{"id":8270,"date":"2016-02-05T04:24:01","date_gmt":"2016-02-05T09:24:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pasion-de-cristo\/"},"modified":"2016-02-05T04:24:01","modified_gmt":"2016-02-05T09:24:01","slug":"pasion-de-cristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pasion-de-cristo\/","title":{"rendered":"PASION DE CRISTO"},"content":{"rendered":"<p>Acontecimientos que ocurrieron a Cristo desde el Jueves Santo hasta el Domingo de Resurreci\u00f3n, Hec 1:3, Mt.26-27, Mc.14-15, Lc.22-23, Jn.18-19. Ver \u00abCristo\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>La mirada del creyente sabe reconocer la pasi\u00f3n de Cristo, fruto del pecado, que contin\u00faa en toda persona que est\u00e1 siendo rebajada en su dignidad, menoscabada en sus derechos, reprimida en sus \u00ed\u00admpetus. Nadie en este mundo tiene una vocaci\u00f3n m\u00e1s elevada que el hombre y, sin embarg\u00f3, a veces, da la impresi\u00f3n de que es precisamente a    nuestros semejantes a quienes negamos las cosas m\u00e1s esenciales.  Nuestro mundo ha aprendido a lanzar hombres al espacio con la mayor tranquilidad, ha sabido hacer cosas maravillosas para arrancar al ser humano de su secular indigencia y liberarlo de la lucha contra la escasez, pero al mismo tiempo ha dejado que surgieran continuamente nuevas formas de sufrimiento y de pasi\u00f3n, en las que podemos reconocer ese mismo misterio de mal y de pecado que opera en la historia, y del que Cristo ha venido a librarnos.  La pasi\u00f3n de Cristo, por tanto, actualmente se manifiesta en los hogares de mucha gente que sufre: de los parados, de los que no tienen futuro. de los secuestrados que est\u00e1n siendo esperados con ansiedad y aflicci\u00f3n, de quienes han sido v\u00ed\u00adctimas de una violencia absurda y despiadada. Tambi\u00e9n est\u00e1 en los hogares de los ancianos, que ya no pueden producir y son dejados a un lado \u2014iy cu\u00e1ntos de ellos se quejan de esta soledad!\u2014: y est\u00e1 en los hogares de quienes esperan justicia sin conseguirla, de quienes, por el motivo que sea, han tenido que abandonar su patria sin lograr encontrar una nueva y sin sentirse acogidos, que a lo mejor ni siquiera tienen una casa, y que pueden estar cerca de nosotros.  El misterio de la cruz se renueva en todos aquellos que se sienten excluidos por la sociedad, como los minusv\u00e1lidos o quienes se dejan llevar por caminos de muerte: los drogadictos, los inadaptados, los presos.<\/p>\n<p> Carlo Mar\u00ed\u00ada Martini, Diccionario Espiritual, PPC, Madrid, 1997<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Espiritual<\/b><\/p>\n<p>I. Terminolog\u00ed\u00ada<br \/>\nEn la expresi\u00f3n p. de C., la palabra \u00abpasi\u00f3n\u00bb no significa solamente los sufrimientos que preceden a la muerte de Jes\u00fas, sino tambi\u00e9n, y sobre todo, la muerte misma. Esta terminolog\u00ed\u00ada es peculiar del NT, pues aqu\u00ed\u00ad (Lc, Act, Heb, 1 Pe) la muerte de Jes\u00fas se designa frecuentemente como su pasjein. Probablemente este modo de hablar se remonta a Jes\u00fas mismo (Michaelis 912). Desde Ignacio de Antioqu\u00ed\u00ada el sustantivo p\u00e1thos es denominaci\u00f3n fija de la muerte de Jes\u00fas. Con significaci\u00f3n correspondiente aparecen en el vocabulario del cristianismo primitivo las palabras pati y passio.<\/p>\n<p>II. La pasi\u00f3n en la Iglesia primitiva<br \/>\nLa muerte de Jes\u00fas fue uno de los temas capitales en el pensamiento, doctrina y vida de la cristiandad primitiva. Ello sobre todo por razones dogm\u00e1ticas y apolog\u00e9ticas. La cruz era el gran enigma en cuya soluci\u00f3n ten\u00ed\u00ada que debatirse la Iglesia (cf. 1 Cor 1, 23). La idea de un Mes\u00ed\u00adas que padece era extra\u00f1a al juda\u00ed\u00adsmo contempor\u00e1neo y, por tanto, la p. de C. ten\u00ed\u00ada que present\u00e1rsele como prueba contra su mesianidad (Lc 24, 14ss); m\u00e1s a\u00fan, a base de Dt 21, 23, el crucificado deb\u00ed\u00ada ser tenido por maldito de Dios (G\u00e1l 3, 13; 1 Cor 12, 3). Tambi\u00e9n en el mundo pagano la muerte de cruz era considerada como ignominiosa (T\u00ed\u0081CITO, His. iv 11), por lo cual enemigos de la Iglesia como Celso, Porfirio y Luciano se burlaban de que un crucificado fuera entre los cristianos objeto de fe y de culto.<\/p>\n<p>Frente a todo ello, la Iglesia trataba de demostrar que la p. de C. correspond\u00ed\u00ada al designio de salvaci\u00f3n eterna de Dios. Para este fin serv\u00ed\u00ada por de pronto la afirmaci\u00f3n de que Dios hab\u00ed\u00ada resucitado al crucificado y as\u00ed\u00ad lo hab\u00ed\u00ada acreditado como su Mes\u00ed\u00adas (Act 2, 23ss 36; 3, 13 15; 5, 30ss). Ya en el m\u00e1s antiguo s\u00ed\u00admbolo de la fe (1 Cor 15, 3ss) y en el m\u00e1s antiguo -> kerygma (Act 17, 3; 26, 23) se nombran por ello juntamente la muerte y la -> resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Simult\u00e1neamente se procuraba demostrar que la pasi\u00f3n estaba de acuerdo con la Escritura. Si se lograba demostrar que la p. de C. estaba ya predicha en el AT y que estas predicciones se hab\u00ed\u00adan cumplido en la muerte de Jes\u00fas, en tal caso la cruz no aparec\u00ed\u00ada como prueba contra su mesianidad, sino en favor de la misma. Tambi\u00e9n iba encaminada a eliminar el car\u00e1cter escandaloso de la p. de C. la indicaci\u00f3n de que Jes\u00fas no fue sorprendido por la pasi\u00f3n, sino que la previ\u00f3, la predijo y la acept\u00f3 voluntariamente. Finalmente, se trataba de eliminar el aspecto escandaloso de la p. de C. explicando y resaltando su significaci\u00f3n soteriol\u00f3gica (teolog\u00ed\u00ada de -> Pablo; cf. Mc 10, 45; 14, 24).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en el culto ocup\u00f3 la pasi\u00f3n un puesto importante. Los himnos a la pasi\u00f3n contenidos en algunas cartas (1 Tim 3, 26; Flp 2, 6-11; 1 Pe 1, 18-21; 2, 21-24; 3, 18-22) atestiguan el temprano culto tributado a Cristo crucificado y glorificado, como lo atestiguan igualmente aquellos textos del Ap que tratan de la liturgia celeste de la adoraci\u00f3n del cordero (5, 6-14, etc.). Los sacramentos fueron referidos a la muerte de Cristo. El bautismo se entendi\u00f3 como un morir y resucitar con \u00e9l (Rom 6, 2-11); y la eucarist\u00ed\u00ada fue concebida como representaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n de su muerte redentora (cf. 1 Cor 11, 26). Probablemente, en la celebraci\u00f3n anual del d\u00ed\u00ada de la muerte de Jes\u00fas se cont\u00f3 en la Iglesia primitiva la historia de la pasi\u00f3n, a la manera como el padre de familia jud\u00ed\u00ado sol\u00ed\u00ada explicar en su haggada de pascua el origen y sentido de la fiesta. La p. de C. tambi\u00e9n fue explotada muypronto para fines paren\u00e9ticos y asc\u00e9ticos. El Cristo de la pasi\u00f3n era modelo y dechado de conducta cristiana; y la historia de la pasi\u00f3n se consideraba como un llamamiento eficaz al seguimiento de Cristo en su camino de humildad, de obediencia, de abnegaci\u00f3n, de servicio amoroso y de entrega de la vida (Mc 8, 34 par; Pablo; 1 Pe; Heb).<\/p>\n<p>Finalmente, la pasi\u00f3n ocupaba un puesto fijo en la pol\u00e9mica de la Iglesia primitiva con el juda\u00ed\u00adsmo incr\u00e9dulo. Refiri\u00e9ndose a aquellos hechos de la pasi\u00f3n en que aparec\u00ed\u00ada clara la culpa de personas y grupos jud\u00ed\u00ados, se pretend\u00ed\u00ada mover a Israel hacia la clarividencia, la conversi\u00f3n y la fe (Act 2, 22ss 30; 3, 13ss 17ss; 4, 10s 25 28; 5, 28 30; 7, 52; 10, 39; 13, 27ss; 1 Tes 2, 14ss ).<\/p>\n<p>III. La historia de la pasi\u00f3n seg\u00fan Mc<br \/>\nEs la m\u00e1s antigua y m\u00e1s conocida narraci\u00f3n de la pasi\u00f3n y debe su forma a los motivos antes mencionados. No pretende ser un relato completo de los hechos (el nombre de Caif\u00e1s no es mencionado). Tampoco da importancia alguna a los motivos de las personas agentes (p. ej., de Judas). Ni quiere despertar sentimientos, como compasi\u00f3n, arrepentimiento y acci\u00f3n de gracias (la crucifixi\u00f3n misma es contada en tres breves palabras). Aparece claramente ya en Mc la intenci\u00f3n dogm\u00e1tica y apolog\u00e9tica, es decir, el empe\u00f1o de demostrar que la p. de C. est\u00e1 de acuerdo con la Escritura y corresponde, por tanto, al designio salv\u00ed\u00adfico de Dios. Tales referencias al AT se hallan principalmente en palabras de Jes\u00fas. Pero s\u00f3lo una vez se presenta la palabra de la Escritura como tal (14, 27), generalmente se trata de una cita impl\u00ed\u00adcita (14, 18 24 34 62; 15, 34); y dos veces la pasi\u00f3n en general es designada como conforme con la Escritura (14, 21 49). En la narraci\u00f3n misma aparecen tres palabras b\u00ed\u00adblicas que no se caracterizan con m\u00e1s precisi\u00f3n como citas (15, 24 29 39), y dos veces aparece un rasgo que recuerda a Is 53, 7 (14, 61; 15, 5).<\/p>\n<p>En el conjunto de la historia de la pasi\u00f3n, estos textos ocupan un espacio insignificante, de forma que entre los factores que configuran la historia de la pasi\u00f3n no puede atribuirse un papel dominante a la prueba de la predicci\u00f3n. Se narra varias veces que Jes\u00fas predijo su pasi\u00f3n (14, 8 18-21 27 30ss). Est\u00e1 poco marcada la finalidad paren\u00e9tica y asc\u00e9tica; quiz\u00e1 deben en parte a esta finalidad su forma y su admisi\u00f3n en la historia de la pasi\u00f3n el relato de la agon\u00ed\u00ada en el huerto de los olivos (cf. particularmente 14, 38) y el de la negaci\u00f3n de Pedro. Especialmente clara es la intenci\u00f3n de esclarecer qu\u00e9 personas e instancias se hicieron culpables de la muerte de Jes\u00fas y qu\u00e9 dase de culpa era la suya; as\u00ed\u00ad se explican las indicaciones sobre los sanedritas (14, 1 43 53 55 66ss; 15, 1 10ss 31ss; diversamente 15, 43-46), Judas (14, 10ss 18-21 42 45), el pueblo (14, 65; 15, 8 11-15 29ss 35; diversamente 15, 40ss; 16, 1-8; 15, 21), Pilatos (15, 2-15 43ss) y los soldados romanos (15, 16-20 21-27; tiene un sentido distinto 15, 39). Esta intenci\u00f3n s\u00f3lo pod\u00ed\u00ada realizarse satisfactoriamente por medio de una exposici\u00f3n conexa. Aqu\u00ed\u00ad radica, pues, el motivo principal por el que la historia de la pasi\u00f3n se form\u00f3 y trasmiti\u00f3 como una narraci\u00f3n continua, enlazada cronol\u00f3gica y localmente. La investigaci\u00f3n considera, seguramente con raz\u00f3n, la historia de la pasi\u00f3n como la parte de toda la tradici\u00f3n evang\u00e9lica m\u00e1s tempranamente fijada. Marcos encontr\u00f3 ya un relato compuesto en forma relativamente fija, como lo prueba la interpolaci\u00f3n 14, 3-9 en el contexto m\u00e1s antiguo de la narraci\u00f3n, y lo complet\u00f3 con otras piezas, as\u00ed\u00ad (aparte de 14, 3-9) con recuerdos de Pedro, tales como la historia de las negaciones en 14, 54 66-72.<\/p>\n<p>Pero no s\u00f3lo la historia de la pasi\u00f3n propiamente dicha habla de la muerte de Jes\u00fas. Ya en 3, 6 se menciona el plan de darle muerte. Y sobre todo Marcos introduce muy pronto en la vida de Jes\u00fas la previsi\u00f3n (2, 19ss; 9, 12; 10, 38; 12, 1-12), particularmente en las tres grandes predicciones, de su pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n como destino mesi\u00e1nico determinado por Dios. Por eso, no sin raz\u00f3n, el Evangelio de Mc ha sido designado como \u00abuna historia de la pasi\u00f3n con extensa introducci\u00f3n\u00bb (M. K\u00e4hler).<\/p>\n<p>IV. La historia de la pasi\u00f3n seg\u00fan Mt, Lc y Jn<br \/>\nEn parte, los motivos configuradores que aparecen en Mc resaltan aqu\u00ed\u00ad con m\u00e1s claridad todav\u00ed\u00ada. As\u00ed\u00ad en Mt, directa (27, 9ss) o indirectamente (26, 15; 27, 34 43), otros acontecimientos son caracterizados como profec\u00ed\u00adas cumplidas. El que Jes\u00fas rechace todo intento de defensa lo fundamenta Mt (26, 54) en la necesidad de que se cumpla la Escritura. Por medio de dos nuevos episodios (27, 19 24ss) se destaca la culpa jud\u00ed\u00ada; y con el relato del fin de Judas (27, 19 24s) se destaca la culpa jud\u00ed\u00ada; y con el relato del fin de Judas (27, 3-10) se ilustra lo abominable de su traici\u00f3n.<\/p>\n<p>En Lucas aparece m\u00e1s raramente el inter\u00e9s por la prueba de la profec\u00ed\u00ada (23, 49; 24, 26). Intenci\u00f3n apolog\u00e9tica delata la versi\u00f3n cambiada de las palabras del centuri\u00f3n (23, 47). Aparte del motivo del influjo sat\u00e1nico sobre Judas 22, 3 (cf. 4, 13; 22, 53), es nueva la tendencia edificante: la agon\u00ed\u00ada espiritual de Jes\u00fas en Getseman\u00ed\u00ad aparece mitigada; la fuga de los disc\u00ed\u00adpulos queda sin mencionar; mujeres compasivas lloran por Jes\u00fas (23, 27 31); \u00e9l ruega por sus enemigos (23, 33), promete el para\u00ed\u00adso al buen ladr\u00f3n (23, 39-43) y muere con una palabra de confianza en Dios (23, 46, seg\u00fan Sal 31, 6).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n Jn muestra todav\u00ed\u00ada un fuerte inter\u00e9s por la prueba de la profec\u00ed\u00ada (15, 25; 19, 23ss 28 38ss). Como Lc, Jn 13, 2 27 pone de relieve el influjo de satan\u00e1s sobre Judas. Por lo dem\u00e1s, la imagen del Cristo de la pasi\u00f3n que Jn presenta est\u00e1 llena de dignidad regia. La crucifixi\u00f3n no aparece como derrota, sino como victoria. La \u00faltima palabra del crucificado es la exclamaci\u00f3n de triunfo: \u00abEst\u00e1 consumado\u00bb (19, 30).<\/p>\n<p>V. Historicidad<br \/>\nAnte el hecho de que la historia de la pasi\u00f3n no es simple relato, sino a la vez interpretaci\u00f3n, se plantea la cuesti\u00f3n de su historicidad. A la afirmaci\u00f3n de que precisamente esta propiedad demuestra el color legendario de la historia de la pasi\u00f3n, hay que replicar en principio que \u00abfingir historia y narrar historia para un fin determinado son cosas distintas\u00bb (P. Wernle). La prueba de la profec\u00ed\u00ada tuvo influjo en la elecci\u00f3n de la materia y en la formulaci\u00f3n; pero no puede demostrarse que produjera \u00abhistoria\u00bb. Hay que observar c\u00f3mo faltan en la historia de la pasi\u00f3n los motivos caracter\u00ed\u00adsticos de la literatura martirial jud\u00ed\u00ada. Siempre que se ofrece la posibilidad de una revisi\u00f3n de la historia de la pasi\u00f3n partiendo de la historia contempor\u00e1nea del NT, el resultado es sorprendentemente positivo.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad, nuevas investigaciones sobre el derecho han mostrado que el difundido juicio hist\u00f3ricamente negativo acerca del relato sobre el proceso del sanedr\u00ed\u00adn no est\u00e1 justificado. Hasta ahora sorprend\u00ed\u00ada la yuxtaposici\u00f3n en Mc 14-15 de coincidencia y no coincidencia con los preceptos de la Mana; pero ahora eso se explica porque el sanedr\u00ed\u00adn se hallaba ligado entonces al derecho saduceo, que s\u00f3lo excepcionalmente estaba conforme con el derecho de la Misna. Ahora bien, si Mc 14-15 fuera una construcci\u00f3n legendaria, no podr\u00ed\u00ada explicarse que sus configuradores, supuestamente desinteresados de la historia, hubieran dado exactamente con la situaci\u00f3n jur\u00ed\u00addica, haciendo que el sanedr\u00ed\u00adn se atuviera solamente a la Misna en los puntos en que \u00e9sta era reconocida tambi\u00e9n por los saduceos, y que en los dem\u00e1s puntos no se atuvieran a ella. En algunos trozos de la tradici\u00f3n es discutible la historicidad. Hasta la ex\u00e9gesis cat\u00f3lica se pregunta hoy, p. ej., si Mt 27, 51ss no ser\u00e1 tal vez una mera ilustraci\u00f3n midr\u00e1stica de la idea de que con la muerte de Jes\u00fas han comenzado los \u00faltimos tiempos; si las extensas r\u00e9plicas y contrarr\u00e9plicas entre Pilatos y Jes\u00fas (narradas en Jn 18-19) no son simples ampliaciones a manera de comentario; y si las palabras de Jes\u00fas en la cruz son aut\u00e9nticas o, por el contrario, se formaron en virtud de una determinada interpretaci\u00f3n de lo acontecido en la cruz.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: X. L\u00e9on-Dufour: WBB 651: W. Michaelis, n&#038;aX o: ThW V 903-939 (bibl.); W. Wichmann, Die Leidenstheologie. Eine Form der Leidensdeutung im Sp\u00e4tjudentum (St 1930); W. T. Hahn, Das Mitsterben und Mitauferstehen mit Christus bei Paulus (G\u00fc 1937); J.-M. Vost\u00e9, De passione et morte Jesu Christi (R 1937); 77i. 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Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acontecimientos que ocurrieron a Cristo desde el Jueves Santo hasta el Domingo de Resurreci\u00f3n, Hec 1:3, Mt.26-27, Mc.14-15, Lc.22-23, Jn.18-19. Ver \u00abCristo\u00bb. Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano Dr. J. Dominguez http:\/\/biblia.com\/diccionario\/ Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano La mirada del creyente sabe reconocer la pasi\u00f3n de Cristo, fruto del pecado, que contin\u00faa en toda persona que est\u00e1 siendo rebajada &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pasion-de-cristo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPASION DE CRISTO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-8270","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8270","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8270"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8270\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8270"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8270"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8270"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}