{"id":8689,"date":"2016-02-05T05:02:55","date_gmt":"2016-02-05T10:02:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ezequiel-libro-de-2\/"},"modified":"2016-02-05T05:02:55","modified_gmt":"2016-02-05T10:02:55","slug":"ezequiel-libro-de-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ezequiel-libro-de-2\/","title":{"rendered":"EZEQUIEL. LIBRO DE"},"content":{"rendered":"<p>Uno de los llamados profetas mayores. Al parecer este libro estaba antiguamente dividido en dos partes que luego fueron refundidas, pues Josefo dice que este profeta dej\u00f3 dos libros.<\/p>\n<p>Autor y fecha. No existen problemas serios de fecha con los or\u00e1culos de E., pues el mismo profeta se encarga de indicar cuando recib\u00ed\u00ada los or\u00e1culos (Eze 1:1-2; Eze 3:16; Eze 8:1; Eze 20:1; Eze 24:1; Eze 26:1; etc\u00e9tera). El libro fue escrito por el profeta E., que ejerci\u00f3 su ministerio en Babilonia durante el reinado de Nabucodonosor (605-562 a. C.).<\/p>\n<p>Caracter\u00ed\u00adsticas. En lo esencial, el mensaje de E. es el mismo que el de Jerem\u00ed\u00adas. Uno predicaba entre los exiliados y el otro en Jerusal\u00e9n. Pero E. utiliza m\u00e1s alegor\u00ed\u00adas y par\u00e1bolas que cualquier otro profeta. Una de las caracter\u00ed\u00adsticas m\u00e1s relevantes del ministerio prof\u00e9tico de E. es la forma en que Dios hace que el mismo profeta se convierta en una especie de actor que dramatiza los eventos que anuncia. As\u00ed\u00ad, muchas veces la profec\u00ed\u00ada se entiende a trav\u00e9s del ejemplo del profeta mismo, que viene a representar una especie de lecci\u00f3n objetiva a los ojos de su pueblo. El profeta repite a menudo la expresi\u00f3n: \u2020\u0153Y conocer\u00e1n que yo soy Jehov\u00e1\u2020\u009d, cuando termina un or\u00e1culo que habla de la intervenci\u00f3n de Dios en la historia, ya sea para juicio o bendici\u00f3n.<\/p>\n<p>Antecedentes hist\u00f3ricos. Cuando los caldeos conquistaron a Jerusal\u00e9n la primera vez, el rey \u2020\u00a2Jecon\u00ed\u00adas (Joaqu\u00ed\u00adn, Con\u00ed\u00adas) fue llevado cautivo a Babilonia, con parte de su familia y unas 10.000 personas de Jud\u00e1. Entre ellos estaba E. que era un sacerdote. Nabucodonosor puso como rey vasallo a un t\u00ed\u00ado del rey, a quien llam\u00f3 \u2020\u00a2Sedequ\u00ed\u00adas. En el a\u00f1o 589 a.C. Sedequ\u00ed\u00adas busc\u00f3 una alianza con Egipto y se rebel\u00f3 contra los caldeos, no haciendo caso de los consejos de Jerem\u00ed\u00adas. Mientras tanto, entre los exiliados, E. recibe la orden de profetizarles. Sus or\u00e1culos anuncian que Jerusal\u00e9n ser\u00ed\u00ada destruida, pero que Dios, por amor de su nombre, retornar\u00ed\u00ada a los exiliados a su tierra. En medio de su predicaci\u00f3n se produce el sitio y la conquista de Jerusal\u00e9n por parte de los caldeos, con la ayuda de varios pueblos. Sedequ\u00ed\u00adas es apresado, le sacan los ojos y le llevan a Babilonia. El profeta anuncia el juicio contra Israel, pero tambi\u00e9n contra los pueblos que fueron instrumentos del castigo de Dios. Al final, Dios restaurar\u00e1 a Israel y el templo ser\u00e1 glorioso.<\/p>\n<p>Visi\u00f3n de la gloria de Jehov\u00e1. Exiliado en Babilonia, E. recibe el llamamiento, antes de la segunda ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n. El profeta ve \u2020\u0153visiones de Dios\u2020\u009d, que incluye a una \u2020\u0153visi\u00f3n de la semejanza de la gloria de Jehov\u00e1\u2020\u009d. El profeta escucha una voz que le ordena ir a predicar a los hijos de Israel. Debe comer un rollo en el cual estaban escritas \u2020\u0153endechas y lamentaciones y ayes\u2020\u009d (Eze 1:1 a 3:27).<\/p>\n<p>Anuncio del sitio de Jerusal\u00e9n. El profeta tiene que mostrar gr\u00e1ficamente, haciendo un modelo en barro de la ciudad santa y poni\u00e9ndola como asediada por ej\u00e9rcitos. Tambi\u00e9n dramatiza sobre el tiempo que durar\u00e1 el asedio, el hambre que se pasar\u00e1 y la destrucci\u00f3n y esparcimiento del pueblo (Eze 3:1 a 5:17).<\/p>\n<p>Desolaci\u00f3n del territorio de Israel. No s\u00f3lo Jerusal\u00e9n ser\u00e1 destruida, sino que \u2020\u0153los montes de Israel\u2020\u009d sufrir\u00e1n la desolaci\u00f3n. Pero el Se\u00f1or dice que dejar\u00e1 \u2020\u0153un resto\u2020\u009d, un remanente. Lo m\u00e1s tr\u00e1gico es el anuncio de que el templo ser\u00ed\u00ada destruido. La raz\u00f3n para estos juicios resid\u00ed\u00ada en que los jud\u00ed\u00ados \u2020\u0153convirtieron la gloria de su ornamento en soberbia, e hicieron de ello las im\u00e1genes de sus abominables \u00ed\u00addolos\u2020\u009d (Eze 7:1-27).<\/p>\n<p>Transportado en visi\u00f3n a Jerusal\u00e9n. Una figura celestial arrebata al profeta (\u2020\u0153por las guedejas de mi cabeza\u2020\u009d) y lo lleva \u2020\u0153en visiones de Dios a Jerusal\u00e9n\u2020\u009d. All\u00ed\u00ad ve de nuevo la gloria de Dios pero tambi\u00e9n la idolatr\u00ed\u00ada del pueblo y unos varones que reciben orden de poner una \u2020\u0153se\u00f1al en la frente a los hombres que gimen\u2020\u009d por esos malos hechos a fin de que sean salvados de la matanza que tendr\u00e1 lugar de inmediato. Se repite la visi\u00f3n de la gloria de Jehov\u00e1 (Eze 8:1 a 10:22).<\/p>\n<p>Juicio y promesa. El profeta ve a los l\u00ed\u00adderes del pueblo que est\u00e1n diciendo que no vendr\u00ed\u00ada el mal. Dios le ordena profetizar lo contrario. Mientras profetizaba muri\u00f3 uno de los l\u00ed\u00adderes, lo cual hace que el profeta pregunte a Dios si pensaba destruir \u2020\u0153del todo al remanente de Israel\u2020\u009d. La respuesta de Dios es que aunque ser\u00ed\u00adan arrojados entre las naciones, les proteger\u00ed\u00ada (\u2020\u0153les dar\u00e9 un coraz\u00f3n, y un esp\u00ed\u00adritu nuevo pondr\u00e9 dentro de ellos\u2020\u009d) y luego les retornar\u00ed\u00ada a su tierra. Aqu\u00ed\u00ad termina la visi\u00f3n de Jerusal\u00e9n y el profeta se encuentra de nuevo entre los cautivos en Babilonia, a los cuales dice estas cosas (Eze 10:1 a 11:25).<\/p>\n<p>Ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n. El profeta dramatiza a una persona que sale de viaje. La explicaci\u00f3n es que se refer\u00ed\u00ada \u2020\u0153al pr\u00ed\u00adncipe en Jerusal\u00e9n\u2020\u009d, que ser\u00ed\u00ada tra\u00ed\u00addo prisionero a Babilonia, pero que no podr\u00ed\u00ada ver la ciudad. (As\u00ed\u00ad pas\u00f3. A Sedequ\u00ed\u00adas le sacaron los ojos.) Adem\u00e1s, E. come su pan con temblor, como se\u00f1al de que as\u00ed\u00ad comer\u00ed\u00adan los habitantes de Jerusal\u00e9n. En Israel se dec\u00ed\u00ada que el tiempo pasar\u00ed\u00ada sin que nada aconteciese, pero Dios dice \u2020\u0153no se tardar\u00e1 m\u00e1s, sino que en vuestros d\u00ed\u00adas&#8230;\u2020\u009d (Eze 12:1-28).<\/p>\n<p>Contra los falsos profetas. Eran hombres y mujeres que profetizaban \u2020\u0153de su propio coraz\u00f3n&#8230;. vanidad y adivinaci\u00f3n mentirosa\u2020\u009d. Anunciaban paz \u2020\u0153no habiendo paz\u2020\u009d. No deb\u00ed\u00adan pensar que la presencia de justos en medio de ellos podr\u00ed\u00ada evitar el juicio, porque aun si estuvieran \u2020\u00a2No\u00e9, \u2020\u00a2Daniel y \u2020\u00a2Job, ellos se salvar\u00ed\u00adan por su justicia pero no evitar\u00ed\u00adan el castigo a los dem\u00e1s (Eze 13:1 a 14:23).<\/p>\n<p>Par\u00e1bola de la vid quemada. Dios compara a Jerusal\u00e9n con un trozo de madera de vid que \u00e9l lanz\u00f3 al fuego y que no sirve ya para nada. Reitera as\u00ed\u00ad que convertir\u00e1 \u2020\u0153la tierra en asolamiento\u2020\u009d (Eze 15:1-8).<\/p>\n<p>Par\u00e1bola de la esposa infiel. Dios narra la historia de Jerusal\u00e9n compar\u00e1ndola con una ni\u00f1a que crece y se hace hermosa, a quien \u00e9l rescata de la desnudez y la pobreza y con la cual se casa. Ella se prostituy\u00f3 y adulter\u00f3 con los \u00ed\u00addolos, con Egipto, con los asirios, con los cananeos y los caldeos (\u2020\u0153\u00c2\u00a1Cu\u00e1n inconstante es tu coraz\u00f3n&#8230;!\u2020\u009d). Por tanto Dios tomar\u00e1 \u2020\u0153a todos tus enamorados\u2020\u009d y con ellos mismos har\u00e1 juicio sobre Jerusal\u00e9n, la cual ha aumentado los pecados que cometi\u00f3 Samaria, su \u2020\u0153hermana mayor\u2020\u009d (Eze 16:1-63).<\/p>\n<p>Par\u00e1bola de las dos \u00e1guilas. El profeta plantea la figura de dos \u00e1guilas. Una arranca \u2020\u0153el principal\u2020\u009d de los renuevos del cedro y lo lleva \u2020\u0153a tierra de mercaderes\u2020\u009d, y siembra otro \u00e1rbol \u2020\u0153de la simiente de la tierra\u2020\u009d que se convierte en \u2020\u0153una vid de mucho ramaje\u2020\u009d. Pero hab\u00ed\u00ada otra \u00e1guila hacia la cual esta vid orient\u00f3 sus ra\u00ed\u00adces. Se pregunta: \u2020\u0153\u00bfSer\u00e1 prosperada?\u2020\u009d El profeta interpreta la par\u00e1bola diciendo que se trata del rey de Babilonia, que se llev\u00f3 al rey de Jerusal\u00e9n, pero dej\u00f3 \u2020\u0153a uno de la descendencia real e hizo pacto con \u00e9l\u2020\u009d. \u00e9ste, sin embargo, hab\u00ed\u00ada faltado al juramento y hab\u00ed\u00ada buscado una alianza con Egipto, por lo cual ser\u00ed\u00ada hecho preso y llevado a Babilonia (Eze 17:1-24).<\/p>\n<p>El alma que pecare, esa morir\u00e1. Estaban equivocados los que dec\u00ed\u00adan que \u2020\u0153los padres comieron las uvas agrias, y los dientes de los hijos tienen la dentera\u2020\u009d. Dios proclama su perfecta justicia, que trae retribuci\u00f3n a cada cual seg\u00fan sus obras (Eze 18:1-32).<\/p>\n<p>Endecha sobre los pr\u00ed\u00adncipes. El linaje real de Israel, que fue antes como un le\u00f3n, ha ca\u00ed\u00addo en \u2020\u0153la trampa\u2020\u009d de Egipto y en \u2020\u0153el foso\u2020\u009d de Babilonia, donde est\u00e1 cautivo. Tambi\u00e9n le compara a una vid que dio \u2020\u0153varas fuertes para cetros de reyes&#8230;. Pero fue arrancada con ira\u2020\u009d (Eze 19:1-14).<\/p>\n<p>Recapitulaci\u00f3n de las rebeld\u00ed\u00adas de Israel. Frente a \u2020\u0153los ancianos de Israel\u2020\u009d que vinieron para consultar al profeta, Dios hace memoria de la historia de Israel con sus continuas rebeliones y la repetida misericordia divina. Pese a todas esas cosas, Dios les recoger\u00e1 de entre los pueblos por amor de su nombre. Pero mientras tanto, se dictamina juicio \u2020\u0153contra el bosque del Neguev\u2020\u009d (Jud\u00e1), en la forma de un fuego. Este mensaje hace gemir de dolor al profeta, porque \u2020\u0153la espada est\u00e1 afilada\u2020\u009d para destrucci\u00f3n. Es la espada del rey de Babilonia que vendr\u00e1 contra Jerusal\u00e9n y contra los amonitas (Eze 20:1 a 21:32).<\/p>\n<p>Pecados de los l\u00ed\u00adderes. Por medio de tres or\u00e1culos Dios enumera los abundantes pecados que se comet\u00ed\u00adan en Jerusal\u00e9n. La casa de Israel ser\u00e1 tratada como se trata la escoria, en un horno de fuego. Los l\u00ed\u00adderes representados por los profetas, los sacerdotes y los pr\u00ed\u00adncipes violaron el pacto. \u2020\u0153Por tanto, derram\u00e9 sobre ellos mi ira\u2020\u009d (Eze 22:1-31).<\/p>\n<p>Par\u00e1bola de Ahola y Aholiba. Samaria (Ahola) y Jerusal\u00e9n (Aholiba) son presentadas como dos hermanas con esos nombres. Ahola fornic\u00f3 con los asirios y ellos mismos luego la maltrataron. Aholiba no aprendi\u00f3 del ejemplo de su hermana, pues hizo lo mismo con los caldeos. Hizo m\u00e1s, pues volvi\u00f3 a buscar sus fornicaciones con Egipto (\u2020\u0153trayendo en memoria&#8230;. la lujuria de tu juventud\u2020\u009d). Por lo cual, sus amantes la maltratar\u00ed\u00adan, en tal forma que nunca m\u00e1s volver\u00ed\u00ada a buscar la alianza con Egipto. Ahola y Aholiba son \u2020\u0153mujeres depravadas\u2020\u009d que tendr\u00e1n que pagar por sus pecados de idolatr\u00ed\u00ada (Eze 23:1-49).<\/p>\n<p>Par\u00e1bola de la olla. Estando en Babilonia, E. conoce el d\u00ed\u00ada en que Nabucodonosor comenz\u00f3 el segundo sitio de Jerusal\u00e9n. Emite entonces una par\u00e1bola sobre una olla en la cual pone huesos a hervir. As\u00ed\u00ad, dice, est\u00e1 Jerusal\u00e9n asediada por los caldeos (Eze 24:1-14).<\/p>\n<p>Muerte de la esposa. Dios dice que la esposa del profeta morir\u00e1 y le proh\u00ed\u00adbe llorar o endecharla. As\u00ed\u00ad sucede. Su actitud es se\u00f1al a los exiliados, pues Dios iba a profanar su propio santuario y ellos no deb\u00ed\u00adan llorar ni guardar duelo (Eze 24:15-27).<\/p>\n<p>Or\u00e1culos contra las naciones. Varios pueblos ayudaron a los caldeos en la toma de Jerusal\u00e9n. El profeta, entonces, pronostica juicio contra los amonitas, los moabitas, los edomitas, los filisteos, los cereteos y Tiro. Como Jud\u00e1 se hab\u00ed\u00ada apoyado en Egipto, tambi\u00e9n se lanzan largos or\u00e1culos en su contra. Poco despu\u00e9s el profeta recibe la noticia del cumplimiento de la ca\u00ed\u00adda de Tiro y anuncia la de Egipto, conjuntamente con \u2020\u0153Etiop\u00ed\u00ada, Fut, Lud, toda Arabia, Libia, y los hijos de las tierras aliadas\u2020\u009d (Eze 25:1 a 32:32).<\/p>\n<p>El atalaya. Dios llama la atenci\u00f3n a los exiliados acerca del tema de la responsabilidad personal, tanto del profeta mismo como del pueblo que escucha el mensaje. El profeta es un atalaya que debe apercibir al pueblo. Si no lo hace, es responsable ante Dios. Pero si lo hace y el pueblo no se apercibe, el atalaya es libre de responsabilidad y el pueblo carga con su propia culpa. Dios juzgar\u00e1 a cada uno \u2020\u0153conforme a sus caminos\u2020\u009d (Eze 33:1-20).<\/p>\n<p>La conquista de Jerusal\u00e9n. Llega la noticia de que la ciudad ha sido conquistada. Algunos de los que quedaron pensaban que por haber sobrevivido podr\u00ed\u00adan poseer la tierra. El profeta les dice que no, que ser\u00ed\u00adan aniquilados. Dios dice al profeta que los que escuchan sus mensajes en el fondo se burlan de \u00e9l, pero que cuando vean el cumplimiento \u2020\u0153sabr\u00e1n que hubo profeta entre ellos\u2020\u009d (Eze 33:21-33).<\/p>\n<p>Or\u00e1culos contra los pastores. Los que gobiernan al pueblo son comparados a pastores que viven del reba\u00f1o, pero lo descuidan y maltratan. Dios dice que \u00e9l ser\u00e1 el pastor de su pueblo. Luego se dirige a las ovejas mismas y dice que \u00e9l juzgar\u00e1 \u2020\u0153entre oveja y oveja\u2020\u009d. David ser\u00e1 el pastor, el pr\u00ed\u00adncipe, con un nuevo pacto (Eze 34:1-31).<\/p>\n<p>Or\u00e1culo contra Seir. Dios reitera el juicio contra Edom, que hab\u00ed\u00ada guardado \u2020\u0153enemistad perpetua\u2020\u009d contra Israel y se hab\u00ed\u00ada regocijado con su desgracia (Eze 35:1-15).<\/p>\n<p>Futura bendici\u00f3n de la tierra. Dios se dirige \u2020\u0153a los montes de Israel\u2020\u009d dici\u00e9ndoles que hab\u00ed\u00adan sido desolados por las naciones a causa de su ira, pero que \u00e9l les restaurar\u00ed\u00ada (\u2020\u0153He aqu\u00ed\u00ad, yo estoy por vosotros, y a vosotros me volver\u00e9\u2020\u009d) (Eze 36:1-15).<\/p>\n<p>Promesa del retorno. A Dios le duele que los gentiles vean a los exiliados y digan: \u2020\u0153Estos son pueblo de Jehov\u00e1, y de la tierra de \u00e9l han salido\u2020\u009d. Por amor a su propio nombre les retornar\u00e1 a la tierra. Les dar\u00e1 un \u2020\u0153coraz\u00f3n nuevo\u2020\u009d y habitar\u00e1n su pa\u00ed\u00ads en prosperidad (Eze 36:16-38).<\/p>\n<p>Visi\u00f3n del valle de huesos. Esa promesa de restauraci\u00f3n es ilustrada con una visi\u00f3n en la cual el profeta contempla un valle lleno de huesos. Dios ordena que el Esp\u00ed\u00adritu venga, y les da vida. \u2020\u0153Y estuvieron sobre sus pies; un ej\u00e9rcito grande en extremo\u2020\u009d. La explicaci\u00f3n es que Israel estaba como esos huesos, pero Dios abrir\u00ed\u00ada sus sepulcros y pondr\u00ed\u00ada su Esp\u00ed\u00adritu sobre ellos (Eze 37:1-14).<\/p>\n<p>Futura unidad de Israel. La restauraci\u00f3n que Dios promete incluye el unir a todas las tribus en una sola naci\u00f3n, con un solo gobierno (\u2020\u0153Mi siervo David ser\u00e1 rey sobre ellos\u2020\u009d), un nuevo pacto, con el santuario de Dios entre ellos (Eze 37:15-28).<\/p>\n<p>\u00daltimo intento de las naciones. El profeta anuncia que en un tiempo futuro (\u2020\u0153de aqu\u00ed\u00ad a muchos d\u00ed\u00adas\u2020\u009d) muchos pueblos vendr\u00e1n \u2020\u0153de los confines del N\u2020\u009d para atacar a Israel. Pero Dios destruir\u00e1 a los invasores (\u2020\u0153Todas las naciones ver\u00e1n mi juicio que habr\u00e9 hecho\u2020\u009d) y el pueblo recibir\u00e1 el Esp\u00ed\u00adritu de Dios (Eze 38:1 a 39:29).<\/p>\n<p>Visi\u00f3n del templo. Los or\u00e1culos de E. terminan con la contemplaci\u00f3n de la gloria futura de Israel resumida en un gran templo que el profeta describe detalladamente. Ve tambi\u00e9n el culto, incluyendo los sacrificios, restaurado. Asimismo, se establecen cu\u00e1les ser\u00ed\u00adan las fronteras futuras de la tierra de Israel y la forma en que la tierra ser\u00e1 distribuida entre las tribus (Eze 40:1 a 48:35).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los llamados profetas mayores. Al parecer este libro estaba antiguamente dividido en dos partes que luego fueron refundidas, pues Josefo dice que este profeta dej\u00f3 dos libros. Autor y fecha. No existen problemas serios de fecha con los or\u00e1culos de E., pues el mismo profeta se encarga de indicar cuando recib\u00ed\u00ada los or\u00e1culos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ezequiel-libro-de-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEZEQUIEL. 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