{"id":8148,"date":"2016-02-05T04:20:40","date_gmt":"2016-02-05T09:20:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/labios\/"},"modified":"2016-02-05T04:20:40","modified_gmt":"2016-02-05T09:20:40","slug":"labios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/labios\/","title":{"rendered":"LABIOS"},"content":{"rendered":"<p>Can 4:3, Can 4:11.<\/p>\n<p> &#8211; Al servicio del coraz\u00f3n, Pro 10:32, Pro 17:15, Pro 24:2, Sal 45:3.<\/p>\n<p> &#8211; Doblez: Pro 4:24, Pro 12:22, Sal 120:2, Mat 15:8, Isa 29:30.<\/p>\n<p> &#8211; Sinceros: Sal l7:1, Pro 10:18-21, Pro 25:15 Ver \u00abHablar\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>vet, Los labios son mencionados frecuentemente en la Escritura. Son un hilo de escarlata sobre el rostro de la amada (Cnt. 4:3), destilan la miel untuosa de la palabra (Cnt. 4:11), designan incluso, a veces, la palabra naciente (Jb. 16:5). A diferencia de la lengua, \u00f3rgano activo que sirve para hablar, los labios y la boca esperan que se los abra para expresar el fondo del coraz\u00f3n. Es frecuente encontrar que los labios est\u00e1n al servicio del coraz\u00f3n, bueno o malo (Pr. 10:32; 17:15; 24:2). Los labios revelan las cualidades del coraz\u00f3n as\u00ed\u00ad: la gracia del rey ideal (Sal. 45:3), el reclamo enga\u00f1oso de la extranjera (Pr. 5:3; 7:21). En el pecador se ponen al servicio de la doblez, con su cortejo de artima\u00f1a y calumnia (Pr. 4:24; 12:22; Sal. 120:2). Los labios pueden ocultar tras un rostro placentero la maldad \u00ed\u00adntima: \u00abBarniz sobre vasija de barro son los labios lisonjeros con coraz\u00f3n malvado\u00bb (Pr. 26:23). Los labios pueden llegar hasta expresar una doblez que afecte el di\u00e1logo con el mismo Dios: \u00abEste pueblo me honra con sus labios, pero su coraz\u00f3n est\u00e1 lejos de m\u00ed\u00ad\u00bb (Mt. 15:8; Is. 29:31). Tambi\u00e9n se nos habla, por oposici\u00f3n, de aquel cuyos labios son siempre sinceros y justos (Sal. 17:1; Pr. 10:18- 21; 23:15) Pero para poder guardar los labios as\u00ed\u00ad de toda palabra embustera o lisonjera (Sal. 34:14; 1 P. 3:10) ser\u00e1 necesario que Dios mismo los instruya (Pr. 22:17), es preciso que est\u00e9n colgados de los labios de Dios con la obediencia y la fidelidad (Sal. 17:4; Jb. 23:12). \u00abPon, Se\u00f1or, guarda a mi boca y vela a la puerta de mis labios\u00bb (Sal. 141:3). \u00abSe\u00f1or, abre mis labios.\u00bb As\u00ed\u00ad pide el salmista al Se\u00f1or la gracia de la sencillez para iniciar el di\u00e1logo. Frente a Dios el hombre sabe que sus labios est\u00e1n inclinados a la doblez y a la mentira (Is. 6:5). La alabanza aut\u00e9ntica debe venir de labios purificados (Sal. 63:4-6; Os. 14:3; Jb. 11:5; Is. 6:6) por el fuego del amor y del perd\u00f3n divinos. Toda la alabanza que nosotros dirigimos al Padre es fruto de los labios que alaban a Jesucristo, es decir, es fruto de labios que confiesan Su nombre (He. 13:15). As\u00ed\u00ad pues, con la certeza de ser escuchado, cada creyente debe tener en sus labios esta oraci\u00f3n: \u00abSe\u00f1or, abre mis labios, y mi boca anunciar\u00e1 tu alabanza\u00bb (Sal. 51:15).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>Los labios, hilo de escarlata sobre el rostro de la amada (Cant 4,3), destilan la miel untuosa de la *palabra (4,11), son incluso la palabra (Job 16,5) en estado naciente. A diferencia de la lengua, \u00f3rgano activo que sirve para hablar, los labios y la boca esperan que se los abra para expresar el fondo del *coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>1. Los labios y el coraz\u00f3n. Los labios est\u00e1n al servicio del coraz\u00f3n, bueno o malo (Prov 10,32; 15,7; 24,2). Revelan sus cualidades: la gracia del rey ideal (Sal 45,3) o el reclamo enga\u00f1oso de la extranjera (Prov 5,3; 7,21). En el pecador se ponen al servicio de la doblez, con su cortejo de *mentira, de artima\u00f1as y de calumnia (Prov 4,24; 12, 22; Sal 120,2; Eclo 51,2); pueden incluso ocultar tras un *rostro placentero la maldad \u00ed\u00adntima : \u00abBarniz sobre vasija de barro son los labios lisonjeros con coraz\u00f3n malvado\u00bb (Prov 26,23). Doblez que afecta al di\u00e1logo con Dios: \u00abeste pueblo me honra con los labios, pero su coraz\u00f3n est\u00e1 lejos de m\u00ed\u00ad\u00bb (Mt 15,8 = Is 29,13).<\/p>\n<p>En oposici\u00f3n con esta doblez, se dise\u00f1a el ideal de aqu\u00e9l cuyos labios son siempre sinceros y justos (Sal 17,1; Prov 10,18-21; 23,15s). Pero para guardarlos as\u00ed\u00ad de toda palabra embustera (Sal 34,14 = lPe 3,10), es preciso que Dios mismo los instruya (Prov 22,17s); es preciso que est\u00e9n colgados de los labios de Dios con la obediencia y la fidelidad (.,al 17,4; Job 23,12): \u00abPon, Se\u00f1or, guardia en mi boca y vela a la puerta de mis labios\u00bb (Sal 141,3; cf. Eclo 22,27s).<\/p>\n<p>2. Domine, labia mea aperies! Para obtener la gracia de la *sencillez en el di\u00e1logo con otros sabe el salmista que necesita recurrir a Dios. Pero frente a Dios el hombre s\u00f3lo puede confesar su profunda corrupci\u00f3n: \u00ab\u00c2\u00a1Ay de m\u00ed\u00ad!, estoy perdido, pues soy un hombre de labios impuros, vivo en medio de un pueblo de labios impuros, y mis ojos han visto al rey, Yahveh Sabaot\u00bb (Is 6, 5). Sabe que debe glorificar y aclamar a Dios (cf. Sal 63,4.6), ofrecer una *alabanza aut\u00e9ntica (Os 14,3), pero conoce tambi\u00e9n su impureza radical. No aguarda sencillamente a que Dios se digne abrirle los labios para dar una respuesta (Job 11,5): para que se le quite el pecado, sus labios deben ser purificados por el *fuego (Is 6,6). En efecto, en su *d\u00ed\u00ada \u00abhar\u00e1 [Dios] a los pueblos labios puros\u00bb (Sof 3,9), como crear\u00e1 en ellos un *coraz\u00f3n nuevo (Ez 36,26). Hoy tal esperanza se realiza en Jesucristo, \u00abpor el que podemos ofrecer un sacrificio de alabanza en todo tiempo, es decir, el fruto de labios que *confiesan su *nombre\u00bb (Heb 13,15). As\u00ed\u00ad pues, con la certeza de ser escuchado puede cada cual hacer esta oraci\u00f3n: \u00abSe\u00f1or, abre mis labios, y mi boca anunciar\u00e1 tu alabanza\u00bb (Sal 51,17).<\/p>\n<p>-> Coraz\u00f3n &#8211; Confesar &#8211; Rostro &#8211; Lengua &#8211; Palabra humana.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Can 4:3, Can 4:11. &#8211; Al servicio del coraz\u00f3n, Pro 10:32, Pro 17:15, Pro 24:2, Sal 45:3. &#8211; Doblez: Pro 4:24, Pro 12:22, Sal 120:2, Mat 15:8, Isa 29:30. &#8211; Sinceros: Sal l7:1, Pro 10:18-21, Pro 25:15 Ver \u00abHablar\u00bb. Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano Dr. J. 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