{"id":8100,"date":"2016-02-05T04:19:15","date_gmt":"2016-02-05T09:19:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/homosexualidad\/"},"modified":"2016-02-05T04:19:15","modified_gmt":"2016-02-05T09:19:15","slug":"homosexualidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/homosexualidad\/","title":{"rendered":"HOMOSEXUALIDAD"},"content":{"rendered":"<p>(sexo con personas del mismo sexo).<\/p>\n<p> La Biblia lo caracteriza como un \u00abpecado muy grave\u00bb, no como algo hereditario; es pecado como el robar o matar o mentir.<\/p>\n<p> &#8211; En Rom 1:26-32, Pablo le dedica 2 versos enteros: (26-27), y s\u00f3lo menciona otros como el homicidio, calumnia. es el pecado contra el propio cuerpo, que debe ser \u00abtemplo de Dios\u00bb: (2Co 6:16).<\/p>\n<p> &#8211; Es una abominaci\u00f3n, Lev 18:22.<\/p>\n<p> &#8211; El homosexual debe arrepentirse, confesarse. \u00c2\u00a1y, con Cristo, se puede dejar la homosexualidad!: (Fi12Cr 4:13).<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>La Biblia se\u00f1ala que la pr\u00e1ctica de la h. es un pecado. En Gen 9:22-27, se narra que estando No\u00e9 borracho, \u2020\u0153Cam, padre de Cana\u00e1n, vio la desnudez de su padre\u2020\u009d. Cuando No\u00e9 \u2020\u0153supo lo que le hab\u00ed\u00ada hecho su hijo m\u00e1s joven\u2020\u009d, lanz\u00f3 una maldici\u00f3n. Las palabras \u2020\u0153vio la \u2020\u00a2desnudez\u2020\u009d, siguiendo la idea de Lev. 18, donde se proh\u00ed\u00adbe \u2020\u0153descubrir la desnudez\u2020\u009d de ciertos parientes, sugieren alg\u00fan acto indecoroso m\u00e1s all\u00e1 de la simple vista. Este pasaje se relaciona con la tradicional acusaci\u00f3n de desviaciones y perversiones sexuales que se le hace a los pueblos cananeos, descendientes de Cam.<\/p>\n<p>La pr\u00f3xima referencia al tema aparece en el relato de \u2020\u00a2Lot en \u2020\u00a2Sodoma (Gen 19:1-38). La expresi\u00f3n de los sodomitas: \u2020\u0153S\u00e1calos, para que los conozcamos\u2020\u009d, refiri\u00e9ndose a los varones que visitaban a Lot, es una alusi\u00f3n a actos sexuales, aunque algunas personas opinan que el pecado de los sodomitas fue solamente el haber faltado al deber de la hospitalidad. La palabra \u2020\u0153sodomita\u2020\u009d, tal como se usa en la RV60, es una traducci\u00f3n que se refiere a los hier\u00f3dulos, hombres que ejerc\u00ed\u00adan la prostituci\u00f3n con hombres y mujeres en santuarios y cultos paganos. En hebreo, la palabra que los se\u00f1ala no se deriva de Sodoma (cedom), pues hay un t\u00e9rmino espec\u00ed\u00adfico para este tipo de persona: qadesh, con una connotaci\u00f3n muy religiosa. Otro incidente digno de observaci\u00f3n es el de Jue 19:16-30, donde unos benjamitas quisieron tener relaciones sexuales (\u2020\u0153Saca al hombre &#8230; para que lo conozcamos\u2020\u009d) con un levita y terminan infligiendo grandes maltratos a su mujer. Esto ocasion\u00f3 una guerra civil en Israel (Jue 20:1-48).<br \/>\nprohibi\u00f3 la pr\u00e1ctica de la h.: \u2020\u0153No haya ramera de entre las hijas de Israel, ni haya sodomita [qadesh] de entre los hijos de Israel\u2020\u009d (Deu 23:17). En el vers\u00ed\u00adculo siguiente se a\u00f1ade: \u2020\u0153No traer\u00e1s la paga de una ramera ni el precio de un perro a la casa de Jehov\u00e1\u2020\u009d (Deu 23:18). El t\u00e9rmino \u2020\u0153perro\u2020\u009d (Apo 22:15) se aplicaba a los que practicaban la prostituci\u00f3n masculina en los templos paganos. Parte del pago que \u00e9stos recib\u00ed\u00adan se dejaba para uso en el templo del caso, que es lo que se proh\u00ed\u00adbe hacer en el \u2020\u00a2templo de Dios. No s\u00f3lo la Biblia los llama as\u00ed\u00ad, sino que en textos paganos se usa tambi\u00e9n el t\u00e9rmino en esa forma. Los griegos los llamaban kinaidos por la apariencia que daban al practicar este abominable acto. Pero los israelitas copiaron estas pr\u00e1cticas de los cananeos, especialmente con el culto de \u2020\u00a2Astarot o \u2020\u00a2Astart\u00e9. As\u00ed\u00ad, hubo \u2020\u0153sodomitas en la tierra, e hicieron conforme a todas las abominaciones de las naciones&#8230;\u2020\u009d (1Re 14:24). Los reyes \u2020\u00a2Asa y \u2020\u00a2Josafat trataron de eliminarlos (1Re 15:12; 1Re 22:46). En la reforma religiosa de \u2020\u00a2Jos\u00ed\u00adas se derribaron \u2020\u0153los lugares de prostituci\u00f3n idol\u00e1trica\u2020\u009d que estaban en la casa de Jehov\u00e1, que inclu\u00ed\u00ada a sodomitas (2Re 23:7).<br \/>\ntradici\u00f3n israelita consider\u00f3 la h. como una aberraci\u00f3n, y su pr\u00e1ctica como una violaci\u00f3n de la naturaleza y de las leyes de Dios. Al compararse con otros pueblos, los jud\u00ed\u00ados hac\u00ed\u00adan resaltar la h. practicada por los gentiles como un signo de degradaci\u00f3n, mientras que entre ellos, los jud\u00ed\u00ados, no se conoc\u00ed\u00ada la h. como una costumbre generalizada de la poblaci\u00f3n. En el Libro III de los \u2020\u0153Or\u00e1culos Sibilinos\u2020\u009d, obra pseudoepigr\u00e1fica del per\u00ed\u00adodo intertestamentario, un autor jud\u00ed\u00ado del siglo II a.C. compara la moral israelita con la de los romanos. De estos \u00faltimos dice: \u2020\u0153Gran decadencia conocer\u00e1n aquellos hombres &#8230; el var\u00f3n con el var\u00f3n tendr\u00e1 comercio carnal, a sus hijos expondr\u00e1 en vergonzosas casas&#8230;.\u2020\u009d Mientras que de los jud\u00ed\u00ados expresa: \u2020\u0153La santa raza de hombres seguir\u00e1 existiendo &#8230; los hombres tienen el pensamiento puesto en el santo lecho y no se unen impuramente con muchachos&#8230;.\u2020\u009d A\u00f1os despu\u00e9s, Pablo, escribiendo sobre la corrupci\u00f3n y decadencia entre los paganos, dice que \u2020\u0153aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza\u2020\u009d (Rom 1:26). Asimismo, dijo que \u2020\u0153los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres\u2020\u009d (Rom 1:27).<br \/>\nEscrituras condenan totalmente la pr\u00e1ctica de la h., pues \u2020\u0153ni los afeminados, ni los que se echan con varones &#8230; heredar\u00e1n el reino de Dios\u2020\u009d (Gal 6:9-10). Esta condena, sin embargo, no es diferente a la que recibir\u00e1n los promiscuos sexuales, pues en el mismo vers\u00ed\u00adculo se mencionan \u2020\u0153los fornicarios &#8230; los ad\u00falteros\u2020\u009d, que tambi\u00e9n son excluidos del reino. Si la sociedad hace diferencia entre fornicarios y ad\u00falteros, por un lado, y los homosexuales, por otro, se trata de un criterio social que no figura en la mente de Dios, que condena la promiscuidad heterosexual de igual manera que la h. No debe confundirse, sin embargo, la inclinaci\u00f3n homosexual, ni aun los deseos de este tipo, con su pr\u00e1ctica. Como no se confunden los deseos de matar, o de mentir o de hacer cualquier otra cosa mala, con su realizaci\u00f3n en el campo de los hechos.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>(v. sexualidad)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>(-> hombre, mujer, pena de muerte). La Biblia ha condenado en general la homosexualidad (en el Antiguo Testamento la masculina), por considerar  que va en contra de un orden querido por Dios y expresado en la uni\u00f3n del hombre y la mujer, tal como aparece en Gn 2-3. Esa condena se expresa en tres contextos principales y debe ser interpretada desde el conjunto de la revelaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica.<\/p>\n<p>(1)  Grandes relatos simb\u00f3licos. Dos pasajes b\u00e1sicos sit\u00faan y condenan la homosexualidad en un contexto de pol\u00e9mica, en un caso contra los cananeos de la hoya del mar Muerto (Gn 19,119), en otro contra una ciudad de la tribu de Benjam\u00ed\u00adn (Je 19). En el primer caso se trata del \u00abcrimen\u00bb de los sodomitas, que quieren acostarse con los \u00abhombres\u00bb (= \u00e1ngeles) que han venido a visitar a Lot (Gn 19,5), suscitando la ira de Dios, que destruye su ciudad (Sodoma); de aqu\u00ed\u00ad ha surgido el nombre \u00absodom\u00ed\u00ada, sodomitas\u00bb, que vincula un tipo de violencia homosexual con el pecado m\u00ed\u00adtico de los habitantes de Sodoma. En el otro caso se trata del \u00abcrimen\u00bb de los habitantes de Guibe\u00e1 de Benjam\u00ed\u00adn, que quieren acostarse por la fuerza con un levita que pasa por su ciudad, para as\u00ed\u00ad humillarle; pero el levita se defiende y, en vez de dejarse violar personalmente, entrega en manos de los violadores a su concubina (en realidad, una esposa con autonom\u00ed\u00ada jur\u00ed\u00addica), inici\u00e1ndose as\u00ed\u00ad una serie de venganzas y violencias que llenan la parte final del libro de los Jueces (Je 19-21). En ambos relatos se supone que la homosexualidad va en contra de un orden de Dios; pero lo que el texto condena de un modo directo no es la homosexualidad en s\u00ed\u00ad, sino un tipo de violencia que podr\u00ed\u00ada relacionarse con ella, una violencia dirigida en un caso hacia los hombres-\u00e1ngeles y en el otro hacia un levita.<\/p>\n<p>(2)  Las leyes contra la homosexualidad est\u00e1n contenidas en el C\u00f3digo de la Santidad, del libro del Lev\u00ed\u00adtico. Una ley condena taxativamente la homosexualidad masculina: \u00abno te acostar\u00e1s con var\u00f3n como con mujer; es una abominaci\u00f3n\u00bb (Lv 18,22). Otra impone la pena de muerte sobre los homosexuales: \u00abSi alguien se acuesta con otro hombre como se hace con una mujer, ambos cometen una abominaci\u00f3n; son reos de muerte; sobre ellos caer\u00e1 su sangre\u00bb (Lv 20,13). Se trata de leyes sacrales, que han de ser entendidas desde la visi\u00f3n especial de la pureza-santidad que desarrolla el Lev\u00ed\u00adtico, en un contexto sacerdotal que est\u00e1 marcado por los tab\u00faes de la distinci\u00f3n y por las impurezas rituales vinculadas al mundo de lo sexual. Quien quiera traducir y aplicar directamente esas leyes en el contexto actual (siglo XXI), sin tener en cuenta su trasfondo antropol\u00f3gico, tendr\u00e1 que asumir y aplicar tambi\u00e9n el resto de las leyes del Lev\u00ed\u00adtico, tanto en lo referente a los sacrificios de animales como en los tab\u00faes de sangre, en la distinci\u00f3n de animales puros e impuros y en las diversas enfermedades y manchas, que suelen interpretarse como lepra. Nadie que yo sepa aboga por una interpretaci\u00f3n literal del Lev\u00ed\u00adtico, a no ser en algunos c\u00ed\u00adrculos \u00abreligiosos\u00bb del judaismo. El tema de la homosexualidad puede y debe plantearse hoy desde unas perspectivas antropol\u00f3gicas y teol\u00f3gicas distintas, de manera que no tiene sentido el mantener a la letra las antiguas costumbres israelitas. S\u00f3lo de esa forma hacemos justicia a los principios jur\u00ed\u00addicos, por otro lado ejemplar, del mismo Lev\u00ed\u00adtico.<\/p>\n<p>(3) Interpretaci\u00f3n de Pablo. M\u00e1s cercano a nosotros, pero igualmente ajeno a nuestra cultura y necesitado de explicaci\u00f3n, es el argumento de Pablo, cuando habla del pecado de los \u00abgentiles\u00bb que, al adorar a los \u00ed\u00addolos, han ca\u00ed\u00addo en manos de sus propias perversiones (Rom 1,18-31). No se trata de un texto normativo ni legal, en l\u00ed\u00adnea de Evangelio, sino de una lectura ret\u00f3rica y apocal\u00ed\u00adptica de la situaci\u00f3n del mundo pagano (de la humanidad) que aparece envuelta en pecado ante el Dios de la fe y de la gracia de Cristo. La condena de Pablo puede dividirse en tres partes: una de tipo m\u00e1s personal-individual (Rom 1,21-23), otra m\u00e1s personalsexual (Rom 1,24-27) y otra m\u00e1s social (Rom 1,28-31). Siguiendo algunas tablas morales de su tiempo, Pablo ha querido presentar un retablo de los grandes males de la sociedad de su entorno, que se fundan a su juicio en el rechazo de Dios, que se despliega y expande en forma de \u00abtali\u00f3n teol\u00f3gico\u00bb. Esta es la ra\u00ed\u00adz de su argumento: all\u00ed\u00ad donde los hombres han abandonado a Dios, Dios les abandona en manos de su propia perversi\u00f3n, como muestra el caso de la condena de la homosexualidad: \u00abPretendiendo ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por im\u00e1genes de hombres corruptibles, de aves, de cua  dr\u00fapedos y de reptiles&#8230; Por eso Dios los entreg\u00f3 a pasiones vergonzosas, pues aun sus mujeres cambiaron las relaciones naturales por las que van contra la naturaleza. Del mismo modo tambi\u00e9n los hombres, dejando la relaci\u00f3n natural con la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en s\u00ed\u00ad mismos la retribuci\u00f3n debida a su extrav\u00ed\u00ado. Como ellos no quisieron tener en cuenta a Dios, Dios los entreg\u00f3 a una mente depravada, para hacer cosas que no deben\u00bb (Rom 1,22-23.25-28; en esa l\u00ed\u00adnea, cf. 1 Tim 1,10). Este no es un texto de ley moral, que ha de imponerse por la fuerza sobre los culpables, sino de constataci\u00f3n apocal\u00ed\u00adptica. Pablo no dice lo que las cosas deben ser, sino lo que son, desde la perspectiva de un juicio escatol\u00f3gico del judaismo de su tiempo. Pablo, un jud\u00ed\u00ado celoso, se muestra horrorizado ante lo que, en ese contexto, constituye la perversi\u00f3n sexual grecorromana, expresada en formas de homosexualidad no s\u00f3lo masculina (como la que condenaba el Antiguo Testamento), sino tambi\u00e9n femenina, poniendo ya en paralelo las afirmaciones sobre los dos sexos. Las afirmaciones concretas de Pablo son ret\u00f3ricas y exageradas, pues el mundo grecorromano ten\u00ed\u00ada otros valores que \u00e9l, en este caso, escribiendo desde una perspectiva apocal\u00ed\u00adptica, no ha destacado. Por otra parte, mirado desde nuestro contexto cultural y le\u00ed\u00addo fuera del \u00e1mbito ret\u00f3rico de Pablo, \u00e9ste es un texto dif\u00ed\u00adcil de aceptar al pie de la letra, pues refleja unas condiciones sociales y religiosas muy distintas de las nuestras. A pesar de ello, el principio y sentido b\u00e1sico de la argumentaci\u00f3n paulina nos sigue pareciendo valioso, siempre que tengamos en cuenta algunas observaciones.<\/p>\n<p>(4) Homosexualidad y diferencia. Pablo vincula la homosexualidad con la negaci\u00f3n de la \u00abdiferencia\u00bb de Dios, que constituye, a su juicio, la clave de todo el orden humano. All\u00ed\u00ad donde el hombre niega la \u00abalteridad radical\u00bb de Dios y lo identifica con una realidad de este mundo (idolatr\u00ed\u00ada) se cierra en s\u00ed\u00ad mismo y corre el riesgo de volverse incapaz de aceptar las diferencias personales y sociales, la separaci\u00f3n de las distintas realidades, mezclando as\u00ed\u00ad las cosas, de una forma que para un jud\u00ed\u00ado, educado en las distinciones de lo puro e impuro (en animales y alimentos), constituye algo escandaloso. El Dios de Pablo marca las identidades, mantiene la alteridad, la distancia, la tensi\u00f3n por lo diferente. Por eso, all\u00ed\u00ad donde hombres y mujeres se cierran en un mundo divinizado (de nuevo la idolatr\u00ed\u00ada) ellos se vuelven incapaces de amarse como distintos, pues no pueden ya apoyarse en el Dios que es diferente, que es el Otro, el Infinito.<\/p>\n<p>(5) Homosexualidad y ley. Pablo condena la homosexualidad si es que ella aparece como expresi\u00f3n de un amorde-ley, que no arranca al hombre (var\u00f3n o mujer) de su ego\u00ed\u00adsmo, sino que le cierra en un plano de tali\u00f3n, de manera que cada uno se busca a s\u00ed\u00ad mismo en el otro, sin salir de s\u00ed\u00ad, sin experimentar la alteridad como gracia. Por eso, cuando Pablo se refiere a la homosexualidad est\u00e1 hablando en el fondo de un tipo de autoerotismo, es decir, de uni\u00f3n sin distancia personal, sin aceptaci\u00f3n de la alteridad, es decir, de una uni\u00f3n que rompe todas las diferencias, convirti\u00e9ndose en utilizaci\u00f3n de unos por otros. Pues bien, al situarse en ese nivel, Pablo est\u00e1 planteando un tema que es mucho mayor que el de la homosexualidad como tal (entendida en plano f\u00ed\u00adsico, biol\u00f3gico); est\u00e1 planteando el tema del erotismo sin distancia personal, como una forma de buscarse uno a s\u00ed\u00ad mismo cuando se relaciona con los dem\u00e1s. Pues bien, el tipo de uni\u00f3n que Pablo est\u00e1 condenando puede darse no s\u00f3lo en las relaciones homosexuales, sino tambi\u00e9n en las heterosexuales.<\/p>\n<p>(6) Homosexualidad y gracia. La homosexualidad se opone al Evangelio si es que niega el valor de la alteridad (del otro) y destruye por tanto la gracia. S\u00f3lo as\u00ed\u00ad se puede afirmar que ella es pecado, vincul\u00e1ndola con los otros dos \u00abpecados\u00bb que Pablo condena en Rom 1,19-20 (ego\u00ed\u00adsmo personal) y Rom 1,2831 (lucha de todos contra todos). Lo que Pablo condena al hablar de la homosexualidad es la actitud de aquellos que s\u00f3lo se buscan a s\u00ed\u00ad mismos en los otros y la violencia de aquellos que al buscarse a s\u00ed\u00ad mismos en los otros est\u00e1n combatiendo y negando todo lo que es distinto de ellos. Entendido de esa forma, su argumento, expresado con la ret\u00f3rica apocal\u00ed\u00adptica de su entorno, se dirige por igual contra todos los hombres y mujeres (homosexuales o  no) que niegan la gracia del amor, es decir, la gracia de la salvaci\u00f3n de Dios. El tema resulta complejo en el plano psicol\u00f3gico y social, de manera que es dif\u00ed\u00adcil ofrecer unas respuestas que sirvan para todos. Pero el intento de condenar toda forma de homosexualidad f\u00ed\u00adsica desde la antropolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica y en especial desde Rom 1,24-27 (donde se asume y culmina para los cristianos lo que dice el Antiguo Testamento sobre el tema) carece de sentido y acaba siendo contrario al argumento de Pablo. Condenar la homosexualidad por ley implica caer en la peor de las leyes que Pablo ha querido superar en todo su evangelio. Lo que Pablo est\u00e1 intentando potenciar, de un modo ret\u00f3rico, es la posibilidad de abrirse al otro en cuanto distinto, de tal forma que el amor no sea encerramiento en uno mismo (utilizando as\u00ed\u00ad al otro con violencia, para ego\u00ed\u00adsmo propio, sea o no del mismo sexo), sino apertura a la diferencia interpersonal gratuita, en un camino en el que Dios puede revelarse como el Otro, el gran Distinto.<\/p>\n<p>(7) \u00bfHomosexualidad evang\u00e9lica? Por eso, si mantienen y desarrollan el principio y experiencia de la alteridad gratuita, muchas uniones homosexuales pueden ser y son m\u00e1s evang\u00e9licas (m\u00e1s paulinas) que aquellas uniones heterosexuales en las que cada uno se busca a s\u00ed\u00ad mismo en el otro, e incluso en los hijos. Partiendo de estos principios se podr\u00ed\u00ada elaborar tambi\u00e9n una antropolog\u00ed\u00ada del celibato* paulino (cf. 1 Cor 7), poniendo de relieve que la vida del c\u00e9libe s\u00f3lo tiene valor cristiano en la medida en que aparece como posibilidad de apertura a los dem\u00e1s en cuanto distintos (personales) y al Dios que es principio de toda alteridad amorosa. All\u00ed\u00ad donde el celibato es b\u00e1sicamente expresi\u00f3n de clausura en s\u00ed\u00ad mismo (de autoerotismo m\u00e1s o menos espiritualizado) va en contra del ideal cristiano. En ese sentido, el celibato cristiano como trascendimiento positivo (no de simple negaci\u00f3n) del amor intersexual puede vincularse a un tipo de homosexualidad que no se entienda s\u00f3lo como pura negaci\u00f3n de alteridad sexual, sino como b\u00fasqueda de otros tipos de comunicaci\u00f3n personal y gratificante con los otros.<\/p>\n<p>(8) Amor como gracia. El contexto paulino. El problema no est\u00e1 por tanto en el g\u00e9nero de aquellos que se aman, sino en la forma de relaci\u00f3n personal que establezcan, en l\u00ed\u00adnea de alteridad, de manera que nadie se busque a s\u00ed\u00ad mismo en el otro, sino que busque y encuentre al otro como distinto y as\u00ed\u00ad en el otro, con el otro, pueda compartir la vida como gracia, superando las diversas formas de imposici\u00f3n y dominio econ\u00f3mico, social y personal que Pablo entiende como idolatr\u00ed\u00ada o negaci\u00f3n de Dios. Con esto no se resuelven todos los problemas, pero pueden plantearse mejor, situ\u00e1ndolos en un contexto cristiano, de gracia. Por eso, todo lo que Pablo dice en Rom 1 sobre la homosexualidad ha de reinterpretarse desde lo que va diciendo en Rom 1-3 (pecado universal) y desde lo que dice sobre el pecado y la gracia de Dios, a lo largo de la carta a los Romanos. La \u00abcondena\u00bb de la homosexualidad grecorromana de Rom 1 forma parte del argumento ret\u00f3rico de Rom 2, donde Pablo condena la \u00abno homosexualidad ego\u00ed\u00adsta\u00bb de aquellos jud\u00ed\u00ados que condenan a los grecorromanos, situ\u00e1ndose en un nivel m\u00e1s duro de ego\u00ed\u00adsmo y falta de gracia. En uno y otro caso, Pablo ha querido superar el nivel de la ley, para situar todas las acciones y la vida de los hombres sobre un plano nuevo de gracia (cf. Rom 3,1-31), donde todo queda redimido por el amor de Cristo. Por eso, entender esa condena de la homosexualidad de un modo objetivista, como algo ya resuelto al comienzo de la carta, olvidando que se trata de un argumento ret\u00f3rico, que se invierte y recrea a trav\u00e9s del desarrollo y, sobre todo, al final del espl\u00e9ndido despliegue de gracia y amor que ofrece Romanos (culminando en Rom 12-13), significa negarse a entender a Pablo. Le\u00ed\u00addo as\u00ed\u00ad, el discurso de Pablo concuerda con el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, donde Jes\u00fas no condena la homosexualidad, sino que se sit\u00faa por encima de ella, abriendo unos caminos de amor en gratuidad, que valen tanto para varones como para mujeres, para homosexuales como para heterosexuales.<\/p>\n<p>(9) Un tema abierto. Siguen planteadas muchas cuestiones, sobre todo en un plano psicol\u00f3gico y sociol\u00f3gico, sin que los cristianos queramos imponer a la sociedad unas formas objetivas de conducta sexual que, por otra parte, no derivan del conjunto de la Biblia, rectamente entendida, ni de la vida y mensaje de Jes\u00fas, ni del evangelio de la  gracia de Pablo. Tanto la homosexualidad como la heterosexualidad suscitan problemas dif\u00ed\u00adciles de resolver de un modo objetivo (\u00bfpara qu\u00e9 resolverlos en ese plano?) y es posible que en algunos casos las uniones homosexuales resulten m\u00e1s complejas y dif\u00ed\u00adciles que las heterosexuales, sobre todo en relaci\u00f3n con la adopci\u00f3n y educaci\u00f3n de los hijos (pues puede faltar la diferencia y complementariedad de la figura paterna y materna). De todas formas, en muchos casos, precisamente esa misma dificultad, con la problem\u00e1tica social de fondo, puede hacer que las uniones (matrimonios) homosexuales pongan mejor de relieve algunos rasgos de gratuidad y alteridad personal que Pablo ha destacado en Rom 1,1831 y en el conjunto de su carta a los Romanos. Porque en el fondo, desde el Evangelio, puede y debe superarse un tipo de diferencia entre el var\u00f3n y la mujer (cf. Gal 3,28), siempre que se acent\u00fae y promueva la diferencia y alteridad mayor que existe entre ellos como personas, al servicio del encuentro gratuito. Desde esa base, queremos a\u00f1adir que nos parece fuera de sentido (exeg\u00e9ticamente falso y cristianamente equivocado) el intento de aquellos que quieren negar a los homosexuales el acceso a los ministerios de la Iglesia, reserv\u00e1ndolos s\u00f3lo para los c\u00e9libes. En este campo, el magisterio ordinario de la Iglesia romana est\u00e1 tomando un camino muy discutible.<\/p>\n<p>Cf. J.-N. Aletti, Comment Dieu est-il juste? Clefs pour interpreter l&#8217;Epitre aux Romains, Seuil, Par\u00ed\u00ads 1991; J. Alison, Una fe m\u00e1s all\u00e1 del resentimiento. Fragmentos cat\u00f3licos en clave gay, Herder, Barcelona 2003; M. Borg, \u00abHomosexuality and the New Testament\u00bb, Bible Review 10 (1994) 20-54; N. Elliott, The Rlietoric of Romans: Argumentativo Constraint and Strategy and Paid&#8217;s Dialogue with Judaism, JSNTSup 45, Sheffield 1990; D. Martin, Arsenokoites and malakos: Meanings and Consequences. Biblical Ethics and Homosexuality, Westminster, Louisville 1996; Th. H. Tobin, Paid&#8217;s Rlietoric In Its Contexts: The Argument of Romans, Hendrickson, Peabody MA 2004.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>Por homosexualidad se entiende e n general la atracci\u00f3n sexual hacia personas del mismo sexo. Dado que el fen\u00f3meno es complejo y presenta grados intermedios, se necesitan algunas precisiones. Se distingue entre homosexuales esenciales o propiamente dichos, que se sienten atra\u00ed\u00addos por personas del propio sexo casi por un instinto innato, y homosexuales ocasionales, que s\u00f3lo en ciertas circunstancias se entregan a pr\u00e1cticas homosexuales por falta de una pareja del otro sexo o por dinero o por deseo de sensaciones sexuales ins\u00f3litas.<\/p>\n<p>Entre los homosexuales propiamente dichos est\u00e1n los homosexuales totales y exclusivos, en los que la tendencia homosexual forma parte de la personalidad del sujeto, sin que \u00e9l advierta ning\u00fan impulso heterosexual. Junto a \u00e9stos est\u00e1n los homosexuales que, en determinadas circunstancias, pueden tener alguna manifestaci\u00f3n al menos parcialmente heterosexual.<\/p>\n<p>En cuanto a las causas que determinan la aparici\u00f3n de la homosexualidad no est\u00e1n de acuerdo los autores. La tesis organicista, que ve\u00ed\u00ada la homosexualidad como efecto de factores hereditarios y hormonales, cada vez tiene menos vigencia en nuestros d\u00ed\u00adas. Al contrario, tiene mayor credibilidad la tesis psico-social, que ve en la homosexualidad el producto de condicionamientos educativos o de una perturbaci\u00f3n en el desarrollo psico-sexual.<\/p>\n<p>La homosexualidad est\u00e1 expresamente condenada en el Antiguo y en el Nuevo Testamento. El Antiguo Testamento condena en primer lugar la sacralizaci\u00f3n pagana de la prostituci\u00f3n masculina, al tratar de la homosexualidad en los lugares sagrados durante los cultos orgi\u00e1sticos (Dt 23,18- 19. 1 Re 14,24; Job 36,14). El libro del Lev\u00ed\u00adtico condena no solamente la prostituci\u00f3n sagrada, sino todas las formas de homosexualidad desde un punto de vista moral (Lv 18,22) y amenaza con pena de muerte a quienes la practican (Lv 20,13). En el Nuevo Testamento abundan los textos que se refieren al castigo del pecado de homosexualidad (Mt 10,15; 11,23-14; Lc 10,12; 1729).<\/p>\n<p>Pero el texto cl\u00e1sico de condenaci\u00f3n es Rm 1,18-32, en donde se condena tanto la forma masculina como la femenina.<\/p>\n<p>La postura tradicional de la moral cat\u00f3lica es de franca condenaci\u00f3n, bas\u00e1ndose en el principio general de que el uso de la facultad sexual s\u00f3lo puede ser moralmente recto en la relaci\u00f3n conyugal. Se puede resumir en las palabras del documento Persona humana de la Congregaci\u00f3n de la fe: \u00bb Seg\u00fan el orden moral objetivo, las relaciones homosexuales son actos privados de su regla esencial e indispensable&#8230; Los actos homosexuales son intr\u00ed\u00adnsecamente desordenados\u00bb, aunque \u00abno todos los que sufren esta anomal\u00ed\u00ada sean personalmente responsables de ella\u00bb (n. 8).<\/p>\n<p>La Congregaci\u00f3n hace una distinci\u00f3n entre los homosexuales con una tendencia transitoria y los homosexuales definitivamente tales. Esta segunda categor\u00ed\u00ada de personas \u00abtiene que ser juzgada con prudencia\u00bb (n. 8).<\/p>\n<p>La reflexi\u00f3n teol\u00f3gica precisa ulteriormente, distinguiendo entre condici\u00f3n o tendencia homosexual y actos homosexuales. S\u00f3lo estos \u00faltimos son objeto de valoraci\u00f3n moral, mientras que la tendencia homosexual en cuanto tal no es pecaminosa. La motivaci\u00f3n principal del juicio negativo est\u00e1 en la inautenticidad de un amor que no respeta las leyes internas del lenguaje de la sexualidad, en cuanto que llega a faltar la complementariedad-reciprocidad de la sexualidad masculina y femenina, El juicio se articula sobre todo en relaci\u00f3n con las diversas situaciones. distinguiendo ante todo entre la perversi\u00f3n (placer de la transgresi\u00f3n) y los comportamientos inducidos por situaciones neur\u00f3ticas; y todav\u00ed\u00ada m\u00e1s considerando con atenci\u00f3n la homosexualidad que se presenta como actitud global de la persona.<\/p>\n<p>La tarea pastoral ante el fen\u00f3meno de la homosexualidad tiene que orientarse no solamente a la \u00abcura\u00bb, sino tambi\u00e9n a la \u00abprofilaxis\u00bb y a la creaci\u00f3n de condiciones de respeto y de acogida para los que viven estas experiencias.<\/p>\n<p>G. Cappelli<\/p>\n<p>Bibl.: G, Piana, Homosexualidad y transexualidad, en NDTM, 852-862: AA. -VV Homosexualidad: ciencia y conciencia, Santander 1981; J. J Mc Neill, La Iglesia ante el homosexual. Grijalbo, Barcelona 1979, M. Ruse, La homosexualidad C\u00e1tedra, Madrid 1989; A. Mirabet Mullol, Homosexualidad hoy, Herder, Barcelona 1984: P Trevijano, Madurez y sexualidad Sigueme,&#8217; Salamanca 1988, 121<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>La Biblia no dice nada espec\u00edficamente acerca del estado homosexual, pero condena expl\u00edcitamente la conducta homosexual. El alcance de dicha censura, empero, debe determinarse cuidadosamente. Con harta frecuencia ha sido utilizada como herramienta de una pol\u00e9mica homof\u00f3bica que va demasiado lejos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La ex\u00e9gesis de los relatos de Sodoma y Gabaa (Gn. 19.1\u201325; Jue. 19.13\u201320.48) es un buen ejemplo de ello. Debemos resistir la afirmaci\u00f3n ampliamente citada de D. S. Bailey de que el pecado que Dios conden\u00f3 en estas ocasiones fue la ruptura de la etiqueta de la hospitalidad, sin que tuviera connotaciones sexuales (no explica adecuadamente ni el doble uso de la palabra \u201cconocer\u201d (<\/span><span style=''>y&#257;&#7695;a&#723;<\/span><span lang=ES style=''>) ni la raz\u00f3n del ofrecimiento sustitutorio de las hijas de Lot y de la concubina del levita); pero ninguno de los dos relatos equivale a una condenaci\u00f3n lisa y llana de todos los actos homosexuales. En ambas ocasiones el pecado que se condena es el intento de llevar a cabo una violaci\u00f3n homosexual, y no una relaci\u00f3n homosexual amorosa entre partes que consienten.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La fuerza de las restantes referencias a la homosexualidad en el AT est\u00e1 igualmente limitada por el contexto en que se encuentran. Hist\u00f3ricamente, el comportamiento homosexual estaba ligado a la prostituci\u00f3n c\u00faltica e idol\u00e1trica (1 R. 14.24; 15.12; 22.46). Las severas advertencias de la ley lev\u00edtica (Lv. 18.22; 20.13) est\u00e1n dirigidas principalmente y al mismo tiempo a la idolatr\u00eda; la palabra \u201cabominaci\u00f3n\u201d (<\/span><span style=''>t\u00f4&#723;&#275;&#7687;\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>), por ejemplo, que aparece en ambas referencias, es un t\u00e9rmino religioso usado a menudo para las pr\u00e1cticas idol\u00e1tricas. Vistas estrictamente en su contexto, entonces, estas condenas en el AT se aplican a la actividad homosexual llevada a cabo en contexto idol\u00e1trico, pero no tienen vigencia m\u00e1s amplia que esta, necesariamente.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En Ro. 1 Pablo condena los actos homosexuales, lesbianos tanto como entre hombres, juntamente con la idolatr\u00eda (vv. 23\u201327), pero su encuadre teol\u00f3gico es m\u00e1s amplio que el de Lv. En lugar de tratar la conducta homosexual como expresi\u00f3n del culto idol\u00e1trico, atribuye ambas cosas al \u201cintercambio\u201d equivocado hecho por el hombre ca\u00eddo al apartarse de la intenci\u00f3n de su Creador (vv. 25s). Vista desde esta perspectiva, todo acto homosexual es antinatural (<\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>para fysin<\/span><span lang=ES style=' '>, vv. 26), no porque vaya en contra de la orientaci\u00f3n sexual natural del individuo (cosa que, desde luego, no debe hacer) o infrinja alguna ley veterotestamentaria (a diferencia de McNeill), sino porque va en contra del plan de Dios cuando cre\u00f3 la expresi\u00f3n de la sexualidad humana.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Pablo hace dos referencias m\u00e1s a pr\u00e1cticas homosexuales en otras ep\u00edstolas. Ambas aparecen en listas de actividades prohibidas, y provocan la misma nota condenatoria. En 1 Co. 6.9s se incluye a los homosexuales practicantes entre los inicuos que no heredar\u00e1n el reino de Dios (pero con el agregado de la nota redentora, \u201cesto <i>erais<\/i> algunos\u201d); y en 1 Ti. 1.9s aparecen en una lista de \u201ctransgresores y desobedientes\u201d. Esta \u00faltima referencia es particularmente importante, porque toda la lista representa una versi\u00f3n actualizada de los *Diez Mandamientos. Pablo hace un paralelo entre el 7\u00ba mandamiento (sobre el adulterio) y una referencia a los \u201cfornicarios\u201d (<i>pornoi<\/i>; cf. <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0ba<\/span><span lang=ES style=''> \u201cinmorales\u201d, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vp<\/span><span lang=ES style=''> \u201clos que cometen inmoralidades sexuales\u201d) y \u201csodomitas\u201d (<i>arsenokoitai<\/i>), palabras que cubren todo tipo de relaci\u00f3n sexual fuera del matrimonio, ya sea heterosexual u homosexual. Si el Dec\u00e1logo tiene validez permanente, la significaci\u00f3n de esta aplicaci\u00f3n recibe aun m\u00e1s realce.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Se ha sugerido que el significado de <\/span><span style=''>arsenokoit&#275;s<\/span><span lang=ES style=''> en 1 Co. 6.9 y 1 Ti. 1.10 podr\u00eda restringirse al de \u201cprostituto\u201d (masculino) (cf. <etiqueta id=\"#_ftn403\" name=\"_ftnref403\" title=\"\">Vg., <\/etiqueta><i>masculi concubitores<\/i>). No existen pruebas ling\u00fc\u00edsticas para apoyar este punto de vista, sin embargo, si bien la palabra misma es rara por cierto en la literatura de la \u00e9poca neotestamentaria. Parecer\u00eda no haber dudas de que Pablo se propon\u00eda condenar la conducta homosexual (pero no a los homosexuales) en los t\u00e9rminos generales y teol\u00f3gicos m\u00e1s amplios a su disposici\u00f3n. Sus tres referencias dispersas se entrelazan de un modo notable como expresi\u00f3n de la voluntad de Dios tal como \u00e9l la ve\u00eda. Como Creador, Legislador, y Rey, la condena por parte del Se\u00f1or de semejante comportamiento resultaba absolutamente clara<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> J. Le\u00f3n, <i>Lo que todos debemos saber sobre la homosexualidad<\/i>, 1976; M. Oraison, <i>La cuesti\u00f3n homosexual<\/i>, 1978; B. Fern\u00e1ndez, <i>Homosexualismo<\/i>, 1974; varios autores, <i>Sexo y Biblia<\/i>, 1973.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>H. Thielicke, <i>The Ethics of Sex<\/i>, trad. ing. 1964; D. H. Field, <i>The Homosexual Way\u2014A Christian Option?<\/i>, 1976; J. J. McNeill, <i>The Church and the Homosexual<\/i>, 1977.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn404\" name=\"_ftnref404\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>D.H.F.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia Cat\u00f3lica, reflexionando a la luz de la Palabra de Dios y de la recta raz\u00f3n bajo la gu\u00eda del Esp\u00edritu Santo, siempre ha ense\u00f1ado que el acto homosexual es un pecado objetivamente grave. La Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe declar\u00f3 en 1975: \u00abSeg\u00fan el orden moral objetivo, las relaciones homosexuales son actos privados de su regla esencial e indispensable. En las Sagradas Escrituras est\u00e1n condenados como graves depravaciones e incluso presentados como la triste consecuencia de una repulsa de Dios\u00bb 1.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia, sin embargo, distingue entre la maldad objetiva de la actividad homosexual y la responsabilidad subjetiva de quien la realiza. En esa misma declaraci\u00f3n del 75 se nos ense\u00f1a que: \u00abEste juicio de la Escritura no permite concluir que todos los que padecen de esta anomal\u00eda son del todo responsables, personalmente, de sus manifestaciones; pero atestigua que los actos homosexuales son intr\u00ednsecamente desordenados y que no pueden recibir aprobaci\u00f3n en ning\u00fan caso\u00bb 2. Esto no quiere decir que las personas que practican estos actos siempre sean subjetivamente excusables, sino que a veces la ignorancia, el abuso de otras personas, las influencias ambientales muy fuertes, etc., pueden conducirlas a realizar actos no totalmente libres. Sin embargo, tales actos son gravemente malos en s\u00ed mismos, pues ofenden a Dios y van en contra del bien aut\u00e9ntico de la persona humana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia tambi\u00e9n distingue entre la inclinaci\u00f3n homosexual (u homosexualidad) y la actividad homosexual (u homosexualismo), ense\u00f1ando que la primera no es pecado en s\u00ed misma, aunque inclina a actos que s\u00ed lo son. Comentando sobre su declaraci\u00f3n del 75, la Congregaci\u00f3n, en 1986, en una carta a los obispos sobre la atenci\u00f3n pastoral a las personas homosexuales, expres\u00f3 lo siguiente: \u00ab&#8230;la Congregaci\u00f3n ten\u00eda en cuenta la distinci\u00f3n com\u00fanmente hecha entre condici\u00f3n o tendencia homosexual y actos homosexuales&#8230;Sin embargo, en la discusi\u00f3n que sigui\u00f3 a la publicaci\u00f3n de la Declaraci\u00f3n, se propusieron unas interpretaciones excesivamente ben\u00e9volas de la condici\u00f3n homosexual misma, hasta el punto de que alguno se atrevi\u00f3 incluso a definirla indiferente o, sin m\u00e1s, buena. Es necesario precisar, por el contrario, que la particular inclinaci\u00f3n de la persona homosexual, aunque en s\u00ed no sea pecado, constituye sin embargo una tendencia, m\u00e1s o menos fuerte, hacia un comportamiento intr\u00ednsecamente malo desde el punto de vista moral. Por este motivo la inclinaci\u00f3n misma debe ser considerada como objetivamente desordenada\u00bb 3.<br \/>\nLa Iglesia, siguiendo el ejemplo y la ense\u00f1anza del mismo Cristo, hace una tercera distinci\u00f3n: la de condenar al pecado, pero tratar con misericordia al pecador. Por eso la Declaraci\u00f3n del 75 expres\u00f3: \u00abIndudablemente, estas personas homosexuales, deben ser acogidas, en la acci\u00f3n pastoral, con comprensi\u00f3n y deben ser sostenidas en la esperanza de superar sus dificultades personales y su inadaptaci\u00f3n social. Tambi\u00e9n su culpabilidad debe ser juzgada con prudencia\u00bb 4. Sin embargo, dicha atenci\u00f3n pastoral no debe degenerar en una aceptaci\u00f3n de la actividad homosexual como algo no reprobable. Por eso la carta del 86 puntualiz\u00f3: \u00abQuienes se encuentran en esta condici\u00f3n deben, por tanto, ser objeto de una particular atenci\u00f3n pastoral, para que no lleguen a creer que la realizaci\u00f3n concreta de tal tendencia en las relaciones homosexuales es una opci\u00f3n moralmente aceptable\u00bb 5.<br \/>\nEn su atenci\u00f3n pastoral a las personas homosexuales, la Iglesia les ofrece ayuda y esperanza de curaci\u00f3n. El Padre John Harvey, con m\u00e1s de 30 a\u00f1os de ministerio pastoral hacia estas personas, se\u00f1ala que la conversi\u00f3n heterosexual o al menos una vida feliz en castidad es posible para los homosexuales y las lesbianas. Inclusive las Paulinas de EE.UU. publicaron su folleto titulado Un plan espiritual para reorientar la vida de un homosexual. El Padre Harvey dirige una organizaci\u00f3n llamada Courage (\u00abCoraje\u00bb), precisamente para ayudar a estas personas a vivir con alegr\u00eda la ense\u00f1anza de Dios y de la Iglesia 6. El Dr. Joseph Nicolosi, qui\u00e9n es sic\u00f3logo, tambi\u00e9n ofrece asistencia terap\u00e9utica para estas personas. El le llama a su programa \u00abterapia reparativa\u00bb y ha escrito un libro sobre la materia 7. [Enlace a Ayuda para las personas homosexuales]<br \/>\nCoherente con esta actitud de condenaci\u00f3n de la actividad homosexual, pero de amor y comprensi\u00f3n hacia las personas homosexuales, la ense\u00f1anza de la Iglesia tambi\u00e9n condena todo tipo de violencia o agresi\u00f3n hacia estas personas: \u00abEs de deplorar con firmeza que las personas homosexuales hayan sido y sean todav\u00eda objeto de expresiones mal\u00e9volas y de acciones violentas. Tales comportamientos merecen la condena de los Pastores de la Iglesia, dondequiera que se verifiquen\u00bb 8.<br \/>\nEl 23 de julio de 1992, la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe public\u00f3 una serie de consideraciones sobre proposiciones de ley en algunos estados de los EE.UU. y en otros pa\u00edses, que har\u00edan ilegal la discriminaci\u00f3n en base a la \u00aborientaci\u00f3n sexual\u00bb. Es decir, que les conceder\u00edan a los homosexuales ciertos \u00abderechos\u00bb, como el de contratos de alquiler de viviendas a parejas homosexuales, el adoptar ni\u00f1os, el ser contratados como maestros en escuelas para cualquier edad, etc. Sobre este punto la Iglesia ense\u00f1a que: \u00abLas personas homosexuales, como seres humanos, tienen los mismos derechos de toda persona, incluyendo el no ser tratados de una manera que ofenda su dignidad personal. Entre otros derechos, toda persona tiene el derecho al trabajo, a la vivienda, etc. Pero estos derechos no son absolutos; pueden ser limitados leg\u00edtimamente ante des\u00f3rdenes externos de conducta&#8230;Existen \u00e1reas en las que no es una discriminaci\u00f3n injusta tener en cuenta la inclinaci\u00f3n sexual, por ejemplo en la adopci\u00f3n o el cuidado de ni\u00f1os, en empleos como el de maestros o entrenadores de deportes y en el reclutamiento militar&#8230;`La orientaci\u00f3n sexual&#8217; no constituye una cualidad comparable a la raza, el grupo \u00e9tnico, etc., con respecto a la no discriminaci\u00f3n. A diferencia de \u00e9stas, la orientaci\u00f3n homosexual es un desorden objetivo\u00bb 9.<br \/>\nEstas consideraciones son muy importantes, pues como se\u00f1ala el mismo documento de la Congregaci\u00f3n: \u00abEl incluir \u2018la orientaci\u00f3n homosexual&#8217; entre las consideraciones sobre cuya base est\u00e1 el que es ilegal discriminar, puede f\u00e1cilmente llevar a considerar la homosexualidad como una fuente positiva de derechos humanos&#8230;Esto agrava el error ya que no existe el derecho a la homosexualidad&#8230; Incluso existe el peligro de que una ley que haga de la homosexualidad un fundamento de ciertos derechos, incline a una persona con orientaci\u00f3n homosexual a declarar su homosexualidad o a\u00fan a buscar un compa\u00f1ero para aprovecharse de lo permitido por la ley\u00bb 10.<br \/>\nEn conclusi\u00f3n, el mismo documento de la Congregaci\u00f3n tambi\u00e9n ense\u00f1a que ante proyectos de leyes que, sutil o no tan sutilmente, intentan legalizar el homosexualismo, la Iglesia Cat\u00f3lica no debe permanecer neutral, a\u00fan cuando dichos proyectos no le afectan directamente. \u00abFinalmente, y porque est\u00e1 implicado en esto el bien com\u00fan, no es apropiado para las autoridades eclesi\u00e1sticas apoyar o permanecer neutral ante legislaciones adversas, incluso si \u00e9stas conceden excepciones a las organizaciones o instituciones de la Iglesia. La Iglesia tiene la responsabilidad de promover la moralidad p\u00fablica de toda sociedad civil sobre la base de los valores morales fundamentales, y no simplemente de protegerse a s\u00ed misma de la aplicaci\u00f3n de leyes perjudiciales\u00bb11<br \/>\nParte primordial de nuestra responsabilidad en esta batalla es orar por las personas homosexuales. En realidad nuestra batalla no es contra ellas, sino contra las fuerzas del mal del \u00abPr\u00edncipe de las Tinieblas\u00bb, quien busca destruirnos (Efesios 6:10-13). La batalla es contra el pecado y la ideolog\u00eda que estos grupos promueven. Se trata de una lucha espiritual que requiere mucha oraci\u00f3n y sacrificio, sobre todo la Eucarist\u00eda, la adoraci\u00f3n al Sant\u00edsimo y el rezo del Santo Rosario para los cat\u00f3licos. Todos los cristianos debemos unirnos en oraci\u00f3n por la conversi\u00f3n y salvaci\u00f3n de los homosexuales y de nuestra naci\u00f3n y actuar para impedir que este mal contin\u00fae extendi\u00e9ndose. \u00abSi mi pueblo, sobre el cual es invocado mi Nombre, se humilla, orando y buscando mi rostro, y se vuelve de sus malos caminos, yo le oir\u00e9 desde los cielos, perdonar\u00e9 su pecado y sanar\u00e9 su tierra\u00bb (2 Cr\u00f3nicas 7:14).<br \/>\nFuentes:<br \/>\n1. Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe (CDF), Declaraci\u00f3n \u00abPersona humana\u00bb sobre algunas cuestiones de \u00e9tica sexual, 29 de diciembre de 1975, n\u00famero 8. 2. Ib\u00edd. 3. CDF, Carta a los obispos de la Iglesia Cat\u00f3lica sobre la atenci\u00f3n pastoral a las personas homosexuales, 1ro. de octubre de 1986, n\u00famero 3. 4. Persona humana, 8. 5. CDF, Carta a los obispos&#8230;, 3. 6. Harvey, 76, 119-174. V\u00e9ase, por el mismo autor, Un plan espiritual para reorientar la vida de un homosexual (Boston: St. Paul Books &amp; Media, 1991). 7. Vida Humana Internacional tiene disponible en audiocassette la conferencia que este doctor pronunci\u00f3 en el XII Congreso Mundial de Human Life International, celebrado en Houston, Estado de Texas, del 14 al 18 de abril de 1993. 8. CDF, Carta a los obispos&#8230;, 10. 9. CDF, Consideraciones para la respuesta cat\u00f3lica a propuestas legislativas de no discriminaci\u00f3n a homosexuales, 23 de julio de 1992, n\u00fameros 10, 11 y 12. 10. Ib\u00edd, 13 y 14. 11. Ibid, 16.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: Aci Prensa.\n<\/p>\n<h2>Enlaces internos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] La actitud frente al homosexual. Punto de Vista de Alejandro Berm\u00fadez, Director de Aci Prensa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2] Especial sobre San Jos\u00e9 (Aci Prensa).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[3]Moral Cat\u00f3lica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[4] Actos humnos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[5] Libre albedr\u00edo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[6] Caridad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[7] \u00bfSe puede curar la homosexualidad?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[8] La homosexualidad, una anomal\u00eda curable.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[9] Factores causantes de la homosexualidad\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[10] Estudio demuestra que la homosexualidad puede curarse.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[11] An\u00e1lisis de los argumentos a favor del matrimonio homosexual.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[12] Homosexualidad y Esperanza\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[13] Conversi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[14] Castidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[15] Sexo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[16] Estilo de vida homosexual reduce m\u00e1s a\u00f1os de vida&#8230; que fumar\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[17] Sodoma y Gomorra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[18] Todo sobre el Sida.\n<\/p>\n<h2>Enlaces externos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">[19] Instrucci\u00f3n sobre los criterios de discernimiento vocacional en relaci\u00f3n con las personas de tendencias homosexuales antes de su admisi\u00f3n al Seminario y a las \u00f3rdenes sagradas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[20] Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica: Sexto mandamiento.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(sexo con personas del mismo sexo). La Biblia lo caracteriza como un \u00abpecado muy grave\u00bb, no como algo hereditario; es pecado como el robar o matar o mentir. &#8211; En Rom 1:26-32, Pablo le dedica 2 versos enteros: (26-27), y s\u00f3lo menciona otros como el homicidio, calumnia. es el pecado contra el propio cuerpo, que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/homosexualidad\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHOMOSEXUALIDAD\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-8100","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8100","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8100"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8100\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8100"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8100"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8100"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}