{"id":8906,"date":"2016-02-05T05:38:24","date_gmt":"2016-02-05T10:38:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/perfeccion\/"},"modified":"2016-02-05T05:38:24","modified_gmt":"2016-02-05T10:38:24","slug":"perfeccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/perfeccion\/","title":{"rendered":"PERFECCION"},"content":{"rendered":"<p>Psa 101:2 entender\u00e9 el camino de la p cuando<br \/>\nPsa 119:96 a toda p he visto fin; amplio .. es tu<br \/>\n2Co 13:9 gozamos .. y aun oramos por vuestra p<br \/>\nHeb 6:1 vamos adelante a la p; no echando otra<br \/>\nHeb 7:11 si, pues, la p fuera por el sacerdocio<\/p>\n<hr>\n<p>Perfecto es aquello que est\u00e1 completo, que no le falta nada. En el AT se usaba la palabra tamam para indicar \u2020\u0153el ser completo\u2020\u009d, con varios derivados, entre ellos tam, equivalente a \u2020\u0153perfecto\u2020\u009d. A veces refleja la idea de sanidad, como en el Sal 38:3 (\u2020\u0153Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira\u2020\u009d). Los sacrificios que se hac\u00ed\u00adan a Dios ten\u00ed\u00adan que ser de animales \u2020\u0153sin defecto\u2020\u009d, sanos, perfectos (Lev 22:21). La frase \u2020\u0153hablar lo recto\u2020\u009d, incluye tambi\u00e9n este sentido de p. (Amo 5:10). En la mente hebrea no se hablaba de la p. de Dios. Dios es santo. Pero se menciona la p. de su obra (\u2020\u0153\u00e9l es la Roca, cuya obra es perfecta\u2020\u009d [Deu 32:4]), su ley (\u2020\u0153La ley de Jehov\u00e1 es perfecta, que convierte el alma\u2020\u009d [Sal 19:7]), su camino (\u2020\u0153En cuanto a Dios, perfecto es su camino\u2020\u009d [2Sa 22:31]).<\/p>\n<p>En el NT se utiliza mayormente el t\u00e9rmino teleios, para la idea de p. Se ense\u00f1a sobre la p. del Se\u00f1or Jes\u00fas, \u2020\u0153el cual no hizo pecado, ni se hall\u00f3 enga\u00f1o en su boca\u2020\u009d (1Pe 2:22), hasta tal punto que Dios pudo decir de \u00e9l: \u2020\u0153Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia\u2020\u009d (Mat 3:17). Por eso su ofrenda a Dios en la cruz fue aceptable, pues \u00e9l era un \u2020\u0153cordero sin mancha y sin contaminaci\u00f3n\u2020\u009d (1Pe 1:19). Adem\u00e1s de esta p. intr\u00ed\u00adnseca, el Se\u00f1or Jes\u00fas fue perfeccionado \u2020\u0153por aflicciones\u2020\u009d para constituirse en sumo sacerdote en favor de los creyentes. \u2020\u0153Y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvaci\u00f3n para todos los que le obedecen\u2020\u009d (Heb 2:10; Heb 5:9). De manera que por sus experiencias con las tentaciones, el dolor y los problemas de este mundo, el Se\u00f1or Jes\u00fas fue \u2020\u0153hecho perfecto\u2020\u009d para su funci\u00f3n sacerdotal (Heb 7:28).<br \/>\n\u00f1a el NT, adem\u00e1s, acerca del proceso mediante el cual los creyentes pueden ir creciendo en perfecci\u00f3n y hacia ella. Un cristiano es perfecto en dos sentidos. Uno es absoluto y otro es progresivo. El absoluto lo encontramos en el lenguaje que nos dice que, en Cristo, no nos falta nada (\u2020\u0153&#8230; y vosotros est\u00e1is completos en \u00e9l\u2020\u009d [Col 2:10]). El sentido progresivo de la p. lo vemos en las amonestaciones a crecer, a buscarla (\u2020\u0153Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos es perfecto\u2020\u009d [Mat 5:48]). El Se\u00f1or Jes\u00fas es el modelo paradigm\u00e1tico de ser humano, el nuevo hombre. Y el Esp\u00ed\u00adritu Santo va induciendo en los cristianos experiencias que les hacen crecer a la imagen del Hijo de Dios (\u2020\u0153&#8230; hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un var\u00f3n perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo\u2020\u009d [Efe 4:13]).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[310]<\/p>\n<p>    Cualidad del hombre de hacer las cosas de manera conveniente y de acuerdo con unos ideales superiores.  En el terreno humano, el concepto de perfecci\u00f3n alude a armon\u00ed\u00ada, orden, coherencia con las normas \u00e9ticas o est\u00e9ticas; y ello supone lo m\u00e1s conveniente.<\/p>\n<p>    En el lenguaje cristiano, perfecci\u00f3n hace referencia a Dios Padre como ideal y a Cristo modelo como camino. Se condensa en el consejo evang\u00e9lico de \u00abSed perfectos como vuestro padre es perfecto.\u00bb (Mt. 5.48).<\/p>\n<p>     El t\u00e9rmino \u00abperfectos\u00bb (teleios), empleado 19 veces en el Nuevo Testamento y s\u00f3lo tres en los evangelistas (Mt. 5.48 y 19.21; en Jn. 17.23 como \u00abteteleiomenoi, perfectamente), es sin\u00f3nimo de t\u00e9rminos similares a \u00abplenos\u00bb, \u00abtotales\u00bb, \u00abcompletos\u00bb. Supone cumplimiento generoso de todo lo que resulta posible o conveniente en la propia actividad. Lo aluden las cartas apost\u00f3licas como ideal de vida: \u00abTodos los perfectos tengamos estos sentimientos.\u00bb (Filip. 3.15) \u00abSed perfectos\u00bb (1 Cor. 14.2) \u00abQue se\u00e1is perfectos e \u00ed\u00adntegros\u00bb. (Sant. 1.4) \u00abEl amor perfecto expulsa el temor\u00bb (1 Jn. 18.4)   (Ver Hombre. 8<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. caridad, santidad)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Del lat\u00ed\u00adn perficere, indica cumplimiento: la perfecci\u00f3n puede considerarse como la posesi\u00f3n plena del propio acto, es decir, como actualidad en oposici\u00f3n a potencialidad y virtualidad. En este sentido Dios es perfecci\u00f3n infinita, por ser Acto puro, Ser subsistente sin limitaci\u00f3n alguna. En teolog\u00ed\u00ada espiritual la perfecci\u00f3n se define como la meta del camino de los principiantes y de los proficientes hasta el grado de perfectos, en correspondencia con los estados expresados como v\u00ed\u00ada purgativa, iluminativa y unitiva.<\/p>\n<p>Otros subdividen el camino hacia la perfecci\u00f3n en v\u00ed\u00ada com\u00fan y v\u00ed\u00ada extraordinaria o m\u00ed\u00adstica. Cada una de estas v\u00ed\u00adas recoge en torno a s\u00ed\u00ad notables experiencias, de tal manera que su utilizaci\u00f3n y su pr\u00e1ctica llegan a designar tambi\u00e9n a las diversas escuelas teol\u00f3gicas y espirituales relacionadas con ellas.<\/p>\n<p>G, Bove<\/p>\n<p>Bibl.: N Silanes, Perfecci\u00f3n, en DTVC, 1295-1310; A, Dagnino, Perfecci\u00f3n (grados de) en DE, III, 149-153; A, Royo Mar\u00ed\u00adn, Teolog\u00ed\u00ada de la perfecci\u00f3n cristiana, BAC, Mlidrid 1968; p, Garrigou-Lagrange, Las tres edades de la vida interior, palabra, Madrid 1980.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>El concepto de perfecci\u00f3n se expresa en hebreo con t\u00e9rminos derivados de verbos tales como ka\u00c2\u00b7l\u00e1l (perfeccionar; comp\u00e1rese con Eze 27:4), scha\u00c2\u00b7l\u00e1m (quedar completo; comp\u00e1rese con Isa 60:20) y ta\u00c2\u00b7m\u00e1m (completar; llegar a la perfecci\u00f3n; comp\u00e1rese con Sl 102:27; Isa 18:5). En las Escrituras Griegas Cristianas se emplean las palabras t\u00e9\u00c2\u00b7lei\u00c2\u00b7os (adjetivo), te\u00c2\u00b7lei\u00c2\u00b7\u00f3\u00c2\u00b7tes (nombre) y te\u00c2\u00b7lei\u00c2\u00b7\u00f3\u00c2\u00b7o (verbo) para comunicar ideas como: llevar a la perfecci\u00f3n o alcanzar la plenitud (Lu 8:14; 2Co 12:9; Snt 1:4); ser una persona desarrollada f\u00ed\u00adsicamente, adulta o madura (1Co 14:20; Heb 5:14), y haber alcanzado el objetivo, prop\u00f3sito o meta conveniente o se\u00f1alada. (Jn 19:28; Flp 3:12.)<\/p>\n<p>La importancia del punto de vista correcto. Para entender correctamente la Biblia, no se debe incurrir en el error com\u00fan de pensar que todo lo que se llama \u2020\u0153perfecto\u2020\u009d lo es en sentido absoluto, es decir, a un grado infinito o ilimitado. La perfecci\u00f3n en sentido absoluto tan solo corresponde al Creador, Jehov\u00e1 Dios. Debido a esto, Jes\u00fas pudo decir de su Padre: \u2020\u0153Nadie es bueno, sino uno solo, Dios\u2020\u009d. (Mr 10:18.) Jehov\u00e1 es incomparable en su excelencia, merecedor de toda alabanza, supremo en sus magn\u00ed\u00adficas cualidades y poderes, a tal grado, que \u2020\u0153solo su nombre es inalcanzablemente alto\u2020\u009d. (Sl 148:1-13; Job 36:3, 4, 26; 37:16, 23, 24; Sl 145:2-10, 21.) Mois\u00e9s alab\u00f3 la perfecci\u00f3n de Dios, diciendo: \u2020\u0153Porque yo declarar\u00e9 el nombre de Jehov\u00e1. \u00c2\u00a1Atribuyan ustedes grandeza, s\u00ed\u00ad, a nuestro Dios! La Roca, perfecta es su actividad, porque todos sus caminos son justicia. Dios de fidelidad, con quien no hay injusticia; justo y recto es \u00e9l\u2020\u009d. (Dt 32:3, 4.) Todos los caminos, palabras y leyes de Dios son perfectos, refinados y no tienen falta o defecto. (Sl 18:30; 19:7; Snt 1:17, 25.) Nunca podr\u00ed\u00ada presentarse una causa justa contra Dios, criticar o censurar sus obras; m\u00e1s bien, siempre se le debe alabanza. (Job 36:22-24.)<\/p>\n<p>Toda otra perfecci\u00f3n es relativa. La perfecci\u00f3n de cualquier otra persona o cosa es relativa, no absoluta (comp\u00e1rese con Sl 119:96); es decir, una cosa es \u2020\u0153perfecta\u2020\u009d en relaci\u00f3n con el prop\u00f3sito o fin para el que su dise\u00f1ador o hacedor la designa, o el uso al que la destina su receptor o usuario. El significado mismo de perfecci\u00f3n requiere que haya quien decida cu\u00e1ndo algo est\u00e1 \u2020\u0153completo\u2020\u009d, las normas de excelencia, los requisitos que han de satisfacerse, as\u00ed\u00ad como los detalles que son esenciales. En \u00faltima instancia, Dios, el Creador, es el \u00ed\u0081rbitro supremo de la perfecci\u00f3n, Aquel que fija las normas de acuerdo con sus prop\u00f3sitos e intereses justos. (Ro 12:2; v\u00e9ase JEHOV\u00ed\u0081 [Un Dios de normas morales].)<br \/>\nVeamos un ejemplo: el planeta Tierra fue una de las creaciones de Dios, y al final de los seis \u2020\u02dcd\u00ed\u00adas\u2020\u2122 creativos Dios declar\u00f3 el resultado: \u2020\u0153muy bueno\u2020\u009d. (G\u00e9 1:31.) Satisfac\u00ed\u00ada sus normas supremas de excelencia, por consiguiente, era perfecto. Sin embargo, despu\u00e9s de esto Dios asign\u00f3 al hombre a \u2020\u02dcsojuzgar la tierra\u2020\u2122, en el sentido de cultivarla y hacer que toda ella, no solo el Ed\u00e9n, fuese un jard\u00ed\u00adn de Dios. (G\u00e9 1:28; 2:8.)<br \/>\nLa tienda o tabern\u00e1culo que se levant\u00f3 en el desierto por mandato de Dios y de acuerdo con sus especificaciones, fue un tipo o modelo prof\u00e9tico en peque\u00f1a escala de una \u2020\u0153tienda m\u00e1s grande y m\u00e1s perfecta\u2020\u009d; el Sant\u00ed\u00adsimo de aquella tienda es la residencia celestial de Jehov\u00e1, en la que Cristo Jes\u00fas entr\u00f3 como Sumo Sacerdote. (Heb 9:11-14, 23, 24.) La tienda terrestre fue perfecta, pues satisfizo los requisitos de Dios y sirvi\u00f3 para el fin designado. No obstante, una vez que cumpli\u00f3 el prop\u00f3sito de Dios, dej\u00f3 de utilizarse. La tienda representaba algo de una perfecci\u00f3n mucho mayor.<br \/>\nA la ciudad de Jerusal\u00e9n, con el monte Si\u00f3n, se la llam\u00f3 la \u2020\u0153perfecci\u00f3n de belleza\u2020\u009d. (Lam 2:15; Sl 50:2.) Estas palabras no significan que hasta el m\u00e1s m\u00ed\u00adnimo detalle de la ciudad fuese de una belleza sublime, sino que su belleza proven\u00ed\u00ada del esplendor que Dios le hab\u00ed\u00ada conferido al convertirla en capital de sus reyes ungidos y sede de su templo. (Eze 16:14.) Tambi\u00e9n se representa a la pr\u00f3spera ciudad comercial de Tiro como un barco cuyos constructores \u2014los que trabajaban para enriquecerla\u2014 hab\u00ed\u00adan \u2020\u02dcperfeccionado su belleza\u2020\u2122, y la hab\u00ed\u00adan llenado con lujosos productos de muchas tierras. (Eze 27:3-25.)<br \/>\nPor lo tanto, en cada caso se debe examinar el contexto para determinar el sentido que se da a la palabra perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>La perfecci\u00f3n de la ley mosaica. La Ley que se dio a Israel a trav\u00e9s de Mois\u00e9s inclu\u00ed\u00ada entre sus disposiciones la instituci\u00f3n de un sacerdocio y las ofrendas de sacrificios de animales. Como muestra el ap\u00f3stol Pablo bajo inspiraci\u00f3n, aunque la Ley proven\u00ed\u00ada de Dios, por lo que era perfecta, ni la Ley ni el sacerdocio ni los sacrificios mismos hicieron perfectos a los que se esforzaban por cumplirla. (Heb 7:11, 19; 10:1.) En lugar de libertar del pecado y la muerte, en realidad hizo m\u00e1s patente el pecado. (Ro 3:20; 7:7-13.) No obstante, todas estas disposiciones divinas cumplieron con el prop\u00f3sito designado por Dios: la Ley sirvi\u00f3 de \u2020\u0153tutor\u2020\u009d para conducir a los hombres al Cristo, fue una \u2020\u0153sombra [perfecta] de las buenas cosas por venir\u2020\u009d. (G\u00e1l 3:19-25; Heb 10:1.) Por consiguiente, cuando Pablo habla de la \u2020\u0153incapacidad de parte de la Ley, en tanto que era d\u00e9bil a causa de la carne\u2020\u009d (Ro 8:3), es obvio que se refiere \u2014como explica Hebreos 7:11, 18-28\u2014 a la incapacidad del sumo sacerdote jud\u00ed\u00ado (que era quien, seg\u00fan la Ley, se encargaba de los sacrificios y entraba en el Sant\u00ed\u00adsimo el D\u00ed\u00ada de Expiaci\u00f3n con la sangre del sacrificio) de \u2020\u0153salvar completamente\u2020\u009d a quienes serv\u00ed\u00ada. Aunque el ofrecer sacrificios por medio del sacerdocio aar\u00f3nico permiti\u00f3 que el pueblo tuviera una posici\u00f3n aprobada ante Dios, esto no les libr\u00f3 por completo (es decir, a la perfecci\u00f3n) de la conciencia del pecado. El ap\u00f3stol se refiere a este aspecto cuando dice que los sacrificios de expiaci\u00f3n no pueden \u2020\u0153perfeccionar a los que se acercan\u2020\u009d, es decir, perfeccionarlos respecto a su conciencia. (Heb 10:1-4; comp\u00e1rese con Heb 9:9.) El sumo sacerdote no pod\u00ed\u00ada proporcionar el precio de rescate necesario para una verdadera redenci\u00f3n del pecado. Solo el servicio sacerdotal perdurable de Cristo y su sacrificio pueden lograrlo. (Heb 9:14; 10:12-22.)<br \/>\nLa Ley era \u2020\u0153santa\u2020\u009d, \u2020\u02dcbuena\u2020\u2122, \u2020\u0153excelente\u2020\u009d (Ro 7:12, 16), y todo el que pudiera cumplir a plenitud con esta Ley perfecta ser\u00ed\u00ada perfecto y merecedor de vida. (Le 18:5; Ro 10:5; G\u00e1l 3:12.) Por esta misma raz\u00f3n, la Ley trajo condenaci\u00f3n y no vida, no porque no fuese buena, sino a causa de la naturaleza imperfecta y pecaminosa de los que estaban bajo ella. (Ro 7:13-16; G\u00e1l 3:10-12, 19-22.) La Ley perfecta puso de manifiesto la imperfecci\u00f3n de ellos y su pecaminosidad. (Ro 3:19, 20; G\u00e1l 3:19, 22.) A este respecto, tambi\u00e9n sirvi\u00f3 para identificar a Jes\u00fas como el Mes\u00ed\u00adas, pues fue el \u00fanico capaz de observar toda la Ley, con lo que demostr\u00f3 que era un hombre perfecto. (Jn 8:46; 2Co 5:21; Heb 7:26.)<\/p>\n<p>La perfecci\u00f3n de la Biblia. Las Sagradas Escrituras constituyen el mensaje perfecto, refinado, puro y verdadero de Dios. (Sl 12:6; 119:140, 160; Pr 30:5; Jn 17:17.) Aunque con el transcurso de los siglos se han hecho numeros\u00ed\u00adsimas copias de los escritos originales que han introducido algunas variaciones, es un hecho reconocido que dichas variaciones son de menor importancia, de tal modo que aun si las traducciones modernas de la Biblia no fuesen absolutamente perfectas, s\u00ed\u00ad lo ser\u00ed\u00ada el mensaje divino que contienen.<br \/>\nEs posible que para algunas personas la Biblia sea un libro m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil de leer que otros, que requiere mayor esfuerzo y concentraci\u00f3n; hasta puede que encuentren pasajes que no entienden. Puede que algunas personas m\u00e1s cr\u00ed\u00adticas insistan en que, para ser perfecta, ni siquiera deber\u00ed\u00adan existir diferencias menores o lo que, seg\u00fan sus criterios, parecen ser inconsecuencias. Sin embargo, ni unas ni otras restan perfecci\u00f3n a las Santas Escrituras, pues la verdadera medida de su perfecci\u00f3n radica en que alcance las normas de excelencia fijadas por Jehov\u00e1 Dios, cumpla con el prop\u00f3sito para el que \u00e9l, su Autor, la ha destinado y que, por ser la Palabra publicada del Dios de la verdad, est\u00e9 libre de falsedades. El ap\u00f3stol Pablo puso de relieve la perfecci\u00f3n de \u2020\u0153los santos escritos\u2020\u009d al decir: \u2020\u0153Toda Escritura es inspirada de Dios y provechosa para ense\u00f1ar, para censurar, para rectificar las cosas, para disciplinar en justicia, para que el hombre de Dios sea enteramente competente y est\u00e9 completamente equipado para toda buena obra\u2020\u009d. (2Ti 3:15-17.) Lo que las Escrituras Hebreas hicieron a favor de los israelitas cuando las observaron, lo que el conjunto de las Escrituras logr\u00f3 en provecho de la congregaci\u00f3n cristiana durante el siglo primero y lo que la Biblia puede hacer hoy en pro de las personas, todo esto es de por s\u00ed\u00ad una prueba convincente de sus cualidades como un instrumento ideal de Dios para llevar a cabo Su prop\u00f3sito. (Comp\u00e1rese con 1Co 1:18.)<br \/>\nEl contenido mismo de las Escrituras, incluidas las ense\u00f1anzas del Hijo de Dios, tiene por finalidad que el entendimiento del prop\u00f3sito de Dios, el que se haga su voluntad y se obtenga la salvaci\u00f3n dependan fundamentalmente del coraz\u00f3n de la persona. (1Sa 16:7; 1Cr 28:9; Pr 4:23; 21:2; Mt 15:8; Lu 8:5-15; Ro 10:10.) La Biblia se destaca por su capacidad para \u2020\u0153discernir pensamientos e intenciones del coraz\u00f3n\u2020\u009d, y as\u00ed\u00ad poner al descubierto la verdadera condici\u00f3n interior de la persona. (Heb 4:12, 13.) Tambi\u00e9n muestra claramente que el conocimiento de Dios no puede adquirirse sin esfuerzo. (Comp\u00e1rese con Pr 2:1-14; 8:32-36; Isa 55:6-11; Mt 7:7, 8.) Tambi\u00e9n es un hecho evidente que Dios ha revelado sus designios a las personas humildes y no a los altivos, porque \u2020\u02dchacerlo as\u00ed\u00ad vino a ser la manera que \u00e9l mismo aprob\u00f3\u2020\u2122. (Mt 11:25-27; 13:10-15; 1Co 2:6-16; Snt 4:6.) En consecuencia, el hecho de que una persona cuyo coraz\u00f3n no responde al mensaje de la Biblia encuentre en las Escrituras razones que, en su opini\u00f3n, justifican que rechace su mensaje, censura y disciplina, no significa que la Biblia sea imperfecta. Demostrar\u00ed\u00ada, m\u00e1s bien, la veracidad de los razonamientos b\u00ed\u00adblicos expuestos antes y que la Biblia, desde el \u00fanico punto de vista v\u00e1lido, el de su Autor, es perfecta. (Isa 29:13, 14; Jn 9:39; Hch 28:23-27; Ro 1:28.) El tiempo y la experiencia pr\u00e1ctica demuestran que aquellas cosas relacionadas con la Palabra de Dios, que son \u2020\u02dcnecias\u2020\u2122 o \u2020\u02dcd\u00e9biles\u2020\u2122 para los sabios de este mundo, encierran una sabidur\u00ed\u00ada y poder superiores a las teor\u00ed\u00adas, puntos de vista filos\u00f3ficos y razonamientos de sus detractores humanos. (1Co 1:22-25; 1Pe 1:24, 25.)<br \/>\nPara entender y apreciar la perfecta Palabra de Dios, la fe sigue siendo un requisito esencial. Puede que una persona piense que ciertos detalles y explicaciones deber\u00ed\u00adan estar en la Biblia, a fin de revelar por qu\u00e9 en determinados casos Dios aprob\u00f3 o desaprob\u00f3 acciones concretas o por qu\u00e9 actu\u00f3 de una manera en particular; puede que tambi\u00e9n piense que hay otras explicaciones en la Biblia que son superfluas. No obstante, es de rigor reconocer que si la Biblia se conformara a criterios humanos como los suyos, no ser\u00ed\u00ada entonces perfecta desde el punto de vista de Dios. Esa actitud equivocada queda de manifiesto en la declaraci\u00f3n de Jehov\u00e1 respecto a la superioridad de sus pensamientos y caminos en comparaci\u00f3n con los del hombre, y por su afirmaci\u00f3n de que su palabra \u2020\u0153tendr\u00e1 \u00e9xito seguro\u2020\u009d en el cumplimiento de su prop\u00f3sito. (Isa 55:8-11; Sl 119:89.) Este es el sentido de la palabra perfecci\u00f3n, tal como muestran las definiciones que aparecen al comienzo de este art\u00ed\u00adculo.<\/p>\n<p>Perfecci\u00f3n y libre albedr\u00ed\u00ado. La informaci\u00f3n que ya se ha considerado sienta la base para entender que hasta las criaturas perfectas de Dios pod\u00ed\u00adan ser desobedientes. Pensar que la desobediencia no podr\u00ed\u00ada darse en una criatura perfecta presupone desconocer el significado del t\u00e9rmino, sustituy\u00e9ndolo por un concepto personal que es contrario a los hechos. Dios ha facultado a las criaturas inteligentes con libre albedr\u00ed\u00ado: el privilegio y la responsabilidad de decidir por s\u00ed\u00ad mismas el proceder que deben seguir. (Dt 30:19, 20; Jos 24:15.) Este fue el caso de la primera pareja humana, lo que hizo posible que pudiera ponerse a prueba su devoci\u00f3n a Dios. (G\u00e9 2:15-17; 3:2, 3.) Como su Hacedor, Jehov\u00e1 sab\u00ed\u00ada con qu\u00e9 facultades los hab\u00ed\u00ada dotado, y las Escrituras dejan claro que deseaba una adoraci\u00f3n y un servicio que emanaran de mentes y corazones movidos por amor genuino, no una obediencia mec\u00e1nica, como de aut\u00f3matas. (Comp\u00e1rese con Dt 30:15, 16; 1Cr 28:9; 29:17; Jn 4:23, 24.) Si Ad\u00e1n y su esposa no hubiesen tenido libre albedr\u00ed\u00ado, no habr\u00ed\u00adan satisfecho los requisitos de Dios, ni habr\u00ed\u00adan sido completos o perfectos seg\u00fan Sus normas.<br \/>\nHa de recordarse que en lo que tiene que ver con el hombre, la perfecci\u00f3n es relativa y est\u00e1 circunscrita al \u00e1mbito humano. Aunque Ad\u00e1n fue creado perfecto, no pod\u00ed\u00ada traspasar los l\u00ed\u00admites que el Creador le hab\u00ed\u00ada fijado, ni pod\u00ed\u00ada, por ejemplo, comer tierra, piedras o madera, sin sufrir las consecuencias. Si intentaba respirar agua en lugar de aire, se ahogar\u00ed\u00ada. De manera similar, si permit\u00ed\u00ada que su mente y coraz\u00f3n se alimentaran con pensamientos incorrectos, llegar\u00ed\u00ada a abrigar deseos insanos y, por \u00faltimo, pecar\u00ed\u00ada y morir\u00ed\u00ada. (Snt 1:14, 15; comp\u00e1rese con G\u00e9 1:29; Mt 4:4.)<br \/>\nEst\u00e1 claro que los factores determinantes son la voluntad y selecci\u00f3n personales. Si insisti\u00e9ramos en que un hombre perfecto no puede adoptar un mal proceder cuando hay una cuesti\u00f3n moral de por medio, \u00bfno deber\u00ed\u00adamos, por la misma raz\u00f3n, arg\u00fcir tambi\u00e9n que una criatura imperfecta no podr\u00ed\u00ada adoptar un proceder correcto si tuviese que decidir sobre esa misma cuesti\u00f3n moral? Sin embargo, hay criaturas imperfectas que s\u00ed\u00ad han adoptado un proceder correcto en asuntos morales que implican obediencia a Dios y hasta han escogido ser perseguidos antes que transigir, mientras que al mismo tiempo hay quienes escogen hacer lo que saben que es incorrecto. Por consiguiente, no todas las malas acciones pueden justificarse con la imperfecci\u00f3n humana. De nuevo, los factores determinantes son la voluntad y la selecci\u00f3n personal. Asimismo, en el caso del primer hombre, la perfecci\u00f3n humana por s\u00ed\u00ad sola no garantizaba una conducta recta, sino el ejercicio de su libre albedr\u00ed\u00ado y la facultad de selecci\u00f3n, impulsados ambos por el amor a su Dios y a lo que es recto. (Pr 4:23.)<\/p>\n<p>El primer pecador y el rey de Tiro. Como muestran las palabras de Jes\u00fas en Juan 8:44 y lo que revela el cap\u00ed\u00adtulo 3 de G\u00e9nesis, el pecado y la imperfecci\u00f3n en el \u00e1mbito humano fue antecedido por un proceso semejante en el \u00e1mbito de las criaturas celestiales. Aunque la endecha que se halla en Ezequiel 28:12-19 se dirige al \u2020\u0153rey de Tiro\u2020\u009d, debe ser un reflejo del comportamiento paralelo al del primer hijo celestial de Dios que pec\u00f3. La vanidad del \u2020\u0153rey de Tiro\u2020\u009d, el que se erigiera a s\u00ed\u00ad mismo en \u2020\u02dcdios\u2020\u2122, el que se le llame \u2020\u0153querub\u00ed\u00adn\u2020\u009d y la referencia al \u2020\u0153Ed\u00e9n, el jard\u00ed\u00adn de Dios\u2020\u009d, son datos que corresponden a lo que la Biblia dice en relaci\u00f3n con Satan\u00e1s el Diablo: que se hinch\u00f3 de orgullo, estuvo relacionado con la serpiente ed\u00e9nica y se le llama \u2020\u0153el dios de este sistema de cosas\u2020\u009d. (1Ti 3:6; G\u00e9 3:1-5, 14, 15; Rev 12:9; 2Co 4:4.)<br \/>\nEl an\u00f3nimo \u2020\u0153rey de Tiro\u2020\u009d, que resid\u00ed\u00ada en una ciudad sobre la que se afirmaba que era \u2020\u0153perfecta en belleza\u2020\u009d, estaba \u00e9l mismo \u2020\u0153lleno de sabidur\u00ed\u00ada y [era] perfecto [adjetivo derivado del heb. ka\u00c2\u00b7l\u00e1l] en hermosura\u2020\u009d y estaba \u2020\u0153exento de falta [heb. ta\u00c2\u00b7m\u00ed\u00adm]\u2020\u009d en sus caminos desde que se le cre\u00f3 hasta que la iniquidad se hall\u00f3 en \u00e9l. (Eze 27:3; 28:12, 15.) Esta endecha puede que tenga su primer cumplimiento en la dinast\u00ed\u00ada de reyes tirios, no en un rey en concreto. (Comp\u00e1rese con la profec\u00ed\u00ada pronunciada en Isa 14:4-20 en contra del an\u00f3nimo \u2020\u0153rey de Babilonia\u2020\u009d.) En ese caso, puede que la endecha haga alusi\u00f3n a las relaciones amistosas y de cooperaci\u00f3n que la dinast\u00ed\u00ada de reyes tirios mantuvo con David y Salom\u00f3n durante sus respectivos reinados, cuando incluso contribuyeron a la edificaci\u00f3n del templo de Jehov\u00e1 en el monte Moria. Por lo tanto, al principio no hubo nada que reprochar a la postura oficial del gobierno tirio hacia Israel, el pueblo de Jehov\u00e1. (1Re 5:1-18; 9:10, 11, 14; 2Cr 2:3-16.) Sin embargo, otros reyes posteriores abandonaron esa postura \u2020\u02dcintachable\u2020\u2122, \u2020\u02dcexenta de falta\u2020\u2122, y Tiro fue condenada por Joel, Am\u00f3s y Ezequiel, los profetas de Dios. (Joe 3:4-8; Am 1:9, 10.) Al margen de la evidente similitud entre el comportamiento del \u2020\u0153rey de Tiro\u2020\u009d y el del principal Adversario de Dios, esta profec\u00ed\u00ada es un ejemplo m\u00e1s de c\u00f3mo las expresiones \u2020\u0153perfecci\u00f3n\u2020\u009d y \u2020\u0153exento de tacha\u2020\u009d pueden emplearse en sentido relativo.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo es posible decir que los siervos imperfectos de Dios fueron \u2020\u0153exentos de falta\u2020\u009d?<br \/>\nEl justo No\u00e9 fue \u2020\u0153exento de falta entre sus contempor\u00e1neos\u2020\u009d. (G\u00e9 6:9.) Job era un hombre \u2020\u0153sin culpa y recto\u2020\u009d. (Job 1:8.) Se emplean expresiones similares al hablar de otros siervos de Dios. Como todos eran descendientes del pecador Ad\u00e1n, y por consiguiente pecadores, es obvio que tales hombres se hallaban \u2020\u02dcexentos de falta y sin culpa\u2020\u2122 en el sentido de que estaban a la altura de lo que Dios requer\u00ed\u00ada de ellos, y lo que Dios requer\u00ed\u00ada de ellos ten\u00ed\u00ada en cuenta sus limitaciones e imperfecci\u00f3n. (Comp\u00e1rese con Miq 6:8.) Igual que un alfarero no puede esperar la misma calidad si moldea una vasija con barro com\u00fan que si la moldea con arcilla refinada, los requisitos de Jehov\u00e1 toman en consideraci\u00f3n la fragilidad de los humanos imperfectos. (Sl 103:10-14; Isa 64:8.) Aunque cometieron errores e incurrieron en males debido a su carne imperfecta, no obstante, los hombres fieles manifestaron un \u2020\u0153coraz\u00f3n completo [heb. scha\u00c2\u00b7l\u00e9m]\u2020\u009d para con Jehov\u00e1. (1Re 11:4; 15:14; 2Re 20:3; 2Cr 16:9.) Por lo tanto, dentro de sus l\u00ed\u00admites, su devoci\u00f3n era completa, sin fisuras y, en sus circunstancias, satisfac\u00ed\u00ada los requisitos divinos. Puesto que el Juez Divino se complac\u00ed\u00ada en su adoraci\u00f3n, ninguna criatura humana o celestial ten\u00ed\u00ada base para criticar el servicio de ellos a Dios. (Comp\u00e1rese con Lu 1:6; Heb 11:4-16; Ro 14:4; v\u00e9ase JEHOV\u00ed\u0081 [Por qu\u00e9 puede tratar con humanos imperfectos].)<br \/>\nEn las Escrituras Griegas Cristianas se reconoce que la imperfecci\u00f3n es inherente a la humanidad que desciende de Ad\u00e1n. En Santiago 3:2 se muestra que el que pudiera dominar la lengua y no tropezar en palabra ser\u00ed\u00ada un \u2020\u0153var\u00f3n perfecto, capaz de refrenar [&#8230;] su cuerpo entero\u2020\u009d; sin embargo, en esto \u2020\u0153todos tropezamos muchas veces\u2020\u009d. (Comp\u00e1rese con el vs. 8.) No obstante, se habla de ciertas perfecciones relativas alcanzadas por el hombre pecaminoso. Jes\u00fas dijo a sus seguidores: \u2020\u0153Ustedes, en efecto, tienen que ser perfectos, como su Padre celestial es perfecto\u2020\u009d. (Mt 5:48.) En esta ocasi\u00f3n hizo referencia al amor y la generosidad. Mostr\u00f3 que simplemente \u2020\u02dcamar a los que los aman\u2020\u2122 constitu\u00ed\u00ada un amor incompleto, defectuoso. Por consiguiente, sus seguidores deber\u00ed\u00adan perfeccionar su amor o completarlo, al amar tambi\u00e9n a sus enemigos y as\u00ed\u00ad imitar el ejemplo de Dios. (Mt 5:43-47.) De manera similar, al joven que le pregunt\u00f3 a Jes\u00fas c\u00f3mo obtener la vida eterna se le mostr\u00f3 que su adoraci\u00f3n \u2014que ya presupon\u00ed\u00ada obediencia a los mandamientos de la Ley\u2014 a\u00fan carec\u00ed\u00ada de algunas caracter\u00ed\u00adsticas esenciales. Si \u2020\u02dcdeseaba ser perfecto\u2020\u2122, ten\u00ed\u00ada que desarrollar plenamente su adoraci\u00f3n (comp\u00e1rese con Lu 8:14; Isa 18:5) cumpliendo con estos rasgos. (Mt 19:21; comp\u00e1rese con Ro 12:2.)<br \/>\nEl ap\u00f3stol Juan muestra que el amor de Dios se hace perfecto en los cristianos que permanecen en uni\u00f3n con El, observan la palabra de su Hijo y se aman unos a otros. (1Jn 2:5; 4:11-18.) Este amor perfecto echa fuera el temor y concede \u2020\u0153franqueza de expresi\u00f3n\u2020\u009d. El contexto muestra que Juan se refiere en este pasaje a la \u2020\u0153franqueza de expresi\u00f3n para con Dios\u2020\u009d, franqueza que habr\u00ed\u00ada de tenerse, por ejemplo, al orar. (1Jn 3:19-22; comp\u00e1rese con Heb 4:16; 10:19-22.) La persona en la que el amor de Dios alcanza una expresi\u00f3n plena, puede acercarse a su Padre celestial confiado, sin sentirse condenado en su coraz\u00f3n como si fuera un hip\u00f3crita o estuviera desaprobado. Sabe que observa los mandamientos de Dios y hace lo que le agrada a su Padre, por lo que se siente libre tanto para expresarse como para hacer sus peticiones a Jehov\u00e1. No se siente como si Dios le restringiera el privilegio de lo que puede decir o pedir. (Comp\u00e1rese con N\u00fa 12:10-15; Job 40:1-5; Lam 3:40-44; 1Pe 3:7.) Tampoco se inhibe por temores m\u00f3rbidos ni se encamina al \u2020\u0153d\u00ed\u00ada del juicio\u2020\u009d con remordimientos de conciencia o algo que ocultar. (Comp\u00e1rese con Heb 10:27, 31.) Al contrario, igual que un ni\u00f1o que no teme pedir algo a sus amorosos padres, el cristiano en quien el amor est\u00e1 plenamente desarrollado se siente seguro de que \u2020\u0153no importa qu\u00e9 sea lo que pidamos conforme a su voluntad, \u00e9l nos oye. Adem\u00e1s, si sabemos que nos oye respecto a cualquier cosa que estemos pidiendo, sabemos que hemos de tener las cosas pedidas porque se las hemos pedido a \u00e9l\u2020\u009d. (1Jn 5:14, 15.)<br \/>\nSin embargo, este \u2020\u02dcamor perfecto\u2020\u2122 no echa fuera todo temor. No elimina el temor reverencial y filial a Dios, que nace de un profundo respeto por la posici\u00f3n que El ocupa, su poder y su justicia. (Sl 111:9, 10; Heb 11:7.) Tampoco suprime el temor normal, gracias al cual una persona puede evitar el peligro y proteger su vida, ni el temor causado por un peligro repentino. (Comp\u00e1rese con 1Sa 21:10-15; 2Co 11:32, 33; Job 37:1-5; Hab 3:16, 18.)<br \/>\nAdem\u00e1s, la unidad completa se consigue por medio del \u2020\u0153v\u00ed\u00adnculo perfecto\u2020\u009d del amor, lo que hace que los verdaderos cristianos sean \u2020\u0153perfeccionados en uno\u2020\u009d. (Col 3:14; Jn 17:23.) Naturalmente, esta perfecci\u00f3n tambi\u00e9n es relativa y no significa que desaparecer\u00e1n todas las diferencias de personalidad, como aptitudes, h\u00e1bitos, conciencia y otros factores individuales afines. Sin embargo, cuando se alcanza, su plenitud conduce a acci\u00f3n, creencia y ense\u00f1anza unificadas. (Ro 15:5, 6; 1Co 1:10; Ef 4:3; Flp 1:27.)<\/p>\n<p>La perfecci\u00f3n de Cristo Jes\u00fas. Jes\u00fas naci\u00f3 como ser humano perfecto, santo, sin pecado. (Lu 1:30-35; Heb 7:26.) Como es natural, su perfecci\u00f3n f\u00ed\u00adsica no era infinita, sino que se hallaba dentro de los l\u00ed\u00admites humanos, y experiment\u00f3 algunas limitaciones propias de su condici\u00f3n humana: se cans\u00f3, tuvo hambre y sed; era mortal. (Mr 4:36-39; Jn 4:6, 7; Mt 4:2; Mr 15:37, 44, 45.) El prop\u00f3sito de Jehov\u00e1 Dios era emplear a su Hijo como Sumo Sacerdote a favor de la humanidad. Aunque era un hombre perfecto, tuvo que ser \u2020\u02dcperfeccionado\u2020\u2122 (gr. te\u00c2\u00b7lei\u00c2\u00b7\u00f3\u00c2\u00b7o) para acceder a ese puesto, y satisfacer a cabalidad los requisitos que su Padre hab\u00ed\u00ada fijado, lo que le capacitaba para el fin o la meta designada. Se exig\u00ed\u00ada que fuera \u2020\u0153semejante a sus \u2020\u02dchermanos\u2020\u2122 en todo respecto\u2020\u009d, aguantara el sufrimiento y aprendiera la obediencia bajo prueba, como tendr\u00ed\u00adan que hacerlo sus \u2020\u0153hermanos\u2020\u009d o seguidores. De esta manera, podr\u00ed\u00ada \u2020\u0153condolerse de nuestras debilidades, [como] uno que ha sido probado en todo sentido igual que nosotros, pero sin pecado\u2020\u009d. (Heb 2:10-18; 4:15, 16; 5:7-10.) Adem\u00e1s, despu\u00e9s de morir como un sacrificio perfecto y resucitar, recibir\u00ed\u00ada vida espiritual inmortal en los cielos, y as\u00ed\u00ad ser\u00ed\u00ada \u2020\u0153perfeccionado para siempre\u2020\u009d para su puesto sacerdotal. (Heb 7:15\u20138:4; 9:11-14, 24.) Igualmente, todos los que servir\u00e1n con Cristo como sacerdotes ser\u00e1n \u2020\u02dchechos perfectos\u2020\u2122, es decir, llevados a la meta celestial que buscan y a la que han sido llamados. (Flp 3:8-14; Heb 12:22, 23; Rev 20:6.)<\/p>\n<p>El \u2020\u0153Perfeccionador de nuestra fe\u2020\u009d. A Jes\u00fas se le llama el \u2020\u0153Agente Principal [o Caudillo Principal] y Perfeccionador de nuestra fe\u2020\u009d. (Heb 12:2.) Es cierto que mucho antes de la venida de Jesucristo, la fe de Abrah\u00e1n fue \u2020\u0153perfeccionada\u2020\u009d por sus obras de fe y obediencia, de manera que consigui\u00f3 la aprobaci\u00f3n divina y Dios celebr\u00f3 con \u00e9l un pacto juramentado. (Snt 2:21-23; G\u00e9 22:15-18.) Pero la fe de todos aquellos hombres fieles anteriores al ministerio terrestre de Jes\u00fas era incompleta o imperfecta, pues ellos no comprend\u00ed\u00adan las profec\u00ed\u00adas que para entonces a\u00fan no se hab\u00ed\u00adan cumplido con relaci\u00f3n a Jes\u00fas como el Mes\u00ed\u00adas y la Descendencia de Dios. (1Pe 1:10-12.) Con su nacimiento, ministerio, muerte y resurrecci\u00f3n a la vida celestial, estas profec\u00ed\u00adas se cumplieron, y la fe en Cristo tuvo un fundamento m\u00e1s firme, respaldado por hechos hist\u00f3ricos. Por lo tanto, en este sentido de fe perfeccionada, la fe \u2020\u0153ha llegado\u2020\u009d a trav\u00e9s de Cristo Jes\u00fas (G\u00e1l 3:24, 25), quien demostr\u00f3 ser el \u2020\u0153gu\u00ed\u00ada\u2020\u009d (CP), \u2020\u0153jefe\u2020\u009d (Mensajero, Vi), \u2020\u0153caudillo\u2020\u009d (FF), \u2020\u0153conductor\u2020\u009d (CJ), \u2020\u0153iniciador\u2020\u009d (LT, Sd, UN), \u2020\u0153pionero\u2020\u009d (GR, NBE) o Agente Principal de nuestra fe. Desde su posici\u00f3n celestial, continu\u00f3 siendo el Perfeccionador de la fe de sus seguidores: derram\u00f3 esp\u00ed\u00adritu santo sobre ellos en el Pentecost\u00e9s y les dio revelaciones que progresivamente alimentaron y aumentaron su fe. (Hch 2:32, 33; Heb 2:4; Rev 1:1, 2; 22:16; Ro 10:17.)<\/p>\n<p>\u2020\u0153Para que ellos no fueran perfeccionados aparte de nosotros.\u2020\u009d Despu\u00e9s de repasar el registro de hombres fieles del per\u00ed\u00adodo precristiano, desde Abel en adelante, el ap\u00f3stol dice que ninguno de estos obtuvo \u2020\u0153el cumplimiento de la promesa, puesto que Dios previ\u00f3 algo mejor para nosotros, para que ellos no fueran perfeccionados aparte de nosotros\u2020\u009d. (Heb 11:39, 40.) En este pasaje, la expresi\u00f3n \u2020\u0153nosotros\u2020\u009d se refiere claramente a los cristianos ungidos (Heb 1:2; 2:1-4), los \u2020\u0153participantes del llamamiento celestial\u2020\u009d (Heb 3:1), por quienes Cristo \u2020\u0153inaugur\u00f3 [un] camino nuevo y vivo\u2020\u009d en el lugar santo de la presencia celestial de Dios. (Heb 10:19, 20.) Ese llamamiento celestial implica ser sacerdotes celestiales de Dios y de Cristo durante su reinado milenario. Asimismo, se les concede \u2020\u0153poder para juzgar\u2020\u009d. (Rev 20:4-6.) Parece l\u00f3gico, entonces, que el \u2020\u0153algo mejor\u2020\u009d que Dios previ\u00f3 para esos cristianos ungidos sea la vida celestial y los privilegios que ellos reciben. (Heb 11:40.) No obstante, su revelaci\u00f3n \u2014al intervenir junto a Cristo en la destrucci\u00f3n del inicuo sistema de cosas\u2014 abre el camino para que aquellos de la creaci\u00f3n que procuren alcanzar \u2020\u0153la gloriosa libertad de los hijos de Dios\u2020\u009d consigan la liberaci\u00f3n de la esclavitud a la corrupci\u00f3n. (Ro 8:19-22.) En Hebreos 11:35 se muestra que los hombres fieles de tiempos precristianos mantuvieron integridad bajo sufrimiento \u2020\u0153con el fin de alcanzar una resurrecci\u00f3n mejor\u2020\u009d, seguramente mejor que la de los \u2020\u0153muertos\u2020\u009d mencionados al comienzo del vers\u00ed\u00adculo, quienes resucitaron solo para volver a morir. (Comp\u00e1rese con 1Re 17:17-23; 2Re 4:17-20, 32-37.) Por consiguiente, el que se \u2020\u02dcperfeccione\u2020\u2122 a estos hombres fieles de tiempos precristianos, debe estar relacionado con el que se les resucite o restablezca a la vida y despu\u00e9s se les liberte \u2020\u0153de la esclavitud a la corrupci\u00f3n\u2020\u009d gracias a los servicios del sacerdocio de Cristo Jes\u00fas y sus sacerdotes durante el gobierno milenario.<\/p>\n<p>La humanidad recupera la perfecci\u00f3n en la Tierra. En armon\u00ed\u00ada con la oraci\u00f3n: \u2020\u0153Efect\u00faese tu voluntad, como en el cielo, tambi\u00e9n sobre la tierra\u2020\u009d, este planeta ha de experimentar el efecto y fuerza plenos de la realizaci\u00f3n de los prop\u00f3sitos de Dios. (Mt 6:10.) El inicuo sistema de cosas controlado por Satan\u00e1s ser\u00e1 destruido. Se eliminar\u00e1 toda falta y defecto de los sobrevivientes que contin\u00faen demostrando obedientemente su fe, de modo que todo cuanto quede satisfaga las normas de Dios en cuanto a excelencia, plenitud y cabalidad. De Revelaci\u00f3n 5:9, 10, se desprende que esto incluir\u00e1 el perfeccionamiento de las condiciones terrestres y de las criaturas humanas. En ese pasaje se declara que las personas \u2020\u02dccompradas para Dios\u2020\u2122 (comp\u00e1rese con Rev 14:1, 3) llegan a ser \u2020\u0153un reino y sacerdotes para nuestro Dios, y han de reinar sobre la tierra\u2020\u009d. El deber de los sacerdotes bajo el pacto de la Ley no solo era representar a las personas ante Dios al ofrecer sacrificios, sino tambi\u00e9n proteger la salud f\u00ed\u00adsica de la naci\u00f3n, oficiando en la limpieza ceremonial de los que incurriesen en inmundicia y determinando cu\u00e1ndo estaba curado alguien que hab\u00ed\u00ada padecido lepra. (Le 13-15.) Adem\u00e1s era responsabilidad del sacerdocio ayudar al pueblo a elevar su salud mental y espiritual. (Dt 17:8-13; Mal 2:7.) Puesto que la Ley ten\u00ed\u00ada \u2020\u0153una sombra de las buenas cosas por venir\u2020\u009d, es de esperar que el sacerdocio celestial bajo Cristo Jes\u00fas, que actuar\u00e1 durante su reinado milenario (Rev 20:4-6), ejecute un trabajo similar. (Heb 10:1.)<br \/>\nEl cuadro prof\u00e9tico de Revelaci\u00f3n 21:1-5 garantiza que la humanidad redimida no tendr\u00e1 m\u00e1s l\u00e1grimas, lamento, clamor, dolor y muerte. Por medio de Ad\u00e1n entr\u00f3 en la raza humana el pecado y, como consecuencia, el sufrimiento y la muerte. (Ro 5:12.) Naturalmente, todo esto es parte de las \u2020\u0153cosas anteriores\u2020\u009d que han de desaparecer. La muerte es el salario del pecado, y \u2020\u0153como el \u00faltimo enemigo, la muerte ha de ser reducida a nada\u2020\u009d por medio del gobierno del Reino de Cristo. (Ro 6:23; 1Co 15:25, 26, 56.) Esto significa para la humanidad obediente regresar a la perfecci\u00f3n de que disfrutaba el hombre en Ed\u00e9n al principio de la historia. Por lo tanto, los seres humanos podr\u00e1n disfrutar no solo de perfecci\u00f3n en cuanto a fe y amor, sino tambi\u00e9n de perfecci\u00f3n en lo que respecta a estar totalmente libres de pecados; estar\u00e1n, plenamente y sin defecto, a la altura de las justas normas de Dios para el hombre. La profec\u00ed\u00ada de Revelaci\u00f3n 21:1-5 tambi\u00e9n tiene que ver con el Reino de mil a\u00f1os de Cristo, ya que a la \u2020\u0153Nueva Jerusal\u00e9n\u2020\u009d, cuyo \u2020\u02dcdescenso del cielo\u2020\u2122 est\u00e1 enlazado con la desaparici\u00f3n de las aflicciones de la humanidad, se la muestra como \u2020\u0153novia\u2020\u009d o congregaci\u00f3n glorificada de Cristo, es decir: los que componen el sacerdocio real del gobierno milenario de Cristo. (Rev 21:9, 10; Ef 5:25-32; 1Pe 2:9; Rev 20:4-6.)<br \/>\nLa perfecci\u00f3n de la humanidad ser\u00e1 relativa, limitada al \u00e1mbito humano. Sin embargo, quienes la consigan gozar\u00e1n a plenitud de la vida terrestre. \u2020\u0153El regocijo hasta la satisfacci\u00f3n [plena] est\u00e1 con [el] rostro [de Jehov\u00e1]\u2020\u009d, y el que \u2020\u02dcla tienda de Dios est\u00e9 con la humanidad\u2020\u2122 indica que se refiere a la humanidad obediente, aquellos hacia quienes el rostro de Jehov\u00e1 se vuelve con aprobaci\u00f3n. (Sl 16:11; Rev 21:3; comp\u00e1rese con Sl 15:1-3; 27:4, 5; 61:4; Isa 66:23.) No obstante, la perfecci\u00f3n no significa que no haya variedad, como a menudo concluyen las personas. El reino animal, producto de la \u2020\u02dcactividad perfecta\u2020\u2122 de Jehov\u00e1 (G\u00e9 1:20-24; Dt 32:4), encierra una gran variedad. La perfecci\u00f3n del planeta Tierra tampoco es incompatible con la variedad, el cambio o el contraste. Admite lo sencillo y lo complejo, lo simple y lo elaborado, lo amargo y lo dulce, lo \u00e1spero y lo suave, los prados y los bosques, las monta\u00f1as y los valles. Abarca el frescor estimulante de la incipiente primavera, el calor del verano con su cielo azul transl\u00facido, la hermosura de los colores oto\u00f1ales y la belleza de la nieve reci\u00e9n ca\u00ed\u00adda. (G\u00e9 8:22.) Los humanos perfectos no ser\u00e1n criaturas estereotipadas, con personalidad, talento y aptitudes id\u00e9nticos. Como han mostrado las definiciones iniciales, la uniformidad no es necesariamente una acepci\u00f3n de perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>Una frase del Evangelio da a Dios como modelo de perfecci\u00f3n que imitar: \u00abSed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto\u00bb (Mt 5,48). Este sorprendente precepto ocupa en el NT el lugar que en el AT ocupaba el del Lev\u00ed\u00adtico \u00abSed santos como yo soy santo\u00bb (Lev 11,45; 19,2). Del uno al otro se manifiesta claramente un cambio de punto de vista.<\/p>\n<p>AT. 1. Santidad de Dios y perfecci\u00f3n. M\u00e1s que de perfecci\u00f3n, el AT habla de santidad. Dios es *santo, es decir. es de un orden muy distinto que los seres de este mundo: es grande, poderoso, terrible (Dt 10, 17: Sal 76); se muestra tambi\u00e9n maravillosamente bueno y fiel (Ex 34; Sal 136): interviene en la historia con justicia soberana (Sal 99). No se le califica de \u00abperfecto\u00bb: en hebreo no se aplica bien la palabra sino a seres limitados (como \u00abcompleto\u00bb en nuestras lenguas). Pero se habla de perfecci\u00f3n acerca de sus obras (Dt 32. 4). de su ley (Sal 19.8). de sus caminos (2Sa 22,31).<\/p>\n<p>2. Exigencia de perfecci\u00f3n. Cuando el Dios de santidad se escoge un pueblo, este pueblo resulta santo a su vez, es decir, separado de lo profano y consagrado. Por raz\u00f3n de esto se le impone una exigencia de perfecci\u00f3n: lo que est\u00e1 consagrado debe ser intacto y sin defecto.<\/p>\n<p>En primer lugar, integridad f\u00ed\u00adsica: \u00e9sta se requiere en los animales ofrecidos en sacrificio: \u00abNo ofrecer\u00e9is a Yahveh animal ciego. cojo o mutilado&#8230;\u00bb )Lev 22,22). La misma ley se aplica a los sacerdotes (Lev 21,17-23) y en cierto grado a todo el pueblo: las reglas sobre lo puro y lo impuro precisan sus modalidades (Lev 11-15).<\/p>\n<p>Cuando se trata de personas, a la integridad f\u00ed\u00adsica debe a\u00f1adirse la integridad moral. Israel sabe que hay que servir a Yahveh \u00abcon coraz\u00f3n perfecto\u00bb, con toda sinceridad y fidelidad (I Re 8,61; cf. Dt 6,5; 10, 12). y que este servicio comprende la obediencia a los mandamientos y la lucha contra el mal: \u00abHas de extirpar el mal de en medio de ti\u00bb IDt 17.7.12). Las desviaciones del sentido religioso fueron \u00e1speramente combatidas por los profetas (.Am 4, 4..,: Is 1.10-17; 29.13): hay que buscar la verdadera *justicia, desterrando la violencia y el ego\u00ed\u00adsmo, viviendo en la fe en Dios, en el respeto del derecho y en la beneficencia (Is 58). La orden de Dios a Abraham: \u00abCamina en mi presencia y s\u00e9 perfecto\u00bb (G\u00e9n 17.1), reiterada en Dt 18,13, manifiesta as\u00ed\u00ad m\u00e1s y m\u00e1s la riqueza de su contenido.<\/p>\n<p>3. Pr\u00e1ctica de la perfecci\u00f3n. Los jud\u00ed\u00ados piadosos, meditando los ejemplos de los antepasados (Sab 10: Eclo 44-49) buscaban la perfecci\u00f3n en la observancia de la *ley; \u00abDichosos, perfectos en su camino, los que marchan en la ley de Yahveh\u00bb (Sal 119). Pero su misma adhesi\u00f3n al ideal hac\u00ed\u00ada m\u00e1s acuciantes ciertos problemas. Job es modelo de perfecci\u00f3n, \u00abhombre \u00ed\u00adntegro y recto, que teme a Dios y se aleja del mal\u00bb (Job 1,1); \u00bfpor qu\u00e9 no le perdona la desgracia? Esta dolorosa pregunta manten\u00ed\u00ada a las almas abiertas y en espera.<\/p>\n<p>NT. 1. Perfecci\u00f3n de la ley. El Evangelio tributa homenaje a esta perfecci\u00f3n abierta hacia una espera, como la de los padres de Juan Bautista, \u00abirreprochables\u00bb en su fidelidad a la ley (Lc 1,6), o la de Sime\u00f3n y de Ana. Pero si la pr\u00e1ctica de la ley pretende recluirse con complacencia en s\u00ed\u00ad misma, no es ya sino una falsa perfecci\u00f3n que suscita la irreductible oposici\u00f3n de Jes\u00fas (p.e. Le 18,9-14; Jn 5,44), continuada por la de Pablo (cf. Rom 10,3s; G\u00e1l 3,10).<\/p>\n<p>2. Jes\u00fas y la perfecci\u00f3n. En efecto, la ley debe lograr su *cumplimiento y remate en forma muy distinta. Revelando Jes\u00fas plenamente que el Dios muy santo es un Dios de amor, da nueva orientaci\u00f3n a la exigencia de perfecci\u00f3n que suscita la relaci\u00f3n con Dios. No se trata ya de una integridad que preservar, sino de los dones de Dios: se trata del amor de Dios que se ha de recibir y propagar.<\/p>\n<p>Jes\u00fas no se sit\u00faa entre los \u00abjustos\u00bb que huyen el contacto con los pecadores: ha venido precisamente por los pecadores (Mt 9,12s). Cierto que es el \u00abcordero sin mancha\u00bb (IPe 1,19), prefigurado por las prescripciones del Lev\u00ed\u00adtico, pero toma sobre s\u00ed\u00ad nuestros pecados, por cuya remisi\u00f3n derrama su sangre; as\u00ed\u00ad viene a ser nuestro sacerdote \u00abperfecto\u00bb (Heb 5, 9s; 7,26ss), capaz de perfeccionarnos tambi\u00e9n a nosotros (Heb 10,14).<\/p>\n<p>3. Perfecci\u00f3n en la humildad. Por tanto, quien quiera participar de la *salvaci\u00f3n que \u00e9l aporta debe reconocerse pecador (Un 1,8) y renunciar a enorgullecerse de \u00e9xito alguno personal, para confiar \u00fanicamente en su *gracia (Flp 3,7-11; 2Cor 12,9). Sin *humildad y desasimiento no se puede *seguir a Jes\u00fas (Le 9,23 p; 22, 26s). No todos son llamados a las mismas formas de renuncia efectiva (cf. Mt 19,11s; Act 5,4), pero quien quiera avanzar en la perfecci\u00f3n debe caminar generosamente por este camino; la palabra dirigida al joven rico se impone a su atenci\u00f3n : \u00abSi quieres ser perfecto, ve, vende lo que tienes&#8230; y ven y s\u00ed\u00adgueme\u00bb (Mt 21; cf. Act 4,36s).<\/p>\n<p>4. Perfecci\u00f3n del amor. La perfecci\u00f3n a que son llamados los hijos de Dios, es la del amor. En el pasaje de Lucas paralelo a Mt 5,48, eh lugar de \u00abperfecto\u00bb se lee \u00abmisericordioso\u00bb (Lc 6,36), y el mismo contexto de Mateo habla tambi\u00e9n de caridad universal, de *amor, extendido incluso al enemigo y al perseguidor. El cristiano debe, s\u00ed\u00ad, guardarse del mal (Mt 5,29s; lPe 1,14ss); pero para asemejarse a su *Padre (Mt 5,45; Ef 5,1s) debe al mismo tiempo preocuparse por el malo (cf. Rom 5,8), amarlo y, por mucho que le cueste, \u00abvencer el mal a fuerza de bien\u00bb (Rom 12,21; lPe 3,9).<\/p>\n<p>5. Perfecci\u00f3n y progreso. Esta generosidad conquistadora no se da nunca por satisfecha con el resultado obtenido. La idea de progreso est\u00e1 ahora ya ligada a la de perfecci\u00f3n. Los disc\u00ed\u00adpulos de Cristo tienen siempre que progresar, que *crecer en el amor (Flp 1,9), incluso cuando forman parte de la categor\u00ed\u00ada de los cristianos formados (en griego \u00ablos perfectos\u00bb ; comp. F1p 3,15 y 3,12).<\/p>\n<p>6. Perfecci\u00f3n en la parus\u00ed\u00ada. No cesan de prepararse para el advenimiento de su Se\u00f1or, esperando que Dios les conceda ser hallados sin reproche cuando llegue ese *d\u00ed\u00ada (lTes 3,12s). Tienen empe\u00f1o en responder al deseo de Cristo, que es el deseo de que entonces se le presente una Iglesia \u00abtotalmente resplandeciente&#8230;\u00bb (Ef 5,27); olvidando lo que ya se ha realizado se dirigen, por tanto, hacia adelante (cf. Flp 3,13), hasta \u00abllegar todos juntos&#8230; a constituir el *hombre perfecto, en el vigor &#8216;de la edad, que realiza la *plenitud de Cristo\u00bb (Ef 4,13).<\/p>\n<p>-> Cumplir &#8211; Crecimiento &#8211; Puro &#8211; Santo &#8211; Simple.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>El concepto b\u00edblico de perfecci\u00f3n es el de un estado de plenitud o realizaci\u00f3n ideal, en el que se ha eliminado o dejado atr\u00e1s toda incapacidad, falta o defecto que anteriormente haya podido existir.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Dos ra\u00edces heb. expresan esta idea en el AT: <\/span><span style=''>\u0161lm<\/span><span lang=ES style=''> y <\/span><span style=''>tmm<\/span><span lang=ES style=''>. (Para el sentido literal del adjetivo <\/span><span style=''>\u0161&#257;l&#275;m<\/span><span lang=ES style=''>, v\u00e9ase Dt. 25.15, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=''> \u201cexacta\u201d, <\/span><etiqueta id=\"#_ftn504\" name=\"_ftnref504\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv1<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''> \u201ccumplida\u201d, <\/span><etiqueta id=\"#_ftn505\" name=\"_ftnref505\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0nbe<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=' '> \u201ccabal\u201d; 27.6, \u201centeros\u201d (<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=' '> ); para el de <\/span><span style=''>t&#257;m&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''>, v\u00e9ase Lv. 3.9; 23.15.) En el NT el adjetivo (19 veces) usual es <\/span><span style=''>teleios<\/span><span lang=ES style=''> (sustantivo <\/span><span style=''>teleiot&#275;s<\/span><span lang=ES style=''>, Col. 3.14; He. 6.1), que expresa la idea de haber alcanzado el <\/span><span style=''>telos<\/span><span lang=ES style=''> apropiado o determinado (\u201cfin\u201d en el sentido de \u201cmeta\u201d, \u201cprop\u00f3sito\u201d). El verbo correspondiente, <\/span><span style=''>teleio&#333;<\/span><span lang=ES style=''> (que aparece dieciseis veces en este sentido), significa llevar a dicha condici\u00f3n. En el gr. secular <\/span><span style=''>teleios<\/span><span style=''> <span lang=ES>significa: (i) adulto, plenamente desarrollado, en el sentido de opuesto a infantil e inmaduro, y (ii), en relaci\u00f3n con los cultos de misterio, plenamente iniciado. El primer sentido emerge en 1 Co. 14.20; Ef. 4.13; He. 5.14; cf. 6.1; el segundo en 1 Co. 2.6 y quiz\u00e1s Fil. 3.15; Col. 1.28. Dos adjetivos de significado similar son: (i) <\/span><\/span><span style=' '>artios<\/span><span lang=ES style=' '> (2 Ti. 3.17; <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=' '> \u201cperfecto\u201d, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0nbe<\/span><span lang=ES style=' '> \u201ccompetente\u201d), que denota capacidad y disposici\u00f3n para hacer frente a todas las demandas de que uno sea objeto, y (ii) <\/span><span style=''>holokl&#275;ros<\/span><span lang=ES style=''> (Stg. 1.4, con <\/span><span style=''>teleios<\/span><span lang=ES style=''>; 1 Ts. 5.23, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=''> \u201cirreprensible\u201d, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0nbe<\/span><span lang=ES style=' '> \u201csin tacha\u201d), para lo que <etiqueta id=\"#_ftn506\" name=\"_ftnref506\" title=\"\">Arndt propone \u201centero, completo, sano, intacto, sin tacha\u201d. El NT emplea tambi\u00e9n (siete veces) el verbo <\/etiqueta><\/span><span style=''>katartiz&#333;<\/span><span lang=ES style=''>, traducido \u201cperfeccionar\u201d en <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=''>, que significa \u201cponer en orden\u201d, o \u201cllevar a un estado adecuado\u201d, por medio del entrenamiento, proveyendo lo que falta, o corrigiendo alg\u00fan defecto.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El t\u00e9rmino perfecci\u00f3n es relativo: significa simplemente el logro de lo propuesto, o el disfrute de un estado ideal. La meta y el estado var\u00edan seg\u00fan el caso. La Biblia habla de perfecci\u00f3n en tres relaciones diferentes.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. La perfecci\u00f3n de Dios<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La Biblia dice que Dios (Mt. 5.48), su \u201cobra\u201d (Dt. 32.4), su \u201ccamino\u201d (2 S. 22.31 = Sal. 18.30), y su \u201cley\u201d (Sal. 19.7; Stg 1.25) son perfectos. En cada contexto se tiene en vista alguna caracter\u00edstica de su gloria moral manifiesta, y la idea es que lo que Dios dice y hace se encuentra totalmente libre de fallas y es digno de toda alabanza. En Mt. 5.48 Cristo hace resaltar la conducta ideal del Padre eterno (particularmente, en el contexto, su bondad hacia aquellos que se le oponen) como norma que sus hijos deben imitar.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. La perfecci\u00f3n de Cristo<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El autor de Hebreos dice que el Hijo de Dios encarnado fue perfeccionado por aflicciones (He. 2.10). La referencia aqu\u00ed no es a ninguna prueba personal de Jes\u00fas como hombre, sino a haber sido capacitado, mediante su experiencia del poder de la tentaci\u00f3n y del costo de la obediencia, para el ministerio sumo sacerdotal al que Dios lo hab\u00eda llamado (He. 5.7\u201310; cf. 7.28). Como sumo sacerdote, \u201chabiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados\u201d (He. 10.12), \u201cvino a ser autor de eterna salvaci\u00f3n para todos los que le obedecen\u201d (He. 5.9), asegur\u00e1ndoles, por su intercesi\u00f3n, acceso constante ante Dios (He. 7.25; 10.19ss), y d\u00e1ndoles el constante aliento y ayuda que necesitan ante sus constantes tentaciones (He. 4.14ss). Fue su propia experiencia directa de la tentaci\u00f3n lo que lo capacit\u00f3 para cumplir este \u00faltimo ministerio (He. 2.17s; 5.2, 7ss).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. La perfecci\u00f3n del hombre<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Se habla de ella con referencia (a) a la relaci\u00f3n de Dios con el hombre en el pacto, y (b) a su obra de gracia en el hombre.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. La relaci\u00f3n de Dios con el hombre en el pacto<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La Biblia habla de la perfecci\u00f3n del hombre en el pacto con Dios. Esta es la perfecci\u00f3n que el AT exige al pueblo de Dios (Gn. 17.1; Dt. 18.13) y atribuye a santos individuales (No\u00e9, Gn. 6.9; Asa, 1 R. 15.14; Job, Job 1.1): una leal, sincera, y total obediencia a la voluntad conocida de su benevolente Dios. Es fe en acci\u00f3n, que mantiene una correcta relaci\u00f3n con Dios por medio del culto y el servicio reverentes. Esta perfecci\u00f3n es esencialmente cuesti\u00f3n del coraz\u00f3n (1 R. 8.61; 2 R. 20.3; 1 Cr. 29.9); una conformidad externa a los mandatos de Dios no es suficiente si el coraz\u00f3n no es perfecto (2 Cr. 25.2). Regularmente se relaciona la perfecci\u00f3n con la rectitud, como su expresi\u00f3n externa natural (Job 1.1, 8; 2.3; Sal. 37.37; Pr. 2.21). En Mt. 19.21 <\/span><span style=''>teleios<\/span><span lang=ES style=''>, al tiempo que expresa el sentido negativo, \u201csin faltar cosa alguna, tambi\u00e9n parecer\u00eda expresar el significado positivo, \u201csinceramente y verdaderamente en pacto con Dios\u201d.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La Biblia tambi\u00e9n habla de que Dios <i>perfecciona la relaci\u00f3n del pacto con el hombre<\/i>. Se trata de ese perfeccionamiento de los hombres por medio de Cristo del que se ocupa el autor de Hebreos. \u201cEl perfeccionamiento de los hombres se refiere a su condici\u00f3n en el pacto \u2026 Perfeccionar \u2026 es colocar al pueblo en la correcta relaci\u00f3n del pacto como adoradores del Se\u00f1or, para llevarlos a una comuni\u00f3n completa con \u00e9l\u201d (A. B. Davidson, <i>Hebrews<\/i>, pp. 208). Dios llev\u00f3 a cabo esto remplazando el antiguo pacto, el sacerdocio, el tabern\u00e1culo, y los sacrificios, por algo mejor. El \u201cviejo pacto\u201d de Hebreos significa el sistema mosaico para establecer una comuni\u00f3n viva entre Dios y su pueblo; pero, dice el autor, nunca pod\u00eda \u201cperfeccionarlos\u201d en esa relaci\u00f3n, porque no pod\u00eda dar completa seguridad de la remisi\u00f3n de todos los pecados (He. 7.11, 18; 9.9; 10.1\u20134). Bajo el nuevo pacto, sin embargo, los creyentes reciben de Dios la seguridad de que no recordar\u00e1 m\u00e1s sus pecados (10.11\u201318). De este modo son \u201chechos perfectos para siempre\u201d (v. 14). Esta perfecci\u00f3n en la comuni\u00f3n con Dios es algo que los santos del AT no conocieron en la tierra (11.40), aunque, por medio de Cristo, ahora la disfrutan en la Jerusal\u00e9n celestial (12.23s).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. La obra de la gracia divina en el hombre<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La Biblia habla de que Dios perfecciona a su pueblo a la imagen de Cristo. Dios espera que los que por medio de la fe disfrutan de comuni\u00f3n con \u00e9l pasen de una infancia espiritual a la madurez (perfecci\u00f3n) en la que nada les faltar\u00e1 de la estatura plena de Cristo, a cuya imagen est\u00e1n siendo renovados (Col. 3.10). Deben crecer hasta que est\u00e9n, en este sentido, completos (cf. 1 P. 2.2; He. 5.14; 6.1; G\u00e1. 3.14; Ef. 4.13; Col. 4.12). Este pensamiento tiene tanto un aspecto individual como un aspecto corporativo: corporativamente hablando la iglesia debe convertirse en \u201cun hombre perfecto\u201d (Ef. 4.13; cf. 2.15; G\u00e1. 3.28), y el cristiano individual \u201c(ser\u00e1) perfecto\u201d (Fil. 3.12). En cualquier caso, la concepci\u00f3n es cristol\u00f3gica y escatol\u00f3gica. El reino de la perfecci\u00f3n se encuentra \u201cen Cristo\u201d (Col. 1.28), y la perfecci\u00f3n de la comuni\u00f3n con Cristo, y la semejanza a Cristo, es un don divino que no disfrutaremos hasta el d\u00eda de su venida, cuando la iglesia est\u00e9 completa y se produzca la resurrecci\u00f3n de los creyentes (cf. Ef. 4.12\u201316; Fil. 3.10\u201314; Col. 3.4; 1 Jn. 3.2). Mientras tanto, sin embargo, puede decirse que los cristianos maduros y vigorosos han logrado una relativa perfecci\u00f3n en el plano de su comprensi\u00f3n espiritual (Fil. 3.15, cf. vv. 12), el atemperamiento del car\u00e1cter cristiano (Stg. 1.4), y un firme amor para con Dios y los hombres (1 Jn. 4.12, 17s).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La Biblia nunca relaciona directamente el concepto de la perfecci\u00f3n con la ley, ni lo equipara directamente con la falta de pecado. La absoluta falta de pecado es una meta que deben buscar los cristianos (cf. Mt. 5.48; 2 Co. 7.1; Ro. 6.19), pero que todav\u00eda no encuentran (Stg. 3.2; 1 Jn. 1.8\u20132.2). Sin duda el cristiano estar\u00e1 sin pecado cuando haya sido perfeccionado en la gloria, pero equiparar el concepto b\u00edblico de la perfecci\u00f3n a la falta de pecado y argumentar que, como la Biblia llama perfectos a algunos hombres, debe de ser una posibilidad pr\u00e1ctica vivir sin pecado en la tierra, significa haber interpretado mal las Escrituras. La perfecci\u00f3n actual, que, de acuerdo a la Escritura, logran algunos cristianos, es cuesti\u00f3n, no de falta de pecado, sino de una fe poderosa, una paciencia gozosa, y un amor desbordante que los caracteriza (* <span style='text-transform:uppercase'>Santificaci\u00f3n<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0J. Wesley, <i>Perfecci\u00f3n cristiana<\/i>, s\/f; E. Tiedtke y otros, \u201cPerfecto, recto\u201d, <i>\u00b0DTNT<\/i>, t(t). III, pp. 344\u2013348; R. Le Deaut, \u201cPerfecci\u00f3n\u201d, <i>\u00b0EBDM<\/i>, t(t). V, cols. 1028\u20131030; F. Mussner, \u201cPerfecci\u00f3n\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn507\" name=\"_ftnref507\" title=\"\"><i>\u00b0DTB<\/i><\/etiqueta>, 1967, cols. 807\u2013818; K. Koch, \u201cEstar completo\u201d, <i>\u00b0DTMAT<\/i>, t(t). II, cols. 1309\u20131316.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Arndt; R. C. Trench, <i>New Testament Synonyms<\/i><sup>10<\/sup>, 1880, pp. 74\u201377; B. B. Warfield, <i>Perfectionism<\/i>, 1, 1931, pp. 113\u2013301; R. N. Flew, <i>The Idea of Perfection in Christian Theology<\/i>, 1934, pp. 1\u2013117; V. Taylor, <i>Forgiveness and Reconciliation<\/i>, 1941, <etiqueta id=\"#_ftn508\" name=\"_ftnref508\" title=\"\">cap(s). v; comentarios sobre Hebreos por A. B. Davidson, 1882, pp. 207\u2013209, y B. F. Westcott\u00b3, 1903, pp. 64\u201368; J. Wesley, <\/etiqueta><i>A Plain Account of Christian Perfection<\/i>, 1777.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn509\" name=\"_ftnref509\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>J.I.P.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Psa 101:2 entender\u00e9 el camino de la p cuando Psa 119:96 a toda p he visto fin; amplio .. es tu 2Co 13:9 gozamos .. y aun oramos por vuestra p Heb 6:1 vamos adelante a la p; no echando otra Heb 7:11 si, pues, la p fuera por el sacerdocio Perfecto es aquello que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/perfeccion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPERFECCION\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-8906","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8906","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8906"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8906\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8906"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8906"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8906"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}