{"id":8799,"date":"2016-02-05T05:16:15","date_gmt":"2016-02-05T10:16:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/limpio-e-inmundo\/"},"modified":"2016-02-05T05:16:15","modified_gmt":"2016-02-05T10:16:15","slug":"limpio-e-inmundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/limpio-e-inmundo\/","title":{"rendered":"LIMPIO E INMUNDO"},"content":{"rendered":"<p>Una persona o cosa era declarada como apta o no apta para participar en el culto, entrar en lugares sagrados o estar en contacto con la comunidad, de conformidad con estatutos dictados por Dios. Se ten\u00ed\u00ada especial cuidado en determinar cu\u00e1les animales eran limpios y cu\u00e1les inmundos o no aptos para comerse. Las reglas generales eran que de \u2020\u0153todo el que tiene pezu\u00f1a hendida y que rumia, \u00e9ste comer\u00e9is\u2020\u009d (Lev 11:3), o sea, se le consideraba limpio. Tambi\u00e9n los animales acu\u00e1ticos \u2020\u0153que tienen aletas y escamas\u2020\u009d (Lev 11:9). En cuanto a las aves, se hizo una lista espec\u00ed\u00adfica de las que estaban prohibidas.<\/p>\n<p>Los que no ten\u00ed\u00adan esas caracter\u00ed\u00adsticas fueron declarados inmundos. La persona o la cosa inmunda produce un efecto de contagio, ya sea porque se le toque, o por estar bajo un mismo techo con ella. A este estado se le llama impureza. El animal que se puede comer es llamado \u2020\u0153limpio\u2020\u009d. Con ciertos rituales se pod\u00ed\u00ada corregir la situaci\u00f3n de impureza. En los cap\u00ed\u00adtulos 11 al 15 de Lev\u00ed\u00adtico y en el 19 de N\u00fameros, aparecen la mayor\u00ed\u00ada de los motivos que la causaban. Tambi\u00e9n en Deu 14:3-21; Deu 23:10-15; Deu 24:8; Deu 26:14. Para los animales que fueron declarados como inmundos, o no aptos para la dieta de los israelitas \u2020\u00a2Animales de la Biblia.<br \/>\ncontacto con el cad\u00e1ver de un animal inmundo produc\u00ed\u00ada impureza. De igual manera si el animal ca\u00ed\u00ada en una vasija, \u00e9sta quedaba inmunda. El agua que estuviere en contacto con el cad\u00e1ver de un animal inmundo, tambi\u00e9n era impura, as\u00ed\u00ad como los alimentos que fueren afectados. Se eliminaba la impureza lavando los vestidos, ba\u00f1\u00e1ndose y qued\u00e1ndose apartado \u2020\u0153hasta la noche\u2020\u009d. En algunos casos se requer\u00ed\u00ada tambi\u00e9n un sacrificio. Todas estas precauciones se justificaban en la ense\u00f1anza de que Dios es santo y los suyos deb\u00ed\u00adan serlo tambi\u00e9n (Lev 11:43-45).<br \/>\ncuidado se ten\u00ed\u00ada con ciertas enfermedades de la piel ( \u2020\u00a2Lepra), que obligaban a declarar inmunda a una persona, o ciertos defectos de una casa (Lev 13:1-59). Era inmunda la persona \u2020\u0153que tuviere flujo de semen\u2020\u009d (gonorrea) (Lev 15:2). La \u2020\u0153emisi\u00f3n de semen\u2020\u009d, aun en el acto sexual de un hombre con su esposa, hac\u00ed\u00ada inmundos a ambos. Ten\u00ed\u00adan que lavarse y quedarse aparte \u2020\u0153hasta la noche\u2020\u009d (Lev 15:18). De igual manera, la mujer era inmunda en los d\u00ed\u00adas de su menstruaci\u00f3n, durante siete d\u00ed\u00adas (Lev 15:19). \u2020\u0153Si alguno durmiere con ella, y su menstruo fuere sobre \u00e9l, ser\u00e1 inmundo por siete d\u00ed\u00adas\u2020\u009d (Lev 15:24). Cuando una mujer daba a luz un var\u00f3n era inmunda por siete d\u00ed\u00adas y durante catorce si era hembra. Adem\u00e1s, no pod\u00ed\u00ada ir al \u2020\u00a2templo durante treinta y tres d\u00ed\u00adas despu\u00e9s del nacimiento de un var\u00f3n o sesenta y seis si era hembra (Lev 12:1-5).<br \/>\nconcepto de inmundo se extend\u00ed\u00ada a los incircuncisos (Isa 52:1). Se ten\u00ed\u00ada la idea de que la tierra de las naciones no israelitas era inmunda (Jos 22:19; Amo 7:17), as\u00ed\u00ad como los \u00ed\u00addolos (Isa 30:22). Ciertos pecados hac\u00ed\u00adan inmunda o contaminaban la tierra. Eso fue lo que pas\u00f3 con los cananeos (\u2020\u0153En ninguna de estas cosas os amancillar\u00e9is; pues en todas estas cosas se han corrompido las naciones que yo echo de delante de vosotros, y la tierra fue contaminada\u2020\u009d [Lev 18:25]). Los muchos pecados de Israel le trajeron juicio de Dios, pero siempre con la esperanza de que el Se\u00f1or les limpiar\u00ed\u00ada (\u2020\u0153Esparcir\u00e9 sobre vosotros agua limpia, y ser\u00e9is limpiados de todas vuestras inmundicias\u2020\u009d [Eze 36:25]).<br \/>\nel NT, el t\u00e9rmino que se usa es akathartos, la mayor\u00ed\u00ada de las veces con referencia a los \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritus inmundos\u2020\u009d (Mat 10:1; Mar 1:23; Luc 4:33; Luc 11:24; Hch 5:16, etc\u00e9tera). \u2020\u00a2Demonios. Cuando Pedro tuvo la visi\u00f3n del \u2020\u0153gran lienzo\u2020\u009d lleno de animales, con la voz que le dec\u00ed\u00ada: \u2020\u0153Mata y come\u2020\u009d, contest\u00f3: \u2020\u0153Se\u00f1or, no; porque ninguna cosa com\u00fan o inmunda he comido jam\u00e1s\u2020\u009d. Dios tuvo que revelarle: \u2020\u0153Lo que Dios limpi\u00f3, no lo llames t\u00fa com\u00fan\u2020\u009d (Hch 10:9-14). El mensaje estaba relacionado con el privilegio que se le concedi\u00f3 de ver que el Esp\u00ed\u00adritu Santo vendr\u00ed\u00ada tambi\u00e9n sobre los gentiles.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>El t\u00e9rmino <etiqueta id=\"#_ftn258\" name=\"_ftnref258\" title=\"\">heb. <\/etiqueta><\/span><span style=''>&#7789;um&#722;\u00e2<\/span><span lang=ES style=''> (\u2018inmundicia\u2019, \u2018impureza\u2019) aparece 26 veces, mientras que el adjetivo <\/span><span style=''>&#7789;&#257;m&#275;&#722;<\/span><span lang=ES style=''> (\u201cinmundo\u201d) aparece 72 veces. Otras palabras aparecen con menor frecuencia. El gr. <\/span><span style=''>akatharsia<\/span><span lang=ES style=''> (\u2018inmundicia\u2019) y <\/span><span style=''>akathartos<\/span><span style=''> <span lang=ES>(\u2018inmundo\u2019) 41 veces. Otros t\u00e9rminos son menos frecuentes aun. El concepto de limpieza est\u00e1 dado por los vocablos heb. <\/span><\/span><span style=' '>&#7789;&#257;h&#333;r<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span style=''>b&#257;r&#257;r<\/span><span lang=ES style=''> y sin\u00f3nimos; el NT emplea <\/span><span style=''>ketharos<\/span><span lang=ES style=''> casi exclusivamente. En los t\u00e9rminos b\u00edblicos para \u201climpio\u201d, se superponen los usos f\u00edsicos, rituales, y \u00e9ticos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. La limpieza era sumamente estimada<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Se apreciaba altamente y se practicaba la limpieza f\u00edsica o aseo en las tierras b\u00edblicas. Herodoto (2.27) afirma que los sacerdotes egipcios se ba\u00f1aban dos veces por d\u00eda y dos veces cada noche. En Israel el aseo f\u00edsico preparaba al hombre para acercarse a Dios, si su motivo era correcto. En una \u00e9poca tan temprana como la de No\u00e9 ya se ten\u00eda en cuenta la distinci\u00f3n entre limpio e inmundo. Gn. 7.2 dice: \u201cDe todo animal limpio tomar\u00e1s siete parejas, macho y su hembra; mas de los animales que no son limpios, una pareja, el macho y su hembra.\u201d Aparentemente las primeras referencias en G\u00e9nesis a *animales limpios e inmundos tuvieron como base la cuesti\u00f3n de si dichos animales estaban destinados al sacrificio o no. Gn. 9.3 es expl\u00edcito cuando dice que \u201ctodo lo que se mueve y vive, os ser\u00e1 para mantenimiento\u201d. Las disposiciones de Lv. 11 y Dt. 14 adoptan las distinciones como base de las leyes dietarias. Se dice: \u201cEsta es la ley acerca de las bestias, y las aves, y todo ser viviente que se mueve en las aguas, y todo animal que se arrastra sobre la tierra, para hacer diferencia entre lo inmundo y lo limpio, y entre los animales que se pueden comer y los animales que no se pueden comer\u201d (Lv. 11.46\u201347).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. En los tiempos m\u00e1s primitivos<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En la \u00e9poca de los patriarcas y en la era de la monarqu\u00eda en Israel tambi\u00e9n encontramos la diferenciaci\u00f3n. Comp\u00e1rese Gn. 31.35 (el caso de Raquel con los dioses caseros de su padre, Lab\u00e1n) y 1 S. 20.26 (el incidente de la ausencia de David en la mesa del rey Sa\u00fal). Lamentablemente algunos escritores en buena medida han comprendido mal las importantes distinciones al respecto, desde el momento en que han relacionado todas las reglamentaciones veterotestamentarias de este car\u00e1cter con supuestos tab\u00faes originalmente supersticiosos (cf. A. S. Peake, <etiqueta id=\"#_ftn259\" name=\"_ftnref259\" title=\"\"><i>HDB<\/i><\/etiqueta>, 4, <etiqueta id=\"#_ftn260\" name=\"_ftnref260\" title=\"\">pp. 825ss).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. Bajo los profetas<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Los profetas, cuyas elevadas normas \u00e9ticas han sido aclamadas por todos, tambi\u00e9n hablaron sobre la impureza. Isa\u00edas, que preve\u00eda una futura era de justicia, predijo que el camino a la santidad no iba a ser recocido por los inmundos (35.8); tambi\u00e9n advirti\u00f3 a Jerusal\u00e9n que ten\u00eda que vestirse de toda su fortaleza, porque el incircunciso y el inmundo no la atormentar\u00edan m\u00e1s en la hora de su gloria (52.1). Adem\u00e1s, el profeta evang\u00e9lico exhort\u00f3 a los que se ocupaban del servicio sagrado en el sentido de que deb\u00edan evitar todo lo inmundo, y que deb\u00edan ser limpios en el manejo de los utensilios sagrados del Se\u00f1or (52.11). Oseas, el profeta del atribulado amor de Dios, advirti\u00f3 a su pueblo que el reino del <etiqueta id=\"#_ftn261\" name=\"_ftnref261\" title=\"\">N no s\u00f3lo volver\u00eda a Egipto, sino que comer\u00eda cosas inmundas<\/etiqueta> en Asiria (9.3). Am\u00f3s, el sin igual campe\u00f3n de la justicia de Dios, en respuesta a la coerci\u00f3n ejercida para refrenar su testimonio prof\u00e9tico, predijo que Amaz\u00edas de Bet-el experimentar\u00eda fuertemente la mano de Dios sobre \u00e9l en su familia inmediata, y \u00e9l mismo morir\u00eda en tierra inmunda (7.17). Ezequiel expres\u00f3 de diferentes maneras el aborrecimiento que sent\u00eda por la contaminaci\u00f3n de su pueblo, y su propio aborrecimiento por la manera en que fue llamado a describirla dram\u00e1ticamente ante ellos (4.14).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>IV. La ley mosaica<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La ley de Mois\u00e9s hac\u00eda claras distinciones entre lo limpio y lo inmundo, lo sagrado y lo profano (Lv. 10.10). La inmundicia constitu\u00eda ante todo profanaci\u00f3n ceremonial, y no moral, a menos que se la cometiera voluntariamente. Imped\u00eda que la persona pudiera participar en el servicio del santuario, y en la comuni\u00f3n con sus correligionarios. Hab\u00eda distintas maneras de contraer la contaminaci\u00f3n ceremonial, y hab\u00eda disposiciones para obtener limpieza.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>a<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. El contacto con un cad\u00e1ver hac\u00eda que el individuo fuera inmundo (Nm. 19.11\u201322). El cad\u00e1ver humano era lo m\u00e1s contaminante, de acuerdo con las reglamentaciones del AT. Es muy probable que haya servido para destacar ante el pueblo de Dios toda la gravedad y las consecuencias \u00faltimas del pecado.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>b<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. La lepra, ya fuese en una persona, en vestimentas o en la casa misma, era contaminante (Lv. 13\u201314).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>c<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. Los flujos naturales (los relacionados con las funciones de reproducci\u00f3n) y los antinaturales hac\u00edan impuro al israelita practicante (Lv. 12; 15).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>d<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. El comer la carne de un ave, pez o animal inmundo tornaba inmunda a la persona. Lv. 11 y Dt. 14 contienen largas listas de lo que era limpio y lo que era inmundo. Las bestias de rapi\u00f1a eran consideradas inmundas, porque consum\u00edan la sangre y la carne de sus v\u00edctimas. En su mayor parte las aves inmundas eran aves de rapi\u00f1a, o las que se alimentaban de carro\u00f1a. Los peces sin aletas y escamas eran inmundos. Algunos piensan que a raz\u00f3n era su apariencia, parecida a la de una serpiente, pero ahora sabemos que la prohibici\u00f3n de este grupo estaba basada en motivos higi\u00e9nicos. Los mariscos y crust\u00e1ceos pueden causar intoxicaci\u00f3n muy f\u00e1cilmente y tambi\u00e9n pueden transmitir enfermedades (G. S. Cansdale, <i>Animals of Bible Lands<\/i>, 1970, pp. 213). El comer la sangre estaba prohibido desde los tiempos m\u00e1s primitivos (Gn. 9.4).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>e.<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>Los defectos f\u00edsicos se consideraban como inmundicia, ya que imped\u00edan el acercamiento de la persona al altar. Las reglamentaciones son expl\u00edcitas para los hijos de Aar\u00f3n, los sacerdores que ministraban en el santuario (Lv. 21.16\u201324). Finalmente, el homicidio no castigado (Dt. 21.1\u20139), y especialmente la idolatr\u00eda (Os. 6.10), convert\u00edan en inmunda la tierra. Lo primero era una ofensa a la imagen de Dios (Gn. 9.6), mientras que lo \u00faltimo lo constitu\u00eda una violaci\u00f3n de la adoraci\u00f3n espiritual que se debe a Dios (Ex. 20.4).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>V. En tiempos posex\u00edlicos<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Los escribas de las \u00e9pocas posex\u00edlicas y los fariseos de los d\u00edas del ampliaron artificialmente la distinci\u00f3n entre lo limpio y lo inmundo (Mr. 7.2, 4), de lo que se deriv\u00f3 un pesado y complejo sistema. Por ejemplo, un libro can\u00f3nico hac\u00eda que las manos fuesen inmundas; un libro no can\u00f3nico no ten\u00eda este efecto. La m\u00e1s grande de las seis divisiones de la Misn\u00e1 se ocupa del asunto de las purificaciones. La multiplicaci\u00f3n de las reglamentaciones dan validez a la observaci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or: \u201cBien invalid\u00e1is el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradici\u00f3n\u201d (Mr. 7.9).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>VI. La necesidad y la forma de la purificaci\u00f3n<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Israel deb\u00eda ser santo (Lv. 11.44\u201345) y estar separado de toda inmundicia. La inmundicia ceremonial hablaba del pecado. En la sociedad se requer\u00eda aseo corporal. El practicante segu\u00eda las leyes de la limpieza en su acercamiento a Dios. La persona limpia es la que puede acercarse a Dios en adoraci\u00f3n. V\u00e9ase Ex. 19.10s; 30.18\u201321; Jos. 3.5. En el uso religioso, lo que era limpio denotaba lo que no contaminaba ceremonialmente. Se aplicaba el t\u00e9rmino tanto a bestias (Gn. 7.2), como a lugares (Lv. 4.12), objetos (Is. 66.20), o personas que no estaban ceremonialmente (ritualmente) contaminados (1 S. 20.26; Ez. 36.25). En Sal. 19.9; 51.7, 10 se trata de limpieza o pureza \u00e9tica. En Hch. 18.6 encontramos un uso poco frecuente en el sentido de \u201csin tacha\u201d o \u201csin culpa\u201d.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El modo usual de purificaci\u00f3n era el ba\u00f1o del cuerpo y el lavado de las vestimentas (Lv. 15.8, 10\u201311). La inmundicia provocada por un flujo requer\u00eda una limpieza especial (Lv. 15.19), como as\u00ed tambi\u00e9n el parto (Lv. 12.2, 8; Lc. 2.24), la lepra (Lv. 14), el contacto con un cad\u00e1ver (Nm. 19; para el nazareo, Nm. 6.9\u201312). La limpieza puede ser f\u00edsica (Jer. 4.11; Mt. 8.3); ritual, por medio de una ofrenda por el pecado (Ex. 29.36), para la expiaci\u00f3n del pecado (Nm. 35.33), para eliminar la contaminaci\u00f3n ceremonial (Lv. 12.7; Mr. 1.44); \u00e9tica, ya sea por la remoci\u00f3n, por parte del hombre, de la inmundicia o el pecado (Sal. 119.9; Stg. 4.8), o la remoci\u00f3n de la culpa por parte de Dios (Ez. 24.13; Jn. 15.2). La limpieza ritual se llevaba a cabo por medio de agua, fuego, o las cenizas de una vaca alazana. El Sal. 51.7 nos ofrece un buen ejemplo de lo ceremonial como figura de lo \u00e9tico o espiritual. David or\u00f3: \u201cPurificame con hisopo, y ser\u00e9 limpio; l\u00e1vame, y ser\u00e9 m\u00e1s blanco que la nieve.\u201d<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>VII. La perspectiva neotestamentaria<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En sus ense\u00f1anzas Cristo destac\u00f3 la pureza moral m\u00e1s que la ceremonial (Mr. 7.1\u201323). Sus m\u00e1s graves denuncias fueron contra los que elevaban lo ritual y lo externo sobre lo moral y \u00e9tico. Lo importante no es la inmundicia ceremonial sino la moral. Una lectura cuidadosa de ciertos textos del NT nos dar\u00e1 una buena indicaci\u00f3n de las costumbres de los jud\u00edos con respecto a la limpieza y la inmundicia. Mr. 7.3\u20134 es una declaraci\u00f3n concisa sobre las disposiciones relativas al lavado de las manos, la contaminaci\u00f3n en el mercado, y la limpieza de los utensilios. Jn. 2.6 se ocupa del m\u00e9todo para purificarse antes de entrar en una casa, y Jn. 3.25 indica que el asunto de la limpieza f\u00e1cilmente daba lugar a disputas. Hab\u00eda estrictos reglamentos sobre la purificaci\u00f3n para la pascua; se alude a ellos en Jn. 11.55 y 18.28. Al leproso que fue limpiado se le dijo que ten\u00eda que ofrecer por su limpieza lo que exig\u00eda la ley de Mois\u00e9s (Mr. 1.44). A fin de aquietar la oposici\u00f3n contra \u00e9l y tratar de lograr una mejor aceptaci\u00f3n de su mensaje, Pablo se someti\u00f3 al rito de purificaci\u00f3n en el templo de Jerusal\u00e9n (Hch. 21.26). Este sorprendente comportamiento debe evaluarse a la luz de su pol\u00edtica de \u201ca todos (hacerse) de todo\u201d (entre otras cosas, vivir como jud\u00edo cuando estuviera entre los jud\u00edos) \u201cpor causa del evangelio\u201d (1 Co. 9.22s). Esto no le resta valor al hecho de que Cristo dej\u00f3 sin efecto todas las reglamentaciones lev\u00edticas sobre carnes y pr\u00e1cticas inmundas (Mt. 15.1\u201320 y Mr. 7.6\u201323), a la luz de lo cual se orden\u00f3 a Pedro que actuara (Hch. 10.13ss), y Pablo promulg\u00f3 sus preceptos para la conducta del cristiano (Ro. 14.14, 20; 1 Co. 6.13; Col. 2.16, 20\u201322; Tit. 1.15). En He. 9.13s se recalca que la \u00fanica contaminaci\u00f3n que importa <i>religiosamente <\/i>es la de la conciencia, que s\u00f3lo el sacrificio de Cristo, ofrecido en la esfera de lo espiritual, puede limpiar.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Como ser\u00eda de esperar, los evangelios son los escritos que m\u00e1s tienen que decir sobre la distinci\u00f3n entre lo limpio y lo inmundo. Los evangelios tratan la purificaci\u00f3n bajo varias categor\u00edas. Se la ve en relaci\u00f3n con la lepra (Mt. 8.2; Mr. 1.44; Lc. 5.14; 17.11\u201319). El t\u00e9rmino que se utiliza al respecto es <\/span><span style=''>kathariein<\/span><span lang=ES style=''>, pero en Lc. 17.15 (el caso de los diez leprosos) <\/span><span style=' '>iasthai<\/span><span lang=ES style=' '> (\u2018curar\u2019) es el que se emplea. La purificaci\u00f3n del leproso constaba de dos partes: (<i>a<\/i>) el ritual con las dos avecillas (Lv. 14); y (<i>b<\/i>) la ceremonia ocho d\u00edas despu\u00e9s. Con respecto a la comida estaba el lavado ritual de las manos (Mt. 15.1\u201320; Mr. 7.1\u201323; Jn. 2.6; 3.25). Como ya indicamos, hab\u00eda una purificaci\u00f3n relacionada con la pascua (Jn. 11.55; 18.28). Ten\u00eda que quitarse cuidadosamente todo rastro de levadura de la casa (Ex. 12.15, 19\u201320; 13.7). Finalmente, despu\u00e9s del parto se llevaba una ofrenda a la terminaci\u00f3n del per\u00edodo de impureza, o sea, cuarenta d\u00edas despu\u00e9s del nacimiento de un hijo y ochenta despu\u00e9s del nacimiento de una hija (Lc. 2.22).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>VIII. Conclusi\u00f3n<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Algunos han supuesto que las leyes que regulaban lo limpio y lo inmundo no s\u00f3lo ten\u00edan el efecto de hacer m\u00e1s dif\u00edciles las relaciones sociales y religiosas con los paganos, especialmente en lo relativo a las comidas, sino que originalmente fueron dadas con este prop\u00f3sito. Moore piensa que no hay indicaciones internas ni externas que apoyen esta posici\u00f3n (<i>Judaism<\/i>, 1, 1927, pp. 21). Seg\u00fan este autor, \u201cse trataba de costumbres antiguas, cuyo origen y raz\u00f3n hac\u00eda mucho que se hab\u00edan olvidado. Encontramos algunas entre otros semitas, o m\u00e1s ampliamente; algunas fueron, seg\u00fan parece, exclusivas de Israel; pero en general, o podr\u00edamos decir, como sistema, se trataba de las costumbres distintivas que los jud\u00edos hab\u00edan heredado de sus antepasados con una sanci\u00f3n religiosa en las dos categor\u00edas de santo y contaminado. Otros pueblos ten\u00edan las suyas propias, algunas para todas las clases, otros, como entre los jud\u00edos, espec\u00edficamente para los sacerdotes, y estos sistemas tambi\u00e9n eran caracter\u00edsticos\u201d (<etiqueta id=\"#_ftn262\" name=\"_ftnref262\" title=\"\">op. cit., pp. 21\u20132<\/etiqueta>2).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En la discusi\u00f3n de las importantes reglas que diferencian lo limpio de lo inmundo entre los animales, las aves y los peces se ha dado un n\u00famero de razones para ellas. La raz\u00f3n m\u00e1s obvia y tradicional es la religiosa o espiritual: \u201cY me ser\u00e9is varones santos\u201d (Ex. 22.31). Otra explicaci\u00f3n es la higi\u00e9nica. Maim\u00f3nides, el gran fil\u00f3sofo jud\u00edo de la Edad Media en Espa\u00f1a, al igual que otros especialistas de nota, la apoyaron. El argumento, apoyado actualmente por la investigaci\u00f3n moderna, es que los peces sin escamas y los cerdos (Cansdale, op. cit., pp. 99) producen enfermedades. Otra interpretaci\u00f3n es la psicol\u00f3gica. Los animales prohibidos eran repugnantes o provocaban un esp\u00edritu de crueldad en las personas que los com\u00edan. Una cuarta raz\u00f3n es la dualista. Se dice que los israelitas, al igual que los persas, asignaban a los animales inmundos a un poder maligno. Otra explicaci\u00f3n es la nacional, que mantiene que los israelitas estaban rodeados de tales prohibiciones a fin de separarlos de todas las dem\u00e1s naciones. Los que rechazan este punto de vista han hecho notar que los animales prohibidos en la ley de Mois\u00e9s son pr\u00e1cticamente los mismos que est\u00e1n prohibidos en las religiones hind\u00fa, babil\u00f3nica y egipcia.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La teor\u00eda m\u00e1s popular en los c\u00edrculos cr\u00edticos es la que propuso W. Robertson Smith (<i>The Religion of the Semites<\/i>, pp. 270). K\u00f6hler la expresa de manera sucinta: \u201cEn vista del hecho de que casi todas las tribus primitivas hacen un tab\u00fa de ciertos animales, se afirma que originalmente se consideraba y adoraba al animal prohibido como el t\u00f3tem del clan; pero los hechos que se han alegado no apoyan esta teor\u00eda suficientemente en relaci\u00f3n con los semitas, como para que sea algo m\u00e1s que una ingeniosa conjetura \u2026\u201d <etiqueta id=\"#_ftn263\" name=\"_ftnref263\" title=\"\"><i>JewE<\/i><\/etiqueta>, 4, pp. 599). Si dejamos que los datos escriturales hablen por s\u00ed mismos, la explicaci\u00f3n espiritual y la higi\u00e9nica son las correctas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> P. van Imschoot, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1969; F. Maass, \u201cSer puro\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn264\" name=\"_ftnref264\" title=\"\"><i>\u00b0DTMAT<\/i><\/etiqueta>, 1978, <etiqueta id=\"#_ftn265\" name=\"_ftnref265\" title=\"\">t(t). I, pp. 888\u2013895; <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn266\" name=\"_ftnref266\" title=\"\">id., \u201cSer impuro\u201d, <\/etiqueta><i>\u00b0DTMAT<\/i>, t(t). I, pp. 918\u2013921; R. de Vaux, <i>Instituciones del Antiguo Testamento<\/i>, 1985; W. Eichrodt, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1975, t(t). I; H. Baltensweiler, H. Lunk, J. Schattenmann, \u201cLimpio\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn267\" name=\"_ftnref267\" title=\"\"><i>\u00b0DTNT<\/i><\/etiqueta>, 1980, t(t). II; J. Banes, \u201cPuro e impuro\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn268\" name=\"_ftnref268\" title=\"\"><i>\u00b0DTB<\/i><\/etiqueta>, 1967.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>A. C. Zenos, \u201cPure, Purity, Purification\u201d, <i>Standard Bible Dictionary<\/i>, 719\u2013721; G. A. Simcox, \u201cClean and Unclean, Holy and Profane\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn269\" name=\"_ftnref269\" title=\"\"><i>EBi<\/i><\/etiqueta>, 1, 836\u2013848; J. Hastings, \u201cClean\u201d, <i>HDB<\/i>, 1, pp. 448; R. Bruce Taylor, \u201cPurification\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn270\" name=\"_ftnref270\" title=\"\"><i>DCG<\/i><\/etiqueta>, 2, pp. 457\u2013458; P. W. Crannel, \u201cClean\u201d y \u201cCleanse\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn271\" name=\"_ftnref271\" title=\"\"><i>ISBE<\/i><\/etiqueta>, 1, pp. 667\u2013668; \u201cUncleanness\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn272\" name=\"_ftnref272\" title=\"\"><i>WDB<\/i><\/etiqueta>, pp. 617; A. S. Peake, \u201cUnclean, Uncleanness\u201d, <i>HDB<\/i>, 4, pp. 825\u2013834; Charles B. William, \u201cUncleanness, <i>ISBE<\/i>, 5, pp. 3035\u20133037; <i>JewE<\/i>, 4, pp. 110\u2013113 y 596\u2013600; George F. Moore, <i>Judaism<\/i>, 1\u20132, 1927; M. Douglas, <i>Purity and Danger<\/i>, 1966; G. S. Cansdale, <i>Animals of Bible Lands<\/i>, 1970, pp. 99, 213.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn273\" name=\"_ftnref273\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>C.L.F.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una persona o cosa era declarada como apta o no apta para participar en el culto, entrar en lugares sagrados o estar en contacto con la comunidad, de conformidad con estatutos dictados por Dios. 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Las reglas generales &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/limpio-e-inmundo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLIMPIO E INMUNDO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-8799","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8799","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8799"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8799\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8799"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8799"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8799"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}