{"id":8669,"date":"2016-02-05T04:59:39","date_gmt":"2016-02-05T09:59:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/endemoniado\/"},"modified":"2016-02-05T04:59:39","modified_gmt":"2016-02-05T09:59:39","slug":"endemoniado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/endemoniado\/","title":{"rendered":"ENDEMONIADO"},"content":{"rendered":"<p>v. Demonio, Esp\u00edritu inmundo<br \/>\nMat 4:24 trajeron .. e, lun\u00e1ticos y paral\u00edticos<br \/>\nMat 9:32 mientras sal\u00edan .. le trajeron un mudo, e<br \/>\nLuk 8:27 vino a su encuentro un hombre .. e desde<\/p>\n<hr>\n<p>\u2020\u00a2Posesi\u00f3n demon\u00ed\u00adaca.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, MDIC<\/p>\n<p>ver, ENFERMEDAD, EXORCISTA, DEMONIO, MILAGRO<\/p>\n<p>vet, Persona pose\u00ed\u00adda y dominada por un demonio (Mt. 4:24). Algunas veces el esp\u00ed\u00adritu produc\u00ed\u00ada enfermedades ordinarias. El muchacho que ten\u00ed\u00ada un esp\u00ed\u00adritu sordomudo sufr\u00ed\u00ada accesos como de epilepsia (Mr. 9:14-29). De aqu\u00ed\u00ad la opini\u00f3n de que la posesi\u00f3n demon\u00ed\u00adaca era s\u00f3lo una hip\u00f3tesis judaica para explicar las enfermedades y sus efectos. Dicho punto de vista no toma en cuenta que los demonios: hablaban y sab\u00ed\u00adan m\u00e1s que los hombres (Mr. 1:23-24); reconoc\u00ed\u00adan su propia individualidad (Mt. 8:31); que Jes\u00fas reconoce su existencia e instruye a sus disc\u00ed\u00adpulos acerca de ellos (Mr. 9:29); que los disc\u00ed\u00adpulos informaron que los demonios se les sujetaban (Lc. 10:17-20). Aun el hombre que se encontraba degradado y debilitado por su pecado era presa del demonio (1 S. 16:14, 15). Para los hebreos antiguos toda enfermedad era consecuencia del pecado, mientras que para los griegos todo pecador era un enfermo. (V\u00e9ase ENFERMEDAD, EXORCISTA, DEMONIO, MILAGRO).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>ENDEMONIADO<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p>\n  (Vea tambi\u00e9n demonolog\u00eda, exorcismo, exorcista, posesi\u00f3n demon\u00edaca          <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Griego, daimonikos, daimonizomenos, pose\u00eddo por un demonio).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea de una posesi\u00f3n demon\u00edaca, por la cual un ser humano queda endemoniado, o sea, pose\u00eddo o controlado por un demonio, estaba presente en muchas religiones \u00e9tnicas antiguas, y de hecho se encuentra de una u otra forma donde quiera que exista la creencia en la existencia de demonios, lo cual es pr\u00e1cticamente en todas partes (vea demonolog\u00eda).  Aqu\u00ed, sin embargo, estamos interesados principalmente en la posesi\u00f3n demon\u00edaca en el Nuevo Testamento, pues esta es en muchos sentidos la m\u00e1s digna de especial atenci\u00f3n, y sirve como una medida para juzgar casos en cualquier parte.  Preguntas adicionales respecto a estos otros casos y las pr\u00e1cticas generales de la Iglesia al tratar con aquellos que est\u00e1n pose\u00eddos por esp\u00edritus malignos ser\u00e1n tratadas en otros art\u00edculos (exorcismo, obsesi\u00f3n).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los muchos milagros registrados en los Evangelios Sin\u00f3pticos, se le da prominencia especial a la expulsi\u00f3n de diablos o demonios (daimon, daimonion).  As\u00ed, en San Marcos, la primera de las maravillas es la expulsi\u00f3n de un diablo de un endemoniado, el hombre \u201ccon un esp\u00edritu inmundo\u201d (en pneumati akatharto) en la sinagoga de Cafarna\u00fam.  Y San Pedro describe as\u00ed la misi\u00f3n y los milagros de Cristo: \u00abcomo Dios a Jes\u00fas de Nazaret le ungi\u00f3 con el Esp\u00edritu Santo y con poder, y c\u00f3mo \u00c9l pas\u00f3 haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo\u00bb (tous katadynasteuomenous upo tou diabolou &#8212; Hechos 10,38).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es dif\u00edcil encontrar la raz\u00f3n para la colocaci\u00f3n de este \u00e9nfasis en la expulsi\u00f3n de los demonios, pues los milagros de Cristo, como dice San Agust\u00edn, son obras y palabras.  Son obras hechas en testimonio de su poder y su misi\u00f3n Divina; y son palabras porque tienen un significado profundo.  En ambos aspectos, la expulsi\u00f3n de los demonios parece tener una preeminencia especial.  Se puede decir que pocas, si alguna, de las maravillas dan una prueba tan notable de un poder sobre el orden de la naturaleza.  Y por esta raz\u00f3n vemos que los disc\u00edpulos parecen haber sido m\u00e1s impresionados por \u00e9ste que por los otros poderes recibidos: \u201cIncluso los demonios se nos someten.\u201d  Y como, cu\u00e1ndo \u00c9l calm\u00f3 la tempestad en el mar, ellos gritaron:  \u00abPues \u00bfqui\u00e9n es \u00e9ste, que impera a los vientos y el agua, y le obedecen?\u201d (Lc. 8,25).  As\u00ed que los que vieron la expulsi\u00f3n del demonio en Cafarna\u00fam se preguntaron:  \u201c\u00bfQu\u00e9 es esto? \u00a1Una doctrina nueva, expuesta con autoridad! Manda hasta a los esp\u00edritus inmundos y le obedecen.\u201d  (Mc. 1,27).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la misma manera se puede decir que estas maravillas hablan en una manera especial y muestran el significado de su misi\u00f3n, pues \u00c9l vino a romper el poder de Sat\u00e1nas y liberar a los hombres de su estado de servidumbre.  Es as\u00ed que Cristo mismo, en la v\u00edspera de su Pasi\u00f3n, habla de la gran victoria que estaba a punto de alcanzar mediante Su Cruz en el Calvario: \u00abAhora es el juicio de este mundo; ahora el pr\u00edncipe de este mundo ser\u00e1 echado fuera.\u00bb (Juan 12,31).  Esa expulsi\u00f3n es simbolizada en la liberaci\u00f3n de cada pose\u00eddo.  Ellos pudieron tambi\u00e9n estar en la esclavitud del pecado y necesitados del perd\u00f3n.  Tal vez ten\u00edan alguna enfermedad corporal y necesitaban curaci\u00f3n; sin embargo, no fue por esto que se dec\u00eda que estaban pose\u00eddos, sino porque un esp\u00edritu malo hab\u00eda entrado literalmente en ellos, y tomado posesi\u00f3n de ellos, para controlar y dirigir, o quiz\u00e1s para entorpecer sus poderes f\u00edsicos, por ejemplo, hablar a trav\u00e9s de sus \u00f3rganos vocales, o para atar sus lenguas.  Y aunque esta posesi\u00f3n quiz\u00e1s se asocie con el pecado, este no era necesariamente el caso; pues a veces esta aflicci\u00f3n pod\u00eda recaer en una persona inocente, como en el caso del ni\u00f1o que hab\u00eda estado pose\u00eddo desde su infancia (Mc. 9,20).  As\u00ed que no es necesario suponer que hab\u00eda cualquier tipo de enfermedad corporal en la v\u00edctima que no sea otra que la posesi\u00f3n misma, a\u00fan en el caso de aquellos descritos como ciegos o mudos, as\u00ed como tambi\u00e9n los pose\u00eddos por un demonio.  Pues puede ser&#8212;y en algunos lugares puede parecer que el texto lo sugiere&#8212;que la sordera u otra enfermedad no se deb\u00edan a un defecto en los \u00f3rganos, sino al hecho que su actividad normal era entorpecida por el diablo que lo pose\u00eda.  Por lo tanto, cuando se quitaba su influencia y restricci\u00f3n, la enfermedad desaparec\u00eda inmediatamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es de este modo que los comentaristas cat\u00f3licos han tratado constantemente estos casos de posesi\u00f3n demon\u00edaca; es decir, las palabras de la Escritura se han tomado literalmente, y se ha entendido que denotan que un esp\u00edritu malo, uno de los \u00e1ngeles ca\u00eddos, ha entrado en el endemoniado, que este esp\u00edritu puede hablar a trav\u00e9s de la voz de la persona endemoniada, pero que no es el hombre, sino el esp\u00edritu el que habla, y que por la orden de Cristo o de uno de sus servidores el esp\u00edritu malo puede ser arrojado, y la persona pose\u00edda puede ser liberada. Y aunque nuestros comentaristas y te\u00f3logos han tratado el tema de la obsesi\u00f3n con su usual plenitud de detalle y discriminaci\u00f3n cr\u00edtica, por mucho tiempo hubo poca oportunidad para una defensa decidida de esta interpretaci\u00f3n y la aceptaci\u00f3n literal de la doctrina b\u00edblica sobre este asunto.  Pero a\u00fan en los d\u00edas de los primeros reformistas, cuando tantas doctrinas tradicionales eran puestas en tela de juicio, no hab\u00eda disposici\u00f3n para cuestionar la realidad de la posesi\u00f3n demon\u00edaca.  Los primeros protestantes no pod\u00edan aceptar los reclamos de la Iglesia acerca del poder de exorcizar los malos esp\u00edritus, como negaron plenamente los altos poderes sacramentales del sacerdocio cristiano, pero no tuvieron reparo en dudar ni negar la existencia de esp\u00edritus malos y la realidad de la influencia y la actividad sat\u00e1nica.  Esto no es sorprendente, puesto que el inicio del protestantismo estuvo marcado por un aumento en las pr\u00e1cticas de la superstici\u00f3n, y por un largo tiempo, tanto en los pa\u00edses cat\u00f3licos como protestantes, los hombres estaban propensos a ser demasiado cr\u00e9dulos sobre estos asuntos, y a exagerar la extensi\u00f3n de la obsesi\u00f3n, de la brujer\u00eda y del trato con malos esp\u00edritus.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Huelga decir que toda la doctrina tradicional sobre este asunto fue rechazada por los fil\u00f3sofos esc\u00e9pticos del siglo XVIII.  Y con la difusi\u00f3n de nuevas ideas en la \u00e9poca de la revoluci\u00f3n, la econom\u00eda pol\u00edtica y la ciencia pr\u00e1ctica pareci\u00f3, en todo caso por un tiempo, a principios del siglo XIX, que las viejas creencias supersticiosas en esp\u00edritus y brujer\u00eda sufr\u00edan una muerte natural.  La mayor\u00eda de los hombres educados eran incr\u00e9dulos acerca de cualquier agencia diab\u00f3lica en este mundo, incluso si reten\u00edan alguna creencia oscura en la existencia de malos esp\u00edritus en otra esfera.   Pero con una inconsistencia feliz, muchos de los que rechazaron como supersticiosos todos los otros alegados casos de obsesi\u00f3n, todav\u00eda profesaban su creencia en la narrativa del Evangelio, con sus numerosos endemoniados y sus exorcismos milagrosos. Por supuesto era posible, por lo menos en lo abstracto, y sin hacer un examen demasiado minucioso de los hechos, sostener una teor\u00eda acerca de que la posesi\u00f3n hab\u00eda acontecido realmente en la antig\u00fcedad y que hab\u00eda cesado del todo; pues todos deben admitir que de todos modos no ocurre con la misma frecuencia en todas las \u00e9pocas ni en cada regi\u00f3n de manera semejante.  Pero una cosa es cuestionar el hecho y otra negar la posibilidad de la posesi\u00f3n demon\u00edaca en tiempos medievales o modernos. Puede ser un gran error, pero no hay contradicci\u00f3n implicada en decir que la obsesi\u00f3n aconteci\u00f3 en la antig\u00fcedad, pero que no ocurre ahora; es seguramente otro asunto si decimos que estas cosas no pueden ocurrir ahora, que son intr\u00ednsecamente imposibles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y aunque ellos tal vez no est\u00e9n completamente conscientes de sus propios motivos, es de temer que esta sea realmente la postura adoptada por los que rechazan todos los casos de posesi\u00f3n demon\u00edaca, salvo los que aparecen registrados en el Nuevo Testamento.  Es cierto que algunos esgrimen una raz\u00f3n teol\u00f3gica o b\u00edblica para esta limitaci\u00f3n.  Pues ellos nos dicen que la posesi\u00f3n era verdaderamente posible antes de la muerte de Cristo, pero que desde esa gran victoria, el poder de Sat\u00e1n se quebrant\u00f3, o, en el lenguaje de la Escritura, \u00e9l ha sido atado, para que nunca m\u00e1s pueda tomar posesi\u00f3n sobre los cuerpos de los hombres.  Se puede aceptar libremente que no hay contradicci\u00f3n o inconsistencia implicada en admitir los casos evang\u00e9licos de obsesi\u00f3n y negar los otros, si \u00e9sta es la verdadera raz\u00f3n para hacer la distinci\u00f3n.  Pero es dif\u00edcil de creer que esta sea realmente la base para rechazar todos los casos posteriores como irreales, pues a fin de cuentas, esta doctrina acerca de la atadura de Satan\u00e1s y el consecuente cese de la obsesi\u00f3n es a lo sumo una conjetura teol\u00f3gica (vea diablo) y una interpretaci\u00f3n plausible de un texto misterioso, y como tal, apenas puede aportar una base para una conclusi\u00f3n cierta. Y se puede decir con seguridad que aquellos que niegan todos los casos modernos o medievales de obsesi\u00f3n, est\u00e1n generalmente muy seguros de su conclusi\u00f3n. Hay una dificultad adicional en el hecho de que en el Nuevo Testamento se registran casos de obsesi\u00f3n sucedidos despu\u00e9s de la muerte de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue sin duda debido a la fuerza de estas objeciones o al deseo de encontrar algunos medios de reunirlas o evadirlas, que la escuela racionalista de la cr\u00edtica b\u00edblica alemana se dio a la tarea de proporcionar una nueva interpretaci\u00f3n de los casos de posesi\u00f3n demon\u00edaca en los Evangelios.  Los antiguos fil\u00f3sofos librepensadores y los agresores de la religi\u00f3n revelada, negaron bruscamente el hecho de la obsesi\u00f3n, y afirmaron que los endemoniados eran meramente locos, que sufr\u00edan de epilepsia, o de man\u00eda, o alguna otra forma de enajenaci\u00f3n mental, y esa superstici\u00f3n jud\u00eda le hab\u00eda atribuido la enfermedad a la presencia de un esp\u00edritu malo.  La anterior escuela de te\u00f3logos racionalistas alemanes intent\u00f3 modificar este punto de vista del asunto y as\u00ed interpretar el Texto Sagrado para reconciliar la explicaci\u00f3n naturalista con la reverencia debida al Evangelio y a la sabidur\u00eda del Divino Redentor.  As\u00ed aceptaron la opini\u00f3n de que los endemoniados eran meramente locos, y que era s\u00f3lo la superstici\u00f3n popular la que produc\u00eda la imaginaci\u00f3n de que estaban pose\u00eddos por demonios.  Hasta ahora estos te\u00f3logos concordaron con los escritores infieles. Pero, en vez de hacer de la confusi\u00f3n entre la locura y la posesi\u00f3n un suelo de ataque contra el Evangelio, pasaron a explicar que Cristo ciertamente sab\u00eda la verdad y que s\u00f3lo se acomod\u00f3 a las ideas de sus ignorantes oyentes, que eran incapaces de captar los hechos verdaderos, y que esta era la manera m\u00e1s sabia de dirigirlos hacia la verdad.  Uno de estos int\u00e9rpretes procura explicar las respuestas al esp\u00edritu malo en Cafarna\u00fam con el m\u00e9todo adoptado por los doctores al tratar a los que sufren de delirio.  Los mejores medios para curarlos se hallan a menudo en una adopci\u00f3n afectada del delirio del paciente, por ejemplo, si se imagina que tiene que experimentar alguna operaci\u00f3n, el doctor fingir\u00e1 realizarla. Del mismo modo se sugiere que la creencia supersticiosa en la posesi\u00f3n demon\u00edaca prevaleci\u00f3 entre los jud\u00edos en tiempos de Cristo (y si verdadera o falsa, ciertamente prevaleci\u00f3 entre ellos), y en estas circunstancias un loco pudo muy bien estar bajo el delirio de que era sujeto de esta obsesi\u00f3n imaginaria&#8212;y as\u00ed un m\u00e9dico sabio pudo curar el delirio por medio de un fingido exorcismo del esp\u00edritu malo inexistente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el siglo XIX la falacia de este crudo racionalismo fue criticada y expuesta inquisitivamente por Strauss en su \u201cVida Cr\u00edtica de Cristo\u201d (Das Leben Jesu, IX).  \u00c9l indica que tales interpretaciones no s\u00f3lo no tienen base en el texto, sino que hay mucho all\u00ed que simplemente las contradice. El cr\u00edtico, observa, atribuye realmente las ideas de su propio tiempo a los que vivieron en el primer siglo.  Y ciertamente un escrutinio m\u00e1s exhaustivo de la evidencia puede ser suficiente para mostrar que esta ex\u00e9gesis racionalista es contradictoria en s\u00ed misma y conflige con el testimonio de los mismos documentos en que profesa estar fundada. Se puede admitir que hay un elemento de verdad en la noci\u00f3n general de que puede haber alguna condescendencia o acomodaci\u00f3n donde un maestro culto se dirige a una grosera e inculta audiencia, y uno que no puede en alguna medida adaptarse a sus crudas concepciones y h\u00e1bitos de pensamiento y expresi\u00f3n puede tambi\u00e9n dirigirse a ellos en una lengua extranjera.  Se puede agregar que en el caso de un maestro divino, debe haber alguna condescendencia o acomodaci\u00f3n a los bajos modales de los hombres. Y por esta raz\u00f3n San Gregorio Nacianceno asemeja las palabras inspiradas de la Sagrada Escritura al idioma sencillo en que una madre les habla a sus balbucientes peque\u00f1os.  Por lo tanto, no nos debe sorprender encontrar que Cristo acomod\u00f3 sus palabras a las limitaciones de sus oyentes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero este principio no servir\u00e1 para explicar su manera de hablar y actuar respecto a este asunto de la posesi\u00f3n demon\u00edaca, pues simplemente no corresponde a la realidad.  No es cuesti\u00f3n de alguna acci\u00f3n o expresi\u00f3n aislada y posiblemente ambigua, sino de muchos y varios actos y expresiones todos consistentes entre s\u00ed, y con la creencia o el conocimiento de que hay una verdadera posesi\u00f3n demon\u00edaca, y totalmente incompatible con la interpretaci\u00f3n que estos cr\u00edticos le han adjudicado.  Puede ser una acci\u00f3n sabia el complacer a un loco que se imagina que est\u00e1 pose\u00eddo, al pretender aceptar su creencia y el ordenarle al diablo que salga de \u00e9l; y en el caso de alg\u00fan misionero moderno, del cual no conocemos m\u00e1s que el hecho que ha usado algunas palabras en un caso de supuesta posesi\u00f3n, quiz\u00e1s se pueda dudar si \u00e9l mismo crey\u00f3 en la posesi\u00f3n, o solo procuraba calmar a un loco utilizando su delirio.  Pero seguramente ser\u00eda de otro modo si encontramos al mismo misionero hablando de esta manera acerca de demonios y posesi\u00f3n demon\u00edaca a otros que no son locos que sufren de esta dolorosa monoman\u00eda.  Si lo encontramos ense\u00f1ando c\u00f3mo los esp\u00edritus malos entran en un hombre y c\u00f3mo, cuando son arrojados, vagan por lugares desolados. Mas esto es lo que encontramos verdaderamente en los Evangelios, donde Cristo no s\u00f3lo se dirige a los diablos y les manda que salgan o guarden silencio, y as\u00ed los trata como personalidades distintas al hombre que es el sujeto de la posesi\u00f3n, sino que habla de ellos del mismo modo a sus isc\u00edpulos, a quienes les ense\u00f1a una doctrina acerca de la posesi\u00f3n demon\u00edaca.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que, de nuevo, puede ser sabio para un maestro religioso tratar suavemente con las creencias de los ignorantes; puede sentir que es imposible hacer todo a la vez, y que algunos errores solo pueden ser destruidos por medios gentiles y una gradual ilustraci\u00f3n. Puede ser que el mejor y m\u00e1s ilustrado profesor, que se encuentra a s\u00ed mismo en medio de una simple, cr\u00e9dula y supersticiosa poblaci\u00f3n, evitar\u00eda adoptar medidas duras y dr\u00e1sticas para deshacerse de estas apreciadas supersticiones y errores populares. Y aunque en este punto debemos hablar con alguna reserva, es posible que en tal caso el maestro, al intentar hacerse entender por sus oyentes, usar\u00eda su propio idioma y transmitir\u00eda su propio mensaje de la verdad por medio de palabras y frases que, tomadas literalmente, puedan parecer que apoyan estos errores populares.  Pero ya sea esto permisible o no, se puede afirmar seguramente que un maestro sabio y bueno no llevar\u00e1 su acomodaci\u00f3n al punto de confirmar a sus oyentes en sus enga\u00f1os. Y estos cr\u00edticos en s\u00ed mismos pueden cuestionar apenas el hecho de que todo el tratamiento de la posesi\u00f3n demon\u00edaca en los Evangelios ha tenido este efecto y ha confirmado y perpetuado la creencia en la verdadera posesi\u00f3n demon\u00edaca.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y por lo menos en estos \u00faltimos d\u00edas debe haber muchos que hayan abandonado toda creencia en la realidad o incluso en la mera posibilidad de cualquier posesi\u00f3n, pero que se sienten forzados a creer en la autoridad de Cristo y en el testimonio de los Evangelios. Ciertamente, si fuera posible aceptar esta interpretaci\u00f3n de los antiguos racionalistas, y considerar la actitud de Cristo como una acomodaci\u00f3n a las creencias y supersticiones populares, se debe confesar que la alegada econom\u00eda tuvo consecuencias muy desgraciadas.  Racionalistas posteriores, que ven la dificultad, o m\u00e1s bien la imposibilidad, de reconciliar esta opini\u00f3n con la evidencia de los Evangelios, han acudido a otras formas de escape, y, como los otros elementos sobrenaturales y milagrosos en la narrativa evang\u00e9lica, los casos de posesi\u00f3n demon\u00edaca y las expulsiones de demonios han sido explicados como partes de una leyenda m\u00edtica que ha crecido alrededor de la figura de Cristo, o m\u00e1s bien han aportado motivos para impugnar la plenitud de su conocimiento, o la autenticidad y la veracidad de la narrativa.  Este no es el lugar para tratar con estos problemas de apolog\u00e9tica; pero ser\u00e1 bueno decir una palabra sobre el verdadero fundamento para el rechazo de la creencia en la verdadera posesi\u00f3n demon\u00edaca. La tendencia ha sido negar la posibilidad de milagros o posesiones demon\u00edacas. Y es a veces curioso que cr\u00edticos que son tan audaces en poner l\u00edmites al conocimiento de Cristo sean a menudo tan extra\u00f1amente ajenos a su propio conocimiento natural.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre principios metaf\u00edsicos no tenemos base s\u00f3lida para decidir que tal cosa como una obsesi\u00f3n demon\u00edaca es imposible, y es un curso m\u00e1s razonable, as\u00ed como tambi\u00e9n m\u00e1s modesto, mantener los medios del conocimiento dentro de nuestro alcance y examinar la evidencia aducible para la ocurrencia verdadera de la obsesi\u00f3n.  Si cualquiera ha examinado esta evidencia y la ha encontrado insuficiente, su negaci\u00f3n de la agencia demon\u00edaca, si la aceptamos o no, es de todos modos digna de respeto.  Pero pocos de los que han rechazado m\u00e1s decididamente la obsesi\u00f3n u otras manifestaciones preternaturales o milagrosas han intentado examinar la evidencia aducida. Al contrario, generalmente la han descartado con desprecio, como indigna de seria consideraci\u00f3n.  Baader est\u00e1 seguramente bien justificado cuando se queja de lo que \u00e9l llama \u00abel oscurantismo y dogmatismo racionalista\u00bb sobre este asunto (Werke, IX, 109).  En estos \u00faltimos a\u00f1os el magnetismo al que este agudo pensador llamaba la atenci\u00f3n de los fil\u00f3sofos en la obra que hemos citado, y m\u00e1s recientemente los fen\u00f3menos del hipnotismo y el espiritismo, ha ayudado a los cr\u00edticos a llegar a una actitud m\u00e1s racional. Y con el debilitamiento de este cr\u00e9dulo prejuicio, muchas de las dificultades levantadas contra la posesi\u00f3n demon\u00edaca en el Nuevo Testamento desaparecer\u00e1n naturalmente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los casos de obsesi\u00f3n mencionados en el Nuevo Testamento en t\u00e9rminos generales se pueden dividir en dos clases. En el primer grupo se dan algunos hechos que, a\u00fan prescindiendo del uso del t\u00e9rmino endemoniado o alg\u00fan otro t\u00e9rmino equivalente, podr\u00eda bastar para mostrar que es un caso real de posesi\u00f3n demon\u00edaca.  Tales son los casos del \u00abhombre con un esp\u00edritu inmundo\u00bb en la sinagoga en Cafarna\u00fam (Mc. 1) y el endemoniado de Gerasa (Lc. 11). En ambos casos, tenemos evidencia de la presencia de un esp\u00edritu malo que muestra conocimientos m\u00e1s all\u00e1 del alcance de la persona pose\u00edda o (en el segundo caso) manifiesta su poder en otro lugar despu\u00e9s que ha sido expulsado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el segundo grupo se pueden colocar aquellos casos en los que no se nos dan los claros e inconfundibles signos de la verdadera posesi\u00f3n demon\u00edaca, por ejemplo, la mujer que ten\u00eda un esp\u00edritu de enfermedad (Lc. 13,11).  Aqu\u00ed, aparte de las palabras, esp\u00edritu y \u201ca la que un esp\u00edritu ten\u00eda enferma\u201d, aparentemente no hay nada para distinguir el caso de la curaci\u00f3n normal de una enfermedad. Una cuidadosa consideraci\u00f3n del aspecto m\u00e9dico de la posesi\u00f3n demon\u00edaca, ha sido asociado muchas veces con una negaci\u00f3n de la agencia demon\u00edaca.  Pero esto no es necesario de ning\u00fan modo, y, correctamente entendido, la evidencia m\u00e9dica podr\u00eda incluso ayudar a establecer la verdad del hecho. Esto fue hecho por el Dr. W. Menzies Alexander en su \u00abDemonic Possession in the New Testament: Its Relations, Historical, Medical and Theological\u00bb (Edimburgo, 1902).  En su opini\u00f3n, los registros evang\u00e9licos acerca de los principales casos de posesi\u00f3n demon\u00edaca, exhiben todos los s\u00edntomas de enfermedades tales como la epilepsia, man\u00eda aguda, etc, con tal exactitud de detalles que la narrativa puede s\u00f3lo deber su origen a un informe fiel de los hechos verdaderos. Al mismo tiempo el Dr. Alexander queda igualmente impresionado por la fuerza de la evidencia de verdadera posesi\u00f3n demon\u00edaca por lo menos en estos casos. A\u00fan esos lectores que son incapaces de aceptar sus conclusiones&#8212;y respecto a casos posteriores de obsesi\u00f3n, somos incapaces de seguirlo&#8212;encontrar\u00e1 el libro \u00fatil y sugestivo y puede ser encomendado a la atenci\u00f3n de los te\u00f3logos cat\u00f3licos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Kent, William. \u00abDemoniacs.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 4. New York: Robert Appleton Company, 1908.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/04711a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Alonso Teullet,  L H M.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Demonio, Esp\u00edritu inmundo Mat 4:24 trajeron .. e, lun\u00e1ticos y paral\u00edticos Mat 9:32 mientras sal\u00edan .. le trajeron un mudo, e Luk 8:27 vino a su encuentro un hombre .. e desde \u2020\u00a2Posesi\u00f3n demon\u00ed\u00adaca. Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano tip, MDIC ver, ENFERMEDAD, EXORCISTA, DEMONIO, MILAGRO vet, Persona pose\u00ed\u00adda y dominada por un &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/endemoniado\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abENDEMONIADO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-8669","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8669","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8669"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8669\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8669"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8669"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8669"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}