{"id":862,"date":"2016-02-04T22:31:56","date_gmt":"2016-02-05T03:31:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/amos\/"},"modified":"2016-02-04T22:31:56","modified_gmt":"2016-02-05T03:31:56","slug":"amos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/amos\/","title":{"rendered":"AMOS"},"content":{"rendered":"<p>Am\u00f3s  (heb. \u00ed\u201am\u00f4s, \u00abcarga\u00bb, \u00abpesado\u00bb o \u00abcargador\u00bb [del verbo \u00e2mas, \u00ablevantar o llevar\u00bb (una carga)]; gr. Amos). 1. Profeta de la aldea de Tecoa, en Jud\u00e1, a quien Dios envi\u00f3 con un mensaje para el reino del norte, Israel.  El libro de Am\u00f3s es un registro de ese mensaje y de su experiencia al entregarlo.  Nuestro conocimiento del profeta es escaso y se lo debe obtener del mismo libro.  Su hogar, Tecoa,* era una aldea peque\u00f1a, en el borde del desierto de Jud\u00e1, que desciende en colinas ondulantes hacia el Mar Muerto, a unos 19 km de distancia.  Antes de ser llamado al oficio prof\u00e9tico, era un pastor que ocupaba parte de su tiempo cuidando sicomoros y recogiendo sus frutas, parecidas a higos. Cuando dijo: \u00abNo soy profeta, ni soy hijo de profeta\u00bb (7:14), se\u00f1alaba que no hab\u00ed\u00ada tenido una preparaci\u00f3n formal para el oficio de profeta en las escuelas de los profetas, ni era el hijo de una persona as\u00ed\u00ad adiestrada (sin embargo, satisface todos los criterios b\u00ed\u00adblicos para reconocer a un profeta).  Aunque se dedicaba a una de las profesiones m\u00e1s sencillas de la vida, Am\u00f3s era un hombre con inteligencia natural, con profunda inclinaci\u00f3n religiosa y con agudo poder de observaci\u00f3n.  No era pretencioso, pero fue osado y valeroso cuando se lo llam\u00f3 a presentar su testimonio contra los males de sus d\u00ed\u00adas.  Su mensaje fue gr\u00e1fico y poderoso.  Algunos, por su menci\u00f3n de 5 naciones vecinas (cp 11), concluyen de que tal vez haya viajado hasta Damasco y Egipto. 2. Miembro de la tribu de Jud\u00e1 mencionado en la genealog\u00ed\u00ada de Cristo que registra Lucas (Luk 3:25). Am\u00f3s, Libro de. Tercero de los as\u00ed\u00ad llamados Profetas Menores (v\u00e9ase CBA 4:977-979). I. Autor y Ambientaci\u00f3n. El autor es Am\u00f3s, quien present\u00f3 su mensaje en tiempos de Jeroboam II, rey de Israel, y de Uz\u00ed\u00adas, rey de Jud\u00e1 (1:1).  El hecho de que estos 2 monarcas reinaran simult\u00e1neamente, entre c 767 y 753 a.C., quiz\u00e1 limite el ministerio prof\u00e9tico de Am\u00f3s a este breve per\u00ed\u00adodo y, por tanto, se puede tomar el 760 a.C. como fecha aproximada del libro.  Durante los 2 siglos que hab\u00ed\u00adan transcurrido desde el esplendor del reinado de Salom\u00f3n, Israel y Jud\u00e1 pasaron tiempos malos tanto en lo moral como en lo pol\u00ed\u00adtico.  Pero Jeroboam II y Uz\u00ed\u00adas hab\u00ed\u00adan tenido \u00e9xito en restaurar sus respectivos dominios hasta el punto de que, combinados, alcanzaban aproximadamente la extensi\u00f3n del imperio de David y de Salom\u00f3n.  Como resultado, una marea enga\u00f1osa de prosperidad cubri\u00f3 el pa\u00ed\u00ads.  Al mismo tiempo, la idolatr\u00ed\u00ada floreci\u00f3 y el estado moral de la sociedad cay\u00f3 a un punto m\u00ed\u00adnimo, mientras los ricos oprim\u00ed\u00adan a los pobres y los jueces vend\u00ed\u00adan la justicia al mejor postor (2:6, 7; 3:10, 15; 4:1; 5:7-13; 6:4-6; 8:4- 6).  Ni los gobernantes ni el pueblo del reino del norte se 50 daban cuenta de que su naci\u00f3n estaba vacilando al borde mismo de la cat\u00e1strofe, y que 40 a\u00f1os m\u00e1s tarde la naci\u00f3n dejar\u00ed\u00ada de existir y su pueblo ser\u00ed\u00ada llevado a la cautividad asiria.  En estas circunstancias el Se\u00f1or envi\u00f3 a Am\u00f3s, y un poco m\u00e1s tarde a Oseas, como profetas para advertir al reino del norte de su destino inminente y ofrecerles una oportunidad final de enmendar sus caminos perversos. Am\u00f3s llev\u00f3 su mensaje al centro de la adoraci\u00f3n ap\u00f3stata, Betel, la capital religiosa del reino del norte.  All\u00ed\u00ad Amas\u00ed\u00adas, el sumo sacerdote de Betel, procur\u00f3 intimidar al profeta y  hacerlo salir del pa\u00ed\u00ads (vs 10- 17). II. Tema. El tema del libro es el juicio divino (1:2), y su meta es producir arrepentimiento y reformas en vista de la inevitabilidad de los juicios inminentes, a menos que la gente cambie sus caminos (5:4). III. Bosquejo. El mensaje del libro se divide en 4 partes principales: 1. Denuncia del mal unida a una advertencia de juicio (1:1-2:16).  2. Llamamiento a regresar al Se\u00f1or (3:1-6:14). 3. Advertencia enf\u00e1tica de lo final del llamamiento divino (7:1-9:10).  4. Promesa de bendici\u00f3n y restauraci\u00f3n nacionales en caso de que se arrepientan y reformen (9:11- 15). IV. Contenido. 1. El profeta, con habilidad consumada, procura conducir a sus oyentes de Betel a reconocer que la enormidad del pecado de Israel merece el castigo divino, y seguramente lo recibir\u00e1.  Ilustra su primer objetivo al enumerar los 6 pecados- cr\u00ed\u00admenes de las 6 naciones vecinas de Israel, bien conocidas para sus oyentes.  Israel ha sufrido a manos de ellas, y al declarar los juicios de Dios sobre esas naciones por su conducta criminal, Am\u00f3s est\u00e1 seguro de que obtendr\u00e1 una respuesta: \u00abAm\u00e9n\u00bb. Damasco (Siria) ha invadido Galaad y la ha desolado (1:3), Gaza (filisteos) ha tomado cautivos de Israel y los ha entregado a los edomitas (v 6), Tiro (Fenicia) ha hecho lo mismo (v 9), Edom ha tratado a Israel con una crueldad innecesaria (v 11), Am\u00f3n ha obrado igual (v 13) y Moab tambi\u00e9n (2:1).  Con el fin de dejar a sus oyentes israelitas sin ninguna traza de autojustificaci\u00f3n cuando se ocupe finalmente de su perverso curso de acci\u00f3n, y tambi\u00e9n para evitar toda acusaci\u00f3n de que, como profeta de la tierra de Jud\u00e1, est\u00e9 motivado por el orgullo nacional, Am\u00f3s reprende primero a su propia naci\u00f3n, Jud\u00e1, por rechazar la voluntad revelada de Dios (v 4).  Por ello, cuando menciona lo que Dios ha hecho por Israel y enumera algunas de las formas m\u00e1s rastreras de injusticia en la tierra, sus oyentes quedan sin habla y deben admitir, por lo menos para s\u00ed\u00ad mismos, de que si 7 naciones vecinas merecen los castigos de Dios, ellos mismos no pueden esperar escapar de \u00e9l (vs 6-16).  No pueden negar la evaluaci\u00f3n que el profeta hace de las condiciones de Israel, ni tampoco sus declaraciones de que merecen el castigo. 2. Habiendo fijado estos 2 hechos solemnes en la mente de sus oyentes, Am\u00f3s deja bien en claro de que en realidad la gente ha abandonado a Dios, a quien profesan estar adorando, que pronto tendr\u00e1n que rendir cuentas ante \u00e9l, y que har\u00ed\u00adan bien en buscar una reconciliaci\u00f3n con el Se\u00f1or antes que \u00e9l los lleve a los tribunales; todo esto lo hace por medio de una serie de 3 sermones (cada uno de los cuales comienza con una proclama: \u00abO\u00ed\u00add esta palabra\u00bb).  El tema del 1er serm\u00f3n es: \u00ab\u00bfAndar\u00e1n dos juntos, si no estuvieron de acuerdo?\u00bb (3:3).  Evidentemente, no.  Pero Israel, como lo muestra su conducta, est\u00e1 en total desacuerdo con Dios, y a menos que ocurra un cambio, \u00e9l tendr\u00e1 que abandonar a su pueblo para siempre a su perverso curso de acci\u00f3n.  El tema del 2\u00c2\u00ba serm\u00f3n es: \u00abPrep\u00e1rate para venir al encuentro de tu Dios\u00bb (4:12).  El Se\u00f1or los ha soportado por mucho tiempo, y mediante castigos menores procur\u00f3 hacerlos volver en raz\u00f3n, pero todo fue in\u00fatil.  Como \u00faltimo recurso tendr\u00e1 que juzgarlos y sentenciarlos a muerte como naci\u00f3n, y deber\u00e1n considerar el asunto ahora antes que afronten a su Juez cara a cara.  El 3er serm\u00f3n se centra en el tierno llamamiento: \u00abBuscadme, y vivir\u00e9is\u00bb (5:4). \u00bfY c\u00f3mo buscar\u00e1n a Se\u00f1or? La respuesta est\u00e1 en la advertencia: \u00abBuscad lo bueno, y no lo malo, para que viv\u00e1is\u00bb (5:14). 3. Para que la gente no pensara que pod\u00ed\u00ada enga\u00f1ar o sobornar a Dios, como si fuera uno de sus jueces venales, Am\u00f3s relata una serie de 5 visiones simb\u00f3licas que destacan el final de su llamamiento a los hombres de esa generaci\u00f3n (un breve interludio hist\u00f3rico, insertado entre la 3\u00c2\u00aa y la 4\u00c2\u00aa visi\u00f3n, destaca la reacci\u00f3n oficial del reino del norte).  Las primeras 2 visiones miran hacia el pasado, cuando Dios repetidamente hab\u00ed\u00ada cedido cuando le pidieron que pasara por alto sus transgresiones, pero en la 3\u00c2\u00aa visi\u00f3n Dios anuncia: no lo \u00abtolerar\u00e9\u00bb m\u00e1s (7:8), ni seguir\u00e9 siendo blando con ellos. Un intento de parte de Amas\u00ed\u00adas, sacerdote de Betel, de asustar al profeta para hacerlo callar, precipita la osada declaraci\u00f3n: \u00abAhora, pues, oye palabra de Jehov\u00e1&#8230; Israel ser\u00e1 llevado cautivo\u00bb (vs 16, 17).  Inmediatamente a continuaci\u00f3n, el tema de la 4\u00c2\u00aa visi\u00f3n es: \u00abHa venido el fin sobre mi pueblo Israel; no lo tolerar\u00e9 m\u00e1s\u00bb (8:2). En la 5\u00c2\u00aa, el Se\u00f1or aparece en persona \u00aby al postrero de ellos matar\u00e9 a espada\u00bb (9:1). 51 4. A pesar de la dolorosa perspectiva por si Israel elige persistir en su camino de impenitencia, con pinceladas en\u00e9rgicas el profeta presenta a la naci\u00f3n, que est\u00e1 a punto de sellar su suerte, un cuadro del glorioso prop\u00f3sito de Dios para su pueblo si se arrepiente y vuelve a \u00e9l.  El edificar\u00e1 a la naci\u00f3n \u00abcomo en el tiempo pasado\u00bb (9:11); los restaurar\u00e1 a la gloria de su edad de oro en los d\u00ed\u00adas de David y de Salom\u00f3n.  Una caracter\u00ed\u00adstica digna de notar en los profetas del AT es que pr\u00e1cticamente cada advertencia de castigo est\u00e1 acompa\u00f1ada por un ofrecimiento de esperanza; con una nota as\u00ed\u00ad termina Am\u00f3s su apasionado mensaje.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>carga. Nombre de var\u00f3n.  1. El tercero de los llamados Profetas Menores. Era pastor en T\u00e9coa, aldea en el sur de Jud\u00e1, en el l\u00ed\u00admite del desierto. Sacado por Dios de su reba\u00f1o,  pues no pertenec\u00ed\u00ada a las hermandades de profetas, fue enviado a profetizar a Israel 7, 14. Ejerci\u00f3 su ministerio prof\u00e9tico, por un per\u00ed\u00adodo corto, en \u00e9poca de Jeroboam II, rey de Israel, y de Oz\u00ed\u00adas, rey de Jud\u00e1, en el santuario de Betel. De aqu\u00ed\u00ad fue expulsado a instancias de Amas\u00ed\u00adas, sacerdote del santuario, y volvi\u00f3 a sus ocupaciones. En la \u00e9poca de Jeroboam II, hubo prosperidad en el reino del norte, \u00e9ste dilat\u00f3 sus fronteras. La clase dominante viv\u00ed\u00ada en la opulencia a costa de la miseria del pueblo, el culto se llen\u00f3 de lujos y esplendor alejados de la verdadera religi\u00f3n. Estas son las cosas que denuncia el profeta A., la injusticia social, la corrupci\u00f3n y la  falsedad de la religi\u00f3n. Yahv\u00e9h castiga a las naciones por sus pecados 1, 2,  y, en este caso, duramente a Israel, obligado por ser el pueblo elegido a ser una naci\u00f3n justa y santa 3, 2. En 5, 8 ss, anuncia el \u2020\u0153D\u00ed\u00ada de Yahv\u00e9h\u2020\u009d, d\u00ed\u00ada de tinieblas, cuando la venganza ser\u00e1 terrible, la cual se llevar\u00e1 a cabo por un pueblo mandado por Dios, que el profeta no nombra, pero que es Asiria.<\/p>\n<p>Sin embargo  A. da una esperanza de salvaci\u00f3n, pues en su or\u00e1culo Yahv\u00e9h dice que tal vez tenga piedad del \u2020\u0153Resto de Jos\u00e9\u2020\u009d 5, 15, que no exterminar\u00e1 del todo la casa de Jacob 9, 8  2. Padre del profeta Isa\u00ed\u00adas 2 R 19, 2 y 20; 20, 1; 2 Cro 26, 22; 32, 20 y 32; Is 1, 1; 2, 1; 13, 1; 20, 2; 37, 2 y 21; 38, 1. 3. En la genealog\u00ed\u00ada de Jes\u00fas, A. hijo de Nah\u00fam y padre de Mattat\u00ed\u00adas, Lc 3, 25.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(heb., \u2020\u2122am\u00f3s, el que carga peso). Una de las personalidades pintorescas en una era en que se levantaron varias grandes figuras prof\u00e9ticas.<\/p>\n<p>Realiz\u00f3 su ministerio en la \u00e9poca del reinado de Jeroboam II (c. 786-746 a. de J.C.), de extenso poder pol\u00ed\u00adtico antes del apogeo de Asiria. La prosperidad era acompa\u00f1ada de un grado de corrupci\u00f3n social casi sin precedentes (Amo 2:6-8; Amo 5:11-12), causada principalmente por la influencia desmoralizadora del Baal cananeo.<\/p>\n<p>Am\u00f3s viv\u00ed\u00ada en Tecoa, una peque\u00f1a aldea en las monta\u00f1as, al sur de Jerusal\u00e9n, al borde de los extensos campos de pasto en Jud\u00e1. Siendo pastor de ovejas y cabras (Amo 7:14), se ocupaba tambi\u00e9n del cuidado de \u00e1rboles sic\u00f3moros, de la familia de las higueras. Am\u00f3s protest\u00f3 vigorosamente contra la vida lujuriosa y descuidada caracter\u00ed\u00adstica de Samaria, conden\u00f3 las sofisticadas ofrendas que se hac\u00ed\u00adan en los santuarios de Beerseba en Gilgal, y afirm\u00f3 categ\u00f3ricamente que el ritual nunca podr\u00ed\u00ada ser un sustituto aceptable de la justicia. Afirm\u00f3 la jurisdicci\u00f3n moral de Dios sobre las naciones (Amo 1:3; Amo 1:6, Amo 1:9, Amo 1:11, Amo 1:13; Amo 2:1, Amo 2:4, Amo 2:6) y advirti\u00f3 a los israelitas que a menos que se arrepintieran de su idolatr\u00ed\u00ada y, despu\u00e9s de una renovaci\u00f3n en su relaci\u00f3n espiritual con Dios, comenzaran a enmendar las injusticias sociales, caer\u00ed\u00adan v\u00ed\u00adctimas del invasor del oriente. Tan grande fue el impacto de su vigorosa personalidad que Am\u00f3s fue acusado de sedici\u00f3n por Amas\u00ed\u00adas, el sumo sacerdote id\u00f3latra de Betel (Amo 7:10 ss.). Como respuesta, Am\u00f3s hizo ver que \u00e9l no ten\u00ed\u00ada ninguna conexi\u00f3n con ninguna orden prof\u00e9tica, ni estaba de ninguna manera asociado pol\u00ed\u00adticamente con la casa de David.<\/p>\n<p>El estilo de su libro, aunque sencillo, es pintoresco, caracterizado por v\u00ed\u00advidas ilustraciones tomadas de su vida de campo. Su trabajo como pastor no era de ninguna manera incompatible con un conocimiento de la historia (Amo 9:7) ni con la capacidad de evaluar la significaci\u00f3n de las tendencias pol\u00ed\u00adticas y religiosas contempor\u00e1neas. La integridad de su libro poco ha sufrido en manos de los eruditos cr\u00ed\u00adticos modernos.<\/p>\n<p>An\u00e1lisis del libro:<\/p>\n<p>( 1 )  Acusaci\u00f3n contra naciones extranjeras, incluyendo Jud\u00e1 e Israel (1\u20142).<\/p>\n<p>( 2 )  Condenaci\u00f3n de Samaria (Amo 3:1\u2014Amo 5:17).<\/p>\n<p>( 3 )  Denuncia de la falsa seguridad; predicci\u00f3n de juicio (Amo 5:18\u2014Amo 6:14).<\/p>\n<p>( 4 )  Cinco visiones de paciencia y justicia divina (Amo 7:1\u2014Amo 9:10).<\/p>\n<p>( 5 )  Ep\u00ed\u00adlogo: restauraci\u00f3n y prosperidad (Amo 9:11-15).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(Porteador). Profeta que denunci\u00f3 los pecados y males de Israel (Reino del Norte) \u2020\u0153en d\u00ed\u00adas de Uz\u00ed\u00adas rey de Jud\u00e1 y en d\u00ed\u00adas de Jeroboam hijo Jo\u00e1s, rey de Israel\u2020\u009d (Amo 1:1). Era natural de Tecoa, 16 km al S de Jerusal\u00e9n, en Jud\u00e1, donde ejerc\u00ed\u00ada el oficio de pastor antes de ser llamado a profetizar. Sin embargo, la mayor parte de sus or\u00e1culos van dirigidos a Israel (Reino del Norte). Encontr\u00f3 la oposici\u00f3n de \u2020\u00a2Amas\u00ed\u00adas, un sacerdote del santuario de Bet-el, que le acus\u00f3 de estar conspirando contra el rey Jeroboam II. A. contest\u00f3 diciendo: \u2020\u0153No soy profeta, ni soy hijo de profeta, sino que soy boyero, y recojo higos silvestres\u2020\u009d (Amo 1:1; Amo 7:14). Pero aclar\u00f3 que hab\u00ed\u00ada recibido de Dios el mandamiento de profetizar. Su mensaje estaba orientado a condenar al pueblo por haberse apartado del verdadero Dios y por las injusticias sociales que imperaban en su seno. El juicio divino por todo ello se ejecutar\u00ed\u00ada e Israel ser\u00ed\u00ada llevado cautivo. Esto se cumpli\u00f3 unos cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s con la invasi\u00f3n asiria, la destrucci\u00f3n de Samaria y el consiguiente exilio.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, BIOG PROF HOMB HOAT = \u00abporteador\u00bb. Uno de los profetas, nativo de Tecoa, en Jud\u00e1, posiblemente el padre del profeta Isa\u00ed\u00adas. Le dijo \u00e9l a Amas\u00ed\u00adas: \u00abNo soy profeta, ni soy hijo de profeta, sino que soy boyero, y recojo higos silvestres. Y Jehov\u00e1 me tom\u00f3 de detr\u00e1s del ganado, y me dijo: Ve y profetiza a mi pueblo Israel\u00bb (Am. 7:14, 15). Su lenguaje indica familiaridad con la vida rural (cp. Am. 2:13; 3:12; 4:9; 5:8; 6:12; 7:1, 2). Nos dice \u00e9l que su profec\u00ed\u00ada fue dada en los d\u00ed\u00adas de Uz\u00ed\u00adas, rey de Jud\u00e1, y de Jeroboam II, hijo de Jo\u00e1s, rey de Israel, dos a\u00f1os antes del terremoto; o al menos que empez\u00f3 en aquel tiempo (Am. 1:1).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[013]<\/p>\n<p>    Profeta procedente de la aldea de Tecoa, pastor y cultivador de higos (Am. 1.1. y 7.14), de palabra directa, valiente y desafiante.<\/p>\n<p>    Vive en el siglo VIII a. de C. Ejerce su breve ministerio en Israel, a pesar de ser de Jud\u00e1. Act\u00faa bajo Jeroboam II, pero es repudiado por el sacerdote Azar\u00ed\u00adas<br \/>\n    El libro que relata sus hechos y recoge sus anuncios y proclamaciones, es dif\u00ed\u00adcil de fechar, pero es antiguo por su forma y por su contenido.<\/p>\n<p>    Su teocentrismo es radical y sus actitudes amenazan a quienes fingen religi\u00f3n y s\u00f3lo cultivan el ego\u00ed\u00adsmo. Su mensaje se centra en que Dios ama a su pueblo si es fiel, pero le castiga si el pueblo no cumple el pacto de fidelidad. Y si el pueblo abandona a Dios, como acontece en el reinado de Jeroboam II, no tardar\u00e1 en ser castigado.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Este libro figura en el canon entre los doce profetas menores. Am\u00f3s es el m\u00e1s antiguo de los profetas escritores. Aunque naci\u00f3 en Tekoa, una peque\u00f1a aldea del reino de Jud\u00e1, no lejos de Bel\u00e9n, desarroll\u00f3 su breve actividad en el reino del Norte, sobre todo en el santuario cism\u00e1tico de Betel, en tiempos de Jerobo\u00e1n II (783-743). Cuidaba de su reba\u00f1o y de sus sicomoros cuando el Se\u00f1or le -dio la misi\u00f3n de ser su profeta para el reino del Norte. Ejerci\u00f3 su ministerio prof\u00e9tico en Samar\u00ed\u00ada, en Betel y en otros centros. Un choque con el rey le oblig\u00f3 a volver a la sombra despu\u00e9s de una breve intervenci\u00f3n que puede situarse entre el 760 y el 750 a.C.<\/p>\n<p>El libro se divide en: introducci\u00f3n (1,12); juicio divino sobre las naciones, sobre Jud\u00e1 y sobre Israel (1,3-2,15); advertencias y amenazas (3,1-6,14); visiones y or\u00e1culos (7.1-9,10). Predicador popular con un lenguaje pintoresco, se siente impresionado por el lujo de las casas (3,13-4,3), pero sobre todo por la injusticia de los ricos (2,6-15; 8,4-8). Narra su vocaci\u00f3n (7,10- 17) y en 3,3-8 intenta darle un sentido: el profeta es un hombre que, habiendo entrado en el proyecto de Dios, lo ve todo bajo esta luz e intenta descifrar este proyecto en la vida y en los acontecimientos. Am\u00f3s no pre~ica expl\u00ed\u00adcitamente la conversi\u00f3n, pero invita a buscar al Se\u00f1or y a romper con la negativa a adherirse a \u00e9l, entreg\u00e1ndose a la misericordia de Aquel que puede devolver la vida. La verdadera alianza (a pesar de que nunca aparece en \u00e9l este t\u00e9rmino) es la base de la ense\u00f1anza social: no es una certeza que permita vivir de cualquier manera. sino una responsabilidad: ((De todas las familias de la tierra s\u00f3lo a vosotros os eleg\u00ed\u00ad; por eso os castigar\u00e9 por todas vuestras maldades\u00bb (3,2).<\/p>\n<p>Si Dios castiga, es para conducir a la conversi\u00f3n. Am\u00f3s prev\u00e9 que quedar\u00e1 un peque\u00f1o ((resto&#8217;, lo cual permite mantener la esperanza. A trav\u00e9s de las amenazas y de las esperanzas, el Dios de Am\u00f3s se presenta como el Dios grande, cuyo poder y cuya justicia conciernen y gobiernan a todas las naciones. Puede hacerlo, porque \u00e9l es el creador (4,13).<\/p>\n<p>G. Lonisso<\/p>\n<p>Bibl.: L. Alonso Schokel &#8211; J. L. Sicre, Profetas. II, Cristiandad, Madrid 1980, 951-993; A. Gonz\u00e1lez Lamadrid, Semblanza de Zin profeta: Am\u00f3s, en Profetas verdaderos, proletas falsos, Salamanca 1976; J. L. Sicre, Profetismo e\u00bb Israel, Verbo Divino, Estella 1992.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO<br \/>\nI. El rugido del le\u00f3n.<br \/>\nII. \u00abDecir-escuchar-ver&#8217;:- una trilog\u00ed\u00ada estructural:<br \/>\n1. \u00abEsto dice el Se\u00f1or&#8230;\u00bb (cc. 1-2);<br \/>\n2. \u00abEscuchad\u00bb (ce. 36);<br \/>\n3. \u00abEl Se\u00f1or Dios me hizo ver esto\u00bb (cc. 7-9).<br \/>\nIII. Am\u00f3s, el profeta de la justicia y de la fe:<br \/>\n1. Por la justicia;<br \/>\n2. Por la fe;<br \/>\n3. Por \u00abel d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or\u00bb;<br \/>\n4. Por la esperanza.<\/p>\n<p>I. EL RUGIDO DEL LE\u00ed\u201cN. \u00abDijo (Am\u00f3s):.El Se\u00f1or ruge desde Si\u00f3n y hace o\u00ed\u00adr su voz desde Jerusal\u00e9n; los pastizales de los pastores est\u00e1n de luto y la cumbre del Carmelo se seca\u00bb (1,2). El rugido del le\u00f3n es como el s\u00ed\u00admbolo de este profeta tempestuoso, que irrumpe en la escena del reino del norte, en Israel, el siglo viii a.C. Sin embargo proced\u00ed\u00ada del reino del sur, ya que hab\u00ed\u00ada nacido en T\u00e9coa, una aldea a 16 km al sur de Jerusal\u00e9n, donde pose\u00ed\u00ada una finca para criar ganado (1,1) y cultivar sic\u00f3moros (7,14). Su profec\u00ed\u00ada reflejar\u00e1 pl\u00e1sticamente este horizonte de su vida, aunque su poes\u00ed\u00ada refleje cierta madurez y cierta instrucci\u00f3n cualificada; obtenida quiz\u00e1 en la \u00abescuela\u00bb de alg\u00fan santuario. Su nombre es pr\u00e1cticamente la abreviatura de su antagonista Amas\u00ed\u00adas (7,10), el sacerdote oficial del santuario real de Betel; significa \u00abYhwh lleva\u00bb; como \u00e9l mismo recuerda en la p\u00e1gina dedicada a su vocaci\u00f3n (3,3-8), fue precisamente el Se\u00f1or el que lo \u00abllev\u00f3\u00bb, lo lanz\u00f3 a una vocaci\u00f3n no deseada. A trav\u00e9s de una secuencia de im\u00e1genes muy vivas, Am\u00f3s recuerda el car\u00e1cter irresistible de la vocaci\u00f3n prof\u00e9tica. Puesto que no se da un efecto (caminar juntos, rugido, ca\u00ed\u00adda en tierra) sin una causa previa (ponerse de acuerdo, presa, asechanza), y viceversa, como no puede concebirse una causa sin su efecto (cebo-presa, trompeta-alarma, rugido-terror), as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n si Am\u00f3s habla es porque el Se\u00f1or le ha hablado, y si el Se\u00f1or habla, Am\u00f3s no puede menos de profetizar (3,8). Es lo que repetir\u00e1 \u00e9l mismo al bur\u00f3crata del culto, el sacerdote Amar\u00ed\u00adas: \u00abYo no soy profeta ni hijo de profeta; yo soy boyero y descortezador de sic\u00f3moros. El Se\u00f1or me tom\u00f3 de detr\u00e1s del reba\u00f1o, dici\u00e9ndome: Vete, profetiza a mi pueblo Israel\u00bb (7,14-15).<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica en que resuena el \u00abrugido\u00bb de la palabra prof\u00e9tica es la situaci\u00f3n m\u00e1s bien inestable del reino del norte. Los continuos golpes de Estado han liquidado en menos de dos siglos hasta cinco dinast\u00ed\u00adas; el poder oculto de los militares sanciona frecuentes regicidios, con su cortejo natural de desastres y alborotos. La pol\u00ed\u00adtica exterior se mueve al capricho de las esferas de influencia de las dos superpotencias, la occidental de Egipto y la oriental de Asiria. Los partidos pol\u00ed\u00adticos opuestos convierten al reino de Samar\u00ed\u00ada, como dir\u00e1 Oseas (7,11) en \u00abuna ingenua paloma, falta de inteligencia: llaman a Egipto, acuden a Asiria\u00bb. Y los relativos tratados de asistencia t\u00e9cnico-militar se convierten en protectorados pol\u00ed\u00adtico-fiscales, acogidos por soberanos hebreos que a veces ni siquiera llegan a durar una estaci\u00f3n, como Zimr\u00ed\u00ad (\u00c2\u00a1siete d\u00ed\u00adas!), Zacar\u00ed\u00adas (seis meses), Sal\u00fan (un mes). Este reino en decadencia, antes de llegar a ser \u00abcomo una torta a la que no se le dio la vuelta\u00bb (Ose 7:8), devorada por el imperialismo asirio en el 721 a.C., goza de cierto intervalo de bienestar que lo embriaga de nacionalismo. Es el per\u00ed\u00adodo del largo gobierno de Jerobo\u00e1n II (786-746), heredero del boom econ\u00f3mico iniciado con Ajab y con su mujer fenicia Jezabel. La expansi\u00f3n econ\u00f3mica, aunque tiene tan s\u00f3lo la consistencia de unos fuegos artificiales, entusiasma y engendra macrosc\u00f3picas injusticias sociales y un laxismo \u00e9tico-religioso. El orgullo nacionalista, el capitalismo desenfrenado, el paganismo generalizado esconden, en realidad, una enorme inestabilidad, impotencia y debilidad. En esta atm\u00f3sfera de consumo es donde resuena la voz de Am\u00f3s como un clar\u00ed\u00adn de guerra. Derrama a oleadas su franqueza, su energ\u00ed\u00ada y su condena de la \u00abdolce vita\u00bb de la alta sociedad opresora de Samar\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>11. \u00abDECIR-ESCUCHAR-VER\u00bb: UNA TRILOG\u00ed\u008dA ESTRUCTURAL. El texto de Am\u00f3s se presenta sustancialmente homog\u00e9neo y bien coordinado. Tan s\u00f3lo hay algunos peque\u00f1os fragmentos escritos por otra mano. Quiz\u00e1 la narraci\u00f3n del encuentro con Amas\u00ed\u00ada$ sea un relato externo, debido a un disc\u00ed\u00adpulo (Ose 7:10-17); casi con seguridad es posterior el or\u00e1culo de restauraci\u00f3n, con un trasfondo mesi\u00e1nico, que sella el volumen (Ose 9:11-15); no faltan tampoco algunas huellas deuteronom\u00ed\u00adsticas, que se deben quiz\u00e1 a intervenciones redaccionales (Ose 2:4-5; Ose 2:10ss; Ose 3:7; Ose 5:25-26). Para algunos autores, tambi\u00e9n las tres estrofas del himno esparcido dentro del libro (Ose 4:13; Ose 5:8; Ose 9:5-6) deben atribuirse a otra mano; se trata de un delicioso himno lit\u00fargico (con la ant\u00ed\u00adfona que cierra el final de cada estrofa: \u00abSu nombre es el Se\u00f1or&#8217;, que exalta la grandeza desplegada por el Se\u00f1or en la creaci\u00f3n y en la historia.<\/p>\n<p>Pero la estructura del escrito de Am\u00f3s est\u00e1 presidida por una trilog\u00ed\u00ada verbal de gran relieve, distribuida estrat\u00e9gicamente en las tres partes de la obra. En las siete escenas de la primera secci\u00f3n (cc. 1-2) resuena la \u00abf\u00f3rmula del enviado\u00bb: \u00abEsto dice el Se\u00f1or&#8230; \u00ab, seguida por el or\u00e1culo divino. En los cap\u00ed\u00adtulos 3-6, por el contrario, los discursos van introducidos por tres \u00abescuchad\u00bb (Ose 3:1; Ose 4:1; Ose 5:1), que a menudo se entrecruzan con los \u00ab\u00c2\u00a1ay!\u00bb del juicio divino (Ose 5:7, contra los grandes propietarios de tierras; Ose 5:18, para el \u00abd\u00ed\u00ada del Se\u00f1or\u00bb; Ose 6:1, contra los pol\u00ed\u00adticos). La tercera parte (cc. 7-9) est\u00e1 ocupada por cinco visiones, cuatro de ellas afines entre s\u00ed\u00ad y una aut\u00f3noma, narradas todas en primera persona; van introducidas por la f\u00f3rmula: \u00abEl Se\u00f1or Dios me hizo ver esto\u00bb (Ose 7:1.4.7; Ose 8:1).<\/p>\n<p>1. \u00abESTO DICE EL SE\u00ed\u2018OR&#8230;\u00bb (cc. 1-2). En la primera secci\u00f3n del volumen prof\u00e9tico de Am\u00f3s se introduce el g\u00e9nero literario de los \u00abor\u00e1culos contra las naciones\u00bb, donde el autor se esfuerza en definir algunas leyes morales que se refieren a todo el pueblo. La moral no es un privilegio exclusivo de Israel, sino que tiene su origen en el Se\u00f1or del universo. La secci\u00f3n, dedicada a este grandioso examen de conciencia de las naciones, est\u00e1 construida sobre un septenario de pueblos escandido bor una introducci\u00f3n constante: \u00abEsto dice el Se\u00f1or: Por tres cr\u00ed\u00admenes de&#8230; y por cuatro\u00bb (1 ,3; 1,6; 1,9; 1,11; 1,13; 2,1; 2,4; 2,6). La expresi\u00f3n num\u00e9rica, apreciada igualmente en la literatura sapiencial (Pro 30:15.18.21.29), expresa la plenitud de los delitos de las naciones, que est\u00e1n ya colmando el c\u00e1liz de la ira divina. La humanidad entera est\u00e1 envuelta por el pecado \u00absin distinci\u00f3n alguna, porque todos pecaron\u00bb (Rom 3:22s). Todo el septenario contiene la misma escena dentro del cuadro. Un incendio inmenso rodea a cada una de las capitales: es el Se\u00f1or mismo el que prende fuego a los palacios de los soberanos y a los muros de las ciudades.<\/p>\n<p>En Damasco, que se muestra tan feroz como un trillo de hierro que lo tritura todo, \u00abprender\u00e9 fuego a la casa de Jazael y devorar\u00e9 los palacios de Ben Hadad\u00bb (Rom 1:4); en Filistea \u00abprender\u00e9 fuego a los muros de Gaza y devorar\u00e9 sus palacios\u00bb (Rom 1:7); en Fenicia \u00abprender\u00e9 fuego a los muros de Tiro y devorar\u00e9 sus palacios\u00bb (Rom 1:10); en Ed\u00f3n \u00abprender\u00e9 fuego a Teman y devorar\u00e9 los palacios de Borra\u00bb (Rom 1:12). Los crueles amonitas, para eliminar de ra\u00ed\u00adz la vida de los galaaditas, abrieron en canal a las mujeres encinta: \u00abPrender\u00e9 fuego a los muros de Rabb\u00e1 y devorar\u00e1 sus palacios\u00bb (Rom 1:13-14). Tambi\u00e9n contra Moab, que deshonr\u00f3 sacr\u00ed\u00adlegamente con la cremaci\u00f3n los huesos del rey de Ed\u00f3n, \u00abenviar\u00e9 fuego que devorar\u00e1 los palacios de Queriot\u00bb (Rom 2:2): Ed\u00f3n es el enemigo mortal de Israel, pero el delito cometido contra \u00e9l es intolerable, y la moral no tiene patria. Antes de pronunciar el juicio sobre Israel, la tierra a la que ha sido enviado, el profeta ataca a Jud\u00e1, el reino del sur, \u00abpor haber despreciado la ley del Se\u00f1or y no haber guardado sus decretos, extravi\u00e1ndose por caminos falsos, que recorrieron ya sus padres: prender\u00e9 fuego a Jud\u00e1, que devorar\u00e1 los palacios de Jerusal\u00e9n\u00bb (2,4-5). Al t\u00e9rmino de esta rese\u00f1a, Am\u00f3s lanza su flecha m\u00e1s puntiaguda contra Israel, la tierra de su predicaci\u00f3n (2,615). La lista de las apostar\u00ed\u00adas es desoladora y las im\u00e1genes son violentas. El pobre es vendido por el precio de un par de sandalias (cf 8,6), la avidez de los ricos no tiene l\u00ed\u00admites, la prostituci\u00f3n sagrada (o el abuso contra las esclavas: 2,7 es oscuro) cunde por doquier, se violan las normas sobre las prendas (Exo 22:25-26; Deu 24:1213), los santuarios son lugares de corrupci\u00f3n, los profetas se ven reducidos al silencio&#8230; La palabra del Se\u00f1or no se detiene frente a nadie en esta vigorosa denuncia.<\/p>\n<p>2. \u00abESCUCHAD\u00bb (cc. 3-6). Es \u00e9ste el n\u00facleo del mensaje de Am\u00f3s y de la profec\u00ed\u00ada en general. Maldice con iron\u00ed\u00ada casi blasfema el culto hip\u00f3crita de Betel y de Guilgal, los dos grandes santuarios del reino del norte. Los sacrificios, las fiestas, los diezmos, las oblaciones de \u00e1cimos (Lev 2:11)&#8217; y todas \u00abvuestras\u00bb farsas religiosas son un c\u00famulo de pecados: \u00abId a Betel y pecad; a Guilgal y pecad m\u00e1s a\u00fan; por las ma\u00f1anas ofreced vuestros sacrificios, y cada tres d\u00ed\u00adas vuestro diezmo&#8230;, pues eso es lo que os gusta, israelitas\u00bb (Lev 4:4-5). \u00abBuscadme y vivir\u00e9is. No busqu\u00e9is a Betel, no vay\u00e1is a Guilgal, no pas\u00e9is a Berseba; porque Guilgal ir\u00e1 ciertamente al destierro y Betel ser\u00e1 aniquilada. Buscad al Se\u00f1or y vivir\u00e9is\u00bb (5,4-6). Am\u00f3s introduce aqu\u00ed\u00ad un principio teol\u00f3gico muy apreciado por el profetismo: la religi\u00f3n no tiene sentido si se la priva de justicia, el culto es magia si no lo sostiene un compromiso social por la justicia. Ya Samuel hab\u00ed\u00ada recordado a Sa\u00fal: \u00ab\u00bfSe complace tanto el Se\u00f1or en los holocaustos y sacrificios como en la obediencia a sus palabras? La obediencia vale m\u00e1s que el sacrificio, y la docilidad m\u00e1s que las grasas de los carneros\u00bb(1Sa 15:22). La negaci\u00f3n del culto es aparentemente absoluta, pero en realidad es s\u00f3lo parad\u00f3jica y dial\u00e9ctica. Se esfuerza en restituir al culto su funci\u00f3n de n\u00facleo de toda la existencia. Sobre la secuencia central de estos cap\u00ed\u00adtulos volveremos luego, al analizar el mensaje general de Am\u00f3s [l infra III].<\/p>\n<p>3, \u00abEL SE\u00ed\u2018OR DIOS ME HIZO VER ESTO\u00bb (cc. 7-9). l Ezequiel es el maestro de las visiones; pero tambi\u00e9n Am\u00f3s sabe construir cinco \u00abvisiones\u00bb de gran intensidad. Recordemos entre par\u00e9ntesis que, como \u00abvidente\u00bb es sin\u00f3nimo de \u00abprofeta\u00bb, tambi\u00e9n la \u00abvisi\u00f3n\u00bb es un equivalente simb\u00f3lico del or\u00e1culo prof\u00e9tico. Las dos primeras visiones tienen en com\u00fan la figura del profeta como intercesor: \u00ab\u00c2\u00a1Se\u00f1or Dios, perdona, te ruego! \u00bfC\u00f3mo podr\u00e1 subsistir Jacob, siendo tan peque\u00f1o?\u00bb (7,2-3.5-6). El centro de las dos visiones est\u00e1 ocupado por un episodio tr\u00e1gico para la agricultura: la invasi\u00f3n de las langostas y la sequ\u00ed\u00ada (7,1-3.4-6). Tambi\u00e9n en Joel se nos ofrece un duplicado de estas dos visiones cuando nos describe minuciosamente estas dos plagas fatales para los cultivos, vi\u00e9ndolas como un paradigma de los ej\u00e9rcitos invasores (JI 1,4-12; 2,3-9). Esta misma eliminaci\u00f3n del mal presente en Israel es lo que sirve de tema a la tercera visi\u00f3n (7,7-9). La plomada puede aludir tanto a los desequilibrios que el Se\u00f1or encuentra en el edificio social y religioso de la naci\u00f3n hebrea como a la demolici\u00f3n radical de todas las estructuras socio-pol\u00ed\u00adticas injustas. \u00abLa cuerda del caos y la plomada del vac\u00ed\u00ado\u00bb (Isa 34:11; cf 28,17; 30,13) traer\u00e1n la ruina de modo especial sobre las alturas idol\u00e1tricas, sobre los santuarios y sobre la dinast\u00ed\u00ada de Jerobo\u00e1n II, rey de Samaria.<\/p>\n<p>Siguiendo siempre el mismo esquema literario (\u00abEl Se\u00f1or Dios me hizo ver esto&#8217;, la cuarta visi\u00f3n recoge un anuncio id\u00e9ntico de juicio y de castigo (8,1-3). En la pronunciaci\u00f3n de los israelitas del norte, la palabra \u00abfruto maduro\u00bb (qes) y \u00abfin\u00bb (qajs) ten\u00ed\u00adan el mismo sonido; el fruto sabroso indica que la estaci\u00f3n est\u00e1 a punto de terminar y que el invierno se perfila ya en el horizonte. La madurez es preludio de la vejez y de la podredumbre. El gozo se transformar\u00e1 en llanto, el canto en silencio, la vida en cad\u00e1veres (cf Jer 24). As\u00ed\u00ad pues, el juicio de Dios es inminente. La misma desgarradura violenta y dolorosa de la vida acompa\u00f1a a la quinta visi\u00f3n (9,1-4), que contempla el hundimiento del santuario de Betel, s\u00ed\u00admbolo de un culto impuro y sin vida. La ruina y la destrucci\u00f3n son el binomio sobre el que se articula la visi\u00f3n: se derrumban arquitrabes y capiteles, la sangre se derrama en abundancia. El juicio divino es implacable; es in\u00fatil todo intento de sustraerse a una presencia que acecha por todas partes.<\/p>\n<p>III. AM\u00ed\u201cS, EL PROFETA DE LA JUSTICIA Y DE LA FE. El mismo recorrido de las tres secciones en que se articula la obra de Am\u00f3s nos ha hecho ya vislumbrar las directrices fundamentales de su pensamiento, ligadas a una vigorosa pasi\u00f3n por la justicia y a la recuperaci\u00f3n de una religiosidad genuina y no hip\u00f3crita.<\/p>\n<p>1. POR LA JUSTICIA. La palabra de Am\u00f3s derriba las lujosas residencias de la aristocracia, \u00abque acumulan la violencia y la opresi\u00f3n en sus palacios\u00bb (3,10). La casa de la ciudad y del campo, los salones tapizados de marfil que siglos m\u00e1s tarde descubrir\u00ed\u00adan los arque\u00f3logos en Samar\u00ed\u00ada, los espl\u00e9ndidos divanes de Damasco (3,12) son denunciados con violencia como una aut\u00e9ntica verg\u00fcenza cuando mucha gente se muere de hambre (3,11.15). La palabra de Am\u00f3s ataca a las nobles matronas de la alta sociedad, lustrosas como \u00abvacas de Bas\u00e1n\u00bb (4,1-3): el cuadro grotesco suscita toda la n\u00e1usea del campesino frente a aquellos abusos. Los vulgares labios de aquellas matronas son vistos por el profeta como te\u00f1idos de sangre cuando sobre las ruinas de la devastada Samaria los deportados vayan atados unos a otros con argollas insertas en el labio inferior. Am\u00f3s es una antena sensible a todas las violaciones de los derechos humanos. Su poes\u00ed\u00ada va derecha a la ra\u00ed\u00adz de los Problemas sin lirismos gratuitos, comunicando a sus lectores la misma indignaci\u00f3n y la misma ansia de justicia.<\/p>\n<p>2. POR LA FE. El k\u00e9rygma prof\u00e9tico, que ya hab\u00ed\u00adan demostrado Samuel (1Sa 15:22-23) y El\u00ed\u00adas (1Re 21), se fija en un dato fundamental que ya hemos registrado anteriormente [l II, 2]: el de la vinculaci\u00f3n indisoluble entre la fe y la vida, entre el culto y la existencia. Es \u00e9ste un tema que vuelve teol\u00f3gica la defensa de la justicia, y no s\u00f3lo un compromiso social. Seguido por Oseas (1Sa 6:6), por Isa\u00ed\u00adas (1Sa 1:5), por Miqueas (1Sa 6:6-8), por Jerem\u00ed\u00adas (1Sa 6:20; 1Sa 7:21-23), Am\u00f3s pone de manifiesto sin piedad alguna la hipocres\u00ed\u00ada del culto oficial: \u00abOdio, aborrezco vuestras fiestas, no me agradan vuestras solemnidades. Si me ofrec\u00e9is holocaustos y ofrendas, no los aceptar\u00e9; no me digno mirar el sacrificio de vuestros novillos cebados. Aparta de m\u00ed\u00ad el ruido de tus canciones; no quiero o\u00ed\u00adr el sonido de la lira\u00bb (1Sa 5:21-23). Este rechazo es bien patente y prepara el de Jes\u00fas: \u00ab\u00c2\u00a1Ay de vosotros, fariseos, que pag\u00e1is el diezmo de la menta y de la ruda y de todas las legumbres, y olvid\u00e1is \u00c2\u00a1ajusticia y el amor de Dios! \u00c2\u00a1Hay que hacer una cosa sin descuidar la otra!\u00bb (Luc 11:42). La invitaci\u00f3n a la justicia y a la conversi\u00f3n (Luc 4:6-11) es la \u00fanica expresi\u00f3n de la fe aut\u00e9ntica, que derriba las falsas defensas de una religiosidad sacral y c\u00f3moda.<\/p>\n<p>3. POR EL \u00abDIA DEL SE\u00ed\u2018OR\u00bb. Am\u00f3s introduce una categor\u00ed\u00ada teol\u00f3gica que tendr\u00e1 una gran importancia en la teolog\u00ed\u00ada sucesiva, la del y\u00f3m-Yhwh, el \u00abd\u00ed\u00ada del Se\u00f1or\u00bb. Sirve para designar el acontecimiento decisivo y resolutivo de la historia humana, con el que Dios establecer\u00e1 su reino de justicia y de paz en un mundo renovado. Las perspectivas actuales, que exaltan a los poderosos y a los hartos, se ver\u00e1n invertidas en favor de los pobres y de los hambrientos (cf Luc 6:20-26). Am\u00f3s proclama esta inversi\u00f3n como inminente en 2,13-15 con ocho im\u00e1genes b\u00e9licas llenas de viveza. Los carros armados se hundir\u00e1n en el barro, la infanter\u00ed\u00ada ligera quedar\u00e1 paralizada, los soldados veloces no podr\u00e1n huir, a los fuertes les faltar\u00e1n las fuerzas, los arqueros no podr\u00e1n resistir, las tropas de asalto fallar\u00e1n, los jinetes se ver\u00e1n aniquilados y los m\u00e1s valientes se entregar\u00e1n a una huida vergonzosa. Otra representaci\u00f3n inolvidable del \u00abd\u00ed\u00ada\u00bb inexorable del Se\u00f1or ya en acci\u00f3n dentro de la historia se nos traza en el pasaje de 5,18-20. A espaldas de los fugitivos se oyen los pasos del le\u00f3n, pero tienen que detenerse ante la presencia de un oso; una vez esquivado el peligro exterior y cerrada la puerta a las espaldas, se apoyan cansados con una mano en la pared; pero una serpiente venenosa muerde la mano.<\/p>\n<p>4. POR LA ESPERANZA. Am\u00f3s ha hecho desbordar su indignaci\u00f3n y ha condenado a una sociedad injusta y una religiosidad artificiosa. Pero su \u00faltima palabra no es de maldici\u00f3n. He aqu\u00ed\u00ad su sue\u00f1o: \u00abVienen d\u00ed\u00adas, dice el Se\u00f1or Dios, en que enviar\u00e9 el hambre al pa\u00ed\u00ads; no hambre de pan, no sed de agua, sino de o\u00ed\u00adr la palabra del Se\u00f1or\u00bb (8,11). Su volumen de or\u00e1culos de juicio se cierra actualmente con un cuadro luminoso (aunque quiz\u00e1 no sea aut\u00e9ntico, sino redaccional). En 9,11-15 resplandece el reino dav\u00ed\u00addico, sede de la presencia divina en la historia(2Sam7): reducido a una choza ca\u00ed\u00adda y lleno de brechas, volver\u00e1 a ser un imperio poderoso y una ciudad santa (cf Heb 15:14-18). Tambi\u00e9n en 9,11-15 resplandece el campo de Palestina bajo el signo de la bendici\u00f3n, que es fertilidad espont\u00e1nea de la tierra. Los ritmos de la agricultura (arar, segar, vendimiar, sembrar) adquieren una aceleraci\u00f3n inaudita. Las im\u00e1genes fant\u00e1sticas del reino mesi\u00e1nico que fue so\u00f1ando el sucesivo juda\u00ed\u00adsmo se anticipan ya en esos montes y colinas que parecen derretirse en arroyos de mosto. Resplandece, finalmente, de felicidad, en 9,11-15, el pueblo hebreo, que vuelve a su tierra, a sus vi\u00f1as, a sus ciudades, de las que ya no se ver\u00e1 jam\u00e1s desarraigado.<\/p>\n<p>G. Ravasi<\/p>\n<p>P Rossano &#8211; G. Ravasi &#8211; A, Girlanda, Nuevo Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, San Pablo, Madrid 1990<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>(Ser una Carga; Llevar una Carga).<\/p>\n<p>1. Profeta de Jehov\u00e1 que vivi\u00f3 en el siglo IX a. E.C. y escribi\u00f3 el libro que lleva su nombre. (V\u00e9ase AM\u00ed\u201cS, LIBRO DE.) No obstante, su padre no fue profeta ni pertenec\u00ed\u00ada a \u2020\u0153los hijos de los profetas\u2020\u009d. (1Re 20:35; 2Re 2:3; 4:1; Am 7:14.)<br \/>\nVivi\u00f3 en la ciudad de Teqoa, situada a unos 16 Km. al S. de Jerusal\u00e9n y a una altitud de unos 820 m. Al E., el desolado desierto de Judea desciende unos 1.200 m. hasta llegar al mar Muerto. Durante sus a\u00f1os j\u00f3venes Am\u00f3s trabaj\u00f3 en este desierto como un humilde ganadero de ovejas. (Am 1:1.) La palabra hebrea no\u00c2\u00b7qedh\u00ed\u00adm, traducida aqu\u00ed\u00ad \u2020\u0153ganaderos de ovejas\u2020\u009d, solo aparece en otro lugar de la Biblia (2Re 3:4) y hace referencia a una raza especial de ovejas, llamada naqqad por los \u00e1rabes, poco atractiva, pero considerada muy valiosa por su vell\u00f3n. En ese territorio desolado Am\u00f3s tambi\u00e9n se ocup\u00f3 de un trabajo servil y de temporada: punzar higos de sic\u00f3moro, una clase de higos considerados alimento de pobres. La pr\u00e1ctica de punzar los higos ten\u00ed\u00ada por objeto acelerar su maduraci\u00f3n y aumentar el tama\u00f1o y la dulzura de la fruta. (Am 7:14; v\u00e9ase SIC\u00ed\u201cMORO.)<br \/>\nAl igual que el pastor David, a quien Dios llam\u00f3 para efectuar un servicio p\u00fablico, \u2020\u02dcJehov\u00e1 procedi\u00f3 a tomar a Am\u00f3s de seguir tras el reba\u00f1o\u2020\u2122 y lo convirti\u00f3 en profeta. (Am 7:15.)<br \/>\nDe la soledad del desierto meridional, a Am\u00f3s se le envi\u00f3 al N. al reino id\u00f3latra de diez tribus con su capital en Samaria.<br \/>\nAm\u00f3s comenz\u00f3 su carrera como profeta de Dios dos a\u00f1os antes del gran terremoto que ocurri\u00f3 durante el reinado de Uz\u00ed\u00adas, rey de Jud\u00e1. Al mismo tiempo, Jerobo\u00e1n II, hijo de Jo\u00e1s, era rey de Israel. (Am 1:1.) Por lo tanto, la profec\u00ed\u00ada de Am\u00f3s queda emplazada dentro del per\u00ed\u00adodo de veintis\u00e9is a\u00f1os que transcurri\u00f3 entre 829 y 804 a. E.C., cuando el reinado del rey de Jud\u00e1 se traslap\u00f3 con el del rey de Israel. El gran terremoto que ocurri\u00f3 dos a\u00f1os despu\u00e9s de que se comisionara a Am\u00f3s como profeta fue de tal magnitud que Zacar\u00ed\u00adas hizo menci\u00f3n de \u00e9l unos trescientos a\u00f1os m\u00e1s tarde. (Zac 14:5.)<br \/>\nNo se sabe con certeza por cu\u00e1nto tiempo sirvi\u00f3 como profeta en el reino norte\u00f1o. Amas\u00ed\u00adas, el inicuo adorador de becerros que actuaba como sacerdote de la religi\u00f3n estatal centrada en Betel, intent\u00f3 expulsarlo del territorio, alegando que hab\u00ed\u00ada conspirado contra el rey (Am 7:10-13), y no se sabe si lo logr\u00f3. En cualquier caso, cuando termin\u00f3 su misi\u00f3n prof\u00e9tica en Israel, probablemente regres\u00f3 a su regi\u00f3n natal de Jud\u00e1. Jer\u00f3nimo y Eusebio informan que en su d\u00ed\u00ada el sepulcro del profeta estaba en Teqoa. Tambi\u00e9n parece que despu\u00e9s de regresar a Jud\u00e1, Am\u00f3s puso por escrito la profec\u00ed\u00ada que en un principio hab\u00ed\u00ada pronunciado oralmente. Se le considera uno de los doce profetas \u2020\u0153menores\u2020\u009d (su libro se cataloga en tercer lugar entre los doce); no obstante, el mensaje que Am\u00f3s present\u00f3 de ninguna manera es \u2020\u0153menor\u2020\u009d en importancia.<\/p>\n<p>2. Antepasado de Jes\u00fas de la octava generaci\u00f3n anterior a la de Mar\u00ed\u00ada. (Lu 3:25.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>Am 1-9<br \/>\nSumario: 1. El rugido del le\u00f3n. II. \u2020\u0153Decir-escuchar-ver\u2020\u009d: una trilog\u00ed\u00ada estructural: 1. \u2020\u0153Esto dice el Se\u00f1or&#8230;\u2020\u009d (cc. 1-2); 2. \u2020\u0153Escuchad\u2020\u009d (cc. 3-6); 3. \u2020\u0153El Se\u00f1or Dios me hizo ver esto\u2020\u009d (cc. 7-9). III. Amos, el profeta de la justicia y de la fe: 1. Por la justicia; 2. Por la fe; 3. Por \u2020\u0153el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or\u2020\u009d; 4. Por la esperanza.<br \/>\n163<br \/>\n1. EL RUGIDO DEL LEON.<br \/>\n\u2020\u0153Dijo (Amos): El Se\u00f1or ruge desde Si\u00f3n y hace o\u00ed\u00adr su voz desde Jerusa-l\u00e9n; los pastizales de los pastores est\u00e1n de luto y la cumbre del Carmelo se seca\u2020\u009d (Am 1,2). El rugido del le\u00f3n es como el s\u00ed\u00admbolo de este profeta tempestuoso, que irrumpe en la escena del reino del norte, en Israel, el siglo vni a.C. Sin embargo, proced\u00ed\u00ada del reino del sur, ya que hab\u00ed\u00ada nacido en T\u00e9coa, una aldea a 16km al surde Jerusal\u00e9n, donde pose\u00ed\u00ada una finca para criar ganado (1,1) y cultivar sic\u00f3moros (Am 7,14). Su profec\u00ed\u00ada reflejar\u00e1 pl\u00e1sticamente este horizonte de su vida, aunque su poes\u00ed\u00ada refleje cierta madurez y cierta instrucci\u00f3n cualificada, obtenida quiz\u00e1 en la \u2020\u0153escuela\u2020\u009d de alg\u00fan santuario. Su nombre es pr\u00e1cticamente la abreviatura de su antagonista Amasias (Am 7,10), el sacerdote oficial del santuario real de Betel; significa \u2020\u0153Yhwh lleva\u2020\u009d; como \u00e9l mismo recuerda en la p\u00e1gina dedicada a su vocaci\u00f3n (Am 3,3-8), fue precisamente el Se\u00f1or el que lo \u2020\u0153llev\u00f3\u2020\u009d, lo lanz\u00f3 a una vocaci\u00f3n no deseada. A trav\u00e9s de una secuencia de im\u00e1genes muy vivas, Amos recuerda el car\u00e1cter irresistible de la vocaci\u00f3n prof\u00e9tica. Puesto que no se da un efecto (caminar juntos, rugido, ca\u00ed\u00adda en tierra) sin una causa previa (ponerse de acuerdo, presa, asechanza), y viceversa, como no puede concebirse una causa sin su efecto (cebo-presa, trompeta-alarma, rugido- terror), as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n si Amos habla es porque el Se\u00f1or le ha hablado, y si el Se\u00f1or habla, Amos no puede menos de profetizar (3,8). Es lo que repetir\u00e1 \u00e9l mismo al bur\u00f3crata del culto, el sacerdote Amasias: \u2020\u0153Yo no soy profeta ni hijo de profeta; yo soy boyero y descorteza-dor de sic\u00f3moros. El Se\u00f1or me tom\u00f3 de detr\u00e1s del reba\u00f1o, dici\u00e9ndome: Vete, profetiza ami pueblo Israel\u2020\u009d (Am 7,14-15).<br \/>\n164<br \/>\nLa situaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica en que resuena el \u2020\u0153rugido\u2020\u009d de la palabra prof\u00e9tica es la situaci\u00f3n m\u00e1s bien inestable del reino del norte. Los continuos golpes de Estado han liquidado en menos de dos siglos hasta cinco dinast\u00ed\u00adas; el poder oculto de los militares sanciona frecuentes regicidios, con su cortejo natural de desastres y alborotos. La pol\u00ed\u00adtica exterior se mueve al capricho de las esferas de influencia de las dos superpotencias, la occidental de Egipto y la oriental de Asir\u00ed\u00ada. Los partidos pol\u00ed\u00adticos opuestos convierten al reino de Samar\u00ed\u00ada, como dir\u00e1 Oseas (Os 7,11) en \u2020\u0153una ingenua paloma, falta de inteligencia: llaman a Egipto, acuden a Asir\u00ed\u00ada\u2020\u009d. Y los relativos tratados de asistencia t\u00e9cnico-militar se convierten en protectorados pol\u00ed\u00adtico-fiscales, acogidos por soberanos hebreos que a veces ni siquiera llegan a durar una estaci\u00f3n, como Zimr\u00ed\u00ad (isiete d\u00ed\u00adas!), Zacar\u00ed\u00adas (seis meses), Sal\u00fan (un mes). Este reino en decadencia, antes de llegar a ser \u2020\u0153como una torta a la que no se le dio la vuelta\u2020\u009d (Os 7,8), devorada por el imperialismo asirio en el 721 a.C, goza de cierto intervalo de bienestar que lo embriaga de nacionalismo. Es el per\u00ed\u00adodo del largo gobierno de Jerobo\u00e1n 11(786-746), heredero del boom econ\u00f3mico iniciado con Ajab y con su mujer fenicia Jezabel. La expansi\u00f3n econ\u00f3mica, aunque tiene tan s\u00f3lo la consistencia de unos fuegos artificiales, entusiasma y engendra macrosc\u00f3picas injusticias sociales y un laxismo \u00e9tico-religioso. El orgullo nacionalista, el capitalismo desenfrenado, el paganismo generalizado esconden, en realidad, una enorme inestabilidad, impotencia y debilidad. En esta atm\u00f3sfera de consumo es donde resuena la voz de Amos como un clar\u00ed\u00adn de guerra. Derrama a oleadas su franqueza, su energ\u00ed\u00ada y su condena de la \u2020\u0153dolce vita\u2020\u009d de la alta sociedad opresora de Samar\u00ed\u00ada.<br \/>\n165<br \/>\nII. \u2020\u0153DECIR-ESCUCHAR-VER\u2020\u009d: UNA TRILOGIA ESTRUCTURAL.<br \/>\nEl texto de Amos se presenta sustancialmente homog\u00e9neo y bien coordinado. Tan s\u00f3lo hay algunos peque\u00f1os fragmentos escritos por otra mano. Quiz\u00e1 la narraci\u00f3n del encuentro con Amasias sea un relato externo, debido a un disc\u00ed\u00adpulo (7,10-1 7); casi con seguridad es posterior el or\u00e1culo de restauraci\u00f3n, con un trasfondo mesi\u00e1nico, que sella el volumen (9,11-15); no faltan tampoco algunas huellas deuteronom\u00ed\u00adsticas, que se deben quiz\u00e1 a intervenciones redaccionales (2,4-5; 2,lOss; 3,7; 5,25-26). Para algunos autores, tambi\u00e9n las tres estrofas del himno esparcido dentro del libro (4,13; 5,8; 9,5-6) deben atribuirse a otra mano; se trata de un delicioso himno lit\u00fargico (con la ant\u00ed\u00adfona que cierra el final de cada estrofa: \u2020\u0153Su nombre es el Se\u00f1or\u2020\u009d), que exalta la grandeza desplegada por el Se\u00f1or en la creaci\u00f3n y en la historia.<br \/>\nPero la estructura del escrito de Amos est\u00e1 presidida por una trilog\u00ed\u00ada verbal de gran relieve, distribuida estrat\u00e9gicamente en las tres partes de la obra. En las siete escenas de la primera secci\u00f3n (cc. 1-2) resuena la \u2020\u0153f\u00f3rmula del enviado\u2020\u009d: \u2020\u0153Esto dice el Se\u00f1or&#8230;\u2020\u009d, seguida por el or\u00e1culo divino. En los cap\u00ed\u00adtulos 3- 6, porel contrario, los discursosvan introducidos portres \u2020\u0153escuchad\u2020\u009d (3,1; 4,1; 5,1), que a menudo se entrecruzan con los \u2020\u0153iay!\u2020\u009d del juicio divino (5,7, contra los grandes propietarios de tierras; 5,18, para el \u2020\u0153d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or\u2020\u009d; 6,1, contra los pol\u00ed\u00adticos). La tercera parte (cc. 7-9) est\u00e1 ocupada por cinco visiones, cuatro de ellas afines entre s\u00ed\u00ad y una aut\u00f3noma, narradas todas en primera persona; van introducidas por la f\u00f3rmula:<br \/>\n\u2020\u0153El Se\u00f1or Dios me hizo ver esto\u2020\u009d (7,1.4.7; 8,1).<br \/>\n166<br \/>\n1. \u2020\u0153Esto dice el Se\u00f1or&#8230;\u2020\u009d (cc. 1-2).<br \/>\n(Am 1-2) En la primera secci\u00f3n del volumen prof\u00e9tico de Amos se introduce el g\u00e9nero literario de los \u2020\u0153or\u00e1culos contra las naciones\u2020\u009d, donde el autor se esfuerza en definir algunas leyes morales que se refieren a todo el pueblo. La moral no es un privilegio exclusivo de Israel, sino que tiene su origen en el Se\u00f1or del universo. La secci\u00f3n, dedicada a este grandioso examen de conciencia de las naciones, est\u00e1 construida sobre un septenario de pueblos escandido por una introducci\u00f3n constante: \u2020\u0153Esto dice el Se\u00f1or: Por tres cr\u00ed\u00admenes de&#8230; y por cuatro\u2020\u009d (1,3; 1,6; 1,9; 1,11; 1,13; 2,1; 2,4; 2,6). ,La expresi\u00f3n num\u00e9rica, apreciada igualmente en la literatura sapiencial (Pr 30,15; Pr 30,18; Pr 30,21; Pr 30,29), expresa la plenitud de los delitos de las naciones, que est\u00e1n ya colmando el c\u00e1liz de la ira divina. La humanidad entera est\u00e1 envuelta por el pecado \u2020\u0153sin distinci\u00f3n alguna, porque todos pecaron\u2020\u009d (Rom 3,22s). Todo el septenario contiene la misma escena dentro del cuadro. Un incendio inmenso rodea a cada una de las capitales: es el Se\u00f1or mismo el que prende fuego a los palacios de los soberanos y a los muros de las ciudades.<br \/>\nEn Damasco, que se muestra tan feroz como un trillo de hierro que lo tritura todo, \u2020\u0153prender\u00e9 fuego a la casa de Jazael y devorar\u00e9 los palacios de Ben Hadad\u2020\u009d (1,4); en Filistea \u2020\u0153prender\u00e9 fuego a los muros de Gaza y devorar\u00e9 sus palacios\u2020\u009d (1,7); en Fenicia \u2020\u0153prender\u00e9 fuego a los muros de Tiro y devorar\u00e9 sus palacios\u2020\u009d (1,10); en Ed\u00f3n \u2020\u0153prender\u00e9 fuego a Teman y devorar\u00e9 los palacios de Bosra\u2020\u009d (1,12). Los crueles amonitas, para eliminar de ra\u00ed\u00adz la vida de los galaaditas, abrieron en canal a las mujeres encinta:<br \/>\n\u2020\u0153Prender\u00e9 fuego a los muros de Rabb\u00e1 y devorar\u00e1 sus palacios\u2020\u009d (1,13-14). Tambi\u00e9n contra Moab, que deshonr\u00f3 sacrilegamente con la cremaci\u00f3n los huesos del rey de Ed\u00f3n, \u2020\u0153enviar\u00e9 fuego que devorar\u00e1 los palacios de Queriot\u2020\u009d (2,2): Ed\u00f3n es el enemigo mortal de Israel, pero el delito cometido contra \u00e9l es intolerable, y la moral no tiene patria. Antes de pronunciar el juicio sobre Israel, la tierra a la que ha sido enviado, el profeta ataca a Jud\u00e1, el reino del sur, \u2020\u0153por haber despreciado la ley del Se\u00f1or y no haber guardado sus decretos, extravi\u00e1ndose por caminos falsos, que recorrieron ya sus padres: prender\u00e9 fuego a Jud\u00e1, que devorar\u00e1 los palacios de Jerusal\u00e9n\u2020\u009d (2,4-5). Al t\u00e9rmino de esta rese\u00f1a, Amos lanza su flecha m\u00e1s puntiaguda contra Israel, la tierra de su predicaci\u00f3n (2,6-15). La lista de las apostas\u00ed\u00adas es desoladora y las im\u00e1genes son violentas. El pobre es vendido por el precio de un par de sandalias (cf 8,6), la avidez de los ricos no tiene l\u00ed\u00admites, la prostituci\u00f3n sagrada (o el abuso contra las esclavas: 2,7 es oscuro) cunde por doquier, se violan las normas sobre las prendas (Ex 22,25-26; Dt24, ?? Dt3), los santuarios son lugares de corrupci\u00f3n, los profetas se ven reducidos al silencio&#8230; La palabra del Se\u00f1or no se detiene frente a nadie en esta vigorosa den uncia.<br \/>\n167<br \/>\n2. \u2020\u0153Escuchad\u2020\u009d (cc. 3-6).<br \/>\n(Am 3-6) Es \u00e9ste el n\u00facleo del mensaje de Amos y de la profec\u00ed\u00ada en general. Maldice con iron\u00ed\u00ada casi blasfemad culto hip\u00f3crita de Betel y de Guilgal, los dos grandes santuarios del reino del norte. Los sacrificios, las fiestas, los diezmos, las oblaciones de \u00e1cimos (Lv 2, 11) y todas \u2020\u0153vuestras\u2020\u009d farsas religiosas son un c\u00famulo de pecados: \u2020\u0153Id a Betel y pecad; a Guilgal y pecad m\u00e1s a\u00fan; por las ma\u00f1anas ofreced vuestros sacrificios, y cada tres d\u00ed\u00adas vuestro diezmo&#8230;, pues eso es lo que os gusta, israelitas\u2020\u009d (4,4-5). \u2020\u0153Buscadme y vivir\u00e9is. No busqu\u00e9is a Betel, no vay\u00e1is a Guilgal, no pas\u00e9is a Berseba; porque Guilgal ir\u00e1 ciertamente al destierro y Betel ser\u00e1 aniquilada. Buscad al Se\u00f1or y vivir\u00e9is\u2020\u009d (5,4-6). Amos introduce aqu\u00ed\u00ad un principio teol\u00f3gico muy apreciado por el profetismo: la religi\u00f3n no tiene sentido si se la priva de justicia, el culto es magia si no lo sostiene un compromiso social por la justicia. Ya Samuel hab\u00ed\u00ada recordado a Sa\u00fal: \u2020\u0153cSe complace tanto el Se\u00f1or en los holocaustos y sacrificios como en la obediencia a sus palabras? La obediencia vale m\u00e1s que el sacrificio, y la docilidad m\u00e1s que las grasas de los carneros\u2020\u009d (IS 15,22). La negaci\u00f3n del culto es aparentemente absoluta, pero en realidad es s\u00f3lo parad\u00f3jica y dial\u00e9ctica. Se esfuerza en restituir al culto su funci\u00f3n de n\u00facleo de toda la existencia. Sobre la secuencia central de estos cap\u00ed\u00adtulos volveremos luego, al analizar el mensaje general de Amos [1 \u00c2\u00a1nfra III].<br \/>\n 168 8<br \/>\n168<br \/>\n3. \u2020\u0153El Se\u00f1or Dios me hizo ver ESTO\u2020\u009d (cc. 7-9).<br \/>\n(Am 7-9)! Ezequiel es el maestro de las visiones; pero tambi\u00e9n Amos sabe construir cinco \u2020\u0153visiones\u2020\u009d de gran intensidad. Recordemos entre par\u00e9ntesis que, como \u2020\u0153vidente\u2020\u2122 es sin\u00f3nimo de \u2020\u0153profeta\u2020\u2122, tambi\u00e9n la \u2020\u0153visi\u00f3n\u2020\u2122 es un equivalente simb\u00f3lico del or\u00e1culo prof\u00e9tico. Las dos primeras visiones tienen en com\u00fan la figura del profeta como intercesor: \u2020\u0153Se\u00f1or Dios, perdona, te ruego! \u00bfC\u00f3mo podr\u00e1 subsistir Jacob, siendo tan peque\u00f1o?\u2020\u009d (7,2-3.5-6). El centro de las dos visiones est\u00e1 ocupado por un episodio tr\u00e1gico para la agricultura: la invasi\u00f3n de las langostas y la sequ\u00ed\u00ada (7,1-3.4-6). Tambi\u00e9n en Joel se nos ofrece un duplicado de estas dos visiones cuando nos describe minuciosamente estas dos plagas fatales para los cultivos, vi\u00e9ndDIAS como un paradigma de los ej\u00e9rcitos invasores (JI 1,4-12; JI 2,3-9). Esta misma eliminaci\u00f3n del mal presente en Israel es lo que sirve de tema a la tercera visi\u00f3n (7,7-9). La plomada puede aludir tanto a los desequilibrios que el Se\u00f1or encuentra en el edificio social y religioso de la naci\u00f3n hebrea como a la demolici\u00f3n radical de todas las estructuras socio-pol\u00ed\u00adticas injustas. \u2020\u0153La cuerda del caos y la plomada del vac\u00ed\u00ado \u2020\u02dc(ls 34,11 cf Is 28,17; Is 30,13) traer\u00e1n la ruina de modo especial sobre las alturas idol\u00e1tricas, sobre los santuarios y sobre la dinast\u00ed\u00ada de Jero-bo\u00e1n II, rey de Samar\u00ed\u00ada.<br \/>\nSiguiendo siempre el mismo esquema literario (\u2020\u0153El Se\u00f1or Dios me hizo ver esto\u2020\u2122), la cuarta visi\u00f3n recoge un anuncio id\u00e9ntico de juicio y de castigo (8,1-3). En la pronunciaci\u00f3n de los israelitas del norte, la palabra \u2020\u0153fruto maduro\u2020\u009d (qes)y \u2020\u0153fin\u2020\u009d (qajs) ten\u00ed\u00adan el mismo sonido; el fruto sabroso indica que la estaci\u00f3n est\u00e1 a punto de terminar y que el invierno se perfila ya en el horizonte. La madurez es preludio de la vejez y de la podredumbre. El gozo se transformar\u00e1 en llanto, el canto en silencio, la vida en cad\u00e1veres (Jr24). As\u00ed\u00ad pues, el juicio de Dios es inminente. La misma desgarradura violenta y dolorosa de la vida acompa\u00f1a a la quinta visi\u00f3n (9,1-4), que contempla el hundimiento del santuario de Betel, s\u00ed\u00admbolo de un culto impuro y sin vida. La ruina y la destrucci\u00f3n son el binomio sobre el que se articula la visi\u00f3n: se derrumban arquitrabes y capiteles, la sangre se derrama en abundancia. El juicio divino es implacable; es in\u00fatil todo intento de sustraerse a una presencia que acecha por todas partes.<br \/>\n169<br \/>\nIII. AMOS. EL PROFETA DE LA JUSTICIA Y DE LA FE.<br \/>\nEl mismo recorrido de las tres secciones en que se articula la obra de Amos nos ha hecho ya vislumbrar las directrices fundamentales de su pensamiento, ligadas a una vigorosa pasi\u00f3n por la justicia y a la recuperaci\u00f3n de una religiosidad genuina y no hip\u00f3crita.<br \/>\n170<br \/>\n1. Por la justicia.<br \/>\nLa palabra de Amos derriba las lujosas residencias de la aristocracia, \u2020\u0153que acumulan la violencia y la opresi\u00f3n en sus palacios\u2020\u009d (3,10). La casa de la ciudad y del campo, los salones tapizados de marfil que siglos m\u00e1s tarde descubrir\u00ed\u00adan los arque\u00f3logos en Samar\u00ed\u00ada, los espl\u00e9ndidos divanes de Damasco (3,12) son denunciados con violencia como una aut\u00e9ntica verg\u00fcenza cuando mucha gente se muere de hambre (3,11.15). La palabra de Amos ataca a las nobles matronas de la alta sociedad, lustrosas como \u2020\u0153vacas de Basan\u2020\u009d (4,1-3): el cuadro grotesco suscita toda la n\u00e1usea del campesino frente a aquellos abusos. Los vulgares labios de aquellas matronas son vistos por el profeta como te\u00f1idos de sangre cuando sobre las ruinas de la devastada Samar\u00ed\u00ada los deportados vayan atados unos a otros con argollas insertas en el labio inferior. Amos es una antena sensible a todas las violaciones de los derechos humanos. Su poes\u00ed\u00ada va derecha a la ra\u00ed\u00adz de los problemas sin lirismos gratuitos, comunicando a sus lectores la misma indignaci\u00f3n y la misma ansia de justicia.<br \/>\n171<br \/>\n2. Por la fe.<br \/>\nEl kirygma prof\u00e9-tico, que ya hab\u00ed\u00adan demostrado Samuel (IS 15,22-23) y Elias (IR 21), se fija en un dato fundamental que ya hemos registrado anteriormente [1 II, 2]: el de la vinculaci\u00f3n indisoluble entre la fe y la vida, entre el culto y la existencia. Es \u00e9ste un tema que vuelve teol\u00f3gica la defensa de la justicia, y no s\u00f3lo un compromiso social. Seguido por Oseas (6,6), por Isa\u00ed\u00adas (1,5), por Miqueas (6,6-8), por Jerem\u00ed\u00adas (6,20; 7,21-23), Amos pone de manifiesto sin piedad alguna la hipocres\u00ed\u00ada del culto oficial: \u2020\u0153Odio, aborrezco vuestras fiestas, no me agradan vuestras solemnidades. Si me ofrec\u00e9is holocaustos y ofrendas, no los<br \/>\n 172 9<br \/>\naceptar\u00e9; no me digno mirar el sacrificio de vuestros novillos cebados. Aparta de m\u00ed\u00ad el ruido de tus canciones; no quiero o\u00ed\u00adr el sonido de la lira\u2020\u009d(5,21-23). Este rechazo es bien patente y prepara el de Jes\u00fas:<br \/>\n\u2020\u0153i Ay de vosotros, fariseos, que pag\u00e1is el diezmo de la menta y de la ruda y de todas las legumbres, y olvid\u00e1is la justicia yel amor de Dios! iHay que hacer una cosa sin descuidar la otra!\u2020\u009d (Lc 11,42). La invitaci\u00f3n a la justicia y a la conversi\u00f3n (4,6-1 1) es la \u00fanica expresi\u00f3n de la fe aut\u00e9ntica, que derriba las falsas defensas de una religiosidad sacral y c\u00f3moda.<br \/>\n172<br \/>\n3. Por el \u2020\u0153d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or\u2020\u009d.<br \/>\nAmos introduce una categor\u00ed\u00ada teol\u00f3gica que tendr\u00e1 una gran importancia en la teolog\u00ed\u00ada sucesiva, la del y\u00f3m-Yhwh, el \u2020\u0153d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or\u2020\u009d. Sirve para designar el acontecimiento decisivo y resolutivo de la historia humana, con el que Dios establecer\u00e1 su reino de justicia y de paz en un mundo renovado. Las perspectivas actuales, que exaltan a los poderosos y a los hartos, se ver\u00e1n invertidas en favor de los pobres y de los hambrientos (Lc 6,20-26). Amos proclama esta inversi\u00f3n como inminente en 2,13-15 con ocho im\u00e1genes b\u00e9licas llenas de viveza. Los carros armados se hundir\u00e1n en el barro, la infanter\u00ed\u00ada ligera quedar\u00e1 paralizada, los soldados veloces no podr\u00e1n huir, a los fuertes les faltar\u00e1n las fuerzas, los arqueros no podr\u00e1n resistir, las tropas de asalto fallar\u00e1n, los jinetes se ver\u00e1n aniquilados y los m\u00e1s valientes se entregar\u00e1n a una huida vergonzosa. Otra representaci\u00f3n inolvidable del \u2020\u0153d\u00ed\u00ada\u2020\u009d inexorable delSe\u00f1or ya en acci\u00f3n dentro de la historia se nos traza en el pasaje de 5,18-20. A espaldas de los fugitivos se oyen los pasos del le\u00f3n, pero tienen que detenerse ante la presencia de un oso; una vez esquivado el peligro exterior y cerrada la puerta a las espaldas, se apoyan cansados con una mano en la pared; pero una serpiente venenosa muerde la mano.<br \/>\n173<br \/>\n4. Por la esperanza.<br \/>\nAmos ha hecho desbordar su indignaci\u00f3n y ha condenado a una sociedad injusta y una religiosidad artificiosa. Pero su \u00faltima palabra no es de maldici\u00f3n. Ac aqu\u00ed\u00ad su sue\u00f1o: \u2020\u0153Vienen d\u00ed\u00adas, dice el Se\u00f1or Dios, en que enviar\u00e9 el hambre al pa\u00ed\u00ads; no hambre de pan, no sed de agua, sino de o\u00ed\u00adr la palabra del Se\u00f1or\u2020\u009d (8,11). Su volumen de or\u00e1culos de juicio se cierra actualmente con un cuadro luminoso (aunque quiz\u00e1 no sea aut\u00e9ntico, sino redac-cional). En 9,11-15 resplandece el reino dav\u00ed\u00addico, sede de la presencia divina en la historia (2S 7): reducido a una choza ca\u00ed\u00adda y lleno de brechas, volver\u00e1 a ser un imperio poderoso y una ciudad santa (Hch 15,14-18). Tambi\u00e9n en 9,11-15 resplandece el campo de Palestina bajo el signo de la bendici\u00f3n, que es fertilidad espont\u00e1nea de la tierra. Los ritmos de la agricultura (arar, segar, vendimiar, sembrar) adquieren una aceleraci\u00f3n inaudita. Las im\u00e1genes fant\u00e1sticas del reino mesi\u00e1nico que fue so\u00f1ando el sucesivo judaismo se anticipan ya en esos montes y colmas que parecen derretirse en arroyos de mosto. Resplandece, finalmente, de felicidad, en 9,11-1 5, el pueblo hebreo, que vuelve a su tierra, a sus vi\u00f1as, a sus ciudades, de las que ya no se ver\u00e1 jam\u00e1s desarraigado.<br \/>\n174<br \/>\nBIBL.: Alonso Schokel L.-Sicre D\u00ed\u00adaz J.L., Profetas II, Madrid 1980, 951-993; Amsler 5., Amos, DelachauxNiestl\u00e9, Neuch\u00e1tel-Par\u00ed\u00ads 1969; Asurmendi J.M., Amos y Oseas, Ed. Verbo Divino, Estella 1988; Bic M.,<br \/>\nDas Buch Amos, Evang. Ver\u00ed\u00adsgsanstalt, Berl\u00ed\u00adn 1969; Bonora ?., Amos, ilprofeta della giustizia, Queriniana,<br \/>\nBres-cia 1979; Feuillet ?., L\u2020\u2122universalisme de l\u2020\u2122a-lliance de la religi\u00f3n d\u2020\u2122Amos, en \u2020\u0153BVC\u2020\u009d 17 (1957) 17-29;<br \/>\nHammershaimb E., The Book of Amos, Blackwell, Oxford 1970; Kapelrud AS., Central Ideas in Amos,<br \/>\nOslo 19612; Loss N., Amos, Ed. Paoline, Roma 1979; Mays J.L., Amos, SCM, Londres 1969; Randellini L.,<br \/>\nRicchi e poyen nel libro del profeta Amos, en \u2020\u0153Studii Biblici Franciscani L\u00ed\u00adber Annuus\u2020\u009d 2 (1951-52) 5-86;<br \/>\nRinaldi, Iprofetiminoril, Marietti, Tur\u00ed\u00adn 1953; Soggin J.A., liprofeta Amos, Paideia, Brescia 1982; Tourn G.,<br \/>\nAmos, profeta della giustizia, Claudiana, Tur\u00ed\u00adn 1972; Virgulin 5., Amos, en Introduzionealia Bibbia (ed. T.<br \/>\nBallarini) 11\/2, Marietti, Tur\u00ed\u00adn 1971, 379-402; Weiser ?., Das Buch derzwolfkleinen Propheten,<br \/>\nVandenhoeck&#038; R., Gotinga 19594; Wolff H.W., Amos\u2020\u2122geis-tige Heimat, Neukirchener Verlag, Neukirchen<br \/>\n1964; Id, Dodekapropheton II, Neukirchener Verlag, Neukirchen 1969.<br \/>\nG. Ravasi<br \/>\n175<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>Am 1-9<br \/>\nSumario: 1. El rugido del le\u00f3n. II. \u2020\u0153Decir-escuchar-ver\u2020\u009d: una trilog\u00ed\u00ada estructural: 1. \u2020\u0153Esto dice el Se\u00f1or&#8230;\u2020\u009d<br \/>\n(cc. 1-2); 2. \u2020\u0153Escuchad\u2020\u009d (cc. 3-6); 3. \u2020\u0153El Se\u00f1or Dios me hizo ver esto\u2020\u009d (cc. 7-9). III. Amos, el profeta de la<br \/>\njusticia y de la fe: 1. Por la justicia; 2. Por la fe; 3. Por \u2020\u0153el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or\u2020\u009d; 4. Por la esperanza.<br \/>\n163<br \/>\n1. EL RUGIDO DEL LEON.<br \/>\n\u2020\u0153Dijo (Amos): El Se\u00f1or ruge desde Si\u00f3n y hace o\u00ed\u00adr su voz desde Jerusa-l\u00e9n; los pastizales de los pastores est\u00e1n de luto y la cumbre del Carmelo se seca\u2020\u009d (Am 1,2). El rugido del le\u00f3n es como el s\u00ed\u00admbolo de este profeta tempestuoso, que irrumpe en la escena del reino del norte, en Israel, el siglo vni a.C. Sin embargo,<br \/>\n 164 9<br \/>\nproced\u00ed\u00ada del reino del sur, ya que hab\u00ed\u00ada nacido en T\u00e9coa, una aldea a 16km al surde Jerusal\u00e9n, donde pose\u00ed\u00ada una finca para criar ganado (1,1) y cultivar sic\u00f3moros (Am 7,14). Su profec\u00ed\u00ada reflejar\u00e1 pl\u00e1sticamente este horizonte de su vida, aunque su poes\u00ed\u00ada refleje cierta madurez y cierta instrucci\u00f3n cualificada, obtenida quiz\u00e1 en la \u2020\u0153escuela\u2020\u009d de alg\u00fan santuario. Su nombre es pr\u00e1cticamente la abreviatura de su antagonista Amasias (Am 7,10), el sacerdote oficial del santuario real de Betel; significa \u2020\u0153Yhwh lleva\u2020\u2122; como \u00e9l mismo recuerda en la p\u00e1gina dedicada a su vocaci\u00f3n (Am 3,3-8), fue precisamente el Se\u00f1or el que lo \u2020\u0153llev\u00f3, lo lanz\u00f3 a una vocaci\u00f3n no deseada. A trav\u00e9s de una secuencia de im\u00e1genes muy vivas, Amos recuerda el car\u00e1cter irresistible de la vocaci\u00f3n prof\u00e9tica. Puesto que no se da un efecto (caminar juntos, rugido, ca\u00ed\u00adda en tierra) sin una causa previa (ponerse de acuerdo, presa, asechanza), y viceversa, como no puede concebirse una causa sin su efecto (cebo-presa, trompeta-alarma, rugido- terror), as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n si Amos habla es porque el Se\u00f1or le ha hablado, y si el Se\u00f1or habla, Amos no puede menos de profetizar (3,8). Es lo que repetir\u00e1 \u00e9l mismo al bur\u00f3crata del culto, el sacerdote Amasias: \u2020\u0153Yo no soy profeta ni hijo de profeta; yo soy boyero y descorteza-dor de sic\u00f3moros. El Se\u00f1or me tom\u00f3 de detr\u00e1s del reba\u00f1o, dici\u00e9ndome: Vete, profetiza ami pueblo Israel\u2020\u009d (Am 7,14-15).<br \/>\n164<br \/>\nLa situaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica en que resuena el \u2020\u0153rugido\u2020\u009d de la palabra prof\u00e9tica es la situaci\u00f3n m\u00e1s bien inestable del reino del norte. Los continuos golpes de Estado han liquidado en menos de dos siglos hasta cinco dinast\u00ed\u00adas; el poder oculto de los militares sanciona frecuentes regicidios, con su cortejo natural de desastres y alborotos. La pol\u00ed\u00adtica exterior se mueve al capricho de las esferas de influencia de las dos superpotencias, la occidental de Egipto y la oriental de Asir\u00ed\u00ada. Los partidos pol\u00ed\u00adticos opuestos convierten al reino de Samar\u00ed\u00ada, como dir\u00e1 Oseas (Os 7,11) en \u2020\u0153una ingenua paloma, falta de inteligencia: llaman a Egipto, acuden a Asir\u00ed\u00ada\u2020\u009d. Y los relativos tratados de asistencia t\u00e9cnico-militar se convierten en protectorados pol\u00ed\u00adtico-fiscales, acogidos por soberanos hebreos que a veces ni siquiera llegan a durar una estaci\u00f3n, como Zimr\u00ed\u00ad (jsiete d\u00ed\u00adas!), Zacar\u00ed\u00adas (seis meses), Sal\u00fan (un mes). Este reino en decadencia, antes de llegar a ser \u2020\u0153como una torta a la que no se le dio la vuelta\u2020\u009d (Os 7,8), devorada por el imperialismo asirio en el 721 a.C, goza de cierto intervalo de bienestar que lo embriaga de nacionalismo. Es el per\u00ed\u00adodo del largo gobierno de Jerobo\u00e1n 11(786-746), heredero del boom econ\u00f3mico iniciado con Ajab y con su mujer fenicia Jezabel. La expansi\u00f3n econ\u00f3mica, aunque tiene tan s\u00f3lo la consistencia de unos fuegos artificiales, entusiasma y engendra macrosc\u00f3picas injusticias sociales y un laxismo \u00e9tico-religioso. El orgullo nacionalista, el capitalismo desenfrenado, el paganismo generalizado esconden, en realidad, una enorme inestabilidad, impotencia y debilidad. En esta atm\u00f3sfera de consumo es donde resuena la voz de Amos como un clar\u00ed\u00adn de guerra. Derrama a oleadas su franqueza, su energ\u00ed\u00ada y su condena de la \u2020\u0153dolce vita\u2020\u009d de la alta sociedad opresora de Samar\u00ed\u00ada.<br \/>\n165<br \/>\nII. \u2020\u0153DECIR-ESCUCHAR-VER\u2020\u009d: UNA TRILOGIA ESTRUCTURAL.<br \/>\nEl texto de Amos se presenta sustancialmente homog\u00e9neo y bien coordinado. Tan s\u00f3lo hay algunos peque\u00f1os fragmentos escritos por otra mano. Quiz\u00e1 la narraci\u00f3n del encuentro con Amasias sea un relato externo, debido a un disc\u00ed\u00adpulo (7,10-1 7); casi con seguridad es posterior el or\u00e1culo de restauraci\u00f3n, con un trasfondo mesi\u00e1nico, que sella el volumen (9,11-1 5); no faltan tampoco algunas huellas deuteronom\u00ed\u00adsticas, que se deben quiz\u00e1 a intervenciones redaccionales (2,4-5; 2,lOss; 3,7; 5,25-26). Para algunos autores, tambi\u00e9n las tres estrofas del himno esparcido dentro del libro (4,13; 5,8; 9,5-6) deben atribuirse a otra mano; se trata de un delicioso himno lit\u00fargico (con la ant\u00ed\u00adfona que cierra el final de cada estrofa: \u2020\u0153Su nombre es el Se\u00f1or\u2020\u009d), que exalta la grandeza desplegada por el Se\u00f1or en la creaci\u00f3n y en la historia.<br \/>\nPero la estructura del escrito de Amos est\u00e1 presidida por una trilog\u00ed\u00ada verbal de gran relieve, distribuida estrat\u00e9gicamente en las tres partes de la obra. En las siete escenas de la primera secci\u00f3n (cc. 1-2) resuena la \u2020\u0153f\u00f3rmula del enviado\u2020\u009d: \u2020\u0153Esto dice el Se\u00f1or&#8230;\u2020\u009d, seguida por el or\u00e1culo divino. En los cap\u00ed\u00adtulos 3- 6, porel contrario, los discursosvan introducidos portres \u2020\u0153escuchad\u2020\u009d (3,1; 4,1; 5,1), que a menudo se entrecruzan con los \u2020\u0153jay!\u2020\u009d del juicio divino (5,7, contra los grandes propietarios de tierras; 5,18, para el \u2020\u0153d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or\u2020\u009d; 6,1, contra los pol\u00ed\u00adticos). La tercera parte (cc. 7-9) est\u00e1 ocupada por cinco visiones, cuatro de ellas afines entre s\u00ed\u00ad y una aut\u00f3noma, narradas todas en primera persona; van introducidas por la f\u00f3rmula:<br \/>\n\u2020\u0153El Se\u00f1or Dios me hizo ver esto\u2020\u009d (7,1.4.7; 8,1).<br \/>\n166<br \/>\n1. \u2020\u0153Esto dice el Se\u00f1or&#8230;\u2020\u009d (cc. 1-2).<br \/>\n(Am 1-2) En la primera secci\u00f3n del volumen prof\u00e9tico de Amos se introduce el g\u00e9nero literario de los \u2020\u0153or\u00e1culos contra las naciones\u2020\u009d, donde el autor se esfuerza en definir algunas leyes morales que se refieren a todo el pueblo. La moral no es un privilegio exclusivo de Israel, sino que tiene su origen en el Se\u00f1or del universo. La secci\u00f3n, dedicada a este grandioso examen de conciencia de las naciones, est\u00e1 construida<br \/>\n 167 0<br \/>\nsobre un septenario de pueblos escandido por una introducci\u00f3n constante: \u2020\u0153Esto dice el Se\u00f1or: Por tres cr\u00ed\u00admenes de&#8230; y por cuatro\u2020\u009d (1,3; 1,6; 1,9; 1,11; 1,13; 2,1; 2,4; 2,6). ,La expresi\u00f3n num\u00e9rica, apreciada igualmente en la literatura sapiencial (Pr 30,15; Pr 30,18; Pr 30,21; Pr 30,29), expresa la plenitud de los delitos de las naciones, que est\u00e1n ya colmando el c\u00e1liz de la ira divina. La humanidad entera est\u00e1 envuelta por el pecado \u2020\u0153sin distinci\u00f3n alguna, porque todos pecaron\u2020\u009d (Rom 3,22s). Todo el septenario contiene la misma escena dentro del cuadro. Un incendio inmenso rodea a cada una de las capitales: es el Se\u00f1or mismo el que prende fuego a los palacios de los soberanos y a los muros de las ciudades.<br \/>\nEn Damasco, que se muestra tan feroz como un trillo de hierro que lo tritura todo, \u2020\u0153prender\u00e9 fuego a la casa de Jazael y devorar\u00e9 los palacios de Ben Hadad\u2020\u009d (1,4); en Filistea \u2020\u0153prender\u00e9 fuego a los muros de Gaza y devorar\u00e9 sus palacios\u2020\u009d (1,7); en Fenicia \u2020\u0153prender\u00e9 fuego a los muros de Tiro y devorar\u00e9 sus palacios\u2020\u009d (1,10); en Ed\u00f3n \u2020\u0153prender\u00e9 fuego a Teman y devorar\u00e9 los palacios de Bosra\u2020\u009d (1,12). Los crueles amonitas, para eliminar de ra\u00ed\u00adz la vida de los galaaditas, abrieron en canal a las mujeres encinta:<br \/>\n\u2020\u0153Prender\u00e9 fuego a los muros de Rabb\u00e1 y devorar\u00e1 sus palacios\u2020\u009d (1,13-14). Tambi\u00e9n contra Moab, que deshonr\u00f3 sacrilegamente con la cremaci\u00f3n los huesos del rey de Ed\u00f3n, \u2020\u0153enviar\u00e9 fuego que devorar\u00e1 los palacios de Queriot\u2020\u009d (2,2): Ed\u00f3n es el enemigo mortal de Israel, pero el delito cometido contra \u00e9l es intolerable, y la moral no tiene patria. Antes de pronunciar el juicio sobre Israel, la tierra a la que ha sido enviado, el profeta ataca a Jud\u00e1, el reino del sur, \u2020\u0153por haber despreciado la ley del Se\u00f1or y no haber guardado sus decretos, extravi\u00e1ndose por caminos falsos, que recorrieron ya sus padres: prender\u00e9 fuego a Jud\u00e1, que devorar\u00e1 los palacios de Jerusal\u00e9n\u2020\u009d (2,4-5). Al t\u00e9rmino de esta rese\u00f1a, Amos lanza su flecha m\u00e1s puntiaguda contra Israel, la tierra de su predicaci\u00f3n (2,6-15). La lista de las apostas\u00ed\u00adas es desoladora y las im\u00e1genes son violentas. El pobre es vendido por el precio de un par de sandalias (cf 8,6), la avidez de los ricos no tiene l\u00ed\u00admites, la prostituci\u00f3n sagrada (o el abuso contra las esclavas: 2,7 es oscuro) cunde por doquier, se violan las normas sobre las prendas (Ex 22,25-26; Dt24, ?? Dt3), los santuarios son lugares de corrupci\u00f3n, los profetas se ven reducidos al silencio&#8230; La palabra del Se\u00f1or no se detiene frente a nadie en esta vigorosa den uncia.<br \/>\n167<br \/>\n2. \u2020\u0153Escuchad\u2020\u009d (cc. 3-6).<br \/>\n(Am 3-6) Es \u00e9ste el n\u00facleo del mensaje de Amos y de la profec\u00ed\u00ada en general. Maldice con iron\u00ed\u00ada casi blasfemad culto hip\u00f3crita de Betel y de Guilgal, los dos grandes santuarios del reino del norte. Los sacrificios, las fiestas, los diezmos, las oblaciones de \u00e1cimos (Lv 2, 11) y todas \u2020\u0153vuestras\u2020\u009d farsas religiosas son un c\u00famulo de pecados: \u2020\u0153Id a Betel y pecad; a Guilgal y pecad m\u00e1s a\u00fan; por las ma\u00f1anas ofreced vuestros sacrificios, y cada tres d\u00ed\u00adas vuestro diezmo&#8230;, pues eso es lo que os gusta, israelitas\u2020\u009d (4,4-5). \u2020\u0153Buscadme y vivir\u00e9is. No busqu\u00e9is a Betel, no vay\u00e1is a Guilgal, no pas\u00e9is a Berseba; porque Guilgal ir\u00e1 ciertamente al destierro y Betel ser\u00e1 aniquilada. Buscad al Se\u00f1or y vivir\u00e9is\u2020\u009d (5,4-6). Amos introduce aqu\u00ed\u00ad un principio teol\u00f3gico muy apreciado por el profetismo: la religi\u00f3n no tiene sentido si se la priva de justicia, el culto es magia si no lo sostiene un compromiso social por la justicia. Ya Samuel hab\u00ed\u00ada recordado a Sa\u00fal: \u2020\u0153cSe complace tanto el Se\u00f1or en los holocaustos y sacrificios como en la obediencia a sus palabras? La obediencia vale m\u00e1s que el sacrificio, y la docilidad m\u00e1s que las grasas de los carneros\u2020\u009d (IS 15,22). La negaci\u00f3n del culto es aparentemente absoluta, pero en realidad es s\u00f3lo parad\u00f3jica y dial\u00e9ctica. Se esfuerza en restituir al culto su funci\u00f3n de n\u00facleo de toda la existencia. Sobre la secuencia central de estos cap\u00ed\u00adtulos volveremos luego, al analizar el mensaje general de Amos [1 \u00c2\u00a1nfra III].<br \/>\n168<br \/>\n3. \u2020\u0153El Se\u00f1or Dios me hizo ver ESTO\u2020\u009d (cc. 7-9).<br \/>\n(Am 7-9)! Ezequiel es el maestro de las visiones; pero tambi\u00e9n Amos sabe construir cinco \u2020\u0153visiones\u2020\u009d de gran intensidad. Recordemos entre par\u00e9ntesis que, como \u2020\u0153vidente\u2020\u009d es sin\u00f3nimo de \u2020\u0153profeta\u2020\u009d, tambi\u00e9n la \u2020\u0153visi\u00f3n\u2020\u009d es un equivalente simb\u00f3lico del or\u00e1culo prof\u00e9tico. Las dos primeras visiones tienen en com\u00fan la figura del profeta como intercesor: \u2020\u0153iSe\u00f1or Dios, perdona, te ruego! \u00bfC\u00f3mo podr\u00e1 subsistir Jacob, siendo tan peque\u00f1o?\u2020\u009d (7,2-3.5-6). El centro de las dos visiones est\u00e1 ocupado por un episodio tr\u00e1gico para la agricultura: la invasi\u00f3n de las langostas y la sequ\u00ed\u00ada (7,1-3.4-6). Tambi\u00e9n en Joel se nos ofrece un duplicado de estas dos visiones cuando nos describe minuciosamente estas dos plagas fatales para los cultivos, vi\u00e9ndDIAS como un paradigma de los ej\u00e9rcitos invasores (JI 1,4-12; JI 2,3-9). Esta misma eliminaci\u00f3n del mal presente en Israel es lo que sirve de tema a la tercera visi\u00f3n (7,7-9). La plomada puede aludir tanto a los desequilibrios que el Se\u00f1or encuentra en el edificio social y religioso de la naci\u00f3n hebrea como a la demolici\u00f3n radical de todas las estructuras socio-pol\u00ed\u00adticas injustas. \u2020\u0153La cuerda del caos y la plomada del vac\u00ed\u00ado \u2020\u02dc(ls 34,11 cf Is 28,17; Is 30,13) traer\u00e1n la ruina de modo especial sobre las alturas idol\u00e1tricas, sobre los santuarios y sobre la dinast\u00ed\u00ada de Jero-bo\u00e1n II, rey de Samar\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Siguiendo siempre el mismo esquema literario (\u2020\u02dcEl Se\u00f1or Dios me hizo ver esto\u2020\u009d), la cuarta visi\u00f3n recoge un anuncio id\u00e9ntico de juicio y de castigo (8,1-3). En la pronunciaci\u00f3n de los israelitas del norte, la palabra \u2020\u0153fruto maduro\u2020\u009d (qes)y \u2020\u0153fin\u2020\u009d (qajs) ten\u00ed\u00adan el mismo sonido; el fruto sabroso indica que la estaci\u00f3n est\u00e1 a punto de terminar y que el invierno se perfila ya en el horizonte. La madurez es preludio de la vejez y de la podredumbre. El gozo se transformar\u00e1 en llanto, el canto en silencio, la vida en cad\u00e1veres (Jr24). As\u00ed\u00ad pues, el juicio de Dios es inminente. La misma desgarradura violenta y dolorosa de la vida acompa\u00f1a a la quinta visi\u00f3n (9,1-4), que contempla el hundimiento del santuario de Betel, s\u00ed\u00admbolo de un culto impuro y sin vida. La ruina y la destrucci\u00f3n son el binomio sobre el que se articula la visi\u00f3n: se derrumban arquitrabes y capiteles, la sangre se derrama en abundancia. El juicio divino es implacable; es in\u00fatil todo intento de sustraerse a una presencia que acecha por todas partes.<br \/>\n169<br \/>\nIII. AMOS, EL PROFETA DE LA JUSTICIA Y DE LA FE.<br \/>\nEl mismo recorrido de las tres secciones en que se articula la obra de Amos nos ha hecho ya vislumbrar las directrices fundamentales de su pensamiento, ligadas a una vigorosa pasi\u00f3n por la justicia y a la recuperaci\u00f3n de una religiosidad genuina y no hip\u00f3crita.<br \/>\n170<br \/>\n1. Por la justicia.<br \/>\nLa palabra de Amos derriba las lujosas residencias de la aristocracia, \u2020\u0153que acumulan la violencia y la opresi\u00f3n en sus palacios\u2020\u009d (3,10). La casa de la ciudad y del campo, los salones tapizados de marfil que siglos m\u00e1s tarde descubrir\u00ed\u00adan los arque\u00f3logos en Samar\u00ed\u00ada, los espl\u00e9ndidos divanes de Damasco (3,12) son denunciados con violencia como una aut\u00e9ntica verg\u00fcenza cuando mucha gente se muere de hambre (3,11.15). La palabra de Amos ataca a las nobles matronas de la alta sociedad, lustrosas como \u2020\u0153vacas de Basan\u2020\u009d (4,1-3): el cuadro grotesco suscita toda la n\u00e1usea del campesino frente a aquellos abusos. Los vulgares labios de aquellas matronas son vistos por el profeta como te\u00f1idos de sangre cuando sobre las ruinas de la devastada Samar\u00ed\u00ada los deportados vayan atados unos a otros con argollas insertas en el labio inferior. Amos es una antena sensible a todas las violaciones de los derechos humanos. Su poes\u00ed\u00ada va derecha a la ra\u00ed\u00adz de los problemas sin lirismos gratuitos, comunicando a sus lectores la misma indignaci\u00f3n y la misma ansia de justicia.<br \/>\n171<br \/>\n2. Por la fe.<br \/>\nEl kirygma prof\u00e9-tico, que ya hab\u00ed\u00adan demostrado Samuel (IS 15,22-23) y Elias (IR 21), se fija en un dato fundamental que ya hemos registrado anteriormente [111, 2]: el de la vinculaci\u00f3n indisoluble entre la fe y la vida, entre el culto y la existencia. Es \u00e9ste un tema que vuelve teol\u00f3gica la defensa de la justicia, y no s\u00f3lo un compromiso social. Seguido por Oseas (6,6), por Isa\u00ed\u00adas (1,5), por Miqueas (6,6-8), por Jerem\u00ed\u00adas (6,20; 7,21-23), Amos pone de manifiesto sin piedad alguna la hipocres\u00ed\u00ada del culto oficial: \u2020\u0153Odio, aborrezco vuestras fiestas, no me agradan vuestras solemnidades. Si me ofrec\u00e9is holocaustos y ofrendas, no los aceptar\u00e9; no me digno mirar el sacrificio de vuestros novillos cebados. Aparta de m\u00ed\u00ad el ruido de tus canciones; no quiero o\u00ed\u00adr el sonido de la lira\u2020\u009d(5,21-23). Este rechazo es bien patente y prepara el de Jes\u00fas:<br \/>\n\u2020\u0153 Ay de vosotros, fariseos, que pag\u00e1is el diezmo de la menta y de la ruda y de todas las legumbres, y olvid\u00e1is la justicia y el amor de Dios! iHay que hacer una cosa sin descuidar la otra!\u2020\u009d (Lc 11,42). La invitaci\u00f3n a la justicia y a la conversi\u00f3n (4,6-1 1) es la \u00fanica expresi\u00f3n de la fe aut\u00e9ntica, que derriba las falsas defensas de una religiosidad sacral y c\u00f3moda.<br \/>\n172<br \/>\n3. Por el \u2020\u0153d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or\u2020\u009d.<br \/>\nAmos introduce una categor\u00ed\u00ada teol\u00f3gica que tendr\u00e1 una gran importancia en la teolog\u00ed\u00ada sucesiva, la del y\u00f3m-Yhwh, el \u2020\u0153d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or\u2020\u009d. Sirve para designar el acontecimiento decisivo y resolutivo de la historia humana, con el que Dios establecer\u00e1 su reino de justicia y de paz en un mundo renovado. Las perspectivas actuales, que exaltan a los poderosos y a los hartos, se ver\u00e1n invertidas en favor de los pobres y de los hambrientos (Lc 6,20-26). Amos proclama esta inversi\u00f3n como inminente en 2,13-15 con ocho im\u00e1genes b\u00e9licas llenas de viveza. Los carros armados se hundir\u00e1n en el barro, la infanter\u00ed\u00ada ligera quedar\u00e1 paralizada, los soldados veloces no podr\u00e1n huir, a los fuertes les faltar\u00e1n las fuerzas, los arqueros<br \/>\n 173 2<br \/>\nno podr\u00e1n resistir, las tropas de asalto fallar\u00e1n, los jinetes se ver\u00e1n aniquilados y los m\u00e1s valientes se entregar\u00e1n a una huida vergonzosa. Otra representaci\u00f3n inolvidable del \u2020\u0153d\u00ed\u00ada\u2020\u009d inexorable delSe\u00f1or ya en acci\u00f3n dentro de la historia se nos traza en el pasaje de 5,18-20. A espaldas de los fugitivos se oyen los pasos del le\u00f3n, pero tienen que detenerse ante la presencia de un oso; una vez esquivado el peligro exterior y cerrada la puerta a las espaldas, se apoyan cansados con una mano en la pared; pero una serpiente venenosa muerde la mano.<br \/>\n173<br \/>\n4. Por la esperanza.<br \/>\nAmos ha hecho desbordar su indignaci\u00f3n y ha condenado a una sociedad injusta y una religiosidad artificiosa. Pero su \u00faltima palabra no es de maldici\u00f3n. Ac aqu\u00ed\u00ad su sue\u00f1o: \u2020\u0153Vienen d\u00ed\u00adas, dice el Se\u00f1or Dios, en que enviar\u00e9 el hambre al pa\u00ed\u00ads; no hambre de pan, no sed de agua, sino de o\u00ed\u00adr la palabra del Se\u00f1or\u2020\u009d (8,11). Su volumen de or\u00e1culos de juicio se cierra actualmente con un cuadro luminoso (aunque quiz\u00e1 no sea aut\u00e9ntico, sino redac-cional). En 9,11-15 resplandece el reino dav\u00ed\u00addico, sede de la presencia divina en la historia (2S 7): reducido a una choza ca\u00ed\u00adda y lleno de brechas, volver\u00e1 a ser un imperio poderoso y una ciudad santa (Hch 15, 14-18). Tambi\u00e9n en 9,11-15 resplandece el campo de Palestina bajo el signo de la bendici\u00f3n, que es fertilidad espont\u00e1nea de la tierra. Los ritmos de la agricultura (arar, segar, vendimiar, sembrar) adquieren una aceleraci\u00f3n inaudita. Las im\u00e1genes fant\u00e1sticas del reino mesi\u00e1nico que fue so\u00f1ando el sucesivo judaismo se anticipan ya en esos montes y colmas que parecen derretirse en arroyos de mosto. Resplandece, finalmente, de felicidad, en 9,11-15, el pueblo hebreo, que vuelve a su tierra, a sus vi\u00f1as, a sus ciudades, de las que ya no se ver\u00e1 jam\u00e1s desarraigado.<br \/>\n174<br \/>\nBIBL.: Alonso Schokel L.-Sicre D\u00ed\u00adaz J.L., Profetas II, Madrid 1980, 951-993; Amsler 5., Amos, DelachauxNiestl\u00e9, Neuch\u00e1tel-Par\u00ed\u00ads 1969; Asurmendi J.M., Amos y Oseas, Ed. Verbo Divino, Estella 1988; Bic M.,<br \/>\nDas Buch Amos, Evang. Ver\u00ed\u00adsgsanstalt, Berl\u00ed\u00adn 1969; Bonora ?., Amos, ilprofeta della giustizia, Queriniana,<br \/>\nBres-cia 1979; Feuillet ?., L\u2020\u2122universalisme de l\u2020\u2122a-lliance de la religi\u00f3n d\u2020\u2122Amos, en \u2020\u0153BVC\u2020\u009d 17 (1957) 17-29;<br \/>\nHammershaimb E., The Book of Amos, Blackwell, Oxford 1970; Kapelrud A.S., Central Ideas in Amos,<br \/>\nOslo 19612; Loss N., Amos, Ed. Paoline, Roma 1979; Mays J.L., Amos, SCM, Londres 1969; Randellini L.,<br \/>\nRicchi e poyen nel libro del profeta Amos, en \u2020\u0153Studii Biblici Franciscani L\u00ed\u00adber Annuus\u2020\u009d 2 (1951-52) 5-86;<br \/>\nRinaldi, Iprofetiminoril, Marietti, Tur\u00ed\u00adn 1953; Soggin J.A., liprofeta Amos, Paideia, Brescia 1982; Tourn G.,<br \/>\nAmos, profeta della giustizia, Claudiana, Tur\u00ed\u00adn 1972; Virgulin 5., Amos, en Introduzionealia Bibbia (ed. T.<br \/>\nBallarini) 11\/2, Marietti, Tur\u00ed\u00adn 1971, 379-402; Weiser ?., Das Buch derzwolfkleinen Propheten,<br \/>\nVandenhoeck&#038; R., Gotinga 19594; Wolff H.W., Amos\u2020\u2122geis-tige Heimat, Neukirchener Verlag, Neukirchen<br \/>\n1964; Id, Dodekapropheton II, Neukirchener Verlag, Neukirchen 1969.<br \/>\nG. Ravasi<br \/>\n175<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>LOS TIEMPOS DE AMOS<\/p>\n<p>La fecha del terremoto (1:1) no puede ser establecida ahora, y por tanto no sabemos exactamente cu\u00e1ndo profetiz\u00f3 Am\u00f3s. Uz\u00ed\u00adas de Jud\u00e1 rein\u00f3 de 767\u2013740 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo y Jeroboam II de Israel de 782\u2013753 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo y, dentro de estos l\u00ed\u00admites, una fecha alrededor del 760 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo es adecuada para Am\u00f3s. V\u00e9ase la gr\u00e1fica en la p\u00e1g. 656.<br \/>\nJeroboam era un rey en\u00e9rgico, listo a aprovechar cualquier oportunidad para la expansi\u00f3n de su pa\u00ed\u00ads. El tiempo lo favoreci\u00f3: en 805 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Adad-nirari de Asiria hab\u00ed\u00ada conquistado Siria, eliminando as\u00ed\u00ad a un enemigo de Israel de largo tiempo. Entonces, Asiria misma entr\u00f3 en un per\u00ed\u00adodo de declinaci\u00f3n y as\u00ed\u00ad se abri\u00f3 el camino para que Jeroboam restaurara su reino a los l\u00ed\u00admites que hab\u00ed\u00ada disfrutado bajo Salom\u00f3n. Esto, a la vez, le dio control de las rutas de comercio, y por tanto la prosperidad comercial que se reflej\u00f3 en una opulenta clase dominante que viv\u00ed\u00ada con gran lujo. Como a menudo sucede, esto fue mano-a-mano con la explotaci\u00f3n de los pobres (5:11; 6:6). La profec\u00ed\u00ada de Am\u00f3s contra los excesos de Israel, el reino del norte, fue aun m\u00e1s mal recibida que en Jud\u00e1 en el sur (7:10\u201317).<br \/>\nPor lo tanto, aunque hasta entonces la tierra hab\u00ed\u00ada conocido sus problemas dentro de esa misma generaci\u00f3n (4:6\u201311), las perspectivas parec\u00ed\u00adan buenas. Era posible relegar la ansiedad al futuro remoto (5:18; 6:3), y olvidar que aunque Asiria podr\u00ed\u00ada estar dormida, no estaba muerta.<br \/>\nLA ENSE\u00ed\u2018ANZA DE AMOS<\/p>\n<p>Dios<br \/>\nAunque Am\u00f3s insiste en el singular privilegio de Israel (2:9\u201311; 3:2) nunca habla de Jehovah como \u2020\u0153el Dios de Israel\u2020\u009d; ni tampoco, ciertamente, usa la pa labra \u2020\u0153pacto\u2020\u009d. El parece evitar cualquier cosa que pueda alentar la complacencia israelita o la falsa seguridad. Sus t\u00ed\u00adtulos divinos favoritos son \u2020\u0153el Se\u00f1or Jehovah\u2020\u009d (p. ej.p. ej. Por ejemplo 1:8; 8:1, 3, 9, 11; 9:8) y \u2020\u0153Jehovah Dios de los Ej\u00e9rcitos\u2020\u009d, eso es, el Dios que es en s\u00ed\u00ad mismo toda la potencialidad y el poder (4:13; 5:14\u201316, 27; 6:8, 14). Am\u00f3s s\u00ed\u00ad usa, por supuesto, el nombre divino \u2020\u0153Jehovah\u2020\u009d (\u2020\u0153El Se\u00f1or\u2020\u009d) m\u00e1s que cualquier otro nombre, pero a trav\u00e9s de su profec\u00ed\u00ada \u00e9l acent\u00faa los rasgos del car\u00e1cter de Dios que subyacen el control y gobierno universal. El ve a Jehovah como Creador (4:13; 5:8; 9:5, 6), el agente en toda la historia (3:6; 4:6\u201311; 9:7) y el gobernador o juez moral de todas las naciones (1:3\u20132:16). El reconoce un Dios \u00fanico, pero admite que hay otros objetos de adoraci\u00f3n (5:26 ss.; cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Cor. 8:5 ss.) a los que la gente puede desviarse.<\/p>\n<p>Juicio<br \/>\nEl Dios \u00fanico es el juez de toda la tierra. En todo el mundo los cr\u00ed\u00admenes contra la humanidad, cometidos en cualquier parte, por cualquier raz\u00f3n y de cualquier manera, hayan sido registrados por el hombre o notados solamente por Dios, son aborrecidos por \u00e9l y recibir\u00e1n un castigo apropia do. El hecho de ser llevado cerca de tal Dios por el privilegio de ser su pueblo escogido acarrea la consecuencia de un juicio m\u00e1s severo y m\u00e1s seguro (3:2), porque los pecados del pueblo de Dios no solamente son ofensas contra la conciencia (como en el caso de las naciones), sino rebeliones espec\u00ed\u00adficas contra la luz de la revelaci\u00f3n (2:3 ss.). Tanto las afrentas a Dios como los ataques contra la humanidad son ofensivos a Dios y su juicio caer\u00e1.<\/p>\n<p>Sociedad<\/p>\n<p>La presunci\u00f3n de que los delitos (injusticias sociales) son pecados (faltas contra Dios) est\u00e1 en el coraz\u00f3n de la sociolog\u00ed\u00ada de Am\u00f3s. En cada aspecto de la sociedad es con el Se\u00f1or con el que tenemos que tratar, sea que la conducta le agrade y venga bajo su bendici\u00f3n, o lo ofenda y merezca la ira. La sociedad no descansa en principios mec\u00e1nicos independientes \u2014fuerzas del mercado, provisi\u00f3n de dinero, producto nacional bruto\u2014para su prosperidad. La prosperidad viene con la bendici\u00f3n divina y, no importa lo eficiente que sea la econom\u00ed\u00ada, no puede prosperar si est\u00e1 bajo maldici\u00f3n.<br \/>\nEl Se\u00f1or est\u00e1 interesado en la manera en que la guerra se libra (1:3, 13), en la manera en que el comercio se lleva a cabo (1:6; 8:5\u20137) y si se cumplen las obligaciones asumidas solemnemente (1:9). A \u00e9l le ofende la codicia que permite que el fin justifique los medios (4:1\u20133), cuando las clases gobernantes se vuelven importantes en s\u00ed\u00ad mismas y endurecidas (4:1; 6:1), y cuando la riqueza es solamen te un fin para el lujo de algunos, descuidando a los menos privilegiados (3:12\u201315; 4:1; 6:4\u20136). La perversi\u00f3n de la justicia en los tribunales levanta su animosidad (2:6, 7; 5:7, 10, 12, 15), as\u00ed\u00ad como tambi\u00e9n la falta de honradez en el comercio: el fraude peque\u00f1o del tendero que falsifica sus balanzas (8:5\u20137) y la inhumanidad de los \u2020\u0153grandes negocios\u2020\u009d cuando trata a la gente como mercanc\u00ed\u00ada (1:6). Sobre todas esas razones, el pueblo de Am\u00f3s vino bajo juicio y por extensi\u00f3n nuestro mundo moderno industrializado y posb\u00ed\u00adblico cae bajo el juicio de Dios tambi\u00e9n. Estos aspectos de la sociedad co mercial y materialista, que hacen de la prosperidad un dios, tienen un eco ominosamente familiar.<\/p>\n<p>Esperanza<br \/>\n\u00bfPronunciar\u00e1 el juicio un final completo para Israel, como para el mundo? Am\u00f3s es un profeta de Jehovah, y esto s\u00f3lo debiera haber sido suficiente para preservarlo de la acusaci\u00f3n de que le faltaba un mensaje de esperanza (posiblemente hecho m\u00e1s sin vacilaci\u00f3n hace veinte a\u00f1os que ahora) y de que pasajes como 9:11\u201315 sean contribuciones posteriores de otros escritores. Jehovah revel\u00f3 el signi ficado de su nombre (Exo. 3:15; 6:6\u20138) en un solo evento del \u00e9xodo que salv\u00f3 a su pueblo y tambi\u00e9n derrib\u00f3 a sus enemigos. Predicar acerca de un Dios as\u00ed\u00ad no puede excluir la esperanza porque esa es la esencia de su naturaleza. Esto se hace claro en 7:1\u20136 donde a Am\u00f3s se le hace enfrentar la consecuencia total del pecado de Israel en grandes juicios que no dejar\u00e1n sobrevivientes. Cuando \u00e9l ora contra tales eventualidades se le asegura que \u2020\u0153No ser\u00e1 as\u00ed\u00ad\u2020\u009d. El comentario mostrar\u00e1 que las declaraciones negativas de 7:3, 6, negando la destrucci\u00f3n total, se desarrollan en una esperanza positiva de 9:11\u201315: un \u2020\u0153David\u2020\u009d restaurado, una creaci\u00f3n restaurada y un pueblo restaurado.<\/p>\n<p>Profec\u00ed\u00ada<\/p>\n<p>El v. 14 del cap\u00ed\u00adtulo 7 es clave. En heb. la omisi\u00f3n del verbo \u2020\u0153ser\u2020\u009d (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153Yo no profeta\u2020\u009d) usual mente implica un tiempo presente (\u2020\u0153Yo no soy profeta\u2020\u009d). Los que siguen esta interpretaci\u00f3n (p. ej.p. ej. Por ejemplo Wolfe, Joel and Amos, Fortress Press [1977], pp. 306, 312 ss.) sugieren que Am\u00f3s est\u00e1 negando que un oficio o posici\u00f3n oficial tenga algo que ver con el caso, porque lo que importa es la proclamaci\u00f3n de la palabra divina. Wolfe debe negar que 2:11 y 3:7, que son positivos acerca el oficio prof\u00e9tico, vengan del mismo Am\u00f3s, y luego declarar que Am\u00f3s dice \u2020\u0153Yo no soy profeta\u2020\u009d (7:14) inmediatamente antes de decir que \u2020\u0153Jehovah me dijo:\u2020\u02dcV\u00e9 y profetiza\u2020\u2122 \u2020\u009d (7:15).<br \/>\nEn cuanto concierne al heb., aunque posiblemente en la mayor\u00ed\u00ada de los casos en los que el verbo \u2020\u0153ser\u2020\u009d se deja sin declarar se necesita un tiempo presente, cada caso debe ser decidido por sus propias necesidades. As\u00ed\u00ad, en el contexto presente, en respuesta al desaf\u00ed\u00ado del sacerdote, Am\u00f3s recurre a un tiempo cuando \u00e9l no era un profeta ni de hecho ni en perspectiva, hasta que el nombramiento y mandato divino le dieron un puesto y trabajo prof\u00e9ticos, como la RVARVA Reina-Valera Actualizada lo implica correctamente. El tambi\u00e9n est\u00e1 situado dentro de la tradici\u00f3n de la profec\u00ed\u00ada cl\u00e1sica del ATAT Antiguo Testamento como uno dotado con la palabra divina. Como todos los profetas que hablan en este punto (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:9; Eze. 2:7\u20133:4) Am\u00f3s sostiene la identidad exacta entre sus palabras y las palabras del Se\u00f1or (1:1, 3).<br \/>\nEste es el hecho \u00fanico de la inspiraci\u00f3n verbal: que el Se\u00f1or no solamente comparti\u00f3 con los profetas el \u2020\u0153sentido\u2020\u009d de lo que quer\u00ed\u00ada que dijeran, sino que eran personas tan preparadas por Dios que las palabras que eran suyas naturalmente, llevando la impronta de sus tiempos, personalidades y estudios, eran las mismas palabras en las que el Se\u00f1or ten\u00ed\u00ada el prop\u00f3sito de que su verdad fuera albergada perfectamente.<\/p>\n<p>Religi\u00f3n<br \/>\nEn los tiempos de Am\u00f3s Israel era extremadamente religioso, pero era una religi\u00f3n desviada de la ley de Dios (2:7\u20138), carente de beneficio espiritual (4:4, 5), incapaz de proteger a sus devotos (3:14; 5:5, 6) y falta de justicia moral y social (5:21\u201325). \u00bfEntonces se fue Am\u00f3s al extremo opuesto, buscando una religi\u00f3n de conducta \u00e9tica sin expresi\u00f3n de culto ni sacrificio? Su pregunta en 5:25 parece sugerir esto y, ciertamente, a menudo ha sido entendida as\u00ed\u00ad (C. F. Whitley, The Prophetic Achievement, Blackwell [1963] p. 73). Sin embargo, que un predicador hiciera una pregunta lo har\u00ed\u00ada dependiente de la respuesta que sus oyentes dieran, y no cabe duda de que la congregaci\u00f3n de Am\u00f3s hubiera contestado con sinceridad que ciertamente ellos estaban obedeciendo la ley divina que ven\u00ed\u00ada desde los d\u00ed\u00adas de Mois\u00e9s. En cualquier examen de la fecha del Pentateuco, pero particularmente si el Pentateuco proviene de Mois\u00e9s, los sacrificios eran una parte fundamental de la religi\u00f3n de los israelitas como fue recibida de Dios. Esto nos lleva al criterio tomado en el comentario (cf.cf. Confer (lat.), compare H. H. Rowley, The Unity of the Bible, Carcy Kingsgate [1953] p. 42), que la pregunta de Am\u00f3s no es si los sacrificios eran correctos, sino qu\u00e9 lugar se pretend\u00ed\u00ada que tuvieran. La prioridad del Se\u00f1or era que su pueblo deb\u00ed\u00ada obedecerlo (Ex. 19:4, 5; 20:2, 3 ss.), y el c\u00f3 digo de sacrificio era una provisi\u00f3n para sus lapsos de obediencia. En ese entonces, como ahora, el llamado divino era a la santidad, pero si la gente pecaba ten\u00ed\u00adan un abogado y una propiciaci\u00f3n para sus pecados (1 Jn. 2:1, 2). La religi\u00f3n de ritos, en ese entonces y ahora, es una reversi\u00f3n de esta prioridad. (V\u00e9ase sobre 5:24 ss.)<\/p>\n<p>EL LIBRO DE AMOS<\/p>\n<p>El libro de Am\u00f3s ha venido a nosotros como una pieza de literatura cuidadosamente editada y no hay raz\u00f3n para dudar de que Am\u00f3s fuera su mismo editor. De hecho, cuando consideramos su convicci\u00f3n de que sus palabras eran palabras de Dios es improbable que \u00e9l las hubiera dejado al riesgo de la tradici\u00f3n oral o de editores posteriores de dudable responsabilidad (cf.cf. Confer (lat.), compare Is. 8:16\u201320; Jer. 36). No obstante, debe hacerse la pregunta de si hay partes del libro como lo tenemos que podr\u00ed\u00adan razonablemente ser vistas como obra de otros.<br \/>\n(i) Los or\u00e1culos contra Tiro, Edom y Jud\u00e1 (1:9\u201312; 2:4, 5). Estos a menudo son tratados como adiciones porque son m\u00e1s breves que los or\u00e1culos contra Damasco (1:3\u20135), Gaza (1:6\u20138), Am\u00f3n (1:13\u201315) y Moab (2:1\u20133). Pero cuando se suma la evidencia hay, despu\u00e9s de todo, tres or\u00e1culos en forma corta y cuatro en la forma larga y, como dice Hubbard (TOTC, p. 97), \u2020\u0153la variedad puede ser una evidencia tan fuerte para la autenticidad como lo es la similitud\u2020\u009d. Adem\u00e1s, como un jud\u00ed\u00ado (1:1), la condenaci\u00f3n de Jud\u00e1 es una cosa que Am\u00f3s no se atreve a dejar fuera a menos que \u00e9l desee desacreditar su mensaje con parcialidad.<br \/>\n(ii) Los fragmentos, con aparencia de himnos (4:13; 5:8, 9; 9:5, 6). Hyatt (\u2020\u0153Amos\u2020\u009d, Peake\u2020\u2122s Commentary, 1963, p. 617) insiste en que la doc trina de Dios el Creador, evidente en estos pasajes, requiere una fecha posterior a los tiempos de Am\u00f3s (cf.cf. Confer (lat.), compare H. W. Robinson, Inspiration and Revelation in the Old Testament, OUP, 1946, p. 22). Pero la arqueolog\u00ed\u00ada ha probado que el concepto de los dioses como creadores es tan viejo como la religi\u00f3n. \u00c2\u00a1Ser\u00ed\u00ada notable ciertamente si el ATAT Antiguo Testamento fuera tardo en atribuir esta gloria al Se\u00f1or! Adem\u00e1s, como lo muestra el comentario, los pasajes est\u00e1n cuidadosamente envueltos en sus respectivos contextos. As\u00ed\u00ad que, tal vez Am\u00f3s estaba citando himnos bien conocidos sobre el tema de Dios el Creador, pero haci\u00e9ndolo sin perder de vista las necesidades de su mensaje en cada punto.<br \/>\n(iii) Las palabras de 9:11\u201315 son muy disputadas porque tienen un mensaje muy dorado de esperanza en comparaci\u00f3n con la solemnidad del resto del libro. Sol\u00ed\u00ada considerarse que, en cualquier caso, tal doctrina de esperanza requer\u00ed\u00ada una fecha posexilio. Sin embargo, el lenguaje del pasaje se ajusta bien al resto del libro. Adem\u00e1s de esto, hay un disparate inherente al pensar que fuera un editor el que a\u00f1adi\u00f3 la nota de esperanza, presumiblemente cuando la fuerza completa del mensaje de juicio no se efectu\u00f3 y un pueblo israelita continu\u00f3 existiendo despu\u00e9s del exilio. Porque si Am\u00f3s es solamente un profeta de condenaci\u00f3n, prediciendo solamente el fin del pacto y el fin del pueblo del pacto, la espe-ranza solamente podr\u00ed\u00ada a\u00f1adirse a expensas de hacer de \u00e9l un falso profeta. Por otra parte, si Am\u00f3s realmente cre\u00ed\u00ada su propio mensaje acerca del fuego de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n (2:5) es razonable esperar que \u00e9l buscara del Se\u00f1or alguna palabra acerca del futuro m\u00e1s all\u00e1 del fuego y entonces lo expresara en s\u00ed\u00admbolos y motivos familiares en su propio d\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>BOSQUEJO DEL CONTENIDO<\/p>\n<p>LAS TRES SECCIONES PRINCIPALES DE AM\u00ed\u201cS EST\u00ed\u0081N MARCADAS POR LO QUE ES CONOCIDO COMO UN INCLUSIO, QUE SIGNIFICA QUE CADA UNA PRINCIPIA Y TERMINA  SOBRE LA MISMA NOTA: EL LE\u00ed\u201cN RUGIENTE (1:2, 3:8), EL ENEMIGO RUGIENTE (3:9-11; 6:14) Y (POR CONTRASTE) EL JUICIO QUE NO SUCEDER\u00ed\u0081 (7:1-6) Y LA ESPERANZA QUE HABR\u00ed\u0081 (9:11-15).  CADA SECCI\u00ed\u201cN TIENE UN PATR\u00ed\u201cN SIMETRICO: EL PRIMERO (1:2-3:8) TOMA LA FORMA DE ABBA; EL SEGUNDO (3:9-6:14) LA FORMA ABCCBA Y EL TERCERO (7:1-9:15) LA FORMA ABCDCBA.<\/p>\n<p>1:1\tT\u00ed\u00adtulo<\/p>\n<p>1:2-3:8\tEl rugido del le\u00f3n: juicio universal y sus fundamentos<br \/>\n1:2\tA  El rugido del Le\u00f3n: la voz del Se\u00f1or<br \/>\n1:3-2:3\tB  Contra los pueblos paganos<br \/>\n2:4-3:2\tB  Contra el pueblo escogido<br \/>\n3:3-8\tA  El rugido del Le\u00f3n: la palabra prof\u00e9tica<\/p>\n<p>3:9-6:14\tUn enemigo por todos los lados de la tierra: la ira del Se\u00f1or<br \/>\n3:9-15\tA  El reino despedazado<br \/>\n4:1-3\tB  Las mujeres dominantes<br \/>\n4:4-13\tC  Religi\u00f3n sin arrepentimiento<br \/>\n5:1-27\tC  Religi\u00f3n sin reforma<br \/>\n6:1-7\tB  Los hombres dominantes<br \/>\n6:8-14\tA  El reino despedazado<\/p>\n<p>7:1-9:15\tEl Se\u00f1or Dios: juicio y esperanza<br \/>\n7:1-6\tA  La devastaci\u00f3n que no ser\u00e1<br \/>\n7:7-9\tB  El juicio discriminatorio<br \/>\n7:10-17\tC  La palabra ineludible<br \/>\n8:1-14\tD  \u00abEn aquel d\u00ed\u00ada\u00bb<br \/>\n9:1-6\tC  El juicio ineludible<br \/>\n9:7-10\tB  El juicio discriminatorio<br \/>\n9:11-15\tA  La esperanza que habr\u00e1<br \/>\nComentario<\/p>\n<p>1:1 TITULO<br \/>\nConforme el libro avanza nos damos cuenta de que las palabras de Am\u00f3s son de hecho las palabras del Se\u00f1or (p. ej.p. ej. Por ejemplo 1:3, 6; 3:1, 11; 5:1, 4; 9:11\u201315). Sin embargo, Am\u00f3s claramente no perdi\u00f3 su personalidad por convertirse en veh\u00ed\u00adculo de las palabras del Se\u00f1or. Este es el milagro de la inspiraci\u00f3n. Pastores es una palabra solamente usada en otras partes como \u2020\u0153ganadero\u2020\u009d (2 Rey. 3:4). El Se\u00f1or esco ge al que quiere, haciendo del muy ordinario su agente para prop\u00f3sitos \u00fanicos. Solamente la obra de Dios \u2014no el entrenamiento humano o la decisi\u00f3n personal\u2014 pudieron haber hecho de Am\u00f3s lo que lleg\u00f3 a ser. Tecoa estaba a 19 km.km. Kil\u00f3metro(s) al sur de Jerusal\u00e9n. Vio se usa a menudo, como aqu\u00ed\u00ad, para describir la \u2020\u0153percepci\u00f3n\u2020\u009d espiritual concedida a los pro fetas (Isa. 1:1; Hab. 1:1), no necesariamente una experiencia visionaria, sino la capacidad para \u2020\u0153ver lo que es verdad\u2020\u009d. Mezcla revelaci\u00f3n e inspiraci\u00f3n, porque implica tanto la verdad objetiva \u2020\u0153vista\u2020\u009d como la facultad subjetiva para \u2020\u0153verla\u2020\u009d. Dios dio tanto la verdad como tambi\u00e9n la capacidad para captarla y expresarla (NBD, \u2020\u0153Prophecy, Prophets\u2020\u009d). Uz\u00ed\u00adas \u2020\u00a6 Jeroboam \u2020\u00a6 terremoto, v\u00e9ase Introducci\u00f3n.<br \/>\n1:2-3:8 EL RUGIDO DEL LEON: JUICIO UNIVERSAL Y SUS FUNDAMENTOS<\/p>\n<p>1:2 El rugido del Le\u00f3n: la voz del Se\u00f1or<\/p>\n<p>Como un buen predicador al aire libre, Am\u00f3s congrega oyentes dici\u00e9ndoles lo que levantar\u00e1 su entusiasmo: el juicio a punto de caer sobre sus odiados enemigos. Imperceptiblemente, sin embargo, lleva su atenci\u00f3n de las naciones paganas (p. ej.p. ej. Por ejemplo Damasco en 1:3) a las \u2020\u0153naciones primas hermanas\u2020\u009d (p. ej.p. ej. Por ejemplo Edom en 1:11; cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 36:1), luego a la \u2020\u0153naci\u00f3n hermana\u2020\u009d Jud\u00e1 (2:4) y, finalmente, la multitud se encuentra escuchando su propia condenaci\u00f3n (2:6). Aunque el juicio se pronuncia en todas partes en t\u00e9rminos paralelos (enviando \u2020\u0153fuego\u2020\u009d), el fundamento del juicio cambia. Las naciones en derredor son tra\u00ed\u00addas a juicio por \u2020\u0153cr\u00ed\u00admenes contra la humanidad\u2020\u009d (1:3, 6, 9, 11, 13: 2:1), cosas de las que la conciencia debiera haberles advertido que no hicieran; pero Jud\u00e1 (2:4) e Israel (2:11, 12) son juzgadas por abandonar la verdad revelada. El pe cado cardinal del pueblo de Dios es apartarse de la palabra del Se\u00f1or. Su virtud cardinal es la obediencia a la revelaci\u00f3n.<br \/>\nEl rugido del gran Le\u00f3n anuncia el juicio que sigue (1:3\u20133:2) subrayando tres aspectos generales. (i) Es inminente. Ruge es el rugido que tiene el prop\u00f3sito de aterrorizar a la presa para someterla (Jue. 14:5). Ambos verbos, ruge y da su voz expresan una acci\u00f3n repetida; eso es, en las siguientes series de condenaciones escuchamos rugido tras rugido. (ii) Es inclusivo. Toda la tierra, des de los exuberantes prados de los pastores hasta las alturas de la cumbre del Carmelo, est\u00e1 marchita. (iii) Es divino. Las palabras Jehovah \u2020\u00a6 desde Sion \u2020\u00a6 desde Jerusal\u00e9n se enfatizan, el santo Se\u00f1or en su morada terrenal. El rugido es la ira expresada del Santo, pero aun en su ira, su nombre, Je hovah, y su residencia escogida en una casa donde se ofrecen los sacrificios por el pecado levantan la pregunta de si la ira es toda la historia. En este Dios siempre hay el ingrediente bendito de gracia; en la ira, \u00e9l recuerda la misericordia (Hab. 3:2). El triunfo de la gracia empieza a surgir en la secci\u00f3n final de Am\u00f3s (7:1 ss., v\u00e9ase el bosquejo previo), pero hasta entonces el rugido predomina.<\/p>\n<p>1:3-2:3 Contra los pueblos paganos<\/p>\n<p>Los fundamentos del juicio. Todo lo escrito en el ATAT Antiguo Testamento es una palabra contempor\u00e1nea de Dios (Rom. 15:4). Debemos escuchar el \u2020\u0153rugido tras rugido\u2020\u009d de esta secci\u00f3n y aprender lo que enoja a Jehovah, cuando acusa primero a las naciones paganas vecinas (1:3\u201310), enseguida a los paganos parientes de ellos (1:11\u20132:3) y, finalmente, al mismo pueblo de Dios (2:4\u201316). En 1:3\u20132:3 aprendemos que, para Am\u00f3s, la ley escrita en la conciencia humana (porque esas naciones no conoc\u00ed\u00adan revelaci\u00f3n especial de Dios; v\u00e9ase Rom. 2:14\u201316) se pronuncia en t\u00e9rminos de relaciones humanas. Las primeras dos condenaciones (3 ss., 6 ss.) est\u00e1n unidas simplemente por el pensamiento de la gran crueldad (3, 6); el segundo par (9 s., 11 s.) por la acci\u00f3n deshermanada (9, 11); y en el tercer par (1:13 ss., 2:1 ss.), por las ideas contrastantes de destruir el futuro (13) y profanar el pasado (2:1) y por la condenaci\u00f3n de lo que instintivamente demanda respeto, la madre embarazada y el cad\u00e1ver humano.<br \/>\n3\u20135 Damasco. Hazael de Siria (842\u2013806 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo) segu\u00ed\u00ada una pol\u00ed\u00adtica expansionista, extendiendo su reino dentro del territorio israelita con perversa crueldad (2 Rey. 8:12). Pero Damasco cay\u00f3 ante Asiria en 732 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Dios no es burlado. 3 la expresi\u00f3n num\u00e9rica, tres \u2020\u00a6 cuatro, aqu\u00ed\u00ad y en todas estas series de or\u00e1culos (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 62:11; Prov. 30:15, etc.) b\u00e1sicamente sugiere que tres transgresiones hubieran sido suficientes para que cayera el juicio divino, pero la cuarta transgresi\u00f3n pone el asunto m\u00e1s all\u00e1 de toda duda. Sugiere la paciencia de un Dios que espera m\u00e1s all\u00e1 del punto donde la acci\u00f3n lo merece, que anhela el arrepentimiento y deja lugar para \u00e9l (G\u00e9n. 15:16; 2 Ped. 3:8 s.), quien nunca act\u00faa sin evidencia (G\u00e9n. 18:21), pero ante cuyos ojos est\u00e1n los \u2020\u0153cuartos pecados\u2020\u009d que son verdaderamente intolerables para \u00e9l de modo que, cuando sean cometidos, no revocar\u00e9 su castigo (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153hacer volver\u2020\u009d, cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 23:20; Isa. 14:27).<br \/>\nEl \u2020\u0153cuarto pecado\u2020\u009d en este caso era la barbarie en la guerra: trillos de hierro (pesadas plataformas de madera, cargadas por encima y con agudos clavos por abajo) se hac\u00ed\u00adan para desmenuzar la cosecha antes de aventarla, pero aqu\u00ed\u00ad eran usados en la gente, trat\u00e1ndolos como cosas, una mera cosecha para ganancia personal. 4 Ben-hadad (2 Rey. 8:7 ss.; 13:3), la dinast\u00ed\u00ada de Hazael. La venganza viene sobre las personas, la familia del perpetrador del cri men. 4, 5 La venganza cae sobre las cosas, tal como los palacios (que significan riqueza y pompa), los cerrojos (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153barras\u2020\u009d; eso es, la seguridad que hab\u00ed\u00adan hecho para ellos mismos) y el territorio dom\u00e9stico (Av\u00e9n \u2020\u00a6 Bet-ed\u00e9n probablemente era el nordeste de Damasco). La ira de Dios, extendi\u00e9ndose desde el instigador del pecado a su familia y tierra, finalmente trae todo a la ruina total. Los arameos vinieron desde el desconocido Quir (9:7) y en lo desconocido desaparecieron, con Tiglat Pileser de Asiria (2 Rey. 16:9) habiendo sido el agente de Dios.<br \/>\n6\u20138 Gaza. Representando el juicio del Se\u00f1or sobre Filistea, Gaza cay\u00f3 ante Asiria en 734 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo (siguieron las otras ciudades filisteas: Asdod, 711 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo; Ascal\u00f3n y Ecr\u00f3n en 701 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo). Ellas estaban comprometidas en el mismo pecado que Damasco, trataban a la gente como una cosecha comercial y Edom actuaba como intermediaria. Estaban tan obsesionadas con motivo de la ganancia que ninguna otra consideraci\u00f3n importaba: sin s\u00faplicas de edad o sexo, de ni\u00f1o por padre o de padre por hijo. Lo vendible era vendido; s\u00f3lo importaban las fuerzas del mercado, para exclusi\u00f3n de la humanidad. Para nuestra presente generaci\u00f3n ninguna palabra pod\u00ed\u00ada ser m\u00e1s apropiada que esta de Am\u00f3s. El Se\u00f1or Jehovah es un t\u00e9rmino usado solamente aqu\u00ed\u00ad en la lista de condenaciones, como si sugiriera que nada llama tanto la atenci\u00f3n de la omnipotencia de Dios en acci\u00f3n punitiva como usar a la gente meramente como mercanc\u00ed\u00adas.<br \/>\n9, 10 Tiro. Reconocidos por el comercio, los tirios se manifestaron como los que manejaban el negocio de comercio de esclavos, pero la acusaci\u00f3n particular no es la misma que en 6\u20138 \u2014aunque indu dablemente el pecado bajo este encabezado era absolutamente serio\u2014 sino la violaci\u00f3n del pacto. Deben guardarse solemnes compromisos, porque tal infidelidad es un \u2020\u0153cuarto pecado\u2020\u009d. Pacto de sus hermanos (1 Rey. 5:1, 12; 9:13 hacen referencia a la amistad, al pacto y a la hermandad). Am\u00f3s est\u00e1 mirando 250 a\u00f1os atr\u00e1s, pero el paso del tiempo no absuelve a nadie de su obligaci\u00f3n de cumplir su palabra. Tiro se convirti\u00f3 en tributario de Asiria, se rindi\u00f3 ante Nabucodonosor (585\u2013573 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo) y cay\u00f3 ante Alejandro (332 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo).<br \/>\n11, 12 Edom. La \u2020\u0153cuarta transgresi\u00f3n\u2020\u009d de Edom fue una incesante animosidad que persigui\u00f3 (eso es, busc\u00f3 toda oportunidad para expresarse) en esas acciones hostiles en las cuales los estados vecinos pod\u00ed\u00adan f\u00e1cilmente ventilar su rencor sin siquiera declarar la guerra. Hist\u00f3ricamente, la amargura entre Esa\u00fa y Jacob se remontaba hasta los hermanos originales (G\u00e9n. 27:41). En N\u00fam. 21:14 ss. la hostilidad se volvi\u00f3 abierta y se estableci\u00f3 una norma para el futuro. Sa\u00fal encontr\u00f3 necesario ir a la guerra (1 Sam. 14:47); David conquist\u00f3 y se anex\u00f3 Edom, el \u00fanico rey en hacerlo (2 Sam. 8:14). Salom\u00f3n enfrent\u00f3 la rebeli\u00f3n de Edom (1 Rey. 11:14 ss., 25), como lo hizo Joram un siglo despu\u00e9s (2 Rey. 8:20). Cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s Amas\u00ed\u00adas estaba combatiendo a Edom (2 Rey. 14:7, 10). La acusaci\u00f3n de ira que rug\u00ed\u00ada continuamente era pro bada, pero no justificada, ante Dios. Era contraria a la naturaleza (hermano), una negaci\u00f3n de la emoci\u00f3n de compasi\u00f3n (que fluye espont\u00e1neamente de la piedad o del amor; p. ej.p. ej. Por ejemplo 1 Rey. 3:26), y cons tantemente mantenida a punto de ebullici\u00f3n (siempre \u2020\u00a6 guardado continuamente). Tal ira, cualquiera que sea su origen y supuesta justificaci\u00f3n, es inadmisible. Vive en el coraz\u00f3n, pero se ve en lo alto. 12  Tem\u00e1n era Edom (Abd. 9); Bosra era su ciudad principal.<br \/>\n13\u201315 Am\u00f3n. La guerra amonita-galaadita no se conoce por otras fuentes, pero fue registrada en el cielo. Su motivo fue la adquisici\u00f3n (ensanchar su territorio), y por el inter\u00e9s del aumento territorial estuvieron dispuestos a destruir el aumento humano (mujeres \u2020\u00a6 encintas). Una vez m\u00e1s lo material es apreciado por encima de lo humano: si hay una sola trama que une la lista de \u2020\u0153cuatro pecados\u2020\u009d de Am\u00f3s, es \u00e9sta. Aqu\u00ed\u00ad ellos infligieron un salvajismo inhumano a los que, m\u00e1s que ningunos otros, merec\u00ed\u00adan ternura: la madre embarazada y el ni\u00f1o no nacido todav\u00ed\u00ada. Ninguna cantidad de aspiraci\u00f3n nacional (tal vez hasta apela a \u2020\u0153seguridad na cional\u2020\u009d) puede excusar una conducta semejante ante la ira autom\u00e1tica de Dios. Comp\u00e1rese el detalle elaborado del v. 14 con el paralelo de los vv. 5, 7, 8, 10 y 12. Fuego es el tema de la santidad divina (Exo. 3:2, 5; 19:18). Tormenta \u2020\u00a6 d\u00ed\u00ada de la tempestad o \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de torbellino\u2020\u009d indica c\u00f3mo las \u2020\u0153fuerzas de la naturaleza\u2020\u009d pueden ser un cuadro de intervenci\u00f3n personal divina (Sal. 18:9\u201314).<br \/>\n2:1\u20133 Moab. Un pueblo pagano y la violencia a un cad\u00e1ver: todo esto interesa al Dios santo. Dondequiera que se cometan cr\u00ed\u00admenes contra la humanidad en violaci\u00f3n de la conciencia, por cualquier raz\u00f3n que sea, el Se\u00f1or es enemigo implacable del culpable. 2 Rey. 3:26 alude a la particular animosidad entre Moab y Edom. La misma enemistad nacionalista probablemente encendi\u00f3 el ultraje descrito aqu\u00ed\u00ad, revelando un esp\u00ed\u00adritu ven gativo. Lo que no pudo ser arreglado mientras los partidos estaban vivos sigui\u00f3 al rey hasta su tumba. \u00bfPodr\u00ed\u00ada alguna cosa exponer m\u00e1s claramente la irracionalidad insensible del odio alimentado que ver un cad\u00e1ver ve nerable desenterrado para sufrir indignidades sin prop\u00f3sito? El odio es as\u00ed\u00ad: envenena el coraz\u00f3n del hacedor, invitando la ira de Dios. 2 Que el fuego de biera recompensar el fuego crematorio descrito en el v. 1 ejemplifica la ley de la igualdad entre el crimen y el castigo que ci\u00f1e la ley divina y que es elevada como norma para los tribunales humanos (Exo. 21:23; Lev. 24:19 s.; Deut. 19:21).<\/p>\n<p>2:4-3:2 Contra el pueblo escogido<\/p>\n<p>4, 5 Jud\u00e1. El pase de lista de la condenaci\u00f3n toma ahora un giro significativo. Jud\u00e1, una secci\u00f3n del pueblo del Se\u00f1or, es sometido al tribunal, igual ba jo el escrutinio y sentencia divinos que los paganos vecinos, como lo implica la f\u00f3rmula id\u00e9ntica tres \u2020\u00a6 cuatro \u2020\u00a6  Pero \u00bfcu\u00e1l es el cuarto pecado de Jud\u00e1? Porque despreciaron la ley de Jehovah. (i) Ley significa \u2020\u0153ense\u00f1anza\u2020\u009d (p. ej.p. ej. Por ejemplo Prov. 3:1), como un padre amoroso la imparte a un hijo querido. El pueblo de Jud\u00e1 ha menospreciado la palabra personal y paternal del Se\u00f1or. (ii) Decretos es algo gra bado en piedra a perpetuidad: han cambiado lo inalterable. (iii) Han reemplazado la verdad no con dioses falsos sino con mentiras  (v\u00e9ase 2 Tim. 4:4). (iv) Sus padres: Su culpa est\u00e1 profundamente arrai gada, porque la Biblia nunca usa la herencia moral de las generaciones pasadas como una excusa. La generaci\u00f3n presente es responsable por una culpa acumulada (Sal. 51:3\u20135; Mat. 23:31\u201336). Mentiras; si se traduce como \u2020\u0153idolatr\u00ed\u00ada\u2020\u009d se estrecha demasiado la acusaci\u00f3n. Esos \u00ed\u00addolos o dioses estar\u00ed\u00adan incluidos por implicaci\u00f3n, pero las palabras de Am\u00f3s son m\u00e1s fuertes: les hicieron errar sus mentiras, tras las cuales anduvieron sus padres. Fuera de la verdad revelada s\u00f3lo hay error humano. 5 Fuego \u2020\u00a6 devorar\u00e1, ver 2 Rey. 24\u201325.<br \/>\nNota. El or\u00e1culo registrado en 2:6\u20133:2 tiene una forma sim\u00e9trica com\u00fan en los profetas:<\/p>\n<p> (a1) 2:6a, b La amenaza declarada<br \/>\n (b1) 2:6c\u20138 El pecado expuesto<br \/>\n (c) 2:9\u201312 La bondad de Dios<br \/>\n (b2) 2:13\u201316 El castigo anunciado<br \/>\n (a2) 3:1, 2 La amenaza renovada y justificada<\/p>\n<p>Los buenos actos de Dios son centrales, los cuales hicieron a Israel especial, pero fracasaron en responder a ellos: en particular, el don de la tierra (9), la redenci\u00f3n de Egipto y cuidado en el desierto (10), y la revelaci\u00f3n de los requerimientos del Se\u00f1or (nazareos) y de su palabra (profetas).<br \/>\n6\u20138 Los pecados de Israel. Am\u00f3s pasa revista a los pecados sociales de Israel (6, 7) y a los religiosos (7, 8). Se describe primero su desorden contra el justo, su insensibilidad contra el pobre y su rapacidad hacia los que pueden ser oprimidos. 6  Justo, inocente ante la ley. Los jueces estaban abiertos al cohecho (dinero), los veredictos se vend\u00ed\u00adan hasta por un par de zapatos, o los casos eran tra\u00ed\u00addos por asuntos tan peque\u00f1os como los zapatos; tal era la codicia del tiempo. La palabra pobre implica a los que no pueden resistir o que tienen que doblegarse a una voluntad y fuerza superiores, los que socialmente no tienen medios de reparaci\u00f3n.<br \/>\n7 Codician proviene de un texto ligeramente alterado que lit.lit. Literalmente se lee \u2020\u0153anhelar el polvo\u2020\u009d; ten\u00ed\u00adan tal codicia por la tierra que arrebataban la tierra que los empobrecidos (los que carec\u00ed\u00adan de dinero e influencia) se echaban sobre sus cabezas como se\u00f1al de duelo (Jos. 7:6). Gente humilde, oprimidos, los que est\u00e1n en el fondo de la pila de la vida.<br \/>\n7, 8 Los pecados contra la revelaci\u00f3n de Dios empiezan aqu\u00ed\u00ad. El Se\u00f1or ha revelado su santo nombre, dej\u00e1ndoles entrar en el secreto de su naturaleza interior, pero ellos abiertamente desafiaron su prohibici\u00f3n de adulterio (Exo. 20:14) y de fornicaci\u00f3n en el nombre de la religi\u00f3n (Deut. 23:17 s.). La religi\u00f3n cananea usaba actos humanos procreadores como recordatorios y est\u00ed\u00admulos para que el dios Baal realizara su funci\u00f3n de hacer humanos, animales y tierra f\u00e9rtil. En los d\u00ed\u00adas de Am\u00f3s el santo Se\u00f1or estaba siendo adorado como un Baal cananeo. Pero \u00e9l s\u00f3lo puede ser adorado como \u00e9l lo dicta (Mat. 15:9), no por nuestras nociones de religi\u00f3n emocionante. La misma joven, lit.lit. Literalmente s\u00f3lo \u2020\u0153la muchacha\u2020\u009d. La condenaci\u00f3n no es la de un padre y un hijo usando a la misma muchacha \u2014como si fuera una acusaci\u00f3n de inmoralidad grave\u2014 sino de toda una comunidad de varones, \u2020\u0153padre e hijo por igual\u2020\u009d, envolvi\u00e9ndose en un baalismo orgi\u00e1stico. 8 La gracia divina era burlada por su religi\u00f3n. En el mismo lugar de la expiaci\u00f3n, junto a cualquier altar (Lev. 17:11), satisfac\u00ed\u00adan sus apetitos carnales y hac\u00ed\u00adan de la casa de Dios, potencialmente el lugar para disfrutar de la comuni\u00f3n con Dios, un lugar de org\u00ed\u00ada. Se recuestan, en el acto mismo de la fornicaci\u00f3n. Ropas \u2020\u00a6 en prenda, v\u00e9ase Exo. 22:26 ss., donde las ropas tomadas como prenda para un pr\u00e9stamo deb\u00ed\u00adan siempre ser devueltas en pr\u00e9stamo para la noche. Multados, el material de su org\u00ed\u00ada era adquirido por los procesos ilegales descritos en el v. 6.<br \/>\n9\u201312 Los privilegios de Israel. En cada ocasi\u00f3n en que pecaban, la gracia divina hab\u00ed\u00ada hecho un camino muy diferente abierto ante ellos. El Se\u00f1or les hab\u00ed\u00ada dado una tierra (9) en la cual desarrollar una sociedad diferente, basada en su ley (en contraste con los vv. 6, 7); sac\u00e1ndolos de Egipto (10) \u00e9l hab\u00ed\u00ada revelado su nombre (Exo. 3:14 s.; 6:6, 7; 20:2) que ellos hab\u00ed\u00adan profanado, y para salvarlos de un modo de vida pecaminoso y de una adoraci\u00f3n inaceptable (8) el Se\u00f1or les hab\u00ed\u00ada dado agentes especiales de revelaci\u00f3n (11). Ellos hab\u00ed\u00adan revertido toda su obra de gracia. 9 Yo es enf\u00e1tico y significa \u2020\u0153En cuanto a m\u00ed\u00ad, yo fui el que\u2020\u009d. Amorreo, nombre general de los habitantes de Cana\u00e1n antes de los israelitas. No obstante su fuerza humanamente inconquistable (N\u00fam. 13:28), el poder divino los destruy\u00f3 totalmente (fruto \u2020\u00a6 ra\u00ed\u00adces). 10 V\u00e9ase el bosquejo anterior: la verdad central de todo el or\u00e1culo como el acto central del Se\u00f1or en el ATAT Antiguo Testamento \u2014el \u00e9xodo\u2014 es al mismo tiempo liberaci\u00f3n, redenci\u00f3n y establecimiento (Exo. 6:6\u20138). 11 Los profetas prolongaron en Israel la revelaci\u00f3n fundamental por medio de Mois\u00e9s. Los nazareos (N\u00fam. 6:1 ss.) tipificaban la vida consagrada que el Se\u00f1or deseaba de su pueblo (Lev. 19:2). 12 La gente ni quiso ver el ejemplo ni escuchar la palabra.<br \/>\n2:13\u20143:2 Juicio divino inevitable. 13\u201316  Am\u00f3s anuncia acci\u00f3n divina contra la que ni la capacidad natural, ni material, ni el valor ser\u00e1 de provecho. 13 Israel bajo Jeroboam estaba prosperando (v\u00e9ase la Introducci\u00f3n), pero hay otros aspectos del tiempo de la cosecha. La carreta cargada de cosecha aplasta la impotente tierra bajo ella. De la misma manera Israel estaba amontonando el peso de la ira divina que la aplastar\u00ed\u00ada hasta la destrucci\u00f3n. El heb. puede traducirse \u2020\u0153como el carro lleno a prop\u00f3sito oprime las gavillas\u2020\u009d (una manera de trillar), pero el cuadro es el mismo. 3:1, 2 Se dirige a toda la familia que hice subir, y as\u00ed\u00ad forma una conclusi\u00f3n no solo para 2:6\u201316 sino tambi\u00e9n para 2:4\u201316. Despu\u00e9s del llamado a o\u00ed\u00adr hay referencia a los actos de Dios y a la redenci\u00f3n del \u00e9xodo que los hicieron su pueblo. El v. 2 empieza con la singular posici\u00f3n que ellos ocupan y termina con su inevitable consecuencia: el castigo por el pecado pertenece a la misma constituci\u00f3n del pueblo de Dios. Por tanto, hay una secuencia autom\u00e1tica involucrada: se pedir\u00e1 mucho al que mucho ha recibido (Luc. 12:48). Este es el coraz\u00f3n del mensaje de Am\u00f3s. El privilegio es maravilloso, pero no es un refugio; es una responsabilidad y un tesoro por el cual tenemos que dar cuentas.<\/p>\n<p>3:3-8 El rugido del Le\u00f3n: la palabra prof\u00e9tica<\/p>\n<p>3\u20136 El Le\u00f3n ruge de nuevo: el mensaje autenticado. Am\u00f3s completa el primer ciclo de profec\u00ed\u00adas (v\u00e9ase la Introducci\u00f3n) con una serie de dichos acerca de la causa y el efecto. El refuerza el doble cl\u00ed\u00admax: primero, que la calamidad no viene sin la acci\u00f3n divina (6), y segundo, que ning\u00fan profeta verdadero habla sin revelaci\u00f3n divina (7, 8). En resumen, nada menos que la compulsi\u00f3n divina har\u00ed\u00ada a Am\u00f3s predicar tal mensaje a su pueblo, pero el Se\u00f1or le ha hablado y \u00e9l no tiene opci\u00f3n. 3 Andar\u00e1n dos juntos expresa compa\u00f1\u00ed\u00ada habitual, de la clase que solamente puede surgir del Se\u00f1or e Israel estando \u2020\u0153en acuerdo\u2020\u009d. Est\u00e1n juntos en pacto, pero \u00bfpuede continuar su comuni\u00f3n si est\u00e1n en desacuerdo? La ley de causa y efecto operar\u00ed\u00ada para separarlos. 4 Dos ilustraciones desde el \u00e1ngulo de un depredador: el le\u00f3n no ruge para atacar (1:2; Jue. 14:5) a menos que su presa est\u00e9 a la vista, ni rugir\u00e1 (con satisfacci\u00f3n) en su guarida si no tiene presa que comer. 5 Dos ilustraciones desde el \u00e1ngulo de la presa: un ave no cae en una trampa, eso es \u2020\u0153carnada\u2020\u009d, ni se cierra una trampa a menos que la carnada haya sido tomada y haya algo que atrapar. 6 La aplicaci\u00f3n: la presa escucha la advertencia del depredador que viene y tiembla. Es el gran \u2020\u0153depredador divino\u2020\u009d que est\u00e1 detr\u00e1s de cada desastre. La fuerza del argumento de Am\u00f3s es invitar a la gente a explicar los desastres pasados y futuros. \u00bfAceptan ellos el concepto de la Biblia acerca de que el Se\u00f1or es el agente en la historia, de que exactamente as\u00ed\u00ad como detr\u00e1s de cada evento hay una causa, as\u00ed\u00ad detr\u00e1s de la historia est\u00e1 el Se\u00f1or? Si es as\u00ed\u00ad entonces su \u00fanica acci\u00f3n razonable es asegurarse de que est\u00e1n en la relaci\u00f3n y comuni\u00f3n correctas con \u00e9l.<br \/>\n7, 8 Un verdadero entendimiento de la funci\u00f3n de un profeta confirma la interpretaci\u00f3n de que Dios est\u00e1 en control. Primero (7), al profeta se le ha dejado penetrar en el secreto de los planes del Se\u00f1or. Revelar su secreto o \u2020\u0153abrir su comuni\u00f3n\u2020\u009d (Jer. 23:18): la experiencia esencial del profeta era la de ser acercado a Dios. Esto explica tanto la manera en que ellos pod\u00ed\u00adan hablar las palabras de Dios y tambi\u00e9n ser completamente ellos mismos, porque tanto m\u00e1s se acerque una persona a Dios, cuanto m\u00e1s llega a ser una persona. Sin embargo, los profetas del ATAT Antiguo Testamento tambi\u00e9n esperaban ser informados de antemano de lo que el Se\u00f1or har\u00ed\u00ada (cf.cf. Confer (lat.), compare la sorpresa de Eliseo cuando esto no sucedi\u00f3, 2 Rey. 4:27). Si esto es as\u00ed\u00ad, entonces en el mensaje de Am\u00f3s, ruge el le\u00f3n \u2020\u00a6 habla el Se\u00f1or Jehovah.<\/p>\n<p>3:9-6:14 UN ENEMIGO POR TODOS LOS LADOS DE LA TIERRA: LA IRA DEL SE\u00ed\u2018OR<br \/>\nLos vers\u00ed\u00adculos en 3:11 (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153un enemigo por todos los lados de la tierra\u2020\u009d) y 6:14 (\u2020\u0153Yo levantar\u00e9 una naci\u00f3n \u2020\u00a6 desde Lebo-hamat hasta \u2020\u00a6 Arab\u00e1\u2020\u009d), que forman un corchete, declaran el tema de esta secci\u00f3n. Dentro de los corchetes se explica el ataque del enemigo por la autoindulgencia y el descuido social de las clases gobernantes (4:1\u20133; 6:1\u20137) y, centralmente, por el fracaso religioso (4:4\u20135:27). Estas son las viejas faltas de no amar a su pr\u00f3jimo, surgiendo del fracaso para amar al Se\u00f1or nuestro Dios.<\/p>\n<p>3:9-15 El reino despedazado<\/p>\n<p>Con fuerte dramatismo Am\u00f3s llama a las naciones paganas a ver lo que est\u00e1 en marcha en Samaria (9) y luego, ellos mismos, a anunciar el juicio divino (13). \u00c2\u00a1Es como si hasta los paganos tuvieran suficiente conciencia moral para juzgar al pueblo del Se\u00f1or! La evidencia son los tumultos y la opresi\u00f3n (9); el fracaso en el car\u00e1cter y la conducta (10). Aqu\u00ed\u00ad est\u00e1 una religi\u00f3n (14) y una sociedad afluente (15) que merece la ira divina. Los enemigos circundantes son el agente del derrocamiento (11) y el Se\u00f1or vengador (13\u201315). El plan del pasaje es:<\/p>\n<p>(a1) v. 9 Las naciones llamadas a observar<br \/>\n(b1) v. 10 Informe sobre el car\u00e1cter y la conducta<br \/>\n(b2) v. 11 Castigo por derrocamiento<br \/>\n(b3) v. 12 Ilustraci\u00f3n: nada sobrevivir\u00e1<br \/>\n(a2) vv. 13\u201315 Las naciones llamadas a testificar<\/p>\n<p>9 Los pecados de Israel son tan obvios que hasta los paganos m\u00e1s despreciados, los enemigos ancestrales de Asdod, los filisteos (Jue. 14:3; 1 Sam. 17:36) y Egipto tienen suficiente superioridad moral para discernir que Samaria estaba bajo juicio divino. Palacios: Se apela a las clases gobernantes a actuar como examinadores de las clases gobernantes (cf.cf. Confer (lat.), compare palacios, v. 10; casas, v. 15), un juicio justo por sus iguales. Tumultos significa inquietud, inestabilidad en la sociedad. Opresi\u00f3n es extorsi\u00f3n y persecuci\u00f3n. 10 No saben hacer lo recto (se omite c\u00f3mo; \u2020\u0153hacer lo recto\u2020\u009d como tal est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de ellos), la dedicaci\u00f3n a hacer lo malo embota su percepci\u00f3n moral, y su \u00fanico inter\u00e9s es lo que han almacenado en los palacios. No se dan cuenta de que las ganancias mal habidas son como tantos barriles de explosivos inestables: realmente est\u00e1n atesorando para s\u00ed\u00ad mismos, violencia y despojo. Lo que al presente dan a otros, al fin ser\u00e1 su propia porci\u00f3n.<br \/>\n12 Cf. Exo. 22:10\u201313. Si un pastor pod\u00ed\u00ada recuperar los restos de una oveja se libraba de la acusaci\u00f3n de negligencia: hab\u00ed\u00ada tratado de salvar al animal y hab\u00ed\u00ada fracasado. \u00c2\u00a1Pero lo que hab\u00ed\u00ada salvado era solamente la evidencia de la p\u00e9rdida total! As\u00ed\u00ad ser\u00ed\u00ada para Samaria: lo que quedar\u00ed\u00ada dar\u00ed\u00ada cuenta solamente de la ruina total, pero as\u00ed\u00ad como los huesos de dos piernas y las orejas eran evidencia de un animal destruido, los restos t\u00ed\u00adpicos de Samaria ser\u00ed\u00adan camas y divanes, evidencias de una sociedad indolente, amante del lujo y agotada.<br \/>\n14 Am\u00f3s pasa f\u00e1cilmente de hablar del agente hist\u00f3rico de la ruina de Samaria (11) a hablar del Se\u00f1or como el agente destructor. De esta manera directa el Se\u00f1or est\u00e1 detr\u00e1s de toda la historia (cf.cf. Confer (lat.), compare 9:7). Rebeliones son las burlas obstinadas de la ley del Se\u00f1or. Los cr\u00ed\u00admenes sociales descritos en los vv. 9, 10 son pecados contra el Se\u00f1or. En esta acci\u00f3n punitiva el Se\u00f1or empieza con la falsa religi\u00f3n y se mueve a la falsa sociedad (14, 15). As\u00ed\u00ad como la religi\u00f3n verdadera es la ra\u00ed\u00adz de la sociedad verdadera, de la misma manera la religi\u00f3n falsa es la ra\u00ed\u00adz de la corrupci\u00f3n total. Cuernos. En la pr\u00e1ctica pagana, aunque no en la israelita (1 Rey. 1:51), asirse de los cuernos del altar proporcionaba refugio. En el d\u00ed\u00ada del juicio la religi\u00f3n falsa no ofrece refugio; \u00c2\u00a1sus altares no tienen cuernos! 15 El gol pe principal cae sobre los ricos, las personas de \u2020\u0153dos casas\u2020\u009d, con sus residencias de invierno y las de verano y su lujo ostentoso (marfil). Como el resto de la Biblia, Am\u00f3s no tiene queja contra la riqueza como tal. Las preguntas siempre son c\u00f3mo fue obtenida (Jer. 17:11) y c\u00f3mo fue usada, y, especialmente para Am\u00f3s, c\u00f3mo el pueblo us\u00f3 el poder que la riqueza ofrec\u00ed\u00ada. Pero como su religi\u00f3n falsa, su ganancia por opresi\u00f3n los deja sin defensa en el d\u00ed\u00ada de la visitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>4:1-3 Las mujeres dominantes<br \/>\nDe las acusaciones generales (3:9\u201315) Am\u00f3s pasa a los asuntos particulares. 1 Las mujeres indolentes de Samaria que oprimen a los pobres (los financie ramente pobres y vulnerables en la vida), que dominan a sus maridos en su insistencia por la gratificaci\u00f3n, \u00bfno son sino bestias superiores de Bas\u00e1n, ese gran pa\u00ed\u00ads ganadero (Deut. 32:14; Sal. 22:12), viviendo una existencia puramente animal, engordadas para el matadero? 2 En 3:9 leemos de ofensas sociales; en 3:14 de rebeliones contra Dios, pero aqu\u00ed\u00ad se registran afrentas contra su santidad. El crimen es crimen y el pecado es pecado porque el Dios santo es santo y su santidad reacciona fuertemente contra todo lo que le ofende. Cautivos de la complacencia, los criminales y pecadores de Israel se vuelven cautivos de hecho (2, 3). Ganchos \u2020\u00a6 anzuelos, la pareja acent\u00faa la imposibilidad de escapar. De hecho, los cautivos fueron llevados con cuerdas atadas a ganchos en sus labios. 3 Brechas, causadas por el enemigo descrito en 3:11. Herm\u00f3n es un lugar desconocido; ni hay alguna identificaci\u00f3n satisfactoria sugerida ni alguna enmienda.<\/p>\n<p>4:4-13 Religi\u00f3n sin arrepentimiento<\/p>\n<p>Am\u00f3s ahora va al coraz\u00f3n del asunto. A la larga lo serio no son sus cr\u00ed\u00admenes (3:9, 10), sus rebeliones (3:14) ni sus ofensas a la santidad de Dios (4:2), sino que, dada la oportunidad de arrepentirse, no lo hicieron. El coraz\u00f3n del pasaje (6\u201311) ense\u00f1a que en todas las variadas circunstancias de la vida el Se\u00f1or es la causa, y que su prop\u00f3sito en cada acto de aflicci\u00f3n es hacer regresar a su pueblo a \u00e9l. El inicial e ir\u00f3nico mandato Id (4), que introduce la exhibici\u00f3n de una religi\u00f3n que fracas\u00f3 (4, 5), es equilibrada por un llamado final a estar dispuesto a enfrentar a Jehovah (una religi\u00f3n que no fracasar\u00e1) en los vv. 12, 13. Entre esos llamados hay siete actos de Dios que tienen el prop\u00f3sito de hacer regresar a su pueblo a \u00e9l (6\u201311). En el caso de Israel el prop\u00f3sito espec\u00ed\u00adfico de los actos divinos era el arrepentimiento, pero el principio es que en cada experiencia de la vida el Se\u00f1or est\u00e1 directamente en acci\u00f3n para traernos cerca de \u00e9l.<br \/>\n4, 5 Betel (G\u00e9n. 28:10\u201322) y Gilgal (Jos. 4:19) conmemoraban nuevos principios con Dios, pero el uso de santuarios por los adoradores significaba no un nuevo comienzo, sino simplemente confirmaba que estaban en pecado. (i) Era mera religi\u00f3n. El acto religioso era todo. De ma\u00f1ana y al tercer d\u00ed\u00ada puede se\u00f1alar sencillamente exactitud en los deta lles: el sacrificio ten\u00ed\u00ada que ser ofrecido en el d\u00ed\u00ada uno y el diezmo en el d\u00ed\u00ada tres. Sin embargo, puede ser evidencia de actos repetidos m\u00e1s all\u00e1 de la ley de Dios: sacrificios no una vez al a\u00f1o (1 Sam. 1:3) sino una vez al d\u00ed\u00ada; diezmos no cada tres a\u00f1os (Deut. 14:28) sino cada tercer d\u00ed\u00ada; porque si el acto es el todo, cuanto m\u00e1s, mayor el gozo. (ii) Su fundamento era la autosatisfacci\u00f3n y la alabanza de s\u00ed\u00ad mismos; lo que os gusta, aunque contravenga la ley de Dios (v\u00e9ase Lev. 2:11, donde \u2020\u0153ofrenda quemada \u2020\u00a6 que contenga levadura\u2020\u009d re\u00fane lo que Dios prohibi\u00f3). Hasta los actos personales de devoci\u00f3n (ofrendas voluntarias) eran convertidos en alabanza propia (Pregonad, anunciad). Pero la verdadera religi\u00f3n \u2020\u0153debe conformarse a la voluntad de Dios como su norma inerrante\u2020\u009d (Calvino, Institutos de la Religi\u00f3n Cristiana, SCM [1961] p. 49) (Mar. 7:6). Fuera de esa voluntad revelada, la religi\u00f3n es simplemente otra forma de rebeli\u00f3n (4).<br \/>\n6\u201311 Siete actos divinos: hambruna (6), sequ\u00ed\u00ada (lluvia selectiva) (7, 8), tiz\u00f3n (9), langostas (9), plagas (10), derrota militar (10) y desastre natural (11). Cosas que ordinariamente se atribuyen a la casualidad, a causas naturales, o a errores humanos, todos son actos directos de Dios dirigidas a producir lo que \u00e9l desea ver en su pueblo. El quiere una cercan\u00ed\u00ada personal a \u00e9l expresada en cualquier t\u00e9rmino que sea apropiado a las circunstancias: arrepentimiento si se trata de pecado, corriendo a \u00e9l si necesitan consuelo, etc. Sin relaci\u00f3n no hay re ligi\u00f3n. En el tiempo de Am\u00f3s, aunque eran religiosos, el Se\u00f1or buscaba arrepentimiento y obraba para ese fin.<br \/>\n12, 13 \u00bfEs el v. 12 un mensaje de esperanza (todav\u00ed\u00ada hay tiempo de prepararse para enfrentarlo en paz) o una advertencia horrorosa (el Se\u00f1or se acerca en una acci\u00f3n de juicio no especificada y su \u00faltima oportunidad se ha desvanecido)? El v. 13 sugiere un s\u00ed\u00ad a ambas posibilidades, porque el Se\u00f1or est\u00e1 en pleno control de todo su mundo: de las cosas visibles (monta\u00f1as), de las invisibles (viento) y de la mente humana (revela al hombre su pensamiento). El es el Se\u00f1or de todo cambio, pues vuelve a la aurora tinieblas (eso es, trayendo el juicio que puede estar implicado en el v. 12, oscureciendo to da esperanza humana) o, una traducci\u00f3n m\u00e1s probable, \u2020\u0153volviendo a las tinieblas aurora\u2020\u009d (eso es, trayendo esperanza donde parec\u00ed\u00ada no haber ninguna). Adem\u00e1s, \u00e9l domina la tierra (pisa sobre las alturas de la tierra) y, por tanto, puede hacer lo que le place porque \u00e9l es \u00c2\u00a1Jehovah Dios de los Ej\u00e9rcitos \u2020\u00a6 ! Como Mois\u00e9s (Deut. 30:19 s.), Am\u00f3s pone delante de su pueblo la vida y la muerte: la elecci\u00f3n es de ellos; han llegado al momento decisivo. La idea de venir al encuentro con Dios (12) evoca Exo. 19:17, donde tanto la gracia como la ley fueron combinadas en una revelaci\u00f3n. Para el pueblo de Am\u00f3s, y siempre para el pueblo de Dios, su porci\u00f3n era vivir en el lugar de su elecci\u00f3n (Deut. 27:4\u20136). Esto es lo que Am\u00f3s pone delante de ellos en el v. 12. Es como si les dijera que pueden escoger la manera en que el Se\u00f1or vendr\u00e1 a ellos: el arrepentimiento har\u00e1 que el Se\u00f1or de gracia soberana vuelva sus tinieblas en aurora; religi\u00f3n sin arrepentimiento los expondr\u00e1 al Se\u00f1or soberano con todos los terrores de su ley y el desvaneci miento de la luz en la obscuridad del juicio.<\/p>\n<p>5:1-27 Religi\u00f3n sin reforma<\/p>\n<p>Este pasaje se establece en torno a tres llamamientos: (i) A la reforma espiritual: \u00c2\u00a1Buscadme \u2020\u00a6 Buscad a Jehovah! (4\u20136); (ii) a la reforma personal y social: \u00c2\u00a1Buscad el bien \u2020\u00a6 estableced el juicio! (14. s.); y (iii) a la reforma religiosa: \u00c2\u00a1 \u2020\u00a6 corra el derecho \u2020\u00a6 ! \u00bfacaso me ofrecisteis sacrificios \u2020\u00a6 ? (24 sig.) Pero los llamamientos est\u00e1n entre corchetes que afirman el desastre (1\u20133 y 26, 27) y entre diagn\u00f3sticos de c\u00f3mo est\u00e1n las cosas (7, 10\u201313, 16\u201320). El por tanto del v. 16 nos da una indicaci\u00f3n de c\u00f3mo el cap. debe entenderse: \u00bfc\u00f3mo puede un llamamiento (14, 15) tener como su consecuencia (por tanto, v. 16) una predicci\u00f3n de tristeza sin consuelo? \u00c2\u00a1S\u00f3lo si Am\u00f3s est\u00e1 recordando llamamientos hechos y rechazados! El cap\u00ed\u00adtulo, en tonces, es un registro de una oportunidad perdida y de las siniestras consecuencias ahora inevitables. Una vez m\u00e1s, Dios no es burlado.<br \/>\n1\u20133 Un lamento f\u00fanebre: la muerte y su causa. Aunque la muerte descrita todav\u00ed\u00ada est\u00e1 en el futuro (3) es tan cierta que el canto f\u00fanebre ya puede ser compuesto y cantado (2). 2 \u00c2\u00a1Cay\u00f3 \u2020\u00a6 ! en muerte, la virgen muerta no tiene poder inherente para recuperarse (\u00c2\u00a1 \u2020\u00a6 para no volverse a levantar!) ni ayuda externa alguna (abandonada \u2020\u00a6 no hay quien la levante). 3 La causa inmediata de su impotencia y de su desesperanza en la muerte es la derrota militar en la que las fuerzas nacionales han sufrido un promedio de 90% de bajas. Pero, \u00bfcu\u00e1l es la causa \u00faltima? El resto del cap\u00ed\u00adtulo declara que as\u00ed\u00ad es la muerte por causa del pecado.<br \/>\n4\u201313 El Se\u00f1or podr\u00ed\u00ada haberles dado vida, pero ellos escogieron el camino de muerte. Ha sido un acierto restaurar el Porque original al principio del v. 4. El gran desastre (1\u20133) se rastrea hasta la causa primaria. Se invit\u00f3 a los israelitas a buscar al Se\u00f1or y vivir (4, 6), se les advirti\u00f3 del camino de muerte (5, 11), se les record\u00f3 que el Se\u00f1or puede dar luz, pero tambi\u00e9n tinieblas (8). Los colocaron en el lugar de elecci\u00f3n y eligieron equivocadamente.<br \/>\n4, 5 El Se\u00f1or es amoroso en sus invitaciones y fiel en sus advertencias. El mismo se ofrece como el remedio que necesitan: \u00c2\u00a1Buscadme \u2020\u00a6 ! es una invitaci\u00f3n a la intimidad, a la comuni\u00f3n y a la no vedad de vida. Por otra parte, sin embargo, Betel y Gilgal son honrados por el tiempo y la tradici\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare 4.4). Gilgal, el lugar de entrada a la tierra prometida (Jos. 4:20), resultar\u00e1 ser el lugar de cautiverio, mientras que Betel, \u2020\u0153la casa de Dios\u2020\u009d (G\u00e9n. 28:17, 19), llegar\u00e1 a ser nada (\u2020\u0153Aven\u2020\u009d [BABA Biblia de las Am\u00e9ricas]), tan in\u00fatil como un \u00ed\u00addolo.<br \/>\n6, 7  Amoroso en sus invitaciones, Dios es fiel en sus denuncias. Una vez m\u00e1s \u00e9l mismo es todo lo que su pueblo necesita (\u00c2\u00a1Buscad a Jehovah y vivid!), pero fuera de \u00e9l no hay vida. Betel puede reclamar tradici\u00f3n y veneraci\u00f3n, pero eso es in\u00fatil contra el fuego (el s\u00ed\u00admbolo de la santidad activada) que arremeter\u00e1 con furia contra el derecho pervertido y la justicia humillada. Cuando esas dos palabras son usadas juntas (v\u00e9ase Isa. 5:16), derecho es una palabra sumaria para los principios inherentes en la santidad divina, y justicia es la aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de esos principios personales y sociales.<br \/>\n8, 9 Los vers\u00ed\u00adculos tienen el prop\u00f3sito de ser abruptos en contexto. Con enojo Am\u00f3s cambia la atenci\u00f3n del pueblo que ha hecho una amarga transformaci\u00f3n sobre la tierra (7) al gran Trans formador mismo. Por un lado, la perversi\u00f3n humana no puede ganar contra Dios: \u00e9l tiene el poder de hacer que el advertido fuego (6) irrumpe con destrucci\u00f3n (9). Por otra parte, si lo buscan, como \u00e9l los invita, ellos cambiar\u00e1n la muerte por la tierra prometida (6) porque \u00e9l f\u00e1cilmente puede cambiar las tinieblas \u2020\u00a6 en ma\u00f1ana (8).<br \/>\nPl\u00e9yades y el Ori\u00f3n eran se\u00f1ales de las estaciones del a\u00f1o; el ascenso y puesta de las pl\u00e9yades marcaba, para los marineros, el tiempo de la navegaci\u00f3n y marcaba las estaciones en los calendarios n\u00f3madas. Tinieblas \u2020\u00a6 ma\u00f1ana \u2020\u00a6 d\u00ed\u00ada \u2020\u00a6 noche, las transformaciones regulares de cada veinticuatro horas. Convierte (8) es el mismo verbo usado en el v. 7: \u00bfLas conversiones de ellos causan transformaciones? \u00c2\u00a1Cu\u00e1n indeciblemente m\u00e1s grandes son las de \u00e9l al compararlas! Aguas \u2020\u00a6 derrama, el Se\u00f1or no est\u00e1 limitado por sus propias reglas generales, deteniendo las aguas en su lugar (Sal. 104:8, 9). El tambi\u00e9n puede producir transformaciones ocasionales cuando ordena inundaciones para que cubran la tierra. Los gobernantes del tiempo de Am\u00f3s hab\u00ed\u00adan hecho transformaciones (7) y silenciado toda oposici\u00f3n (13), pero el que controla las transformaciones temporales, diarias y ocasionales tambi\u00e9n puede derribar lo que el hombre ha hecho fuerte y firme contra el ataque (9). \u00c2\u00a1Qu\u00e9 visi\u00f3n para un tiempo, como el de Am\u00f3s, cuando la impiedad est\u00e1 desatada, cuando los valores son invertidos (7) y cuando la persona piadosa es principalmente consciente de su impotencia (13)!<br \/>\n 10-13 Una declaraci\u00f3n h\u00e1bilmente equilibrada:<\/p>\n<p>(a1) v. 10 Aborrecieron a los que hablan la verdad<br \/>\n(b1) v. 11 Opresi\u00f3n de los pobres<br \/>\n(c) v. 11 Juicio por desahucio<br \/>\n(b2) v. 12 Opresi\u00f3n de los pobres (palabra diferente)<br \/>\n(a2) v. 13 Oposici\u00f3n silenciada<\/p>\n<p>10 El juez justo (que les amonesta) y el testigo honrado (el que habla lo recto) son igualmente aborrecidos. 11 Pobre (2:7; 4:1), pobre financieramente e indefenso socialmente. Pisote\u00e1is, \u2020\u0153tom\u00e1is extorsiones\u2020\u009d. Am\u00f3s no especifica qu\u00e9 inter\u00e9s poderoso est\u00e1 haciendo todo esto: \u00bfEl terrateniente que \u2020\u0153pisote\u00f3\u2020\u009d con alquiler exorbitante y que toda v\u00ed\u00ada encuentra maneras de extorsionar m\u00e1s? \u00bfEl prestamista? El Se\u00f1or no est\u00e1 interesado con \u2020\u0153qui\u00e9n\u2020\u009d sino con \u2020\u0153a qui\u00e9n\u2020\u009d: con el que sufre. Por tanto indica un agente celestial que est\u00e1 en acci\u00f3n. El Se\u00f1or maneja su mundo sobre l\u00ed\u00adneas morales, por lo que los que obtienen ganancias injustamente no disfrutar\u00e1n perpetuamente. Hay un principio de frustraci\u00f3n edificado en la naturaleza de las cosas (Isa. 5:8\u201310, 14\u201317). Como lo muestra el bosquejo anterior, esta es la verdad central del pasaje. Hablando humanamente la gente ha edificado para durar (casas de piedra labrada), plantado para producir (hermosas vi\u00f1as), pero no ser\u00e1 as\u00ed\u00ad.<br \/>\n12 Rebeliones [contra Dios] \u2020\u00a6 pecados [errar al blanco] (de sus demandas). La mala conducta social es pecado espiritual; de aqu\u00ed\u00ad que una mera reforma no ser\u00e1 bastante; debe haber un regreso a Dios. Justos, \u2020\u0153los que tienen la raz\u00f3n\u2020\u009d en un caso en el tribunal. Soborno, el uso de la riqueza para ganar un veredicto. Hac\u00e9is perder (\u2020\u0153hac\u00e9is a un lado\u2020\u009d), refiri\u00e9ndose al juez que reh\u00fasa escuchar un caso, despidiendo particularmente a la persona que \u2020\u0153no es importante\u2020\u009d, a los pobres (palabra diferente a la del v. 11), al que no es influyente y que puede ser atropellado f\u00e1cilmente. 13 El \u2020\u0153aborrecido\u2020\u009d mencionado en el v. 10 f\u00e1cilmente se acomoda en la \u00e9poca de la chusma, el reinado del terror en el que la gente ya no es libre de expresarse.<br \/>\n14\u201320 Reforma moral: entendimiento del d\u00ed\u00ada de Jehovah. La amenaza negativa de desahucio (11) ahora se convierte en la amenaza positiva de un \u2020\u0153d\u00ed\u00ada\u2020\u009d pr\u00f3ximo de llanto sin alivio (16 s.) y de tinieblas (18). El d\u00ed\u00ada de Jehovah era aparentemente parte de una expectaci\u00f3n popular en ese tiempo, con la presunci\u00f3n de que traer\u00ed\u00ada luz, eso es, toda experiencia alegre para el pueblo del Se\u00f1or. De aqu\u00ed\u00ad que lo anhelaban con esperanza confiada. (i) Ir\u00f3 nicamente, Am\u00f3s usa el lenguaje de la esperanza para predicar el juicio (p. ej.p. ej. Por ejemplo pasar\u00e9 por en medio de en el v. 17 es terminolog\u00ed\u00ada de la Pascua; Exo. 12:12). El pueblo hab\u00ed\u00ada olvidado el car\u00e1cter de Dios. La noche de la Pascua fue una noche de juicio para los que no estaban preparados. (ii) Las bendiciones espirituales descansan sobre condiciones morales (14, 15). La presencia favorable de Dios es una realidad para aquellos cuyos objetivos (\u2020\u0153buscar\u2020\u009d) y corazones (que aborrecen el mal y aman el bien) est\u00e1n de acuerdo con los de \u00e9l y que aplican estos valores apreciados a la sociedad en la que viven (\u00c2\u00a1Estableced el juicio!). (iii) Quiz\u00e1s (15) indica que Dios se opone a la arrogancia. Esto no es cuestionar si la misericordia es misericordia, sino reprender la presunci\u00f3n que asume que as\u00ed\u00ad debe ser en mi caso.<br \/>\n14, 15 (i) El buscar va junto con el apartarse del mal. (ii) La santidad de acci\u00f3n (\u00c2\u00a1buscad el bien!) debe estar acompa\u00f1ada por la santidad de emoci\u00f3n (\u00c2\u00a1Aborreced el mal y amad el bien \u2020\u00a6 !). (iii) La acci\u00f3n no debe esperar el sentimiento: \u00c2\u00a1Buscad el bien \u2020\u00a6 ! es puesto antes que amad el bien. Si esperamos que la emoci\u00f3n mueva a la acci\u00f3n, a menudo podr\u00ed\u00adamos esperar en vano. Debemos aprender a exaltar el deber sobre la inclinaci\u00f3n y descubrir la manera en que el acto amoroso pronto va a crear un coraz\u00f3n amoroso. (iv) La repetici\u00f3n del t\u00ed\u00adtulo exaltado Jehovah Dios de los Ej\u00e9rcitos imparte seriedad a nuestro intento moral: este es el Dios al que buscamos complacer. Estamos a su disposici\u00f3n; a \u00e9l le toca ordenar. 15 Jos\u00e9 se usa como un nombre inclusivo para el reino del norte porque sus tribus en su mayor\u00ed\u00ada descend\u00ed\u00adan de sus hijos (G\u00e9n. 48).<br \/>\n16, 17 Sobre por tanto \u2020\u00a6  v\u00e9ase la introducci\u00f3n al cap. 5. Jehovah Dios de los Ej\u00e9rcitos, el Se\u00f1or, n\u00f3tese la manera en que el mensaje de juicio es reforzado por un t\u00ed\u00adtulo aun m\u00e1s extenso: el Se\u00f1or que significa \u2020\u0153Soberano\u2020\u009d. Jehovah es el Dios del \u00e9xodo que salva a su pueblo y destruye a sus enemigos; Dios de los Ej\u00e9rcitos es el que es, en s\u00ed\u00ad mismo, toda potencialidad y poder. La lamentaci\u00f3n ser\u00e1 abierta (En todas las plazas \u2020\u00a6 y en todas las ciudades), de coraz\u00f3n y sin excepci\u00f3n, incluyendo no solamente a (los profesionales) los que saben entonar lamentos sino tambi\u00e9n al labrador. Los lugares tradicionales de gozo, las vi\u00f1as, ser\u00e1n lugares de dolor; todo porque el Se\u00f1or \u2020\u0153pasa\u2020\u009d por en medio. No se necesita ninguna acci\u00f3n excepcional, s\u00f3lo su santa presencia, para reducir todo el duelo.<br \/>\n18\u201320 El optimismo popular se contrarresta por el \u00e9nfasis en las tinieblas del d\u00ed\u00ada. As\u00ed\u00ad como esperamos el regreso inminente de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, as\u00ed\u00ad el pueblo de Dios del ATAT Antiguo Testamento esperaba el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or: el d\u00ed\u00ada de su venida personal. Al leer el ATAT Antiguo Testamento encontramos que lo que se describe por adelantado (como aqu\u00ed\u00ad) como \u2020\u0153el d\u00ed\u00ada\u2020\u009d resulta ser (27) una intervenci\u00f3n divina provisional y no el \u00faltimo d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or. La ilustraci\u00f3n en el v. 19 cuenta la historia de un destino ineludible. Repasando los vv. 4\u201320, \u00bfpara qui\u00e9n es d\u00ed\u00ada de oscuridad? Los que profesaban ser del Se\u00f1or, pero que no lo buscaban (4), no le agradaron a \u00e9l por su conducta hacia el necesitado y el indefenso (7 ss.), porque no hac\u00ed\u00adan el bien ni evitaban el mal (14) y porque no aman lo que \u00e9l ama (15). La gente que profesa de labios sin realidad, de religi\u00f3n sin evidencia de transformaci\u00f3n espiritual y moral, se est\u00e1 moviendo precisamente en la direcci\u00f3n equivocada, lejos de Dios.<br \/>\n21\u201327 Reforma religiosa; regreso a los viejos valores. El Se\u00f1or rechaza las pr\u00e1cticas religiosas comunes (21, 22). A primera vista los vv. 23, 24 parecen hacer hincapi\u00e9 en que Dios desea no una religi\u00f3n de \u2020\u0153servicios\u2020\u009d sino una de \u2020\u0153servicio\u2020\u009d. El v. 25, sin embargo, establece de nuevo el equilibrio por medio de un llamado a regresar a las prioridades originales (v\u00e9ase Sociedad en la Introducci\u00f3n). La negligencia a responder al mensaje del v. 24 se implica en el v. 26; la continuaci\u00f3n de una religi\u00f3n escogida por uno mismo, hechura de hombre, que resultar\u00e1 en exilio (27).<br \/>\n21\u201324 La religi\u00f3n sin moralidad atrae el aborrecimiento divino (Isa. 1:11\u201315 ss.; Jer. 7:9\u201311). 24 Derecho \u2020\u00a6 justicia, pr\u00e1ctica y principio (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 7). 25 Sin embargo, Am\u00f3s no llama a la moralidad sin religi\u00f3n ni al servicio sin servicios. El \u00e9nfasis en su pregunta es: \u2020\u0153\u00bfFueron sacrificios (solamente) los que me trajisteis en el desierto?\u2020\u009d La religi\u00f3n de Sina\u00ed\u00ad era primeramente de moral, de respuesta \u00e9tica al Dios redentor (Exo. 19:4, 5; 20:2 ss.). Los sacrificios fueron introducidos como una consecuencia l\u00f3gica. Cuando el pueblo se comprometi\u00f3 a la obediencia, se ubic\u00f3 \u2020\u0153bajo el rociamiento de sangre\u2020\u009d (Exo. 24:7, 8). Para ellos, como para nosotros, esas cosas se dijeron para que no pecaran (1 Jn. 2:1), pero en el caso ineludible de pecado ten\u00ed\u00adan una propiciaci\u00f3n (1 Jn. 2:2). Esto es lo que Am\u00f3s evoca con esta pregunta. Ellos hab\u00ed\u00adan aislado el ritual del sacrificio y hab\u00ed\u00adan marginado la obediencia, cuando es el compromiso a la obediencia lo que hace los sacrificios necesarios y significativos. V\u00e9ase m\u00e1s en 7:7, 8.<br \/>\n26 Su religi\u00f3n autocomplaciente (4:4, 5) abri\u00f3 la puerta a una religi\u00f3n hecha por el hombre. Sin el control de la Palabra de Dios no es que el pueblo no creer\u00e1 nada, sino que creer\u00e1 cualquier cosa. Tabern\u00e1culo \u2020\u00a6 estrella (heb. sikkut \u2020\u00a6 kiyyun) son las palabras Sakkuth y Kaiwanu, conocidas desde Mesopotamia como nombres del planeta Saturno, un dios estrella adorado como rey y dios (v\u00e9ase Hubbard, p. 185). El amor de ritual a menudo se ma nifiesta a s\u00ed\u00ad mismo en procesiones. 27 Esta procesi\u00f3n termina en un exilio, cuyo destino Am\u00f3s esconde con el vago m\u00e1s all\u00e1 de Damasco. Pero ellos van, no como las v\u00ed\u00adctimas de un conquistador o del azar, sino porque yo har\u00e9 que os lleven cautivos, el Se\u00f1or Soberano echando sobre su pueblo las consecuencias de su locura y su obstinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>6:1-7 Los hombres dominantes<\/p>\n<p>Las mujeres descritas en 4:1\u20133 tienen su contraparte en los hombres descritos en 6:1\u20137, eso es, todos sin excepci\u00f3n est\u00e1n implicados. Aqu\u00ed\u00ad est\u00e1 el orgullo altanero que no encuentra falta en s\u00ed\u00ad mismo. Las mujeres eran como \u2020\u0153vacas\u2020\u009d complaciendo irreflexivamente sus deseos; los hombres son animados por un orgullo consciente: se consideran a s\u00ed\u00ad mismos los principales de las naciones (1) y se consienten con los m\u00e1s finos (la misma palabra) perfumes (6). Ellos ser\u00e1n llevados a la cabeza (una forma diferente de la misma palabra) (7) de los cautivos. \u00c2\u00a1Todos los convencionalismos ser\u00e1n observados! \u00c2\u00a1Complacientes, indulgentes, desinteresados sociales, exiliados! Es dif\u00ed\u00adcil para aquellos cuya posici\u00f3n los centraliza en la mente de otras personas el evitar centralizarse a s\u00ed\u00ad mismos en su propia mente, al punto que el inter\u00e9s por s\u00ed\u00ad mismo les impide el inter\u00e9s por otros. Esta es la tentaci\u00f3n particular de los que est\u00e1n \u2020\u0153a la cabeza\u2020\u009d.<br \/>\n1 Sion: los profetas operaban en uno de los reinos (Am\u00f3s estaba en el del norte) pero siempre manten\u00ed\u00ada ambos reinos en su visi\u00f3n. Isa\u00ed\u00adas (28:1\u20134) y Miqueas (1:5), los dos profetas del sur, tambi\u00e9n se preocupaban por el norte (vea tambi\u00e9n Oseas 5:13; 6:11). Fortalecer\u00ed\u00ada el ministerio de Am\u00f3s en el norte que \u00e9l mostraba imparcialidad de esta mane ra: el orgullo es orgullo dondequiera que levante su cabeza. 2 No hay verbos en las preguntas. Probablemente se ten\u00ed\u00ada la intenci\u00f3n de un tiempo presente en cada una. Se han sugerido varias interpretaciones. (i) Am\u00f3s invita a sus oyentes a observar por comparaci\u00f3n cu\u00e1n grande es su prosperidad y, por tanto, cu\u00e1n cierto su juicio si ellos descuidan ser agradecidos con el Se\u00f1or. Sin embargo, toda la secci\u00f3n implica que ellos no necesitar\u00ed\u00adan esa prueba, sino que ya estaban convencidos de su superioridad. (ii) Gat, etc., son ejemplos de prosperidad ca\u00ed\u00adda y constituyen una advertencia de lo que le pasar\u00e1 a Samaria. Es dudoso, sin embargo, que estas ciudades estuvieran en ruinas en tiempos de Am\u00f3s. (iii) Am\u00f3s est\u00e1 citando un comunicado de propaganda de los gobernantes que trazaban com paraciones ventajosas con lugares distantes e inferiores. Esto tiene el \u2020\u0153retint\u00ed\u00adn de la verdad\u2020\u009d; es la manera en que los gobernantes se comportan y corresponde a la arrogancia descrita en el v. 1. Tambi\u00e9n lleva al v. 3 como un encubrimiento deliberado de los peligros que los gobernantes sab\u00ed\u00adan que estaban en el horizonte.<br \/>\n 3 Samaria estaba disfrutando de una prosperidad \u2020\u0153nunca antes vista\u2020\u009d. Los gobernantes sab\u00ed\u00adan que no pod\u00ed\u00ada durar, pero aplazaban el d\u00ed\u00ada malo en una jarana que gozaban mientras pod\u00ed\u00adan. Despu\u00e9s de los d\u00ed\u00adas de auge de Jeroboam (v\u00e9ase la Introducci\u00f3n) la naci\u00f3n s\u00ed\u00ad cay\u00f3 en el desastre. De los seis reyes restantes de Israel, s\u00f3lo uno pas\u00f3 el trono a su hijo; los dem\u00e1s fueron asesinados (2 Rey. 15; 17). La descripci\u00f3n de sede del terror indudablemente lleg\u00f3 a ser una completa realidad. 4 Pero aunque fueran a morir ma\u00f1ana, \u00bfpor qu\u00e9 no gozar la buena vida hoy (V\u00e9ase Isa. 22:12, 13)? 5 Los hombres inferiores tratan de justificar sus frivolidades compar\u00e1ndolas con las de los grandes hombres. Despu\u00e9s de todo, \u00c2\u00a1David era un m\u00fasico y un compositor! 6  Grandes copas (Exo. 38:3; N\u00fam. 7:13); cier tamente copas muy grandes. Se dir\u00ed\u00ada que \u2020\u0153beb\u00ed\u00adan el vino a baldes\u2020\u009d. No os aflig\u00ed\u00ads, \u2020\u0153no se han enfermado\u2020\u009d. Su juerga pod\u00ed\u00ada haberles dado un ataque bilioso (Is. 28:7, 8), pero la ruina, \u2020\u0153el estado desastroso\u2020\u009d de Jos\u00e9 (v\u00e9ase sobre 5:6) no \u2020\u0153los enfermaba\u2020\u009d.<\/p>\n<p>6:8-14 El reino despedazado<\/p>\n<p>La condenaci\u00f3n concluyente, al igual que 3:9\u201315, renueva el asalto divino sobre el orgullo (8), la indiferencia moral (12) y el autoenga\u00f1o (13), y se detiene en el asombroso fin al que estas cosas llevan (9 s., 11, 14). El pasaje est\u00e1 equilibrado como sigue:<\/p>\n<p>(a1) v. 8 Aborrecimiento divino<br \/>\n(b1) vv. 8\u201310 Derrocamiento del estado: la p\u00e9rdida total ilustrada<br \/>\n(a2) v. 11 El juicio divino<br \/>\n(b2) vv. 12, 13 Inversi\u00f3n de los valores: lo absurdo ilustrado<br \/>\n(a3) v. 14 Direcci\u00f3n divina de la historia para fines morales<\/p>\n<p>8 Por su alma, eso es un juramento que compromete a la persona divina \u2020\u0153coraz\u00f3n y alma\u2020\u009d. Aborrezco requiere una alteraci\u00f3n peque\u00f1a al texto heb. (que se lee \u2020\u0153yo deseo\u2020\u009d). Una alteraci\u00f3n todav\u00ed\u00ada m\u00e1s peque\u00f1a dir\u00ed\u00ada \u2020\u0153Ciertamente soy el enemigo de\u2020\u009d. 9\u201310 En el asedio las condiciones de hambruna y peste cobran su parte y las \u2020\u0153carretas de la muerte\u2020\u009d se convierten en una vista familiar. El \u00fanico sobreviviente de una familia reconoce que no hay nadie m\u00e1s, pero antes de que tales nuevas puedan ser recibidas con cualquier clase de reacci\u00f3n (exasperaci\u00f3n o piedad) involucrando el nombre de Dios, su boca se cierra: el sentido de separaci\u00f3n de Dios es demasiado grande; \u00e9l se ha apartado de su pueblo. 11 Es por su mandato divino que esto ha sucedido: el v. 11 expresa lo que Dios manda; los vv. 12 y 13 explican por qu\u00e9 \u00e9l manda; y el v. 14 explica la manera en que cumplir\u00e1 su mandamiento. Mayor \u2020\u00a6  menor, la expresi\u00f3n idiom\u00e1tica de la comprensi\u00f3n o alcance por medio de los opuestos, significando \u2020\u0153todas las casas, cualesquiera que sean\u2020\u009d.<br \/>\n 12 Las ilustraciones son contrarias a la naturaleza de las cosas. Esto resume la vida de la naci\u00f3n: el prop\u00f3sito de la justicia era sanar (Deut. 19:16\u201320), no \u2020\u0153envenenar\u2020\u009d la sociedad, y (como podr\u00ed\u00ada decirse) hablar de justicia en la vida p\u00fablica se hab\u00ed\u00ada convertido en una broma amarga (ajenjo). El juicio de Dios es provocado por el es tado de la sociedad, no solamente por los pecados privados. Dejar de sostener los verdaderos principios (derecho) y las pr\u00e1cticas sanas (justicia) es promo ver la ruina social y nacional. \u2020\u0153Jehovah es justo y ama la justicia\u2020\u009d (Sal. 11:7). 13 Lo-debar y Carnaim, lugares en Transjordania (G\u00e9n. 14:5; 2 Sam. 9:4), pueden ser escenas de las victorias de Jeroboam cuando restaur\u00f3 territorio israelita a los l\u00ed\u00admites salom\u00f3nicos (2 Rey. 14:25). Sin embargo, la gloria de los israelitas iba a ser de corta vida, porque 14 los mismos l\u00ed\u00admites marcar\u00ed\u00adan el alcance del \u00e9xito enemigo, desde Lebo-hamat en el extremo norte hasta el arroyo del Arab\u00e1, al lado del mar Muerto. El Se\u00f1or es enemigo de jactancias vanagloriosas de proezas militares: \u00e9l tiene a su agente a la mano.<\/p>\n<p>7:1-9:15 EL SE\u00ed\u2018OR DIOS: JUICIO Y ESPERANZA<br \/>\nEl juicio que no ser\u00e1 (7:1\u20136) y la esperanza que ser\u00e1 (9:11\u201315) forman los corchetes que abarcan la secci\u00f3n final de Am\u00f3s. Dentro de estos corchetes caer\u00e1 un juicio de proporciones temibles (8:1\u20139:6), pero ser\u00e1 un juicio discriminador (7:8 s.; 9:7\u201310), no una destrucci\u00f3n real. El t\u00ed\u00adtulo Se\u00f1or Jehovah, que se ha usado nueve veces en los caps. 1\u20136 ocurre once veces en los caps. 7\u20139. Jehovah no es nunca tan gloriosamente soberano como cuando guarda sus promesas de gracia.<\/p>\n<p>7:1-6 La devastaci\u00f3n que no ser\u00e1<\/p>\n<p>La intercesi\u00f3n era parte de la tarea del profeta (G\u00e9n. 20:7; Jer. 7:16). Am\u00f3s no ora contra el juicio, sino contra la forma particular que \u00e9l ve que est\u00e1 tomando el juicio. (i) Vv. 1\u20133, una plaga de langosta tan sincronizada que la supervivencia est\u00e1 fuera de cuesti\u00f3n. (ii) Vv. 4\u20136, un fuego capaz de devorar hasta el mar y la tierra. Am\u00f3s rog\u00f3 contra la total destrucci\u00f3n de Jacob y su ruego fue escuchado. La repetici\u00f3n del asunto subraya su certeza (G\u00e9n. 41:32); el contraste entre una plaga natural (langosta) y una visitaci\u00f3n sobrenatural (fuego) abarca toda clase de plaga. La totalidad es expresada por el contraste (v\u00e9ase la introducci\u00f3n a 6:1\u20137). Sin embargo, la destrucci\u00f3n total del pueblo del Se\u00f1or es cancelada y la esperanza es establecida.<br \/>\n1 He aqu\u00ed\u00ad que \u00e9l formaba; la mano de Dios estaba directamente detr\u00e1s del acontecimiento. Despu\u00e9s de la siega del rey \u2020\u00a6  presumiblemente un impuesto real. El heno tard\u00ed\u00ado era del que depend\u00ed\u00ada el sembrador. Sin \u00e9ste, segu\u00ed\u00ada la pobreza. 3 Desisti\u00f3 puede significar \u2020\u0153se arrepinti\u00f3\u2020\u009d, pero \u00bfcambia de parecer un verdadero \u2020\u0153Dios soberano\u2020\u009d? Seg\u00fan 1 Sam. 15:29, \u2020\u0153no mentir\u00e1 ni se arrepentir\u00e1\u2020\u009d, pero seg\u00fan 1 Sam. 15:35, \u2020\u0153a Jehovah le pesaba el haber consituido a Sa\u00fal como rey sobre Israel\u2020\u009d. El primer vers\u00ed\u00adculo declara la verdad \u2020\u0153absoluta\u2020\u009d de Dios; el \u00faltimo indica que su voluntad inalterable de hecho ha tomado en cuenta toda la variabilidad de la experiencia y la respuesta humanas. En consecuencia, necesariamente nos parece a nosotros que Dios cambia el rumbo y que esto es lo que la Biblia lla ma su \u2020\u0153arrepentimiento\u2020\u009d: la voluntad de Dios, aunque inflexible, no es insensible sino que tiene en amorosa consideraci\u00f3n nuestras debilidades y necedades en el perfecto y soberano orden de su mundo. 4 Consumi\u00f3 \u2020\u00a6  Lit. \u2020\u0153devor\u00f3 \u2020\u00a6 empez\u00f3 a devorar\u2020\u009d). Ese fuego inevitablemente se\u00f1ala el aspecto de juicio de la santidad divina. S\u00f3lo el fuego de Dios podr\u00ed\u00ada \u2020\u0153consumir\u2020\u009d toda su creaci\u00f3n (2 Ped. 3:10, 12).<\/p>\n<p>7:7-9 El juicio discriminatorio<\/p>\n<p>Am\u00f3s no ofrece una oraci\u00f3n contra la tercera visi\u00f3n descrita en este cap\u00ed\u00adtulo. El Se\u00f1or viene como un maestro-constructor a inspeccionar el muro terminado. El hebreo no dice que el muro hab\u00ed\u00ada sido hecho a plomo (7) sino sencillamente que hab\u00ed\u00ada sido construido \u2020\u0153con plomada de alba\u00f1il\u2020\u009d. En otras palabras, las normas aplicadas al final hab\u00ed\u00adan estado all\u00ed\u00ad al principio y desde el principio. El pueblo del Se\u00f1or hab\u00ed\u00ada sido \u2020\u0153construido\u2020\u009d de acuerdo con la doble especificaci\u00f3n de la ley y de la gracia: como sus redimidos ellos deb\u00ed\u00adan obedecer la ley (Exo. 20:2 ss.), pero de la misma manera, como sus redimidos, estaban \u2020\u0153bajo la sangre\u2020\u009d (Exo. 24:8) y hab\u00ed\u00adan recibido todo el c\u00f3digo de sacrificios de modo que, aun con fracasos en la tarea de la obediencia, todav\u00ed\u00ada pod\u00ed\u00adan vivir en la presencia del Santo. Es la posesi\u00f3n de esas dos en equilibrio (ver 5:25) que constituye la verdadera vida del pue blo de Dios y los distingue de los legalistas (para los que el obedecer la ley es todo) por una parte, y de los ritualistas (para los que el ofrecer los sacrificios es todo) por la otra. Por eso es que Am\u00f3s aqu\u00ed\u00ad no hace una s\u00faplica: la plomada de alba\u00f1il, las normas dobles de la ley y la gracia, son la esencia misma del pueblo redimido; solamente pueden evitar esta prueba dejando de ser lo que son.<br \/>\n8 \u00c2\u00a1No lo soportar\u00e9 m\u00e1s! (\u2020\u0153no pasar\u00e9 sobre\u2020\u009d), en la noche de la Pascua ellos se refugiaron bajo la sangre (Exo. 12:7), comiendo el cordero, vestidos para peregrinar (Exo. 12:11), vivos por gracia, vivos para caminar en el camino del Se\u00f1or. Pero el pueblo de Am\u00f3s no fue fiel a la doble norma de su constituci\u00f3n y no pudieron recibir bendiciones de \u2020\u0153Pascua\u2020\u009d. 9 El Se\u00f1or procede a especificar lo que perecer\u00e1 en su juicio, porque el juicio con el uso de la plomada de alba\u00f1il es discriminatorio. Siempre hay un pueblo verdadero dentro de un pueblo profesante, una compa\u00f1\u00ed\u00ada creyente dentre de una agrupaci\u00f3n formal, una iglesia dentro de una iglesia. La plomada de alba\u00f1il soportar\u00e1 a los tales (cf.cf. Confer (lat.), compare 9:8\u201310), pero destruir\u00e1 los altares \u2020\u00a6 y los santuarios que eran puntos de encono y error, y la casa de Jeroboam que \u2020\u0153hizo lo malo ante los ojos de Jehovah. \u2020\u00a6 quien hizo pecar a Israel\u2020\u009d (2 Rey. 14:24). Los altares eran centros de religi\u00f3n falsa (Baal) hechos por el hombre, donde Jehovah era adorado con ritos de Baal como si fuera un dios cananeo. El nombre Isaac se usa aqu\u00ed\u00ad solamente como un sin\u00f3nimo de Israel. Estaba vinculado con Beerseba (G\u00e9n. 26:33; 28:10). Tal vez en el tiempo de Am\u00f3s intentaban legitimar los ritos en Beerseba (5:5) por apelar al patronato de Isaac.<\/p>\n<p>7:10-17 La palabra ineludible<\/p>\n<p>El coraz\u00f3n de esta secci\u00f3n es que Amas\u00ed\u00adas el sacerdote procuraba librar a la tierra del mensaje de Am\u00f3s (12), pero no pudo escapar de \u00e9l, ni \u00e9l mismo ni la tierra (17): T\u00fa dices: \u2020\u0153No profetices \u2020\u00a6 \u2020\u009d Por tanto, as\u00ed\u00ad dice Jehovah (16, 17). La palabra es ineludible. La secuencia del pasaje (10\u201312) sugiere que Amas\u00ed\u00adas no persuadi\u00f3 a Jeroboam a actuar y, por tanto, \u00e9l recibi\u00f3 las consecuencias. Como sacerdote de Betel era hombre de importancia y no pudo haber sido f\u00e1cil para Am\u00f3s superar su autoridad, pero lo hizo reiterando su llamado: es decir, declarando la autoridad del Se\u00f1or en oposici\u00f3n a la autoridad humana que lo desafiaba (ver Hech. 5:29). 10 Betel hab\u00ed\u00ada aparecido bajo una luz desfavorable en la predicaci\u00f3n de Am\u00f3s (4:4; 5:5). No es de sorprender que Amas\u00ed\u00adas estuviera irritado. Conspirado, las autoridades usualmente usan la \u2020\u0153intimidaci\u00f3n\u2020\u009d de la \u2020\u0153seguridad nacional\u2020\u009d para salirse con la suya. Am\u00f3s tuvo que llevar la carga de la falsedad. La tierra, aqu\u00ed\u00ad tenemos un vislumbre de la clase de influencia que Am\u00f3s estaba manejando.<br \/>\n12 Vidente no es sarc\u00e1stico ni menospreciativo (Isa. 29:10), sino que el consejo de ir y ganarse la vida en Jud\u00e1 sugiere que Am\u00f3s estuviera en esa tarea por el dinero, y que una palabra contra Israel le convendr\u00ed\u00ada bien all\u00ed\u00ad. 14 (Ver Profec\u00ed\u00ada en la Introducci\u00f3n). Algunas versiones traducen los verbos en tiempo pasado en una perfecta refutaci\u00f3n de la acusaci\u00f3n de profetizar para ganarse la vida. En este respecto Am\u00f3s estaba bien ubicado con un ingreso de sus reba\u00f1os y sus cosechas. Para \u00e9l (i) no era un asunto de capacidad o inclinaci\u00f3n personales (yo no soy profeta); ni (ii) alistamiento para ser una figura prof\u00e9tica por lo atractivo de serlo. Hijo de profeta (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Rey. 2:3, 5; 6:1 ss.; 9:1 ss.), se formaban \u2020\u0153escuelas\u2020\u009d de \u2020\u0153hijos de profetas\u2020\u009d para que los hombres con dones prof\u00e9ticos recibieran instrucci\u00f3n y compartieran su trabajo, pero no fue as\u00ed\u00ad con Am\u00f3s. (iii) No fue su decisi\u00f3n ser profeta; \u00e9l estaba establecido como un pastor y granjero. 15 Fue (iv) la soberana elecci\u00f3n divina (Jehovah me tom\u00f3), y esto (v) lo introdujo a la comuni\u00f3n divina (Jehovah \u2020\u00a6 me dijo), en la cual (vi) \u00e9l fue comisionado como profeta a Israel.<br \/>\nTodos los profetas que han dejado un relato de su llamamiento concuerdan con Am\u00f3s en los elementos esenciales de la iniciativa divina (Isa. 6:1; Jer. 1:5; Eze. 1), en la comuni\u00f3n (Isa. 6:6\u20138; Jer. 1:6\u201316; Eze. 2:1 s.) y en la comisi\u00f3n (Isa. 6:9; Jer. 1:5b, 10, 17\u201319; Eze. 2:3 ss.). Am\u00f3s no era un mero predicador, como Amas\u00ed\u00adas lo consideraba. Su palabra era la del Se\u00f1or (v\u00e9ase introducci\u00f3n a la Profec\u00ed\u00ada y comentario de 1:1) y no pod\u00ed\u00ada ser desechada. Cuan do ocurre una evasi\u00f3n as\u00ed\u00ad, la palabra que pod\u00ed\u00ada haber salvado se convierte en una palabra de juicio (17). En el caso de Amas\u00ed\u00adas el juicio trajo sufrimiento y degradaci\u00f3n (tu mujer se prostituir\u00e1), duelo amargo (a espada) y p\u00e9rdida personal, un sacerdote (10) en tierra inmunda. Amas\u00ed\u00adas fue un ejemplo de religi\u00f3n sin arrepentimiento ante la palabra de Dios.<\/p>\n<p>8:1-14 \u2020\u0153En aquel d\u00ed\u00ada\u2020\u009d<\/p>\n<p>Esta es la secci\u00f3n central del tercer ciclo de profec\u00ed\u00adas (ver el Indice de Contenido). Consiste de una visi\u00f3n inicial simb\u00f3lica (1, 2) desarrollada por cuatro mensajes que se inician con En aquel d\u00ed\u00ada (3, 9, 13) y con Vienen d\u00ed\u00adas (11).<br \/>\n1, 2 Frutas de verano: el fin. De la manera que la siembra llega al tiempo de la cosecha como resultado de su propio desarrollo interno, as\u00ed\u00ad el juicio divino coincide con la madurez de la gente para ser juzgada. 2 \u00c2\u00a1Ha llegado el final \u2020\u00a6 ! Am\u00f3s dice que ha visto frutas de verano (heb., qayis) y el Se\u00f1or responde que el final (heb., qes) ha llegado.<br \/>\n3\u20138 El primer mensaje. La explicaci\u00f3n del fin. 3 La religi\u00f3n de ellos no los salvar\u00ed\u00ada: sus cantos llegar\u00e1n a ser parte de los \u2020\u0153alaridos\u2020\u009d generales. En cuatro l\u00ed\u00adneas salvajemente cortantes Am\u00f3s capta el indecible horror del d\u00ed\u00ada final: Muchos ser\u00e1n los cad\u00e1veres; en todo lugar ser\u00e1n arrojados en silencio. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 habr\u00ed\u00ada de suceder una cosa tan cruel? 4 La causa general se declara: la opresi\u00f3n de aquellos que no tienen medios de protecci\u00f3n o de enmienda. Sobre necesitados ver 2:6b; sobre pobres ver 2:7c. \u2020\u0153Pisotear\u2020\u009d implica intenciones codiciosas. 5, 6  Los detalles del v. 4 son explicados: el triunfo de la motivaci\u00f3n de ganancia (i) sobre la devoci\u00f3n religiosa (5); su car\u00e1cter puntilloso (4:4) los hace observar la luna nueva, la fiesta del primero del mes (N\u00fam. 28:11) y el s\u00e1bado, pero en sus corazones s\u00f3lo deseaban ganar dinero; (ii) sobre la honestidad comercial (5), en vender menos (el peso) pero por m\u00e1s dinero (precio), en alterar las pesas y las medidas (iii) sobre la humanidad; tal vez dinero (6) es un pr\u00e9stamo hecho al pobre (como en 2:7a) y un par de zapatos la compra que \u00e9l ha hecho a cr\u00e9dito, mientras en privado el comerciante tiene en mente esclavizar al pobre por no pagar la deuda (2 Rey. 4:1). Deshechos, vender bienes descartados y sin valor. 7, 8  El efecto de ceder al \u2020\u0153poder del mercado\u2020\u009d ser\u00e1 la desorganizaci\u00f3n y el desastre de toda la naci\u00f3n, representada como un terremoto, tan dram\u00e1tica, abrumadora y completa como las inundaciones del Nilo (8). 7 Gloria, usada sarc\u00e1sticamente. Un juramento requiere una base inalterable sobre la cual descansar. \u00c2\u00a1Nada es m\u00e1s estable que el orgullo nacional! El Se\u00f1or no se olvidar\u00e1 jam\u00e1s de la tierra que permite que las fuerzas econ\u00f3micas tengan la \u00faltima palabra.<br \/>\n9, 10 El segundo mensaje. Incluye oscuridad y dolor amargo. Realmente esta obscuridad ha sido asociada con un eclipse de sol, junto con un terremoto, registrado en 763 a. de J.C, pero esto es marginal al intento original: la obscuridad una vez figur\u00f3 en el juicio sobre Egipto (Exo. 10:21 ss.), pero ahora es evidencia de la ira del Se\u00f1or con su propio pueblo rebelde. Una vez Egipto estuvo de duelo por sus primog\u00e9nitos (Exo. 12:30), pero ahora Israel lamenta con igual amargura (10). Los lomos se cubran de luto implica un duelo dirigido hacia Dios. Pero hay un tiempo en que hasta la penitencia se tarda demasiado.<br \/>\n11, 12 El tercer mensaje. Hambre espiritual. El d\u00ed\u00ada de tribulaci\u00f3n revela cu\u00e1n fuertes (o d\u00e9biles) son los recursos interiores. Una vida nutrida solamente con los placeres de este mundo pronto ser\u00e1 completamente despojada cuando estos se acaben. Despu\u00e9s sobreviene el hambre por una palabra de autoridad. Pero la justa recompensa del Se\u00f1or es inflexible: la pa labra descuidada se convierte en la palabra ausente. Como el lugar de penitencia (10), el lugar de la palabra (12) no se puede encontrar. Sin la palabra revelada el hombre revolotea de aqu\u00ed\u00ad para all\u00e1, de mar a mar, al mar Muerto en el sur y al mar Mediterr\u00e1neo en el oeste, luego al norte y al oriente, caminando en c\u00ed\u00adrculos. Y no la encontrar\u00e1n, primero porque la ignoraron por mucho tiempo, pero despu\u00e9s porque los israelitas del norte ir\u00e1n a cualquier parte, excepto de regreso Jerusal\u00e9n, donde todav\u00ed\u00ada reside el Se\u00f1or (1:2). \u00c2\u00a1Hasta en la desesperaci\u00f3n se expresa el orgullo!<br \/>\n13, 14 El cuarto mensaje. La ca\u00ed\u00adda final. La esperanza del futuro, los j\u00f3venes, est\u00e1 hipotecada por los pecados del pasado. Cuando la palabra del Se\u00f1or no se cree, la gente creer\u00e1 cualquier cosa y las sectas se apoderar\u00e1n de los j\u00f3venes, llev\u00e1ndolos de la mano para luego tomarlos de la garganta, hasta que caer\u00e1n y nunca m\u00e1s se levantar\u00e1n. 14 Culpa (verg\u00fcenza en algunas versiones), 2 Rey. 17:30 registra la adoraci\u00f3n de Asera (ver nota de la RVARVA Reina-Valera Actualizada), pero el nombre como sustantivo significa \u2020\u0153culpa\u2020\u009d, y el doble significado no habr\u00ed\u00ada pasado inadvertido para Am\u00f3s: \u2020\u0153La adoraci\u00f3n cargada de culpa de Asera.\u2020\u009d Porque la culpa es una necesidad que las sectas nunca pueden satisfacer: nada, sino la sangre derramada provista divinamente puede hacer eso, por igual en el ATAT Antiguo Testamento como en el NTNT Nuevo Testamento. El camino de Beerseba, tal vez hab\u00ed\u00ada alg\u00fan m\u00e9rito espiritual al hacer el viaje a Beerseba.<\/p>\n<p>9:1-6 El juicio ineludible<\/p>\n<p>(Ver el \u00ed\u00adndice de Contenido.) El Se\u00f1or mismo dirige la destrucci\u00f3n del altar: todo el material desde arriba hasta abajo; de ellos (1). No habr\u00e1 escape (1) en el \u00e1mbito sobrenatural (2), ni en la creaci\u00f3n f\u00ed\u00adsica (3), ni en toda la tierra (4). Tal gobierno c\u00f3smico pertenece al Se\u00f1or (5, 6): \u00e9l puede hacer lo que ha amenazado. 2 Hasta el Seol, el nom bre de la morada de los muertos. 3 La serpiente era un monstruo marino mitol\u00f3gico del paganismo contempor\u00e1neo que aparec\u00ed\u00ada en violenta oposici\u00f3n al Dios creador y a su prop\u00f3sito de un mundo estable. Am\u00f3s emplea esto de dos maneras. (i) Imaginariamente: as\u00ed\u00ad como, a manera de argumento, Am\u00f3s admite la posibilidad de subir hasta el cielo (2) as\u00ed\u00ad permite la existencia de ese monstruo, que est\u00e1 esperando para devorar e impedir una avenida de escape. Pero, aun m\u00e1s importante, Am\u00f3s usa estas figuras (ii) teol\u00f3gicamente: \u00c2\u00a1lo que en el pensamiento pagano era el enemigo implacable del Creador est\u00e1 totalmente a las \u00f3rdenes del Se\u00f1or (all\u00ed\u00ad mandar\u00e9) para su prop\u00f3sito divino! Am\u00f3s fuerza a la mitolog\u00ed\u00ada para que sirva a la verdad: la omnipresencia y la omnipotencia del \u00fanico Dios.<br \/>\nEl poder de Dios es eficaz en tres maneras. (i) Horizontalmente (5): toda la tierra est\u00e1 sujeta a su toque; no ofrece resistencia, sino se derrite; hacen duelo todos; pierde estabilidad, levant\u00e1ndose y cayendo como el Nilo. (ii) Verticalmente (6): los cielos, por su elevada inaccesibilidad, son su morada, donde \u00e9l se mueve en libertad soberana; o, desde otra perspectiva, los cielos son sus \u2020\u0153c\u00e1maras\u2020\u009d (RVR-1960) abovedadas y \u2020\u0153uniendo\u2020\u009d (una posible referencia de la palabra traducida como firmamento) la tierra. (iii) Din\u00e1micamente: \u2020\u0153fuerzas\u2020\u009d como las aguas del mar (6) hacen lo que \u00e9l les ordena.<\/p>\n<p>9:7-10 El juicio discriminatorio<\/p>\n<p>(Cf. el texto paralelo en 7:7\u20139 y v\u00e9ase el Indice de Contenido.) As\u00ed\u00ad es como funcionar\u00e1 el juicio de la plomada de alba\u00f1il: no hay posici\u00f3n privilegiada ante Dios (7) que garantice una inmunidad autom\u00e1tica del escrutinio moral divino (8). Dondequiera que hay pecado debe haber juicio. Sin embargo, todo tiene que ver con discriminaci\u00f3n, de modo que la casa de Jacob no ser\u00e1 destruida del todo, sino ser\u00e1 cernida (8\u201310) y la impureza espec\u00ed\u00adfica ser\u00e1 echada fuera. El patr\u00f3n de esos vers\u00ed\u00adculos es:<\/p>\n<p>(a1) v. 7 La falta de fundamento de la complacencia<br \/>\n(b1) v. 8a-d Lo ineludible del juicio sobre el pecado<br \/>\n(b2) vv. 8e\u20139 La naturaleza discriminatoria del juicio<br \/>\n(a2) v. 10 El destino del complaciente<\/p>\n<p>7 A primera vista esta es una declaraci\u00f3n de monote\u00ed\u00adsmo t\u00ed\u00adpica de Am\u00f3s: hay un solo Dios y cada movimiento y migraci\u00f3n sobre la tierra es igualmente su obra. Israel vino  \u2020\u00a6 de Egipto \u2020\u00a6 los filisteos de Caftor y \u2020\u00a6 los sirios de Quir, y (con permiso de Am\u00f3s a\u00f1adimos) cada movimiento de pueblos, voluntario o forzado, que ha sucedido antes o que ha sucedido desde entonces, ha sido por mandato del Se\u00f1or. Jehovah es ciertamente Se\u00f1or de la historia. Esto es cierto, pero no es el \u00e9nfasis central del vers\u00ed\u00adculo. Todos los oyentes de Am\u00f3s habr\u00ed\u00adan estado de acuerdo hasta all\u00ed\u00ad, pero se hubieran horrorizado por la declaraci\u00f3n de que \u00e9l est\u00e1 usando esta verdad para reforzar que los hijos de Israel le son como los hijos de los et\u00ed\u00adopes. No es que Am\u00f3s est\u00e9 negando la posici\u00f3n especial de Israel que \u00e9l afirm\u00f3 en 3:2 y afirmar\u00e1 en los vv. 8 y 9. Lo que est\u00e1 ense\u00f1ando es esto: Israel est\u00e1 asociando \u2020\u0153especialidad\u2020\u009d (el privilegio del ser el pueblo del Se\u00f1or) con una fecha y evento en el pasado, el \u00e9xodo. Pero considerado meramente co mo una fecha y un evento hist\u00f3rico, el \u00e9xodo no es diferente de las experiencias migratorias de los filisteos y los sirios.<br \/>\nUna canci\u00f3n popular de la d\u00e9cada de 1950, que todav\u00ed\u00ada se usa para Navidad, dice que \u2020\u0153El hombre vivir\u00e1 por siempre por causa de la Navidad\u2020\u009d, como si la mera ocurrencia y el paso de una fecha fuera la clave para la vida eterna. Es cierto que sin el d\u00ed\u00ada de Navidad no habr\u00ed\u00ada salvaci\u00f3n, pero la fecha no salva. Todo depende de lo que pasa despu\u00e9s: en particular, si hay una respuesta personal al Salvador que naci\u00f3 y si esa respuesta es validada por el compromiso moral de una vida consecuente. De la misma manera no hubo nada especial en la gente del \u00e9xodo, aun en los hijos de los et\u00ed\u00adopes, a menos que respondieran a la gracia de la salvaci\u00f3n divina por sometimiento a la santidad de la obediencia. No son las fechas pasadas las que el Se\u00f1or mira, sino la validaci\u00f3n del pasado por la santidad y el aborrecimiento del pecado en el presente.<br \/>\n Los et\u00ed\u00adopes ocupaban la tierra desde Asu\u00e1n al sur hasta Khartum, que en el ATAT Antiguo Testamento era considerado el l\u00ed\u00admite m\u00e1s remoto de la tierra. Los filisteos vinieron de Caftor (Creta), emigrando desde la zona del mar Egeo para establecerse en la costa de Palestina. Quir, v\u00e9ase cap. 1:5. 8a He aqu\u00ed\u00ad (o \u2020\u0153V\u00e9anlo de esta manera\u2020\u009d); lo que el Se\u00f1or ve no es una fe cha en la historia, sino la calidad moral de los que sostienen ser su pueblo, y donde hay solamente confianza complaciente en una fecha pasada; sin una preocupaci\u00f3n presente para escapar del pecado y seguir la santidad, s\u00f3lo puede haber una horrenda expectaci\u00f3n de juicio (Heb. 10:26 ss.). 8b, 9 Pero, una palabra muy fuerte (\u2020\u0153Pero siempre salvaguardando este hecho de que \u2020\u00a6 \u2020\u009d). Kemel (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153piedrecitas\u2020\u009d), la palabra se usa solamente otra vez en 2 Sam. 17:13 y la sugerencia de que \u2020\u0153pedreta\u2020\u009d puede significar el \u2020\u0153grano\u2020\u009d de semilla buena y sana, no tiene paralelo. Pero en cualquier caso dicha traducci\u00f3n contradice el significado original de un harnero o el cedazo, que selecciona reteniendo lo inservible y dejando pasar lo bueno. La figura aqu\u00ed\u00ad es m\u00e1s bien de cerner la tierra para quitar las piedras. Am\u00f3s, consecuentemente con su visi\u00f3n de la plomada de alba\u00f1il (7:7\u20139) insiste en un principio de discriminaci\u00f3n dentro del juicio divino. Nada se permitir\u00e1 que permanezca en el pueblo del Se\u00f1or que no pertenezca a \u00e9l y, al mismo tiempo, ninguna tierra ser\u00e1 eliminada con las piedras.<br \/>\n10 Pero \u00bfqui\u00e9nes son esas \u2020\u0153piedrecitas\u2020\u009d destinadas a ser quitadas? No solamente todos los pecadores de mi pueblo sino una clase particular de pecador: los que son complacientes ante el juicio divino, los que son pecadores y declaran que el pecado es un estilo de vida permitido sin tomar en cuenta la realidad de un juicio venidero. No se acercar\u00e1 ni nos alcanzar\u00e1 el desastre, eso es, nada nos alcanzar\u00e1 del pasado ni nos enfrentar\u00e1 en el futuro, como si estuvieran diciendo: \u2020\u0153No hay nada en el pasado que amerite juicio, ni lo habr\u00e1 en el futuro.\u2020\u009d Esta no es la voz de aquellos (el pueblo que pasa la prueba de la plomada del alba\u00f1il en 7:7\u20139) que est\u00e1n edificando sus vidas sobre el nivel de gracia con la regla de la ley, sino de los peca dores complacientes, descuidados, en un mundo de fingimiento. Ni para Am\u00f3s ni para nosotros es esta una palabra que tiene la intenci\u00f3n de poner en peligro nuestra salvaci\u00f3n, pero nos recuerda que hay un doble sello en el fundamento de la casa del Se\u00f1or: \u2020\u0153Conoce el Se\u00f1or a los que son suyos\u2020\u009d (de aqu\u00ed\u00ad nuestra seguridad en la inmutable voluntad de Dios que nos escogi\u00f3 y nos tom\u00f3 para \u00e9l), y \u2020\u0153Ap\u00e1rtese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre del Se\u00f1or\u2020\u009d (2 Tim. 2:19; v\u00e9ase 2 Ped. 1:5\u201311) (la determinaci\u00f3n moral que es evidencia de una posici\u00f3n escogida).<\/p>\n<p>9:11-15 La esperanza que habr\u00e1<\/p>\n<p>Am\u00f3s cierra el c\u00ed\u00adrculo de su mensaje con este tercer ciclo (v\u00e9ase el Indice de Contenido). Empez\u00f3 por desistir de la completa destrucci\u00f3n del pueblo (7:1\u20136) y ahora termina con una afirmaci\u00f3n de promesas gloriosas para el futuro. Estas caen en tres secciones: promesas reales (11, 12), creativas (13) y personales (14, 15).<br \/>\n11\u201312 Promesas reales. En un sentido, el taber-n\u00e1culo de David cay\u00f3 cuando las tribus del norte se apartaron (1 Rey. 12), y Am\u00f3s puede estar mirando hacia el pasado a ese evento y hacia el futu ro a la restauraci\u00f3n de la unidad completa del pueblo de Dios a la venida de \u2020\u0153David\u2020\u009d (Eze. 34:23; Ose. 3:4, 5; Luc. 1:32). O sabiendo ciertamente que Jerusal\u00e9n estaba condenada (2:5), Am\u00f3s puede imagi narse el fin de los restos del tabern\u00e1culo de David como si ya hubiera sucedido. O, puesto que ca\u00ed\u00addo puede traducirse como \u2020\u0153cayendo\u2020\u009d o \u2020\u0153a punto de caer\u2020\u009d, \u00e9l puede tener en mente el deterioro que preve en Jud\u00e1 y su colapso final. En cualquier caso, la visi\u00f3n es de cumplimiento mesi\u00e1nico. Las glorias originalmente propuestas ser\u00e1n cumplidas (como en el tiempo pasado; cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 1:26, 27) y el imperio mundial de David (Sal. 2:7 s.; 72:8\u201311; 110:5\u20137; Isa. 9:7; 11:4\u201310) llegar\u00e1 a ser.<br \/>\n12 Edom fue acusado (1:11) de enemistad incesante y esto concuerda con el registro b\u00ed\u00adblico de la relaci\u00f3n entre Edom y el pueblo del Se\u00f1or, desde G\u00e9nesis 27:41 y N\u00fam. 20:14 en adelante. Esto nos lleva a la vez a usar a \u2020\u0153Edom\u2020\u009d como un s\u00ed\u00admbolo de enemistad mundial contra Jehovah y su pueblo al fin de la historia. Tambi\u00e9n David fue el \u00fanico rey en conquistar a Edom y mantenerlo en sujeci\u00f3n (2 Sam. 8:14) y por esta causa \u2020\u0153Edom\u2020\u009d lleg\u00f3 a simbolizar la derrota de toda enemistad con la venida del \u2020\u0153David\u2020\u009d mesi\u00e1nico y su dominio sobre todo el mundo (Isa. 34; 63:1\u20136; Eze. 35; etc.). Am\u00f3s tambi\u00e9n particulariza a Edom para afirmar que la venida del gobierno dav\u00ed\u00addico terminar\u00e1 toda enemistad e introducir\u00e1 una nueva unidad en la tierra.<br \/>\nSobre los cuales es invocado mi nombre, \u2020\u0153sobre \u2020\u00a6 es proclamado mi nombre\u2020\u009d. Las palabras sugieren tanto dominio real (2 Sam. 12:28) como tambi\u00e9n la unidad del matrimonio (Isa. 4:1). Ciertamente el Rey que viene afirmar\u00e1 su gobierno soberano y los que en otro tiempo eran gentiles lo reconocer\u00e1n, pero despu\u00e9s de eso su posici\u00f3n no es de ciudadanos de segunda clase y su papel no es de subordinaci\u00f3n: llegan a ser parte de la \u2020\u0153esposa\u2020\u009d de Cris to. Correctamente Jacobo (Hech. 15:14) ve esta predicci\u00f3n como cumplida en t\u00e9rminos misioneros y evangel\u00ed\u00adsticos, el alcance del evangelio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo introduciendo a los gentiles an teriormente separados, porque dentro del ATAT Antiguo Testamento el reino del Mes\u00ed\u00adas es uno de paz que se extiende (Isa. 9:7), no de guerra extendi\u00e9ndose. Naturalmente, puesto que la met\u00e1fora usada para el Mes\u00ed\u00adas es de realeza, \u00e9l hace cosas reales y extiende su reino por la fuerza de las armas (Isa. 11:14; etc.). Sin embargo, esto es metaf\u00f3rico: es la elevada verdad acerca de su Dios la que constituye la espada de dos filos que lleva el pueblo del Se\u00f1or y por la cual ellos someten a las naciones (Sal. 149:6\u20138).<br \/>\n13 Promesas creativas. Am\u00f3s vislumbra una econom\u00ed\u00ada agr\u00ed\u00adcola tan pr\u00f3spera que la cosecha de un a\u00f1o todav\u00ed\u00ada est\u00e1 siendo segada cuando el que ara sale a preparar la tierra para el siguiente a\u00f1o; la vendimia de un a\u00f1o todav\u00ed\u00ada est\u00e1 siendo pisada cuando la semilla del siguiente a\u00f1o est\u00e1 esperando para ser plantada. La gu\u00ed\u00ada para entender esta descripci\u00f3n es la siguiente: cuando el hombre cay\u00f3 en pecado hubo una triste consecuencia en la creaci\u00f3n f\u00ed\u00adsica. En vez del Jard\u00ed\u00adn del Ed\u00e9n derramando abundancia sobre el hombre y su esposa, ahora solo mezquinamente, bajo presi\u00f3n, y mediante un ar duo trabajo se saca de la tierra para vivir (G\u00e9n. 3:17\u201319). Por tanto, la recompensa del trabajo y la abundancia espont\u00e1nea del d\u00ed\u00ada mesi\u00e1nico indican que la maldici\u00f3n ha terminado y se ha ido. Ad\u00e1n era rey en el Ed\u00e9n (G\u00e9n. 1:28), heredero y monarca de la abundancia, implicada en el permiso de comer de todo \u00e1rbol en el huerto, excepto de uno (G\u00e9n. 2:16, 17). Pero cuando vino el pecado, la abundancia se redujo a una escasez que se obten\u00ed\u00ada con dificultad. Sin embargo, cuando el leg\u00ed\u00adtimo rey regrese a Ed\u00e9n (Isa. 11:6 9) todas las energ\u00ed\u00adas, encerradas mientras el pecado abundaba y la muerte reinaba, explotar\u00e1n en interminable plenitud cuando la creaci\u00f3n misma se apresure a depositar su tributo a los pies del que tiene el derecho de reinar.<br \/>\n14, 15  Promesas personales.  Pues restaurar\u00e9 de la cautividad a mi pueblo Israel es una traducci\u00f3n que sugiere que la predicci\u00f3n es del regreso de Babilonia. Para evitar esto debemos traducir la fra se en el mismo sentido general que en el Salmo 126, donde todo lo que ata, limita y oprime al pueblo del Se\u00f1or es quitado. Sin embargo, \u2020\u0153restaurar\u00e9 el bienestar de mi pueblo Israel\u2020\u009d (BABA Biblia de las Am\u00e9ricas) es tambi\u00e9n posible y m\u00e1s adecuado para este lugar en Am\u00f3s. El Se\u00f1or reunir\u00e1 a su pueblo (Mar. 13:27; Apoc. 14:14\u201316) y tal como la met\u00e1fora \u2020\u0153real\u2020\u009d se extendi\u00f3 para describir la extensi\u00f3n del reino de Dios en t\u00e9rminos militares, as\u00ed\u00ad la reuni\u00f3n del pueblo es vista aqu\u00ed\u00ad en t\u00e9rminos territoriales de reocupaci\u00f3n y reconstrucci\u00f3n, en un retrato triple. (i) Recuperaci\u00f3n: todo lo perdido, arruinado o estropeado en el pasado, ser\u00e1 recuperado y restaurado, nada del da\u00f1o que el pecado ha hecho quedar\u00e1. (ii) Placer y cumplimiento: plantar y no comer es un s\u00ed\u00admbolo de la frustraci\u00f3n y la falta de realizaci\u00f3n que el pecado trae a la vida (Deut. 28:30; Sof. 1:13). (iii) Seguri dad eterna: las palabras finales de Am\u00f3s ponen un sello divino en la promesa: Ha dicho Jehovah tu Dios. Jehovah, el Dios del \u00e9xodo, cuya naturaleza inmutable (Exo. 3:15) es para salvar a su pueblo. Tu, singular, cubre al pueblo del Se\u00f1or como un todo y en su individualidad. Significa no \u2020\u0153por tu elecci\u00f3n\u2020\u009d, sino \u2020\u0153quien guarda el juramento que hizo a vuestros padres\u2020\u009d (Deut. 7:7 s.; Eze. 20:5 ss.; Juan 15:16; Ef. 1:4, 11). Ha dicho (un tiempo perfecto). Todas las promesas mesi\u00e1nicas: el merecido rey, la nueva creaci\u00f3n y el pueblo perfeccionado son juntados bajo una sombrilla de certidumbre: \u2020\u0153sobre estas cosas Jehovah ha decidido\u2020\u009d.<br \/>\nJ. A. Motyer<\/p>\n<p><b>Fuente: Introducci\u00f3n a los Libros de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 NOMBRE<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 VIDA Y \u00c9POCA<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 AN\u00c1LISIS  DEL  ESCRITO  PROF\u00c9TICO<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 CARACTER\u00cdSTICAS  LITERARIAS<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 AUTOR\u00cdA Y FECHA<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 ENSE\u00d1ANZAS  RELIGIOSAS  DE  AM\u00d3S<\/li>\n<\/ul>\n<h3>NOMBRE<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Am\u00f3s es el tercero de los profetas menores del Antiguo Testamento y el texto hebreo lo llama \u201cAms\u201d. La pronunciaci\u00f3n de su nombre es diferente de la del nombre del padre de Isa\u00edas, Amo\u00e7; de ah\u00ed que la tradici\u00f3n cristiana, en su mayor\u00eda, los haya diferenciado correctamente. El nombre del profeta, Am\u00f3s, se ha explicado diversamente, y su significaci\u00f3n exacta es a\u00fan objeto de conjeturas.\n<\/p>\n<h3>VIDA Y \u00c9POCA<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan el encabezamiento de su libro (1,1), Am\u00f3s era un pastor de T\u00e9coa, una aldea del Reino del Sur, a doce millas al sur de Jerusal\u00e9n. Aparte de esta humilde ocupaci\u00f3n, tambi\u00e9n dice (7,14) que era un picador de sic\u00f3moros. De ah\u00ed que, por lo que sabemos, no haya base suficiente para la opini\u00f3n de muchos int\u00e9rpretes jud\u00edos de que Am\u00f3s era un hombre rico. T\u00e9coa era aparentemente un pueblo de pastores, y fue mientras segu\u00eda a su reba\u00f1o en el desierto de Jud\u00e1, durante los reinados de Oz\u00edas y Jeroboam, cuando Dios le llam\u00f3 para una misi\u00f3n especial: \u201cVe a profetizar a mi pueblo, Israel\u201d (7,15). A los ojos del humilde pastor esto debe haber parecido una misi\u00f3n muy dif\u00edcil. En el momento en que le lleg\u00f3 la llamada, no era \u201cun profeta, ni el hijo de un profeta\u201d (7,14), lo que implica que no hab\u00eda ingresado a\u00fan en la funci\u00f3n prof\u00e9tica, y que ni siquiera hab\u00eda asistido a las escuelas en las se llamaba \u201chijos de profeta\u201d a los j\u00f3venes en entrenamiento para dicha tarea.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras razones pudieron provocar el temor de Am\u00f3s a aceptar la misi\u00f3n divina. A \u00e9l, un sure\u00f1o, se le ordenaba ir al Reino del Norte, Israel, y llevar a su pueblo y a sus dirigentes un mensaje de juicio que, por sus circunstancias hist\u00f3ricas, estaban mal preparados para escuchar. Su gobernante, Jeroboam II (c. 781-741 a. C.), hab\u00eda conquistado r\u00e1pidamente a Siria, Moab y Am\u00f3n, y de este modo hab\u00eda extendido sus dominios desde la fuente del Orontes por el norte hasta el Mar Muerto en el sur. Todo el imperio septentrional de Salom\u00f3n pr\u00e1cticamente as\u00ed restaurado hab\u00eda disfrutado un largo periodo de paz y seguridad marcado por un asombroso renacimiento del desarrollo comercial y art\u00edstico.  Samaria, su capital, se hab\u00eda adornado con s\u00f3lidos y espl\u00e9ndidos edificios; se hab\u00edan acumulado riquezas en abundancia; la comodidad y el lujo hab\u00edan alcanzado su nivel m\u00e1s alto; as\u00ed que el Reino del Norte hab\u00eda alcanzado una prosperidad material sin precedentes desde la quiebra del imperio de Salom\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparentemente, la religi\u00f3n estaba tambi\u00e9n en una condici\u00f3n muy floreciente.  El culto sacrificial del Dios de Israel se llevaba a cabo con gran pompa y general fidelidad, y el largo disfrute de la prosperidad nacional era popularmente considerado como se\u00f1al indudable del favor de Dios a su pueblo. Es verdad que la moralidad p\u00fablica se hab\u00eda infectado gradualmente de los vicios que a menudo traen consigo el \u00e9xito continuado y la abundancia. La corrupci\u00f3n social y la opresi\u00f3n de los pobres y desvalidos estaban generalizadas. Pero \u00e9stos y similares signos de degeneraci\u00f3n p\u00fablica pod\u00edan ser f\u00e1cilmente excusados con el argumento de que eran el acompa\u00f1amiento necesario de un alto grado de civilizaci\u00f3n oriental. Adem\u00e1s, la religi\u00f3n se hab\u00eda degradado de varias formas. Muchos de los israelitas estaban satisfechos con el mero ofrecimiento de v\u00edctimas, sin consideraci\u00f3n a las disposiciones internas requeridas para su digna presentaci\u00f3n ante el Dios tres veces Santo. Otros se aprovechaban de las multitudes que acud\u00edan a los festivales sagrados para entregarse a un disfrute inmoderado y una diversi\u00f3n tumultuosa. Otros tambi\u00e9n, arrastrados por la asociaci\u00f3n m\u00e1s libre con los pueblos paganos resultante de la conquista o del intercambio comercial, llegaron incluso tan lejos como a fusionar el culto del Se\u00f1or con el de las deidades paganas. Debido a la tendencia natural de los hombres a sentirse satisfechos con la realizaci\u00f3n mec\u00e1nica de sus deberes religiosos, y m\u00e1s particularmente debido a la gran propensi\u00f3n que ten\u00edan desde antiguo los hebreos a adoptar los ritos sensuales de cultos extranjeros, mientras no renunciaran al culto de su propio Dios, estas irregularidades en temas de religi\u00f3n no parec\u00edan objetables a los israelitas, tanto m\u00e1s cuanto que el Se\u00f1or no les castigaba por su conducta. As\u00ed que fue a este pueblo muy pr\u00f3spero, completamente convencido de que Dios estaba complacido con ellos, al que Am\u00f3s fue enviado a pronunciar una dura reprimenda por todas sus fechor\u00edas, y a anunciar en nombre de Dios su pr\u00f3xima ruina y cautividad (7,17).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La misi\u00f3n de Am\u00f3s en Israel fue s\u00f3lo temporal. Se extendi\u00f3 aparentemente desde dos a\u00f1os antes hasta pocos a\u00f1os despu\u00e9s de un terremoto, cuya fecha exacta es desconocida (1,1). Se enfrent\u00f3 con una fuerte oposici\u00f3n, especialmente por parte de Amas\u00edas, el sacerdote principal del santuario real de Betel (7,10-13). No se sabe c\u00f3mo termin\u00f3, pues s\u00f3lo leyendas tard\u00edas y poco confiables hablan del martirio de Am\u00f3s por los malos tratos de Amas\u00edas y su hijo. Es m\u00e1s probable que, obedeciendo la amenazadora orden de Amas\u00edas (7,12), el profeta huyera a Jud\u00e1, donde en su tiempo libre orden\u00f3 sus or\u00e1culos en su bien planificada disposici\u00f3n.\n<\/p>\n<h3>AN\u00c1LISIS  DEL  ESCRITO  PROF\u00c9TICO<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro de Am\u00f3s se divide naturalmente en tres partes. La primera se inicia con un t\u00edtulo general de la obra, que da el nombre del autor y la fecha general de su ministerio (1,1), y un texto o lema en cuatro l\u00edneas po\u00e9ticas (1, 2) que describe con una bella imagen el poder del Se\u00f1or sobre Palestina. Esta parte comprende los dos primeros cap\u00edtulos, y est\u00e1 compuesta de una serie de or\u00e1culos contra Damasco, Gaza, Tiro, Edom, Am\u00f3n, Moab, Jud\u00e1 y, finalmente, Israel. Cada or\u00e1culo comienza con la misma f\u00f3rmula num\u00e9rica: \u201cPor tres cr\u00edmenes de Damasco [o Gaza, o Tiro, etc. seg\u00fan sea el caso], y por cuatro, no revocar\u00e9 la sentencia\u201d; a continuaci\u00f3n explica la acusaci\u00f3n principal; y finalmente pronuncia la pena. Las naciones paganas son condenadas no por su ignorancia del verdadero Dios, sino por sus infracciones de las leyes elementales no escritas de humanidad natural y buena fe. En lo que respecta a Jud\u00e1 e Israel, comparten el mismo juicio porque, aunque fueron cuidadas especialmente por el Se\u00f1or que las sac\u00f3 de Egipto, conquist\u00f3 para ellas la tierra de Cana\u00e1n, y les dio profetas y nazarenos, aun as\u00ed han cometido los mismos cr\u00edmenes que sus vecinos paganos. Israel es reprendido con m\u00e1s dureza que Jud\u00e1, y se describe v\u00edvidamente su absoluta destrucci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda parte (caps. 3-6) consiste en una serie de discursos que desarrollan la acusaci\u00f3n y sentencia contra Israel expuestas en 2,6-16. La acusaci\u00f3n de Am\u00f3s se refiere a (1) los des\u00f3rdenes sociales generalizados en las clases altas; (2) el lujo inhumano y la intemperancia de las damas ricas de Samaria; (3) a la confianza demasiado grande de los israelitas en general en el mero cumplimiento externo de sus deberes religiosos que de ninguna manera pueden librarles del juicio que se aproxima. La sentencia misma asume la forma de una endecha sobre la cautividad que espera a los transgresores impenitentes, y la completa rendici\u00f3n del pa\u00eds al enemigo exterior.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tercera parte del libro (caps. 7-9, 8b), aparte del relato hist\u00f3rico de la oposici\u00f3n de Amas\u00edas a Am\u00f3s (7,10-17), y de un discurso (7,4-14) similar en tono e intenci\u00f3n a los discursos contenidos en la segunda parte de la profec\u00eda, est\u00e1 totalmente compuesto de visiones del juicio contra Israel. En las dos primeras visiones&#8212;la de las langostas devoradoras y la del fuego que consume&#8212;la destrucci\u00f3n predicha es detenida por interposici\u00f3n divina; pero en la tercera visi\u00f3n, la de una plomada, se permite que la destrucci\u00f3n sea completa. La cuarta visi\u00f3n, como la precedente, es simb\u00f3lica; un cesto de fruta madura indica la r\u00e1pida decadencia de Israel; mientras que en la quinta y \u00faltima el profeta contempla al Se\u00f1or de pie junto al altar y amenazando al Reino del Norte con un castigo del que no hay escapatoria. El libro concluye con la solemne promesa de Dios de la gloriosa restauraci\u00f3n de la Casa de David, y de la maravillosa prosperidad de la naci\u00f3n purificada (9,8c-15).\n<\/p>\n<h3>CARACTER\u00cdSTICAS  LITERARIAS<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy d\u00eda se admite universalmente que estos contenidos est\u00e1n expuestos en un estilo de \u201cm\u00e9rito literario superior\u201d. Esta excelencia literaria podr\u00eda, en realidad, parecer a primera vista en extra\u00f1o contraste con el oscuro nacimiento y humilde vida de pastor de Am\u00f3s. Sin embargo, un estudio m\u00e1s detallado del escrito del profeta y de las circunstancias reales de su composici\u00f3n elimina ese contraste aparente. Antes de la \u00e9poca de Am\u00f3s el idioma hebreo hab\u00eda pasado gradualmente por varias etapas de desarrollo, y hab\u00eda sido cultivado por varios escritores capacitados. Adem\u00e1s, no hay que suponer que las profec\u00edas de Am\u00f3s fueron pronunciadas exactamente como se han registrado. A lo largo de todo el libro los temas se tratan po\u00e9ticamente, y muchas de sus caracter\u00edsticas literarias se justifican mejor admitiendo que el profeta no escatim\u00f3 tiempo ni esfuerzo en revestir sus pronunciamientos orales con su forma actual elaborada. Finalmente, asociar una cultura inferior con la simplicidad y relativa pobreza de la vida pastoril ser\u00eda entender totalmente mal las condiciones de la sociedad oriental, antigua y moderna. Pues entre los antiguos hebreos, como entre los \u00e1rabes de hoy, la cantidad de ense\u00f1anza mediante libros era necesariamente peque\u00f1a, y el aprovechamiento en el conocimiento y la oratoria no depend\u00eda principalmente de una educaci\u00f3n profesional, sino de una aguda observaci\u00f3n de las personas y cosas, una memoria retentiva de la sabidur\u00eda tradicional, y la facultad de pensamiento original.\n<\/p>\n<h3>AUTOR\u00cdA Y FECHA<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparte de unos pocos cr\u00edticos recientes, todos los estudiosos mantienen la exactitud de la opini\u00f3n tradicional que adscribe el libro de Am\u00f3s al profeta jud\u00edo de ese nombre. Piensan correctamente que los juicios, sermones y visiones que constituyen el escrito sagrado se centran en un gran mensaje de condena a Israel.  El contenido se interpreta como una solemne denuncia de la incurable perversidad del Reino del Norte, como una directa predicci\u00f3n de su ruina inminente. Los mismos estudiosos consideran de forma parecida el estilo general del libro, con su forma po\u00e9tica, su chocante simplicidad, brusquedad, etc., como prueba de que la obra es una unidad literaria, cuyas diversas partes pueden atribuirse a una sola y la misma mente, al \u00fanico y santo profeta, cuyo nombre y per\u00edodo de actividad se dan en el t\u00edtulo de la profec\u00eda, y cuya autor\u00eda se afirma repetidamente en el cuerpo del libro (cf. 7, 1.2.4.5.8;   8,1-;   9,1, etc.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para confirmar la opini\u00f3n tradicional de jud\u00edos y cristianos respecto a la autor\u00eda y fecha, se han sacado a relucir los dos hechos siguientes:\n<\/p>\n<ul>\n<li> primero, como era de esperarse de un pastor como Am\u00f3s, el autor de la profec\u00eda utiliza por todas partes una imaginer\u00eda sacada principalmente de la vida rural (la carreta cargada de gavillas, el joven le\u00f3n en su madriguera gru\u00f1endo sobre su presa, la red levant\u00e1ndose y atrapando al p\u00e1jaro, el pastor rescatando los restos de la oveja de la boca del le\u00f3n, la conducci\u00f3n del ganado, etc.); <\/li>\n<li> en segundo lugar, hay una estrecha concordancia entre el estado del Reino del Norte bajo Jeroboam II, seg\u00fan lo describe Am\u00f3s, y el de ese mismo reino tal como se nos da a conocer en el segundo libro de los Reyes y la profec\u00eda de Oseas que son com\u00fanmente asignados al mismo siglo (el VIII a.C.). <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es cierto que algunos cr\u00edticos destacados han cuestionado seriamente la autor\u00eda de numerosos pasajes de Am\u00f3s, y notablemente de 9,8c-15. Pero respecto a la mayor\u00eda, si no de hecho a todos esos pasajes, puede afirmarse con seguridad que los argumentos contra la autor\u00eda no son estrictamente concluyentes. Adem\u00e1s, aunque se aceptara el origen tard\u00edo de todos esos pasajes, la opini\u00f3n tradicional sobre la autor\u00eda y fecha del libro en su conjunto no se perjudicar\u00eda.\n<\/p>\n<h3>ENSE\u00d1ANZAS  RELIGIOSAS  DE  AM\u00d3S<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos hechos contribuyen a dar una especial importancia a la doctrina religiosa de Am\u00f3s. Por un lado, sus profec\u00edas son casi universalmente consideradas como aut\u00e9nticas, y por el otro, su obra es probablemente el escrito prof\u00e9tico m\u00e1s antiguo que ha llegado hasta nosotros. As\u00ed que el libro de Am\u00f3s nos proporciona informaci\u00f3n muy valiosa relativa a las creencias del siglo VIII antes de Cristo, y de hecho, respecto a las de alg\u00fan tiempo anterior, puesto que, al comunicar el mensaje divino a sus contempor\u00e1neos, el profeta siempre da por sentado que est\u00e1n familiarizados con las verdades a las que apela. Am\u00f3s ense\u00f1a un monote\u00edsmo muy puro. En todo su libro no hay tanta referencia a otras deidades como al Dios de Israel. A menudo habla del \u201cSe\u00f1or de los Ej\u00e9rcitos\u201d, queriendo decir con ello que Dios tiene incontables fuerzas y poderes a sus \u00f3rdenes, en otras palabras, que es omnipotente. Su descripci\u00f3n de los atributos divinos muestra que seg\u00fan su concepci\u00f3n Dios es el Creador y Gobernante de todas las cosas en el cielo y en la tierra; gobierna las naciones en general, tanto como los cuerpos celestiales y los elementos de la naturaleza; es un Dios personal y justo que castiga los cr\u00edmenes de todos los hombres, tanto si pertenecen a las naciones paganas como al pueblo escogido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El profeta lanza invectivas repetidamente contra las falsas nociones que ten\u00edan sus contempor\u00e1neos de la relaci\u00f3n de Dios con Israel. No niega que el Se\u00f1or es su Dios de una manera especial. Pero arguye que sus beneficios a ellos en el pasado, en vez de ser una raz\u00f3n para que se entreguen con seguridad a pecados odiosos a la santidad de Dios, en realidad aumentan su culpa y deben hacerles temer un castigo m\u00e1s severo.  No niega que se deben ofrecer sacrificios a la Majestad Divina; pero declara muy enf\u00e1ticamente que su mero ofrecimiento exterior no complace a Dios y no puede aplacar su ira. El d\u00eda del Se\u00f1or, que es el d\u00eda de la retribuci\u00f3n, los israelitas que sean encontrados culpables de los mismos cr\u00edmenes que las naciones paganas ser\u00e1n responsables por ellos severamente. Es cierto que Am\u00f3s discute con sus contempor\u00e1neos de una manera concreta, y que por consiguiente no formula principios abstractos. Sin embargo, su libro est\u00e1 repleto de verdades que nunca llegar\u00e1n a ser superfluas u obsoletas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, cualquiera que sea la opini\u00f3n que pueda tenerse de la autor\u00eda de la parte final del libro de Am\u00f3s (9,8c-15), la referencia mesi\u00e1nica del pasaje ser\u00e1 f\u00e1cilmente admitida por todos los que creen en la existencia de lo sobrenatural.  Puede a\u00f1adirse tambi\u00e9n que esta profec\u00eda mesi\u00e1nica se formula de una manera que no presenta objeciones insuperables a la opini\u00f3n tradicional que considera a Am\u00f3s como su autor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  Para una referencia a las introducciones al Antiguo Testamento, ver la Bibliograf\u00eda de AGEO; Comentarios recientes sobre Am\u00f3s por TROCHON (1886); KNABENBAUER (1886); ORELLI ( tr.ing., 1893); FILLION (1896); DRIVER (1898); SMITH (1896); MITCHELL (2\u00aa ed., 1900); NOWACK (2\u00aa ed., 1903); MARTI (1903); HORTON (1904).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Gigot, Francis. \u00abAmos.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01435a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Francisco V\u00e1zquez.  L H M\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Am\u00f3s (heb. \u00ed\u201am\u00f4s, \u00abcarga\u00bb, \u00abpesado\u00bb o \u00abcargador\u00bb [del verbo \u00e2mas, \u00ablevantar o llevar\u00bb (una carga)]; gr. Amos). 1. Profeta de la aldea de Tecoa, en Jud\u00e1, a quien Dios envi\u00f3 con un mensaje para el reino del norte, Israel. El libro de Am\u00f3s es un registro de ese mensaje y de su experiencia al entregarlo. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/amos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAMOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-862","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/862","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=862"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/862\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=862"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=862"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=862"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}