{"id":822,"date":"2016-02-04T22:30:46","date_gmt":"2016-02-05T03:30:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/amalec\/"},"modified":"2016-02-04T22:30:46","modified_gmt":"2016-02-05T03:30:46","slug":"amalec","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/amalec\/","title":{"rendered":"AMALEC"},"content":{"rendered":"<p>Exo 17:8 vino A y pele\u00f3 contra Israel en Refidim<br \/>\nExo 17:16 mano de A .. Jehov\u00e1 tendr\u00e1 guerra con A<br \/>\nNum 13:29 A habita el Neguev, y el heteo, el jebuseo<br \/>\nNum 24:20 viendo a A, tom\u00f3 su par\u00e1bola y dijo<br \/>\nDeu 25:17 acu\u00e9rdate de lo que hizo A contigo en<br \/>\n1Sa 15:3 hiere a A, y destruye todo lo que tiene<br \/>\n1Sa 30:1 los de A hab\u00edan invadido el Neguev y<\/p>\n<hr>\n<p>Amalec  (heb. Am\u00e2l\u00eaq, \u00abbelicoso\u00bb o \u00abpueblo que lame\u00bb). 1. Hijo de Elifaz y Timna, la concubina de Elifaz; por tanto, nieto de Esa\u00fa (Gen 36:12, 16; 1Ch 1:36).  La palabra tambi\u00e9n se usa frecuentemente en sentido colectivo, y entonces significa amalecitas* (Exo 17:8; Num 13:29; etc.). 2. Monte (Jdg 12:15) en el territorio amalecita del Neguev; no identificado. 3. Ciudad (1Sa 15:5) que algunos eruditos consideran que m\u00e1s bien se tratar\u00ed\u00ada de un campamento, puesto que los amalecitas eran n\u00f3madas.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>hijo de Elifaz, nieto de Esa\u00fa Gn 36, 12. De \u00e9l se deriva el nombre de los amalecitas, pueblo muy antiguo que habitaba al norte, en el N\u00e9gueb y en el monte Se\u00ed\u00adr Gn 14, 7; Nm 13, 29; 1 Cro 4, 42-43. Este pueblos le hicieron permanentemente la guerra a Israel Ex 17, 8-16; Dt 25, 17-19. En Horm\u00e1 fue derrotado Israel por los amalecitas Nm 14, 3945; Dt 1, 41-46. Balaam en su or\u00e1culo anuncia el exterminio de Amelec Nm 24, 20. Cuando los jueces, los amalecitas, junto con los ammonitas,  se juntaron a Egl\u00f3n, rey de Moab, y derrotaron a Israel Jc 3, 13. Tambi\u00e9n se unieron a los salteadores madianitas y a los hijos de Oriente, para atacar a los israelitas, invadirlos y saquearlos Jc 6, 3-6, pero Gede\u00f3n los derrot\u00f3 Jc 7. Sa\u00fal venci\u00f3 a los amalecitas y captur\u00f3 vivo a su rey Agag,  desobedeciendo las \u00f3rdenes de Yahv\u00e9h de exterminarlo 1 S 15. El rey David tambi\u00e9n combati\u00f3 contra este pueblo, cuando se encontraba refugiado en Gat, 1 S 27, 8; 30, 17-18.<\/p>\n<p>Tras la batalla de Gelbo\u00e9 contra los filisteos  estando el rey Sa\u00fal herido, le pide a uno de Amalec que lo mate. Este lleva a cabo el deseo del rey y luego, junto con la diadema y el brazalete tomados del cad\u00e1ver de Sa\u00fal,  lleva la noticia a David, quien ordena la muerte del amalecita, 2 S 1, 1-16.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>Hijo de Elifaz (hijo mayor de Esa\u00fa) con su concubina Timna (Gen 36:12; 1Ch 1:36). Un jefe de Edom (Gen 36:16).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">(Amalecitas en la Versi\u00f3n Douay, o Amalek, Amalecitas)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un pueblo recordado principalmente como los m\u00e1s odiados de todos los enemigos de Israel, y tradicionalmente considerados como los m\u00e1s feroces de las tribus beduinas.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 ORIGEN<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 LOCALIZACI\u00d3N<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 AMALEC E ISRAEL BAJO MOIS\u00c9S<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 PERIODO DE LOS JUECES<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 SA\u00daL<\/li>\n<\/ul>\n<h3>ORIGEN<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con una interpretaci\u00f3n ampliamente aceptada del G\u00e9nesis 36, 10-12, su descendencia se puede hallar desde Amalec, hijo de Elifaz y nieto de Esa\u00fa ,y por consiguiente de Abraham; esta versi\u00f3n es considerada por los m\u00e1s modernos acad\u00e9micos ya que apunta al origen \u00e1rabe de los amalecitas y a la afinidad racial con los hebreos. El Amalec del G\u00e9nesis 36,12, sin embargo, no se menciona como el ancestro de los amalecitas, aunque el prop\u00f3sito del texto, que fija el origen de varias de las tribus \u00e1rabes, respalda ese punto de vista; pero, por otro lado, est\u00e1 la versi\u00f3n m\u00e1s antigua del G\u00e9nesis 14 que solamente puede ser objetivamente interpretada como una indicaci\u00f3n de que los amalecitas, en vez de descender de Abraham, era una tribu perfectamente identificable en su \u00e9poca, cuando fueron derrotados en Cad\u00e9s por Quedorlaomer, Rey de los Elamitas. Esta evidencia de su antig\u00fcedad ser\u00eda confirmada por la interpretaci\u00f3n m\u00e1s probable por parte de aquellos que consideran la dudosa profec\u00eda de Bala\u00e1n, refiri\u00e9ndose a \u201cAmalec, la primera de las naciones\u201d como una indicaci\u00f3n no de su grandeza, sino de su antig\u00fcedad con relaci\u00f3n a las otras naciones mencionadas en el or\u00e1culo. No se puede fijar el origen de los amalecitas en otras fuentes; las tradiciones \u00e1rabes son muy recientes y no a\u00f1aden evidencias confiables a los datos b\u00edblicos; y aun cuando casi todos los pasajes de la Escritura relacionados con su origen est\u00e1n sujetos a variadas y a veces contradictorias interpretaciones por parte de acad\u00e9micos muy competentes, hay muy pocas dudas en cuanto a que los amalecitas eran de origen \u00e1rabe y mucho m\u00e1s antiguos que los israelitas. La creencia en su descendencia \u00e1rabe est\u00e1 confirmada por sus costumbres y su h\u00e1bitat.\n<\/p>\n<h3>LOCALIZACI\u00d3N<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los amalecitas eran n\u00f3madas y guerreros y por lo tanto su nombre est\u00e1 relacionado en la Biblia con diversas regiones. Su lugar de origen, sin embargo, tal como se se\u00f1ala en 1 Samuel 27, 8 estaba en el desierto, al sur y suroeste de Judea, que se extiende hasta el l\u00edmite con Egipto y en la parte baja del Monte Sina\u00ed y que hoy se llama Et Tih; una regi\u00f3n muy \u00e1rida para la siembra, pero lo suficientemente f\u00e9rtil para proveer pasto excelente. Esta indicaci\u00f3n que encontramos en la 1 Samuel 27, 8 est\u00e1 confirmada en otros pasajes. Fue en este desierto, en Cad\u00e9s, que sufrieron la derrota a manos de Quedorlaomer (G\u00e9nesis 14); aqu\u00ed, m\u00e1s hacia el sur, en Refid\u00edn, cerca de la parte baja del Monte Sina\u00ed, se enfrentaron a Mois\u00e9s (\u00c9xodo 17); aqu\u00ed fueron atacados por Sa\u00fal (1 Samuel 15), y aqu\u00ed el resto de ellos pereci\u00f3 bajo Ezequ\u00edas. Pero no siempre estuvieron limitados al desierto; ellos siguieron mucho m\u00e1s al norte y durante la \u00e9poca de Mois\u00e9s al menos algunos de ellos se encuentran dentro de los l\u00edmites de Palestina y frustraron los intentos de los israelitas para invadir su pa\u00eds por el sur (Num. 13). En dos ocasiones los textos hebreos de nuestros d\u00edas los sit\u00faan tan al norte como en el territorio de Efra\u00edn (Jueces 5, 14; 12, 15); pero en ambos casos pareciera haber una interpretaci\u00f3n err\u00f3nea en los hebreos que nos permite disculpar las especulaciones frecuentes, basadas en estos textos, con relaci\u00f3n a las grandes extensiones y diversas fortunas de los amalecitas y sus dudosas posesiones del Monte Efra\u00edn. (V\u00e9anse los comentarios de Moore y Lagrange sobre el Libro de los Jueces, y el texto hebreo de Moore sobre los Jueces que se encuentra en la Biblia policroma de Paul Haupt.) Los amalecitas, como n\u00f3madas y conquistadores de la pen\u00ednsula del Sina\u00ed, entraron en contacto y, casi inevitablemente, en conflicto con los israelitas.\n<\/p>\n<h3>AMALEC E ISRAEL BAJO MOIS\u00c9S<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su primer encuentro tuvo lugar durante el primer a\u00f1o de su vida n\u00f3mada, despu\u00e9s de que Israel sali\u00f3 de Egipto y fue de tal naturaleza que dio lugar al odio hacia los amalecitas que dur\u00f3 hasta su exterminio bajo el Rey Ezequ\u00edas muchos siglos despu\u00e9s. El primer encuentro fue en Rafid\u00edn, donde los israelitas bajo Mois\u00e9s hab\u00edan acampado en su viaje hacia el Monte Sina\u00ed; fue en este lugar en el desierto de los amalecitas, donde Mois\u00e9s, habiendo puesto a Josu\u00e9 al mando, subi\u00f3 hasta la cima de la monta\u00f1a junto con Aar\u00f3n y Jur y fue en esta ocasi\u00f3n que la suerte de la batalla fue decidida por \u201cel cayado de Dios\u201d sostenido en las manos de Mois\u00e9s; Israel venc\u00eda mientras Mois\u00e9s ten\u00eda las manos alzadas; pero cuando las bajaba, venc\u00eda Amalec. La victoria fue, finalmente para los israelitas (\u00c9xodo17). En este relato del \u00c9xodo hay muy poco que demuestre por qu\u00e9 los amalecitas fueron escogidos para merecer el odio de los israelitas; sin embargo, concluye con la sentencia de Yahv\u00e9 que borrar\u00eda por completo la memoria de Amalec de debajo de los cielos y que Su mano se alzar\u00eda contra Amalec de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Amalec, sin embargo, fue el agresor (ibid., 8); aun cuando debe tomarse en consideraci\u00f3n este relato hist\u00f3rico, es necesario recordar que los israelitas hab\u00edan invadido a los amalecitas. El motivo del odio de Israel, que falta en este relato hist\u00f3rico, puede encontrarse en Deuteronomio 25 donde se comenta que la raz\u00f3n de la ofensa de Amalec se fundamenta en su ataque cruel y traicionero que ignor\u00f3 las leyes de la hospitalidad beduina que representaba una ofensa a Dios y al hombre. En vez de mostrarse compasivo hacia el ej\u00e9rcito israelita, d\u00e9biles y extenuados, \u201chambrientos y maltratados\u201d, los echaron al pantano inmisericordemente. Ahora, \u201cde conformidad con las antiguas normas de hospitalidad y por temor de Dios, los amalecitas deb\u00edan haber perdonado y realmente ayudado a los que se hab\u00edan quedado rezagados y no aptos para la batalla. Que hicieran lo contrario fue un acto inhumano y b\u00e1rbaro\u201d. Un comportamiento tal daba lugar a que se considerara la tribu indigna de la vida. De tal forma que el odio hacia los amalecitas hasta su exterminio era considerado por los israelitas como una obligaci\u00f3n religiosa. Aparte de esta crueldad, la rivalidad entre las dos tribus result\u00f3 inevitable, ya que no se pod\u00eda esperar que Amalec viera complacientemente la invasi\u00f3n de sus ricos pastizales por parte de los israelitas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se tiene conocimiento de otras persecuciones de los amalecitas durante el viaje de los israelitas hacia el Monte Sina\u00ed, su estad\u00eda all\u00ed o su marcha hacia Cad\u00e9s, cerca de la frontera sur con Palestina. Fue desde este lugar que los israelitas intentaron por primera vez entrar a la Tierra Prometida y, nuevamente, aqu\u00ed se enfrentaron con los amalecitas en el lugar cuyos ancestros hab\u00edan sido derrotados por Queorlamoer. Los israelitas hab\u00edan llegado hasta el desierto de Far\u00e1n y desde all\u00ed enviaron esp\u00edas a Palestina para observar sus gentes, tierras y ciudades. Los amalecitas fueron encontrados en el sur del pa\u00eds y, aparentemente, frente a una confederaci\u00f3n de diferentes tribus o naciones, ya que muy pronto iniciaron un esfuerzo combinado para atacar a los israelitas; pero los esp\u00edas tambi\u00e9n informaron de gigantes que viv\u00edan en esas tierras y \u201cnosotros nos ve\u00edamos ante ellos como saltamontes y eso mismo les parec\u00edamos a ellos\u201d (Num. 13, 34). Estos relatos de los gigantes asust\u00f3 al pueblo y \u201ctoda la comunidad se puso a gritar y pasaron toda la noche llorando\u201d y comenzaron a murmurar y desear que hubiesen muerto en Egipto o en el desierto en vez de haber sido sentenciados por Dios a acometer la conquista de la tierra de los gigantes. Mois\u00e9s, Aar\u00f3n y Josu\u00e9 trataron de apaciguar la rebeli\u00f3n, pero s\u00f3lo provocaron su odio; y Dios les conden\u00f3 a vagar durante cuarenta a\u00f1os por el desierto y que ninguno de ellos entrar\u00eda en la Tierra Prometida. Esto apen\u00f3 much\u00edsimo al pueblo y decidieron atacar a los amalecitas y cananeos. Pero Mois\u00e9s se los prohibi\u00f3 profetiz\u00e1ndoles que Dios no estar\u00eda con ellos. Sin embargo, ellos decidieron continuar con sus planes aun cuando Mois\u00e9s no les acompa\u00f1ase. Y la profec\u00eda de Mois\u00e9s se cumpli\u00f3: los amalecitas y sus aliados los atacaron y los destrozaron hasta llegar a Jorm\u00e1 (Num. 14, 45). La historia subsiguiente de los amalecitas durante el tiempo de Mois\u00e9s es confusa. Su destrucci\u00f3n es vaticinada por Bala\u00e1n en su famoso or\u00e1culo pronunciado sobre el monte Peor, mientras observaba las naciones a su alrededor: \u201cY cuando vio a Amalec, tom\u00f3 la palabra y dijo: \u2018Amalec, la primera de las naciones, tu final ser\u00e1 tu destrucci\u00f3n&#8217;\u201d una profec\u00eda (cualquiera que fuese su fecha) que muestra por lo menos que los amalecitas ocuparon un lugar importante durante un tiempo entre las tribus sem\u00edticas o naciones que circundaban a Israel (Num. 24). El cumplimiento de esta profec\u00eda es pronunciado sobre los israelitas por Mois\u00e9s en un discurso de despedida como un deber sagrado. \u201cPor eso, cuando Yahv\u00e9 tu Dios te haya asentado al abrigo de todos tus enemigos de alrededor, en la tierra que Yahv\u00e9 tu Dios te da en herencia para que la poseas, borrar\u00e1s el recuerdo de Amalec de debajo de los cielos. \u00a1No lo olvides!\u201d (Deut. 25, 19) Y si esto nos parece un mandamiento inhumano, recordemos el modo de pensar predominante de que los amalecitas eran \u201cinhumanos y b\u00e1rbaros\u201d; un pueblo con esas costumbres perversas no es digno de misericordia, ya que es un asunto nacional de vida o muerte. Est\u00e1 claro, sin embargo, que estamos muy lejos del Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a.\n<\/p>\n<h3>PERIODO DE LOS JUECES<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo Josu\u00e9, Israel entr\u00f3 a Palestina por el este, no se enfrent\u00f3 con los amalecitas, pero se mantuvo ocupado con otros enemigos, cuyos territorios se esforzaba por ocupar. Sin embargo, tan pronto como se establecieron en Palestina, la vieja enemistad surgi\u00f3 nuevamente. Cuando Egl\u00f3n, Rey de Moab, invadi\u00f3 Israel, se les aliaron los amalecitas y amonitas y juntos dominaron a los Israelitas; quienes estuvieron dominados durante 14 a\u00f1os hasta que por medio de las artima\u00f1as y traici\u00f3n de Ehud, el benjaminita, Egl\u00f3n, Rey de Moab muere tr\u00e1gicamente (Jueces 3). Durante una buena parte del per\u00edodo de los Jueces hubo incesantes e insignificantes enfrentamientos entre los amalecitas y los israelitas. Para entonces, Israel era un pueblo agr\u00edcola, mientras que los amalecitas permanecieron como una tribu beduina incursionando frecuentemente en las tierras de los israelitas, destruyendo sus cosechas y ganado (Jueces 6). En una ocasi\u00f3n, acompa\u00f1aron a los madianitas en una invasi\u00f3n de Palestina, conformando una hueste numerosa; inesperadamente fueron atacados durante la noche por Gede\u00f3n y 300 guerreros escogidos; creando p\u00e1nico y desconfianza entre los amalecitas quienes volvieron la espada de cada uno contra su compa\u00f1ero por todo el campamento y huyeron mientras Gede\u00f3n les persegu\u00eda (Jueces 7).\n<\/p>\n<h3>SA\u00daL<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta derrota de los amalecitas los aquiet\u00f3 durante muchos a\u00f1os ya que no se vuelve a tener noticias de ellos hasta los inicios de Sa\u00fal. Sa\u00fal comenz\u00f3 su reinado por medio de operaciones militares en\u00e9rgicas, librando batallas exitosas contra \u201cenemigos por todos lados\u201d entre ellos los amalecitas, quienes hab\u00edan estado hostigando a los israelitas (1 Samuel 14,48). Entonces vino el profeta Samuel y record\u00f3 a Sa\u00fal la antigua ofensa de Amalec y el mandato de Dios que fueran exterminados. Las palabras del profeta fueron precisas (1 Samuel 15, 1-3) que ning\u00fan enemigo era odiado como Amalec y su exterminio se consideraba como un deber religioso, impuesto por Dios. Todo hombre, mujer, ni\u00f1o y animal, deb\u00edan ser destruidos e Israel no deb\u00eda desear ninguno de los despojos de los amalecitas. Sa\u00fal procedi\u00f3 a cumplir este mandato y su firmeza como un castigo especial sobre los amalecitas est\u00e1 enfatizado por su misericordia hacia los Quenitas. Sa\u00fal invadi\u00f3 el territorio de los amalecitas, al sur de Palestina, y los aniquil\u00f3 desde Evila, en el extremo oriental, hasta el sur cerca de los l\u00edmites con Egipto\u2014una campa\u00f1a de gran magnitud\u2014 y pas\u00f3 a todos por la espada hombres, mujeres y ni\u00f1os excepto el Rey Agag a quien tom\u00f3 prisionero vivo, y lo mejor de los animales los cuales apart\u00f3 para ser sacrificados. Por su desobediencia al dejar con vida a Agag y lo mejor de los reba\u00f1os, Sa\u00fal fue rechazado por Samuel en el nombre de Dios y descuartiz\u00f3 a Agag en su presencia; desde aquel d\u00eda su suerte cambi\u00f3 y, cuando despu\u00e9s de la muerte de Samuel, Sa\u00fal consult\u00f3 su esp\u00edritu en la cueva de Endor, se le dijo que hab\u00eda sido rechazado por no haber ejecutado la furia de Dios sobre Amalec (serm\u00f3n de Newman, \u201cPremeditaci\u00f3n del Pecado de Sa\u00fal\u201d). Fue un amalecita quien, falsamente, afirmaba haber asestado el golpe mortal al Rey Sa\u00fal. Mientras que David estuvo fugitivo de Sa\u00fal, David estaba acercando a su final el pueblo predestinado al exterminio. Estaba al servicio de Aquis, rey de Gat, en la tierra de los Filisteos, cerca del territorio de los amalecitas. Con sus propios hombres, y soldados prestados por Aquis, devast\u00f3 a los amalecitas y no dejaba con vida a nadie (1 Samuel 27). Durante la ausencia de David y Aquis, los amalecitas se vengaron incendiando Sicelag, una ciudad que Aquis hab\u00eda dado a David, matando a todos sus habitantes, incluyendo a dos esposas de David. David persigui\u00f3 y sorprendi\u00f3 al enemigo en medio de una fiesta recuper\u00f3 todos los despojos y prisioneros, y masacr\u00f3 a todos los amalecitas excepto 400 hombres j\u00f3venes quienes escaparon en camellos (1 Samuel 30). La matanza resquebraj\u00f3 el poder de los amalecitas y los hizo regresar al desierto; all\u00ed un resto miserable de ellos qued\u00f3 rezagado hasta los d\u00edas de Ezequ\u00edas, d\u00e9cimo sucesor de David, cuando una banda de simeonitas fueron suficientes para exterminar, hasta el \u00faltimo hombre, a los m\u00e1s feroces enemigos de Israel (1 Cr\u00f3nicas 4:42, 43). As\u00ed, sobre el Monte Sina\u00ed, se cumpli\u00f3 la maldici\u00f3n hecha sobre ellos por Mois\u00e9s y Bala\u00e1n aproximadamente seiscientos a\u00f1os antes. Su nombre no vuelve aparecer excepto en el Salmo 83 (considerado por muchos como del per\u00edodo de los Macabeos) donde su uso no puede tomarse como un hecho hist\u00f3rico, sino m\u00e1s bien po\u00e9tico, referido a los enemigos tradicionales de Israel. Los descubrimientos egipcios y asirios no han aclarado todav\u00eda el hecho de que no se mencione a Amalec. La Biblia es nuestro \u00fanico testigo, y su testimonio, aunque escudri\u00f1ado y puesto en duda con relaci\u00f3n a muchos detalles, especialmente en lo relacionado con las batallas de Rafid\u00edn y Cad\u00e9s, y la maravillosa victoria de Gede\u00f3n, ha sido aceptada en lo principal como un recuento confiable.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>: THOMAS in VIG., Dict. de la Bible&#160;; MACPHERSON in Hast., Dict. of the Bible; Jewish Ecylclopedia , s.v. Amalec; Comentarios, DILLMAN AND DELITZSCH sobre el G\u00e9nesis&#160;; DILLMAN sobre los Num..\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente:  Fenlon, John Francis. \u00abAmalec.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01377c.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Domingo Latorraca Donato\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Exo 17:8 vino A y pele\u00f3 contra Israel en Refidim Exo 17:16 mano de A .. Jehov\u00e1 tendr\u00e1 guerra con A Num 13:29 A habita el Neguev, y el heteo, el jebuseo Num 24:20 viendo a A, tom\u00f3 su par\u00e1bola y dijo Deu 25:17 acu\u00e9rdate de lo que hizo A contigo en 1Sa 15:3 hiere &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/amalec\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAMALEC\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-822","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/822","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=822"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/822\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=822"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=822"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=822"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}