{"id":8318,"date":"2016-02-05T04:25:27","date_gmt":"2016-02-05T09:25:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/reforma-protestante\/"},"modified":"2016-02-05T04:25:27","modified_gmt":"2016-02-05T09:25:27","slug":"reforma-protestante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/reforma-protestante\/","title":{"rendered":"REFORMA PROTESTANTE"},"content":{"rendered":"<p>Ver \u00abProtestantismo\u00bb y \u00abCristianismo\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>La r. p. fue un hecho complejo, no \u00fanicamente religioso. Si bien Martin Lutero se halla en el centro como homo religiosus, no obstante, en el origen de la reforma, en su forma concreta y en su propagaci\u00f3n intervinieron de muchas maneras factores no exclusivamente teol\u00f3gicos: factores econ\u00f3micos, culturales (humanismo) y pol\u00ed\u00adticos. La r. p. forma parte del gran proceso de transformaci\u00f3n en el pensar y en la experiencia de la humanidad europea, que se hab\u00ed\u00ada iniciado ya en el s. xiv.<\/p>\n<p>Sin embargo, en el fondo es un acontecimiento religioso, y en los grandes movimientos de Lutero, Calvino, e incluso de Zuinglio, es adem\u00e1s un acontecimiento teol\u00f3gico. Por consiguiente, la r. p. no es s\u00f3lo un cap\u00ed\u00adtulo de la historia universal, sino en medida considerable igualmente un cap\u00ed\u00adtulo de la teolog\u00ed\u00ada, por lo cual debe tambi\u00e9n enjuiciarse con criterios teol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>Entre las confesiones no se ha logrado en modo alguno unanimidad en los puntos controvertidos que entonces surgieron a partir del n\u00facleo compartido; sin embargo, las preocupaciones y formulaciones centrales se pueden hoy presentar con validez cient\u00ed\u00adfica y como base para un di\u00e1logo cient\u00ed\u00adfico, teol\u00f3gico y religioso. En las p\u00e1ginas que siguen no se disimula el punto de vista cat\u00f3lico; sin embargo, tenemos la convicci\u00f3n de haber comprendido y asumido en gran parte las apreciaciones evang\u00e9licas.<\/p>\n<p>Para los autores y exponentes de la r. p., \u00e9sta deb\u00ed\u00ada ser la recuperaci\u00f3n de la pura revelaci\u00f3n cristiana primigenia (la \u00abpura palabra\u00bb), mientras que la Iglesia cat\u00f3lica de entonces ve\u00ed\u00ada en la mayor parte de la r. p. una negaci\u00f3n de la verdad cristiana. Para la Iglesia cat\u00f3lica la r. p. era, tras el reto lanzado por la gnosis del s. ii, el acontecimiento m\u00e1s decisivo en la historia de la Iglesia, un proceso radicalmente amenazador. No obstante, podemos hoy decir: Si hubo culpa, fue una felix culpa, puesto que los reformadores quer\u00ed\u00adan el puro evangelio, y de hecho lo ofrecieron a la cristiandad frente a graves deformaciones. En muchos puntos hicieron valer de nuevo la antigua verdad cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>Cierto que los reformadores no supieron conservar la unidad con humildad heroica; sin embargo, hist\u00f3rica y teol\u00f3gicamente importa m\u00e1s hacerse tambi\u00e9n cargo de la culpa cat\u00f3lica. La parte de culpa en los or\u00ed\u00adgenes est\u00e1 reconocida universalmente, pero aun despu\u00e9s de 1517 la jerarqu\u00ed\u00ada y la teolog\u00ed\u00ada no tuvieron fuerza para aceptar lo que se ofrec\u00ed\u00ada, tras un examen cr\u00ed\u00adtico del asunto. Hoy, una vez que se ha conocido m\u00e1s a fondo y con m\u00e1s fruto la verdad cat\u00f3lica (as\u00ed\u00ad, en lo tocante a la esencia de la -> Iglesia y de su ministerio, a la teolog\u00ed\u00ada de los -> sacramentos, a la relaci\u00f3n entre -> Escritura y tradici\u00f3n), se ve m\u00e1s claramente lo cat\u00f3lico en la oferta de los reformadores. En el s. xvi eso pas\u00f3 desapercibido, debido en parte a falsas interpretaciones y a los ataques masivos.<\/p>\n<p>I. Concepto y causas de la reforma<br \/>\nLa palabra reformatio se usa en los siglos xv y xvi en todos los sectores de la cultura pol\u00ed\u00adtica, intelectual y eclesi\u00e1stica; en el s. xv es nada menos que una \u00abpalabra clave\u00bb (Peuckert); en la historia de la Iglesia reformatio significa tambi\u00e9n renovatio: una renovatio en el sentido de \u00abvuelta a la forma primitiva\u00bb y al mismo tiempo como nueva estructuraci\u00f3n (cf. Jer 1, 10; Rom 12, 2; G\u00e1l 6, 15; Ap 21, 5), conforme al doble sentido de renovaci\u00f3n. La historia de las \u00f3rdenes mon\u00e1sticas apartadas del primer amor presenta con especial claridad este concepto de reforma.<\/p>\n<p>En el s. xv el ansia de reforma viene a agudizarse por motivos escatol\u00f3gico-apocalipticos (miedo a una cat\u00e1strofe final, esperanza de una nueva creaci\u00f3n; anticristo). Lutero no usa con frecuencia la palabra Reformation, aunque la emplee ya desde su primera entrada en escena (WA 1 627, 26ss).<\/p>\n<p>Con ella compendia su programa: la metanoia, la restauraci\u00f3n de la antigua verdad cristiana, volviendo a tomarse en serio la palabra viva de la Biblia. Si la descomposici\u00f3n hab\u00ed\u00ada penetrado hasta la esencia misma de la Iglesia, como presupon\u00ed\u00adan todos los reformadores, sin embargo, con la consigna de \u00abreforma\u00bb, se persegu\u00ed\u00ada una mejora religiosa, no una ruptura y mucho menos una revoluci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica.<\/p>\n<p>El influjo de la r. p. en la historia universal se explica por presupuestos de la Iglesia misma. En Alemania, en Francia y Suiza, tres reformadores de \u00ed\u00adndole muy diferente alcanzan, con casi la misma intensidad de prop\u00f3sito religioso, un \u00e9xito radical duradero e influyen mucho m\u00e1s all\u00e1 de sus pa\u00ed\u00adses de origen. Los objetos de ataque eran: 1\u00c2\u00ba., la insuficiente vida religiosa cristiana del clero de todos los grados (secularizaci\u00f3n, sed de placeres, inmoralidad, falta de celo sacerdotal y pastoral, abuso simon\u00ed\u00adaco de los ministerios eclesi\u00e1sticos); 2\u00c2\u00b0, la teolog\u00ed\u00ada de la \u00e9poca: el tomismo todav\u00ed\u00ada estaba vivo en casos aislados, pero en general se hallaba en decadencia. Predominaba el -> nominalismo, es decir, un deshilachamiento del patrimonio de la fe mediante una pura l\u00f3gica formal, con un pensar absolutamente ajeno a la Biblia (el punto de partida es: la potestas Dei absoluta; y frente a esto se produce como polo dial\u00e9cticamente opuesto un encarecimiento de las fuerzas humanas en el proceso de la salvaci\u00f3n, es decir, una concepci\u00f3n pelagiana de la justificaci\u00f3n en medida amenazadora [cf. el af\u00e1n de \u00abobras meritorias\u00bb, reprochada por Lutero] ).<\/p>\n<p>Se pierde la substancia de la teolog\u00ed\u00ada, es decir, se abandonan las cuestiones centrales: redenci\u00f3n, fe y justificaci\u00f3n (est\u00e1 casi completamente ausente la cuesti\u00f3n de la Iglesia como instituci\u00f3n espiritual y sacramental; los sacramentos se conciben a manera de cosas). La misa se mira como \u00abbuena obra\u00bb humana de infinito valor, cuyos efectos se reparten cuantitativamente a los oyentes de la misa (consecuencia: la mayor multiplicaci\u00f3n posible de las misas). La doctrina de las indulgencias ha ca\u00ed\u00addo en una ambig\u00fcedad lamentable: el papa dispone del tesoro de gracia de la Iglesia. Tambi\u00e9n en la piedad m\u00ed\u00adstica ha desaparecido peligrosamente la convicci\u00f3n de vivir de la realidad sacramental de la Iglesia. La valiosa devotio moderna (la Imitaci\u00f3n de Cristo de Tom\u00e1s de Kempis) ahonda, s\u00ed\u00ad, la piedad eucar\u00ed\u00adstica, pero cifra su devoci\u00f3n principalmente en el di\u00e1logo privado del alma con Dios (esta devoci\u00f3n configur\u00f3 en parte a Adriano vi, a Erasmo y tambi\u00e9n a Lutero, que habla con gran entusiasmo de la Theologia deutsch que \u00e9l est\u00e1 editando).<\/p>\n<p>En la curia pontificia como en las episcopales reina en la teor\u00ed\u00ada y en la pr\u00e1ctica el \u00abcurialismo\u00bb: la potestad de las llaves se entiende preferentemente en forma jur\u00ed\u00addica (derechos, tasas, provisiones: tr\u00e1fico de prebendas).<\/p>\n<p>La falta de claridad teol\u00f3gica, lamentada todav\u00ed\u00ada en Trento, alcanzaba un grado casi imposible de imaginar. La desorientaci\u00f3n fue acentuada todav\u00ed\u00ada por influjo de un humanismo polifac\u00e9tico; cuando \u00e9ste era de tendencia neoplat\u00f3nica quedaban verdaderamente desfiguradas las doctrinas de la redenci\u00f3n y de los sacramentos (Pico della Mirandola, \u00c2\u00a1 1494). Inicios sanos, como los del gran Nicol\u00e1s de Cusa (+ 1464), no lograron imponerse. El -> humanismo estaba acu\u00f1ado ciertamente por un entusiasmo a veces exagerado por la cultura de la antig\u00fcedad precristiana, pero en sustancia no era pagano; en no pocos de sus representantes acometi\u00f3 la reforma interior del catolicismo (Quirini, Giustiniani). Tambi\u00e9n ten\u00ed\u00ada importancia el sentimiento vital del -> renacimiento, caracterizado por una tendencia al disfrute de la vida, actitud que influy\u00f3 considerablemente en el cristianismo.<\/p>\n<p>En el campo filos\u00f3fico y teol\u00f3gico se manifestaba en c\u00ed\u00adrculos radicales (Erfurt: Eoban Hessus) una cierta propensi\u00f3n a un escepticismo dogm\u00e1tico y eclesi\u00e1stico.<\/p>\n<p>La figura central es Erasmo de Rotterdam (+ 1536). Entre sus destacadas realizaciones est\u00e1n su edici\u00f3n del NT (1516) en griego, su introducci\u00f3n al mismo, y numerosas ediciones de padres de la Iglesia. Hay que reconocerle correcci\u00f3n dogm\u00e1tica, pero no precisamente plenitud dogm\u00e1tica, que incluso adolece de un cierto adogmatismo (pr\u00e1ctico y teor\u00e9tico). Los recientes intentos de rehabilitar su religiosidad se quiebran ante la simple comparaci\u00f3n con la fuerza de los Evangelios y de Pablo, fuerza que actuaba tambi\u00e9n en Lutero. Su cr\u00ed\u00adtica maligna de los monjes y de la jerarqu\u00ed\u00ada &#8211; como tambi\u00e9n, p. ej., las Cartas de hombres oscuros- contribuyeron en vastos c\u00ed\u00adrculos al distanciamiento de la Iglesia y prepararon el terreno a la apostas\u00ed\u00ada de la reforma. Su principio escritur\u00ed\u00adstico afirma teor\u00e9ticamente la autoridad del magisterio de la Iglesia, pero pr\u00e1cticamente allana el camino para el magisterio de los eruditos.<\/p>\n<p>Un especial debilitamiento de la Iglesia que cre\u00f3 una situaci\u00f3n peligrosa fue debido al papado. Alejandro vi: amoralidad, juntamente con la lucha contra los justificados empe\u00f1os de reforma de Savonarola (ahorcado y quemado en 1498). Le\u00f3n x: \u00abDisfrutemos del papado\u00bb; falta la correspondiente convicci\u00f3n de la naturaleza sacerdotal y pastoral del ministerio papal, como tambi\u00e9n todo asomo de voluntad de reforma. Hac\u00ed\u00ada tiempo que la exigencia de reforma, como cr\u00ed\u00adtica general del papado, hab\u00ed\u00ada venido a ser cosa de todos los d\u00ed\u00adas (preparada sobre todo por Marsilio de Padua [+ 1342-1343] y Guillermo de Ockham [+ 1347]) y, debido a las consecuencias del -> cisma de occidente, sentidas con profunda inquietud en toda la cristiandad, causaba hasta en los \u00faltimos rincones de la Iglesia una inseguridad disolvente.<\/p>\n<p>Al curialismo papal se enfrentaba el -> conciliarismo, que en el s. xv se hab\u00ed\u00ada superado s\u00f3lo superficialmente. La apelaci\u00f3n, constantemente reivindicada, a un concilio frente al papa, vino a ser un arma de los reformadores. La respuesta de la curia era t\u00ed\u00adpicamente reaccionaria; tras ello lat\u00ed\u00ada la excesiva persuasi\u00f3n del propio poder. Bajo el aspecto positivo su actitud era completamente insuficiente.<\/p>\n<p>No obstante el celo de algunos obispos y la buena voluntad de algunos p\u00e1rrocos, en general se aspira m\u00e1s a la prebenda que al ministerio. El clero en conjunto es m\u00e1s o menos inepto: los cabildos catedralicios est\u00e1n ocupados en su gran mayor\u00ed\u00ada por hijos de nobles, sin vocaci\u00f3n para el estado sacerdotal; abunda el concubinato. El bajo clero se caracteriza por falta de formaci\u00f3n. Se confieren \u00f3rdenes sin examen previo. A eso se a\u00f1ade la insuficiente remuneraci\u00f3n del clero llano, al mismo tiempo que crece su n\u00famero (proletariado eclesi\u00e1stico: los monjes y sacerdotes suponen a veces hasta el diez por ciento de la poblaci\u00f3n total, sin incluir a las monjas). El bajo clero era en gran manera objeto del desprecio general y, debido a su exenci\u00f3n de impuestos, estaba en lucha comercial con la burgues\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Sin embargo, el ansia religiosa y la preocupaci\u00f3n por la salvaci\u00f3n del alma eran rasgos caracter\u00ed\u00adsticos de la \u00e9poca; de ello dan prueba las ofrendas para el culto, para equipar y decorar las iglesias, etc. Pero la vida de la Iglesia era con frecuencia una pr\u00e1ctica casi exclusivamente reglamentada por prescripciones, con m\u00e9ritos que pod\u00ed\u00adan calcularse en su cuant\u00ed\u00ada (las cofrad\u00ed\u00adas garantizaban la participaci\u00f3n en incontables obras meritorias, misas, indulgencias, etc.). Los grandes reformadores no debieron precisamente su \u00e9xito a los abusos, pero aquellas \u00abmiserables condiciones\u00bb (Zuinglio) facilitaron el asentimiento a su severa cr\u00ed\u00adtica. La credibilidad de la Iglesia se hab\u00ed\u00ada resentido. Las tesis de los reformadores repet\u00ed\u00adan, sobre todo al principio, reproches o reclamaciones que hac\u00ed\u00ada tiempo eran ya habituales. Muchos, y no en \u00faltimo t\u00e9rmino entre los monjes cultos, se solidarizaban con la reforma porque deseaban vivir religiosamente. Una reforma en el sentido de una cr\u00ed\u00adtica radical hab\u00ed\u00ada venido a ser hist\u00f3ricamente ineludible.<\/p>\n<p>En la propagaci\u00f3n de movimientos antirromanos influyeron factores teol\u00f3gicos, sociales y pol\u00ed\u00adticos. Las Iglesias nacionales, promovidas por los papas en la \u00e9poca anterior a la reforma por razones de pol\u00ed\u00adtica econ\u00f3mica y eclesi\u00e1stica (anticonciliarista; el \u00abduque de Cleve es papa en su territorio\u00bb), facilitaron las intervenciones de pr\u00ed\u00adncipes en asuntos internos de la Iglesia, como m\u00e1s tarde favorecieron a la reforma (y a la contrarreforma). En forma parecida, el consejo de las ciudades, todav\u00ed\u00ada en \u00e9poca cat\u00f3lica, hab\u00ed\u00ada alcanzado cada vez mayor autoridad en la Iglesia, lo cual facilit\u00f3 intervenciones reformatorias en los bienes de iglesias y conventos, as\u00ed\u00ad como la supresi\u00f3n de conventos (p. ej., con fen\u00f3menos tumultuarios accesorios: el convento de clarisas de Nuremberg, de la erudita Charitas Pirkheimer [t 1532], el cual, como otros muchos, fue condenado a desaparecer contra su voluntad, aunque el mismo Melanchton reconoc\u00ed\u00ada el esp\u00ed\u00adritu evang\u00e9lico de las monjas).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n las tensiones sociales influyeron en favor de la reforma.<\/p>\n<p>II. Mart\u00ed\u00adn Lutero y el comienzo de la reforma<br \/>\nLa reforma alemana est\u00e1 notablemente acu\u00f1ada por la persona y obra de Martin Lutero. Desde los a\u00f1os veinte del siglo xvi, su imagen ha sido discutida de manera casi implacable incluso por los protestantes. Razones: muchos testimonios de Lutero sobre s\u00ed\u00ad mismo no son unitarios; \u00e9l no dej\u00f3 ninguna exposici\u00f3n de conjunto de su teolog\u00ed\u00ada, y menos todav\u00ed\u00ada una exposici\u00f3n sistem\u00e1tica. Casi todos los escritos de su imponente obra son escritos ocasionales. En ellos, su temperamento irascible se ve en gran manera prisionero de la excitaci\u00f3n interna y de la situaci\u00f3n pol\u00e9mica externa. Su manera de expresarse es por lo general parad\u00f3jica (condensada en una serie grandiosa de parejas de contrarios, en cuyo empleo ced\u00ed\u00ada desmedidamente a un superlativismo, sin dar con frecuencia gran importancia a la precisi\u00f3n terminol\u00f3gica). Por esto Lutero aparece vacilante y contradictorio (Lutherus septiceps: Cochlaeus; \u00abtantos Luteros como libros de Lutero\u00bb: H. Boehmer). En la investigaci\u00f3n sobre Lutero se destaca en cada caso una l\u00ed\u00adnea determinada (justificaci\u00f3n forense, supuesto representante de la conciencia aut\u00f3noma, revolucionario, teolog\u00ed\u00ada de la palabra&#8230;).<\/p>\n<p>Mart\u00ed\u00adn Lutero naci\u00f3 el 10-11-1483. Era hijo de un minero. Su dura juventud contribuy\u00f3 a formar su imagen de Dios (\u00ab&#8230;palidec\u00ed\u00ada y temblaba &#8230; de s\u00f3lo o\u00ed\u00adr el nombre de Cristo&#8230; al que tenia por un juez severo e iracundo\u00bb: WA 40, I, 298). En este sentido se comprende su ingreso repentino (por nadie sospechado) en el claustro (por voto al derribarle un rayo junto a Stotterheim en julio de 1505: ansiedad de la salvaci\u00f3n). En el convento, Lutero se ve envuelto en impresionantes luchas interiores por el Dios clemente, en las que tienen su parte escr\u00fapulos de alto valor religioso. Adquiri\u00f3 un exacto conocimiento de la Biblia, con la que pronto estableci\u00f3 una relaci\u00f3n personal nada com\u00fan (la ep\u00ed\u00adstola a los G\u00e1latas como su \u00abesposa\u00bb). En el nuevo contacto creador con el texto de la Biblia y en la vivificante manera de pensar sacada de ella est\u00e1 la esencia de la reforma luterana.<\/p>\n<p>Pero \u00bfera Lutero \u00aboyente de la palabra\u00bb? No se puede negar la manera subjetiva de su descubrimiento y empleo de la Escritura. Descubre pasajes en forma completamente nueva, mientras est\u00e1 \u00abciego\u00bb para otros, que ciertamente \u00abconoce\u00bb, pero no los eval\u00faa en su debida importancia. Hace una selecci\u00f3n; su propia vivencia de Cristo (\u00ablo que mueve hacia Cristo\u00bb) es para \u00e9l la pauta de lo que se ha de aceptar de la Escritura. A los sin\u00f3pticos y a Juan no concedi\u00f3 ni con mucho la importancia que dio a \u00absu\u00bb Pablo.<\/p>\n<p>Otros datos importantes de su vida: primera misa con escr\u00fapulos; encuentro con el nominalismo (arbitrariedad de Dios) en la universidad de Erfurt (facultad de filosof\u00ed\u00ada); la manera nada religiosa de esta teolog\u00ed\u00ada le hace \u00abperder a Cristo\u00bb (WA u 414); incomprensi\u00f3n para con los sacramentos; temor por la salvaci\u00f3n ante la ira de Dios, temor que lo pone en un estado de \u00abdesesperaci\u00f3n\u00bb, que todav\u00ed\u00ada m\u00e1s tarde evocar\u00e1 una y otra vez, y que lo conduce a la \u00abvivencia\u00bb liberadora \u00abde la torre\u00bb por medio de Rom 1, 17. Este pasaje designa para \u00e9l la justicia, no vindicativa sino sanante de Dios. Entonces no hall\u00f3 Lutero, como afirma en su gran mirada retrospectiva de 1545, una nueva interpretaci\u00f3n, sino que, a trav\u00e9s de malentendidos pelagianizantes, volvi\u00f3 a descubrir para s\u00ed\u00ad la vieja concepci\u00f3n cat\u00f3lica (comprobantes en Denifle, 1903). No se puede fijar con exactitud la fecha de la vivencia reformatoria. El comienzo tard\u00ed\u00ado (1518-1520) que recientemente se ha sostenido, se basa en un presupuesto &#8211; respecto al contenido &#8211; que difiere de lo que Lutero indica expresamente en 1545. Pero en todo caso lo nuevamente descubierto por Lutero no era en s\u00ed\u00ad algo que debiese separar necesariamente de la Iglesia.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n Tom\u00e1s de Aquino y Bernardo usan la misma f\u00f3rmula de Lutero (sola gratia), y muchas oraciones del misal cat\u00f3lico est\u00e1n basadas en esta misma convicci\u00f3n. Pero Lutero se mantuvo toda su vida en la idea de que el papa ense\u00f1a que el perd\u00f3n de los pecados y la justificaci\u00f3n se deben a la acci\u00f3n de las propias obras. Esto quiere decir que Lutero no combat\u00ed\u00ada en esta \u00abpieza maestra\u00bb la doctrina de la Iglesia, sino una opini\u00f3n unilateral de escuela, muy propagada, y una pr\u00e1ctica eclesi\u00e1stica de su \u00e9poca. Durante toda su vida proclam\u00f3 Lutero grandiosamente, con inagotable exuberancia, la convicci\u00f3n de la justicia misericordiosa de Dios. Al mismo tiempo, al lado de la ya mencionada \u00abdesesperaci\u00f3n\u00bb y de un trabajo infatigable sobre el texto de la Biblia, en el reformador se manifiesta en forma beatificante la gozosa convicci\u00f3n de la filiaci\u00f3n divina (libertad del cristiano), tanto en sus palabras como en su vida.<\/p>\n<p>Ahora bien, la justificaci\u00f3n se produce mediante la \u00abjusticia ajena\u00bb de Cristo, como dice Lutero. Esta se nos promete e imputa, pero adem\u00e1s ha de llegar a ser nuestra, y por cierto no s\u00f3lo de manera forense y externa, sino mediante la palabra creadora de Dios, que hace lo que promete. Aqu\u00ed\u00ad hay oscilaciones en la terminolog\u00ed\u00ada: la justificaci\u00f3n es un proceso de curaci\u00f3n en el hospital de la Iglesia, comenzado, pero nunca terminado antes de la muerte; hay diferencia entre perd\u00f3n del pecado y su plena eliminaci\u00f3n. La f\u00f3rmula simul iustus et peccator se puede sostener cat\u00f3licamente; Lutero crea dificultades al formular como totus peccator la condici\u00f3n de pecador. La tesis de Lutero, de una doble justicia, es de escasa importancia si se tiene bien presente que \u00e9l mismo ense\u00f1a una gracia que nos transforma realmente, y exige que cooperemos con la justicia que nos viene otorgada de fuera, pero que se va haciendo nuestra. Lutero se apropia un dicho favorito de Bernardo: Pararse significa retroceder. No se trata tanto de los pecados concretos de cada d\u00ed\u00ada, cuanto de la actitud fundamental pecadora y, por consiguiente, de amortiguar esta actitud mediante la gracia de Cristo.<\/p>\n<p>La disputa de las indulgencias: una indulgencia de jubileo anunciada por el papa para contribuir a la terminaci\u00f3n de la iglesia de San Pedro en Roma fue asociada escandalosamente por la curia romana con un negocio pecuniario en favor del reci\u00e9n elegido arzobispo de Maguncia, Alberto de Brandeburgo.<\/p>\n<p>La doctrina sobre las indulgencias, que Alberto formul\u00f3 en su Instructio summaria para los predicadores de la indulgencia, era correcta dentro del marco de la concepci\u00f3n corriente. Pero la posibilidad de comprar una c\u00e9dula de confesi\u00f3n, seg\u00fan la cual pod\u00ed\u00ada uno en fecha posterior confesar a cualquier sacerdote todos los pecados \u00abreservados\u00bb, induc\u00ed\u00ada a diferir la penitencia; la \u00abcompra\u00bb de una indulgencia plenaria por los difuntos (desde luego s\u00f3lo en forma de intercesi\u00f3n, pero \u00absumamente eficaz y segura\u00bb) y la exagerada exaltaci\u00f3n de la \u00abmayor gracia de todas\u00bb, deb\u00ed\u00adan necesariamente extraviar al pueblo, induci\u00e9ndolo a formarse una idea nada b\u00ed\u00adblica del pecado y de su reato.<\/p>\n<p>Lutero tuvo ocasi\u00f3n de sentir en el confesonario los efectos de la predicaci\u00f3n de la indulgencia por Tetzel. Acto seguido, el 31-10-1517, se dirigi\u00f3 al obispo local y a Alberto de Maguncia. S\u00f3lo cuando result\u00f3 claro que los obispos no respond\u00ed\u00adan, Lutero quiso transmitir sus tesis como materia de discusi\u00f3n a eruditos dentro y fuera de Wittenberg. No se trat\u00f3 pues de una proclama o anuncio de las tesis. Aqu\u00ed\u00ad vemos en un caso particular c\u00f3mo Lutero no pretend\u00ed\u00ada romper con la Iglesia, sino que sin intenci\u00f3n se vio convertido en reformador por grav\u00ed\u00adsimas razones cristianas.<\/p>\n<p>El contenido de las tesis no est\u00e1 en contradicci\u00f3n con las ense\u00f1anzas proclamadas entonces como obligatorias por la Iglesia, aunque no se puede menos de percibir una peligrosa tendencia contra el ministerio eclesi\u00e1stico. Su valor reside en su rica religiosidad, que se manifiesta con desacostumbrada fuerza pastoral contra las expresiones acristianas y anticristianas generalizadas entonces en la Iglesia. Todo est\u00e1 compendiado en la primera tesis, que representa algo as\u00ed\u00ad como un lema de la entera concepci\u00f3n cristiana de Lutero: \u00abCuando nuestro Se\u00f1or Jesucristo dijo: \u00abHaced penitencia&#8230; \u00ab, quer\u00ed\u00ada que nuestra vida entera fuese penitencia.\u00bb El secreto de la r\u00e1pida propagaci\u00f3n de las tesis estuvo en la circunstancia de haber aparecido con gran fuerza de palabra exactamente en un momento hist\u00f3rico oportuno, en que estaban ampliamente propagadas la inquietud y el descontento en parte radicales, dando en el blanco de la problem\u00e1tica del tiempo desde el centro mismo de la conciencia. Lutero no hab\u00ed\u00ada previsto la resonancia que iba a tener. En las Resolutiones disputationum de indulgentiarum virtute puso empe\u00f1o en dar una prolija fundamentaci\u00f3n teol\u00f3gica (WA i 528-628, 1518). En la carta que acompa\u00f1a a ese escrito, da fe de su ortodoxia y de su voluntad de estar de acuerdo con la Iglesia romana.<\/p>\n<p>Tampoco la disputa de las indulgencias hubiera debido necesariamente originar la separaci\u00f3n de la Iglesia, si por una parte la llamada a la reforma hubiese sido acogida por la Iglesia, y si Lutero, por otra, hubiese mostrado una paciencia heroica y buena disposici\u00f3n para una gran obediencia. En diciembre de 1517, el arzobispo Alberto denunci\u00f3 a Lutero en Roma como propagador de nuevas doctrinas. Le\u00f3n x (amigo de placeres, nepotista, a caza de dinero, ocupado en la defensa contra los turcos), considera la cosa como altercado de monjes. Gabriel della Volta, designado general de los agustinos, deb\u00ed\u00ada \u00abapaciguar al hombre\u00bb. Pero Lutero<br \/>\n==============<br \/>\nten\u00ed\u00ada en su apoyo a la orden. En la disputa de Heidelberg Lutero defiende una serie de tesis \u00abparad\u00f3jicas\u00bb radicales de su \u00abteolog\u00ed\u00ada de la cruz\u00bb, y gana a varios de sus futuros adeptos, tales como Martin Bucero, Juan Brenz y Erhard Schnepf. En agosto de 1518, el cardenal Cayetano, a la saz\u00f3n en Alemania, invita a Lutero a comparecer en Roma. El pr\u00ed\u00adncipe elector Federico se encarg\u00f3, por petici\u00f3n de Lutero, de que el caso se tratase en Alemania. La entrevista de Lutero con Cayetano, que entretanto se hab\u00ed\u00ada procurado buen conocimiento de sus escritos, no dio resultado alguno. Cayetano declar\u00f3 que la certeza subjetiva de la salvaci\u00f3n exigida por Lutero \u00abequival\u00ed\u00ada a fundar una nueva Iglesia\u00bb; el cardenal hab\u00ed\u00ada comprendido exactamente que en Lutero faltaba la fe que se ha de recibir de la Iglesia, pero seguramente se hab\u00ed\u00ada excedido en la interpretaci\u00f3n del reformador, bas\u00e1ndose en la terminolog\u00ed\u00ada de \u00e9ste, extremada pol\u00e9micamente.<\/p>\n<p>Lutero apela a un concilio general, aunque en la \u00abdisputa de Leipzig (verano de 1519), acosado por Juan Eck, hab\u00ed\u00ada puesto radicalmente en tela de juicio el car\u00e1cter obligatorio de tal concilio. En 1519-1520 aparecen los escritos de reforma: Sobre el papado de Roma (WA vr 285-324, 1519); A la nobleza cristiana (1520); De la cautividad babil\u00f3nica de la Iglesia (en lat\u00ed\u00adn, 1520). Combate inflexiblemente la doctrina de la misa como sacrificio, aunque retiene la presencia real de Cristo en el sacramento; s\u00f3lo reconoce ya el bautismo, el sacramento del altar y la penitencia, y rechaza especialmente el Orden como sacramento y, por consiguiente, el ministerio sacerdotal sacramental. M\u00e1s bien: \u00abTodo el que ha nacido por el bautismo puede gloriarse de ser papa, obispo y cura.\u00bb En vista de estas afirmaciones, resulta entonces claro a muchos cristianos no s\u00f3lo que Lutero trae la reforma, que hubiera debido realizarse desde mucho tiempo atr\u00e1s, sino que adem\u00e1s sostiene fundamentales divergencias dogm\u00e1ticas, es decir, herej\u00ed\u00adas. En el mismo a\u00f1o 1520 apareci\u00f3 adem\u00e1s el escrito especialmente valioso De la libertad de un hombre cristiano, en el que Lutero resalta una idea central en la Biblia y normativa tambi\u00e9n de su propia teolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Todav\u00ed\u00ada en 1520 (despu\u00e9s de la elecci\u00f3n del emperador y, por tanto, una vez perdidos los miramientos de la curia respecto del se\u00f1or temporal de Lutero) tiene lugar la reanudaci\u00f3n del proceso de herej\u00ed\u00ada, la intimaci\u00f3n a la retractaci\u00f3n y la conminaci\u00f3n de excomuni\u00f3n (en una formulaci\u00f3n demasiado global y con una apreciaci\u00f3n poco clara de las inexactitudes reprochadas a Lutero), Lutero reacciona quemando la bula conminatoria de excomuni\u00f3n en diciembre de 1520. El 1 de enero de enero de 1521 se fulmina la excomuni\u00f3n contra \u00e9l.<\/p>\n<p>III. Irrupci\u00f3n de la reforma y nuevo orden eclesi\u00e1stico<br \/>\nHasta tal punto hab\u00ed\u00ada venido a ser Lutero el portavoz de la naci\u00f3n alemana, que no se pod\u00ed\u00ada aplicar sin m\u00e1s el derecho can\u00f3nico y la legislaci\u00f3n eclesi\u00e1stica vigentes para ejecutar la excomuni\u00f3n mediante declaraci\u00f3n de proscripci\u00f3n, sino que era necesario negociar con \u00e9l. En abril de 1521 Lutero, invitado a comparecer en Worms ante la primera dieta del reci\u00e9n elegido emperador Carlos v, sostiene sus escritos y se niega a retractarse. A su regreso se produce el (simulado) \u00abrapto\u00bb para ser llevado a la Wartburg. El edicto imperial contra Lutero fue le\u00ed\u00addo el 25-5-1521, cuando la mayor\u00ed\u00ada de los estamentos se hab\u00ed\u00adan marchado ya de la dieta; pero ten\u00ed\u00ada vigor de ley en el imperio alem\u00e1n. Carlos, que, no obstante su juventud, con una declaraci\u00f3n propia todav\u00ed\u00ada hoy impresionante demostr\u00f3 en Worms ser el \u00fanico que estaba a la altura de Lutero para enfrentarse con \u00e9l, tuvo que regresar a Espa\u00f1a ante el peligro de guerra con Francia. En el per\u00ed\u00adodo decisivo de afianzamiento de la r. p., el emperador hubo de hallarse 9 a\u00f1os ausente de Alemania, y adem\u00e1s necesitaba el apoyo de los estamentos partidarios de Lutero en sus guerras contra los turcos y contra los franceses.<\/p>\n<p>En la Wartburg desarrolla Lutero &#8211; quiz\u00e1 debido a escr\u00fapulos de conciencia reforzados por la soledad &#8211; una actividad literaria sorprendente por su volumen y su profundidad religiosa: explicaci\u00f3n del Magni ficat, devocionario eclesi\u00e1stico, De la confesi\u00f3n (contra la obligaci\u00f3n de la confesi\u00f3n, aunque en favor de la confesi\u00f3n privada), un escrito contra Latomus (Lovaina) sobre la cuesti\u00f3n central de su teolog\u00ed\u00ada (\u00abpecado permanente\u00bb: los pecados se perdonan totalmente, pero no quedan totalmente aniquilados). El producto m\u00e1s importante del per\u00ed\u00adodo de la Wartburg fue la traducci\u00f3n alemana del NT, hecho de incalculable trascendencia religiosa. Esta traducci\u00f3n hizo que cayeran casi en olvido las 14 ediciones publicadas anteriormente a Lutero en alem\u00e1n literario y en alem\u00e1n vulgar.<\/p>\n<p>Entretanto se producen des\u00f3rdenes en Wittenberg, se rechazan p\u00fablicamente los votos religiosos, la misa, etc. Para esclarecer el caso compone Lutero De votis monasticis (WA viii 573-669): un voto contra la libertad es nulo; ni es necesario el estado religioso, pues el estado matrimonial facilita el cumplimiento del precepto de la castidad. Se produce un abandono en masa de los conventos. Tambi\u00e9n en Wittenberg se comenz\u00f3 &#8211; sin la aprobaci\u00f3n del pr\u00ed\u00adncipe elector &#8211; a transformar el culto: abolici\u00f3n de la misa privada, cena bajo las dos especies, supresi\u00f3n de ornamentos religiosos, im\u00e1genes y altares laterales. Melanchton y el consejo de Wittenberg, que ya no es due\u00f1o de la situaci\u00f3n, piden a Lutero que regrese. Sin el consentimiento del pr\u00ed\u00adncipe elector, el reformador abandona la Wartburg y, con h\u00e1bito de fraile y reci\u00e9n hecha la tonsura, predica en la semana de cuaresma del 9 al 16 de marzo de 1522 contra los \u00abexaltados\u00bb. A continuaci\u00f3n vuelven a introducirse algunos usos antiguos, aunque no la misa privada. Esto da lugar a la ruptura con Karlstadt, cuya expulsi\u00f3n como \u00abesp\u00ed\u00adritu de cuadrilla\u00bb obtiene Lutero del pr\u00ed\u00adncipe elector.<\/p>\n<p>Entre los colaboradores de Lutero (Nicol\u00e1s de Amsdorf, + 1565; Justus Jonas, +1550; Juan Bugenhagen, + 1558; Jorge Spalatin, + 1545), el m\u00e1s importante era Felipe Melanchton (+ 1560), sobrino segundo de Reuchlin. Sus Loci communes lo constituyen en \u00abte\u00f3logo de la reforma\u00bb. Su tentativa de unir humanismo y reforma se enjuicia diversamente todav\u00ed\u00ada hoy. Mucho tuvo que sufrir por el temperamento de Lutero; se expresa amargamente sobre esto, aunque sin vacilar en su fidelidad.<\/p>\n<p>Gentes de las bajas clases sociales hab\u00ed\u00adan sacado de los escritos de Lutero la impresi\u00f3n de que se iban a colmar sus esperanzas sociales. Pero no se daban cuenta de que la libertad de un hombre cristiano proclamada por Lutero no ten\u00ed\u00ada nada que ver con la libertad pol\u00ed\u00adtica o social. Sin embargo el reformador no s\u00f3lo se hab\u00ed\u00ada alzado de muchas maneras radicalmente contra la autoridad eclesi\u00e1stica, sino que adem\u00e1s lo hab\u00ed\u00ada dado al p\u00fablico, excit\u00e1ndolo en forma demag\u00f3gica. As\u00ed\u00ad se remit\u00ed\u00adan a \u00e9l tambi\u00e9n ciertos \u00abrevolucionarios\u00bb, como los caballeros del imperio (1522), Hutten y Sickingen (1523), y los campesinos (1524-1525).<\/p>\n<p>La insurrecci\u00f3n de los campesinos ten\u00ed\u00ada en gran parte car\u00e1cter social, pero estaba acentuada religiosamente por la exaltaci\u00f3n idealista. Su enjuiciamiento (Karlstadt, Tom\u00e1s M\u00fcnzer) es vacilante todav\u00ed\u00ada hoy. Lutero fue sin duda alguna injusto con ellos, sobre todo con Karlstadt. Sin embargo, el que no reconociera a los \u00abexaltados\u00bb la libre exposici\u00f3n de la Escritura que ellos practicaban, una exposici\u00f3n espiritual desvinculada de la tradici\u00f3n y arbitrariamente aut\u00f3noma (fuera del \u00e1mbito l\u00f3gico-formal), no puede achac\u00e1rsele como una inconsecuencia. El genial y culto T. M\u00fcnzer (nacido en 1488 \u00f3 1489, ejecutado en 1525) era un predicador religioso prof\u00e9tico, pero tambi\u00e9n una fuerza cada vez m\u00e1s radicalmente destructiva. Tom\u00f3 parte activa en la insurrecci\u00f3n de los campesinos. Estos ten\u00ed\u00adan puestos los ojos en Lutero, que primeramente escribi\u00f3 una Exhortaci\u00f3n a la paz dirigida a los campesinos y a los se\u00f1ores. Pero ya en mayo de 1525, bajo la impresi\u00f3n del abuso del evangelio por T. M\u00fcnzer, incit\u00f3 a los pr\u00ed\u00adncipes a proceder sin piedad contra los campesinos, con su terrible escrito Contra las bandas depredatorias y asesinas de los campesinos (WA xviii 357-361). Los pr\u00ed\u00adncipes siguieron su consejo, y los campesinos fueron abatidos con la mayor crueldad. Con frecuencia se hizo responsable de ello en parte a Lutero. A este prop\u00f3sito dice \u00e9l: \u00ab&#8230;en la revuelta he abatido a todos los campesinos&#8230;, pero sobre esto me remito a Dios nuestro Se\u00f1or, que me orden\u00f3 decir tales cosas\u00bb (WA, Tischreden 3, 75, n.\u00c2\u00b0 2911a).<\/p>\n<p>La r. p. fue desde entonces asunto de los pr\u00ed\u00adncipes y concejos de las ciudades, ya no un movimiento del pueblo en el mismo sentido de antes. En medio de los infortunados meses de la guerra de los campesinos celebr\u00f3 Lutero su boda, con gran pesar de Melanchton, tomando en 1525 por esposa a la excisterciense Catalina de Bora. El mismo a\u00f1o tuvo lugar la gran pol\u00e9mica con el humanismo; Erasmo hab\u00ed\u00ada procurado durante largo tiempo, con su t\u00ed\u00adpica cautela, mantenerse al margen de la disputa. Lutero estimaba a Erasmo por sus m\u00e9ritos tocante al texto griego de la Biblia y en general por su extraordinaria cultura, pero no tard\u00f3 en notar cu\u00e1n poco congeniaba con el erudito. El \u00abpr\u00ed\u00adncipe de los humanistas\u00bb public\u00f3 finalmente en 1524 su escrito sobre el libre albedr\u00ed\u00ado. Lutero respondi\u00f3 en 1525 con el escrito Del esclavo albedrio (De servo arbitrio: WA 18, 600-787). Durante toda su vida Lutero tuvo este escrito por el mejor de sus libros, porque en \u00e9l se trata \u00abrealmente del n\u00facleo de la cuesti\u00f3n\u00bb, a saber, que en la obra de la salvaci\u00f3n todo depende sencillamente de Dios. Sin embargo, no se puede menos de notar que Lutero va en esta obra m\u00e1s all\u00e1 del esquema fundamental de su doctrina de fe, introduciendo un nuevo concepto de Dios (deus ipse, non revelatus), ausente en otros lugares, y as\u00ed\u00ad se pone en contradicci\u00f3n con su obra teol\u00f3gica en general. Tampoco es plenamente justo con Erasmo. Incluso muchos partidarios de la r. p. no han aceptado la radical concepci\u00f3n de Lutero sobre la predestinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify\">El t\u00e9rmino usual para el movimiento religioso que hizo su aparici\u00f3n en la Europa Occidental en el siglo XVI, y el cual, mientras clamaba ostensiblemente por una renovaci\u00f3n interna de la Iglesia, condujo realmente a una gran revuelta contra ella y a un abandono de las principales creencias religiosas. Debemos rever las caracter\u00edsticas generales de este movimiento desde las siguientes perspectivas:<br \/>\nCausas de la Reforma;<br \/>\nIdeas y Prop\u00f3sitos Originales de los Reformistas;<br \/>\nM\u00e9todos de difusi\u00f3n de la Reforma;<br \/>\nDifusi\u00f3n de la Reforma en los Varios Pa\u00edses;<br \/>\nDiferentes Formas de la Reforma;<br \/>\nResultados y consecuencias de la Reforma\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">I. CAUSAS DE LA REFORMA\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las causas de la gran revuelta religiosa del siglo XVI, deben ser buscadas desde tan atr\u00e1s como el siglo XIV. La doctrina de la Iglesia, es verdad, hab\u00eda permanecido pura; vidas santas eran todav\u00eda frecuentes en todas partes de Europa, y las numerosas instituciones medievales de beneficio de la Iglesia continuaron su curso ininterrumpidamente. Cualesquiera condiciones desafortunadas que existieran fueron en gran parte debido a influencias civiles y profanas o al ejercicio de la autoridad por eclesi\u00e1sticos en esferas civiles; estas no tuvieron la misma intensidad en todos lugares, tampoco ocurrieron siempre de manera simult\u00e1nea en el mismo pa\u00eds. La vida eclesi\u00e1stica y religiosa mostr\u00f3 en varios lugares vigor y variedad; abundaron obras de educaci\u00f3n y caridad; el arte religioso en todas sus formas ten\u00eda una fuerza viva; misioneros dom\u00e9sticos eran muchos e influyentes; la literatura piadosa y edificante era com\u00fan y apreciada. Sin embargo, gradualmente y en gran parte debido al esp\u00edritu variadamente hostil de los poderes civiles, nutridos e intensificados por muchos elementos del nuevo orden, crecieron en muchas partes de Europa condiciones pol\u00edticas y sociales que pusieron trabas a las sinceras actividades de reformaci\u00f3n en la Iglesia, y que favorecieron a los arrojados e inescrupulosos, que encontraron una oportunidad \u00fanica para liberar todas las fuerzas de la herej\u00eda y del cisma por tanto tiempo refrenadas por la armoniosa acci\u00f3n de las autoridades eclesi\u00e1sticas y civiles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A. Desde las invasiones b\u00e1rbaras la Iglesia hab\u00eda efectuado una completa transformaci\u00f3n y revitalizaci\u00f3n de las razas de la Europa Occidental y un glorioso desarrollo de la vida intelectual y religiosa. El papado hab\u00eda llegado a ser el poderoso centro de la familia Cristiana de las naciones, y como lo hab\u00eda hecho por los siglos, en uni\u00f3n con el episcopado y el clero, realiz\u00f3 una actividad de las m\u00e1s ben\u00e9ficas. Con la organizaci\u00f3n eclesi\u00e1stica completamente desarrollada, llego a darse el que las actividades de gobierno de los cuerpos eclesi\u00e1sticos no estuvieran m\u00e1s confinadas al \u00e1mbito eclesi\u00e1stico, sino que afectaban casi toda esfera de la vida popular. Gradualmente, una lamentable actitud mundana fue manifest\u00e1ndose en muchos altos eclesi\u00e1sticos. Su objeto principal -conducir a los hombres a su meta eterna- tomaba muy poco de su atenci\u00f3n, y las actividades mundanas se volvieron en muchos casos su principal inter\u00e9s. Poder pol\u00edtico, posesiones materiales, privilegiada posici\u00f3n en la vida p\u00fablica, la defensa de derechos hist\u00f3ricos antiguos, intereses terrenales de diversos tipos eran muy frecuentemente el principal prop\u00f3sito de muchos del alto clero. La solicitud pastoral, el prop\u00f3sito espec\u00edficamente religioso y eclesi\u00e1stico, fue bastante relegada a un segundo plano, sin dejar de considerar diversos intentos vivos y exitosos de rectificar los males existentes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">B. Conectados de cerca con lo anterior, exist\u00edan diversos abusos en la vida del clero y del pueblo. En la Curia Papal los intereses pol\u00edticos y una vida mundana eran con frecuencia prominentes. Muchos obispos y abades (especialmente en los pa\u00edses en los cuales tambi\u00e9n eran pr\u00edncipes del territorio) se mostraban a s\u00ed mismos m\u00e1s como soberanos seculares que como siervos de la Iglesia. Muchos miembros de los cap\u00edtulos de la catedral y otros eclesi\u00e1sticos beneficiados estaban principalmente preocupados con su renta y en c\u00f3mo hacer para aumentarla, especialmente a trav\u00e9s de la uni\u00f3n de prebendas (incluso sedes episcopales) en las manos de una persona, que luego gozaba de una gran renta y mayor poder. La lujuria prevaleci\u00f3 abiertamente entre el alto clero, mientras el bajo clero era frecuentemente oprimido. La formaci\u00f3n cient\u00edfica y asc\u00e9tica del clero dejaba mucho que desear, siendo el est\u00e1ndar de muchos muy bajo y la pr\u00e1ctica del celibato no observada en todos lados. No menos seria era la condici\u00f3n de muchos monasterios masculinos e, incluso, femeninos (que eran frecuentemente hogares para las hijas solteras de la nobleza). El prestigio formal del clero hab\u00eda sufrido as\u00ed enormemente, y sus miembros eran en muchos lugares considerados con desprecio. Para el pueblo Cristiano, en muchos distritos la ignorancia, la superstici\u00f3n, la indiferencia religiosa y la inmoralidad eran corrientes. Sin embargo, esfuerzos vigorosos para restaurar la vida fueron hechos en la mayor\u00eda de las tierras, y lado por lado con este decaimiento moral aparecen numerosos ejemplos de sincera y recta vida cristiana. Tales esfuerzos, no obstante, eran muy frecuentemente confinados a c\u00edrculos limitados. Desde el siglo catorce, la demanda por una \u00abreforma de la cabeza y de los miembros\u00bb (reformatio in capite et in membris) hab\u00eda sido voceada con una cada vez mayor energ\u00eda por hombres serios y sensatos, pero el mismo reclamo fue sostenido tambi\u00e9n por hombres que no ten\u00edan un deseo sincero de una renovaci\u00f3n religiosa, aspirando meramente a reformas para los dem\u00e1s pero no para s\u00ed mismos y buscando solamente sus propios intereses. Este llamado por la reforma de la cabeza y de los miembros, discutido en muchos escritos y en conversaciones con insistencia acerca de los abusos existentes y con frecuencia exagerados, tend\u00eda necesariamente a rebajar a\u00fan m\u00e1s al clero a los ojos de las personas, especialmente porque los concilios del siglo XV, aunque bastante ocupados en tentativas de reforma, no tuvieron \u00e9xito en cumplirlas extensiva o permanentemente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">C. La autoridad de la Santa Sede tambi\u00e9n hab\u00eda sido seriamente da\u00f1ada, en parte por culpa de algunos de sus ocupantes y en parte por acci\u00f3n de los pr\u00edncipes seculares. La transferencia del Papa a Avi\u00f1\u00f3n, en el siglo XIV, fue un grave error. Desde entonces el car\u00e1cter universal del Papado qued\u00f3 obscurecido en las mentes de los Cristianos. Ciertas fases del pleito con Luis el Bavaro y con los Espirituales Franciscanos claramente indicaban un declinar del poder papal. La explosi\u00f3n m\u00e1s severa ocurri\u00f3 con el desastroso cisma papal (1378-1418) que familiariz\u00f3 a los Cristianos de Occidente con la idea de que la guerra deb\u00eda ser hecha, con todas las armas materiales y espirituales, contra uno a quien que muchos otros Cristianos consideraban como \u00fanico Papa leg\u00edtimo. Despu\u00e9s de la restauraci\u00f3n de la unidad, los intentos de reforma de la Curia Papal no fueron consistentes. El Humanismo y los Ideales del Renacimiento fueron celosamente cultivados en Roma y, desafortunadamente, las tendencias paganas de ese movimiento, tan opuestas a la ley moral Cristiana, afectaron muy profundamente la vida de muchos altos eclesi\u00e1sticos, hasta el punto que esas ideas mundanas, la lujuria, y la inmoralidad r\u00e1pidamente ganaron terreno en el centro de la vida eclesi\u00e1stica. Cuando la autoridad eclesi\u00e1stica se debilit\u00f3 en la cabeza-fontal, necesariamente decay\u00f3 en todos los dem\u00e1s lugares. Tambi\u00e9n hab\u00eda serios abusos administrativos en la Curia Papal. La cada vez mayor centralizaci\u00f3n de la administraci\u00f3n eclesi\u00e1stica hab\u00eda originado que muchos beneficios eclesi\u00e1sticos en todas las partes de la Cristiandad fuesen conferidos a Roma, mientras que en la concesi\u00f3n de los mismos los intereses personales del peticionario, eran con mucha frecuencia considerados antes que las necesidades espirituales de los fieles. Los diversos tipos de restricci\u00f3n tambi\u00e9n se hab\u00edan convertido en un grave abuso. La insatisfacci\u00f3n se sinti\u00f3 ampliamente entre el clero con las muchas tazas impuestas por la Curia en referencia a los beneficios eclesi\u00e1sticos. En el siglo XIV esas tazas provocaron grandes quejas. Proporcionalmente a la p\u00e9rdida de respecto de muchos por la autoridad papal, el resentimiento creci\u00f3 tanto contra la Curia como contra el Papado. Los concilios de reforma del siglo XV, env\u00e9s de mejorar la situaci\u00f3n, debilitaron m\u00e1s todav\u00eda a las m\u00e1s altas autoridades eclesi\u00e1sticas por raz\u00f3n de sus tendencias y medidas anti-papales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">D. Mientras tanto, se hab\u00eda desarrollado en los pr\u00edncipes y gobernadores una conciencia nacional, puramente temporal y en gran parte hostil a la Iglesia; las fuerzas del mal interfirieron m\u00e1s frecuentemente en cuestiones eclesi\u00e1sticas y la influencia directa ejercida por laicos en la administraci\u00f3n dom\u00e9stica de la Iglesia aument\u00f3 r\u00e1pidamente. En el transcurso de los siglos XIV y XV, surgi\u00f3 el moderno concepto de Estado. Durante el periodo precedente muchas cuestiones de una naturaleza secular o mixta hab\u00edan sido reguladas o gobernadas por la Iglesia, en contacto con el desarrollo hist\u00f3rico de la sociedad Europea. Con la creciente auto-conciencia del Estado, los gobiernos seculares buscaron controlar todo lo que cab\u00eda dentro de su competencia, lo cual, aunque en gran parte justificable, era nuevo y ofensivo, y condujo luego a frecuentes colisiones entre Iglesia y Estado. El Estado, adem\u00e1s, debido a la cercana conexi\u00f3n hist\u00f3rica entre los \u00f3rdenes secular y eclesi\u00e1stico, invadi\u00f3 el \u00e1mbito eclesial. Durante el curso del Cisma de Occidente (1378-1418) los papas adversarios buscaban el apoyo de los poderes seculares, y entonces dieron a los \u00faltimos ocasi\u00f3n abundante para interferir en asuntos puramente eclesi\u00e1sticos. Nuevamente, para fortalecer su autoridad en la de cara a tendencias anti-papales, los papas del siglo XV hicieron en varias ocasiones ciertas concesiones a las autoridades civiles, tanto que \u00e9stas vinieron a considerar los asuntos eclesi\u00e1sticos como dentro de su dominio. En lo futuro, la Iglesia habr\u00eda de estar no sobre, sino subordinada al poder civil, y crecientemente amenazada con una total sujeci\u00f3n. De acuerdo a la autoconciencia nacional desarrollada en los varios pa\u00edses de Europa, el sentido de la unidad e interdependencia de la familia Cristiana de naciones se hizo m\u00e1s d\u00e9bil. La envidia entre las naciones aument\u00f3, el ego\u00edsmo gan\u00f3 terreno, se hizo m\u00e1s ancha la brecha entre la pol\u00edtica y la moral y religi\u00f3n Cristianas, y peligrosas y descontentas tendencias revolucionarias se esparcieron r\u00e1pidamente entre la gente. Mientras tanto, el amor por la riqueza recibi\u00f3 un gran incentivo con el descubrimiento del Nuevo Mundo, el r\u00e1pido desarrollo del comercio y la nueva prosperidad de las ciudades. En la vida p\u00fablica, se manifest\u00f3 una polifac\u00e9tica e intensa actividad, presagiando una nueva era e inclinando la mentalidad popular a cambios en la hasta ahora indivisa provincia de la religi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">E. El Renacimiento y el Humanismo introdujeron parcialmente y nutrieron grandemente esas condiciones. El amor al lujo fue pronto asociado con el renacimiento del arte y de la literatura del paganismo Greco-Romano. El ideal religioso del Cristianismo estaba perdido de vista para una gran extensi\u00f3n de gente; la m\u00e1s alta cultura intelectual, anteriormente confinada en gran medida al clero, pero ahora com\u00fan entre el laicado, asumi\u00f3 un car\u00e1cter secular y fue en muchos casos nutrida activa y pr\u00e1cticamente por un esp\u00edritu, moralidad y perspectivas paganas. Un crudo materialismo apareci\u00f3 entre las clases m\u00e1s altas de la sociedad y en el mundo educado, caracterizado por un gran amor al placer, un deseo de adquisici\u00f3n, y una voluptuosidad de vida diametralmente opuesta a la moralidad Cristiana. Apenas un t\u00edmido inter\u00e9s en la vida sobrenatural sobrevivi\u00f3. El nuevo arte de imprimir hizo que fuera posible diseminar abiertamente las obras de autores paganos y de sus imitadores humanistas. Poemas y romances inmorales, picantes s\u00e1tiras sobre personalidades e instituciones eclesi\u00e1sticas, trabajos y canciones revolucionarias, circularon en todas las direcciones y causaron inmenso da\u00f1o. A medida que creci\u00f3 el humanismo, trab\u00f3 una violenta guerra contra el Escolasticismo de aquel tiempo. El m\u00e9todo teol\u00f3gico tradicional se hab\u00eda degenerado bastante debido al meticuloso, quisquilloso modo de tratar las cuestiones teol\u00f3gicas, y un s\u00f3lido y fuerte tratamiento de la teolog\u00eda hab\u00eda infelizmente desaparecido de muchas escuelas y escritos. Los Humanistas cultivaron nuevos m\u00e9todos y basaron la Teolog\u00eda en la Biblia y en el estudio de los Padres de la Iglesia, un movimiento esencialmente bueno que correctamente desarrollado deber\u00eda haber renovado el estudio de la Teolog\u00eda. Pero la violencia de los Humanistas, su exagerado ataque al Escolasticismo y la frecuente obscuridad de su ense\u00f1anza suscitaron una fuerte oposici\u00f3n de parte de los Escol\u00e1sticos m\u00e1s representativos. El nuevo movimiento, sin embargo, hab\u00eda ganado la simpat\u00eda del mundo laico y de la secci\u00f3n del clero devota al Humanismo. Se hizo demasiado inminente el peligro de que la Reforma no se quedara confinada a los m\u00e9todos teol\u00f3gicos sino que se extendiera al contenido del dogma, y de que encontrara apoyo de difusi\u00f3n en los c\u00edrculos humanistas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El suelo estaba entonces listo para el crecimiento de movimientos revolucionarios en la esfera religiosa. Muchas graves advertencias fueron de hecho proclamadas, indicando el inminente peligro y urgiendo una fundamental reforma de las malas condiciones de entonces. Mucho hab\u00eda sido hecho en esa direcci\u00f3n por el movimiento de reforma en varias \u00f3rdenes religiosas y por los esfuerzos apost\u00f3licos de individuos celosos. Pero una renovaci\u00f3n general de la vida eclesi\u00e1stica y un mejoramiento uniforme de las malas condiciones, empezando por Roma misma, el centro de la Iglesia, no fue prontamente asumido, y pronto fue necesario tan s\u00f3lo un impulso externo para precipitar una revoluci\u00f3n, que habr\u00eda separar de la unidad de la Iglesia grandes territorios de Europa Central y a casi todo el Norte de Europa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">II. PROP\u00d3SITOS E IDEAS ORIGINALES DE LOS REFORMISTAS\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El primer impulso para la secesi\u00f3n fue proporcionado por la oposici\u00f3n de Lutero en Alemania y de Zuinglio en la Suiza Alemana a la promulgaci\u00f3n por parte de Le\u00f3n X de una indulgencia por contribuciones para la construcci\u00f3n de la nueva Bas\u00edlica de San Pedro en Roma. Desde tiempo atr\u00e1s hab\u00eda sido costumbre que los Papas confiriesen indulgencias por construcciones de servicio p\u00fablico (p. ej. Puentes). En tales casos, la verdadera doctrina de las indulgencias como una remisi\u00f3n de las penas del pecado (no de la culpa del pecado) hab\u00eda sido siempre sostenida, y las condiciones necesarias (especialmente la obligaci\u00f3n de una contrita confesi\u00f3n para obtener la absoluci\u00f3n del pecado) eran siempre inculcadas. Pero el donativo para un buen fin, prescrito apenas como una buena obra suplementaria a las condiciones principales para el lucro de la indulgencia, era con frecuencia prominentemente enfatizado. Los comisarios de la indulgencia buscaron colectar la mayor cantidad de dinero posible en conexi\u00f3n con la indulgencia. De hecho, muchas veces desde el Cisma de Occidente, las necesidades espirituales de las personas no recibieron tanta consideraci\u00f3n como motivo para la promulgaci\u00f3n de una indulgencia, como la necesidad de un buen fin por la promoci\u00f3n del cual pod\u00eda ser lucrada la indulgencia, y la consecuente necesidad de obtener limosnas para ese fin. La guerra contra los Turcos y otras crisis, la erecci\u00f3n de iglesias y monasterios y numerosas otras causas llevaron a la concesi\u00f3n de indulgencias en el siglo XV. Los consecuentes abusos eran intensificados por el hecho de que los mandatarios seculares frecuentemente prohib\u00edan la promulgaci\u00f3n de las indulgencias dentro de sus territorios, consintiendo apenas con la condici\u00f3n de que una porci\u00f3n de los recibimientos les fuese dada a ellos. Sin embargo, en la pr\u00e1ctica y, por consiguiente, en la mente del p\u00fablico la promulgaci\u00f3n de indulgencias tom\u00f3 un cariz econ\u00f3mico y, como era frecuente, muchos vinieran a considerarlas como un impuesto opresivo. Vanamente levantaron sus voces hombres rectos contra ese abuso, lo que suscit\u00f3 no poca amargura contra el orden eclesi\u00e1stico y, particularmente, contra la Curia Papal. La promulgaci\u00f3n de indulgencias para la nueva Bas\u00edlica de San Pedro proporcion\u00f3 a Lutero una oportunidad para atacar a las indulgencias en general, y ese ataque fue la causa inmediata de la Reforma en Alemania. Poco despu\u00e9s, la misma raz\u00f3n condujo a Zuinglio a aplicar sus equivocadas ense\u00f1anzas, inaugurando con eso la Reforma en la Suiza Germana. Ambos declararon que estaban atacando tan solo a los abusos de las indulgencias; sin embargo, pronto ense\u00f1aron una doctrina en muchas formas contraria a la ense\u00f1anza de la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La gran aceptaci\u00f3n que recibi\u00f3 Lutero en su primera aparici\u00f3n, tanto en c\u00edrculos human\u00edsticos como entre algunos te\u00f3logos y algunos de los laicos de buena l\u00ednea, fue debida a una insatisfacci\u00f3n con los abusos existentes. Sus propias visiones erradas y la influencia de una porci\u00f3n de sus seguidores lo condujeron bien pronto a rebelarse contra la autoridad eclesi\u00e1stica como tal, y consecuentemente a la abierta apostas\u00eda y al cisma. Sus principales partidarios en el origen estaban entre los Humanistas, el clero inmoral, y los m\u00e1s bajos grados de la nobleza terrateniente imbuida de tendencias revolucionarias. Pronto fue evidente que planeaba subvertir todas las instituciones fundamentales de la Iglesia. Empezando por proclamar la falsa doctrina de la \u00abjustificaci\u00f3n por la sola fe\u00bb, rechazo despu\u00e9s todas las medicinas sobrenaturales (especialmente los sacramentos y la Misa), neg\u00f3 el m\u00e9rito de las buenas obras (condenando as\u00ed los votos mon\u00e1sticos y al ascetismo cristiano en general), y finalmente rechaz\u00f3 la instituci\u00f3n de un genuino sacerdocio jer\u00e1rquico (especialmente el papado) en la Iglesia. Su doctrina de la Biblia como la \u00fanica regla de la fe, con el rechazo de toda autoridad eclesi\u00e1stica, estableci\u00f3 el subjetivismo en cuestiones de fe. Por este asalto revolucionario, Lutero perdi\u00f3 el apoyo de muchas personas serias indispuestas a romper con la Iglesia, pero, por otro lado, conquist\u00f3 a todos los elementos anti-eclesi\u00e1sticos, incluyendo a numerosos monjes y monjas que dejaron los monasterios para romper sus votos y muchos sacerdotes que abrazaron su causa con la intenci\u00f3n de casarse. El apoyo de su soberano, Federico de Sajonia, fue de gran importancia. Pronto despu\u00e9s, pr\u00edncipes seculares y magistrados municipales hicieron de la Reforma un pretexto para interferencias arbitrarias en asuntos puramente religiosos y eclesi\u00e1sticos, para apropiarse de la propiedad eclesi\u00e1stica y disponer de la misma a su voluntad, y para decidir qu\u00e9 fe deber\u00edan aceptar sus s\u00fabditos. Algunos seguidores de Lutero llegaron incluso a mayores extremos. Los Anabaptistas y los \u00abIconoclastas\u00bb revelaron las m\u00e1s extremas posibilidades de los principios defendidos por Lutero, mientras en la Guerra de los Campesinos, los elementos m\u00e1s oprimidos de la sociedad alemana pusieron en pr\u00e1ctica la doctrina del reformista. Los asuntos eclesi\u00e1sticos eran ahora reorganizados sobre la base de las nuevas ense\u00f1anzas; de aqu\u00ed en adelante el poder secular es a\u00fan m\u00e1s claramente el juez supremo en cuestiones puramente religiosas y desconoce completamente cualquier autoridad eclesi\u00e1stica independiente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Un segundo centro de la Reforma fue establecido por Zuinglio en Zurich. Aunque se distingui\u00f3 en muchos detalles de Lutero, y era mucho m\u00e1s radical que el \u00faltimo en su transformaci\u00f3n del ceremonial de la Misa, los prop\u00f3sitos de sus seguidores eran id\u00e9nticos a los de los luteranos. Consideraciones pol\u00edticas jugaron un gran papel en el desarrollo del Zuinglianismo, y la magistratura de Zurich, despu\u00e9s que una mayor\u00eda de sus miembros se hubo declarado a favor de Zuinglio, se convirti\u00f3 en una celosa protectora de la Reforma. Decretos arbitrarios fueron promulgados por los magistrados con relaci\u00f3n a la organizaci\u00f3n eclesi\u00e1stica; los consejeros que permanecieron fieles a la Fe Cat\u00f3lica fueron expulsados del consejo, y los servicios cat\u00f3licos fueron prohibidos en la ciudad. La ciudad y el cant\u00f3n de Zurich fueron reformados por las autoridades civiles de acuerdo a las ideas de Zuinglio. Otras partes de la Suiza Alemana experimentaron un destino similar. La Suiza Francesa desarroll\u00f3 m\u00e1s tarde su propia Reforma peculiar; esta fue organizada en Ginebra por Calvino. El Calvinismo es distinto del Luteranismo y del Zuinglianismo por una forma m\u00e1s r\u00edgida y consistente de doctrina y por el rigor de sus preceptos morales, que regulan la entera vida dom\u00e9stica y p\u00fablica de los ciudadanos. La organizaci\u00f3n eclesi\u00e1stica de Calvino fue declarada ley fundamental de la Rep\u00fablica de Ginebra y las autoridades dieron su total apoyo al reformista en el establecimiento de su nuevo tribunal de \u00e9tica. La palabra de Calvino era la autoridad suprema y \u00e9l no toler\u00f3 contradicci\u00f3n alguna a sus visiones y normas. El Calvinismo fue introducido en Ginebra y en el campo circundante a trav\u00e9s de la violencia. Los sacerdotes Cat\u00f3licos fueron desterrados y las personas oprimidas y compelidas a asistir a los sermones Calvinistas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El origen de la Reforma en Inglaterra fue completamente distinto. Aqu\u00ed, el sensual y tir\u00e1nico Enrique VIII, con el apoyo de Tom\u00e1s Cranmer, a quien el rey nombr\u00f3 Arzobispo de Canterbury, apart\u00f3 a su pa\u00eds de la unidad eclesial porque el papa, como el verdadero guardi\u00e1n de la ley Divina, se neg\u00f3 a reconocer el inv\u00e1lido matrimonio del rey con Ana Bolena estando viva su leg\u00edtima esposa. Dejando la obediencia al papa, el desp\u00f3tico monarca se constituy\u00f3 a s\u00ed mismo como el juez supremo incluso en asuntos eclesi\u00e1sticos; la oposici\u00f3n de algunos hombres buenos como Tom\u00e1s Moro y Juan Fisher termino en sangre. El rey, no obstante, deseaba mantener intocadas tanto las doctrinas de la Iglesia como la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica, y origin\u00f3 una serie de doctrinas e instituciones rechazadas por Lutero y sus seguidores para que fuesen estrictamente prescritas por un Acta del Parlamento (Seis Art\u00edculos) bajo pena de muerte. En Inglaterra, el poder civil tambi\u00e9n se constituy\u00f3 a s\u00ed mismo como el juez supremo en cuestiones de fe, y puso la base para ulteriores innovaciones religiosas arbitrarias. Bajo el siguiente soberano, Eduardo VI (1547-1553), el partido Protestante conquist\u00f3 la supremac\u00eda y, de aqu\u00ed en adelante, empez\u00f3 a promover la Reforma en Inglaterra de acuerdo a los principios de Lutero, Zuinglio y Calvino. Aqu\u00ed tambi\u00e9n la fuerza fue empleada para difundir las nuevas doctrinas. Este \u00faltimo esfuerzo del movimiento de Reforma fue pr\u00e1cticamente confinado a Inglaterra (ver ANGLICANISMO).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">III. EL M\u00c9TODO DE DIFUSI\u00d3N DE LA REFORMA\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los fundadores y colaboradores de la Reforma no fueron escrupulosos al elegir los medios para la extensi\u00f3n de la misma, vali\u00e9ndose de cualquier factor que pudiese contribuir con su movimiento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A. La denuncia de abusos reales y supuestos en la vida eclesial fue -especialmente al comienzo- uno de los principales m\u00e9todos empleados por los reformistas para promocionar sus designios. Por esos medios ellos conquistaron a muchos que estaban insatisfechos con las condiciones existentes y estaban listos a apoyar a cualquier movimiento que promet\u00eda un cambio. Pero fue especialmente el expl\u00edcito odio a Roma y a los miembros de la jerarqu\u00eda, nutrido por las incesantemente repetidas y apenas pocas veces justificables quejas sobre los abusos, que m\u00e1s eficientemente apoyaron a los reformistas, quienes muy pronto atacaron violentamente la autoridad papal, reconociendo en ella la suprema defensora de la Fe Cat\u00f3lica. De aqu\u00ed, multitud de pasquines, muchas veces de lo m\u00e1s vulgares, contra el papa, los obispos y, en general, en contra de todos los representantes de la autoridad eclesi\u00e1stica. Esos panfletos eran circulados por todos sitios entre el pueblo y, con eso, el respecto por la autoridad fue todav\u00eda m\u00e1s violentamente debilitado. Pintores prepararon caricaturas insolentes y degradantes del papa, del clero y de los monjes para ilustrar el texto de los hostiles panfletos. Trabada con todas las armas posibles -incluso las m\u00e1s reprensibles-, esa guerra contra los representantes de la Iglesia, como los supuestos causantes de todos los abusos eclesiales, prepar\u00f3 el camino para la recepci\u00f3n de la Reforma. No se mantuvo ya la distinci\u00f3n entre los abusos temporales y enmendables y las verdades cristianas sobrenaturales fundamentales; junto con los abusos, importantes instituciones eclesi\u00e1sticas, que se descansaban sobre una fundaci\u00f3n Divina fueron simult\u00e1neamente abolidas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">B. Tambi\u00e9n se tomo ventaja de las divisiones existentes en muchos lugares entre las autoridades civiles y eclesi\u00e1sticas. El desarrollo del Estado -en su forma moderna- entre los pueblos Cristianos de Occidente, dio cabida a muchas disputas entre el clero y el laicado, entre los obispos y las ciudades, entre los monasterios y los se\u00f1ores territoriales. Cuando los reformistas le quitaron al clero toda autoridad, especialmente toda influencia en asuntos p\u00fablicos, permitieron a los pr\u00edncipes y a las autoridades municipales finalizar esa larga contienda pendiente para su propia ventaja, atribuy\u00e9ndose arbitrariamente todos los derechos en disputa, aboliendo la jerarqu\u00eda cuyos derechos ellos usurparon, y estableciendo despu\u00e9s por su propia autoridad una organizaci\u00f3n eclesial completamente nueva. El clero Reformado posey\u00f3 entonces, desde el comienzo, apenas aquellos derechos que las autoridades civiles estuviesen complacidas en asignarle. Consecuentemente, las Iglesias nacionales Reformadas fueron completamente subordinadas a la autoridad civil y los Reformistas, que hab\u00edan encargado al poder civil la actual ejecuci\u00f3n de sus principios, no ten\u00edan ahora medio alguno para librarse de esa servidumbre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">C. En el transcurso de los siglos un inmenso n\u00famero de fundaciones hab\u00edan sido hechas con fines religiosos, caritativos y educacionales, y hab\u00edan sido provistas con ricos recursos materiales. Iglesias, monasterios, hospitales y escuelas ten\u00edan con frecuencia grandes rentas y extensivas posesiones, que suscitaban la envidia de los gobernadores seculares. La Reforma permiti\u00f3 a estos secularizar esa vasta riqueza eclesial, dado que los l\u00edderes de la Reforma constantemente vituperaron la centralizaci\u00f3n de tales riquezas en las manos del clero. Los pr\u00edncipes y autoridades municipales fueron entonces invitadas a dividir la propiedad eclesi\u00e1stica, y a emplearla para sus propios prop\u00f3sitos. Los principados eclesi\u00e1sticos, que eran encargados a los inquilinos solamente como personas eclesi\u00e1sticas para la administraci\u00f3n y usufructo, fueron, a despecho de la ley en vigencia, por la exclusi\u00f3n de los inquilinos, transformados en principados seculares. De esa manera los Reformistas tuvieron \u00e9xito en privar a la Iglesia de la riqueza temporal provista para sus muchas necesidades y desviando la misma para su propio beneficio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">D. Las emociones humanas, a las cuales los Reformistas apelaron de las m\u00e1s diversas maneras, fueron otro medio de expansi\u00f3n de la Reforma. Las mismas ideas que estos innovadores defend\u00edan &#8211;libertad Cristiana, licencia de pensamiento, el derecho y capacidad de cada individuo de encontrar su propia fe en la Biblia y otros principios similares&#8211; eran muy seductores para muchos. La abolici\u00f3n de instituciones religiosas que actuaron como un freno a la pecadora naturaleza (confesi\u00f3n, penitencia, ayuno, abstinencia, promesas) atrajo a los lujuriosos y fr\u00edvolos. La guerra contra las \u00f3rdenes religiosas, contra la virginidad y el celibato, contra las pr\u00e1cticas de una vida Cristiana m\u00e1s elevada, conquist\u00f3 para la Reforma a un gran n\u00famero de aquellos que, sin una vocaci\u00f3n real, hab\u00edan asumido la vida religiosa por motivos puramente humanos y mundanos, y que deseaban verse libres de obligaciones con relaci\u00f3n a Dios, que se hab\u00edan vuelto costosas, y para ser libres para satisfacer sus apetitos sensuales. Pod\u00edan hacerlo de la manera m\u00e1s f\u00e1cil, una vez que la confiscaci\u00f3n de la propiedad de las Iglesias y monasterios posibilit\u00f3 proveer el avance material de aquellos que antes eran monjes y monjas y de los sacerdotes que apostataron. En los innumerables escritos y panfletos dirigidos al pueblo, los Reformistas hicieron de eso su frecuente empe\u00f1o para excitar los instintos humanos m\u00e1s bajos. Contra el papa, la Curia Romana y los obispos, sacerdotes, monjes y monjas que hab\u00edan permanecido fieles a sus convicciones Cat\u00f3licas, los m\u00e1s incre\u00edbles pasquines y escritos difamatorios eran diseminados. En lenguaje de suma vulgaridad, doctrinas Cat\u00f3licas e instituciones eran deformadas y ridiculizadas. Entre los m\u00e1s pobres, la mayor\u00eda analfabeta, y los elementos abandonados de la poblaci\u00f3n, las pasiones e instintos m\u00e1s bajos fueron estimulados y presionados para el servicio de la Reforma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">E. Al principio, muchos obispos demostraron gran apat\u00eda con relaci\u00f3n a los Reformistas, no dando ninguna importancia al nuevo movimiento; les fue dado as\u00ed un tiempo m\u00e1s largo a las cabezas del movimiento para expandir sus doctrinas. Incluso m\u00e1s tarde, muchos obispos inclinados-mundanamente, aunque permaneciendo fieles a la Iglesia, eran muy laxos en el combate contra la herej\u00eda y en el empleo de medios adecuados para prevenir su posterior avance. Lo mismo debe decirse del clero parroquial, que era en gran parte ignorante e indiferente, y contemplaba in\u00fatilmente el abandono de las personas. Los Reformistas, por otro lado, demostraron un mayor celo por su causa. No dejando medio alguno sin utilizar, por palabra o la pluma, por la constante interacci\u00f3n con personas de mentalidad similar, por la elocuencia popular, en el empleo de la cual los l\u00edderes de la Reforma eran especialmente h\u00e1biles, a trav\u00e9s de sermones y escritos populares que apelaban a las debilidades del car\u00e1cter popular, a trav\u00e9s de la incitaci\u00f3n del fanatismo de las masas, en suma, a trav\u00e9s de una inteligente y celosa utilizaci\u00f3n de toda oportunidad y apertura que se les presento, ellos probaron su ardor por la expansi\u00f3n de sus doctrinas. Mientras tanto, procedieron con gran astucia, aparentando adherirse estrictamente a las verdades esenciales de la Fe Cat\u00f3lica, retuvieron al principio muchas de las ceremonias externas del culto Cat\u00f3lico, y declararon su intenci\u00f3n de abolir s\u00f3lo las cosas respaldadas por invenci\u00f3n humana, buscando as\u00ed enga\u00f1ar al pueblo con relaci\u00f3n a los verdaderos fines de su actividad. Hallaron de hecho muchos opositores piadosos y celosos entre lo mejor del clero regular y secular, pero la gran necesidad, especialmente al comienzo, era una resistencia universalmente organizada y conducida sistem\u00e1ticamente contra esta falsa reforma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">F. Muchas nuevas instituciones introducidas por los Reformistas favorecieron a la muchedumbre &#8211;p. ej. la recepci\u00f3n del c\u00e1liz por todas las personas, el uso de la lengua vern\u00e1cula en el servicio divino, los himnos religiosos populares usados durante los servicios, la lectura de la Biblia, la negaci\u00f3n de las diferencias esenciales entre el clero y el laicado&#8211;. En esa categor\u00eda deben ser incluidas doctrinas que ten\u00edan gran atracci\u00f3n para muchos &#8211;por ejemplo, la justificaci\u00f3n por la sola fe sin referencia a las buenas obras; el rechazo de la libertad de voluntad, que ofreci\u00f3 una excusa para lapsos morales; la certeza personal de la salvaci\u00f3n en la fe (confianza subjetiva en los m\u00e9ritos de Cristo), el sacerdocio universal, que parec\u00eda dar a todos una parte directa en las funciones sacerdotales y en la administraci\u00f3n eclesi\u00e1stica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">G. Finalmente, uno de los principales medios empleados para promover la expansi\u00f3n de la Reforma fue el uso de la violencia por parte de los pr\u00edncipes y de las autoridades municipales. Los pr\u00edncipes que permanec\u00edan Cat\u00f3licos eran expulsados y reemplazados por adherentes de la nueva doctrina, y las personas eran compelidas a asistir a los nuevos servicios. Los fieles adheridos a la Iglesia eran perseguidos de diversas maneras y las autoridades civiles se encargaron de que la fe de los descendientes de aquellos que se hab\u00edan opuesto fuertemente a la Reforma fuese gradualmente destruida. En muchos lugares las personas eran apartadas de la Iglesia con una violencia brutal; en cualquier lugar, para enga\u00f1ar a las personas, el artificio empleado era el de retener el rito Cat\u00f3lico fuera de circulaci\u00f3n por un largo tiempo, prescribiendo para el clero reformado las vestimentas eclesi\u00e1sticas del culto Cat\u00f3lico. La Historia de la Reforma muestra incontestablemente que el poder civil fue el principal factor de su expansi\u00f3n en todas las tierras y, que en \u00faltima instancia, no fueron intereses religiosos sino din\u00e1sticos, pol\u00edticos y sociales los que resultaron decisivos. A\u00f1\u00e1dase a esto el hecho de que los pr\u00edncipes y los magistrados municipales que se hab\u00edan unido a los Reformistas tiranizaron groseramente las conciencias de sus s\u00fabditos y ciudadanos. Todos deben aceptar la religi\u00f3n prescrita por el regulador civil. El principio \u00abCuius regio, illius et religio\u00bb (Los s\u00fabditos deben someterse a la elecci\u00f3n de religi\u00f3n del jefe del territorio) es un fruto de la Reforma y fue puesto en pr\u00e1ctica por ella y por sus adherentes en cualquier lugar en donde poseyeron la fuerza necesaria.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">IV. LA DIFUSI\u00d3N DE LA REFORMA EN LOS DIVERSOS PA\u00cdSES\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Alemania y la Suiza Alemana\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La Reforma fue inaugurada en Alemania cuando Lutero fij\u00f3 sus celebradas tesis en la puerta de la iglesia en Wittemberg, el 31 de Octubre de 1517. Lutero fue protegido de las consecuencias de la excomuni\u00f3n papal y de la proscripci\u00f3n imperial por el Elector Federico de Sajonia, su soberano territorial. Mientras adoptaba exteriormente una actitud neutral, foment\u00f3 posteriormente la formaci\u00f3n de comunidades luteranas dentro de sus dominios, despu\u00e9s de que Lutero hubo retornado a Wittemberg y reasumi\u00f3 all\u00ed el liderazgo del movimiento de reforma, en oposici\u00f3n a los Anabaptistas. Fue Lutero quien introdujo las regulaciones arbitrarias para el culto Divino y las funciones religiosas; de acuerdo a estas, fueron establecidas comunidades luteranas, en donde un organizado cuerpo her\u00e9tico se opuso a la Iglesia Cat\u00f3lica. Entre los otros pr\u00edncipes Alemanes que prontamente se asociaron a Lutero y secundaron sus esfuerzos estuvieron:<br \/>\nJuan de Sajonia (el hermano de Federico);<br \/>\nEl Gran-Maestro Albet de Prusia, que convirti\u00f3 las tierras de su orden en un ducado secular, torn\u00e1ndose su se\u00f1or hereditario al aceptar el Luteranismo;<br \/>\nLos Duques Enrique y Alberto de Mecklenburg;<br \/>\nEl Conde Alberto de Mansfield;<br \/>\nEl Conde Edzard, de Friesland del este;<br \/>\nLandgrave Felipe de Hesse, quien se declar\u00f3 definitivamente a favor de la Reforma despu\u00e9s de 1524.<br \/>\nMientras tanto en varias ciudades imperiales de Alemania el movimiento de reforma fue iniciado por seguidores de Lutero -especialmente en Ulm, Augsburgo, Nuremberg, N\u00f6rdlingen, Estrasburgo, Constanza, Mainz, Erfurt, Zwickau, Magdeburg, Frankfort-on-the-Main y Bremen. Los pr\u00edncipes Luteranos formaron la Alianza de Torgau el 4 de mayo de 1526, para su defensa com\u00fan. A trav\u00e9s de su aparici\u00f3n en la Dieta de S\u00e9ller en 1526, aseguraron la adopci\u00f3n de la resoluci\u00f3n de que, con relaci\u00f3n al Edicto de Worms, contra Lutero y sus doctrinas erradas, cada uno deber\u00eda adoptar una actitud tal que pudiese responder ante Dios y el emperador. La libertad para introducir la Reforma en sus territorios fue conferida entonces a los mandatarios territoriales. Los estados Cat\u00f3licos eran desalentados, mientras los pr\u00edncipes Luteranos, se volvieron m\u00e1s extravagantes a\u00fan con sus demandas. Incluso los decretos enteramente moderados de la Dieta de Speyer (1529) delinearon una protesta de los Luteranos y de los estados Reformados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las negociaciones en la Dieta de Augsburgo (1530), en la cual los estados que rechazaban la fe Cat\u00f3lica elaboraron su credo (la Confesi\u00f3n de Augsburgo), mostraron que la restauraci\u00f3n de la unidad religiosa no ser\u00eda efectuada. La Reforma se difundi\u00f3 m\u00e1s y m\u00e1s, siendo tanto el Luteranismo como el Zuinglianismo introducidos en otros territorios alemanes. Junto con los principados y ciudades mencionados arriba, para 1530 hab\u00eda hecho su camino hasta los principados de Bayreuth, Ansbach, Anhalt y Brunswick-Lunenburg y en los pocos a\u00f1os siguientes hasta Pomerania, J\u00fclich-Cleve y Wurtemberg. En Silesia y en el ducado de Liegnitz la Reforma tambi\u00e9n hizo grandes avances. En 1531, la Liga de Esmalcalda, una alianza ofensiva y defensiva fue consolidada entre los pr\u00edncipes Protestantes y las ciudades. Especialmente despu\u00e9s de su renovaci\u00f3n (1535), a esta Liga se sumaron otras ciudades y pr\u00edncipes que se hab\u00edan unido a la Reforma, por ejemplo, el Conde Palatino Ruperto de Zweibr\u00fccken, el Conde Guillermo de Nassau, las ciudades de Augsburgo, Kempten, Hamburgo y otras. Nuevas negociaciones y discusiones entre los partidos religiosos fueron instituidas en vistas al t\u00e9rmino del cisma, pero sin \u00e9xito. Entre los m\u00e9todos adoptados por los Protestantes en la expansi\u00f3n de la Reforma, la fuerza era cada vez m\u00e1s libremente empleada. Habiendo quedado vacante la Di\u00f3cesis de Namburg-Zeitz, el Elector Federico de Sajonia instal\u00f3 por la fuerza en la sede al predicador Luterano Nicol\u00e1s Amsdorf (env\u00e9s del preboste de la catedral, Julius von Pflug, escogido por el cap\u00edtulo) y \u00e9l mismo asumi\u00f3 el gobierno secular. El Duque Enrique de Brunswick-Wolfenbuttel fue exilado en 1542, y la Reforma se introdujo en sus dominios por la fuerza. En Colonia incluso, la Reforma fue casi establecida por la fuerza. Algunos pr\u00edncipes eclesi\u00e1sticos fueron probados como delincuentes, sin tomar medidas contra las innovaciones que se esparc\u00edan diariamente en los c\u00edrculos en ampliaci\u00f3n. En Pfalz-Neuburg y en los estados de Halberstadt, Halle, etc., la Reforma hall\u00f3 entrada. El colapso de la Liga de Esmalcalda (1547) estanc\u00f3 de alguna manera el progreso de la Reforma: Julius von Pflug se instalo en la di\u00f3cesis de Naumburg, el Duque Enrique de Brunswick-Wolfenbuttel recobr\u00f3 sus tierras y Hermann von Wied tuvo que abdicar de la Di\u00f3cesis de Colonia, en donde la fe Cat\u00f3lica fue entonces mantenida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La f\u00f3rmula de uni\u00f3n establecida por la Dieta de Augsburgo en 1547-48 (el Interim de Augsburgo) no tuvo \u00e9xito en sus prop\u00f3sitos, a pesar de haber sido introducida en muchos territorios protestantes. Mientras tanto, la traici\u00f3n del Pr\u00edncipe Mauricio de Sajonia, quien hizo un tratado secreto con Enrique II de Francia, enemigo de Alemania, y form\u00f3 una Confederaci\u00f3n con los pr\u00edncipes Protestantes Guillermo de Hesse, Juan Alberto de Mecklenburg y Alberto de Brandeburgo, para hacer guerra al emperador y a su imperio, quebr\u00f3 el poder del emperador. Por sugerencia de Carlos, el Rey Fernando convoc\u00f3 la Dieta de Augsburgo en 1555, en la cual, despu\u00e9s de largas negociaciones, fue concluido el pacto conocido como la Paz Religiosa de Augsburgo. Este pacto conten\u00eda las siguientes provisiones en sus veintid\u00f3s p\u00e1rrafos:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">entre los estados imperiales Cat\u00f3licos y aquellos de la Confesi\u00f3n de Augsburgo (los Zuinglianos no estaban considerados en el tratado) deber\u00edan ser observadas la paz y la armon\u00eda;<br \/>\nning\u00fan estado del imperio deber\u00eda compeler a otro estado de sus dominios a cambiar de religi\u00f3n, tampoco deber\u00eda hacer guerra contra los mismos en nombre de la religi\u00f3n;<br \/>\nsi un dignatario eclesi\u00e1stico asume la Confesi\u00f3n de Augsburgo, perder\u00eda toda su dignidad eclesial con todos oficios y emolumentos ligados a ella, sin p\u00e9rdida, sin embargo, de su honor y posesiones privadas. Los estados Luteranos protestaron contra esta provisi\u00f3n eclesi\u00e1stica;<br \/>\na los que sosten\u00edan la Confesi\u00f3n de Augsburgo deber\u00eda dejarse en posesi\u00f3n de toda propiedad eclesi\u00e1stica que hubieran tenido desde el comienzo de la Reforma; despu\u00e9s de 1555 ning\u00fan partido deber\u00eda tomar cosa alguna de los dem\u00e1s;<br \/>\nhasta la conclusi\u00f3n de la paz entre los cuerpos religiosos en contienda -a ser efectuada en la pr\u00f3xima Dieta de Ratisbona- la jurisdicci\u00f3n eclesi\u00e1stica de la jerarqu\u00eda Cat\u00f3lica estaba suspendida en los territorios de la Confesi\u00f3n de Augsburgo;<br \/>\nsi se levanta cualquier conflicto entre los partidos con relaci\u00f3n a derechos o tierras, debe hacerse primero un intento de solucionar las disputas por arbitraci\u00f3n;<br \/>\nning\u00fan estado imperial pod\u00eda proteger a los s\u00fabditos de otro estado de las autoridades;<br \/>\ntodo ciudadano del Imperio ten\u00eda el derecho de elegir cualquiera de las dos religiones reconocidas y de practicarla en otro territorio sin la p\u00e9rdida de derechos, honor y propiedad (sin perjuicio, sin embargo, de los derechos del se\u00f1or territorial sobre su campesinado);<br \/>\nesta paz deber\u00eda incluir a los caballeros libres y a las ciudades libres del Imperio y las cortes imperiales ten\u00edan que guiarse exactamente por sus provisiones;<br \/>\nlos votos pod\u00edan ser administrados tanto en el nombre de Dios o de Su Santo Evangelio.<br \/>\nPor medio de esta paz, el cisma religioso en el Imperio Alem\u00e1n fue definitivamente establecido; de aqu\u00ed en adelante los estados Cat\u00f3licos y Protestantes son campos opuestos. Casi toda la Alemania, desde la frontera con Holanda en el Oeste hasta la frontera con Polonia en el Este, el territorio de la Orden Teut\u00f3nica en Prusia, Alemania Central con excepci\u00f3n de la mayor parte de la porci\u00f3n occidental, y (en Alemania del Sur) Wurtemburg, Ansbach, Pfalz-Zwebrucken, y otros peque\u00f1os dominios, con numerosas ciudades libres, hab\u00edan abrazado la Reforma Luterana. Por otra parte, en el sur y sureste, que permanecieron predominantemente Cat\u00f3licos, encontr\u00f3 seguidores m\u00e1s o menos numerosos. El Calvinismo tambi\u00e9n se expandi\u00f3 bastante ampliamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero la Paz de Augsburgo, fall\u00f3 en asegurar la armon\u00eda que se esperaba. Contrariamente a sus provisiones expresas, una serie de principados eclesi\u00e1sticos (2 arzobispados, 12 obispados y numerosas abad\u00edas) fueron reformados y secularizados antes del comienzo del siglo XVII. La Liga Cat\u00f3lica fue formada para la protecci\u00f3n de los intereses Cat\u00f3licos y para contrabalancear la Uni\u00f3n Protestante. Pronto sobrevino la Guerra de las Treinta A\u00f1os, una lucha de las m\u00e1s nefastas para Alemania, dado que dejo el pa\u00eds a sus enemigos del oeste y del norte, y destruyo el poder, la riqueza e influencia del Imperio Alem\u00e1n. La Paz de Westfalia, concluida en 1648 con Francia en Munster y con Suecia en Osnabruck, confirm\u00f3 definitivamente el status del cisma religioso en Alemania, ubic\u00f3 a los Calvinistas y a los Reformados en la misma condici\u00f3n de los Luteranos y concedi\u00f3 inmediatamente a los estados subordinados al emperador, el derecho de introducir la Reforma. De aqu\u00ed en adelante, los soberanos territoriales pod\u00edan compeler a sus s\u00fabditos a adoptar una religi\u00f3n determinada, sometidos al reconocimiento de la independencia de aquellos quienes, en 1624, gozaron el derecho de sostener sus propios servicios religiosos. El Absolutismo del Estado en cuestiones religiosas hab\u00eda alcanzado ahora su m\u00e1s grande desarrollo en Alemania.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la Suiza Alemana, fue trazado un curso similar. Despu\u00e9s que Zurich hab\u00eda aceptado y de manera forzada introdujo la Reforma, Basilea sigui\u00f3 su ejemplo. En Basilea, Juan Ecolampadio y Wolfgand Capito se asociaron a Zuinglio, difundieron sus ense\u00f1anzas y obtuvieron una victoria para la nueva fe. Los miembros Cat\u00f3licos del Gran Concilio fueron expulsados. Siguieron resultados similares en Appenzell, cerca de Rhodes, Schaffhausen y Glarus. Despu\u00e9s de una larga hesitaci\u00f3n, la Reforma fue aceptada tambi\u00e9n en Berna, en donde un ap\u00f3stata Cartujo, Frank Kolb, con Johann y Berthold Haller, predicaron el Zuinglianismo; todos los monasterios fueron suprimidos, y una gran violencia fue ejercida para forzar la penetraci\u00f3n del Zuinglianismo en la gente del territorio. St. Gall, en donde Joachim Valdianus predic\u00f3, y una gran porci\u00f3n de Graubunden tambi\u00e9n adoptaron las innovaciones. En todo el imperio, el Zuinglianismo era un gran rival del Luteranismo, hasta el punto de que se inici\u00f3 un violento conflicto entre las dos confesiones, no obstante las constantes negociaciones por la uni\u00f3n. Los intentos no tend\u00edan a querer terminar la desafortunada divisi\u00f3n religiosa en Suiza. En Mayo de 1526, una gran disputa religiosa fue sostenida en Baden, estando los Cat\u00f3licos representados por Eck, Johann Faber y Murner y los Reformados por Ecolampadio y Berthold Haller. El resultado fue favorable a los Cat\u00f3licos; la mayor\u00eda de los representantes de los estados presentes se declararon en contra de la Reforma, y los escritos de Lutero y Zuinglio fueron prohibidos. Eso despert\u00f3 la oposici\u00f3n de los estados Reformados. En 1527, Zurich form\u00f3 una alianza con Constanza; Basilea, Berna; y otros estados Reformados se unieron a la Confederaci\u00f3n en 1528. En defensa propia, los estados Cat\u00f3licos formaron una alianza en 1529, para la protecci\u00f3n de la verdadera fe dentro de sus territorios. En la guerra resultante, los estados Cat\u00f3licos obtuvieron una victoria en Kappel, siendo Zuinglio herido mortalmente en el campo de batalla. Les fue concedida la paz a Zurich y a Berna, con la condici\u00f3n de que ning\u00fan lugar deber\u00eda molestar a otro en nombre de la religi\u00f3n y de que los servicios Cat\u00f3licos deber\u00edan ser libremente mantenidos en los territorios comunes. La Fe Cat\u00f3lica fue restablecida en ciertos distritos de Glarus y Appenzell; la Abad\u00eda de St. Gall fue restaurada para el abad, a pesar de que la ciudad permanec\u00eda Reformada. Sin embargo, en Zurich, Basilea, Berna y Schaffhausen, los Cat\u00f3licos fueron incapaces de asegurar sus derechos. Los Reformistas Suizos pronto compusieron afirmaciones formales de sus creencias; especialmente vale la pena mencionar la Primera Confesi\u00f3n Helv\u00e9tica (Confessio Helvetica I), compuesta por Bullinger, Myconius, Grynaeus y otros (1536), y la Segunda confesi\u00f3n compuesta por Bullinger en 1564 (Confessio Helvetica II): la \u00faltima fue adoptada en la mayor\u00eda de los territorios Reformados de modelo Zuingliano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los Reinos del Norte: Dinamarca, Noruega y Suecia\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La Reforma Luterana hall\u00f3 pronto una entrada a Dinamarca, Noruega (entonces unida a Dinamarca) y Suecia. Su introducci\u00f3n fue debida primeramente a la influencia real. El Rey Cristian II de Dinamarca (1513-1514) dio las bienvenidas a la Reforma como un medio para debilitar a la nobleza y especialmente al clero (que pose\u00eda extensas propiedades) extendiendo, consiguientemente, el poder del trono. Su primer intento para difundir las ense\u00f1anzas del Maestro Mart\u00edn Lutero en 1520 tuvo poco \u00e9xito: los barones y prelados lo depusieron pronto por tiran\u00eda y eligieron en su lugar a su t\u00edo, el Duque Federico de Schleswig y Holstein. \u00c9ste, que era un seguidor secreto del Luteranismo, enga\u00f1\u00f3 a los obispos y a la nobleza y en su coronaci\u00f3n, jur\u00f3 mantener la Religi\u00f3n Cat\u00f3lica. Sentado en el trono, sin embargo, favoreci\u00f3 a los Reformistas, especialmente al predicador Hans Tausen. En la Dieta de Odens\u00e9e, en 1527, concedi\u00f3 libertad religiosa a los Reformistas, permiti\u00f3 que el clero se casase y reserv\u00f3 para el rey la confirmaci\u00f3n de todas los nombramientos episcopales. El Luteranismo se expandi\u00f3 por medios violentos y los fieles adherentes a la Iglesia Cat\u00f3lica fueron oprimidos. Su hijo, Cristian III a quien ya hab\u00eda \u00abreformado\u00bb Holstein, envi\u00f3 a prisi\u00f3n a los obispos daneses que protestaron contra su sucesi\u00f3n y cort\u00f3 el apoyo a los barones. A excepci\u00f3n del obispo Ronow de Roskilde, que muri\u00f3 en la prisi\u00f3n (1544), todos los obispos aceptaron renunciar y refrenarse de hacer oposici\u00f3n a la nueva doctrina, despu\u00e9s de lo cual fueron puestos en libertad y su propiedad restaurada. Todos los sacerdotes que se opon\u00edan a la Reforma fueron expulsados, los monasterios suprimidos y la Reforma introducida en todos lados por la fuerza. En 1537, el compa\u00f1ero de Lutero, Johann Bugenhagen (Pomeranus) fue llamado de Wittemberg a Dinamarca para establecer la Reforma de acuerdo a las ideas de Lutero. En la Dieta de Copenhague en 1546, fueron eliminados los \u00faltimos derechos de los Cat\u00f3licos; les fue negado el derecho de herencia y elegibilidad a cualquier oficio, y a los sacerdotes Cat\u00f3licos se les prohibi\u00f3 residir en el pa\u00eds bajo pena de muerte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En Noruega, el obispo Olaus de Trondhjem apostat\u00f3 al Luteranismo pero fue compelido a dejar el pa\u00eds, como colaborador del rey depuesto, Cristian II. Con la protecci\u00f3n de la nobleza danesa, Cristian III introdujo a la fuerza la Reforma en Noruega. Islandia resisti\u00f3 m\u00e1s al absolutismo real y a las innovaciones religiosas. El intr\u00e9pido obispo de Holum, Jon Arason, fue decapitado y la Reforma se expandi\u00f3 r\u00e1pidamente despu\u00e9s de 1551. Algunos aspectos externos del periodo cat\u00f3lico fueron mantenidos -el t\u00edtulo del obispo y para algunos lugares las vestimentas lit\u00fargicas y las formas de culto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tambi\u00e9n en Suecia la Reforma fue introducida por motivos pol\u00edticos por el gobernador secular. Gustavo Vasa, quien hab\u00eda sido dado a Cristiano III de Dinamarca en 1520 como reh\u00e9n y que hab\u00eda escapado a Lubeck, all\u00ed se familiariz\u00f3 con la ense\u00f1anza Luterana y reconoci\u00f3 los servicios que podr\u00eda rendirle. Retornando a Suecia, se convirti\u00f3 en el primer canciller imperial y, tras haber sido elegido Rey en la deposici\u00f3n de Cristiano II de Dinamarca, intent\u00f3 convertir a Suecia en una monarqu\u00eda hereditaria, pero tuvo que rendirse ante la oposici\u00f3n del clero y de la nobleza. La Reforma lo ayud\u00f3 a llevar a cabo su deseo, a pesar de que la introducci\u00f3n de la misma fue dif\u00edcil debido a la gran fidelidad del pueblo a la Fe Cat\u00f3lica. Nombr\u00f3 a dos suecos para altos puestos, los hermanos Olaf y Lorenzo Peterson, que hab\u00edan estudiado en Wittemberg y hab\u00edan aceptado la ense\u00f1anza de Lutero; uno fue nombrado capell\u00e1n de la corte en Estocolmo y el otro profesor en Upsala. Ambos trabajaron en secreto por la expansi\u00f3n del Luteranismo y conquistaron a muchos adherentes, incluyendo al archidi\u00e1cono Lorenzo Anderson, quien luego fue nombrado canciller por el rey. En sus relaciones con el Papa Adriano VI y sus legados, el rey simul\u00f3 la m\u00e1s grande fidelidad a la Iglesia, mientras daba un apoyo cada vez mayor a las innovaciones religiosas. Los dominicos, que ofrecieron una gran oposici\u00f3n a sus designios, fueron desterrados del reino, y los obispos que ofrecieron resistencia fueron sometidos a todo tipo de opresi\u00f3n. Despu\u00e9s de una disputa religiosa en la Universidad de Upsala, el rey otorg\u00f3 la victoria a Olaf Peterson y procedi\u00f3 a Luteranizar la Universidad, a confiscar la propiedad eclesi\u00e1stica y a emplear todos los medios para compeler al clero a aceptar la nueva doctrina. Una rebeli\u00f3n popular le dio la oportunidad de acusar a los obispos Cat\u00f3licos de alta traici\u00f3n y, en 1527, el Arzobispo de Upsala y el Obispo de Westraes fueron ejecutados. Muchos eclesi\u00e1sticos cedieron a los deseos del rey; otros resistieron y tuvieron que aguantar una violenta persecuci\u00f3n, siendo ofrecida una heroica resistencia por las monjas de Wadstena. Despu\u00e9s de la Dieta de Westraes, en 1527, grandes concesiones fueron hechas al rey ante el miedo de un posible sometimiento a Dinamarca, especialmente el derecho de confiscaci\u00f3n de la propiedad eclesi\u00e1stica, de los nombramientos y deposiciones eclesi\u00e1sticos, etc. Algunos de los nobles fueron luego conquistados para el lado del rey, cuando fue establecido que era opcional retomar todos los bienes donados a la Iglesia por alg\u00fan ancestral desde 1453. El celibato clerical fue abolido y el idioma vern\u00e1culo introducido en el servicio Divino. El rey se constituy\u00f3 a s\u00ed mismo como la suprema autoridad en asuntos religiosos y apart\u00f3 al pa\u00eds de la unidad Cat\u00f3lica. El S\u00ednodo de Orebro (1529) complet\u00f3 la Reforma, aunque la mayor\u00eda de los ritos externos, las im\u00e1genes en las Iglesias, las vestimentas lit\u00fargicas y los t\u00edtulos de arzobispo y obispo fueron mantenidos. M\u00e1s tarde (1544), Gustavo Vasa convirti\u00f3 el t\u00edtulo del trono hereditario para su familia. Los numerosos levantamientos dirigidos contra \u00e9l y sus innovaciones fueron aplacados con sangrienta violencia. En un periodo posterior, surgieron otras grandes contiendas religiosas, de igual car\u00e1cter pol\u00edtico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Calvinismo tambi\u00e9n se expandi\u00f3 a algunos lugares y Eric XIV (1560-68) se esforz\u00f3 en promover esa expansi\u00f3n. Sin embargo, fue destronado por la nobleza debido a su tiran\u00eda y su hermano Juan III (1568-1592) fue nombrado rey. Juan III restaur\u00f3 la Fe Cat\u00f3lica e intent\u00f3 restaurar la tierra a la unidad de la Iglesia. Pero con la muerte de su primera esposa, la celosa Princesa Cat\u00f3lica Catalina, su ardor declin\u00f3 de cara a las numerosas dificultades, y su segunda esposa favoreci\u00f3 al Luteranismo. Con la muerte de Juan, su hijo Segismundo, entonces rey de Polonia y fuertemente Cat\u00f3lico de sentimiento, se convirti\u00f3 en rey de Suecia. Sin embargo, su t\u00edo, el Duque Carlos, el canciller del reino, dio un en\u00e9rgico apoyo a la Reforma, y la Confesi\u00f3n de Augsburgo fue introducida en el S\u00ednodo Nacional de Upsala, en 1593. Segismundo se descubri\u00f3 impotente contra el canciller y la nobleza sueca; finalmente (1600) fue depuesto por la \u00abverdadera doctrina\u00bb como un ap\u00f3stata y Carlos fue nombrado rey. Gustavo Adolfo (1611-1632), hijo de Carlos, se vali\u00f3 de la Reforma para aumentar el poder de Suecia en sus campa\u00f1as. La Reforma fue entonces exitosamente fortalecida en toda Suecia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Francia y la Suiza Francesa\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En ciertos c\u00edrculos humanistas de Francia se origin\u00f3 en una temprana fecha un movimiento favorable a la Reforma. El centro de ese movimiento era Meaux, en donde el obispo Guillaume Briconnet favoreci\u00f3 las ideas humanistas y m\u00edsticas, y donde ense\u00f1aban el Profesor Lef\u00e8vre de Etaples, G. Farel y J. de Clerc, que eran humanistas con tendencias Luteranas. No obstante, la Corte, la universidad y el Parlamento se opusieron a las innovaciones religiosas y la comunidad Luterana de Meaux fue disuelta. Centros m\u00e1s importantes de la Reforma fueron encontrados al Sur, en donde los Valdenses hab\u00edan preparado el terreno. Aqu\u00ed se dieron alborotos p\u00fablicos en los cuales fueron destruidas im\u00e1genes de Cristo y de los santos. Los parlamentos en la mayor\u00eda de los casos tomaron medidas en\u00e9rgicas contra los innovadores, aunque en ciertos lugares estos \u00faltimos hallaron protectores &#8211;especialmente Margarita de Valois, hermana del Rey Francisco I y esposa de Enrique de Albret, Rey de Navarra&#8211;. Los l\u00edderes de la Reforma en Alemania buscaron triunfar sobre el rey Francisco I, que por razones pol\u00edticas era un aliado de los Pr\u00edncipes Protestantes Alemanes; el rey, sin embargo, permaneci\u00f3 fiel a la Iglesia y suprimi\u00f3 a los movimientos de reforma en todas sus tierras. En los distritos del sudeste, especialmente en Provence y Dauphine, aumentaron los colaboradores de las nuevas doctrinas a trav\u00e9s de los esfuerzos de Reformistas de Suecia y Estrasburgo, hasta que finalmente la profanaci\u00f3n y el pillaje de iglesias llevaron al rey a tomar medidas en\u00e9rgicas contra ellos. Despu\u00e9s de que el Calvinismo se hab\u00eda establecido en Ginebra, su influencia creci\u00f3 r\u00e1pidamente en los c\u00edrculos franceses reformados. Calvino apareci\u00f3 en Par\u00eds como defensor del nuevo movimiento religioso en 1533, dedic\u00f3 al rey franc\u00e9s en 1536 sus \u00abInstitutiones Christianae Religionis\u00bb y se fue a Ginebra en el mismo a\u00f1o. Expulsado de Ginebra, retorn\u00f3 en 1541 y comenz\u00f3 all\u00ed el establecimiento final de su organizaci\u00f3n religiosa. Ginebra, con su academia inaugurada por Calvino fue un centro l\u00edder de la Reforma y afect\u00f3 principalmente a Francia. Pierre le Clerc estableci\u00f3 la primera comunidad Calvinista en Par\u00eds; otras comunidades fueron establecidas en Ly\u00f3n, Orl\u00e9ans, Angers y Rousen, las medidas represivas mostraron tener poco apoyo. El Obispo Jacques Spifamius de Nevers se convirti\u00f3 al Calvinismo y, en 1559, Par\u00eds fue testigo de la asamblea de un s\u00ednodo general de Reformistas Franceses, los cuales adoptaron un credo Calvinista e introdujeron la constituci\u00f3n presbiteriana Suiza para las comunidades Reformadas. Debido al apoyo de los Valdenses, a la diseminaci\u00f3n de literatura de la reforma desde Ginebra, Basilea y Estrasburgo, y al constante influjo de predicadores desde esas ciudades, los adherentes a la Reforma aumentaron en Francia. Con la muerte del rey Enrique II (1559), los Hugonotes Calvinistas aspiraron a tomar ventaja de la debilidad del gobierno para aumentar su poder. La Reina-Viuda, Catalina de M\u00e9dicis, era una ambiciosa estratega, y sigui\u00f3 una pol\u00edtica de servicio temporal. Las aspiraciones pol\u00edticas pronto llegaron a estar entrelazadas con el movimiento religioso, que con eso asumi\u00f3 mayores proporciones y una mayor importancia. En oposici\u00f3n a la l\u00ednea gobernante y a los poderosos y celosos duques Cat\u00f3licos de Guisa, los pr\u00edncipes de la dinast\u00eda de los Borbones se convirtieron en los protectores de los Calvinistas; estos eran Antonio de Vend\u00f4me, Rey de Navarra, y sus hermanos, especialmente Luis de Cond\u00e9. A ellos se unieron el Condestable Montmorency, el Almirante Coligny y su hermano Andelot, y el Cardenal Odet de Ch\u00e2tillon, obispo de Beauvais.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No obstante las leyes anti-clericales, el Calvinismo estaba logrando un constante progreso en el Sur de Francia, cuando en el 7 de enero de 1562, la reina-viuda, regente en nombre del peque\u00f1o Carlos IX, promulg\u00f3 un edicto de tolerancia, permitiendo a los hugonotes la libre pr\u00e1ctica de su religi\u00f3n fuera de los estados y sin armas, pero prohibiendo toda interferencia y actos de violencia contra instituciones Cat\u00f3licas, y ordenando la restituci\u00f3n de todas las Iglesias y de toda propiedad eclesi\u00e1stica tomada de los Cat\u00f3licos. Volvi\u00e9ndose con eso s\u00f3lo m\u00e1s audaces, los Calvinistas cometieron, especialmente en el Sur, revueltas y actos de violencia contra los Cat\u00f3licos, llevando a la muerte a sacerdotes cat\u00f3licos incluso en los suburbios de Par\u00eds. El incidente de Vassy, en Champagne, el 1 de Marzo de 1562, en el que el s\u00e9quito del Duque de Guisa entr\u00f3 en conflicto con los Hugonotes, inaugur\u00f3 la primera guerra civil y religiosa en Francia. A pesar de que esta termin\u00f3 con la derrota de los Hugonotes, ocasion\u00f3 grandes p\u00e9rdidas para los Cat\u00f3licos en Francia. Reliquias de santos fueron quemadas y saqueadas, magn\u00edficas iglesias reducidas a escombros, y numerosos sacerdotes asesinados. El Edicto de Amboise concedi\u00f3 nuevos favores a los nobles Calvinistas, aunque el anterior edicto de tolerancia fue retirado. Siguieron otras cinco guerras civiles, durante las cuales ocurri\u00f3 la masacre del D\u00eda San Bartolom\u00e9 (24 de agosto de 1572). No fue hasta la extinci\u00f3n de la dinast\u00eda de los Valois con Enrique III (1589) y con la accesi\u00f3n al trono de Enrique de Navarra (que abraz\u00f3 el Catolicismo en 1593) de la dinast\u00eda de los Borb\u00f3n, que las guerras religiosas alcanzaron su final con el Edicto de Nantes (13 de Abril de 1598); este confiri\u00f3 a los Calvinistas no solamente total libertad religiosa y admisi\u00f3n a todos oficios p\u00fablicos, sino incluso una posici\u00f3n privilegiada en el Estado. Crecientes dificultades de naturaleza pol\u00edtica surgieron y el Cardenal Richelieu proyecto a acabar con la influyente posici\u00f3n de los Hugonotes. La captura de su principal fortaleza, La Rochelle (28 de Octubre de 1628), finalmente quebr\u00f3 el poder de los Calvinistas Franceses como una entidad pol\u00edtica. M\u00e1s tarde, muchos de sus miembros regresaron al Catolicismo, quedando a\u00fan, sin embargo, numerosos adherentes al Calvinismo en Francia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Italia y Espa\u00f1a\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Aunque en ambas tierras aparecieron seguidores aislados de la Reforma, ninguna organizaci\u00f3n s\u00f3lida o extensiva apareci\u00f3. Aqu\u00ed y all\u00ed en Italia individuos influyentes (p. ej. Vitoria Colonna y su c\u00edrculo) favorecieron el movimiento de la Reforma, pero deseaban que el mismo ocurriera dentro de la Iglesia y no como una rebeli\u00f3n a la misma. Pocos italianos abrazaron el Luteranismo o el Calvinismo (por ejemplo, Juan Valdez, secretario del Virrey de N\u00e1poles). En las ciudades de Tur\u00edn, Pav\u00eda, Venecia, Ferrara (en donde la Duquesa Renata favoreci\u00f3 a la Reforma) y Florencia pod\u00edan encontrarse adherentes a los Reformistas Alemanes y Suizos, aunque no tan extremados como sus prototipos. El m\u00e1s prominente tuvo que dejar el pa\u00eds &#8211;Pietro Paolo Vergerio, que luego huy\u00f3 a Suecia y luego a Wittemberg; Bernardino Ochino, quien huy\u00f3 a Ginebra y fue m\u00e1s tarde profesor en Oxford; Petrus Martyr Vermigli, quien huy\u00f3 a Zurich y estuvo subsecuentemente activo en Oxford, Estrasburgo y nuevamente en Zurich. Por la vigorosa inauguraci\u00f3n de la verdadera reforma eclesi\u00e1stica en el esp\u00edritu del Concilio de Trento, a trav\u00e9s de la actividad de numerosos hombres santos (tales como San Carlos Borromeo y Felipe Neri), a trav\u00e9s de la vigilancia de los obispos y de la diligencia de la Inquisici\u00f3n, la Reforma fue excluida de Italia. En algunos c\u00edrculos fueron reveladas tendencias racionalistas y anti-trinitarias e Italia fue el lugar de nacimiento de 2 herejes: Lelio Sozzini y su sobrino Fausto Sozzini, los fundadores del Socinianismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El curso de los eventos fue en Espa\u00f1a el mismo que en Italia. A pesar de algunas tentativas de diseminar escritos anti-eclesiales en el pa\u00eds, la Reforma no obtuvo \u00e9xito alguno, gracias al celo tenido por las autoridades p\u00fablicas y eclesi\u00e1sticas en contraatacar sus esfuerzos. Los pocos Espa\u00f1oles que aceptaron las nuevas doctrinas eran incapaces de desarrollar cualquier actividad reformadora en su tierra, y vivieron en el extranjero &#8211;p. ej. Francisco Enzinas (Dryander), que hizo una traducci\u00f3n de la Biblia para Espa\u00f1oles; Juan Diaz, Gonsalvo Montano, Miguel Servet, quien fue condenado por Calvino en Ginebra por su doctrina contra la Trinidad y quemado en la estaca.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hungr\u00eda y Transilvania\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La Reforma fue difundida en Hungr\u00eda por H\u00fangaros que hab\u00edan estudiado en Wittemberg y que hab\u00edan abrazado el Luteranismo all\u00ed. En 1525, fueron decretadas r\u00edgidas leyes contra los adherentes de doctrinas her\u00e9ticas, pero sus miembros continuaron creciendo, especialmente entre la nobleza, que deseaba confiscar la propiedad eclesial, y en las ciudades libres del reino. Las conquistas y victorias Turcas y la guerra entre Fernando de Austria y Juan Zapolya favorecieron a los Reformistas. Sum\u00e1ndose a los Luteranos estaban luego los seguidores de Zuinglio y Calvino en el pa\u00eds. Cinco estados Luteranos en la Alta Hungr\u00eda aceptaron la Confesi\u00f3n de Augsburgo. Sin embargo, el Calvinismo gradualmente gan\u00f3 el predominio, aunque las disputas dom\u00e9sticas entre las sectas reformadoras no cesaron de manera alguna. En Transilvania, comerciantes de Hermannstadt, que se hab\u00edan familiarizado con la herej\u00eda de Lutero en Peipzig, expandieron la Reforma despu\u00e9s de 1521. No obstante la persecuci\u00f3n a los Reformistas, una escuela Luterana fue iniciada en Hermannstadt y la nobleza se empe\u00f1\u00f3 en utilizar la Reforma como un medio de confiscaci\u00f3n de las propiedades del clero. En 1529, las \u00f3rdenes regulares y los m\u00e1s vigorosos luchadores de la Iglesia fueron sacados del estado. En Kronstadt, el predicador Luterano Johann Honter obtuvo el dominio en 1534, siendo abolida la Misa y el servicio Divino organizado seg\u00fan el modelo Luterano. En un s\u00ednodo ocurrido en 1544, la naci\u00f3n Sajona en Transilvania se decidi\u00f3 en favor de la Confesi\u00f3n de Augsburgo, mientras los rurales Magyars aceptaron el Calvinismo. En la dieta de Klausenburg, en 1556, la libertad religiosa general fue conferida y la propiedad eclesi\u00e1stica confiscada para la defensa del pa\u00eds y para la erecci\u00f3n de escuelas Luteranas. Entre los colaboradores de la Reforma prevalecieron divisiones de largo alcance. Adem\u00e1s de los Luteranos, hab\u00eda Unitaristas (Socinianos) y Anabaptistas, y cada una de esas sectas trab\u00f3 guerra contra las otras. Una minor\u00eda Cat\u00f3lica sobrevivi\u00f3 entre los Walaquianos Griegos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Polonia, Livonia y Courland\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los Polacos supieron de la Reforma a trav\u00e9s de algunos estudiantes de Wittemberg y a trav\u00e9s de la Fraternidad Bohemia y Moravia. El Arzobispo Laski de Gnesen y el Rey Segismundo I (1501-1548), en\u00e9rgicamente se opusieron a la expansi\u00f3n de las doctrinas her\u00e9ticas. Con todo, los colaboradores de la Reforma tuvieron \u00e9xito en ganar reclutas en la Universidad de Cracovia, en Posen y en Dantzig. De Dantzig la Reforma se expandi\u00f3 a Thorn y Elbing y ciertos nobles apoyaron las nuevas doctrinas. Bajo el gobierno del d\u00e9bil Segismundo II (1548-1572) hab\u00eda en Polonia, adem\u00e1s de Luteranos y de Fraternidades Bohemias, Zuinglianos, Calvinistas y Socinianos. El Pr\u00edncipe Radziwill y Juan Laski apoyaron el Calvinismo y la Biblia fue traducida al Polaco de acuerdo a la visi\u00f3n de ese partido en 1563. A pesar de los esfuerzos del Nuncio Papal, Aloisio Lipomano (1556-1568) la libre pr\u00e1ctica de la religi\u00f3n fue secretamente conferida en las mencionadas tres ciudades y le era permitido a la nobleza tener servicios religiosos secretos en sus casas. Las diferentes sectas de la Reforma lucharon unas contra otras, la f\u00f3rmula de fe introducida en el S\u00ednodo General de Sandomir en 1570 por los Reformados, los Luteranos, y la Fraternidad Bohemia no produjeron unidad alguna. En 1573, los partidos her\u00e9ticos aseguraron la paz religiosa de Varsovia, que confiri\u00f3 iguales derechos a los Cat\u00f3licos y a los \u00abDisidentes\u00bb, y estableci\u00f3 una paz permanente entre las dos partes. Por la celosa inauguraci\u00f3n de la verdadera reforma eclesi\u00e1stica, la diligente actividad de los legados papales y obispos capaces, y la labor de los jesuitas, fue evitado cualquier progreso de la reforma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En Livonia y Courland, territorios de la Orden Teut\u00f3nica, el curso de la Reforma fue el mismo que en el otro territorio de la Orden, Prusia. El Comandante Gothard Kettler de Courland se adhiri\u00f3 a la Confesi\u00f3n de Augsburgo y convirti\u00f3 su tierra en un ducado secular hereditario, tributario de Polonia. En Livonia, el Comandante Walter de Plettenberg se esforz\u00f3 en fortalecer el Luteranismo, que hab\u00eda sido aceptado en Riga, Dorpat y Reval desde 1523, esperando as\u00ed hacerse independiente del Arzobispo de Riga. Cuando el Margrave Guillermo de Brandeburgo llego a ser el Arzobispo de Riga en 1539, el Luteranismo r\u00e1pidamente alcanz\u00f3 una posici\u00f3n exclusiva en Livonia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Holanda\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Durante el reinado de Carlos V, las diecisiete provincias de Holanda permanecieron totalmente inmunes a la contaminaci\u00f3n de la nueva doctrina. Varios seguidores de Lutero hab\u00edan de hecho aparecido all\u00ed, y se empe\u00f1aron en diseminar los escritos y doctrinas Luteranas. Sin embargo, Carlos V promulg\u00f3 edictos estrictos contra los Luteranos y contra la impresi\u00f3n y divulgaci\u00f3n de los escritos del Reformador. Los excesos de los Anabaptistas evocaron la supresi\u00f3n de su movimiento por la fuerza y, hasta 1555, la Reforma encontr\u00f3 pocas ra\u00edces en el pa\u00eds. En ese a\u00f1o, Carlos V concedi\u00f3 Holanda a su hijo, Felipe II, quien residi\u00f3 en el pa\u00eds hasta 1559. Durante ese periodo el Calvinismo hizo r\u00e1pidos avances, especialmente en las provincias del norte. Muchos de los grandes nobles y la muy empobrecida baja nobleza, utilizaron la Reforma para incitar al pueblo amante de libertad contra la administraci\u00f3n del rey, los oficiales y tropas espa\u00f1olas y la severidad del gobierno. El descontento continu\u00f3 creciendo, debido principalmente a las severas \u00f3rdenes del Duque de Alva y a la sangrienta persecuci\u00f3n conducida por \u00e9l. Guillermo de Orange-Nassau, gobernador de la Provincia de Holanda, ten\u00eda como prop\u00f3sito, por razones pol\u00edticas, asegurar la victoria para el Calvinismo, y triunf\u00f3 en muchos de los distritos del Norte. Luego se puso a s\u00ed mismo a la cabeza de la rebeli\u00f3n contra el dominio Espa\u00f1ol. En la resultante guerra, las provincias del norte (Niederlande) consiguieron su independencia, despu\u00e9s de lo cual el Calvinismo gano el predominio en ellas. En 1581, todo ejercicio p\u00fablico de la Fe Cat\u00f3lica fue prohibido. La \u00abConfesi\u00f3n Belga\u00bb de 1562, ten\u00eda ya una fundaci\u00f3n Calvinista; por los s\u00ednodos de Dodrecht en 1574 y 1618, el Calvinismo recibi\u00f3 una forma fija. Los Cat\u00f3licos del pa\u00eds (alrededor de dos quintos de la poblaci\u00f3n) fueron sometidos a una violenta supresi\u00f3n. Entre los Calvinistas de Holanda surgieron violentos conflictos concernientes a la doctrina de la predestinaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Inglaterra y Escocia\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La Reforma recibi\u00f3 su forma final en Inglaterra durante el reinado de la Reina Isabel (1558-1603). Teniendo como base la liturgia establecida por el \u00abLibro de la Oraci\u00f3n Com\u00fan\u00bb bajo Eduardo VI (1547-1543) y la confesi\u00f3n de los Cuarenta y dos Art\u00edculos compuestos por el Arzobispo Cranmer y por el Obispo Ridley en 1552, y despu\u00e9s de que la Reina Mar\u00eda (1553-1558) hab\u00eda fallado en restaurar a su pa\u00eds a la uni\u00f3n con Roma y a la Fe Cat\u00f3lica, el predominio del Anglicanismo fue establecido en Inglaterra por Isabel. Los Cuarenta y dos Art\u00edculos fueron revisados y, como los Treinta y nueve Art\u00edculos de la Iglesia Anglicana, se convirtieron en 1562 en la norma de su credo religioso. La supremac\u00eda eclesi\u00e1stica de la reina fue reconocida, un juramento para ese efecto (Juramento de Supremac\u00eda) era requerido bajo la pena de la p\u00e9rdida de oficio y de la propiedad. Varios prelados y las universidades ofrecieron resistencia, la cual fue suprimida por la fuerza. La mayor\u00eda del bajo clero tom\u00f3 el juramento, que era requerido con una severidad cada vez mayor a todos los miembros de la C\u00e1mara de los Comunes, a todos los eclesi\u00e1sticos, abogados y profesores. En el aspecto externo, mucho de la antigua forma del culto cat\u00f3lico fue mantenido. Despu\u00e9s del fracaso del movimiento en favor de Mar\u00eda Estuardo de Escocia, que se hab\u00eda escapado a Inglaterra en 1568, la opresi\u00f3n de los cat\u00f3licos ingleses continuo con una creciente violencia. Adem\u00e1s de la Establecida Iglesia Anglicana estaban en Inglaterra los calvinistas noconformistas, quienes opusieron una organizaci\u00f3n presbiteriana popular a la jerarqu\u00eda episcopal; al igual que los Cat\u00f3licos, ellos fueron muy oprimidos por los mandatarios de Inglaterra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En Escocia la situaci\u00f3n social y pol\u00edtica dio un gran \u00edmpetu a la Reforma, ayudada por la ignorancia y rudeza del clero (en gran medida resultado de los constantes feudos). La nobleza utiliz\u00f3 la Reforma como un arma en su guerra contra la casa real, la cual era apoyada por el alto clero. Ya bajo Jacobo V (1524-1542) los colaboradores de las doctrinas Luteranas (por ejemplo, Patricio Hamilton, Enrique Forest y Alejandro Seton, el confesor del rey, se volvieron Reformistas. Los dos primeros fueron ejecutados, mientras el \u00faltimo huy\u00f3 al Continente). Sin embargo, las doctrinas her\u00e9ticas continuaron encontrando nuevos adherentes. Con la muerte de Jacobo V, su hija y heredera ten\u00eda apenas 8 a\u00f1os. El oficio de regente cay\u00f3 sobre Jacobo Hamilton, quien, a pesar de tener previamente sentimientos Protestantes, retorn\u00f3 a la Iglesia Cat\u00f3lica y apoy\u00f3 al Arzobispo David Beaton en sus en\u00e9rgicas medidas contra los innovadores. Despu\u00e9s de la ejecuci\u00f3n del Reformista Jorge Wishart, los Protestantes formaron una conspiraci\u00f3n contra el arzobispo, lo atacaron en su castillo en 1545 y lo llevaron a la muerte. Los rebeldes (entre ellos Juan Knox), acompa\u00f1ados por 140 nobles, entonces fortalecidos en el castillo. Knox se fue a Ginebra en 1546, abrazando all\u00e1 el Calvinismo, y desde 1555 era el l\u00edder de la reforma en Escocia, en donde conquist\u00f3 el dominio en la forma del Calvinismo. La confusi\u00f3n pol\u00edtica prevaleciente en Escocia con la muerte de Jacobo V facilit\u00f3 la introducci\u00f3n de la Reforma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">V. DIFERENTES FORMAS DE LA REFORMA\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las formas fundamentales de la Reforma fueron el Luteranismo, el Zuinglianismo, el Calvinismo y el Anglicanismo. Dentro de cada una de esas ramas, sin embargo, surgieron conflictos como consecuencia de los diversos puntos de vista de representantes individuales. Por negociaciones, compromisos y f\u00f3rmulas de uni\u00f3n, fue buscado el establecimiento de la unidad, pero casi siempre sin un \u00e9xito duradero. Toda la Reforma, respaldada en la autoridad humana, present\u00f3 desde el comienzo, de cara a la uni\u00f3n Cat\u00f3lica de fe, un aspecto de infeliz disensi\u00f3n. Adem\u00e1s de esas principales ramas aparecieron otras numerosas formas que se desviaron de los puntos esenciales y gradualmente condujeron a las incontables divisiones del Protestantismo. Las principales de esas formas ser\u00e1n brevemente revisadas (para cualquier tratamiento ver los art\u00edculos separados).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los Anabaptistas, que aparecieron en Alemania y en la Suiza Alemana pronto despu\u00e9s del aparecimiento de Lutero y Zuinglio, aspiraban a volver a su concepci\u00f3n de la Iglesia de los tiempos Apost\u00f3licos. Ellos negaban la validez del Bautismo de los chiquillos, ve\u00edan en la Sagrada Eucarist\u00eda meramente a una ceremonia recordativa y deseaban restaurar el Reino de Dios de acuerdo a sus propias perspectivas her\u00e9ticas y m\u00edsticas. Aunque atacados por los otros Reformistas, ellos ganaron colaboradores en muchas tierras. De ellos tambi\u00e9n salieron los Menonitas, fundados por Menno Simonis (+ 1561).<br \/>\nLos Schwenkfeldians fueron fundados por Kaspar de Schwenkfeld, canciller cortesano del Duque Federico de Liegnitz. Primeramente se asoci\u00f3 a Lutero, pero en 1525 se opuso al \u00faltimo en su Cristolog\u00eda, as\u00ed como en su concepci\u00f3n de la Eucarist\u00eda y en su doctrina de la justificaci\u00f3n. Atacado por los reformistas Alemanes, sus seguidores no estaban aptos a formar sino pocas comunidades. Los Schwenkfeldians todav\u00eda existen en la Am\u00e9rica del Norte.<br \/>\nSebasti\u00e1n Franck (1499-1542), un espiritualista puro, rechaz\u00f3 toda forma externa de la organizaci\u00f3n eclesi\u00e1stica y favoreci\u00f3 a una Iglesia espiritual e invisible. Se abstuvo de fundar una comunidad separada y busc\u00f3 apenas la difusi\u00f3n de sus ideas.<br \/>\nLos Socinianos y otros Anti-Trinitarios. Algunos miembros individuales de los Reformistas iniciales atacaron la doctrina fundamental de la Sant\u00edsima Trinidad, especialmente el Espa\u00f1ol Miguel Servet, cuyo escrito: \u00abDe Trinitatis erroribus\u00bb, impreso en 1531, fue quemado por Calvino en Ginebra en 1553. Los principales fundadores de anti-Trinitarianismo fueron Lelio Sozzini, profesor de Jurisprudencia en Siena y su sobrino, Fausto Sozzini. Compelido a abandonar su tierra, ellos se mantuvieron en diversas partes y fundaron comunidades especiales Socinianas. Fausto disemin\u00f3 su doctrina especialmente en Polonia y Transilvania.<br \/>\nValentine Weigel (1533-1588) y Jacob B\u00f6hme (+ 1624), un zapatero de Gorlitz, representaban un pante\u00edsmo m\u00edstico, ense\u00f1ando que la revelaci\u00f3n externa de Dios en la Biblia podr\u00eda ser reconocida apenas a trav\u00e9s de una luz interna. Ambos encontraron numerosos disc\u00edpulos. Los seguidores de B\u00f6hme recibieron m\u00e1s tarde su nombre de Rosenkreuzer, porque era abiertamente supuesto que ellos estuvieran bajo la direcci\u00f3n de un gu\u00eda escondido llamado Rozenkreuz.<br \/>\nLos Pietistas en Alemania ten\u00edan como su l\u00edder a Felipe Jacob Spener (1635-1705). El Pietismo fue primariamente una reacci\u00f3n contra la infructuosa ortodoxia Luterana y consider\u00f3 a la religi\u00f3n principalmente como una cosa del coraz\u00f3n.<br \/>\nLas Comunidades de Inspiraci\u00f3n originadas en Alemania durante los siglos diecisiete y dieciocho por diversos visionarios apocal\u00edpticos. Ellos consideraban que el Reino del Esp\u00edritu Santo ya hab\u00eda llegado, y cre\u00edan en un don universal de profec\u00eda y en el millenium. Entre los fundadores de tales sociedades visionarias estaban Johann Wilhelm Petersen (+ 1727), superintendente en Luneberg, y Johann Konrad Duppel (n. 1734), un f\u00edsico en Leiden.<br \/>\nLas Herrnhuter fueron fundadas por el Conde Nicol\u00e1s de Zinzendorf (n. 1700; + 1760). En el Hutberg, como era conocido, \u00e9l estableci\u00f3 la comunidad de Herrnhut, que consist\u00eda en una Hermandad bohemia y Protestantes, con una especial constituci\u00f3n. La atenci\u00f3n estuvo sobre la doctrina de la Redenci\u00f3n y una estricta moral fue inculcada. Esa comunidad de los Hermanos se difundi\u00f3 en muchas tierras.<br \/>\nLos cu\u00e1queros fueron fundados por Juan Jorge Fox de Drayton en Leicestershire (1624-1691). \u00c9l apoy\u00f3 a un espiritualismo visionario, y encontr\u00f3 en el alma de cada hombre una porci\u00f3n de la inteligencia Divina. Todos eran aptos a predicar, de acuerdo a lo que les era incitado por el esp\u00edritu. Los preceptos morales de esa secta eran muy estrictos.<br \/>\nLos Metodistas fueron fundados por Juan Wesley. En 1729, Wesley instituy\u00f3, con su hermano Carlos y sus amigos Morgan y Kirkham, una asociaci\u00f3n en Oxford de cultivo de la vida asc\u00e9tica y religiosa, y de esa sociedad se desarroll\u00f3 el Metodismo.<br \/>\nLos Bautistas se originaron en Inglaterra en 1608. Ellos sostuvieron que el Bautismo era necesario s\u00f3lo para adultos, asumieron el Calvinismo en sus puntos esenciales y aplicaron el Sabbath a los s\u00e1bados y no a los Domingos.<br \/>\nLos Swedenborgians son llamados as\u00ed por su fundador Emmanuel Swedenborg (+ 1772), hijo de un obispo Protestante Sueco. Creyendo en su poder de comunicarse con el mundo de los esp\u00edritus y que ten\u00eda revelaciones Divinas, \u00e9l procedi\u00f3 fundado en el \u00faltimo a fundar una comunidad con una especial liturgia, la \u00abNueva Jerusal\u00e9n\u00bb. Conquist\u00f3 a numerosos seguidores y su comunidad se expandi\u00f3 a muchas tierras.<br \/>\nLos Irvingitas son llamados as\u00ed por su fundador, Eduardo Irving, un nativo de Escocia y desde 1822 predicador en una capilla Protestante el Londres.<br \/>\nLos Mormones fueron fundados por Jos\u00e9 Smith, quien hizo su aparici\u00f3n con supuestas revelaciones en 1822.<br \/>\nAdem\u00e1s de esas ramas secundarias m\u00e1s conocidas del movimiento de la Reforma, hay muchas diferentes denominaciones; la evoluci\u00f3n de nuevas formas desde la Reforma siempre prosigui\u00f3, y deber\u00e1 proseguir siempre, desde que la subjetiva arbitrariedad fue hecha principio por la ense\u00f1anza her\u00e9tica del siglo diecis\u00e9is.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nVI. RESULTADOS Y CONSECUENCIAS DE LA REFORMA\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nLa Reforma destruy\u00f3 la unidad de la fe y de la organizaci\u00f3n eclesi\u00e1stica de los pueblos Cristianos de Europa, separ\u00f3 a muchos millones de la verdadera Iglesia Cat\u00f3lica y los sac\u00f3 de la m\u00e1s grande porci\u00f3n de los medios saludables de cultivo y mantenimiento de la vida sobrenatural. Incalculable da\u00f1o fue forjado as\u00ed desde el punto de vista religioso. La falsa doctrina fundamental de la justificaci\u00f3n por la sola fe ense\u00f1ada por los Reformistas, produjo una lamentable superficialidad en la vida religiosa. El celo por las buenas obras desapareci\u00f3, el ascetismo que la Iglesia hab\u00eda practicado desde su fundaci\u00f3n fue eliminado, los fines caritativos y eclesi\u00e1sticos ya no fueron propiamente cultivados, los intereses sobrenaturales fueron relegados a un segundo plano, y aspiraciones naturalistas a lo puramente mundano, se difundieron por todas partes. La negaci\u00f3n de la instituci\u00f3n Divina de la autoridad de la Iglesia, en lo que se refiere tanto a la doctrina como al gobierno eclesial, abri\u00f3 bastante la puerta a toda excentricidad, dio aparici\u00f3n a la divisi\u00f3n sin fin en sectas y a las nunca terminadas disputas caracter\u00edsticas del Protestantismo, y no pudo sino conducir a la completa falta de fe que necesariamente se desprende de los principios Protestantes; de la real libertad de creencia entre los Reformistas del siglo diecis\u00e9is no hab\u00eda siquiera un rasgo, todo lo contrario, la mayor tiran\u00eda en asuntos de consciencia fue mostrada por los representantes de la Reforma. El Cesaropapismo m\u00e1s fatal era entonces alimentado, desde que la Reforma reconoci\u00f3 a las autoridades seculares como suprema tambi\u00e9n en cuestiones religiosas. As\u00ed surgieron desde el comienzo mismo diversas \u00abIglesias nacionales\u00bb Protestantes, que son enteramente discordantes del universalismo Cristiano de la Iglesia Cat\u00f3lica y dependen -su fe lo mismo que su organizaci\u00f3n- de la voluntad del mandatario secular. De esa manera, la Reforma fue un factor principal en la evoluci\u00f3n del absolutismo real. En todas las tierras que encontraba ingreso, la Reforma fue la causa de sufrimientos indescriptibles entre el pueblo; ocasion\u00f3 guerras civiles que duraron d\u00e9cadas con todos sus horrores y devastaciones; las personas fueron oprimidas y esclavizadas; incontables tesoros de arte y inestimables manuscritos fueron destruidos; entre los miembros de la misma tierra y raza fue sembrada la semilla de la discordia. Alemania en particular, la casa original de la Reforma, fue reducida a un estado de pat\u00e9tica calamidad por la Guerra de los Treinta A\u00f1os, y el Imperio Germ\u00e1nico fue con eso desalojado de la posici\u00f3n de liderazgo que hab\u00eda ocupado por a\u00f1os en Europa. S\u00f3lo gradualmente y debido a fuerzas que no se derivaron esencialmente de la Reforma, sino que fueron condicionadas por otros factores hist\u00f3ricos, se fueron sanando las heridas sociales, pero la corrosi\u00f3n religiosa aun contin\u00faa a pesar de los sinceros sentimientos religiosos que caracterizaron en todos los tiempos a muchos individuos seguidores de la Reforma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">J.P.KIRSHC<br \/>\nTranscrito por Marie Jutras<br \/>\nTraducido por Bartolom\u00e9 Santos\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ver \u00abProtestantismo\u00bb y \u00abCristianismo\u00bb. Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano Dr. J. Dominguez http:\/\/biblia.com\/diccionario\/ Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano La r. p. fue un hecho complejo, no \u00fanicamente religioso. Si bien Martin Lutero se halla en el centro como homo religiosus, no obstante, en el origen de la reforma, en su forma concreta y en su propagaci\u00f3n intervinieron de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/reforma-protestante\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abREFORMA PROTESTANTE\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-8318","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8318","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8318"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8318\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8318"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8318"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8318"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}