{"id":8617,"date":"2016-02-05T04:52:35","date_gmt":"2016-02-05T09:52:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/colores\/"},"modified":"2016-02-05T04:52:35","modified_gmt":"2016-02-05T09:52:35","slug":"colores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/colores\/","title":{"rendered":"COLORES"},"content":{"rendered":"<p>Los c. que se mencionan en la Biblia de manera espec\u00ed\u00adfica son el blanco, el negro, el rojo, el verde, el azul y el amarillo. Se habla del blanco en las ovejas. Jacob apart\u00f3 a aquellas \u2020\u0153que ten\u00ed\u00adan en s\u00ed\u00ad algo de blanco\u2020\u009d cuando trabajaba para \u2020\u00a2Lab\u00e1n (Gen 30:35). Es el c. de los dientes (Gen 49:12) y de ciertas asnas (Jue 5:10), as\u00ed\u00ad como de la nieve (Sal 51:7). Se asocia el blanco a la pureza (\u2020\u0153vuestros pecados &#8230; vendr\u00e1n a ser como blanca lana\u2020\u009d [Isa 1:18]). En la transfiguraci\u00f3n los vestidos del Se\u00f1or \u2020\u0153se hicieron blancos como la luz\u2020\u009d (Mat 17:2). Y los santos en las visiones de Apocalipsis son presentados con vestiduras blancas (Apo 3:4; Apo 4:4; Apo 7:9, etc\u00e9tera). Tambi\u00e9n leemos varios casos en que se habla de \u2020\u0153un caballo blanco\u2020\u009d (Zac 1:8; Apo 6:2).<\/p>\n<p>El negro se menciona como el c. de un pelo sano, cuando se est\u00e1 tratando el problema del reconocimiento de la lepra (Lev 13:31, Lev 13:37). Entre los materiales acumulados por David para la construcci\u00f3n del \u2020\u00a2templo hab\u00ed\u00ada \u2020\u0153piedras negras\u2020\u009d (1Cr 29:2). Tambi\u00e9n se mencionan caballos negros (Zac 6:6; Apo 6:5). El rojo es el c. del guiso que comi\u00f3 \u2020\u00a2Esa\u00fa (Gen 25:30). El vino es rojo (Gen 49:12; Isa 27:2), al igual que la sangre (2Re 3:22). Se ti\u00f1eron de rojo pieles de carnero para ser utilizadas en el \u2020\u00a2tabern\u00e1culo (Exo 25:5; Exo 26:14). Las manchas de lepra pod\u00ed\u00adan tener una apariencia rojiza (Lev 13:19, Lev 13:24). El verde es el c. de la hierba, las plantas, la vegetaci\u00f3n en general (Gen 1:11; Gen 9:3). Se menciona el azul como parte de los c. del pabell\u00f3n del rey \u2020\u00a2Asuero (Est 1:6). \u2020\u00a2Azul. El amarillo es el c. del oro (Sal 68:13) y de uno de los caballos del Apocalipsis (Apo 6:8).<br \/>\notras ocasiones se alude al c. al hacer comparaci\u00f3n entre ciertos objetos. As\u00ed\u00ad, el man\u00e1 era \u2020\u0153como c. de \u2020\u00a2bedelio\u2020\u009d (Num 11:7). Las ruedas que ve Ezequiel eran semejantes \u2020\u0153al c. del \u2020\u00a2cris\u00f3lito\u2020\u009d (Eze 1:16). Daniel vio un var\u00f3n cuyos pies era \u2020\u0153como de c. de bronce bru\u00f1ido\u2020\u009d (Dan 10:6).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, TIPO<\/p>\n<p>vet, Los egipcios empleaban sustancias minerales colorantes, los caldeos los empleaban para colorear los ladrillos y los hebreos pintaban pieles (Ex. 25:5) y tej\u00ed\u00adan telas con hilos de varios colores (Ex. 27:16). Los colores tienen cierto simbolismo: el blanco es emblema de pureza (Mr. 16:5; Ap. 3:4; 19:11) y de gozo (Ec. 9:8). El caballo blanco significa la victoria en Ap. 6:2, y el negro hambre (Ap. 6:5, 6). El color rojo generalmente tipifica sangre, guerra y matanza (Ap. 6:4). El azul es el conocido color del cielo; y el p\u00farpura era usado por los ricos y los reyes (Jue. 8:26; Est. 8:15; Lc. 16:19).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>(-> sacerdotes). Hay en el Antiguo Testamento un rico simbolismo de colores. Pero a\u00fan es m\u00e1s detallado el juego de colores del Apocalipsis que indicaremos con m\u00e1s detalles.<\/p>\n<p>(1) Antiguo Testamento. Los colores, que aparecen vinculados al culto en 1 Cr 29,2, son fundamentales para el simbolismo de las vestiduras del sumo sacerdote: \u00abHar\u00e1n el efod de oro, azul, p\u00farpura, carmes\u00ed\u00ad y lino torcido, de obra primorosa&#8230; y su cintur\u00f3n ser\u00e1 de oro, azul, p\u00farpura, carmes\u00ed\u00ad y lino torcido&#8230; Har\u00e1s asimismo el pectoral del juicio de obra primorosa&#8230; de oro, azul, p\u00farpura, carmes\u00ed\u00ad y lino torcido&#8230; y lo llenar\u00e1s de pedrer\u00ed\u00ada en cuatro hileras de piedras; una hilera de una piedra s\u00e1rdica, un topacio y un carbunclo; la segunda hilera, una esmeralda, un zafiro y un diamante; la tercera hilera, un jacinto, una \u00e1gata y una amatista; la cuarta hilera, un berilo, un \u00f3nice y un jaspe. Todas estar\u00e1n montadas en engastes de oro\u00bb (Ex 28.6-20). Este derroche de colores y piedras preciosas constituye una de las expresiones m\u00e1s altas de la simbolog\u00ed\u00ada israelita, que ha sido retomada por Eclo 45.6-12. Para la construcci\u00f3n del santuario resulta especialmente importante el color rojo (cf. Ex 25,5; 26,14), pero entre todos destaca el color p\u00farpura por su simbolismo religioso y social. El p\u00farpura es color del sacerdote (Ex 28,5) y del tabern\u00e1culo (Ex 36,8), siendo, al mismo tiempo, color del vestido de los reyes (cf. Je 8,26; Cant 7,5) y funcionarios reales (Est 8,15; Ez 23,6; Dn 5,7). Finalmente, los colores del arco iris son signo de paz en Gn 9,13-16.<\/p>\n<p>(2) Apocalipsis. La simbolog\u00ed\u00ada crom\u00e1tica forma parte del drama visual del Ap. El profeta Juan debe escribir lo que ha visto, para que el lector vea tambi\u00e9n, dejando as\u00ed\u00ad que la impresi\u00f3n de los colores le enriquezca: (a) El blanco es color de Dios (cf. Trono: Ap 20,11), del Cristo rey (cabello: 1,14; como el de Dios en Dn 7,9) y de aquellos que acompa\u00f1an a Dios: de los Ancianos de 4,4, de los m\u00e1rtires que gritan bajo el altar y de los salvados que entonan el canto de gloria (cf. 6,11; 7,9.13; 19,14). Este es el color de promesa: de la piedra que Cristo da a sus fieles (2,17) y del vestido que ofrece a los que triunfan (cf. 3,4.5). S\u00f3lo en 6,2 (primer caballo* 1) ese color ha recibido un sentido enga\u00f1oso, (b) Rojo es color del caballo de guerra (6,4), del fuego de los caballos de muerte (9,17) y del Drag\u00f3n sangriento (12,3) que quiere devorar al Hijo de la mujer, (c) Cerca del rojo se encuentran el escarlata (carmes\u00ed\u00ad, elaborado con cochinilla de tierra y empleado por los sacerdotes en sus purificaciones) y el p\u00farpura (rojo viol\u00e1ceo de un molusco marino, empleado por los reyes y liturgos en sus ceremonias); ambos colores (escarlata y p\u00farpura) han sido usurpados por la Prostituta, que los utiliza en su adorno (17,3-5) y su comercio injusto  (18,12.16), apareciendo as\u00ed\u00ad como encamaci\u00f3n de las perversiones sacrales y pol\u00ed\u00adticas de la tierra, (d) El negro es muerte, como indica el caballo 3\u00c2\u00b0 y el oscurecimiento del sol (cf. 6,5.12). (e) El verde es vegetaci\u00f3n (8,7; 9,4), pero tambi\u00e9n puede evocar muerte y\/o podredumbre, como indica el \u00faltimo caballo (6,8). (f) Colores de cielo. La simbolog\u00ed\u00ada de colores se centra en Dios y culmina en la Ciudad futura. Dios no tiene rostro, pero se revela en un juego brillante de colores preciosos: jaspe y sardonio, arco iris de esmeralda (4,2-3), rodeando un trono blanco (20,12). Por su parte, la Ciudad final es un triunfo de colores: doce tonalidades de piedras preciosas, sobre un fondo de jaspe, brillando en armon\u00ed\u00ada indescriptible, en torno a una plaza de oro cristalino (21,11.18-20). Sinfon\u00ed\u00ada de colores, eso es Dios y la nueva tierra-cielo para Juan.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>Las palabras y expresiones usadas en la Biblia para designar los colores no son tan espec\u00ed\u00adficas como los t\u00e9rminos que se encuentran en las tablas de colores modernas. Los escritores b\u00ed\u00adblicos pod\u00ed\u00adan transmitir con habilidad a qu\u00e9 colores se refer\u00ed\u00adan vali\u00e9ndose del contexto mismo de un relato o comparando un objeto desconocido con uno que fuese familiar. (Ex 16:31; Rev 1:14.) Por ejemplo, se usaron como referencias para los colores cosas comunes como la sangre, la nieve, ciertos p\u00e1jaros, el fuego, piedras preciosas y as\u00ed\u00ad por el estilo. (2Re 3:22; Sl 51:7; Can 5:11; Mt 16:2, 3; Rev 9:17.) Asimismo, dieron a los colores un sentido figurado, y asociaron ciertas ideas espec\u00ed\u00adficas con algunos colores determinados.<br \/>\nEl color amarillo y el amarillo azufre se mencionan en las Escrituras en diversos contextos. (Le 13:30, 32, 36; Rev 9:17.)<br \/>\nEl azul se usa con referencia a diversos materiales te\u00f1idos, como hilo, cuerda, tela y ropas. (Ex 26:4, 31, 36; 39:22; N\u00fa 4:7.) Sobre las orillas de todos los vestidos de los israelitas ten\u00ed\u00ada que ponerse una cuerdecita azul. (N\u00fa 15:38, 39.) Azul jacinto es uno de los bellos colores que decoraban las corazas mencionadas en Revelaci\u00f3n 9:17.<br \/>\nEl bermell\u00f3n (Jer 22:14; Eze 23:14) tiene que ver con un tipo de pintura rojiza hecha a base de \u00f3xidos de hierro o de plomo. Parece ser que en un principio la introdujeron los fenicios, quienes la importaron de dep\u00f3sitos naturales del N. de \u00ed\u0081frica. M\u00e1s tarde hubo dep\u00f3sitos similares en el Oriente Medio.<br \/>\nEl blanco se menciona con m\u00e1s frecuencia en las Escrituras. Adem\u00e1s de su uso descriptivo, tambi\u00e9n se utiliza como s\u00ed\u00admbolo de justicia y limpieza espiritual. (Rev 3:4; 7:9, 13, 14.) El caballo blanco de Revelaci\u00f3n 6:2 y 19:11 simboliza la guerra limpia y justa bajo la direcci\u00f3n de Jesucristo.<br \/>\nTanto los pobres como los de rangos superiores se vest\u00ed\u00adan con ropas blancas. Cuando se habla del ropaje de los \u00e1ngeles, por lo general se dice que es blanco. (Mr 16:5; Jn 20:12; Rev 19:14.) Tambi\u00e9n se dice que son blancos el pelo (Le 13:3; Mt 5:36), la carne (Le 13:16), los campos de grano listos para la siega (Jn 4:35) y el trono de Dios de juicio justo (Rev 20:11). Jes\u00fas compar\u00f3 a los escribas y fariseos a sepulcros blanqueados. (Mt 23:27.) Bas\u00f3 su ilustraci\u00f3n en la costumbre de blanquear los sepulcros de los alrededores de Jerusal\u00e9n antes de la Pascua para que la gente que acud\u00ed\u00ada a la ciudad a fin de celebrar esa fiesta no los tocara y se hiciera inmunda. En la Biblia se distingue entre diferentes tipos de blanco, como, por ejemplo, el blanco rojizo (Le 13:19, 24) y el blanco sin brillo. (Le 13:39.)<br \/>\nEl blanco (canicie) tambi\u00e9n se emplea con referencia al cabello de las personas de edad avanzada (G\u00e9 42:38; Le 19:32; Pr 20:29), si bien, respecto a la lana costosa se dice que era gris rojiza. (Eze 27:18.)<br \/>\nEl carmes\u00ed\u00ad era uno de los colores de los costosos materiales te\u00f1idos. (2Cr 2:7, 14; 3:14; Na 2:3.) Tambi\u00e9n se comparan los pecados con el rojo intenso del carmes\u00ed\u00ad. (Isa 1:18.)<br \/>\nEl color de fuego se usa para describir la apariencia del gran drag\u00f3n, Satan\u00e1s el Diablo. (Rev 12:3.) Un caballo de este color simboliza guerra entre las naciones, como se muestra en Revelaci\u00f3n 6:4.<br \/>\nEl escarlata, un rojo brillante, se encuentra en referencias a cuerdas, tela y ropas, y tambi\u00e9n al pecado. (G\u00e9 38:28, 30; N\u00fa 4:8; Jos 2:18; Jer 4:30; Mt 27:28; Isa 1:18.) \u2020\u0153La bestia salvaje\u2020\u009d descrita en Revelaci\u00f3n 17 es de color escarlata (vs. 3), lo que la distingue de \u2020\u0153la bestia salvaje\u2020\u009d del cap\u00ed\u00adtulo 13. La ramera que cabalga sobre la bestia de color escarlata est\u00e1 ataviada de p\u00farpura y escarlata. (Rev 17:3-5.) De modo que la visi\u00f3n simboliza pict\u00f3ricamente las pretensiones reales de la \u2020\u0153bestia\u2020\u009d y el lujo y la realeza de que disfrutaba la mujer que cabalga sobre ella.<br \/>\nEl color moreno oscuro (marr\u00f3n) solo se menciona con relaci\u00f3n a las ovejas. (G\u00e9 30:32, 33, 35, 40.)<br \/>\nEl negro se menciona cuando se describe el pelo (Le 13:31; Mt 5:36), los caballos (Zac 6:2, 6), la piel (Job 30:30) y el Sol (Rev 6:12). En Revelaci\u00f3n 6:5, 6 el caballo negro representa el hambre. Las Escrituras tambi\u00e9n hablan del \u2020\u0153m\u00e1rmol negro\u2020\u009d y la \u2020\u0153pintura negra\u2020\u009d. (Est 1:6; Jer 4:30.)<br \/>\nLa p\u00farpura y la p\u00farpura rojiza se mencionan con frecuencia en las Escrituras, aunque no se hacen distinciones entre los muchos tonos producidos por los diferentes tintes o m\u00e9todos de te\u00f1ir que se utilizaban. (Ex 25:4; N\u00fa 4:13; Eze 27:7, 16; Da 5:7, 29; Mr 15:17, 20; Lu 16:19; Rev 17:4.) Debido a su alto precio, este color sol\u00ed\u00ada relacionarse con riquezas, honor y majestad real.<br \/>\nEl rojo, rojo encendido y rojo amarillento son t\u00e9rminos usados para describir varios art\u00ed\u00adculos, como el pelo (G\u00e9 25:25), las pieles de carnero te\u00f1idas (Ex 25:5), los animales (N\u00fa 19:2; Jue 5:10; Zac 1:8), la ropa (Isa 63:2) y el cielo del anochecer (Mt 16:2, 3). La palabra hebrea para \u2020\u0153rojo\u2020\u009d (\u00c2\u00b4a\u00c2\u00b7dh\u00f3m) viene de dam, que significa \u2020\u0153sangre\u2020\u009d. (G\u00e9 25:30; 9:6.)<br \/>\nEl verde se menciona a menudo en las Escrituras, pero pocas veces se refiere estrictamente al color, m\u00e1s bien, evoca la frescura y el vigor de la vegetaci\u00f3n que crece o denota un estado pr\u00f3spero y saludable. (G\u00e9 1:30; 9:3; Ex 10:15; 2Re 19:26; Rev 8:7.) El verde amarillento se usa con referencia al color de, por ejemplo, las \u2020\u02dcplagas de lepra\u2020\u2122 en prendas de vestir y en paredes, o cuando se habla del oro refinado. (Le 13:49; 14:37; Sl 68:13.)<\/p>\n<p>Colores mezclados. Adem\u00e1s de los colores espec\u00ed\u00adficos, hay varias expresiones en la Biblia que se refieren a objetos de color indefinido o mezclado, como por ejemplo: manchas de color (G\u00e9 30:32, 33), colores relumbrantes (Isa 63:1), muchos colores (Jer 12:9), abigarrado (Zac 6:3, 7), rubicundo (1Sa 16:12; Can 5:10), manchado (G\u00e9 31:10, 12; Zac 6:3, 6), rayado (G\u00e9 37:3; 2Sa 13:19), moreno (Can 1:6), dos colores (Eze 27:24), variados colores (Eze 16:16), variedad de colores (Eze 17:3) y varios colores (Eze 27:7, 16, 24). (V\u00e9ase TINTES, TE\u00ed\u2018IR.)<\/p>\n<p>El manto de Cristo. Algunas personas han argumentado que el registro b\u00ed\u00adblico se contradice cuando se hace referencia al color del manto que se le puso a Jesucristo el d\u00ed\u00ada de su ejecuci\u00f3n. Mateo escribe que los soldados \u2020\u0153le pusieron un manto escarlata\u2020\u009d (27:28), mientras que seg\u00fan Marcos y Juan, era p\u00farpura. (Mr 15:17; Jn 19:2.) Sin embargo, m\u00e1s que suponer una discrepancia, tal variaci\u00f3n en el color de la prenda de vestir tan solo muestra la individualidad de los escritores del evangelio y que no estaban confabulados. Mateo describi\u00f3 el manto seg\u00fan su propia evaluaci\u00f3n de color, resaltando la tonalidad roja de la prenda de vestir. Juan y Marcos no dieron tanta importancia a la tonalidad y dijeron que el manto era p\u00farpura. El t\u00e9rmino \u2020\u0153p\u00farpura\u2020\u009d aplica, dentro de la gama que va del rojo al azul, a los colores m\u00e1s pr\u00f3ximos al primero. Por lo tanto, Marcos y Juan concuerdan con Mateo en que la prenda de vestir era, hasta cierto grado, roja. Por supuesto, algunas circunstancias, como el fondo y el reflejo de la luz, pudieron dar al manto matices diferentes. Una masa de agua var\u00ed\u00ada de tonalidad dependiendo del color del cielo y del reflejo de la luz en un momento dado. Cuando se tienen en cuenta todos estos factores, se observa que los escritores del evangelio no se contradijeron al referirse al color del manto con el que los soldados romanos vistieron a Cristo en son de burla el \u00faltimo d\u00ed\u00ada de su vida humana.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Por diversas razones ni en el AT ni en el NT se encuentran muy a menudo adjetivos que describan colores. La primera raz\u00f3n es espec\u00edfica: la Biblia, por ser el relato de las relaciones de Dios con una naci\u00f3n determinada, y no la cr\u00f3nica subjetiva de las experiencias est\u00e9ticas de la misma, utiliza limitadamente las descripciones que requieren el uso generalizado y preciso de los adjetivos de color. Aun cuando se describe la naturaleza, tanto la animada como la inanimada, en el AT (como ocurre frecuentemente en el Pentateuco, Job, y Salmos) siempre se trata de la naturaleza en sus aspectos m\u00e1s imponentes, como digno reflejo de su Creador.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La segunda raz\u00f3n es m\u00e1s general y ling\u00fc\u00edstica: el hebreo b\u00edblico no dispon\u00eda de un vocabulario muy complejo y altamente perfeccionado para los colores, tal como los que existen hoy en la mayor\u00eda de las lenguas indoeuropeas modernas. Por lo tanto, una descripci\u00f3n exacta de todo cuanto se refiere a colores hubiese sido dif\u00edcil y hasta imposible, a no ser mediante la utilizaci\u00f3n de s\u00edmiles o met\u00e1foras. Pero esta raz\u00f3n, que a primera vista parecer\u00eda ser puramente ling\u00fc\u00edstica, resulta ser, despu\u00e9s de todo, psicol\u00f3gica; porque un axioma de la ling\u00fc\u00edstica establece que cualquier cultura, por primitiva que sea, elabora un vocabulario perfectamente adecuado para expresar su pensamiento y sus deseos. Esta pobreza ling\u00fc\u00edstica, pues, corresponde a una falta de inter\u00e9s en el color como experiencia est\u00e9tica de parte del pueblo hebreo; su inter\u00e9s pr\u00e1ctico ten\u00eda m\u00e1s que ver con la naturaleza de la sustancia de que estaba hecho el objeto, en virtud de la cual ten\u00eda un color particular. En rigor de verdad, muchas de sus palabras descriptivas de color se refer\u00edan al origen m\u00e1s bien que al matiz; por ejemplo, <\/span><span style=''>&#722;arg&#257;m&#257;n<\/span><span lang=ES style=''>, que generalmente se traduce \u201cp\u00farpura\u201d (p. ej. Ex. 25.4), es una tela de color p\u00farpura-rojizo, normalmente de lana. Es un pr\u00e9stamo, y probablemente significa \u201ctributo\u201d. Otras palabras similares (<\/span><span style=' '>\u0161&#257;n&#305;&#770;, karm&#305;&#770;l, t\u00f3l&#257;&#723;<\/span><span lang=ES style=''>) o contienen una referencia al <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>murex<\/span><span lang=ES style=''>, el marisco de cuyo jugo se obten\u00eda la costosa tintura, o a la cochinilla o piojo de caparaz\u00f3n, del cual se obten\u00eda un color rojo fuerte. En consecuencia, una persona vestida de p\u00farpura no es para el hebreo necesariamente algo bello. Es un rey, o un hombre pudiente; de la misma manera que una persona que lleva cilicio no es necesariamente algo feo, sino un mendigo o alguien que est\u00e1 de duelo. Este enfoque facilita el uso simb\u00f3lico de los colores, que aparece espor\u00e1dicamente en el AT y plenamente elaborado en el Apocalipsis. No obstante, algunas versiones parecen haber utilizado en forma indiscriminada las palabras \u201ccarmes\u00ed\u201d y \u201cescarlata\u201d, de manera que no debe insistirse demasiado en la exactitud del color. <\/span><span style=''>\u0161&#257;\u0161ar<\/span><span lang=ES style=''>, \u201cbermell\u00f3n\u201d (Jer. 22.14 y Ez. 23.14, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=''>), representa una excepci\u00f3n; era un \u00f3xido de plomo o de hierro que produc\u00eda un pigmento rojo brillante apropiado para la pintura de paredes, pero no para el te\u00f1ido de ropa.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los escritores del NT estaban, por supuesto, bien provistos con el extenso y flexible vocabulario gr. referente a colores; pero, en virtud de su tema, ten\u00edan menos inter\u00e9s todav\u00eda en el color como tal, que los escritores del AT. De cualquier forma, la fijaci\u00f3n de matices, y por consiguiente una exacta precisi\u00f3n en la terminolog\u00eda, debi\u00f3 esperar hasta el advenimiento de los tintes puramente qu\u00edmicos, que son de m\u00e1s f\u00e1cil control, como tambi\u00e9n de la posterior elaboraci\u00f3n de tablas de colores. Como suced\u00eda con otros pueblos de la antig\u00fcedad, a los griegos les interesaba m\u00e1s el contraste entre luz y sombra que entre los distintos colores. En otras palabras, tend\u00edan a ver y describir todos los colores como gradaciones entre blanco y negro. Para compensar, ten\u00edan un vocabulario extremadamente rico para describir los distintos grados de luz refractada. Cuando se comprende esto, desaparecen muchos de los problemas imaginarios de la Biblia; los campos de Jn. 4.35 no est\u00e1n simplemente \u201cblancos para la siega\u201d sino \u201crelucientes\u201d (cf. <\/span><etiqueta id=\"#_ftn676\" name=\"_ftnref676\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0nbe<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''>, \u201cdorados\u201d); Ex. 25.4 re\u00fane en un solo grupo los colores \u201cazul, p\u00farpura, carmes\u00ed\u201d, no solamente como s\u00edmbolos id\u00e9nticos de riqueza, sino (en raz\u00f3n de que para el escritor eran todos semejantes, quiz\u00e1s apenas diferenciados) como colores \u201coscuros\u201d, no \u201cclaros\u201d, producidos de la misma manera, y todos igualmente colores de telas, <etiqueta id=\"#_ftn677\" name=\"_ftnref677\" title=\"\">e. d. cosas que han sido fabricadas y no objetos naturales. Para la t\u00fanica de Jos\u00e9, v\u00e9ase * <\/etiqueta><span style='text-transform:uppercase'>Jos\u00e9<\/span>.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> S. Barmna, \u201cColores\u201d,<i> <etiqueta id=\"#_ftn678\" name=\"_ftnref678\" title=\"\">\u00b0EBDM<\/etiqueta><\/i>, t(t). II, pp. 408; G. Contenau, <i>La vida cotidiana en Babilonia y Asiria<\/i>, 1958; S. Moscati, <i>Las antiguas civilizaciones sem\u00edticas<\/i>, 1960.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Platt, <etiqueta id=\"#_ftn679\" name=\"_ftnref679\" title=\"\"><i>CQ <\/i><\/etiqueta>1935; A. E. Kober, <i>The Use of Color Terms in tke Greek Poets<\/i>, 1932; F. E. Wallace, <i>Colour in Homer and in Ancient Art<\/i>, 1927; I. Meyerson (eds.), <i>Probl\u00e8mes de la Couleur<\/i>, 1957; G. T. D. Angel,<i> <etiqueta id=\"#_ftn680\" name=\"_ftnref680\" title=\"\">NIDNTT<\/etiqueta><\/i> 1, pp. 203\u2013206; v\u00e9ase el \u00edndice en <i>NIDNTT<\/i> 3.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn681\" name=\"_ftnref681\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>A.C.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los c. que se mencionan en la Biblia de manera espec\u00ed\u00adfica son el blanco, el negro, el rojo, el verde, el azul y el amarillo. Se habla del blanco en las ovejas. Jacob apart\u00f3 a aquellas \u2020\u0153que ten\u00ed\u00adan en s\u00ed\u00ad algo de blanco\u2020\u009d cuando trabajaba para \u2020\u00a2Lab\u00e1n (Gen 30:35). Es el c. de los dientes &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/colores\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCOLORES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-8617","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8617","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8617"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8617\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8617"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8617"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8617"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}