{"id":8268,"date":"2016-02-05T04:23:57","date_gmt":"2016-02-05T09:23:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/parabolas\/"},"modified":"2016-02-05T04:23:57","modified_gmt":"2016-02-05T09:23:57","slug":"parabolas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/parabolas\/","title":{"rendered":"PARABOLAS"},"content":{"rendered":"<p>(comparaciones, parecidos).<\/p>\n<p> Son relatos comparando algo terreno o material, con algo espiritual o sobre-natural. Es un m\u00e9todo sencillo, que despierta el inter\u00e9s del oyente, de f\u00e1cil asimilaci\u00f3n, y las aplicaciones hechas por el oyente son inolvidables. Es un estilo que eligi\u00f3 Cristo para ense\u00f1ar.<\/p>\n<p> &#8211; Finalidad: Mat 13:10-15, Mat 13:34-43.<\/p>\n<p> &#8211; Disposiciones interiores para entenderlas, Mat 13:14-15, Luc 8:10-12.<\/p>\n<p> 1- Grupos de Par\u00e1bolas: Las 7 del Reino en Mt. l3: &#8211; El Sembrador.<\/p>\n<p> &#8211; La cizana.<\/p>\n<p> &#8211; La Mostaza.<\/p>\n<p> &#8211; El Fermento.<\/p>\n<p> &#8211; El Tesoro escondido.<\/p>\n<p> &#8211; La perla preciosa.<\/p>\n<p> &#8211; E1 amo de casa: (13:52).<\/p>\n<p> Las 4 de la reprobaci\u00f3n de Israel: (\u00c2\u00a1y de la Iglesia corrupta!, de Mt.21 y 22: &#8211; Maldici\u00f3n de la higuera, 21.<\/p>\n<p> &#8211; Los 2 hijos, 21.<\/p>\n<p> &#8211; Los vi\u00f1adores infieles, 21.<\/p>\n<p> &#8211; Los invitados a las bodas, 22.<\/p>\n<p> Las 5 de los \u00ab\u00faltimos tiempos\u00bb de Mt. 24 y 25.<\/p>\n<p> &#8211; Los brotes de la higuera, 24.<\/p>\n<p> &#8211; Como un ladr\u00f3n, 24.<\/p>\n<p> &#8211; Siervo fiel y prudente, 24.<\/p>\n<p> &#8211; Las 10 v\u00ed\u00adrgenes, 25.<\/p>\n<p> &#8211; Los talentos, 25.<\/p>\n<p> Las 3 de la Misericordia de Dios, Lc.15.<\/p>\n<p> &#8211; La oveja perdida.<\/p>\n<p> &#8211; La dracma perdida.<\/p>\n<p> &#8211; El hijo pr\u00f3digo.<\/p>\n<p> 2- Par\u00e1bolas en el Antiguo Testamento<br \/>\n &#8211; Los \u00e1rboles eligen su rey, Jue.9.<\/p>\n<p> &#8211; Enigma de Sans\u00f3n, Jue.14.<\/p>\n<p> &#8211; La cordera del hombre pobre, 2 S.12.<\/p>\n<p> &#8211; La mujer de Tecua, 2 S.14.<\/p>\n<p> &#8211; El detenido se escapa, 1Re 20:35.<\/p>\n<p> &#8211; La visi\u00f3n de Micheas, 1Re 22:19.<\/p>\n<p> &#8211; El cardo y el cedro, 2Re 14:9.<\/p>\n<p> &#8211; El ebrio, Pro 23:29.<\/p>\n<p> &#8211; El perezoso y su vi\u00f1a, Pro 24:30.<\/p>\n<p> &#8211; La vi\u00f1a est\u00e9ril, Isa 5:1.<\/p>\n<p> &#8211; El arador que saca lo bueno de lo malo, [s.28:23.<\/p>\n<p> &#8211; El \u00e1guila y la vid, Eze 17:3.<\/p>\n<p> &#8211; Los cachorros de leon, Eze 19:2.<\/p>\n<p> &#8211; Las 2 rameras, Ez.23.<\/p>\n<p> &#8211; La espuma de la olla, Eze 24:3.<\/p>\n<p> &#8211; El cedro del L\u00ed\u00adbano, Ez.31.<\/p>\n<p> &#8211; La ballena, Ez.32.<\/p>\n<p> &#8211; E1 pastor y el rebano, Ez.34.<\/p>\n<p> &#8211; El campo de huesos secos, Ez.37.<\/p>\n<p> &#8211; Las fuentes de aguas vivas, Ez.47.<\/p>\n<p> &#8211; Visiones simb\u00f3licas, Am\u00f3s 7 a 9.<\/p>\n<p> &#8211; El dia de Yave, Sof.l, Mal.4, 2 Ped.3.<\/p>\n<p> &#8211; 8 visiones de Zac. 1 a 6.<\/p>\n<p> &#8211; El verdadero y el falso pastor, Za.ll.<\/p>\n<p> &#8211; Malos sacerdotes, Ma1.2.<\/p>\n<p> 3- Par\u00e1bolas en el Nuevo Testamento.<\/p>\n<p> &#8211; El Sembrador, Mat 13:1.<\/p>\n<p> &#8211; El Tesoro escondido, Mat 13:44.<\/p>\n<p> &#8211; La perla preciosa, Mat 13:45.<\/p>\n<p> &#8211; La red barredera, Mat 13:47.<\/p>\n<p> &#8211; El amo de casa, Mat 13:52.<\/p>\n<p> &#8211; El siervo sin misericordia, Mat 18:23.<\/p>\n<p> &#8211; Los obreros y el vinador, Mat 20:1.<\/p>\n<p> &#8211; El padre y sus dos hijos, Mat 21:28.<\/p>\n<p> &#8211; La boda del pr\u00ed\u00adncipe, Mat 22:1.<\/p>\n<p> &#8211; Las 10 v\u00ed\u00adrgenes, Mat 25:1.<\/p>\n<p> &#8211; Las ovejas y las cabras, Mat 25:31.<\/p>\n<p> &#8211; La casa sobre roca, Mt.7, Lc.6.<\/p>\n<p> &#8211; La levadura, Mt.13, Lc.13.<\/p>\n<p> &#8211; La oveja perdida, Mt.18, Lc.15.<\/p>\n<p> &#8211; Los talentos y las minas, Mt.25, Lc.19.<\/p>\n<p> &#8211; Luz de la antorcha, Mt.5, Mc.4, Lc.8<br \/>\n &#8211; El remiendo en vestido viejo, Mt.9, Mc. 2, Lc. 5.<\/p>\n<p> &#8211; Vino nuevo en cueros viejos, Mt.9, Mc. 2, Lc. 5.<\/p>\n<p> &#8211; El sembrador, Mt.13, Mc.4, Lc.8.<\/p>\n<p> &#8211; Semilla de mostaza, Mt.13, Mc.4, Lc. 13.<\/p>\n<p> &#8211; Brote de la higuera, Mt. 24, Mc. 13, Lc. 21.<\/p>\n<p> &#8211; Simiente que fructifica, Mar 4:26.<\/p>\n<p> &#8211; Amo de viaje, Mar 13:34.<\/p>\n<p> &#8211; Los 2 deudores, Luc 7:36.<\/p>\n<p> &#8211; El buen samaritano, Luc 10:25.<\/p>\n<p> &#8211; Amigo a medianoche, Luc 11:5.<\/p>\n<p> &#8211; El rico necio, Luc 12:16.<\/p>\n<p> &#8211; Siervos que velan, Luc 12:35.<\/p>\n<p> &#8211; Siervo infiel, Luc 12:42.<\/p>\n<p> &#8211; Higuera est\u00e9ril, Luc 13:6.<\/p>\n<p> &#8211; La gran cena, Luc 14:16.<\/p>\n<p> &#8211; La torre y el rey en guerra, Luc 14:28.<\/p>\n<p> &#8211; La moneda perdida, Luc 15:8.<\/p>\n<p> &#8211; El hijo prodigo, Lc.15:Luc 15:11.<\/p>\n<p> &#8211; El siervo infiel, Luc 16:1.<\/p>\n<p> &#8211; El amo y el siervo, Luc 17:7.<\/p>\n<p> &#8211; La viuda inoportuna y el juez, Lc.18.<\/p>\n<p> &#8211; El fariseo y el publicano, Luc 18:9.<\/p>\n<p> &#8211; El \u00f3bolo de la viuda, Luc 21:1.<\/p>\n<p> &#8211; El viento que sopla donde quiere, Jua 3:8.<\/p>\n<p> &#8211; E1 pastor y su rebano, Jn.10.<\/p>\n<p> &#8211; La vid y sus ramas, Jn.15. &#8211; La mujer de parto, Jua 16:21.<\/p>\n<p> &#8211; E1 \u00abPan de Vida\u00bb, de Jua 6:35-70, no es una parabola, sino una maravillosa realidad, como nos ensena en Jua 6:67, que no les quit\u00f3 ni una palabra de lo dicho a los 12, despu\u00e9s que hab\u00ed\u00ada dejado irse a las multitudes y a los 72, porque interpretaban las palabras como reales: (Jua 6:41, Jua 6:60, Jua 6:66). y, por entenderlo tal como lo dec\u00ed\u00adan, los jud\u00ed\u00ados decidieron matarlo, en el siguiente cap\u00ed\u00adtulo,Jua 7:1, porque les dec\u00ed\u00ada que ten\u00ed\u00adan, nada menos que \u00abbeber su propia sangre\u00bb, cuando el beber la sangre de un animal era lo mas horroroso que se le podia decir a un jud\u00ed\u00ado en toda la historia de la Biblia. San Pablo cuando comenta este Serm\u00f3n del Pan de Vida tambi\u00e9n lo interpreta como realmente real, tremendo y maravilloso, en 1Co 11:25-30.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[551][010]<\/p>\n<p>    G\u00e9nero literario de frecuente uso en todas las literaturas orientales, antiguas y modernas. Se encuentra tambi\u00e9n en el arte, la pintura, las fiestas sociales, los ritos religiosos.<\/p>\n<p>    1. Concepto de par\u00e1bola   Es un lenguaje indirecto que sugiere y empuja la mente hacia un compromiso con la fantas\u00ed\u00ada y la afectividad.<\/p>\n<p>   &#8211; Es una forma expresiva para estimular la fantas\u00ed\u00ada que supone un hecho o acontecimiento sencillo del que hay que sacar ense\u00f1anzas.<\/p>\n<p>   &#8211; Es un cauce para la expresi\u00f3n o la reacci\u00f3n afectiva, que mueve a acoger o rechazar el hecho y las ense\u00f1anzas que del hecho se derivan<br \/>\n   &#8211; A estas dos facultades humanas se asocia la memoria de las propias experiencias del destinatario, despertando reacci\u00f3n de reflexi\u00f3n y de la consiguiente actuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    El que la emplea cuenta con la interpretaci\u00f3n del que la recibe, la cual puede ser m\u00e1s o menos comprometedora, pero que suscita siempre alg\u00fan tipo de reacci\u00f3n pretendida o, al menos, prevista.<\/p>\n<p>    La par\u00e1bola pedag\u00f3gicamente es: &#8211; un hecho humano (antropom\u00f3rfico), animal (zoom\u00f3rfico) o vegetal (animismo naturalista) que resulta f\u00e1cilmente comprobable.<\/p>\n<p> &#8211; que se entiende en un contexto determinado y en base a una experiencia generalizada, por parte de los que la reciben; &#8211; que se relata o escribe con una intenci\u00f3n impl\u00ed\u00adcita de apoyar un mensaje conceptual o afectivo o de suscitar un contraste o reacci\u00f3n en los oyentes.<\/p>\n<p> &#8211;  que presupone en quien la emplea una interpretaci\u00f3n prevista en los receptores.<\/p>\n<p> &#8211; que se convierte en punto de partida de una explicaci\u00f3n posterior o de una reflexi\u00f3n silenciosa coincidente.<\/p>\n<p>    2. Valor social<br \/>\n    La par\u00e1bola es lenguaje pedag\u00f3gico por excelencia, ya que desencadena un proceso de creatividad interesante. Se parte en ella de la inventiva de quien la formula. Se llega a la fantas\u00ed\u00ada del que la recibe.<\/p>\n<p>    Psicol\u00f3gica y literariamente pertenece a la zona del simbolismo: cuento, mito, leyenda, f\u00e1bula, alegor\u00ed\u00ada, etc.<\/p>\n<p>    Son hermosas las par\u00e1bolas que aparecen en los primeros documentos literarios de todas las culturas orientales: de Egipto, de Babilonia y de Asiria, de pueblos moabitas, cananeos, hititas, persas, que fueron herederos de influencias remotas.<\/p>\n<p>   Las par\u00e1bolas de esta procedencia poseen una clara concordancia y por lo tanto existi\u00f3 una gran interinfluencia literaria. Es probable que algunas de ellas estaban en el acervo cultural com\u00fan de todos ellos y se transmit\u00ed\u00adan por diversos cauces: emigraciones, comercio, trasiego de siervos o esclavos.<\/p>\n<p>    La par\u00e1bola no debe confundirse con la met\u00e1fora (comparaci\u00f3n simb\u00f3lica), con el refr\u00e1n (sentencia de experiencia), con la hip\u00e9rbole (juego h\u00e1bil de lenguaje), con la simple alegor\u00ed\u00ada, comparaci\u00f3n o referencia a la naturaleza de las cosas o de los hombres.<br \/>\n  3. Par\u00e1bolas b\u00ed\u00adblicas<\/p>\n<p>    En el Antiguo Testamento existen abundantes par\u00e1bolas de bell\u00ed\u00adsima factura y de riqu\u00ed\u00adsimo contenido comunicativo.<br \/>\n  *  Unas son prof\u00e9ticas: las m\u00e1s abundantes, como es el caso de la par\u00e1bola de la maternidad del tercer Isa\u00ed\u00adas (Is. 66.7-14), la del alfarero de Jerem\u00ed\u00adas (Jer. 18. 1-17) o la de Oseas (Os. 1 a 3)<\/p>\n<p>     Pero, en los dem\u00e1s libros existe un sinf\u00ed\u00adn de ellas:<\/p>\n<p>   &#8211; en los hist\u00f3ricos, por ejemplo \u00abla venganza de la zarza\u00bb (Jue. 9. 7-21);<\/p>\n<p>   &#8211; en los po\u00e9ticos, \u00abla ronda de la amada\u00bb (Cant 5. 2-8):<\/p>\n<p>   &#8211;  en los sapienciales \u00abla org\u00ed\u00ada del lujurioso\u00bb (Ecclo. 23 16-27).<\/p>\n<p>   Como \u00e9stas, otras muchas ayudan al escritor sagrado a provocar la reacci\u00f3n del lector, ya sea persona que recoge el s\u00ed\u00admil literario, ya sea la comunidad sencilla que escucha la lectura o escucha el comentario y la interpretaci\u00f3n.<\/p>\n<p> 4. Par\u00e1bolas evang\u00e9licas<\/p>\n<p>    Las Par\u00e1bolas m\u00e1s conocidas y divulgadas son las que ponen los evangelistas en boca de Jes\u00fas. \u00abNada les dec\u00ed\u00ada sin usar par\u00e1bolas.\u00bb (Mt. 13.34)<\/p>\n<p>    Es muy posible que fuera un estilo t\u00ed\u00adpico de los Rabinos ambulantes en Israel y que el pueblo sencillo estuviera acostumbrado a estos modelos de predicaci\u00f3n. Al usarlos Jes\u00fas, resultaba interesante, iluminador, bien acogido por los oyentes.<\/p>\n<p>    De lo que no cabe duda es del \u00abprotagonismo parab\u00f3lico\u00bb de Jes\u00fas en su docencia y catequesis, suscitaba en ellos una veces la admiraci\u00f3n y en ocasiones la sorpresa y la intriga (Mt. 15. 15; Mc. 13. 15; Jn. 16. 29).<\/p>\n<p>    Los mismos evangelistas no coinciden en la comprensi\u00f3n de las par\u00e1bolas cuando aluden a ellas. Cincuenta veces emplean el termino \u00abpar\u00e1bola\u00bb (parabol\u00e9 en griego, literalmente comparaci\u00f3n).<\/p>\n<p>    Pero a veces usan los t\u00e9rminos similares de alegor\u00ed\u00ada, proverbio, f\u00e1bula, enigma, dicho o narraci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Por eso los ex\u00e9getas no se ponen de acuerdo al enumerar y clasificar las par\u00e1bolas evang\u00e9licas y unos hablan de 27 y otros elevan el n\u00famero al centenar. De lo que nadie duda es de  que el g\u00e9nero parab\u00f3lico de Jes\u00fas resultaba eficaz y cautivador.<\/p>\n<p>    Dec\u00ed\u00ada las cosas de forma que quedaran f\u00e1cilmente en la memoria y que se adaptaran a los oyentes. Nada mejor que las par\u00e1bolas para ello, por ser lenguaje popular, por jugar con los sentimientos y la fantas\u00ed\u00ada, por facilitar la memorizaci\u00f3n del hecho y la aplicaci\u00f3n a la vida concreta.<\/p>\n<p>    Los evangelistas las recogieron en la medida en que se recordaban. Para Mateo y Juan, era f\u00e1cil acudir a sus propios recuerdos. Para Lucas y Marcos no hab\u00ed\u00ada otro camino que hacerse eco de lo que narraban los testigos directos de las ense\u00f1anzas del Maestro.<\/p>\n<p>    Un modelo de Par\u00e1bola Catequ\u00ed\u00adstica<\/p>\n<p>       El hijo pr\u00f3digo y el perd\u00f3n. Lucas 14. 11.32   1. Personajes: Padre, hijo mayor, amigo malos, criados, hijo mayor&#8230;<\/p>\n<p>   2. Acciones. Vida f\u00e1cil, exigencia de reparto de la herencia, org\u00ed\u00adas y corrupci\u00f3n, arrepentimiento, regreso a la casa del padre, perd\u00f3n, humildad y fiesta, reacci\u00f3n del hijo cumplidor, reflexi\u00f3n final.<\/p>\n<p>   3. Signos de interpretaci\u00f3n: La herencia, la huida lejos, las diversiones, mujeres de mala vida, cerdos, bellotas, jornaleros, casa del padre, pan, pecado, postrarse ante el padre, anillo, vestidos nuevos, m\u00fasica y fiesta, hermano mayor y hermano menor, silencio sobre la madre&#8230; Proceso:   Parte 1. El hijo malo: Huida y pecado: 11-16<\/p>\n<p>   &#8211; El hijo malo se lleva la herencia<\/p>\n<p>   &#8211; La malgasta en el vicio y pecado<\/p>\n<p>   &#8211; Tiene que cuidar animales impuros: cerdos   Parte 2. El Padre se alegra del arrepentido: 16-21<\/p>\n<p>   &#8211; Recapacita ante la desgracia y el pan<\/p>\n<p>   &#8211; Decide regresar y pedir el perd\u00f3n<\/p>\n<p>   &#8211; Es acogido y perdonado por el Padre   Parte 3. Fiesta del rescate. Alegr\u00ed\u00ada: 22-24<\/p>\n<p>   &#8211; Se organiza el banquete: m\u00fasica y comida<\/p>\n<p>   &#8211; Se extiende a toda la casa el regocijo   Parte 4. Protesta del hermano bueno: 24-32<\/p>\n<p>   &#8211; El mayor se informa sobre la fiesta<\/p>\n<p>   &#8211; Se compara con el pecador y lo ve mal<\/p>\n<p>   &#8211; Tiene que se reconvenido por el padre.<\/p>\n<p>   Parte 5. \u00bfNo es la historia nuestra?<\/p>\n<p>   &#8211; Repetimos la acci\u00f3n del mal hijo:<\/p>\n<p>      \u00bfEn qu\u00e9, d\u00f3nde, por qu\u00e9?<\/p>\n<p>   &#8211; Nos arrepentimos s\u00f3lo por el hambre<\/p>\n<p>     \u00bfC\u00f3mo, con qui\u00e9n, cu\u00e1ndo?<\/p>\n<p>   &#8211; Si somos buenos, miramos al malo mal<\/p>\n<p>      \u00bfAnte  qui\u00e9n?  Valores:<\/p>\n<p>      N\u00facleo doctrinal: el arrepentimiento:<br \/>\n   &#8211; del perd\u00f3n posible del pecado.<\/p>\n<p>   &#8211; de la actitud amorosa de Dios.<\/p>\n<p>   &#8211; del riesgo de los buenos.<\/p>\n<p>   &#8211; de no entender la misericordia.<\/p>\n<p>      Los grandes valores \u00e9ticos:<br \/>\n   &#8211; libertad del hombre para huir.<\/p>\n<p>   &#8211; capacidad del pensar y el sentir<br \/>\n   &#8211; posibilidad de la conversi\u00f3n.<\/p>\n<p>   &#8211; actitud misericordiosa de Dios.<\/p>\n<p>   &#8211; peligro de reacci\u00f3n de los buenos.  5. Actividades posibles con la par\u00e1bola:<\/p>\n<p>   &#8211; Leerla con tranquilidad y piedad.<\/p>\n<p>   &#8211; Interpretarla con referencia a la Iglesia.<\/p>\n<p>   &#8211; Comparar la vida real y la personal, los hechos, las acciones, los lugares.<\/p>\n<p>   &#8211; Personalizarla: aplicarla a la propia vida  moral, escolar, social y familiar.<\/p>\n<p>   &#8211; Asociaci\u00f3n sacramental: acto penitencial, reflexi\u00f3n, examen,  prop\u00f3sito de nueva vida.<\/p>\n<p>   &#8211; Dramatizaci\u00f3n posible: personas, datos, acciones posibles.<\/p>\n<p>   &#8211; Relaci\u00f3n con otros textos b\u00ed\u00adblicos sobre todo de los profetas.<\/p>\n<p>      5. Clasificaci\u00f3n<\/p>\n<p>      Podemos hacer seis grupos a efectos de su uso catequ\u00e9tico:<\/p>\n<p>      5.1) De identificaci\u00f3n mesi\u00e1nica.<\/p>\n<p>     Indican el modo de ser de Jes\u00fas que se define a s\u00ed\u00ad mismo como enviado del Padre.<\/p>\n<p>   &#8211;  Soy el pan de vida. Jn. 6. 32-50<br \/>\n   &#8211;  Soy la luz del mundo. Jn. 8. 12-16<br \/>\n   &#8211;  Soy el buen pastor. Jn. 10. 1-16<br \/>\n   &#8211;  Yo soy la vid. Jn 15. 1-8   5.2) Las de la misericordia divina.<\/p>\n<p>   Reflejan la compasi\u00f3n divina y el deseo de perdonar al hombre pecador y tambi\u00e9n la necesidad de compasi\u00f3n humana.<\/p>\n<p>  &#8211; La oveja perdida, Lc. 15. 1-7;<\/p>\n<p>     Mt 18. 12-14.<\/p>\n<p>  &#8211; Hijo pr\u00f3digo, Lc. 15 11-32.<\/p>\n<p>  &#8211; Amigo insistente, Lc. 11. 5-13.<\/p>\n<p>  &#8211; Buen samaritano, Lc. 10. 25-37.<\/p>\n<p>  &#8211; Siervo cruel, Mt. 18. 21-35;  Mc. 5. 21-26; Lc 17. 3-4.<\/p>\n<p>    5.3) Las instructivas o did\u00e1cticas.<\/p>\n<p>   Pretenden ense\u00f1ar alg\u00fan valor, deber o misterio del buen seguidor de Cristo.<\/p>\n<p>   &#8211; Los dos caminos, Mt. 7. 13-14;  Lc. 13. 24-30.<\/p>\n<p>   &#8211; Odres y pa\u00f1os nuevos\/viejos: Mc. 2. 21-22; Lc. 5. 33-39 Mt. 9. 14-17.<\/p>\n<p>   &#8211; Esp\u00ed\u00adritu inmundo, Mt. 12. 43-46.<\/p>\n<p>   &#8211; Esposo y amigos, Mc 2.19.<\/p>\n<p>   &#8211; Casa sobre roca. Lc. 6. 46-49.<\/p>\n<p>   &#8211; La moneda perdida, Lc. 15. 8-10.<\/p>\n<p>   &#8211; La comida impura, Mc. 7. 17-23.<\/p>\n<p>   &#8211; Juez y la viuda,  Lc. 18. 1-8.<\/p>\n<p>    5.4. Las \u00e9ticas o morales.<\/p>\n<p>    Intentan recomendar comportamientos buenos.<\/p>\n<p>   &#8211; El \u00e1rbol bueno, Mt. 7. 15-16;  Lc. 6. 43-45.<\/p>\n<p>   &#8211; Pan y levadura, Mt. 16. 5-12;  Mc. 8. 14-21; Lc 13. 19-20.<\/p>\n<p>   &#8211; Los dos hijos, Mt. 21. 28-31.<\/p>\n<p>   &#8211; Criado fiel, Mt. 5. 24. 45-50;  Lc. 21.41-48.<\/p>\n<p>   &#8211; La mano cortada, Mc. 9. 42-77.<\/p>\n<p>   &#8211; L\u00e1mpara y luz, Lc. 11. 33-36;  Mc. 4. 21-25; Mt. 5. 15.<\/p>\n<p>   &#8211; Rico insensato, Lc. 12. 16-21.<\/p>\n<p>   &#8211; Criados vigilantes, Lc. 12. 35-40.<\/p>\n<p>   &#8211; Administrador fiel, Lc.12.42-48.<\/p>\n<p>   &#8211; Administrador sagaz, Lc. 16. 1-8.<\/p>\n<p>   &#8211; Fariseo y publicano, Lc. 18. 9-14.<\/p>\n<p>    5.5. Las del Reino de Dios.<\/p>\n<p>    Est\u00e1n formadas por el grupo de las que hablan del triunfo del bien sobre el mal, misi\u00f3n que tiene la Iglesia y sus seguidores. Suelen empezar: \u00abEl Reino de los cielos es como&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>   &#8211; Casa sobre roca, Lc. 6. 47-49; Mt. 7. 24-27.<\/p>\n<p>   &#8211; El grano fecundo, Mc. 5. 26-29.<\/p>\n<p>   &#8211; Sembrador, Mt.13. 1-9; Mc.4. 1-9;  Lc. 8. 4-8.<\/p>\n<p>   &#8211; Trigo y ciza\u00f1a, Mt. 13. 18-23;   Mc. 4. 13-20; Lc. 8. 11-15.<\/p>\n<p>   &#8211; Grano de mostaza, Mt. 13. 31-33; Mc. 4. 30-32; Lc. 13. 18-21.<\/p>\n<p>   &#8211; Trigo y la siembra, Mt. 13. 36-43.<\/p>\n<p>   &#8211; Tesoro y perla, Mt. 13. 44-45.<\/p>\n<p>   &#8211; Red barredera, Mt. 13. 47-49.<\/p>\n<p>   &#8211; Obreros de la vi\u00f1a, Mt. 20. 1-16.<\/p>\n<p>   &#8211; Bodas, Mt 22. 1-14; Lc. 14. 15-24.<\/p>\n<p>   &#8211; Las v\u00ed\u00adrgenes necias, Mt. 25. 1-13;  Lc. 12. 35-36.<\/p>\n<p>   &#8211; Talentos, Mt.24.14-29; Lc.19.11-27.<\/p>\n<p>   &#8211; Reino dividido, Lc.11.17-26.<\/p>\n<p>   &#8211; La gran cena, Lc. 13. 15-24;  Mt. 22. 1-10.<\/p>\n<p>   &#8211; Sal ins\u00ed\u00adpida, Mc. 9. 50; Mt. 5. 13;  Lc. 14. 34.<\/p>\n<p>    5.6) Algunas son prof\u00e9ticas.<\/p>\n<p>   Preven o predicen el futuro juicio del bien obrar.<\/p>\n<p>   &#8211; Labradores homicidas, Mt.21.33-40;  Mc. 12.1-12; Lc. 20. 9-19.<\/p>\n<p>   &#8211; La higuera, Mc.13.28-37. Lc. 29-36;  Mt. 24. 32-35.<\/p>\n<p>   &#8211; L\u00e1zaro y Epul\u00f3n, Lc. 16. 19-31.<\/p>\n<p>   &#8211; Los diez talentos, Lc. 19. 11-28.<\/p>\n<p>   Algunas de ellas simbolizan la perspectiva del final de los tiempos y las podemos llamar escatol\u00f3gicas. Son preavisos del juicio y a la llegada del Mes\u00ed\u00adas<br \/>\n   &#8211; El \u00ed\u00addolo abominable, Mt. 25. 15-28; Mc.13.14-20.<\/p>\n<p>   &#8211; Juicio final, Mt.25.31-46;  Mc.13.5-22; Lc. 12. 11-12 .<\/p>\n<p>   5. Interpretaci\u00f3n de la par\u00e1bola   Para entender el significado de las par\u00e1bolas es conveniente recordar el uso que Jes\u00fas hizo de ellas:<\/p>\n<p>   &#8211; Algunas de las citadas son con toda seguridad inventadas, o improvisadas, por el Maestro, al igual que hac\u00ed\u00adan todos los Rabinos.<\/p>\n<p>   Seguramente que acog\u00ed\u00ada las propias experiencias sensoriales del entorno en el que hablaba: los campos, el lago, los mercaderes, las monta\u00f1as, las casas, los p\u00e1jaros, las flores.<\/p>\n<p>   &#8211; Otras tienen apariencia de ser f\u00e1bulas o leyendas conocidas por los oyentes, acomodadas a una intenci\u00f3n concreta: mercaderes, la vi\u00f1a, los talentos.<\/p>\n<p>      El medio centenar de las par\u00e1bolas evang\u00e9licas ha supuesto siempre un desaf\u00ed\u00ado para los escritores cristianos y para los educadores de la fe.<\/p>\n<p>  6. Par\u00e1bola en la catequesis<br \/>\n    Nada hay tan evang\u00e9lico, en el origen y en la tradici\u00f3n, como la par\u00e1bola.<\/p>\n<p> &#8211;  Primero la usa Jes\u00fas.<\/p>\n<p>   &#8211;  Segundo la imagina el catequizando.<\/p>\n<p> &#8211;  Tercero la interpreta el catequista  y la comenta de forma adaptada.<\/p>\n<p> &#8211;  Cuarto la conservan ambos f\u00e1cilmente en la memoria y en el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p> &#8211;  Quinto se personaliza sin dificultad y se aplica a la vida con frecuencia.<\/p>\n<p>    Hay dos formas de acercarse a la par\u00e1bola evang\u00e9lica: &#8211;   Desde la ciencia exeg\u00e9tica t\u00ed\u00adpica de los biblistas y de los literatos; &#8211;  Desde la sencillez del predicador o del catequista, quienes las usan muchas veces las convierten en plataforma para nuevas referencias en la mente de todos.<\/p>\n<p>     Basta recordar el eco hist\u00f3rico, lit\u00fargico y asc\u00e9tico de las par\u00e1bolas del Buen Pastor, del Hijo Pr\u00f3digo y del Buen Samaritano, para entender espont\u00e1neamente lo que significan en la vida cristiana. El catequista debe usar con frecuencia el relato, hist\u00f3rico o aleg\u00f3rico, simb\u00f3lico o experiencial. Es el modo de atraer y reforzar la atenci\u00f3n y la aceptaci\u00f3n de los catequizandos. Es el instrumento interesante que sirve para concretar y ejemplificar los conceptos generales.<\/p>\n<p>     El valor de la par\u00e1bola evang\u00e9lica est\u00e1 en la permanencia en la memoria para toda la vida, no s\u00f3lo por el hecho de experiencia que relata. Con ella se vinculan los valores espirituales y \u00e9ticos que se inculcan en los oyentes: pastor y vigilancia, lirios y Providencia divina, hijo pr\u00f3digo y arrepentimiento, semilla y obras buenas.<\/p>\n<p>     Tambi\u00e9n es bueno recordar que la par\u00e1bola es entendida e interpretada de forma muy diferente seg\u00fan el nivel madurativo del catequizando:<\/p>\n<p>   &#8211; el ni\u00f1o peque\u00f1o en edad animista y de fabulaci\u00f3n la da car\u00e1cter real.<\/p>\n<p>   &#8211; el ni\u00f1o mayor y el preadolescente tienden a capar mejor su significado personalista y aleccionador.<\/p>\n<p>   &#8211; el joven y el adulto descubren el car\u00e1cter simb\u00f3lico y exploran los valores profundos que subyacen en los hechos o personajes parab\u00f3licos.<\/p>\n<p>     Una de las tareas del catequista es hablar los lenguajes variados que reclama la educaci\u00f3n de la fe. Las par\u00e1bolas, como el arte religioso o los signos tradicionales, pertenecen a ese tipo de lenguaje que se aprende en la infancia y perdura en la mente a lo largo de la vida posterior.<\/p>\n<p>     Por eso es un lenguaje primordialmente catequ\u00ed\u00adstico. No es correcto entender el g\u00e9nero parab\u00f3lico s\u00f3lo como un eco de las influencias orientales en la cultura cristiana de Occidente.<\/p>\n<p>     Si Jes\u00fas las us\u00f3 no fue s\u00f3lo por haberse encarnado en una cultura semita, sino por su poder de persuasi\u00f3n, su capacidad de adaptaci\u00f3n a las diferentes situaciones y su sinton\u00ed\u00ada con los misterios sagrados de los cuales \u00e9l era centro, fuente y mensajero.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. evangelio, Jesucristo, Reino)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>(-> Jes\u00fas, palabra, arte, Reino). Relatos breves, de car\u00e1cter figurado, que sirven para entender la realidad desde una perspectiva imprevista, rompiendo de esa forma el orden usual del conocimiento ordinario y obligando a los oyentes o lectores a situarse de un modo distinto ante la realidad. Aparecen en formas distintas en casi todos los pueblos y culturas, donde se vinculan con los enigmas y los cuentos, los ahikus, los koan y las paradojas, los poemas breves y las adivinanzas, los ap\u00f3logos y las alegor\u00ed\u00adas. Tienen algo de juego y de enigma, de curiosidad y de eclosi\u00f3n imaginativa. Han sido especialmente cultivadas en el mundo b\u00ed\u00adblico, donde Salom\u00f3n, el sabio por excelencia, aparece como autor de tres mil proverbios y de cien poemas (cf. 1 Re 4,32; cf. tambi\u00e9n Prov 1,1; 10,1). Otro gran autor de enigmas y proverbios fue el Eclesiast\u00e9s, llamado tambi\u00e9n Qohelet (cf. Qoh 12,9), a quien se identifica tambi\u00e9n con Salom\u00f3n (Qoh 1,1). De todas formas, las mejores par\u00e1bolas y enigmas de la Biblia aparecen como obras de personas que est\u00e1n fuera de las estructuras del poder, de personas que rompen los esquemas establecidos de la sociedad y que de esa forma obligan a pensar las cosas de otra forma: as\u00ed\u00ad podemos citar a Nat\u00e1n (2 Sm 12,14), a la mujer sabia de T\u00e9coa (2 Sm 14,2-7) o a Jot\u00e1n, autor del ap\u00f3logo famoso sobre el rey de los \u00e1rboles (cf. Je 9,8-15). En tiempos del Nuevo Testamento hab\u00ed\u00ada en el judaismo buenos contadores de par\u00e1bolas, como recuerda la tradici\u00f3n rab\u00ed\u00adnica, pero ninguno tan sobresaliente como Jes\u00fas.<\/p>\n<p>(1) Jes\u00fas, contador de par\u00e1bolas. Ha sido quiz\u00e1 el mayor creador de par\u00e1bolas de todos los tiempos^ al menos en la historia de Occidente. El no ha tenido la sabidur\u00ed\u00ada oficial de los letrados, ni ha sido fil\u00f3sofo de corte o escuela. Pero ha contado par\u00e1bolas, en medio de la plaza, y ha logrado iluminar con ellas la vida de los hombres y mujeres de su pueblo. M\u00e1s a\u00fan, \u00e9l mismo ha venido a presentarse como una par\u00e1bola viva, expresi\u00f3n de la palabra de Dios que irrumpe en la historia de los hombres. De esa forma, cuando ha querido expresar su tarea y funci\u00f3n ha contado par\u00e1bolas. Con ellas se ha \u00abdicho\u00bb a s\u00ed\u00ad mismo, con ellas ha ido trazando y mostrando su camino, en una historia fuerte de gestos y palabras mutuamente entrelazadas. Nadie, ni en la Biblia ni en la historia de Occidente, ha logrado decir y vivir algo semejante. Estos son algunos de los temas de sus par\u00e1bolas, que abarcan los diversos elementos de la vida de su tiempo, (a) Par\u00e1bolas de tierras, trabajos y campos. Tratan del lago donde lanzan su red los pescadores (Lc 5) y del campo donde siembran los labriegos (Mc 4; Mt 13), de la semilla que crece por s\u00ed\u00ad misma y del grano de mostaza (Mc 4) o del trigo y la ciza\u00f1a mezcladas en el campo (Mt 13) y de la higuera est\u00e9ril (Mc 11). (b) Par\u00e1bolas de trabajos. Hay una mujer que amasa el pan con levadura (Mt 13) o que busca la moneda que ha perdido (Lc 15); hay tambi\u00e9n un comerciante experto en perlas finas (Mt 13), un agricultor rico que va contratando jornaleros a lo largo del d\u00ed\u00ada (Mt 20) y un vi\u00f1ador que arrienda renteros (Mc 12). (c) Los personajes de las par\u00e1bolas no son en modo alguno ejemplares: as\u00ed\u00ad encontramos administradores injustos (Mt 18; Lc 16), reyes crueles (Mt 22) o esposos desconsiderados (Mt 25), lo mismo que levitas y sacerdotes que desatienden al herido del camino (Lc 4). (d) Experiencias desconcertantes. En el fondo de casi todas las par\u00e1bolas hay un rasgo que desconcierta, una paradoja que rompe los esquemas usuales de la vida: el comerciante en telas finas lo vende todo (\u00bfde qu\u00e9 vive?), el padre recibe en su casa y vuelve a dar sus bienes al hijo que los ha malgastado (Lc 15), el amo de la vi\u00f1a env\u00ed\u00ada desarmado al hijo querido poni\u00e9ndole en manos de los sangrientos vi\u00f1adores (Mc 12), el sembrador malgasta su semilla en el camino y entre zarzas (Mt 4). Las par\u00e1bolas parecen hablar de un mas all\u00e1, como en el caso del rico epul\u00f3n (Lc 16) y del juicio del Hijo del Hombre (Mt 25), pero en realidad est\u00e1n hablando del m\u00e1s ac\u00e1: de la forma de ayudar al pobre L\u00e1zaro que sufre a la puerta de la casa o al hambriento que vive a nuestro lado. A trav\u00e9s de las par\u00e1bolas ha ido trazando Jes\u00fas el sentido de su vida, haciendo que los hombres puedan entenderle y entenderse, superando el nivel de las seguridades oficiales de la ley y el templo.<\/p>\n<p>(2) Jes\u00fas, par\u00e1bola personal. El arte de Jes\u00fas se expresa en la belleza creadora de sus par\u00e1bolas-palabras, que s\u00f3  lo tienen realidad en la medida en que se dicen y se acogen, abriendo un espacio de comunicaci\u00f3n que no se puede objetivar como la estatua de un templo, o como las leyes de un sacrificio. Las par\u00e1bolas expresan la experiencia suprema de la vida que nunca se puede fijar en un esquema general, por encima del tiempo, sino que se encarna en la vida misma, que se dice y escucha, que se acoge y transforma a los oyentes. La par\u00e1bola es palabra de belleza y vida encarnada, es decir, hist\u00f3rica. As\u00ed\u00ad fue en el caso de Jes\u00fas, contador de par\u00e1bolas. Algunos le tomaron como ingenuo, poeta fracasado: contaba cuentos que carecen de entidad o peso, historias que se pierden, pues las lleva el viento. Pero sus palabras romp\u00ed\u00adan el orden oficial del templo, la seguridad de los sacerdotes, la raz\u00f3n de los escribas, poniendo a todos los hombres y mujeres del pueblo ante la exigencia y el gozo de Dios. As\u00ed\u00ad podemos entenderle como poeta mesi\u00e1nico, portador de las palabras m\u00e1s hondas de la urgencia y presencia de Dios, que \u00e9l presentaba en forma de par\u00e1bolas, que no quieren expresar lo eterno en un plano de ideas (como intentaban los griegos), sino que sit\u00faan a los hombres ante la revelaci\u00f3n y despliegue del tiempo de Dios. El evangelio de Juan (Jn 1,1-4) confiesa con Gn 1 que Dios ha creado todo lo que existe sembrando su Palabra*, para que los hombres puedan asumirla y dejarse transformar por ella. En ese mismo fondo ha interpretado Mc 4 el mensaje de Jes\u00fas como poeta-profeta de la palabra.<\/p>\n<p>(3) Par\u00e1bola central: sembrador de la palabra. Parecen haberle preguntado \u00bfqui\u00e9n eres, qu\u00e9 haces? Jes\u00fas responde presentando su par\u00e1bola central, aquella en la que todo viene a desvelarse en su verdad como palabra: \u00abSali\u00f3 el sembrador a sembrar. Y sucedi\u00f3 que al sembrar cay\u00f3 semilla en el camino, y vinieron los p\u00e1jaros y la comieron. Otra parte de semilla cay\u00f3 sobre un terreno pedregoso que no ten\u00ed\u00ada tierra suficiente; y brot\u00f3 pronto, porque la tierra era poco profunda; y cuando sali\u00f3 el sol quem\u00f3 las plantas, que por no tener buenas ra\u00ed\u00adces se secaron. Otra parte cay\u00f3 entre espinas; y crecieron las espinas y ahogaron la semilla y no dio fruto. Otra parte cay\u00f3 en tierra buena y dio fruto&#8230; El sembrador siembra la palabra\u00bb (Mc 4,3-4.14). Esta par\u00e1bola es muy precisa, ni una palabra de m\u00e1s, ni una de menos; ning\u00fan adorno o comentario moralizante&#8230; Austeramente describe Jes\u00fas lo que sucede a la semilla, empleando las experiencias normales de la agricultura de su tiempo, un ejemplo concreto del trabajo de los campos, de manera que todos los oyentes pueden entenderlo. Todo es normal, prosa concreta, sin atisbo de poes\u00ed\u00ada erudita (que ser\u00ed\u00ada propia de una corte de reyes, de un palacio de nobles, de una escuela de sabios). Todo es normal, de tal forma que todos, especialmente los hombres y mujeres del campo, pueden entenderlo. Esta es una \u00abliteratura para vivir\u00bb, no para escribir, una met\u00e1fora que s\u00f3lo se entiende all\u00ed\u00ad donde se escucha y cumple teniendo en cuenta los matices del que habla, la actitud de los oyentes. De pronto todos se descubren inmersos en ella, como si estuvieran construyendo juntos la par\u00e1bola, buscando su sentido. Si la escuchamos de esa forma descubriremos que ella es parad\u00f3jica, de forma que desaf\u00ed\u00ada todas las convenciones sociales, poniendo en movimiento nuestra vida, pues ella habla de nosotros, de lo que somos y hacemos. As\u00ed\u00ad aparece como extra\u00f1a, siendo transparente, como una llamada a nuestra propia creatividad.<\/p>\n<p>(4) Sembrador generoso. Abundancia de la palabra. La par\u00e1bola es extra\u00f1a, parad\u00f3jica. Un buen sembrador suele sembrar s\u00f3lo en buena tierra y no \u00abdesperdicia\u00bb grano ninguno entre las piedras y las zarzas. Este, en cambio, parece empe\u00f1arse en sembrar sobre suelos que ni est\u00e1n preparados, ni pueden prepararse, pues no son apropiados para la semilla (camino, pedregal, zarzal). Es evidente que, en clave de l\u00f3gica econ\u00f3mica, est\u00e1 derrochando semilla. Pues bien, si miramos la escena desde otra perspectiva, descubrimos la raz\u00f3n m\u00e1s alta de este sembrador de Reino en toda tierra. No podemos definir de antemano lo que es buena y mala tierra, ni poner coto a la palabra, pues es ella la que viene a mostrarse creadora, transformando de esa forma el suelo de los hombres. La par\u00e1bola evoca la fuerza y belleza, pero, sobre todo, la abundancia creadora de Dios, que dice su palabra por medio de Jes\u00fas y lo hace de un modo desbordante, expandiendo la buena semilla en todas las tierras del mundo. El cient\u00ed\u00adfico, hombre de sistema, busca eficacia y  calcula, piensa de antemano y escoge la tierra m\u00e1s f\u00e9rtil y buena; sabe d\u00f3nde est\u00e1n las espinas y piedras; por eso no malgasta la semilla. Pero Jes\u00fas, sembrador de par\u00e1bolas del Reino, sabe que hay una l\u00f3gica m\u00e1s alta, la del poeta creador, que introduce su semilla de palabra en toda tierra. Esta es la l\u00f3gica de la gratuidad y la abundancia, que se expresa en el gesto generoso del buen sembrador de palabra de Reino. La par\u00e1bola es verdad dialogada, de manera que los mismos oyentes han de entrar en ella y entenderla (interpretarla) con su vida. En eso se distingue de una estatua, que est\u00e1 hecha, realidad objetiva, y de un discurso o libro de teor\u00ed\u00ada, que dice por s\u00ed\u00ad mismo lo que dice, de manera que el lector ha de acogerlo de un modo pasivo. En contra de eso, las par\u00e1bolas no han sido terminadas por Jes\u00fas, ni pueden entenderse en actitud pasiva, sino que abren un espacio para que el oyente se introduzca de manera creadora en ellas. Jes\u00fas no ha contado las par\u00e1bolas para divertir con ellas a los curiosos o desocupados de turno, como un buf\u00f3n de corte a quien se le permite decir algo que a otros les est\u00e1 vedado. El no teje sus poemas para distraer a los dem\u00e1s, sino para interpelarles y hacerles a ellos mismos creadores.<\/p>\n<p>(5) La funci\u00f3n de las par\u00e1bolas. Jes\u00fas quiere que los mismos oyentes se conviertan en creadores de sus par\u00e1bolas, que as\u00ed\u00ad aparecen como palabras que sorprenden, revelan, incitan, (a) Las par\u00e1bolas sorprenden. Donde todo parec\u00ed\u00ada normal introducen ellas un signo m\u00e1s alto de interrogaci\u00f3n. \u00bfSe puede arrojar la semilla entre las zarzas? \u00bfDebe el padre recibir al hijo pr\u00f3digo y volverle a dar la herencia despu\u00e9s que la ha gastado, a detrimento del buen hijo que ha quedado en casa? \u00bfEs justo el patrono que paga al jornalero de una hora lo mismo que al de un d\u00ed\u00ada entero? \u00bfPuede el comerciante astuto quedarse sin dinero por comprar la perla hermosa, sin pensar en si tendr\u00e1 despu\u00e9s comida? (b) Las par\u00e1bolas revelan, nos abren a la l\u00f3gica de Dios que es gratuidad, don abundante de la vida, por encima del tali\u00f3n del mundo. Frente a la ciencia que demuestra las cosas por buen razonamiento, ellas superan y rompen el nivel del razonamiento normal, de las leyes ordinarias, diciendo su palabra desde una fuente de gratuidad originaria, creadora. Por eso, ellas no dicen algo que ya hab\u00ed\u00ada, sino que hacen que exista, haciendo a los hombres capaces de crearlo, (c) Las par\u00e1bolas incitan, es decir, invitan a comprometerse, de forma que s\u00f3lo se comprenden all\u00ed\u00ad donde nosotros mismos nos volvemos por ellas creadores, como ha destacado de forma muy fuerte Mc 4,10-12 par. Generaciones de doctores han pasado ante estas y otras par\u00e1bolas sin resolverlas, pues quieren saber sin comprometerse, de manera que acaban mirando y no ven, oyendo y no entienden (Mc 4,10-12). Por el contrario, aquellos que deciden entrar en su din\u00e1mica saben que ellas son verdaderas. No se puede entender la poes\u00ed\u00ada de las par\u00e1bolas desde una actitud de espectador indiferente y curioso. Por eso, todas las hermen\u00e9uticas te\u00f3ricas (propias de int\u00e9rpretes que quieren ser neutrales) resultan incapaces de penetrar en su sentido, pues Jes\u00fas, como poeta excelso, s\u00f3lo cuenta su secreto al que se deja interpelar y enriquecer por su palabra, dialogando con \u00e9l. Jes\u00fas nos sit\u00faa ante el poder de la confianza fundante y de la gracia: no demuestra nada en nivel racionalista, pero abre (revela) un campo de realidad y una tarea para aquellos que quieren ver y participar en ella, viviendo como Dios, es decir, siendo portadores de Dios en el mismo despliegue de la vida, (d) Las par\u00e1bolas suscitan y esperan una palabra. Ellas necesitan la respuesta del lector, como ha destacado la reader response theory (teor\u00ed\u00ada de la respuesta del lector), seg\u00fan la cual s\u00f3lo comprende la verdad de una poes\u00ed\u00ada o palabra creadora aquel que la escucha y responde de manera personal. Por eso, m\u00e1s que literatura ya hecha, las par\u00e1bolas son palabra directa de conversaci\u00f3n y de vida que se siembra y comparte, en un camino de Evangelio.<\/p>\n<p>(6) Conclusi\u00f3n. Evangelio como par\u00e1bola. La autoridad del Evangelio es la Palabra, que se acoge en buena tierra y fructifica, como origen de comunicaci\u00f3n, fuente de vida compartida. Jes\u00fas mismo aparece as\u00ed\u00ad como portador de la Palabra: iniciador de un di\u00e1logo universal donde el contenido de la conversaci\u00f3n se identifica con el hecho de conversar, es decir, con el Di\u00e1logo de Amor o Palabra compartida en libertad y gracia. As\u00ed\u00ad distinguimos las palabras. En ese contexto, a modo de conclusi\u00f3n, podemos evocar varios tipos de pala  bra. (a) Hay una palabra m\u00ed\u00adtica. Casi todos los pueblos han querido regir su convivencia desde un mito que impone su verdad original como destino: la fuente suprema de la vida reside en el poder m\u00e1s alto de los dioses. Por eso, los humanos deben acoger el mito como palabra ya contada y repetida, que se impone sobre todos los vivientes, impidiendo que ellos puedan desplegarse como libres, (b) Hay una palabra filos\u00f3fica. Plat\u00f3n supone que s\u00f3lo los sabios contemplan la palabra superior que les permite gobernar la Rep\u00fablica, elev\u00e1ndose as\u00ed\u00ad sobre los otros estamentos de la sociedad: custodios o guerreros y trabajadores, ocupados en las cosas materiales. Esa palabra divide, por tanto, a los humanos de un modo elitista: no permite que dialoguen, sino que impone su verdad antecedente, desde arriba, (c) Hay una palabra legal. Cierto judaismo identifica la Palabra de Dios con una Ley codificada de forma social y sacral, que es gracia (don de Dios) y exigencia (los humanos deben cumplirla). Ella sit\u00faa a cada uno en su lugar, dividiendo la sociedad de un modo sacral y social (sacerdotes y reyes, profetas y simples israelitas&#8230;), de forma que ella ha de ser interpretada por escribas o sabios que dedican su tiempo a conocerla, (d) Pero la palabra de Jes\u00fas es distinta. Ninguna de las palabras anteriores capacita a los hombres para vivir en libertad creadora y comuni\u00f3n personal. El Evangelio, en cambio, entiende la Palabra desde el Cristo, como principio universal de comunicaci\u00f3n, por encima del sistema. Esa Palabra no es un mito eterno (religiones antiguas), ni objeto elitista de contemplaci\u00f3n (sabios plat\u00f3nicos), ni Ley escrita o Tradici\u00f3n sagrada (judaismo sinagogal), sino Di\u00e1logo universal y gratuito entre creyentes (que creen los unos en los otros). Jes\u00fas no ha creado una casta mejor de sacerdotes (mito), fil\u00f3sofos (platonismo) o letrados (judaismo), ni ha fundado un sistema escolar o legal que ratifica el poder superior de unos especialistas sobre el conjunto. No necesita mediadores (escribas o fil\u00f3sofos), pues todos los que le escuchan pueden conocerle, conociendo su mensaje. Por eso, la autoridad cristiana se identifica con la Palabra dialogada (alianza interhumana, comuni\u00f3n personal), no con una jerarqu\u00ed\u00ada especial que la administra. Ella se expresa en el Esp\u00ed\u00adritu Santo, que es Amor mutuo, vida compartida en gratuidad entre todos los humanos, fuente y sentido de toda contemplaci\u00f3n y de toda acci\u00f3n creadora.<\/p>\n<p>Cf. CH. H. DODD, Las par\u00e1bolas del Reino, Cristiandad, Madrid 2000; B. ESTRADA-BARBIER, El Sembrador: perspectivas filol\u00f3gico-hermene&#8217;uticas de una par\u00e1bola. Universidad Pontificia, Salamanca 1994; W. HARNISCH, Las Par\u00e1bolas de Jes\u00fas, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1989; J. JEREM\u00ed\u008dAS, Interpretaci\u00f3n de las par\u00e1bolas, Verbo Divino, Estella 1985; E. KAHLEFELD, Par\u00e1bolas y ejemplos del evangelio, Verbo Divino, Estella 1967; D. MAISONNEUVE, Par\u00e1bolas rab\u00ed\u00adnicos, Verbo Divino, Estella 1985; M. PEREZ, Par\u00e1bolas rab\u00ed\u00adnicos. El masal midr\u00e1sico; o el masal como recurso hermen\u00e9utica para abrir la Escritura, San Fulgencio, Murcia 1988; J. W. SIDER, Interpretar las par\u00e1bolas, San Pablo, Madrid 1997.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas ha hablado en par\u00e1bolas? Sabemos que se dan muchas razones. Una de ellas es de car\u00e1cter hist\u00f3ricopol\u00ed\u00adtico: para que su ense\u00f1anza no fuera confundida con la de un jefe o un reformador pol\u00ed\u00adtico.  La gente ten\u00ed\u00ada que ir comprendiendo, poco a poco, la diferencia y a la vez el car\u00e1cter \u00abrevolucionario\u00bb de su ense\u00f1anza, sin confundirla con las doctrinas pol\u00ed\u00adticas o pseudomesi\u00e1nicas de la \u00e9poca.  Junto con esta raz\u00f3n hist\u00f3ricopol\u00ed\u00adtica, hay otra m\u00e1s profunda: la hist\u00f3ricosalv\u00ed\u00adfica, llamada tambi\u00e9n el secreto mesi\u00e1nico, la revelaci\u00f3n del misterio del Reino, hecha de forma que sea comprendida poco a poco, estimulando a una apertura del coraz\u00f3n hacia un misterio m\u00e1s amplio.  A los motivos hist\u00f3ricopol\u00ed\u00adticos e hist\u00f3ricosalv\u00ed\u00adficos del lenguaje en par\u00e1bolas, se a\u00f1ade un motivo profundamente humano. La par\u00e1bola, y todo cuanto pertenece al g\u00e9nero parab\u00f3lico, enigm\u00e1tico y alusivo, permite moderar la fuerza de los sentimientos que a veces no pueden ser expresados de manera directa y agresiva. En el marco de la par\u00e1bola, \u00e9stos son dirigidos, suavizados y conducidos hacia una reflexi\u00f3n m\u00e1s serena y prolongada por parte del que escucha. El lenguaje parab\u00f3lico invita a hacer un camino; por tanto, es el m\u00e1s adecuado para tratar de expresar un misterio inefable.<\/p>\n<p> Carlo Mar\u00ed\u00ada Martini, Diccionario Espiritual, PPC, Madrid, 1997<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Espiritual<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(comparaciones, parecidos). Son relatos comparando algo terreno o material, con algo espiritual o sobre-natural. Es un m\u00e9todo sencillo, que despierta el inter\u00e9s del oyente, de f\u00e1cil asimilaci\u00f3n, y las aplicaciones hechas por el oyente son inolvidables. Es un estilo que eligi\u00f3 Cristo para ense\u00f1ar. &#8211; Finalidad: Mat 13:10-15, Mat 13:34-43. &#8211; Disposiciones interiores para entenderlas, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/parabolas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPARABOLAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-8268","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8268","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8268"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8268\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8268"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8268"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8268"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}