{"id":813,"date":"2016-02-04T22:30:31","date_gmt":"2016-02-05T03:30:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/altar\/"},"modified":"2016-02-04T22:30:31","modified_gmt":"2016-02-05T03:30:31","slug":"altar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/altar\/","title":{"rendered":"ALTAR"},"content":{"rendered":"<p>v. Alto, Casa, Ofrenda, Sacrificio, Santuario, Templo<br \/>\nGen 8:20 y edific\u00f3 No\u00e9 un a a Jehov\u00e1, y tom\u00f3 de<br \/>\nGen 13:18 Abram, pues .. y edific\u00f3 all\u00ed a a Jehov\u00e1<br \/>\nGen 22:9 edific\u00f3 all\u00ed Abraham un a .. y at\u00f3 a Isaac<br \/>\nGen 26:25 edific\u00f3 all\u00ed un a, e invoc\u00f3 el nombre de<br \/>\nGen 33:20 erigi\u00f3 .. un a, y lo llam\u00f3 El-Elohe-Israel<br \/>\nGen 35:1 sube a Bet-el .. y haz all\u00ed un a al Dios<br \/>\nExo 17:15 Mois\u00e9s edific\u00f3 un a, y llam\u00f3 su nombre<br \/>\nExo 20:24 a de tierra har\u00e1s para .. y sacrificar\u00e1s<br \/>\nExo 27:1 har\u00e1s tambi\u00e9n un a de madera de acacia<br \/>\nExo 29:12 pondr\u00e1s sobre los cuernos del a con<br \/>\nExo 30:1 asimismo un a para quemar el incienso<br \/>\nExo 34:13; Deu 7:5 derribar\u00e9is sus a .. sus estatuas<br \/>\nExo 38:1 hizo de madera .. el a del holocausto<br \/>\nNum 23:1 Balaam dijo .. Edif\u00edcame aqu\u00ed siete a<br \/>\nDeu 12:27 ofrecer\u00e1s .. sobre el a de Jehov\u00e1 tu<br \/>\nDeu 27:5 edificar\u00e1s all\u00ed un a .. a de piedras; no<br \/>\nJos 8:30 Josu\u00e9 edific\u00f3 un a a Jehov\u00e1 Dios de<br \/>\nJos 22:10 edificaron all\u00ed un a junto al Jord\u00e1n<br \/>\nJdg 6:24 y edific\u00f3 all\u00ed Gede\u00f3n a a Jehov\u00e1, y lo<br \/>\n1Sa 14:35 edific\u00f3 Sa\u00fal a a Jehov\u00e1; este a fue el<br \/>\n2Sa 24:25; 1Ch 21:26 edific\u00f3 all\u00ed David un a<br \/>\n1Ki 1:50 se fue, y se asi\u00f3 de los cuernos del a<br \/>\n1Ki 13:1 y estando Jeroboam junto al a para<br \/>\n1Ki 16:32 hizo a a Baal, en el templo de Baal<br \/>\n1Ki 18:30 El\u00edas .. arregl\u00f3 el a de Jehov\u00e1 que<br \/>\n1Ki 19:10, 14 han derribado tus a, y han matado a<br \/>\n2Ki 16:10 vio .. el a que estaba en Damasco<br \/>\n2Ki 21:3 lenant\u00f3 a a Baal, e hizo una imagen de<br \/>\n2Ki 23:15 el a que estaba en Bet-el .. destruy\u00f3<br \/>\n2Ch 1:6 subi\u00f3, pues, Salom\u00f3n .. al a de bronce<br \/>\n2Ch 4:1 hizo .. un a de bronce de veinte codos<br \/>\n2Ch 28:24 Acaz .. se hizo a en Jerusal\u00e9n en todos<br \/>\n2Ch 33:3 levant\u00f3 a a los baales, e hizo im\u00e1genes<br \/>\nEzr 3:2 edificaron el a del Dios de Israel, para<br \/>\nPsa 43:4 entrar\u00e9 al a de Dios, al Dios de mi<br \/>\nPsa 84:3 sus polluelos, cerca de tus a, oh Jehov\u00e1<br \/>\nIsa 6:6 carb\u00f3n .. tomado del a con unas tenazas<br \/>\nIsa 19:19 habr\u00e1 a para Jehov\u00e1 en .. Egipto, y<br \/>\nIsa 36:7 dijo .. Delante de este a adorar\u00e9is?<br \/>\nJer 11:13 los a de ignominia, a para .. Baal<br \/>\nLam 2:7 desech\u00f3 el Se\u00f1or su a, menospreci\u00f3 su<br \/>\nEze 43:13 estas son las medidas del a por codos<br \/>\nHos 8:11 multiplic\u00f3 .. a para pecar, tuvo a para<br \/>\nHos 10:1 multiplic\u00f3 tambi\u00e9n los a, conforme a la<br \/>\nAmo 9:1 vi al Se\u00f1or que estaba sobre el a, y dijo<br \/>\nMal 2:13 cubrir el a de Jehov\u00e1 de l\u00e1grimas, de<br \/>\nMat 5:23 si traes tu ofrenda al a, y all\u00ed te acuerdas<br \/>\nMat 23:18 si alguno jura por el a, no es nada<br \/>\nMat 23:35 quien matasteis entre el templo y el a<br \/>\nLuk 1:11 \u00e1ngel del Se\u00f1or .. a la derecha del a del<br \/>\nAct 17:23 hall\u00e9 tambi\u00e9n un a en el cual estaba<br \/>\nRom 11:3 y tus a han derribado, y s\u00f3lo yo he<br \/>\n1Co 9:13 que sirven al a, del a participan?<br \/>\n1Co 10:18 que comen .. \u00bfno son part\u00edcipes del a?<br \/>\nHeb 13:10 tenemos un a, del cual no tienen<br \/>\nRev 6:9 vi bajo el a las almas de los que hab\u00edan<br \/>\nRev 11:1 mide el templo de Dios, y el a, y a los<\/p>\n<hr>\n<p>Altar  (heb. generalmente mizeb\u00eaaj [del verbo z\u00e2baj , \u00abdegollar\u00bb]; shulj\u00e2n; gr. thusiasterion [del verbo th\u00fa\u00ed\u2021, \u00abdegollar\u00bb, \u00absacrifica; tr\u00e1peza). Estructura sobre la que se ofrec\u00ed\u00adan sacrificios o incienso a una deidad.  Los altares fueron usados por casi todas las naciones antiguas, y no s\u00f3lo en los templos sino tambi\u00e9n en santuarios al aire libre.  Algunos estaban hechos de piedras amontonadas hasta formar una plataforma cuadrada sobre la que se ofrec\u00ed\u00adan los sacrificios, con gradas para subir si era alta.  Otros eran de tierra, con paredes de piedra; o de un solo bloque tallado en la roca viva del lugar (como en Petra); o separado de ella y de peque\u00f1as dimensiones como para poder ser transportado. En el estrato XVI (fines del 3er milenio a.C.) de las excavaciones de Meguido, los arque\u00f3logos encontraron un gran altar circular de unos 9 m de di\u00e1metro en la base (pero algo m\u00e1s peque\u00f1o en la parte superior) por unos 2 m de altura (con 8 escalones en el costado oriental; fig 15).  Huesos de animales encontrados en la base revelaron que el altar habr\u00ed\u00ada servido para ofrendas quemadas (holocaustos). En el atrio del templo israelita de Arad se descubri\u00f3 un altar de ofrendas quemadas que ten\u00ed\u00ada unos 2,50 m de lado (unos 5 codos), la medida del altar del tabern\u00e1culo (Exo 7:1).  Hab\u00ed\u00ada sido construido con ladrillos y escombros.  Frente al lugar sant\u00ed\u00adsimo hab\u00ed\u00ada 2 altares para incienso, de piedra, de 0,40 m de lado por 0,50 m de alto; la parte superior era c\u00f3ncava.  Cuando se los encontr\u00f3 conten\u00ed\u00adan una capa de material org\u00e1nico quemado. 15. Gran altar cananeo en Meguido. Durante las excavaciones de las paredes de un dep\u00f3sito en Beerseba aparecieron bloques lisos de arenisca en una secci\u00f3n reconstruida de las paredes.  Despu\u00e9s de reunirlas, los bloques de piedra formaron un gran altar con cuernos, de aproximadamente 1,58 m de altura (fig 17).  Su largo y ancho no se conocen con exactitud, porque no es seguro que se hayan encontrado todas las piedras que lo formaban.  Probablemente el altar estuvo en un santuario de Beerseba al que se refiere Am\u00f3s (5:5 y 8:14). 16. Peque\u00f1o altar de piedra caliza encontrado en Meguido. El altar del gran alto de Petra proviene del s I a.C. y est\u00e1 excavado en la roca viva, como todo lo de ese sitio.  Tiene 2,70 m de largo por 1,80 m de ancho, y 4 pelda\u00f1os conducen a \u00e9l por el lado oriental.  Los altares de los templos asirios generalmente eran cortados de un solo 40 bloque de piedra, y ten\u00ed\u00adan 3 patas y una cubierta redonda como de una mesa.  Parece que estos altares eran las mesas de los dioses, a las cuales se sentaban para participar de las ofrendas que se les llevaban.  Los altares dom\u00e9sticos palestinos encontrados en Meguido y Siquem son de tipo diferente y presentan una caracter\u00ed\u00adstica interesante: tienen rebordes en los lados y cuernos en las 4 esquinas, elementos que se mencionan en las descripciones de los altares b\u00ed\u00adblicos (fig 16).  En la Biblia casi nunca se llama \u00abmesa\u00bb a un altar (Mal 1:7,12).  Tal vez se evit\u00f3 la palabra porque siempre se consideraba que los altares paganos eran mesas para los dioses. 17. Altar c\u00f3rneo de piedras, del per\u00ed\u00adodo de los reyes de Israel y Jud\u00e1, encontrado en Beerseda. El primer altar que se menciona en la Biblia es el que construy\u00f3 No\u00e9, y sobre el cual ofreci\u00f3 sacrificios despu\u00e9s del diluvio (Gen 8:20).  Sin embargo, se habr\u00ed\u00adan erigido altares mucho antes, ya que Ca\u00ed\u00adn y Abel presentaron ofrendas quemadas (4:3-5).  Se informa que los patriarcas levantaron sus altares bajo grandes \u00e1rboles (12:6-8; 13:18) o en las cumbres de los cerros o montes (22:2, 9; 31:54).  Los altares no siempre se usaban para ofrecer sacrificios; a veces serv\u00ed\u00adan como monumentos (Jos 22:22-29). El tabern\u00e1culo que Mois\u00e9s levant\u00f3 en el desierto ten\u00ed\u00ada 2 altares: el altar del holocausto (Exo 27:1-8; 38:1, 2) y el altar del incienso (30:1-10).  El altar del holocausto, hecho de madera de acacia y recubierto de bronce,* ten\u00ed\u00ada aproximadamente 1,55 m de altura por 2,56 m de lado.  En cada esquina sobresal\u00ed\u00adan cuernos de bronce, y un enrejado del mismo metal se acomodaba en el interior del altar.  En 2 de los lados hab\u00ed\u00ada anillos, a trav\u00e9s de los cuales se pod\u00ed\u00adan insertar varas que permit\u00ed\u00adan trasladar el altar cuando los israelitas se mudaban de lugar.  El altar estaba ubicado en el patio exterior, cerca de la puerta del tabern\u00e1culo que daba acceso a su primera divisi\u00f3n (40:29).  La ley mosaica prohib\u00ed\u00ada los altares locales despu\u00e9s que se hubiera elegido el lugar central de culto (Deu 12:10-14); sin embargo, se los permiti\u00f3 antes de la construcci\u00f3n del templo de Salom\u00f3n (1Sa 7:10; 9:12, 13; 14:35; 1Ch 21: 26).  El altar del holocausto del templo de Salom\u00f3n se hizo de bronce.  Ten\u00ed\u00ada unos 5,15 m de altura por unos 10,30 m lado (2Ch 4:1).  Sus medidas se dieron en codos egipcios.  V\u00e9ase Codo. El altar del incienso, o altar de oro, estaba dentro del lugar santo, directamente frente al velo que separaba el lugar santo del lugar sant\u00ed\u00adsimo (Exo 30:1, 6).  Estaba hecho de madera de acacia y recubierto de oro, y med\u00ed\u00ada 2 codos (1,04 m) de alto por 1 codo de lado (0,53 m;  30:1-3).  Una \u00abcornisa\u00bb (moldura) bordeaba la parte superior, de la que sobresal\u00ed\u00adan cuernos en las esquinas (cf Lev 4:7).  Dos anillos de oro, a ambos lados del altar, permit\u00ed\u00adan insertar varas para su transporte (Exo 30: 4). Diariamente, 2 veces por d\u00ed\u00ada como \u00abrito perpetuo\u00bb, se deb\u00ed\u00ada quemar un incienso con ingredientes especificados, lo que implicaba que habr\u00ed\u00ada una fragancia constante (vs 7, 8, 34-38).  El altar del incienso del templo de Salom\u00f3n estaba hecho de madera de cedro y revestido de oro (1Ki 6:20, 22). Poco se sabe del altar del templo postex\u00ed\u00adlico (Ezr 3:2,3).  Josefo registra una descripci\u00f3n del altar de Jerusal\u00e9n que dio Hecateo, un contempor\u00e1neo de Alejandro Magno, de acuerdo con la cual el altar estaba construido con piedras blancas y ten\u00ed\u00ada unos 20 codos de lado por 10 codos de alto.  El autor de 1 Mac. menciona que el altar contaminado por Ant\u00ed\u00adoco IV Ep\u00ed\u00adfanes estaba hecho de piedra, as\u00ed\u00ad como el que lo reemplaz\u00f3 (4: 44-49).  Josefo registra las dimensiones del \u00faltimo altar como de 15 codos de alto por 50 codos de lado. El altar del templo de la visi\u00f3n de Ezequiel est\u00e1 descripto detalladamente (Eze 43:13- 18).  Se presenta como una estructura complicada, puesta sobre una base de un codo de alto (c 50,8 cm) de acuerdo con el codo de Ezequiel, que era un palmo m\u00e1s largo que el codo com\u00fan (v 13).  De la base se levantaban sucesivas plataformas; la superior, a la que se llegaba por escalones, era un fog\u00f3n de 12 codos (6,10 m) de lado. Un altar a un \u00abdios desconocido\u00bb sirvi\u00f3 de base para el serm\u00f3n de Pablo a los atenienses polite\u00ed\u00adstas (Act 17:23).  Tal vez lo construyeron para evitar ofender a alg\u00fan dios. Juan el revelador vio en visi\u00f3n un altar de oro frente al trono de Dios.  Sobre \u00e9l un \u00e1ngel quemaba incienso que se mezclaba con las oraciones de los santos (Rev 8:3). Esto bien 41 puede simbolizar el ministerio de Cristo. Bib.: BA 37 (1974):1-6; FJ-AA i.22; FJ-G v.5.6; CBA 4:743-746. Altar del incienso. La mayor\u00ed\u00ada de los peque\u00f1os altares hogare\u00f1os en todo el mundo antiguo se usaron para quemar incienso.  Muchos de ellos se encontraron en excavaciones arqueol\u00f3gicas.  Uno descubierto en Laquis lleva una inscripci\u00f3n en arameo que indica que fue usado para ofrecer incienso.  En la Biblia se mencionan con frecuencia los altares de incienso dedicados a deidades paganas (2Ch 14:5; 34:4, 7; Isa 17:8; etc.).  Acerca del altar del incienso del tabern\u00e1culo, v\u00e9anse Altar; Tabern\u00e1culo. Bib.: W. F. Albright, BASOR 132 [1953]:46,47. Alt\u00ed\u00adsimo. T\u00ed\u00adtulo aplicado a Dios.  El t\u00e9rmino es traducci\u00f3n del: 1. Heb. y aram. Ely\u00f4n, \u00abalt\u00ed\u00adsimo\u00bb, \u00abexaltad\u00ed\u00adsimo\u00bb (Gen 14:18; 2Sa 22:14; etc.).  Este t\u00e9rmino fue usado por fenicios y cananeos para referirse a uno de sus dioses.  2. Aram. Illay (Dan 3:26; 4:34; etc.), que tambi\u00e9n aparece en inscripciones nabateas y de Palmira.  En estos pasajes, Nabucodonosor no necesariamente est\u00e1 reconociendo que el Dios de los hebreos es su propio Dios, sino s\u00f3lo que es el mayor de todos los dioses.  3. Gr. H\u00fapsistos, \u00abel m\u00e1s alto\u00bb, \u00abexaltad\u00ed\u00adsimo\u00bb (Mar 5:7; Act 7:48; Heb 7:1).  Los griegos aplicaban este t\u00e9rmino a Zeus,* el ser supremo de su pante\u00f3n, y tambi\u00e9n al Dios de los jud\u00ed\u00ados, cuando entraron en contacto con la religi\u00f3n jud\u00ed\u00ada.  H\u00fapsistos es la palabra griega usada por la LXX para Ely\u00f4n. Alto. V\u00e9ase Lugar alto 1. Altura. V\u00e9ase Lugar alto 2.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>lat\u00ed\u00adn altare. Superficie o lugar elevado, que en muchas religiones es el centro del culto, de adoraci\u00f3n de los dioses, donde se llevan a cabo ritos, ofrendas y sacrificios. Los altares son de diferentes dimensiones,  dise\u00f1os y materiales, los hay de tierra, unas cuantas piedras amontonadas , una simple roca Jc 13, 19-20, una losa o ara, una plancha de madera,  que pod\u00ed\u00ada estar recubierta de metal, como en el antiguo tabern\u00e1culo, en el Templo de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>El a.  a lo largo de la historia, ha estado asociado con el sacrificio; \u00e9ste,  en algunas culturas, era de seres humanos, tal ocurr\u00ed\u00ada con culto a Kem\u00f3s entre los moabitas 2 R 3, 27; as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n en el culto a Moloc, dios de los     ammonitas, al que se ofrec\u00ed\u00adan los ni\u00f1os pasados por el fuego, Lv 18, 21; 20, 2-5; Dt 12, 31; 2 R 16, 3; 2 R 21, 6;o de animales, como en la mayor\u00ed\u00ada de las religiones antiguas, en tiempos del A. T., raz\u00f3n por la cual en los altares se han encontrado hoyos, para depositar la sangre de las v\u00ed\u00adctimas. En algunas religiones antiguas, como las ofrendas se hac\u00ed\u00adan para conseguir la uni\u00f3n con la divinidad, se celebraban banquetes en los que se com\u00ed\u00ada de lo ofrecido en el a., para sellar dicha uni\u00f3n o pacto con el ser superior, costumbre esta que no se present\u00f3 entre los israelitas, sino que, por el contrario, fue condenada, Is 65, 11. El a. tiene car\u00e1cter sagrado, pues es el sitio donde la divinidad se hace presente y donde el ser humano puede comunicarse con ella. En el A. T., se levantaban altares en donde Yahv\u00e9h se hubiera manifestado o se hubiera revelado, Gn 12, 78; 26, 24-25; Jc 6, 24-26.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n y el contacto del pueblo escogido con otras naciones  polite\u00ed\u00adstas, como Egipto, en donde estuvo cautivo, Cana\u00e1n, cuya tierra conquist\u00f3, Babilonia, que lo someti\u00f3, etc., lo hicieron caer en la idolatr\u00ed\u00ada,  levantar altares en honor de los \u00ed\u00addolos, por lo que Yahv\u00e9h en el dec\u00e1logo y en el c\u00f3digo de la Alianza repudia toda idolatr\u00ed\u00ada, exige a su pueblo un culto exclusivo, Ex 20, 3-6 y 23; 34, 14-16. Le manda a Mois\u00e9s c\u00f3mo se le debe hacer el a., de tierra para los sacrificios, y si se erige el a. de piedra, \u00e9stas no deben ser profanadas por el cincel; no tendr\u00e1 gradas a fin de que no se muestre la desnudez al subir el sacerdote al a. Ex 20, 24-26; Dt 8, 5-7; Jos 8, 30-31. Las v\u00ed\u00adctimas deb\u00ed\u00adan inmolarse \u00fanicamente en el a., incluso bajo pena de muerte, Lv 1, 5; 17; Dt 12, 1-12; Jc 6, 20; 1 S 6,  14; 14, 31-35. Igualmente, Yahv\u00e9h prohibe hacer pactos con los pa\u00ed\u00adses id\u00f3latras en que Israel entrar\u00e1 y le ordena destruir los altares de dichos pueblos, as\u00ed\u00ad como sus estelas e \u00ed\u00addolos, Ex 34, 13; Nm 33, 52. Gede\u00f3n derrib\u00f3 el a. de Baal, dios cananeo, propiedad de su padre, y lo sustituy\u00f3 por otro en honor de Yahv\u00e9h, como \u00e9ste le hab\u00ed\u00ada mandado, y le ofreci\u00f3 un holocausto en el a. reci\u00e9n construido Jc 6, 25-32.<\/p>\n<p>Antes de que se establecieran las ciudades de asilo para proteger a los  homicidas involuntarios de los vengadores de sangre Jos 20, 1 ss, era el santuario el sitio de asilo, de ah\u00ed\u00ad la expresi\u00f3n b\u00ed\u00adblica \u2020\u0153agarrarse a los cuernos del a.\u2020\u009d, 1 R 1, 50-53 y 2, 28-34.<\/p>\n<p> El pueblo de Dios, s\u00f3lo tuvo un templo fijo levantado por el rey Salom\u00f3n.<\/p>\n<p>Antes en su andar por el desierto, hizo la morada, tienda o tabern\u00e1culo, de acuerdo con las instrucciones dadas por Yahv\u00e9h a Mois\u00e9s, en la cual se guardaba el arca de la alianza. En dicha morada, estaba el a. de los holocaustos, confeccionado de madera de acacia, hueco, todo recubierto de bronce, cuyas dimensiones eran cinco codos de largo, cinco de ancho,  cuadrado, y tres codos de altura; de sus cuatro \u00e1ngulos sal\u00ed\u00adan unos cuernos,  que formaban un solo cuerpo con el a., los cuales se untaban con la sangre del sacrificio Ex 29, 12; todos los utensilios del a. eran fundidos en bronce.<\/p>\n<p>Este a. estaba dise\u00f1ado de suerte que se pudiera transportar  ten\u00ed\u00ada anillas y varas para tal fin, Ex 27, 1-8; 38, 1-7. El a. de los holocaustos se encontraba ante la entrada a la morada, en el atrio, Ex 40, 6 y 28; en el se ofrec\u00ed\u00ada el holocausto diario, dos corderos primales, uno en la ma\u00f1ana y otro en la tarde Ex 29, 38-41, as\u00ed\u00ad como los dem\u00e1s sacrificios que manda la ley. Sobre el a. arder\u00e1 fuego perpetuo Lv 6, 5-6; 24, 2-4.<\/p>\n<p>El a. del incienso  o a. de oro, que estaba en el lugar santo, Ex 30, 1-10; 37, 25-29; 40, 26-27, tambi\u00e9n de acacia y cuadrado, un codo de largo por otro de ancho, y dos codos de altura, todo recubierto de oro puro. De sus cuatro \u00e1ngulos sal\u00ed\u00adan cuernos, que formaban un solo cuerpo con el a.,  sobre los cuales se hac\u00ed\u00ada expiaci\u00f3n, una vez al a\u00f1o, con la sangre del sacrificio por el pecado Ex 30, 10. Asimismo, era port\u00e1til, ten\u00ed\u00ada anillas y varas para moverlo.<\/p>\n<p>La mesa de los panes de la presencia o de la proposici\u00f3n  que estaba en el lugar santo, Ex 25, 23-30; 37, 10-16; Lv 24, 5-9; \u00e9sta era de madera de acacia revestida de oro puro, de dos codos de largo por uno de ancho, y codo y medio de alto; igualmente, port\u00e1til, con los anillos y varas para su transporte.<\/p>\n<p>El a. de bronce del templo de Salom\u00f3n  1 R 8, 64 y 9, 25, ten\u00ed\u00ada veinte codos de largo por veinte de ancho y diez de alto 2 Cro 4, 1. Despu\u00e9s de que Salom\u00f3n hizo trasladar el arca de la alianza de Yahv\u00e9h desde la Ciudad de David hasta su sitio, al Debir de la Casa, el rey ante el a. y dekante de la asamblea de Israel pronunci\u00f3 su oraci\u00f3n 1 R 8, 22 y 54; 2 Cro 6, 12. Sin embargo, Salom\u00f3n, en su ancianidad, habiendo fabricado la Casa de Yahv\u00e9h, levant\u00f3 un a. en honor de Kem\u00f3s, por influencia de las mujeres extranjeras que am\u00f3, 1 R 11, 7.<\/p>\n<p>El a. de bronce del Templo de Salom\u00f3n se us\u00f3 hasta cuando fue rey Ajaz;  \u00e9ste orden\u00f3 al sacerdote Ur\u00ed\u00adas que erigiera un a. como el de Damasco 2 R 16, 10-16. Ajaz cerr\u00f3 el Templo y levant\u00f3 altares en las esquinas de Jerusal\u00e9n y quem\u00f3 incienso a otros dioses 2 Cro 28, 23-25. El rey Ezequ\u00ed\u00adas restaur\u00f3 despu\u00e9s el Templo, el a. de los holocaustos con todos sus utensilios, as\u00ed\u00ad como la mesa de los panes, 2 R 18, 4 y 22; 2 Cro 29. El rey Manas\u00e9s, contra lo que hab\u00ed\u00ada hecho Ezequ\u00ed\u00adas, erigi\u00f3 altares idol\u00e1tricos a los Baales, y en la misma Casa de Yahv\u00e9h, al ej\u00e9rcito del cielo, 2 R 21, 3-9; 2 Cro 33, 3-10. Jos\u00ed\u00adas, posteriormente, llev\u00f3 a cabo una reforma e hizo derribar, en su presencia, los altares idol\u00e1tricos 2 R 23, 12-15; 2 Cro 34, 4-7; e hizo reparar la Casa de Yahv\u00e9h 2 R 22, 3-7; 2 Cro 34, 8-13.  A ra\u00ed\u00adz de la victoria de Nabucodonosor II, rey de Babilonia, sobre Nek\u00f3,  o Necao, rey de Egipto, en la batalla de Karkemis, en el 605 a. C., el soberano caldeo domin\u00f3 Palestina, y en el 604 a. C. hizo la primera incursi\u00f3n en este territorio y someti\u00f3 a Yoyaquim, rey de Jud\u00e1, y se llev\u00f3 objetos de la Casa de Yahv\u00e9h y del a., 2 R 24, 1; 2 Cro 36, 5-6; Jr 14. En el a\u00f1o 597 a. C., Joaqu\u00ed\u00adn, rey de Judea, se rindi\u00f3 al rey cananeo, y \u00e9ste saque\u00f3 los tesoros de la Casa de Yahv\u00e9h y del a. y llev\u00f3 a cabo la primera deportaci\u00f3n a Babilonia 2 R 24, 10-16; 2 Cro 36, 6-10; Jr 13, 18. Tras esto, Nabucodonosor puso a Sedec\u00ed\u00adas como rey de Jud\u00e1 2 R 24, 17. En el a\u00f1o 588 a. C., \u00e9ste se alz\u00f3 contra el rey babilonio2 R 24, 20; 2 Cro 36,   13. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, Nabucodonosor siti\u00f3 y destruy\u00f3 Jerusal\u00e9n, saque\u00f3 e incendi\u00f3 la Casa de Yahv\u00e9h. Los moradores de Jud\u00e1 fueron llevados cautivos a Babilonia, segunda deportaci\u00f3n, 2 R 25, 1-21; 2 Cro 36, 17-21; Jr 39, 1-14; 52.<\/p>\n<p>En el 539 a. C.  Ciro II el Grande, de la dinast\u00ed\u00ada aquem\u00e9nida, conquist\u00f3 Babilonia, y el Imperio persa se constituy\u00f3 en el m\u00e1s grande del mundo.<\/p>\n<p>Este soberano respet\u00f3 las costumbres y religi\u00f3n de los pueblos sometidos  por lo que permiti\u00f3 a los jud\u00ed\u00ados, despu\u00e9s de setenta a\u00f1os de cautiverio en Babilonia, como lo predijo el profeta Isa\u00ed\u00adas 44, 28; 45; volver a su tierra,  reconstruir el Templo y levantar de nuevo el a., adem\u00e1s de devolver los utensilios de la Casa de Yahv\u00e9h, que Nabucodonosor se hab\u00ed\u00ada llevado de Jerusal\u00e9n y hab\u00ed\u00ada puesto en el templo de su dios, 2 Cro 36, 22-23; Esd 1.<\/p>\n<p> Ya en el a\u00f1o 538 a. C., se hab\u00ed\u00ada reestablecido el a. de los holocaustos Esd 3, 1-7. Estos acontecimientos se leen tambi\u00e9n en los libros de los profetas Ageo y Zacar\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>Cuando el imperio de los sel\u00e9ucidas  estos soberanos quisieron imponer el helenismo en los territorios que conquistaron. Ant\u00ed\u00adoco IV Ep\u00ed\u00adfanes,  tras vencer a Egipto, entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n y se llev\u00f3 los objetos del Templo,  entre ellos el a. de oro, la mesa de los panes, 1 M 1, 20-24. A pesar de que Ant\u00ed\u00adoco III, en el a\u00f1o 198 a. C., hab\u00ed\u00ada reconocido la Ley de Mois\u00e9s como el estatuto legal de los jud\u00ed\u00ados, Ant\u00ed\u00adoco IV Ep\u00ed\u00adfanes, en el a\u00f1o 168 a. C.,  desconoci\u00f3 el acto de su padre y predecesor, queriendo abolir el culto jud\u00ed\u00ado y reemplazarlo por el de las divinidades griegas, lo que pretendi\u00f3 mediante la publicaci\u00f3n de un edicto en Jerusal\u00e9n y en todas las ciudades de Jud\u00e1 1 M 1, 41-53. En el a\u00f1o de 167 a. C., levant\u00f3 sobre el a. de los holocaustos uno a Zeuz Ol\u00ed\u00admpico o Baal Samen, la \u2020\u0153abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n\u2020\u009d, lo mismo que en varios sitios de Jud\u00e1, 1 M 1, 54-64; Dn 9,  27; 11, 31. En el a\u00f1o 165 a. C., Judas Macabeo entr\u00f3 con su ej\u00e9rcito en Jerusal\u00e9n y recuper\u00f3 el Templo, profanado con ritos y sacrificios paganos. El Templo, entonces, fue purificado y consagrado nuevamente,  \u2020\u0153las piedras de la contaminaci\u00f3n\u2020\u009d, es decir, el a. idol\u00e1trico, fueron llevadas a un sitio inmundo; se demoli\u00f3 el a. de los holocaustos profanado por Ant\u00ed\u00adoco IV y, con piedras sin labrar, como mandaba la Ley de Mois\u00e9s, se erigi\u00f3 uno nuevo y se renovaron todos los utensilios del culto. El 25 de Kislev, tercer mes del calendario jud\u00ed\u00ado, que corresponde aproximadamente a nuestro mes de diciembre, a\u00f1o 164 a. C., a los tres a\u00f1os del primer sacrificio a Zeuz Ol\u00ed\u00admpico, en el mismo d\u00ed\u00ada, se inici\u00f3 la celebraci\u00f3n de la Dedicaci\u00f3n del nuevo a., la cual dur\u00f3 ocho d\u00ed\u00adas, fiesta que en hebreo se llama Janukk\u00e1, 1 M 4, 36 ss; 2 M 10, 1-8. Muerto Ant\u00ed\u00adoco IV, Ant\u00ed\u00adoco V concedi\u00f3 a los jud\u00ed\u00ados la libertad religiosa, en el 163 a. C.,1 M 6, 55-63; 2 M 11, 13-33.<\/p>\n<p>Ya en la \u00e9poca romana  El emperador Tito, en el a\u00f1o 70 d. C., destruy\u00f3 Jerusal\u00e9n y, por consiguiente, el Templo y su a. En el a\u00f1o 637 d. C.,  Jerusal\u00e9n fue tomada por los mahometanos, cuyo califa, Omar I,  construy\u00f3 la c\u00fapula de la Roca, en la colina en que estuvo el Templo,  sobre el a. de los holocaustos. En el N. T., el a. adquiere un sentido simb\u00f3lico, y abundan las alusiones al  a. del antiguo tabern\u00e1culo y al del Templo, para significar que el Redentor sella la nueva Alianza con su sangre, y que, por lo tanto, queda abolido el culto antiguo, ya que Cristo se ofreci\u00f3 en sacrificio una vez y para siempre,  y es el cuerpo de Cristo muerto y resucitado el lugar del culto, Hb 9, 4 y 13, 10 y 15; Ap 6, 9; 8, 3; 9, 13; 11, 1; 14, 18; 16, 7. 1 P 2, 5.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(heb., mizbeah, lugar de matanza). En los tiempos del AT los altares eran muchos y variados, not\u00e1ndose su importancia en el hecho que las palabras heb. y gr. aparecen unas 360 veces.<\/p>\n<p>El primer altar hebreo que encontramos (Gen 8:20) fue construido por No\u00e9 despu\u00e9s de salir del arca. M\u00e1s adelante fueron construidos altares por Abraham (Gen 12:7-8; Gen 13:4, Gen 13:18; Gen 22:9), Isaac (Gen 26:25), Jacob (Gen 35:1-7), Mois\u00e9s (Exo 17:15) y Josu\u00e9 (Jos 8:30-31), la mayor\u00ed\u00ada con fines sacrificiales, pero algunos eran mayormente memoriales (Exo 17:15-16; Jos 22:26-27). A veces Dios dec\u00ed\u00ada justo c\u00f3mo deb\u00ed\u00ada ser construido y de qu\u00e9 materiales (p. ej., Exo 20:24-26).<\/p>\n<p>Con la edificaci\u00f3n del tabern\u00e1culo, los altares eran construidos por los hebreos para dos prop\u00f3sitos principales: ofrecer sacrificios y quemar incienso. Una vez que se encend\u00ed\u00ada el fuego del altar, se requer\u00ed\u00ada que se siguiera quemando permanentemente (Lev 6:13).<\/p>\n<p>Dios tambi\u00e9n mand\u00f3 a Mois\u00e9s que hiciera un altar para incienso (Exo 30:1), a veces llamado el altar de bronce (Exo 39:38) y altar de oro (Num 4:11). Debido a su ubicaci\u00f3n especial, ante el velo que separaba el lugar santo del lugar sant\u00ed\u00adsimo, a media distancia entre las paredes (Exo 30:6; Exo 40:5) se lo llamaba el altar que est\u00e1 delante de Jehovah (Lev 16:12).<\/p>\n<p>No se ven altares en la iglesia del NT. Heb 13:10, en lugar de ense\u00f1ar lo contrario, afirma que Jesucristo es el aut\u00e9ntico altar de cada creyente. Las inscripciones en altares, como la que Pablo vio en Atenas (AL DIOS NO<br \/>\nCONOCIDO, Act 17:23), eran comunes en culturas paganas y son mencionadas por varios escritores antiguos (ver Agust\u00ed\u00adn, La ciudad de Dios, Act 3:12).<\/p>\n<p>En el AT el altar ten\u00ed\u00ada un cometido principal en toda la adoraci\u00f3n al Dios verdadero y era igualmente prominente en la mayor\u00ed\u00ada de las religiones paganas.<\/p>\n<p>Era el lugar del sacrificio donde Dios era propiciado y donde el hombre era perdonado y santificado, enfatizando que sin derramamiento de sangre no habr\u00ed\u00ada acceso a Dios ni perd\u00f3n de pecado (Heb 9:9, Heb 9:22).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>El altar en el Cercano Oriente antiguo era un lugar de sacrificio. Aunque la ley mosaica limitaba el lugar israelita de sacrificio al tabern\u00e1culo y posteriormente al templo, los patriarcas generalmente edificaban altares dondequiera que se establec\u00ed\u00adan. Se lee que No\u00e9 edific\u00f3 un altar tan pronto como sali\u00f3 del arca (Gn. 8:20).<br \/>\nLos arque\u00f3logos han descubierto altares en el antiguo Egipto, Mesopotamia (notablemente Eridu, Ur, Asur), Ras Shamra y Palestina. En las excavaciones en Et-Tell la se\u00f1ora J. Marquet-Krause descubri\u00f3 un peque\u00f1o templo de principios de la edad del bronce con un altar de piedras emplastadas en las cuales fueron hechas ofrendas de animales y comida. El gran altar en Meguido, que data de  ca.  1900  a. de J.C.  ten\u00ed\u00ada 2  mts.  de altura y 9  mts.  de di\u00e1metro en la base, con seis escalones que conduc\u00ed\u00adan hacia la parte superior. Al pie hab\u00ed\u00ada huesos de animales que eran restos de los sacrificios hechos all\u00ed\u00ad en tiempos antiguos. Altares del final de la edad del bronce se han excavado en Laquis, Bets\u00e1n y Hazor.<br \/>\nPeque\u00f1os altares de arcilla con cuatro cuernos en las esquinas superiores posiblemente fueron usados para incienso. Uno de \u00e9stos, de 61  cms.  de altura del tiempo de David, se descubri\u00f3 en Meguido.<br \/>\nLos infames lugares altos denunciados por los profetas israelitas fueron mont\u00ed\u00adculos donde se constru\u00ed\u00adan altares. El adorador tra\u00ed\u00ada el producto de su campo, su reba\u00f1o o su manada para ofrendar en el lugar alto. Se hac\u00ed\u00adan oraciones y votos y se gozaba de una fiesta de sacrificio. Las mejores porciones del animal, especialmente la grosura (v\u00e9ase Lv. 17:6), eran quemadas. Otras porciones se reservaban para los sacerdotes y el resto se lo com\u00ed\u00ada el adorador y sus amigos. No s\u00f3lo los dioses cananeos eran adorados en los lugares altos, sino que en tiempos de apostas\u00ed\u00ada, Israel adoraba tambi\u00e9n all\u00ed\u00ad a Jehov\u00e1.<br \/>\nAdem\u00e1s de altares para sacrificio, la arqueolog\u00ed\u00ada ha descubierto muchas plataformas de arcilla que se cree fueron incensarios. En Meguido, Tell Beit Mirsim y Siquem se descubrieron peque\u00f1os altares de piedra, muchos de los cuales ten\u00ed\u00adan cuernos en sus esquinas superiores, los cuales tambi\u00e9n son considerados como altares de incienso.<br \/>\nLos griegos, as\u00ed\u00ad como los pueblos de la f\u00e9rtil media luna, usaron altares y Pablo observ\u00f3 uno con la inscripci\u00f3n \u2020\u0153Al Dios no conocido\u2020\u009d (Hch. 17:23) en su camino a Atenas. Pausanias, quien escribi\u00f3 su Descripci\u00f3n de Grecia  ca.  un siglo despu\u00e9s de la visita de Pablo, escribi\u00f3 que hab\u00ed\u00ada en Atenas \u2020\u0153altares de dioses llamados desconocidos\u2020\u009d (i. 1.4). El fil\u00f3sofo neopitag\u00f3rico Apolonio de Tiana, quien muri\u00f3 en 98  d. de J.C. , observ\u00f3 los mismos altares. Su biograf\u00ed\u00ada, escrita por Flavio Filostrato ( ca.  170\u2013245  d. de J.C. ), habla de la necesidad de hablar bien de todos los dioses \u2020\u0153especialmente en Atenas, donde hay altares en honor de aun dioses desconocidos\u2020\u009d (Filostrato, La Vida de Apolonio de Tiana VI.3).<br \/>\nAunque el altar que Pablo not\u00f3 en *Atenas no ha sido descubierto, uno similar se encontr\u00f3 en 1909 en los recintos del templo de Demetrio en P\u00e9rgamo. Aunque una esquina de la piedra se quebr\u00f3, la inscripci\u00f3n probablemente dec\u00ed\u00ada: \u2020\u0153A los dioses desconocidos, Capite, el portador de la antorcha.\u2020\u009d<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Arqueol\u00f3gico<\/b><\/p>\n<p>(Lugar de matanza).<\/p>\n<p> Lo esencial en toda religi\u00f3n, incluso en la paganas, no son los cantos, ni las oraciones, lo esencial es un altar, con una v\u00ed\u00adctima y un sacrificio. Todo el Antiguo Testamento est\u00e1 plagado de \u00abaltares\u00bb, s\u00ed\u00admbolos del \u00abAltar del Nuevo Testamento\u00bb, que es la Eucarist\u00ed\u00ada, la \u00abSanta Misa\u00bb, Jua 6:48-58, Luc 22:19. Es la orden el mandato de Jes\u00fas, haced esto en memoria m\u00ed\u00ada. Orden que repite Pablo dos veces: (1Co 11:24 y 25). Ver \u00abMisa\u00bb:  Ser\u00e1 lo primero que destruya el Anticristo. Ver \u00abAbominable Desolaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p> Las iglesias cristiana que no tienen altar ni sacrificio tienen que pensar seriamente si en ellas no ha actuado ya el Anticristo, ya que, seg\u00fan dice la Biblia, est\u00e1 por venir, y ahora ya se halla en el mundo, 1Jn 4:3.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Lugar donde se realiza una ofrenda a Dios. El t\u00e9rmino en el hebreo est\u00e1 relacionado con la palabra \u2020\u0153sacrificio\u2020\u009d, con el sentido de matanza, de sangre que se derrama, pero por extensi\u00f3n se aplic\u00f3 tambi\u00e9n al sitio donde se hacen sacrificios no sangrientos. El a. supone la existencia de una construcci\u00f3n hecha por el hombre con fines de adoraci\u00f3n. \u00e9sta puede ser muy elaborada, como era costumbre en las naciones paganas, pero a los israelitas se les prohibi\u00f3 hacerlo de esa manera. En realidad, se les ped\u00ed\u00ada que hicieran sus a. como una simple elevaci\u00f3n de tierra. Y en caso de hacerlo de piedra, que \u00e9stas fueran sin tallar y sin hacer gradas para subir a \u00e9l (Exo 20:24-26). No se permit\u00ed\u00adan a. de ladrillos a los israelitas (Isa 65:3). Estos mandamientos hay que verlos como contraposici\u00f3n a los elaborados a. que hac\u00ed\u00adan los paganos, especialmente los egipcios y los cananeos. De igual manera, se prohib\u00ed\u00ada plantar \u00e1rboles cerca del a., en vista de la pr\u00e1ctica corriente en la antig\u00fcedad que relacionaba a \u00e9stos con cultos idol\u00e1tricos (Deu 16:21).<\/p>\n<p>Los patriarcas levantaban a. para adorar a Dios, sin que se nos diga las caracter\u00ed\u00adsticas f\u00ed\u00adsicas de los mismos. El primer a. que se menciona en la Biblia fue el construido por No\u00e9 despu\u00e9s del diluvio (Gen 8:20). Abraham hizo lo mismo cuando Dios le prometi\u00f3 la tierra de Cana\u00e1n (Gen 12:7), y otros entre \u2020\u00a2Bet-el y \u2020\u00a2Hai (Gen 12:8), en \u2020\u00a2Hebr\u00f3n (Gen 13:18) y en la tierra de \u2020\u00a2Moriah, donde iba a sacrificar a Isaac (Gen 22:9). Isaac hizo lo propio cuando Dios se le apareci\u00f3 en \u2020\u00a2Beerseba (Gen 26:23-25). Jacob levant\u00f3 uno cerca de Siquem \u2020\u0153y lo llam\u00f3 \u2020\u00a2El-Elohe-Israel\u2020\u009d (Gen 33:20) y otro en Bet-el (Gen 35:6-7). Tambi\u00e9n Mois\u00e9s \u2020\u0153edific\u00f3 un a., y llam\u00f3 su nombre \u2020\u00a2Jehov\u00e1-nisi\u2020\u009d (Exo 17:15). Tambi\u00e9n Josu\u00e9 (Jos 8:30), Gede\u00f3n (Jue 6:26), \u2020\u00a2Manoa (Jue 13:20), los hombres que participaron en la guerra civil contra Benjam\u00ed\u00adn (Jue 21:4), Samuel (1Sa 7:17) y David (2Sa 24:25).<br \/>\nisraelita pod\u00ed\u00ada levantar un a., siempre que cumpliera con los requisitos en cuanto a su forma de construcci\u00f3n y que fuera para un uso especial y moment\u00e1neo, sin \u00e1nimo de sustituir al que estaba en el \u2020\u00a2tabern\u00e1culo o en el lugar escogido por Dios. Cuando las tribus de Rub\u00e9n, Gad y la media tribu de Manas\u00e9s levantaron un monumento conmemorativo en forma de a. \u2020\u0153de grande apariencia\u2020\u009d casi estalla una guerra civil (Jos. 22). Se han encontrado muchos a. en Israel en excavaciones arqueol\u00f3gicas. En \u2020\u00a2Arad se descubri\u00f3 en un santuario israelita un a. con las mismas dimensiones de Exo 27:1, hecho con piedras sin tallar.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, ESCA TIPO CONS LEYE<\/p>\n<p>ver, OBRAS, SACRIFICIOS<\/p>\n<p>vet, Una estructura sobre la que se ofrec\u00ed\u00adan sacrificios a Dios; imitada por los paganos en honor de sus falsos dioses. El primer altar del que tenemos menci\u00f3n en las Escrituras es el construido por No\u00e9 al abandonar el Arca; sobre \u00e9l ofreci\u00f3 sacrificios de todo animal y ave puros (Gn. 8:20). Tambi\u00e9n Abraham, Isaac y Jacob erigieron altares al Se\u00f1or; \u00e9stos seguramente fueron construidos de piedra o tierra, pero es notable cu\u00e1n pocas veces leemos que ofrecieran sacrificios sobre ellos. En ocasiones se dice simplemente que erigieron un altar a Jehov\u00e1, y en otras ocasiones que erigieron un altar y que invocaron el nombre de Jehov\u00e1. Parece que los altares se erig\u00ed\u00adan como lugares para allegarse a Dios, siendo el sacrificio la base de ello. A Mois\u00e9s se le mand\u00f3 que en todos los lugares donde Dios hiciere estar la memoria de Su nombre le deber\u00ed\u00adan erigir un altar de madera, de tierra o de piedra, y ofrecer encima ovejas y bueyes como holocausto y ofrendas de paz; si los altares se hac\u00ed\u00adan de piedra, no deber\u00ed\u00adan ser de piedra labrada; si alzaban herramienta sobre \u00e9l, quedar\u00ed\u00ada contaminado (Ex. 20:25, 26). No debe hacer nada de obras humanas al acercarse a Dios; lamentablemente, este principio ha sido terriblemente violado por inmensas secciones de la cristiandad, en las que se ense\u00f1a que el hombre debe acercarse a Dios con buenas obras para ser aceptado por El (contrastar Tit. 3:4-7; Ef. 2:8-10). (Ver OBRAS) Se a\u00f1ade tambi\u00e9n: \u00abNo subir\u00e1s por gradas a mi altar, para que tu desnudez no se descubra junto a \u00e9l.\u00bb Se prohiben aqu\u00ed\u00ad las a\u00f1adiduras humanas, porque en las cosas divinas lo que surja del hombre mismo solamente manifiesta la condici\u00f3n absolutamente vergonzosa de todo lo que surge de la naturaleza ca\u00ed\u00adda (cp. Col. 2:20-30). Cuando se emprendi\u00f3 la obra del tabern\u00e1culo, Mois\u00e9s recibi\u00f3 precisas instrucciones y se le orden\u00f3 que lo hiciera todo como le hab\u00ed\u00ada sido mostrado en el monte. (a) ALTAR DE BRONCE El altar de bronce deb\u00ed\u00ada ser hecho de madera de acacia recubierta con bronce; deb\u00ed\u00ada tener 3 codos de altura y 5 codos de lado (Ex. 27:1-8). En el templo erigido por Salom\u00f3n este altar estaba hecho de bronce, y ten\u00ed\u00ada 10 codos de altura y 20 codos de lado (el mismo tama\u00f1o que el lugar sant\u00ed\u00adsimo (2 Cr. 4:1)). El altar del templo milenial est\u00e1 descrito en el libro de Ezequiel (Ez. 43:13-17). El altar de bronce recib\u00ed\u00ada tambi\u00e9n el nombre de \u00abaltar del holocausto\u00bb; en \u00e9l estaba el fuego encendido de continuo (Lv. 6:9), y era en \u00e9l que se consum\u00ed\u00adan las ofrendas, esto es, en la reja que estaba colocada en su medio. Ten\u00ed\u00ada un cuerno en cada esquina, sobre los que se pon\u00ed\u00ada sangre de la ofrenda por el pecado. All\u00ed\u00ad se acog\u00ed\u00adan a refugiarse los que buscaban protecci\u00f3n, aferr\u00e1ndose a los cuernos del altar (1 R. 1:50, 51; cp. Ex. 21:14). El altar de bronce estaba situado de manera que era lo primero que se hallaba al entrar en el patio, y se\u00f1alaba que el \u00fanico camino de entrada ante Jehov\u00e1 era mediante el sacrificio. Ten\u00ed\u00ada que haber muerte antes que el hombre ca\u00ed\u00addo pudiera tener acceso a la morada de Dios. En el NT se expresa el principio de que comer de un sacrificio es una manifestaci\u00f3n de comuni\u00f3n con el altar donde se efect\u00faa el sacrificio. As\u00ed\u00ad, no se puede beber de la copa del Se\u00f1or y de la copa de los demonios, ni participar de la mesa del Se\u00f1or y de la mesa de los demonios (1 Co. 10:18-21). A los creyentes hebreos se les dijo: \u00abTenemos un altar del cual no tienen derecho a comer los que sirven al tabern\u00e1culo\u00bb (He. 13:10). Ello se refiere a la ofrenda por el pecado, cuya sangre era llevada al lugar sant\u00ed\u00adsimo, y cuya carne no era comida, sino quemada fuera del campamento. Jes\u00fas sufri\u00f3 fuera de la puerta, y por ello, para estar en Su compa\u00f1\u00ed\u00ada, se instru\u00ed\u00ada a los creyentes a que abandonaran el campamento; esto es, a que abandonaran el juda\u00ed\u00adsmo. Como servidores del tabern\u00e1culo que eran todav\u00ed\u00ada, no ten\u00ed\u00adan derecho al altar cristiano. En Apocalipsis tenemos un altar de oro en el cielo, y mucho incienso asciende con las oraciones de los santos; pero el fuego del altar de bronce es arrojado sobre la tierra, y es seguido de juicios (Ap. 8:3-5; cp. tambi\u00e9n Ap. 9:13). Y Juan oy\u00f3 decir al altar (as\u00ed\u00ad es como se deber\u00ed\u00ada traducir este pasaje): \u00abCiertamente, Se\u00f1or Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos\u00bb (Ap. 16:7). Se trata aqu\u00ed\u00ad indudablemente del altar de bronce (cp. Ap. 6:9; Is. 6:6). (b) ALTAR DE INCIENSO El altar del incienso estaba hecho de madera de acacia, recubierto de oro puro (Ex. 30:1-5; 37:25-28). Ten\u00ed\u00ada 1 codo de lado y 2 codos de alto. En el templo de Salom\u00f3n, este altar era de madera de cedro, recubierta de oro, pero no se dan sus dimensiones. En el futuro templo milenial descrito por Ezequiel el altar del incienso tiene 2 codos de lado y 3 codos de alto (Ez. 41:22). El altar del incienso recibe tambi\u00e9n el nombre de \u00abaltar de oro\u00bb. Estaba situado en el lugar santo, junto con el candelabro de oro y la mesa de los panes de la proposici\u00f3n. Sobre este altar se deb\u00ed\u00ada quemar santo incienso ma\u00f1ana y tarde, tipo del Se\u00f1or Jes\u00fas como perpetuo sabor agradable a Dios. Fue al lado de este altar que el \u00e1ngel se le apareci\u00f3 a Zacar\u00ed\u00adas para anunciarle la concepci\u00f3n y el nacimiento de Juan el Bautista (Lc. 1:11). (Ver SACRIFICIOS) (c) ALTAR AL DIOS NO CONOCIDO El altar al Dios no conocido era una inscripci\u00f3n en un altar en Atenas. Sea cual fuere el origen de esta inscripci\u00f3n, le dio al ap\u00f3stol Pablo una admirable tesis para su discurso a los id\u00f3latras atenienses. Este era precisamente el Dios que \u00e9l hab\u00ed\u00ada venido a revelarles (Hch. 17:23).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[471]<\/p>\n<p>    Mesa, o \u00absoporte alto\u00bb, destinada en todas las religiones para los sacrificios espec\u00ed\u00adficos del culto. Literalmente significa lugar alto, por la misi\u00f3n cultual que tiene esta mesa singular y consagrada.<\/p>\n<p>    En el Antiguo Testamento se cita por primera vez un altar en la historia de No\u00e9 (Gn. 8.20), al ofrecer un sacrificio de alianza al final del diluvio .<\/p>\n<p>    Despu\u00e9s se hace frecuente la referencia al altar elevado a Yaweh y tambi\u00e9n a los diversos dioses del entorno con los que tiene que competir el yawe\u00ed\u00adsmo, en multitud de ocasiones, desde la \u00e9poca patriarcal (Gen 12.6) hasta la consagraci\u00f3n del Templo de Salom\u00f3n y de todos sus enseres. (1. Rey. 8. 1-21), sobre todo de la Sala o sancta sactorum ante la que se ofrendaban los holocaustos, los sacrificios y las ofrendas<br \/>\n    Algunos textos b\u00ed\u00adblicos merecen una consideraci\u00f3n catequ\u00ed\u00adstica especial: la ofrenda del pacto de Josu\u00e9 (Jos. 24. 25-29); la ofrenda sacr\u00ed\u00adlega de Sa\u00fal (1 Sam. 12 9-12); la ofrenda de Salom\u00f3n (1 Rey. 6.13); la ofrenda de El\u00ed\u00adas en el Carmelo, (1 Rey. 18. 17-37).<\/p>\n<p>    En el Nuevo Testamento el altar se asocia al monte Calvario, en donde Cristo ofreci\u00f3 su \u00fanico y supremo sacrificio al Padre santo. Ser\u00e1 la Ep\u00ed\u00adstola a los Hebreos el texto que mejor recoja lo que ha supuesto para la fe la sustituci\u00f3n del altar del Templo por el altar del Calvario<br \/>\n    Y, desde entonces, ese ser\u00e1 el altar santo y \u00fanico, que se har\u00e1 presente a lo largo de la historia, renovado en todos los templos del mundo sobre la mesa sobre la que se celebra la Eucarist\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>   La doble idea de altar: ara para el sacrificio, mesa para el banquete, se presentar\u00e1 siempre en la catequesis.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. culto, Eucarist\u00ed\u00ada, liturgia)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>El altar es, en todas las religiones, el lugar del sacrificio ofrecido a la divinidad. Es, por tanto, centro del culto. Era generalmente una plancha de piedra con cuatro cuernos, uno en cada esquina, que gozaban de una santidad especial y del privilegio de protecci\u00f3n sagrada (Ex 27,2; 29,12; 1 Re 1,50). En el A. T., Dios se hac\u00ed\u00ada presente en el altar (Ex 24,6). En el N. T., Jes\u00fas es, a la vez, sacerdote que ofrece, v\u00ed\u00adctima ofrecida y altar de ofrecimiento (Jn 17,19). Su cuerpo es el nuevo templo, en el que s\u00f3lo hay un altar, que es El mismo (Jn 2,21). El altar es santo en raz\u00f3n de lo que significa. Por eso, jurar por el altar es lo mismo que jurar por lo que hay en \u00e9l (Mt 23,19). Nadie debe acercarse al altar con el coraz\u00f3n airado; la participaci\u00f3n en el sacrificio -en la Eucarist\u00ed\u00ada- tiene que hacerse en perfecta armon\u00ed\u00ada con el pr\u00f3jimo, en caridad fraterna (Mt 5,23ss). Vale m\u00e1s reconciliarse con el hermano que acercarse al altar a ofrecer el sacrificio o a participar en \u00e9l. > culto; templo; sacrificio.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(-> templo, sacrificio). Lugar sagrado donde se realizan los sacrificios. Hay en la historia antigua de Israel diversos altares, vinculados a los diversos santuarios en los que se veneraba a Yahv\u00e9, Dios de la alianza. Se dice que el primero en edificar un altar fue No\u00e9 y despu\u00e9s Abrah\u00e1n (cf. Gn 8,20; 12,7). Los altares israelitas antiguos pod\u00ed\u00adan ser de tierra, para evitar que llevaran talladas figuras de dioses. En caso de que fueran de piedra no deb\u00ed\u00adan tallarse, sino hacerse de piedras naturales, labradas a cincel (cf. Ex 20,24-25). Tambi\u00e9n pod\u00ed\u00adan ser de madera, con el fin de que pudieran transportarse (cf. Ex 27,1; 38,1). Finalmente, encontramos altares de oro, donde se quemaba el incienso. En el principio hab\u00ed\u00ada en Israel muchos templos y altares. Pero con la unificaci\u00f3n del culto decretada por Jos\u00ed\u00adas (639-609 a.C.) e impuesta tras el exilio, con el nuevo templo (515 a.C.), Jerusal\u00e9n se convirti\u00f3 en el \u00fanico templo oficial del judaismo y el altar de su templo en el \u00fanico altar de Dios. Sobre esa base se entiende su etiolog\u00ed\u00ada e importancia.<\/p>\n<p>(1) Un altar para el templo de Jerusal\u00e9n. La era de Arauna. El altar del templo de Jerusal\u00e9n ha terminado siendo para los jud\u00ed\u00ados de la comunidad del templo el \u00fanico lugar donde pod\u00ed\u00adan ofrecerse sacrificios a Dios y as\u00ed\u00ad constitu\u00ed\u00ada, con el propiciatorio* del Santo de los Santos, el centro de la geograf\u00ed\u00ada sacral israelita. El sentido y origen de ese altar qued\u00f3 fijado en un texto etiol\u00f3gico donde se vincula el motivo de la peste y la era de un jebuseo llamado Arauna: \u00abEl \u00e1ngel de Yahv\u00e9 estaba junto a la era de Arauna, el jebuseo. Cuando David vio al \u00e1ngel que castigaba al pueblo, dijo a Yahv\u00e9: \u00abYo pequ\u00e9, yo hice lo malo. \u00bfQu\u00e9 hicieron estas ovejas? Te ruego que tu mano se vuelva contra m\u00ed\u00ad y contra la casa de mi padre\u2020\u009d. Vino Gad adonde estaba David aquel d\u00ed\u00ada, y le dijo: Sube y levanta un altar a Yahv\u00e9 en la era de Arauna, el jebuseo\u00bb (2 Sm 24,16-18). El \u00e1ngel de la peste se ha detenido ante la era de Arauna y ha cesado su trilla de muerte. Dios revela as\u00ed\u00ad, en la vieja ciudad jebusea, sobre la roca del trigo, su misericordia salvadora. Eso significa que la vida del mundo recobra su sentido y, a pesar de los pecados del reino (censo de David), hay un lugar donde los hombres pueden recordar y celebrar la gracia del perd\u00f3n: la era o roca de Arauna, el jebuseo, convertida en altar para implorar la gracia de Dios y celebrar sus sacrificios. Las eras formaban, y han seguido formando, un lugar de reuni\u00f3n, a las afueras de la ciudad. Las eras de Jerusal\u00e9n estaban sobre la roca, piedra dura donde se limpia el grano, lugar donde se celebra la fiesta de la Cosecha con sus sacrificios. Este dato ha suscitado muchas suposiciones. Puede pensarse que todo el texto es una leyenda cultual jebusita, cananea, aceptada en un momento posterior por los israelitas. Otros a\u00f1aden que Arauna era el rey\/ sacerdote de la religi\u00f3n pagana, antes de la conquista de la ciudad por David, que integr\u00f3 su culto en el culto jud\u00ed\u00ado&#8230;<\/p>\n<p>(2) Un altar en la era. El Dios del trigo. Sea cual fuere la realidad hist\u00f3rica de Arauna, el hecho es que la tradici\u00f3n del templo de Jerusal\u00e9n conserva en su mismo relato fundante la memoria de un pagano (jebuseo) en cuya era detuvo Dios la ira, que se expresaba en la peste. La misma organizaci\u00f3n estatal del pueblo (expresada en el censo de David) ha suscitado la ira de Dios; por eso es necesario un nuevo tipo de revelaci\u00f3n de su misericordia, para impedir que la ira se extienda y que la peste destruya a los hombres. Precisamente en el momento de m\u00e1xima concentraci\u00f3n de poder (en el momento en que David quer\u00ed\u00ada construir un estado fuerte, que se fundara en el n\u00famero y eficiencia de los soldados) tiene que elevarse el altar (y despu\u00e9s el templo), como recuerdo del Dios que detiene su ira dejando que el pueblo perviva. Como respuesta a esa gracia se eleva el altar, se ofrecen sacrificios, se construye un templo y se puede orar pidiendo a Dios perd\u00f3n por los pecados en la antigua era de Arauna, el rey o sacerdote jebuseo. Esta es, en la Biblia israelita, la \u00faltima de las grandes teofan\u00ed\u00adas. Jud\u00ed\u00ados, cristianos y musulmanes conservamos el recuerdo de aquel templo, unos para llorar su destrucci\u00f3n (jud\u00ed\u00ados), otros para descubrir que su verdad ha culminado en el Mes\u00ed\u00adas (cristianos) o en el \u00faltimo profeta isl\u00e1mico (musulmanes).<\/p>\n<p>(3) Altar de bronce. Con la unificaci\u00f3n del culto, el altar central de Jerusal\u00e9n vino a convertirse en s\u00ed\u00admbolo de identificaci\u00f3n nacional. Era el gran altar de los holocaustos*, colocado delante del santuario. Se llamaba altar de bronce, por el material de su construcci\u00f3n. Ten\u00ed\u00ada evidentemente una gran oquedad para el fuego y por encima una parrilla o enrejado de bronce sobre el cual se colocaban las carnes de las v\u00ed\u00adctimas que deb\u00ed\u00adan quemarse (cf. Ex 38,1-7; 39,39; 2 Re 16,14-15). Este fue, de alguna forma, el s\u00ed\u00admbolo supremo de la sacralidad israelita, el lugar del fuego sagrado, donde se queman las v\u00ed\u00adctimas. En este contexto se entiende que para Daniel el hecho de que los reyes sirios y\/o los sacerdotes helenizados de Jerusal\u00e9n quisieran poner sobre el altar de Yahv\u00e9 un segundo altar, donde se pudiera sacrificar a Zeus u otros dioses, constituyera la abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n (cf. Dn 9,27; 11,31; 12,11). Simb\u00f3licamente, este altar jud\u00ed\u00ado del templo es el centro de una sacralidad que se expresa a trav\u00e9s de la violencia (sacrificio) y\/o de la comuni\u00f3n (comida de las ofrendas).<\/p>\n<p>(4) El altar del Apocalipsis. Con la ca\u00ed\u00adda del templo de Jerusal\u00e9n (70 d.C.) ces\u00f3 el culto del templo, y el gran altar, por el que los macabeos hab\u00ed\u00adan combatido, dej\u00f3 de existir. De esa forma, las alusiones a la profanaci\u00f3n del altar que hallamos en el Nuevo Testamento (Mc 13,14 par), que pueden referirse a la pretensi\u00f3n de Cal\u00ed\u00adgula, que quiso poner su estatua en el mismo centro el templo de Jerusal\u00e9n, el a\u00f1o 41 d.C., cambiaron de sentido. Para los cristianos ya no existe en el mundo ning\u00fan altar, porque no existe para ellos templo externo alguno. Su templo es Cristo y la comunidad de los cristianos. Su altar es la propia vida de los creyentes, ofrecida y desplegada al servicio del reino de Dios. Pero el simbolismo del altar ha continuado, como supone el Apocalipsis cuando dice que los m\u00e1rtires y los degollados se encuentran bajo el altar de Dios, pidiendo venganza (Ap 6,9). Desde el mismo altar (que debe estar en el cielo) se elevan como incienso cultual, por medio del \u00e1ngel, las oraciones de los santos (Ap 8,35). Por eso es normal que el altar se concibiera como signo de esos mismos santos y como lugar donde Dios habita (cf. 11,1-2). En este contexto simb\u00f3lico se dice que ese altar toma la palabra y habla, dirigiendo y valorando el proceso final de la historia (Ap 9,13-14; 16,7). Han cesado los sacrificios animales. Queda el altar como expresi\u00f3n de fidelidad de los creyentes y de cumplimiento de la historia de la salvaci\u00f3n, como sabe tambi\u00e9n Heb 13,10. Queda el recuerdo del altar que hubo en Jerusal\u00e9n, queda la roca de Arauna, bajo la mezquita musulmana de la Roca, en la explanada del templo. Pero la verdadera roca, templo y altar de Dios, son ya los creyentes.<\/p>\n<p>Cf. R. DE VAUX, Instituciones del Antiguo Testamento, Herder, Barcelona 1985, SISSIS; K. GALLING, Der Altar in den Kidturen des Alten Orients, Curtius, Berl\u00ed\u00adn 1925.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>B\u00e1sicamente, una estructura o lugar elevado sobre el que se ofrec\u00ed\u00adan sacrificios o se quemaba incienso como parte de la adoraci\u00f3n al Dios verdadero o a otra deidad. La palabra hebrea miz\u00c2\u00b7b\u00e9\u00c2\u00b7aj (altar) proviene de la ra\u00ed\u00adz verbal za\u00c2\u00b7v\u00e1j (degollar, sacrificar), por lo que alude fundamentalmente al lugar donde se deg\u00fcella o sacrifica. (G\u00e9 8:20; Dt 12:21; 16:2.) Algo parecido ocurre con la palabra griega thy\u00c2\u00b7si\u00c2\u00b7a\u00c2\u00b7ste\u00c2\u00b7ri\u00c2\u00b7on (altar), derivada de la ra\u00ed\u00adz verbal th\u00fd\u00c2\u00b7o, cuyo significado tambi\u00e9n es \u2020\u0153degollar; sacrificar\u2020\u009d. (Mt 22:4; Mr 14:12.) El t\u00e9rmino griego bo\u00c2\u00b7m\u00f3s se emplea con referencia al altar de una deidad falsa. (Hch 17:23.)<br \/>\nLa primera menci\u00f3n de un altar en el texto b\u00ed\u00adblico aparece despu\u00e9s del Diluvio, cuando \u2020\u0153No\u00e9 empez\u00f3 a edificar un altar a Jehov\u00e1\u2020\u009d e hizo ofrendas quemadas sobre \u00e9l. (G\u00e9 8:20.) Las \u00fanicas ofrendas mencionadas con anterioridad al Diluvio fueron las de Ca\u00ed\u00adn y Abel, y aunque es de suponer que las hiciesen sobre un altar, no se dice nada al respecto. (G\u00e9 4:3, 4.)<br \/>\nAbr\u00e1n edific\u00f3 un altar en Siquem (G\u00e9 12:7), tambi\u00e9n en alg\u00fan lugar entre Betel y Hai (G\u00e9 12:8; 13:3), luego en Hebr\u00f3n (G\u00e9 13:18) y, seguramente, sobre el monte Moria, donde Dios le dio un carnero en sustituci\u00f3n de Isaac. (G\u00e9 22:9-13.) Aunque solo en este \u00faltimo caso se especifica que Abr\u00e1n ofreci\u00f3 un sacrificio en el altar, el significado de la palabra hebrea empleada indica que en cada uno de los otros casos debi\u00f3 presentarse una ofrenda. Tiempo despu\u00e9s, Isaac edific\u00f3 un altar en Beer-seba (G\u00e9 26:23, 25), y Jacob construy\u00f3 altares en Siquem y Betel. (G\u00e9 33:18, 20; 35:1, 3, 7.) Estos altares que hicieron los patriarcas probablemente fueron como los que m\u00e1s tarde Dios mencion\u00f3 en el pacto de la Ley, o bien un mont\u00ed\u00adculo de tierra o una plataforma de piedras sin labrar. (Ex 20:24, 25.)<br \/>\nDespu\u00e9s de la victoria sobre los amalequitas, Mois\u00e9s edific\u00f3 un altar al que puso por nombre \u2020\u0153Jehov\u00e1-nis\u00ed\u00ad\u2020\u009d (Jehov\u00e1 Es Mi Poste-Se\u00f1al). (Ex 17:15, 16.) Luego, cuando se instituy\u00f3 el pacto de la Ley, edific\u00f3 un altar al pie del monte Sina\u00ed\u00ad, sobre el que se ofrecieron sacrificios. La sangre de estos se roci\u00f3 sobre el altar, el libro y el pueblo, con lo que se valid\u00f3 y puso en vigor el pacto. (Ex 24:4-8; Heb 9:17-20.)<\/p>\n<p>Altares del tabern\u00e1culo. De acuerdo con el dise\u00f1o divino, se construyeron para el tabern\u00e1culo dos altares: el altar de la ofrenda quemada (tambi\u00e9n llamado \u2020\u0153altar de cobre\u2020\u009d [Ex 39:39]) y el altar del incienso. El primero, que ten\u00ed\u00ada forma de un caj\u00f3n hueco, estaba hecho de madera de acacia, y al parecer carec\u00ed\u00ada de tapa y de fondo. Med\u00ed\u00ada 2,2 m. de lado y 1,3 m. de alto, y de las cuatro esquinas superiores sal\u00ed\u00adan \u2020\u0153cuernos\u2020\u009d. Estaba revestido de cobre en su totalidad. Asimismo, ten\u00ed\u00ada un enrejado o rejilla de cobre debajo del canto del altar, \u2020\u0153por dentro\u2020\u009d y \u2020\u0153hacia el centro\u2020\u009d. En sus cuatro extremidades, \u2020\u0153cerca del enrejado\u2020\u009d, hab\u00ed\u00ada cuatro anillos, y parece que por ellos se pasaban los dos varales de madera de acacia revestidos de cobre que se usaban para transportar el altar. De esta descripci\u00f3n se desprende que quiz\u00e1s se hab\u00ed\u00ada hecho una ranura en dos de los lados del altar para poder insertar una rejilla plana, y que los anillos sobresal\u00ed\u00adan por ambos lados. No obstante, las opiniones de los eruditos en la materia var\u00ed\u00adan de forma considerable. Muchos creen que hab\u00ed\u00ada dos juegos de anillos y que los del segundo juego, por los que se insertaban los varales para transportar el altar, estaban adosados directamente a su parte exterior. Algunos de los utensilios de cobre del altar eran los recipientes y las palas para la ceniza, los tazones para recoger la sangre de los animales, los tenedores para manipular la carne y los braserillos. (Ex 27:1-8; 38:1-7, 30; N\u00fa 4:14.)<br \/>\nEste altar de cobre para las ofrendas quemadas estaba colocado delante de la entrada del tabern\u00e1culo. (Ex 40:6, 29.) Aunque ten\u00ed\u00ada poca altura, es posible que, con el fin de facilitar la manipulaci\u00f3n de los sacrificios colocados en su interior, se levantara un poco el suelo a su alrededor o tuviera una rampa. (Comp\u00e1rese con Le 9:22, donde se dice que Aar\u00f3n \u2020\u0153baj\u00f3\u2020\u009d de hacer las ofrendas.) Puesto que el animal era sacrificado \u2020\u0153al lado del altar que da al norte\u2020\u009d (Le 1:11), el \u2020\u0153lugar para las cenizas grasosas\u2020\u009d que se retiraban del altar estaba al E. (Le 1:16) y la palangana de cobre \u2020\u0153para el lavado\u2020\u009d se encontraba al O. (Ex 30:18), el \u00fanico lado libre donde pod\u00ed\u00ada haber estado dicha rampa era el S.<\/p>\n<p>Altar del incienso. El altar del incienso (tambi\u00e9n llamado \u2020\u0153altar de oro\u2020\u009d [Ex 39:38]) estaba igualmente hecho de madera de acacia, pero \u2020\u0153su superficie superior y sus lados\u2020\u009d estaban revestidos de oro. Alrededor de la parte superior hab\u00ed\u00ada un borde de oro. El altar med\u00ed\u00ada 44,5 cm. de lado y 89 cm. de alto, y tambi\u00e9n ten\u00ed\u00ada \u2020\u0153cuernos\u2020\u009d que sal\u00ed\u00adan de las cuatro esquinas superiores. Debajo del borde de oro, y en dos costados opuestos, hab\u00ed\u00ada dos anillos de oro para insertar los varales de madera de acacia recubiertos de oro que se usaban para transportar el altar. (Ex 30:1-5; 37:25-28.) En este altar se quemaba un incienso especial dos veces al d\u00ed\u00ada, por la ma\u00f1ana y al atardecer. (Ex 30:7-9, 34-38.) En otras partes se menciona el uso de un incensario o un braserillo para quemar incienso, que tambi\u00e9n se empleaba en conexi\u00f3n con el altar del incienso. (Le 16:12, 13; Heb 9:4; Rev 8:5; comp\u00e1rese con 2Cr 26:16, 19.) El altar del incienso estaba colocado dentro del tabern\u00e1culo, justo delante de la cortina del Sant\u00ed\u00adsimo, por lo que se dice que estaba \u2020\u0153delante del arca del testimonio\u2020\u009d. (Ex 30:1, 6; 40:5, 26, 27.)<\/p>\n<p>La santificaci\u00f3n y el uso de los altares del tabern\u00e1culo. Al tiempo de la ceremonia de instalaci\u00f3n del tabern\u00e1culo, ambos altares fueron ungidos y santificados. (Ex 40:9, 10.) En aquella ocasi\u00f3n, al igual que en otras posteriores en las que se presentaron ciertas ofrendas por el pecado, la sangre del animal sacrificado se puso sobre los cuernos del altar de ofrendas quemadas y el resto se derram\u00f3 sobre la base. (Ex 29:12; Le 8:15; 9:8, 9.) Hacia la conclusi\u00f3n de la ceremonia de instalaci\u00f3n, una porci\u00f3n del aceite de la unci\u00f3n y de la sangre que estaba sobre el altar se salpic\u00f3 sobre Aar\u00f3n y sus hijos, as\u00ed\u00ad como sobre sus prendas de vestir, con el objeto de santificarlos. (Le 8:30.) En total, se necesitaron siete d\u00ed\u00adas para la santificaci\u00f3n del altar de las ofrendas quemadas. (Ex 29:37.) En el caso de otras ofrendas quemadas, sacrificios de comuni\u00f3n y ofrendas por la culpa, la sangre se rociaba sobre el altar, mientras que si el sacrificio era de aves, la sangre se salpicaba o se derramaba al lado del altar. (Le 1:5-17; 3:2-5; 5:7-9; 7:2.) Las ofrendas de grano se hac\u00ed\u00adan humear sobre el altar como \u2020\u0153olor conducente a descanso\u2020\u009d a Jehov\u00e1. (Le 2:2-12.) El sumo sacerdote y sus hijos com\u00ed\u00adan la parte sobrante de la ofrenda de grano junto al altar. (Le 10:12.) Todos los a\u00f1os, en el D\u00ed\u00ada de Expiaci\u00f3n, el sumo sacerdote limpiaba y santificaba el altar, poniendo sobre los cuernos un poco de la sangre de los animales sacrificados y roci\u00e1ndola siete veces sobre el altar. (Le 16:18, 19.)<br \/>\nDe todos los animales sacrificados se apartaban porciones con el fin de hacerlas humear sobre el altar, por lo que siempre se manten\u00ed\u00ada ardiendo en el altar un fuego que nunca deb\u00ed\u00ada apagarse. (Le 6:9-13.) De este fuego se apartaba una llama para quemar el incienso. (N\u00fa 16:46.) Solo Aar\u00f3n y aquellos de sus descendientes que no tuviesen defecto f\u00ed\u00adsico alguno estaban autorizados a rendir servicio en el altar. (Le 21:21-23.) El resto de los levitas solo serv\u00ed\u00adan en calidad de ayudantes. Cualquier otro hombre que sin ser descendiente de Aar\u00f3n se acercase al altar ten\u00ed\u00ada que ser muerto. (N\u00fa 16:40; 18:1-7.) Se destruy\u00f3 a Cor\u00e9 y su asamblea porque no reconocieron esta designaci\u00f3n divina, y los braserillos de cobre que hab\u00ed\u00adan llevado consigo fueron batidos en finas l\u00e1minas, que se usaron para revestir el altar en se\u00f1al de que no deber\u00ed\u00ada acercarse nadie que no fuese de la descendencia de Aar\u00f3n. (N\u00fa 16:1-11, 16-18, 36-40.)<br \/>\nUna vez al a\u00f1o tambi\u00e9n se hac\u00ed\u00ada expiaci\u00f3n por el altar de oro para el incienso poniendo sangre sobre los cuernos de este. Otra ocasi\u00f3n en la que se repet\u00ed\u00ada esta misma ceremonia era cuando se presentaban ofrendas por el pecado de alg\u00fan sacerdote. (Ex 30:10; Le 4:7.)<br \/>\nCuando los hijos de Qohat transportaban el altar de incienso y el altar de las ofrendas quemadas, los cubr\u00ed\u00adan, el primero, con una tela azul y pieles de foca, y el segundo, con una tela de lana te\u00f1ida de p\u00farpura rojiza y, tambi\u00e9n, pieles de foca. (N\u00fa 4:11-14; v\u00e9ase TABERN\u00ed\u0081CULO.)<\/p>\n<p>Altares del templo. Antes de la dedicaci\u00f3n del templo de Salom\u00f3n, el altar de cobre que se hizo en el desierto sirvi\u00f3 para los sacrificios que Israel ofrec\u00ed\u00ada en el lugar alto de Gaba\u00f3n. (1Re 3:4; 1Cr 16:39, 40; 21:29, 30; 2Cr 1:3-6.) El altar de cobre que despu\u00e9s se hizo para el templo cubr\u00ed\u00ada una superficie diecis\u00e9is veces mayor que el anterior, y med\u00ed\u00ada unos 9 m. de lado y unos 4,5 m. de alto. (2Cr 4:1.) En vista de su altura, era imprescindible que tuviera una v\u00ed\u00ada de acceso. La ley de Dios prohib\u00ed\u00ada el uso de escalones para el altar, con el fin de evitar descubrir la desnudez de los sacerdotes. (Ex 20:26.) Hay quien cree que los calzoncillos de lino que usaban Aar\u00f3n y sus hijos serv\u00ed\u00adan para obviar este mandamiento y as\u00ed\u00ad hacer permisibles los escalones. (Ex 28:42, 43.) Sin embargo, parece probable que usaran una rampa para acercarse a la parte superior del altar de la ofrenda quemada. Josefo (La Guerra de los Jud\u00ed\u00ados, libro V, cap. V, sec. 6) indica que en el altar del templo que Herodes construy\u00f3 tiempo despu\u00e9s se utiliz\u00f3 una rampa. Si la situaci\u00f3n del altar del templo de Salom\u00f3n sigui\u00f3 el modelo del altar del tabern\u00e1culo, la rampa probablemente estaba en el lado S. del altar. De este modo el \u2020\u0153mar fundido\u2020\u009d, donde los sacerdotes se lavaban, quedaba cerca, pues tambi\u00e9n estaba en el lado S. (2Cr 4:2-5, 9, 10.) Es probable que la configuraci\u00f3n del altar construido para el templo siguiera el modelo del altar del tabern\u00e1culo, y no se da una descripci\u00f3n detallada de \u00e9l.<br \/>\nFue ubicado donde David hab\u00ed\u00ada edificado con anterioridad su altar temporal en el monte Moria (2Sa 24:21, 25; 1Cr 21:26; 2Cr 8:12; 15:8), que, seg\u00fan la tradici\u00f3n, era el lugar donde Abrah\u00e1n se hab\u00ed\u00ada dispuesto a sacrificar a Isaac. (G\u00e9 22:2.) La sangre de los animales sacrificados se derramaba en la base del altar, y cabe la posibilidad de que existiera cierto tipo de conducto para conducir la sangre fuera del recinto del templo. Seg\u00fan se informa, el templo de Herodes tuvo un conducto as\u00ed\u00ad, conectado con el cuerno del altar que daba al SO.; en la roca del recinto del templo donde se supone que se alzaba el altar, se ha hallado una abertura que lleva a un canal subterr\u00e1neo que desemboca en el valle de Cedr\u00f3n.<br \/>\nEl altar del incienso para el templo estaba hecho de madera de cedro, lo \u00fanico que, seg\u00fan parece, lo diferenciaba del que hab\u00ed\u00ada en el tabern\u00e1culo, ya que tambi\u00e9n estaba revestido de oro. (1Re 6:20, 22; 7:48; 1Cr 28:18; 2Cr 4:19.)<br \/>\nCuando se dedic\u00f3 el templo, Salom\u00f3n pronunci\u00f3 su oraci\u00f3n delante del altar de las ofrendas quemadas. Una vez terminada, baj\u00f3 fuego del cielo y consumi\u00f3 los sacrificios que hab\u00ed\u00ada sobre el altar. (2Cr 6:12, 13; 7:1-3.) A pesar de que este altar de cobre ten\u00ed\u00ada una superficie aproximada de setenta y nueve metros cuadrados, result\u00f3 demasiado peque\u00f1o para la gran cantidad de sacrificios que se ofrecieron, por lo que fue necesario santificar el centro del patio y as\u00ed\u00ad disponer de m\u00e1s lugar para el sacrificio. (1Re 8:62-64.)<br \/>\nDurante la parte final del reinado de Salom\u00f3n y los reinados de Rehoboam y Abiyam, el altar de las ofrendas quemadas cay\u00f3 en el abandono, de manera que cuando el rey As\u00e1 comenz\u00f3 su reinado, hizo que fuese renovado. (2Cr 15:8.) Alg\u00fan tiempo despu\u00e9s, el rey Uz\u00ed\u00adas fue herido de lepra por intentar quemar incienso sobre el altar de oro para incienso. (2Cr 26:16-19.) Respecto al altar de cobre para las ofrendas quemadas, el rey Acaz hizo que se le desplazase a un lado para poner en su lugar un altar pagano. (2Re 16:14.) Sin embargo, su hijo Ezequ\u00ed\u00adas hizo limpiar el altar de cobre y sus utensilios, los santific\u00f3 y reanud\u00f3 su servicio. (2Cr 29:18-24, 27; v\u00e9ase TEMPLO.)<\/p>\n<p>Altares despu\u00e9s del exilio. Al regresar a Jerusal\u00e9n del exilio, lo primero que se construy\u00f3, bajo la direcci\u00f3n de Zorobabel y el sumo sacerdote Jes\u00faa, fue el altar para las ofrendas quemadas. (Esd 3:2-6.) Con el tiempo tambi\u00e9n se hizo un nuevo altar del incienso.<br \/>\nEl rey sirio Ant\u00ed\u00adoco Ep\u00ed\u00adfanes se llev\u00f3 el altar de oro del incienso, y dos a\u00f1os m\u00e1s tarde (168 a. E.C.) construy\u00f3 un altar encima del gran altar de Jehov\u00e1 y en \u00e9l ofreci\u00f3 un sacrificio a Zeus. (1 Macabeos 1:20-64.) Despu\u00e9s de esto, Judas Macabeo construy\u00f3 un nuevo altar de piedras sin labrar y coloc\u00f3 de nuevo el altar del incienso. (1 Macabeos 4:44-49.)<br \/>\nEl altar de las ofrendas quemadas del templo de Herodes se hizo de piedras sin labrar, y, seg\u00fan Josefo (La Guerra de los Jud\u00ed\u00ados, libro V, cap. V, sec. 6), ten\u00ed\u00ada 50 codos de lado y 15 codos de alto, aunque la Misn\u00e1 jud\u00ed\u00ada (Middot 3:1) le atribuye dimensiones menores. Fue a este altar al que Jes\u00fas se refiri\u00f3 en su d\u00ed\u00ada. (Mt 5:23, 24; 23:18-20.) No se da una descripci\u00f3n del altar del incienso de dicho templo, aunque se le menciona en Lucas 1:11 con relaci\u00f3n a Zacar\u00ed\u00adas, el padre de Juan, cuando un \u00e1ngel se le apareci\u00f3, de pie, al lado derecho del altar.<\/p>\n<p>El altar del templo de Ezequiel. En el templo que Ezequiel vio en visi\u00f3n, el altar para las ofrendas quemadas tambi\u00e9n estaba situado delante del templo (Eze 40:47), pero ten\u00ed\u00ada un dise\u00f1o diferente al de los anteriores altares. Consist\u00ed\u00ada en varias secciones que se adentraban sucesivamente dejando salientes escalonados. Sus dimensiones est\u00e1n dadas en funci\u00f3n del codo largo (51,8 cm.). La base del altar era de un codo de espesor, y como borde alrededor de la parte superior ten\u00ed\u00ada un \u2020\u0153labio\u2020\u009d de un palmo (unos 26 cm.) que formaba una especie de ranura o canal\u00f3n, quiz\u00e1s para recibir la sangre derramada. (Eze 43:13, 14.) Descansando sobre la misma base, pero un codo m\u00e1s adentro del borde exterior, hab\u00ed\u00ada otra secci\u00f3n que med\u00ed\u00ada dos codos de alto (unos 104 cm.). Una tercera secci\u00f3n, tambi\u00e9n adentrada un codo y de cuatro codos de alto (unos 208 cm.), ten\u00ed\u00ada asimismo un borde que la rodeaba, en este caso de medio codo (unos 26 cm.), formando quiz\u00e1s un segundo canal o un saliente protector. Finalmente, el hogar del altar, que tambi\u00e9n estaba adentrado un codo en comparaci\u00f3n con la secci\u00f3n que le preced\u00ed\u00ada, todav\u00ed\u00ada sub\u00ed\u00ada otros cuatro codos, y de \u00e9l sal\u00ed\u00adan cuatro \u2020\u0153cuernos\u2020\u009d. Hab\u00ed\u00ada escalones que daban al E., para facilitar el acceso al hogar del altar. (Eze 43:14-17.) Al igual que ocurri\u00f3 con el altar construido en el desierto, para este tambi\u00e9n se deb\u00ed\u00ada observar un per\u00ed\u00adodo de siete d\u00ed\u00adas de expiaci\u00f3n e instalaci\u00f3n. (Eze 43:19-26.) En el primer d\u00ed\u00ada de Nis\u00e1n se deb\u00ed\u00ada efectuar la expiaci\u00f3n anual por el altar y el resto del santuario. (Eze 45:18, 19.) El r\u00ed\u00ado de aguas curativas que vio Ezequiel flu\u00ed\u00ada desde el templo hacia el E. y pasaba por el lado S. del altar. (Eze 47:1.)<br \/>\nEn la visi\u00f3n no se hace una alusi\u00f3n espec\u00ed\u00adfica al altar del incienso. Sin embargo, la descripci\u00f3n del \u2020\u0153altar de madera\u2020\u009d que se halla en Ezequiel 41:22 y en especial la referencia al mismo como la \u2020\u0153mesa que est\u00e1 delante de Jehov\u00e1\u2020\u009d, indica que este corresponde al altar del incienso m\u00e1s bien que a la mesa del pan de la proposici\u00f3n. (Comp\u00e1rese con Ex 30:6, 8; 40:5; Rev 8:3.) Este altar ten\u00ed\u00ada tres codos de alto (unos 155 cm.) y probablemente dos codos de lado (unos 104 cm.).<\/p>\n<p>Otros altares. Dado que despu\u00e9s del Diluvio la humanidad no sigui\u00f3 con No\u00e9 en la adoraci\u00f3n pura, es de suponer que proliferaron los altares para la religi\u00f3n falsa. Las excavaciones realizadas en Cana\u00e1n, Mesopotamia y otros lugares prueban que existieron desde tiempos muy remotos. Balaam hizo levantar sucesivamente siete altares en tres lugares distintos cuando intent\u00f3, aunque en vano, invocar una maldici\u00f3n contra Israel. (N\u00fa 22:40, 41; 23:4, 14, 29, 30.)<br \/>\nA los israelitas se les mand\u00f3 demoler todos los altares paganos y destrozar las columnas y los postes sagrados que se acostumbraban a construir junto a estos. (Ex 34:13; Dt 7:5, 6; 12:1-3.) Nunca deber\u00ed\u00adan imitarlos ni ofrecer a sus hijos en el fuego como hac\u00ed\u00adan los cananeos. (Dt 12:30, 31; 16:21.) En lugar de muchos altares, Israel solo deb\u00ed\u00ada tener un altar para la adoraci\u00f3n del \u00fanico Dios verdadero, y deb\u00ed\u00ada estar ubicado en el lugar que Jehov\u00e1 escogiera. (Dt 12:2-6, 13, 14, 27; contr\u00e1stese con Babilonia, donde hab\u00ed\u00ada 180 altares exclusivamente en honor a la diosa Istar.) Al principio se les orden\u00f3 que hicieran un altar de piedras sin labrar despu\u00e9s de cruzar el r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n (Dt 27:4-8), orden que cumpli\u00f3 Josu\u00e9 al construir un altar en el monte Ebal. (Jos 8:30-32.) Despu\u00e9s de la divisi\u00f3n de la tierra conquistada, las tribus de Rub\u00e9n y Gad y la media tribu de Manas\u00e9s construyeron un altar monumental junto al Jord\u00e1n, lo que provoc\u00f3 una gran agitaci\u00f3n entre las otras tribus hasta que se determin\u00f3 que no se hab\u00ed\u00ada construido con motivos ap\u00f3statas, sino como recordatorio de su fidelidad a Jehov\u00e1 como el Dios verdadero. (Jos 22:10-34.)<br \/>\nAunque se construyeron otros altares, parece ser que solo fue para ocasiones espec\u00ed\u00adficas, no para un uso continuo, y por lo general despu\u00e9s de apariciones de \u00e1ngeles o por instrucci\u00f3n suya. Algunos ejemplos son: el ubicado en Bokim y los de Gede\u00f3n y Man\u00f3ah. (Jue 2:1-5; 6:24-32; 13:15-23.) El registro no indica si el altar que el pueblo edific\u00f3 en Betel cuando consideraba c\u00f3mo impedir la desaparici\u00f3n de la tribu de Benjam\u00ed\u00adn tuvo la aprobaci\u00f3n divina o sencillamente fue un caso de hacer \u2020\u0153lo que era recto a sus propios ojos\u2020\u009d. (Jue 21:4, 25.) Como representante de Dios, Samuel ofreci\u00f3 un sacrificio en Mizp\u00e1 y tambi\u00e9n construy\u00f3 un altar en Ram\u00e1. (1Sa 7:5, 9, 10, 17.) Esto quiz\u00e1s se debi\u00f3 al hecho de que, despu\u00e9s de haber desaparecido el Arca del tabern\u00e1culo de Sil\u00f3, ya no hab\u00ed\u00ada ninguna prueba de la presencia de Jehov\u00e1 all\u00ed\u00ad. (1Sa 4:4, 11; 6:19-21; 7:1, 2; comp\u00e1rese con Sl 78:59-64.)<\/p>\n<p>Uso de altares temporales. En varias ocasiones se construyeron altares temporales. Por ejemplo, Sa\u00fal ofreci\u00f3 un sacrificio en Guilgal y construy\u00f3 un altar en Ayal\u00f3n. (1Sa 13:7-12; 14:33-35.) En el primer caso se le conden\u00f3 por no esperar a que Samuel presentase el sacrificio, pero no se dice nada en cuanto a la selecci\u00f3n de estos lugares para hacer los sacrificios.<br \/>\nDavid le dijo a Jonat\u00e1n que explicara su ausencia de la mesa de Sa\u00fal el d\u00ed\u00ada de la luna nueva dici\u00e9ndole que hab\u00ed\u00ada ido a Bel\u00e9n para un sacrificio familiar anual; sin embargo, dado que esto era un subterfugio, no se puede saber con seguridad si de verdad se celebraba ese tipo de sacrificio. (1Sa 20:6, 28, 29.) M\u00e1s tarde, siendo ya rey, David edific\u00f3 un altar en la era de Arauna (Orn\u00e1n) por mandato divino. (2Sa 24:18-25; 1Cr 21:18-26; 22:1.) La declaraci\u00f3n registrada en 1 Reyes 9:25 en cuanto a que Salom\u00f3n \u2020\u02dcofrec\u00ed\u00ada sacrificios sobre el altar\u2020\u2122 obviamente significa que hac\u00ed\u00ada que se ofreciesen por medio del sacerdocio autorizado. (Comp\u00e1rese con 2Cr 8:12-15.)<br \/>\nParece que cuando se erigi\u00f3 el templo en Jerusal\u00e9n, el altar tuvo una ubicaci\u00f3n definitiva: en el \u2020\u0153lugar que Jehov\u00e1 su Dios escoja [&#8230;], y all\u00e1 tendr\u00e1s que ir\u2020\u009d. (Dt 12:5.) Con la excepci\u00f3n del altar que utiliz\u00f3 El\u00ed\u00adas en el monte Carmelo para la prueba del fuego delante de los sacerdotes de Baal (1Re 18:26-35), todos los dem\u00e1s altares construidos a partir de entonces estuvieron relacionados con la apostas\u00ed\u00ada. Salom\u00f3n mismo fue el primer culpable de tal apostas\u00ed\u00ada debido a la influencia de sus esposas extranjeras. (1Re 11:3-8.) Jerobo\u00e1n, el rey del reino norte\u00f1o reci\u00e9n formado, procur\u00f3 que sus s\u00fabditos no fueran al templo de Jerusal\u00e9n construyendo altares en Betel y Dan. (1Re 12:28-33.) Luego un profeta predijo que durante el reinado del rey Jos\u00ed\u00adas de Jud\u00e1 se dar\u00ed\u00ada muerte a los sacerdotes que oficiaban en el altar de Betel y se quemar\u00ed\u00adan huesos humanos sobre \u00e9l. Como se\u00f1al, el altar se parti\u00f3, y tiempo despu\u00e9s se cumpli\u00f3 cabalmente aquella profec\u00ed\u00ada. (1Re 13:1-5; 2Re 23:15-20; comp\u00e1rese con Am 3:14.)<br \/>\nDurante la gobernaci\u00f3n del rey Acab de Israel, se empezaron a hacer muchos altares paganos (1Re 16:31-33), y en el tiempo del rey Acaz de Jud\u00e1 hab\u00ed\u00ada altares \u2020\u0153en todo rinc\u00f3n de Jerusal\u00e9n\u2020\u009d, as\u00ed\u00ad como en los muchos \u2020\u0153lugares altos\u2020\u009d. (2Cr 28:24, 25.) Manas\u00e9s lleg\u00f3 al extremo de edificar altares dentro de la casa de Jehov\u00e1 y altares para \u2020\u0153el ej\u00e9rcito de los cielos\u2020\u009d en dos patios del templo. (2Re 21:3-5.)<br \/>\nAunque los reyes fieles destruyeron peri\u00f3dicamente estos altares paganos (2Re 11:18; 23:12, 20; 2Cr 14:3; 30:14; 31:1; 34:4-7), Jerem\u00ed\u00adas todav\u00ed\u00ada pudo decir antes de la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n: \u2020\u0153Tus dioses han llegado a ser tantos como el n\u00famero de tus ciudades, oh Jud\u00e1; y son tantos como el n\u00famero de las calles de Jerusal\u00e9n los altares que ustedes han puesto para la cosa vergonzosa, altares para hacer humo de sacrificio a Baal\u2020\u009d. (Jer 11:13.)<\/p>\n<p>Durante el exilio y en el per\u00ed\u00adodo apost\u00f3lico. Seg\u00fan los papiros de Elefantina, los jud\u00ed\u00ados que huyeron durante el per\u00ed\u00adodo del exilio a Elefantina, en el Alto Egipto, edificaron un templo y un altar; y algunos siglos m\u00e1s tarde, los jud\u00ed\u00ados que viv\u00ed\u00adan cerca de Leont\u00f3polis hicieron lo mismo. (Antig\u00fcedades Jud\u00ed\u00adas, libro XIII, cap. III, sec. 1; La Guerra de los Jud\u00ed\u00ados, libro VII, cap. X, secs. 2 y 3.) Este \u00faltimo templo y su correspondiente altar fueron construidos por el sacerdote On\u00ed\u00adas en un intento de cumplir Isa\u00ed\u00adas 19:19, 20.<br \/>\nYa en la era com\u00fan, cuando el ap\u00f3stol Pablo habl\u00f3 a los atenienses, se refiri\u00f3 a un altar dedicado \u2020\u0153A un Dios Desconocido\u2020\u009d. (Hch 17:23.) Existe amplia informaci\u00f3n hist\u00f3rica en respaldo del registro de Hechos. Se dice que Apolonio de Tiana, quien visit\u00f3 Atenas un poco despu\u00e9s que Pablo, coment\u00f3: \u2020\u0153Hay m\u00e1s moderaci\u00f3n en hablar bien de todos los dioses y especialmente en Atenas, en donde incluso en honor de dioses desconocidos se alzan altares\u2020\u009d. (Vida de Apolonio de Tiana, de Fil\u00f3strato, VI, III.) En el siglo II E.C. el ge\u00f3grafo Pausanias inform\u00f3 que en el camino que iba desde el puerto de la bah\u00ed\u00ada de Falero hasta la ciudad de Atenas hab\u00ed\u00ada observado \u2020\u0153altares de los dioses llamados desconocidos, [y] de h\u00e9roes\u2020\u009d. Tambi\u00e9n habl\u00f3 del \u2020\u0153altar de los dioses desconocidos\u2020\u009d en Olimpia. (Descripci\u00f3n de Grecia, traducci\u00f3n de Antonio Tovar, Orbis, 1986, \u00ed\u0081tica, cap. I, sec. 4; Elide, libro I, cap. XIV, sec. 8.) En 1909 se descubri\u00f3 un altar parecido en P\u00e9rgamo, en las inmediaciones del templo de Dem\u00e9ter.<\/p>\n<p>El significado de los altares. En los cap\u00ed\u00adtulos 8 y 9 de la carta a los Hebreos, el ap\u00f3stol Pablo expone con absoluta claridad que todo lo relacionado con el tabern\u00e1culo y el templo ten\u00ed\u00ada un valor t\u00ed\u00adpico. (Heb 8:5; 9:23.) Las Escrituras Griegas Cristianas ponen de manifiesto cu\u00e1l es el significado t\u00ed\u00adpico de los dos altares. El altar de las ofrendas quemadas representa la \u2020\u0153voluntad\u2020\u009d de Dios, es decir, su voluntad o disposici\u00f3n de aceptar el sacrificio humano perfecto de su Hijo unig\u00e9nito. (Heb 10:5-10.) El que estuviese frente a la entrada que conduc\u00ed\u00ada al santuario recalca que el ejercer fe en el sacrificio de rescate es imprescindible para que Dios apruebe a una persona. (Jn 3:16-18.) La insistencia en que solo hubiese un altar de sacrificios armoniza con las palabras de Cristo: \u2020\u0153Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por m\u00ed\u00ad\u2020\u009d, y tambi\u00e9n est\u00e1 de acuerdo con muchas otras referencias b\u00ed\u00adblicas sobre la unidad que debe observarse en la fe cristiana. (Jn 14:6; Mt 7:13, 14; 1Co 1:10-13; Ef 4:3-6; v\u00e9ase adem\u00e1s la profec\u00ed\u00ada de Isa 56:7 y 60:7, en cuanto a que personas de todas las naciones acudir\u00ed\u00adan al altar de Dios.)<br \/>\nEs cierto que hubo quienes corrieron a sujetarse a los cuernos del altar en un esfuerzo por obtener protecci\u00f3n; no obstante, la ley de Dios prescrib\u00ed\u00ada que el asesino deliberado ten\u00ed\u00ada que ser retirado \u2020\u02dchasta de estar a Su altar, para que muriera\u2020\u2122. (Ex 21:14; comp\u00e1rese con 1Re 1:50-53; 2:28-34.) Por otra parte, el salmista dijo: \u2020\u0153Lavar\u00e9 mis manos en la inocencia misma, y ciertamente marchar\u00e9 alrededor de tu altar, oh Jehov\u00e1\u2020\u009d. (Sl 26:6.)<br \/>\nAunque la cristiandad ha usado las palabras que se hallan en Hebreos 13:10 para justificar la edificaci\u00f3n de nuevos altares, el contexto muestra que el \u2020\u0153altar\u2020\u009d del que Pablo habla no es literal, sino simb\u00f3lico. (Heb 13:10-16.) Minucio F\u00e9lix (al igual que otros apologistas) muestra que era com\u00fan que cuando a los cristianos primitivos se les acusaba de no tener altares ni templos para el ejercicio del culto, respondieran que \u2020\u02dcno ten\u00ed\u00adan templos ni altares\u2020\u2122 por considerarlos innecesarios en la adoraci\u00f3n. (El Octavio, X, 1-2; XXXII, 1.) Y en un comentario sobre Hebreos 13:10 recogido en la obra Word Studies in the New Testament, de M. R. Vincent, 1957, vol. IV, p\u00e1g. 567), se hace la siguiente observaci\u00f3n: \u2020\u0153Es un error pretender encontrar entre los cristianos primitivos alg\u00fan objeto en particular que correspondiese a un altar, bien una cruz, la mesa para la eucarist\u00ed\u00ada o el propio Cristo. M\u00e1s bien, los conceptos de acercamiento a Dios \u2014sacrificios, expiaci\u00f3n, perd\u00f3n y aprobaci\u00f3n divinas, y salvaci\u00f3n\u2014, se conjugan y, por lo general, se representan, mediante un altar figurativo, tal como en el altar jud\u00ed\u00ado convergieron todos estos conceptos\u2020\u009d. Los profetas hebreos condenaron con dureza la multiplicaci\u00f3n de altares. (Isa 17:7, 8.) Oseas dijo que Efra\u00ed\u00adn se hab\u00ed\u00ada \u2020\u0153multiplicado altares para pecar\u2020\u009d (Os 8:11; 10:1, 2, 8; 12:11), Jerem\u00ed\u00adas afirm\u00f3 que el pecado de Jud\u00e1 estaba grabado \u2020\u0153en los cuernos de sus altares\u2020\u009d (Jer 17:1, 2) y Ezequiel predijo que los falsos adoradores ejecutados llegar\u00ed\u00adan a estar \u2020\u0153todo en derredor de sus altares\u2020\u009d. (Eze 6:4-6, 13).<br \/>\nLas expresiones prof\u00e9ticas de juicio divino tambi\u00e9n est\u00e1n relacionadas con el altar verdadero. (Isa 6:5-12; Eze 9:2; Am 9:1.) Las almas de los que hab\u00ed\u00adan sido degollados por dar testimonio acerca de Dios, clamaban precisamente desde \u2020\u0153debajo del altar\u2020\u009d, y dec\u00ed\u00adan: \u2020\u0153\u00bfHasta cu\u00e1ndo, Se\u00f1or Soberano santo y verdadero, te abstienes de juzgar y de vengar nuestra sangre en los que moran en la tierra?\u2020\u009d. (Rev 6:9, 10; comp\u00e1rese con 8:5; 11:1; 16:7.)<br \/>\nEn Revelaci\u00f3n 8:3, 4, el altar de oro para incienso est\u00e1 relacionado expl\u00ed\u00adcitamente con las oraciones de los santos. Era una costumbre de los jud\u00ed\u00ados orar \u2020\u0153a la hora en que se ofrec\u00ed\u00ada el incienso\u2020\u009d. (Lu 1:9, 10; comp\u00e1rese con Sl 141:2.) Este \u00fanico altar de incienso tambi\u00e9n representa la \u00fanica v\u00ed\u00ada de acercamiento a Dios acerca de la cual hablan las Escrituras Griegas Cristianas. (Jn 10:9; 14:6; 16:23; Ef 2:18-22; v\u00e9ase OFRENDAS.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>misbeaj (j&#8217;Bez\u00ed\u2019mi , 4196), \u00abaltar\u00bb. Este nombre tiene cognados en arameo, sir\u00ed\u00adaco y ar\u00e1bigo. En cada una de estas lenguas la ra\u00ed\u00adz es mdbj. Misbeaj se encuentra unas 396 veces en el Antiguo Testamento. El vocablo denota un lugar alto en el que se hacen sacrificios, como en Gen 8:20 (el primer caso): \u00abY edific\u00f3 No\u00e9 un altar a Yahveh, y tom\u00f3 de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreci\u00f3 holocausto en el altar\u00bb. M\u00e1s adelante el t\u00e9rmino se referir\u00e1 a una mesa sobre la que se quema incienso: \u00abHar\u00e1s asimismo un altar para quemar el incienso; de madera de acacia lo har\u00e1s\u00bb (Exo 30:1). Desde la alborada de la historia humana se hicieron ofrendas sobre una mesa levantada de piedra o mont\u00ed\u00adculo de tierra (Gen 4:3). Al principio, los altares de Israel deb\u00ed\u00adan hacerse de tierra, o sea, de un material hecho directamente por la mano de Dios. Si los jud\u00ed\u00ados quer\u00ed\u00adan labrar piedras para construir altares en el desierto, tendr\u00ed\u00adan forzosamente que usar herramientas de guerra. (Es m\u00e1s, en Exo 20:25 el t\u00e9rmino que se usa para \u00abherramienta\u00bb es jereb, \u00abespada\u00bb.) En Sina\u00ed\u00ad, Dios orden\u00f3 que los israelitas tallasen altares de maderas y metales finos. Esto era para ense\u00f1arles que el verdadero culto requiere lo mejor y que deb\u00ed\u00ada de estar estrictamente de acuerdo con las ordenanzas divinas. Dios, y no los seres humanos, origina y controla el culto. El altar que se encontraba delante del Lugar Santo (Exo 27:1-8) y el altar de incienso dentro del mismo (Exo 30:1-10) ten\u00ed\u00adan \u00abcuernos\u00bb. Estos cumpl\u00ed\u00adan funciones vitales en algunas ofrendas (Lev 4:30; 16.18). Por ejemplo, el animal sacrificial se ataba a estos cuernos de modo que se desangrara completamente (Psa 118:27). Mizbeaj se usa tambi\u00e9n en relaci\u00f3n con altares paganos: \u00abDerribar\u00e9is sus altares, y quebrar\u00e9is sus estatuas, y cortar\u00e9is sus im\u00e1genes de Asera\u00bb (Exo 34:13). El nombre se deriva del verbo hebreo zabaj, el cual significa literalmente \u00abmatar para comer\u00bb o \u00abmatar para sacrificar\u00bb. Zabaj tiene cognados en ugar\u00ed\u00adtico y ar\u00e1bigo (dbj), ac\u00e1dico (zibu) y fenicio (zbj). Otro nombre veterotestamentario derivado de zabaj es zebaj (162 veces), que generalmente se refiere a un sacrificio que establece comuni\u00f3n entre Dios y los que comen del sacrificio.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Antiguo Testamento<\/b><\/p>\n<p>1. thusiasterion (qusiasthvrion, 2379), probablemente el neutro del adjetivo thusiasterios; y se deriva de thusiazo, sacrificar. Por ello, denota un altar para el sacrificio de v\u00ed\u00adctimas, aunque se usaba este nombre tambi\u00e9n del altar de incienso (p.ej., Luk 1:11). En el NT esta palabra se reserva para el altar del Dios verdadero (Mat 5:23,24; 23.18-20,35; Luk 11:51; 1Co 9:13; 10.18), en contraste a bomos, N\u00c2\u00ba 2, abajo. En la LXX, thusiasterion se usa principalmente, aunque no siempre, del altar divinamente se\u00f1alado; se usa tambi\u00e9n para altares de \u00ed\u00addolos (p.ej., Jdg 2:2; 6.25; 2Ki 16:10). 2. bomos (bwmov\u00bb, 1041), propiamente un lugar alto, denota siempre un altar pagano o un altar levantado sin orden divino. En el NT solo se halla en Act 17:23, y es la \u00fanica menci\u00f3n de los tales. En la LXX se usa tan solo en tres ocasiones, pero solo en los libros ap\u00f3crifos, del altar divino. En Jos_22, los traductores de la LXX observaron cuidadosamente la distinci\u00f3n, utilizando bomos para el altar que las dos tribus y media erigieron (vv. 10, 11,16, 19, 23,26, 34), sin que hubiera existido una disposici\u00f3n divina para el tal; en los vv. 19, 28, 29, donde se menciona el altar ordenado por Dios, se usa el t\u00e9rmino thusiasterion.\u00c2\u00b6<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p>En todas las religiones es el altar el centro del *culto sacrificial (hebr. zabah = sacrificar, ra\u00ed\u00adz de mizbeah = altar). El altar es el signo de la *presencia divina; Mois\u00e9s supone tal creencia cuando lanza la mitad de la sangre de las v\u00ed\u00adctimas sobre el altar y la otra mitad sobre el pueblo, que as\u00ed\u00ad entra en comuni\u00f3n con Dios (Ex 24,6ss); tambi\u00e9n Pablo: \u00ab\u00bfNo participan del altar los que comen de las victimas?\u00bb (ICor 10, 18). En el *sacrificio perfecto, el signo cede el puesto a la realidad: Cristo es a la vez sacerdote, victima y altar.<\/p>\n<p>1. Del memorial al lugar del culto. En los origenes, si el hombre constru\u00ed\u00ada un altar, era para responder a Dios que acababa de visitarle, esto quiere decir la f\u00f3rmula frecuente en el gesto de los patriarcas: Edific\u00f3 un altar a Yahveh e invoc\u00f3 su *nombre. (G\u00e9n 12,7s; 13,18; 26,25). El altar, antes de ser un lugar en el que se ofrecen sacrificios, era un *memorial del favor divino; los nombres simb\u00f3licos que reciben estos altares son *testimonio de ello (G\u00e9n 33,20; 35,1-7; Jue 6,24). Sin embargo, era tambi\u00e9n el lugar de las libaciones y de los sacrificios. Si en los principios podia uno contentarse con *rocas mejor o peor adaptadas (Jue 6,20; 13,19s), pronto se pens\u00f3 en construir altares de tierra apelmazada o de *piedras brutas, altares sin duda groseros, pero mejor adaptados a su finalidad (Ex 20,24ss).<\/p>\n<p>Para los descendientes de los patriarcas, el lugar del culto tend\u00ed\u00ada a representar m\u00e1s valor que el recuerdo de la teofan\u00ed\u00ada que le hab\u00ed\u00ada dado origen. Esta primac\u00ed\u00ada del lugar frente al memorial se manifestaba ya en el hecho de que se escog\u00ed\u00adan con frecuencia antiguos lugares de culto cananeos: as\u00ed\u00ad Bethel (G\u00e9n 35,7) o Siquem (33,19), y m\u00e1s tarde Guilgal (Jos 4,20) o Jerusal\u00e9n (Jue 19,10). De hecho, cuando el pueblo escogido entra en Cana\u00e1n, se halla en presencia de los altares paganos que la ley le manda destruir sin piedad (Ex 34,13; Dt 7,5; N\u00fam 33,52); y Gede\u00f3n (Jue 6,25-32) o Jeh\u00fa (2Re 10, 27) destruyen as\u00ed\u00ad los altares de Baal. Pero ordinariamente se contentan con \u00abbautizar\u00bb los altos lugares y su material cultual (I Re 3,4).<\/p>\n<p>En este estadio el altar puede contribuir a la degradaci\u00f3n de la religi\u00f3n en dos sentidos: olvido de que s\u00f3lo es un signo para referirse al Dios vivo, y asimilaci\u00f3n de Yahveh con los *\u00ed\u00addolos. Efectivamente, Salom\u00f3n inaugura un r\u00e9gimen de tolerancia para con los \u00ed\u00addolos aportados por sus mujeres extranjeras (IRe 11,7s), Ajab proceder\u00e1 de la misma manera (IRe 16,32), Ajaz y Manas\u00e9s introducir\u00e1n en el templo mismo altares a la moda pagana (2Re 16,10-16; 21,5). Los profetas, por su parte, censuran la multiplicaci\u00f3n de los altares (Am 2,8; Os 8,11; Jer 3,6).<\/p>\n<p>2. El altar del templo \u00fanico de Jerusal\u00e9n. Un remedio se aport\u00f3 a la situaci\u00f3n con la centralizaci\u00f3n del culto en Jerusal\u00e9n (2Re 23,8s; cf. IRe 8,63s). En adelante el altar de los holocaustos cristaliza la vida religiosa de Israel, y numerosos salmos dan testimonio del lugar que ocupa en el coraz\u00f3n de los fieles (Sal 26,\u00f3; 43,4; 84,4; 118,27). Cuando Ezequiel describe el templo futuro, el altar es objeto de minuciosas descripciones (Ez 43,13-17) y la legislacl\u00f3n sacerdotal que le concierne se pone en relaci\u00f3n con Mois\u00e9s (Ex 27,1-8; Lev 1-7). Los cuernos del altar, mencionados ya hacia tiempo como lugar de asilo (IRe 1,50s; 2,28), adquieren gran importancia: con frecuencia ser\u00e1n rociados con *sangre para el rito de la *expiaci\u00f3n (Lev 16,18; Ex 30,10). Estos ritos indican claramente que el altar simboliza la presencia de Yahveh.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo se precisan las funciones *sacerdotales: los sacerdotes vienen a ser exclusivamente los ministros del altar, al paso que los levitas se encargan de los cuidados materiales (N\u00fam 3,6-10). El cronista, que subraya este uso (IPar 6,48s), pone la historia de la realeza en armonia con estas prescripciones (2Par 26,16-20; 29,18-36; 35,7-18). Finalmente, es un signo de veneraci\u00f3n del altar el hecho de que la primera caravana de repatriados de la cautividad pone empe\u00f1o en reconstruir inmediatamente el altar de los holocaustos (Esd 3,3ss), y Judas Macabeo manifestar\u00e1 m\u00e1s tarde la misma piedad (IMac 4,44-59).<\/p>\n<p>3. Del signo a la realidad. Para Jes\u00fas, el altar sigue siendo *santo, pero lo es en raz\u00f3n de lo que significa. Jes\u00fas recuerda, por tanto, este significado, obliterado por la casu\u00ed\u00adstica de los fariseos (Mt 23,18ss) y descuidado en la pr\u00e1ctica: acercarse al altar para sacrificar es acercarse a Dios; no se puede hacer esto con un coraz\u00f3n airado (5,23s).<\/p>\n<p>Cristo no s\u00f3lo da el verdadero sentido del culto antiguo, sino que pone fin al mismo. En el nuevo templo, que es su cuerpo (Jn 2,21), no hay ya m\u00e1s altar que \u00e9l mismo (Heb 13, 10). En efecto, el altar es el que santifica la victima (Mt 23,19); as\u00ed\u00ad pues, cuando se ofrece Cristo, \u00e9l mismo se santifica (Jn 17,19); es a la vez el sacerdote y el altar. As\u00ed\u00ad, comulgar en el cuerpo y en la sangre del Se\u00f1or, es *comulgar en el altar que es el Se\u00f1or, es compartir su mesa (ICor 10,16-21).<\/p>\n<p>El altar celestial de que habla el Apocalipsis y ante el cual esperan los m\u00e1rtires (Ap 6,9), altar de oro cuya llama hace que se eleve a Dios un humo abundante y oloroso, al que se unen las oraciones de los santos (8,3), es un s\u00ed\u00admbolo que designa a Cristo y completa el simbolismo del *cordero. Es el \u00fanico altar del solo sacrificio cuyo perfume es agradable a Dios; es el altar celestial de que habla el canon de la misa y sobre el que se presentan a Dios las ofrendas de los fieles, unidas con la \u00fanica y perfecta ofrenda de Cristo (Heb. 10,14). De este altar, nuestros altares de piedra no son sino im\u00e1genes, como lo expresa el pontifical cuando dice: \u00abEl altar es Cristo\u00bb. -> Culto &#8211; Expiaci\u00f3n &#8211; Piedra &#8211; Presencia de Dios &#8211; Sacerdocio &#8211; Sacrificio &#8211; Sangre &#8211; Templo.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La palabra hebrea para designar un altar en el AT era <em>mizbe\u0101\u1e25<\/em> (= \u00ablugar de sacrificio cruento\u00bb, ya que se deriva de <em>z\u0101\u1e07a\u1e25<\/em> \u00abdegollar\u00bb o \u00abmatar una v\u00edctima\u00bb). No obstante, la palabra tambi\u00e9n se usaba para la presentaci\u00f3n de sacrificios incruentos de cereales [<em>min\u1e25a<\/em>] y para libaciones de aceite y vino, as\u00ed como tambi\u00e9n para referirse a los sacrificios de animales mediante fuego. Antes que el Tabern\u00e1culo de Mois\u00e9s fuese consagrado, el altar usualmente consist\u00eda de una o m\u00e1s piedras en bruto, y Ex. 20:24\u201326 permit\u00eda que se continuase levantando estos altares \u00ablaicos\u00bb en la tierra santa despu\u00e9s de la conquista israelita. Pero la regla general, habiendo sido inaugurado el Tabern\u00e1culo (Ex. 40), era que los creyentes israelitas presentaran sus sacrificios cruentos s\u00f3lo sobre el altar de bronce instalado delante de la puerta del tabern\u00e1culo mismo. Este fue construido en conformidad con las medidas exactas (cinco codos de longitud y cinco codos de anchura, una altura de tres codos) que fueran reveladas a Mois\u00e9s en el Monte de Sina\u00ed, y estaba hecho de madera de acacia cubierta de bronce, y equipado con un cuerno en cada una de sus cuatro esquinas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n hab\u00eda un altar m\u00e1s peque\u00f1o (de un codo por un codo, y de dos codos de altura), el cual estaba hecho de madera de acacia y revestido en oro. Este \u00abaltar de oro\u00bb (tambi\u00e9n llamado <em>mizbe\u0101\u1e25<\/em>) se distingu\u00eda del \u00abaltar de bronce\u00bb en que estaba designado s\u00f3lo para ofrecer incienso (aunque pod\u00eda untarse sangre sobre sus cuernos). Este altar estaba colocado exactamente delante del velo interior en tal posici\u00f3n que el humo del incienso pudiera cubrir el arca del pacto dentro del lugar sant\u00edsimo. La palabra griega que el NT usa para designar estos altares es <em>zusiast\u0113rion<\/em> (de <em>zu\u014d<\/em> \u00absacrificar\u00bb). S\u00f3lo una vez se usa otra palabra para referirse al altar: <em>b\u014dmos<\/em> se usa en Hch. 17:23, donde se habla de un altar pagano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">G.L. Archer, Jr.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (22). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. En el Antiguo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En todos los casos (salvo cuatro) en que aparece la palabra \u201caltar\u201d en el AT, el t\u00e9rmino heb. es <\/span><span style=''>mizb&#275;ah<\/span><span lang=ES style=''>, que significa \u201clugar de sacrificio\u201d (de <\/span><span style=' '>z&#257;&#7687;a&#7717;<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018matar para el sacrificio\u2019), y en una de las excepciones (Esd. 7.17) se trata simplemente del t\u00e9rmino an\u00e1logo <etiqueta id=\"#_ftn426\" name=\"_ftnref426\" title=\"\">arm. <\/etiqueta><\/span><span style=''>ma&#7695;bah<\/span><span lang=ES style=''>. Si bien etimol\u00f3gicamente la voz indica matanza, su uso no siempre era restringido, y se lo aplicaba tambi\u00e9n al altar en el que se quemaba el incienso (Ex. 30.1). Para otros casos en que se usa la palabra \u201caltar\u201d en las <etiqueta id=\"#_ftn427\" name=\"_ftnref427\" title=\"\">vss. castellanas, v\u00e9ase <\/etiqueta><i>g<\/i>, inf.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Los patriarcas<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Los patriarcas erig\u00edan sus propios altares y ofrec\u00edan sus propios sacrificios sin contar con sacerdotes. No\u00e9 edific\u00f3 uno despu\u00e9s del diluvio y ofreci\u00f3 holocaustos en \u00e9l (Gn. 8.20). Abraham edific\u00f3 altares a Yahv\u00e9h en Siquem, entre Bet-el y Hai, en Hebr\u00f3n, y en Mor\u00edah, en donde ofreci\u00f3 un carnero en lugar de Isaac (Gn. 12.6\u20138; 13.18; 22.9). Isaac hizo lo propio en Beerseba (Gn. 26.25), Jacob erigi\u00f3 altares en Siquem y Bet-el (Gn. 33.20; 35.1\u20137), y Mois\u00e9s edific\u00f3 uno en Refidim despu\u00e9s de la victoria de los israelitas sobre Amalec (Ex. 17.15). Evidentemente los altares se erig\u00edan principalmente para conmemorar alg\u00fan acontecimiento en el cual el personaje principal hab\u00eda tenido alguna relaci\u00f3n con Dios. No tenemos informaci\u00f3n sobre su construcci\u00f3n, pero es razonable suponer que eran del mismo tipo que los que posteriormente permit\u00eda la ley mosaica (v\u00e9ase d, inf.).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. Altares palestinos anteriores a la ocupaci\u00f3n israelita<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En los primeros tiempos de la exploraci\u00f3n de Palestina era habitual creer que muchas cosas que actualmente se conocen como instalaciones dom\u00e9sticas, agr\u00edcolas o industriales eran altares. Se han encontrado, sin embargo, verdaderos altares, que datan en diferentes per\u00edodos. En Hai, Mme. J. Marquet-Krause descubri\u00f3 un peque\u00f1o templo de la edad del bronce temprana en el cual hab\u00eda un altar de piedras enlucidas, contra la pared, sobre el que se hab\u00edan hecho ofrendas de animales y alimentos. En la *Meguido de la edad del bronce media (nivel XV) se encontraron dos templos que conten\u00edan altares rectangulares, uno de adobes y el otro de piedras revocadas con cal. Templos de la edad de bronce tard\u00eda con altares de un tipo similar se han hallado en Laquis, Bet-se\u00e1n, y Hazor. En los niveles de este per\u00edodo se descubri\u00f3 en Hazor un gran bloque de piedra labrada, con dos recipientes huecos en una cara, quiz\u00e1s para recibir la sangre de los animales sacrificados. En Meguido y Nahariyeh se encontraron grandes plataformas hechas con piedras, que posiblemente se utilizaron como lugares para realizar sacrificios, pero se trataba m\u00e1s bien de *\u201clugares altos\u201d que de altares.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En Meguido se descubri\u00f3 una cantidad de altares de piedra caliza labrada, con cuatro cuernos en los \u00e1ngulos superiores, de alrededor de la \u00e9poca de la conquista. No obstante, y a juzgar por su tama\u00f1o relativamente reducido (el m\u00e1s grande ten\u00eda unos 70 <etiqueta id=\"#_ftn428\" name=\"_ftnref428\" title=\"\">cm. de altura), posiblemente eran altares de incienso. En lugares como Meguido, Betse\u00e1n, y Laquis se hallaron numerosos estrados de arcilla, en los niveles correspondientes a la<\/etiqueta> edad de bronce y a la del hierro, que pueden haberse utilizado para quemar incienso.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los cananeos utilizaban altares en la tierra prometida, hecho que justifica las cuidadosas reglamentaciones al respecto en la revelaci\u00f3n del Sina\u00ed. El que los altares no estaban limitados a Palestina queda demostrado por los descubrimientos arqueol\u00f3gicos en lugares como Eridu, Ur, Khaf\u00e1jah y Asur en Mesopotamia, y quiz\u00e1s el episodio en el que Balaam erigi\u00f3 siete altares en Quiriat-huzot (Nm. 23), sobre los que ofreci\u00f3 becerros, pueda entenderse a la luz de dichos hechos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. Los altares del tabern\u00e1culo<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Dios revel\u00f3 a Mois\u00e9s en el Sina\u00ed las especificaciones para dos altares que deb\u00edan usarse en el *tabern\u00e1culo: el altar del incienso y el del holocausto.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>d. Altares construidos<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En Ex. 20.24\u201326, Dios orden\u00f3 a Mois\u00e9s que comunicara al pueblo que deb\u00eda construir un altar de tierra (<\/span><span style=''>mizbah &#722;<sup>a<\/sup>&#7695;&#257;m\u00e2<\/span><span lang=ES style=' '>) o de piedras (no labradas) (<\/span><span style=''>mizbah &#722;<sup>a<\/sup>&#7687;&#257;n&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''>) para ofrecer sus sacrificios. En ning\u00fan caso deb\u00eda haber gradas, para que no se descubriera la \u201cdesnudez\u201d del que sub\u00eda a sacrificar. La forma de este pasaje, en el que Dios le dice a Mois\u00e9s que transmita sus instrucciones al pueblo, sugiere que, como en el caso de los Diez Mandamientos al comienzo del cap\u00edtulo, fue dirigido a cada israelita individualmente mas bien que a Mois\u00e9s como su representante, como es el caso en Ex. 27. Puede ser que sobre la base de esta disposici\u00f3n el laico estaba facultado par hacerlo \u00e9l mismo, y es quiz\u00e1s a la luz de esto que se deben considerar los altares construidos por Josu\u00e9 en el <etiqueta id=\"#_ftn429\" name=\"_ftnref429\" title=\"\">mte. Ebal (Jos. 8.30\u201331); cf. Dt. 27.5), por Gede\u00f3n en Ofra (Jue. 6.24<\/etiqueta>\u201326), por David en la era de Arauna (2 S. 24.18\u201325) y por El\u00edas en el mte. Carmelo (1 R. 18), como as\u00ed tambi\u00e9n los episodios descriptos en Jos. 22.10\u201334 y 1 S. 20.6, 29 (cf. (Ex. 24.4).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>e. El templo de Salom\u00f3n<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Al construir su *templo Salom\u00f3n, aunque sometido a la influencia de sus aliados fenicios, procur\u00f3 seguir la disposici\u00f3n b\u00e1sica del tabern\u00e1culo y su atrio. Aunque David ya hab\u00eda erigido un altar para holocaustos (2 S. 24.25), probablemente Salom\u00f3n construy\u00f3 uno nuevo, como lo indica 1 R. 8.22, 54, 64 y 9.25 (no mencionado en la descripci\u00f3n principal, 1 R. 6\u20137). Los descubrimientos arqueol\u00f3gicos en Arad ilustran perfectamente los altares de este per\u00edodo (IA II), donde en el patio del templo hab\u00eda un altar de ladrillos y escombros para holocaustos (cf. Ex. 20.25) que med\u00eda 5 codos de lado (2, 5 m), como el del tabern\u00e1culo (Ex. 17.1; cf. 2 Cr. 6.13). Dos altares de incienso construidos de piedra, con su parte superior c\u00f3ncava, en forma de recipiente, se hallaron en un escal\u00f3n que conduc\u00eda al \u201clugar sant\u00edsimo\u201d. Otros altares de incienso del per\u00edodo israelita se han descubierto en Beerseba y otros lugares.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>f. Altares falsos<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Tanto en Israel como en Jud\u00e1 existieron altares il\u00edcitos, como lo demuestra la condenaci\u00f3n de los profetas (Am. 3.14; Os. 8.11) y el relato de los pecados de Jeroboam en 1 R. 12.28\u201333, como tambi\u00e9n los hallazgos arqueol\u00f3gicos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>g. La visi\u00f3n de Ezequiel<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Durante el exilio Ezequiel tuvo una visi\u00f3n de la restauraci\u00f3n de Israel y la reconstrucci\u00f3n del templo (Ez. 40\u201344), y aunque no se menciona ning\u00fan altar de incienso, se describe detalladamente el altar para holocaustos (43.13\u201317). Consist\u00eda en tres estrados que llegaban a una altura de 11 codos sobre una base de 18 codos de lado. En su forma recordaba un zigurat babil\u00f3nico, impresi\u00f3n que acent\u00faan los nombres de algunas de sus partes. La base, <\/span><span style=''>&#7717;\u00eaq h&#257;&#722;&#257;re&#7779;<\/span><span lang=ES style=' '> (Ez. 43.14, la \u201cbase, sobre el suelo\u201d, lit. \u201cseno de la tierra\u201d) recuerda el <\/span><span style=' '>irat ir&#7779;iti<\/span><span lang=ES style=''> <etiqueta id=\"#_ftn430\" name=\"_ftnref430\" title=\"\">ac. que tiene el mismo significado, y los t\u00e9rminos <\/etiqueta><\/span><span style=''>har&#722;&#275;l<\/span><span lang=ES style=''> y <\/span><span style=''>&#722;<sup>a<\/sup>ri&#722;\u00eal<\/span><span lang=ES style=''>, que se traducen como \u201caltar\u201d en <etiqueta id=\"#_ftn431\" name=\"_ftnref431\" title=\"\">vv. 1<\/etiqueta>5\u201316, pueden ser formas hebraizadas del <\/span><span style=' '>arallu<\/span><span lang=ES style=' '> ac., uno de los nombres de la morada de los muertos, que ten\u00eda el significado secundario de \u201cmonta\u00f1a de los dioses\u201d. Ser\u00eda normal que tales t\u00e9rminos se hubieran tomado del vocabulario babil\u00f3nico, independientemente de su significado etimol\u00f3gico, despu\u00e9s de un exilio de muchos a\u00f1os en Babilonia. Se sub\u00eda al altar por gradas, y en sus cuatro \u00e1ngulos superiores ten\u00eda cuernos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>h. El segundo templo<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Cuando se reconstruy\u00f3 el templo, despu\u00e9s del retorno, presumiblemente tuvo altares. Hay referencias a ellos en Josefo (Contra Apionem 1.198) y en la Carta de Aristeas, pero en relaci\u00f3n con este per\u00edodo a ninguno de estos autores se lo puede seguir incondicionalmente. En 169 a.C. Ant\u00edoco Ep\u00edfanes se llev\u00f3 el \u201caltar de oro\u201d (1 Mac. 1.21), y dos a\u00f1os despu\u00e9s coron\u00f3 el altar de los holocaustos con la \u201cabominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n\u201d (1 Mac. 1.54), probablemente una imagen de Zeus. Los macabeos construyeron un nuevo altar y restauraron el de incienso (1 Mac. 4.44\u201349); ambos deben haber continuado en uso cuando Herodes ampli\u00f3 el *templo a fines del ss. I. a.C. En la \u00e9poca de Herodes, el altar de holocaustos era una pila de piedras sin labrar, a la que se llegaba por medio de una rampa.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. En el Nuevo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En el NT se emplean dos palabras para altar, la m\u00e1s frecuente de las cuales es <\/span><span style=''>thysiast&#275;rion<\/span><span lang=ES style=''>, que a menudo se usa en <etiqueta id=\"#_ftn432\" name=\"_ftnref432\" title=\"\"><span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span><\/etiqueta> para <\/span><span style=''>mizb&#275;a&#7717;<\/span><span lang=ES style=''>. Este t\u00e9rmino se emplea al hablar del altar en el que Abraham se prepar\u00f3 para sacrificar a Isaac (Stg. 2.21), del altar de holocaustos en el templo (Mt. 5.23\u201324; 23.18\u201320, 35; Lc. 11.51; 1 Co. 9.13; 10.18; He. 7.13; Ap. 11.1), y del altar del incienso, no s\u00f3lo en el templo terrenal (Lc. 1.11) sino tambi\u00e9n en el celestial (Ap. 6.9; 8.5; 9.13; 14.18; 16.7; cf. tamb. Ro. 11.3; He. 13.10). El otro t\u00e9rmino, <\/span><span style=''>b&#333;mos<\/span><span lang=ES style=''>, se usa una sola vez (Hch. 17.23). Se utiliz\u00f3 en la <span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span>, tanto para <\/span><span style=''>mizb&#275;a&#7717;<\/span><span lang=ES style=''> como para <\/span><span style=''>b&#257;m\u00e2<\/span><span lang=ES style=''> (* <span style='text-transform:uppercase'>Lugar alto<\/span>), y ten\u00eda, en primer lugar, el significado de lugar elevado.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style='; text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0R. de Vaux, <i>Instituciones del Antiguo Testamento<\/i>, 1985; M. Noth, <i>El mundo del Antiguo Testamento<\/i>, 1976, pp. 186\u2013192.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>R. de Vaux, <i>Ancient Israel, Its Life and Institutions<\/i>, 1961, pp. 406\u2013414, 546; B. F. Westcort, <i>The Espistle to the Hebrews<\/i>, 1989, pp. 453ss; A. Edersheim, <i>The Temple, Its Ministry and Services as they were at the Time of Jesus Christ<\/i>, 1874, pp. 32\u201333.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn433\" name=\"_ftnref433\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>T.C.M.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Alto, Casa, Ofrenda, Sacrificio, Santuario, Templo Gen 8:20 y edific\u00f3 No\u00e9 un a a Jehov\u00e1, y tom\u00f3 de Gen 13:18 Abram, pues .. y edific\u00f3 all\u00ed a a Jehov\u00e1 Gen 22:9 edific\u00f3 all\u00ed Abraham un a .. y at\u00f3 a Isaac Gen 26:25 edific\u00f3 all\u00ed un a, e invoc\u00f3 el nombre de Gen 33:20 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/altar\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abALTAR\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-813","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/813","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=813"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/813\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=813"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=813"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=813"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}