{"id":8620,"date":"2016-02-05T04:52:59","date_gmt":"2016-02-05T09:52:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/concilio-de-jerusalen\/"},"modified":"2016-02-05T04:52:59","modified_gmt":"2016-02-05T09:52:59","slug":"concilio-de-jerusalen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/concilio-de-jerusalen\/","title":{"rendered":"CONCILIO DE JERUSALEN"},"content":{"rendered":"<p>La palabra \u2020\u0153concilio\u2020\u009d se traduce del griego sunedrion y siempre se refiere al \u2020\u00a2Sanedr\u00ed\u00adn. Pero en la historia de la iglesia se utiliz\u00f3 el t\u00e9rmino para se\u00f1alar a ciertas reuniones o asambleas de l\u00ed\u00adderes cristianos, regularmente obispos, que se celebraban para tratar asuntos generales de doctrina o disciplina eclesi\u00e1stica. Tras aplicar esta designaci\u00f3n a muchas asambleas de esa naturaleza, se hizo costumbre decir que la reuni\u00f3n de \u2020\u0153los ap\u00f3stoles y los ancianos\u2020\u009d en Jerusal\u00e9n que se describe en Hch. 15 fue \u2020\u0153el primer c.\u2020\u009d de la iglesia cristiana.<\/p>\n<p>Esa reuni\u00f3n estuvo motivada por el conflicto surgido entre los primeros cristianos a causa de que \u2020\u0153algunos de la secta de los fariseos, que hab\u00ed\u00adan cre\u00ed\u00addo\u2020\u009d (Hch 15:5) quer\u00ed\u00adan obligar a los gentiles a circuncidarse y a guardar la ley de Mois\u00e9s. Era inconcebible para un jud\u00ed\u00ado practicante que alguien tuviera acceso a la santidad de Dios y la salvaci\u00f3n prescindiendo de los ritos mosaicos. Ante esa dificultad, la respuesta que dieron los ap\u00f3stoles con experiencia entre los gentiles fue se\u00f1alar que el Esp\u00ed\u00adritu Santo tambi\u00e9n hab\u00ed\u00ada sido derramado sobre los no jud\u00ed\u00ados. Ante ese hecho innegable no hab\u00ed\u00ada argumento posible. Cuando Pedro habl\u00f3, as\u00ed\u00ad lo expuso (\u2020\u0153Dios &#8230; les dio testimonio, d\u00e1ndoles el Esp\u00ed\u00adritu Santo lo mismo que a nosotros\u2020\u009d [Hch 15:8]). Si el Se\u00f1or no les exigi\u00f3 otra cosa \u00bfpor qu\u00e9 lo har\u00ed\u00adan los creyentes de Jerusal\u00e9n? Dios, agreg\u00f3 Pedro, \u2020\u0153ninguna diferencia hizo entre nosotros y ellos\u2020\u009d (Hch 15:9). Termin\u00f3 diciendo que la salvaci\u00f3n era por fe tanto para jud\u00ed\u00ados como para gentiles (Hch 15:11).<br \/>\nmucha discusi\u00f3n, pero finalmente habl\u00f3 \u2020\u00a2Jacobo, que opin\u00f3 que no se deb\u00ed\u00ada inquietar \u2020\u0153a los gentiles que se convierten a Dios\u2020\u009d, sino escribirles para \u2020\u0153que se aparten de las contaminaciones de los \u00ed\u00addolos, de fornicaci\u00f3n, de ahogado y de sangre\u2020\u009d (Hch 15:19-20). As\u00ed\u00ad se hizo, enviando las cartas por medio de \u2020\u00a2Bernab\u00e9, Pablo, Judas y \u2020\u00a2Silas. De este modo se reafirm\u00f3 el pensamiento de los cristianos en cuanto a la salvaci\u00f3n por gracia y, al mismo tiempo, se eliminaron los problemas pr\u00e1cticos que podr\u00ed\u00adan existir para la comuni\u00f3n entre jud\u00ed\u00ados y gentiles creyentes a causa de tradiciones o costumbres de los primeros.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>ver, AHOGADO, FORNICACI\u00ed\u201cN, IDOLATR\u00ed\u008dA, SANGRE, HISTORIA B\u00ed\u008dBLICA<\/p>\n<p>vet, Al haber abatido Dios el muro de separaci\u00f3n entre gentiles y jud\u00ed\u00ados, y al tener entrada los gentiles en la iglesia de Dios (Hch. 11:1-18; cp. Ef. 2:11-22) se plante\u00f3 el problema de que muchos de los jud\u00ed\u00ados que hab\u00ed\u00adan cre\u00ed\u00addo insist\u00ed\u00adan en que los creyentes procedentes de la gentilidad deb\u00ed\u00adan circuncidarse y guardar toda la ley de Mois\u00e9s (Hch. 15:1), oponi\u00e9ndose vigorosamente a esto Pablo y Bernab\u00e9, se plante\u00f3 finalmente esta cuesti\u00f3n ante la iglesia en Jerusal\u00e9n. Despu\u00e9s de vivas discusiones y habiendo dado testimonio Pedro, Pablo y Bernab\u00e9 de todo lo sucedido, e insistiendo ellos en la verdad de la salvaci\u00f3n por la gracia, Jacobo dio la decisi\u00f3n final y definitiva de parte de Dios, de que los creyentes procedentes de la gentilidad quedaban exentos totalmente de la ley. Solamente deb\u00ed\u00adan guardar aquellos preceptos que eran vinculantes a toda la humanidad, como es abstenerse de la idolatr\u00ed\u00ada y de toda comuni\u00f3n con ella, de comer sangre (Gn. 9:4), prohibici\u00f3n hecha a No\u00e9, y en \u00e9l a todas las naciones, de ahogado, por la misma raz\u00f3n que lo anterior, y de fornicaci\u00f3n (cp. 1 Co. 6:18, 20) Fuera de estas cosas necesarias (Hch. 15:28) los creyentes de la gentilidad quedaban libres de todas las cargas en la libertad de Cristo. (V\u00e9anse AHOGADO, FORNICACI\u00ed\u201cN, IDOLATR\u00ed\u008dA, SANGRE). Es de se\u00f1alar aqu\u00ed\u00ad que frente a las pretensiones de la iglesia de Roma en el \u00fanico Concilio que hallamos en la Biblia vemos que no es Pedro, sino Jacobo, el que define y da la decisi\u00f3n divina (Hch. 15:19 cp. v. 28). No est\u00e1 pues en absoluto justificado el encabezamiento que da la Biblia de Herder a esta secci\u00f3n: \u00abRoma locuta, causa finita\u00bb, (o\u00ed\u00adda Roma, el tema queda resuelto), sino que se enfrenta abiertamente al contenido del texto. La causa fue o\u00ed\u00adda en Jerusal\u00e9n, no en Roma, y la persona usada por Dios para dar Su consejo y decidir la cuesti\u00f3n de una manera definitiva fue Jacobo, y no Pedro, que ocup\u00f3 el lugar de un testigo, y no, ciertamente, de presidente. (V\u00e9ase HISTORIA B\u00ed\u008dBLICA, (d), C).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>(-> Iglesia, Pedro, Santiago, Pablo). Exist\u00ed\u00adan seg\u00fan el libro de los Hechos dos l\u00ed\u00adneas eclesiales: la iglesia de Jerusal\u00e9n, que quer\u00ed\u00ada mantener su identidad jud\u00ed\u00ada (como iglesia de la circuncisi\u00f3n); las iglesias helenistas, abiertas a los gentiles, que no se sent\u00ed\u00adan obligadas por el conjunto de la ley jud\u00ed\u00ada. Ambas iglesias se aceptaban y reconoc\u00ed\u00adan, pero quedaban problemas pendientes y algunos de Jerusal\u00e9n quisieron impo ner la circuncisi\u00f3n a los cristianos de la gentilidad, en Antioqu\u00ed\u00ada (cf. Hch 15,1-3). Pues bien, en ese contexto, la iglesia de Antioqu\u00ed\u00ada envi\u00f3 a Jerusal\u00e9n a sus delegados (Pablo y Bernab\u00e9), para que resolvieran el problema, celebr\u00e1ndose all\u00ed\u00ad una reuni\u00f3n o concilio de l\u00ed\u00adderes cristianos, conforme al orden y temas que siguen.<\/p>\n<p>(1)  El problema. \u00abY algunos descendieron de Judea y ense\u00f1aban: Si no os circuncid\u00e1is conforme al rito de Mois\u00e9s, no pod\u00e9is salvaros. Y como hubiera gran disensi\u00f3n y debate (los de Antioqu\u00ed\u00ada), determinaron que Pablo y Bernab\u00e9, y algunos otros de ellos, subieran a Jerusal\u00e9n, a los ap\u00f3stoles y presb\u00ed\u00adteros, para tratar esta cuesti\u00f3n\u00bb (Hch 15,1-2). Est\u00e1 en juego la identidad de la Iglesia: si los creyentes de la gentilidad deben circuncidarse se vuelven jud\u00ed\u00ados y de esa forma la misma Iglesia viene a convertirse en una secta o agrupaci\u00f3n intraisraelita. El problema no puede resolverse por revelaci\u00f3n particular de Dios, ni apelando a la ense\u00f1anza de Jes\u00fas, que no trat\u00f3 directamente de ello, sino dialogando desde el Evangelio.<\/p>\n<p>(2)  Discusi\u00f3n. \u00abCuando llegaron a Jerusal\u00e9n, fueron recibidos por la Iglesia, ap\u00f3stoles y presb\u00ed\u00adteros, y dijeron todo lo que Dios hab\u00ed\u00ada hecho con ellos. Pero algunos creyentes de la secta de los fariseos se levantaron diciendo: hay que circuncidarlos y que guarden la Ley de Mois\u00e9s. Entonces los ap\u00f3stoles y presb\u00ed\u00adteros se reunieron para considerar el asunto\u00bb (Hch 15,4-6). Dentro de la Iglesia tienen funci\u00f3n de presidencia y discernimiento dos grupos: los ap\u00f3stoles (que Lucas identifica con los Doce, aunque falte al menos Santiago el Zebedeo, ya asesinado: cf. Hch 12,2) y los presb\u00ed\u00adteros*, representantes de la autoridad emergente de Jerusal\u00e9n, presididos, sin duda, por Santiago*.<\/p>\n<p>(3)  Pedro, Bernab\u00e9 y Pablo. \u00abTras mucho debate, se alz\u00f3 Pedro y dijo: Hermanos, sab\u00e9is que al principio, cuando estaba con vosotros, Dios quiso que los gentiles oyeran por mi boca el Evangelio y creyeran. Y Dios, conocedor del coraz\u00f3n, dio testimonio al darles el Esp\u00ed\u00adritu Santo como a nosotros, sin distinci\u00f3n, purificando por la fe sus corazones&#8230; La multitud call\u00f3 y escuchaban a Bernab\u00e9 y Pablo, relatando las se\u00f1ales y prodigios que Dios hab\u00ed\u00ada hecho\u00bb (Hch 15,7-12). Pedro habla como representante de la iglesia m\u00e1s antigua (= de los doce* ap\u00f3stoles), ofreciendo su experiencia, avalada por el Esp\u00ed\u00adritu. Frente a la ley anterior, que separa, se eleva el Esp\u00ed\u00adritu que une a jud\u00ed\u00ados y gentiles en comunidad. El conjunto de la Iglesia (no s\u00f3lo ap\u00f3stoles y ancianos) escucha con asentimiento a Pedro, mientras Bernab\u00e9 y Pablo cuentan su experiencia. Se ha establecido el di\u00e1logo.<\/p>\n<p>(4) Santiago. \u00abCuando acabaron de hablar, respondi\u00f3 Santiago: Escuchadme, hermanos. Sim\u00f3n ha relatado c\u00f3mo, al principio, Dios tuvo a bien tomar un pueblo para su Nombre entre los gentiles. Y esto concuerda con los profetas: Levantar\u00e9 tras esto la tienda ca\u00ed\u00adda de David&#8230; (Am 9,11-12). Por tanto, juzgo que no molestemos a los gentiles convertidos, sino que les escribamos que se abstengan de lo contaminado por los \u00ed\u00addolos, de fornicaci\u00f3n, de lo estrangulado y de sangre&#8230;\u00bb (cf. Hch 15,13-21). Tras Pedro (= los Doce), habla Santiago, representante de los presb\u00ed\u00adteros. Pedro apelaba al Esp\u00ed\u00adritu Santo y a su experiencia en el origen de la Iglesia, Santiago a la Escritura, y con ella muestra que la salvaci\u00f3n rnesi\u00e1nica de los gentiles responde a la esperanza m\u00e1s antigua de Israel (con cita de Amos). La concordancia entre Esp\u00ed\u00adritu (Pedro) y Escritura (Santiago) garantiza el valor de los cristianos gentiles, a los que Santiago s\u00f3lo pide que (por Ley y paz comunitaria) cumplan unas normas de tipo alimenticio y familiar, que sol\u00ed\u00adan vincularse al pacto universal de No\u00e9 (Gn 9,1-17). As\u00ed\u00ad apoya, desde el mismo judeocristianismo, la existencia de un cristianismo-gentil. Como v\u00ed\u00adnculo de uni\u00f3n comunitaria (no s\u00f3lo espiritual o teol\u00f3gica) quedan esas normas de pureza (que la Iglesia posterior se ha sentido libre de no cumplir).<\/p>\n<p>(5)  Acuerdo y carta. \u00abEntonces pareci\u00f3 bien a los ap\u00f3stoles y presb\u00ed\u00adteros con toda la Iglesia escoger algunos de ellos (Judas y Silas), para enviarlos con Pablo y Bernab\u00e9 y mandaron esta carta: Los ap\u00f3stoles y hermanos presb\u00ed\u00adteros a los hermanos gentiles&#8230; salud. Puesto que hemos o\u00ed\u00addo que algunos de entre nosotros, a quienes no autorizamos, os han inquietado con palabras, perturbando vuestras almas, nos pareci\u00f3 por com\u00fan acuerdo, enviaros a algunos&#8230; Porque nos ha parecido bien al Esp\u00ed\u00adritu Santo y a nosotros&#8230;\u00bb (Hch 15,22-28). El acuerdo est\u00e1 asumido por la iglesia y avalado de modo especial por los ap\u00f3stoles (con Pedro) y los ancianos (con Santiago). Se ha logrado tras larga disputa, con la mediaci\u00f3n de los dos l\u00ed\u00adderes. De esta forma ha expresado Lucas el sentido b\u00e1sico de la autoridad eclesial como expresi\u00f3n de una experiencia compartida en la que viene a revelarse el mismo Esp\u00ed\u00adritu de Dios: \u00ab\u00c2\u00a1Nos ha parecido bien al Esp\u00ed\u00adritu Santo y a nosotros!\u00bb. Desde ah\u00ed\u00ad podemos decir que la Iglesia es una asamblea teologal: los hermanos se juntan y dialogan los problemas a la luz del mensaje de Jes\u00fas, de manera que pueden afirmar y afirman que les asiste el Esp\u00ed\u00adritu Santo. Esta es una asamblea participativa: Dios habla en el di\u00e1logo fraterno. Este es el modelo cristiano de gobierno, en una Iglesia establecida, que no puede resolver los problemas m\u00e1gicamente, ni apelar a una instancia exterior (or\u00e1culo de Dios, revelaci\u00f3n privada o decisi\u00f3n particular de un dignatario). Los hermanos deben reunirse y dialogar: s\u00f3lo all\u00ed\u00ad donde comparten la palabra, conforme al evangelio (misi\u00f3n) y para bien de todos, se revela el Esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>Cf. R. BAUCKHAM, \u00abJames and the Jerusalem Church\u00bb, en The Book ofActs IV. Palestinian Setting, Eerdmanns, Grand Rapids MI 1995, 450-475; F. MUSSNER, Petras und Paulas Pole der Einheit, QD 76, Friburgo 1976, 36-39.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Concilio de Jerusal\u00e9n es el nombre que se le da com\u00fanmente a la reuni\u00f3n concertada entre los delegados de la iglesia de Antioqu\u00eda (dirigidos por Pablo y Bernab\u00e9) y los ap\u00f3stoles y ancianos de la iglesia de Jerusal\u00e9n, para considerar problemas que hab\u00edan surgido como consecuencia de una gran afluencia de gentiles conversos en la iglesia (Hch. 15.2\u201329). Muchos comentaristas consideran que esta reuni\u00f3n es la misma que se describe en G\u00e1. 2.1\u201310; nuestro punto de vista, empero, es que en G\u00e1. 2.1\u201310 Pablo se refiere a un encuentro anterior que \u00e9l y Bernab\u00e9 tuvieron con Jacobo el Justo, Pedro, y Juan, en el que los dirigentes de Jerusal\u00e9n reconocieron la vocaci\u00f3n y la posici\u00f3n de Pablo y Bernab\u00e9 como ap\u00f3stoles a los gentiles. (Para la opini\u00f3n de que se trata de una misma y \u00fanica ocasi\u00f3n, v\u00e9ase * <span style='text-transform:uppercase'>Cronolog\u00eda del Nuevo Testamento<\/span>, secci\u00f3n II.<i>d<\/i>.)<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. La ocasi\u00f3n<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El r\u00e1pido progreso del evangelio entre los gentiles en Antioqu\u00eda (Hch. 11.19ss), como tambi\u00e9n en Chipre y Asia Menor (Hch. 13.4\u201314.26), representaba un serio problema para los creyentes jud\u00edos conservadores de Judea. Los ap\u00f3stoles hab\u00edan consentido en que Pedro evangelizara a la familia de Cesarea porque hab\u00eda habido evidentes muestras de aprobaci\u00f3n divina (Hch. 10.1\u201311.18), pero si la propagaci\u00f3n del evangelio entre los gentiles continuaba en la misma escala pronto habr\u00eda m\u00e1s gentiles que jud\u00edos en la iglesia, con la amenaza consiguiente a las posibilidades de mantener un nivel moral cristiano. Para este problema muchos cristianos jud\u00edos no ten\u00edan m\u00e1s que una soluci\u00f3n. Los gentiles convertidos deb\u00edan ser admitidos a la iglesia en la misma forma en que se admit\u00eda en la comunidad de Israel a los gentiles pros\u00e9litos: deb\u00edan ser circuncidados y deb\u00edan aceptar la obligaci\u00f3n de guardar la ley judaica.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Hasta ese momento dichas condiciones no les hab\u00edan sido impuestas a los gentiles convertidos. Pareciera que a Cornelio y los de su casa no se les dijo una sola palabra sobre la circuncisi\u00f3n, y cuando Tito, un cristiano gentil, visit\u00f3 Jerusal\u00e9n con Pablo y Bernab\u00e9 en la ocasi\u00f3n anterior, la cuesti\u00f3n de circuncidarlo ni siquiera se mencion\u00f3 (G\u00e1. 2.3). Ahora, sin embargo, algunos jud\u00edos celosos de la ley en la iglesia de Jerusal\u00e9n decidieron obligar a los cristianos gentiles de Antioqu\u00eda, y de las iglesias que se hab\u00edan formado alrededor de ella, a aceptar el yugo de la ley. La presi\u00f3n result\u00f3 tan efectiva en las iglesias recientemente fundadas en Galacia que Pablo tuvo que mandar a dichas iglesias la urgente protesta que conocemos como la Ep\u00edstola a los *G\u00e1latas. En la propia Antioqu\u00eda ocasionaron una controversia tan grande que los l\u00edderes de la iglesia decidieron que la cuesti\u00f3n se ventilase y se resolviese en el mas alto nivel. Consecuentemente, se celebr\u00f3 el concilio de Jerusal\u00e9n (ca. 48 d.C.).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Soluci\u00f3n de la cuesti\u00f3n principal<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El debate lo inici\u00f3 el partido farisaico de la iglesia de Jerusal\u00e9n, al insistir en que los gentiles convertidos deb\u00edan ser circuncidados, y que se les deb\u00eda exigir el cumplimiento de la ley. Luego de mucha discusi\u00f3n, Pedro record\u00f3 al concilio que Dios ya hab\u00eda mostrado su voluntad en cuanto a esta cuesti\u00f3n, cuando concedi\u00f3 el Esp\u00edritu Santo a Cornelio y su familia sobre la base de su fe sola. Pablo y Bernab\u00e9 apoyaron el argumento de Pedro informando sobre la forma en que Dios hab\u00eda bendecido de modo semejante a un gran n\u00famero de gentiles que hab\u00edan cre\u00eddo mediante el ministerio de ellos. Luego Jacobo el Justo, l\u00edder de la iglesia de Jerusal\u00e9n, sintetiz\u00f3 el debate y expres\u00f3 su opini\u00f3n de que no deb\u00eda impon\u00e9rseles condiciones a los gentiles convertidos, salvo la condici\u00f3n de su fe en Cristo, con lo cual Dios ya hab\u00eda mostrado claramente que estaba plenamente satisfecho. Las ciudades gentiles, agreg\u00f3, no estaban desprovistas de testigos de la ley mosaica; pero el ingreso de los gentiles en la iglesia del Mes\u00edas era el cumplimiento de la promesa de que el tabern\u00e1culo ca\u00eddo de David ser\u00eda restaurado nuevamente, y que su soberan\u00eda ser\u00eda restablecida sobre las naciones gentiles (Am. 9.11s).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. Una cuesti\u00f3n pr\u00e1ctica resuelta<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Una vez que la cuesti\u00f3n de principio se solucion\u00f3 de un modo que debe haber satisfecho completamente a la delegaci\u00f3n de Antioqu\u00eda, restaba darle soluci\u00f3n a una cuesti\u00f3n pr\u00e1ctica, que afectaba la comuni\u00f3n diaria entre jud\u00edos y gentiles convertidos en los casos en que exist\u00edan comunidades mixtas. Habr\u00eda de considerarse se\u00f1al de gracia y cortes\u00eda el que los cristianos gentiles respetasen ciertos escr\u00fapulos jud\u00edos. En consecuencia, por sugerencia de Jacobo, la carta en la que los l\u00edderes de Jerusal\u00e9n informaban a las iglesias de los gentiles en Siria Cilicia (incluyendo la de Antioqu\u00eda) acerca de las decisiones adoptadas terminaba con una advertencia de que deb\u00edan abstenerse de ciertas clases de comidas que para sus hermanos de extracci\u00f3n jud\u00eda resultaban ofensivas, y aceptar el c\u00f3digo judaico tocante a las relaciones entre los sexos. Sin tales concesiones de parte de los cristianos gentiles, hubiera habido graves dificultades pr\u00e1cticas para que pudieran disfrutar de una comuni\u00f3n plena con los cristianos jud\u00edos a la mesa. (Si se tiene presente que en aquellos d\u00edas la Cena del Se\u00f1or se celebraba regularmente como parte de una comida general de confraternizaci\u00f3n, se comprender\u00e1 la importancia que revest\u00eda esta cuesti\u00f3n.) No hay verdadero peso en la afirmaci\u00f3n de que Pablo no hubiera aceptado comunicar dichas condiciones a sus conversos gentiles (como se dice que hizo en Hch. 16.4). Cuando no se ve\u00edan comprometidos los principios b\u00e1sicos Pablo era el m\u00e1s conciliatorio de los hombres, y repetidamente recalca a los cristianos la obligaci\u00f3n de respetar los escr\u00fapulos de los dem\u00e1s en tales asuntos (cf. Ro. 14.1ss; 1 Co. 8.1ss). No obstante, cuando los corintios le pidieron a Pablo que dictaminara sobre la cuesti\u00f3n de los alimentos ofrecidos a los \u00eddolos, apel\u00f3 a principios b\u00e1sicos y no a la ordenanza de Jerusal\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Pasadas una o dos generaciones, la situaci\u00f3n que hizo necesario el concilio de Jerusal\u00e9n y la carta apost\u00f3lica de Hch. 15.23\u201329 desapareci\u00f3, y el texto occidental de Hch. adapta la carta a una nueva situaci\u00f3n, modificando los requerimientos y d\u00e1ndoles una direcci\u00f3n m\u00e1s puramente \u00e9tica: requiriendo que el cristiano se abstenga de la idolatr\u00eda, del derramamiento de sangre, y de la fornicaci\u00f3n. Pero en su forma original los requisitos fueron observados por los cristianos en la Galia y en el N del \u00c1frica hasta entrado el ss. II, y fueron incorporados por Alfredo el Grande en su c\u00f3digo legal ingl\u00e9s hacia fines del ss. IX.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> J. Kurzinger, <i>Los hechos de los Ap\u00f3stoles<\/i>, 1974; J. Roloff, <i>Hechos de los Ap\u00f3stoles<\/i>; A. Wikenhauser, <i>Los hechos de los Ap\u00f3stoles<\/i>, 1973; W. Barclay, <i>Hechos de los Ap\u00f3stoles<\/i> (El Nuevo Testamento comentado), 1974; <i>Di\u00e1logo teol\u00f3gico<\/i>, N\u00ba 5, abril de 1975.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>W. L. Knox, <i>The Acts of the Apostles<\/i>, 1948, p . 40ss; C. S. C. Williams, <i>The Acts of the Apostles<\/i>, 1957, pp. 177ss; E. Haenchen, <i>The Acts of the Apostles<\/i>, 1971, pp. 440ss.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn763\" name=\"_ftnref763\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>F.F.B.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La palabra \u2020\u0153concilio\u2020\u009d se traduce del griego sunedrion y siempre se refiere al \u2020\u00a2Sanedr\u00ed\u00adn. 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