{"id":8900,"date":"2016-02-05T05:37:18","date_gmt":"2016-02-05T10:37:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/patristica-literatura\/"},"modified":"2016-02-05T05:37:18","modified_gmt":"2016-02-05T10:37:18","slug":"patristica-literatura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/patristica-literatura\/","title":{"rendered":"PATRISTICA, LITERATURA"},"content":{"rendered":"<p>Los cristianos primitivos no desarrollaron una labor literaria extensa. S\u00f3lo cuando las circunstancias lo exigieron tomaron la decisi\u00f3n de poner por escrito las historias que oralmente circulaban por las iglesias, surgiendo as\u00ed\u00ad los evangelios, las ep\u00ed\u00adstolas y dem\u00e1s obras que hoy componen el \u2020\u00a2canon del NT, los cuales fueron escritos en un lapso de unos cincuenta a\u00f1os. Para los cristianos de aquellos d\u00ed\u00adas el arte de escribir (y las artes en general) se ve\u00ed\u00adan con sospecha. Ellos hab\u00ed\u00adan sido los veh\u00ed\u00adculos de la idolatr\u00ed\u00ada y las falsas religiones. Pero el crecimiento de la Iglesia hizo necesario que algunos creyentes se dedicaran a escribir, a partir de fines del siglo I y durante la mitad del siglo II. Buena parte de los escritos as\u00ed\u00ad producidos son obra de personas que tuvieron contacto directo con alguno de los ap\u00f3stoles, de donde naci\u00f3 la costumbre de llamarlos \u2020\u0153padres apost\u00f3licos\u2020\u009d. A otros que no tuvieron ese privilegio se les llama \u2020\u0153padres apologetas\u2020\u009d. El estudio de esta literatura es de enorme valor para poder conocer las costumbres de los cristianos de entonces, su manera de pensar en general, y su teolog\u00ed\u00ada en particular. Adem\u00e1s, las citas que hacen de los escritos sagrados son de indudable inter\u00e9s para poder determinar cu\u00e1les de \u00e9stos eran considerados desde el principio como inspirados o no. Puede decirse que el proceso de formaci\u00f3n de \u2020\u00a2canon del NT, termin\u00f3 definitivamente con el Concilio de Nicea, en el a\u00f1o 325 d.C. Durante ese per\u00ed\u00adodo s\u00ed\u00ad que se desarroll\u00f3 una notable profusi\u00f3n de escritos cristianos. No todos han llegado a nuestras manos y a algunos apenas los conocemos por citas, precisamente, en alguna otra obra que perdur\u00f3. Al principio, los escritores cristianos no eran muy cultos, pero luego algunos de ellos vieron la necesidad de que la correcci\u00f3n gramatical y el estilo estuvieran a una altura adecuada para poder competir con las ideas adversas que expon\u00ed\u00adan fil\u00f3sofos y escritores tanto jud\u00ed\u00ados como paganos, que usaban un griego o un lat\u00ed\u00adn cultos. No es posible hacer aqu\u00ed\u00ad una lista de todos los autores u obras que se escribieron en aquella \u00e9poca. Pero comentaremos brevemente las siguientes:<\/p>\n<p>La Didaj\u00e9. Tambi\u00e9n llamada Doctrina de los ap\u00f3stoles. Se ignora qui\u00e9n fue su autor. La fecha probable de composici\u00f3n est\u00e1 entre los a\u00f1os 80 y 100 d.C. Su prop\u00f3sito es instruir a los nuevos en la fe. Consta de cuatro partes: a) Unas instrucciones morales, donde se habla de \u2020\u0153los dos caminos\u2020\u009d (el de la vida y de la muerte). b) Unas instrucciones lit\u00fargicas, que hablan del bautismo, el ayuno, la oraci\u00f3n y la santa cena. c) Una ordenaci\u00f3n disciplinar, con reglas sobre el trato que deb\u00ed\u00ada darse a los predicadores, obispos, di\u00e1conos y hermanos en general. Habla de la celebraci\u00f3n del culto en el d\u00ed\u00ada domingo. d) Una conclusi\u00f3n de car\u00e1cter escatol\u00f3gico, que exhorta a los hermanos a esperar la venida del Se\u00f1or y a estar alertas a las se\u00f1ales del fin.<\/p>\n<p>Clemente de Roma. Seg\u00fan una tradici\u00f3n, este Clemente fue probablemente sucesor de Pedro en el liderazgo de la iglesia en Roma. Otra dice que sucedi\u00f3 a Lino. No se trata del mismo Clemente mencionado en Flp 4:3, ni del c\u00f3nsul Flavio Clemente, que muri\u00f3 como m\u00e1rtir en el a\u00f1o 95. Existen muchas obras que se le atribuyen, pero s\u00f3lo estamos seguros de una, la famosa Ep\u00ed\u00adstola de San Clemente a los corintios que es, en realidad, una carta que env\u00ed\u00ada la iglesia de Roma a la de Corinto para corregir problemas que se hab\u00ed\u00adan suscitado en esta \u00faltima. Les exhorta a conservar la unidad cristiana. Les habla de varias doctrinas importantes, especialmente de la resurrecci\u00f3n. Es el primero que trata el asunto de la llamada \u2020\u0153sucesi\u00f3n apost\u00f3lica\u2020\u009d y de la existencia de una jerarqu\u00ed\u00ada eclesi\u00e1stica. Est\u00e1 escrita con mucha dulzura y equilibrio, sin menoscabo de la firmeza. Hace citas del AT con una interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica. Tambi\u00e9n cita del NT, especialmente de la primera ep\u00ed\u00adstola de Pablo a los Corintios. Su estilo es elegante y claro, con argumentaciones l\u00f3gicas de gran fuerza.<\/p>\n<p>Ignacio. Este fue obispo de Antioqu\u00ed\u00ada. Antes de \u00e9l lo hab\u00ed\u00adan sido Evodio y el ap\u00f3stol Pedro. Muri\u00f3 en Roma, algunos dicen que en el 110 d.C. y otros que en el 135 d.C. Se le conoce mayormente por una serie de cartas que escribi\u00f3 mientras era llevado a Roma para ser ejecutado. Son las ep\u00ed\u00adstolas a los efesios, a los magnesios, a los de Trales, a los romanos, a los filadelfos, a los de Esmirna y a Policarpo. En todas ellas, con excepci\u00f3n de la de los romanos, Ignacio exhorta a los hermanos a precaverse de los errores y las divisiones causadas por distintas herej\u00ed\u00adas, especialmente los intentos de un gnosticismo judaizante. Recomienda obediencia a los obispos. En cuanto a la carta a los romanos, su intenci\u00f3n es pedirles que no hagan nada para evitar su martirio. A pesar de que Ignacio no ten\u00ed\u00ada pretensiones de escritor, su personalidad es tan fuerte y sus expresiones tan vigorosas que sus escritos son considerados como de los m\u00e1s hermosos de la literatura patr\u00ed\u00adstica.<\/p>\n<p>Policarpo. Naci\u00f3 en el a\u00f1o 70 d.C. Muri\u00f3 m\u00e1rtir en el 155 d.C. Fue disc\u00ed\u00adpulo del ap\u00f3stol Juan y conoci\u00f3 a muchos de los que hab\u00ed\u00adan tenido contacto personal con el Se\u00f1or Jes\u00fas. Desafortunadamente toda su correspondencia se perdi\u00f3, pero nos qued\u00f3 su carta a los hermanos de Filipo. Visit\u00f3 a Ignacio cuando \u00e9ste pas\u00f3 por su tierra rumbo a Roma. En sus d\u00ed\u00adas se levant\u00f3 una discusi\u00f3n entre las iglesias acerca de la fecha en la cual deb\u00ed\u00ada celebrarse la Pascua. Aniceto, obispo de Roma, no pudo convencer a Policarpo a \u2020\u0153romper una costumbre que hab\u00ed\u00ada observado siempre con San Juan, disc\u00ed\u00adpulo del Se\u00f1or, y con los otros ap\u00f3stoles que \u00e9l hab\u00ed\u00ada conocido&#8230;\u2020\u009d La Carta a los filipenses contiene muchas citas del NT y unas pocas del AT. Ataca fuertemente el docetismo e incluye muchas recomendaciones para que todos en la Iglesia, mujeres, di\u00e1conos, presb\u00ed\u00adteros, matrimonios, cumplan con sus deberes cristianos.<\/p>\n<p>El Pastor. El autor de esta obra se llama a s\u00ed\u00ad mismo Hermas. No es el mismo que aparece en Rom 16:14. En el \u2020\u0153fragmento muratoniano\u2020\u009d ( \u2020\u00a2Canon del NT), que se escribi\u00f3 probablemente a mediados del siglo II, se dice que esta obra \u2020\u0153ha sido escrita en fecha muy reciente, en nuestro tiempo, en la ciudad de Roma\u2020\u009d. Hermas hab\u00ed\u00ada sido esclavo pero fue manumitido e hizo una gran fortuna que luego perdi\u00f3. En medio de su crisis escribe este trabajo, indicando que se trataba de una revelaci\u00f3n que hab\u00ed\u00ada recibido a trav\u00e9s de un \u00e1ngel llamado \u2020\u0153Pastor\u2020\u009d. Su principal prop\u00f3sito es lograr que los pecadores se arrepientan y hagan penitencia.<br \/>\nlibro est\u00e1 lleno de hermosas alegor\u00ed\u00adas y par\u00e1bolas, evidentemente inspiradas en otras obras del g\u00e9nero apocal\u00ed\u00adptico.<br \/>\n\u00ed\u00adas. Fue obispo de Hier\u00e1polis. Era compa\u00f1ero y pariente de Policarpo. Se calcula que Pap\u00ed\u00adas probablemente naci\u00f3 en el \u00faltimo tercio del siglo I. Seg\u00fan algunos, fue disc\u00ed\u00adpulos del ap\u00f3stol Juan. Otros lo niegan. Pero Pap\u00ed\u00adas mismo asegura que conoci\u00f3 al ap\u00f3stol Felipe y a sus hijas. La obra conocida de Pap\u00ed\u00adas se titula Explicaci\u00f3n de las sentencias del Se\u00f1or. Est\u00e1 escrita en cinco libros. Desafortunadamente est\u00e1 perdida, pero se conservan de ella algunos trozos que Ireneo y Eusebio copiaron. Pap\u00ed\u00adas se ocup\u00f3 particularmente de inquirir con las personas que, en su tiempo, eran los m\u00e1s ancianos, a fin de saber de ellos directamente las palabras que hab\u00ed\u00adan recibido de \u2020\u0153Andr\u00e9s, Pedro, Felipe, Tom\u00e1s, Santiago, Juan, Mateo &#8230; y los dem\u00e1s disc\u00ed\u00adpulos del Se\u00f1or&#8230;\u2020\u009d Dec\u00ed\u00ada: \u2020\u0153Pues yo estimaba que no podr\u00ed\u00ada sacar tanta utilidad de la lectura de los libros cuanta de la viva voz de los hombres todav\u00ed\u00ada sobrevivientes&#8230;\u2020\u009d Se considera a Pap\u00ed\u00adas, por eso, como el padre de la ex\u00e9gesis del NT.<\/p>\n<p>Justino. Naci\u00f3 a principios del siglo II, cerca de Siquem, de padres gentiles. Muri\u00f3 en Roma aproximadamente entre los a\u00f1os 163-167 d.C. Se dedic\u00f3 al estudio de la filosof\u00ed\u00ada, llegando a abrazar el platonismo, cosa que sigui\u00f3 influyendo en su obra despu\u00e9s de convertido al cristianismo. Abri\u00f3 una escuela en Roma para ense\u00f1ar filosof\u00ed\u00ada, en tiempos del emperador Antonino P\u00ed\u00ado (130-161 d.C.). En esa \u00e9poca viv\u00ed\u00adan tambi\u00e9n en Roma los herejes Marci\u00f3n y Valent\u00ed\u00adn. Justino ense\u00f1aba que hab\u00ed\u00ada coincidencias entre las doctrinas de Cristo y algunas de \u2020\u0153los m\u00e1s estimados\u2020\u009d de los fil\u00f3sofos del paganismo, pero que predicaba el cristianismo porque las ense\u00f1anzas de Cristo y los profetas son m\u00e1s antiguas y, lo m\u00e1s importante, son verdaderas. Se atribuyen a Justino muchas obras, pero s\u00f3lo se han conservado dos apolog\u00ed\u00adas y el Di\u00e1logo con Trif\u00f3n. La primera Apolog\u00ed\u00ada defiende jur\u00ed\u00addicamente a los cristianos y refuta los errores del paganismo. La segunda Apolog\u00ed\u00ada es una protesta contra los abusos y persecuciones, afirmando la verdad de la doctrina cristiana. El Di\u00e1logo con Trif\u00f3n est\u00e1 dirigido mayormente a los jud\u00ed\u00ados.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Para muchas ramas de los estudios neotestamentarios se reconoce ampliamente la importancia de la literatura cristiana primitiva extracan\u00f3nica, tanto los fragmentos de escritos no ortodoxos y los *ap\u00f3crifos del <etiqueta id=\"#_ftn340\" name=\"_ftnref340\" title=\"\">NT, por un lado, como los escritos patr\u00ed<\/etiqueta>sticos (<etiqueta id=\"#_ftn341\" name=\"_ftnref341\" title=\"\">e. d. los antiguos escritos cristianos no ap\u00f3crifos y no sectarios), por el otro. Para la historia del *canon del NT, y la fijaci\u00f3n de su texto (* <\/etiqueta><span style='text-transform: uppercase'>ap\u00f3crifos<\/span>, IV), las citas b\u00edblicas y alusiones patr\u00edsticas son, naturalmente, indispensables. En la ex\u00e9gesis, tambi\u00e9n es necesario tener en cuenta a los Padres griegos, en particular, como tambi\u00e9n lo que autores como Ireneo, Clemente de Alejandr\u00eda, y sobre todo Or\u00edgenes, dicen sobre las tradiciones no escritas. Pero, en una perspectiva m\u00e1s amplia, tanto la iglesia grecoparlante como la latinoparlante del ss. II, con todos los rasgos que la distinguen de la era apost\u00f3lica, es resultado de la asamblea reunida el d\u00eda de Pentecost\u00e9s en Jerusal\u00e9n, y todo lo que se pueda dilucidar sobre el camino recorrido entre ambas probablemente arrojar\u00e1 luz tanto hacia atr\u00e1s como hacia adelante.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Lamentablemente en nuestros d\u00edas hay un t\u00fanel muy mal iluminado entre las postrimer\u00edas de la era apost\u00f3lica y los grandes apologistas de mediados y fines del ss. II. Es un per\u00edodo de persecuci\u00f3n intensa y de propaganda perniciosa (como se predice en 2 Ti. 3 y otras partes); la iglesia se ha expandido considerablemente en todo el imperio romano y (en el E) m\u00e1s all\u00e1 de sus fronteras; Israel ha sido repudiada en el a\u00f1o 70 <etiqueta id=\"#_ftn342\" name=\"_ftnref342\" title=\"\">d.C., y as\u00ed ha llegado a su fin toda posible primac\u00eda efectiva de la iglesia de Jerusal\u00e9n. El nombre de \u201cPadres apost\u00f3licos\u201d, que originalmente designaba a los hombres que estuvieron en contacto con los ap\u00f3stoles, o que fueron nombrados por ellos, se <\/etiqueta>usa desde hace mucho tiempo para identificar los escritos relacionados con este per\u00edodo; pero las listas de los Padres apost\u00f3licos var\u00edan considerablemente. A tres de ellos\u2014Clemente de Roma, Ignacio, Policarpo\u2014se les aplica este t\u00edtulo regularmente, aunque solamente en el caso de Policarpo tenemos pruebas inconfundibles de que tuvo contacto directo con los ap\u00f3stoles. Todos estos escritos primitivos son pr\u00e1cticos, y no de car\u00e1cter acad\u00e9mico o especulativo. Si se capta el inmediato descenso con respecto al NT, el contraste entre su estilo directo y el tortuoso intelectualismo de, pongamos por caso, el <i>Evangelio de la verdad<\/i>, obra contempor\u00e1nea de los mencionados, o la f\u00e9tida atm\u00f3sfera de los ap\u00f3crifos, es tambi\u00e9n marcado.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las obras que mencionamos a continuaci\u00f3n representan algunos de los escritos patr\u00edsticos primitivos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. Clemente de Roma<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Nos ha llegado con el nombre de Clemente (<i>1 Clemente<\/i>) una larga carta <etiqueta id=\"#_ftn343\" name=\"_ftnref343\" title=\"\">gr. dirigida por la iglesia de Dios que estaba en Roma a la de Corinto. No hay razones para identificar<\/etiqueta>lo con el Clemente de Fil. 4.3, o con Flavio Clemente, primo de Domiciano. Sin duda se trata de la persona que aparece en tercer lugar en las listas romanas de la sucesi\u00f3n episcopal, pero la expresi\u00f3n \u201cobispo de Roma\u201d empleada en el sentido usual ser\u00eda un anacronismo, porque en la carta \u201cobispo\u201d equivale a \u201cpresb\u00edtero\u201d.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El motivo de la carta es un tumulto en la iglesia de Corinto, de la que han sido expulsados presb\u00edteros nombrados leg\u00edtimamente. Clemente, en nombre de su iglesia, hace un llamado a la paz y al orden, y les pide que recuerden la analog\u00eda del culto ordenado de la antigua Israel y el principio apost\u00f3lico de nombrar a una sucesi\u00f3n de hombres de buena reputaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La fecha es casi seguramente alrededor de la \u00e9poca de la persecuci\u00f3n de Domiciano, en los a\u00f1os 95\u201396 d.C., e. d. dentro del per\u00edodo del NT.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La llamada segunda Ep\u00edstola de Clemente (<i>2 Clemente<\/i>) es una homil\u00eda de autor y fecha desconocidos (aunque del ss. II). Cf. K. P. Donfried, <i>The Setting of Second Clement in Early Christianity<\/i>, 1974.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Ignacio<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Ignacio, obispo de Antioqu\u00eda, iba camino a su martirio en Roma durante el reinado de Trajano (98\u2013117 d.C., probablemente a fines de dicho per\u00edodo) cuando escribi\u00f3 siete cartas, que fueron reunidas en un solo corpus: a las iglesias asi\u00e1ticas en \u00c9feso, Magnesia, Tralles, Filadelfia, y Esmirna, a su amigo Policarpo, obispo de Esmirna, y a la iglesia de Roma, en las que les pide que no intervengan para evitar su martirio.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Ignacio se aproxima a la sublimidad m\u00e1s que cualquier otro escritor del ss. II cuando escribe sobre los misterios de la encarnaci\u00f3n y la salvaci\u00f3n. Pero escribe apresuradamente y con frecuencia en forma oscura; adem\u00e1s, lo consume el deseo de llegar al martirio, y lo obsesiona la necesidad de una estrecha adhesi\u00f3n al obispo. Algunos han interpretado esto como una indicaci\u00f3n de que el gobierno por un solo obispo, a diferencia de los presb\u00edteros, era todav\u00eda algo bastante nuevo en Asia. Ignacio no menciona obispo alguno cuando escribe a Roma.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Sus cartas tienen muchas interpolaciones, y algunos falsificadores a\u00f1adieron otras, generalmente fechadas en el ss. IV (pero v\u00e9ase J. W. Hannah, <i>JBL<\/i> 79, 1960, pp. 221ss). Sobre el escenario v\u00e9ase V. Corwin, <i>St. Ignatius and Christianity in Antioch<\/i>, 1960.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. Policarpo<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Policarpo fue una de las figuras m\u00e1s veneradas de la antiguedad cristiana. Era obispo de Esmirna cuando escribi\u00f3 Ignacio; muri\u00f3 en el martirio a edad avanzada. Se disputa la fecha de su martirio, del cual perdura una emotiva narraci\u00f3n de temprana data: se proponen 155\/6 d.C. y 168 d.C. (v\u00e9ase W. Telfer, <etiqueta id=\"#_ftn344\" name=\"_ftnref344\" title=\"\"><i>JTS<\/i><\/etiqueta> <etiqueta id=\"#_ftn345\" name=\"_ftnref345\" title=\"\">s.n. 3, 1952, pp. 79ss). Conoci\u00f3 a los ap\u00f3stoles, y a Juan en particular, y fue maestro de Ireneo (Ireneo, <\/etiqueta><i>Adv. Haer<\/i>. 3. 3. 4; Eusebio, <etiqueta id=\"#_ftn346\" name=\"_ftnref346\" title=\"\"><i>HE<\/i><\/etiqueta> 5.20). Establece, por lo tanto, un v\u00ednculo entre la era apost\u00f3lica y la iglesia de fines del ss. II. Nos queda una carta a los filipenses, ardiente y llena de gracia. El cap(s). 13 se escribi\u00f3 sin dar noticias sobre la suerte de Ignacio. P. N. Harrison (<i>Polycarp\u2019s Two Epistles to the Philippians<\/i>, 1936) argumenta que se trata de una carta aparte de temprana \u00e9poca, y que los cap(s). 1\u201312 fueron escritos ca. 135\u2013137 d.C. y a\u00f1adidos a ella.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>IV. La didaj\u00e9<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La <i>Didaj\u00e9<\/i> es una obra problem\u00e1tica, que contiene ense\u00f1anzas (que aparecen en otros trabajos) sobre los caminos de la vida y la muerte, un breve tratado sobre orden eclesi\u00e1stico, en el que se hace referencia al bautismo, el ayuno, la oraci\u00f3n, la eucarist\u00eda, los ministros y profetas, y que termina con un apocalipsis. Tiene muchas caracter\u00edsticas peculiares, que no concuerdan exactamente ni con el orden de la iglesia en el NT ni con lo que sabemos de la iglesia del ss. II. Se ha argumentado que se trata de una obra genuina de \u00e9poca temprana (p. ej. J. P. Audet, <i>La Didach\u00e8<\/i>, 1958, que le asigna la fecha 60 d.C.), que se trata de una reconstrucci\u00f3n de fines del ss. II, o que representa una iglesia fuera de la corriente principal. Aparentemente es una obra siria.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>V. Pap\u00edas<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Pap\u00edas fue obispo de Hier\u00e1polis a principios del ss. II, y dedic\u00f3 mucho esfuerzo a una \u201cExposici\u00f3n de los or\u00e1culos del Se\u00f1or\u201d, en cinco tomos, que existe solamente en desesperantes fragmentos en Ireneo y Eusebio. Su fecha es incierta, y no es probable que haya sido posterior al a\u00f1o 130 d.C. De cualquier modo, estuvo en contacto con personas que oyeron a los ap\u00f3stoles (* <span style='text-transform: uppercase'>Marcos, Evangelio de<\/span>; * <span style='text-transform:uppercase'>Mar<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>VI. Bernab\u00e9<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La <i>Ep\u00edstola de Bernab\u00e9<\/i> es probablemente alejandrina, de principios del ss. II. Su tono es fuertemente antijud\u00edo, y se destaca por una forzada ex\u00e9gesis aleg\u00f3rica. Incluye una forma de los \u201cDos caminos\u201d. Es una obra an\u00f3nima; indudablemente su atribuci\u00f3n a Bernab\u00e9 (si se refiere al ap\u00f3stol) fue una conjetura de temprana data. Pero puede haber hecho, sin embargo, que se leyera durante un tiempo el algunas iglesias (cf. Eusebio, <i>HS<\/i> 3.25). V\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn347\" name=\"_ftnref347\" title=\"\">tamb. P. Prigent, <\/etiqueta><\/span><span style=''>L&#722;Ep&#305;&#770;tre de Bernab\u00e9<\/span><span style=''> <i><span lang=ES>1\u201316<\/span><\/i><span lang=ES>, 1962.<\/span><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>VII. Hermas<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El <i>Pastor <\/i>de Hermas es una obra simb\u00f3lica destinada a estimular a una iglesia poco dedicada y llamar al arrepentimiento a los cristianos que hab\u00edan pecado, dejando en claro que no necesariamente era imperdonable el pecado cometido despu\u00e9s del bautismo\u2014cuesti\u00f3n indudablemente discutida\u2014. Est\u00e1 dividida, bastante artificialmente, en Visiones, Tratados, y Mandatos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Abundan los problemas cr\u00edticos e hist\u00f3ricos. El fragmento muratorio dice que la hah\u00eda escrito recientemente el hermano del obispo P\u00edo de Roma (ca. 140 d.C.), pero tiene algunas marcas que indican que es anterior, y aunque actualmente nos parece una obra de calidad inferior, durante un tiempo fue le\u00edda como Escritura en algunas iglesias. Aparece en el c\u00f3dice sina\u00edtico del NT. V\u00e9ase H. Chadwick, <i>JTS<\/i> s.n. 8, 1957, pp. 274ss. Cf. tamb. J. Reiling, <i>Hermas and Christian Prophecy<\/i>, 1973, para un estudio del und\u00e9cimo mandato.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0J. Quasten, <i>Patrolog\u00eda<\/i>, 1961, 2 <etiqueta id=\"#_ftn348\" name=\"_ftnref348\" title=\"\">t(t).; \u00b0B. Altaner, <\/etiqueta><i>Patrolog\u00eda<\/i>, 1953; A. Di Benardino, <i>Patrolog\u00eda<\/i>, 1971; L. M. de C\u00e1diz, <i>Historia de la literatura patr\u00edstica<\/i>, 1954; S. Huber, <i>Los Padres apost\u00f3licos<\/i>, 1948; id., <i>Los santos Padres<\/i>, 1948, 2 t(t).; H. von Campenhausen, <i>Los Padres de la iglesia<\/i>, 1974; D. Ruiz Bueno, <i>Padres apologetas griegos<\/i>, 1979.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>J. B. Lightfoot, <i>The Apostolic Fathers<\/i>, 5 t(t). (una mina de informaci\u00f3n y de juicios acertados, con textos de Clemente, Ignacio, y Policarpo); J. B. Lightfoot-J. R. Harmer<i>, The Apostolic Fathers<\/i>, 1891 (textos \u00fatiles y traducciones\u2014al ingl\u00e9s), 1917\u201319; J. A Kleist, <i>Ancient Christian Writers<\/i> 1, 4, 1946\u20138; C. C. Richardson, <i>Early Christian Fathers<\/i>, 1953; R. M. Grant (eds.), <i>The Apostolic Fathers<\/i>, 1\u20136, 1964\u20138; T. F. Torrance, <i>The Doctrine of Grace in the Apostolic Fathers<\/i>, 1948; J. Quasten (eds.), Patrology, 1950; B. Altaner, <i>Patrology<\/i>, 1960; J. Lawson, <i>A Theological and Historical Introduction to the Apostolic Fathers<\/i>, 1961; L. W. Barnard, <i>Studies in the Apostolic Fathers and their Background<\/i>, 1966.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn349\" name=\"_ftnref349\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>A.F.W.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los cristianos primitivos no desarrollaron una labor literaria extensa. S\u00f3lo cuando las circunstancias lo exigieron tomaron la decisi\u00f3n de poner por escrito las historias que oralmente circulaban por las iglesias, surgiendo as\u00ed\u00ad los evangelios, las ep\u00ed\u00adstolas y dem\u00e1s obras que hoy componen el \u2020\u00a2canon del NT, los cuales fueron escritos en un lapso de unos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/patristica-literatura\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPATRISTICA, LITERATURA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-8900","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8900","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8900"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8900\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8900"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8900"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8900"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}