{"id":8391,"date":"2016-02-05T04:27:40","date_gmt":"2016-02-05T09:27:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sabana-santa\/"},"modified":"2016-02-05T04:27:40","modified_gmt":"2016-02-05T09:27:40","slug":"sabana-santa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sabana-santa\/","title":{"rendered":"SABANA SANTA"},"content":{"rendered":"<p>(sindon).<\/p>\n<p> S\u00e1bana con que cubrieron el cad\u00e1ver de Jes\u00fas, que se conserva en Tur\u00ed\u00adn. Contiene una imagen de Cristo, producida por las irradiaciones en el momento de la resurreci\u00f3n, seg\u00fan los estudios cient\u00ed\u00adficos hechos por doctores y especialistas astronautas.<\/p>\n<p> (Jua 20:5-7).<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[480]<br \/>\n Tradici\u00f3n conservada en la catedral de Tur\u00ed\u00adn que atribuye una reliquia de un lienzo (Santa Sindone) a la s\u00e1bana con que envolvieron el cuerpo de Jes\u00fas al bajarlo de la cruz (Lc. 23.53).<\/p>\n<p>    La piedad de la Edad Media se encarg\u00f3 de tejer una leyenda en torno a ese lienzo, venido de tiempos medievales y tra\u00ed\u00addo del Oriente. La leyenda dice que el rey Abgar V de Edesa (la actual Urfa) se cur\u00f3 de la lepra negra aplicando a su cuerpo el lienzo que envolvi\u00f3 a Jes\u00fas. El lienzo qued\u00f3 escondido en Edesa durante las invasiones de los persas y luego mahometanas y se descubri\u00f3 en el siglo X oculto en un nicho de la muralla.<\/p>\n<p>   En el 944 se traslad\u00f3 a Constantinopla desde Edesa. Hay un manuscrito del archidi\u00e1cono Gregorio de Santa Sof\u00ed\u00ada con esa fecha, en Constantinopla, con un serm\u00f3n sobre la reliquia, primer documento escrito que habla de ella.<\/p>\n<p>     Luego los textos y citas se van multiplicando. La pruebas cient\u00ed\u00adficas posteriores no dudan de que se trata de un lienzo de una antig\u00fcedad cercana el millar de a\u00f1os, con una pintura de un cuerpo inerte. Tiene 4,5 m. de longitud. Perteneci\u00f3 al relicario del palacio imperial de Constantinopla.<\/p>\n<p>     En el 2004, con motivo de las cruzadas, desapareci\u00f3 de Constantinopla. Despu\u00e9s de diversos avatares y cambios de poseedor, lleg\u00f3 a la familia del Ducado de Saboya en 1453, que la custodi\u00f3 hasta que finalmente recal\u00f3 en Tur\u00ed\u00adn.<\/p>\n<p>    El A\u00f1o 1694 el arquitecto italiano Guarino Gaurini construy\u00f3 una capilla especial, entre la Catedral de Tur\u00ed\u00adn y en el Palacio Real, para guardar y venerar la reliquia y all\u00ed\u00ad qued\u00f3 hasta el d\u00ed\u00ada de hoy.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(-> sepulcro). El evangelio de Juan contiene un texto al que cierta tradici\u00f3n cat\u00f3lica ha dado mucha importancia. Empieza diciendo que, tras la muerte de Jes\u00fas y el descanso sab\u00e1tico, Mar\u00ed\u00ada Magdalena fue al sepulcro y al hallarlo vac\u00ed\u00ado volvi\u00f3 para dar la noticia  a los disc\u00ed\u00adpulos: \u00abPedro y el otro disc\u00ed\u00adpulo se fueron r\u00e1pidamente al sepulcro. Salieron corriendo los dos juntos, pero el otro disc\u00ed\u00adpulo se adelant\u00f3 a Pedro y lleg\u00f3 antes que \u00e9l. Al asomarse al interior vio que las vendas de lino estaban all\u00ed\u00ad, pero no entr\u00f3. Siguiendo detr\u00e1s lleg\u00f3 Sim\u00f3n Pedro, que entr\u00f3 en el sepulcro y comprob\u00f3 que las vendas de lino estaban all\u00ed\u00ad. Estaba tambi\u00e9n el pa\u00f1o que hab\u00ed\u00adan colocado sobre la cabeza de Jes\u00fas, pero no estaba con las vendas, sino doblado y colocado aparte. Entonces entr\u00f3 tambi\u00e9n el otro disc\u00ed\u00adpulo, el que hab\u00ed\u00ada llegado primero al sepulcro; vio y crey\u00f3\u00bb (Jn 20,3-8). Estos dos disc\u00ed\u00adpulos son signo y compendio de la Iglesia que busca el sentido y firmeza de su fe pascual a partir de la tumba vac\u00ed\u00ada. Evidentemente, llega antes el disc\u00ed\u00adpulo amado, pues el mismo amor le ha dado alas para correr y ojos para ver lo que otros no logramos descubrir. Pero deja que entre primero Pedro, que es el signo de la autoridad dentro de la Iglesia. Sobre esa base destacan dos signos que definen el sentido del pasaje. (1) Uno est\u00e1 relacionado con la mortaja de Jes\u00fas: el cuerpo ha desaparecido, pero quedan en la tumba vac\u00ed\u00ada una s\u00e1bana extendida (unas vendas) y un pa\u00f1o o sudario a\u00fan enrollado, que parece conservar el hueco donde estaba la cabeza de Jes\u00fas. S\u00e1bana y sudario conservan la huella de la corporalidad del resucitado: no era un fantasma; hab\u00ed\u00ada sido un hombre y tuvieron que enterrarlo como humano, envuelto en unos lienzos que serv\u00ed\u00adan de mortaja. Ahora que Jes\u00fas ha resucitado, sudario y s\u00e1bana no sirven para nada, Jes\u00fas no los necesita y por eso los deja en la tumba, no como reliquia para venerar, sino como signo y recuerdo de una muerte que ha sido vencida para siempre. Partiendo de relatos medievales, una tradici\u00f3n cristiana muy repetida en estos \u00faltimos a\u00f1os afirma que ese texto deber\u00ed\u00ada interpretarse a la luz de la llamada S\u00e1bana santa de Tur\u00ed\u00adn: Jes\u00fas habr\u00ed\u00ada dejado en los pa\u00f1os que rodearon su cuerpo un cuadro o pintura visible de su pascua: la misma luz de la resurrecci\u00f3n habr\u00ed\u00ada proyectado su fulgor (fulgor del cuerpo que se glorifica) sobre la s\u00e1bana, imprimiendo en ella los signos del calor y fuego corporal de pascua. Esa tradici\u00f3n, venerable por su religiosidad paganizante (buscadora de reliquias y signos externos), carece de base b\u00ed\u00adblica y pensamos que no debe aplicarse a nuestro texto. (2) Otro signo est\u00e1 relacionado con el sentido de la fe de Pedro y del disc\u00ed\u00adpulo amado. Es evidente que los pa\u00f1os bien envueltos son la garant\u00ed\u00ada de que no han robado el cuerpo de Jes\u00fas. \u00bfQu\u00e9 ha pasado entonces? Pedro no lo sabe interpretar: se va en silencio, no ha entendido el misterio de la Pascua a partir de la Escritura. El disc\u00ed\u00adpulo amado, sin embargo, ha comprendido: no necesita m\u00e1s se\u00f1ales, no pide apariciones; en el espacio de la tumba abierta y vac\u00ed\u00ada encuentra la verdad y cree en la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, que es cumplimiento y plenitud de lo que hab\u00ed\u00ada anunciado la Escritura del Antiguo Testamento. Ni uno ni otro llevan consigo la supuesta S\u00e1bana santa.<\/p>\n<p>Cf. F. Ans\u00f3n, La S\u00e1bana Santa, Palabra, Madrid 1994; M. G. Siliato, El hombre de la S\u00e1bana Santa, BAC, Madrid 1987.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(sindon). S\u00e1bana con que cubrieron el cad\u00e1ver de Jes\u00fas, que se conserva en Tur\u00ed\u00adn. Contiene una imagen de Cristo, producida por las irradiaciones en el momento de la resurreci\u00f3n, seg\u00fan los estudios cient\u00ed\u00adficos hechos por doctores y especialistas astronautas. (Jua 20:5-7). Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano Dr. J. 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