{"id":8443,"date":"2016-02-05T04:29:17","date_gmt":"2016-02-05T09:29:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/voluntad-de-dios\/"},"modified":"2016-02-05T04:29:17","modified_gmt":"2016-02-05T09:29:17","slug":"voluntad-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/voluntad-de-dios\/","title":{"rendered":"VOLUNTAD DE DIOS"},"content":{"rendered":"<p>v. Voluntad<br \/>\nMar 3:35 todo aquel que hace la v de D, \u00e9se es mi<br \/>\nJoh 7:17 el que quiere hacer la v de D, conocer\u00e1<br \/>\nRom 1:10 tenga al fin, por la v de D, un pr\u00f3spero<br \/>\nRom 12:2 la buena v de D, agradable y perfecta<br \/>\n2Co 8:5 y luego a nosotros por la v de D<br \/>\nEph 6:6 como .. de coraz\u00f3n haciendo la v de D<br \/>\n1Th 4:3 pues la v de D es vuestra santificaci\u00f3n<br \/>\n1Th 5:18 dad gracias en todo .. esta es la v de D<br \/>\nHeb 10:36 habiendo hecho la v de D, obteng\u00e1is<br \/>\n1Pe 2:15 esta es la v de D: que haciendo bien<br \/>\n1Pe 3:17 mejor es .. si la v de D as\u00ed lo quiere<br \/>\n1Pe 4:2 no vivir el .. sino conforme a la v de D<br \/>\n1Pe 4:19 padecen seg\u00fan la v de D, encomienden<br \/>\n1Jo 2:17 el que hace la v de D permanece para<\/p>\n<hr>\n<p>Hacer la voluntad de Dios, fue toda la vida de Cristo en la tierra; no vino para redimirnos, sino para hacer la voluntad de Dios. y como la voluntad de Dios era redimirnos, por eso nos redimi\u00f3, Mt.3.<\/p>\n<p> 15, 23:36-46, Luc 2:49, Jua 4:34, Jua 5:30, Jua 6:38, Jua 10:17-18, Jua 10:17, Jua 18:11, Jua 19:30.<\/p>\n<p> &#8211; Toda la vida de la Virgen MarIa se resume en hacer la voluntd de Dios: He aqui la esclava del Senor, h\u00e1gase en m\u00ed\u00ad seg\u00fan tu palabra, Luc 1:38. en la visitaci\u00f3n del \u00e1ngel, en Bel\u00e9n, en la hu\u00ed\u00adda a Egipto, en el Calvario: (Lc.<\/p>\n<p> 1, Mt.2, Jua 18:25-27.<\/p>\n<p> Toda la vida del cristiano debe ser hacer la voluntaad de Dios, Mat 6:10.<\/p>\n<p> &#8211; La descubre en Jesucristo, Jua 14:4-7, y en su Iglesia, Luc 10:16, Mt.i6:19, 18:18, Jua 21:15-17.<\/p>\n<p> &#8211; Necesidad de su cumplimiento,  Mat 4:4, Mat 6:10, Mat 7:21-27, Mat 12:46-50, Mat 21:28-32, Lc; Mat 11:27-28, Jua 15:9-11.<\/p>\n<p> &#8211; Amarla, Mat 5:1-12, Mat 16:24-25, Mat 27:3234, Luc 14:27, Luc 24:26, Jua 18:10-11.<\/p>\n<p> &#8211; C\u00f3mo hacerla, Jua 7:17, Efe 6:6, Col 4:12, 1 Tes,Col 4:3, Col 5:18, Heb 13:21, 1Pe 2:15, 1Pe 4:2, 1Jn 2:17, 1Jn 3:23. Senor, no se haga lo que yo quiero, sino lo que T\u00fa quieres.<\/p>\n<p> &#8211; No \u00abcuando\u00bb yo quiero, sino cuando T\u00fa quieres.<\/p>\n<p> &#8211; No \u00abcomo\u00bb yo quiero, sino como T\u00fa.\u00bb<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>(v. Alianza, Dios, historia de salvaci\u00f3n, moral, obediencia, Providencia, signos de los tiempos, virtudes)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Jesucristo hizo siempre la voluntad del Padre; para eso vino al mundo y \u00e9sa fue su comida (Jn 4,34; 5,30; 6,3840). Y, aunque ante la inminencia de la muerte, entra en conflicto en \u00e9l la voluntad humana con la divina, se abandona definitivamente a la voluntad de Dios (Mt 26,39; Mc 14,36; Lc 22,42); los cristianos, a imitaci\u00f3n de Jesucristo, deben procurar cumplir siempre la voluntad de Dios y pedir que secumpla en la tierra como se cumple en el cielo (Mt 6,10). ->llamada; elecci\u00f3n; seguimiento; discipulado; disc\u00ed\u00adpulos.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>Atributo en virtud del cual Dios se autodetermina y se ama a s\u00ed\u00ad mismo y a todas sus criaturas libremente. La voluntad de Dios se identifica con su ser, dada la simplicidad divina.<\/p>\n<p>En la Biblia, en el Antiguo Testamento, la voluntad de Dios se manifiesta desde el principio en la obra de la creaci\u00f3n. Respecto al hombre, se revela como bendici\u00f3n, pero tambi\u00e9n como l\u00ed\u00admite: \u00abNo comer\u00e1s&#8230;\u00bb (Gn 2,17).<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del pecado original se convierte en castigo y en anuncio de salvaci\u00f3n (Gn 3,15-19). Toda la historia de Israel es teatro de la voluntad de Dios que quiere guiar a su pueblo a la santidad y a la felicidad (Dt 4,30-40). La voluntad de Dios es soberana (Job 23,13), omnipotente (Gn 17 1), sabia e inescrutable (Sab 9,13), ben\u00e9vola (Jr 9,23).<\/p>\n<p>En el Nuevo Testamento el Hijo revela la voluntad de Dios. El vino a hacer su voluntad (Heb 10,7); la voluntad del Padre es su alimento (Jn 4,34; 8,29). La voluntad de Dios es \u00abque todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad\u00bb (1 Tim 2,4). El plan de salvaci\u00f3n pasa a trav\u00e9s de la cruz; por eso Jes\u00fas ruega: \u2020\u0153No se haga mi voluntad, sino la tuya\u00bb (Lc J 22,42). La obediencia a la voluntad de Dios hace de Cristo la expresi\u00f3n perfecta del amor del Padre (1 Jn 4,9-10).<\/p>\n<p>La voluntad de Dios es la ley del cristiano y el contenido de su oraci\u00f3n (Mt 6,10), La reflexi\u00f3n teol\u00f3gica de los primeros siglos ahond\u00f3 en el tema de la voluntad de Dios en el \u00e1mbito trinitario y cristol\u00f3gico.<\/p>\n<p>En la Escol\u00e1stica santo Tom\u00e1s trata de la voluntad de Dios como atributo basado en el entendimiento divino y que act\u00faa con libertad, orden y bondad.<\/p>\n<p>Duns Escoto distingue entre la voluntad de Dios como potentia absoluta, seg\u00fan la cual puede realizar cualquier cosa, y la voluntad de Dios como potentia ordinata, que act\u00faa seg\u00fan lo que ha establecido.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito magisterial todos los s\u00ed\u00admbolos profesan que Dios es omnipotente. Respecto a la Trinidad, el concilio Romano (382) defini\u00f3 que las tres personas tienen una misma y J \u00fanica voluntad (DS 172). El Vaticano I afirm\u00f3 que la voluntad de Dios es infinita (DS 3001), que Dios se ama a s\u00ed\u00ad mismo y que cre\u00f3 todas las cosas librementr (DS 3025). El Vaticano II resalt\u00f3 la importancia pastoral que tiene saber discernir \u2020\u0153cu\u00e1les son los verdaderos signos del designio de Dios\u00bb (GS 11).<\/p>\n<p>E. C Rava<\/p>\n<p>Bibl.: G, Lafont, Dios, el tiempo y el ser, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1991; L. Prestige, Dios en el pensamiento de los Padres, Secretariado Trinitario, Salamanca 1977; J R. Garc\u00ed\u00ada Murga, El Dios del amor y de la paz, Uni. Pont. Comillas, Madrid 1991.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>La voluntad de Dios, en su objeto esencial, coincide con su *designio. \u00abDios quiere que todos los hombres se salven\u00bb (ITim 2,4), escribe san Pablo recapitulando los or\u00e1culos prof\u00e9ticos y el mensaje de Jes\u00fas. Todas las manifestaciones de la voluntad divina a lo largo de la historia se re\u00fanen as\u00ed\u00ad en un plan de conjunto que las coordina, en un designio de sabidur\u00ed\u00ada; sin embargo, cada una de ellas ata\u00f1e a un acontecimiento particular, y precisamente para aceptar el dominio de Dios sobre este acontecimiento ora el hombre: \u00ab\u00c2\u00a1H\u00e1gase tu voluntad!\u00bb As\u00ed\u00ad la historia ya pasada revela el designio de Dios en su car\u00e1cter eterno ; as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n el hombre, cuando se somete a la voluntad de Dios, se vuelve hacia el porvenir con confianza, pues sabe de antemano que es guiado por Dios.<\/p>\n<p>Esta voluntad de Dios adopta una forma particular cuando se manifiesta en relaci\u00f3n con el hombre, pues \u00e9ste debe conformarse con ella interiormente, cumplirla libremente. Se le presenta no como una fatalidad, sino como un llamamiento, un mandamiento, una exigencia; la *ley agrupa el conjunto de las voluntades divinas claramente expresadas. La ley, sin embargo, tiene un aspecto est\u00e1-tico, pues adopta la forma de instituci\u00f3n. Hay que hacer un esfuerzo para descubrir a trav\u00e9s de ella esta voluntad personal que a cada instante es un acontecimiento, suscita por parte del hombre una respuesta, inicia un di\u00e1logo. La voluntad de Dios vista desde este \u00e1ngulo es muy af\u00ed\u00adn a su *palabra, que es acto no menos que enunciado. La voluntad de Dios es en primer lugar un acto que revela su benepl\u00e1cito. Como tal no se identifica sencillamente con el designio de Dios, que la recapitula en un plan de conjunto, ni con su ley, que la traduce en forma pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Otros art\u00ed\u00adculos tratan en detalle de las diversas manifestaciones de la voluntad divina : *elecci\u00f3n, *evocaci\u00f3n, *liberaci\u00f3n, *promesas, *castigos, *salvaci\u00f3n&#8230; Aqu\u00ed\u00ad hay que mostrar c\u00f3mo la voluntad de Dios, que se cumple en el cielo, debe cumplirse tambi\u00e9n en la tierra (Mt 6,10); voluntad de salvaci\u00f3n, en s\u00ed\u00ad misma eficaz, se encuentra con la voluntad del hombre a la que no quiere suplantar, sino hacer perfecta : para llegar a ello es preciso que Dios triunfe de la maldad del hombre y obtenga la comuni\u00f3n de las voluntades.<\/p>\n<p>AT. Desde los or\u00ed\u00adgenes aparece la voluntad del creador a los ojos de *Ad\u00e1n bajo un doble aspecto. Por una parte es una *bendici\u00f3n gene-rosa que va acompa\u00f1ada de la soberan\u00ed\u00ada sobre los animales y de la presencia de una compa\u00f1era ideal; por otra parte es una limitaci\u00f3n aportada a la libertad humana : \u00abNo comer\u00e1s&#8230;\u00bb (G\u00e9n 2,17). Entonces se inicia el drama : Ad\u00e1n, en lugar de reconocer en esta prohibici\u00f3n una *prueba *educadora destina a mantener su dependencia en el seno de una libertad real, la atribuye a una voluntad celosa de su supremac\u00ed\u00ada y desobedece (3,5ss). Cuando se inicia el di\u00e1logo por iniciativa de Dios (3,9), la voluntad divina se ha con-vertido para la serpiente en *maldici\u00f3n (3,14), para el hombre y la mujer anuncio de *castigo iluminado por una perspectiva de *victoria final (3,15-19). Tal es el fondo sobre el que se plantea el problema de la voluntad de Dios en el AT.<\/p>\n<p>I. DIOS REVELA SU VOLUNTAD. Desde ahora la voluntad de Dios no se manifiesta ya a la humanidad peca-dora en forma inmediata y universal. Se comunica en particular a un pueblo elegido por medio de intervenciones de Dios en la historia y por el don de la ley.<\/p>\n<p>1. A lo largo de la historia. En primer lugar por las altas gestas de Dios es como Israel aprende a *conocer la voluntad misericordiosa y amante de Yahveh. Este est\u00e1 resuelto a liberar a Israel esclavo en Egipto (Ex 3,8) llev\u00e1ndolo sobre alas de \u00e1guila (Ex 19,4), pues ha tenido a bien hacer de \u00e9l su propio pueblo (lSa 12, 22). Despu\u00e9s de la prueba del exilio quiere asimismo reconstruir a Jerusal\u00e9n y reedificar el templo, aunque sea con la ayuda de un pagano (Is 44,28); Israel debe por tanto reconocer que Dios no quiere la muerte sino la *vida (Ez 18,32), no la des-gracia sino la *paz (Ter 29,11). Una voluntad as\u00ed\u00ad expresada es signo de *amor.<\/p>\n<p>El don de la *ley es igualmente signo de amor, pues ayuda a Israel a comprender a cada instante la *palabra, expresi\u00f3n de la voluntad de Dios, est\u00e1 \u00abmuy &#8216;cerca de ti, en tu boca y en tu coraz\u00f3n, para que la pongas en pr\u00e1ctica\u00bb (Dt 30,14). Los salmistas cantaron la experiencia de este contacto con la voluntad divina, fuente de delicias incomparables (Sal 1,2). En la literatura postex\u00ed\u00adlica se mostrar\u00e1 en Tob\u00ed\u00adas al que fue bendito \u00abpor la voluntad de Dios\u00bb (Tob 12,18); y la oraci\u00f3n se eleva ferviente: \u00abEns\u00e9\u00f1ame a hacer tus voluntades\u00bb (Sal 143,10).<\/p>\n<p>2. En la reflexi\u00f3n inspirada. Los profetas, sabios y salmistas, con el fin de mejor adorar esta voluntad cuya trascendencia sienten, acent\u00faan sucesivamente tal o cual aspecto de la misma.<\/p>\n<p>a) Independencia soberana en primer lugar. \u00abDios decide, \u00bfqui\u00e9n le har\u00e1 cambiar? Lo que ha proyectado, lo cumple\u00bb (Job 23,13). La *palabra que \u00e9l env\u00ed\u00ada a la tierra \u00abhace todo lo que quiere\u00bb (ls 55,11), incluso si se trata de destruir (Is 10, 23). Dios obra seg\u00fan su voluntad, no ya seg\u00fan alg\u00fan consejero humano (Is 40,13). Tales afirmaciones, constantes en la Biblia, expresan a la vez la *omnipotencia de Dios y su plena independencia. Creador, tiene todo poder en el cielo y en la tierra, y las fuerzas de la naturaleza est\u00e1n a sus \u00f3rdenes (Sal 135,6; Job 37,12; Eclo 43,13-17); due\u00f1o de su *obra, dirige incluso el movimiento del coraz\u00f3n del hombre (Prov 21,1) y da los reinos a quien le place (Dan 4, 14.22.29); eleva o abaja a quien quiere (Tob 4,19). El hombre frente a la soberana independencia que a veces le parece arbitraria (Ez 18,25), podr\u00ed\u00ada verse tentado a rebelarse, como Ad\u00e1n. Entonces la Escritura, vol-viendo a la imagen del alfarero que dispone a su talante de la arcilla, recuerda al hombre su radical dependencia como criatura: \u00ab\u00bfQui\u00e9n resiste a la voluntad de Dios? \u00c2\u00a1Oh hombre! \u00bfqu\u00e9 tienes t\u00fa verdadera-mente para disputar con Dios?\u00bb (Rom 9,19ss; cf. Jer 18,1-6; Is 29, 16; 45,9; Eclo 33,13; Sab 12,12). La criatura debe humildemente *adorar la voluntad de su creador dondequiera que se manifieste.<\/p>\n<p>b) Sabidur\u00ed\u00ada de la voluntad divina. La adoraci\u00f3n del misterio no reposa en una abdicaci\u00f3n de la inteligencia, sino en una *fe profunda en la *justicia de Dios, en un *conocimiento del consejo, del *designio, de la *sabidur\u00ed\u00ada, que presiden la ejecuci\u00f3n de su voluntad. Ning\u00fan entendimiento humano puede concebirla (Sab 9,13), pero la Sabidur\u00ed\u00ada da su inteligencia a quien se lo ruega (9, 17). Entonces se reconoce que \u00abel plan de Dios, los pensamientos de su coraz\u00f3n permanecen de edad en edad\u00bb (Sal 33,11), a diferencia de los de los hombres (Prov 19,21).<\/p>\n<p>c) Voluntad ben\u00e9vola, en fin, expresada por los t\u00e9rminos de benevolencia, de benepl\u00e1cito, de complacencia, de favor gracioso. \u00abQuerer a alguien\u00bb, en hebreo como en otras lenguas (v. g. en espa\u00f1ol), es amarlo. En este sentido Dios \u00abquiere\u00bb a su siervo (ls 42,1), a su pueblo (Sal 44, 4), a los justos (Sal 22,9). Y en sus elegidos ama, quiere la misericordia, el perd\u00f3n (Miq 7,18), la bondad (Os 6,6; Jer 9,23; Is 58,5ss).<\/p>\n<p>II. EN CONFLICTO CON LA NEGATIVA DEL HOMBRE. Ahora bien, la voluntad divina de amor topa con la voluntad pecadora del hombre: la historia de Ad\u00e1n es siempre actual. Escuchemos, por ejemplo, al profeta Am\u00f3s. Para Israel infiel la voluntad de bendici\u00f3n se convierte en voluntad de *castigo (p.e. Am 1,3.6&#8230;): es el precio de la elecci\u00f3n (3,2); si el hombre no reconoce todav\u00ed\u00ada a su Se\u00f1or (4,6-11), debe prepararse al castigo definitivo (4,12). La amenaza del *endurecimiento pesa entonces sobre \u00e9l. Dios, en cambio, no se endurece en su voluntad de castigo: est\u00e1 siempre pronto a \u00abconvertirse\u00bb de su decisi\u00f3n, a cambiar de voluntad (Jer 18,1-12; Ez 18; cf. Ex 32, 14; Jon 3,9s); anuncia que por lo menos un *resto sobrevivir\u00e1 (Is 6, 13; 10,21). Se complace en ver \u00abal pecador desviarse de su conducta y vivir\u00bb (Ez 18,23).<\/p>\n<p>Esta voluntad no ser\u00ed\u00ada m\u00e1s que una intenci\u00f3n sin eficacia si Dios mismo no tomara en su mano la causa del pecador. Va, pues, a solicitar desde el interior la voluntad de su esposa .infiel (Os 2,16), har\u00e1 que Israel camine seg\u00fan sus voluntades d\u00e1ndole un *coraz\u00f3n nuevo (Ez 36,26s; cf. Jer 31,33). Con este fin suscita a un *siervo cuyo o\u00ed\u00addo despierta cada ma\u00f1ana (Is 50,5) para hacerlo capaz de obedecer a su voluntad (Sal 40,8s); por eso, gracias al siervo, \u00ablo que agrada a Yahveh se cumplir\u00e1\u00bb (ls 53, 10). Por lo dem\u00e1s no ser\u00e1 a costa de una violencia, a no ser la del amor: el amado no despierta a la esposa hasta que ella quiera (Cant 2,7; 3, 5; 8,4). Pero cuando ella quiera re-tornar a su esposo (Os 2,17s) merecer\u00e1 ser llamada por Dios mismo: \u00abEn ella me complazco\u00bb (ls 62,4).<\/p>\n<p>NT. Ya al alborear del NT Mar\u00ed\u00ada, sierva del Se\u00f1or colmada de gracia, acoge la voluntad divina con humilde sumisi\u00f3n (Le 1,28.38). En cuanto a Jes\u00fas, el justo por excelencia, viene al mundo \u00abpara hacer \u00c2\u00a1oh Dios! tu voluntad\u00bb (Heb 10,7.9); todav\u00ed\u00ada mejor que David es \u00abel hombre seg\u00fan el coraz\u00f3n de Dios que cumplir\u00e1 todas sus voluntades\u00bb (Act 13,22).<\/p>\n<p>I. CRISTO Y LA VOLUNTAD DE DIOS. 1. Jes\u00fas revela las preferencias de su Padre. Contra los esp\u00ed\u00adritus malhumorados de los *fariseos que quer\u00ed\u00adan estrechar el coraz\u00f3n de Dios proclama Jes\u00fas la absoluta libertad de Dios en sus dones. Esta libertad de amor se expresa en la par\u00e1bola del buen amo de la vi\u00f1a: \u00abQuiero dar a este \u00faltimo lo mismo que a ti. \u00bfNo puedo hacer lo que quiero de mis bienes? \u00bfO has de ver con mal ojo que yo sea bueno?\u00bb (Mt 20, l4s). As\u00ed\u00ad Dios, en su benepl\u00e1cito, ha reservado a los peque\u00f1uelos la revelaci\u00f3n mesi\u00e1nica (11,25) y otorgado al peque\u00f1o reba\u00f1o el don del reino (Lc 12,32). Pero s\u00f3lo entrar\u00e1n en \u00e9l los que hagan la voluntad de su Padre (Mt 7,21), pues ellos solos constituyen su familia (12,50).<\/p>\n<p>2. Jes\u00fas cumple la voluntad de su Padre. En el cuarto evangelio no habla Jes\u00fas de la voluntad de su Padre (como en Mt), sino de la voluntad \u00abdel que me ha enviado\u00bb. Esta voluntad de Dios constituye una *misi\u00f3n Jes\u00fas se alimenta de ella (Jn 4,34); no busca otra cosa (5,30), pues hace todo lo que agrada a aquel que le ha enviado (8,29). Ahora bien, esta voluntad es que a todos los que vienen a \u00e9l les d\u00e9 la resurrecci\u00f3n y la vida eterna (6,38ss). Si bien esta voluntad se presenta a \u00e9l bajo la forma de un \u00abmandamiento\u00bb (10,18), en ella ve \u00e9l ante todo la se\u00f1al de que \u00abel Padre le ama\u00bb (10,17). La *obediencia del Hijo es comuni\u00f3n de voluntad con el Padre (15,10).<\/p>\n<p>Esta adhesi\u00f3n perfecta de Jes\u00fas a la voluntad divina no suprime, sino que hace comprensible la dolorosa concordancia que presentan los sin\u00f3pticos en el transcurso de la pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>En Getseman\u00ed\u00ad percibe Jes\u00fas sucesivamente en su aparente contra-dicci\u00f3n \u00ablo que yo quiero\u00bb y \u00ablo que t\u00fa quieres\u00bb (Mc 14,36); pero supera el conflicto orando instantemente a su Padre: \u00abNo se haga mi voluntad sino la tuya\u00bb (Le 22,42). Consiguientemente, en el aparente abandono por el Padre continuar\u00e1 sinti\u00e9ndose \u00abamado\u00bb (Mt 27,43 = Sal 22,9). Durante su vida terrena no logr\u00f3 Jes\u00fas hacer lo que hubiera deseado hacer: reunir a los hijos de Jerusal\u00e9n (23,37), pero con su voluntad de sacrificio encendi\u00f3 el *fuego en la tierra (Lc 12,49).<\/p>\n<p>II. \u00bb \u00c2\u00a1H\u00ed\u0081GASE TU VOLUNTAD!\u00bb Desde que en Jes\u00fas se realiz\u00f3 la voluntad de Dios en la tierra como en el cielo puede el cristiano estar seguro de ser escuchado en su oraci\u00f3n dominical (Mt 6,10). Debe tambi\u00e9n como aut\u00e9ntico disc\u00ed\u00adpulo reconocer y practicar esta voluntad.<\/p>\n<p>1. Discernimiento de la voluntad de Dios. El discernimiento y la pr\u00e1ctica de la voluntad divina se condicionan mutuamente: hay que cumplir la voluntad de Dios para apreciar la doctrina de Jes\u00fas (Jn 7,17), pero por otra parte hay que reconocer en Jes\u00fas y en sus mandamientos los mandamientos mismos de Dios (14,23s). Esto depende del misterio del encuentro de las dos voluntades, la del hombre pecador y la de Dios: para ir a Jes\u00fas hay que ser \u00abatra\u00ed\u00addo\u00bb por el Padre (6,44), atracci\u00f3n que seg\u00fan la palabra griega es a la vez violencia y deleite (que funda la expresi\u00f3n de san Agust\u00ed\u00adn? \u00abDeus intimior intimo meo\u00bb). Para discernir la voluntad de Dios no basta conocer la letra de la ley (Rom 2,18); hay que adherirse a una persona, lo cual no puede hacerse sino por el Esp\u00ed\u00adritu Santo dado por Jes\u00fas (Jn 14,26).<\/p>\n<p>Entonces el juicio renovado permite \u00abdiscernir cu\u00e1l es la voluntad de Dios, lo que es bueno, lo que le place, lo que es perfecto\u00bb (Rom 12, 2). Este discernimiento no ata\u00f1e so-lamente a la vida cotidiana; desembocan en el \u00abpleno conocimiento de su voluntad, sabidur\u00ed\u00ada e inteligencia espiritual\u00bb (Col 1,9): tal es la condici\u00f3n de una vida que agrade al Se-\u00f1or (1,10; cf. Ef 5,17). La oraci\u00f3n misma no puede ser sino una oraci\u00f3n \u00abseg\u00fan su voluntad\u00bb (lJn 5,14), y la f\u00f3rmula cl\u00e1sica \u00absi Dios quiere\u00bb adquiere muy diversa resonancia (Act 18,21; 1Cor 4,19; Sant 4,15), pues supone una referencia constante al \u00abmisterio de la voluntad de Dios\u00bb (Ef 1,3-14).<\/p>\n<p>2. Practicar la voluntad de Dios. \u00bfDe qu\u00e9 sirve conocer lo que quiere el maestro, si no se lo quiere en la pr\u00e1ctica (Le 12,47; Mt 7,21; 21,31)? Esta \u00abpr\u00e1ctica\u00bb constituye propiamente la vida cristiana (Heb 13,21), contrariamente a la vida seg\u00fan las pasiones humanas (lPe 4,2; Ef 6,6). M\u00e1s exactamente, la voluntad de Dios para con nosotros es santidad (lTes 4,3), acci\u00f3n de gracias (5,18), paciencia (1Pe 3,17) y buena conducta (2,15).. Esta puesta en pr\u00e1ctica es posible, pues \u00abDios es el que obra en nosotros el querer y el obrar seg\u00fan su benepl\u00e1cito\u00bb (Flp 2,13). Entonces hay comuni\u00f3n de las voluntades, acuerdo entre la gracia y &#8216;la libertad.<\/p>\n<p>-> Camino &#8211; Designio de Dios &#8211; Ley &#8211; Obediencia &#8211; Obras &#8211; Salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">En el AT, el hebreo <em>\u1e25\u0101p\u0304\u0113s<\/em> designa el \u00abconsejo de Dios\u00bb o su \u00abbuena disposici\u00f3n\u00bb (Is. 44:28; 46:10; 48:10; 53:10); <em>r\u0101\u1e63\u00f4n<\/em>, su \u00abbuena voluntad\u00bb y \u00abfavor\u00bb (Esd. 10:11; Sal. 40:9; 103:21; 143:10); <em>\u02bf\u0113\u1e63\u0101h<\/em>, \u00absuconsejo\u00bb, en el sentido que es lo que ha sido planeado por deliberaci\u00f3n (Sal. 33:11; 73:24; Pr. 19:21; Is. 5:19; 46:10). En el arameo de Daniel, el t\u00e9rmino que se emplea es el verbo <em>\u1e63\u04d9\u1e07\u0101\u02be<\/em>, que significa la \u00abvoluntad\u00bb y el \u00abdeseo\u00bb de Dios (Dn. 4:17; 25, 32; 5:21). El NT hace uso de tres palabras principales: <em>boul\u0113<\/em>, el \u00abplan y prop\u00f3sito eterno de Dios basados en su deliberaci\u00f3n\u00bb (Lc. 7:30; Hch. 2:23; 4:28; 20:27; Ef. 1:11); <em>zel\u0113ma<\/em>, su \u00abvoluntad de acuerdo a su inclinaci\u00f3n\u00bb (Hch. 22:14; Ro. 12:2; Ef. 1:9; 5:17; Col. 1:9); y <em>eudokia<\/em>, su \u00abbuena disposici\u00f3n\u00bb y \u00abdelicia\u00bb (Lc. 2:14; Ef. 1:5, 9; Fil. 2:13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La voluntad de Dios es absoluta, esto quiere decir que no est\u00e1 condicionada por nada que est\u00e9 fuera de \u00e9l. Sin embargo, su voluntad no es distinta a su naturaleza divina, lo que significa que no es <em>absolutamente<\/em> arbitraria, sino que est\u00e1 en completa armon\u00eda con su santidad, justicia, bondad y verdad. Por lo tanto, hay cosas que Dios no puede hacer (Nm. 23:19; 1 S. 15:29; Heb. 6:18; Stg. 1:13; 2 Ti. 2:13) porque son contrarias a su car\u00e1cter esencial. El fin m\u00e1s alto de la voluntad de Dios es \u00e9l mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo aquello que no es Dios existe por su soberana voluntad, que es, por lo tanto, la base de toda existencia. Dios no tiene obligaci\u00f3n alguna de querer que lo que existe exista. \u00c9l gobierna sobre todo de acuerdo a su libre consejo y determinaci\u00f3n (Sal. 115:3; Pr. 21:1; Job 10:9; Is. 29:16; Ro. 9:15\u201318; 1 Co. 12:11; Ap. 4:11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La voluntad decretativa determina cualquier cosa que ha de suceder (Sal. 115:3; Dn. 4:17, 25, 32, 35; Hch. 2:23; Ef. 1:5, 9, 11) mientras que su voluntad preceptiva declara como <em>deber\u00eda<\/em> vivir el hombre (Mt. 7:21; Jn. 4:34; 7:17; Ro. 12:2). \u00c9l no causa el pecado (v\u00e9ase), pero \u00e9ste existe de acuerdo con su prop\u00f3sito, y \u00e9l lo controla y lo castiga (Ex. 4:21; Jos. 11:20; 1 S. 2:25; Hch. 2:23; 4:28; 2 Ts. 2:11). \u00c9l no tiene la obligaci\u00f3n de salvar a los pecadores, sino que quiere hacerlo y elige a quienes \u00e9l quiere (Ez. 18:23; 1 Ti. 2:4; 2 P. 3:9; Ro. 9:11, 18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La voluntad de Dios es inescrutable, porque ning\u00fan hombre puede comprenderla; nadie m\u00e1s que \u00e9l puede comprender el ser mismo de Dios (Job 9:10; Ro. 11:33). Por lo tanto, uno debe someterse a Dios en reverente obediencia, sabiendo que \u00e9l hace bien todas las cosas (Is. 45:12, 13; Ro. 9:16\u201323).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Bavinck, <em>The Doctrine of God<\/em>, pp. 223\u2013241; L. Berkhof, <em>Systematic Theology<\/em>, pp. 76\u201378; H. Heppe, <em>Reformed Dogmatics<\/em>, pp. 83ss.<\/li>\n<li>Stanford Reid<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (645). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Voluntad Mar 3:35 todo aquel que hace la v de D, \u00e9se es mi Joh 7:17 el que quiere hacer la v de D, conocer\u00e1 Rom 1:10 tenga al fin, por la v de D, un pr\u00f3spero Rom 12:2 la buena v de D, agradable y perfecta 2Co 8:5 y luego a nosotros por &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/voluntad-de-dios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abVOLUNTAD DE DIOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-8443","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8443","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8443"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8443\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8443"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8443"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8443"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}