{"id":826,"date":"2016-02-04T22:30:53","date_gmt":"2016-02-05T03:30:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/amarna\/"},"modified":"2016-02-04T22:30:53","modified_gmt":"2016-02-05T03:30:53","slug":"amarna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/amarna\/","title":{"rendered":"AMARNA"},"content":{"rendered":"<p>Amarna  (\u00e1r. Tell el-Am\u00e2rnah). Sitio de la antigua capital de Egipto durante el reinado de Iknat\u00f3n (Amenhotep IV, c 1381-c 1361 a.C.), situada a unos 320 km al sur de El Cairo, sobre la margen derecha del Nilo.  Mapa III, D-3.  Cuando Iknat\u00f3n inici\u00f3 la adoraci\u00f3n monote\u00ed\u00adsta solar de At\u00e9n (At\u00f3n) encontr\u00f3 tanta oposici\u00f3n en Tebas, la residencia real y centro de la antigua religi\u00f3n, que transfiri\u00f3 la capital a un lugar nuevo, que \u00e9l llam\u00f3 Akhetat\u00f3n, \u00abHorizonte de At\u00f3n\u00bb.  El movimiento se desintegr\u00f3 poco despu\u00e9s de su muerte, y la capital volvi\u00f3 a ser Tebas.  Iknat\u00f3n y su ef\u00ed\u00admera capital qued\u00f3 olvidada hasta que sus ruinas fueron descubiertas en tiempos modernos.  Para las tablillas encontradas en la ciudad, v\u00e9ase Amarna, Cartas de. Amarna, Cartas de. En 1887 una mujer del lugar, mientras cavaba para obtener desperdicios que pudiera usar como fertilizante, descubri\u00f3 el archivo oficial de los reyes Amenhotep III (c 1419-c 1381 a.C.) e Iknat\u00f3n: 377 tabillas de arcilla.  Conten\u00ed\u00adan 348 cartas escritas sobre tabletas de arcilla, en escritura cuneiforme babil\u00f3nico, que constitu\u00ed\u00adan la correspondencia entre la corte egipcia y los reyes de Babilonia, Asiria, Mitani, Arzawa, Chipre, los hititas y muchos pr\u00ed\u00adncipes vasallos de Siria y Palestina.  Despu\u00e9s de muchas vicisitudes, las tabletas finalmente llegaron a manos de los eruditos.  Unas pocas tabletas adicionales fueron descubiertas en excavaciones regulares en Amarna. Casi 300 de ellas est\u00e1n ahora en el Museo de Berl\u00ed\u00adn, y otras en los museos de Londres, El Cairo, Oxford, Par\u00ed\u00ads y Bruselas. Estos documentos, conocidos generalmente como las Cartas de Amarna, son fuentes de primera l\u00ed\u00adnea para la historia cultural y pol\u00ed\u00adtica del Asia Occidental y de Egipto durante el s XIV a.C., y su descubrimiento fue un acontecimiento importante en la historia del Cercano Oriente y de la arqueolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica.  Revelaron que la escritura y el lenguaje babil\u00f3nicos eran usados universalmente en el Cercano Oriente en la correspondencia diplom\u00e1tica, aun entre el fara\u00f3n y sus vasallos asi\u00e1ticos, y mostraron la gran influencia de la cultura babil\u00f3nica sobre Siria y Palestina. Estas cartas muestran que los reyes de Babilonia, Asiria y los mitanios trataban con el fara\u00f3n egipcio en pie de igualdad.  Revelan que Egipto, que una generaci\u00f3n antes hab\u00ed\u00ada sido el poder m\u00e1s grande del mundo, estaba ahora en un agudo estado de inactividad y debilidad pol\u00ed\u00adtica, sin poder hacer nada para retener su imperio asi\u00e1tico construido por Tutmosis III y sus sucesores.  Manifiestan que los hititas surg\u00ed\u00adan como una amenaza en el norte al avanzar sobre las posesiones egipcias en Siria mediante agresi\u00f3n directa e intrigas.  Se\u00f1alan que Siria y Palestina, nominalmente protectorados egipcios, se encontraban en un estado de anarqu\u00ed\u00ada y extrema debilidad, divididas en muchos peque\u00f1os reinos. Sus gobernantes 43 (que se llamaban reyes), pretend\u00ed\u00adan lealtad a la corona egipcia, pero luchaban entre s\u00ed\u00ad, a veces en guerra abierta y otras por denuncias e intrigas (varios de estos pr\u00ed\u00adncipes aprovecharon la inactividad pol\u00ed\u00adtica egipcia durante el per\u00ed\u00adodo para independizarse y ensanchar su territorio a expensas de sus vecinos).  Otra causa de inquietud pol\u00ed\u00adtica era la aparici\u00f3n de los apiru (habiru en forma sil\u00e1bica, o SA.GAZ en escritura ideogr\u00e1fica), en quienes se puede reconocer a los hebreos invasores.  Abdu-Heba, rey de Jerusal\u00e9n, se queja en tono especialmente amargo acerca de la intrusi\u00f3n de los apiru, y alega que gran parte del pa\u00ed\u00ads ya cay\u00f3 en sus manos por conquista y traici\u00f3n (se conservaron cartas sobre otros gobernantes y otras ciudades sirias y palestinas bien conocidas: Ascal\u00f3n, Sid\u00f3n, Aco, Gezer, Meguido, Tiro, Laquis, Beirut y Biblos).  V\u00e9ase Hebreos. Bib.: S. A. B. Mercer, The Tell el-Amarna Tablets [Las tabletas de Tell el-Amarna], 2 ts (Toronto, 1939); ANET 483-490 (contiene muchas cartas traducidas por W. F. Albright). 18. Dos de las Cartas de Amarna enviadas a Fara\u00f3n.  Arriba: la de Ladaia de Siquen (Mapa VI, D-3);  abajo: la del rey de Arzawa (Mapa III, B-3).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>El promontorio de Tell el Amarna, el antiguo Akhetat\u00f3n (\u2020\u0153el horizonte de At\u00f3n\u2020\u009d) est\u00e1 ubicado en la ribera oriental del Nilo a unos 305  kms.  al sur de El Cairo. Aqu\u00ed\u00ad el fara\u00f3n reformador Amenofis IV (Akhenat\u00f3n) construy\u00f3 su nueva capital despu\u00e9s de renunciar al sacerdocio de Am\u00f3n en Tebas y dedicarse exclusivamente al culto de At\u00f3n.<br \/>\nLas ruinas de Akhe ta t\u00f3n no inpresionan hoy d\u00ed\u00ada. La ciudad se extend\u00ed\u00ada alrededor de 8  kms.  en la ribera del Nilo, pero su anchura era s\u00f3lo de 995  mts.  Las l\u00ed\u00adneas de las calles de la ciudad y el plano de las casas todav\u00ed\u00ada se pueden trazar. El gran templo a At\u00f3n ha dejado muy pocos restos, pero las l\u00ed\u00adneas del palacio real son claras. W. M. Flinders Petrie, durante su expedici\u00f3n en Amarna en 1891, descubri\u00f3 cuatro pavimentos de estuco pintado. Estos fueron maliciosamente destruidos por un guarda enojado, en 1912, y las porciones que se salvaron est\u00e1n ahora en el museo de El Cairo.<br \/>\nHacia el oeste del palacio estaba la as\u00ed\u00ad llamada Casa de Rollos, la cual conten\u00ed\u00ada los registros de la oficina de extranjer\u00ed\u00ada egipcia desde el tiempo de Akhenat\u00f3n y su padre Amenofis III ( ca.  1400\u20131353  a. de J.C. ). Mientras se excavaba en esta \u00e1rea ocurri\u00f3 que una mujer descubri\u00f3, accidentalmente, la primera de las *Cartas de Amarna en 1887.<br \/>\nLas excavaciones en Tell el-Amarna indican que la ciudad fue construida en un apuro. La mano de obra es inferior, aunque este hecho est\u00e1 a menudo disimulado por la belleza de los cuadros naturalistas de aves y la vegetaci\u00f3n pintada en el material de las paredes y los pisos. La revuelta de Akhenat\u00f3n caus\u00f3 cambios en las tendencias del arte egipcio lo cual se refleja en los descubrimientos de Amarna. Las figuras estilizadas m\u00e1s antiguas ceden paso a una representaci\u00f3n realista. El busto de la reina Nefertiti, actualmente en el Museo de Berl\u00ed\u00adn, se considera como una de las m\u00e1s finas muestras del arte antiguo.<br \/>\nCortadas dentro de las colinas hacia el oriente de Akhenat\u00f3n hab\u00ed\u00ada veinticinco tumbas en las que fueron sepultados los oficiales de Akhenat\u00f3n. La falta de variedad de las tumbas de Tebas para la familia real y la adoraci\u00f3n de At\u00f3n aparecen con mon\u00f3tona regularidad. Las figuras en relieve emplastadas en torno a la pared ofrecen alguna idea de la vida en la corte de Akhenat\u00f3n y su bella esposa Nefertiti.<br \/>\nBIBLIOGRAFIA: Edward F. Campbell, Jr., \u2020\u0153The Amarna Letters and the Amarna Period\u2020\u009d,  BA , 1923, 1960, p\u00e1gs. 2\u201322. Charles F. Pfeiffer, Tell Amarna and the Bible, Baker Book House, Grand Rapids, 1963. J. A. Knudtzon, Die El-Amarna Tafeln, Leipzig, 1907\u201315. S. A. B. Mercer, The Tell el-Amarna Tablets, Macmillan Co., Toronto, 1939. Edward F. Campbell, Jr., The Chronology of the Amarna Letters, Johns Hopkins Press, Baltimore, 1964.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Arqueol\u00f3gico<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>(Tell) el-Amarna es el nombre moderno de Aketat\u00f3n, capital de Egipto en la \u00e9poca de Amenofis IV (Akenat\u00e9n) y sus sucesores inmediatos, ca. 1375\u20131360 a.C. Las ruinas se encuentran a unos 320 <etiqueta id=\"#_ftn438\" name=\"_ftnref438\" title=\"\">km al S de El Cairo, sobre la ribera <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn439\" name=\"_ftnref439\" title=\"\">E del r\u00edo Nilo. El sitio abarca una extensi\u00f3n de alrededor de 8 x 1 km y ha sido parcialmen<\/etiqueta>te excavado. Las impresionantes ruinas incluyen templos, edificios administrativos, tumbas con pinturas murales, como tambi\u00e9n los edificios de una cantidad de pr\u00f3speras fincas, a menudo con casas construidas de acuerdo a un plan uniforme.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La importancia de Amarna para los estudios b\u00edblicos radica en la serie de cartas en escritura cuneiforme sobre tablillas de arcilla que fueron descubiertas por casualidad en el a\u00f1o 1887. Agregados los documentos encontrados posteriormente, el n\u00famero recuperado llega a un total de alrededor de 380. La mayor\u00eda de ellos son cartas de diversos gobernantes asi\u00e1ticos dirigidas a los faraones Amenofis III y IV en el per\u00edodo ca. 1381\u20131360 a.C.; casi la mitad fueron enviadas desde Palestina y Siria. De dichas cartas se obtienen mucha informaci\u00f3n de suma importancia concerniente a la historia de la regi\u00f3n, con un gr\u00e1fico panorama de las intrigas y luchas entre una ciudad y otra, secuela del debilitamiento del control egp. poco antes de la entrada de los israelitas en la tierra prometida.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el S de Siria, Abdi-asirta y su hijo Aziru, aun cuando afirmaban su lealtad a los se\u00f1ores egipcios, en realidad estaban extendiendo sus dominios en confabulaci\u00f3n con los hititas del N de Siria, preparando as\u00ed el camino para la posterior conquista de toda Siria por el hitita Suppiluliuma. Rib-haddi de Biblos, que se mantuvo leal y escribi\u00f3 53 cartas a la corte egp., describe la incertidumbre y el caos que ocasionaban sus pedidos de ayuda militar no contestados. Informa que Aziru captur\u00f3 una ciudad cercana, en la que el residente o comisionado egp. fue muerto, y acerca del ataque a Biblos ante el cual fue obligado a huir. Igualmente, Labayu de Siquem, a pesar de afirmar su inocencia (EA 254), estaba aumentando su dominio en las sierras centrales en uni\u00f3n con los apiru semin\u00f3mades, que se mencionan frecuentemente en los textos, mayormente como peque\u00f1as bandas armadas (* <span style='text-transform:uppercase'>Hebreos<\/span>). Las actividades de los apiru se mencionan en los informes de muchas ciudades. Cuando Labayu amenaz\u00f3 Meguido, su gobernante, Biridiya, implor\u00f3 ayuda a Egipto.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Abdi-heba de Jerusal\u00e9n informa con frecuencia, quej\u00e1ndose de que Milkilu de Gezer y otros se ocupan de hacer incursiones. Por lo tanto, no puede comprender por qu\u00e9 el fara\u00f3n permit\u00eda que Gezer, Laquis y Ascal\u00f3n escaparan de la obligaci\u00f3n de proveer a la guarnici\u00f3n egp. de alimentos cuando tienen en abundancia. \u00c9l mismo ha sido asaltado y despojado por tropas egp., y advierte al fara\u00f3n que los tributos y esclavos enviados por \u00e9l a Egipto probablemente no llegar\u00e1n, pues Labayu y Milkilu han planeado una emboscada (EA 287). Esto \u00faltimo podr\u00eda ser un ardid para evitar el env\u00edo de obsequios, porque en otra carta Suvardata de Hebr\u00f3n advierte al fara\u00f3n que Abdi-heba de Jerusal\u00e9n es un pillo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Nuestro conocimiento de la geograf\u00eda pol\u00edtica de Palestina en estos tiempos se acrecienta por las referencias a diversos gobernantes locales, como ser Ammunira de Beirut, Abimilki de Tiro, Akizzi de Qatna, y Abdi-tirsi de Hazor. Algunos de estos nombres pueden relacionarse con textos contempor\u00e1neos de *Ugarit (Ras Shamra). Adem\u00e1s de los indicios hist\u00f3ricos locales, estas cartas son importantes por las deducciones m\u00e1s amplias que permiten en cuanto a las alianzas entre Egipto y los gobernantes de Mitanni y Babilonia, que a menudo se concertaban mediante casamientos entre las familias gobernantes, o eran apoyadas de esta forma.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las referencias a un funcionario egp. llamado Yanhamu, quien lleg\u00f3 a ocupar un cargo elevado, nos recuerdan la posici\u00f3n que alcanz\u00f3 Jos\u00e9, aunque no se puede considerar a ambos como la misma persona. El nombre de Yanhamu tiene forma sem\u00edtica, y una de sus funciones fue la supervisi\u00f3n de la provisi\u00f3n de cereales para los s\u00fabditos sirios del fara\u00f3n durante un per\u00edodo de escasez.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las tablillas tienen tambi\u00e9n gran importancia ling\u00fc\u00edstica. Todas, menos dos de ellas, est\u00e1n escritas en ac\u00e1dico, idioma que representaba la <\/span><span style=''>lingua franca<\/span><span lang=ES style=''> de todo el antiguo Cercano Oriente en este per\u00edodo. La presencia en El Amarna de literatura mesopot\u00e1mica (los mitos de Nergal y Adapa, y el relato de Sarg\u00f3n de Acad) y de textos lexicales que incluyen una lista de palabras egp. y ac. indica la influencia del ac\u00e1dico, y esto lo confirma el descubrimiento en 1946 de un fragmento de la \u00e9pica de Gilgam\u00e9s en Meguido (ca. 1400 a.C.). Las cartas de Palestina y Siria est\u00e1n escritas mayormente en dialectos occidentales de la lengua ac\u00e1dica, y proporcionan valiosa informaci\u00f3n sobre la lengua cananea en sus distintas formas locales antes de la llegada de los israelitas. Ciertas cartas del rey Tusratta de Mitanni han aumentado considerablemente nuestro conocimiento de la lengua no sem\u00edtica de los hurritas (* <span style='text-transform:uppercase'>Horeos<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Ya que algunos han sostenido que los apiru de estos textos deben equipararse con los hebreos bajo Josu\u00e9, en lugar de ser una prueba del estado del pa\u00eds antes de la conquista, quiz\u00e1s debieran destacarse los siguientes aspectos de las pruebas aportadas por Amarna. Aqu\u00ed los <\/span><span style=''>&#7723;ab\/piru<\/span><span lang=ES style=''> (SA.GAZ) (=apiru), como tambi\u00e9n lo indican los textos de Ras Shamra y de *Alalak, ocupaban las regiones no controladas estrictamente por las ciudades m\u00e1s grandes; generalmente actuaban en n\u00fameros reducidos en toda la Palestina y la Siria, y no aparecen como sitiadores de ciudades. Por otra parte, estos textos evidencian una situaci\u00f3n distinta a la que imperaba bajo Josu\u00e9: Laquis y Gezer, lejos de ser destruidas (Jos. 10), se muestran como activas defensoras de los apiru. Tambi\u00e9n difieren los nombres de los gobernantes, siendo el rey de Jerusal\u00e9n en este per\u00edodo Abdi-heba, y aunque los apiru se mostraban muy activos en la zona de Jerusal\u00e9n, la ciudad no lleg\u00f3 a pertenecer a los israelitas hasta los tiempos de David. Finalmente, los apiru utilizaban carros, pero los israelitas no conocieron este m\u00e9todo de lucha hasta el reinado de David.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><etiqueta id=\"#_ftn440\" name=\"_ftnref440\" title=\"\"><i><span lang=ES style=''>\u00b0DBA<\/span><\/i><\/etiqueta><span lang=ES style=''>; J. Pfitchard<i>, La arqueolog\u00eda y el Antiguo Testamento<\/i>, 1976.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>J. A. Knudtzon, <i>Die El-Amarna-Tafelnf<\/i>, 2 t(t). 1907, 1915 (=EA); A. F. Rainey, <i>El Amarna tablets<\/i> 359\u2013379<sup>2<\/sup>, 1978; W. F. Albright en <i>ANET<\/i>, pp. 483\u2013490; C. J. M. Weir en <i>DOTT<\/i>, pp. 38\u201345; W. F. Albright, <i>The Amarna letters from Palestine<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn441\" name=\"_ftnref441\" title=\"\"><i>CAH<\/i><\/etiqueta>, 2\/2, 1975, pp. 98\u2013116; F. F. Bruce en <etiqueta id=\"#_ftn442\" name=\"_ftnref442\" title=\"\"><i>AOTS<\/i><\/etiqueta>, pp. 1\u201320; K. Kitchen, <i>Suppiluliuma and Amarna Pharaohs<\/i>, 1962.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn443\" name=\"_ftnref443\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>M.J.S.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Amarna (\u00e1r. Tell el-Am\u00e2rnah). Sitio de la antigua capital de Egipto durante el reinado de Iknat\u00f3n (Amenhotep IV, c 1381-c 1361 a.C.), situada a unos 320 km al sur de El Cairo, sobre la margen derecha del Nilo. Mapa III, D-3. Cuando Iknat\u00f3n inici\u00f3 la adoraci\u00f3n monote\u00ed\u00adsta solar de At\u00e9n (At\u00f3n) encontr\u00f3 tanta oposici\u00f3n en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/amarna\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAMARNA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-826","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/826","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=826"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/826\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=826"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=826"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=826"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}