{"id":8688,"date":"2016-02-05T05:02:43","date_gmt":"2016-02-05T10:02:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/exegesis\/"},"modified":"2016-02-05T05:02:43","modified_gmt":"2016-02-05T10:02:43","slug":"exegesis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/exegesis\/","title":{"rendered":"EXEGESIS"},"content":{"rendered":"<p>\u2020\u00a2Interpretaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>ver, HERMENEUTICA, TEXTO Y VERSIONES CL\u00ed\u0081SICAS DE LA BIBLIA<\/p>\n<p>vet, (del verbo griego \u00abexomai\u00bb, \u00abyo narro o explico\u00bb). Es la explicaci\u00f3n de la Biblia, y sus reglas est\u00e1n sometidas a los principios de la hermen\u00e9utica (v\u00e9ase INTERPRETACI\u00ed\u201cN DE LA B\u00ed\u008dBLIA); tanto los rabinos como los estudiosos cristianos antiguos de las Sagradas Escrituras usaron diversos m\u00e9todos para entender los pasajes oscuros. Ya en tiempos de Fil\u00f3n se formaron dos escuelas principales: la de Alejandr\u00ed\u00ada, que daba mayor importancia a la alegor\u00ed\u00ada, en su explicaci\u00f3n de la Biblia, y sus representantes m\u00e1s caracter\u00ed\u00adsticos fueron Clemente de Alejandr\u00ed\u00ada y Or\u00ed\u00adgenes. La escuela de Antioqu\u00ed\u00ada, por el contrario, se caracteriz\u00f3 por una interpretaci\u00f3n literal del texto sagrado; entre sus exponentes m\u00e1s destacados se cuentan S. Juan Cris\u00f3stomo y Teodoro de Mopsuestia. Con el correr de los siglos ambas escuelas se juntaron, y ya en tiempos de Agust\u00ed\u00adn y Jer\u00f3nimo, que son los mayores expositores de la Biblia en Occidente, estaban pr\u00e1cticamente unidas, aunque el primero es m\u00e1s aleg\u00f3rico y el segundo m\u00e1s literalista en su ex\u00e9gesis. La Teolog\u00ed\u00ada Escol\u00e1stica us\u00f3 cuatro sentidos (literal, aleg\u00f3rico, moral y anal\u00f3gico) para interpretar la Escritura, con el resultado de que se olvidaba el verdadero sentido de lo que la Biblia dice, para sacar conclusiones, muchas veces, en abierta contradicci\u00f3n. La Reforma introdujo un nuevo principio en la ex\u00e9gesis: debe ser la Biblia misma la que nos d\u00e9 el sentido de los textos oscuros. Antes de Lutero y de los reformadores era el dogma de la Iglesia Cat\u00f3lica-Romana lo que deb\u00ed\u00ada fijar el sentido de la Sagrada Escritura; a partir de entonces la Biblia es, para las Iglesias Evang\u00e9licas, el fundamento y la base para toda interpretaci\u00f3n teol\u00f3gica o dogma de fe. (V\u00e9anse TEXTO Y VERSIONES CL\u00ed\u0081SICAS DE LA BIBLIA.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[010]<\/p>\n<p>    Interpretaci\u00f3n t\u00e9cnica y rigurosa mediante normas ordenadas y garantizadas y explicaci\u00f3n razonada de un texto escrito, de un hecho social o personal o de un dato significativo.<\/p>\n<p>    Cuando se trata de la Escritura Sagrada hace falta una explicaci\u00f3n en funci\u00f3n de la naturaleza de la Escritura, de los lenguajes geogr\u00e1ficos e hist\u00f3ricos en que se inserta el texto o el relato, y de las variables diferentes a que se debe atener quien quiera entender correctamente el contenido.<\/p>\n<p>    La hermen\u00e9utica o arte de la interpretaci\u00f3n es una ciencia general que da principios absolutos o comparativos. La ex\u00e9gesis es la interpretaci\u00f3n pr\u00e1ctica de cada hecho siguiendo las leyes hermen\u00e9uticas.<\/p>\n<p>    Ya antes de la era cristiana, la Sda. Escritura se interpretaba por los rabinos y escribas, sobre todo cuando se viv\u00ed\u00ada lejos de Jerusal\u00e9n y de las autoridades jer\u00e1rquicas del templo de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>    La \u00f3ptica de los cristianos, conscientes del nacimiento de una nueva Alianza, intensific\u00f3 la pr\u00e1ctica de la interpretaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica. Por ello encontramos diversidad de formas ya en la misma Escritura (Jn. 43. 3; Mc. 4. 13; Lc. 8. 8) (ver Biblia y catequesis 2 y Ver B\u00ed\u00adblico, vocabulario 8. 2)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. Escritura)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Es el procedimiento a trav\u00e9s del cual se llega a comprender un texto por medio de unos m\u00e9todos determinados, aplicables tanto a la interpretaci\u00f3n del texto b\u00ed\u00adblico como de cualquier otro documento. La palabra se deriva del griego exegesis, que indica el proceso de \u00abconducir fuera\u00bb, de donde se deriva en sentido metaf\u00f3rico el proceso de sacar el significado de un texto siendo un procedimiento de interpretaci\u00f3n, la ex\u00e9gesis est\u00e1 guiada por principios y criterios que regulan y orientan tal actividad; a estos principios de ex\u00e9gesis e interpretaci\u00f3n se les denomina tradicionalmente hermen\u00e9utica (\/2, ).<\/p>\n<p>A trav\u00e9s del trabajo exeg\u00e9tico se permite al texto hacerse inteligible a las diversas culturas y generaciones: dada la distancia cultural entre el texto b\u00ed\u00adblico y el lector, la ex\u00e9gesis intenta lograr, con m\u00e9todos apropiados, que el texto haga o\u00ed\u00adr su voz y transmitir aquellos mensajes que el autor inspirado quer\u00ed\u00ada dar por medio del texto. El esfuerzo por explicar la Biblia es un hecho constante y atestiguado desde la antig\u00fcedad; por eso vemos ya una ex\u00e9gesis en acto, respecto a los textos del Antiguo Testamento, en los textos del Nuevo Testamento y en los manuscritos encontrados en Qumr\u00e1n, as\u00ed\u00ad como en las obras de Fil\u00f3n de Alejandr\u00ed\u00ada, que utiliza los m\u00e9todos exeg\u00e9ticos helenistas. Sin embargo, los m\u00e9todos y las t\u00e9cnicas interpretativas no son un dato definido una vez por todas, sino que est\u00e1n condicionados por el horizonte cultural. Hoy, el horizonte cultural dentro del que se hace la lectura de la Biblia \u00bb se caracteriza por un vivo sentido de la historia, por el despertar del esp\u00ed\u00adritu cr\u00ed\u00adtico y &#8211; cient\u00ed\u00adfico, por la reflexi\u00f3n sobre el sentido de la existencia\u00bb (Maggioni), que ha llevado a la aparici\u00f3n de los m\u00e9todos hist\u00f3rico-cr\u00ed\u00adticos (\/2,), que, vistos al principio con notable recelo por parte de los cat\u00f3licos, encontraron plena acogida entre ellos despu\u00e9s de la intervenci\u00f3n del papa p\u00ed\u00ado XII (enc\u00ed\u00adclica Divino Afflante Spiritu, el a\u00f1o 1943) y del Vaticano II . (Constituci\u00f3n Dei Verbum sobre la divina revelaci\u00f3n).<\/p>\n<p>Los procedimientos de la ex\u00e9gesis requieren: a) la determinaci\u00f3n estable del texto (\/2, cr\u00ed\u00adtica textual), como paso previo para la traducci\u00f3n, con la que se intenta alcanzar la forma original del texto; b) la traducci\u00f3n del mismo; c) en este punto se utilizan dos tipos de m\u00e9todo, los llamados \u00absincr\u00f3nicos'\u00bb que estudian el texto en su forma final, o bien en una etapa determinada de su transmisi\u00f3n (cr\u00ed\u00adtica de las formas, ling\u00fc\u00ed\u00adstica del texto, metodolog\u00ed\u00ada estructuralista, sem\u00e1ntica, pragm\u00e1tica), y los llamados \u00abdiacr\u00f3nicos\u00bb es decir los que estudian el texto desde el punto de vista de su formaci\u00f3n y consideran la reconstrucci\u00f3n de las fases de la misma como uno de los principales medios para captar el significado del texto (cr\u00ed\u00adtica literaria, historia de las tradiciones, historia de las redacciones). Estas dos aproximaciones al texto no se excluyen entre s\u00ed\u00ad, va que \u00abcada uno de los dos m\u00e9todos, con su manera de plantear la cuesti\u00f3n, llama la atenci\u00f3n sobre determinados aspectos del texto\u00bb (Egger).<br \/>\nV Dalla Vecchia<\/p>\n<p>Bibl.: B, Maggioni, Ex\u00e9gesis, en DTI, 11, 455-467. \u00ed\u008dd\u00bb Ex\u00e9gesis b\u00ed\u00adblica, en NDTB, 620-632 J Schreiner, Introducci\u00f3n a los m\u00e9todos de la ex\u00e9gesis b\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona 1974; A, M, Artola &#8211; J M. S\u00e1nchez Caro, Introducci\u00f3n al estudio de la Biblia, 11. Biblia y palabra de Dios, Verbo Divino, Estella 41-995, 241-335.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>I. Antiguo Testamento y juda\u00ed\u00adsmo<br \/>\nLa interpretaci\u00f3n de la Biblia comienza ya con el AT, en que autores posteriores, particularmente los profetas y algunos salmos, exponen teol\u00f3gicamente la historia de Israel consignada en escritos m\u00e1s antiguos (Ez 38, 7; Dan 9; Eclo 44ss y particularmente la elaboraci\u00f3n de la materia de los libros de Samuel en las Cr\u00f3nicas, y el midras sobre la m\u00e1s antigua historia de Israel en Sab 10ss). La interpretaci\u00f3n de la tor\u00e1 fue sobre todo necesaria en el tiempo postex\u00ed\u00adlico, por raz\u00f3n de su importancia como base de toda la vida religiosa y social de la comunidad. Esdras pasa por su primer int\u00e9rprete (Esd 7, 10; Neh 8, 8). Posteriormente asumieron esta funci\u00f3n los escribas fariseos, que trataban de sacar nuevas leyes por la e., como lo ped\u00ed\u00ada el perpetuo cambio de las condiciones de vida. De la menci\u00f3n en Eclo 51, 23 de la \u00abcasa de la ense\u00f1anza\u00bb se sigue que la instituci\u00f3n se remonta por lo menos al tiempo de Sir\u00e1. Las reglas exeg\u00e9ticas de los rabinos antiguos, de los tana\u00ed\u00adm, que primero s\u00f3lo se transmit\u00ed\u00adan oralmente, fueron sistem\u00e1ticamente consignadas por escrito hacia fines del siglo II d.C., en la misn\u00e1, en forma de comentarios al Ex y Dt en los m\u00e1s antiguos midrasim. Los amora\u00ed\u00adm, a su vez, consideraron como funci\u00f3n suya la explicaci\u00f3n de la misn\u00e1. El resultado de su actividad qued\u00f3 consignado en el Talmud. Una e. semejante, actualizadora, encontramos en la secta de Qumr\u00e1n.<\/p>\n<p>Tras un largo per\u00ed\u00adodo de esterilidad, Sadaya inicia en el siglo x un nuevo estudio del Antiguo Testamento y viene a ser el pionero de la filolog\u00ed\u00ada judaica. Pero no hall\u00f3 sucesores en oriente. En cambio, en Espa\u00f1a surgi\u00f3 un nuevo centro de intenso estudio de la Biblia y del hebreo. Los sabios jud\u00ed\u00ados de la edad media crearon un gran n\u00famero de comentarios a la Escritura y de obras gramaticales y lexicogr\u00e1ficas, que han influido tambi\u00e9n sobre la ciencia b\u00ed\u00adblica cristiana. A la fuerte dependencia de la tradici\u00f3n se ha debido que los sabios jud\u00ed\u00ados s\u00f3lo con vacilaci\u00f3n hayan aceptado los m\u00e9todos y problemas de la moderna ciencia b\u00ed\u00adblica cristiana (Mois\u00e9s Mendelssohn 1786). Tambi\u00e9n hallamos ya una interpretaci\u00f3n de la Escritura en los targumim, traducciones arameas del AT, que se hicieron necesarias cuando el hebreo fue desplazado como lengua popular por el arameo; pero los targumim son en gran parte par\u00e1frasis, reproducci\u00f3n libre del texto hebreo. Con ellos pueden tambi\u00e9n compararse los LXX, la versi\u00f3n griega del AT, que fue hecha cuando la mayor\u00ed\u00ada de los jud\u00ed\u00ados de Egipto no entend\u00ed\u00adan ya m\u00e1s que el griego. Pero la versi\u00f3n de los LXX adem\u00e1s de traducci\u00f3n es interpretaci\u00f3n del original, trasladado al pensamiento griego (cf. G. BERTRAM, ZAW 54 [19361 277-296). En mayor grado acontece esto en los escritos de Fil\u00f3n de Alejandr\u00ed\u00ada, que fue sin duda un jud\u00ed\u00ado creyente en la Biblia, pero que estuvo a la vez influido por la filosof\u00ed\u00ada de Plat\u00f3n y por el estoicismo. Fil\u00f3n quiso hacer ver que la Biblia y la filosof\u00ed\u00ada griega eran perfectamente armonizables y que la sabidur\u00ed\u00ada griega est\u00e1 contenida en la t\u00f3r\u00e1. Por su m\u00e9todo aleg\u00f3rico, que tom\u00f3 de la interpretaci\u00f3n griega de Homero, Fil\u00f3n, ha ejercido la influencia m\u00e1s duradera sobre la e. cristiana a partir de los alejandrinos. Los padres latinos la transmitieron luego a la e. de la edad media.<\/p>\n<p>II. La comunidad primitiva<br \/>\nLa comunidad primitiva, salida del juda\u00ed\u00adsmo, acept\u00f3 la herencia jud\u00ed\u00ada del AT como Sagrada Escritura, y la interpret\u00f3 escatol\u00f3gica y cristol\u00f3gicamente, refiri\u00e9ndola a la obra salvadora de Cristo, mientras entend\u00ed\u00ada a la Iglesia como el verdadero Israel. El influjo del m\u00e9todo exeg\u00e9tico del juda\u00ed\u00adsmo palestinense es particularmente claro en Pablo, que fue disc\u00ed\u00adpulo de los rabinos (cf. teolog\u00ed\u00ada de -> Pablo).<\/p>\n<p>III. Era patr\u00ed\u00adstica<br \/>\nLa m\u00e1s antigua e. cristiana en la \u00e9poca posterior al NT est\u00e1 caracterizada por la controversia con el juda\u00ed\u00adsmo (carta de Bernab\u00e9, Justino), por una parte, y con la gnosis, por otra. El punto de partida para toda la e. posterior vino a ser la escuela de Alejandr\u00ed\u00ada (Clemente, Or\u00ed\u00adgenes), junto a la cual Hip\u00f3lito de Roma, algo anterior, alcanz\u00f3 escasa importancia. De los alejandrinos, Or\u00ed\u00adgenes fue el m\u00e1s importante de los expositores b\u00ed\u00adblicos de la antig\u00fcedad cristiana, tanto por la extensi\u00f3n de su obra literaria, que consta en general de comentarios b\u00ed\u00adblicos de muy diversa especie, como por el influjo que ejerci\u00f3 con su m\u00e9todo aleg\u00f3rico en toda la patr\u00ed\u00adstica y sobre todo en la escuela de -> Alejandr\u00ed\u00ada, por lo menos indirectamente. Para Or\u00ed\u00adgenes los hechos salv\u00ed\u00adficos atestiguados en la Escritura no tienen tanta importancia como la verdad suprahist\u00f3rica que en ellos se revela. Junto a la escuela alejandrina y en consciente oposici\u00f3n a ella est\u00e1 la escuela antioquena, fundada por Luciano de Antioqu\u00ed\u00ada (+ 312), cuyos representantes m\u00e1s destacados son Diodoro de Tarso, Teodoreto de Ciro y, sobre todo, Teodoro de Mopsuestia, el \u00abbienaventurado exegeta\u00bb de los nestorianos; a ellos hay que a\u00f1adir al gran homileta Juan Cris\u00f3stomo. En cambio los grandes capadocios, principalmente Gregorio de Nisa, est\u00e1n bajo el influjo de Or\u00ed\u00adgenes. A la vez que rechazaban resueltamente la alegor\u00ed\u00ada, los antioquenos insist\u00ed\u00adan en el sentido tipol\u00f3gico de la Escritura, en la visi\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de la revelaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica. Del siglo vi proceden los dos \u00fanicos comentarios al Apocalipsis de Juan, que desde Dionisio de Alejandr\u00ed\u00ada ya nunca lleg\u00f3 a ser escritura indiscutiblemente aceptada entre los griegos; sus autores fueron el severiano Ecumenio y su contrario ortodoxo Andr\u00e9s de Cesarea. En conjunto, sin embargo, el siglo vi marca en la Iglesia griega el fin de la b\u00ed\u00adblica independiente. En su lugar se inici\u00f3 la \u00e9poca de las cadenas, que hab\u00ed\u00ada de durar durante toda la edad media bizantina, despu\u00e9s que el segundo concilio trulano (692) aprob\u00f3 este g\u00e9nero de comentarios b\u00ed\u00adblicos y recomend\u00f3 que, renunciando a trabajos propios, se reunieran trozos de los exegetas cl\u00e1sicos para formar comentarios seguidos. Una vez que el mismo concilio trulano (692) declar\u00f3 obligatorias las exposiciones de los padres, aparte de un comentario del patriarca Focio (siglo ix) sobre Pablo, ya no hallamos producciones independientes, pues aun los comentarios de Eutimio Zigabeno y de Teofilacto (siglos xi y xii) no son m\u00e1s que extractos libres de Juan Cris\u00f3stomo y otros exegetas antiguos.<\/p>\n<p>El primer exegeta latino que conocemos es el comentarista del Apocalipsis Victorino de Pettau (f 314). Tambi\u00e9n en la Iglesia latina predomin\u00f3 el m\u00e9todo aleg\u00f3rico. Lo aceptaron Ambrosio, Jer\u00f3nimo en sus primeros a\u00f1os, lo mismo que Agust\u00ed\u00adn y, por influencia de \u00e9ste, tambi\u00e9n Gregorio Magno (+ 604), al final de la era patr\u00ed\u00adstica. Influencia permanente ejerci\u00f3 tambi\u00e9n el donatista Ticonio, al que estim\u00f3 altamente el mismo Agust\u00ed\u00adn, primero por su comentario al Apocalipsis y luego por su Liber regularum, en cuyo esp\u00ed\u00adritu compuso Agust\u00ed\u00adn su obra De doctrina christiana, manual de hermen\u00e9utica. Como exponentes del m\u00e9todo exeg\u00e9tico antioqueno tenemos el importante comentario sobre Pablo, obra de un desconocido, el llamado Ambrosiaster, y los comentarios de Pelagio y su secuaz Juli\u00e1n de Eclana. Isidoro de Sevilla es ya mero compilador.<\/p>\n<p>IV. La edad media latina<br \/>\nLa e. de la alta edad media estaba enteramente orientada a la pr\u00e1ctica, a la predicaci\u00f3n y a la liturgia. Los m\u00e1s antiguos comentarios fueron compilaciones a manera de cadenas de textos patr\u00ed\u00adsticos, principalmente de Ambrosio, Jer\u00f3nimo, Agust\u00ed\u00adn y Gregorio Magno, y por tanto predomin\u00f3 la interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica, que correspond\u00ed\u00ada tambi\u00e9n al fin pr\u00e1ctico de estas obras. El primer autor de tales comentarios que alcanz\u00f3 prestigio secular fue Beda el Venerable (t 735). En Alcuino y Teodulfo de Orle\u00e1ns hallamos el primer intento de unificar el texto de la Vulgata, fuertemente corrompido. Semejantes a los de Beda son los comentarios de Rabano Mauro, mientras que los de Pascasio Radberto, Christi\u00e1n de Stablo y, se\u00f1aladamente, los de Juan Escoto Er\u00ed\u00adgena y Remigio de Auxerre (todos del siglo ix) ya aspiran m\u00e1s a la independencia. En el siglo xz se convirtieron en centros de estudio b\u00ed\u00adblico las escuelas de La\u00f3n (Anselmo) y de Utrecht (Lamberto). En la glossa creada por Anselmo y sus colaboradores lleg\u00f3 a una conclusi\u00f3n provisional la elaboraci\u00f3n de la tradici\u00f3n exeg\u00e9tica de los siglos precedentes. En la glossa se a\u00f1ad\u00ed\u00adan al texto b\u00ed\u00adblico, ora entre l\u00ed\u00adneas (glossa interlinearas), ora al margen (glossa marginalis), breves observaciones tomadas de los padres de la Iglesia o de comentaristas anteriores. Para los libros m\u00e1s generalmente tratados: los Salmos y Pablo, la obra de Anselmo fue mejorada sobre todo por Pedro Lombardo y de esta forma vino a ser el \u00abmanual exeg\u00e9tico\u00bb normativo para toda la edad media posterior. Fue importante para el desarrollo de la teolog\u00ed\u00ada medieval la formaci\u00f3n de las quaestiones, en que se trataban por extenso pasajes particularmente importantes. Roberto de Mel\u00fan (+ 1167) dio luego el paso decisivo, desprendiendo la glossa de las quaestiones, con lo cual la &#8211;>dogm\u00e1tica se liber\u00f3 de la sacra pagina y se convirti\u00f3 en disciplina independiente. Sin embargo, aun la alta &#8211;>escol\u00e1stica (D) del siglo xiii mantuvo todav\u00ed\u00ada la glossa como base para tratar la materia b\u00ed\u00adblica en lecciones y disputaciones. Te\u00f3logos importantes del siglo XIII que produjeron tambi\u00e9n obras considerables de e. fueron Buenaventura, Alberto Magno y, sobre todo, Tom\u00e1s de Aquino. En esta \u00e9poca cae tambi\u00e9n la &#8216;reanudaci\u00f3n de los trabajos de Alcuino y Teodulfo para unificar el texto b\u00ed\u00adblico en correctorios y concordancias, por obra principalmente de Hugo de San Caro. Este fue tambi\u00e9n el que emple\u00f3 por vez primera la denominaci\u00f3n de postilla para el comentario del texto b\u00ed\u00adblico en forma continua. Como obra m\u00e1s importante de este g\u00e9nero es considerada la postilla de Nicol\u00e1s de Lyra (t 1349). Con Lorenzo Valla y G. Mannetti el humanismo comienza a ocuparse de la Biblia y su texto, y se anuncia una nueva \u00e9poca de la ciencia b\u00ed\u00adblica.<\/p>\n<p>V. Del humanismo a la actualidad<br \/>\nLa e. cat\u00f3lica de esta \u00e9poca puede dividirse en tres per\u00ed\u00adodos, el \u00faltimo de los cuales no se ha cerrado a\u00fan: 1) La edad de oro de la e. cat\u00f3lica, entre 1500 y 1650, caracterizadas por el gran n\u00famero de exegetas, particularmente -espa\u00f1oles e italianos, y por la importancia de sus obras; 2) el per\u00ed\u00adodo desde 1650 hasta fines del siglo XIX, en que decae la ciencia b\u00ed\u00adblica en parang\u00f3n con otras disciplinas; 3) la \u00e9poca contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>Con el ->humanismo se inici\u00f3 una nueva \u00e9poca de la historia espiritual europea, que tuvo por consecuencia un cambio en el estudio de la Biblia y su m\u00e9todo exeg\u00e9tico. El humanismo consisti\u00f3 en el despertar del inter\u00e9s por la historia, sobre todo de la antig\u00fcedad y de su literatura. Esto signific\u00f3 a la vez una repulsa a la especulaci\u00f3n de la filosof\u00ed\u00ada escol\u00e1stica y el abandono, no muy r\u00e1pido desde luego, de la alegor\u00ed\u00ada. En cambio, comienzan a interesar las cuestiones de introducci\u00f3n y las ciencias b\u00ed\u00adblicas auxiliares (geograf\u00ed\u00ada y arqueolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica, historia antigua), y se reconoce la importancia que para la inteligencia del texto b\u00ed\u00adblico tiene el estudio, hasta entonces tan descuidado, de las lenguas originales. La inseguridad del texto corriente de la Vulgata la hab\u00ed\u00ada reconocido ya la edad media, pero sin lograr remediar eficazmente este defecto. Ahora, la invenci\u00f3n de la imprenta crea una nueva posibilidad para establecer un texto b\u00ed\u00adblico unitario y para su difusi\u00f3n. A todo ello se junt\u00f3 la reforma protestante, que declar\u00f3 la Biblia fuente \u00fanica de la fe, y le reconoci\u00f3 as\u00ed\u00ad una importancia eminente. El hecho no pod\u00ed\u00ada menos de repercutir en la ciencia b\u00ed\u00adblica cat\u00f3lica. A la verdad, la impugnaci\u00f3n de la e. protestante fue a su vez da\u00f1osa para la interpretaci\u00f3n cat\u00f3lica de la Biblia, pues por ambos bandos se buscaba, en primer t\u00e9rmino, sacar de ella dicta probantia para la dogm\u00e1tica, la apolog\u00e9tica y la pol\u00e9mica. T\u00ed\u00adpicos son en este sentido los comentarios de G. Seripando. Todav\u00ed\u00ada se requiri\u00f3 largo tiempo hasta que los nuevos m\u00e9todos e ideas hallaran aceptaci\u00f3n general.<\/p>\n<p>Muchos comentadores (p. ej., Salmer\u00f3n y Cornelio a L\u00e1pide) siguieron afan\u00e1ndose por proporcionar material a la homil\u00e9tica y a la asc\u00e9tica. En su decreto sobre la Escritura el concilio de Trento declar\u00f3 la Vulgata texto oficial de la Iglesia latina, y con ello dio un fuerte impulso a la cr\u00ed\u00adtica textual. Si los humanistas cultivaron principalmente el estudio del griego y lat\u00ed\u00adn, ahora se comenz\u00f3 a reconocer m\u00e1s imperiosamente la importancia del hebreo, por influjo, particularmente, del jud\u00ed\u00ado El\u00ed\u00adas Levita. Como conocedores eminentes del hebreo hay que citar en Francia a Frangois Vatable, en Alemania a Johannes Reuchlin, en Italia a Santes Pagnini y Egidio de Viterbo, disc\u00ed\u00adpulo de El\u00ed\u00adas Levita. En la universidad de Lovaina se fund\u00f3 por este tiempo el Collegium trilingue. Lutero se distanci\u00f3 de la edad media por el hecho de abandonar el sentido m\u00faltiple de la Escritura y distinguir solamente el sentido espiritual, es decir, cristol\u00f3gico, del literal. Teol\u00f3gicamente fue importante su divisi\u00f3n de los libros b\u00ed\u00adblicos seg\u00fan el grado en que se ocupan de Cristo, mientras que Calvino y sobre todo Zuinglio estuvieron fuertemente influidos por el humanismo. De lado cat\u00f3lico, los primeros que defendieron un nuevo modo de e. b\u00ed\u00adblica fueron: en Italia el cardenal Cayetano, en Holanda, Erasmo de Rotterdam, y en Francia, Jacobo Faber Stapulensis. De ellos, principalmente Cayetano desencaden\u00f3 una tempestad de contradicci\u00f3n por sus principios extra\u00f1amente modernos, con los que se pon\u00ed\u00ada en oposici\u00f3n no s\u00f3lo con la escol\u00e1stica, sino tambi\u00e9n con los padres de la Iglesia. El propugnaba que, para luchar eficazmente con los protestantes, en lugar de la Vulgata, era necesario interpretar la Biblia a base del texto original; y en vez de indagar el sentido m\u00ed\u00adstico, se deb\u00ed\u00ada preguntar por lo que las palabras dicen realmente (cf. TH. COLLINS, CBQ 17 [19551 363-378). Tambi\u00e9n Erasmo quer\u00ed\u00ada liberar la e. de la escol\u00e1stica, pero pensaba que, por lo menos en el AT, hab\u00ed\u00ada que mantener el sentido aleg\u00f3rico. Frente al exagerado dogmatismo de muchos representantes de la ortodoxia protestante, que, como M. Flacio, ten\u00ed\u00adan por inspiradas no s\u00f3lo cada palabra de la Biblia, sino tambi\u00e9n las vocales de los masoretas en el texto hebreo, cat\u00f3licos como S. Masius, B. Pererius, J. Bonfr\u00e9re y J. Morino adoptaron una actitud m\u00e1s despreocupada ante el texto masor\u00e9tico. Entre los numerosos comentadores de aquella \u00e9poca descuellan los dos espa\u00f1oles J. Maldonado y F. de Ribera y el holand\u00e9s W. Estius.<\/p>\n<p>A este per\u00ed\u00adodo floreciente sigui\u00f3 otro a\u00fan m\u00e1s largo en que la teolog\u00ed\u00ada cat\u00f3lica se volvi\u00f3 con preferencia a otros terrenos, y produjo poco en ciencia b\u00ed\u00adblica, sobre todo para el progreso de los m\u00e9todos. Su cerraz\u00f3n, que la distanci\u00f3 de las m\u00faltiples tendencias y escuelas de la e. protestante contempor\u00e1nea, no estaba fundada solamente en el dogma, sino tambi\u00e9n en un tradicionalismo hostil a las nuevas ideas. Por eso nada pudo oponer, que fuera met\u00f3dicamente mejor y m\u00e1s eficaz, a las hip\u00f3tesis de los de\u00ed\u00adstas ingleses, de los enciclopedistas franceses y de los protestantes racionalistas del siglo xviii. El siglo xviii puede presentar algunas realizaciones interesantes en el campo de la arqueolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica y de la cr\u00ed\u00adtica textual (la obra de la Vetus Latina del maurino P. Sabatier). La figura descollante de este tiempo fue el oratoriano franc\u00e9s Richard Simon (t 1712), que, adelant\u00e1ndose buen trecho a su tiempo, y combatido y perseguido por ello desde todos los frentes, fue el verdadero creador del m\u00e9todo hist\u00f3rico-cr\u00ed\u00adtico. El hecho de que el primero que acept\u00f3 sus principios, rechazados por la mayor\u00ed\u00ada, fuera el racionalista J.S. Semler, los hizo todav\u00ed\u00ada m\u00e1s sospechosos y les quit\u00f3 por mucho tiempo su efecto, para da\u00f1o de la ciencia b\u00ed\u00adblica cat\u00f3lica. Entretanto, la ciencia b\u00ed\u00adblica protestante no s\u00f3lo produjo un gran n\u00famero de comentarios, como los de H. Grotius, Clericus, C. Vitringa y J.J. Wettstein, sino tambi\u00e9n valiosos instrumentos filol\u00f3gicos (John Lightfoot, Ch. Sch\u00fcttgen), as\u00ed\u00ad como la gigantesca colecci\u00f3n de variantes de John Mill (+ 1707) sobre el texto del NT. Con Semler (+ 1791) se inicia en la investigaci\u00f3n protestante la emancipaci\u00f3n de la ciencia b\u00ed\u00adblica respecto de la dogm\u00e1tica, y desde entonces hasta la actualidad la lucha entre. el ->racionalismo y el -+ supranaturalismo omina la investigaci\u00f3n protestante, siendo de notar que, en el m\u00e9todo, la tendencia conservadora se ha aproximado cada vez m\u00e1s a la racionalista. En el siglo xix domin\u00f3 en el trabajo exeg\u00e9tico la cr\u00ed\u00adtica del &#8211;> Pentateuco (en -+ Antiguo Testamento, B i) y la historia de la religi\u00f3n veterotestamentaria, cuya discusi\u00f3n alcanz\u00f3 un punto culminante por obra de J. Wellhausen, y, respecto del NT, la cr\u00ed\u00adtica literaria de los evangelios sin\u00f3pticos y, en conexi\u00f3n con ella, los estudios sobre la vida de -> Jes\u00fas. Fuerte efecto logr\u00f3 el ensayo de F.Ch. Baur, bajo el influjo de la filosof\u00ed\u00ada de la historia de Hegel, de presentar los escritos neotestamentarios como documentos de la lucha entre el judeocristianismo originario y el cristianismo paulino de la gentilidad, emancipado de la ley, y de la s\u00ed\u00adntesis de ambos en la Iglesia cat\u00f3lica. Como resultado permanente de esta controversia en pro y en contra de la \u00abtendencia cr\u00ed\u00adtica de Tubinga\u00bb, ha quedado la conclusi\u00f3n de que los escritos particulares del NT deben entenderse hist\u00f3ricamente, es decir, desde una determinada situaci\u00f3n hist\u00f3rica propia de cada uno de ellos. Tambi\u00e9n el estudio de la historia del texto neotestamentario fue impulsado casi exclusivamente por investigadores protestantes (Tischendorf, Tregeless, Westcott y Hort), demostr\u00e1ndose que el textus receptus, hasta entonces casi intangible, en conjunto representa una estrato reciente. Hacia fines del siglo xix ejerci\u00f3 un fuerte influjo la escuela de la historia de las religiones, con relaci\u00f3n al AT por obra de H. Gunkel, y en lo relativo al NT a trav\u00e9s de W. Bousset, W. Heitm\u00fcller, el fil\u00f3logo R. Reitzenstein y otros. Su programa fue explicar gen\u00e9ticamente, llegando hasta sus \u00faltimas ra\u00ed\u00adces, que se buscaban en el sincretismo del mundo circundante, el origen de la religi\u00f3n jud\u00ed\u00ada del AT y de la cristiana.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n de la contienda en torno a esta escuela y sus m\u00e9todos ha quedado como resultado permanente la conclusi\u00f3n, admitida tambi\u00e9n por la actual e. cient\u00ed\u00adfica cat\u00f3lica, de que la religi\u00f3n b\u00ed\u00adblica no puede ser entendida sin el estudio de las varias corrientes religiosas de su mundo circundante, aunque no es necesario llegar a una explicaci\u00f3n sincretista. La escuela de la historia de las religiones ha sido sustituida por el estudio de la historia de las -a formas y de la tradici\u00f3n de los escritos b\u00ed\u00adblicos, aplicado por H. Gunkel al AT, por K.L. Schmidt, M. Dibelius, R. Bultmann y otros al NT, principalmente a los evangelios sin\u00f3pticos. Al llegarse a la conclusi\u00f3n de que los evangelios tienen su fundamento en la primitiva predicaci\u00f3n cristiana y son por ende testigos de la primigenia fe en Cristo, por eso mismo se plantea la cuesti\u00f3n de hasta qu\u00e9 punto podemos tambi\u00e9n llegar por esta imagen de Cristo al Jes\u00fas hist\u00f3rico. Con ello est\u00e1 dicho el principal problema que inquieta hoy a la investigaci\u00f3n sobre el NT; y, por cierto, no s\u00f3lo a la protestante. Como instrumentos de importancia se\u00f1era e influjo universal para el estudio del NT hay que citar expresamente el Kommentar zum NT aus Talmud and Midrasch, creado por el p\u00e1rroco protestante Paul Billerbeck y el Theologisches W\u00f3rterbuch zum NT, surgido bajo la direcci\u00f3n de G. Kittel.<\/p>\n<p>En el siglo xix la e. cat\u00f3lica sigui\u00f3 siendo preferentemente apolog\u00e9tica, para impugnar el racionalismo, y de muy fuerte tendencia tradicional. S\u00f3lo a fines del siglo xix se inicia en Alemania, Francia y B\u00e9lgica un resurgimiento que puede realmente calificarse de comienzo de una nueva \u00e9poca. El camino fue abierto por la fundaci\u00f3n de la Ecole Biblique en Jerusal\u00e9n por M: J. Lagrange (1890), destinada primero al fomento de la investigaci\u00f3n de la geograf\u00ed\u00ada y arqueolog\u00ed\u00ada sobre suelo palestino; y ese camino fue abierto sobre todo por el hecho de que Lagrange se declar\u00f3 resueltamente a favor del m\u00e9todo hist\u00f3rico-cr\u00ed\u00adtico, que, seg\u00fan \u00e9l, es requerido por la cosa misma y es el \u00fanico capaz de discutir seriamente los resultados de la investigaci\u00f3n protestante y de reconocer lo que ellos contienen de valioso. El \u00f3rgano de la Ecole Biblique fue la \u00abRevue Biblique\u00bb (1892ss), junto a la cual aparecieron desde 1900 los \u00abEtudes Bibliques\u00bb. Pero la conferencia de Lagrange en el congreso internacional cat\u00f3lico de Friburgo (1899) y su libro La m\u00e9thode historique (1903), encendieron una larga contienda entre la \u00e9cole large y una tendencia conservadora de orientaci\u00f3n estrictamente tradicional (L. M\u00e9chineau, J. Brucker, A. Delattre, L. Fonck) sobre la compatibilidad del m\u00e9todo hist\u00f3rico-cr\u00ed\u00adtico con la idea cat\u00f3lica de inspiraci\u00f3n. Con el mismo esp\u00ed\u00adritu que Lagrange trabajaron en Francia F. Prat, en B\u00e9lgica (Lovaina) A. van Hoonacker, en Alemania la \u00abBiblische Zeitschrift\u00bb (1903ss) &#8211; editada por J. Goettsberger y J. Sickenberger -, N. Peters, K. Holzhey, A. Schulz y otros. La contienda no estaba a\u00fan decidida cuando el modernismo, entre cuyos campeones se contaba el exegeta franc\u00e9s A. Loisy, y su impugnaci\u00f3n produjeron un retroceso, pues ahora se hizo sospechosa de modernismo a la tendencia progresista. La pontificia comisi\u00f3n b\u00ed\u00adblica, fundada ya por Le\u00f3n xiii, emiti\u00f3 desde 1906 varias decisiones en cuestiones discutidas. El pontificio instituto b\u00ed\u00adblico, fundado en 1909 por P\u00ed\u00ado x, ten\u00ed\u00ada por fin asegurar la formaci\u00f3n en sentido eclesi\u00e1stico de los futuros profesores de sagrada Escritura.<\/p>\n<p>De las tres enc\u00ed\u00adclicas papales relativas a los estudios b\u00ed\u00adblicos (Providentissimus Deus de Le\u00f3n XIII [18931, Spiritus Paraclitus de Benedicto xv [1920], Divino afflante Spiritu de P\u00ed\u00ado xii [1943], la \u00faltima citada, la enc\u00ed\u00adclica de la liberaci\u00f3n, que declar\u00f3 el m\u00e9todo hist\u00f3rico-cr\u00ed\u00adtico como apropiado y necesario para la Biblia, ha abierto libre v\u00ed\u00ada a la actual ciencia b\u00ed\u00adblica cat\u00f3lica y le ha dado as\u00ed\u00ad un poderoso impulso. Los obst\u00e1culos con que \u00e9sta se debati\u00f3 todav\u00ed\u00ada en las primeras d\u00e9cadas del siglo xx y que la obligaron a formulaciones excesivamente cautas y a refugiarse en cuestiones inocuas, si no quer\u00ed\u00ada verse reducida al silencio total, se han eliminado por lo menos en principio, aunque no hayan terminado todav\u00ed\u00ada los ataques del lado conservador. Ahora puede tratar con mayor libertad problemas como la cuesti\u00f3n del Pentateuco, o la cuesti\u00f3n sin\u00f3ptica, o la historia de las formas y de la tradici\u00f3n, y tomar igualmente posici\u00f3n ante los m\u00e9todos, problemas y resultados de la investigaci\u00f3n protestante. Su actitud respecto de \u00e9sta ha pasado cada vez m\u00e1s \u00abde una cr\u00ed\u00adtica negativa a la discusi\u00f3n respetuosa\u00bb (W. MICHAELIS; RGG2 i 1084), y en muchos campos se ha iniciado una colaboraci\u00f3n entre los exegetas de ambas confesiones. Si se puede hoy afirmar con buenas. razones que la ciencia b\u00ed\u00adblica cat\u00f3lica ostenta un vigor nunca conocido anteriormente, esto se debe a que ella goza ahora de una libertad de movimiento que antes no ten\u00ed\u00ada, con la posibilidad de estudiar los multiformes problemas de la Biblia y concretamente la -> revelaci\u00f3n contenida all\u00ed\u00ad en su desarrollo hist\u00f3rico, en lugar de buscar en la Escritura \u00fanicamente dicta probantia para la dogm\u00e1tica. As\u00ed\u00ad y s\u00f3lo as\u00ed\u00ad, en constante y fecunda discusi\u00f3n con la ciencia b\u00ed\u00adblica protestante, la e. cat\u00f3lica puede investigar cada vez m\u00e1s profundamente el pensamiento de la Biblia. S\u00f3lo si puede llevar a cabo esta labor, cumple su misi\u00f3n real como ciencia teol\u00f3gica y tienen consistencia sus conclusiones.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: G. Bardy, Commentaires Patristiques de la Bible: DBS 11 73-103; DBS IV 561-646; W. Kamlah, Apk und Geschichtstheologie (B 1935); F. Stegm\u00fcller, Repertorium Biblicum medii aevi, 7 vols. (Ma 1940-61); F. M. Braun, L&#8217;oeuvre ex\u00e9g\u00e9tique du P. Lagrange (Fri 1943); C. Spicq, Esquisse d&#8217;une histoire de l&#8217;ex\u00e9g\u00e9se latine au Moyen-Age (P 1944); J. Dani\u00e9lou, Sacramentum futuri (P 1951); B. Smalley, The Study of the Bible in the Middle Ages (0 1952); H. J. Kraus, Geschichte der historisch-kritischen Erforschung des AT (Neukirchen 1956); RGG3 V 1513-1535; J. Steinmann, Richard Simon (P 1957); W. G. K\u00fcmmel, Das NT. Geschichte der Erforschung seiner Probleme (Fr-Mn 1958); LThK2 III 1273-1293; H. de Lubac, Ex\u00e9g\u00e9se M\u00e9di\u00e9vale, 4 vols. (P 1959-64); G. Fohrer, Tradition und Interpretation im AT: ZAW 73 (1961) 1-19.<\/p>\n<p>Josef Schmid<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino se deriva al transliterar la griega <em>ex\u0113g\u0113sis<\/em> que significa \u00abnarraci\u00f3n\u00bb o \u00abexplicaci\u00f3n\u00bb. Aunque no aparece el sustantivo en el NT (aparece una vez en el texto B de Jue. 7:15), el verbo se encuentra varias veces con el primer significado y una vez con el \u00faltimo (Jn. 1:18). Como el t\u00e9rmino lo sugiere, la ex\u00e9gesis es la ciencia de la interpretaci\u00f3n. Est\u00e1 estrechamente relacionado con la hermen\u00e9utica (v\u00e9ase). En tanto que la hermen\u00e9utica busca establecer los principios de la interpretaci\u00f3n b\u00edblica, la ex\u00e9gesis trata de puntualizar el significado de declaraciones y pasajes individuales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta rama de estudio es b\u00e1sica a la teolog\u00eda b\u00edblica as\u00ed como la teolog\u00eda b\u00edblica es b\u00e1sica a la teolog\u00eda sistem\u00e1tica. La ex\u00e9gesis, a su vez, se apoya en el estudio del lenguaje, porque las traducciones, aunque son \u00fatiles, no son capaces de aportar todos los matices de significado que encierran los originales hebreo y griego. Los ingredientes de este estudio ling\u00fc\u00edstico son la morfolog\u00eda, o el estudio de la estructura del lenguaje; la lexicograf\u00eda, o el significado de las palabras; y la sintaxis, o las funciones de las varias partes de la oraci\u00f3n. Cuando estos factores han sido ordenados y utilizados, todav\u00eda es necesario recurrir a las peculiaridades del autor y a una investigaci\u00f3n del contexto inmediato e incluso cubrir el amplio rango de la ense\u00f1anza b\u00edblica como un todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ex\u00e9gesis se basa en dos fundamentos. Primero, entiende que el pensamiento puede expresarse adecuadamente en palabras, cada una de las cuales, al menos en el original, tiene sus propios matices de significado. En segundo lugar, cree que el contenido de la Escritura es de tal importancia para el hombre que debe asegurar el descubrimiento exacto de lo que Dios quiere impartir a trav\u00e9s de su palabra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V\u00e9ase tambi\u00e9n <em>Interpretaci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">E.C. Blackman, <em>Biblical Interpretation<\/em>; \u00abThe Task of Exegesis\u00bb, en <em>The Background of the NT and its Eschatology<\/em> (ed. by W.D. Davies and D. Daube), pp. 3\u201326; O. Cullmann, \u00abLe n\u00e9cessit\u00e9 et la fonction de l\u2019ex\u00e9g\u00e8se philologique et historique de la Bible\u00bb, en <em>La Probl\u00e9me Biblique dans le Protestantisme<\/em>, pp. 131\u2013147; H. Cunliffe-Jones, \u00abThe Problems of Biblical Exposition\u00bb en <em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">ExpT<\/a><\/em>, 65:4\u20137; O. Piper, \u00abModern Problems of NT Exegesis\u00bb, en <em>Princeton Seminary Bulletin<\/em>, Aug, 1942, 3\u201314; J.N. Sanders, \u00abThe Problem of Exegesis\u00bb en <em>Theology<\/em> 43:324\u2013332.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Everett F. Harrison<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><em>ExpT <\/em><\/a><em>The Expository Times<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (246). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2020\u00a2Interpretaci\u00f3n. Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano ver, HERMENEUTICA, TEXTO Y VERSIONES CL\u00ed\u0081SICAS DE LA BIBLIA vet, (del verbo griego \u00abexomai\u00bb, \u00abyo narro o explico\u00bb). Es la explicaci\u00f3n de la Biblia, y sus reglas est\u00e1n sometidas a los principios de la hermen\u00e9utica (v\u00e9ase INTERPRETACI\u00ed\u201cN DE LA B\u00ed\u008dBLIA); tanto los rabinos como los estudiosos cristianos antiguos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/exegesis\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEXEGESIS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-8688","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8688","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8688"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8688\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8688"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8688"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8688"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}