{"id":8671,"date":"2016-02-05T05:00:08","date_gmt":"2016-02-05T10:00:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epistolas-pastorales\/"},"modified":"2016-02-05T05:00:08","modified_gmt":"2016-02-05T10:00:08","slug":"epistolas-pastorales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epistolas-pastorales\/","title":{"rendered":"EPISTOLAS PASTORALES"},"content":{"rendered":"<p>Con este nombre los eruditos se\u00f1alan a las dos cartas a \u2020\u00a2Timoteo y la de \u2020\u00a2Tito, formando con ellas un grupo de escritos paulinos. Se utiliza esta denominaci\u00f3n porque en ellas hay ciertos consejos dirigidos a personas que ten\u00ed\u00adan la responsabilidad de cuidar o pastorear almas. Este uso no es muy antiguo, pues aparece a partir del Siglo XVIII. \u2020\u00a2Primera y Segunda Timoteo. \u2020\u00a2Tito.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Las tres ep\u00edstolas, 1 y 2 Timoteo y Tito, fueron llamadas ep\u00edstolas pastorales por primera vez en el <etiqueta id=\"#_ftn386\" name=\"_ftnref386\" title=\"\">ss.<\/etiqueta> XVIII, y este nombre se ha impuesto para designarlas como grupo. Es un t\u00edtulo que solo parcialmente puede considerarse como una descripci\u00f3n acertada de su contenido, porque no son estrictamente pastorales en el sentido de dar instrucci\u00f3n sobre el cuidado de las almas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn387\" name=\"_ftnref387\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>D.G.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>LAS EPISTOLAS A TIMOTEO Y A TITO<\/b>\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Santos Timoteo y Tito<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Ep\u00edstolas a Timoteo y Tito: Autenticidad\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-3\">2.1 Evidencia Interna<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">2.2 Evidencia Externa<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Santos Timoteo y Tito<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los santos Timoteo y Tito fueron dos de los disc\u00edpulos de San Pablo, a quienes m\u00e1s amaba y en quienes m\u00e1s confiaba, y que le acompa\u00f1aron en muchos de sus viajes. Timoteo es mencionado en:\n<\/p>\n<ul>\n<li>  Hch. 16,1; 17,14.15; 18,5; 19,22; 20,4;<\/li>\n<li>  Rom. 16,21;<\/li>\n<li> 1  Cor. 4,17;<\/li>\n<li> 2 Cor. 1,1.19;<\/li>\n<li>  Flp. 1,1; 2,19;<\/li>\n<li>  Col., 1,1;<\/li>\n<li> 1  Tes. 1,1; 3,2.6; <\/li>\n<li> 2 Tes. 1,1;<\/li>\n<li> 1 Tim. 1,2.18; 6,20; <\/li>\n<li> 2 Tim. 1,2;<\/li>\n<li>  Flm. 1,1;<\/li>\n<li>  Heb. 13,23;<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">y Tito en\n<\/p>\n<ul>\n<li>2 Cor. 2,13; 7,6.13.14; 8,6.16.23; 12,18;<\/li>\n<li>  G\u00e1l. 2,1.3;<\/li>\n<li> 2 Tim. 4,10;<\/li>\n<li> Tito 1,4.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos han considerado a San Timoteo como el \u201c \u00c1ngel de la Iglesia de \u00c9feso\u00bb ( Apoc., 2,1-17).  De acuerdo con el antiguo martirologio romano, muri\u00f3 siendo obispo de \u00c9feso. Los Bolandistas (24 de enero) dan dos vidas de San Timoteo, una atribuida a Pol\u00edcrates (un antiguo obispo de \u00c9feso y contempor\u00e1neo de San Ireneo) y otra a Sime\u00f3n Metafrastes, la cual es meramente una expansi\u00f3n de la primera. La primera establece que durante la persecuci\u00f3n de Ner\u00f3n, San Juan arrib\u00f3 a \u00c9feso, donde vivi\u00f3 con San Timoteo hasta que fue exiliado a Patmos bajo el gobierno de Domiciano.  Timoteo, quien era soltero, continu\u00f3 como obispo de \u00c9feso hasta que, a sus ochenta a\u00f1os de edad, fue mortalmente golpeado por los  paganos. De acuerdo con una antigua tradici\u00f3n, luego de la muerte de San Pablo, Tito continu\u00f3 como arzobispo de Creta, y muri\u00f3 all\u00ed a la edad de m\u00e1s de noventa a\u00f1os.\n<\/p>\n<h2>Ep\u00edstolas a Timoteo y Tito: Autenticidad<\/h2>\n<h3>Evidencia Interna<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El resto de este art\u00edculo ser\u00e1 dedicado al importante tema de la  autenticidad, que en realidad requerir\u00eda un volumen completo para su discusi\u00f3n. Los cat\u00f3licos  saben por la  tradici\u00f3n universal y por la  infalible ense\u00f1anza de la Iglesia que estas Ep\u00edstolas son  inspiradas, de lo que se deriva su autoridad paulina, pues todas reclaman haber sido escritas por  el ap\u00f3stol. No hubo ninguna duda real acerca de este tema hasta principios del siglo XIX; pero desde ese entonces han sido atacadas amargamente por escritores alemanes y de otros.  Sus objeciones se basan principalmente en evidencia interna, y en la alegada dificultad para encontrar un lugar para ellas durante la vida de San Pablo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>A. Objeci\u00f3n debida a la ausencia de vocabulario paulino:<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Moffatt un escritor representativo de esta  escuela, escribe (Ency. Bib., IV): \u201cCarecen totalmente de frases y palabras favoritas del lenguaje paulino&#8230;. El alcance y significado de este cambio en el vocabulario no puede ser explicado adecuadamente a\u00fan cuando uno se le asigna la mayor importancia posible a tales factores como el cambio de amanuense, situaci\u00f3n o t\u00f3pico, lapso de tiempo, fertilidad literaria o debilidad senil\u201d. Examinemos la lista de este escritor de las palabras paulinas favoritas y a cuya ausencia le da tanta importancia:\n<\/p>\n<ul>\n<li> Adikos (injusto): Esta palabra se encuentra en  Rom. 3,5; 1  Cor. 6,1.9, pero no en otras de las ep\u00edstolas paulinas admitidas como genuinas por este escritor. Si su ausencia es fatal para las Pastorales, \u00bfpor qu\u00e9 no tambi\u00e9n para 1 y 2  Tesalonicenses,  2 Corintios,  G\u00e1latas,  Filipenses,  Colosenses, y  Filem\u00f3n.  M\u00e1s a\u00fan, la palabra adikia se encuentra en las pastorales, 2 Tim. 2,19. <\/li>\n<li> Akatharsia ( impureza). Esta palabra no se encuentra en I Cor., Flp., 2 Tes., y Flm.  \u00bfSi esto no dice algo contra esas Ep\u00edstolas, \u00bfpor qu\u00e9 es citada contra las Pastorales&#160;?<\/li>\n<li> Ouiothesia ( adopci\u00f3n). Esta palabra aparece tres veces en Romanos, una vez en G\u00e1latas, pero no aparece en 1 y 2 Corintios, 1 y 2 Tesalonicenses, Filipenses, Colosenses, ni en Filem\u00f3n.  Es dif\u00edcil entender por qu\u00e9 esta omisi\u00f3n solo se usa contra las Pastorales. <\/li>\n<li> Patre hemon (Nuestro Padre).  En las ep\u00edstolas paulinas se hallan dos expresiones, Dios \u201cnuestro Padre\u201d y Dios \u201cEl Padre\u201d.  La primera es frecuente en sus primeras ep\u00edstolas, es decir, siete veces en Tesalonicenses, mientras que la \u00faltima expresi\u00f3n no es usada. Sin embargo, en Romanos \u201cDios Nuestro Padre\u201d aparece una vez y \u201cEl Padre\u201d una vez. En 1 Cor. leemos Dios \u201cNuestro Padre\u201d una vez, y \u201cEl Padre\u201d dos veces; y lo mismo puede decirse de 2 Cor.   En G\u00e1l. encontramos \u201cNuestro Padre\u201d una vez y \u201cEl Padre\u201d tres veces.  En Flp. la primera expresi\u00f3n se encuentra dos veces y la \u00faltima una vez; en Col. la primera solamente una vez y la \u00faltima tres veces. \u201cEl Padre\u201d se encuentra una vez en cada una de las Ep\u00edstolas Pastorales; y debido a ello es evidente que es tan caracter\u00edstico de San Pablo como \u201cNuestro Padre\u201d, el cual se encuentra una vez en cada una de las Ep\u00edstolas a los Romanos, 1 y 2 Cor., G\u00e1l, y Col.  Ser\u00eda absurdo concluir a partir de esto que los cap\u00edtulos restantes fueron espurios.<\/li>\n<li> Diatheke (alianza). Esta palabra se encuentra dos veces en Rom., una vez en 1 Cor., dos veces en 2 Cor., tres veces en G\u00e1l. y ninguna vez en 1 y 2 Tes., Flp., Col, y Flm., las cuales s\u00ed son admitidas como genuinas por Moffatt.<\/li>\n<li> Apokalyptein (revelaci\u00f3n): una palabra que no se halla en 2 Cor., 1 Tes., Col., y Flm., y s\u00f3lo una vez en Flp.  <\/li>\n<li> Eleutheros (libre). No se encuentra en 1 y 2 Tes., 2 Cor., y Flp. Y Flm., por lo tanto no es una prueba de la autor\u00eda paulina.  Sus compuestos no se hallan en 1 y 2 Tes., Flp., Col, o Flm., y si se encuentran en las otras de manera espor\u00e1dica con la excepci\u00f3n de G\u00e1l.<\/li>\n<li> Energein (ser operativo).  Esta palabra se encuentra s\u00f3lo una vez en Rom., Flp., Col., 1 y 2 Tes.; y nadie concluir\u00eda a partir de la ausencia de esta palabra de los fragmentos restantes de estas Ep\u00edstolas, que son m\u00e1s extensas que las Pastorales, que no fueron escritas por San Pablo.<\/li>\n<li> Katergazesthai (desempe\u00f1o). Esta palabra se encuentra varias veces en Rom. y 2 Cor. y una vez en 1 Cor. y en Flp.; est\u00e1 ausente en 1 y 2 Tes., G\u00e1l., Col., y Flm., los cuales son escritos genuinos aun con esa carencia. <\/li>\n<li> Kauchasthai (alardear), aparece \u00fanicamente en Flp., y en 2 Tes. y est\u00e1 ausente en 1 Tes., Col. y Flm. <\/li>\n<li> Moria (necedad). Se encuentra cinco veces en 1 Cor., y en ning\u00fan otro lugar de las Ep\u00edstolas Paulinas.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no queremos cansar al lector con el repaso de toda la lista.  Hemos examinado cuidadosamente cada palabra con resultados similares.  Con quiz\u00e1s una  sola excepci\u00f3n, cada palabra est\u00e1 ausente de varias de las ep\u00edstolas genuinas de San Pablo, y las palabras excepcionales se producen s\u00f3lo una vez en algunas de ellas.  El examen muestra que esta lista no ofrece el menor argumento contra las Pastorales, y que San Pablo escribi\u00f3 mucho sin usar esas palabras.  La elaboraci\u00f3n de estas listas es probable que deje una impresi\u00f3n  err\u00f3nea en la mente del lector desprevenido.  Siguiendo un proceso similar, con la ayuda de la concordancia, ser\u00eda posible probar que cada Ep\u00edstola de San Pablo tiene la apariencia de ser espuria. Se podr\u00eda demostrar que G\u00e1latas, por ejemplo, no contiene muchas palabras que s\u00ed se encuentran en varias de las otras Ep\u00edstolas. Un m\u00e9todo de razonamiento que conduce a tales conclusiones err\u00f3neas deber\u00eda ser desacreditado; y cuando escritores hacen declaraciones muy positivas sobre la fuerza de tales listas que conducen a enga\u00f1o para deshacerse de libros completos de la  Escritura, no se deben dar por sentado f\u00e1cilmente sus otras afirmaciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b> B. Objeci\u00f3n por el uso de part\u00edculas<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertas part\u00edculas y preposiciones est\u00e1n ausentes.  J\u00fclicher en su \u00abIntrod. to the New Test.\u00bb, p. 181, escribe: \u201cEl hecho que brinda convicci\u00f3n (contra las pastorales) es que muchas palabras que fueron indispensables a Pablo est\u00e1n ausentes en tales Ep\u00edstolas, por ejemplo ara, dio, dioti.\u201d  No obstante, como se\u00f1ala Jacquier, nada puede concluirse a partir de la ausencia de  tales part\u00edculas, porque San Pablo no las emple\u00f3 de manera uniforme, y muchas de ellas no se encuentran en las Ep\u00edstolas no disputadas.  El Dr. Headlam, un escritor  anglicano, se\u00f1ala en un documento le\u00eddo en el Congreso de la Iglesia en 1904 que ara se encuentra veintis\u00e9is veces en las cuatro Ep\u00edstolas del segundo grupo, solo tres veces en todas las dem\u00e1s y ninguna vez en Col., Flp. o Flm.  Dio aparece dieciocho veces en Rom., G\u00e1l, y Cor., pero ninguna en Col. o 2 Tes.  La palabra disti no aparece en 2 Tes., 2 Cor., Ef., Col., o Flm.   Encontramos que epeita no aparece en Rom., 2 Cor., Flp., Col., 2 Tes., y Flm., ni eti  tampoco aparece en 1 Tes., Col., y Flm.  Es innecesario ir a trav\u00e9s del cat\u00e1logo completo que usualmente utilizan los oponentes, pues el mismo fen\u00f3meno se descubre a lo largo del mismo.  En las partes argumentativas de las ep\u00edstolas de San Pablo se necesitaban las part\u00edculas, pero son usadas muy espor\u00e1dicamente en las partes pr\u00e1cticas, que se parecen a las pastorales.  Su empleo, tambi\u00e9n, depend\u00eda mayormente del car\u00e1cter de los amanuenses.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>C Objeci\u00f3n debido a  \u201cHapax Legomena\u201d<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gran objeci\u00f3n a las Pastorales es el reconocido gran n\u00famero de h\u00e1pax (\u201chapax legomena\u201d) encontrado en ellas. [N. del T.:  Griego: hapax, una vez + legomenon, participio pasivo neutro singular de legein, \u201ccontar\u201d, \u201cdecir\u201d.]  Workman (Expository Times, VII, 418) toma el t\u00e9rmino \u201chapax legomenon\u201d para denotar cualquier palabra usada en una Ep\u00edstola en particular y la cual no aparece de nuevo en el Nuevo Testamento, encontr\u00f3 del \u201cLexicon\u201d de Grimm-Thayer el siguiente n\u00famero de h\u00e1pax:    Rom., 113; 1  Cor., 110; 2 Cor., 99;  G\u00e1l., 34;  Efe., 43;  Flp., 41;  Col., 38; 1  Tes., 23; 2 Tes., 11;  Flm., 5; 1 Tim., 82; 2 Tim., 53; Tito, 33.  Los n\u00fameros tienen que ser algo menores pues contienen palabras de diferentes lecturas. Estas cifras le sugerir\u00edan a la mayor\u00eda, como lo hicieron para el decano Farrar, que el n\u00famero de palabras peculiares en las Pastorales no requiere ninguna explicaci\u00f3n especial.   Sin embargo, Workman piensa que para fines  cient\u00edficos, debe tenerse en cuenta la longitud proporcional de las Ep\u00edstolas. Calcul\u00f3 el n\u00famero promedio de h\u00e1pax que ocurre en una p\u00e1gina de los textos de Westcott y Hort con los siguientes resultados: 2 Tes., 3-6; Flm., 4; G\u00e1l., 4.1; 1 Tes., 4.2; Rom., 4.3; 1 Cor., 4.6; Efe., 4.9; 2 Cor., 6.10; Col., 6.3; Flp., 6.8; 2 Tim., 11; 1 Tim. y Tito, 13.  La proporci\u00f3n de los h\u00e1pax en las Pastorales es grande, pero cuando se comparan con Flp., no es m\u00e1s grande que entre 2 Cor. y 2 Tes.   Hay que notar que estos aumentan en el orden del tiempo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Workman da una explicaci\u00f3n en dos sentidos. Primero, seg\u00fan un escritor avanza en su vida usa m\u00e1s palabras y construcciones complicadas, tal como puede verse al comparar la \u201cLatter-Day Pamphlets\u201d y el \u201cHeros and Hero-Worship\u201d de Carlyle. Segundo, el n\u00famero de palabras inusuales en cualquier autor es una cantidad variable. \u00c9l ha encontrado que el n\u00famero promedio de h\u00e1pax por p\u00e1gina del primer volumen de la edici\u00f3n de obras de  Shakespeare, por Irving, es el siguiente:  \u00abLove&#8217;s Labor Lost\u00bb 7.6; \u00abComedy of Errors\u00bb 4.5; \u00abTwo Gentlemen of Verona\u00bb, 3.4; \u00abRomeo and Juliet\u00bb, 5.7; \u00abHenry VI, pt. 3\u00bb, 3.5; \u00abTaming of the Shrew\u00bb, 5.1; \u00abMidsummer Night&#8217;s Dream\u00bb, 6.8; \u00abRichard II\u00bb, 4.6; \u00abRichard III\u00bb, 4.4; \u00abKing John\u00bb, 5.4; \u00abMerchant of Venice\u00bb, 5.6; \u00abHenry IV, pt. I\u00bb, 9.3; \u00abpt. II\u00bb, 8; \u00abHenry V\u00bb, 8.3; \u00abMerry Wives of Windsor\u00bb, 6.9; \u00abMuch Ado About Nothing\u00bb, 4.7; \u00abAs You Like It\u00bb, 6.4; \u00abTwelfth Night\u00bb, 7.5; \u00abAll&#8217;s Well\u00bb, 6.9; \u00abJulius Caesar\u00bb, 3.4; \u00abMeasure for Measure\u00bb, 7; \u00abTroilus and Cressida\u00bb, 10.1; \u00abMacbeth\u00bb, 9.7; \u00abOthello\u00bb, 7.3; \u00abAnthony and Cleopatra\u00bb, 7.4; \u00abCoriolanus\u00bb, 6.8; \u00abKing Lear\u00bb, 9.7; Timon, 6.2; \u00abCymbeline\u00bb, 6.7; \u00abThe Tempest\u00bb, 9.3; \u00abTitus Andronicus\u00bb, 4.9; \u00abWinter&#8217;s Tale\u00bb, 8; \u00abHamlet\u00bb, 10.4; \u00abHenry VIII\u00bb, 4.3; \u00abPericles\u00bb, 5.2.   Para un argumento similar sobre  Dante vea el \u201cParadise\u201d de Butler, XI.   El total de h\u00e1pax para algunas de las obras son:  \u00abJulius Caesar\u00bb, 93; \u00abComedy of Errors\u00bb, 88; \u00abMacbeth\u00bb, 245; \u00abOthello\u00bb, 264; \u00abKing Lear\u00bb, 358; \u00abCymbeline\u00bb, 252; \u00abHamlet\u00bb, 426; \u00abThe Merchant of Venice\u00bb, 148.   Este escrutinio de las palabras peculiares a cada obra de teatro arroja luz sobre otra dificultad en las Pastorales, es decir, la recurrencia de expresiones como \u201ca faithful saying\u201d, \u201csound words\u201d, etc.; \u201cMoon-calf\u201d ocurre cinco veces en \u201cThe Tempest\u201d, y en ning\u00fan otro lugar m\u00e1s; \u201cpulpit\u201d seis veces en una escena de \u201cJulio C\u00e9sar\u201d y en ning\u00fan otro lugar m\u00e1s; \u201chovel\u201d cinco veces en \u201cKing Lear\u201d; \u201cmountaineer\u201d cuatro veces en \u201cCymbeline\u201d, etc.  Compare esto con \u201cDios proh\u00edbe\u201d en G\u00e1l., Rom. y una vez en 1 Cor. y no en las otras Ep\u00edstolas de San Pablo. \u201cPalabras sensatas\u201d fue usada por  Filo antes que San Pablo, en el que puede deberse a su relaci\u00f3n con San Lucas. (vea la lista de Plumptre de palabras comunes en San Lucas y San Pablo, citada en la obra de Farra: \u201cSan Pablo\u201d, I. 481).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El se\u00f1or Workman pas\u00f3 por alto un punto en su \u00fatil art\u00edculo.  Los h\u00e1pax no est\u00e1n uniformemente distribuidos en las Ep\u00edstolas, sino que aparecen en grupos. Por tanto, m\u00e1s de la mitad de ellos en Col. se encuentran en el segundo cap\u00edtulo, donde se aborda un nuevo tema (vea Abbott, \u00abCrit&#8230;. Comment. On Ep. To the Ephes. And to the Coloss.\u201d en \u201cInternat. Crit. Comment.\u00bb). Esta es una proporci\u00f3n tan grande como en cualquier cap\u00edtulo de las pastorales.  Algo similar se observa en 2 Cor., Tes., etc.  M\u00e1s de sesenta de setenta y cinco h\u00e1pax en 1 Tim., ocurren en cuarenta y cuatro vers\u00edculos, donde las palabras, en su mayor\u00eda, emergen naturalmente con los nuevos temas a tratarse.  Las restantes dos terceras partes de la Ep\u00edstola, tienen pocos h\u00e1pax como cualquier otra porci\u00f3n de los escritos de San Pablo. En otras ep\u00edstolas tambi\u00e9n se hallan compuestos de phil-, oiko-, didask-, que a menudo han sido objetadas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u201cAutor\u00eda de las Ep\u00edstolas Pastorales\u201d fue discutida en \u201cThe Church Quarterly\u201d en octubre de 1906 y en enero de 1907.  En la primera ocasi\u00f3n, el escritor puntualiz\u00f3 que la hip\u00f3tesis anti paulina presentaba m\u00e1s dificultades que la paulina; y en la segundo hizo un examen detallado examen de los h\u00e1pax. Setenta y tres de \u00e9stas se encuentran en los  Setenta, de la cual San Pablo fue un diligente estudiante, y cualquiera de ellos podr\u00eda muy bien haber sido utilizado por \u00e9l como por un imitador.  Diez de las restantes son sugeridas por palabras de los Setenta, por ejemplo, aneksikakos, 2 Tim. 2,24; aneksikakia,  Sab. 2,9; antithesis, 1 Tim. 6,20; antitetos, Job 32,3; authentein, 1 Tim. 2,12; authentes, Sab. 12,6; genealogia, 1 Tim. 1,4; Tito 3,9; \u201cgeneealogein\u201d 1  Cr\u00f3n. 5,1; paroinos, 1 Tim. 3,3: Tito 1,7; paroinein,  Is. 41,12, etc.  Veintiocho de las palabras restantes se hallan en los cl\u00e1sicos, y trece m\u00e1s en Arist\u00f3teles y Polibio.   Estrab\u00f3n (n. 66 a.C.) nos permite eliminar graodes.  Todas estas palabras formaban parte del lenguaje griego corriente en tiempos de San Pablo, y tan conocido para \u00e9l como para cualquier otro a finales del siglo I.  Se podr\u00eda suponer razonablemente que cualquier palabra utilizada por un autor contempor\u00e1neo de San Pablo pod\u00eda haber sido conocida por el Ap\u00f3stol mismo as\u00ed como por un imitador posterior.  De esta manera podemos deducir ocho de las palabras restantes, las que son comunes en las Pastorales y en Filo Judeo, un contempor\u00e1neo m\u00e1s viejo que San Pablo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al tratar con las cincuenta palabras restantes, debemos recordar el hecho obvio de que un nuevo tema requiere un nuevo vocabulario.  Si esto se descuida, ser\u00eda f\u00e1cil  probar que  Plat\u00f3n no escribi\u00f3 el Timeo. La organizaci\u00f3n y la conducta en la vida pr\u00e1ctica, etc., no pueden ser tratados con las mismas palabras en aquellos puntos en que se discuten puntos  doctrinales.  Esto explica bastante ocho palabras usadas por el autor, tales como xenodochein, oikodespotein, teknogonein, philandros, heterodidaskalein, etc.   Su aversi\u00f3n por los que fomentan y propagan los errores indudablemente hizo surgir kenophonia, logomachein, logomachia, metaiologia, metaiologos, varias de las cuales fueron acu\u00f1adas para la ocasi\u00f3n.   El elemento de puro azar en el lenguaje explica \u00abpergaminos\u00bb, \u00abcapa\u00bb, y \u00abest\u00f3mago\u00bb; \u00e9l no tuvo oportunidad de hablar de tales cosas con anterioridad, ni de un \u201c profeta\u201d  pagano.   Se trata con las restantes siete palabras sobre el modesto principio de que las palabras formadas a partir de la composici\u00f3n o derivaci\u00f3n de palabras reconocidamente paulinas se puede suponer razonablemente que provienen de San Pablo mismo en lugar de un imitador puramente hipot\u00e9tico; por ejemplo, airetikos, adj., Tito 3,10; airesis, 1 Cor. 11,19; G\u00e1l. 5,20; dioktes, 1 Tim. 1,13; diokein, Rom. 12,14, etc.; episoreuein, 2 Tim. 4,3; soreuein epi, Rom. 12,20; LXX, etc.  Otras cinco palabras se derivan de vocablos  b\u00edblicos y f\u00e1cilmente se le pueden haber ocurrido a San Pablo as\u00ed como a un escritor posterior.   El resto de palabras, aproximadamente unas veinte, se disponen por separado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El uso de Epiphaneia en lugar de parousia para denotar la segunda venida de  Cristo, no va contra las Pastorales, porque el uso de San Pablo en este asunto no es uniforme.  Tenemos he memera kyriou en 1 Tes. 5,2; 1 Cor. 1,8 y 5,5; he apokalypsis en 2 Tes. 1,17; y he epiphaneia tes parousias autou en 2 Tes. 2,8.  Lilley (\u00abPastoral Epistles\u00bb, Edimburgo, 1901, p. 48)  indica que de las 897 de palabras contenidas en las Pastorales, 726 son comunes a ellas y a otros libros del Nuevo Testamento, y que dos terceras partes del vocabulario se encuentran en otras Ep\u00edstolas de San Pablo, y que esta proporci\u00f3n es com\u00fan respecto a las encontradas en G\u00e1latas y Romanos.  El mismo escritor, en su lista completa de 171 h\u00e1pax en las Pastorales, se\u00f1ala que 113 de \u00e9stas son palabras cl\u00e1sicas, es decir, pertenecientes al vocabulario de alguien que conoce bastante bien el griego; no es sorprendente que muchas de ellas se hallen en estas Ep\u00edstolas que estaban dirigidas a dos disc\u00edpulos muy bien  educados en el lenguaje griego.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro punto sobre el que insisten mucho los objetantes es cierta afinidad literaria o verbal limitada que relaciona las Pastorales con el Evangelio seg\u00fan San Lucas y los Hechos de los Ap\u00f3stoles, y por lo tanto se afirma que se\u00f1ala a una  fecha posterior.  Pero en realidad esta conexi\u00f3n est\u00e1 a su favor, pues hay una fuerte tendencia de la cr\u00edtica moderna a reconocer que Lucas es autor de esos dos libros; y Harnack ha escrito dos vol\u00famenes para probarlo (vea Evangelio seg\u00fan San Lucas).   Ahora ha a\u00f1adido un tercero a fin de demostrar que fueron escritas por San Lucas antes del a\u00f1o 64.  Cuando las Pastorales fueron escritas, San Lucas era el compa\u00f1ero constante de San Pablo, y pudo haber actuado como su amanuense.  Esta relaci\u00f3n sin duda pudo haber influenciado el vocabulario de San Pablo, y podr\u00eda explicar tales expresiones como agathoergein en 1 Tim. 6,18; agathopoein de Lucas 6,9; agathourgein, contracci\u00f3n de agathoergein Hch. 14,17.  San Pablo tiene ergazomeno to agathon (Rom. 2,10).  De todo lo que se ha dicho, no es sorprendente que Thayer, en su traducci\u00f3n del \u201cLexicon\u201d de Grimm, escribiera: \u201cSe espera que los monumentales desaciertos cometidos por algunos que han cuestionado la autor\u00eda basados s\u00f3lo en el vocabulario, disuadan a los estudiantes del uso incorrecto de las listas que exhiben las peculiaridades de los varios libros\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>D. Objeci\u00f3n por el estilo<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa comparativa ausencia de vigoroso fervor, el fluir m\u00e1s suave, el amontonamiento de las palabras, todo apunta a otra firma diferente a la de Pablo\u201d (Enc. Bib.). Precisamente los mismos elementos se pueden alegar contra algunas de las otras Ep\u00edstolas de San Pablo, y contra grandes secciones del resto. Todos los cr\u00edticos admiten que grandes porciones de las Pastorales son tan parecidas a los escritos de San Pablo que, efectivamente, sostienen que fueron tomadas de fragmentos de cartas genuinas del  Ap\u00f3stol (ahora est\u00e1n perdidas).  Se han hecho varios intentos discordantes a fin de separar esas porciones del resto, pero con tan poco \u00e9xito, que J\u00fclicher confiesa que eso es imposible. Por otra parte, los mejores eruditos opinan generalmente que las tres Ep\u00edstolas son de la pluma del mismo escritor. Siendo ese el caso y siendo imposible negar que en el resto de los escritos de San Pablo haya porciones indistinguibles del resto, se concluye que es correcta la tradici\u00f3n antigua de adjudicar esos escritos al Ap\u00f3stol.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan pasamos de uno a otro de los cuatro grupos de las Ep\u00edstolas de San Pablo &#8212;(1)  Tesalonicenses, (2)  G\u00e1latas,  Corintios,  Romanos, (3) Ep\u00edstolas en el Cautiverio; (4) Pastorales&#8212; observamos considerables diferencias de estilo lado a lado con semejanzas marcadas y caracter\u00edsticas, y eso es precisamente lo que encontramos en las Pastorales.  Hay algunos puntos notables de conexi\u00f3n entre ellas y  Filipenses, la Ep\u00edstola que probablemente tiene m\u00e1s cercan\u00eda en cuanto a  fecha, pero hay muchas similitudes en el vocabulario, estilo e ideas que las conectan con porciones de todas las otras Ep\u00edstolas, especialmente con las partes pr\u00e1cticas.  Hay por ejemplo, cuarenta y dos pasajes que relacionan a 1 Tim. con las primeras Ep\u00edstolas. Los t\u00e9rminos son casi id\u00e9nticos, pero presentan cierta cantidad de libertad que denota el trabajo de la misma mente independiente, no el de una imitaci\u00f3n  consciente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las Pastorales muestran de principio a fin las mismas marcas de originalidad que las que se encuentran en todos los escritos del Ap\u00f3stol. Hay anacolutos similares, oraciones incompletas, juego de palabras, largos per\u00edodos, comparaciones semejantes, etc.  Las Pastorales son del todo pr\u00e1cticas, y por tanto no muestran el estilo de fervor vigoroso limitado, en su mayor parte, a las partes controversiales y argumentativas de sus ep\u00edstolas largas (vea el valioso libro de James, \u00abGenuineness and Authorship of the Pastoral Epistles\u00bb, Londres, 1906; y tambi\u00e9n a Jacquier, y Lilley).   Cabe hacer notar, a este respecto, que Van Steenkiste, profesor en el  Seminario Cat\u00f3lico de Brujas, tan temprano como en 1876, afirm\u00f3 que la  inspiraci\u00f3n de las Pastorales y su autor\u00eda paulina estar\u00edan suficientemente protegidas si aceptamos la opini\u00f3n de que fueron escritas, en nombre y con la autoridad del Ap\u00f3stol, por uno de quienes le acompa\u00f1aban, es decir San Lucas, a quien \u00e9l le explic\u00f3 claramente lo que ten\u00eda que ser escrito, o a quien le dio un resumen escrito de los puntos a ser desarrollados, y que cuando las cartas estuviesen finalizadas, San Pablo las leer\u00eda, aprobar\u00eda y las firmar\u00eda. Esto, piensa \u00e9l, fue la forma en que tambi\u00e9n se escribi\u00f3 la  \u201cHebreos\u201d (San Pauli Epistolae, II, 283).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>E. Objeci\u00f3n por el estado avanzado de la organizaci\u00f3n eclesi\u00e1stica<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta objeci\u00f3n est\u00e1 adecuadamente contestada en los art\u00edculos jerarqu\u00eda de la Iglesia primitiva, obispo, etc.  Vea tambi\u00e9n \u00abThe Establishment of the Episcopate\u00bb en la obra del obispo Gore \u00abOrders and Unity\u00bb (Londres, 1909), 115.  Los siete, San Esteban,  Felipe, etc., fueron reservados para su ministerio por los Ap\u00f3stoles mediante la oraci\u00f3n y la imposici\u00f3n de manos.  Leemos que luego de esto fueron llenos del Esp\u00edritu Santo, y predicaron con gran \u00e9xito ( Hch.<br \/>\n6 y 7).   Bas\u00e1ndonos en el m\u00e9todo usual de San Lucas, podemos concluir que los Ap\u00f3stoles utilizaron una ceremonia similar en otras ocasiones, cuando seleccionaron hombres para ser di\u00e1conos, presb\u00edteros, u obispos.  Leemos que en una fecha muy temprana ya hab\u00eda presb\u00edteros con los Ap\u00f3stoles en Jerusal\u00e9n (Hch. 15,2) y de conformidad con la tradici\u00f3n m\u00e1s antigua, Santiago el Menor fue nombrado obispo all\u00ed cuando la  dispersi\u00f3n de los Ap\u00f3stoles, y fue sucedido por su primo Sime\u00f3n en el a\u00f1o 62. San Pablo y San Bernab\u00e9  ordenaron sacerdotes en cada iglesia de Derbe, Listra, Antioquia de Pisidia, etc. (Hch. 14,22).  En el discurso de San Pablo en Mileto se mencionan obispos y sacerdotes o presb\u00edteros (Hch. 20,28). En su primera Ep\u00edstola (1  Tes. 5,12) San Pablo habla de \u201csuperiores\u201d que los presid\u00edan en el Se\u00f1or.  Vea tambi\u00e9n  Rom. 12,8; en 1  Cor. 12,28 se habla de \u201cgobierno\u201d, y en  Ef. 4,11 de \u201cpastores\u201d.  San Pablo le escribi\u00f3 \u201ca todos los santos en Cristo Jes\u00fas, que est\u00e1n en Filipos, con los ep\u00edscopos y di\u00e1conos\u201d ( Flp. 1,1).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Rom. 12,6-8, 1 Cor. 12,28 y Ef. 4,11 San Pablo no est\u00e1 dando una lista de oficios en la Iglesia, sino de  dones carism\u00e1ticos (para cuyos significados vea jerarqu\u00eda de la Iglesia primitiva.   Los que estaban dotados de carismas transitorios y  sobrenaturales estaban sujetos a los Ap\u00f3stoles y presumiblemente a sus delegados. Conjuntamente con los poseedores de tales dones, leemos acerca de \u201cautoridades\u201d, \u201cgobernadores\u201d, \u201cpastores\u201d, y en otros lugares, de \u201cobispos\u201d, \u201csacerdotes\u201d, y \u201cdi\u00e1conos\u201d.   Podemos asumir l\u00edcitamente que \u00e9stos fueron nombrados por los Ap\u00f3stoles, bajo la inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, mediante la oraci\u00f3n y la imposici\u00f3n de manos.  Antes del a\u00f1o 64 hab\u00edan sido ordenados di\u00e1conos, sacerdotes y posiblemente tambi\u00e9n obispos. Si fue as\u00ed, ten\u00edan \u00f3rdenes de obispos, pero quiz\u00e1s los l\u00edmites de su  jurisdicci\u00f3n no estaban todav\u00eda claramente definidos, y depend\u00edan totalmente de la voluntad de los Ap\u00f3stoles.  Seguramente es en el m\u00e1s alto grado probable que los Ap\u00f3stoles, hacia el final de sus vidas seg\u00fan la Iglesia se extend\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s, ordenaran y delegaran en otros a nombrar tales como sacerdotes y di\u00e1conos, seg\u00fan hab\u00eda sido la costumbre de nombrarlos ellos mismos.  La m\u00e1s antigua  tradici\u00f3n muestra que algo as\u00ed tuvo lugar en Roma en el a\u00f1o 67, y no hay nada m\u00e1s avanzado que esto en las Pastorales. Timoteo y Tito fueron  consagrados como delegados para regir con autoridad  apost\u00f3lica, y nombrar di\u00e1conos, sacerdotes y obispos (probablemente sin\u00f3nimos en estas ep\u00edstolas).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, otra objeci\u00f3n que se plantea es la siguiente:  \u201cSin embargo, el elemento distintivo, es decir, la prominencia asignada a Timoteo y Tito es entendible s\u00f3lo en el supuesto de que el autor ten\u00eda especialmente a la vista el objeto ulterior de vindicar de reivindicar la  sucesi\u00f3n evang\u00e9lica del episcopado contempor\u00e1neo y de otros ocupantes de posiciones, donde era propenso por varias razones a ser impugnado&#8230; El deseo (visible en Clemente de Roma) por continuidad en la sucesi\u00f3n como una garant\u00eda de autoridad respecto a la  doctrina (y por tanto a la  disciplina) subyace en los esfuerzos de este seguidor de San Pablo por demostrar que Timoteo y Tito eran genuinos herederos de Pablo\u201d. (Enc. Bib. IV). Si este deseo es visible en  San Clemente de Roma, quien fue disc\u00edpulo de los Ap\u00f3stoles all\u00ed y escribi\u00f3 a menos de treinta a\u00f1os luego de la muerte de ellos, es seguramente muy probable que \u00e9l estaba manteniendo una organizaci\u00f3n establecida por ellos en lugar de estar defendiendo algo que ellos  ignoraban. Si estas Ep\u00edstolas fueron escritas contra la gente que desafiaba la autoridad de obispos y sacerdotes, cerca del a\u00f1o 100, \u00bfpor qu\u00e9 estos oponentes no se manifestaban contra  falsificaciones escritas para confutarse a s\u00ed mismos?  Pero de todo esto no hay la m\u00e1s m\u00ednima evidencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>F. Objeci\u00f3n por no lugar para ellos en el curso de la vida de San Pablo:<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El escritor en la \u201cEncic. Bib.\u201d nunca se cansa de acusar a los defensores de las Ep\u00edstolas de hacer suposiciones gratuitas, aunque se permite considerable libertad al respecto en todo su art\u00edculo. Es una aseveraci\u00f3n gratuita, por ejemplo, establecer que San Pablo fue  ejecutado al final del primer per\u00edodo de cautiverio en Roma, en el a\u00f1o 63 o 64.  El cristianismo todav\u00eda no hab\u00eda sido declarado una reliqio illicita (religi\u00f3n il\u00edcita), y seg\u00fan la ley romana, no hab\u00eda que le mereciera la muerte.  Fue arrestado a fin de salvarle de la turba  jud\u00eda en Jerusal\u00e9n. Los jud\u00edos no parec\u00edan estar contra \u00e9l durante los primeros dos a\u00f1os que estuvo en prisi\u00f3n.  Agripa dijo que \u00e9l pudo haber sido liberado si hubiese  apelado al C\u00e9sar, de manera que no hubo un cargo real contra \u00e9l cuando fue tra\u00eddo ante el emperador o el tribunal de sus representantes. Las Ep\u00edstolas escritas durante este cautiverio en Roma demuestran que \u00e9l esperaba ser liberado en corto plazo ( Flm. 22;  Flp. 2,24).  Lightfoot, Harnack y otros, bas\u00e1ndose en las palabras de Clemente de Roma y del Canon Muratorio, piensan que \u00e9l no fue solamente liberado, sino que realmente realiz\u00f3 su plan de visitar Espa\u00f1a. Durante los a\u00f1os 63 &#8211; 67 tuvo suficiente tiempo para visitar Creta y otros lugares y escribir las ep\u00edstolas 1 Timoteo y Tito.  La segunda a Timoteo fue escrita durante su segundo encarcelamiento en Roma, poco antes de su muerte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>G. Objeci\u00f3n por los errores condenados<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se dice que los errores mencionados en las Pastorales no exist\u00edan en los tiempos de San Pablo, a\u00fan cuando los m\u00e1s avanzados cr\u00edticos (Enc. Bib.) ya han abandonado la teor\u00eda (mantenida con gran confianza en el siglo XIX) que las Ep\u00edstolas fueron escritas contra  Marci\u00f3n y otros gn\u00f3sticos aproximadamente a mediados del siglo II.  Ahora se admite que eran  conocidas por  San Ignacio y San Policarpo, y por tanto, fueron escritas no m\u00e1s tarde de fines del siglo I o en los primeros a\u00f1os del siglo II. Se requiere un sentido cr\u00edtico agudo para detectar en ese tiempo la  existencia de errores en la \u00e9poca de Ignacio, cuyas semillas no exist\u00edan treinta o cuarenta a\u00f1os antes o de las cuales San Pablo no pudo prever su desarrollo. \u201cEl ambiente estaba marcado por fases incipientes de lo que llegar\u00eda a convertirse en el gnosticismo del Siglo II\u201d (Enc. Bib.); pero ahora los eruditos competentes sit\u00faan las fases incipientes del gnosticismo en una  fecha m\u00e1s temprana que la indicada por este escritor.   Ning\u00fan sistema de gnosticismo conocido corresponde con los errores mencionados en las Pastorales; en respuesta a esto, no obstante, se dice que los \u201cerrores no se dan en detalle para evitar anacronismos\u201d (ibid). Algunas veces los oponentes de la  autenticidad atacan injustamente el contenido real, pero aqu\u00ed las Ep\u00edstolas son condenadas por \u201ccontenido\u201d que no existe.  En ese mismo art\u00edculo se ve un ejemplo gracioso de las precariedades del m\u00e9todo subjetivo. (Encic. Bib.).  El escritor, argumentando contra las Ep\u00edstolas sobre el tema de los saludos, dice que \u201cFilem\u00f3n es una nota privada de Pablo existente\u201d.  De pronto somos parados en seco, sin embargo, por una nota (\u00bfeditorial?) entre corchetes: \u201ccompare, sin embargo, con  Filem\u00f3n\u201d.  Al volver a Filem\u00f3n encontramos lo que afirma van Manen, con igual confianza, que el Ap\u00f3stol no ten\u00eda nada que ver en absoluto con la Ep\u00edstola, y apoya su declaraci\u00f3n en el mismo tipo de argumentos y afirmaciones subjetivas que encontramos en el art\u00edculo de Timoteo y Tito.  Incluso arroja la absurda sugerencia de que Filem\u00f3n se bas\u00f3 en la carta de Plinio, la cual est\u00e1 dada completamente por Lightfoot en su edici\u00f3n de Filem\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hort, en su \u201cJudaistic Christianity\u201d (Londres, 1898), 130-48, no cree que los errores de las Pastorales tengan alguna relaci\u00f3n con el gnosticismo, y da una respuesta muy completa a la objeci\u00f3n con la que tratamos. Con Weiss, este autor aclara el fundamento al hacer algunas importantes distinciones:\n<\/p>\n<ul>\n<li> (1) (I) Hay que distinguir las profec\u00edas sobre futuros  falsos maestros, lo que implica que los g\u00e9rmenes, por decir lo menos, de los males futuros ya son perceptibles (1 Tim. 4,1-3; 2 Tim. 3,1-5; 4,3) a partir de las advertencias sobre el presente;<\/li>\n<li> (2) Las perversidades de  individuos como Alejandro, Himeneo y Fileto no se deben tomar como evidencia directa de una corriente general de falsas ense\u00f1anzas; <\/li>\n<li> (3)  No se debe confundir a los maestros no cristianos, los corruptores de la creencia  cristiana, con los cristianos equivocados.  <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los errores que San Pablo previ\u00f3 f\u00e1cilmente que surgir\u00edan entre los falsos cristianos y  paganos no pueden ser lanzados contra las Ep\u00edstolas, como si hubiesen surgido ya.  Hort elabora un buen caso en el sentido de que no existe el m\u00ednimo rastro de gnosticismo en los errores ya existentes entre los cristianos de \u00c9feso y Creta, los que son tratados m\u00e1s como trivialidades que como errores graves.  \u201cEl deber impuesto a Timoteo y Tito no es el de refutar errores mortales, sino el mantenerse claros, y el alertar a otros que se mantengan limpios de trivialidades maliciosas que usurpan el oficio de religi\u00f3n.\u201d  Este autor muestra que esos errores tienen evidentes marcas de origen judaico.  El hecho de que San Ireneo, San Hegesipo, y otros utilizaran las palabras de las Pastorales contra los gn\u00f3sticos del siglo II no es prueba de que el gnosticismo estaba en la mente de su autor.  Las palabras de la  Escritura han sido empleadas para confutar a los  her\u00e9ticos en cada \u00e9poca.  Esto, dice \u00e9l, es cierto para las expresiones pseudonymos gnosis, aphthartos, aion, epiphaneia, que deben ser tomadas en su sentido ordinario.  \u201cNo existe la menor se\u00f1al de que tales palabras tienen cualquier referencia a lo que llamamos los t\u00e9rminos gn\u00f3sticos\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hort toma genealogiai en el mismo sentido en el que es empleado por Polibio, IX, II, 1, y  Diodoro S\u00edculo, IV, I para denotar historias, leyendas, mitos de los fundadores de los estados. \u201cSe sabe que varios de estos historiadores antiguos, o \u201clog\u00f3grafos\u201d escribieron libros de este tipo titulados Genealogiai, Genealogika, (Ej.: Hecateo, Acusilano, Sim\u00f3nides el Joven, quien tom\u00f3 el t\u00edtulo de ho Genealogos, como lo hizo tambi\u00e9n Ferecides)\u201d (p. 136). Filo Judeo incluy\u00f3 bajo el t\u00edtulo de genealogikon, toda la historia humana primitiva en el Pentateuco.   San Pablo pudo haber aplicado este t\u00e9rmino con mayor motivo al f\u00e9rtil crecimiento de la leyenda respecto a los patriarcas, etc., tal como se halla en el \u201cLibro de los Jubileos\u201d y en la \u201cHaggada\u201d. Esto fue condenado por \u00e9l como balad\u00ed y pernicioso.   Los otros errores contempor\u00e1neos son de un car\u00e1cter parecido al  jud\u00edo. Hort toma antithesis tes pseudonymou gnoseos para referirse a la casu\u00edstica de los escribas tal y como la encontramos en la \u201cHalacha\u201d, as\u00ed como mythoi y genealogiai designan frivolidades como las contenidas en la \u201cHaggada\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero \u00bfacaso no es posible que estas (antitheseis tes pseudonymou gnoseos) se refieran al sistema de interpretaci\u00f3n desarrollado luego en la C\u00e1bala, de la cual se da una conveniente descripci\u00f3n en la obra de Gigot \u201cGeneral Introduction to the Study of the Holy Scriptures\u201d, p. 411? (v\u00e9ase tambi\u00e9n \u201cKabbala\u201d en la Enciclopedia Jud\u00eda, y Vigoroux, \u201cDict. de la Bible\u201d). El que sigui\u00f3 s\u00f3lo el sentido literal del texto de la Biblia Hebrea no ten\u00eda un conocimiento real, o gnosis, de los profundos misterios contenidos en las cartas y palabras de la Escritura.  Por el m\u00e9todo notarikon se constru\u00edan palabras a partir de las iniciales de varias, o se formaban oraciones usando las letras de una palabra como iniciales de palabras.  Por el m\u00e9todo ghematria se usaban los valores num\u00e9ricos de las letras, y se sustitu\u00edan entre s\u00ed palabras de igual valor num\u00e9rico y se formaban nuevas combinaciones. Mediante themura se dividi\u00f3 el alfabeto en dos partes iguales, y al sustituir las letras de una mitad por las letras correspondientes de la otra mitad en el texto, surg\u00eda as\u00ed el sentido escondido de las escrituras.  Estos sistemas se remontan a tiempos inmemoriales.  Los gn\u00f3sticos del siglo II los tomaron prestados de los  jud\u00edos, y eran conocidos para algunos de los primeros  Padres, y probablemente se usaban antes de los tiempos apost\u00f3licos.  Ahora bien, antithesis puede significar no s\u00f3lo oposici\u00f3n o contraste, sino tambi\u00e9n el cambio o transposici\u00f3n de letras. De esta forma antithesis tes pseudonymou gnoseos podr\u00eda significar el falsamente llamado conocimiento que consiste en el antedicho intercambio de letras.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez m\u00e1s leemos:  \u201cEl rasgo da\u00f1ino de ellos fue su presencia dentro de las iglesias y su combinaci\u00f3n errores plausibles con aparente, incluso ostentosa, fidelidad a los principios de la fe &#8212;un problema reflejado en  Hch. 20,29, en relaci\u00f3n con la iglesia de \u00c9feso al final del siglo I\u201d (Enc. Bib.). No aceptamos que el cap. 20 de Hechos fuese escrito hacia finales del siglo I. Los mejores eruditos sostienen que fue escrito por San Lucas mucho antes; y tambi\u00e9n los cr\u00edticos de las Ep\u00edstolas, habiendo datado sin evidencia la composici\u00f3n de un Nuevo Testamento temprano genuino a fines del siglo I, sobre la fuerza de esa acci\u00f3n tratan de desacreditar tres libros completos de la Escritura.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>H. Objeciones miscel\u00e1neas:<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reunimos bajo este encabezado cierto n\u00famero de objeciones que se hallan dispersas en textos, notas al calce, sub notas al calce, del art\u00edculo de la \u201cEncic. Bib.\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) \u00abLa preocupaci\u00f3n por mantener las viudas bajo el control del obispo es completamente sub apost\u00f3lico (cp. Ign. ad Polycarp. iv. 5) \u00ab. \u2014 Eso no probar\u00eda que tampoco fue apost\u00f3lico.  Leyendo el \u00fanico pasaje referente a las viudas (1 Tim. 5) llegamos a tener una impresi\u00f3n totalmente diferente a lo que se transmiti\u00f3 aqu\u00ed. El gran objetivo del escritor de la Ep\u00edstola parece ser el de prevenir que las viudas se conviertan en una carga para la Iglesia, y se\u00f1alar el deber de sus familiares de apoyarlas.   Treinta a\u00f1os antes de la muerte de San Pablo se nombr\u00f3 a los Siete para cuidar a las viudas  pobres de Jerusal\u00e9n; y es absurdo suponer que durante todo ese tiempo, no se establecieron regulaciones sobre qui\u00e9nes deb\u00edan recibir apoyo y qui\u00e9nes no.  Algunas de aquellas que eran \u201cciertamente viudas\u201d probablemente ocupaban puestos como diaconisas, de las cuales leemos en  Rom. 16,1, y quienes estaban sin duda bajo la direcci\u00f3n de los Ap\u00f3stoles y otras autoridades eclesi\u00e1sticas. El supuesto de que nada fue \u201checho en orden\u201d, sino que se permiti\u00f3 que todo se hiciese al azar, no tiene apoyo en las primeras Ep\u00edstolas de San Pablo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2)  \u00abLa curiosa antipat\u00eda del escritor hacia los segundos  matrimonios por parte de los presb\u00edteros, episcopado, di\u00e1conos y viudos (cherai) es bastante poco paulino, sino que corresponde con el sentimiento m\u00e1s general prevaleciente en el siglo II a trav\u00e9s de las iglesias\u201d.  &#8212;Ese estado de sentimiento a trav\u00e9s de las iglesias en el siglo II deber\u00eda constituir una pausa de oponente.  Su origen apost\u00f3lico es la mejor explicaci\u00f3n, y no hay nada que pudiera demostrar que no era paulino.  Fue San Pablo quien escribi\u00f3 lo siguiente, en una  fecha temprana (1  Cor. 7): \u201cDesear\u00eda que todos los hombres fueran como yo&#8230; pero digo a los solteros, y a los viudos: es  bueno para ellos si contin\u00faan as\u00ed como yo&#8230; (v. 7) Yo os quisiera libres de preocupaciones.  El no casado se preocupa de las cosas del  Se\u00f1or, de c\u00f3mo agradar al  Se\u00f1or.  El casado se preocupa de las cosas del mundo, de c\u00f3mo agradar a su mujer; est\u00e1 por tanto dividido (v. 32-34a).   El que no casa a su hija  virgen hace bien, y el que no la casa, obra mejor\u201d (v. 37-38).   Ser\u00eda temerario suponer que San Pablo, que escribi\u00f3 esto a los corintios en general, no pod\u00eda antes de su muerte exigir que no fuesen casados m\u00e1s de una vez los que iban a tomar el puesto de los Ap\u00f3stoles y a ocupar los m\u00e1s altos cargos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) \u00abSin embargo, el elemento distintivo, es decir, la prominencia asignada a Timoteo y Tito, es inteligible solamente en el supuesto de que el autor tuviese en mente especialmente el fin ulterior de reivindicar la sucesi\u00f3n evang\u00e9lica leg\u00edtima del episcopado contempor\u00e1neo y de otros que ocupaban puestos en las provincias, donde era propensa a ser retada por varias razones\u201d (a principios del siglo II).  &#8212;Son miles los que han le\u00eddo estas Ep\u00edstolas, desde su primera aparici\u00f3n hasta la actualidad, sin que les sugiriera esa conclusi\u00f3n. Si esta objeci\u00f3n significa algo, significa que los Ap\u00f3stoles no pod\u00edan asignar posiciones prominentes a cualquiera de sus disc\u00edpulos o delegados; que es contrario a lo que leemos de Timoteo y Tito en las primeras Ep\u00edstolas de San Pablo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(4)  \u00abLa prominencia que se da a las cualidades \u201cpara ense\u00f1ar\u201d demuestra que uno de los peligros en las iglesias contempor\u00e1neas estriba en la presencia de maestros no autorizados (Did., XVI). El remedio que propone el autor es simple: \u00a1es mejor dejar que la ense\u00f1anza en manos del episcopado mismo! \u00a1Mejor dejar que aquellos que tienen autoridad sean responsables por la instrucci\u00f3n de los miembros ordinarios!  Evidentemente, la funci\u00f3n de la ense\u00f1anza no fue original o usualmente (1 Tim. 5,17) una funci\u00f3n de los presb\u00edteros, pero para este tiempo, seg\u00fan lo prueba el Didaj\u00e9, los abusos hab\u00edan conducido a la necesidad de combinar la ense\u00f1anza con la autoridad organizada de la Iglesia\u201d.  &#8212;\u00a1Cu\u00e1nto significado se lee en media docena de palabras de estas Ep\u00edstolas! En la primera Ep\u00edstola que San Pablo escribi\u00f3, leemos: \u201cOs rogamos hermanos, que reconozc\u00e1is a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Se\u00f1or, y os amonestan.  Tenedles en la mayor estima con amor por su labor\u201d (1  Tes. 5,12-13).  La capacidad para la ense\u00f1anza fue un  don, probablemente uno natural que obraba bajo la gracia de Dios para el bien de la Iglesia (v\u00e9ase jerarqu\u00eda de la Iglesia primitiva) y no hubo raz\u00f3n de por qu\u00e9 el Ap\u00f3stol, quien daba tanta importancia a las ense\u00f1anzas cuando hablaba de su propio trabajo, no deber\u00eda requerir que aquellos elegidos para gobernar las Iglesias y continuar su obra estuviesen dotados de la aptitud para la ense\u00f1anza.   En  Ef. 4,11, encontramos que las mismas personas eran \u201cpastores y doctores\u201d. El escritor que hizo esta objeci\u00f3n no acepta que en tiempos  apost\u00f3licos hubo obispos y sacerdotes reales; lo que su afirmaci\u00f3n implica es que cuando los Ap\u00f3stoles murieron no hab\u00edan obispos ni sacerdotes. Luego de cierto tiempo ellos se originaron en alg\u00fan lugar y de alguna manera, y se diseminaron por toda la Iglesia. Durante un tiempo considerable no ense\u00f1aron; luego comenzaron a monopolizar la ense\u00f1anza y la pr\u00e1ctica se extendi\u00f3 por doquier, y finalmente se escribieron las Pastorales para confirmar este estado de cosas, las cuales no ten\u00edan la sanci\u00f3n de los Ap\u00f3stoles, aunque estos obispos pensaran de otra manera.  Y todo esto sucedi\u00f3 antes de que San Ignacio escribiera, en un corto per\u00edodo de treinta o cuarenta a\u00f1os, un per\u00edodo de tiempo transcurrido por as\u00ed decirlo desde 1870 o 1880 hasta 1912 &#8212;de hecho, un estado r\u00e1pido de desarrollo que no tiene evidencia documental para apoyarlo, y que debi\u00f3 haber tenido lugar, en su mayor parte, ante los ojos de los Ap\u00f3stoles  San Juan y  San Felipe, y de Timoteo, Tito,  Clemente,  Ignacio,  Policarpo y otros disc\u00edpulos de los Ap\u00f3stoles. Los primeros  cristianos ten\u00edan m\u00e1s respeto que eso por las tradiciones apost\u00f3licas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(5) \u00abEl bautismo es casi un  sacramento de salvaci\u00f3n (Tit9 3,5).\u00bb  &#8212;Es absolutamente un sacramento de salvaci\u00f3n, no s\u00f3lo aqu\u00ed, sino tambi\u00e9n en las ense\u00f1anzas de  Cristo, en los  Hechos, y en las Ep\u00edstolas de San Pablo a los  Romanos, 1  Corintios,  G\u00e1latas y  Colosenses, as\u00ed como en 1  Pedro 3,21.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(6) \u00abLa fe tiende a convertirse cada vez m\u00e1s en fides qu\u0153 creditur.  &#8212;Pero aparece como fides qua creditur en 1 Tim. 1,2.4.5.14; 2,7.15; 3,9.13; 4,6.12; 6,11; 2 Tim. 1,5.13; 2,18.22; 3,10.15; Tito 2,2, etc., mientras que en las primeras Ep\u00edstolas se utiliza no s\u00f3lo subjetiva, sino tambi\u00e9n objetivamente. V\u00e9ase pistis en Preuschen, \u00abHandw\u00f6rterbuch zum griech. N. Testament.\u00bb La fe aparece como fides qu\u0153 creditur s\u00f3lo nueve veces de treinta y tres pasajes donde pistis ocurre en las Pastorales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(7) \u00abPara este autor no m\u00edstico la Iglesia ya no es la novia o  el cuerpo de Cristo, sino el edificio de Dios o m\u00e1s bien familia dei, muy al estilo neo-cat\u00f3lico\u00bb.  Hay varias ep\u00edstolas  genuinas de San Pablo en el que no llama a la Iglesia ni el cuerpo ni la novia de Cristo, y al llamarla edificio s\u00f3lo estaba siguiendo a su  Maestro que dijo: \u00abSobre esta  piedra edificar\u00e9 mi Iglesia\u00bb.   La idea de un edificio espiritual es muy paulina. \u201cPorque sabemos que si esta tienda, que es nuestra morada terrestre, se desmorona, tenemos un edificio que es Dios, una morada  eterna, no hecha por mano humana, que est\u00e1 en los cielos\u201d (2 Cor. 5,1); \u201c\u2026teniendo as\u00ed, como punto de honra, no anunciar el  Evangelio sino all\u00ed donde el nombre de Cristo no era a\u00fan conocido, para no edificar sobre cimientos ya puestos por otros.\u201d (Rom. 15,20); \u201cPues si vuelvo a edificar lo que una vez destru\u00ed, a m\u00ed mismo me declaro transgresor.\u201d (Gal. 2,18); \u201cAs\u00ed que, mientras tengamos oportunidad, hagamos el bien a todos, pero especialmente a nuestros hermanos en la fe.\u201d (Gal. 6,10); \u201cAs\u00ed pues, ya no sois extra\u00f1os ni forasteros, sino conciudadanos de los  santos y familiares de Dios, edificados sobre el cimiento de los Ap\u00f3stoles y  profetas, siendo la piedra angular Cristo mismo, en quien toda edificaci\u00f3n bien trabada se eleva hasta formar un templo  santo en el Se\u00f1or, en quien tambi\u00e9n vosotros est\u00e1is siendo juntamente edificados, hasta ser morada de Dios en el  Esp\u00edritu.\u201d ( Ef. 2,19-22);  \u201cUstedes son edificio de Dios.  Conforme a la gracia de Dios que me fue dada, yo, como buen arquitecto, puse el cimiento\u2026  \u00bfNo sab\u00e9is que sois santuario de Dios y que el Esp\u00edritu de Dios habita en vosotros?\u201d (1 Cor. 3,9-17; compare con 1 Pedro 2,5: \u201c\u2026tambi\u00e9n vosotros, cual piedras vivas, entrad en la construcci\u00f3n de un edificio espiritual, para un sacerdocio santo\u201d; y 1 Ped. 4,17: \u201cPorque ha llegado el tiempo de comenzar el juicio por la casa de Dios.  Pues si comienza por nosotros, \u00bfqu\u00e9 fin tendr\u00e1n los que no  creen en el Evangelio de Dios?\u201d)  Hay un desarrollo en el uso que hace Pablo de las comparaciones de cuerpo y novia, el cual es exactamente paralelo a su uso de las palabras edificio y templo.  Primero fueron aplicadas a  individuos, luego a comunidades y finalmente a la Iglesia como un todo (v\u00e9ase Gayford en Hast., \u201cDic. of the Bibl.\u201d s.v. Church).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(8) \u201cLos art\u00edculos del credo, que ahora se cristalizan r\u00e1pidamente en Roma y Asia Menor, son transmitidos en parte en fragmentos de himnos, los cuales, como los del Apocalipsis de Juan, se diseminaron desde el culto de las iglesias\u201d. Hay fragmentos del Credo en la Primera Ep\u00edstola a los Corintios (v\u00e9ase Ep\u00edstolas a los Corintios, La Primera Ep\u00edstola, sus ense\u00f1anzas), y tambi\u00e9n se usaban los himnos varios a\u00f1os antes de la muerte de San Pablo.  El escribi\u00f3 a los colosenses ( Col. 3,16): \u201cLa palabra de Cristo habite en vosotros con toda su riqueza; instru\u00edos y amonestaos con toda sabidur\u00eda, cantad agradecidos a Dios en vuestros corazones con Salmos, himnos y c\u00e1nticos espirituales.\u201d (cf. Ef. 5,19).  Las objeciones de los \u201cDichos Fieles\u201d est\u00e1n completamente respondidas en James, \u201cThe Genuineness of the Pastorals\u201d (Londres, 1906), 132-6.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(9) \u00abNinguna circunstancia pudo haber hecho que Pablo se olvidara (en todas las tres cartas por separado) de la paternidad de Dios, de la uni\u00f3n del hombre creyente con Jes\u00fas, del poder y testimonio del Esp\u00edritu o de la reconciliaci\u00f3n\u201d.  Estas doctrinas no est\u00e1n completamente olvidadas: 1 Tim. 1,15; 2,6; 2 Tim. 1,2.9; 2.13; Tito 1,4; 3,4.5.7. No hubo necesidad de insistir en ellas, puesto que escrib\u00eda a disc\u00edpulos que estaban bien familiarizados con su ense\u00f1anza, y el prop\u00f3sito de las Ep\u00edstolas fue abordar nuevos problemas. Adem\u00e1s, esta objeci\u00f3n pudo haber sido presentada contra grandes porciones de las Ep\u00edstolas genuinas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay muchas otras objeciones, pero ellas son tan insubstanciales que no presentan mayor dificultad. Todav\u00eda es verdadero lo que Sanday escribi\u00f3 en 1896, en su \u201cInspiration\u201d: \u201cSe puede afirmar sin temor de contradicci\u00f3n que nada realmente nopaulino ha sido probado en ninguna de las Ep\u00edstolas en disputa\u201d.\n<\/p>\n<h3>Evidencia Externa<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cat\u00f3licos de los primeros tiempos nunca dudaron de la autor\u00eda paulina de las Pastorales.  Con su completo conocimiento de la primera literatura  cristiana,  Eusebio afirma que estas fueron parte de los libros universalmente reconocidos en la Iglesia ta para pasin \u2018omologoumena (\u00abHist. Ecl.\u00bb, II, XXII, III, III; \u00abPr\u00e6p. evang.\u00bb, II, XIV, 7; XVI, 3).   Se encontraban en las primeras versiones del lat\u00edn y del  sir\u00edaco.  Clemente de Alejandr\u00eda habla de ellas (Strom., II, III), y Tertuliano expresa su sorpresa de que fueran rechazadas por  Marci\u00f3n (Adv. Marcion, V, XXI) y se\u00f1ala que fueron escritas por San Pablo a Timoteo y Tito; evidentemente su rechazo fue una cosa inaudita hasta entonces.   Se le adscriben a San Pablo en el Canon Muratorio, y Te\u00f3filo de Antioqu\u00eda (cerca del 181) cita de ellas y las llama la \u201cPalabra Divina\u201d (theios logos).  Los m\u00e1rtires de Vienne y Lyon (cerca del 180) estaban familiarizados con ellas; y su obispo, Potino, que naci\u00f3 en el a\u00f1o 87 y fue martirizado en el 177 a la edad de noventa a\u00f1os, nos remonta a una  fecha muy temprana.  Su sucesor, San Ireneo, que naci\u00f3 en Asia Menor y hab\u00eda escuchado la pr\u00e9dica de San Policarpo, hace uso frecuente de las Ep\u00edstolas, y las cita como obra de San Pablo.  El argumentaba contra los  herejes, de manera que no pod\u00eda haber duda en ninguno de los lados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las Ep\u00edstolas fueron tambi\u00e9n aceptadas por Heracle\u00f3n (cerca del 165), San Hegesipo (cerca del 170), San Justino M\u00e1rtir, y el escritor de la \u201cSegunda Ep\u00edstola de Clemente\u201d (c. 140).  En la breve carta que San Policarpo escribi\u00f3 (cerca del 117) muestra que estaba muy familiarizado con ellas.  Policarpo naci\u00f3 s\u00f3lo unos pocos a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de San Pedro y San Pablo, y como Timoteo y Tito, seg\u00fan las m\u00e1s antiguas tradiciones, vivi\u00f3 hasta muy avanzada edad, fue contempor\u00e1neo de ellos por muchos a\u00f1os.  Fue obispo de Esmirna, la que se encontraba tan s\u00f3lo a uno 40 millas de \u00c9feso, donde viv\u00eda Timoteo.   San Ignacio, el segundo  sucesor de San Pedro en Antioquia, se hab\u00eda relacionado con los Ap\u00f3stoles y los disc\u00edpulos de los Ap\u00f3stoles, y mostr\u00f3 su conocimiento de las Ep\u00edstolas en las cartas que escribi\u00f3 cerca del a\u00f1o 110.  Los cr\u00edticos admiten ahora que Ignacio y Policarpo conoc\u00edan las Pastorales (von Soden in Holtzmann\u2019s \u201cHand-Kommentar\u201d, III, 155; \u201cEnc. Bib.\u201d, IV); y existe una gran probabilidad de que tambi\u00e9n eran conocidas por  Clemente de Roma, cuando escribi\u00f3 a los corintios cerca del a\u00f1o 96 d.C.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al juzgar la evidencia antigua, debe tenerse en mente que las tres Ep\u00edstolas reclaman ser de San Pablo. De manera que cuando un escritor antiguo demuestra su familiaridad con ellas, las cita como autoritativas y como evidentemente muy conocidas para sus lectores, debe ser tomado como prueba no s\u00f3lo de la  existencia del conocimiento generalizado de las Ep\u00edstolas, sino tambi\u00e9n de que el escritor las tom\u00f3 como lo que reclaman ser, Ep\u00edstolas genuinas de San Pablo; y si el escritor vivi\u00f3 en la \u00e9poca de los Ap\u00f3stoles, de los hombres   apost\u00f3licos, de disc\u00edpulos de los Ap\u00f3stoles, y de Timoteo y Tito (como fue el caso de Ignacio, Policarpo y Clemente), podemos estar seguros de que el escritor estaba en lo correcto.  Sin embargo, la evidencia de estos escritores es dejada de lado sin contemplaciones.  Al hereje  Marci\u00f3n, cerca del a\u00f1o 150, se le considera de mucho m\u00e1s peso que todos ellos de manera conjunta. \u201cEl que Marci\u00f3n omitiera las Pastorales de su canon nos dice mucho acerca de su origen seg\u00fan conservado en la  tradici\u00f3n.  \u00c9l acept\u00f3 la Ep\u00edstola a Filem\u00f3n, aunque mucho m\u00e1s en el sentido de una nota privada que cualquiera de las Pastorales; y la presencia de elementos antag\u00f3nicos a sus propios puntos de vista no necesariamente lo hicieron excluirlas, ya que pudo f\u00e1cilmente haber eliminado estos pasajes en este como en otros casos \u00ab(Enc. Bib.., IV).   Marci\u00f3n rechaz\u00f3 todo el Antiguo Testamento, todos los Evangelios, excepto el de  San Lucas, el cual mutil\u00f3 groseramente, y todo el resto del Nuevo Testamento, excepto las diez Ep\u00edstolas de San Pablo, textos que cambio para que se adecuaran a sus prop\u00f3sitos; Filem\u00f3n escap\u00f3 debido a su brevedad y contenido. Si elimin\u00f3 de las Pastorales todo lo que era objetable para \u00e9l, habr\u00eda quedado muy poco que valiese la pena preservar.  De nuevo, el testimonio de todos estos escritores antiguos se considera de no m\u00e1s valor que la opini\u00f3n de Arist\u00f3teles respecto a la autor\u00eda de los poemas hom\u00e9ricos (ibid.).  Sin embargo, en uno de los casos tenemos la cadena de evidencia que se remonta a los tiempos del escritor, de sus disc\u00edpulos y de las otras personas mencionadas; mientras que Arist\u00f3teles vivi\u00f3 varios cientos de a\u00f1os despu\u00e9s del tiempo de Homero.  \u201cLa primera actitud cristiana hacia \u201cHebreos\u201d es evidencia abundante de cu\u00e1n flojo podr\u00eda ser ese argumento (de autor\u00eda)\u201d (ibid.).   Cuando se contrasta el extremo cuidado y vacilaci\u00f3n, en algunos sectores, sobre la aceptaci\u00f3n de la autor\u00eda paulina de la Ep\u00edstola a los Hebreos con la universal e incuestionable aceptaci\u00f3n de las Pastorales nos habla claramente a favor de \u00e9stas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  JAMES, Genuineness and Authorship of the Pastoral Epistles (Londres, 1906); JACQUIER, Hist. du Nouveau Test., I (Par\u00eds, 1906; tr. DUGGAN, Londres); Introductions to N. Test, by CORNELY, SALMON, y otros eruditos b\u00edblicos; HEADLAM en Church Congress Reports (Londres, 1904); The Church Quart. Rev, (octubre 1906; enero 1907); BISPING, Erkl\u00e4rung der drei Past. (M\u00fcnster, 1866); WEISS, Tim. und Tit. (G\u00f6ttingen, 1902); BERNARD, The Pastoral Epistles (Cambridge, 1899); LILLEY, The Pastoral Epistles (Edimburgo, 1901); GORE, Orders and Unity (Londres, 1909); WORKMAN, The hapax Legomena of St. Paul in Expository Times, VII (1896), 418 HORT, Judaistic Christianity (Londres, 1898); BELSER. Die Briefe des Apostels Paulus an Timoth. u. Titus (Friburgo); KNOWLING has a good defence of the Pastorals in The Testimony of St. Paul to Christ; vea tambi\u00e9n su art\u00edculo en The Critical Review (julio, 1896); RAMSEY. Expositor (1910).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>: Aherne, Cornelius. \u00abEpistles to Timothy and Titus.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 14. New York: Robert Appleton Company, 1912.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/14727b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Giovanni E. Reyes. lhm\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con este nombre los eruditos se\u00f1alan a las dos cartas a \u2020\u00a2Timoteo y la de \u2020\u00a2Tito, formando con ellas un grupo de escritos paulinos. Se utiliza esta denominaci\u00f3n porque en ellas hay ciertos consejos dirigidos a personas que ten\u00ed\u00adan la responsabilidad de cuidar o pastorear almas. 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