{"id":8215,"date":"2016-02-05T04:22:33","date_gmt":"2016-02-05T09:22:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mortificacion\/"},"modified":"2016-02-05T04:22:33","modified_gmt":"2016-02-05T09:22:33","slug":"mortificacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mortificacion\/","title":{"rendered":"MORTIFICACION"},"content":{"rendered":"<p>(hacerse morir).<\/p>\n<p> Ver \u00abPenitencia\u00bb.<\/p>\n<p> Necesidad e importancia: Mat 3:4, Mat 7:1314, Luc 9:23, Luc 14:27. 1 Cor.24-27. Recompensa: Mat 6:16-18, Mat 10:38-39, Jua 12:24-26.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[328]<br \/>\n Virtud que nos lleva a hacer penitencia y sacrificios con el fin de amortiguar las tendencias  malas que existe en el hombre. En la medida en que se mortifica la carne, seg\u00fan la asc\u00e9tica cristiana, se vivifica el esp\u00ed\u00adritu y cuando la carne vive con sus inclinaciones y pasiones el esp\u00ed\u00adritu se debilita.  Por eso \u00abmortificaci\u00f3n\u00bb es sin\u00f3nimo de penitencia, sacrificio, renuncia, austeridad, expiaci\u00f3n, ofrenda a Dios de los placeres de la tierra.<\/p>\n<p>    El educador debe dar a entender al educando que la mortificaci\u00f3n por s\u00ed\u00ad misma no tiene sentido, como no lo tiene el buscar el sufrimiento por el mero sufrimiento, lo cual es antinatural. Pero adquiere plena significaci\u00f3n evang\u00e9lica cuando se trata de fortalecer la voluntad. Sin esa actitud no se puede vivir el Evangelio tal como Jes\u00fas lo anunci\u00f3 con su palabra y sobre todo con su ejemplo.<\/p>\n<p>    La mortificaci\u00f3n sin referencia al sacrificio redentor de Cristo, a su muerte y resurrecci\u00f3n carece de justificaci\u00f3n. Ante el crucifijo se descubre su realidad espiritual y su proyecci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica. ( Ver Penitencia)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Uno de los m\u00e9todos que el ascetismo cristiano emplea para adiestrar al alma en la virtud y la vida santa. El t\u00e9rmino fue acu\u00f1ado por San Pablo quien traza una ilustrativa analog\u00eda entre el Cristo que muere como un mortal y que renace a una vida inmortal y Sus seguidores que renuncian a la vida pecaminosa del pasado y se elevan a la gracia de una nueva vida de santidad. \u00abPorque si viviereis seg\u00fan la carne, morir\u00e9is; mas si con el esp\u00edritu hac\u00e9is morir las obras de la carne, vivir\u00e9is\u201d (Rom., VIII, 13;  cf. tambi\u00e9n en Col. III, 5 y Gal. V, 24). De este uso original del t\u00e9rmino vemos que la mortificaci\u00f3n, aunque bajo un aspecto sea una ley mortal, bajo el otro y m\u00e1s fundamentalmente se trata de una ley vital con lo cual no se destruye sino que se enaltece a la naturaleza. Lo pernicioso es la enfermedad del alma y atac\u00e1ndola se restaura y revigoriza la aut\u00e9ntica fe en ella.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De las enfermedades que matan por s\u00ed mismas, el pecado, la enfermedad mortal del alma, ostenta el primer lugar. La comisi\u00f3n de un pecado se destruye gracias al impulso de la aut\u00e9ntica penitencia y el uso de los medios para el perd\u00f3n y la restituci\u00f3n que Nuestro Se\u00f1or ha confiado a Su iglesia. Las tentaciones del pecado se superan induciendo a la voluntad a aceptar las dificultades, aunque con tolerancia, m\u00e1s que cediendo a las tentaciones. Llegados a este punto, la mortificaci\u00f3n se hace obligatoria para todos pero m\u00e1s para aquellos m\u00e1s meticulosos que deseen ir m\u00e1s all\u00e1 en su servicio a Cristo y esforzarse con su ayuda en someter -tan lejos como le sea posible en su vida-, esta \u201crebeli\u00f3n\u201d de la carne contra el esp\u00edritu, que es el incentivo interno del pecado. Lo que se necesita para conseguir esta victoria es que las pasiones y los deseos concupiscentes, los cuales cuando son perdonados alegremente tienen perniciosas influencias en la conducta humana, sean reprendidos juiciosamente para subordinarlos y adecuar sus deseos a la regla de la raz\u00f3n y en la fe, seg\u00fan lo discernido por la mente. Pero para que este entrenamiento sea eficaz no basta con refrenar estos deseos carnales solamente cuando sus postulados son il\u00edcitos. Representan una desviaci\u00f3n en la naturaleza y deben ser tratados como cuando nos esforzamos en enderezar un alambre retorcido, a saber, torci\u00e9ndolo hacia el lado contrario. As\u00ed, en los diversos aspectos de la observancia asc\u00e9tica, los cat\u00f3licos estrictos se encuentran constantemente con la abnegaci\u00f3n incluso en materias que por s\u00ed mismas son totalmente l\u00edcitas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mortificaci\u00f3n, entendida como la curaci\u00f3n de los malos h\u00e1bitos y la  implantaci\u00f3n de los buenos, est\u00e1 reconocida como uno de los m\u00e9todos, incluso entre los que van encaminados a conseguir fines puramente naturales. Lo que distingue a la mortificaci\u00f3n cristiana es la confianza en el logro de sus objetivos espirituales, no simplemente en esta eficacia natural de sus m\u00e9todos, sino a\u00fan m\u00e1s por las ayudas de la gracia divina, para los cuales, por su sinceridad en la autodisciplina y el motivo cristiano que la inspira, puede contar con la omnipotencia divina. Llegados a este punto, y para contribuir a una mayor eficacia espiritual, entra en acci\u00f3n otra motivaci\u00f3n. Tambi\u00e9n se practica como una expiaci\u00f3n de los pecados y defectos del pasado bas\u00e1ndose en la fe en la Iglesia Cat\u00f3lica, aunque \u00fanicamente el sacrificio de Cristo puede ofrecernos la apropiada expiaci\u00f3n de los pecados humanos. Sin embargo, los hombres no deber\u00edan tomar esto como excusa para no hacer nada por s\u00ed mismos, sino m\u00e1s bien como un incentivo a a\u00f1adir a sus propias expiaciones. Y, como extensi\u00f3n de su poder, deber\u00edan recordar que estas expiaciones personales son agradables a los ojos de Dios. Esto explica porqu\u00e9 muchas de las mortificaciones practicadas por los devotos no sanan directamente las inclinaciones al mal aunque adopten la forma de ejercicios lastimosos y de privaciones infligidas a uno mismo por el hecho de ser dolorosas, como por ejemplo, los ayunos, las camas duras, la abstenci\u00f3n de placeres l\u00edcitos, etc. No todas estas mortificaciones externas son por s\u00ed mismas procedentes. Los escritores espirituales no se cansan de insistir en que la mortificaci\u00f3n interna o el amor propio o la autoestima en todas sus variantes son esenciales, pero estas penitencias externas son buenas solamente si proceden del esp\u00edritu interior y le sirven para reaccionar (v\u00e9ase ASCETICISMO).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ALVAREZ DE PAZ, De mortifications virium animae in Opera, t. III (Paris, 1875), 1. II; BAKER, Holy Wisdom, ed, SWEENY (London, 1905); RODRIGUEZ, Christian and Religious Perfection LE GAUDIER, De perfectione vitae spiritualis (Paris, 1856); SCARAMELLI, Directorium ASceticum (London, 1897); MATURIN, Self-knowledge and Self-discipline (London, 1905); CHABOT, La mortification chretienne et la vie in Science et Religion series (Paris, 1903)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Francisco M. Moreno del Valle\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(hacerse morir). Ver \u00abPenitencia\u00bb. Necesidad e importancia: Mat 3:4, Mat 7:1314, Luc 9:23, Luc 14:27. 1 Cor.24-27. Recompensa: Mat 6:16-18, Mat 10:38-39, Jua 12:24-26. Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano Dr. J. 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