{"id":8128,"date":"2016-02-05T04:20:04","date_gmt":"2016-02-05T09:20:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/islam\/"},"modified":"2016-02-05T04:20:04","modified_gmt":"2016-02-05T09:20:04","slug":"islam","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/islam\/","title":{"rendered":"ISLAM"},"content":{"rendered":"<p>(Someterse a Dios).<\/p>\n<p> Ver \u00abMusulmanes\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[948]<\/p>\n<p>      Religi\u00f3n de los fieles, que eso significa el t\u00e9rmino \u00e1rabe \u00abislamitas\u00bb, extendida por todo Oriente.<\/p>\n<p>   (Ver Mahometismo 6)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>DicEc<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nEl islam apareci\u00f3 en Arabia a comienzos del siglo VII en un ambiente \u00e1rabe pagano que estaba en contacto con peque\u00f1os grupos de jud\u00ed\u00ados y cristianos. Tuvo su origen en las revelaciones que Mahoma (ca. 570-632) pretend\u00ed\u00ada haber recibido, a partir aproximadamente del 610 d.C., y que se encuentran recogidas en el Cor\u00e1n. R\u00e1pidamente se extendi\u00f3 por Oriente pr\u00f3ximo, y en siglos posteriores por el norte y el este de Africa, y lo que son ahora Paquist\u00e1n, Bangladesh e Indonesia. La inmigraci\u00f3n ha dado lugar a notables minor\u00ed\u00adas musulmanas en muchos pa\u00ed\u00adses europeos.<\/p>\n<p>Hay dos grupos principales dentro del islam, divididos hasta cierto punto por razones pol\u00ed\u00adticas, y muy en particular por qui\u00e9n puede ser el califa o jefe de la comunidad musulmana: los sunn\u00ed\u00ades (aproximadamente el 90% de los musulmanes), que sostienen que el derecho al mando lo tiene la tribu de los Qurays de Mahoma, y los chi\u00ed\u00adtas (el 10% aproximadamente), para los que s\u00f3lo los descendientes del profeta tienen derecho al mando supremo. Los primeros subrayan el papel de la comunidad en la interpretaci\u00f3n del Cor\u00e1n; los segundos restringen este papel a los imanes, \u00fanicos int\u00e9rpretes de las ense\u00f1anzas del Profeta.<\/p>\n<p>Las principales doctrinas se encuentran en el Cor\u00e1n 4,6 y 2,177. Son paralelos de creencias jud\u00ed\u00adas y cristianas. En primer lugar est\u00e1 la creencia en Dios, creador omnipotente, infinitamente bueno y misericordioso, que castiga severamente a los que se oponen a \u00e9l. Los musulmanes devotos conocen noventa y nueve nombres de Dios, que invocan seg\u00fan las circunstancias. La creaci\u00f3n es celebrada como una proeza que revela la misericordia de Dios. En segundo lugar, hay una viva creencia en los \u00e1ngeles; los musulmanes creen que cada uno tiene dos \u00e1ngeles de la guarda. En tercer lugar, el libro sagrado del Cor\u00e1n contiene todo lo que es realmente necesario saber; algunos libros del Antiguo Testamento son venerados en teor\u00ed\u00ada, aunque en la pr\u00e1ctica son por lo general ignorados. En cuarto lugar, est\u00e1n los profetas: Mois\u00e9s, David, Jes\u00fas \u2014que fue enviado s\u00f3lo a los hijos de Israel\u2014 y el m\u00e1s grande de todos, Mahoma, enviado a toda la humanidad. Estos vienen despu\u00e9s del libro, ya que el Cor\u00e1n se considera como preexistente y s\u00f3lo m\u00e1s tarde dictado a Mahoma. En quinto lugar, hay una fuerte creencia en las postrimer\u00ed\u00adas: resurrecci\u00f3n, juicio, cielo e infierno. En sexto lugar, la tradici\u00f3n isl\u00e1mica insiste en la predeterminaci\u00f3n divina: todo ha sido decidido por Dios y lo que uno tiene que hacer es confiarse a la providencia divina. El cristianismo se ve como opuesto a la unidad de Dios.<\/p>\n<p>La ley musulmana est\u00e1 contenida en los \u00abcinco pilares del islam\u00bb. Estos constituyen el camino hacia la santidad (>Santa). El primero: \u00abNo hay m\u00e1s Dios que Al\u00e1 y Mahoma es su profeta\u00bb, es una declaraci\u00f3n de monote\u00ed\u00adsmo sin compromisos. Los otros pilares son la oraci\u00f3n ritual, el zakat  social y la tasa de caridad, el ayuno del ramad\u00e1n, de un mes de duraci\u00f3n, y el hajj  o peregrinaci\u00f3n a La Meca una vez en la vida. El islam es m\u00e1s que una religi\u00f3n: es un sistema social y pol\u00ed\u00adtico que abarca todos los aspectos de la vida de los creyentes.<\/p>\n<p>Desde la Edad media, aunque no al principio, el islam fue hostil al cristianismo; de hecho, la antipat\u00ed\u00ada era mutua. Con el Vaticano II se produjo una apertura en la posici\u00f3n oficial de la Iglesia, anticipada por misioneros clarividentes como los Padres Blancos (Misioneros de Africa). En las propuestas de las distintas jerarqu\u00ed\u00adas durante el per\u00ed\u00adodo de preparaci\u00f3n del Vaticano II hab\u00ed\u00ada pocas referencias al islam. Algunas de ellas eran negativas: una condena de los errores del islam; las dificultades planteadas por las misiones promovidas por los musulmanes. Otras positivas: algunos se\u00f1alaban rasgos valiosos del islam. Estas propuestas no fueron incluidas en el documento sobre las misiones, Ad gentes,  que trat\u00f3 de las otras religiones s\u00f3lo de manera general. Los intentos llevados a cabo durante las primeras sesiones del concilio para que se hiciera una declaraci\u00f3n sobre los jud\u00ed\u00ados se toparon con las peticiones de que el concilio se refiriera tambi\u00e9n al islam y a otras religiones. En 1964 Pablo VI cre\u00f3 el Secretariado para los no cristianos.<\/p>\n<p>La primera referencia al islam introducida en la Constituci\u00f3n sobre la Iglesia fue considerada insatisfactoria, especialmente por los obispos orientales. La versi\u00f3n finalmente aprobada dice as\u00ed\u00ad: \u00abPero el designio de salvaci\u00f3n abarca tambi\u00e9n a los que reconocen al Creador, entre los cuales est\u00e1n en primer lugar los musulmanes, que, confesando adherirse a la fe de Abrah\u00e1n, adoran con nosotros a un Dios \u00fanico, misericordioso, que juzgar\u00e1 a los hombres en el d\u00ed\u00ada postrero\u00bb (LG 16). Hubo un intenso debate antes de aprobarse finalmente en octubre de 1965 la declaraci\u00f3n sobre las religiones no cristianas. \u00abLa Iglesia \u2014se dice en ella\u2014 mira tambi\u00e9n con aprecio a los musulmanes, que adoran al \u00fanico Dios, viviente y subsistente, misericordioso y todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, que habl\u00f3 a los hombres, a cuyos ocultos designios procuran someterse con toda el alma, como se someti\u00f3 a Dios Abrah\u00e1n, a quien la fe isl\u00e1mica mira con complacencia. Veneran a Jes\u00fas como profeta, aunque no lo reconocen como Dios; honran a Mar\u00ed\u00ada, su madre virginal, y a veces tambi\u00e9n la invocan devotamente. Esperan, adem\u00e1s, el d\u00ed\u00ada del juicio, cuando Dios remunerar\u00e1 a todos los hombres resucitados. Por ello, aprecian la vida moral y honran a Dios, sobre todo, con la oraci\u00f3n, las limosnas y el ayuno. Si en el transcurso de los siglos surgieron no pocas desavenencias y enemistades entre cristianos y musulmanes, el sagrado concilio exhorta a todos a que, olvidando lo pasado, procuren sinceramente una mutua comprensi\u00f3n, defiendan y promuevan unidos la justicia social, los bienes morales, la paz y libertad para todos los hombres\u00bb (NA 3). Estos dos textos son las dos primeras declaraciones positivas importantes del magisterio respecto del islam: se reconocen en ellos los aut\u00e9nticos valores religiosos de la fe isl\u00e1mica; consideran a los musulmanes, no como infieles, sino como creyentes; ven a los cristianos y a los musulmanes unidos en la fe monote\u00ed\u00adsta en un \u00fanico Dios; consideran las riquezas comunes de la Iglesia y de los disc\u00ed\u00adpulos del Profeta; se expresa el deseo de di\u00e1logo. En d\u00e9cadas posteriores el magisterio ha seguido hablando positivamente del islam, especialmente en los dos discursos del Papa en Casablanca (1985).<\/p>\n<p>Entre los islamistas cat\u00f3licos se plantea la cuesti\u00f3n de la aceptaci\u00f3n del Cor\u00e1n como revelaci\u00f3n. Algunos rechazan la idea bas\u00e1ndose en las contradicciones existentes entre este y las Escrituras cristianas. Otros ven en \u00e9l una aut\u00e9ntica revelaci\u00f3n con distorsiones debidas a la recepci\u00f3n humana; afirman estos que el conflicto entre el Cor\u00e1n y la aut\u00e9ntica fe cristiana no es mucho mayor en algunos aspectos que entre el Antiguo y el Nuevo Testamento.<\/p>\n<p>Los musulmanes interpretan tradicionalmente el Cor\u00e1n de acuerdo con tres m\u00e9todos principales: tafsir,  el m\u00e9todo preferido de los sunn\u00ed\u00ades, muy fiel al texto; ta&#8217; wil,  promovido por los musulmanes chi\u00ed\u00adtas, que va m\u00e1s all\u00e1 de la letra, a un significado interno, aleg\u00f3rico o aplicado; istinbat,  seguido por los suf\u00ed\u00ades y rechazado por los dem\u00e1s musulmanes, que busca una significaci\u00f3n m\u00ed\u00adstica y simb\u00f3lica en el texto.<\/p>\n<p>Desde el Vaticano II el >di\u00e1logo con los musulmanes ha ido en aumento (>No cristianos). Hay inherentes en \u00e9l varias dificultades: los musulmanes no est\u00e1n a favor \u2014y pueden incluso mostrarse hostiles\u2014 de la aplicaci\u00f3n de los m\u00e9todos hist\u00f3rico-cr\u00ed\u00adticos y cient\u00ed\u00adficos al Cor\u00e1n y a otros libros sagrados; mientras que hay muchos expertos en el islam en las Iglesias cristianas, entre los eruditos isl\u00e1micos son pocos realmente \u2014si es que hay alguno\u2014 los expertos en el cristianismo, repitiendo por lo general t\u00f3picos tomados de los escritos pol\u00e9micos. Adem\u00e1s, mientras el Consejo pontificio para el di\u00e1logo interreligioso y el CMI son organismos oficiales de las Iglesias cristianas, en el islam no hay ning\u00fan organismo oficial correspondiente, por lo que el di\u00e1logo se realiza con personalidades universitarias, con organismos pol\u00ed\u00adticos, con jefes de Estado o con individuos particulares. Por otro lado, frente al pluralismo de los interlocutores cristianos hay tambi\u00e9n una amplia gama de posturas dentro del islam: liberales, fundamentalistas, laicistas, integristas, creyentes practicantes y m\u00ed\u00adsticos. Puede ser mejor evitar la expresi\u00f3n \u00abecumenismo amplio\u00bb en relaci\u00f3n con este di\u00e1logo: no sigue el modelo del di\u00e1logo entre cat\u00f3licos, ortodoxos y protestantes, que mira a la unidad entre ellos. Los musulmanes y los cristianos, al juntarse, no miran a la unidad, sino que buscan verdades comunes, especialmente en relaci\u00f3n con Dios, la humanidad, los asuntos sociales y la paz (ver NA 3).<\/p>\n<p>Una de las cuestiones que suele plantearse en el di\u00e1logo es la de las misiones de los cristianos, de las que se resienten mucho los musulmanes. Hay que decir, sin embargo, que la evangelizaci\u00f3n directa de los musulmanes tiene resultados poco dram\u00e1ticos, siendo la tarea principal de la misi\u00f3n en medio del islam un testimonio silencioso de amor (AG 1).<\/p>\n<p>Otra importante cuesti\u00f3n planteada en el di\u00e1logo es la de la espiritualidad y la santidad. Los m\u00e1s expl\u00ed\u00adcitos en relaci\u00f3n con el misticismo son los suf\u00ed\u00ades (del \u00e1rabe suf  \u00ablana\u00bb, por alusi\u00f3n a su ropa). La edad de oro del misticismo fue entre el 750 y el 950, aunque algunas figuras importantes como Al-Ghazali (1057-1111) e Ibn Arabi (1165-1240) aparecieron despu\u00e9s. El sufismo es un movimiento asc\u00e9tico basado en la contemplaci\u00f3n m\u00ed\u00adstica del amor de Dios y en la uni\u00f3n con \u00e9l. El sufismo ha influido en la piedad popular del islam, aunque no ha tenido mucha aceptaci\u00f3n dentro de las principales corrientes del mismo.<\/p>\n<p>Aunque el auge del >fundamentalismo isl\u00e1mico ha planteado nuevas dificultades en el camino del di\u00e1logo, e incluso de la convivencia pac\u00ed\u00adfica, entre cristianos y musulmanes, el cultivo de las relaciones respetuosas entre ambas religiones, que juntas constituyen la mitad de la humanidad, es crucial para el bienestar de la Iglesia en muchos pa\u00ed\u00adses de Asia, Africa y Oriente Medio. Y en el verdadero di\u00e1logo ambas partes pueden enriquecerse. El aspecto m\u00e1s valioso de este di\u00e1logo para la Iglesia, en una \u00e9poca en que se da de lado al compromiso y a lo absoluto, puede ser el testimonio sin componendas que da el islam de valores morales y teol\u00f3gicos innegociables.<\/p>\n<p>Christopher O\u00c2\u00b4Donell &#8211; Salvador Pi\u00e9-Ninot, Diccionario de Eclesiolog\u00ed\u00ada, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Eclesiolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p>Datos fundamentales<\/p>\n<p>\tEl \u00abIslam\u00bb es una de las \u00abreligiones del Libro\u00bb, junto con el juda\u00ed\u00adsmo o hebra\u00ed\u00adsmo y el cristianismo. Es religi\u00f3n monote\u00ed\u00adsta y \u00abprof\u00e9tica\u00bb por basarse en la palabra comunicada por Dios. El vocablo \u00abIslam\u00bb significa \u00absumisi\u00f3n\u00bb; \u00abmusulmanes\u00bb son los que se someten a la voluntad de Dios, manifestada por Mahoma y contenida en el libro de el Cor\u00e1n. Los \u00abcreyentes\u00bb (\u00abmusulmanes\u00bb) forman una comunidad muy relacionada (la \u00abumma\u00bb). El Islam se fundamenta en tres pilares el profeta Mahoma, el Cor\u00e1n o libro sagrado, y la comunidad (la \u00abumma\u00bb). La \u00abconfesi\u00f3n de fe\u00bb isl\u00e1mica se sintetiza as\u00ed\u00ad \u00abNo hay m\u00e1s Dios que Al\u00e1, y Mahoma es su enviado\u00bb.<\/p>\n<p>\tMahoma (570-632), hu\u00e9rfano desde muy ni\u00f1o, vivi\u00f3 durante un primer per\u00ed\u00adodo en La Meca, cas\u00f3 con una viuda rica, Jadiya, de la que tuvo tres hijos y cuatro hijas, siendo conocido por su vida religiosa, honesta y trabajadora. En la cueva de Hira y durante el mes del Ramad\u00e1n, asegur\u00f3 recibir unos mensajes del \u00e1ngel Gabriel, que quedaron como palabras escritas en su coraz\u00f3n. Su predicaci\u00f3n tend\u00ed\u00ada a recuperar la fe monote\u00ed\u00adsta de Abraham, con la convicci\u00f3n de que cristianos y jud\u00ed\u00ados no hab\u00ed\u00adan conservado el mensaje divino. En vistas de las dificultades que surgieron en La Meca, huy\u00f3 a la ciudad de Medina con sus disc\u00ed\u00adpulos. Fue el momento de la \u00abh\u00e9gira\u00bb (viaje), que dar\u00ed\u00ada lugar al comienzo del calendario musulm\u00e1n. All\u00ed\u00ad se organiz\u00f3 religiosa y pol\u00ed\u00adticamente con sus disc\u00ed\u00adpulos. En 630 conquist\u00f3 militarmente La Meca y borr\u00f3 todo residuo de idolatr\u00ed\u00ada, especialmente en el lugar religioso de la \u00abKa&#8217;ba\u00bb (posteriormente meta de las peregrinaciones isl\u00e1micas). Muri\u00f3 en 632.<\/p>\n<p>\tEl Cor\u00e1n (\u00abrecitaci\u00f3n\u00bb), escrito en \u00e1rabe docto de la \u00e9poca, es el libro sagrado del Islam por contener el mensaje que Mahoma recibi\u00f3 del cielo como \u00abpalabra\u00bb de Dios (\u00abAl\u00e1\u00bb). Tiene 114 cap\u00ed\u00adtulos (suras o azoras). En \u00e9l se contiene todo lo referente a la fe, culto, vida personal y social, normas jur\u00ed\u00addicas de vida personal y social etc. Su interpretaci\u00f3n se inspira en los ejemplos (la \u00absunna\u00bb) y los dichos (los \u00abhadiths\u00bb) que se han conservado de Mahoma , teniendo en cuenta la tradici\u00f3n (la \u00abisnad\u00bb), el consenso (la \u00abijma\u00bb) de la comunidad (la \u00abumma\u00bb) as\u00ed\u00ad como las deducciones anal\u00f3gicas de las primeras fuentes (las \u00abquiya\u00bb). En esta interpretaci\u00f3n juega un papel importante el Califa (como sucesor leg\u00ed\u00adtimo de Mahoma), el Muft\u00ed\u00ad o doctor entendido en casos concretos y el Im\u00e1n que gu\u00ed\u00ada la oraci\u00f3n. El objetivo es el de purificar las desviaciones que se habr\u00ed\u00adan originado en los secuaces de la revelaci\u00f3n anterior la que Dios comunic\u00f3 por medio de Mois\u00e9s y de Jes\u00fas. El Cor\u00e1n contiene una s\u00ed\u00adntesis de doctrina mariana, que hace recordar los evangelios can\u00f3nicos y tambi\u00e9n los ap\u00f3crifos.<\/p>\n<p>\tLos contenidos de la fe y de la moral<\/p>\n<p>\tEl \u00abcredo\u00bb se centra en el \u00fanico Dios (clemente y misericordioso) que ha enviado a su profeta Mahoma. Es el mismo Dios \u00fanico, creador, omnipotente y misericordioso, de Abraham, Mois\u00e9s y Jes\u00fas. Los deberes se resumen en cinco la profesi\u00f3n de fe, la oraci\u00f3n ritual cinco veces al d\u00ed\u00ada, el ayuno total durante las horas diurnas de todo el mes de Ramad\u00e1n, la limosna, la peregrinaci\u00f3n a La Meca. La circuncisi\u00f3n forma parte de las costumbres populares, aunque no se mencione en el Cor\u00e1n. Ha llegado a ser tambi\u00e9n costumbre com\u00fan la abstinencia de carne de cerdo y de bebidas alcoh\u00f3licas (cfr. C.5,92).<\/p>\n<p>\tLa religi\u00f3n y la fe abarcan todos los aspectos de la vida humana de modo inseparable familia, trabajo, pol\u00ed\u00adtica, estado. Por esto, la comunidad (\u00abumma\u00bb) se estructura a partir de la fe cor\u00e1nica, que tiende a ser \u00abshar\u00ed\u00ada\u00bb o ley sagrada para todos los que componen la sociedad civil y religiosa, sin conceder los mismos derechos a otras creencias. En l\u00ed\u00adnea de principio (salvo los fundamentalismos), se respeta toda la tradici\u00f3n religiosa de la humanidad, desde Ad\u00e1n hasta Jes\u00fas, pasando por Abraham y Mois\u00e9s. En algunos sectores se tiende a la \u00abyihad\u00bb o guerra santa, para cumplir con la exigencia de sumisi\u00f3n universal a la fe cor\u00e1nica; pero algunos interpretan la \u00abyihad\u00bb como una guerra contra las propias pasiones.<\/p>\n<p>\tVariedad de corrientes<\/p>\n<p>\tDentro del Islam, existen diversas escuelas o tendencias los sunnitas (fieles a tradici\u00f3n, \u00absunna\u00bb, y a las costumbres de la comunidad, que constituyen la mayor\u00ed\u00ada); los chi\u00ed\u00adtas (del partido de Al\u00ed\u00ad, sucesor de Mahoma, regidos por la autoridad del Ayatol\u00e1, especialmente en Ir\u00e1n, Irak y Afganist\u00e1n); los jariyitas (minor\u00ed\u00ada puritana que interpreta literalmente el Cor\u00e1n); los sufitas (de tendencia m\u00ed\u00adstica)&#8230; Existe tambi\u00e9n el Islam popular o \u00abmarabutismo\u00bb, con su tendencia hacia la veneraci\u00f3n de los \u00absantones\u00bb. Hay que distinguir tambi\u00e9n el Islam turco (de tendencia laical), el de los ismaelitas de Aga Khan (nizar\u00ed\u00ades, secta chi\u00ed\u00adta, muy activa en la promoci\u00f3n social y solidaridad entre sus adeptos), etc. Existen tambi\u00e9n diferencias por raz\u00f3n de pa\u00ed\u00adses y culturas Balcanes, rep\u00fablicas ex-sovi\u00e9ticas, Pakist\u00e1n, India, Bangladesh, China, Indonesia, Africa (norte, centro, sur)&#8230;<\/p>\n<p>\tLa doctrina del Vaticano II<\/p>\n<p>\tEl concilio Vaticano II ha afirmado \u00abLa Iglesia mira tambi\u00e9n con aprecio a los musulmanes, que adoran al \u00fanico Dios, viviente y subsistente, misericordioso y todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, que habl\u00f3 a los hombres, a cuyos ocultos designios procuran someterse con toda el alma, como se someti\u00f3 a Dios Abraham, a quien la fe isl\u00e1mica mira con complacencia. Veneran a Jes\u00fas como profeta, aunque no lo reconocen como Dios; honran a Mar\u00ed\u00ada, su Madre virginal, y a veces tambi\u00e9n la invocan devotamente. Esperan, adem\u00e1s, el d\u00ed\u00ada del juicio, cuando Dios remunerar\u00e1 a todos los hombres resucitados. Por ello, aprecian la vida moral y honran a Dios, sobre todo, con la oraci\u00f3n, la limosna y el ayuno\u00bb (NAe 3). Siguiendo la fe de Abraham, podr\u00ed\u00adan recuperar las esperanzas mesi\u00e1nicas en Cristo.<\/p>\n<p>Referencias Religiones.<\/p>\n<p>Lectura de documentos NAe 3.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada C. AMIGO VALLEJO, Dios clemente y misericordioso. Experiencia religiosa de cristianos y musulmanes (Madrid, Paulinas, 1981); M. ARKOUN, L. GARDET, L&#8217;Islam, hier, demain (Paris 1978); R. ARNEZ, Le Coran, guide de lecture (Paris, Descl\u00e9e, 1983); M. BORRMANS, Isl\u00ed\u00a0m e Cristianesimo (Cinisello Balsamo, Paoline, 1993); R. CASPAR, Para una visi\u00f3n cristiana del Islam (Santander, Sal Terrae, 1995); C. CUEVAS, El pensamiento del Islam (Madrid, Istmo, 1972); Dizionario comparato delle religioni monosteistiche Ebraismo, Cristianismo, Islam (Casale Monferrato, PIEMME, 1991); J. ESQUERDA BIFET, Hemos visto su estrella ( BAC, Madrid, 1996) cap. VII; G. FINAZZO, I musulmani e il Cristianesimo (Roma, Studium, 1980); L. GARDET, Experiencias m\u00ed\u00adsticas en tierras no cristianas (Madrid, Studium, 1970); J. JOMIER, El Cor\u00e1n. Textos escogidos en relaci\u00f3n con la Biblia (Estella, Verbo Divino, 1985); A. Th. KHOURY, Introducci\u00f3n a los fundamentos del Islam (Barcelona, Herder, 1981); F. M. PAREJA, La religiosidad musulmana ( BAC, Madrid, 1975); SEYYED HOSSEIN NASR, Vida y pensamiento en el Islam (Barcelona, Herder, 1985); I. SHAH, Los suf\u00ed\u00ades (Barcelona, Caralt, 1975); J.A. WILLIAMS, Islamismo (Barcelona, Plaza y Jan\u00e9s, 1963).<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>1. T\u00e9rmino.- Islam es una palabra \u00e1rabe que significa \u00absumisi\u00f3n\u00bb o el \u00abacto de someterse\u00bb. Con esta palabra se expresa la actitud del creyente en la obediencia de la fe y de toda la vida delante del Dios \u00fanico que se revela para \u00e9l en el Cor\u00e1n. El que vive as\u00ed\u00ad es un muslim, es decir, uno que se ha sometido a Dios (= musulm\u00e1n). La expresi\u00f3n \u00abislamismo\u00bb debe evitarse, ya que la usan los mismos musulmanes para indicar una forma fundamentalista del Islam.<\/p>\n<p>2. Origen.- La predicaci\u00f3n del Cor\u00e1n \u00e1rabe comenz\u00f3 el ario 610 en la Meca. La pen\u00ed\u00adnsula ar\u00e1biga estaba entonces en plena fermentaci\u00f3n espiritual, con notable presencia de cristianos y jud\u00ed\u00ados y de varias sectas monote\u00ed\u00adstas. Frente a la oposici\u00f3n de los polite\u00ed\u00adstas de la Meca, los primeros musulmanes emigraron el 622 a la ciudad de Yatrib, que se llam\u00f3 luego Medina. Cuando Mahoma muri\u00f3 en el 632, ya estaba constituida la comunidad isl\u00e1mica, con su propia estructura jur\u00ed\u00addico-social.<\/p>\n<p>3. Elementos doctrinales.- La afirmaci\u00f3n fundamental de la fe isl\u00e1mica es la existencia del \u00fanico Dios. El Cor\u00e1n aplica tambi\u00e9n el t\u00e9rmino muslim a Abrah\u00e1n, a Jes\u00fas y a los ap\u00f3stoles, mientras que la tradici\u00f3n exeg\u00e9tica habla de los cristianos como de \u00abmusulmanes seg\u00fan la religi\u00f3n de Jes\u00fas\u00bb. Se reconoce a Dios como Creador del universo y Se\u00f1or del d\u00ed\u00ada del juicio final. Esto supone para la persona humana una responsabilidad delante de Dios.<\/p>\n<p>Todos los hombres pueden conocer la voluntad de Dios, ya que la verdadera religi\u00f3n se da con la creaci\u00f3n misma y no hay ning\u00fan pueblo que no haya tenido su propio profeta. El profeta del islam es presentado en el Cor\u00e1n como el predicador del monote\u00ed\u00adsmo de Abrah\u00e1n, Mois\u00e9s y Jes\u00fas y, en frente a los seguidores de estos \u00abprofetas anteriores\u00bb, como portador del mensaje monote\u00ed\u00adsta en su pureza original y definitiva. La religi\u00f3n isl\u00e1mica formul\u00f3 cinco deberes religiosos principales, que, adem\u00e1s de la profesi\u00f3n de fe en la verdad de que no hay divinidad fuera de Dios y de que Mahoma es el enviado de Dios, comprenden: la oraci\u00f3n ritual cinco veces al d\u00ed\u00ada, la limosna legal, el ayuno el mes del Ramad\u00e1n y, al menos una vez en la vida, la peregrinaci\u00f3n a la Meca. El Cor\u00e1n contiene adem\u00e1s una lista de mandamientos divinos id\u00e9nticos al dec\u00e1logo de la Biblia.<\/p>\n<p>4. Desarrollos ulteriores.- Al morir el profeta del islam, la comunidad (umma) de sus seguidores se hab\u00ed\u00ada organizado de forma compacta, con un notable poder pol\u00ed\u00adtico-militar sobre toda la pen\u00ed\u00adnsula. Las conquistas del siglo siguiente, que vio a las tropas musulmanas desde el Indo hasta el coraz\u00f3n de Francia, necesitaron una legislaci\u00f3n m\u00e1s elaborada. La sharia o ley religiosa, que abarca toda la vida del musulm\u00e1n y de la umma, se basa principalmente en el Cor\u00e1n y en las numerosas tradiciones de hechos y palabras de Mahoma.<\/p>\n<p>La primera divisi\u00f3n en el islam fue de car\u00e1cter jur\u00ed\u00addico-pol\u00ed\u00adtico, respecto a la sucesi\u00f3n de Mahoma en la direcci\u00f3n de la umma. De este conflicto, centrado en la figura de Al\u00ed\u00ad, naci\u00f3 la facci\u00f3n de los chi\u00ed\u00adtas, para quienes Al\u00ed\u00ad es el primer im\u00e1n, mientras que para los sunnitas es el cuarto. El chi\u00ed\u00adsmo conoci\u00f3 numerosas subdivisiones con diferentes acentos de doctrina y de pr\u00e1ctica religiosa. En el chi\u00ed\u00adsmo se desarroll\u00f3 tambi\u00e9n una doctrina religiosa basada en la figura del im\u00e1n, que en algunos puntos es distinta de la doctrina religiosa del sunnismo. Actualmente los chi\u00ed\u00adtas son casi el 15\u00c2\u00b0\/0 del mundo isl\u00e1mico, mientras que los sunnitas son m\u00e1s del 8\u00c2\u00ba%.<\/p>\n<p>A. Roest Crollius<\/p>\n<p>Bibl.: F M. Pareja, La religiosidad musulmana, B~C, Madrid 1975; D. Sourdel, El 1slam, Oikos-Tau, Barcelona 1973; J Jomier El Cor\u00e1n. Textos escogidos en relaci\u00f3n con la Biblia, Verbo Divino. Estella 1985; \u00ed\u008dd., Un cristiano lee el Cor\u00e1n, Verbo Divino, Estella 1985; R. Bell &#8211; W. M. Watt, Introducci\u00f3n al Cor\u00e1n, Ed. Encuentro, Madrid 1987. L. Gardet, Conozcamos el Islam, Andorra&#8217;1960; J Jomier, Para conocer el Islam, Verbo Divino, Estella 21994.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>En este art\u00ed\u00adculo se expone la revelaci\u00f3n seg\u00fan la perspectiva isl\u00e1mica. Empezamos coloc\u00e1ndola en la concepci\u00f3n isl\u00e1mica de la historia de la revelaci\u00f3n. En un segundo paso describimos el proceso de la revelaci\u00f3n en la experiencia prof\u00e9tica. Tras una breve menci\u00f3n de la transmisi\u00f3n del texto cor\u00e1nico, se se\u00f1alan algunos principios hermen\u00e9uticos que resulten operativos en las diversas formas de ex\u00e9gesis cor\u00e1nica, para concluir con una alusi\u00f3n a algunas l\u00ed\u00adneas del pensamiento teol\u00f3gico cat\u00f3lico respecto al Cor\u00e1n. Las indicaciones num\u00e9ricas entre par\u00e9ntesis remiten a los cap\u00ed\u00adtulos (sura o azoa, plural surat) y vers\u00ed\u00adculos del Cor\u00e1n.<\/p>\n<p>I. LA HISTORIA DE LA REVELACI\u00ed\u201cN. Seg\u00fan la doctrina isl\u00e1mica, la revelaci\u00f3n comenz\u00f3 con la historia de la humanidad. El Cor\u00e1n dice: Dios \u00abense\u00f1\u00f3 a Ad\u00e1n todos los nombres\u00bb (30,31). Se trata aqu\u00ed\u00ad de una ense\u00f1anza que proviene de aquel que \u00abconoce el misterio de los cielos y de la tierra\u00bb (30,33). Adem\u00e1s, sobre la base del Cor\u00e1n se desarrolla el concepto de la \u00abreligi\u00f3n original\u00bb (din al&#8211;fitra), o sea, aquella religi\u00f3n con la que Dios cre\u00f3 a los hombres desde el origen (cf 30,30). As\u00ed\u00ad era la religi\u00f3n cuando \u00ablos hombres formaban una sola comunidad (umma)\u00bb (2,213). Pero ellos se dividieron en sectas y se opusieron unos a otros \u00abdespu\u00e9s de que se uni\u00f3 a ellos el conocimiento\u00bb (42,14). Entonces Dios les envi\u00f3 profetas para amonestarles y llevarles la buena nueva (cf 2,213); no existe ninguna comunidad humana (umma) a la que no haya sido enviado un mensajero de Dios (cf 10,47; 35,24). Entre estos enviados, el Cor\u00e1n menciona a algunos, sin nombrar a otros (cf 4,164). Reciben una menci\u00f3n especial No\u00e9, Abrah\u00e1n, Mois\u00e9s y Jes\u00fas, como predecesores de Mahoma. Su mensaje era siempre \u00e9ste: \u00abObservad la religi\u00f3n y no os divid\u00e1is en sectas\u00bb (cf 42,13).<\/p>\n<p>El Cor\u00e1n constata que los hombres muchas veces no escucharon las palabras de los enviados, trat\u00e1ndoles de impostores. Casi toda la sura 26 cuenta los hechos de esas misiones. La misi\u00f3n de Mahoma y la revelaci\u00f3n cor\u00e1nica se ven como la conclusi\u00f3n de la historia de la revelaci\u00f3n. Mahoma es llamado \u00abel Sello de los profetas\u00bb (33,40), y en el c\u00f3dice (mushaf) de Ubbay, su comunidad es llamada la \u00ab\u00faltima umma\u00bb (61,6). Por eso, al creer en el mensaje proclamado por Mahoma, los musulmanes profesan que creen en la totalidad de las revelaciones anteriores: \u00abNosotros creemos en Dios y en lo que se nos ha revelado y en lo que se revel\u00f3 a Abrah\u00e1n, a Ismael, a Isaac, a Jacob y a las (doce) tribus, y en lo que se dijo a Mois\u00e9s y a Jes\u00fas, y en lo que el Se\u00f1or dijo a los profetas; no hacemos distinci\u00f3n entre ninguno de ellos y estamos sometidos a \u00e9l\u00bb (2,136).<\/p>\n<p>En la perspectiva isl\u00e1mica la historia de la revelaci\u00f3n confluye en la revelaci\u00f3n cor\u00e1nica, como conclusi\u00f3n de todas ellas. Mientras que para las revelaciones anter\u00ed\u00adores~no se habla de un desarrollo de la revelaci\u00f3n, sino que se subraya m\u00e1s bien la identidad de los mensajes, los estudiosos isl\u00e1micos han examinado con atenci\u00f3n la cronolog\u00ed\u00ada de las palabras y de los textos contenidos en el Cor\u00e1n. Pero esta preocupaci\u00f3n no va dirigida a manifestar un progreso en la revelaci\u00f3n cor\u00e1nica, sino que se emplea m\u00e1s bien para demostrar la cohesi\u00f3n intr\u00ed\u00adnseca y la identidad fundamental de todo lo que est\u00e1 contenido en el texto. Un principio exeg\u00e9tico importante es el de al-nasih wa-l-mansuh, basado en el texto: \u00abNo abrogamos ning\u00fan vers\u00ed\u00adculo, ni te lo hacemos olvidar, sin darte otro mejor o igual; \u00bfes que no sabes que Dios es omnipotente en todas las cosas?\u00bb (2,106; cf 16,101; 22,52). Evidentemente, para la aplicaci\u00f3n de este principio es indispensable el conocimiento exacto de la cronolog\u00ed\u00ada de la revelaci\u00f3n cor\u00e1nica.<\/p>\n<p>El fundamento \u00faltimo de la identidad de los mensajes prof\u00e9ticos es su \u00fanica fuente com\u00fan; que los exegetas reconocen en la expresi\u00f3n cor\u00e1nica \u00abla Madre del Libro\u00bb (13,39; 43,4; cf 58,78), como \u00abprototipo celestial\u00bb de las revelaciones escritur\u00ed\u00adsticas. El Cor\u00e1n se presenta como la \u00fanica \u00abcopia\u00bb exacta de la Escritura celestial, y por tanto como norma para la autenticidad de las otras escrituras sagradas, cuya transmisi\u00f3n se considera como imperfecta y defectuosa.<\/p>\n<p>2. LA REVELACI\u00ed\u201cN EN LA EXPERIENCIA PROFETICA. En el lenguaje cor\u00e1nico hay dos t\u00e9rminos-clave para indicar el proceso de la revelaci\u00f3n: tanzil (literalmente \u00abhacer bajar&#8217;) y wahy (\u00abinspiraci\u00f3n&#8217;). En la experiencia prof\u00e9tica, la palabra divina que hay que transmitir a los hombres se percibe como procedente de una fuente exterior, superior, y al mismo tiempo la percepci\u00f3n de esa palabra es un proceso interior, en el coraz\u00f3n del profeta: El rico vocabulario cor\u00e1nico, al describir la experiencia de la revelaci\u00f3n, pone de relieve que la palabra divina viene como una llamada o una orden de parte de Dios, que es el que tiene la absoluta iniciativa del acto de revelaci\u00f3n. La funci\u00f3n de la palabra consiste en ense\u00f1ar al hombre algo que no conoce, hacer claro lo que es oscuro, recordarle lo que ha olvidado, advertir a todos la inminencia del juicio y, sobre todo, anunciar la buena nueva de la misericordia de Dios y llamar a los hombres a la fe, al culto del Dios \u00fanico y a la obediencia a su ley.<\/p>\n<p>La palabra dirigida al profeta lo constituye en una relaci\u00f3n especial con Dios y le atribuye la funci\u00f3n de \u00abenviado\u00bb (rasul). La \u00abpalabra de misi\u00f3n\u00bb se expresa en el Cor\u00e1n con formas de la ra\u00ed\u00adz KLM. Esto es evidente sobre todo en las descripciones de la vocaci\u00f3n y misi\u00f3n de Mois\u00e9s (4,164s; 7,143s). La \u00abpalabra\u00bb (kalima) que proviene de Dios es en el proceso de la revelaci\u00f3n, la orden de la misi\u00f3n y la promesa de asistencia divina y de victoria sobre los enemigos. Cuando el Cor\u00e1n habla de Jes\u00fas como \u00abuna palabra (kalima) de Dios\u00bb (3,45.49; cf 4,171), la manera m\u00e1s satisfactoria de interpretar esta expresi\u00f3n debe buscarse en su condici\u00f3n de \u00f3rgano e intermediario de la revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el Cor\u00e1n, la palabra de Dios se hace Escritura. Ya el vers\u00ed\u00adculo que se considera como el primero que se le comunic\u00f3 a Mabom\u00e1 hace referencia a la recitaci\u00f3n de un .texto.sagrado: \u00ab\u00c2\u00a1Recita en el nombre del Se\u00f1or, tu creador!\u00bb(96,1). Pero en las primeras suras no se habla nunca de una escritura presentada por el profeta del Islam. Se afirma m\u00e1s bien la conformidad de su predicaci\u00f3n con lo que est\u00e1 contenido en las escrituras anteriores (26,196; 87,18s;_ etc.). Gradualmente van apareciendo ciertas expresiones que representan a Mahoma como aquel sobre el que Dios \u00abhizo bajar\u00bb la Escritura (2,231; 4,113; etc.).<\/p>\n<p>3. LA TRANSMISI\u00ed\u201cN DEL TEXTO DEL COR\u00ed\u0081N. En relaci\u00f3n con la cuesti\u00f3n tan complicada de la historia del texto cor\u00e1nico actual, la mayor parte de los autores isl\u00e1micos y no-isl\u00e1micos parecen estar de acuerdo en estos puntos: 1) el mismo Mahoma no puso por escrito su mensaje; 2) el Cor\u00e1n se registr\u00f3 y se conserv\u00f3 ante todo en el coraz\u00f3n de los fieles; 3) cuando muri\u00f3 Mahoma (632) exist\u00ed\u00adan colecciones de algunas suras o partes de ellas; 4) la primera redacci\u00f3n del texto se hizo bajo el califa Otm\u00e1n, por el a\u00f1o 650; 5) se hizo una edici\u00f3n vocalizada del texto durante el califato de Abd al-Malik (685-705); pero no exist\u00ed\u00ada una uniformidad en las \u00ablecturas\u00bb del Cor\u00e1n; algunas colecciones de 7, 10 \u00f3 14 \u00ablecturas\u00bb, consideradas como can\u00f3nicas, ten\u00ed\u00adan cierta autoridad; 6) con las primeras ediciones impresas se hizo sentir la necesidad de una mayor uniformidad en la variedad de lecturas diversas que todav\u00ed\u00ada exist\u00ed\u00ada; 7) en el 1923 se public\u00f3 en El Cairo una edici\u00f3n del Cor\u00e1n seg\u00fan la lectura de Hafs. Este texto (revisado en 1952) se ha impuesto como texto aceptado en casi todos los pa\u00ed\u00adses isl\u00e1micos.<\/p>\n<p>4. PRINCIPIOS HERMENEUTICOS EN LA EXEGESIS COR\u00ed\u0081NICA. LOS diversos tipos de ex\u00e9gesis cor\u00e1nica cl\u00e1sica est\u00e1n guiados, por una variedad de principios hermen\u00e9uticos:<br \/>\na) La ex\u00e9gesis textual tiene la finalidad de establecer la \u00fanica lectura aut\u00e9ntica del texto, y se basa en que el Cor\u00e1n constituye un texto unitario, cuya cohesi\u00f3n interna debe ser tambi\u00e9n evidente a nivel de la expresi\u00f3n. Elementos del m\u00e9todo de este tipo de ex\u00e9gesis son: la explicaci\u00f3n lexicogr\u00e1fica, el an\u00e1lisis gramatical y la composici\u00f3n de un aparato cr\u00ed\u00adtico de. variantes de lectura.<\/p>\n<p>b) . La ex\u00e9gesis narrativa tiene la finalidad de poner en evidencia la actualidad del mensaje cor\u00e1nico para los creyentes. Coloca el texto cor\u00e1nico en un marco narrativo para destacar su sentido. A veces procede con el m\u00e9todo de interpolaciones, .en las que se encuentran tambi\u00e9n elementos sacados de la Biblia y del Talmud.<\/p>\n<p>c) La ex\u00e9gesis legalista se propone aclarar el contenido y el car\u00e1cter obligatorio de los proyectos legales y morales contenidos en el Cor\u00e1n. Para esta ex\u00e9gesis es de suma importancia el conocimiento de la cronolog\u00ed\u00ada cor\u00e1nica, con vistas a una recta aplicaci\u00f3n del ya mencionado principio de al-nasih wa-l-mansuh. En la determinaci\u00f3n del orden cronol\u00f3gico del texto tiene un papel muy importante el m\u00e9todo narrativo, al concentrarse en los asbab al-nuzul (\u00ablas causas de la revelaci\u00f3n&#8217;), esto es, las circunstancias o los acontecimientos que ocasionaron cierta revelaci\u00f3n y pueden por ello servir para explicar su sentido. Las \u00abtradiciones\u00bb (hadit) de la vida del profeta son la fuente principal de estas \u00abcausas\u00bb. En este contexto se desarrolla la ciencia de los hadit como ciencia auxiliar de la ex\u00e9gesis, con la funci\u00f3n de establecer el grado de autenticidad de los diversos hadit.<\/p>\n<p>d) La ex\u00e9gesis dogm\u00e1tica se propone establecer una relaci\u00f3n demostrativa entre las posiciones doctrinales de la teolog\u00ed\u00ada apolog\u00e9tica y el texto del Cor\u00e1n. Aqu\u00ed\u00ad tiene una gran importancia metodol\u00f3gica la explicaci\u00f3n, en sentido metaf\u00f3rico, de algunos textos, con ayuda de los principios de la ret\u00f3rica, de la poes\u00ed\u00ada y de la ling\u00fc\u00ed\u00adstica \u00e1rabe. Otro procedimiento consiste en el razonamiento seg\u00fan los principios de la l\u00f3gica.<\/p>\n<p>e) La ex\u00e9gesis m\u00ed\u00adstica recurre a la experiencia religiosa como principio hermen\u00e9utico para alcanzar el sentido profundo y \u00abreal\u00bb que se esconde en el texto revelado bajo las apariencias de la expresi\u00f3n verbal.<\/p>\n<p>En el terreno inmenso de la ex\u00e9gesis contempor\u00e1nea se pueden distinguir varias corrientes:<br \/>\na) La ex\u00e9gesis tradicionalista reacciona contra el esp\u00ed\u00adritu secular, materialista o racionalista de la cultura contempor\u00e1nea para demostrar la validez supratemporal de las verdades y de los preceptos cor\u00e1nicos.<\/p>\n<p>b) La ex\u00e9gesis \u00e9tica se propone destacar la actualidad del Cor\u00e1n para las nuevas generaciones y pone el acento en los valores morales que all\u00ed\u00ad se contienen. En algunos casos los exegetas de esta corriente invierten el principio de al-nasih wa-1-mansuh, viendo en los vers\u00ed\u00adculos m\u00e1s antiguos el fundamento religioso de la revelaci\u00f3n, mientras que las revelaciones sucesivas constituir\u00ed\u00adan solamente su aplicaci\u00f3n, ligada muchas veces a circunstancias hist\u00f3ricas accidentales.<\/p>\n<p>c) La ex\u00e9gesis cient\u00ed\u00adfica procede del principio de que la Escritura \u00abexplica todas las cosas\u00bb (6,154) y aplica m\u00e9todos de un concordismo que intenta encontrar en el texto cor\u00e1nico la menci\u00f3n de todas las adquisiciones de las ciencias modernas.<\/p>\n<p>d) La ex\u00e9gesis filos\u00f3fica se esfuerza en aplicar al Cor\u00e1n los principios de la filolog\u00ed\u00ada y de la ling\u00fc\u00ed\u00adstica moderna para establecer el sentido exacto de las palabras y de las expresiones del texto sagrado.<\/p>\n<p>5. POSICIONES DE LA TEOLOG\u00ed\u008dA CAT\u00f3LICA. Desde los comienzos del Islam, el pensamiento teol\u00f3gico cristiano se ha ocupado de la revelaci\u00f3n cor\u00e1nica y de la misi\u00f3n de Mahoma. Despu\u00e9s de muchos siglos, en los que se alternaban los per\u00ed\u00adodos de pol\u00e9mica y de prejuicio con los momentos de serenidad, el concilio Vaticano II ha dado una se\u00f1al clara del deseo de promover una reflexi\u00f3n objetiva y positiva de la revelaci\u00f3n cor\u00e1nica. Entre los te\u00f3logos contempor\u00e1neos se pueden distinguir varias aproximaciones: 1) Un intento de establecer un v\u00ed\u00adnculo entre el mensaje cor\u00e1nico y la fe de Abrah\u00e1n, a la que se refiere el Islam. Esta referencia a la fe monote\u00ed\u00adsta de Abrah\u00e1n le dar\u00ed\u00ada al Islam y a su libro sagrado un estatuto especial en la \u00abhistoria universal de la revelaci\u00f3n\u00bb. 2) La tendencia a identificar los elementos comunes en la revelaci\u00f3n cor\u00e1nica y en la cristiana. El Cor\u00e1n se considera entonces como un recuerdo de la revelaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica y un reflejo de ciertas verdades reveladas contenidas en \u00e9l. 3) Varios intentos de precisar el modo con que fue operativo el carisma prof\u00e9tico en la misi\u00f3n de Mahoma y en la formaci\u00f3n y recepci\u00f3n del texto cor\u00e1nico.<\/p>\n<p>BIBL.: CASPAR R., Trait\u00e9 de th\u00e9ologie musulmane, t. I, Roma 1987; GARDET L., Conozcamos el Islam, Andorra 1960; ID, Experiencias m\u00ed\u00adsticas en tierras no cristianas, Madrid 1970 JOMIER J., Para conocer el Islam, Estella 1989; KHOURY A.Th., Los fundamentos del Islam, Barcelona 1981; PAREJA F.M., La religiosidad musulmana, Madrid 1975; ROEST CROLLIUS A.A., The Word in the Experience of Revelation in Qur \u00e1n and Hindu Scriptures, Roma 1974; WANSBROUGH J., Quranic Studies, Oxford 1977.<\/p>\n<p>A.A. Roest Crollius<\/p>\n<p>LATOURELLE &#8211; FISICHELLA, Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada Fundamental, Paulinas, Madrid, 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda Fundamental<\/b><\/p>\n<p>1. Bases hist\u00f3ricas y espirituales<\/p>\n<p>I. es el nombre con que los musulmanes designan su religi\u00f3n, y muslim o musulm\u00e1n es el nombre que se da a los secuaces de la misma. Estos rechazan la designaci\u00f3n de mahometanos, acu\u00f1ada en Europa, pues seg\u00fan ellos el i. trae su origen de Al\u00e1, y Mahoma es un mero transmisor. I. significa en \u00e1rabe la entrega absoluta a la voluntad de Al\u00e1, el mismo Dios de los jud\u00ed\u00ados y de los cristianos, concebido con un matiz de despotismo oriental.<\/p>\n<p>El i. nace en Arabia a principios del s. vn de nuestra era, cuando Mahoma, sinti\u00e9ndose llamado a predicar el monote\u00ed\u00adsmo entre los suyos, empieza en la Meca su propaganda. No tenemos noticias ciertas sobre la primera vida de Mahoma. Seg\u00fan la tradici\u00f3n, era hu\u00e9rfano desde tierna edad y fue recogido por parientes de posici\u00f3n modesta; y trabaj\u00f3 para vivir hasta que un ventajoso matrimonio le dio una posici\u00f3n desahogada. No recibi\u00f3 una formaci\u00f3n intelectual (no est\u00e1 claro si sab\u00ed\u00ada leer o escribir). Tampoco se advierten en \u00e9l rasgos de especulaci\u00f3n brillante, pero s\u00ed\u00ad un car\u00e1cter receptivo y organizador, mostr\u00e1ndose genial en las soluciones con que va jalonando los a\u00f1os de su vida p\u00fablica. Mucho se ha discutido sobre la sinceridad de Mahom\u00e1. El problema no es si tuvo o no tuvo revelaciones divinas, sino si realmente crey\u00f3 tenerlas. Admiten hoy los islam\u00f3logos el presupuesto de esa sinceridad para explicar razonablemente la vida de Mahoma. Este afirmaba que recib\u00ed\u00ada de un mensajero celeste lo que iba predicando. Su mensaje hall\u00f3 en la Meca pocos adeptos. La aristocracia de la ciudad, sinti\u00e9ndose amenazada, le hizo la vida imposible. Al cabo de trece a\u00f1os de contradicciones, Mahoma halla m\u00e1s favorable ambiente en la vecina ciudad de Yatrib y sale ocultamente de la Meca. Esta emigraci\u00f3n es la h\u00e9gira, primer dato hist\u00f3rico con fecha cierta (septiembre del a\u00f1o 622) en la vida de Mahoma. Este a\u00f1o constituye el punto de partida del calendario musulm\u00e1n, que por ser lunar tiene unos once d\u00ed\u00adas menos que el solar. Yatrib se llama en adelante Madinat-al-nabi, ciudad del Profeta, o simplemente Medina. All\u00ed\u00ad muestra Mahoma sus dotes de jefe. En la Meca hab\u00ed\u00ada sido un elemento perturbador, que fracas\u00f3 frente a un orden fuerte. En Medina entra como elemento de orden, y no tarda en alzarse con un poder que le permite en pocos a\u00f1os apoderarse de la Meca y hacer de la Kaba meta de peregrinaci\u00f3n para los suyos. Lo que se ha conservado de la predicaci\u00f3n de Mahoma se halla en el Cor\u00e1n, que actualmente est\u00e1 en forma de libro, pero no fue escrito como tal. Es la compilaci\u00f3n de los fragmentos conservados por escrito o de memoria por los primeros compa\u00f1eros de Mahoma. El texto actual es el impuesto por el califa Otm\u00e1n para eliminar las variantes de las colecciones particulares. El Cor\u00e1n se divide en 114 cap\u00ed\u00adtulos, llamados s\u00fara, y \u00e9stos se dividen en versos. Se trata de una compilaci\u00f3n sin orden l\u00f3gico ni cronol\u00f3gico. En una misma s\u00fara pueden hallarse versos de muy distintas \u00e9pocas y relativos a muy diversas materias. Para resolver en lo posible las dificultades que esto presenta a la ex\u00e9gesis, se ha establecido una distinci\u00f3n entre las s\u00fcras mecanas y las medinesas, repartiendo las primeras en tres per\u00ed\u00adodos distintos. El gran objeto de la predicaci\u00f3n de Mahoma en la Meca es la conversi\u00f3n de sus paisanos a la fe en Al\u00e1, Dios \u00fanico, creador y remunerador, a la fe en la resurrecci\u00f3n, el juicio final, el infierno y el para\u00ed\u00adso. En el per\u00ed\u00adodo de Medina el Cor\u00e1n muestra el gran cambio en la vida de Mahoma, que es ahora jefe y dicta sus disposiciones seg\u00fan las circunstancias. En el Cor\u00e1n se moldea la mentalidad de los musulmanes, que creen hallar en \u00e9l cuanto conviene saber en esta vida para llegar felizmente a la otra. Sin embargo, el Cor\u00e1n solo no basta, pues son muchos los casos no previstos en \u00e9l. Pero el Cor\u00e1n es base y ra\u00ed\u00adz de nuevas disciplinas, y a la vez es norma a la que quieren atenerse los doctores de todos los tiempos. La muerte (632) vino a poner fin, de modo inesperado, a la actividad de Mahoma. Quedaba el i. como edificio sin terminar; lo fueron completando las generaciones siguientes.<\/p>\n<p>II. Evoluci\u00f3n hist\u00f3rica<br \/>\nNada se hab\u00ed\u00ada previsto sobre la sucesi\u00f3n. Se ha dicho que entre las horas m\u00e1s cr\u00ed\u00adticas de la historia del i. hay que contar las que siguieron inmediatamente a la muerte de Mahoma. Lograron por fin imponerse sus \u00ed\u00adntimos, designando a Abr\u00ed\u00ad Bakr como primer califa. As\u00ed\u00ad naci\u00f3 de improviso la instituci\u00f3n del califato, que estaba totalmente indeterminado en sus funciones, en sus atribuciones y en el modo de nombramiento. A este respecto no hay indicaci\u00f3n alguna en el Cor\u00e1n. La rebeli\u00f3n de las tribus que hab\u00ed\u00adan pactado con Mahoma provoc\u00f3 las sangrientas guerras de sucesi\u00f3n (ridda). Una vez reducidas, empieza la serie de agresiones a las tierras sujetas a Persia y a Bizancio, agresiones que se convierten en invasi\u00f3n al darse cuenta los beduinos de la incre\u00ed\u00adble debilidad defensiva y de la riqueza de las zonas invadidas. La batalla de Yarmuk (636) significaba para Bizancio la p\u00e9rdida de Siria; la de Qadisiya acababa con el dominio persa en las riberas del Tigris; la de Nihawand (641) abr\u00ed\u00ada a los \u00e1rabes la meseta de Persia. Vencidos los bizantinos en Egipto (640), todo el pa\u00ed\u00ads quedaba sujeto a los \u00e1rabes. Los tres primeros califas (Abr\u00ed\u00ad Bakr, Otm\u00e1n, Ornar) gobernaron desde Medina. Tras el agitado per\u00ed\u00adodo del califato de Ali, la sede del gobierno se traslada a Damasco con los califas omeyas. Estos contin\u00faan la expansi\u00f3n conquistadora. Durante el califato de al-Walid, en el a\u00f1o 711, antes de cumplirse el siglo de la muerte de Mahoma, las armas musulmanas llegaban por occidente hasta el Atl\u00e1ntico y la pen\u00ed\u00adnsula Ib\u00e9rica, mientras por oriente alcanzaban las riberas del Indo y del Yaxartes. Con la ca\u00ed\u00adda del califato omeya empieza la desmembraci\u00f3n del califato. Los califas de Bagdad no dominan ya en la pen\u00ed\u00adnsula Ib\u00e9rica, sujeta a los omeyas de C\u00f3rdoba, y tras un siglo de apogeo van perdiendo tambi\u00e9n muchas otras tierras, que se convierten en un mosaico de estados independientes. De vez en cuando surgen en el horizonte pol\u00ed\u00adtico astros mayores que sujetan a su poder gran parte de los Estados menores. Tales son en el siglo x los omeyas en C\u00f3rdoba, los fatim\u00ed\u00ades en Egipto, y los gaznaw\u00ed\u00ades en tierras de oriente. El siglo xi ve el predominio de los turcos seldy\u00facidas en oriente y el de los almor\u00e1vides en occidente. Estos son suplantados en el siglo siguiente por los almohades, mientras en Egipto dominan los ayy\u00fab\u00ed\u00ades. Entre los siglos xxii y xiv dominan los mamelucos en Egipto, los mongoles en Persia y la Horda de Oro en las estepas rusas. El poder de los turcos otomanos nace en el siglo xv, se afirma con la conquista de Constantinopla en 1453, llega a su zenit con Selim Yawuz y S\u00fcleym\u00e1n Q\u00e1n\u00f1n\u00fa, y entra luego en lenta decadencia hasta desaparecer al fin de la primera guerra mundiall. Persia vive a\u00f1os de grandeza bajo el chah Abb\u00e1s i. Contempor\u00e1neo es el apogeo del Gran Mogol en la India. Hoy son tierras del i.: Marruecos, Argelia, T\u00fanez, Libia, Egipto, Mauritania, Senegal, Tchad, Nigeria en su parte norte, Sud\u00e1n menos las provincias meridionales, Eritrea, Somalia, la costa oriental africana hasta Zanz\u00ed\u00adbar, toda la pen\u00ed\u00adnsula ar\u00e1biga, Siria, Turqu\u00ed\u00ada, Irak, Persia, Afganist\u00e1n, Pakist\u00e1n, Indonesia. Hay fuertes n\u00facleos de musulmanes en la India, en la China, en la pen\u00ed\u00adnsula Malaca y en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. No es posible dar una estad\u00ed\u00adstica, pues faltan muchos datos. Podr\u00ed\u00adamos dar la cifra aproximada de 450 millones de musulmanes.<\/p>\n<p>III. Teolog\u00ed\u00ada y moral<br \/>\n1. La teolog\u00ed\u00ada de los primeros tiempos del i. se limitaba pr\u00e1cticamente a la afirmaci\u00f3n de la existencia y unicidad de Al\u00e1, as\u00ed\u00ad como de la misi\u00f3n prof\u00e9tica de Mahoma, y a la observancia de los preceptos fundamentales, llamados \u00abpilares del islam\u00bb. Sobre esta base se fue elaborando, no sin controversias de extrema violencia, la estructura dogm\u00e1tica, que puede considerarse fijada a principios del siglo VIII de nuestra era. La dogm\u00e1tica trata ante todo de las cuestiones relacionadas con Al\u00e1 y la prueba de su existencia. Al\u00e1 es \u00fanico, eterno, primero y \u00faltimo. No es cuerpo ni substancia ni accidente. Carece de las seis direcciones (arriba-abajo, delante-detr\u00e1s, izquierda-derecha). No tiene l\u00ed\u00admites ni composici\u00f3n de partes. Entre sus atributos se enumeran la sabidur\u00ed\u00ada, la omnipotencia, la vida, la voluntad, el o\u00ed\u00addo, la visi\u00f3n, la palabra. Al\u00e1 es libre para hacer lo que le plazca; lo mismo podr\u00ed\u00ada perdonar a todos los infieles que castigar a todos los justos. Con todo, \u00e9l es just\u00ed\u00adsimo en sus determinaciones. Pero no hay analog\u00ed\u00ada entre su justicia y la humana, pues en el mundo se entiende que injusticia es atropellar el derecho de otro; ahora bien, ante Al\u00e1 no hay derechos. Todos los actos de las criaturas, buenos y malos, son determinados por Al\u00e1. Aunque en el Cor\u00e1n se hallan pasajes en pro y en contra del libre albedr\u00ed\u00ado, la opini\u00f3n que predomina en el i. es favorable al determinismo. Se niega la acci\u00f3n de causas segundas distintas de la causa primera. No hay relaci\u00f3n necesaria entre causa y efecto. Se trata de una sucesi\u00f3n de hechos normalmente querida por Al\u00e1. La sustancia es el \u00e1tomo. Los \u00e1tomos al asociarse o disociarse forman o deshacen los cuerpos. Los accidentes son moment\u00e1neos. Al\u00e1 los crea en cada instante. El fuego quema porque Al\u00e1 produce el accidente de la quemadura. En cuanto a los actos humanos, como no pueda admitirse que suceda algo contrario a la voluntad omnipotente de Al\u00e1, y como por otra parte el testimonio de la conciencia afirma que podemos elegir entre dos extremos, se afirma que Al\u00e1 crea en nosotros la facultad de elegir entre el bien y el mal, y que el acto elegido lo crea directamente Al\u00e1 en correspondencia (no obligada) con la elecci\u00f3n del hombre.<\/p>\n<p>Hay que creer adem\u00e1s en los enviados de Al\u00e1 y todo lo que \u00e9stos dicen en su nombre. Mahoma es el \u00faltimo de los profetas y su ley abroga todas las anteriores siempre que no las confirme expl\u00ed\u00adcitamente. Adem\u00e1s del hombre, Al\u00e1 ha creado los \u00e1ngeles, los demonios y los ginn. Estos son seres intermedios entre los \u00e1ngeles y los hombres; han sido creados de puro fuego y est\u00e1n dotados de poderes sobrehumanos. Algunos de ellos son musulmanes. Es menester tambi\u00e9n creer en la vida futura, en el juicio final, en el para\u00ed\u00adso con sus goces y en el infierno con sus penas. En cuanto a los preceptos morales se ordena hacer el bien y evitar el mal. No est\u00e1 bien definida la divisi\u00f3n entre pecados graves y leves. Todos los pecados, excepto la apostas\u00ed\u00ada, pueden ser perdonados. El Cor\u00e1n exhorta a la beneficencia en favor de los hu\u00e9rfanos, de los pobres, de los peregrinos y de los cautivos; recomienda la plegaria, la fidelidad a los pactos, la resignaci\u00f3n en el infortunio. Se admite la existencia del alma, pero no se profundiza en su verdadero concepto. Es opini\u00f3n generalizada que el alma sobrevive a cuerpo. Se disputa si muere con \u00e9ste para resucitar con \u00e9l, y si es creada para cada nuevo ser humano o bien ha tenido una existencia propia antes de unirse al cuerpo. Los \u00abpilares del i.\u00bb, deberes primordiales de los fieles, son la oraci\u00f3n, la limosna, el ayuno, la peregrinaci\u00f3n y la guerra santa. Los musulmanes dividen el mundo en dos grandes campos: los pa\u00ed\u00adses que son musulmanes, y los que todav\u00ed\u00ada no est\u00e1n sujetos al islam. Al fin del mundo todos estar\u00e1n sujetos al islam. Los musulmanes han de hacer oraci\u00f3n cinco veces al d\u00ed\u00ada: al alba, al mediod\u00ed\u00ada, a media tarde, al ponerse el sol y al caer la noche. Para hacerla hay que orientarse en direcci\u00f3n a la Meca. La limosna es un medio de justificar y de purificar los bienes que Al\u00e1 concede. Pronto se convirti\u00f3 en un impuesto sobre el patrimonio. El ayuno del ramad\u00e1n consiste en abstenerse por completo durante todo el d\u00ed\u00ada, desde que apunta el alba hasta el ocaso, de toda clase de alimentos y de bebidas. La obligaci\u00f3n de peregrinar a la Meca, por lo menos una vez en la vida, afecta a todos los musulmanes que se hallen en condiciones de poder hacerlo. No hay en el i. una distinci\u00f3n neta entre lo temporal y lo espiritual. Hasta para los actos m\u00e1s triviales hay normas que directa o indirectamente se relacionan con la voluntad de Al\u00e1.<\/p>\n<p>2. La sari`a (camino) es el derecho isl\u00e1mico. Sus fuentes son: a) el Cor\u00e1n; b) la sunna, es decir, el ejemplo de Mahoma, sus hechos y dichos, conocidos por tradici\u00f3n y compilados en colecciones; c) para casos no previstos en el Cor\u00e1n o la sunna, la deducci\u00f3n por analog\u00ed\u00ada y el juicio fundado en motivos prudentes; d) el consentimiento general de los doctores, o la pr\u00e1ctica constante del pueblo. Gracias a estos factores y sobre todo al \u00faltimo, el i. ha hallado el medio de asimilar nuevos elementos y de eliminar los caducos.<\/p>\n<p>En los siglos viii y ix, apoy\u00e1ndose en destacados juristas, nacen las escuelas de derecho. Las que han llegado hasta nuestros d\u00ed\u00adas son la maliki, la safi`i, la hanafi y la hnbali. Difieren s\u00f3lo en puntos de menor importancia. El orden establecido por Mahoma es el de una comunidad de hermanos en la fe, de cualquier raza y condici\u00f3n, iguales ante Al\u00e1. El foro interno pertenece a la jurisdicci\u00f3n de Al\u00e1, \u00fanico juez de los corazones. En el foro externo se distingue entre los actos relativos al culto y los que regulan la vida social.<\/p>\n<p>3. El influjo religioso en la vida p\u00fablica halla particular expresi\u00f3n en d\u00ed\u00adas y tiempos determinados. Los m\u00e1s solemnes son la fiesta menor, que se celebra al fin del ayuno del mes de ramad\u00e1n, y la fiesta mayor, con que todo el i. solemniza el fin de la peregrinaci\u00f3n a la Meca. Tambi\u00e9n los momentos importantes de la vida, desde la cuna hasta el sepulcro van acompa\u00f1ados de observancias rituales. La circuncisi\u00f3n es muy general en el i., pero, aunque as\u00ed\u00ad lo crean muchos, no es obligatoria. Las prohibiciones m\u00e1s conocidas en materia de alimentos son las referentes a las bebidas alcoh\u00f3licas y a los productos del cerdo. El Estado fundado por Mahoma era una teocracia. Siendo el \u00faltimo de los profetas, no pod\u00ed\u00ada dejar sucesi\u00f3n en materia religiosa, pero necesitaba un jefe temporal, el califa, como mandatario y gestor de los intereses de la comunidad. La ley musulmana no puede ser territorial, pues se funda en la profesi\u00f3n de fe religiosa; es personal y obliga s\u00f3lo a los musulmanes. Los dem\u00e1s residentes son tolerados a cambio de tributo y de sumisi\u00f3n pac\u00ed\u00adfica. Bajo tales condiciones los cristianos y los jud\u00ed\u00ados obtienen autorizaci\u00f3n para ejercer en privado su religi\u00f3n, as\u00ed\u00ad como la protecci\u00f3n de personas y bienes. Pero pertenecen a un orden social inferior. La plena capacidad jur\u00ed\u00addica y religiosa pertenece s\u00f3lo al var\u00f3n adulto. Los derechos de la mujer est\u00e1n limitados.<\/p>\n<p>4. Se ha dicho que la asc\u00e9tica y la m\u00ed\u00adstica caen fuera del esp\u00ed\u00adritu del i. Cierto que en el Cor\u00e1n no hay pasajes con claro sentido asc\u00e9tico y que la tradici\u00f3n musulmana generalmente es contraria al ascetismo. Pero ya desde los primeros tiempos hubo gente piadosa que se daba al ascetismo y entraba por las v\u00ed\u00adas de la m\u00ed\u00adstica. Son conocidos los nombres de Hasan al Basri, (+ 728) y de R\u00e1b`ia al-`Adawiya (+801). La voz s\u00fafi (lana) empez\u00f3 a usarse en el s. viii para designar a los ascetas que a imitaci\u00f3n de los cristianos vest\u00ed\u00adan un tosco sayal de lana. El florecimiento del sufismo en el siglo ix provoca reacciones hostiles entre los sunn\u00ed\u00ades ortodoxos. Los suf\u00ed\u00ades expon\u00ed\u00adan el ideal de la vida musulmana de modo muy distinto, y adem\u00e1s, los ortodoxos no hallaban ninguna posibilidad de relaci\u00f3n rec\u00ed\u00adproca entre la excelsitud de Al\u00e1 y la insignificancia del hombre. Para los sunn\u00ed\u00ades ortodoxos el amor de Al\u00e1 consist\u00ed\u00ada en adorarle y obedecerle seg\u00fan las normas establecidas. Ellos no quer\u00ed\u00adan o\u00ed\u00adr hablar de amor, y mucho menos de uni\u00f3n con Al\u00e1. La lucha entre suf\u00ed\u00ades y sunn\u00ed\u00ades ortodoxos fue larga y no ha terminado del todo. Pero gracias a la obra de al-Gazz\u00e1li el sufismo moderado hall\u00f3 entrada en la ortodoxia y se fue generalizando en el i. Se ha dicho que el sufismo ha introducido la moral en el i. Todav\u00ed\u00ada hoy ejerce su influjo en buena parte de la comunidad musulmana. Han contribuido considerablemente a su propagaci\u00f3n y a estimular el deseo de un acercamiento a Al\u00e1 las grandes obras de famosos poetas y escritores cl\u00e1sicos. Tambi\u00e9n han contribuido a ello las tariqa, asociaciones de quienes movidos por fines piadosos se someten a una direcci\u00f3n experimentada en las v\u00ed\u00adas del esp\u00ed\u00adritu. Su fin primario es religioso y \u00e9tico, pero se ha hecho inevitable que las tariqa m\u00e1s numerosas y ricas hayan llegado a ser factores con los cuales han tenido que contar los gobiernos, no s\u00f3lo en cuestiones de orden interno, sino tambi\u00e9n en el plano internacional. Baste recordar el influjo ejercido entre los otomanos por la tariqa bekt\u00e1fiyya, a la que pertenec\u00ed\u00adan los gen\u00ed\u00adzaros, y ver que en nuestros tiempos los jefes de la tariqa san\u00fcsiyya han llegado a ser la dinast\u00ed\u00ada reinante en Libia. Las tariqa han sido en todo tiempo como una religi\u00f3n dentro de la religi\u00f3n y como un Estado dentro del Estado; esto les ha atra\u00ed\u00addo la hostilidad de ulemas y de muft\u00ed\u00ades, los cuales ve\u00ed\u00adan en ellas un grave peligro para la propia preponderancia. Actualmente esas instituciones van perdiendo mucho de su primitivo influjo, pero en muchas regiones lo conservan en buena medida. En la constante evoluci\u00f3n del i. ha ido dejando su impronta la actividad de te\u00f3logos, jurisconsultos y suf\u00ed\u00ades. Ha habido variedad de opiniones y tendencias, movimientos filos\u00f3fico-teol\u00f3gicos, escuelas jur\u00ed\u00addicas con diversos matices, variad\u00ed\u00adsimas doctrinas m\u00ed\u00adsticas. En el desarrollo de tales actividades se ha tocado a veces e incluso rebasado el l\u00ed\u00admite entre la ortodoxia y la herej\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>IV Sectas<br \/>\nPero s\u00f3lo pueden llamarse con propiedad herejes del i. aquellos grupos que, habi\u00e9ndose separado del tronco com\u00fan en cuestiones fundamentales, han querido vivir independientes, como sociedad completa con organizaci\u00f3n y cabeza propias. La ef\u00ed\u00admera unidad inicial del i. vino a naufragar, no en escollos de controversias teol\u00f3gicas, sino en litigios de ambiciones humanas, suscitadas por la cuesti\u00f3n de la herencia pol\u00ed\u00adtica de Mahoma. Los harigi resolv\u00ed\u00adan el problema en sentido democr\u00e1tico, afirmando que cualquier musulm\u00e1n digno y apto pod\u00ed\u00ada ser elegido califa. Los sunn\u00ed\u00ades ortodoxos limitaban la candidatura a la tribu de Quray\u00e1, que era la de Mahoma. Los partidarios de &#8216;Al\u00ef, yerno de Mahoma, rechazaban el principio electivo y defend\u00ed\u00adan la sucesi\u00f3n hereditaria del califato en la familia de &#8216;Al\u00ef. Si`a significa en \u00e1rabe partido o secta, y por antonomasia se ha aplicado este nombre a los partidarios de &#8216;Al\u00ef, los si`\u00ed\u00ad. Los repetidos fracasos en los campos de batalla y en las combinaciones pol\u00ed\u00adticas acentuaron el car\u00e1cter religioso de las reivindicaciones de la s\u00ef&#8217;a y fomentaron la divisi\u00f3n de \u00e9sta en muchas sectas menores. Los harigi afirmaban la necesidad de las obras para la existencia de la fe, y la p\u00e9rdida de la calidad de creyente si se comet\u00ed\u00ada un pecado grave, con lo cual el culpable era reo de muerte. Hoy queda la rama de los ibd\u00ed\u00ades en algunos puntos de Argelia y de la Tripolitania, y sobre todo en Om\u00e1n y en Zanz\u00ed\u00adbar. A la profunda diferencia sobre el origen de la dignidad suprema que separa a los sunn\u00ed\u00ades de los si`\u00ed\u00ad, hay que a\u00f1adir otra no menos grave sobre las prerrogativas de dicha dignidad. Para los sunn\u00ed\u00ades el califa no es m\u00e1s que el soberano temporal encargado de proteger la religi\u00f3n, pero sin magisterio religioso ni otro privilegio que le eleve sobre los dem\u00e1s musulmanes. Para la s\u00ed\u00ad&#8217;a, por el contrario, el im\u00e1m, jefe supremo, goza de ciencia sobrehumana, es impecable e infalible, y su magisterio es definitivo. Tuvo la s\u00ef&#8217;a un per\u00ed\u00adodo de auge en los siglos xi-xii, cuando las dinast\u00ed\u00adas s\u00ef\u00c2\u00a1ies de los buwah\u00ed\u00ades dominaban en Bagdad, y en Egipto llegaron al poder los fatim\u00ed\u00ades. Ya desde el principio hubo escisiones en la s\u00ef&#8217;a. Las m\u00e1s antiguas e importantes datan del s. viii, cuando por una parte los zayd\u00ed\u00ades establecieron en el Yemen un gobierno que ha durado hasta 1963, y cuando los septimanos ism\u00e1`il\u00ed\u00ades se separaron de los duodecimanos. Los primeros se llaman as\u00ed\u00ad porque la serie hereditaria de sus im\u00e1m termina en el s\u00e9ptimo, mientras los segundos la prolongan hasta el duod\u00e9cimo. Una rama moderna de los septimanos son los ism\u00e1`il\u00ed\u00ades del Aga Khan, cuyos grupos se hallan esparcidos en Persia, Arabia central, la India y \u00ed\u0081frica oriental. Pero el grupo m\u00e1s importante y numeroso de la s\u00ef&#8217;a es el de los duodecimanos, que predominan en el Ir\u00e1n desde que la dinast\u00ed\u00ada de los safaw\u00ed\u00ades impuso definitivamente su doctrina en el pa\u00ed\u00ads. Tambi\u00e9n se hallan extendidos en el Irak, sobre todo en las ciudades de Samarra, Bagdad, Nagaf y Karbal\u00e1. Dejando aparte otras sectas menores, conviene mencionar algunos grupos que, si bien han nacido del i. ya no pueden ser consideradas como musulmanes. As\u00ed\u00ad de la s\u00ef&#8217;a han salido los drusos, min\u00fasculo grupo repartido entre Siria y el L\u00ed\u00adbano, y los babis y baha&#8217;is. Estos radican principalmente en Persia, pero se han propagado tambi\u00e9n entre los neopaganos de occidente, y sobre todo en los Estados Unidos. Su religi\u00f3n profesa el humanitarismo y la fraternidad universal. De ella ha dicho C.A. Nallino que con frecuencia es s\u00f3lo m\u00e1scara de indiferencia religiosa. En el Ir\u00e1n no han faltado sangrientas manifestaciones de intolerancia contra los bah\u00e1&#8217;is. A veces se ha dado el nombre de secta a los wahh\u00e1b\u00ed\u00ades, pero sin fundamento, porque se trata de un movimiento de reforma religiosa para volver al primitivo i. La secta ahmadiyya, fundada por Gul\u00e1m Ahmad de Qady\u00e1n en el Panjab a fines del siglo pasado, se halla separada de la ortodoxia porque su fundador se declar\u00f3 profeta. La secta, copiando m\u00e9todos protestantes, se dedica a propagar el i. no s\u00f3lo en pa\u00ed\u00adses musulmanes, sino tambi\u00e9n en Europa y Am\u00e9rica. Sus adictos se presentan como genuinos musulmanes, y creen serlo, pero los ortodoxos los persiguen, y, cuando se ofrece ocasi\u00f3n, los condenan a muerte si no se retractan. Se han dividido en dos ramas: lahor\u00ed\u00ades y q\u00e1dy\u00e1n\u00ed\u00ades. Aqu\u00e9llos han buscado un compromiso con la ortodoxia. Estos mantienen firmes las afirmaciones del fundador.<\/p>\n<p>V. Islam y cristianismo<br \/>\n1. Bajo la perspectiva de la historia y fenomenolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n, el i. ha de encuadrarse ante todo en las religiones que se basan en una revelaci\u00f3n (juda\u00ed\u00adsmo, cristianismo). Sin embargo, por la negaci\u00f3n de las verdades fundamentales cristianas (Trinidad, filiaci\u00f3n divina de Jes\u00fas, final de la revelaci\u00f3n en la \u00e9poca apost\u00f3lica, redenci\u00f3n) est\u00e1 desde el principio en abierta oposici\u00f3n con el cristianismo, oposici\u00f3n que se refleja por primera vez en la teolog\u00ed\u00ada griega (Juan Damasceno) y en la sir\u00ed\u00adaca (Teodoro Abu Kurra). Pero estos autores ve\u00ed\u00adan en el i. solamente un movimiento her\u00e9tico del juda\u00ed\u00adsmo. S\u00f3lo con la aparici\u00f3n en el i. de una reflexi\u00f3n teol\u00f3gica y cient\u00ed\u00adfica acerca de s\u00ed\u00ad mismo (kalam) sobre la base de la filosof\u00ed\u00ada griega, se dio en adelante (penetraci\u00f3n del i. en la cultura occidental, reconquista, cruzadas) el fundamento adecuado para una confrontaci\u00f3n consciente entre la teolog\u00ed\u00ada cristiana y la isl\u00e1mica (en el campo cristiano: Pedro el Venerable, Raimundo Llull, Tom\u00e1s de Aquino [Summa contra gentiles]). Como consecuencia de los hechos pol\u00ed\u00adticos (guerras turcas, ocaso del imperio otomano) se interrumpi\u00f3 casi por completo el di\u00e1logo entre el cristianismo y el islam. El hecho de que no se diera una confrontaci\u00f3n en el plano de la teolog\u00ed\u00ada &#8211; prescindiendo de las excepciones mencionadas -, no fue \u00f3bice para que se hicieran repetidos intentos de extender la misi\u00f3n cristiana en el i. (primero en Espa\u00f1a [s. IX]; en el siglo xiii Francisco de As\u00ed\u00ads y Raimundo Llull; luego las \u00f3rdenes de los dominicos, franciscanos, carmelitas y capuchinos; en el siglo xvi los jesuitas; recientemente los padres blancos, Ch. de Foucauld, los hermanitos de Jes\u00fas). La mayor dificultad para la misi\u00f3n es la identidad entre el orden religioso, el pol\u00ed\u00adtico y el cultural en el islam. La misi\u00f3n isl\u00e1mica por su parte, especialmente la de los tiempos m\u00e1s recientes, va dirigida hacia \u00ed\u0081frica y la India.<\/p>\n<p>2. Desde el renacimiento y, m\u00e1s tarde, especialmente desde el siglo xix, creci\u00f3 el inter\u00e9s de la ciencia profana por el i. (orientalistas); pero esta evoluci\u00f3n tuvo una repercusi\u00f3n muy d\u00e9bil en la teolog\u00ed\u00ada. El di\u00e1logo entre el cristianismo y el i., que por primera vez ha vuelto a emprenderse en el Vaticano II, es fruto de muchos presupuestos que no podemos enumerar aqu\u00ed\u00ad. El concilio habla del i. en dos lugares:<br \/>\na) en la declaraci\u00f3n Nostra aetate (del 28-10-1965) sobre la relaci\u00f3n de la Iglesia con las religiones no cristianas, la cual en el n.\u00c2\u00b0 3 dice: \u00abLa Iglesia mira tambi\u00e9n con aprecio a los musulmanes, que adoran al \u00fanico Dios, viviente y subsistente, misericordioso y todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, que habl\u00f3 a los hombres, a cuyos ocultos designios procuraron someterse con toda el alma, como se someti\u00f3 a Dios Abraham, a quien la fe isl\u00e1mica mira con complacencia. Veneran a Jes\u00fas como profeta, aunque no lo reconocen como Dios; honran a Mar\u00ed\u00ada, su Madre virginal y a veces tambi\u00e9n la invocan devotamente. Esperan, adem\u00e1s, el d\u00ed\u00ada del juicio, cuando Dios remunerar\u00e1 a todos los hombres resucitados. Por tanto, aprecian la vida moral y honran a Dios, sobre todo, con la oraci\u00f3n, las limosnas y el ayuno.<\/p>\n<p>\u00abSi en el transcurso de los siglos surgieron no pocas desavenencias y enemistades entre cristianos y musulmanes, el sagrado concilio exhorta a todos a que, olvidando lo pasado, procuren sinceramente una mutua comprensi\u00f3n, defiendan y promuevan unidos la justicia social, los bienes morales, la paz y libertad para todos los hombres.\u00bb<br \/>\nb) La constituci\u00f3n dogm\u00e1tica sobre la Iglesia Lumen gentium (del 21-11-1964) en el cap\u00ed\u00adtulo segundo \u00absobre el pueblo de Dios\u00bb, donde en el n\u00c2\u00ba. 16 se habla de las diversas formas de ordenaci\u00f3n al pueblo de Dios de los que todav\u00ed\u00ada no han recibido el evangelio, despu\u00e9s de los jud\u00ed\u00ados menciona a los musulmanes: \u00abPero el designio de salvaci\u00f3n abarca tambi\u00e9n a aquellos que reconocen al Creador, entre los cuales est\u00e1n en primer lugar los musulmanes, que confesando profesar la fe de Abraham, adoran con nosotros a un solo Dios, misericordioso, que ha de juzgar a los hombres en el \u00faltimo d\u00ed\u00ada.\u00bb<br \/>\nEvidentemente la descripci\u00f3n del i. ofrecida en la primera declaraci\u00f3n omite precisamente las preguntas m\u00e1s dif\u00ed\u00adciles (poligamia, inferioridad de la mujer&#8230;). Pero en la mayor\u00ed\u00ada de los pa\u00ed\u00adses musulmanes se hacen serios intentos de reforma en este campo. La caracterizaci\u00f3n de la religi\u00f3n isl\u00e1mica por el concilio propiamente s\u00f3lo se refiere a la teodicea musulmana, pero no a la fe isl\u00e1mica, que incluye la misi\u00f3n prof\u00e9tica de Mahoma. Sin embargo, a pesar de estos aspectos d\u00e9biles del documento, el reconocimiento solemne de Al\u00e1, \u00fanico Dios de la creaci\u00f3n, puede considerarse como la base para todo di\u00e1logo futuro entre el cristianismo y el islam.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: Ell; L. Massignon, La passion de &#8216;al-Hallaj, martyre mystique de 1&#8217;1., 2 vols. (P 1922); G. Pfannmtiller, Handbuch der I: Lit. (B 1923); A. J. Wensinck, A Handbook of Early Muhammadan Tradition (Lei 1927); R. Hartmann, Die Krisis des I. (L 1928); D. M. Donaldson, The Shiite Religion (Lo 1933); G. Bergstrdsser, Grundziige des islamischen Rechts (B 1935); C. 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(Ver Mahometismo 6) Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006 Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/islam\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abISLAM\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-8128","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8128","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8128"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8128\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8128"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8128"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8128"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}