{"id":8753,"date":"2016-02-05T05:07:55","date_gmt":"2016-02-05T10:07:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ignorancia\/"},"modified":"2016-02-05T05:07:55","modified_gmt":"2016-02-05T10:07:55","slug":"ignorancia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ignorancia\/","title":{"rendered":"IGNORANCIA"},"content":{"rendered":"<p>Lev 5:18 por el yerro que cometi\u00f3 por i, y ser\u00e1<br \/>\nEcc 5:6 ni digas delante del \u00e1ngel,, que fue i<br \/>\nAct 3:17 s\u00e9 que por i lo hab\u00e9is hecho, como<br \/>\nAct 17:30 pasado por alto tiempos de esta i<br \/>\nEph 4:18 ajenos de la .. por la i que en ellos hay<br \/>\n1Ti 1:13 porque lo hice por i, en incredulidad<br \/>\n1Pe 1:14 deseos que antes ten\u00edais .. en vuestra i<br \/>\n1Pe 2:15 callar la i de los hombres insensatos<\/p>\n<hr>\n<p>En el AT, la i. no es un asunto de car\u00e1cter intelectual, sino moral. Se aplicaba especialmente a las faltas cometidas por yerro, de manera involuntaria, a cometer un pecado sin darse cuenta (\u2020\u0153Cuando alguna persona pecare por yerro en alguno de los mandamientos de Jehov\u00e1 sobre cosas que no se han de hacer, e hiciere alguna de ellas&#8230;\u2020\u009d [Lev 4:2]). En Lev 4:1-35 y 5:1-19 se establecen los sacrificios que deb\u00ed\u00adan hacerse en caso de pecados de i.<\/p>\n<p>En el NT, la palabra es agnoia. Los jud\u00ed\u00ados crucificaron al Se\u00f1or Jes\u00fas en i. (\u2020\u0153Mas ahora, hermanos, s\u00e9 que por i. lo hab\u00e9is hecho\u2020\u009d [Hch 3:17]). Pablo fue un gran perseguidor de la iglesia. Lo dice as\u00ed\u00ad: \u2020\u0153&#8230; habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por i., en incredulidad\u2020\u009d (1Ti 1:13). Sin embargo, Pedro habla de los que \u2020\u0153ignoran voluntariamente\u2020\u009d (2Pe 3:5). Cuando la i. es voluntaria, equivale a una negativa de la verdad de Dios, y lo que trae es juicio.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[679]<\/p>\n<p>     Situaci\u00f3n de la inteligencia de carencia de los conocimientos convenientes o suficientes para el desempe\u00f1o de una funci\u00f3n o cometido. La ignorancia es natural en el ser humano, que todo debe aprenderlo y conservarlo mediante el esfuerzo y las capacidades propias.<\/p>\n<p>     Por eso la ignorancia natural es condici\u00f3n humana de partida, y no significa deficiencia natural, pues por naturaleza son muchas m\u00e1s las cosas que se ignoran de las que se saben. Pero, en sentido psicol\u00f3gico y did\u00e1ctico, se denomina ignorancia a la \u00abausencia de conocimientos debidos\u00bb por haber tenido la oportunidad o la obligaci\u00f3n de poseerlos. Y en este sentido tambi\u00e9n es ignorancia el vac\u00ed\u00ado cultural en aquellos terrenos de informaci\u00f3n o experiencia en los que uno debe y puede estar impuesto para cumplir con su misi\u00f3n o profesi\u00f3n social.<\/p>\n<p>     Unos campos son generales y usuales parta todo ciudadano (leyes c\u00ed\u00advicas, medios de comunicaci\u00f3n, manejo de alimentos). Otros son espec\u00ed\u00adficos de una situaci\u00f3n o tarea (ciencia m\u00e9dica, normas de tr\u00e1fico, programas inform\u00e1ticos)<\/p>\n<p>     En el terreno religioso, todo ser inteligente debe tener unos conocimientos suficientes para vivir en la cultura en la que habita. Y el creyente debe poseerlos suficientemente s\u00f3lidos para que su fe se sienta apoyada en unos datos s\u00f3lidos, objetivos y clarificadores.<\/p>\n<p>     Es ignorancia religiosa no saber lo que ordinariamente los dem\u00e1s en las mismas condiciones saben sobre los misterios, las normas, los cultos relacionados con la propia cultura, conciencia o circunstancia social en la que se vive.<\/p>\n<p>     La ignorancia religiosa en general conduce a la ingenuidad en las creencias y a la superstici\u00f3n compensatoria, al uso de t\u00f3picos ajenos y de prejuicios que se expresan en formas sorprendentes, al desajuste personal y a los sentimientos de inferioridad, incluso a la gestaci\u00f3n de mecanismos de defensa como son la agresividad o la iron\u00ed\u00ada religiosa.<\/p>\n<p>     De manera particular esto sucede cuando hay una gran desproporci\u00f3n entre conocimientos humanos o cient\u00ed\u00adficos adquiridos por los estudios e informaciones religiosas deficientes asumidas por indolencia o desinter\u00e9s. Entonces la distorsi\u00f3n en el ejercicio profesional conduce a lamentables situaciones que llegan con frecuencia al rid\u00ed\u00adculo profesional o social. Por ejemplo, un profesor de arte que carece de datos e ideas en las mitolog\u00ed\u00adas grecolatinas, en los dogmas cristianos o en los usos mahometanos no puede realizar su funci\u00f3n que solvencia y equilibrio.<\/p>\n<p>     Un psic\u00f3logo, un soci\u00f3logo, un pol\u00ed\u00adtico que en Occidente ignora lo elemental del culto, de la moral y del dogma cristiano se hallar\u00e1 con frecuencia en situaciones inc\u00f3modas cuando asista a un rito funerario o cuando se enzarce en una pol\u00e9mica moral o legal.<\/p>\n<p>     Bueno es tambi\u00e9n recordar que la cultura religiosa no es equivalente a la fe como la ignorancia no es incredulidad. Cultura e ignorancia son s\u00f3lo situaciones mentales que pueden ayudar o estorbar a la creencia, pero sin confundirse con ella.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La palabra y sus equivalentes b\u00edblicos denotan un estado en el que uno carece (1) de informaci\u00f3n factual (por ejemplo, Hch. 2:35); o (2) de la intenci\u00f3n de ejecutar un acto que tiene el car\u00e1cter y las consecuencias del acto que uno realmente realiza (como en el caso de un homicidio, Nm. 35:11, o de pecados de ignorancia, Lv. 4:2; 5:18); o (3) de discernimiento espiritual para \u00abver\u00bb y captar la revelaci\u00f3n divina que lo confronta a uno (cf. Mt. 13:13\u201315). Los primeros dos tipos de ignorancia reducen la culpa del transgresor. Sin embargo, la tercera no, porque lleva culpa en s\u00ed, porque se debe a un no querer conocer a Dios (Ro. 1:28) y a una supresi\u00f3n voluntaria de su verdad (Ro. 1:18), sea la de la revelaci\u00f3n general que uno encuentra por medio de la creaci\u00f3n (Ro. 1:19\u201321) y la providencia (Hch. 14:17), o la revelaci\u00f3n especial redentora dada en las relaciones hist\u00f3ricas de Dios con su pueblo (Sal. 95:10), en Cristo (Jn. 1:10\u201311), y en el mensaje del evangelio (Ro. 10:3; cf. 16:21). Tal ignorancia no es una falta natural inevitable (de otro modo no ser\u00eda condenable: Jn. 9:41a); es una condici\u00f3n deliberada e inducida, causada por el (v\u00e9ase) endurecimiento del coraz\u00f3n (Ef. 4:18) al cual por su parte contribuye. Aquellos que perpet\u00faan su ignorancia neg\u00e1ndola, y, por lo tanto, se confirman en la culpa de la ignorancia (Jn. 9:41b) y mientras m\u00e1s completa la revelaci\u00f3n hacia la cual cultivan la ignorancia, mayor culpa tienen (Mt. 10:15; cf. 11:20\u201324). Puesto que a todos los hombres se les ha dado verdadera luz, toda ignorancia real de Dios es condenable (Jn. 1:5). Una forma en que Dios comienza a castigar tal ignorancia en los r\u00e9probos es actuando de tal modo que la profundicen (Mt. 13:12\u201313; Ro. 1:28).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como la ignorancia frente a un conocimiento incompleto de la revelaci\u00f3n divina podr\u00eda dar paso al (v\u00e9ase) conocimiento y la (v\u00e9ase) fe bajo la influencia de una iluminaci\u00f3n m\u00e1s completa, los pecados cometidos bajo tal ignorancia, por graves que sean, no son imperdonables, sino que podr\u00edan ser perdonados sobre la base del arrepentimiento subsecuente (1 Ti. 1:13; Hch. 17:30; 3:17\u201319; cf. Lc. 23:24).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">James Denney en <em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">HDB<\/a><\/em>; C. Harris en <em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">HDCG<\/a><\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">James I. Packer<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><em>HDB <\/em><\/a><em>Hastings\u2019 Dictionary of the Bible<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><em>HDCG <\/em><\/a><em>Hastings\u2019 Dictionary of Christ and the Gospels<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (308). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Al igual que el *conocimiento, la ignorancia tiene en la Escritura una connotaci\u00f3n m\u00e1s bien moral que puramente intelectual, excepto en casos como cuando Pablo dice \u201cpero no quiero, hermanos, que ignor\u00e9is \u2026\u201d (Ro. 1.13, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=' '>), lo que significa sencillamente \u201cquiero que sepan, hermanos, \u2026\u201d (<\/span><etiqueta id=\"#_ftn64\" name=\"_ftnref64\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vp<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=' '>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En los libros de la Ley se considera que la ignorancia es un paliativo de los actos pecaminosos. Para los pecados cometidos en ignorancia (<\/span><span style=''>\u0161<sup>e<\/sup>&#7713;&#257;&#7713;\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>) pod\u00eda hacerse expiaci\u00f3n por medio de sacrificios (cf. particularmente Lv. 4\u20135; Nm. 15.22\u201329). Esta idea de la ignorancia como excusa est\u00e1 reflejada en los usos neotestamentarios del verbo <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>agnoe&#333;<\/span><span lang=ES style=' '>, \u2018ser ignorante\u2019, y sus derivados. Pablo declara que recibi\u00f3 misericordia por su persecuci\u00f3n de la iglesia porque lo hab\u00eda hecho por ignorancia, en incredulidad (1 Ti. 1.13); en Atenas le dice a su auditorio gentil que Dios hab\u00eda pasado por alto los tiempos de la ignorancia (Hch. 17.30; cf. 3.17).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>No obstante, aunque la ignorancia excusa parcialmente los pecados que de ella resultan, la ignorancia en s\u00ed es con frecuencia culposa, y podemos compararla con la dureza de coraz\u00f3n (Ef. 4.18; cf. 2 Co. 4.4.), o aun ser deliberada (2 P. 3.5; cf. Ro. 1.18ss; 10.3).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La ignorancia se emplea en forma absoluta para hacer referencia a la condici\u00f3n del mundo gentil que no hab\u00eda recibido la revelaci\u00f3n de Dios (Hch. 17.23, 30; Ef. 4.18; 1 P. 1.14; 2.15). Encontramos este uso en la <span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span>; p. ej. Sabidur\u00eda 14.22.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La palabra <\/span><span style=' '>idi&#333;t&#275;s<\/span><span lang=ES style=''>, traducida \u201cignorantes\u201d en Hch. 4.13 en <\/span><etiqueta id=\"#_ftn65\" name=\"_ftnref65\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv1<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=' '> (<\/span><span lang=ES style='font-size: 10.0pt;;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=''> \u201csin letras\u201d) significa m\u00e1s bien falta de preparaci\u00f3n especial que de conocimiento en general; cf. el uso moderno y algo despectivo de \u201clego\u201d.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> R. Bultmann, <i>TDNT <\/i>1, pp. 689\u2013719; E. Sch\u00fctz, <i>NIDNTT <\/i>2, pp. 406\u2013408.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn66\" name=\"_ftnref66\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>M.H.C.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">(Del lat\u00edn in, no, y gnarus, conocer)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ignorancia es falta de conocimiento sobre una cosa en un ser capaz de conocer. Hablando en t\u00e9rminos esenciales, y con respecto a un objeto dado, la ignorancia es el resultado de las limitaciones de nuestro intelecto o de la oscuridad del propio asunto. En este art\u00edculo lo que se toma directamente en consideraci\u00f3n es el aspecto \u00e9tico y las consecuencias de la ignorancia. Desde este punto de vista, puesto que s\u00f3lo los actos libres y voluntarios son imputables, la ignorancia que o bien elimina o bien aminora las antedichas caracter\u00edsticas es un factor a considerar. Es habitual entonces restringir algo la definici\u00f3n ya dada de ella. Se entender\u00e1, por tanto, por ella la ausencia de informaci\u00f3n que uno deb\u00eda tener. La mera falta de conocimiento sin que connote una exigencia de poseerlo por parte de una persona puede ser llamado nesciencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo que se refiere a establecer la responsabilidad humana, la clasificaci\u00f3n m\u00e1s importante de la ignorancia es la que se designa con los t\u00e9rminos invencible y vencible. Se dice que la ignorancia es invencible cuando una persona es incapaz de librarse de ella a pesar del empleo de una diligencia moral, esto es, la que moralmente hablando, es posible y obligatoria en tales circunstancias. Esto incluye manifiestamente los casos de inadvertencia, olvido, etc. Tal ignorancia es obviamente involuntaria y por tanto, no imputable. Por otro lado, la ignorancia se llama vencible si puede disiparse por el uso de la \u201cdiligencia moral\u201d. Esto ciertamente no significa todo esfuerzo posible; de otro modo, como dice ingenuamente Ballerini, tendr\u00edamos que recurrir al Papa en cada caso. Podemos decir, sin embargo, que la diligencia requerida debe ser proporcionada a la importancia del asunto en cuesti\u00f3n, y a la capacidad del agente, en una palabra, la que una persona realmente sensible y prudente usar\u00eda en tales circunstancias. Adem\u00e1s, debe recordarse que la obligaci\u00f3n arriba mencionada ha de interpretarse estricta y exclusivamente como el deber que compete a un hombre de hacer algo, cuyo objeto preciso es la adquisici\u00f3n del necesario conocimiento. En otras palabras el mero hecho de que se est\u00e9 obligado por alg\u00fan t\u00edtulo extr\u00ednseco a hacer algo cuya realizaci\u00f3n habr\u00eda efectivamente, aunque no necesariamente, dado la informaci\u00f3n requerida, es insignificante. Cuando la ignorancia es pretendida y favorecida deliberadamente, se dice que es afectada, no porque sea pretendida, sino porque es buscada por el agente de forma que no tenga que renunciar a su prop\u00f3sito. La ignorancia a la que no se hace pr\u00e1cticamente ning\u00fan esfuerzo en disipar se llama crasa o supina.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00e1rea cubierta por la ignorancia humana es claramente vasta. Para nuestros prop\u00f3sitos, sin embargo, se pueden se\u00f1alar tres clases.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ignorancia de derecho, cuando uno es inconsciente de la existencia de la ley misma, o al menos de que un caso particular est\u00e1 comprendido en sus disposiciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ignorancia de hecho, cuando no la relaci\u00f3n de algo con la ley sino la misma cosa o alguna circunstancia es desconocida.<br \/>\nIgnorancia de la pena, cuando una persona no es conocedora de que a un crimen particular le corresponde una sanci\u00f3n. Esto debe tenerse en cuenta especialmente cuando se trata de un castigo muy serio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos se\u00f1alar tambi\u00e9n que la ignorancia puede preceder, acompa\u00f1ar, o seguir a un acto de nuestra voluntad. Se dice por tanto que es antecedente, concomitante, o consiguiente. La ignorancia antecedente no es voluntaria en ning\u00fan sentido, ni lo es el acto que resulta de ella; precede a cualquier fallo de informaci\u00f3n. La ignorancia consiguiente, por otro lado, se llama as\u00ed porque es el resultado de una estructura perversa de la mente que elige, directa o indirectamente, ser ignorante. La ignorancia concomitante se relaciona con la voluntad de actuar en una contingencia dada; implica que el car\u00e1cter real de lo que se ha hecho se desconoce por el agente, pero su actitud es tal que, si estuviera informado del actual estado de cosas, continuar\u00eda haciendo lo mismo. Manteniendo en mente estas distinciones estamos en situaci\u00f3n de establecer ciertos principios de doctrina. La ignorancia invencible, sea de ley o de hecho, es siempre una excusa v\u00e1lida y excluye el pecado. La raz\u00f3n evidente es que ni este estado ni el acto que resulta de \u00e9l es voluntario. Es innegable que un hombre no puede ser invenciblemente ignorante del derecho natural, en lo que a sus primeros principios se refiere, y a las inferencias que se extraen f\u00e1cilmente de ellos. Esto, sin embargo, de acuerdo con las ense\u00f1anzas de Santo Tom\u00e1s, no es cierto respecto de aquellas consecuencias remotas que son deducibles s\u00f3lo por un proceso de razonamiento laborioso y a veces intrincado. De \u00e9stas una persona puede ser invenciblemente ignorante. Incluso cuando la ignorancia invencible es concomitante, impide que el acto al que acompa\u00f1a sea considerado pecaminoso. La disposici\u00f3n perversa del alma, que en este caso se supone, conserva, naturalmente, tanta malicia como tiene. La ignorancia vencible, al ser de alguna manera voluntaria, no permite al hombre eludir la responsabilidad por la deformidad moral de sus actos; se sostiene que culpable y en general tanto m\u00e1s culpable en proporci\u00f3n a cuanto m\u00e1s voluntaria es su ignorancia. De aqu\u00ed, lo esencial a recordar es que la culpabilidad de un acto realizado u omitido con ignorancia vencible no ha de medirse tanto por la malicia intr\u00ednseca de lo hecho u omitido cuanto por el grado de negligencia discernible en el acto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se debe olvidar que, aunque la ignorancia vencible deja intacta la culpabilidad de una persona, aun as\u00ed hace el acto menos voluntario que si fuera hecho con pleno conocimiento. Esto es v\u00e1lido excepto tal vez con respecto a la clase de ignorancia denominada afectada. Aqu\u00ed los te\u00f3logos no est\u00e1n de acuerdo respecto a si incrementa o disminuye la responsabilidad moral del hombre. La soluci\u00f3n posiblemente ha de encontrarse a partir de la consideraci\u00f3n del motivo que influye a uno para que elija ser ignorante a prop\u00f3sito. Por ejemplo, un hombre que rehusara aprender la doctrina de la Iglesia por miedo a tener as\u00ed que verse obligado a convertirse a ella ciertamente estar\u00eda en una mala situaci\u00f3n. Aun as\u00ed ser\u00eda menos culpable que el hombre cuyo descuido por conocer las ense\u00f1anzas de la Iglesia estuviera inspirado por puro desprecio a su autoridad. La ignorancia invencible, sea de derecho o de hecho, exime a uno de la pena que pueda haber sido prevista por la legislaci\u00f3n positiva. Incluso la ignorancia vencible, tanto de hecho como de derecho, que no sea crasa, excusa a uno del castigo. La mera falta de conocimiento de la sanci\u00f3n no libera a uno de la pena excepto en los casos de censuras. Es verdad entonces que cualquier clase de ignorancia que no sea gravemente pecaminosa en s\u00ed misma excusa, porque para incurrir en censura se exige contumacia. La ignorancia vencible y consiguiente sobre los deberes de nuestro estado de vida o las verdades de fe necesarias para la salvaci\u00f3n es, naturalmente, pecaminosa. La ignorancia de la naturaleza o de los efectos de un acto no lo hace inv\u00e1lido si se dan todos los dem\u00e1s requisitos para su validez. Por ejemplo, uno que no sepa nada de la eficacia del bautismo bautiza v\u00e1lidamente, siempre que emplee la materia y la forma y tenga la intenci\u00f3n de hacer lo que hace la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTAUNTON, The Law of the Church (Londres, 1906); JOSEPH RICKABY, Ethics and Natural Law (Londres, 1908); SLATER, Manual of Moral Theology (Nueva York, 1908); BALLERINI, Opus Theologicum Morale (Prato, 1898); TAPPARELLI, Diritto naturale (Roma, 1900); ZIGLIARA, Summa Philosophica (Par\u00eds, 1891).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">JOSEPH F. DELANY<br \/>\nTranscrito por Douglas J. Potter<br \/>\nDedicado al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas<br \/>\nTraducido por Francisco V\u00e1zquez\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lev 5:18 por el yerro que cometi\u00f3 por i, y ser\u00e1 Ecc 5:6 ni digas delante del \u00e1ngel,, que fue i Act 3:17 s\u00e9 que por i lo hab\u00e9is hecho, como Act 17:30 pasado por alto tiempos de esta i Eph 4:18 ajenos de la .. por la i que en ellos hay 1Ti 1:13 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ignorancia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abIGNORANCIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-8753","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8753","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8753"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8753\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8753"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8753"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8753"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}