{"id":8105,"date":"2016-02-05T04:19:23","date_gmt":"2016-02-05T09:19:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/icono\/"},"modified":"2016-02-05T04:19:23","modified_gmt":"2016-02-05T09:19:23","slug":"icono","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/icono\/","title":{"rendered":"ICONO"},"content":{"rendered":"<p>(imagen griega o rusa).<\/p>\n<p> Ver \u00abIm\u00e1genes\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[471]<br \/>\n Imagen en general. Pero en las iglesias bizantinas se alude a con este t\u00e9rmino a las im\u00e1genes religiosas que se estilan en las ceremonias lit\u00fargicas. De manera especial se refiere a las pinturas, m\u00e1s que a las esculturas.<\/p>\n<p>     Se usan todav\u00ed\u00ada hoy de manera especial en la Iglesia rusa y en las comunidades ortodoxas balc\u00e1nicas.<\/p>\n<p>    (Ver Ortodoxia 3.8)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. Sentido teol\u00f3gico del icono: 1. Posici\u00f3n teol\u00f3gica de los dos partidos en discusi\u00f3n y su concreci\u00f3n en los correspondientes s\u00ed\u00adnodos; 2. La apelaci\u00f3n a la tradici\u00f3n de la Iglesia; 3. Concepciones en la teolog\u00ed\u00ada moderna ortodoxa.-II. Im\u00e1genes trinitarias en Oriente.<\/p>\n<p>I. Sentido teol\u00f3gico del icono<br \/>\nSin iconos ser\u00ed\u00ada impensable la ornamentaci\u00f3n de una Iglesia ortodoxa. Los iconos juegan un papel fundamental en la piedad ortodoxa. M\u00e1s a\u00fan, la Iglesia ortodoxa celebra la fiesta de la Ortodoxia el 11 de marzo precisamente como conmemoraci\u00f3n de la victoria contra los negadores de las im\u00e1genes.<\/p>\n<p>La disputa entre ambos partidos (los negadores del culto de las im\u00e1genes y los defensores) fue encarnizada. Como corresponde a la mentalidad eclesiol\u00f3gica bizantina (iy tambi\u00e9n de Roma!) la disputa tuvo su concreci\u00f3n en los siguientes s\u00ed\u00adnodos: el s\u00ed\u00adnodo de Hieria 754 contra las im\u00e1genes, el s\u00ed\u00adnodo ecum\u00e9nico de Nicea 787 (Nicea II), que fue aprobado por el Papa y sin embargo rechazado por los te\u00f3logos carolingios y por el s\u00ed\u00adnodo de Frankfurt a. Main de 794 (el Papa Adriano II defendi\u00f3 las decisiones de Nicea contra el s\u00ed\u00adnodo de Frankfurt), el s\u00ed\u00adnodo bizantino del 815 contra Nicea II. La fiesta de la Ortodoxia fue establecida el 11 de marzo de 844.<\/p>\n<p>1. POSICI\u00ed\u201cN TEOL\u00ed\u201cGICA DE LOS PARTIDOS EN CUESTI\u00ed\u201cN Y SU CONCRECI\u00ed\u201cN EN LOS CORRESPONDIENTES S\u00ed\u008dNODOS. Los inconoclastas apelaban a los textos del AT, que prohiben las im\u00e1genes. Este era el argumento central usado por el emperador Le\u00f3n III: la criatura no debe ser adorada en lugar del creador. Por medio de la afirmaci\u00f3n de que Dios no es circunscribible (aper\u00ed\u00adgraphos) tratan los iconoclastas de acusar a los defensores de las im\u00e1genes de todas las posibles herej\u00ed\u00adas cristol\u00f3gicas, que ya hab\u00ed\u00adan sido condenadas: con las im\u00e1genes o se circunscribe a la divinidad que es incircunscribible o se mezclan las dos naturalezas en Cristo y esto es monofisismo. Si se hace una imagen de Cristo, tan s\u00f3lo se puede pintar la naturaleza humana de Cristo; as\u00ed\u00ad se divide al \u00fanico Cristo y esto es nestorianismo. La imagen tiene que ser homoo\u00fasios al prototipo (imodo de pensar plat\u00f3nico!). La \u00fanica imagen de Cristo es la Eucarist\u00ed\u00ada, en la que el mismo Cristo se nos da.<\/p>\n<p>Los anatematismos del s\u00ed\u00adnodo de Hieria (754) subrayan la perspectiva cristol\u00f3gica, que a su juicio no ser\u00ed\u00ada salvada por los defensores de las im\u00e1genes. Digno de notar es que este s\u00ed\u00adnodo subraya, que no se puede formular ninguna otra fe, como lo hab\u00ed\u00ada afirmado el concilio ecum\u00e9nico de Efeso.<\/p>\n<p>Como defensores de las im\u00e1genes deben ser enumerados: con relaci\u00f3n al primer per\u00ed\u00adodo del iconoclasmo: Germ\u00e1n de Constantinopla, Georgios de Chipre y, sobre todo, Juan Damasceno; con relaci\u00f3n al segundo per\u00ed\u00adodo: el patriarca Nic\u00e9foro de Constantinopla y Teodoro, abad del monasterio Stoudion (Constantinopla). Como central argumento en todos los defensores de las im\u00e1genes se halla la referencia a la encarnaci\u00f3n. En raz\u00f3n de la encarnaci\u00f3n se justifican las im\u00e1genes; un rechazo de ellas, supone negar la realidad y la verdad de la encarnaci\u00f3n. No Dios sino Cristo puede ser representado (perigrapt\u00f3s). J. Damasceno escribe: \u00abAnta\u00f1o jam\u00e1s ha sido representado Dios en imagen, puesto que es incorporal y sin figura. Pero puesto que ahora Dios ha vivido en la carne y ha vivido entre los hombres, representamos lo que es visible en Dios. Yo no venero la materia sino al creador de la materia, que se ha hecho materia por m\u00ed\u00ad &#8230; Yo no dejar\u00e9 de venerar la materia por la cual me ha venido la salvaci\u00f3n. Pero yo no la venero como Dios -\u00bfc\u00f3mo ser\u00ed\u00ada Dios aquello que no siendo ha recibido el existir?-, aunque el cuerpo &#8216;de Dios (Jesucristo) es Dios, habiendo venido a ser por la uni\u00f3n hispost\u00e1tica&#8230;\u00bb \u00abYo no venero la materia como Dios, sino en tanto que est\u00e1 llena de la energ\u00ed\u00ada y de la gracia divina\u00bb.<\/p>\n<p>J. Damasceno ha aportado claridad sobre la relaci\u00f3n entre la imagen y el prototipo. Para ello analiza el concepto de semejanza: el Hijo es imagen del Padre, \u00e9ste es el caso m\u00e1s perfecto; en Dios hay im\u00e1genes ejemplares de todo lo que El crea o puede crear; las cosas visibles son im\u00e1genes de las cosas invisibles como dice el Ps. Dionisio. El caso menos perfecto de im\u00e1genes son los iconos. Sin el concepto de analog\u00ed\u00ada no se puede entender lo que son los iconos. El Damasceno subraya por otro lado la distinci\u00f3n entre la adoraci\u00f3n que es debida a Dios (latre\u00ed\u00ada) de la veneraci\u00f3n que se da a los iconos, que \u00e9l denomina tim\u00e9. Aspecto fundamental de todos los defensores de los iconos es el subrayar el car\u00e1cter relacional de la veneraci\u00f3n de los iconos: la veneraci\u00f3n, que se les da, es relacional, esto es, dice referencia al prototipo.<\/p>\n<p>En J. Damasceno se halla la afirmaci\u00f3n de que el icono es portador de la gracia divina. Esta afirmaci\u00f3n no se encuentra p.ej. en Teodoro abad de Stoudion (Th\u00fcmmel). Sch\u00f3nborn indica que el Damasceno es el que m\u00e1s afirma de entre los iconodulos \u00abuna especie de santidad del icono, que lo pone en relaci\u00f3n con los sacramentos\u00bb. El peligro radicar\u00ed\u00ada a su entender en lo siguiente: \u00abse termina por no interesarse en lo que constituye el icono como icono (ser imagen de alguien) para no buscar sino un contacto con la gracia del icono\u00bb.<\/p>\n<p>Doctrina del horos del concilio Niceno II (787). Ante todo hay que subrayar que el horos o definici\u00f3n se sit\u00faa en el g\u00e9nero teol\u00f3gico de la confesi\u00f3n de fe. Se indica en primer lugar que esta definici\u00f3n de la Iglesia se sit\u00faa en la l\u00ed\u00adnea de la tradici\u00f3n de la misma Iglesia: \u00abguardamos sin innovar nada todas las tradiciones eclesi\u00e1sticas, que nos han sido confiadas por escrito o sin ser escritas. Una de estas tradiciones es la confecci\u00f3n de im\u00e1genes pintadas\u00bb. El argumento fundamental es la Tradici\u00f3n, a la que hab\u00ed\u00adan apelado los iconoclastas [Cfr. I.2]. El coraz\u00f3n del debate sobre los iconos es seg\u00fan el horos la cristolog\u00ed\u00ada: \u00abPuesto que las im\u00e1genes est\u00e1n de acuerdo con la predicaci\u00f3n evang\u00e9lica, ellas son \u00fatiles para hacer m\u00e1s creible la encarnaci\u00f3n, real y no ficticia del Verbo de Dios\u00bb. El evangelio y los iconos \u00abse reenv\u00ed\u00adan mutuamente\u00bb. Distingue el horos entre \u00abla adoraci\u00f3n verdadera (latre\u00ed\u00ada), que seg\u00fan nuestra fe no conviene sino a Dios\u00bb y la veneraci\u00f3n de la cruz, de los evangelios y de los iconos (proskynesis). Como justificaci\u00f3n viene citada una afirmaci\u00f3n de S. Basilio: el honor dado a una imagen remonta al original. Por ello concluye el concilio: \u00abquien venera por tanto a una imagen, venera en ella la hip\u00f3stasis de quien es representado en ella\u00bb. Esto es, en el icono se venera a la persona representada. La expresi\u00f3n puede parecer una vanalidad. \u00abEsta frase en apariencia tan simple resuelve de forma neta las apor\u00ed\u00adas cristol\u00f3gicas de los iconoclastas y es tanto m\u00e1s sorprendente hallarla en el horos, dado que no aparece en ninguna otra parte de los debates conciliares con esta claridad\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 se basaba el rechazo de la ense\u00f1anza del concilio Niceno II por parte de los Libri Carolini y del s\u00ed\u00adnodo de Frankfurt? Ante todo apelan los Libri Carolini a la Escritura y no encuentran all\u00ed\u00ad justificaci\u00f3n para la concepci\u00f3n bizantina de venerar los iconos.<\/p>\n<p>Los iconos son cualitativamente distintos del sacramento del Altar (II, 27), de las reliquias (III, 24). Su formulaci\u00f3n es: \u00abimagines in ornamentis ecclesiarum et memoria rerum gestarum habentes et solum Deum adorantes et ejus sanctis opportunam venerationem exhibentes nec cum illis (iconoclastas) frangimus nec cum istis (iconodulos) adoramus\u00bb (VI, 9). A subrayar que en la traducci\u00f3n latina del texto del Niceno la diferencia entre proskynesis y latre\u00ed\u00ada viene perdida. \u00bfRadica aqu\u00ed\u00ad el malentendido? Importante es que los te\u00f3logos carolingios no tienen ninguna comprensi\u00f3n para la afirmaci\u00f3n central de la teolog\u00ed\u00ada griega y rechazan \u00abquod imaginis honor in primam formam transit\u00bb (III, 16), afirmaci\u00f3n del Niceno II. Estos libros juegan un papel decisivo en el s\u00ed\u00adnodo de Frankfurt, pero no son citados por el s\u00ed\u00adnodo. El s\u00ed\u00adnodo de Frankfur\u00e9\u00c2\u00b0 considera como doctrina del Niceno, que se deba a las im\u00e1genes de los santos el mismo honor y adoraci\u00f3n que a la santa Trinidad, y condena una tal doctrina. Pero el Papa Adriano defendi\u00f3 la posici\u00f3n del Niceno. El justifica las decisiones nicenas con referencias de la Escritura. Tiene sumo inter\u00e9s en mostrar que la postura griega se justifica por la tradici\u00f3n de la Iglesia. Para ello ofrece citas de Agust\u00ed\u00adn, de Gregorio Magno, de Gregorio Nacianceno y de J. Cris\u00f3stomo.<\/p>\n<p>En el s\u00ed\u00adnodo de Constantinopla del 815 fue nuevamente reafirmada la posici\u00f3n iconoclasta. En su boros se indica: \u00abImitando las antiguas herej\u00ed\u00adas han fomentado quienes veneran las im\u00e1genes la necedad de tiempos anteriores, sea que quieren&#8217; circunscribir con la imagen a quien es incircunscribible, sea que separan la naturaleza humana de la divinidad. Corrigen un mal con otro&#8230; Conservamos los decretos (del s\u00ed\u00adnodo del 754) y determinamos que el hacer im\u00e1genes no sirve, sin que por ello las consideremos como cosas idol\u00e1tricas. En el campo de lo malo hay tambi\u00e9n grados\u00bb. El texto es verdaderamente comedido y se reconoce al menos que la veneraci\u00f3n de los iconos no tiene el sentido de una adoraci\u00f3n idol\u00e1trica. Los defensores de los iconos, Teodoro, abad del monasterio Stoudion, y el patriarca constantinopolitano Nic\u00e9foros subrayan la distinci\u00f3n que se debe hacer entre adoraci\u00f3n a la Trinidad y veneraci\u00f3n de los iconos e indican que la veneraci\u00f3n de los iconos tiene car\u00e1cter relaciona) en cuanto que conduce a la adoraci\u00f3n de Cristo representado en la imagen. Una presencia de fuerza divina en el icono es para el patriarca concepci\u00f3n pagana (!). La defensa de los iconos -el icono modelo es siempre el de Cristo- conlleva todo el problema cristol\u00f3gico. En raz\u00f3n de la encarnaci\u00f3n es el Logos, circunscrito, por as\u00ed\u00ad decir, a esa naturaleza humana. (Es el problema de la aperigrafa de Cristo, que al parecer subrayaban los iconoclastas, en raz\u00f3n de que Dios no es aper\u00ed\u00adgraptos, esto es circunscribible). Texto de Nic\u00e9foro: \u00abEn Cristo la naturaleza humana es renovada&#8230; y aunque el cuerpo asumido por Dios sea enteramente divinizado, transformado (por la resurrecci\u00f3n)&#8230;, no cesa de ser un cuerpo. Permaneciendo cuerpo y de cualquier manera que sea, permanece circunscrito&#8217;. El icono es posible y necesario. Quien rechaza la representaci\u00f3n ic\u00f3nica de Cristo, niega la encarnaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los bizantinos acudieron a Aquisgr\u00e1n en petici\u00f3n de ayuda contra los iconoclastas (824). El s\u00ed\u00adnodo de Par\u00ed\u00ads del 825 valor\u00f3 de forma m\u00e1s positiva el concilio de Nicea II que los libri carolini. Bien es verdad que los te\u00f3logos francos no toman en consideraci\u00f3n la distincion bizantina entre proskynesis y latre\u00ed\u00ada. Se subraya con Gregorio Magno, que las im\u00e1genes son \u00fatiles para los analfabetos (!). Se reconoce que el honor dado a la imagen \u00abad primam formam transit\u00bb, afirmaci\u00f3n del Niceno II, que hab\u00ed\u00adan rechazado los libri carolini. Se da, en fin, un valor religioso a las im\u00e1genes, lo que hab\u00ed\u00ada sido rechazado anteriormente13.<\/p>\n<p>2. LA APELACI\u00ed\u201cN A LA TRADICI\u00ed\u201cN DE LA IGLESIA. El s\u00ed\u00adnodo de Hieria hab\u00ed\u00ada apelado a la tradici\u00f3n patr\u00ed\u00adstica y por tanto de la Iglesia para justificar su postura. Lo mismo hace el concilio ecum\u00e9nico Niceno II. \u00bfCu\u00e1l es la Tradici\u00f3n? Esta pregunta sobrepasa la simple tem\u00e1tica de los iconos y plantea un problema metodol\u00f3gico fundamental. Aqu\u00ed\u00ad se trata tan solo de indicar los textos principales de los Padres.<\/p>\n<p>A los paganos les resultaba extra\u00f1o la pol\u00e9mica contra las im\u00e1genes de Dios por parte de la apolog\u00e9tica cristiana. A veces en el rechazo de la idolatr\u00ed\u00ada rechazan los escritores cristianos argumentaciones que ser\u00e1n usadas despu\u00e9s por los defensores de las im\u00e1genes. Las afirmaciones veterotestamentarias prohibiendo im\u00e1genes de Dios son usadas por los autores cristianos. Digna de notar es la argumentaci\u00f3n del gran pensador alejandrino Or\u00ed\u00adgenes. Contra Celso indica Or\u00ed\u00adgenes que los cristianos rechazan las figuras antropom\u00f3rficas de Dios. Sin embargo concede Or\u00ed\u00adgenes que el hombre es a la imagen de Dios. Esto no lo puede ser por su cuerpo, sino tan s\u00f3lo por su ser interior (Cf. Ef 3,16). La consecuencia de Or\u00ed\u00adgenes es: el solo culto conveniente es el que se celebra sobre el altar de las almas cristianas y las solas im\u00e1genes que hay que erigir son las virtudes: \u00abestamos convencidos que con tales im\u00e1genes (las virtudes) es como hay que honrar al prototipo de todas las im\u00e1genes, \u00abla imagen del Dios invisible\u00bb (Col 1,15), al Dios unig\u00e9nito\u00bb.<\/p>\n<p>Contra las im\u00e1genes toma posici\u00f3n el s\u00ed\u00adnodo (rigorista) de Elvira en su canon 36: \u00abEn la Iglesia no puede haber pinturas. No se debe pintar en las paredes algo que deba ser venerado y adorado\u00bb15. Como fundamento aporta el s\u00ed\u00adnodo el texto de Ex 30,4. \u00c2\u00a1Y sin embargo en la misma \u00e9poca hab\u00ed\u00ada pinturas con una cierta veneraci\u00f3n en otras regiones de la Iglesia!<br \/>\nDos autores tienen central importancia, ya que reflexionan expl\u00ed\u00adcitamente sobre el tema, rechazando el que se usen im\u00e1genes por parte de los cristianos. Su argumentaci\u00f3n evoca la que luego se encuentra en los iconoclastas. El primero es Eusebio de Cesarea. La emperadora le hab\u00ed\u00ada pedido una imagen de Cristo y \u00e9l la rechaza. Su argumentaci\u00f3n es cristol\u00f3gica: \u00abEn cuanto a la imagen que me pides&#8230;, \u00bfqu\u00e9 imagen de Cristo buscas? \u00bfSer\u00ed\u00ada la verdadera e inmutable&#8230; o ser\u00ed\u00ada la que Cristo ha asumido por nosotros cuando ha revestido la figura de la forma de esclavo?&#8230; Hay que pensar que tu pides la imagen de la forma de esclavo y de la carne, que \u00e9l ha revestido por nosotros.<\/p>\n<p>Ahora bien; de \u00e9sta hemos recibido que ha sido mezclada con la gloria de la divinidad y que lo que es mortal ha sido asumido por la vida (Cf. 1 Cor 15,22-54; 2 Cor 5,4). (La forma de esclavo) ha sido transfigurada&#8230; \u00bfC\u00f3mo pintar\u00ed\u00ada alguien la forma tan maravillosa e incomprensible?\u00bb\u00bb Rechaza el hacer una imagen de Cristo, en raz\u00f3n de que la forma humana de Cristo, por la resurrecci\u00f3n, ha sido completamente divinizada y por tanto, es imposible representarla.<\/p>\n<p>Epifanio de Salamina (finales del s. IV), invocado por el s\u00ed\u00adnodo de Hieria; sus textos fueron considerados por J. Damasceno como falsos; pero de su autenticidad no cabe dudar hoy. Su argumentaci\u00f3n radica en subrayar que el Hijo de Dios no es circunscribible (aper\u00ed\u00adgraphos). Contra la afirmaci\u00f3n de que el Hijo de Dios se ha hecho hombre -desde ah\u00ed\u00ad se justificar\u00ed\u00ada un icono- indica Epifanio, que no tiene sentido tratar de pintar al Soberano, por quien todo ha sido hecho. Tanto Eusebio como Epifanio acuden a la expresi\u00f3n neotestamentaria \u00abadorar en Esp\u00ed\u00adritu\u00bb como expresi\u00f3n de la actitud cristiana, que excluir\u00ed\u00ada las im\u00e1genes. Este referirse a la adoraci\u00f3n en Esp\u00ed\u00adritu se halla a menudo en varios Padres de la Iglesia de \u00e9poca posterior.<\/p>\n<p>Sin embargo las im\u00e1genes, representaciones, etc., se propagaron, aunque no podamos precisar cu\u00e1ndo se comenz\u00f3 a darles culto. Que las im\u00e1genes a veces eran entendidas como culto supersticioso lo atestigua p.ej. Gregorio Magno (finales del s. VI) en su carta a Sereno, obispo de Marsella: aprueba que \u00e9ste haya impedido un culto supersticioso de las im\u00e1genes, pero desaprueba que las haya destruido. Como argumentacion subraya la funci\u00f3n educativa de las im\u00e1genes para los fieles. Este argumento ser\u00e1 a menudo invocado en la tradici\u00f3n latina. La argumentaci\u00f3n se halla tambi\u00e9n anteriormente en Nilo (+ hacia el 430), abad de Ancira y disc\u00ed\u00adpulo de J. Cris\u00f3stomo. Prudencio (+ despu\u00e9s del 405) hab\u00ed\u00ada indicado que se pintaran los grandes acontecimientos de la historia de Israel y de Cristo. Semejante concepci\u00f3n se encuentra en Paulino de Nola (+ 431): las pinturas como Biblia de analfabetos. Agust\u00ed\u00adn se muestra reservado con relaci\u00f3n a las imagenes.<\/p>\n<p>En el siglo VII encontramos literatura que justifica el culto de las im\u00e1genes y la adoraci\u00f3n de la cruz contra ataques jud\u00ed\u00ados. El concilio \u00abin trullo\u00bb o quinisexto (692) -central base can\u00f3nica de la Iglesia bizantina- establece en su canon 802 que en vez del s\u00ed\u00admbolo del cordero, al que muestra S. Juan Bautista con el dedo, se pinte la imagen de Cristo\u00bb.<\/p>\n<p>3. CONCEPCIONES EN LA TEOLOG\u00ed\u008dA MODERNA ORTODOXA. La postura teol\u00f3gica de la escol\u00e1stica latina viene bien presentada por Tom\u00e1s de Aquino, Summa III q. 25 a. 3. Su argumentaci\u00f3n recoge bien la doctrina del concilio Niceno II (cf. sed contra y corpus).<\/p>\n<p>En los autores ortodoxos modernos encontramos lo siguiente. S. Boulgakov indica que \u00abel icono es el lugar de una presencia de gracia, como una epifan\u00ed\u00ada de Cristo (o de la Madre de Dios o de los santos; en general de la persona, que est\u00e1 en la imagen); y esto para rezar&#8217;. La misma indicaci\u00f3n en P. Evdokimov: \u00ablo esencial del icono se desprende de la teolog\u00ed\u00ada de la presencia. Aqu\u00ed\u00ad Occidente abandona a Oriente\u00bb. Por su parte L. Ouspensky escribe: \u00abEl icono es la imagen de un prototipo, no s\u00f3lo animado sino deificado. Representa no la carne destinada a la descomposici\u00f3n, sino la carne transfigurada, iluminada por la gracia, la carne del siglo futuro&#8230; (Los Padres del s\u00e9ptimo concilio ecum\u00e9nico) dicen que el icono es venerable y santo precisamente porque transmite el estado deificado de su prototipo y lleva su nombre. Por esto la gracia, propia de su prototipo, se halla ah\u00ed\u00ad presente&#8230; El icono participa por as\u00ed\u00ad decir de la santidad de su prototipo y por el icono participamos por nuestra parte de esta santidad en nuestra oraci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Al menos hay que decir que los autores ortodoxos han desarrollado una concepci\u00f3n teol\u00f3gica, que se encuentra en J. Damasceno, pero que no se halla ni en el concilio ecum\u00e9nico Niceno II ni en los defensores de las im\u00e1genes posteriores al Damasceno.<\/p>\n<p>II. Im\u00e1genes trinitarias ortodoxas<br \/>\nLa presentaci\u00f3n simb\u00f3lica de la Trinidad tiene en la Ortodoxia dos tipos fundamentales. El primero alcanza su perfecci\u00f3n en el icono de Rublev (1411 a 1422\/23), cuya base son los tres \u00e1ngeles, que se le aparecieron a Abrah\u00e1n (G\u00e9n 18). El motivo se encuentra ya en los mosaicos de Sta. Mar\u00ed\u00ada Mayor y en S. Vital de Ravena. Originariamente indica la amistad para con los hu\u00e9spedes (en griego philoxen\u00ed\u00ada). Por medio de una concreta presentaci\u00f3n de los \u00e1ngeles se representan las relaciones trinitarias. El icono de Rublev supone la culminaci\u00f3n pict\u00f3rica. Con posterioridad el motivo fue ampliamente repetido. El segundo modelo representa a Dios Padre, quien tiene en sus brazos al Hijo. Este tiene un medall\u00f3n (clipeus), donde es representado el Esp\u00ed\u00adritu Santo en forma de paloma. Este tipo surge en los Balcanes en los siglos X u XI contra los Bogomilos, que cuestionaban la Trinidad.<\/p>\n<p>[ -> Adoraci\u00f3n; Agust\u00ed\u00adn, san; Analog\u00ed\u00ada; Angelolog\u00ed\u00ada; Antropolog\u00ed\u00ada; Biblia; Bulgakov; Concilios; Confesiones de fe; Creaci\u00f3n; Encarnaci\u00f3n; Esp\u00ed\u00adritu Santo; Fe; Gracia; Hijo; Historia; Idolatr\u00ed\u00ada; Iglesia; Jesucristo; Logos; Mar\u00ed\u00ada; Naturaleza; Oraci\u00f3n; Or\u00ed\u00adgenes; Ortodoxia; Padre; Padres (griegos y latinos); Personas divinas; Relaciones; Salvaci\u00f3n; Teolog\u00ed\u00ada y econom\u00ed\u00ada; Tom\u00e1s de Aquino, sto.]<br \/>\nMiguel M.a Garijo Guembe<\/p>\n<p>PIKAZA, Xabier &#8211; SILANES, Nereo,  Diccionario Teol\u00f3gico. El Dios Cristiano,  Ed. Secretariado Trinitario, Salamanca 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n<p>En el lenguaje iconogr\u00e1fico, se entiende con el t\u00e9rmino icono cualquier imagen port\u00e1til, pintada o en mosaico. En el mundo grecorromano se conoce la existencia de im\u00e1genes que representaban al emperador o a otros personajes oficiales y que eran objeto de veneraci\u00f3n en las ceremonias p\u00fablicas.<\/p>\n<p>En los tiempos antiguos son famosas las im\u00e1genes del siglo VI d.C. que se conservan en el monasterio de santa Catalina del Sina\u00ed\u00ad, las de Kiev, procedentes tambi\u00e9n del monasterio del Sina\u00ed\u00ad y trasladadas a Rusia por Ouspensky y las de los museos del Cairo, de Par\u00ed\u00ads y de Berl\u00ed\u00adn. Otras im\u00e1genes antiguas, aunque posteriores al siglo VI, se encuentran en algunas iglesias romanas. Se trata de im\u00e1genes de arte enc\u00e1ustica, es decir, producidas seg\u00fan la t\u00e9cnica pict\u00f3rica de los colores disueltos en cera fundida, como nos informan Eusebio, Juan Cris\u00f3stomo y otros. Los sujetos que se presentan en esos iconos son la Virgen, Jesucristo, los santos y otros personajes. Estas im\u00e1genes recuerdan por su t\u00e9cnica y por su estilo los retratos de pintura enc\u00e1ustica de las tumbas de Fayoum y de Antinoe, que pueden fecharse en torno a los siglos II-IV.<\/p>\n<p>Este g\u00e9nero art\u00ed\u00adstico constituye un elemento imprescindible de la adoraci\u00f3n divina; por eso todos los ritos est\u00e1n siempre en estrecha relaci\u00f3n con la presencia de las im\u00e1genes. Para Bizancio, la imagen se convirti\u00f3 en la expresi\u00f3n visible, teol\u00f3gica y eclesi\u00e1stica de la fe de sus ciudadanos. Las im\u00e1genes y toda obra art\u00ed\u00adstica se consideran como revelaciones del llamado tiempo lit\u00fargico, cuando los personajes sagrados y los acontecimientos religiosos de \u00e9pocas y de lugares diversos se representan juntos en un solo plano. El profundo significado teol\u00f3gico y espiritual que la Iglesia atribuye a la imagen se deduce con claridad del hecho de que \u00e9sta representa la victoria de la Iglesia contra las herej\u00ed\u00adas, es decir, la victoria de la fe en la imagen, para cuya celebraci\u00f3n se proclam\u00f3 oficialmente la \u00abFiesta de la ortodoxia\u00bb, que se celebra el primer domingo de cuaresma. La ense\u00f1anza teol\u00f3gica de Juan Damasceno defini\u00f3 y puso las bases para el culto ,i las im\u00e1genes por parte del creyente.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad pues, la imagen no es una simple representaci\u00f3n o un elemento ornamental o la representaci\u00f3n figurativa de la sagrada Escritura, sino la expresi\u00f3n de la experiencia dogm\u00e1tica y lit\u00fargica com\u00fan. Constituye el punto inicial y la culminaci\u00f3n de la fe de los cristianos, cl pasado, el presente y el futuro de la historia de la salvaci\u00f3n humana. Sus dimensiones escatol\u00f3gicas y salv\u00ed\u00adficas se revelan claramente al espectador; por eso la imagen se enriquece de un inestimable car\u00e1cter educativo. El estilo expresionista, de estructura religiosa oriental, colabora en la familiarizaci\u00f3n del hombre con el mensaje de la salvaci\u00f3n, de la manera m\u00e1s simple y cre\u00ed\u00adble. El \u00absilencio teol\u00f3gico\u00bb de la imagen act\u00faa m\u00ed\u00adsticamente &#8211; seg\u00fan un conocido fen\u00f3meno oriental- en los corazones humanos. A pesar de la enconada oposici\u00f3n contra ella durante el per\u00ed\u00adodo de los iconoclastas, que dur\u00f3 m\u00e1s de un siglo, la imagen, como consecuencia inevitable y elemento b\u00e1sico de la sabidur\u00ed\u00ada y del pensamiento griego, triunf\u00f3 como objeto hist\u00f3rico y art\u00ed\u00adstico, asumiendo nuevas dimensiones teol\u00f3gicas y convirti\u00e9ndose en expresi\u00f3n de adoraci\u00f3n en el mundo ortodoxo en los a\u00f1os que siguieron a la lucha inconoclasta. El acto de devoci\u00f3n frente a las im\u00e1genes se convirti\u00f3 en el gesto de la teolog\u00ed\u00ada cotidiana entre los bizantinos. El antinaturalismo, la perspectiva invertida, la sustracci\u00f3n de la materia, la manifestaci\u00f3n expresionista de los rostros humanos pero tambi\u00e9n de los animales y de las plantas, la esquematizaci\u00f3n general y otros elementos secundarios de la deontolog\u00ed\u00ada expresiva colaboran en la composici\u00f3n del icono bizantino. La aplicaci\u00f3n de tonalidades crom\u00e1ticas regulares, el uso insistente de los colores azul marino y dorado, sobre todo para traducir la luz increada de la teolog\u00ed\u00ada ortodoxa, en que se mueven las figuras et\u00e9reas hist\u00f3ricas de la 1glesia y la rica decoraci\u00f3n, en la que se mezclan la fantas\u00ed\u00ada oriental y la elegancia griega, son elementos art\u00ed\u00adsticos imprescindibles en la realizaci\u00f3n pict\u00f3rica de las im\u00e1genes. La iconograf\u00ed\u00ada ortodoxa no se sirve nunca de modelos humanos naturales, sino s\u00f3lo de modelos idealizados y abstractos, de pureza y belleza cristiana. Adem\u00e1s, se toman como modelo las im\u00e1genes antiguas y manuales tradicionales. Los pintores son de origen desconocido y sus obras siguen siendo an\u00f3nimas, en se\u00f1al de humildad, ya que viven en la eternidad y en la felicidad divina. Desde finales del siglo XVI circulan sistem\u00e1ticamente manuales con modelos iconogr\u00e1ficos o no y con ejemplos de personajes, de objetos, de fiestas, etc. Es conocido en este sentido el manual de Dionisio de Furn\u00e1. La imagen, en movimiento eclesi\u00e1stico y ecum\u00e9nico de nuestros d\u00ed\u00adas, asume una nueva importancia teol\u00f3gica y una peculiaridad eclesi\u00e1stica, ya que, por parte del mundo ortodoxo, constituye un testimonio claro y comprensible de la ense\u00f1anza patr\u00ed\u00adstica y lit\u00fargica de la antigua Iglesia. Sus mensajes, que expresan la primera experiencia de la Iglesia, son capaces de iluminar el pensamiento teol\u00f3gico contempor\u00e1neo y de colaborar por el acercamiento eclesi\u00e1stico de los pueblos de Dios. Esto se alcanza gracias a la imagen, que representa una especie de lenguaje com\u00fan a toda la Iglesia y manifiesta la ense\u00f1anza ortodoxa de toda ella. El l\u00e9xico art\u00ed\u00adstico atestigua visiblemente y hace sensible el l\u00e9xico teol\u00f3gico y de esta manera se proyecta en nuestra \u00e9poca como el medio visual por excelencia para la promoci\u00f3n del di\u00e1logo teol\u00f3gico entre las Iglesias. Por lo dem\u00e1s, la santificaci\u00f3n de la sensitividad humana se realiza en el lugar sagrado, en donde la palabra se une a la imagen. Esta se convierte en la expresi\u00f3n de aquel ser \u00aba imagen y semejanza de Dios\u00bb en el hombre y en ejemplo de la santidad que \u00e9l tiene que imitar.<\/p>\n<p>El car\u00e1cter ecum\u00e9nico de la imagen bizantina es la garant\u00ed\u00ada y la esperanza en una reconsideraci\u00f3n de las cuestiones intereclesi\u00e1sticas.<\/p>\n<p>C P. Charalampidis<\/p>\n<p>Bibl.: G. Gharib. lconos. en NDM, 879-889; P Mariotti. lmagen, en NDE, 698-706; M. Garijo Guembe. Icono. en DTDC, 647653; C. Carletti, lconografta-lconologia, en DPAC, 1, 1074-1075; E, Ros Leconte, lconografia mariana bizantino-rusa, Barcelona 1984; A. M, Thibault Laulan, La imagen e\u00bb la sociedad contempor\u00e1nea. Fundamentos, Madrid 1976; AA, VV , Simbolismo y arte en la liturgia. en Concilium 152 (1980)<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>\n  Los iconos son la representaci\u00f3n de la Virgen, Jesucristo y los santos que veneran y reverencian en la iglesia ortodoxa, de los pa\u00edses del Este de Europa, esencialmente Grecia y Rusia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los iconos se hallan asociados indisolublemente a la oraci\u00f3n y la liturgia de la religi\u00f3n de dichos pa\u00edses, pero a causa de los incesantes cambios en los usos y costumbres, as\u00ed como en las formas de adoraci\u00f3n, durante el recorrer de los tiempos se han producido gran n\u00fameros de iconos de muy distintos g\u00e9neros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todos modos, el elemento tal vez m\u00e1s importante de la iglesia ortodoxa es la iconostasia que en ella figuran. La iconostasia es la separaci\u00f3n entre la nave de un templo, accesible libremente a la comunidad, y el espacio que rodea el altar abierto, con salas a uno y otro lado, donde solamente puede entrar la clerec\u00eda.<br \/>\nComo imagen, el icono se halla situado ente lo que se puede divisar con la vista y lo trascendente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pintura del icono desconoce el espacio tridimensional que fue como una ilusi\u00f3n \u00f3ptica en Occidente despu\u00e9s del Renacimiento mediante la perspectiva central. En cambio, en general, hay un espacio de imagen que se abre hacia atr\u00e1s y se extiende poco en profundidad donde los personajes representados sin relieve alguno est\u00e1n engrandecidos o empeque\u00f1ecidos en funci\u00f3n de su rango honor\u00edfico y de su significado interno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los iconos son, en realidad, meras alegor\u00edas, due\u00f1as de un lenguaje especial, como lengua de la imagen y en agua del s\u00edmbolo. Los iconos datan de los mismos or\u00edgenes del cristianismo. Sus inicios se remontan a las im\u00e1genes conmemorativas del final de la antig\u00fcedad, o sea del siglo I al IV despu\u00e9s de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los iconos m\u00e1s antiguos, entre los que se conservan, son de los siglos VI y VII, y casi todos ellos se guardan en el monasterio de Santa Catalina, en el Sina\u00ed.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los iconos rusos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante largo tiempo, los historiadores y los expertos en religi\u00f3n ignoraron los iconos de la escuela de Mosc\u00fa, seguramente porque cuando se inici\u00f3 el estudio de tales iconos y de este arte ortodoxo, solamente algunos hab\u00edan sido autentificados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para comprender esto preciso es saber que en 1204, Constantinopla fue conquistada por los ej\u00e9rcitos de la IV Cruzada, que la convirtieron en capital del Imperio Latino, y los pintores de iconos apenas consiguieron seguir con su auge, por cuya raz\u00f3n se ve en esa fecha de 1204 el final de la \u00e9poca bizantina media.<br \/>\nEn 1453, los turcos adepto al Islam invadieron el Reino Bizantino y la ca\u00edda de ese Imperio, anta\u00f1o tan potente, as\u00ed como la de todas las obras maestras que en \u00e9l vieron la luz, estaba ya sellada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, la pintura de los iconos sobrevivi\u00f3 a este sucedo trascendental, puesto que Bizancio hab\u00eda propagado su influencia a grandes regiones de Oriente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por consiguiente, el hijo m\u00e1s importante del arte bizantino era Rusia, pero en ese pa\u00eds, lentamente, os artistas fueron halando su camino propio. Especialmente respecto al colorido y a la manera de dibujar, aunque variando poco en cuanto a los temas, los tipos de personajes, composiciones y dem\u00e1s.<br \/>\nPor su parte, fue Novgord el centro m\u00e1s importante de la iconograf\u00eda rusa, ya desde el siglo XII, con rasgos art\u00edsticos propios, caracteriz\u00e1ndose en efecto m\u00e1s que nada por el colorido claro, casi radiante.<br \/>\nEn realidad, el auge iconogr\u00e1fico se logr\u00f3 en Rusia con la llegada de Andrei Rublev y Te\u00f3fanes el Griego.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pintura de iconos rusos obtuvo un nuevo impulso durante los siglos XVII y XVIII gracias a las composiciones de la Escuela Stroganov. Son unos iconos en cuyo dorso se indica que fueron pintados por los miembros de la famosa familia de comerciantes Stroganov, m\u00e1s adelante cercanos al trono ruso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta el siglo XVII, la pintura de iconos en Rusia rechaz\u00f3 tercamente toda influencia de Occidente. Pero esta actitud negativa cambio gracias a los esfuerzos renovados de un gran maestro llamado Sim\u00f3n Uchakov (1626-1686). \u00c9ste trabaj\u00f3 primero en un taller de orfebrer\u00eda, de lo que en aquella \u00e9poca se llamaba \u00abtaller de culatas y c\u00e1maras de armas de fuego\u00bb, por estar situados dentro del arsenal militar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Revoluci\u00f3n de 1917 arrincon\u00f3 en Rusia el arte de los iconos. Esto fue as\u00ed porque la fe y los credos ortodoxos no se armonizaban con la ideolog\u00eda comunista, para la que la religi\u00f3nera tan s\u00f3lo el \u00abopio del pueblo\u00bb. Y el arte decorativo sustituy\u00f3 al de los iconos\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Bizancio, cuna del icono<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Teolog\u00eda del Icono<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Fases de la fabricaci\u00f3n de un icono<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 El PIntor de los iconos<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Bizancio, cuna del icono<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre los cimientos de una antigua colonia griega, el 11 de mayo del 330 d.C se funda la Nueva Roma o Constantinopla, recordando a Constantino el Grande (305-337), su ilustre fundador, una ciudad llamada a ser uno de los imperios m\u00e1s originales de la historia y cuyo influjo se hizo sentir notablemente sobre las tres civilizaciones del Mediterr\u00e1neo: la Cristiana Ortodoxa -la heredera directa de Bizancio-, la Cristiana Occidental, y la Isl\u00e1mica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin el cristianismos es imposible comprender el esp\u00edritu bizantino. La religi\u00f3n se viv\u00eda entonces con una intensidad y un misticismo pr\u00e1cticamente incomprensibles actualmente, lo que explica muchos rasgos de la civilizaci\u00f3n bizantina que parecen chocantes hoy en d\u00eda a una humanidad que ha confinado a un rinc\u00f3n marginal de su existencia la experiencia de lo sagrado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bizancio, y esto constituye su genio, seg\u00fan Dionisios Zakythin\u00f3s, supo llevar a cabo una s\u00edntesis entre lo helen\u00edstico, lo romano y lo cristiano; ello, por ejemplo, moder\u00f3 las formas desp\u00f3ticas y absolutistas propias del oriente. Este helenismo cristianizado se tornar\u00e1 cada vez m\u00e1s \u00abbizantino\u00bb. Lo cristiano estar\u00e1 siempre presente, y una de sus m\u00e1s aplaudidas manifestaciones estar\u00e1 en el arte de bizancio, concretamente en los iconos\n<\/p>\n<h2>Teolog\u00eda del Icono<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante todo, es necesario subrayar la complementariedad entre la palabra revelaci\u00f3n y la imagen sagrada. Lo que la palabra lleva al o\u00eddo, la imagen lo lleva a los ojos y lo muestra haci\u00e9ndolo accesible a la naturaleza humana. Es una idea del gran defensor de los iconos, San Juan Damasceno, el cual defend\u00eda el car\u00e1cter popular de la iconograf\u00eda con estas palabras:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLo que es la Biblia para las personas instruidas, lo es el icono para los analfabetos, y lo que es la palabra para el o\u00eddo, lo es el icono para la vista\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La imagen es un sacramental de la iglesia; la Iglesia bendice la imagen para que tenga una fuerza expresiva en la gracia y la presencia que comunica. Si la imagen es aut\u00e9ntica, tiene que ser bella, expresiva y teol\u00f3gicamente exacta para que pueda representar el misterio o la imagen de una persona.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La imagen es recuerdo\/memorial, lugar de encuentro de miradas y presencias, es posibilidad de contemplaci\u00f3n, es est\u00edmulo para la imitaci\u00f3n. Hay una relaci\u00f3n entre palabra e imagen. Pero hay tambi\u00e9n dentro de la liturgia una relaci\u00f3n entre Eucarist\u00eda e imagen. La imagen de cada fiesta representa lo que la Eucarist\u00eda nos ofrece. As\u00ed la imagen nos ayuda a mantener viva la gracia de la comuni\u00f3n eucar\u00edstica que nos presenta el misterio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El icono visibiliza el don que nos hace la Eucarist\u00eda. Porque la Eucarist\u00eda es la m\u00e1xima presencia de Cristo y la expresi\u00f3n m\u00e1s alta de la comuni\u00f3n de los Santos. En este sentido las im\u00e1genes del templo revelan la plenitud de lo que en \u00e9l se realiza por la celebraci\u00f3n del misterio eucar\u00edstico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo icono, para que pueda ser venerado por los fieles, tiene que tener tres cualidades de las que s\u00f3lo la iglesia puede dar garant\u00eda:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022Verdadera, en cuanto sus rasgos tienen que corresponder exactamente a la palabra que la ilumina y que la imagen misma visibiliza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022Milagrosa, en cuanto hace ver las maravillas de Dios, aunque a veces se trata tambi\u00e9n de una imagen que tiene la cualidad carism\u00e1tica de ser una fuente de gracias sobrenaturales y de manifestaciones milagrosas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022A-cher\u00f3pita, en cuanto que no tiene que responder a una obra simplemente humana, hecha<br \/>\npor manos de hombres, sino \u00abno hecha por mano de hombre\u00bb, inspirada por Dios a trav\u00e9s de la mediaci\u00f3n de su palabra y la tradici\u00f3n de la Iglesia.\n<\/p>\n<h2>Fases de la fabricaci\u00f3n de un icono<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las distintas fases de fabricaci\u00f3n de un icono variaban de una a otra regi\u00f3n, por lo que esbozaremos solamente los rasgos m\u00e1s sobresalientes de tal fabricaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor\u00eda del tiempo se usaban como soporte unas planchitas de madera pobre en resina, por lo general de gran formato para los iconos destinados a la veneraci\u00f3n particular, pero mayores si se trataba de paneles para iglesias y monasterios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez totalmente seca, la madera se tensaba por medio de tablitas largas y muy delgadas fijadas al dorso de la planchita para evitar el abombamiento que hubiera podido provocar unas resquebraduras. En los iconos rusos, a menudo se ahuecaba un poco el campo de la imagen para dar la impresi\u00f3n de un marco.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras suprimir las asperezas de la madera, se cubr\u00eda con cola la planchita y encima se extend\u00eda un pedazo de tela de lino. Ahora, era preciso oponer la capa de imprimacion sobre el campo de la imagen y fijar una hoja de oro laminado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de ejecutar estos preparativos onerosos, empezaba el verdadero trabajo de composici\u00f3n. Se trazaban los contornos de los personajes y los objetos, a menudo con ayuda de patronos. Luego, se recubr\u00edan estos con varias capas sucesivas de colores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trataba de colores al temple, a base de pigmentos naturales extra\u00eddos de minerales, plantas o diferentes clases de tierra, mientras las yemas de huevo serv\u00edan de ligaz\u00f3n.\n<\/p>\n<h2>El PIntor de los iconos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el alternarse de sus estaciones, el arte del Oriente cristiano afirma su vocaci\u00f3n originaria. Es rechazada la perspectiva emp\u00edrica; el mundo de las apariencias no es el mundo \u00abverdadero\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Retomando la formulaci\u00f3n de Vladimir Soloviev \u00abtodo aquello que vemos no es m\u00e1s que el reflejo, la sombra de lo que resulta invisible a nuestros ojos\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La imagen es llamada a penetrar lo invisible. A trav\u00e9s de las v\u00edas de la asc\u00e9tica y de la oraci\u00f3n el pintor es penetrado por \u00abel ayuno de los ojos\u00bb. La vista santificada deviene en visi\u00f3n.La tradici\u00f3n ic\u00f3nica se cristaliza en tipolog\u00edas definidas pero elaboradas de diversa forma en las numerosas escuelas iconogr\u00e1ficas. La libertad y la creatividad obedecen a criterios mon\u00e1sticos. A\u00fan conservando la unicidad de su Tradici\u00f3n, el icono conoce cont\u00ednuas innovaciones: en esto consisten su enigma, su fuerza y su inagotable riqueza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la \u00e9poca de los macedonios, el arte, aliado con la iglesia, elabora su propio estilo acad\u00e9mico. En tiempos de los Comnenos perfila un \u00abhumanismo\u00bb mesurado, que alcanza su asombroso apogeo bajo los pale\u00f3logos. Visible e invisible se entrelazan y se compenetran.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El espacio se reviste de oro, el color de la luz increada del Tabor. Hier\u00e1tico, lujoso y abstracto, el clasicismo bizantino canta la trascendencia de lo divino. Libre de pasiones, lo humano, impasible, se adorna de la gloria divina. En el siglo XII lo sensible y lo natural se afirman, lo inmanete se hace uno con lo trascendente; el arte es de naturaleza divino-humana.Con la ca\u00edda del Imperio, la iconograf\u00eda va a conocer dos corrientes principales. En el espacio griego-balc\u00e1nico el icono sigue celebrando el \u00abhumanismo\u00bb bizantino. Convertida en \u00abTercera Roma\u00bb, Rusia dirige su arte hacia la quietud del hesicasmo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo abstracto marca el paso sobre lo concreto; cada dramatizaci\u00f3n es absorbiada. Los hombres son \u00ab\u00e1ngeles terrestres\u00bb. Todo es luz, calma, j\u00fabilo, paz y amor. \u00abUn mundo nuevo y homog\u00e9neo\u00bb reemplaza al mundo deca\u00eddo. La imagen desvela \u00abel tabern\u00e1culo de Dios entre los hombres\u00bb (Act 21, 3): \u00abAsamblea de dioses alrededor de Dios, criaturas bellas que forman una corona alrededor de la Belleza suprema\u00bb (Nicol\u00e1s Cabasilas).\u00bb\u00bfA qui\u00e9n, pues, comparar\u00e9is a Dios y a qu\u00e9 imagen har\u00e9is que se le asemeje?\u00bb pregunta el libro de Isa\u00edas (40, 18). Durante siglos la Iglesia Ortodoxa ha cantado una belleza lit\u00fargica y sacramental. En esta creaci\u00f3n Dios sigue siendo el primer Creador, Padre y Maestro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es el primer artista: \u00abOh hombre -escribe san Ireneo de Lyon- no eres t\u00fa quien hace a Dios sino Dios que te hace a ti. Si eres entonces obra de Dios, espera la mano de tu art\u00edfice, que hace todas las cosas en el tiempo adecuado. Pres\u00e9ntale tu coraz\u00f3n suave y maleable, conserva la forma que te ha dado el Artista, habiendo en ti el Agua que viene de \u00c9l para no rechazar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volvi\u00e9ndote duro, la huella de sus dedos. Conservando esta conformaci\u00f3n, subir\u00e1s a la perfecci\u00f3n, porque la arcilla que hay en ti ser\u00e1 ocultada por el arte de Dios. Su mano que ha creado tu sustancia te revestir\u00e1 por dentro y por fuera de oro puro y de plata y te adornar\u00e1 tan bien que el Rey mismo se prendar\u00e1 de tu belleza\u00bb.Al servicio del Artista, los artistas son \u00abtesaurofilacos\u00bb, guardianes inspirados del tesoro divino. Pintores de frescos, icon\u00f3grafos o miniaturistas, todos ellos celebran la Belleza de un mundo en Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s all\u00e1 de los cambios hist\u00f3ricos y de las oposiciones geogr\u00e1ficas, la imagen multiplica sus rostros epif\u00e1nicos. \u00abBelleza divina\u00bb, \u00abcanal de gracia\u00bb, \u00abventana a la eternidad\u00bb, el icono deja una luz: imagen de una tierra inferior, de un Reino a tener siempre en el coraz\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente Aci Prensa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enlaces internos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arte Bizantino\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(imagen griega o rusa). Ver \u00abIm\u00e1genes\u00bb. Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano Dr. J. Dominguez http:\/\/biblia.com\/diccionario\/ Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano [471] Imagen en general. Pero en las iglesias bizantinas se alude a con este t\u00e9rmino a las im\u00e1genes religiosas que se estilan en las ceremonias lit\u00fargicas. De manera especial se refiere a las pinturas, m\u00e1s que a las &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/icono\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abICONO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-8105","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8105","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8105"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8105\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8105"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8105"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8105"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}