de Addai, el Ap\u00f3stol\u00bb, ed. Phillips, Londres, 1876)<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u00fanica dificultad b\u00edblica digna de menci\u00f3n se basa en las palabras de Cristo registradas por Juan 15,26, que el Esp\u00edritu procede del Padre, sin que se haga menci\u00f3n del Hijo.  Pero, en primer lugar, no se puede demostrar que esta omisi\u00f3n sea una negaci\u00f3n; y en segundo lugar, la omisi\u00f3n es s\u00f3lo aparente, puesto que en la primera parte del vers\u00edculo el Hijo promete \u201cenviar\u201d al Esp\u00edritu. La Procesi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo del Hijo no se menciona en el Credo de Constantinopla, porque este Credo iba dirigido contra el error de los macedonios, contra el bastaba declarar la Procesi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo del Padre. Las expresiones ambiguas encontradas en algunos de los primeros escritores de autoridad se explican por los principios que se aplican generalmente al lenguaje de los primeros Padres.\n<\/p>\n<h2>La importancia hist\u00f3rica del Filioque<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos visto que el Credo de Constantinopla declaraba al principio solamente la Procesi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo del Padre, y que iba dirigida contra los seguidores de Macedonio que negaba la Procesi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo del Padre.  En Oriente, la omisi\u00f3n de Filioque no llev\u00f3 a ning\u00fan malentendido. Sin embargo, en Espa\u00f1a, las condiciones fueron diferentes despu\u00e9s de que los ostrogodos renunciaron al arrianismo y profesaron la fe [[cat\u00f3lico|cat\u00f3lica]} del Tercer Concilio de Toledo (589).  No se puede asegurar qui\u00e9n a\u00f1adi\u00f3 por primera vez el Filioque al Credo, pero parece cierto que la adici\u00f3n se cant\u00f3 por primera vez en la Iglesia espa\u00f1ola despu\u00e9s de la conversi\u00f3n de los godos. En 796 el patriarca de Aquilea justific\u00f3 y acept\u00f3 la misma adici\u00f3n en el S\u00ednodo de Friaul, y en 809 el concilio de Aquisgr\u00e1n parece haberlo aprobado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los decretos de este concilio fueron examinados por el Papa Le\u00f3n III que aprob\u00f3 la doctrina manifestada por el Filioque, pero aconsej\u00f3 que se omitiera la expresi\u00f3n en el Credo.  La pr\u00e1ctica de a\u00f1adir el Filioque se mantuvo a pesar del consejo papal y a mediados del siglo XI se hab\u00eda instalado firmemente hasta en Roma.  Los eruditos no est\u00e1n de acuerdo en qu\u00e9 momento exacto se introdujo en Roma pero la mayor\u00eda lo colocan en el pontificado de Benedicto VIII (1014-15).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La doctrina cat\u00f3lica fue aceptada por los diputados griegos que estaban presentes en el Segundo Concilio de Florencia en 1439, cuando el credo se cant\u00f3 en lat\u00edn y griego con la palabra Filioque incorporada.  En cada ocasi\u00f3n se esperaba que el patriarca de Constantinopla y sus s\u00fabditos hab\u00edan abandonado el estado de herej\u00eda y cisma en el que hab\u00edan vivido desde tiempos de Focio, quien en alrededor del a\u00f1o 870 encontr\u00f3 en el Filioque una excusa librarse de toda dependencia de Roma.  Pero por muy sinceros que fueran los obispos griegos, no lograron arrastrar con ellos al pueblo y la fosa que separa oriente de occidente contin\u00faa hasta ahora.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es verdaderamente sorprendente que un tema como el de la doble Procesi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo llamara la atenci\u00f3n de la imaginaci\u00f3n de la multitud.  Pero sus sentimientos nacionales hab\u00edan sido avivados por el deseo de por otra parte se hab\u00edan interpuestos los sentimientos nacionales en el deseo de liberaci\u00f3n del antiguo rival de Constantinopla; la ocasi\u00f3n de lograrlo legalmente pareci\u00f3 presentarse en la adici\u00f3n del Filioque al Credo de Constantinopla.  \u00bfAcaso Roma no se hab\u00eda excedido en sus derechos al desobedecer el mandato del Concilio de \u00c9feso (Tercer Concilio General, 431) y del Concilio de Calcedonia (451)?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es verdad que estos concilios hab\u00edan prohibido la introducci\u00f3n de otra fe o de otro Credo y hab\u00edan impuesto la pena de deposici\u00f3n a los obispos y cl\u00e9rigos y la de excomuni\u00f3n a los monjes y laicos que transgredieran esta ley; sin embargo los concilios no hab\u00edan prohibido explicar la misma fe o proponer el mismo Credo de una forma m\u00e1s clara.  Adem\u00e1s, los decretos conciliares afectaban a transgresores  individuales, como est\u00e1 claro por la sanci\u00f3n a\u00f1adida, pero no obligaban a la Iglesia como un cuerpo.  Finalmente los Concilios de Lyon y Florencia no requirieron a los griegos que introdujeran el Filioque en el Credo, sino s\u00f3lo que aceptaran la doctrina cat\u00f3lica de la doble Procesi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo ( ver Esp\u00edritu Santo y Credo).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Maas, Anthony. \u00abFilioque.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 6. New York: Robert Appleton Company, 1909.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/06073a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(\u00aby del Hijo\u00bb). Un t\u00e9rmino que fue el centro de controversia entre la Iglesia Cat\u00f3lica y Ortodoxa por siglos. Hoy d\u00ed\u00ada no es m\u00e1s que un recuerdo hist\u00f3rico. el Esp\u00ed\u00adritu Santo procede \u00abdel Padre y del Hijo\u00bb. o \u00abdel Padre por el Hijo\u00bb. Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano Dr. J. Dominguez http:\/\/biblia.com\/diccionario\/ Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano [232] &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/filioque\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abFILIOQUE\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-8067","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8067","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8067"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8067\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8067"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8067"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8067"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}