{"id":8713,"date":"2016-02-05T05:05:33","date_gmt":"2016-02-05T10:05:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/gobierno\/"},"modified":"2016-02-05T05:05:33","modified_gmt":"2016-02-05T10:05:33","slug":"gobierno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/gobierno\/","title":{"rendered":"GOBIERNO"},"content":{"rendered":"<p>La palabra g., as\u00ed\u00ad como el t\u00e9rmino \u2020\u0153pol\u00ed\u00adtica\u2020\u009d, no se utilizan en la Biblia. Eso no quiere decir, por supuesto, que no se mencionen diferentes tipos de g. o que no pueda discernirse en las acciones de \u00e9stos la clase de pol\u00ed\u00adtica que desarrollaban. Dios es un Dios de orden. Es \u00e9l quien establece la autoridad en el mundo. Existe ya la idea de g. cuando Dios le ordena al hombre y a la mujer que deb\u00ed\u00adan reinar sobre la tierra (\u2020\u0153&#8230; llenad la tierra, y sojuzgadla, y se\u00f1oread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra\u2020\u009d [Gen 1:28]). En la familia patriarcal hab\u00ed\u00ada un g., ejercido por los padres, siendo el var\u00f3n quien desempe\u00f1aba el papel principal. La formaci\u00f3n tribal tambi\u00e9n ten\u00ed\u00ada su g., representado mayormente por el consejo de ancianos. Las tribus de Israel sufrieron bajo el g. egipcio las dificultades de una monarqu\u00ed\u00ada absoluta, cuando todo el poder estaba en manos del fara\u00f3n, que dispon\u00ed\u00ada de personas y bienes. Despu\u00e9s del \u00e9xodo, el sistema de g. que rigi\u00f3 a los hijos de Israel era una teocracia. Dios era su gobernante. \u2020\u00a2Mois\u00e9s era su profeta, su representante. No obstante, siguiendo el consejo de \u2020\u00a2Jetro, para los asuntos de menor importancia Mois\u00e9s nombr\u00f3 ancianos que serv\u00ed\u00adan mayormente como jueces (Deu 19:12; Deu 21:2-3, Deu 21:19, 20; Deu 22:15, Deu 22:18). Esa estructura de g. continu\u00f3 as\u00ed\u00ad hasta la muerte de \u2020\u00a2Josu\u00e9.<\/p>\n<p>En el per\u00ed\u00adodo de los \u2020\u00a2jueces, segu\u00ed\u00ada el concepto de que Israel era una teocracia, pero no se sab\u00ed\u00ada qui\u00e9n tomaba el papel de Mois\u00e9s o de Josu\u00e9, es decir, qui\u00e9n era el que tra\u00ed\u00ada la voz de Dios al pueblo. Estaban los sumos sacerdotes, pero no ten\u00ed\u00adan el liderazgo nacional en materia civil y militar. Dios, entonces, levantaba \u2020\u0153salvadores\u2020\u009d o \u2020\u0153libertadores\u2020\u009d para hacer frente a los muchos per\u00ed\u00adodos de crisis que tuvo que enfrentar Israel. \u2020\u00a2Samuel, profeta de Dios, fue el \u00faltimo de ellos. Finalmente, el pueblo decidi\u00f3 pedir que Samuel les nombrara un rey (\u2020\u0153Constit\u00fayenos ahora un rey que nos juzgue, como tienen las naciones\u2020\u009d [1Sa 8:5]). Aunque vulneraron el principio teocr\u00e1tico que los reg\u00ed\u00ada, Dios les concedi\u00f3 su deseo. As\u00ed\u00ad naci\u00f3 en Israel la monarqu\u00ed\u00ada.<br \/>\nleyes del reino, probablemente escritas por Samuel (1Sa 10:25), indicaban: a) Era Dios quien deb\u00ed\u00ada escoger al gobernante (\u2020\u0153Ciertamente pondr\u00e1s por rey sobre ti al que Jehov\u00e1 tu Dios escogiere\u2020\u009d [Deu 17:15]). b) El rey ten\u00ed\u00ada que ser israelita de nacimiento y origen (\u2020\u0153&#8230; de entre tus hermanos pondr\u00e1s rey sobre ti; no podr\u00e1s poner sobre ti a hombre extranjero, que no sea tu hermano\u2020\u009d [Deu 17:15]). c) El rey no deb\u00ed\u00ada aumentar exageradamente su fuerza militar (\u2020\u0153Pero \u00e9l no aumentar\u00e1 para s\u00ed\u00ad caballos, ni har\u00e1 volver al pueblo a Egipto con el fin de aumentar caballos\u2020\u009d [Deu 17:16]). d) El rey deb\u00ed\u00ada caracterizarse por la sobriedad y el dominio propio (\u2020\u0153Ni tomar\u00e1 para s\u00ed\u00ad muchas mujeres, para que su coraz\u00f3n no se desv\u00ed\u00ade\u2020\u009d [Deu 17:17]); e) El rey no har\u00ed\u00ada acopio de grandes sumas de dinero para fines personales (\u2020\u0153&#8230; ni plata ni oro amontonar\u00e1 para s\u00ed\u00ad en abundancia\u2020\u009d [Deu 17:17]). f) El rey har\u00ed\u00ada una copia de la ley para su uso personal, la leer\u00ed\u00ada diariamente y la cumplir\u00ed\u00ada&#8230; (\u2020\u0153&#8230; escribir\u00e1 para s\u00ed\u00ad una copia de esta ley &#8230; y leer\u00e1 en \u00e9l todos los d\u00ed\u00adas&#8230;\u2020\u009d [Deu 17:18-20]). Es evidente que el prop\u00f3sito de Dios era que el gobernante estuviera siempre en su absoluta dependencia. Lamentablemente, estas leyes del reino no fueron cumplidas a cabalidad nunca por ninguno de los reyes que tuvo Israel, pero representan el ideal de Dios en cuanto a lo que deb\u00ed\u00ada hacer un monarca.<br \/>\naceptando la existencia de un rey entre los israelitas, siempre se entendi\u00f3 que hab\u00ed\u00ada una esfera en la cual \u00e9ste no ten\u00ed\u00ada autoridad. Los aspectos religiosos de la vida de Israel estaban al cuidado de los descendientes de los sacerdotes y los levitas. En algunas ocasiones este poder religioso se concentraba en los profetas, pero nunca se vio como natural que la corona y el sacerdocio estuvieran unidas en una misma cabeza. Hubo un per\u00ed\u00adodo en la historia de Israel, el de los asmoneos, en que esto aconteci\u00f3, pero fue algo que se hizo \u2020\u0153hasta que apareciera profeta o se pudiera consultar con Urim y Tumim\u2020\u009d, seg\u00fan se dijo. Y aun as\u00ed\u00ad, fue criticado.<br \/>\nisraelitas, entonces, vivieron bajo distintas formas de g., desde el consejo de ancianos de la tribu, hasta la monarqu\u00ed\u00ada. Cuando \u00e9sta desapareci\u00f3, estuvieron bajo gobernantes que representaban a imperios enormes. Algunas veces esos gobernadores fueron israelitas, como en el caso de Nehem\u00ed\u00adas, que gobern\u00f3 a nombre del g. persa. En otras ocasiones eran extranjeros, como los procuradores romanos. En los tiempos del NT, Judea estaba bajo el dominio romano. \u00e9stos ten\u00ed\u00adan varios tipos de gobernadores para sus territorios, cuyas funciones y duraci\u00f3n en el cargo variaban. El \u2020\u00a2proc\u00f3nsul era un \u2020\u00a2gobernador a cargo de una provincia senatorial. El procurador era una persona designada para gobernar un territorio peque\u00f1o que por alguna raz\u00f3n necesitaba un trato especial. Ese era el caso de Judea, que fue encargada a \u2020\u00a2Poncio Pilato (Mat 27:2). La Galilea estaba bajo la jurisdicci\u00f3n del tetrarca \u2020\u00a2Herodes Antipas (Luc 23:6-12).<br \/>\n\u00f1anzas del NT El principio clave de todas las ense\u00f1anzas del NT acerca del g. humano es que \u2020\u0153toda autoridad viene de Dios\u2020\u009d (Rom 13:1). Esto supone la obediencia en los gobernados, as\u00ed\u00ad como tambi\u00e9n impone a los que gobiernan el hacerlo de acuerdo con la voluntad de Dios. Hay que recordar que los sistemas de autoridad que Dios estableci\u00f3 fueron constituidos para atender a los resultados del pecado que se introdujo en la humanidad. Ese elemento disturbador rompe con el orden de la naturaleza y el equilibrio social. As\u00ed\u00ad, por ejemplo, es la voluntad de Dios que haya polic\u00ed\u00adas, pero en un mundo donde no hubiera pecado \u00e9stos no existir\u00ed\u00adan. A causa, pues, del pecado introducido entre los hombres, fue necesario que Dios estableciera jerarqu\u00ed\u00adas de autoridad para ellos, pero, en fin de cuentas, es el \u2020\u0153solo Soberano, Rey de reyes, y Se\u00f1or de se\u00f1ores\u2020\u009d quien lo gobierna todo (1Ti 6:15). Que las personas no se den cuenta de que es Dios quien gobierna, no le quita realidad al hecho. En el AT vemos a Dios escoger a los reyes de Israel. \u00e9l decidi\u00f3 que fuera \u2020\u00a2Hazael el rey de Siria (1Re 19:15). \u00e9l escogi\u00f3 a Nabucodonosor como su siervo, para sus prop\u00f3sitos (Jer 27:6). Hizo lo mismo con Ciro, aunque \u00e9ste no lo supiera (Isa 45:1-4).<br \/>\nSe\u00f1or Jes\u00fas reconoce esto cuando dice: \u2020\u0153Dad a C\u00e9sar lo que es de C\u00e9sar y a Dios lo que es de Dios\u2020\u009d (Luc 20:25). De manera que es Dios mismo, el Soberano, que ordena a sus hijos cumplir con las obligaciones ante la autoridad (\u2020\u0153&#8230; al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra\u2020\u009d [Rom 13:7]). La obediencia al g. es un mandamiento. Esto, por supuesto, siempre y cuando las \u00f3rdenes gubernamentales no afecten negativamente la conciencia de los creyentes delante de Dios. Los ap\u00f3stoles se negaron a obedecer ciertas \u00f3rdenes del g. de su pa\u00ed\u00ads (\u2020\u0153Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios\u2020\u009d [Hch 4:19]). De manera que las leyes de los hombres, sin excepci\u00f3n, han de pasar por la conciencia de los creyentes antes de cumplirlas o no. En los casos en que se decida no cumplirlas, hay que estar dispuestos a padecer las consecuencias. Otro problema que se levanta con respecto a la obediencia que se debe a la autoridad es qu\u00e9 hacer cuando sus actos son evidentemente injustos. Los reclamos a la autoridad para que cumpla con los prop\u00f3sitos de Dios son leg\u00ed\u00adtimos. Pablo reclam\u00f3 sus derechos como ciudadano romano, exigiendo que fueran respetados (Hch 16:37). En cuanto al insulto a las autoridades gubernamentales, algunos citan el ejemplo del Se\u00f1or Jes\u00fas, que hablando de Herodes, le llam\u00f3 \u2020\u0153zorra\u2020\u009d (Luc 13:32). La especial autoridad del Se\u00f1or le permit\u00ed\u00ada hacer eso. Pero los ap\u00f3stoles siempre trataron a las autoridades del g. con mucho respeto (Hch 22:1; Hch 23:1-5; Hch 24:10-11; Hch 26:1-3). Por otra parte, es una orden del NT que los creyentes oren por las autoridades. Deben hacerse \u2020\u0153rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias &#8230; por los reyes y por todos los que est\u00e1n en eminencia&#8230;\u2020\u009d (1Ti 2:1-2).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[850]<\/p>\n<p>    Acci\u00f3n directiva y organizaci\u00f3n normativa de una sociedad. El Gobierno es una necesidad de todo grupo humano, que permite disponer los medios conforme a unos fines y ordenar una colectividad conforme a normas de justicia distributiva y conmutativa.<\/p>\n<p>    El cristiano ve el gobierno como una voluntad divina. La doctrina de la Iglesia sobre la autoridad es que viene de Dios, que es deber de conciencia aceptar sus normas justas y que todos deben colaborar para que la ordenaci\u00f3n para el bien com\u00fan resulte un apoyo para la perfecci\u00f3n del grupo.<\/p>\n<p>    Por eso el anarquismo es por esencia anticristiano y la obediencia y la colaboraci\u00f3n son cualidades radicales de la naturaleza humana, social, progresiva y aut\u00f3noma por necesidad creacional.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Acci\u00f3n de dirigir una colectividad dictando las disposiciones para su marcha ordenada y haci\u00e9ndolas cumplir. Persona, conjunto de personas u organizaciones que constituyen la autoridad gubernativa.<br \/>\nLas distintas formas de la palabra ar\u00c2\u00b7kje (principio) se traducen de diversas maneras en las Escrituras Griegas Cristianas: \u2020\u0153principados\u2020\u009d, \u2020\u0153gobiernos\u2020\u009d, \u2020\u0153soberan\u00ed\u00adas\u2020\u009d, \u2020\u0153autoridades\u2020\u009d y \u2020\u0153gobernantes\u2020\u009d (CI, NM, NBE, Besson, NVI). Aunque las palabras ky\u00c2\u00b7b\u00e9r\u00c2\u00b7ne\u00c2\u00b7sis y ky\u00c2\u00b7ri\u00c2\u00b7\u00f3\u00c2\u00b7tes, han sido traducidas \u2020\u0153gobierno\u2020\u009d en algunas versiones, significan, m\u00e1s bien, \u2020\u0153conducci\u00f3n [gu\u00ed\u00ada o direcci\u00f3n]\u2020\u009d y \u2020\u0153se\u00f1or\u00ed\u00ado\u2020\u009d, respectivamente. En las Escrituras Hebreas la palabra mem\u00c2\u00b7scha\u00c2\u00b7l\u00e1h, que significa \u2020\u0153dominio\u2020\u009d (Isa 22:21), a veces se traduce \u2020\u0153gobierno\u2020\u009d. Igualmente ocurre con mis\u00c2\u00b7r\u00e1h, que significa \u2020\u0153dominio\u2020\u009d y \u2020\u0153regir [o poder] principesco\u2020\u009d. (Isa 9:6.)<br \/>\nLa Biblia revela que hay gobiernos invisibles que son buenos, establecidos por Dios (Ef 3:10), y otros que son inicuos, establecidos por Satan\u00e1s y sus demonios. (Ef 6:12.) Dios utiliz\u00f3 a Jesucristo como su agente para formar originalmente todos los gobiernos y autoridades justos, invisibles y visibles. (Col 1:15, 16.) Su Padre, Jehov\u00e1, le ha colocado como cabeza de todo gobierno (Col 2:8-10), y debe regir hasta que se reduzca a la nada a todos los gobiernos opositores, tanto visibles como invisibles. (1Co 15:24.) El ap\u00f3stol Pablo indic\u00f3 que ten\u00ed\u00ada que venir un sistema de cosas en el que habr\u00ed\u00ada un gobierno bajo la autoridad de Cristo. (Ef 1:19-21.)<\/p>\n<p>Gobiernos mundiales. La Biblia representa a los gobiernos mundiales como \u2020\u02dcbestias\u2020\u2122 y dice que reciben su autoridad del Drag\u00f3n, Satan\u00e1s el Diablo. Dios les ha permitido existir, pero ha limitado su campo de acci\u00f3n y la duraci\u00f3n de su autoridad seg\u00fan Su prop\u00f3sito. (Da 7, 8; Rev 13, 17; Da 4:25, 35; Jn 19:11; Hch 17:26; 2Co 4:3, 4; v\u00e9ase BESTIAS SIMB\u00ed\u201cLICAS.)<\/p>\n<p>Los cristianos y los gobiernos. Jesucristo y los cristianos primitivos no se opusieron a la labor de los gobiernos de su d\u00ed\u00ada. (Jn 6:15; 17:16; 18:36; Snt 1:27; 4:4.) Reconocieron el hecho de que la sociedad necesita cierta forma de gobierno, y nunca promovieron la desobediencia civil ni la revoluci\u00f3n. (Ro 13:1-7; Tit 3:1.) Jes\u00fas enunci\u00f3 el principio que deben seguir los adoradores verdaderos de Dios cuando dijo: \u2020\u0153Por lo tanto, paguen a C\u00e9sar las cosas de C\u00e9sar, pero a Dios las cosas de Dios\u2020\u009d. (Mt 22:21.) Este principio har\u00ed\u00ada posible que los cristianos primitivos (y de todas las \u00e9pocas) mantuvieran el debido equilibrio en su relaci\u00f3n con las dos autoridades, la de los gobiernos civiles y la de Dios. Adem\u00e1s, cuando Jes\u00fas estuvo en la Tierra mostr\u00f3 que su posici\u00f3n y, por lo tanto, la de sus disc\u00ed\u00adpulos, no era de lucha contra los gobiernos de \u2020\u0153C\u00e9sar\u2020\u009d, sino, m\u00e1s bien, de conformidad con sus disposiciones, siempre que estas no contravinieran la ley de Dios. El mismo Pilato reconoci\u00f3 este hecho cuando dijo: \u2020\u0153Yo no hallo en \u00e9l ninguna falta\u2020\u009d. (Jn 18:38.) Los ap\u00f3stoles siguieron el ejemplo de Jes\u00fas. (Hch 4:19, 20; 5:29; 24:16; 25:10, 11, 18, 19, 25; 26:31, 32; v\u00e9anse AUTORIDADES SUPERIORES; REINO.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>a. En el Antiguo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Durante el per\u00edodo del AT el pueblo de Dios vivi\u00f3 bajo diversos tipos de gobierno. Podr\u00eda decirse que los patriarcas eran semin\u00f3mades. El padre era el jefe de la familia y su sacerdote. Su jurisdicci\u00f3n alcanzaba no s\u00f3lo a los miembros inmediatos de la familia, sino tambi\u00e9n a todos los que estuvieran a su servicio o sujetos a \u00e9l. Este tipo de gobierno era semejante al de los beduinos n\u00f3mades de Arabia. En el jefe de la familia (e. d. del clan) resid\u00eda hasta el poder sobre la vida y la muerte, adem\u00e1s del de tomar diversas decisiones (cf. Jue. 11.11ss).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En Egipto los descendientes de Jacob fueron esclavos hasta que Mois\u00e9s los sac\u00f3 de all\u00ed. Mois\u00e9s actuaba como representante de Dios, y el pueblo lo escuchaba. En esa \u00e9poca exist\u00edan tambi\u00e9n funcionarios del pueblo, si bien es dif\u00edcil determinar exactamente c\u00f3mo estaban organizados los israelitas en relaci\u00f3n con Egipto. La organizaci\u00f3n del Sina\u00ed fue \u00fanica en el sentido de que consisti\u00f3 en la formaci\u00f3n de una teocracia (e. d. \u201cel gobierno de Dios\u201d: <\/span><span style=''>theos<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018dios\u2019; <\/span><span style=''>kratos<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018poder,\u2019 \u2018gobierno\u2019) sobre las tribus. La esencia de este tipo de gobierno se enuncia por revelaci\u00f3n divina en Ex. 19.5\u20136. Principalmente se trataba del gobierno de Dios sobre una naci\u00f3n que deb\u00eda ser santa y constituir un reino de sacerdotes.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el desierto hubo ancianos del pueblo que ayudaban a Mois\u00e9s con sus tareas. El plan de la teocracia les fue presentado a ellos, y ellos lo aceptaron. Dios hab\u00eda de gobernar y hab\u00eda de hacerlo vali\u00e9ndose de un juez o rey humano. Este hombre deb\u00eda \u201creinar con justicia\u201d, en el sentido de tomar decisiones en consonancia con la estricta justicia, y manifestar en su gobierno la justicia de Dios. El pueblo deb\u00eda vivir apartado del resto del mundo, porque eran santos y pertenec\u00edan a Dios mismo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Por un tiempo la naci\u00f3n no dio muestras de estar preparada para aceptar plenamente las consecuencias del gobierno teocr\u00e1tico. Bajo Josu\u00e9 fue necesario que obtuviesen la posesi\u00f3n de la tierra que les hab\u00eda sido prometida. Por un tiempo tuvieron gobernantes o jueces, pero no hab\u00eda organizaci\u00f3n central. Dicha situaci\u00f3n les hizo pensar en la necesidad de tener rey. No obstante, el pedido lo hicieron con esp\u00edritu no teocr\u00e1tico, por cuanto simplemente quer\u00edan ser como las naciones que los rodeaban. Por esta raz\u00f3n Samuel los amonest\u00f3, dici\u00e9ndoles que hab\u00edan rechazado a Yahv\u00e9h mismo (1 S. 8.7).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Por lo tanto la naci\u00f3n no ten\u00eda que aprender simplemente que necesitaba un rey, sino tambi\u00e9n que deb\u00eda tener un tipo adecuado de rey. El primer rey que se eligi\u00f3 era un hombre que no segu\u00eda a Yahv\u00e9h, y por esa raz\u00f3n fue rechazado. En David se encontr\u00f3 al hombre seg\u00fan el coraz\u00f3n de Dios. David se ocupaba de las decisiones m\u00e1s importantes, pero las decisiones menores estaban a cargo de funcionarios subordinados a \u00e9l. Algunos de los cargos de esta naturaleza se mencionan en las Escrituras, p. ej. los sacerdotes, los oficiales o jefes de la casa, el copero, el mayordomo encargado del palacio (1 R. 4.6), escribas, encargados del registro, consejeros, el comandante del ej\u00e9rcito y el jefe de la guardia real (2 S. 8.18). Los ministros del rey se ocupaban de la admimstraci\u00f3n de los asuntos del estado (1 R. 4.2ss).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Salom\u00f3n dividi\u00f3 el reino en doce distritos, sobre cada uno de los cuales puso un prefecto que aprovisionase al rey y su casa (1 R. 4.7ss). El exilio provoc\u00f3 la interrupci\u00f3n de la teocracia, la que en realidad hac\u00eda ya mucho que hab\u00eda dejado de ser una verdadera teocracia. Despu\u00e9s del exilio los jud\u00edos quedaron supeditados a Persia, y Judea fue reconstituida como estado-templo, a cuya cabeza estaba el sacerdote. El rey de Persia estaba representado por un gobernador provincial, el que ocasionalmente pod\u00eda ser jud\u00edo (p. ej. Nehem\u00edas). Esta misma organizaci\u00f3n sigui\u00f3 imperando durante el per\u00edodo griego, si bien en dicha \u00e9poca se introdujo un consejo de ancianos. La constituci\u00f3n del templo fue abolida por Ant\u00edoco IV en 168 a.C., pero fue restablecida por los asmoneos, quienes, sin embargo, combinaron el sumo sacerdocio y la soberan\u00eda civil y militar en su propia familia. El poder secular de los asmoneos lleg\u00f3 a su fin con la conquista romana del a\u00f1o 63 a.C., no obstante lo cual (excepto por las especiales circunstancias del gobierno de Herodes el Grande Arquelao) el sumo sacerdote era reconocido por los romanos como el jefe de la administraci\u00f3n interna de los jud\u00edos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El punto central de la teocracia era el templo, que simbolizaba la morada de Dios en medio de su pueblo. As\u00ed, Jerusal\u00e9n, la ciudad donde se encontraba el templo, adquiri\u00f3 el nombre de ciudad santa. La destrucci\u00f3n formal de la teocracia ocurri\u00f3 cuando el templo fue quemado en el a\u00f1o 70.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn325\" name=\"_ftnref325\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>E.J.Y.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn326\" name=\"_ftnref326\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>F.F.B.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>b. En el Nuevo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. La situaci\u00f3n en Palestina<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La tierra fue dividida en una cantidad de estados republicanos (p. ej. Cesarea y las ciudades de la Dec\u00e1polis). Se trataba de un sistema utilizado por los sucesivos poderes supervisores, especialmente los romanos, para helenizar a la poblaci\u00f3n y contener de ese modo el nacionalismo jud\u00edo. Las zonas menos d\u00f3ciles (p. ej. Galilea) fueron puestas bajo pr\u00edncipes herodianos, mientras que Jerusal\u00e9n y las zonas vecinas se encontraban bajo el sanedr\u00edn, consejo formado por miembros de la aristocracia religiosa. La maquinaria total del gobierno era supervisada por los c\u00e9sares con el prop\u00f3sito de velar por la seguridad fronteriza de Roma; los c\u00e9sares actuaban en diferentes etapas, ya sea por medio de un rey vasallo herodiano o un representante personal, el prefecto o procurador. El nacionalismo jud\u00edo encontr\u00f3 expresi\u00f3n institucional en una serie de sectas religiosas, cuya actitud hacia el gobierno iba desde el terrorismo (los zelotes) y la indiferencia (los esenios) por un lado, hasta la colaboraci\u00f3n (los saduceos), por el otro. Estaban todos dedicados a su manera a restaurar el reino.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. La carrera de Jes\u00fas<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Jes\u00fas se encontraba inextricablemente envuelto en esta confusa situaci\u00f3n institucional. Fue atacado al nacer (Mt. 2.16), como amenaza al trono de Herodes, y a su muerte fue denunciado como pretendiente al poder real (Jn. 19.21). Se vio presionado por todas partes para que confesara este prop\u00f3sito. La tentaci\u00f3n del diablo (Mt. 4.9) se vio reflejada en el entusiasmo popular (Jn. 6.15), en la obtusa arrogancia de los disc\u00edpulos (Mt. 16.22s), y en los temores de aquellos que precipitaron su arresto (Jn. 11.50). Frente a ese cuadro de malas interpretaciones, Jes\u00fas generalmente evit\u00f3 aludir a sus derechos reales, pero no los ocult\u00f3 ante sus disc\u00edpulos (Lc. 22.29\u201330), y al final los declar\u00f3 p\u00fablicamente (Jn. 18.36\u201337).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. Las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Podemos destacar tres afirmaciones principales sobre la relaci\u00f3n entre el reino de los cielos y el gobierno temporal. (i) El reino de Jes\u00fas no es del mismo orden que los poderes temporales. No se establece mediante la acci\u00f3n pol\u00edtica (Jn. 18.36). (ii) El poder temporal no es aut\u00f3nomo: solamente se disfruta con autorizaci\u00f3n de Dios (Jn. 19.11). (iii) El poder temporal, por lo tanto, tiene sus derechos, como los tiene Dios (Lc. 20.25): ambos deben aceptarse.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. La iglesia en Jerusal\u00e9n<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Despu\u00e9s de la resurrerci\u00f3n los disc\u00edpulos nuevamente recibieron instrucci\u00f3n sobre la naturaleza del reino (Hch. 1.3). Su visi\u00f3n del mismo segu\u00eda siendo, sin embargo, fundamentalmente pol\u00edtica (Hch. 1.6), y aun despu\u00e9s de la ascensi\u00f3n, al predicar que Jes\u00fas estaba a la derecha de Dios (p. ej. Hch. 2.32\u201336), pod\u00eda filtrarse la ambicion pol\u00edtica (Hch. 5.31), y por cierto el sanedr\u00edn lo consider\u00f3 como provocaci\u00f3n de tono pol\u00edtico (Hch. 5.33ss). Los ap\u00f3stoles desafiaron la prohibici\u00f3n de predicar, debido a que su primer deber era hacia Dios (Hch. 5.29). El procesamiento de Pedro y Santiago (Hch. 12.2\u20133) puede haber sido de car\u00e1cter pol\u00edtico, pero en el caso de Esteban (Hch. 6.11) y Pablo (Hch. 21.28) las ofensas eran religiosas, y reflejan la transformaci\u00f3n de los nazarenos en una secta m\u00e1s de la religi\u00f3n jud\u00eda, mayormente diferenciada, quiz\u00e1s, por la confirmaci\u00f3n adicional que los atributos reales de Jes\u00fas hab\u00edan prestado a la ley (Stg. 2.5, 8).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Los estados helen\u00edsticos<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Todos los lugares fuera de Palestina en los que se establecieron iglesias eran, al igual que Roma, estados republicanos, ya sea sat\u00e9lites de los romanos, o verdaderas colonias romanas. Por ello los cristianos pod\u00edan llegar a entrar en conflicto con la administraci\u00f3n local (p. ej. Hch. 16.19\u201321; 17.6, 22) o con los gobernadores romanos (p. ej. Hch. 13.7; 18.12). La tendencia a enviar los casos dif\u00edciles a la autoridad romana, sin embargo, hac\u00eda que la actitud de ese nivel gubernamental fuese lo que m\u00e1s importaba.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Apoyo al gobierno<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El \u00fanico caso en que se acus\u00f3 a los cristianos de oposici\u00f3n directa a los c\u00e9sares (Hch. 17.7) no prosper\u00f3 debido a la actitud de las autoridades locales. En todos los dem\u00e1s casos que se mencionan los cargos no fueron pol\u00edticos, y los diferentes gobiernos se mostraron reacios a proseguir las causas. Los escritores cristianos, a su vez, se hicieron eco de este respetuoso laissez faire (Ro. 13.1\u20137; 1 Ti. 2.2; Tit. 3.1): las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas se presentaron de manera de demostrar que las \u201cautoridades\u201d (<\/span><span style=''>exousiai<\/span><span lang=ES style=''>) no s\u00f3lo ten\u00edan la autoridad que Dios hab\u00eda permitido, sino que adem\u00e1s eran \u201cministros de Dios\u201d para el castigo del mal; oponerse a ellas era oponerse a Dios. Esta actitud se mantuvo aun (como ocurri\u00f3 bajo Ner\u00f3n) cuando se estaban utilizando los tribunales de justicia para fraguar cargos; se defendi\u00f3 cuidadosamente la legitimidad del gobierno, mientras sus v\u00edctimas eran consoladas con los sufrimientos inocentes de Cristo (1 P. 2.11\u201325). Algumos han sostenido que lo que detiene al anticristo (2 Ts. 2.6\u20138) es el gobierno romano.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. Cr\u00edticas al gobierno<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Aun Pablo tuvo algunas reservas, sin embargo. La responsabilidad por la crucifixi\u00f3n recae sobre \u201clos pr\u00edncipes de este siglo\u201d (1 Co. 2.8). Los santos no deben ventilar sus disputas en los tribunales civiles, porque su destino es \u201cjuzgar al mundo\u201d (1 Co. 6.2). Frecuentemente se llama la atenci\u00f3n al reino del \u201csolo Soberano, Rey de reyes\u201d (1 Ti. 6.15) y a la ciudadan\u00eda de la rep\u00fablica que trasciende todas las barreras de los estados terrenales (p. ej. Ef. 2.19). Los poderes demon\u00edacos (<\/span><span style=''>arjai o exousiai<\/span><span lang=ES style=''>) sobre los que Cristo ha triunfado (Col. 2.15), y contra los cuales tenemos que luchar nosotros (Ef. 6.12), bien pueden concebirse como las fuerzas que se hallan por detr\u00e1s de los gobiernos humanos. Este es por cierto el tema que se considera en detalle en el libro de Apocalipsis, que contempla una lucha entre Dios y los poderes sat\u00e1nicos por el dominio del gobierno mundial. Pareciera que la alusi\u00f3n al culto a los gobernantes (Ap. 13.15) identifica con suficiente claridad al enemigo como la sucesi\u00f3n de c\u00e9sares romanos. Sabemos por Plinio (Ep. 10.96) que en las oportunidades en que se trat\u00f3 de inducir a los cristianos a eludir sus condenas haciendo una ofrenda formal al gobernante, la respuesta fue una f\u00e9rrea obstinaci\u00f3n. Presumiblemente los cristianos consideraban que se les ped\u00eda que dieran a C\u00e9sar las cosas que eran de Dios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> K. H. Schelkle, <i>Teolog\u00eda del Nuevo Testamento<\/i>, 1975, t(t). III, pp. 474\u2013499; F. Stagg, <i>Teolog\u00eda del Nuevo Testamento<\/i>, 1976, pp. 296\u2013298; Vf. Eichrodt, <i>Teolog\u00eda del Nuevo Testamento<\/i>, 1975, t(t). I, pp. 68\u201388; R. de Vaux, <i>Instituciones del Antiguo Testamento<\/i>, 1985, pp.105ss; M. Noth, <i>El mundo del Antiguo Testamento<\/i>, 1976, pp. 257\u2013276; <etiqueta id=\"#_ftn327\" name=\"_ftnref327\" title=\"\">id., <\/etiqueta><i>Estudios sobre el Antiguo Testamento<\/i>, 1985, pp. 159\u2013198; H. Ridd\u00e9rbos, <i>El pensamiento del ap\u00f3stol Pablo<\/i>, 1979, pp. 333ss; W. Zimmerli, <i>Manual de teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1980, pp. 88\u2013121; G. Bornkamm, <i>Pablo de Tarso<\/i>, 1979, pp. 270\u2013277; O. Cullmann, <i>Cristo y el tiempo<\/i>, 1968.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>A. H. M. Jones, <i>The Greek City from Alexander to Justinian<\/i>, 1940; A. N. Sherwin-White, <i>Roman Society and Roman Law in the New Testament<\/i>, 1963; O. Cullmann, <i>The State in the New Testament<\/i>, 1957; E. A. Judge, <i>The Social Pattern o the Christian Groups in the First Century<\/i>, 1960; M. Avi-Yooah, <i>The Holy Land from the Persian to the Arabian Conquest; a Historical Geography<\/i>, 1966; D. R. Griffiths, <i>The New Testament and the Roman State<\/i>, 1970; A. Richardson, <i>The Political Christ<\/i>, 1973; E. M. Smallwood, <i>The Jews under Roman Rule<\/i>, 1976.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn328\" name=\"_ftnref328\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>E.A.J.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La palabra g., as\u00ed\u00ad como el t\u00e9rmino \u2020\u0153pol\u00ed\u00adtica\u2020\u009d, no se utilizan en la Biblia. Eso no quiere decir, por supuesto, que no se mencionen diferentes tipos de g. o que no pueda discernirse en las acciones de \u00e9stos la clase de pol\u00ed\u00adtica que desarrollaban. Dios es un Dios de orden. 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