{"id":8326,"date":"2016-02-05T04:25:42","date_gmt":"2016-02-05T09:25:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/renovacion-carismatica\/"},"modified":"2016-02-05T04:25:42","modified_gmt":"2016-02-05T09:25:42","slug":"renovacion-carismatica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/renovacion-carismatica\/","title":{"rendered":"RENOVACION CARISMATICA"},"content":{"rendered":"<p>Ver \u00abCarism\u00e1ticos\u00bb y \u00abPentecostalismo\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[086]<br \/>\n  Movimiento extendido por diversos pa\u00ed\u00adses, que intenta fomentar cierta actitud de fe ante la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo en la vida de los cristianos y orientar el inter\u00e9s por el divino Esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>    Es una corriente de gracia y de vida, basada en la fe. Es un modo de entender la vida espiritual basada en la ilusi\u00f3n de un Nuevo Pentecost\u00e9s y en la confianza personal de que as\u00ed\u00ad ser\u00e1.<\/p>\n<p>    No tiene fundador concreto. Pero mucho lo hacen comenzar con F. Parham y los grupos que se reun\u00ed\u00adan con \u00e9l para invocar al Esp\u00ed\u00adritu Santo.<\/p>\n<p>    Se vincul\u00f3 pronto de forma ecum\u00e9nica con los movimientos pentecostalistas americanos. Y, seg\u00fan dec\u00ed\u00ada el Cardenal Suenens, \u00abla Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica no es un movimiento de la Iglesia, sino la Iglesia en movimiento\u00bb.<\/p>\n<p>    En los \u00e1mbitos cat\u00f3licos se intensific\u00f3 con la convocatoria del Concilio Vaticano II el 29 de Enero de 1959 por Juan XXIII. Al convocarlo, el Papa oraba as\u00ed\u00ad: \u00abOh, Esp\u00ed\u00adritu Santo! tu presencia conduce infaliblemente a la Iglesia. Derrama, te lo pedimos, la plenitud de tus dones sobre este Concilio Ecum\u00e9nico. Renueva tus maravillas en nuestros d\u00ed\u00adas como en un nuevo Pentecost\u00e9s\u00bb.<\/p>\n<p>   El 8 de Diciembre de 1965 termin\u00f3 el Concilio. En 1966 un grupo de intelectuales cat\u00f3licos de la Universidad de Duquesne del Esp\u00ed\u00adritu Santo, en Pittsburg, se comenzaron a reunir para orar al Esp\u00ed\u00adritu Santo y revitalizar la fe. Hicieron el compromiso de orar cada d\u00ed\u00ada con la Secuencia de la Misa de Pentecost\u00e9s: \u00abVen Esp\u00ed\u00adritu Divino&#8230;\u00bb En Febrero de 1967 tuvieron una jornada de fervor y afirmaron haber recibido una se\u00f1al divina de vida nueva. Surgi\u00f3 as\u00ed\u00ad un movimiento de Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica o Renovaci\u00f3n en el Esp\u00ed\u00adritu Santo. Se propagaron nuevos grupos y en 1992, veinticinco a\u00f1os despu\u00e9s, en el mundo se calculaba que 10 millones de cat\u00f3licos pertenec\u00ed\u00adan a grupos pentecostalistas. El movimiento sigui\u00f3 aumentando y el siglo XXI comenz\u00f3 con crecientes ilusiones.<\/p>\n<p>   Pablo VI le dijo en una ocasi\u00f3n: \u00abPara un mundo cada vez m\u00e1s secularizado, nada hay m\u00e1s necesario que el testimonio de la Renovaci\u00f3n espiritual que el Esp\u00ed\u00adritu suscita hoy visiblemente en las regiones y ambientes m\u00e1s diversos\u00bb. (Discurso 19 de Mayo de 1975).<\/p>\n<p>    Y Juan Pablo II en otra ocasi\u00f3n afirm\u00f3: \u00abEl vigor y la fecundidad de la Renovaci\u00f3n atestiguan ciertamente la poderosa presencia del Esp\u00ed\u00adritu Santo que act\u00faa en la Iglesia&#8230; la Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica es una elocuente manifestaci\u00f3n de esta vitalidad hoy\u00bb. (Mayo de 1987).<\/p>\n<p>    Los rasgos principales son lo siguientes en casi todos los grupos y lugares de la Iglesia cat\u00f3lica:<\/p>\n<p>    1. Formaci\u00f3n de grupos de oraci\u00f3n, sobretodo seglares, con reuniones semanales de oraci\u00f3n. No se hace distinci\u00f3n de sexo, edad, profesi\u00f3n raza. Se re\u00fanen cristianos para orar y nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>   2. La alabanza a Dios se prefiere a las peticiones. Es significativo de la Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica la adoraci\u00f3n a Dios.<\/p>\n<p>   3. Se siente de alguna forma la efusi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu. La experiencia var\u00ed\u00ada con cada persona: su cultura, su afectividad, su nivel de compromiso cristiano. Se trata de una gracia particular personal y comunitaria.<\/p>\n<p>   4. Abundan los carismas m\u00e1s diversos: oraci\u00f3n, caridad, fe, esp\u00ed\u00adritu misionero. En ocasiones aparecen hasta carismas visibles: salud, alegr\u00ed\u00ada y gozo, conversi\u00f3n.<\/p>\n<p>    Fuera de estos rasgos, ninguna otra cosa es importante. Si en ocasiones hay  grupos m\u00e1s afectivos que proclaman a gritos lo grande que es Dios, las m\u00e1s de las veces nada hay llamativo. Y si en alg\u00fan momento surgen en los grupos algunos fen\u00f3menos que rompen moldes: sanaciones, profec\u00ed\u00ada, nada tiene de especial.<\/p>\n<p>    Lo importante es que los miembros o participantes en los grupos asuman el mismo mensaje de la Escritura: Dice Dios: derramar\u00e9 mi Esp\u00ed\u00adritu sobre toda la humanidad.\u00bb (Hech. 2.17)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>DicEc<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nLa Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica es un movimiento para la revitalizaci\u00f3n de la Iglesia. Es conocido con diferentes nombres: (Neo)Pentecostalismo, Renovaci\u00f3n, Renovaci\u00f3n Espiritual, Renovaci\u00f3n en el Esp\u00ed\u00adritu. Ninguno de ellos es enteramente satisfactorio, porque pueden dar la impresi\u00f3n de que atribuyen la renovaci\u00f3n o los movimientos del Esp\u00ed\u00adritu a un grupo particular. Denominaciones aparte, el movimiento tiene indudablemente su identidad dentro de las Iglesias principales. Este art\u00ed\u00adculo se centra en el movimiento dentro de la Iglesia cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>Sus ra\u00ed\u00adces est\u00e1n en el Pentecostalismo Cl\u00e1sico, que surgi\u00f3 en Estados Unidos a comienzos del siglo XX. El 1 de enero de 1901, en la Escuela B\u00ed\u00adblica de Charles F. Parnham, Agnes Ozman recibi\u00f3 la imposici\u00f3n de las manos en Topeka, Kansas; empez\u00f3 a \u00abhablar en lenguas\u00bb y experiment\u00f3 lo que pronto se llamar\u00ed\u00ada \u00abbautismo en el Esp\u00ed\u00adritu\u00bb. Aquellos que se abr\u00ed\u00adan a los dones carism\u00e1ticos y los recib\u00ed\u00adan fueron expulsados de las Iglesias protestantes, form\u00e1ndose as\u00ed\u00ad poco a poco las Iglesias pentecostales.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de 1960 las Iglesias protestantes principales empezaron a tener miembros con dones de tipo pentecostal; esta vez pudieron permanecer en sus Iglesias. La primera vez que tuvo lugar esta recepci\u00f3n de dones dentro de la Iglesia cat\u00f3lica fue en 1967, cuando dos laicos cat\u00f3licos asist\u00ed\u00adan a un encuentro neo-pentecostal de oraci\u00f3n en la Universidad de Duquesne y recibieron la imposici\u00f3n de las manos, tras la cual tuvieron experiencias de tipo pentecostal. Pronto hubo casos similares en Notre Dame, Indiana. En pocos a\u00f1os el movimiento se extendi\u00f3 por todo el mundo dentro de la Iglesia cat\u00f3lica. Aunque muchas conferencias episcopales advirtieron de los peligros del movimiento, la valoraci\u00f3n de conjunto fue positiva: el Esp\u00ed\u00adritu Santo estaba actuando realmente en el movimiento. En una alocuci\u00f3n memorable de 1975, Pablo VI describi\u00f3 el movimiento como \u00abuna oportunidad para la Iglesia y el mundo\u00bb, frase de la que se hizo eco Juan Pablo II en 1981. Pablo VI encomend\u00f3 el movimiento al cardenal L. J. Suenens, que durante m\u00e1s de una d\u00e9cada fue uno de sus m\u00e1s destacados portavoces y gu\u00ed\u00adas, especialmente a trav\u00e9s de multitud de viajes y una serie de libros conocidos como Los documentos de Malinas,  dedicados a distintos aspectos del movimiento, de los que \u00e9l fue autor o promotor.<\/p>\n<p>La literatura sobre todos los aspectos del movimiento es muy amplia; otra fuente de estudio important\u00ed\u00adsima son los miles de cintas grabadas con conferencias y charlas pronunciadas por l\u00ed\u00adderes y destacados portavoces. Se plantean continuamente problemas tanto teol\u00f3gicos como de lenguaje. Dado que el fen\u00f3meno carism\u00e1tico era nuevo para la Iglesia cat\u00f3lica, el \u00fanico lenguaje disponible era protestante y pentecostal; con el uso de su lenguaje a veces se asum\u00ed\u00ada tambi\u00e9n su teolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>En el coraz\u00f3n de la Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica est\u00e1 el fen\u00f3meno de una conversi\u00f3n especial y de una recepci\u00f3n de dones conocida con distintos nombres, pero el m\u00e1s com\u00fan de los cuales es \u00abbautismo en el Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb, y en Italia y Francia \u00abefusi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu\u00bb; en las Iglesias protestantes el \u00abcristiano renacido\u00bb responde con frecuencia a la misma realidad. F. A. >Sullivan la describe como \u00abuna experiencia religiosa que inicia un sentido decisivamente nuevo de la presencia y actuaci\u00f3n de Dios en la propia vida, la cual suele implicar uno o m\u00e1s dones carism\u00e1ticos\u00bb. Hay dos modos principales de entender esta experiencia. Uno es el de Sullivan: bas\u00e1ndose en santo Tom\u00e1s, la ve como una gracia especial, como una recepci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu no vinculada necesariamente a ning\u00fan contexto sacramental inmediato. El otro modo de verla es relacionando la experiencia con el bautismo sacramental de una o varias maneras: una liberaci\u00f3n del poder del Esp\u00ed\u00adritu recibido ya en el bautismo; una experiencia consciente de lo que ya se recibi\u00f3 sacramentalmente. Recientemente algunos cat\u00f3licos han afirmado que el \u00abbautismo en el Esp\u00ed\u00adritu\u00bb fue normativo en la recepci\u00f3n del bautismo sacramental en el Nuevo Testamento y en la \u00e9poca patr\u00ed\u00adstica.<\/p>\n<p>Sea cual sea la explicaci\u00f3n, los miembros de la Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica suelen recibir el \u00abbautismo en el Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb con ocasi\u00f3n de la imposici\u00f3n de las manos y la oraci\u00f3n; hay por lo general un per\u00ed\u00adodo de preparaci\u00f3n de unas ocho semanas, llamado el \u00abseminario\u00bb.<\/p>\n<p>Los dones o >carismas recibidos corresponden en gran medida a los descritos por Pablo en el Nuevo Testamento, pero no se limitan a ellos. Quiz\u00e1 el don m\u00e1s com\u00fan sea un amor renovado por las Escrituras, junto a la capacidad para leerlas, as\u00ed\u00ad como una vida de oraci\u00f3n tambi\u00e9n nueva y m\u00e1s profunda. Entre los cat\u00f3licos se da tambi\u00e9n una nueva valoraci\u00f3n de los sacramentos y la liturgia. Pero es el se\u00f1or\u00ed\u00ado de Jes\u00fas, no los dones, lo que constituye el centro de la Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica.<\/p>\n<p>El lugar en el que mejor se manifiesta la Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica suelen ser los encuentros, escasamente estructurados, de oraci\u00f3n: un tiempo de alabanza, canto, lectura de las Escrituras, testimonio, silencio, a menudo con una aportaci\u00f3n (o \u00abense\u00f1anza\u00bb) a cargo de alg\u00fan orador previamente designado. El liderazgo del grupo de oraci\u00f3n est\u00e1 por lo general en manos de laicos, y lo ejerce un peque\u00f1o grupo de personas al que se dan diversos nombres: \u00abn\u00facleo\u00bb, \u00abequipo pastoral\u00bb, etc.<\/p>\n<p>En algunos lugares se han dado pasos hacia la formaci\u00f3n de comunidades por los miembros del movimiento. En estas comunidades pueden existir unos lazos muy estrechos o ser m\u00e1s informales. En ambos casos se busca la ayuda mutua y la orientaci\u00f3n en la vida cristiana.<\/p>\n<p>La Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica se ha difundido ampliamente por el mundo, asumiendo caracteres distintos en las diversas Iglesias locales. Se acusa al movimiento, especialmente por parte de los que est\u00e1n m\u00e1s inclinados hacia la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n (>teolog\u00ed\u00adas de la liberaci\u00f3n y eclesiolog\u00ed\u00ada), de ser demasiado intimista y vertical, con un escaso compromiso en los asuntos de la justicia y la paz. Los l\u00ed\u00adderes y te\u00f3logos del movimiento responden diciendo que el papel espec\u00ed\u00adfico de la Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica es la evangelizaci\u00f3n: permitir que la gente haga la experiencia del \u00abbautismo en el Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb, acepte el se\u00f1or\u00ed\u00ado de Jes\u00fas y tome conciencia del poder del Esp\u00ed\u00adritu Santo. El movimiento en cuanto tal no se muestra inclinado a tareas horizontales espec\u00ed\u00adficas, aunque, si el compromiso de sus adeptos es aut\u00e9ntico, no dejar\u00e1n de ocuparse del sufrimiento de sus hermanos. Dicho de otro modo, la Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica tiene una funci\u00f3n precisa en la Iglesia y no tiene que dar respuesta a todas las necesidades, aunque sean urgentes. La experiencia de las Iglesias locales es que mucha gente encuentra la renovaci\u00f3n de su compromiso en la Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica y, aunque luego cese la vinculaci\u00f3n profunda con el movimiento, se orientan hacia otras formas de servicio a la Iglesia y al mundo. La Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica tiene como objetivo, en expresi\u00f3n de Juan Pablo II: conducir \u00abal coraz\u00f3n de la Iglesia\u00bb y, en \u00faltima instancia, promover la renovaci\u00f3n de la Iglesia. Los intereses de la Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica no se centran en cuestiones extraordinarias y opcionales, sino en cuestiones que forman parte de lo que constituye una vida cristiana plena y aut\u00e9ntica.<\/p>\n<p>La Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica tiene importantes dimensiones ecum\u00e9nicas. Muchos grupos de oraci\u00f3n est\u00e1n formados por miembros de diferentes Iglesias, de modo que se comparte la oraci\u00f3n y la lectura de las Escrituras (UR 8, 21). Pero hay adem\u00e1s otro v\u00ed\u00adnculo que no siempre se encuentra en los contactos ecum\u00e9nicos. Dado que la presencia del poder y los dones del Esp\u00ed\u00adritu, as\u00ed\u00ad como la proclamaci\u00f3n del se\u00f1or\u00ed\u00ado de Jes\u00fas, se encuentran all\u00ed\u00ad donde los miembros se re\u00fanen, se produce una experiencia religiosa compartida y profunda que transciende las diferencias. Al mismo tiempo, el falso irenismo (UR 11) no es por lo general un problema. As\u00ed\u00ad como en la Iglesia cat\u00f3lica hay quienes se muestran hostiles, indiferentes o profundamente comprometidos ante la Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n en las otras Iglesias cristianas se encuentra esta misma gama de actitudes: desde el entusiasmo hasta el antagonismo.<\/p>\n<p>Christopher O\u00c2\u00b4Donell &#8211; Salvador Pi\u00e9-Ninot, Diccionario de Eclesiolog\u00ed\u00ada, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Eclesiolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p>El movimiento eclesial de \u00abrenovaci\u00f3n carism\u00e1tica\u00bb o \u00abrenovaci\u00f3n en el Esp\u00ed\u00adritu\u00bb (que en sus inicios algunos calificaron de \u00abPentecostalismo cat\u00f3lico\u00bb), tuvo origen en un grupo de profesores y estudiantes de la universidad cat\u00f3lica de Duquesne en 1966 (Pittsburg, Estados Unidos), y en otro grupo sucesivo de la universidad de Notre Dame en 1967 (South Bend). Su expansi\u00f3n posterior ha sido r\u00e1pida y universal, con diversas denominaciones seg\u00fan los grupos geogr\u00e1ficos o ling\u00fc\u00ed\u00adsticos, y sin una organizaci\u00f3n uniforme.<\/p>\n<p>\tEl acento en la experiencia de los \u00abcarismas\u00bb del Esp\u00ed\u00adritu quiere inspirarse en la Iglesia primitiva (cfr. Hech 2,4; 4,31-37; 10,45-47), en la doctrina paulina sobre los carismas (cfr. Rom 12; 1Cor 12) y en la doctrina del Vaticano II sobre el aprecio de los mismo carismas (LG 12). En ambiente de oraci\u00f3n, personal y comunitaria, a la luz de la Palabra de Dios, se busca una mayor fidelidad a las luces y mociones del Esp\u00ed\u00adritu Santo.<\/p>\n<p>\tA veces se ha hablado de un \u00abbautismo en el Esp\u00ed\u00adritu\u00bb, pero, en realidad, se trata de una \u00abinfusi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu\u00bb, puesto que el bautismo es un solo (cfr. Ef 6,4) y el Esp\u00ed\u00adritu Santo contin\u00faa comunic\u00e1ndose de muchas maneras, especialmente por los sacramentos y la oraci\u00f3n personal y comunitaria. En este sentido se puede hablar de una nueva venida del Esp\u00ed\u00adritu, que no se une necesariamente a los carismas o \u00abgracias especiales\u00bb (LG 12), sino que consisten en una renovaci\u00f3n espiritual de mayor fidelidad y generosidad respecto a la presencia y acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>\tEs toda la Iglesia la que continuamente busca la fidelidad a las nuevas gracias del Esp\u00ed\u00adritu, en un proceso de discernimiento \u00abNosotros&#8230; hemos recibido el Esp\u00ed\u00adritu que viene de Dios, para conocer las gracias  que Dios nos ha otorgado, de las cuales tambi\u00e9n hablamos, no con palabras aprendidas de sabidur\u00ed\u00ada humana, sino aprendidas del Esp\u00ed\u00adritu, expresando realidades espirituales\u00bb (1Cor 2,12-13). Sin este discernimiento se llegar\u00ed\u00ada a un espiritualismo desencarnado sin verdaderos compromisos personales y comunitarios.<\/p>\n<p>\tLos fen\u00f3menos extraordinarios (glosolalia, \u00abprofec\u00ed\u00ada\u00bb o mensajes, sanaciones, etc.) que puedan producirse, deben discernirse en su propio contexto, siempre dentro de la fe, moral y prudencia cristiana. Se trata de fen\u00f3menos conocidos en toda la historia de las religiones (tambi\u00e9n fuera del cristianismo) y podr\u00ed\u00adan considerarse en su aspecto fenomenol\u00f3gico s\u00f3lo como expresiones (controlables) de una realidad m\u00e1s profunda que va m\u00e1s all\u00e1 de los fen\u00f3menos adoraci\u00f3n del misterio sin palabras corrientes (glosolalia), inspiraciones para el bien de todos (\u00abprofec\u00ed\u00adas\u00bb), uni\u00f3n \u00ed\u00adntima con la voluntad de Dios (sanaciones)&#8230; Buscar directamente las expresiones fenomenol\u00f3gicas extraordinarias o anunciarlas previamente, ser\u00ed\u00ada contra el sentido de la fe cristiana. Los exorcismos no corresponden al movimiento carism\u00e1tico original.<\/p>\n<p>\tEsta fidelidad generosa a las nuevas gracias del Esp\u00ed\u00adritu (que no deben confundirse necesariamente con los fen\u00f3menos extraordinarios), e un proceso de continua conversi\u00f3n, que lleva a mayor oraci\u00f3n, intimidad con Cristo, vivencia de la inhabitaci\u00f3n de la Trinidad, devoci\u00f3n mariana m\u00e1s aut\u00e9ntica, amor a la Iglesia y compromiso de caridad y de misi\u00f3n. \u00abLa \u00abrenovaci\u00f3n en el Esp\u00ed\u00adritu\u00bb ser\u00e1 aut\u00e9ntica y tendr\u00e1 una verdadera fecundidad en la Iglesia, no tanto en la medida en que suscite carismas extraordinarios, cuanto si conduce al mayor n\u00famero posible de fieles, en su vida cotidiana, a un esfuerzo humilde, paciente, y perseverante para conocer siempre mejor el misterio de Cristo y dar testimonio de El\u00bb (CT 72).<\/p>\n<p>Referencias Carismas, discernimiento del Esp\u00ed\u00adritu, dones del Esp\u00ed\u00adritu Santo, fen\u00f3menos extraordinarios, fidelidad al Esp\u00ed\u00adritu Santo, movimientos eclesiales, pentecostales, renovaci\u00f3n eclesial, salud-sanidad (sanaci\u00f3n).<\/p>\n<p>Lectura de documentos LG 7-8, 12; CT 72.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada A. BARUFFO, Carism\u00e1ticos, en Nuevo Diccionario de Espiritualidad (Madrid, Paulinas, 1991) 167-184; H.R. BOUCHET, H. CAFFAREL, Le renouveau charismatique interpell\u00e9. Etudes et documents (Paris 1976); A. FAVALE, I gruppi del rinnovamento nello Spirito, en Movimenti ecclesiali contemporanei (Roma, LAS, 1980) 266-324; P. FERNANDEZ, La renovaci\u00f3n carism\u00e1tica. Documentaci\u00f3n pontificia (Salamanca, Secretariado Trinitario, 1978); R. LAURENTIN, Pentecostalismo cat\u00f3lico riesgo y futuro (Madrid, PPC, 1976); J. SUENENS, \u00bfUn nuevo Pentecost\u00e9s? (Bilbao, Descl\u00e9, 1976); A. URIBE JARAMILLO, El actual pentecost\u00e9s del Esp\u00ed\u00adritu Santo (Bogot\u00e1, Paulinas, 1976).<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ver \u00abCarism\u00e1ticos\u00bb y \u00abPentecostalismo\u00bb. Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano Dr. J. Dominguez http:\/\/biblia.com\/diccionario\/ Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano [086] Movimiento extendido por diversos pa\u00ed\u00adses, que intenta fomentar cierta actitud de fe ante la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo en la vida de los cristianos y orientar el inter\u00e9s por el divino Esp\u00ed\u00adritu. Es una corriente de gracia y de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/renovacion-carismatica\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abRENOVACION CARISMATICA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-8326","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8326","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8326"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8326\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8326"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8326"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8326"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}