{"id":8677,"date":"2016-02-05T05:01:04","date_gmt":"2016-02-05T10:01:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/escribas\/"},"modified":"2016-02-05T05:01:04","modified_gmt":"2016-02-05T10:01:04","slug":"escribas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/escribas\/","title":{"rendered":"ESCRIBAS"},"content":{"rendered":"<p>Saber leer y escribir en la antig\u00fcedad era un gran privilegio. El e. era una persona que se especializaba en trabajos relacionados con la escritura de documentos. Los que se dedicaban a este oficio eran empleados como funcionarios especiales para registrar las cr\u00f3nicas, redactar las cartas y comunicaciones de los reyes y personajes de importancia. Un e. bien entrenado deb\u00ed\u00ada ser capaz de preparar un documento de venta de una propiedad (Jer 32:10-14); una carta de divorcio (Deu 24:1-3); una petici\u00f3n al rey,o cualquier pieza de correspondencia. En Egipto el e. era una personalidad de alto rango. Los reyes de Jud\u00e1 e Israel ten\u00ed\u00adan sus e. As\u00ed\u00ad, en tiempos de David \u2020\u0153Sera\u00ed\u00adas era e.\u2020\u009d (2Sa 8:17). En tiempos de Ezequ\u00ed\u00adas era \u2020\u00a2Sebna (2Re 18:18). El e. de Jos\u00ed\u00adas se llamaba \u2020\u00a2Saf\u00e1n (2Re 22:3). El oficio se heredaba de padre a hijo. En 1Cr 2:55 se habla de \u2020\u0153las familias de los e. que moraban en Jabes\u2020\u009d. Esdras es descrito como \u2020\u0153e. diligente en la ley de Mois\u00e9s\u2020\u009d y \u2020\u0153e. versado en los mandamientos de Jehov\u00e1 y en sus estatutos a Israel\u2020\u009d (Esd 7:6, Esd 7:11).<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del exilio y tras cesar los profetas, hubo personas (al comienzo principalmente sacerdotes) que se dedicaban al estudio de la Tor\u00e1, haci\u00e9ndose expertos en ella, lo que les dio gran poder y preponderancia en la comunidad jud\u00ed\u00ada. En la \u00e9poca del Se\u00f1or Jes\u00fas se les llamaba tambi\u00e9n \u2020\u0153doctores de la ley\u2020\u009d (Luc 5:17), con el tratamiento oficial de rab\u00ed\u00ad o rabino. Su funci\u00f3n era ense\u00f1ar las Escrituras y las tradiciones. Por eso el Se\u00f1or Jes\u00fas dijo: \u2020\u0153En la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s se sientan los e. y los fariseos. As\u00ed\u00ad que, todo lo que os digan que guard\u00e9is, guardadlo y hacedlo\u2020\u009d (Mat 23:2-3). Junto con los fariseos, los e. trataban siempre de tomar a Cristo en alguna palabra. \u00e9ste los hab\u00ed\u00ada denunciado como \u2020\u0153hip\u00f3critas\u2020\u009d (Mat 23:13-14, Mat 23:15, Mat 23:23, Mat 23:25, Mat 23:27, Mat 23:29). Y dijo que ser\u00ed\u00ada \u2020\u0153entregado a los principales sacerdotes y a los e., y le condenar\u00e1n a muerte\u2020\u009d (Mat 20:18).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, FUNC<\/p>\n<p>vet, En el AT se aplica esta palabra al funcionario que estaba encargado de la correspondencia de un rey, del ej\u00e9rcito, etc., lo que hoy recibe el nombre de secretario (2 S. 8:17; 2 Cr. 14:11; Est. 3:12; Is. 36:3, etc.). Se aplicaba tambi\u00e9n a los que copiaban y explicaban las Escrituras. As\u00ed\u00ad, Esdras era \u00abescriba diligente de la ley\u00bb, \u00abescriba versado en los mandamientos de Jehov\u00e1\u00bb, aunque era tambi\u00e9n sacerdote (Esd. 7:6, 11; Neh. 8:1-13). En el NT se usa este t\u00e9rmino s\u00f3lo en el sentido en que se aplica a Esdras, y los escribas son clasificados entre los principales sacerdotes y los ancianos. Se dice de ellos que se sientan en la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s y que lo que ellos ense\u00f1an ha de ser observado; sin embargo, no deben imitarse sus obras (Mt. 7:29; 23:2, 13-33). Se proclaman muchos ayes en contra de ellos. As\u00ed\u00ad, aquellos hombres, que hubieran debido constituir un ejemplo para los dem\u00e1s, fueron p\u00fablicamente denunciados porque con sus acciones negaban lo que ense\u00f1aban con sus palabras. No constitu\u00ed\u00adan una secta separada en la \u00e9poca del NT. Un escriba pod\u00ed\u00ada ser fariseo o saduceo. Cp. Hch. 23:9.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>(-> rabinos, judaismo). En el principio de Israel est\u00e1n los profetas y sacerdotes, y con ellos los sabios que han ido fijando la experiencia de la novedad israelita de la vida. Pues bien, cuando ellos fijaron su experiencia y su ideal en libros y los libros tendieron a volverse can\u00f3nicos, surgieron los escribas o letrados, una especie de casta ilustrada que vino a ser la autoridad central de la federaci\u00f3n de sinagogas*.<\/p>\n<p>(1) Judaismo, pueblo de escribas. All\u00ed\u00ad donde la Palabra de Dios se codifica como Ley (en la Biblia y Tradici\u00f3n), los escribas o int\u00e9rpretes de esa ley se vuelven autoridad y as\u00ed\u00ad aparecen como \u00abrabinos\u00bb (= grandes), pues transmiten y comentan, avalan y expresan la Ley de Dios para el pueblo. As\u00ed\u00ad surgi\u00f3 en Israel una clase intelectual de letrados, que conocen Libro y tradiciones, formando escuelas de interpretaci\u00f3n sagrada y dirigiendo la vida del resto de los israelitas. Seg\u00fan la tradici\u00f3n, el primero ha sido Esdras, a quien el mismo rey de Persia ha presentado como \u00absacerdote y escriba experto en la ley del Dios del cielo\u00bb (Esd 7,12; cf. Eclo 24,23-41; 39,1-11). Estrictamente hablando, los escribas, cuyas sentencias e interpretaciones empiezan a reunirse en la Misn\u00e1 y el Talmud, est\u00e1n relacionados con los sabios* y se han vuelto instituci\u00f3n b\u00e1sica a partir del II d.C. Pero los sabios eran autoridad de la cultura, centrada en la experiencia de encuentro con Dios, mientras los escribas se vuelven autoridad legal, fijada en un texto sagrado, como palabra de Dios. Sabios y escribas (= rabinos) van unidos, pero el judaismo ha destacado a los segundos, que se han hecho su autoridad mayor, tras la ca\u00ed\u00adda del templo (70 d.C.). De esa forma ha surgido el rabinato. Pero no todos los jud\u00ed\u00ados conced\u00ed\u00adan la misma importancia a los escribas, representantes de la religi\u00f3n del libro y de las normas legales. Algunos, como Jes\u00fas y sus primeros seguidores, se elevaron en contra de la autoridad de los escribas, buscando as\u00ed\u00ad un contacto m\u00e1s inmediato con Dios, una religi\u00f3n que desborda el nivel de la casu\u00ed\u00adstica, de la  disputa sobre los diversos sentidos de una tradici\u00f3n o de un texto. Por eso, el material de los evangelios sin\u00f3pticos conserva una lista muy numerosa de disputas de Jes\u00fas con los escribas, a los que termina acusando de alg\u00fan tipo de hipocres\u00ed\u00ada (cf. sobre todo Mt 23).<\/p>\n<p>(2) Jes\u00fas, escriba instruido en el reino de los cielos. Conforme a la tradici\u00f3n de los sin\u00f3pticos, Jes\u00fas se ha opuesto a las tradiciones de los escribas, relacionados a veces con los sacerdotes y otras con los fariseos, por considerar que ellos han corrido el riesgo de convertir la religi\u00f3n en objeto de discusiones eruditas, algo propio de los especialistas. Aunque es posible que muchos de los textos de condena contra los escribas sean posteriores, es evidente que en el fondo de ellos se refleja la actitud y experiencia de Jes\u00fas, que no fue escriba, hombre de libro, sino profeta, hombre de autoridad personal y de encuentro directo con Dios. De esa forma, como otros fundadores religiosos, Jes\u00fas ha \u00abliberado\u00bb la experiencia de Dios, deslig\u00e1ndola del ritual de las interpretaciones escolares, para hacer posible que todos puedan encontrarse de un modo directo con el mismo Dios como Padre (cf. Mt 11,25-27) y de un modo inmediato con el pr\u00f3jimo en cuanto necesitado (cf. Lc 11,25-37). A pesar de ello, su cr\u00ed\u00adtica contra los escribas (que culmina en las grandes diatribas de Mt 23 par), no puede tomarse de un modo absoluto. Ciertamente, \u00e9l no puede admitir en su discipulado a un escriba que busca seguridad (cf. Mt 8,18), pero puede decirle a un escriba que no est\u00e1 lejos del Reino (cf. Mc 12,34). Siguiendo en esa l\u00ed\u00adnea, el evangelio de Mateo a\u00f1ade que \u00abtodo escriba instruido en el reino de los cielos es como un due\u00f1o de casa que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas\u00bb (Mt 13,52). M\u00e1s a\u00fan, el mismo Jes\u00fas pascual de ese evangelio a\u00f1ade que enviar\u00e1 \u00abprofetas, sabios y escribas\u00bb (Mt 23,34), indicando as\u00ed\u00ad de alguna forma los primeros ministerios de una iglesia donde, al lado de los profetas y sabios (m\u00e1s vinculados a la experiencia personal) est\u00e1n los escribas, capaces de entender en sentido cristiano las Escrituras. Esto significa que en la Iglesia de Mateo han surgido escribas instruidos en el Reino. No son especialistas, de un libro cerrado, en la l\u00ed\u00adnea del judaismo nacional, ni investigadores te\u00f3ricos, sino personas que, tenien do una experiencia personal de Jes\u00fas, saben situarla a la luz de las cosas viejas, es decir, de la tradici\u00f3n israelita.<\/p>\n<p>(3) Pedro, escriba de una Iglesia sin escribas. El buen escriba de la Iglesia de Mateo (cf. Mt 13,52), equivalente a Esdras, que era escriba de la ley del Dios del cielo (Esd 7,12), ha sido Pedro (como supone Mt 16,16-18): hombre capaz de abrir y cerrar, de interpretar las Escrituras. Pero hay una diferencia. En la l\u00ed\u00adnea de Esdras, los escribas siguen discutiendo sobre interpretaciones concretas de la ley, dentro de la misma ley, en proceso hermen\u00e9utico sin fin. Por el contrario, el buen escriba cristiano, como Pedro, interpreta la ley para libertar del yugo de la ley a los cristianos. Ciertamente, se ha podido decir que el evangelio de Mateo es obra de una escuela de escribas, hombres y\/o mujeres que han sabido leer y actualizar la Biblia israelita desde la nueva experiencia de Jes\u00fas, anticipando la autoridad de futuros te\u00f3logos dentro de la Iglesia; pero ellos no han querido crear ni han creado una casta de letrados: no ha entendido la Iglesia a partir de un libro, sino desde Jes\u00fas y al servicio de los necesitados. Por eso, en el lugar culminante del evangelio de Mateo se dice \u00abno llam\u00e9is a nadie maestro, ni dirigente, ni padre&#8230;\u00bb porque s\u00f3lo Dios es Padre, s\u00f3lo Cristo es verdadero dirigente y todos vosotros sois hermanos (cf. Mt 23,8-12). Mateo y Pedro han sido escribas que han liberado a la Iglesia de Jes\u00fas de la posible esclavitud de los escribas, para situarla sobre la roca firme de la libertad y del amor a los necesitados (Mt 25,31-46). Pero despu\u00e9s, reinterpretando el evangelio de Mt en l\u00ed\u00adnea rab\u00ed\u00adnica, han surgido tambi\u00e9n en la Iglesia cristiana muchos escribas como los que Mt 23 hab\u00ed\u00ada criticado.<\/p>\n<p>Cf. D. C. ALIISON, The New Aloses: A Matthean Typology, Fortress, Mine\u00e1polis 1993; W. ROTHFUCHS, Die Erf\u00fc\u00fcungszitate des Matthausevangeliums, BWANT, Stuttgart 1969; K. STENDHAL, The School of St. Matthew, ASNU 20, Gleerup, Lund 1968; J. L. SEGUNDO, El caso Mateo. Los comienzos de una \u00e9tica judeocristiana, Sal Terrae, Santander 1994.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Una clase de eruditos profesionales entendidos en la ley. En el NT se les llama generalmente <em>grammateis<\/em>, \u00abconocedores de las Escrituras\u00bb (Mt. 2:4; Mr. 1:22, etc.), mientras que la palabra hebrea correspondiente es <em>s\u014dp\u0304\u04d9r\u00eem<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras designaciones del NT son <em>nomikoi<\/em>, \u00abexpertos legales\u00bb (Lc. 7:30; 14:3, etc.) y <em>nomodidaskaloi<\/em> \u00abmaestros de la ley\u00bb (Lc. 5:17; Hch. 5:34).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dado que la ley tiene que ver en gran parte con el culto, los escribas m\u00e1s antiguos eran tambi\u00e9n sacerdotes (p. ej., Esdras). No obstante, en el tiempo intertestamentario, la creciente importancia de la ley y la sinagoga produjo una clase separada de eruditos b\u00edblicos laicos. Su funci\u00f3n no s\u00f3lo era la de la elaboraci\u00f3n de la ley, esto es, hacer expl\u00edcito lo que estaba impl\u00edcito, pero tambi\u00e9n la ense\u00f1anza de sus requerimientos para la gente y la transmisi\u00f3n de decisiones legales. En tiempos posteriores, los escribas tuvieron la responsabilidad adicional de la preservaci\u00f3n cuidadosa del texto sagrado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al enfrentarse con la amenaza del helenismo, los escribas vinieron a ser los celosos defensores de la ley y ganaron popularidad e influencia entre el pueblo. La estima en la que eran tenidos se refleja en la palabra <em>rabbi<\/em>, \u00abmi se\u00f1or\u00bb, con la cual se les llamaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mt. 23 registra la poderosa denuncia que nuestro Se\u00f1or hizo de la hipocres\u00eda, orgullo y dureza espiritual de ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"389\">\n<li>Moore, <em>Judaism<\/em>, I, pp. 37\u201347; E. Schuerer, <em>Geschitchte des Juedischen Volkes<\/em>, 4th ed., II, pp. 372\u2013389.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Walter W. Wessel<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (223). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>(<etiqueta id=\"#_ftn461\" name=\"_ftnref461\" title=\"\">heb. <\/etiqueta><\/span><span style=''>s\u00f4f<sup>e<\/sup>r&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''>; <etiqueta id=\"#_ftn462\" name=\"_ftnref462\" title=\"\">gr. <\/etiqueta><\/span><span style=''>grammateis<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span style=''>nomikoi<\/span><span lang=ES style=''> (abogados), y <\/span><span style=''>nomodidaskaloi<\/span><span lang=ES style=''> (maestros de la ley). Los escribas eran expertos en el estudio de la ley de Mois\u00e9s (<i>Tor\u00e1<\/i>). Al principio esta ocupaci\u00f3n pertenec\u00eda a los sacerdotes. Esdras era sacerdote y escriba (Neh. 8.9); estas ocupaciones no eran necesariamente independientes una de otra. La principal actividad del escriba era el estudio que nada deb\u00eda distraer (Ecl. 38.24). La aparici\u00f3n de los escribas puede fecharse despu\u00e9s del exilio babil\u00f3nico. 1 Cr. 2.55 posiblemente sugiere que los escribas se agrupaban en familias y gremios. Probablemente no formaban un partido pol\u00edtico definido en la \u00e9poca de Ben-Sir\u00e1 (comienzos del <etiqueta id=\"#_ftn463\" name=\"_ftnref463\" title=\"\">ss. II <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn464\" name=\"_ftnref464\" title=\"\">a.C.), sino que se convirtieron en partido como consecuencia de las medidas represivas de Ant\u00edoco Ep\u00edfanes. Hubo escribas en Roma a fines del p<\/etiqueta>er\u00edodo imperial, y en la Babilonia de los ss. V y VI <etiqueta id=\"#_ftn465\" name=\"_ftnref465\" title=\"\">d.C. Hasta el a\u00f1o 70 d.C. no hay datos detallados sobre escribas individuales. Fueron de influencia principalmente en Judea hasta el a\u00f1o 70 d.C., pero tambi\u00e9n se los encontraba en Galilea (Lc. 5.17), y e<\/etiqueta>n la dispersi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los escribas fueron los que iniciaron el servicio de la sinagoga. Algunos fueron miembros del Sanedr\u00edn (Mt. 16.21; 26.3). Despu\u00e9s del a\u00f1o 70 d.C. la importancia de los escribas aument\u00f3. Preservaron en forma escrita la ley oral, y transmitieron fielmente las Escrituras hebreas. Esperaban de sus pupilos una reverencia mayor que la que se deb\u00eda a los padres (<i>Aboth<\/i> 4.12).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La funci\u00f3n de los escribas era triple.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>1. Preservaban la ley. Fueron los estudiosos profesionales de la ley, como tambi\u00e9n sus defensores, especialmente en el per\u00edodo helen\u00edstico, cuando el sacerdocio se hab\u00eda vuelto corrupto. Trasmit\u00edan decisiones legales no escritas que hab\u00edan aparecido como resultado de sus esfuerzos por aplicar la ley mosaica a la vida diaria. Insist\u00edan en que esta ley oral era m\u00e1s importante que la escrita (Mr. 7.5ss). Merced a sus esfuerzos la religi\u00f3n corr\u00eda el riesgo de transformarse en formalismo fr\u00edo y duro.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>2. Reun\u00edan alrededor de s\u00ed muchos alumnos y los instru\u00edan en la ley. Se esperaba que los alumnos retuviesen lo que se les hab\u00eda ense\u00f1ado, y que lo transmitir\u00edan sin variaciones. Expon\u00edan en el templo (Lc. 2.46; Jn. 18.20). Su ense\u00f1anza deb\u00eda ser gratuita (as\u00ed el rab\u00ed Sadoc, Hillel, y otros), pero probablemente recib\u00edan paga (Mt. 10.10; 1 Co. 9.3\u201318, para los argumentos de Pablo sobre sus derechos), e, incluso, se aprovechaban de su honorable posici\u00f3n (Mr. 12.40; Lc. 20.47).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>3. Se los mencionaba como \u201cabogados\u201d y \u201cmaestros (o int\u00e9rpretes) de la ley\u201d, debido a que ten\u00edan a su cargo la administraci\u00f3n de la ley como jueces en el sanedr\u00edn (<etiqueta id=\"#_ftn466\" name=\"_ftnref466\" title=\"\">cf. Mt. 22.35; Mr. 14.43, 53; Lc. 22.66; Hch. 4.5; <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn467\" name=\"_ftnref467\" title=\"\">Jos., <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn468\" name=\"_ftnref468\" title=\"\">Ant. 18.16s). \u201cAbogado\u201d y \u201cescriba\u201d<\/etiqueta> son sin\u00f3nimos, por lo cual nunca se une ambos t\u00e9rminos en el <etiqueta id=\"#_ftn469\" name=\"_ftnref469\" title=\"\">NT. Por sus servicios en el sanedr\u00edn no recib\u00edan paga. Por lo tanto, estaban obligados de ganarse la vida por otros medios si no pose\u00edan riquezas.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los libros ap\u00f3crifos del <etiqueta id=\"#_ftn470\" name=\"_ftnref470\" title=\"\">AT y los seudoepigr\u00e1fi<\/etiqueta>cos nos ilustran sobre el origen del partido de los escribas. Los libros de Esdras, Nehem\u00edas, Daniel, Cr\u00f3nicas, y Ester tambi\u00e9n indican algo de los comienzos del movimiento, mientras que Josefo y el NT hablan de este grupo en un estado m\u00e1s avanzado de formaci\u00f3n. No hay menci\u00f3n de los escribas en el cuarto evangelio. Pertenec\u00edan principalmente al partido de los fariseos, pero como cuerpo eran distintos de ellos. En cuanto a la resurrecci\u00f3n hicieron causa com\u00fan con Pablo en contra de los saduceos (Hch. 23.9). Se opusieron a Cristo porque ense\u00f1aba con autoridad (Mt. 7:28\u201329), y el Se\u00f1or conden\u00f3 el formalismo externo que estimulaban. Persiguieron a Pedro y a Juan (Hch. 4.5), y tuvieron que ver con el martirio de Esteban (Hch. 6.12). Sin embargo, aunque la mayor parte se opuso a Cristo (Mt. 21.15), algunos creyeron (Mt. 8.19).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0J. Jeremias, <i>Jerusal\u00e9n en tiempos de Jes\u00fas<\/i>, 1977; \u00b0E. Sch\u00fcrer, <i>Historia del pueblo jud\u00edo en tiempos de Jes\u00fas<\/i>, 1985, 2 <etiqueta id=\"#_ftn471\" name=\"_ftnref471\" title=\"\">t(t).; R. de Vaux, <\/etiqueta><i>Instituciones del Antiguo Testamento<\/i>, 1985; A. C. Bouquet, <i>La vida cotidiana en tiempos de Cristo<\/i>, 1962; C. Guignebert, <i>El mundo jud\u00edo hacia los tiempos de Jes\u00fas<\/i>, 1959.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>G. F. Moore, <i>Judaism<\/i>, 1, 1927, <etiqueta id=\"#_ftn472\" name=\"_ftnref472\" title=\"\">pp. 37\u201347; G. H. Box en <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn473\" name=\"_ftnref473\" title=\"\"><i>EBr<\/i><\/etiqueta>, <etiqueta id=\"#_ftn474\" name=\"_ftnref474\" title=\"\">eds. 1948; J. D. Prince en <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn475\" name=\"_ftnref475\" title=\"\"><i>EBi<\/i><\/etiqueta>; D. Eaton en <etiqueta id=\"#_ftn476\" name=\"_ftnref476\" title=\"\"><i>HDB<\/i><\/etiqueta>; E. Sch\u00fcrer, <etiqueta id=\"#_ftn477\" name=\"_ftnref477\" title=\"\"><i>HJP<\/i><\/etiqueta>, 2, 1978; W. Robertson Smith, <i>The Old Testament in the Jewish Church<\/i>, 1892, pp. 42\u201372 (con bibliograf\u00eda en pp. 42); A. Finkel, <i>The Pharisees and the Teacher of Nazareth<\/i>\u00b2, 1974; J. W. Bowker, <i>Jes\u00fas and the Pharisees<\/i>, 1973; N. Hillyer, <etiqueta id=\"#_ftn478\" name=\"_ftnref478\" title=\"\"><i>NIDNTT<\/i><\/etiqueta> 3, pp. 477\u2013482; J. Jeremias, <etiqueta id=\"#_ftn479\" name=\"_ftnref479\" title=\"\"><i>TDNT <\/i><\/etiqueta>1, pp. 740\u2013742; <etiqueta id=\"#_ftn480\" name=\"_ftnref480\" title=\"\">id., <\/etiqueta><i>Jerusalem in the Time of Jesus<\/i>, 1969, <etiqueta id=\"#_ftn481\" name=\"_ftnref481\" title=\"\">cap(s). 10; <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn482\" name=\"_ftnref482\" title=\"\">EJ (<\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn483\" name=\"_ftnref483\" title=\"\">s.v. \u201cScribes\u201d).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn484\" name=\"_ftnref484\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>C.L.F.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">(En hebreo SPRYM; en griego, grammateis, nomodidaschaloi, maestros de la ley).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la \u00e9poca del Nuevo Testamento los escribas eran los int\u00e9rpretes profesionales de la Ley en las sinagogas jud\u00edas.    El origen de la profesi\u00f3n se remonta al regreso del Cautiverio, y su posterior crecimiento e importancia resultaron naturalmente de la tendencia formal y legalista de la piedad jud\u00eda durante el per\u00edodo posterior al exilio. La Ley fue reverenciada como la expresi\u00f3n precisa de la voluntad de Dios, y por sus m\u00faltiples prescripciones la vida cotidiana de cada jud\u00edo piadoso estaba regulada en todos sus m\u00e1s insignificantes detalles. El amor a la Ley era la esencia de la piedad, y los justos o rectos eran ellos los que \u201ccaminaban sin tacha en todos los mandamientos y preceptos del Se\u00f1or\u00bb (Lc. 1,6). Pero como estos mandamientos y preceptos eran extremadamente numerosos, complicados y a menudo oscuros, la necesidad de orientaci\u00f3n popular llam\u00f3 a la existencia una clase especial de hombres cuya ocupaci\u00f3n era estudiar y exponer la Ley.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera menci\u00f3n del t\u00edtulo aparece en Esdras 7,6, donde se describe a Esdras como un \u00abescriba versado en la Ley de Mois\u00e9s\u00bb.   El significado de esto se establece en el vers\u00edculo 10: \u00abPorque Esdras hab\u00eda aplicado su coraz\u00f3n a escrutar la Ley de Yahveh, a ponerla en pr\u00e1ctica y a ense\u00f1ar en Israel los preceptos y las normas.\u201d   Esta descripci\u00f3n, sin duda, se aplica a los escribas posteriores de esa \u00e9poca. Eran hombres piadosos, que a trav\u00e9s del amor a la Ley Divina se ocuparon en la recopilaci\u00f3n, edici\u00f3n y estudio de la literatura sagrada de los hebreos y a explicarla al pueblo.   Los primeros escribas, como Esdras mismo, pertenec\u00edan a la clase de los sacerdotes y levitas (Esd. 7,12; Neh. 8,7.13, 2 Cr\u00f3. 34,13), que originalmente eran los int\u00e9rpretes oficiales de la Ley, pero a diferencia de otros deberes sacerdotales, el estudio y la exposici\u00f3n de la Sagrada Escritura pod\u00edan ser realizados por laicos piadosos, y as\u00ed poco a poco la profesi\u00f3n de escriba se diferenci\u00f3 del sacerdocio, mientras que el segundo se mantuvo principalmente ocupado con las cada vez m\u00e1s numerosas funciones rituales y de los sacrificios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando, bajo Ant\u00edoco Ep\u00edfanes, el helenismo amenaz\u00f3 con derrocar a la religi\u00f3n jud\u00eda, los escribas se unieron al partido de los celosos asideos (1 Mac. 7,12.13 ), que estaban dispuestos a morir por su fe (ver relato del martirio del escriba Eleazar, 2 Mac. 6,18-31), mientras que no pocos miembros de la aristocracia del sacerdocio favorec\u00edan las tendencias helen\u00edsticas.   Esto dio lugar a una cierta oposici\u00f3n entre las dos clases: los escribas, a trav\u00e9s de su devoci\u00f3n a la Ley, adquirieron una gran influencia con la gente, mientras que el sacerdocio perdi\u00f3 mucho de su prestigio. Como consecuencia natural, la clase de los escribas se volvi\u00f3 estrecha, arrogante y excluyente.   Bajo el gobierno asmoneo se convirtieron en los l\u00edderes del nuevo partido de los fariseos, y es con estos \u00faltimos que los encontramos asociados en los registros del Nuevo Testamento. Nunca ejercieron ning\u00fan poder pol\u00edtico, pero fueron admitidos al Sanedr\u00edn a la par con los sumos sacerdotes y los ancianos y as\u00ed disfrutaron del reconocimiento oficial.   Con el creciente formalismo, que su influencia, sin duda, les ayud\u00f3 a desarrollar, el car\u00e1cter de los escribas y sus actividades sufrieron un cambio marcado.  Descuidaron los aspectos m\u00e1s profundos y espirituales de la Ley, y de ser hombres de letras sagradas  se convirtieron principalmente en juristas que dedicaban la mayor parte de su atenci\u00f3n a meras sutilezas y  casu\u00edstica rara.  Junto con los fariseos, se les representa en los Evangelios como muy ambiciosos de honor (Mt. 23,2-7; Mc. 12,38-40; Lc. 11,43.45.46; 20,46), y como invalidando los preceptos de m\u00e1s peso de la Ley por sus perversas interpretaciones, por medio de las cuales hab\u00edan establecido poco a poco una carga m\u00e1s pesada sobre las personas. Cristo tambi\u00e9n les reprendi\u00f3 a causa de la excesiva importancia que le atribu\u00edan a las \u00abtradiciones de los ancianos\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus ense\u00f1anzas sobre este punto eran que Mois\u00e9s mismo le hab\u00eda entregado a Israel una Ley tanto oral como escrita.   Esta ley oral, de acuerdo con su teor\u00eda, hab\u00eda sido transmitida de una forma aut\u00e9ntica a trav\u00e9s de los profetas a Esdras, el primer y m\u00e1s grande de los escribas, y descansaba pr\u00e1cticamente sobre la misma autoridad divina que la Palabra escrita.   A trav\u00e9s de esta concepci\u00f3n de la ley oral a la que se refer\u00edan todas sus costumbres e interpretaciones tradicionales, por recientes que fuesen, los escribas fueron llevados a muchas desviaciones del esp\u00edritu de la Ley escrita (Mc. 7,13), e incluso con respecto a estas \u00faltimas, su ense\u00f1anza se caracteriz\u00f3 por una exactitud literal servil. La cada vez m\u00e1s acumulativa masa de tradiciones jur\u00eddicas y decisiones judiciales fue designada con el nombre halaj\u00e1h (el camino).   Junto con los preceptos escritos constitu\u00edan la perfecta regla de conducta que deb\u00eda seguir cada jud\u00edo. Pero mientras los escribas dedicaron su atenci\u00f3n principal a la Ley, tanto escrita como oral, tambi\u00e9n elaboraron de modo fant\u00e1stico y arbitrario ense\u00f1anzas de car\u00e1cter edificante a partir del contenido hist\u00f3rico y did\u00e1ctico del Antiguo Testamento. Estas ense\u00f1anzas homil\u00e9ticas fueron llamadas hagad\u00e1, y constaban de advertencias doctrinales y pr\u00e1cticas mezcladas con par\u00e1bolas ilustrativas y leyendas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  GIGOT, Outlines of New Testament History (Nueva York, 1902), 81 sq.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Driscoll, James F. \u00abScribes.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 13. New York: Robert Appleton Company, 1912. 14 Jan. 2012 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/13634a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Saber leer y escribir en la antig\u00fcedad era un gran privilegio. El e. era una persona que se especializaba en trabajos relacionados con la escritura de documentos. Los que se dedicaban a este oficio eran empleados como funcionarios especiales para registrar las cr\u00f3nicas, redactar las cartas y comunicaciones de los reyes y personajes de importancia. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/escribas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abESCRIBAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-8677","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8677","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8677"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8677\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8677"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8677"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8677"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}