{"id":8183,"date":"2016-02-05T04:21:38","date_gmt":"2016-02-05T09:21:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/marxismo\/"},"modified":"2016-02-05T04:21:38","modified_gmt":"2016-02-05T09:21:38","slug":"marxismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/marxismo\/","title":{"rendered":"MARXISMO"},"content":{"rendered":"<p>Filosof\u00ed\u00ada social de Karl Marx: (1818-83), desarrollada con Engels, base del comunismo ateo.<\/p>\n<p> El ate\u00ed\u00adsmo, la lucha de clases y la utop\u00ed\u00ada de un para\u00ed\u00adso en la tierra, est\u00e1n en contra de la Biblia, y la Iglesia lo condena firmemente: (Enc\u00ed\u00adclica \u00abDivini Redemptoris\u00bb, P\u00ed\u00ado XI, 1937).<\/p>\n<p> El Marxismo tiene 5 bases esenciales: 1- Marx combina el m\u00e9todo dial\u00e9ctido de Hegel con el materialismo de Feuerbach: S\u00f3lo existe la materia, que contiene en s\u00ed\u00ad misma el germen de su desarrollo y perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p> 2- La econom\u00ed\u00ada determina toda la historia de la civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p> 3- El trabajador produce m\u00e1s que recibe, es un \u00abextrano\u00bb (un alienado) en su propia casa. Como consecuencia, el rico se hace m\u00e1s rico, y el pobre m\u00e1s pobre.<\/p>\n<p> 4- Esto produce la dial\u00e9ctica de la \u00ablucha de clases\u00bb, que es inevitable.<\/p>\n<p> 5- El Capitalismo, inevitablemente, va a colapsar, las masas han de revolucionarse, estableciendo la dictadura del proletariado: (del trabajador), con la fase final ut\u00f3pica, de una sociedad sin clases, todos felices.<\/p>\n<p> En la practica: El Comunismo Ateo, que predica \u00ablibertad\u00bb y \u00abprosperidad\u00bb ha creado los pa\u00ed\u00adses donde menos libertad hay, \u00c2\u00a1ni siquiera pueden salir o entrar libremente de su propio pa\u00ed\u00ads! . y los pa\u00ed\u00adses m\u00e1s \u00abpobres\u00bb, donde hay dinero para tener armas, pero no para comer, ni vestir: Tener un carro de hace 15 a\u00f1os es el gran lujo en Cuba o Rusia. en China, tener una bicicleta usada, es la gran cosa. y en Cuba, el pa\u00ed\u00ads del caf\u00e9 y tabaco, \u00c2\u00a1hasta \u00e9stos estan \u00abracionados\u00bb!: Ver \u00abComunismo\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[082]<br \/>\n  Es el sistema atribuido a Marx. Con todo el t\u00e9rmino se ha llenado de significados \u00aba\u00f1adidos\u00bb, debido a las muchas significaciones que se vincularon con las ideas radicales de Marx.<\/p>\n<p>    Estrictamente hablando es un sistema econ\u00f3mico, perfilado y teorizado en libro de Marx, como \u00abLa teor\u00ed\u00ada de la plusval\u00ed\u00ada\u00bb y, sobre todo, en \u00abEl Capital\u00bb.<\/p>\n<p>    Por extensi\u00f3n se identific\u00f3 con frecuencia con un sistema social, que se intent\u00f3 denominar \u00absocialismo cient\u00ed\u00adfico\u00bb, pero que no deja de ser un \u00absocialismo ut\u00f3pico\u00bb en virtud de sus planteamientos irrealizables, como la Historia posterior se encargar\u00ed\u00ada de demostrar.<\/p>\n<p>    Se calific\u00f3 tambi\u00e9n al marxismo como \u00absistema filos\u00f3fico o ideol\u00f3gico\u00bb, identificado con el materialismo dial\u00e9ctico, que es lo mismo que decir \u00abhegeliano\u00bb, y que se halla basado en la ineludible dial\u00e9ctica de la lucha radical de los seres.<\/p>\n<p>    Y adem\u00e1s se le confundi\u00f3 con frecuencia con un \u00absistema pol\u00ed\u00adtico\u00bb, basado en una visi\u00f3n totalitaria de los poderes p\u00fablicos, que lleva al estilo del \u00abcomunismo\u00bb, aunque el promotor de esta dimensi\u00f3n fue estrictamente Len\u00ed\u00adn  (leninismo) y el encargado de desarrollarlo en Oriente fue Mao-tse-Tung (mao\u00ed\u00admo).<\/p>\n<p>    Es f\u00e1cil entender lo complejo que resulta el marxismo y la diversidad de interpretaciones que se dieron en la Historia a las ideas de esta figura tan influyente en la humanidad de los \u00faltimos siglos.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Origen y contenidos<\/p>\n<p>\tPor \u00abmarxismo\u00bb se entiende una l\u00ed\u00adnea de reflexi\u00f3n filos\u00f3fica y una praxis pol\u00ed\u00adtico-econ\u00f3mica, que se inspira en el pensamiento de Carlos Marx (1818-1883) y Federico Engels (1820-1895). Es una doctrina esencialmente materialista. La realidad consiste s\u00f3lo en la materia y de ella deriva todo (materialismo dial\u00e9ctico). El origen y fundamento de la sociedad es su estructura econ\u00f3mica (materialismo hist\u00f3rico). Es una oposici\u00f3n al idealismo de Hegel y, especialmente, el extremo opuesto del capitalismo liberal. La cr\u00ed\u00adtica de la religi\u00f3n tiene diversas facetas, desde considerarla como \u00abopio del pueblo\u00bb (el joven Marx), hasta prescindir de ella en la nueva cosmovisi\u00f3n materialista de la historia.<\/p>\n<p>\tEl concepto sobre el hombre es el del \u00abhomo faber\u00bb (el hacer) y nada m\u00e1s. La sociedad es el conjunto de individuos, dedicados a la producci\u00f3n, divididos en dos clases opuestas (capitalistas y obreros), fruto de la injusta distribuci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n. Ello llevar\u00e1 a la lucha de clases con la consecuente desaparici\u00f3n del capitalismo (por su descomposici\u00f3n interna y no necesariamente por revoluci\u00f3n violenta). Con Len\u00ed\u00adn (revoluci\u00f3n bolchevique, 1917), se llegar\u00e1 a la conclusi\u00f3n de que s\u00f3lo con la revoluci\u00f3n obrera (violenta) se podr\u00e1 destruir el capitalismo.<\/p>\n<p>\tEl marxismo es una interpretaci\u00f3n materialista de la historia, a modo de an\u00e1lisis de la realidad a la luz de una dimensi\u00f3n socio-econ\u00f3mica. De ah\u00ed\u00ad derivar\u00e1 la necesidad de organizar a los individuos (el proletariado) para que sean ellos los protagonistas en la lucha de clases, cuyo efecto final ser\u00e1 la instauraci\u00f3n del \u00abcomunismo\u00bb (como perfecta \u00abcomunicaci\u00f3n\u00bb de bienes). El t\u00e9rmino \u00abcomunismo\u00bb en los inicios del marxismo no tiene las connotaciones violentas de la revoluci\u00f3n bolchevique. Se intenta superar el individualismo capitalista y recuperar la solidaridad con las clases pobres dignificando el trabajo.<\/p>\n<p>\tEvoluci\u00f3n hist\u00f3rica y actualidad<\/p>\n<p>\tLa evoluci\u00f3n hist\u00f3rica, filos\u00f3fica y pr\u00e1ctica del marxismo es muy compleja. Durante la vida de Marx, tiene lugar la primera reuni\u00f3n \u00abinternacional\u00bb (1864), que estudi\u00f3 la organizaci\u00f3n del movimiento obrero. A ra\u00ed\u00adz de la segunda \u00abinternacional\u00bb (1889), se origina el partido socialdemocr\u00e1tico alem\u00e1n, y el partido obrero socialdemocr\u00e1tico ruso. En este \u00faltimo, naci\u00f3 y prevaleci\u00f3 el partido radical bolchevique (1903), que, guiado por Len\u00ed\u00adn, llegar\u00ed\u00ada en Rusia a la victoria revolucionaria (octubre de 1917). Es el marxismo-leninismo, que se basaba en la dictadura del proletariado y en el ate\u00ed\u00adsmo militante.<\/p>\n<p>\tEsta l\u00ed\u00adnea marxista-leninista prevaleci\u00f3 desde entonces a nivel mundial, bajo la gu\u00ed\u00ada del comunismo ruso (marxismo-leninismo), con las agravantes del \u00abstalinismo\u00bb (detenciones, ajusticiamentos y deportaciones en masa), hasta la disoluci\u00f3n de la estructura comunista del Este de Europa (finales de los a\u00f1os \u00ab80\u00bb, con Michail Gorbaciov) y la ca\u00ed\u00adda del muro de Berl\u00ed\u00adn (1990). El caso del comunismo asi\u00e1tico (China, Corea del Norte, Vietnam&#8230;) debe analizarse en su contexto cultural-hist\u00f3rico. La ca\u00ed\u00adda del comunismo deja al descubierto que el capitalismo liberal, su polo opuesto, tampoco puede conseguir la aut\u00e9ntica solidaridad universal.<\/p>\n<p>\tYa desde 1919, varios pensadores occidentales hab\u00ed\u00adan intentado volver a las fuentes del marxismo prescindiendo del comunismo bolchevique. Algunos partidos comunistas occidentales (del \u00abeurocomunismo\u00bb) se fueron desligando paulatinamente del comunismo ruso. El magisterio eclesial ha respondido a la doctrina comunista (como materialismo ateo), especialmente con la enc\u00ed\u00adclica \u00abDivini Redemptoris\u00bb (P\u00ed\u00ado XI, 1937), la enc\u00ed\u00adclica \u00abMater et Magistra\u00bb (Juan XXIII, 1961) y el concilio Vaticano II (GS 20).<\/p>\n<p>\tPrescindiendo de las derivaciones hacia el comunismo, as\u00ed\u00ad como de la incidencia doctrinal del marxismo en los partidos socialistas<br \/>\n(v. socialismo), es importante notar que el marxismo, como interpretaci\u00f3n r\u00ed\u00adgidamente econ\u00f3mica de la historia social, ha fracasado seg\u00fan la opini\u00f3n de algunos entendidos. Pero la t\u00e1ctica marxista en la praxis comunitaria y las ideas filos\u00f3ficas de base, contin\u00faan con toda su fuerza y con gran incidencia en diversos sectores culturales, pol\u00ed\u00adticos y religiosos, especialmente en cuanto al an\u00e1lisis marxista de la realidad y de la historia (como alternativa a la Palabra de Dios y a la historia de salvaci\u00f3n). La interpretaci\u00f3n de la historia ya no se hace por el proceso hegeliano (idealista) de an\u00e1lisis, s\u00ed\u00adntesis y tesis, sino por el an\u00e1lisis pr\u00e1ctico de la realidad hist\u00f3rica para transformarla. El problema que queda en pie consiste en la luz bajo la cual se estudia la realidad \u00bfla creencia en Dios o el materialismo ateo (acontecimientos irreversibles equiparables a la revelaci\u00f3n)?.<\/p>\n<p>\tEl marxismo es, en algunos de sus puntos, la inversi\u00f3n de la visi\u00f3n cristiana del hombre, del mundo y de la historia. La interpretaci\u00f3n marxista de la historia, con sus consecuencias secularistas, sigue siendo un desaf\u00ed\u00ado para cualquier reflexi\u00f3n filos\u00f3fica y para toda religi\u00f3n, en estos momentos de postmodernidad. Algunos movimientos \u00abpopulares\u00bb siguen inspir\u00e1ndose en las ideas marxistas (an\u00e1lisis materialista de la realidad y de los acontecimientos como irreversibles), para reinterpretar la Iglesia en su historia y en su estructura (oposici\u00f3n entre el \u00abpueblo\u00bb y la \u00abjerarqu\u00ed\u00ada\u00bb), as\u00ed\u00ad como para \u00abreleer\u00bb los contenidos de la revelaci\u00f3n cristiana con una cosmovisi\u00f3n secularista. La terminolog\u00ed\u00ada y metodolog\u00ed\u00ada usada en esa \u00ablucha de clases\u00bb tiende a la dial\u00e9ctica del desprestigio y de la caricatura de los que no piensan igual.<\/p>\n<p>\tLa respuesta cristiana<\/p>\n<p>\t La responsabilidad de los creyentes respecto a todo tipo de materialismo, se concreta tambi\u00e9n en reconocer que es \u00abun fen\u00f3meno derivado de varias causas, entre las que se debe contar tambi\u00e9n la reacci\u00f3n cr\u00ed\u00adtica contra las religiones\u00bb (GS 19). La respuesta cristiana al marxismo, como a cualquier fen\u00f3meno de increencia, no puede ser s\u00f3lo a nivel conceptual, sino principalmente en el campo de la praxis \u00abEn la integridad de vida de la Iglesia y de sus miembros\u00bb (GS 21). La fe cristiana compromete en el proceso hist\u00f3rico de construir la solidaridad efectiva a nivel universal. La verdadera utop\u00ed\u00ada, como clave del futuro de la humanidad, es la esperanza cristiana basada en las bienaventuranzas.<\/p>\n<p>Referencias Ate\u00ed\u00adsmo, capitalismo, econom\u00ed\u00ada, esperanza (utop\u00ed\u00ada), historia, historia de salvaci\u00f3n, liberaci\u00f3n, Palabra de Dios, pol\u00ed\u00adtica, postmodernidad, Pueblo de Dios, sagrado, signos de los tiempos, sociedad, trabajo.<\/p>\n<p>Lectura de documentos GS 19-21. Ver referencias y enc\u00ed\u00adclicas sociales citadas.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada G. R. DE YURRE, El marxismo ( BAC, Madrid, 1976); Idem, Marxismo y marxismos ( BAC, Madrid, 1978); Idem, La estrategia del comunismo ( BAC, Madrid, 1983); (Comisi\u00f3n Episcopal de Pastoral Social) Marxismo y cristianismo (Madrid, EDICE, 1983); H. DESROCHES, Socialismes et sociologie religieuse (Paris 1965); H. GOLLWITZET, Cr\u00ed\u00adtica marxista de la religi\u00f3n y fe cristiana (Barcelona, Fontanella, 1971); V. MIANO, Continuidad y evoluci\u00f3n en la ense\u00f1anza del magisterio en torno al comunismo, socialismo y marxismo (M\u00e9xico 1981); W. POST, La cr\u00ed\u00adtica de la religi\u00f3n en Karl Marx (Barcelona, Herder, 1972); (Secretariado para los no creyentes) Fe cristiana y marxismo de hoy (Roma 1973); C. VALVERDE, Los or\u00ed\u00adgenes del marxismo ( BAC, Madrid, 1974); P. VRANICKI, Historia del marxismo (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1977); CH. WACKENHEIM, La quiebra de la religi\u00f3n seg\u00fan Karl Marx (Barcelona, Pen\u00ed\u00adnsula, 1973).<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Con el t\u00e9rmino marxismo se designa no solamente la doctrina filos\u00f3fica y pol\u00ed\u00adtico-econ\u00f3mica de Karl Marx, sino tambi\u00e9n el cumplimiento, el desarrollo, la revisi\u00f3n y la cr\u00ed\u00adtica inmanente que lo han caracterizado, desde finales del siglo XIX hasta nuestros d\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista teol\u00f3gico, despu\u00e9s de considerar el significado central del pensamiento de Marx y sus principales evoluciones (1), nos detendremos en el valor de la cr\u00ed\u00adtica a la religi\u00f3n del marxismo (2) y en la posibilidad de encontrar en el m\u00e1s all\u00e1 de su unilateralidad y de sus deformaciones inaceptables- una aut\u00e9ntica vena humanista (3).<\/p>\n<p>1. El punto de partida del pensamiento de Marx (1818-1883) es la cr\u00ed\u00adtica a la filosof\u00ed\u00ada de Hegel sobre las bases de L, Feuerbach, es decir, la inversi\u00f3n del idealismo en el materialismo hist\u00f3rico, como estudio cient\u00ed\u00adfico de la historia en cuanto lugar concreto de realizaci\u00f3n de la humanidad. En este contexto se reconoce al hombre como existencia social que, a trav\u00e9s del trabajo y de la asunci\u00f3n consciente y colectiva de su destino, puede transformar su condici\u00f3n de vida eliminando aquellos elementos que la alienan. A trav\u00e9s del estudio de la econom\u00ed\u00ada cl\u00e1sica, Marx llega a se\u00f1alar la base material y econ\u00f3mica de la sociedad y de la historia humana (estructura) que determina el conjunto de las ideas y de las instituciones religiosas, filos\u00f3ficas, pol\u00ed\u00adticas de una \u00e9poca (superestructura); analiza sus contradicciones a nivel econ\u00f3mico y social (el conflicto entre el capital y e1 proletariado) e indica en el proletariado la fuerza que -a trav\u00e9s de la lucha de clase- gu\u00ed\u00ada a la sociedad hacia una evoluci\u00f3n definitiva. De este modo el proceso hist\u00f3rico se concibe como un desarrollo dial\u00e9ctico unitario, que tiene su resorte en la contradicci\u00f3n (caracterizada en las fuerzas productivas y en las relaciones de producci\u00f3n), y su meta final en el comunismo, como organizaci\u00f3n social en la que se unir\u00e1n la teor\u00ed\u00ada y la praxis y donde, una vez eliminadas la alienaci\u00f3n econ\u00f3mica, se llevar\u00e1 a cabo el verdadero humanismo. En El Capital se exponen sint\u00e9tica y sistem\u00e1ticamente todos los temas centrales de la filosof\u00ed\u00ada de Marx desde la perspectiva de la estructura econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>F. Engels (1820-1895), con el que Marx escribi\u00f3 muchas de sus obras m\u00e1s c\u00e9lebres, lleva a cabo una primera evoluci\u00f3n del marxismo en clave positivista, extendiendo la dial\u00e9ctica materialista marxiana desde el campo hist\u00f3rico-social al de la naturaleza, desarrollo que prosigui\u00f3 K. Kautskv (1854-1938). Con Lenin (1870-1925), \u00e9l marxismo se convierte en una teor\u00ed\u00ada pol\u00ed\u00adtica que, a trav\u00e9s del concepto de la conciencia de clase. el principio de la dictadura del proletariado y la primac\u00ed\u00ada del partido, transforma con la revoluci\u00f3n rusa el marxismo en una ideolog\u00ed\u00ada totalizante. A partir de aqu\u00ed\u00ad se desarrollar\u00e1 la teor\u00ed\u00ada sovi\u00e9tica oficial del marxismo-leninismo.<\/p>\n<p>Resulta importante, y nueva, la historia posterior del neo-marxismo en el \u00e1rea cultural alemana, francesa e italiana, m\u00e1s o menos contempor\u00e1nea de la edici\u00f3n de los famosos Manuscritos econ\u00f3mico-filos\u00f3ficos del 1944 de Marx (1932), y bastante rica en la perspectiva de profundizaci\u00f3n filos\u00f3fica y humanista. Hay que recordar ante todo, en la primera \u00e1rea, a G. Luk\u00e1cs (18851971 ), con el retorno a la dial\u00e9ctica como categor\u00ed\u00ada eminentemente hist\u00f3rica y la recuperaci\u00f3n de las ra\u00ed\u00adces hegelianas del marxismo. E. Bloch, con su marxismo ut\u00f3pico, atento a la confrontaci\u00f3n con el cristianismo, as\u00ed\u00ad como la \u00abescuela de Francfort\u00bb con Max Horkheimer, Adorno y Marcuse y su teor\u00ed\u00ada cr\u00ed\u00adtica de la sociedad; R. Garaudy, J. P. Sartre y L. Althusser, en la segunda, con el encuentro entre el marxismo, el existencialismo y el estmcturalismo; as\u00ed\u00ad como la original reinterpretaci\u00f3n de A. Gramsci en Italia. Tampoco hay que olvidar la interpretaci\u00f3n del marxismo propuesta en China por Mao Tse-Tung, el pensamiento de autores como el polaco L. Kolakowski, as\u00ed\u00ad como la utilizaci\u00f3n del an\u00e1lisis marxista de la estmctura socio-econ\u00f3mica de la sociedad y, m\u00e1s ampliamente, de los mo\u00favos humanistas del marxismo en los llamados \u00bb cristianos por el socialismo\u00bb y en algunas corrientes de la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2. Sobre la cr\u00ed\u00adtica de la religi\u00f3n en general, y del cristianismo en particular (con el problema hermen\u00e9utico de fondo sobre si el marxismo es intr\u00ed\u00adnsecamente ateo o no), hay que distinguir al menos cuatro niveles de marxismo: el humanismo del joven Marx (en el que es evidente la inspiraci\u00f3n feuerbachiana, y por tanto atea); el materialismo dial\u00e9ctico de inspiraci\u00f3n engelsiana (que es igualmente ateo por naturaleza, ya que es materialista); el materialismo hist\u00f3rico (donde hay que matizar m\u00e1s el discurso, en el sentido de que se le puede ver como principio metodol\u00f3gico de an\u00e1lisis social que de suyo no implica el ate\u00ed\u00adsmo- o bien como una Weltanschaung que no deja espacio alguno a la dimensi\u00f3n espiritual y religiosa-); el marxismo ut\u00f3pico al estilo de Bloch o el neomarxismo humanista, que, a pesar de abrirse a una confrontaci\u00f3n con el cristianismo, corren el riesgo de inmanentizarlo radicalmente. En todo caso resulta dif\u00ed\u00adcil (tanto por su g\u00e9nesis como por la sistem\u00e1tica intr\u00ed\u00adnseca a la ideolog\u00ed\u00ada) separar el ate\u00ed\u00adsmo del an\u00e1lisis social marxista. Por otro lado, la cr\u00ed\u00adtica a la religi\u00f3n como fuga mundi alienante y \u00abopio de los pueblos\u00bb, si carece decididamente de fundamento en el aspecto te\u00f3rico, ha demostrado que es un importante factor cr\u00ed\u00adtico en el aspecto pr\u00e1ctico y como tal lo ha asumido la Iglesia (cf. GS 19-21).<\/p>\n<p>3. Sobre la vena humanista del marxismo, hay que subrayar que su elemento ciertamente positivo y fundamental ha sido el de recuperar la dimensi\u00f3n de la socialidad dentro de la cultura y de la organizaci\u00f3n socio-econ\u00f3mica, en dial\u00e9ctica con las posiciones individualistas del liberalismo cl\u00e1sico. Es la solidaridad con los pobres, 1no s\u00f3lo en el propio contexto social, sino en una perspectiva de escala universal, lo que constituye el gran principio, de matriz indudablemente judeocristiana, que aparece en las diversas formas del socialismo marxista, junto con el intento de un an\u00e1lisis cient\u00ed\u00adfico-estructural de las causas de la miseria proletaria. En este contexto, tambi\u00e9n la dignidad del trabajo adquiere un papel importante, junto con la insistencia en la creatividad demi\u00fargica del hombre en el cosmos y en la historia. Pero m\u00e1s all\u00e1 de estos aspectos positivos, tenemos otros fuertemente negativos, que connotan estructuralmente la ideolog\u00ed\u00ada y la praxis marxistas y que han provocado las desastrosas insuficiencias y las tr\u00e1gicas distorsiones de los \u00abexperimentos\u00bb socio-pol\u00ed\u00adticos de inspiraci\u00f3n marxista en nuestro siglo y, en definitiva, su disoluci\u00f3n. Por un lado, la reducci\u00f3n del hombre al elemento econ\u00f3mico y material; por otro, la reducci\u00f3n del sujeto a lo colectivo, con el desconocimiento de la dignidad fundamental de la persona; finalmente, el principio conflictivo de la lucha de clase con la consiguiente justificaci\u00f3n de una praxis violenta. Sin hablar de aquella carga ut\u00f3pico-mesi\u00e1nica (y hasta escatol\u00f3gica) que el marxismO saca del humus judeocristiano, con la \u00fanica tremenda diferencia de cargar de valor escatol\u00f3gico a la clase o al Estado. invirtiendo la perspectiva cristiana y llegando a una sacralizaci\u00f3n de lo pol\u00ed\u00adtico que a la cultura cristiana le cost\u00f3 tanto trabajo desacralizar.<\/p>\n<p>P. Coda<\/p>\n<p>Bibl.: G, Wetter, Marxismo, en DTI, III, 432-475; P Vranicki, Historia del marxismo 2 vols., S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1977. 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As\u00ed\u00ad, la modificaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n de la doctrina marxista en la revoluci\u00f3n rusa se llama marxismo-leninismo; los herejes son calificados de revisionistas; existen disidentes de izquierda y de derecha; y, finalmente, se dan numerosas versiones nacionales (p. ej., china, yugoslava, etc.) del marxismo.<\/p>\n<p>Formalmente, con esta pluralidad de interpretaciones de Marx, queda indicada una primera dificultad fundamental del m.: el problema de la interpretaci\u00f3n obligatoria para la respectiva praxis hist\u00f3rico-social. La raz\u00f3n de esta dificultad radica en la propiedad especifica de la obra de Marx. Teor\u00ed\u00ada y pr\u00e1ctica median entre s\u00ed\u00ad dial\u00e9cticamente, la filosof\u00ed\u00ada no ha de conformarse con la interpretaci\u00f3n de los fen\u00f3menos hist\u00f3ricos, sino que debe llegar a la realizaci\u00f3n de los mismos; y, a la inversa, toda teor\u00ed\u00ada debe incluir en la reflexi\u00f3n su concreta mediaci\u00f3n social. De donde se sigue que con el cambio de las condiciones hist\u00f3ricas materiales cambia tambi\u00e9n la teor\u00ed\u00ada misma. Pero Marx no reflexion\u00f3 nunca sobre este su m\u00e9todo cient\u00ed\u00adfico, de forma tan sistem\u00e1tica que de ah\u00ed\u00ad pueda deducirse un principio heur\u00ed\u00adstico para el proceso inmanente de revisi\u00f3n del marxismo.<\/p>\n<p>b) Otro problema es la definici\u00f3n marxista del proletariado como sujeto de la revoluci\u00f3n que deb\u00ed\u00ada acabar con los antagonismos frente a la dase burguesa y capitalista, y el hecho de que esa revoluci\u00f3n no se haya producido. Cierto que el m. se ha mostrado sobremanera eficaz en la organizaci\u00f3n internacional del trabajo, en la fundaci\u00f3n de sindicatos y en mejoras decisivas de las condiciones sociales de los trabajadores industriales; sin embargo, la revoluci\u00f3n del proletariado, pronosticada por Marx, no se ha realizado. La mejora del nivel de vida ha tenido m\u00e1s bien efecto represivo sobre la evoluci\u00f3n del pensamiento revolucionario. La revoluci\u00f3n rusa fue obra de Lenin y de algunos revolucionarios profesionales, y por a\u00f1adidura se llev\u00f3 a cabo en una monarqu\u00ed\u00ada feudal, pero no en un Estado capitalista e industrial. Tanto estas circunstancias como el dominio de cuadros directivos y funcionarios que se inici\u00f3 pronto, hicieron necesaria una legitimaci\u00f3n detenida, lo que trajo consigo una considerable modificaci\u00f3n del m. La extensa obra de Lenin aport\u00f3 por vez primera la justificaci\u00f3n de las particularidades nacionales y una teor\u00ed\u00ada de la revoluci\u00f3n de cu\u00f1o t\u00e1ctico-t\u00e9cnico, menos importante para la interpretaci\u00f3n filos\u00f3fica del m. que para la pol\u00ed\u00adtica y estrat\u00e9gica. Con relaci\u00f3n a los actuales pa\u00ed\u00adses industriales de occidente, dominados por el capitalismo tard\u00ed\u00ado, puede demostrarse que no cabe en parte alguna hablar de un proletariado de esp\u00ed\u00adritu revolucionario, no obstante toda la agitaci\u00f3n politica que, en aras de la dogm\u00e1tica de partido, no quiere ver eso. Bajo este aspecto pueden darse por refutadas todas las predicciones de Marx, sin que el actual m. haya sacado las consecuencias correspondientes.<\/p>\n<p>c) De la evoluci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica, sobre todo despu\u00e9s de la segunda guerra mundial, result\u00f3 en la ant\u00ed\u00adtesis oriente-occidente un contrapunto cl\u00e1sico de capitalismo y socialismo, que entretanto se ha ido nivelando notablemente, a lo que han contribuido el riesgo de la guerra at\u00f3mica en la expansi\u00f3n revolucionaria universal, la formaci\u00f3n de un tercer mundo fuera de los dos bloques y, finalmente, una parcial asimilaci\u00f3n de ambos sistemas. Esta interdependencia global obliga no s\u00f3lo a una coexistencia por lo menos pr\u00e1ctica, sino que pone tambi\u00e9n en peligro la consistencia de la doctrina marxista, en cuanto que el capitalismo, a despecho de sus contradicciones internas, no solamente no se ha hundido, sino que, por recepci\u00f3n parcial de elementos del m., trata de integrarlo y de darle una funci\u00f3n nueva, con lo que ha inaugurado una nueva fase de la dial\u00e9ctica de las clases, por cuyo dominio te\u00f3rico y pr\u00e1ctico se encienden nuevas controversias dentro del marxismo.<\/p>\n<p>d) Algunos problemas filos\u00f3ficos constitutivos para Marx y el m. han perdido importancia entre tanto o han de mirarse bajo aspectos considerablemente distintos. Ast, despu\u00e9s de Husserl, Heidegger y Wittgenstein, y despu\u00e9s de la filosof\u00ed\u00ada de la naturaleza de Plank, Heisenberg y Weizs\u00e4cker, la ant\u00ed\u00adtesis entre idealismo y materialismo ha perdido intensidad; el concepto de ideolog\u00ed\u00ada se ha desprendido en muchos casos del contexto marxista y ha cambiado de funci\u00f3n dentro de la sociolog\u00ed\u00ada, del psicoan\u00e1lisis, del positivismo, etc.; la filosof\u00ed\u00ada del derecho y del Estado han dejado a su espalda el pensamiento hegeliano y se han desinteresado leg\u00ed\u00adtimamente de ciertas alternativas marxistas entre Estado y sociedad; en la econom\u00ed\u00ada social no ha logrado imponerse la teor\u00ed\u00ada marxista del valor del trabajo; la cr\u00ed\u00adtica tradicional marxista de la religi\u00f3n tiene que aceptar la correcci\u00f3n filos\u00f3fica y teol\u00f3gica, con asentimiento de los teorizantes marxistas.<\/p>\n<p>Con ello hemos citado solamente algunos puntos por los que puede explicarse la tensi\u00f3n entre m., teor\u00ed\u00ada marxista y realidad moderna, y las razones de la variedad de versiones del m. que se dan hoy d\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>2. Doctrina y evoluci\u00f3n<br \/>\nLa doctrina filos\u00f3fica de Marx naci\u00f3 de la pol\u00e9mica contra el sistema de Hegel. Marx acept\u00f3 por de pronto el punto de partida materialista de Feuerbach y de algunos otros hegelianos de la izquierda, para criticar los supuestos idealistas de Hegel, para desenmascarar como teolog\u00ed\u00ada, falsa reconciliaci\u00f3n e -> ideolog\u00ed\u00ada abstracta el monismo del esp\u00ed\u00adritu, la reconciliaci\u00f3n te\u00f3rica de sujeto y objeto, la s\u00ed\u00adntesis de realidad y raz\u00f3n, y para formular en lugar de todo eso como nueva tarea de la filosof\u00ed\u00ada despu\u00e9s de Hegel la superaci\u00f3n de la escisi\u00f3n real, que a\u00fan quedaba, entre ser y conciencia. A fin de cumplir esta nueva tarea, la filosof\u00ed\u00ada ha de dejar de querer ser mera filosof\u00ed\u00ada y traducir m\u00e1s bien la realidad de la raz\u00f3n a realidad racional. Marx modifica decisivamente el materialismo de este programa, tomado de Feuerbach, en las 11 Thesen ad Feuerbach; as\u00ed\u00ad, en lugar del concepto mec\u00e1nico y metaf\u00ed\u00adsico de materia, define a \u00e9sta como ser social y con ello inserta el ser y la conciencia en el proceso dial\u00e9ctico de teor\u00ed\u00ada y pr\u00e1ctica en la sociedad humana. La escisi\u00f3n entre pensamiento y realidad, y particularmente la ideolog\u00ed\u00ada, se presenta as\u00ed\u00ad como consecuencia de una alienaci\u00f3n social, cuyo an\u00e1lisis y superaci\u00f3n es en adelante el fin principal del m. Marx se pas\u00f3 ya muy tempranamente al campo de la filosof\u00ed\u00ada del Estado y del derecho, donde atac\u00f3 la modalidad de ideas hegelianas realizadas en Prusia; sin embargo, se ocup\u00f3 de manera creciente de las doctrinas cl\u00e1sicas de la econom\u00ed\u00ada social, que constituye la parte mayor de su obra total. En este terreno le interesaba sobre todo demostrar que la sociedad capitalista se deshar\u00ed\u00ada a s\u00ed\u00ad misma por su antagonismo de clases, y que en ese proceso el proletariado, afectado por un creciente empobrecimiento, se convertir\u00ed\u00ada en actor de la revoluci\u00f3n y, al cobrar conciencia de su papel hist\u00f3rico, vendr\u00ed\u00ada a ser sujeto consciente de la historia. Es particularmente caracter\u00ed\u00adstico de la doctrina de Marx que toda econom\u00ed\u00ada social, sociolog\u00ed\u00ada y cr\u00ed\u00adtica pol\u00ed\u00adtica practicadas emp\u00ed\u00adricamente, est\u00e1n dentro de un sistema filos\u00f3fico de referencia, que asegura la continuidad entre la obra primera y la tard\u00ed\u00ada, sin preceder por ello dogm\u00e1ticamente al an\u00e1lisis emp\u00ed\u00adrico.<\/p>\n<p>El fin filos\u00f3ficamente formulado sigue siendo en todos los escritos la libre realizaci\u00f3n del hombre y su emancipaci\u00f3n de una alienaci\u00f3n hist\u00f3ricamente condicionada, cuya causa ve Marx, ante todo, en la ley (absolutizada como ley abstracta de la naturaleza) de intercambio de mercanc\u00ed\u00adas en la sociedad capitalista, y en la divisi\u00f3n del trabajo que se deriva de ah\u00ed\u00ad y de la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n. Marx no expuso nunca concreta y detalladamente c\u00f3mo ser\u00ed\u00ada una humanidad libre, socializada y humanizada; sobre todo en su obra tard\u00ed\u00ada se encuentran manifestaciones extraordinariamente esc\u00e9pticas sobre el poder del \u00abreino de la necesidad\u00bb en el \u00abreino de la libertad\u00bb.<\/p>\n<p>Un primer desplazamiento del programa marxista, en parte con aprobaci\u00f3n de Marx, se debi\u00f3 a Engels. El desplazamiento aparece con m\u00e1xima claridad en el Anti-D\u00fchring. Engels aplica tambi\u00e9n a la naturaleza la dial\u00e9ctica marxista del proceso hist\u00f3rico social, y recae as\u00ed\u00ad en el -\u00bb materialismo naturalista que Marx acababa de superar. Con ello el m. pasa a ser un sistema cerrado de visi\u00f3n del mundo, el cual, con ayuda de la metaf\u00ed\u00adsica materialista, ofrece una sistem\u00e1tica explicaci\u00f3n universal, donde la dial\u00e9cticasocial queda subsumida bajo la natural, con el consiguiente peligro de -> totalitarismo.<\/p>\n<p>En lo sucesivo se descuid\u00f3 fuertemente el aspecto filos\u00f3fico del m., que vino a caer en la estela de las luchas entre las varias facciones y de las rivalidades internas dentro de los partidos socialistas y comunistas. Tambi\u00e9n los numerosos escritos de Lenin tienen en primer t\u00e9rmino por objeto cuestiones pr\u00e1cticas de t\u00e1ctica pol\u00ed\u00adtica. Lenin fue el primero en traducir la doctrina marxista a situaciones imprevistas, pero \u00e9l fue tambi\u00e9n el que imprimi\u00f3 al m. un car\u00e1cter agresivo, militante y fuertemente tecnol\u00f3gico. Al establecer la minor\u00ed\u00ada de funcionarios ligada al partido y, por tanto, doctrinalmente ortodoxa, lo mismo que por su implacable lucha contra la oposici\u00f3n, Lenin prepar\u00f3 el camino al estalinismo. Paralelamente corre la degeneraci\u00f3n de la dial\u00e9ctica teor\u00ed\u00ada-praxis en el esquema de base y superestructura, es decir, en un realismo epistemol\u00f3gico de \u00abcopia\u00bb que simplifica mec\u00e1nicamente toda tensi\u00f3n entre sujeto y objeto. Sobre esta desvirtuaci\u00f3n del m., caracterizada con la abreviatura Diamat, pudo erigir Stalin la pretensi\u00f3n sovi\u00e9tica de hegemon\u00ed\u00ada dentro del comunismo con apariencia de legitimidad ideol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Sin embargo, la tesis de que, desde el primer Marx hasta el r\u00e9gimen de terror de Stalin, se haya cumplido una evoluci\u00f3n rectil\u00ed\u00adnea del m., est\u00e1 ya refutada por la m\u00faltiple cr\u00ed\u00adtica dentro del marxismo. En Alemania, ya Rosa Luxemburg y K. Liebknecht pusieron graves objeciones a la burocracia de funcionarios de Lenin y pidieron en su lugar, guiados por un esp\u00ed\u00adritu de ortodoxia marxista, que todo el proletariado tomara parte en la revoluci\u00f3n con voluntad y conciencia. Karl Korsch y Georg Luk\u00e1cs, retornando a Hegel, han intentado insuflar de nuevo vida filos\u00f3fica al m. La persecuci\u00f3n nacional-socialista contra socialistas y comunistas sofoc\u00f3 en Alemania toda investigaci\u00f3n sobre el marxismo.<\/p>\n<p>En Francia, las lecciones de Koj\u00e9ve sobre Hegel han producido hasta hoy una eficaz recepci\u00f3n filos\u00f3fica del m., representada por nombres como Merleau-Ponty, Sartre, Lef\u00e9bvre, L. Goldmann y otros. Merleau-Ponty reconoce en el proletariado un grupo de autenticidad intersubjetiva, cuya acci\u00f3n produce el sentido de la historia, que no se deduce por un proceso ciego, sino que se realiza por un proceso creador, es decir, contingentemente. Sin embargo, sigue siendo problem\u00e1tico si la historicidad del sujeto, que para Merleau-Ponty antecede a toda historia, no es incompatible con el concepto marxista de historia; topamos ah\u00ed\u00ad con un limite esencial del m. para una filosof\u00ed\u00ada trascendental y ontol\u00f3gica de la -4 historia. Sartre ha pasado de un concepto existencialista de la revoluci\u00f3n a una recepci\u00f3n del m. en el sentido de que tiene el existencialismo por un necesario correctivo inmanente del m., pues \u00e9ste tiende al dogmatismo y a la objetivaci\u00f3n del hombre. Una revisi\u00f3n estrictamente inmanente propugna H. Lef\u00e9bvre, expulsado en 1955 del PCF: l&#8217;exp\u00e9rience d&#8217;ali\u00e9nation como comienzo y 1&#8217;homme total como meta asint\u00f3tica marcan el camino del m. La crisis de la objetividad ha atacado tambi\u00e9n al m.; en lugar de refugiarse en un r\u00ed\u00adgido dogmatismo, Lef\u00e9bvre recomienda la concreta dial\u00e9ctica cr\u00ed\u00adtica de la vida diaria. Aparte de la pol\u00e9mica, que ha dado hasta ahora el tono, del m. con el existencialismo, gana importancia el debate con el -> estructuralismo.<\/p>\n<p>Desde A. Gramsci (t 1937) existe en Italia un m. adogm\u00e1tico, muy acomodado a las condiciones italianas: abierto a la democracia parlamentaria y al di\u00e1logo con la Iglesia, y partidario de la tolerancia ideol\u00f3gica. Como lo formul\u00f3 L. Lombardo-Radice, la tesis filos\u00f3fica fundamental es que los hombres est\u00e9n en situaci\u00f3n de conocer sus problemas y resolverlos hist\u00f3ricamente.<\/p>\n<p>En Alemania occidental comienza con cierta vacilaci\u00f3n un renacimiento de la investigaci\u00f3n sobre el m. Junto al estudio de las fuentes, la teolog\u00ed\u00ada y la filosof\u00ed\u00ada, en el campo cat\u00f3lico y en el protestante, han trabajado sobre todo en la interpretaci\u00f3n de los primeros escritos marxistas, a decir verdad con la tendencia frecuente a interpolar un matiz ontol\u00f3gico y antropol\u00f3gico; as\u00ed\u00ad, p. ej., el concepto de alienaci\u00f3n es entendido como categor\u00ed\u00ada fundamental antropol\u00f3gica, en vez de entenderlo como un momento transitorio, condicionado por la econom\u00ed\u00ada social. La escuela de Francfort, bajo la gu\u00ed\u00ada de Adorno, Horkheimer, Habermas, etc., trata de entender el m. como teor\u00ed\u00ada social cr\u00ed\u00adtico-dial\u00e9ctica con fuertes acentos de cr\u00ed\u00adtica de la cultura y de psicoan\u00e1lisis; particularmente Habermas entiende el m. como filosof\u00ed\u00ada de la historia con intenci\u00f3n pr\u00e1ctica y como l\u00f3gica de las ciencias sociales. E. Bloch une el m. y lafilosof\u00ed\u00ada cosmol\u00f3gica de la historia en una utop\u00ed\u00ada de la identidad que recuerda fuertemente a Schelling.<\/p>\n<p>En los pa\u00ed\u00adses comunistas, sobre todo en Polonia, Yugoslavia y Checoslovaquia, se ha hecho o\u00ed\u00adr un revisionismo con fuerte tono existencialista y positivista, nacido de la critica al stalinismo y a la postergaci\u00f3n del individuo en la teor\u00ed\u00ada y la pr\u00e1ctica que en tal sistema se daba. As\u00ed\u00ad Kolakowski distingue entre m. institucional y m. intelectual, es decir, entre la apropiaci\u00f3n dogm\u00e1tica y la existencial del mismo. A decir verdad, este revisionismo amenaza con alejarse tan fuertemente de Marx, que el m. viene a parar en un mero m\u00e9todo cient\u00ed\u00adfico.<\/p>\n<p>A. Schaff plantea la cuesti\u00f3n sobre el sentido del individuo, sobre el car\u00e1cter cient\u00ed\u00adfico del m. y sobre su capacidad de comprender los problemas del sujeto. M\u00e1s notable que los resultados (eudemonismo social, humanismo socialista) aparece la conclusi\u00f3n de que, ni aun en una sociedad socialista, desaparecen eo ipso los conflictos, es decir, de que las necesidades del sujeto persisten en el ben\u00e9fico estado sin problemas de una sociedad socialista, por muy bien organizada que la supongamos.<\/p>\n<p>3. Marxismo y cristianismo<br \/>\nLa cr\u00ed\u00adtica del m. a la religi\u00f3n se basa en la tesis de Feuerbach sobre las representaciones humanas proyectadas en Dios. Marx explica esta proyecci\u00f3n por la alienaci\u00f3n social, que obliga a un consuelo ideol\u00f3gico abstracto, pues en el trabajo a sueldo se escinden, en vez de reconciliarse, el pensamiento y el ser del hombre. La religi\u00f3n protesta desde luego contra la miseria, pero, con su consuelo, justifica y estabiliza el mal existente. En la sociedad comunista muere la religi\u00f3n por s\u00ed\u00ad sola; Lenin tiene por necesaria su extirpaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ya en el primer socialismo (Fourier, Buchez, Weitling y otros) y en el socialismo religioso (Tillich, Steinb\u00fcchel) comenzaron los primeros contactos entre m. y cristianismo. La debilidad de la cr\u00ed\u00adtica del m. a la religi\u00f3n es reconocida hoy d\u00ed\u00ada por los marxistas mismos, y consiste sobre todo en su car\u00e1cter hipot\u00e9tico: no hay una descripci\u00f3n fenomenol\u00f3gica exacta, se aplican falsas categor\u00ed\u00adas hist\u00f3rico-religiosas, impera una inconsecuencia metodol\u00f3gica. La tesis de la muerte de la religi\u00f3n se establece con m\u00e9todos de los que no puede responder el m. Para el cristianismo se plantea la cuesti\u00f3n de hasta qu\u00e9 punto entra\u00f1a un car\u00e1cter ideol\u00f3gico la premisa marxista de la totalidad de historia y sociedad. Cuanto menos lo entra\u00f1e, m\u00e1s podr\u00e1 el cristianismo solidarizarse con el m., y esperar de una sociedad m\u00e1s libre una forma de fe con menos color ideol\u00f3gico. Una mediaci\u00f3n de la diferencia permanente entre reino mundano y reino divino hoy d\u00ed\u00ada parece m\u00e1s posible en el terreno pr\u00e1ctico que en el ideol\u00f3gico.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: (La bibliograf\u00ed\u00ada secundaria sobre marxismo comprende actualmente unos 2 millones de vol\u00famenes; aqu\u00ed\u00ad se citan s\u00f3lo algunos de los m\u00e1s importantes.); G. Gentile, La filosof\u00ed\u00ada di Marx (Pisa 1899); G. Lukdcs, Geschichte und Klassenbewu\u00dftsein (B 1923); (B 1923); K. Korsch, M. und Philosophie (L 21930); P. Tillich, Die sozialistische Entscheidung (Offenbach 1948); R. Heiss, Hegel und Marx: Symposion I (Fr 1949); A. Cornu, Karl Marx und die Entwicklung des modernen Denkens (B 1950); H. Popitz, Der entfremdete Mensch (Bas 1953); S. Landshut, K. Marx. 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Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Filosof\u00ed\u00ada social de Karl Marx: (1818-83), desarrollada con Engels, base del comunismo ateo. El ate\u00ed\u00adsmo, la lucha de clases y la utop\u00ed\u00ada de un para\u00ed\u00adso en la tierra, est\u00e1n en contra de la Biblia, y la Iglesia lo condena firmemente: (Enc\u00ed\u00adclica \u00abDivini Redemptoris\u00bb, P\u00ed\u00ado XI, 1937). 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