{"id":8830,"date":"2016-02-05T05:22:23","date_gmt":"2016-02-05T10:22:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mateo-evangelio-de\/"},"modified":"2016-02-05T05:22:23","modified_gmt":"2016-02-05T10:22:23","slug":"mateo-evangelio-de","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mateo-evangelio-de\/","title":{"rendered":"MATEO, EVANGELIO DE"},"content":{"rendered":"<p>El primero de los tres Evangelios llamados \u2020\u00a2sin\u00f3pticos.<\/p>\n<p>Autor y fecha. El libro no dice qui\u00e9n fue su autor. La tradici\u00f3n, de manera un\u00e1nime, lo atribuye al ap\u00f3stol Mateo desde el a\u00f1o 125 d.C., cuando su nombre se incluy\u00f3 en el t\u00ed\u00adtulo. Existen opiniones contrarias a esto, pero la mayor\u00ed\u00ada acepta a Mateo como el autor. Fue escrito antes del a\u00f1o 70, despu\u00e9s del Evangelio de Marcos, probablemente entre los a\u00f1os 65 al 68 d.C.<\/p>\n<p>Caracter\u00ed\u00adsticas. Es evidente que M. fue escrito conforme a un esquema muy bien ordenado. Se nota que el autor era persona bien educada, que arregl\u00f3 sus materiales atendiendo m\u00e1s a los temas que al estricto orden cronol\u00f3gico. Su prop\u00f3sito era probar, especialmente a los jud\u00ed\u00ados, que Jes\u00fas es el Mes\u00ed\u00adas. Por eso comienza su Evangelio, llam\u00e1ndole \u2020\u0153hijo de David\u2020\u009d y dando su genealog\u00ed\u00ada (Mat 1:1-17). Es el \u00fanico evangelista que relata la historia de los magos de oriente, que vinieron preguntando por \u2020\u0153el rey de los jud\u00ed\u00ados\u2020\u009d que hab\u00ed\u00ada nacido (Mat 2:2). Luego apoya todas sus narraciones y todos sus argumentos con un uso repetido de escrituras del AT (m\u00e1s de cuarenta citas), siempre se\u00f1alando a Cristo y hablando del \u2020\u0153reino\u2020\u009d. Esta palabra la utiliza unas cincuenta y cuatro veces (\u2020\u0153reino de Dios\u2020\u009d, \u2020\u0153reino de los cielos\u2020\u009d, \u2020\u0153el reino\u2020\u009d, etc\u00e9tera).<br \/>\nEvangelio es el que m\u00e1s citaban los primeros escritores cristianos. Se discute si fue escrito originalmente en griego, hebreo o arameo. Pap\u00ed\u00adas (60-130 d.C.) dijo que \u2020\u0153M. compuso los dichos en el dialecto hebreo y despu\u00e9s cada cual los tradujo como pudo\u2020\u009d. Pero todo el pensamiento de M. mantiene formas decididamente hebreas.<br \/>\nlos detalles sobre los relatos de este Evangelio \u2020\u00a2Evangelios. \u2020\u00a2Jesucristo. \u2020\u00a2Milagro. \u2020\u00a2Sin\u00f3pticos.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>DJN<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nSUMARIO: \u00bfQui\u00e9n es Mateo? &#8211; II. \u00bfEs Mateo el autor del evangelio? &#8211; lll. Otras cuestiones: a) \u00bfD\u00f3nde fue escrito?; b) \u00bfCu\u00e1ndo fue escrito; c) \u00bfPara qu\u00e9 lectores fue escrito? &#8211; IV. Caracter\u00ed\u00adsticas Literarias: a) Vocabulario; b) Estilo. &#8211; V. Fuentes. &#8211; VI. Agrupaci\u00f3n tem\u00e1tica. &#8211; VII. Plan del evangelio: a) Estructura geogr\u00e1fico-cronol\u00f3gica; b) Estructura fundada en los cinco discursos; c) Estructura basada en las dos f\u00f3rmulas. &#8211; Vlll. Estructura teol\u00f3gico-salv\u00ed\u00adfica: 1. \u00bfQu\u00e9 dijo Jes\u00fas y qu\u00e9 sigue diciendo. 2. \u00bf Qui\u00e9n es Jes\u00fas? 2-1. Retrato de Jes\u00fas; 2-2. Concepto de historia de la salvaci\u00f3n; 2-3. T\u00ed\u00adtulos cristol\u00f3gicos: a) Cristo=Mes\u00ed\u00adas, b) Hijo de David, c) Emmanuel, d) Hijo de Dios, d) Se\u00f1or (Kyrios), t) Hijo del hombre. 3. La Iglesia: a) Algunas pistas, b) Desde Israel a la Iglesia, c) Hacia la Iglesia universal, d) Cruz e Iglesia, f) El verdadero Israel, h) La comunidad de Mateo, i) Doble caracter\u00ed\u00adstica.<\/p>\n<p>Una tradici\u00f3n que se remonta a S. Ireneo (a. 180) hace que el evangelio atribuido a S. Mateo sea el m\u00e1s antiguo en el tiempo. Es tambi\u00e9n el primero en la lista o canon de los libros sagrados cristianos, y el m\u00e1s representado en las artes pl\u00e1sticas (pintura, escultura, miniaturas, mosaicos) o en s\u00ed\u00admbolos que proyectan la uni\u00f3n entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Como ha demostrado E. Massaux, es el evangelio de Mateo, entre todos los escritos del N. T., el que ejerce una influencia m\u00e1s profunda y extensa en la Iglesia y en la literatura cristiana naciente. Se buscan en este evangelio las palabras del Se\u00f1or, las l\u00ed\u00adneas esenciales que definen el nuevo orden inaugurado por Cristo. Y esto porque el primer evangelio refleja mejor que ning\u00fan otro la vida de una comunidad con sus vivencias, conflictos, tensiones, preocupaciones. Tienen fundamento definiciones como \u00e9stas: \u00abeste evangelio es la carta de una sociedad que se organiza para durar\u00bb (Goguel); \u00abevangelio eclesial\u00bb (TriIling).<\/p>\n<p>1. \u00bfQUIEN ES MATEO?<br \/>\nMateo, que significa \u00abdon de Dios\u00bb o \u00abDiosdado\u00bb (en griego \u00abTeodoro\u00bb\u00bb), aparece en las cuatro listas de los Doce (Mt 10,3; Mc 3,18; Lc 6,15; Hec 1,13). S\u00f3lo en el evangelio de Mateo se le llama: \u00abo telones\u00bb=recaudador=publicano. Jes\u00fas pasa junto a la oficina de recaudaci\u00f3n, lo llama: \u00abS\u00ed\u00adgueme\u00bb, y Mateo lo sigue (Mt 9,9). A este recaudador, Marcos 2,14 y Lucas 5,27 lo llaman \u00abLev\u00ed\u00ad, hijo de Alfeo (Mc)\u00bb, \u00abun publicano, llamado Lev\u00ed\u00ad\u00bb (Lc). \u00bfSe trade la misma persona? Bastantes exegetas en el campo protestante niegan la identidad. La gran mayor\u00ed\u00ada de comentaristas hablan de una misma persona. Y la explicaci\u00f3n puede estar en el hecho de que Mateo, como otros (hay siete apelativos o sobrenombres en las listas de los ap\u00f3stoles) habr\u00ed\u00ada recibido un sobrenombre.<\/p>\n<p>A esto se objeta que un jud\u00ed\u00ado no puede llevar dos nombres, y cuando los lleva, uno es griego o latino y el otro semita: Jos\u00e9 Justo (He 1,23), Juan Marcos (He 12,17,25), Saulo Paulo (He 13,9). Pero a veces el segundo nombre es tambi\u00e9n semita: Sim\u00f3n, llamado Cefas (Jn 1,42), Jos\u00e9, llamado Bernab\u00e9 (He 4,36), Jos\u00e9, llamado Caif\u00e1s (FI Jos, . Jud 28,2,7). \u00abSi hay raz\u00f3n para admitir que Mateo pudo tener una tradici\u00f3n especial diferente de Marcos a prop\u00f3sito de la vocaci\u00f3n del publicano, lo m\u00e1s sencillo es suponer que el publicano se llamaba Lev\u00ed\u00ad y que recibi\u00f3 (\u00bfde Jes\u00fas?) el sobrenombre de Mateo, es decir, \u00abdon de Dios\u00bb\u00bb (LEON DUFOUR, . cr\u00ed\u00adtica el N. T., vol.!, 323).<\/p>\n<p>R. Pesch (citado por Walker, cfr. bibl.) propone una soluci\u00f3n bastante aceptable: \u00abel autor del evangelio de Mateo ha cambiado de Lev\u00ed\u00ad a Mateo, porque para este autor una \u00abvocaci\u00f3n\u00bb significa necesariamente una llamada al discipulado, los disc\u00ed\u00adpulos son id\u00e9nticos a los Doce, y as\u00ed\u00ad Lev\u00ed\u00ad no podr\u00ed\u00ada haber sido sujeto de \u00abvocaci\u00f3n\u00bb, porque obviamente no era uno de los Doce\u00bb.<\/p>\n<p>II. \u00bfES MATEO EL AUTOR DEL EVANGELIO?<br \/>\nLa tradici\u00f3n eclesi\u00e1stica, que as\u00ed\u00ad lo afirma, se inicia con el testimonio de Pap\u00ed\u00adas, a mediados del siglo II, conservado por Eusebio de Cesarea (Hist. Ecles. 111,39,16; PG 29,300): \u00abMateo compil\u00f3, (recogi\u00f3, orden\u00f3) en lengua hebrea los \u00ablogia\u00bb y cada cual los tradujo como pudo\u00bb. \u00bfCu\u00e1l es el sentido de este texto? Dos palabras necesitan explicaci\u00f3n: Logia: Para unos, \u00ablogia\u00bb significa solamente \u00absentencias\u00bb y consideran que Mateo no escribi\u00f3 un verdadero evangelio, sino una simple colecci\u00f3n de palabras y sentencias del Se\u00f1or. otros: Mateo compuso una narraci\u00f3n de hechos y dichos del Se\u00f1or. Las razones: -la tradici\u00f3n posterior lo ha entendido as\u00ed\u00ad-; Pap\u00ed\u00adas, al hablar del evangelio de Marcos, habla de los hechos y dichos, y a estos hechos y dichos los titula \u00abIoguion kyriakon ezegueseos\u00bb. Otros autores no admiten esta raz\u00f3n (Vaganay). Ermeneuo: puede significar, una parte: \u00abinterpretar, exponer, explicar\u00bb; por parte, \u00abtraducir\u00bb (a otra lengua). En el primer caso, nuestro evangelio ser\u00ed\u00ada una adaptaci\u00f3n del evangelio de Mateo; en el segundo caso, ser\u00ed\u00ada una simple traducci\u00f3n del evangelio arameo de Mateo. \u00abEsta observaci\u00f3n es el comienzo de una tradici\u00f3n eclesi\u00e1stica seg\u00fan la cual el evangelio de Mateo fue redactado primeramente en hebreo (o arameo) y m\u00e1s adelante traducido al griego\u00bb (H. K\u00f3ster, \u00f3n al N. T, Salamanca 1988, 688). Sin embargo, el evangelio de Mateo del canon neotestamentario fue escrito en griego, como luego veremos. El testimonio de Pap\u00ed\u00adas se fue difundiendo. As\u00ed\u00ad, Ireneo (Ad, Haer. 111,1,1) afirma que Mateo escribi\u00f3 su evangelio entre los hebreos y en su lengua. Or\u00ed\u00adgenes (Eusebio H. E. V1,25,4) menciona la tradici\u00f3n de que Mateo escribi\u00f3 en hebreo el Evangelio para los judeocristianos. El mismo Eusebio piensa de la misma manera (H. E. 111,24,6). Una tradici\u00f3n, pues, que se remonta a la primera mitad del siglo segundo admite entre el ap\u00f3stol Mateo y el primer evangelio un parentesco literario. M\u00e1s all\u00e1 de esto, los pareceres difieren.<\/p>\n<p>Las caracter\u00ed\u00adsticas del evangelio no favorecen la atribuci\u00f3n a Mateo. -El an\u00e1lisis del evangelio \u00abcontradice claramente la afirmaci\u00f3n de que su autor fuese disc\u00ed\u00adpulo de Jes\u00fas y testigo ocular de su actividad: -No escribe bas\u00e1ndose en experiencias propias, sino que utiliza fuentes o documentos (Mc y Q) y tradiciones en lo que se llama material propio de Mateo para tejerlo todo en una obra bien estructurada; -Por la lengua griega del evangelio se deduce ser una obra original y no una mera traducci\u00f3n, aunque abunden no obstante los giros semitas (semitismos), pero \u00e9stos pueden deberse a la transmisi\u00f3n oral dentro de un esquema arameo. El evangelio de Mateo est\u00e1 bastante m\u00e1s cuidado y contiene a veces expresiones de estilo m\u00e1s elevado, con juego de palabras: \u00abaphanizousin&#8230; hopos phanosim\u00bb= \u00abdesfiguran su cara para ostentar ante la gente que ayunan\u00bb\u00bb (6,16); \u00abkakous apolesei\u00bb= \u00abacabar\u00e1 de mala manera con esos malvados\u00bb (21,41); \u00abkopsontai kai opsontai\u00bb=\u00bbse lamentar\u00e1n y ver\u00e1n\u00bb (24,30): -el modo de citar el A. T., unas veces conforme a los LXX (citas comunes a Mc y Lc) y otras veces conforme al texto hebreo (propias de Mt) indica que no se trata de una mera traducci\u00f3n, sino que depende de fuentes; -la teolog\u00ed\u00ada bastante evolucionada del evangelio parece suponer una etapa posterior a la primera generaci\u00f3n apost\u00f3lica. Por eso, la mayor\u00ed\u00ada de los autores no da valor al testimonio de Pap\u00ed\u00adas y afirman que el autor del evangelio de Mateo no pudo proceder del c\u00ed\u00adrculo de los doce (H. K\u00ed\u201cSTER, 688; E. LOHSEM, \u00f3n al N. T, Madrid, 1975, 136): U. Luz: \u00abYo presupongo, pues, que el ap\u00f3stol Mateo no es el autor del primer evangelio. De serlo, \u00bfhabr\u00ed\u00ada utilizado el libro de alguien que no era testigo ocular como fuente principal, siendo \u00e9l mismo testigo ocular?\u00bb, (Evangelio seg\u00fan S. Mateo, en sin\u00f3pticos y Estella, Hechos de los Ap\u00f3stoles 1998, p\u00e1gs. 106 y 107). En esta l\u00ed\u00adnea est\u00e1 el reciente comentario de R. Aguirre, p. 267. Leon Dufour escribe algo muy sensato: \u00abEl evangelio de Mateo presenta los caracteres de un escrito griego, tanto en raz\u00f3n de su vocabulario como en raz\u00f3n de su estilo. Indudablemente estos helenismos no dirimen el pleito de la traducci\u00f3n, porque un buen traductor sabe adaptarse al genio de la lengua a que traduce. Pero la situaci\u00f3n en su conjunto se pronuncia a favor de la redacci\u00f3n en griego. Los abundantes semitismos significan tan s\u00f3lo que en Mt, lo mismo que en Mc y Lc, hubo un fondo arameo\u00bb (p. 324). (Db. cit.)<br \/>\nComo conclusi\u00f3n debe afirmarse que la atribuci\u00f3n a tal o cual autor, a tal o cual ap\u00f3stol ha perdido la importancia que tuvo anta\u00f1o, desde el momento en que no se separa ya al autor del medio que refleja: lo que interesa es que ese libro refleje fielmente la fe, la tradici\u00f3n vital desde los or\u00ed\u00adgenes, que proyecte el aut\u00e9ntico rostro de la comunidad religiosa. Probablemente el primer evangelio fue escrito por un judeocristiano palestinense, familiarizado con la ex\u00e9gesis b\u00ed\u00adblica, con formaci\u00f3n ling\u00fc\u00ed\u00adstica griega y perteneciente a una comunidad vinculada con el ap\u00f3stol Mateo. As\u00ed\u00ad lo avalan: Los contactos del evangelio de Mateo con los Setenta y con las peculiaridades ling\u00fc\u00ed\u00adsticas jud\u00ed\u00adas; la teolog\u00ed\u00ada mateana, especialmente de la ley y el uso del AT.; el evangelio de Mateo llego a ser el m\u00e1s importante en la gran Iglesia y tuvo una historia especial en medios judeocristianos. \u00abNuestra tesis es que Mateo fue, de modo especial, el evangelio b\u00e1sico en su \u00e1mbito eclesial, que era el judeocristianismo\u00bb (\u00bfpetrino?) (U. Luz, 88-89).<\/p>\n<p>III. OTRAS CUESTIONES<br \/>\n) \u00bfD\u00f3nde fue escrito? La ubicaci\u00f3n en el espacio se basa en argumentos muy d\u00e9biles que no engendran certeza segura, aunque hay entre los autores cierto consenso para afirmar que procede del espacio sirio. Pero en \u00bfqu\u00e9 lugar concreto? La mayor\u00ed\u00ada de autores se inclinan por Antioqu\u00ed\u00ada. \u00abNo es la peor hip\u00f3tesis, pero no pasa de ser una hip\u00f3tesis\u00bb. Se han propuesto otros lugares: Fenicia, Cesarea del Mar (teor\u00ed\u00ada defendida con gran entusiasmo por Viviano), Cesarea de Filipo, Jordania Oriental, Siria Oriental (Edesa). Ninguna raz\u00f3n es convincente; y la cuesti\u00f3n sigue abierta.<br \/>\n) \u00bfCu\u00e1ndo fue escrito? Terminus a quo (no antes de). No fue escrito antes del a\u00f1o 70, porque: -El evangelio de Mateo presupone el de Marcos; -Mt 22,7, en la par\u00e1bola de las bodas reales, la frase \u00abenvi\u00f3 a sus ej\u00e9rcitos y arras\u00f3 aquella ciudad\u00bb se refiere sin g\u00e9nero de duda, parece referirse al menos, a la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n el a\u00f1o 70. ad quem (m\u00e1s ac\u00e1 de esa fecha). Es dif\u00ed\u00adcil de precisar, porque depende de la respuesta a la pregunta sobre d\u00f3nde y por qui\u00e9n fue utilizado el evangelio. Lo que s\u00ed\u00ad parece cierto es que la Didaj\u00e9 presupone la redacci\u00f3n de Mateo (VI11,2). Ignacio de Antioquia conoce el evangelio de Mateo (Mt 3,15=Sm 1,1; Phld. 3,1=Mt 15,23). Policarpo conoce a Mateo en su segunda carta (Poi. 2,3=Mt 7,10). S\u00f3lo se puede afirmar que era quiz\u00e1 conocido en Esmirna hacia el a\u00f1o 115 (U. Luz, 105). Gran parte de los exegetas modernos colocan la composici\u00f3n entre los a\u00f1os 80-85. : -La elaboraci\u00f3n teol\u00f3gica mucho mayor en Mateo: escenas de la Infancia que suponen una reflexi\u00f3n muy posterior sobre tradiciones previas; -la orden de bautizar y predicar (28,19-20) supone que la misi\u00f3n entre los paganos ha tomado ya cierto incremento (cfr 28,15); -las comunidades cristianas se hallan enfrentadas con las sinagogas, pero no definitivamente separadas de ellas.<\/p>\n<p>c) \u00bfPara \u00e9 lectores fue escrito? Seg\u00fan la tradici\u00f3n el evangelio de Mateo se dirige a una comunidad judeocristiana, es decir, en frase de Or\u00ed\u00adgenes \u00aba los creyentes venidos del juda\u00ed\u00adsmo\u00bb (cfr. HE, 6,25,4); esto mismo confirman los datos que nos entrega el mismo evangelio. Esto se ve a trav\u00e9s del estudio de: -el vocabu: abundan las expresiones de sabor sem\u00ed\u00adtico; por ejemplo, solamente en Mateo encontramos expresiones como \u00e9stas: \u00abatar y desatar\u00bb (16,19; 18,18); \u00abgehenna del fuego\u00bb (5,22); \u00abde estos dos mandamientos penden toda la ley y los profetas\u00bb (22,40); las expresiones semitas no se suelen explicar como hace Marcos. Mateo explica s\u00f3lo \u00abEnmanuel\u00bb (1,23); \u00abG\u00f3lgota\u00bb (27,33); \u00abEl\u00ed\u00ad, El\u00ed\u00ad&#8230;\u00bb (27,46). Costumbres y usos : cita muchas costumbres del \u00e1rea de Palestina sin explicarlas. Mateo es el \u00fanico que transmite costumbres como \u00e9stas: \u00abllevar la ofrenda ante el altar\u00bb (5,23), \u00ablos sacerdotes en el templo quebrantan el s\u00e1bado, sin hacerse culpables\u00bb (12,5); \u00abalargan sus filacterias\u00bb (23,5); \u00abno entr\u00e9is en ciudad de samaritanos\u00bb (10,5); \u00abpag\u00e1is los diezmos de la menta, del an\u00ed\u00ads y del comino y descuid\u00e1is las cosas m\u00e1s importantes de la Ley\u00bb (23,23)&#8230;; preocupaciones doctrinales: el mismo contenido doctrinal del evangelio est\u00e1 vaciado en moldes jud\u00ed\u00ados: \u00abno pens\u00e9is que he venido a abrogar la Ley y los profetas\u00bb (5,17); \u00abno he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel\u00bb (15,24)&#8230; (LEON DUFOUR, \u00f3n, 1,325 s). El evangelio de Mateo est\u00e1 fuertemente enraizado en la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada: \u00abhay que cumplir hasta un \u00e1pice o una tilde de la Ley\u00bb (5,18); \u00abla justicia de los disc\u00ed\u00adpulos debe superar a la de los escribas y fariseos\u00bb (5,20). Tambi\u00e9n los judeocristianos guardan la Ley y observan el s\u00e1bado (24,20), dan limosna, oran y ayunan (6,1-18), respetan el templo y los sacrificios (5,23s; 17,24-27).<\/p>\n<p>IV. CARACTER\u00ed\u008dSTICAS LITERARIAS<br \/>\n) Vocabulario El evangelio de Mateo tiene 1.071 vers\u00ed\u00adculos, de los cuales 338 no se encuentran en Marcos y Lucas. Es en estos vers. donde las palabras y las frases propias a Mateo se hallan con m\u00e1s frecuencia. Entre las expresiones favoritas citamos: a Dios se le llama \u00abel Padre\u00bb o \u00abPadre\u00bb, con distintas expresiones: \u00abnuestro Padre\u00bb, \u00abvuestro Padre\u00bb, \u00abmi Padre\u00bb, \u00abtu Padre\u00bb, el \u00abPadre celestial\u00bb, \u00abel Padre que est\u00e1 en los cielos\u00bb. Al Reino se le llama \u00abReino de los cielos\u00bb. Usa frecuentemente los verbos de movimiento, como \u00abretirarse\u00bb, \u00abalejarse\u00bb, \u00abacercarse\u00bb, \u00abaproximarse\u00bb. El griego de Mateo es inferior al de Lucas, mejor que el de Marcos y sobre todo de Juan. La pobreza de Mateo salta a la vista cuando se examinan los verbos compuestos de una radical y de una o m\u00e1s preposiciones. Como los otros evangelistas usa palabras latinas; entre las comunes con Marcos est\u00e1n \u00abkoustodia\u00bb (27,66; 28,11), \u00abmilla\u00bb (medida de longitud) (5,41); \u00abaitia\u00bb=condici\u00f3n=causa o caso (19,10). Usa menos palabras hebreas que Marcos (\u00abtalitha koumi\u00bb, \u00ababba\u00bb, \u00abBoanerges\u00bb, \u00abrabouni\u00bb, \u00abHakeldama\u00bb). Por el contrario, \u00abamen\u00bb se encuentra en Mateo 31 veces contra 13 en Marcos y 6 en Lucas. La expresi\u00f3n \u00abhe aqu\u00ed\u00ad\u00bb se encuentra 62 veces en Mateo contra 7 en Marcos y 57 en Lucas (de las cuales 10 en Lc 1-2).<br \/>\n) Estilo: El estilo es m\u00e1s correcto y claro que en Marcos. Repetici\u00f3n de f\u00f3rmulas: hay una marcada tendencia a repetir una expresi\u00f3n o f\u00f3rmula, por ejemplo: \u00abdesde entonces comenz\u00f3\u00bb (4,17; 16,21); \u00abno pens\u00e9is que he venido\u00bb (5,17; 10,34); \u00aba las tinieblas de fuera\u00bb (8,12; 22,13; 25,30); \u00abquien tenga o\u00ed\u00addos que oiga\u00bb (11,15; 13,9); el modo estereotipado de terminar los discursos (7,28; 13,53; 19,1; 26,11). A veces esta t\u00e9cnica es un modo de fijar una estructura en una per\u00ed\u00adcopa (6,1-18) o una secci\u00f3n m\u00e1s amplia (5,21-28): \u00abo\u00ed\u00adsteis que se dijo, pero yo os digo\u00bb. -\u00f3rmulas de transici\u00f3n que no tienen valor cronol\u00f3gico: \u00abentonces\u00bb (92 veces) en Mt contra 6 en Mc y 15 en Lc; \u00aben aquel tiempo\u00bb, \u00abaquel d\u00ed\u00ada\u00bb. F\u00f3rmulas introductorias y cuestiones que est\u00e1n ausentes en Marcos \u00ab\u00bfQu\u00e9 os parece?\u00bb (18,12; 21,28); a veces la f\u00f3rmula se convierte en di\u00e1logo (3,14-15; 18,21-22). Indicaciones de lugares o \u00e1ficas: el evangelio de Mateo est\u00e1 plagado de alusiones al continuo ir y venir, a un continuo desplazarse para ofrecer la ense\u00f1anza: el desierto, la monta\u00f1a, traves\u00ed\u00ada del lago; desplazamientos a Genesaret, a la regi\u00f3n de Tiro y Sid\u00f3n, a orillas del lago, a Magad\u00e1n, a la regi\u00f3n de Cesarea de Filipo, Jes\u00fas se sienta \u00aben la monta\u00f1a\u00bb (5,1; 15,29), \u00aba la orilla del mar\u00bb (13,1), \u00aben una barca\u00bb (13,2), \u00aben el monte de los Olivos\u00bb (24,3)&#8230; \u00abLa multiplicidad y la trivialidad de estas anotaciones indican su sentido: poner al sector en presencia de una existencia concreta y no de una colecci\u00f3n de cuadros, de una aglomeraci\u00f3n de ejemplos para ilustrar una doctrina. Se trata ante todo de una vida real\u00bb (Leon Dufour, ob. cit. 298). Palabras-clave-gancho: ayudan a retener de memoria una serie de sentencias, sirven de eslabones para engarzar una serie de dichos, y al mismo tiempo dan el sentido de una unidad literaria: Mt 18,1 ss: \u00abNi\u00f1o\u00bb 4; \u00abpeque\u00f1o\u00bb 3; \u00abesc\u00e1ndalo\u00bb, \u00abescandalizar\u00bb 6, \u00abhermano\u00bb 4, \u00abperdonar\u00bb 4. -Agrupaciones \u00e9ricas: pueden tener doble finalidad: simb\u00f3lica y nemot\u00e9cnica; \u00abse trata de un principio de sistematizaci\u00f3n literario y corriente en la instrucci\u00f3n oral\u00bb: plos: \u00famero siete: -siete esp\u00ed\u00adritus que intentan entrar de nuevo en casa (12,45); -siete panes, siete peces, siete cestos (15,34ss; 16,10); -siete hermanos que tuvieron una misma mujer (22,25ss); -perdonar setenta veces siete (18,22) -peticiones de la oraci\u00f3n dominical (6,9ss); -siete par\u00e1bolas en el cap\u00ed\u00adtulo central 13; siete invectivas contra los fariseos (23,13-36); -las generaciones desde Jes\u00fas a Abraham son tres grupos de catorce (1,17). -\u00famero tres: 4,1-11; 6,1-18; 26,36-46: \u00abor\u00f3 por tercera vez repitiendo las mismas palabras\u00bb; tres negaciones de Pedro (26,69-75). N\u00famero dos (cuando los otros evangelistas citan uno): dos endemoniados en Gadara (Mt 8,28); dos ciegos en el relato propio de Mateo (9,27); dos en el relato com\u00fan a los otros evangelistas (Mt 29,29). N\u00famero cuatro: dos series de cuatro bienaventuranzas (5,3,10): los caps. 8-9 dos series de milagros con cuatro en cada serie. Paralelismo: Para dar variedad y fluidez al relato se desdobla el pensamiento en dos mitades, ordinariamente completas en s\u00ed\u00ad exteriormente, pero complementarias interiormente, orientadas a esclarecerse una por la otra: pueser: sin\u00f3nimo: con otras palabras se dice lo mismo en las dos partes (10,24-25); \u00e9tico; en una parte se afirma lo contrario que en la otra (7,18); \u00e1tico o progresivo: el sentido se va incrementando y enriqueciendo (10,40ss); \u00e1stico: paralelismo circular o invertido: en dos unidades que tienen signos paralelos, el verso primero de la primera unidad corresponde al verso \u00faltimo de la segunda unidad; el verso segundo de la primera corresponde al verso pen\u00faltimo de la segunda y as\u00ed\u00ad sucesivamente: Mt 13,53-58.<\/p>\n<p>march\u00f3 de all\u00ed\u00ad (53b) A<br \/>\nno hizo all\u00ed\u00ad (58) A&#8217;<br \/>\n\u00f3 a su pueblo (54a) B<br \/>\ns\u00f3lo en su (57b)<br \/>\n\u00bfde d\u00f3nde le viene a \u00e9ste ese saber? (54b) C<br \/>\n\u00bfde d\u00f3nde le viene todo esto? C&#8217;<br \/>\n\u00bfNo es \u00e9ste hijo del carpintero? D (55-56 a)<br \/>\n\u00f3n. Mateo tiende a exponer los hechos con laconismo y concisi\u00f3n: omite datos circunstanciales de tiempo, de lugar, auditorio (Mt 9,1-8=Lc 5,17-26; Mt 8,14-15=Mc 1,29-31&#8230;). Esto se refiere a las narraciones, no a las palabras de Jes\u00fas. Tendencia a generalizar: Multiplica el \u00abtodos\u00bb, el \u00abmucho\u00bb, aun donde Marcos y Lucas los omiten (Mt 8,32; 9,35; 13,56; 14,35; 15,37, etc&#8230;). Inclusiones: una t\u00e9cnica de narrar ya usada en el A. T. es la \u00f3n, que consiste en retomar el final de un relato o de un desarrollo, una f\u00f3rmula o un t\u00e9rmino que se utiliz\u00f3 en el comienzo. La \u00abinclusi\u00f3n\u00bb m\u00e1s espectacular, que abarca todo el evangelio, es la recuperaci\u00f3n del nombre Enmanuel. \u00abDios con nosotros\u00bb (1,24) del principio, al final del escrito: \u00abYo estoy constantemente con vosotros hasta el fin del mundo\u00bb (28,20).<\/p>\n<p>V. FUENTES<br \/>\nLa mayor\u00ed\u00ada de los exegetas modernos, al estudiar el evangelio de Mateo, se basan en la hip\u00f3tesis de las dos fuentes. \u00abEl que quiera cuestionarla tiene que rechazar una buena parte de la investigaci\u00f3n sobre los sin\u00f3pticos orientada a la historia de la redacci\u00f3n y efectuada desde 1945, una postura realmente audaz que no me parece necesaria ni posible\u00bb (U. Luz, ob. cit. 48). \u00bfEn qu\u00e9 consiste?: -Marcos es anterior a Mt y Lc; -Mt y Lc dependen de Marcos; -Mt y Lc tienen, adem\u00e1s, una fuente com\u00fan compuesta principalmente de dichos y sentencias del Se\u00f1or, llamada com\u00fanmente \u00abQ\u00bb; -Mt y Lc son entre s\u00ed\u00ad independientes, usando cada uno, adem\u00e1s, tradiciones particulares (evangelio de la Infancia, apariciones&#8230;, etc.): -Mc no depende directamente de la fuente \u00abQ\u00bb. \u00bfEn qu\u00e9 razones se apoya?: 1) Marcos se lee casi todo (excepto unos 60 vers.) en Mateo y Lucas con casi las mismas palabras; pero la narraci\u00f3n de Marcos tiene aspectos m\u00e1s primitivos que la de Mateo y Lucas, como se deduce de la brevedad, de la exposici\u00f3n r\u00fastica y sencilla, de las descripciones vivas, detallistas, llenas de colorido local&#8230; 2) Mateo y Lucas contienen independientemente de Marcos abundante material com\u00fan, que en parte coincide hasta en el tenor verbal (cfr Mt 10,26-36=Lc 12,2-9); de donde se deduce que utilizar\u00ed\u00adan, adem\u00e1s de Marcos, una segunda fuente escrita (Q), que conten\u00ed\u00ada sobre todo palabras y dichos del Se\u00f1or. Hay que admitir esta segunda fuente porque el material ausente de Marcos no pudo tomarlo Mateo directamente de Lucas ni Lucas directamente de Mateo. Una dependencia directa, en efecto, parece imposible, pues hay por una parte gran divergencia entre Mt y Lc en cuanto a las narraciones (cfr. narraciones de la Infancia y resurrecci\u00f3n), y por otra parte el material com\u00fan a ambos se presenta de manera muy diferente (cfr. Mt 11,2-27=Lc 18,28; Mt 25,14-30=Lc 19,12-27). Se supone que esta fuente (Q) era una fuente escrita, puesto que los textos de Mt y Lc coinciden con frecuencia (m\u00e1s del 50%) casi verbalmente y en el mismo orden de sucesi\u00f3n (Mt 3,7-10=Lc 3,7-9; Mt 7,7=Lc 11,9-13, etc&#8230;). En favor de una fuente escrita hablan tambi\u00e9n los \u00abdobles\u00bb, en cuanto que Mateo y Lucas aducen dos veces una serie de dichos del Se\u00f1or. Una vez en el mismo texto de Marcos, y otra en discursos que s\u00f3lo se hallan en Mt y Lc. (Cfr. Mt 13,12=Lc 8,18=Mc 4,25 y Mt 25,29=Lc 19,28; Mt 16,24s=Lc 9,23s=Mc 8,34s y Mt 10,38s=Lc 14,27). A pesar de que esta teor\u00ed\u00ada es la m\u00e1s seguida por los exegetas Le\u00f3n-Dufour y otros ponen una serie de dificultades, afirmando: \u00abEs.posible que llegue un d\u00ed\u00ada en que la prioridad absoluta de Marcos aparezca como un apriorismo de una cr\u00ed\u00adtica que fue. (Introducci\u00f3n a la Biblia. ROBERT-FEUILLET, t. 20,273).<\/p>\n<p>Las tradiciones particulares de Mateo son las que presentan m\u00e1s problemas. Este grupo de materiales tiene dos vertientes: un lado, es un material muy valioso, por ejemplo, la par\u00e1bola de los deudores (18,23-35), la de los dos hijos (21,28-31), la de la perla, la del tesoro escondido en el campo y la de la red barredera (13,44-448); palabras aisladas de Jes\u00fas, como las relativas al homicidio y a la ira contra el pr\u00f3jimo (5,21ss), el adulterio (5,27s), la verdadera limosna, la oraci\u00f3n, el ayuno (6,1-8). otro lado, entre el material narrativo hallamos en gran parte pasajes que dan la sensaci\u00f3n de algo muy posterior (evangelio de la Infancia, guardias en el sepulcro (27,62-66; 28,11-15), la moneda en la boca del pez (17,24-27). El \u00e1mbito en que se conserv\u00f3 la tradici\u00f3n especial es un \u00e1mbito judeocristiano. Este cristianismo jud\u00ed\u00ado revela, por una parte, cierta vinculaci\u00f3n con el juda\u00ed\u00adsmo, y por otra, una pol\u00e9mica cada vez m\u00e1s acentuada con el farise\u00ed\u00adsmo. As\u00ed\u00ad en el material de Mateo hallamos textos con acento favorable a los jud\u00ed\u00ados (23,1s) y (18,15-17).<\/p>\n<p>VI. AGRUPACI\u00ed\u201cN TEM\u00ed\u0081TICA<br \/>\nSeg\u00fan hemos visto Mateo usa como fuentes a Marcos y Q y, adem\u00e1s, material especial. Por eso su obra resulta notablemente m\u00e1s amplia que la de Marcos. Pero no hace una mera yuxtaposici\u00f3n de fuentes. Hay transformaciones radicales del material recibido de una tradici\u00f3n que permiten conocer los aspectos redaccionales seg\u00fan una determinada concepci\u00f3n teol\u00f3gica. La idea fundamental que unifica la obra de Mateo consiste en demostrar que Jes\u00fas de Nazaret es el Mes\u00ed\u00adas esperado por el juda\u00ed\u00adsmo; en \u00e9l se han cumplido las Escrituras y, por tanto la comunidad cristiana es heredera de las promesas. Y esto lo consigue, presentando en el primer cap\u00ed\u00adtulo el \u00e1rbol geneal\u00f3gico, entroncando a \u00abJesucristo con David y Abraham\u00bb; en segundo lugar, con las llamadas \u00abcitas de reflexi\u00f3n\u00bb, situadas estrat\u00e9gicamente en todo el libro (1,22; 2, 15, 17, 23; 4,14; 8,17; 12,17; 13,35; 21,4; 26,56; 27, 9). Se comprueba que en el destino de Jes\u00fas se est\u00e1n cumpliendo las profec\u00ed\u00adas del A. T. con la frase: \u00abCon esto se cumpli\u00f3 la palabra del Se\u00f1or, por medio del profeta\u00bb. En todas las citas aparece la palabra \u00abcumplir\u00bb, \u00abcumplimiento\u00bb. Dentro de este esquema se encaja la parte narrativa y la parte discursiva de la doctrina y acci\u00f3n de Jes\u00fas:<\/p>\n<p>Partnarrativa: -La Infancia de Jes\u00fas (1-2); -Primeros disc\u00ed\u00adpulos de la vida p\u00fablica (3-4); -Agrupaci\u00f3n de milagros (8-9); -Hechos diversos (11-12; 13,53; 17,27; 29-23); -Pasi\u00f3n y Resurrecci\u00f3n (26-28).<\/p>\n<p>Las acciones de Jes\u00fas que suelen denominarse \u00abmilagros\u00bb son para Mateo \u00abobras del Mes\u00ed\u00adas\u00bb (11,2), y alude, en este contexto a las promesas prof\u00e9ticas de la salvaci\u00f3n mesi\u00e1nica (Is 29,18; 35,5-6). Puesto que la predicaci\u00f3n del evangelio a los pobres (11,5; Cfr Is 611), forma parte de las acciones mesi\u00e1nicas, los caps. 8-10, en toda su amplitud, quieren probar que Jes\u00fas se manifest\u00f3 como el Mes\u00ed\u00adas predicho por los profetas. En cuanto a la \u00abpasi\u00f3n\u00bb, partiendo de los datos de Marcos, Mateo compuso el impresionante cuadro del rey-Mes\u00ed\u00adas coronado de espinas y con una ca\u00f1a en la mano derecha. A pesar de que el t\u00ed\u00adtulo mesi\u00e1nico \u00abrey de los jud\u00ed\u00ados\u00bb hab\u00ed\u00ada tenido lugar fijo en la tradici\u00f3n anterior a Marcos, Mateo lo prepara mediante la historia de la infancia: la persecuci\u00f3n y la amenaza de muerte acechan ya al \u00abreci\u00e9n nacido rey de los jud\u00ed\u00ados\u00bb (2,2,13-18). En cuanto a la \u00abresurrecci\u00f3n\u00bb de Jes\u00fas, la aparici\u00f3n pascual en Galilea con la que se cierra el evangelio manifiesta al resucitado como aquel que ha recibido del Padre \u00abtodo poder en el cielo y en la tierra\u00bb (28,18; cfr 11,27) (F. J. SCHIERSE, Introducci\u00f3n al N. T., 116).<\/p>\n<p>Parte discursiva: -Serm\u00f3n del Monte (5-7); -Discurso de misi\u00f3n (9,35-10,15); -Discurso de las par\u00e1bolas (13,1-53); -Discurso eclesial (18,1-35); -Invectivas contra escribas y fariseos (23,1-39); -Discurso sobre el fin (24-25).<\/p>\n<p>Estos discursos presentan a Jes\u00fas como el Maestro mesi\u00e1nico y profeta (23,10) que anuncia la plenitud del nuevo orden, con una justicia superior a la de la Ley antigua. Tanto el elemento discursivo como el narrativo giran en torno al cap\u00ed\u00adtulo clave del evangelio, en el que se explica con par\u00e1bolas la naturaleza del reino. Estos discursos contienen predicaciones tal como se hac\u00ed\u00adan en tiempos de Mateo. Aparecen, sin embargo, \u00abcomo discursos de Jes\u00fas\u00bb. Mediante un trabajo redaccional, el autor recoge los problemas y preguntas de su tiempo para responderlos y resolverlos dentro de un esquema teol\u00f3gico muy estructurado.<\/p>\n<p>VII. PLAN DEL EVANGELIO<br \/>\nCuesti\u00f3n importante, porque a trav\u00e9s del plan o estructura se conoce la intenci\u00f3n del autor y la densidad y variedad de su teolog\u00ed\u00ada. Variados son los caminos propuestos por los distintos investigadores para determinar la estructura del evangelio de Mateo. Conviene decir que ninguna propuesta es exhaustiva ni completa, aunque todas proporcionan pistas o claves muy \u00fatiles de lectura y contribuyen a comprender mejor el rico y variopinto entramado ideol\u00f3gico, teol\u00f3gico, vivencial e interpelante del evangelio. Enumeramos algunas de las m\u00e1s significativas:<\/p>\n<p>) Estructura geogr\u00e1fico-cronol\u00f3gica: Fundamenta su teor\u00ed\u00ada en los desplazamientos y en las alusiones de tiempo y espacio; -despu\u00e9s de la secci\u00f3n de preparaci\u00f3n para su ministerio (1,1-4,11), -Jes\u00fas act\u00faa y predica en Galilea (4,12-13,58), -fuera de Galilea y con direcci\u00f3n a Jerusal\u00e9n (14,1-20,34), -\u00faltimos d\u00ed\u00adas en Jerusal\u00e9n (21,1-27,66), -la resurrecci\u00f3n acontece en Galilea (28,7,10,16). (M. J. LAGRANGE, se\/on saint Matthieu, Paris 1923; B. RIGAUx, una historia de Jes\u00fas, II. El testimonio del evangelio de Mateo, Bilbao 1969). \u00f3n: Este plan conviene tambi\u00e9n a Marcos y Lucas y por lo tanto no indican propuesta original. Adem\u00e1s, las alusiones geogr\u00e1fico-cronol\u00f3gicas tienen un marcado sentido teol\u00f3gico.<br \/>\n) Estructura fundada en los cinco discursos (otros hablan de seis discursos, incluso de siete). Se funda en las f\u00f3rmulas estereotipadas con que terminan los discursos: \u00abCuando Jes\u00fas termin\u00f3 este discurso&#8230;\u00bb (7,28; 11,1; 13,53; 19,1; 26,1). La terminaci\u00f3n de este ciclo de discursos se enuncia con la frase conclusiva: \u00abCuando termin\u00f3 Jes\u00fas \u00abtodos\u00bb estos discursos\u00bb (26,1). De este modo se acota un conjunto de unidades literarias. \u00bfAludir\u00ed\u00ada el n\u00famero cinco a los cinco libros de Mois\u00e9s? Cuesti\u00f3n abierta (R BONNARD, seg\u00fan San Mateo, Madrid 1976). Esta propuesta plantea un doble problema: \u00abEl primero, la dificultad de caracterizar las partes narrativas&#8230; los intervalos narrativos no tienen la misma unidad; por consiguiente resulta muy dif\u00ed\u00adcil designar los cinco libros distinguidos de este modo. El segundo problema: la dificultad de dar un t\u00ed\u00adtulo a cada una de las secciones; podr\u00ed\u00adamos perfectamente agrupar cada uno de los discursos con la parte narrativa que la sigue m\u00e1s bien que con la precedente\u00bb (M. QUESNEL, seg\u00fan Mateo, 173-174).<\/p>\n<p>) Estructura basada en las dos f\u00f3rmulas (4,17; 16,21). En dos ocasiones el evangelista escribe: \u00abDesde entonces comenz\u00f3 Jes\u00fas a predicar\u00bb; \u00aba declarar a sus disc\u00ed\u00adpulos\u00bb. En 4,17 Jes\u00fas se presenta p\u00fablicamente a los jud\u00ed\u00ados y les urge a entrar en el reino de los cielos. En 16,21 se presenta Jes\u00fas revel\u00e1ndose a los disc\u00ed\u00adpulos y manifestando la voluntad del Padre de que vaya a Jerusal\u00e9n para sufrir, morir y resucitar. Ha sido el exegeta norteamericano J. D. Kingsbury, el m\u00e1s prolifero de todos los comentaristas del evangelio de Mateo, el que propone el siguiente plan de evangelio: 1) La persona de Jes\u00fas Mes\u00ed\u00adas (1,1-4,16): se centra sobre el origen y consiguientemente el significado de la persona de Jes\u00fas Mes\u00ed\u00adas. 2) Proclamaci\u00f3n de Jes\u00fas Mes\u00ed\u00adas (4,17-16,20). 3) Pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas Mes\u00ed\u00adas (16,21-28,20). (J. D. KINGSBURY, : Structure, Christologie, Kingdom, Filadelfia 1975,40-127). \u00f3n: \u00abLas tres partes as\u00ed\u00ad determinadas tienen una extensi\u00f3n bastante desigual. Por otra parte, este plan depende en gran parte de la tesis principal defendida por Kingsbury, a saber, que la cristolog\u00ed\u00ada mateana es una cristolog\u00ed\u00ada del Hijo de Dios&#8230; Adem\u00e1s, parece que semejante propuesta depende demasiado de la segunda gran secci\u00f3n de Marcos y de la teolog\u00ed\u00ada marciana, y as\u00ed\u00ad no explicar\u00ed\u00ada la originalidad del relato\u00bb (QuEsNEL, . cit. 174). Otras muchas teor\u00ed\u00adas se han propuesto acerca de la estructura del evangelio de Mateo (cfr. M. QUESNEL, Jeseg\u00fan San Mateo, 170-204). \u00abCualquier intento de planificaci\u00f3n tiene bastante de arbitrario, ya que pretende romper y sistematizar una historia singular e irreductible. Sin embargo, una vez reconocido este l\u00ed\u00admite, puede resultar fructuoso intentar buscar una organizaci\u00f3n del relato en la medida en que esto nos permite subrayar algunas de sus caracter\u00ed\u00adsticas\u00bb (J. ZUMSTEIN, el Te\u00f3logo, 9).<\/p>\n<p>Animados por estas palabras y fund\u00e1ndonos en las aportaciones de numerosos investigadores, formulamos, aunque s\u00f3lo sea como m\u00e9todo de trabajo, un esquema, una \u00abestructura teol\u00f3gico-salv\u00ed\u00adfica\u00bb, dentro la cual se encaja el rico contenido doctrinal y \u00e9tico y, adem\u00e1s, puede servir de clave \u00fatil de lectura.<\/p>\n<p>VIII. ESTRUCTURA TEOL\u00ed\u201cGICO-SALV\u00ed\u008dFICA<br \/>\nEl texto clave, desde el cual creo que pueden descubrirse los rasgos doctrinales t\u00ed\u00adpicos de Mateo es la conclusi\u00f3n del evangelio: \u00abJes\u00fas se acerc\u00f3 a ellos y les dijo estas palabras: Se me ha dado todo el poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y convertid en disc\u00ed\u00adpulos a todos los pueblos, bautiz\u00e1ndolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00ed\u00adritu Santo; y ense\u00f1\u00e1ndoles a observar todo cuanto os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros cada d\u00ed\u00ada hasta el fin del mundo\u00bb (Mt 28,18-20). Dos verbos deben tenerse en cuenta: (\u00abterein=observar, seguir, practicar, hacer\u00bb) (cfr 23,3 donde \u00abterein\u00bb se pone en paralelismo con moiein\u00bb, \u00abEntello\u00bb=ordenar, mandar\u00bb, corresponde a la expresi\u00f3n jo\u00e1nica \u00abguardar sus mandamientos\u00bb (Jn 14,15; 15,10): se trata, pues, de la doctrina y de las acciones de Jes\u00fas (por ejemplo 5-7; 8-9) en el marco de 4,23 y 9,35. Jes\u00fas env\u00ed\u00ada a sus disc\u00ed\u00adpulos a ense\u00f1ar no los mandamientos de Mois\u00e9s, \u00absino todo lo que os he mandado\u00bb. Y esto lo deben realizar a trav\u00e9s del bautismo y a trav\u00e9s de la ense\u00f1anza, pero de una ense\u00f1anza que lleva a la pr\u00e1ctica. \u00abLa comunidad, con su modo de obrar y su fidelidad al mensaje de Jes\u00fas constituye la escuela de iniciaci\u00f3n para los nuevos adeptos\u00bb (F. Mateos-E Camacho, de Mateo, 287): \u00abPor consiguiente, cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos, aun de los m\u00e1s insignificantes, y ense\u00f1e a los otros a hacer lo mismo, ser\u00e1 el m\u00e1s peque\u00f1o en el reino de los cielos\u00bb (Mt 5,19).<\/p>\n<p>Seg\u00fan este texto, hay que destacar dos realidades estrechamente unidas:<\/p>\n<p>1. La comunidad tiene la convicci\u00f3n de que el Mes\u00ed\u00adas terrestre es el Se\u00f1or exaltado que vive y act\u00faa entre ellos.<\/p>\n<p>2. Lo que Jes\u00fas manda comunicar y ense\u00f1ar a todas las gentes es lo que en el evangelio de Mateo Jes\u00fas ha mandado observar a sus propios disc\u00ed\u00adpulos. (M\u00e1s adelante tratar\u00e9 la cuesti\u00f3n propuesta por algunos sobre si la expresi\u00f3n \u00ablo que os he mandado\u00bb alude solamente a las ense\u00f1anzas del pasado o tambi\u00e9n incluye una presencia salv\u00ed\u00adfica fruto de la resurrecci\u00f3n y el don del Esp\u00ed\u00adritu).<\/p>\n<p>Desde esta perspectiva pueden proponerse y explicarse los temas fundamentales que comprend\u00ed\u00adan toda la realidad del acontecimiento cristiano tal como se expone en el evangelio de Mateo:<\/p>\n<p>1. Qu\u00e9 dijo Jes\u00fas y qu\u00e9 sigue diciendo.<\/p>\n<p>2. Qui\u00e9n es Jes\u00fas.<\/p>\n<p>3. C\u00f3mo debe vivirse su mensaje de una manera din\u00e1mica hasta el final del tiempo, en las diferentes circunstancias, en los condicionamientos hist\u00f3ricos de las comunidades.<\/p>\n<p>Estas proposiciones pueden orientarnos para hacer m\u00e1s inteligible la estructura, los rasgos singulares, la cristolog\u00ed\u00ada y eclesiolog\u00ed\u00ada del evangelio y el car\u00e1cter siempre interpelante del mismo.<\/p>\n<p>1. \u00bfQu\u00e9 dijo Jes\u00fas qu\u00e9 sigue diciendo?<br \/>\nEl car\u00e1cter did\u00e1ctico de la obra se manifiesta en que el autor agrupa las palabras y dichos de Jes\u00fas en grandes unidades, en grandes bloques en torno a un tema determinado, fij\u00e1ndose m\u00e1s en la sucesi\u00f3n l\u00f3gica y probativa que en la cronol\u00f3gica (cfr. Supra, p. 11). Mateo construye su obra en torno a la palabra; pero es una palabra que interpela, que pide respuesta, que llama a la acci\u00f3n (1,23; 16,27; 22,1ss; 25,14ss; 25,1ss). \u00abEn Mateo el t\u00e9rmino \u00abMaestro\u00bb encierra un acento \u00e9tico pronunciado. No se trata de ense\u00f1ar los secretos maravillosos de un conocimiento esot\u00e9rico, como los esenios, ni de ense\u00f1ar a los hombres a razonar sobre las cosas y sobre s\u00ed\u00ad mismos. La misi\u00f3n cristiana no tendr\u00e1 por finalidad dar a \u00abconocer\u00bb un Cristo puramente espiritual, sino darlo a conocer tal como aparece en el evangelio, sobre todo en Mateo, llamando a todos los hombres a seguirlo en su interpretaci\u00f3n de la Ley de Dios, interpretaci\u00f3n de la que los caps. 5-7 presentan algunos ejemplos\u00bb (R BONARD, seg\u00fan San Mateo, 625).<\/p>\n<p>. \u00bfQui\u00e9n es Jes\u00fas?<br \/>\nEsta conciencia de que Jes\u00fas exaltado vive y act\u00faa en la comunidad explica los aspectos teol\u00f3gicos propios de Mateo: -retrato de Jes\u00fas; -concepto de historia de la salvaci\u00f3n; -t\u00ed\u00adtulos cristol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>2.1. de Jes\u00fas: El retrato muy humano que Marcos ha hecho de Jes\u00fas halla m\u00faltiples retoques en Mateo: La persona de Jes\u00fas aparece con mayor majestad, m\u00e1s hier\u00e1tica y alejada de la multitud (comp. Mt 19,14=Mc 10,13; Mt 13,55=Mc 63). Ejemplo t\u00ed\u00adpico, la escena de la tempestad calmada: (Mt 8,23-27=Mc 4,35-41=Lc 8,22-25). Este retrato tiene una base cristol\u00f3gica: Mateo describe a Jes\u00fas en su evangelio seg\u00fan la forma en que su Iglesia lo conoc\u00ed\u00ada. Por eso, a diferencia de Lucas, no narra la Ascensi\u00f3n de Jes\u00fas ni hace una teolog\u00ed\u00ada desarrollada del Esp\u00ed\u00adritu Santo. Y la raz\u00f3n est\u00e1 en que en el esquema de Mateo el Cristo terrestre, que vivi\u00f3 con sus disc\u00ed\u00adpulos, contin\u00faa presente y preside la Iglesia como Se\u00f1or exaltado (18,20; 28,20).<\/p>\n<p>2.2. de historia de la salva\u00f3n: En el esquema de Mateo no se encuentra, estrictamente hablando, ninguna \u00e9poca semejante a \u00abel tiempo de la Iglesia\u00bb, porque \u00abeste tiempo\u00bb est\u00e1 comprendido en el \u00ab\u00faltimo d\u00ed\u00ada\u00bb o \u00ablos \u00faltimos d\u00ed\u00adas\u00bb inaugurados por Juan y Jes\u00fas. El tiempo, pues, de Jes\u00fas comprende los ministerios de Juan, de Jes\u00fas y de los disc\u00ed\u00adpulos primitivos (10,1-9) y continuando con sus sucesores hasta la parus\u00ed\u00ada (24,14; 26,13; 28,18-20). La fusi\u00f3n del tiempo de Jes\u00fas y del de la Iglesia en la teolog\u00ed\u00ada de Mateo, en \u00faltima instancia, est\u00e1 motivada por la prepascual-postpascual continuidad de la persona de Jes\u00fas: Mes\u00ed\u00adas terrestre es el Se\u00f1or . Esta realidad explica:<\/p>\n<p>a) el que Mateo considere la muerte-resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas como un \u00fanico evento escatol\u00f3gico, significando el paso de lo antiguo y la irrupci\u00f3n de lo nuevo.<br \/>\nEn 27,52-5 (exclusivamente mateano) el evangelista pinta la resurrecci\u00f3n de los muertos como teniendo lugar anticipadamente en la muerte de Cristo, aunque s\u00f3lo aparecen en la Ciudad Santa despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Cristo. Mateo retrotrae la resurrecci\u00f3n de los \u00absantos\u00bb a la crucifixi\u00f3n porque considera la muerte-resurrecci\u00f3n como un \u00fanico evento escatol\u00f3gico (J. P. METER, History en Matthew CBQ (1975)).<\/p>\n<p>) Continuidad-discontinuidad: Todo esto nos sit\u00faa estrat\u00e9gicamente para comprender la afirmaci\u00f3n fundamental de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas: \u00abNo pens\u00e9is que he venido a eliminar la Ley y los Profetas; no he venido para eliminar sino para perfeccionar. Porque os aseguro que antes pasar\u00e1n el cielo y la tierra que pase una tilde o un \u00e1pice sin que todo se haya cumplido (5,17-20). No hay eliminaci\u00f3n sino \u00abcumplimiento\u00bb a trav\u00e9s de una \u00abjusticia superior\u00bb; \u00abcumplir\u00bb significa descubrir su \u00absentido pleno\u00bb, su sentido aut\u00e9ntico. Cu\u00e1l sea \u00e9ste nos lo dice no s\u00f3lo de una manera compendiada el relato de las \u00abant\u00ed\u00adtesis\u00bb (5,21-48), sino el resto del evangelio. De lo que se trata no es de atenuar, sino de realizar m\u00e1s plenamente la voluntad de Dios en su intenci\u00f3n original. Condensada en el amor, la Ley no queda disminuida, sino que manifiesta ahora, en la interpretaci\u00f3n que le da Jes\u00fas, toda la radicalidad de sus exigencias (F. Fusco, Dicc. de Teol. B\u00ed\u00adblica, 1152) (NDZB).<\/p>\n<p>c) Presencia \u00ed\u00adfica como fruto de la resurrecci\u00f3n: Dejamos pendiente la cuesti\u00f3n propuesta (cfr. p. 14) sobre la expresi\u00f3n \u00abense\u00f1\u00e1ndoles a observar todo cuanto os he mandado\u00bb (8,20). \u00bfAlude solamente a las ense\u00f1anzas del pasado o tambi\u00e9n incluye una presencia salv\u00ed\u00adfica, fruto de la resurrecci\u00f3n y el don del Esp\u00ed\u00adritu? Seg\u00fan (ob. cit, 160) el Jes\u00fas de Mateo es el Jes\u00fas terrestre que nos ha dejado unas ense\u00f1anzas que practicar y no una presencia salv\u00ed\u00adfica siempre actual. En la misma l\u00ed\u00adnea est\u00e1 G. Strecker (Selecc. Teolog\u00ed\u00ada, 33 (1970), 48-49).<\/p>\n<p>Sin embargo, primer lugar, las dos partes de la frase \u00abobservar todo cuanto os he mandado\u00bb y \u00abyo estoy constantemente con vosotros hasta el fin del tiempo\u00bb se explican desde la convicci\u00f3n de que el Mes\u00ed\u00adas terrestre es el Se\u00f1or exaltado que vive y act\u00faa entre ellos. Por eso Mateo no presenta a Jes\u00fas enviando a los suyos a dar testimonio de su resurrecci\u00f3n o a comunicar el Esp\u00ed\u00adritu Santo para el perd\u00f3n de los pecados. En los textos que hablan del origen de Jes\u00fas y del Bautismo (1,18-25; 3,17) Jes\u00fas es presentado como Hijo de Dios, el \u00fanico mediante el cual Dios esta \u00abcon nosotros\u00bb; Dios se complace en \u00e9l y mediante \u00e9l salva a su pueblo de sus pecados. Esta promesa del \u00abDios con nosotros\u00bb encuentra su realizaci\u00f3n en el \u00abestoy constantemente con vosotros&#8230;\u00bb segundo lugar, todo el contexto vital de la frase (28,20) indica presencia activa, influyente, salv\u00ed\u00adfica. tercer lugar, todo el evangelio (episodios, milagros, curaciones) habla de la salvaci\u00f3n como fruto del encuentro existencial con Cristo mediante la fe. (J. D. KINGSSURY, Significance of the Cross within the Plot of Matthew&#8217;s Gospel&#8230; en C. FOCANT, Sinoptics Gospels, 263-280).<\/p>\n<p>El evangelio, pues, de Mateo no describe fundamentalmente c\u00f3mo el mensaje pasa de Israel a las naciones, sino c\u00f3mo Jes\u00fas viene a salvar a su pueblo de sus pecados, aunque haya alusiones de lo primero y tambi\u00e9n al estado actual de la comunidad, a la que se exhorta a la pr\u00e1ctica de la fidelidad, a la perseverancia en la vivencia religiosa. \u00abMateo, al narrar de nuevo a su comunidad la historia de Jes\u00fas como historia del \u00abser con nosotros\u00bb de Dios y al cimentar en ella la voluntad de Dios, confiri\u00f3 una nueva \u2020\u00a2 dimensi\u00f3n al anuncio de la gracia\u00bb (U. Luz, . cit., 100).<\/p>\n<p>2.3. \u00ed\u00adtulos cristol\u00f3gicos: Es en el evangelio de la Infancia (caps. 1-2) donde aparecen m\u00e1s numerosos los t\u00ed\u00adtulos cristol\u00f3gicos y con una carga de sentido mayor para indicar la actividad futura de Jes\u00fas y la finalidad teol\u00f3gica del evangelio. En la introducci\u00f3n (1,1-17), la finalidad del evangelio con relaci\u00f3n al origen geneol\u00f3gico de Jes\u00fas Mes\u00ed\u00adas es resumida por los t\u00ed\u00adtulos geneal\u00f3gicos \u00abHijo de David\u00bb (1,1) e \u00abhijo de Abrahan\u00bb (1,1). El lugar de Jes\u00fas en la l\u00ed\u00adnea real-mesi\u00e1nica demuestra que \u00e9l es verdaderamente \u00abel Mes\u00ed\u00adas\u00bb (1,1.16.17). En la secci\u00f3n (1,18-4,17), el evangelista demuestra que las circunstancias que rodean \u00abel origen de Jes\u00fas Mes\u00ed\u00adas\u00bb (1,18) -geneal\u00f3gicas y geogr\u00e1ficas-son en cumplimiento de las profec\u00ed\u00adas del A. T. acerca del Mes\u00ed\u00adas \u00abHijo de David, Hijo de Abrahan\u00bb (1,1,), que la genealog\u00ed\u00ada prueba que es Jes\u00fas. El geneal\u00f3gico de Jes\u00fas con los nombres \u00abHijo de David\u00bb (1,20), \u00abEmmanuel\u00bb (1,23). El prop\u00f3sito del geogr\u00e1fico de Jes\u00fas Mes\u00ed\u00adas se resume con los nombres de \u00abBel\u00e9n\u00bb (2,1,5,6,8,16), \u00abEgipto\u00bb (2,13.14,15,19), \u00abNazaret\u00bb (2,23; 4,13), \u00abel desierto\u00bb (3,1,3; 4,1), y \u00abCafarna\u00fan\u00bb (2,13,14; 4,13) (C. BARNES TATUM, Origin of Jes\u00fas Mes(Matt 1,1-18a), JBL (1977).<\/p>\n<p>a) Cristo=Mes\u00ed\u00adas: No es, pues extra\u00f1o que el primer t\u00ed\u00adtulo del evangelio mateano sea \u00abJesucristo\u00bb, la profesi\u00f3n de fe de la Iglesia primitiva: con ello indica lo que el evangelista quiere probar. Doce veces emplea Mateo, sin paralelos con otros evangelios, el t\u00e9rmino \u00abCristo\u00bb (1, 1.16. 17, 18; 2,4; 11,2; 16,20; 22,42; 24,5; 26,68; 27,17.22). La expresi\u00f3n \u00abJes\u00fas, el llamado Cristo\u00bb en 1,16 al final de la genealog\u00ed\u00ada interrumpe esta genealog\u00ed\u00ada, lo que indica que Jos\u00e9 no es padre natural de Jes\u00fas, sino solamente legal (igual significado en 27,12.22). Es curioso que los dos empleos del doble nombre \u00abJes\u00fas Cristo\u00bb (1,1; 1,18) se pongan en relaci\u00f3n con el hijo de Mar\u00ed\u00ada. Expresa su identidad humana, identidad an\u00e1loga a la que todo hombre nacido normalmente recibe de su padre, seg\u00fan las concepciones de toda la antig\u00fcedad semita (M. QUESNEL, . cit, 21). Mateo quiere afirmar que Jes\u00fas es el Mes\u00ed\u00adas esperado: la sucesi\u00f3n de generaciones portadoras de la promesa que comenz\u00f3 con Abraham ha alcanzado en Jes\u00fas el fin planeado por Dios.<\/p>\n<p>b) de David: El punto de partida para comprender este t\u00ed\u00adtulo aplicado a Jes\u00fas es la concepci\u00f3n mesi\u00e1nica del A. T. y del juda\u00ed\u00adsmo, seg\u00fan la cual el Rey de los tiempos de la salvaci\u00f3n ser\u00ed\u00ada descendiente de David y en su misi\u00f3n y actividad se cumplir\u00ed\u00adan las promesas (de 2 Sam 7,12-14; Is 9,1-6; 11,1-10). De las diez veces que emplea Mateo este t\u00ed\u00adtulo, una se lo aplica a Jos\u00e9 (1,20) y las dem\u00e1s a Jes\u00fas: 1,1; 9,27; 12,23; 25,22; 20,30.31; 21,9.15; 22,41-46. Mateo usa el t\u00ed\u00adtulo \u00abHijo de David\u00bb asociado al motivo de obstinaci\u00f3n y ceguera en puntos estrat\u00e9gicos dentro del evangelio para destacar la ceguera de Israel que rechaz\u00f3 al Mes\u00ed\u00adas. Los posesos son liberados y los ciegos ven. Mateo, al doblar la figura del ciego y del endemoniado, sigue un sistema de motivos por el cual interpreta el significado del choque de Jes\u00fas con Israel como su Mes\u00ed\u00adas. El doble tiene un trasfondo forense: los curados dan testimonio contra Israel. El pueblo, al presenciar las curaciones, se plantea la pregunta: \u00ab\u00bfNo ser\u00e1 este el Hijo de David?\u00bb, porque, seg\u00fan la mentalidad contempor\u00e1nea, en cualquier momento pod\u00ed\u00ada llegar la nueva era con la venida del Mes\u00ed\u00adas, no tanto por su genealog\u00ed\u00ada, sino por la misi\u00f3n que realizar\u00ed\u00ada. Igualmente la expresi\u00f3n \u00abHosanna al Hijo de David\u00bb, exclusiva de Mateo (21,9; 22,15). Jes\u00fas acoge en el templo a los cojos y ciegos que David hab\u00ed\u00ada excluido (2 Sam 5,8). El Mes\u00ed\u00adas est\u00e1 aqu\u00ed\u00ad con su mensaje universal.<\/p>\n<p>) Emmanuel (=Dios con nosotros): Una exclamaci\u00f3n de confianza que el profeta Isa\u00ed\u00adas emplea en una situaci\u00f3n hist\u00f3rica comprometida (7,14; 8,10). Mateo emplea la frase para indicar la generaci\u00f3n divina del Hijo de Dios (1,18-21; 24-25) y dentro de la serie de \u00abcitas de reflexi\u00f3n\u00bb que sit\u00faan la historia de Jes\u00fas en el plan unitario de salvaci\u00f3n anunciado ya por los profetas. Jes\u00fas viene como Salvador, y as\u00ed\u00ad en \u00e9l Dios se manifiesta como el \u00abDios con nosotros\u00bb. Al final del libro (28,20) se retorna la frase del principio (1,23) y se proyecta hacia el futuro su carga salv\u00ed\u00adfica. De este modo toda la historia terrestre de Jes\u00fas, su entera actividad y la historia postresurreccional est\u00e1 vivificada por esta presencia salv\u00ed\u00adfica del \u00abDios con nosotros\u00bb. Esto es lo que describe el evangelio: Jes\u00fas ha salvado a su pueblo de sus pecados, y ya puede iniciar una nueva misi\u00f3n que se funda en su universal autoridad y en su presencia permanente. La Iglesia, comunidad de disc\u00ed\u00adpulos, es el lugar donde Jes\u00fas vive, ense\u00f1a y act\u00faa (18,20; 28,20) N. R. G. LOADER, of David, Blindness, Possession, and Duality in Matthew, CBQ, 1982).<br \/>\n) Hijo de Dios: Despu\u00e9s de presentar a Jes\u00fas corno hijo de Abrah\u00e1n e hijo de David (1,1), el evangelista, para indicar que Jes\u00fas como Mes\u00ed\u00adas cumple la promesa del A. T., nos dice (1,18-25) que Jes\u00fas es el \u00abHijo de Dios\u00bb, porque su origen est\u00e1 en Dios (su concepci\u00f3n es por obra del Esp\u00ed\u00adritu Santo, nacimiento virginal, Jos\u00e9 no tiene relaciones sexuales con Mar\u00ed\u00ada, en Jes\u00fas Dios habita con su pueblo (Emmanuel). Jes\u00fas es por naturaleza Hijo de Dios (Bautismo 3,17; tentaciones 4,3,5). En el mundo humano solamente puede ser usado este t\u00ed\u00adtulo para dirigirse a Jes\u00fas por el pueblo creyente, a no ser que se use blasfemamente, y transmite cu\u00e1l es para la Iglesia de Mateo el misterio m\u00e1s profundo de la persona de Jes\u00fas, a saber, que en \u00e9l Dios habita como en cosa propia. Es un t\u00ed\u00adtulo \u00abconfesional\u00bb (J. D. KINGSBURY,<br \/>\nMatthews Gospel JBL (1975). La primera vez que los hombres confiesan a Jes\u00fas como \u00abHijo de Dios\u00bb es en la escena de la \u00abmarcha sobre las aguas\u00bb (14,22-33). Esta escena prepara la confesi\u00f3n de Pedro (16,13-20). \u00abLos hombres\u00bb, a quienes Jes\u00fas se presenta como \u00abHijo del hombre\u00bb, lo ven como un personaje importante de la historia de la salvaci\u00f3n. \u00abPedro\u00bb, en cambio, a quien Dios revela el misterio profundo de su persona, lo ve como \u00abHijo de Dios\u00bb, como \u00abel Hijo de Dios\u00bb. La confesi\u00f3n, pues, esencial de la Iglesia es \u00e9sta: Jes\u00fas es el Hijo de Dios y solamente la puede hacer el pueblo creyente iluminado por la luz de lo alto.<\/p>\n<p>En esta misma l\u00ed\u00adnea est\u00e1 la confesi\u00f3n del centuri\u00f3n (27,54). Subrayar tambi\u00e9n que el tema central de la escena de Jes\u00fas en la Cruz es el de Jes\u00fas como \u00abHijo de Dios\u00bb (27,38-54).<\/p>\n<p>d) \u00f1or (kyrios): Mateo es el evangelista que m\u00e1s veces usa el t\u00ed\u00adtulo \u00abSe\u00f1or\u00bb, con distintos sentidos. Debe notarse que s\u00f3lo los disc\u00ed\u00adpulos llaman a Jes\u00fas \u00abSe\u00f1or\u00bb (8,21,25; 26,22) y tambi\u00e9n Pedro (14,28; 16,22; 17,4), tambi\u00e9n lo usan personas que recurren a \u00e9l con fe para ser curadas (9,28; 20,30-31; 8,2-6; 15,22-25). Los que no son disc\u00ed\u00adpulos emplean el vocativo \u00abdidaskale\u00bb=maestro (8,19; 12,38; 19,16; 22,16,24,36), porque el nombre \u00abSe\u00f1or\u00bb no es una mera designaci\u00f3n honor\u00ed\u00adfica o reverencial, sino que tiene car\u00e1cter \u00abconfesional\u00bb para atribuirle autoridad y un estado de exaltaci\u00f3n. Mateo emplea la palabra Se\u00f1or (Kyrios) bajo tres aspectos: tratamiento de respeto y autoridad (27,63); en lugar de Dios (4,7; 9,38&#8230;) y como \u00ed\u00adtulo cristol\u00f3gico:<br \/>\n1. para describir a Jes\u00fas como una figura con mayor autoridad que la atribuida por los jud\u00ed\u00ados al Mes\u00ed\u00adas (22,42-45);<br \/>\n2. con autoridad para mandar y curar (9,27-31; 15,21-28; 20,29-34);<br \/>\n3. con autoridad para salvar y ense\u00f1ar (14,22-33; 17,1-9);<br \/>\n4. con autoridad para regular el s\u00e1bado (12,8) y juzgar (24,42).<\/p>\n<p>) Hijo del hombre: Adem\u00e1s de Hechos 7,56 la expresi\u00f3n \u00abHijo del hombre\u00bb solamente se menciona como t\u00ed\u00adtulo en los evangelios y siempre en labios de Jes\u00fas. Para descubrir la naturaleza de este t\u00ed\u00adtulo partimos de tres textos significativos: (1-1): Confesi\u00f3n de Cesarea (16,13-15): Jes\u00fas pregunta: \u00ab\u00bfQui\u00e9n dice la gente que es el Hijo del hombre?\u00bb La respuesta es muy variada: Una figura insigne entre tantas de la historia de la salvaci\u00f3n. vosotros&#8230; \u00ab\u00bfqui\u00e9n dec\u00ed\u00ads que soy yo?\u00bb. Pedro responde: \u00abt\u00fa eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo\u00bb. El Hijo del hombre se relaciona con los de fuera, con la , no con los de dentro, es decir, con los \u00ed\u00adpulos, lo que indica que no es un t\u00ed\u00adtulo confesional, sino \u00fablico. (1-2): 13,37-38: El es el lugar donde el Hijo del hombre act\u00faa, lo que indica el car\u00e1cter \u00abp\u00fablico\u00bb del t\u00ed\u00adtulo. (1-3): Di\u00e1logo de la \u00daltima Cena (26,17-25). El t\u00ed\u00adtulo se relaciona con los no creyentes en Jes\u00fas. Los disc\u00ed\u00adpulos se relacionan con el t\u00ed\u00adtulo \u00abSe\u00f1or\u00bb; los oponentes tratan a Jes\u00fas como \u00abMaestro= Rabbi=Hijo del Hombre\u00bb.<\/p>\n<p>El t\u00ed\u00adtulo \u00abHijo del hombre\u00bb se relaciona con las tres fases de la actividad de Jes\u00fas: -ministerio p\u00fablico (8,20; 11,19; 12,8); -Pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n (12,40; 17,9; 12,22&#8230;); -Parus\u00ed\u00ada (10,23; 13,41; 25,31&#8230;). El punto en que los t\u00ed\u00adtulos Hijo de Dios e Hijo del hombre se unifican es la exaltaci\u00f3n del Resucitado a un se\u00f1or\u00ed\u00ado absoluto. Como \u00abHijo de Dios\u00bb, Jes\u00fas preside y reside en su Iglesia hasta el final del tiempo (28,18-20)&#8230; pero desde la perspectiva de la en general puede decirse que \u00e9l gobierna sobre el mundo habitado como Hijo del hombre (13,37-38,41). El hace surgir en el mundo \u00abhijos del Reino\u00bb (13,38), lo que significa, desde el punto de vista de Mateo, que los hombres son disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas y ocupan su lugar en la comunidad que lo confiesa como \u00abHijo de Dios\u00bb (14,33; 16,15-17; 28,16-20). (J. D. KINGSBURY, Titie \u00abSon of Man\u00bb in Matthews Gospel, CBQ 37 (1975) 193-202).<\/p>\n<p>. La Iglesia<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo debe vivirse el mensaje de Jes\u00fas de una manera din\u00e1mica hasta el final del tiempo&#8230;? La afirmaci\u00f3n de Trilling, \u00abMateo, el Evangelio eclesial\u00bb, no se funda s\u00f3lo en el hecho de que Mateo es el \u00fanico que emplea la palabra \u00abIglesia\u00bb (ekklesia=asamblea) (18,18; 18,17) y presenta la funci\u00f3n de Pedro referente a la misma \u00abekklesia\u00bb con las im\u00e1genes de \u00abroca-piedra\u00bb, \u00abllaves\u00bb, \u00abatar y desatar\u00bb, (16,18-19), sino porque todo el libro transpira un car\u00e1cter eclesial generalizado. El punto de arranque es descubrir cu\u00e1l es la trama fundamental del evangelio de Mateo. Esta se concreta as\u00ed\u00ad: Demostrar que Jes\u00fas de Nazaret es el Mes\u00ed\u00adas esperado, pero luego rechazado por su pueblo, especialmente por sus dirigentes y finalmente crucificado: quienes lo escuchan y creen en \u00e9l son el nuevo pueblo de Dios.<\/p>\n<p>) Algunas pistas: El evangelio de Mateo se mueve dentro de un horizonte de negaci\u00f3n e incredulidad: -signos de incomprensi\u00f3n (nacimiento=\u00bbHerodes se turba y toda Jerusal\u00e9n con \u00e9l\u00bb (2,3), adoraci\u00f3n de los magos, huida a Egipto); -El juda\u00ed\u00adsmo oficial (con los diversos grupos) rechaza a Jes\u00fas. Mateo intenta marcar la distancia entre la muchedumbre que sigue a Jes\u00fas \u00abcomo profeta\u00bb (16,14; 21,26,46) y los dirigentes \u00abque matan a los profetas y apedrean a los enviados\u00bb (23,37). Esta distancia se anula de golpe en 27,35: \u00abTodo el pueblo respondi\u00f3: \u00abSu sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos\u00bb. -En la secci\u00f3n de controversias (=tres par\u00e1bolas (21,28-22,14) y siete invectivas contra los fariseos obstinados en contra del plan de Dios (c. 23), tanto los dirigentes como el pueblo rechazan este plan (21,23s: dirigentes; 21,45-46: dirigentes; 21,1-14 todos rechazan la invitaci\u00f3n al banquete); -culminaci\u00f3n de la incredulidad (27,15-26); -el rechazo se prolonga despu\u00e9s de la crucifixi\u00f3n (27,62-66; 28,11-15).<br \/>\n) Desde Israel a la Iglesia: \u00abLo espec\u00ed\u00adfico de la proclamaci\u00f3n del evangelio de Mateo est\u00e1 en la tensi\u00f3n entre el sello judeocristiano de su tradici\u00f3n y ambiente y el horizonte cristiano universal de su mensaje que abarca a toda la gentilidad\u00bb (TRILLING, , el Evangelio eclesial, en SCHREINER y Prop\u00f3sito del N. T, 227). Aunque el testimonio m\u00e1s importante de la universalidad es el mandato postresurreccional (28,1920), todo el evangelio est\u00e1 entreverado de alusiones universalistas (5,3-10: ocho primeras bienaventuranzas: ninguna restricci\u00f3n; 8,10-12: el centuri\u00f3n; 15,21-28: la mujer cananea; 15,29-31: contexto de las curaciones; 15,32-38: la salvaci\u00f3n realizada por el poder de Jes\u00fas y el ministerio \u00abpleno\u00bb de los disc\u00ed\u00adpulos desborda ya los estrechos l\u00ed\u00admites de Israel. Por otro lado, hay pasajes importantes que tienen un estricto horizonte particularista (10,5-6; 15,24). En estos textos Jes\u00fas limita su ministerio y el de los suyos a la casa de Israel, pero este mismo Jes\u00fas es el mismo que como Se\u00f1or exaltado encomienda una misi\u00f3n universal a los Doce-Once. Esta yuxtaposici\u00f3n no puede deberse a impericia del autor, sino m\u00e1s bien indica que Mateo propone una econom\u00ed\u00ada de salvaci\u00f3n: primero los jud\u00ed\u00ados y luego los gentiles.<\/p>\n<p>) Hacia la Iglesia universal: Mediante su incredulidad los jud\u00ed\u00ados han perdido el derecho a la soberan\u00ed\u00ada real de Dios; las promesas de Dios se han cumplido en Cristo; por tanto, el verdadero Israel es el que Jes\u00fas Mes\u00ed\u00adas llam\u00f3 y fund\u00f3; a \u00e9l ha pasado la vocaci\u00f3n de ser luz de los pueblos y salvaci\u00f3n de los hombres: -8,12: Si los \u00abHijos del Reino son rechazados es para hacer sitio a los paganos de Oriente y Occidente\u00bb; -21,41: La \u00abvi\u00f1a\u00bb se arrienda a otros que entreguen los frutos a su tiempo, y el \u00abReino de Dios\u00bb se da \u00aba un pueblo que produzca frutos\u00bb (21,43=propio de Mateo); -En la par\u00e1bola de la boda (22,1-14) los que ten\u00ed\u00adan derecho a la invitaci\u00f3n la han rechazado y se hacen indignos de ella. Los \u00abbuenos y malos\u00bb que la aceptan representan al nuevo pueblo que constituye el Israel mesi\u00e1nico (cfr. 21,43). Hay una intenci\u00f3n muy clara de afirmar que la Iglesia es el nuevo pueblo de Dios, el verdadero Israel (1,21; 2,6).<\/p>\n<p>) Cruz e Iglesia: La pasi\u00f3n de Jes\u00fas, el aspecto salv\u00ed\u00adfico de la Cruz explica singularmente la existencia de un nuevo pueblo, dentro del cual se halla la comunidad de Mateo. La cruz de Jes\u00fas es el lugar donde la historia de Mateo llega a su culminaci\u00f3n, porque realiza la universal salvaci\u00f3n. Al final del evangelio \u00abencarga\u00bb el Se\u00f1or resucitado convertir en disc\u00ed\u00adpulos a \u00abtodas las naciones\u00bb. Con seguridad la expresi\u00f3n \u00abtodas las naciones\u00bb incluye a los gentiles, pero, adem\u00e1s, tambi\u00e9n al pueblo y a los dirigentes de Israel. El texto clave es 27,38-54: Mateo sugiere que Dios pone de lado el templo y su culto, porque Jes\u00fas es el Hijo perfectamente obediente y fiel que ha vertido su sangre para expiaci\u00f3n de los pecados (20,28; 26,28). Dios, mediante la obediencia y fidelidad del Hijo, ha restablecido la alianza por la cual ofrece la salvaci\u00f3n y el perd\u00f3n de los pecados a todos los hombres (1,21; 1,18-25; 3,13-17) (J. D. KINGSBURY, Significance of the &#8230;, en C. FOCANT, Sinoptics Gospels, 19-3, pgs. 263-269).<\/p>\n<p>e) Si la Iglesia es el nuevo pueblo de Dios, nada tiene que ver con la sinagoga; est\u00e1 constituida por todos los pueblos (5,13s; 8,10-12; 12,18-21; 13,36-43; 24, 14; 26,13)-<br \/>\nf) El verdadero Israel tiene su propia \u00abconstituci\u00f3n\u00bb: en \u00e9l hay ministerios y organizaciones eclesiales: escribas, profetas, sabios, peque\u00f1os&#8230; El sabio es el que posee habilidad, pericia, conocimiento t\u00e9cnico, conocimiento de lo que es moralmente bueno en la vida cotidiana. (13,52; y posiblemente 23,24) asegura la uni\u00f3n entre la herencia recibida (lo antiguo) y las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas; y tambi\u00e9n la relaci\u00f3n entre estas ense\u00f1anzas y la observancia de la comunidad. : junto a los profetas, escribas y sabios se nombra tambi\u00e9n a los \u00abjustos\u00bb\u00bb (10,41). Podr\u00ed\u00adan ser disc\u00ed\u00adpulos que se significaban por el estricto rigor de su conducta \u00e9tica. Los textos de Mateo llaman justos a todos los disc\u00ed\u00adpulos que son aceptados en el juicio final (13,43. 49; 25,37. ). Peque\u00f1os: la designaci\u00f3n m\u00e1s caracter\u00ed\u00adstica de la comunidad de Mateo es la expresi\u00f3n \u00abuno de esos peque\u00f1os\u00bb (10,42); en el cap 28 (=llamada \u00abconstituci\u00f3n de la comunidad\u00bb=tres veces); 25,40. En 23,8-12 se proh\u00ed\u00adbe a la comunidad el uso de t\u00ed\u00adtulos honor\u00ed\u00adficos: s\u00f3lo el \u00abpeque\u00f1o\u00bb es grande ante Dios: \u00abEl mayor entre vosotros sea vuestro servidor\u00bb (23,8-11). (10,41; 23,34; 23,8-12). \u00bfCu\u00e1l fue su actividad? Importante ciertamente, pero debemos reconocer que los l\u00ed\u00admites entre las funciones de los ministerios o carismas est\u00e1n muy difuminados: \u00abtodos son por principio sabios, escribas, justos, peque\u00f1os\u00bb&#8230; aunque el Se\u00f1or puede capacitar a algunos de modo especial para el ministerio de la predicaci\u00f3n prof\u00e9tica, para aconsejar en circunstancias determinadas, interpretar la Escritura ante nuevos problemas, curar enfermedades o vivir una vida que sirva de ejemplo a los dem\u00e1s\u00bb (E. SCHWEIZER, Iglesia primitiva, 49). Cues\u00f3n importante: Tanto G. Theissen (Sociolog\u00ed\u00ada del movimiento de Jes\u00fas, 13) como E. Schweizer, hablan de predicadores ambulantes y de profetas itinerantes, carism\u00e1ticos ambulantes que han abandonado todo (=sin hogar, 8,20; 9,9; 19,29); (=sin familia, 8,22; 10,21,37&#8230;); (=sin posesiones, 6,19-21,25-34).<\/p>\n<p>) Sin embargo, el estudio socioecon\u00f3mico evidencia que la comunidad de Mateo era econ\u00f3micamente fuerte, urbana, estabilizada: comp\u00e1rense entre otros los siguientes textos: Mt 5,3=Lc 6,20; Mt 10,9=Mc 6,8 (cf par Lc); Mt 25,14-30 (\u00abtalentos\u00bb)=Lc 19,11-27 (\u00abminas\u00bb); Mt 22,9 (\u00abbuenos y malos\u00bb)=Lc 14,15-25 (\u00abpobres, tullidos, ciegos y cojos\u00bb)&#8230; Los vocablos \u00abplata\u00bb, \u00aboro\u00bb, \u00abtalento\u00bb ocurren 28 veces en Mateo, en Marcos una vez \u00abplata\u00bb y 4 en Lucas (J. ALONSO D\u00ed\u00adaz, \u00bfEl evangelio de Mateo, evangelio para ricos?, Sal Terrae 61\/1 (1973-enero) 3-22). Adem\u00e1s, tambi\u00e9n hay huellas claras de una institucionalizaci\u00f3n inicial: en 18,15 Mateo presenta rasgos fundamentales de una medida disciplinar eclesial: la asamblea de la comunidad local tiene el derecho de llevar adelante un proceso disciplinar contra un miembro d\u00ed\u00adscolo, y tambi\u00e9n puede ejercer el poder de \u00abatar y desatar\u00bb, despedir o readmitir a un miembro de la comunidad, prometido a Pedro en 16,19. (V\u00e9ase los arts. y Desatar y Pedro, en este \u00abDiccionario\u00bb). A la luz de estas sugerencias es improbable que gran n\u00famero de la comunidad de Mateo fuesen itinerantes que hab\u00ed\u00adan dejado todo&#8230;<\/p>\n<p>) La comunidad de Mateo tiene una doble acusada \u00ed\u00adstica: Por una parte, es una comunidad urbana, instalada, que vive pac\u00ed\u00adficamente de la presencia y eficacia del Se\u00f1or exaltado, y que actualiza el mensaje en funci\u00f3n de unas nuevas circunstancias: de este modo: -su \u00e9tica es una \u00absuperior justicia\u00bb (5,20); -llamado por el Bautismo (28,19), el cristiano es aquel que cumple la voluntad del Padre celestial (7,21; 12,50) y a quien se invita a ser perfecto como el Padre celestial es perfecto (5,48; 19,21); el amor al pr\u00f3jimo resume todo el comportamiento religioso (7,12; 22,38-40); -reinterpreta el radicalismo primitivo del seguimiento seg\u00fan los contextos socioecon\u00f3micos y sociol\u00f3gicos: Mateo es el \u00fanico que inserta una frase peculiar respecto a la cuesti\u00f3n del divorcio (5,32; 19,9); -en esta comunidad hay escribas o maestros encargados de proponer la ense\u00f1anza, de interpretarla (13,52; 23,8ss), de solucionar problemas; -en la comunidad se realiza el perd\u00f3n de los pecados (art. \u00abPerd\u00f3n de los pecados\u00bb, en este Diccionario). Por otra parte, en la comunidad cristiana siguen vivas las exigencias radicales del mensaje cristiano (4,20; 8,19-20. 22. 23; 9,9; 10,38&#8230;).<br \/>\n) Esta doble caracter\u00ed\u00adstica, tensi\u00f3n dial\u00e9ctica entre la seguridad y el desprendimiento, intensifica en el presente la responsabilidad personal del cristiano. Ni siquiera el \u00abverdadero Israel\u00bb recibe para sus miembros con la fe y el bautismo (28,19) la garant\u00ed\u00ada de la salvaci\u00f3n y el don del Reino de Dios. Se trata de dar prueba de s\u00ed\u00ad mismo en la vida pr\u00e1ctica, y, en definitiva, en el cumplimiento del amor (7,23; 16,27). De lo contrario ser\u00e1 uno rechazado como el invitado sin vestidura nupcial (22,11), como el criado perezoso (25,30) o como las doncellas que no ten\u00ed\u00adan aceite en las l\u00e1mparas (25,1lss). S\u00f3lo la fe, realizada en la acci\u00f3n y en la vida, podr\u00e1 subsistir en la tempestad del juicio, en la que desembocan todos los discursos. En la composici\u00f3n concreta del Reino se hallan juntos buenos y malos, ciza\u00f1a en medio del trigo, desamor y esc\u00e1ndalo (24,10-12; 13,24-30; 36,43). \u00abPorque Mateo est\u00e1 plenamente convencido de la seriedad y car\u00e1cter definitivo del juicio divino, exhorta a los creyentes a la paciencia, para con la \u00abciza\u00f1a\u00bb que crece entre el trigo, para correr en busca de la \u00aboveja perdida\u00bb, para corregir al hermano y perdonar en todo momento (18,12-35). La situaci\u00f3n eclesial de Mateo se refleja tambi\u00e9n en la controversia con los \u00abfalsos profetas\u00bb, alertando a la comunidad para que no se deje enga\u00f1ar (7,15s; 24,5,11. 23. 24). \u00bfCu\u00e1l es el principio de discernimiento? Los frutos (7,16-20). Esto incluye: -su vida no est\u00e1 acorde con lo que predican; -olvidan la exigencia \u00e9tica en su predicaci\u00f3n; -consecuencias de su doctrina: si contribuyen a la propagaci\u00f3n de la \u00abanom\u00ed\u00ada\u00bb (maldad) (7,23; 24,12); si enfr\u00ed\u00adan o destruyen el amor, bien por su actitud \u00absectaria\u00bb que rompe la fraternidad, la unidad, bien por su llamada a la violencia que va contra la ley del amor, compendio de la Ley y los Profetas (7,12). No basta con o\u00ed\u00adr, sino que del o\u00ed\u00adr ha de brotar la acci\u00f3n (7,24-27) que tiene su fundamental proyecci\u00f3n en el seguimiento de Jes\u00fas. De este modo el lector del evangelio de Mateo se propondr\u00e1 la cuesti\u00f3n fundamental: \u00bfqu\u00e9 significa para m\u00ed\u00ad en t\u00e9rminos de fe, de obediencia, de comportamiento? Y la otra no menos importante: \u00bfC\u00f3mo debe vivirse el mensaje de Jes\u00fas de una manera din\u00e1mica hasta el final del tiempo, en las diferentes circunstancias y en los condicionamientos hist\u00f3ricos de las comunidades? >evangelios; iglesia.<\/p>\n<p>BIBL. &#8211; E. SCHWEIZER &#8211; A. D\u00ed\u008dEZ MACHO, Iglesia primitiva. Medio ambiente, organizaci\u00f3n y culto, Salamanca, 1974; W. TRILLING, verdadero Israel. La Teolog\u00ed\u00ada de Mateo, Madrid, 1974; P. BONARD, seg\u00fan San Mateo, Madrid, 176; I. MATEOS &#8211; F. CAMACHO, evangelio de Mateo. Lectura continuada, Madrid, 1981; P. ROSSANO, Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica (NDTB), Madrid, 1990; M. QUESNEL, seg\u00fan Mateo, Estella (Navarra), 1993; J. ZusTEIN, el te\u00f3logo, CB (Cuadernos B\u00ed\u00adblicos) 58, Estella (Navarra); U. Luz, evangelio seg\u00fan San Mateo (1-7), Vol. I., Salamanca, 1993; H. BALZ &#8211; G. SCHNEIDER, exeg\u00e9tico del Nuevo Testamento (DENT), Vols. 1-II, Salamanca, 1996.<\/p>\n<p>de Villapadierna<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. Bosquejo del contenido<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. Acontecimientos relacionados con el nacimiento de Jes\u00fas, el Mes\u00edas (1.1\u20132.23).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>b<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. Bautismo de Jes\u00fas, su tentaci\u00f3n y el comienzo del ministerio galileo (3.1\u20134.25).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>c<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. Jes\u00fas ense\u00f1a sobre la \u00e9tica del reino de Dios por medio de mandamientos e ilustraciones (5.1\u20137.29).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>d<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. Jes\u00fas demuestra su poder sobre la enfermedad, el diablo y la naturaleza (8.1\u20139.34).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>e<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. Jes\u00fas comisiona a los Doce, y los env\u00eda a predicar (9.35\u201310.42).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>f<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. Jes\u00fas alaba a Juan el Bautista, formula una bondadosa invitaci\u00f3n a los que est\u00e1n muy cargados, se declara Se\u00f1or del d\u00eda de reposo, arguye que \u00e9l no puede ser Beelzeb\u00fa, y explica los requisitos para ser miembro de su nueva familia (11.1\u201312.50).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>g<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. Jes\u00fas relata siete par\u00e1bolas acerca del reino de los cielos (13.1\u201352).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>h<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. Jes\u00fas es rechazado por los de Nazaret, sus conciudadanos, y Juan el Bautista es martirizado (13.53\u201314.12).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>i<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. Jes\u00fas realiza otros milagros, y Pedro lo reconoce como el Cristo. Posteriormente Jes\u00fas es transfigurado ante tres de sus disc\u00edpulos, y predice su pr\u00f3xima muerte y resurrecci\u00f3n (14.13\u201317.27).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>j<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. Jes\u00fas ense\u00f1a a sus disc\u00edpulos a ser humildes, a ser cuidadosos con su conducta, y a ser muy perdonadores en la pr\u00e1ctica (18.1\u201335).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>k<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. Jes\u00fas viaja a Jerusal\u00e9n. Camino a ella ense\u00f1a sobre el divorcio, la posici\u00f3n de los ni\u00f1os, el peligro de las riquezas, la maldad del pueblo de Dios, los jud\u00edos; sana a dos ciegos en Jeric\u00f3 (19.1\u201320.34).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>l<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. Despu\u00e9s de una triunfal, aunque humilde, entrada en Jerusal\u00e9n, Jes\u00fas demuestra su autoridad al limpiar el templo, al maldecir a una higuera est\u00e9ril, y al atacar y contraatacar a los jefes de los sacerdotes y los fariseos (21.1\u201323.35).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>m<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. Jes\u00fas predice la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n y su propio y glorioso retorno (24.1\u201351).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>n<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. Jes\u00fas relata tres par\u00e1bolas sobre el juicio (25.1\u201346).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>\u00f1<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. Jes\u00fas es traicionado, juzgado, negado, sometido a burlas, crucificado y sepultado (26.1\u201327.66).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>o<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. Jes\u00fas resucita de entre los muertos y es visto por sus amigos (28.1\u201310).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>p<\/span><\/i><span lang=ES style=' '>. Jes\u00fas transmite sus \u00f3rdenes finales antes de regresar a Dios en el cielo (28.11\u201320).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Caracter\u00edsticas y paternidad literaria<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En este evangelio se combinan, en mayor proporci\u00f3n que en otros libros del NT, los incidentes en la vida de Jes\u00fas que forman \u201cel evangelio\u201d que predicaban los ap\u00f3stoles con sus ense\u00f1anzas \u00e9ticas; y es esta caracter\u00edstica del libro, junto con la forma ordenada en que presenta el material, lo que lo convirti\u00f3, desde los primeros d\u00edas de la iglesia primitiva, en el m\u00e1s le\u00eddo de los cuatro evangelios, y, en ciertos aspectos, el de mayor influencia. Los eruditos modernos son remisos a aceptar la tradici\u00f3n de que su autor fue el ap\u00f3stol *Mateo, porque aparentemente se vali\u00f3 de un documento escrito por un autor no apost\u00f3lico, el Evangelio de Marcos, en un grado que ser\u00eda improbable en un ap\u00f3stol original. Para una discusi\u00f3n completa del problema de la paternidad, v\u00e9ase la Introducci\u00f3n al <etiqueta id=\"#_ftn338\" name=\"_ftnref338\" title=\"\"><i>TNTC<\/i><\/etiqueta> de este autor.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. La influencia de Marcos<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Resulta claro que Mateo ha incluido casi todo el material de Marcos, aunque ha abreviado considerablemente los relatos de los milagros que aparecen en Marcos a fin de hacer lugar a la gran cantidad de material no perteneciente a Marcos que quer\u00eda insertar (* <span style='text-transform:uppercase'>Evangelios<\/span>; * <span style='text-transform:uppercase'>Marcos, Evangelio de<\/span>). Junto con los relatos de Marcos, el evangelista incluye numerosos dichos de Jes\u00fas que tom\u00f3, seg\u00fan parece, de una fuente com\u00fan a \u00e9l y a Lucas; y une estos dichos a otros que s\u00f3lo se encuentran en su propio evangelio. Como resultado de estos agrupamientos, tenemos cinco conjuntos de ense\u00f1anzas: <etiqueta id=\"#_ftn339\" name=\"_ftnref339\" title=\"\">cap(s). 5\u20137, 10, 13, 18 y 24\u201325, cada uno de los cuales termina con la f\u00f3rmula \u201ccuando termin\u00f3 Jes\u00fas estas palabras\u201d, o expresiones similares. Se completa el contenido de este evangelio con la adici\u00f3n de varias narr<\/etiqueta>aciones que no encontramos en otros lugares. En su mayor parte, parecer\u00eda que estos agregados se basan en la elaboraci\u00f3n de tradiciones utilizadas por los cristianos con fines apolog\u00e9ticos, como defensa contra las calumnias de los jud\u00edos. Las pruebas estil\u00edsticas sugieren que el evangelista mismo fue el que las escribi\u00f3 por primera vez (v\u00e9ase G. D. Kilpatrick, <i>The Origins of the Gospel according to St. Matthew<\/i>, 1946).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>IV. Diferencias con el Evangelio de Marcos<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El hecho de que este evangelio se originara en una comunidad judeocristiana grecoparlante explica, en buena medida, el \u00e9nfasis particular que pone en los diferentes elementos que componen la predicaci\u00f3n cristiana primitiva, como tambi\u00e9n la forma en que presenta las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas. La nota de <i>cumplimiento<\/i> se destaca m\u00e1s aqu\u00ed que en el Evangelio de Marcos. El autor se ocupa especialmente de establecer la verdad de que la historia terrenal de Jes\u00fas, en su origen y prop\u00f3sito, y en la forma en que realmente se desenvolvi\u00f3, fue una actividad de Dios mismo que de esa manera cumpl\u00eda las palabras que anteriormente hab\u00eda hablado por medio de los profetas. Ninguno de los otros evangelios une tan firmemente al AT y el NT; y ninguno de los documentos del NT explica tan claramente la persona de Jes\u00fas, su vida y sus ense\u00f1anzas, como el cumplimiento de \u201cla ley y los profetas\u201d. No solamente agrega el evangelista referencias veterotestamentarias a pasajes tomados de Marcos, como, <etiqueta id=\"#_ftn340\" name=\"_ftnref340\" title=\"\">p. ej., en 27.34 y 43; sino que tambi\u00e9n en<\/etiqueta> diferentes puntos en la relaci\u00f3n introduce, con la soprendente f\u00f3rmula \u201ctodo esto aconteci\u00f3 para que se cumpliese lo dicho por el Se\u00f1or por medio del profeta\u201d, alrededor de once citas especiales del AT, cuyo efecto acumulativo es notable (v\u00e9ase 1.23; 2.18; 2.23; 4.15s; 8.17; 12.18ss; 13.35; 21.5 y 27.9s). Se registran los hechos como ocurridos en cumplimiento de la voluntad de Dios, que hab\u00eda querido que as\u00ed fuera. No se trata de acontecimientos caprichosos, aislados y carentes de explicaci\u00f3n. Sucedieron \u201cconforme a las Escrituras\u201d, en las que ya se hab\u00eda expresado la voluntad de Dios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>V. La vida de Jes\u00fas<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El registro de los acontecimientos en la vida y muerte de Jes\u00fas de especial importancia y significaci\u00f3n para el evangelio cristiano que encontramos en Mateo corresponde en buena medida al relato de Marcos. Nuestro evangelista re\u00fane en los cap(s). 8 y 9, en tres grupos de tres, muchos de los relatos de Marcos sobre los milagros; y en los cap(s). 11 y 12 combina de Marcos y otras fuentes, relatos acerca de las relaciones de Jes\u00fas con personas prominentes de su \u00e9poca, como Juan el Bautista y los fariseos. No hace ning\u00fan intento de relatar dichos incidentes en orden cronol\u00f3gico. S\u00f3lo encontramos ese tipo de secuencia en el relato de la pasi\u00f3n, que probablemente se narr\u00f3 en forma cronol\u00f3gica desde los primeros d\u00edas, por constituir lo central del evangelio cristiano. Mateo, sin embargo, hace m\u00e1s completo el relato de la vida de Jes\u00fas al colocar como prefacio una *genealog\u00eda y tradiciones relativas a la infancia de Jes\u00fas, y seguirlo con relatos de dos de las apariciones del Jes\u00fas resucitado. Las narraciones de la infancia que escribi\u00f3 Mateo no contienen un relato del nacimiento de Jes\u00fas, que s\u00f3lo se menciona de paso en 2.1. Parecer\u00eda que el prop\u00f3sito que llev\u00f3 al evangelista a incluir la genealog\u00eda fue demostrar que Jes\u00fas, aunque nacido de una virgen, era, no obstante, descendiente legal de la simiente de Abraham, e hijo de la casa real de David; y seg\u00fan el material que contiene 1.18\u201325, responder a la calumnia de que Jes\u00fas era hijo ileg\u00edtimo de Mar\u00eda, y defender la acci\u00f3n de Jos\u00e9. La historia subsiguiente de la huida a Egipto, es, en parte, una respuesta a la pregunta de los jud\u00edos sobre la raz\u00f3n por la cual, si Jes\u00fas, conocido como Jes\u00fas de Nazaret, realmente hab\u00eda nacido en Bel\u00e9n, pas\u00f3 buena parte de su vida en Nazaret.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las dos apariciones posteriores a la resurrecci\u00f3n propias al Evangelio de Mateo (28.9\u201310, 16\u201320) pueden haber tenido por objeto completar el relato de Marcos. Por cierto que se evita el abrupto final del Evangelio de Marcos mediante la declaraci\u00f3n de que las mujeres, en lugar de guardar para s\u00ed lo que hab\u00edan visto y o\u00eddo, obedecieron la orden del \u00e1ngel de informar a los hermanos del Se\u00f1or que deb\u00edan ir a Galilea, en donde lo ver\u00edan; y que en el momento en que las mujeres se encaminaban a cumplir su mandato, encontraron al Jes\u00fas resucitado. La sensacional revelaci\u00f3n en Galilea efectuada por el Jes\u00fas resucitado, de que por medio de su victoria sobre la muerte hab\u00eda recibido soberan\u00eda universal, y su comisi\u00f3n a los once disc\u00edpulos de emprender una misi\u00f3n evangel\u00edstica mundial, con la seguridad de que \u00e9l estar\u00eda con ellos hasta el fin de los tiempos, sirven de culminaci\u00f3n para el Evangelio de Mateo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En estas narraciones de la infancia y de los d\u00edas posteriores a la resurrecci\u00f3n, Mateo hace adiciones concretas al relato, tal como lo hab\u00eda relatado Marcos. Cuando ampl\u00eda los relatos de Marcos que resolvi\u00f3 incluir, generalmente lo hace agregando material que refleja puntos de inter\u00e9s que preocupaban a la iglesia cristiana en la \u00e9poca en que escrib\u00eda. Por ejemplo, el relato de Pedro cuando camin\u00f3 sobre las olas hacia donde estaba Jes\u00fas (14.28\u201331), y el famoso pasaje de Pedro en 16.18\u201319, eran de importancia en la \u00e9poca en la que dicho ap\u00f3stol desempe\u00f1aba un papel importante en la iglesia; y el problema de los tributos, especialmente despu\u00e9s del a\u00f1o 70 <etiqueta id=\"#_ftn341\" name=\"_ftnref341\" title=\"\">d.C., cuando, a causa de la destrucci\u00f3n del templo, se transfiri\u00f3 al templo de J\u00fapiter Capitolino el tributo destinado a su mantenimiento, indudablemente se aclarar\u00eda <\/etiqueta>en alguna medida con el relato que encontramos en 17.24\u201327. Adem\u00e1s, a medida que pasaba el tiempo y tend\u00eda a aumentar la curiosidad biogr\u00e1fica, parecer\u00eda que cada vez se prest\u00f3 mayor atenci\u00f3n a aspectos secundarios de la vida de Jes\u00fas. As\u00ed, el relato de Mateo sobre el fin de Judas Iscariote (27.3\u201310), y el incidente de la mujer de Pilato (27.19) ayudar\u00edan a contestar las desconcertantes preguntas sobre por qu\u00e9 Judas traicion\u00f3 a su Maestro, y por que Pilato conden\u00f3 a Jes\u00fas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En su narraci\u00f3n de la crucifixi\u00f3n y la resurrecci\u00f3n, Mateo hace cuatro agregados importantes al relato de Marcos, que a esta altura sigue de cerca. Nos dice que en el momento de la muerte de Jes\u00fas se produjo un terremoto, acompa\u00f1ado por la resurrecci\u00f3n de los santos, que hab\u00edan profetizado la venida del Mes\u00edas, y que ahora se levantaban para saludar su muerte en el Calvario (27.51\u201353). Las tres adiciones posteriores de Mateo al relato de Marcos sobre la resurrecci\u00f3n son todas de car\u00e1cter apolog\u00e9tico. Ellas son la guardia especial y el sellado de la tumba (27.62\u201366); el fracaso de estas medidas, provocado en parte por la semimortificaci\u00f3n de los guardias despu\u00e9s de un segundo terremoto, y en parte por la presencia del visitante angelical que hizo rodar la piedra que guardaba la entrada de la tumba (28.2\u20134); y el soborno de los guardias para que hicieran circular la versi\u00f3n, que todav\u00eda era corriente en el d\u00eda de los evangelistas, de que los disc\u00edpulos de Jes\u00fas hab\u00edan acudido durante la noche y hab\u00edan robado el cuerpo (28.11\u201315). Ten\u00edan el prop\u00f3sito de descartar la posibilidad de que el cuerpo de Jes\u00fas pudiera haber sido quitado de la tumba, excepto por medios sobrenaturales. En muchos aspectos podr\u00edamos llamar al Evangelio de Mateo una apolog\u00eda cristiana primitiva.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>VI. La nueva Israel<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La principal consecuencia de la vida y muerte de Jes\u00fas que se destaca en el Evangelio de Mateo es la aparici\u00f3n de la iglesia universal de Dios, la nueva Israel, en la que tanto gentiles como jud\u00edos encuentran lugar. El evangelio comienza con la profec\u00eda de que Jes\u00fas es Emanuel, Dios con nosotros (1.23); y termina con la promesa de que ese mismo Jes\u00fas, que es ahora el Cristo resucitado, estar\u00e1 con sus disc\u00edpulos, procedentes de todas las naciones, hasta el fin del mundo. La nota de universalidad que vimos al principio de la historia en la manifestaci\u00f3n de Jes\u00fas a los magos de oriente, vuelve a o\u00edrse ahora en el mandato que cierra el evangelio, de ir a todo el mundo a hacer disc\u00edpulos de todas las naciones. El evangelista encuentra significativo el hecho de que el ministerio de Jes\u00fas se ejerci\u00f3 en parte en la \u201cGalilea de los gentiles\u201d (4.15); y lo describe como el siervo de Dios que \u201ca los gentiles anunciar\u00e1 juicio \u2026 y en su nombre esperar\u00e1n los gentiles\u201d (12.18, 21). La iglesia cristiana, universal en la naturaleza de sus miembros, no es una iglesia nueva, sin embargo. Es la antigua Israel, transformada y ampliada a causa del rechazo de Jes\u00fas por la mayor\u00eda de los jud\u00edos. Fue a \u201clas ovejas perdidas de la casa de Israel\u201d que Jes\u00fas confes\u00f3 haber sido enviado en primer lugar (15.24); y fue a estas mismas ovejas perdidas que mand\u00f3 a sus ap\u00f3stoles a proclamar la llegada del reino (10.6). Pero mayor fe se encontr\u00f3 en un centuri\u00f3n romano que en cualquiera de los israelitas (8.10); y en consecuencia, los lugares en el banquete mesi\u00e1nico que no ocupar\u00edan los jud\u00edos ser\u00edan entregados a creyentes del oriente y del occidente, mientras quedar\u00edan afuera \u201clos hijos del reino\u201d (8.11\u201312). Como el mesianismo de Jes\u00fas se hab\u00eda convertido en \u201cpiedra de tropiezo\u201d para los jud\u00edos, se les quitar\u00eda el reino, que ser\u00eda dado a \u201cgente que produzca los frutos de \u00e9l\u201d (21.42\u201343). Los patriarcas de la nueva Israel, los ap\u00f3stoles, compartir\u00edan la victoria final del Mes\u00edas, y ser\u00edan sus asesores en el juicio, como aclara Jes\u00fas en las palabras que registra Mateo en 19.28, y como hace notar el evangelista al insertar las palabras \u201ccon vosotros\u201d en el dicho tomado de Marcos que aparece en 26.29.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>VII. Jes\u00fas como Juez<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El cuarto elemento en la predicaci\u00f3n primitiva fue el llamado al arrepentimiento, en vista de que Jes\u00fas retornar\u00e1 como Juez de vivos y muertos. Mateo hace este llamamiento en forma vibrante. En este evangelio Juan el Bautista llama al arrepentimiento a Israel con las mismas palabras que Jes\u00fas debido a que se encuentran en el umbral de su ministerio mesi\u00e1nico (3.2); y al final del ministerio de Jes\u00fas leemos la par\u00e1bola del gran juicio, que s\u00f3lo este evangelio relata (25.31\u201346). Esta par\u00e1bola cierra un grupo de dichos y par\u00e1bolas que se refieren exclusivamente a la venida del Mes\u00edas para el juicio. En la \u00e9poca en que se escribi\u00f3 este evangelio, quiz\u00e1s a principios de la d\u00e9cada del 80 del ss. I, ya hab\u00eda descendido sobre Israel parte del juicio divino en la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n, e indudablemente se hab\u00edan cumplido los vaticinios de 21.41 y 22.7.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Muchas de las par\u00e1bolas peculiares a Mateo, como el trigo y la ciza\u00f1a, los dos deudores, el invitado sin vestido de boda, y las diez v\u00edrgenes, hacen resaltar la inevitabilidad y la seriedad del juicio divino; y en ellas encontramos una constante repetici\u00f3n de las solemnes frases t\u00edpicas de este evangelio: \u201clas tinieblas de afuera\u201d, \u201cel fin el siglo\u201d, y \u201cel lloro y el crujir de dientes\u201d. En la perspectiva de este evangelio la venida final de Cristo, si bien es absolutamente cierta, no aparece como inmediata, porque, como ya hemos visto, la declaraci\u00f3n final del Cristo resucitado sugiere un per\u00edodo de duraci\u00f3n indefinido durante el cual \u00e9l est\u00e1 presente y reina en su iglesia, antes de aparecer finalmente como Juez. Es probable, por lo tanto, que a la luz de la ense\u00f1anza de todo este evangelio debamos interpretar los dos dichos tan dif\u00edciles de 10.23 y 16.28 como referencias a la exaltaci\u00f3n de Jes\u00fas a la diestra de Dios despu\u00e9s del triunfo de su resurrecci\u00f3n, cuando hizo su ingreso en un reino m\u00e1s amplio, en los corazones de sus seguidores. De otro modo nos ver\u00edamos obligados a llegar a la conclusi\u00f3n inaceptable de que, o no se cumplieron, y que, por lo tanto, se trata de profec\u00edas falsas, o de que no son dichos genuinos de Jes\u00fas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>VIII. Ense\u00f1anza \u00e9tica<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El Evangelio de Mateo es notable tambi\u00e9n por la cantidad de ense\u00f1anzas \u00e9ticas de Jes\u00fas que presenta, y por la manera en que lo hace. Para este evangelista, como para los judeocristianos en general, y tambi\u00e9n para Pablo (porque la frase misma es de \u00e9l), existe lo que puede llamarse \u201cla ley de Cristo\u201d. Algunos eruditos han llegado a pensar que el autor de este evangelio consideraba que los cinco grupos de ense\u00f1anzas que presenta eran comparables a los cinco libros de la ley. Sea como fuere, parece evidente que presenta a Jes\u00fas como el gran Maestro que proclama desde el monte una ley revisada para la nueva Israel (5.1), en la misma forma en que Mois\u00e9s hab\u00eda transmitido la ley divina que recibi\u00f3 en el mte. Sina\u00ed. El Mes\u00edas llama a Israel, no solamente a que se arrepienta, sino tambi\u00e9n a las buenas obras; y el deseo de hacerlas y la disposici\u00f3n de sufrir por ello, hacen recaer bendiciones en quien as\u00ed act\u00faa (5.6, 10). La justicia de los disc\u00edpulos de Cristo debe ser superior a la de los fariseos (5.20). Es verdad que por sus tradiciones, su esclavitud con respecto a textos aislados, y su incapacidad de comprender las consecuencias m\u00e1s amplias de la ley, los fariseos hab\u00edan anulado gran parte de ella; pero la ley segu\u00eda siendo parte integral de la revelaci\u00f3n divina. Es esta ley la que encuentra su cumplimiento en Cristo, que no vino para destruirla sino para darle lo que le faltaba y corregir los errores de interpretaci\u00f3n de los escribas (5.17). En consecuencia, una buena porci\u00f3n del Serm\u00f3n del monte consiste en una explicaci\u00f3n del Dec\u00e1logo en la que Jes\u00fas determina las pautas morales por las cuales ha de juzgarse la conducta de sus disc\u00edpulos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Una de las mayores dificultades de este evangelio estriba en que en \u00e9l Jes\u00fas aparece ratificando la validez de la ley mosaica, y al mismo tiempo declarando tener autoridad para \u201ccumplirla\u201d de modo tal que a veces se ha pensado que la est\u00e1 contradiciendo. Resulta evidente, por el inequ\u00edvoco dicho de 5.17\u201319, que consideraba que el AT ten\u00eda validez permanente como Palabra de Dios. Al mismo tiempo, tan firmemente se declara la autoridad de los propios dichos de Cristo, que en ciertas circunstancias <i>parecer\u00eda<\/i> que se niega la naturaleza permanente de la ley antigua. Sin embargo, en vista de la categ\u00f3rica declaraci\u00f3n sobre la validez de la ley, el evangelista no puede haber querido que sus lectores infirieran que exist\u00eda alguna ant\u00edtesis real entre las afirmaciones contenidas en el libro y los comentarios de Jes\u00fas sobre ellas. En el Serm\u00f3n del monte seis veces parecer\u00eda que Jes\u00fas opone sus propias declaraciones a lo que anteriormente se hab\u00eda dicho; y en cada uno de estos casos lo que anteriormente se hab\u00eda dicho consiste en una cita de la ley mosaica, o por lo menos incluye una.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Bien se ha hecho notar, sin embargo, que las expresiones en el cap(s). 5, \u201co\u00edsteis que fue dicho\u201d, o \u201cfue dicho\u201d, no corresponden exactamente al \u201cest\u00e1 escrito\u201d, que Jes\u00fas tan frecuentemente usa cuando se refiere a la autoridad de las Escrituras. Lo que hace con ellas es llamar la atenci\u00f3n, no solamente a lo que dice la ley, sino tambi\u00e9n a lo que la gente oy\u00f3 de sus maestros sobre su significado. La ley ocupaba una posici\u00f3n suprema en el juda\u00edsmo. En el cristianismo ese lugar est\u00e1 ocupado por Cristo mismo. En el evangelio judeocristiano de Mateo, Cristo sigue siendo la autoridad dominante. Es significativo que s\u00f3lo en este evangelio encontramos su bondadosa pero imperiosa invitaci\u00f3n: \u201cVenid a m\u00ed todos los que est\u00e1is trabajados y cargados, y yo os har\u00e9 descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de m\u00ed, que soy manso y humilde de coraz\u00f3n; y hallar\u00e9is descanso para vuestras almas; porque mi yugo es f\u00e1cil, y ligera mi carga\u201d (11.28\u201330).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0W. D. Davies, <i>El serm\u00f3n de la monta\u00f1a<\/i>, 1975; P. Bonnard, <i>Evangelio seg\u00fan san Mateo<\/i>, 1976; E. Charienter, <i>El evangelio seg\u00fan san Mateo<\/i>, 1978; J. Mateos, <i>El evangelio de Mateo<\/i>, 1981; J. Schmidt, <i>El evangelio seg\u00fan san Mateo<\/i>, 1966; W. Trilling, <i>El evangelio seg\u00fan san Mateo<\/i>, 1966; id.,<i> El verdadero Israel<\/i>, 1974; J. L. McKenzie, \u201cEvangelio seg\u00fan san Mateo\u201d, <i>Comentario b\u00edblico \u201cSan Jer\u00f3nimo\u201d<\/i>, 1972, t(t). III, pp. 163ss; F. Godet, <i>Origen de los cuatro evangelios<\/i>, 1976; H. Troadec, <i>Comentario a los evangelios sin\u00f3pticos<\/i>, 1972; M. M. Herranz, <i>Los evangelios y la cr\u00edtica hist\u00f3rica<\/i>, 1978; X. Leon-Dufour, <i>Evangelios y la historia de Jes\u00fas<\/i>, 1966; C. Perrot, <i>Los relatos de la infancia de Jes\u00fas<\/i>, 1980.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>G. Bornkamm, G. Barth, H. J. Held,<i> Tradition and Interpretation in Matthew<\/i>, 1963; W. D. Davies, <i>The Setting of the Sermon on the Mount<\/i>, 1964; J. D. Kingsbury, <i>Matthew: Structure, Christology, Kingdom<\/i>, 1975. V\u00e9anse adem\u00e1s comentarios por W. F. Albright y C. S. Mann, 1971; F. V. Filson, 1960; H. B. Green, 1975; D. Hill, 1972; E. Schweizer, 1976; R. V. G. Tasker, <i>TNTC<\/i>, 1961.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>R.V.G.T.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El primero de los tres Evangelios llamados \u2020\u00a2sin\u00f3pticos. Autor y fecha. El libro no dice qui\u00e9n fue su autor. La tradici\u00f3n, de manera un\u00e1nime, lo atribuye al ap\u00f3stol Mateo desde el a\u00f1o 125 d.C., cuando su nombre se incluy\u00f3 en el t\u00ed\u00adtulo. Existen opiniones contrarias a esto, pero la mayor\u00ed\u00ada acepta a Mateo como el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mateo-evangelio-de\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMATEO, EVANGELIO DE\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-8830","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8830","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8830"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8830\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8830"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8830"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8830"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}