{"id":891,"date":"2016-02-04T22:32:43","date_gmt":"2016-02-05T03:32:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/anticristo\/"},"modified":"2016-02-04T22:32:43","modified_gmt":"2016-02-05T03:32:43","slug":"anticristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/anticristo\/","title":{"rendered":"ANTICRISTO"},"content":{"rendered":"<p>1Jo 2:18 el a viene .. han surgido muchos a<br \/>\n1Jo 4:3 este es el esp\u00edritu del a, el cual vosotros<br \/>\n2Jo 1:7 quien esto hace es el enga\u00f1ador y el a<\/p>\n<hr>\n<p>Anticristo  (gr: ant\u00ed\u00adjristos, \u00abadversario de Cristo\u00bb [de anti, \u00abcontra\u00bb o \u00aben lugar de\u00bb, y Jrist\u00f3s, Cristo]). T\u00e9rmino que puede significar uno que se opone a Cristo, o uno que ocupa el lugar de Cristo, o uno que combina ambos papeles al asumir las prerrogativas de Cristo de tal modo que en realidad act\u00faa contra el esp\u00ed\u00adritu, los principios y la persona de Cristo.  El t\u00e9rmino aparece en el NT s\u00f3lo en los escritos de Juan (1 Joh 2:18-29; 4:3; 2 Joh_7). El ap\u00f3stol supone que sus lectores ya han aprendido lo relacionado con el anticristo, y que ellos creen que su plena manifestaci\u00f3n ocurrir\u00e1 en relaci\u00f3n con los \u00faltimos d\u00ed\u00adas. Como resultado, no identifica espec\u00ed\u00adficamente al anticristo como una persona u organizaci\u00f3n particular.  Habla, en realidad, de muchos anticristos y de que ya estaban activos en sus d\u00ed\u00adas (1 Joh 2:18).  Sin embargo, hace notar que se caracterizan por la negaci\u00f3n de que Jes\u00fas es el Cristo y el encarnado Hijo de Dios. Aunque Juan es el \u00fanico que usa el t\u00e9rmino \u00abanticristo\u00bb, la doctrina de un anticristo aparece en otros pasajes del NT.  El Apocalipsis, bajo la figura de un leopardo, describe un gran poder que se opondr\u00ed\u00ada a Cristo y a su pueblo (13:1-18; v\u00e9ase CBA 7:831-838).  Particularmente, el poder descripto por Pablo en 2Th 2:1-12 ha sido llamado el \u00abanticristo\u00bb.  Este pasaje predice una apostas\u00ed\u00ada que se desarrolla en la iglesia y que culmina con la revelaci\u00f3n del \u00abhombre de pecado\u00bb u \u00abhombre imp\u00ed\u00ado\u00bb (BJ), que se sentar\u00e1 en el templo de Dios y se declarar\u00e1 Dios.  A esta manifestaci\u00f3n le seguir\u00e1 61 la 2\u00c2\u00aa venida de Cristo, la que destruir\u00e1 al anticristo.  Este pasaje parece tener una doble aplicaci\u00f3n, pues primero describe la apostas\u00ed\u00ada que se desarrolla en la iglesia cristiana, y luego la obra enga\u00f1osa de Satan\u00e1s, el anti-Cristo y anti-Dios por excelencia. Satan\u00e1s se ha opuesto a Cristo por medio de diversas agencias humanas y demon\u00ed\u00adacas.  Introdujo muchas herej\u00ed\u00adas a trav\u00e9s de los siglos, todas destinadas a enga\u00f1ar: en los d\u00ed\u00adas de Juan, tanto el docetismo como el gnosticismo fueron reconocidos como anticristianos; m\u00e1s tarde, al transcurrir la historia, muchos identificaron al papado con el anticristo.  Adem\u00e1s, al final de los tiempos Satan\u00e1s jugar\u00e1 un papel m\u00e1s personal en los asuntos de la tierra (2Th 2:9), pero su \u00abvenida\u00bb (gr. parous\u00ed\u00ada; cf 1 Joh 4:3) ser\u00e1 seguida prontamente por su eventual y total destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>enemigo de Cristo, que aparecer\u00e1 antes del fin del mundo,  antes de la parus\u00ed\u00ada o segunda venida del Se\u00f1or. Impostor, simular\u00e1 ser Cristo a fin de seducir y enga\u00f1ar a los fieles y llevarlos a la apostas\u00ed\u00ada Mt 24, 24; Ap 13 1-8, y llenar\u00e1 la tierra de cr\u00ed\u00admenes e impiedad. Este a. es una encarnaci\u00f3n demon\u00ed\u00adaca, por eso la parus\u00ed\u00ada ser\u00e1 antecedida por la tribulaci\u00f3n y las persecuciones, Mt 24 29-31; Mc 13, 25 ss. En el A. T.,  encontramos ya esta literatura apocal\u00ed\u00adptica y escatol\u00f3gica, y es Ezequiel,  el iniciador, quien prefigura al a., la lucha entre el bien y el mal, en el cap\u00ed\u00adtulo 38, Yahv\u00e9h contra Gog, rey de Magog, pasando por las visiones del profeta Daniel, donde la lucha es contra Ant\u00ed\u00adoco IV Ep\u00ed\u00adfanes Dn 7,  13 ss. San Pablo habla del gran enemigo de Dios, causante de la apostas\u00ed\u00ada, como del hombre de la impiedad, hijo de la perdici\u00f3n, el adversario, 2 Ts 2, 3-4, inspirado en Dn 11, 36. San Juan es quien le da a este adversario el nombre de A., y, a su vez, dice que existen varios, los enemigos de la fe, 1 Jn 2, 18 y 4, 3; 2 Jn 7. El libro del Apocalipsis culmina esta tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada apocal\u00ed\u00adptica sobre el A., con un lenguaje simb\u00f3lico y misterioso, el cual, al final, ser\u00e1 vencido por Dios Ap 11, 1; 12, 3 y 18; 13, 3 y 11-17; 15, 2; 17, 1 y 3.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(gr., antichristos, en contra, o en lugar de Cristo). La palabra anticristo puede significar un enemigo de Cristo o uno que usurpa el nombre de Cristo y sus derechos. La palabra se encuentra solamente en cuatro vv. de las Escrituras (1Jo 2:18, 1Jo 2:22; 1Jo 4:3; 2Jo 1:7), pero el concepto aparece a trav\u00e9s de las Escrituras. Es evidente, por la forma como Juan y Pablo se refieren al anticristo, que ellos daban por sentado una tradici\u00f3n bien conocida en esa \u00e9poca (2Th 2:6; 1Jo 4:3).<\/p>\n<p>El At da evidencia de una creencia en una persona o poder hostil que al final de los tiempos encabezar\u00e1 un ataque contra el pueblo de Dios, un ataque que ser\u00e1 vencido por el Se\u00f1or o su Mes\u00ed\u00adas (Salmo 2; Ezequiel 38\u201439; Zacar\u00ed\u00adas 12\u201414). El libro de Daniel provee descripciones v\u00ed\u00advidas del anticristo que hacen eco en el NT (comparar 2Th 2:4 con Dan 11:36-37; y comparar Rev 13:1-8 con Dan 7:8, Dan 7:20-21; Dan 8:24; Dan 11:28, Dan 11:30).<\/p>\n<p>En su discurso escatol\u00f3gico, Cristo advirti\u00f3 contra los falsos cristos y los falsos profetas que enga\u00f1ar\u00e1n, de ser posible, aun a los escogidos (Mat 24:24; Mar 13:22). Se refiere a la abominaci\u00f3n desoladora de la cual habl\u00f3 Daniel (Mat 24:15).<\/p>\n<p>Pablo nos da una descripci\u00f3n completa de la obra del anticristo, el hombre de iniquidad (2Th 2:1-12). El se opondr\u00e1 a Dios y se exaltar\u00e1 sobre \u00e9l, y se sentar\u00e1 en el templo reclamando ser Dios. Juan muestra que la venida del anticristo era un evento generalmente esperado por la iglesia (1Jo 2:18).<\/p>\n<p>La bestia de Rev 17:8 hace recordar a la bestia con los cuernos descrita por Daniel en los cap\u00ed\u00adtulos 7 y 8. Reclama y se le rinde homenaje divino y hace la guerra al pueblo de Dios. Por un per\u00ed\u00adodo de tres a\u00f1os y medio reina sobre la tierra y es finalmente destruido por el Se\u00f1or en una gran batalla. Con esta derrota la lucha entre el bien y el mal llega a su resoluci\u00f3n final.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(Contra Cristo).<\/p>\n<p> &#8211; El nombre de Anticristo s\u00f3lo se menciona en las ep\u00ed\u00adstolas de San Juan, y dice que ha de venir, pero que ya est\u00e1 entre nosotros: (1Jn 2:18, 1Jn 2:22, 1Jn 4:3, 2Jn 1:7). Ver \u00abAbominable Desolaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p> &#8211; Jes\u00fas nos dice que provocar\u00e1 la \u00abAbominable Desolaci\u00f3n\u00bb predicha por Danie: (Mat 24:15).Y \u00e9sta, seg\u00fan Daniel, consistir\u00e1 en cuatro cosas: 1- Destrucci\u00f3n del Santuario.<\/p>\n<p> 2- Cese del Sacrificio Perpetuo.<\/p>\n<p> 3- Destruir\u00e1 la Ciudad.<\/p>\n<p> 4- Se irgui\u00f3 contra el Pr\u00ed\u00adncipe del Ej\u00e9rcito, Dan 8:11-19, Dan 9:26-27, Dan 11:31, Dan 12:11.<\/p>\n<p> &#8211; Las iglesias sin santuario ni sacrificio tienen que pensar seriamente si en ellas ya ha actuado el Anticristo \u00abque est\u00e1 para llegar, y que al presente se halla ya en el mundo\u00bb, 1Jn 4:3.<\/p>\n<p> &#8211; El Anticristo lo presenta la Biblia tambi\u00e9n con otros nombres:  &#8211; \u00abLa Bestia\u00bb, el \u00ab666\u00bb, del Apoc.13.<\/p>\n<p> &#8211; \u00abEl Hombre de la Iniquidad\u00bb o \u00abEL Hijo de Perdici\u00f3n\u00bb, de 2 Tes. 2.<\/p>\n<p> &#8211; \u00abEl Pequeno Cuerno\u00bb de Dan 7:8, Dan 8:9.<\/p>\n<p> &#8211; \u00abGog en la Tierra de Magog, de Ez. 38, y Rev 20:8.<\/p>\n<p> &#8211; \u00abAsur el Asirio\u00bb, de Isa 10:5.<\/p>\n<p> &#8211; \u00abLos Caldeos\u00bb, de Hab 1:6.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>\u2020\u00a2Escatolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, ESCA ANGE DIAB Este t\u00e9rmino es usado solamente por Juan en sus dos primeras ep\u00ed\u00adstolas, aunque hay menci\u00f3n de \u00e9l en otros pasajes de las Escrituras bajo otros nombres. El t\u00e9rmino significa, a la vez, que se opone a Cristo y que usurpa Su lugar. Es importante distinguir entre \u00abun\u00bb anticristo y \u00abel\u00bb anticristo. Con respecto a lo primero, \u00abhan surgido muchos anticristos\u00bb; en cambio, \u00abel anticristo viene\u00bb (1 Jn. 2:18). El anticristo final \u00abniega al Padre y al Hijo\u00bb. Pablo menciona \u00abel hombre de pecado\u00bb, que usurpa el lugar de Dios en el templo de Dios, en el futuro escatol\u00f3gico (2 Ts. 2:3-12). Este viene por obra de Satan\u00e1s, confederado con \u00e9l, y obrar\u00e1 se\u00f1ales y maravillas mentirosas con todo enga\u00f1o de iniquidad para los que se pierden. Los que han rehusado la verdad ser\u00e1n entregados a la mentira de este inicuo. Los jud\u00ed\u00ados ap\u00f3statas lo recibir\u00e1n como su Mes\u00ed\u00adas (Jn. 5:43). Har\u00e1 que todos adoren la imagen de la Bestia que aparece en Apocalipsis (Ap. 13:11-18). Su final ser\u00e1 el lago de fuego a la venida del Se\u00f1or Jes\u00fas (Ap. 19:20; 20:10). En el AT tenemos m\u00e1s detalles de este enemigo y suplantador de Cristo. Es llamado rey (Dn. 11:36-39), exalt\u00e1ndose a s\u00ed\u00ad mismo y hablando cosas maravillosas contra el Dios de los dioses. No har\u00e1 caso del Dios de sus padres (se\u00f1alando que ser\u00e1 descendiente de Israel, probablemente de la tribu de Dan, (cp. Gn. 49:17). Tampoco har\u00e1 caso del \u00abdeseo de las mujeres\u00bb (esto es, del Mes\u00ed\u00adas, de quien toda mujer jud\u00ed\u00ada anhelaba ser madre). Se exalta a s\u00ed\u00ad mismo sobre todos. Es un id\u00f3latra, honrando a un dios que sus padres no conocieron. El profeta Zacar\u00ed\u00adas lo describe como un pastor insensato e in\u00fatil, que descuidar\u00e1 el reba\u00f1o y se apacentar\u00e1 de \u00e9l en lugar de apacentarlo (Zac. 11:15-17), en oposici\u00f3n al Se\u00f1or Jes\u00fas, el Buen Pastor. En distintas \u00e9pocas se ha identificado muchas veces a personas hist\u00f3ricas con el anticristo (por ejemplo, Mahoma). Igualmente muchos reformadores, como Wicleff, Lutero, Melancton, vieron el anticristo en ciertas instituciones eclesi\u00e1sticas de Roma. Sin embargo, el tenor de las Escrituras es que el anticristo es el pin\u00e1culo de la apostas\u00ed\u00ada humana contra Dios expresada en un caudillo personal, que se presentar\u00e1 en relaci\u00f3n con Israel al final de la dispensaci\u00f3n de la gracia. Ciertamente que multitud de individuos e instituciones han participado y participan de su car\u00e1cter moral en tanto que niegan al Padre y al Hijo, y en tanto que usurpan el lugar de Cristo, se oponen a la verdad y enga\u00f1an a los hombres. Bibliograf\u00ed\u00ada: Anderson, Sir Robert: \u00abEl Pr\u00ed\u00adncipe que ha de venir\u00bb (Portavoz Evang\u00e9lico, Barcelona, 1980); Blackstone, W. E.: \u00abJes\u00fas viene\u00bb (Vida, Miami, 1982); Carballosa, E. L.: \u00abEl dictador del futuro\u00bb (Portavoz Evang\u00e9lico, Barcelona, 1978) y Carballosa, E. L.: \u00abDaniel y el reino mesi\u00e1nico\u00bb (Portavoz Evang\u00e9lico, Barcelona, 1979); Hamilton, Gavin: \u00abEl Discurso del Monte Olivete\u00bb (Cl\u00ed\u00ade, Terrassa, 1974) y Hamilton, Gavin: \u00abMaranatha\u00bb (Cl\u00ed\u00ade, Terrassa, 1972); Lacueva, Francisco: \u00abEscatolog\u00ed\u00ada II\u00bb, Curso de Formaci\u00f3n Teol\u00f3gica Evang\u00e9lica, vol. IX (Cl\u00ed\u00ade, Terrassa, 1983); Payton, J. Barton: \u00abEncyclopedia of Biblical Prophecy\u00bb (Harper and Row, New York, 1973); Pentecost, J. Dwight: \u00abEventos del porvenir\u00bb (Caribe, Maracaibo, 1977); Peters, G. N. H.: \u00abThe Theocratic Kingdom\u00bb (Kregel, Grand Rapids, reimpresi\u00f3n 1978: primera edici\u00f3n, 1884, 3 vols.); Tan, Paul Lee: \u00abThe Interpretation of Prophecy\u00bb (BHM Books, Winona Lake, Ind., 1974); Walvoord, John F.: \u00abThe Millenial Kingdom\u00bb (Zondervan, Grand Rapids, 1977).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[249]<\/p>\n<p>    En cierta tradici\u00f3n cristiana es el \u00abenemigo de Cristo\u00bb, opuesto a su Reino. Aparece b\u00ed\u00adblicamente s\u00f3lo en las Ep\u00ed\u00adstolas de Juan (1. Jn. 2.18; 2. Jn. 7).<\/p>\n<p>    Las interpretaciones han sido diversas a lo largo de la Historia: interpretaci\u00f3n f\u00ed\u00adsica, la simb\u00f3lica, la escatol\u00f3gica, la \u00e9tica.<\/p>\n<p>    Algunos han visto un personaje real, aunque espiritual, que se indentifica con el Demonio, o con un esp\u00ed\u00adritu malvado singular. Se opone al bien y hace lo posible por corromper al g\u00e9nero humano. Incluso se ha identificado en ocasiones con personajes reales; Ner\u00f3n o Cal\u00ed\u00adgula en los primeros momentos; Mahoma m\u00e1s tarde; herejes significativos como Lutero, Calvino o Zwinglio (para los reformados lo era el Papa de Roma), sin otro argumento que las sinrazones afectivas de toda pol\u00e9mica.<\/p>\n<p>    Otros han aludido a un personaje misterioso que vendr\u00e1 al final de los tiempos y ser\u00e1 vencido por el mismo Cristo, que culminar\u00e1 su triunfo final. Esta ha sido la interpretaci\u00f3n m\u00e1s frecuente en la Historia de la Iglesia. Y en ella se ha coincido con la visi\u00f3n del juda\u00ed\u00adsmo tard\u00ed\u00ado.<\/p>\n<p>    No falta quien ve simb\u00f3licamente en la idea del \u00abAnticristo\u00bb a todo o todos los que se oponen al triunfo del Evangelio o anuncio del Reino de Dios. Sea cual sea la ex\u00e9gesis preferida por cada cristiano, lo importante en la catequesis es resaltar la figura de Jes\u00fas, el Cristo verdadero, y muy poco a nada la de los adversarios de Jes\u00fas, comenzando por el personaje misterioso que encarna al enemigo del bien y del amor.<\/p>\n<p>    Una catequesis que se apoye en la lucha contra el \u00abAdversario\u00bb, como es la de los Adventistas, la de los Testigos de Jehov\u00e1 y la de otras sectas marginales del pensamiento cristiano, resulta contraproducente y aleja intensamente de la verdadera evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>En toda la historia humana aparece una lucha misteriosa entre las fuerzas del bien y las fuerzas el mal. En la pr\u00e1ctica es una lucha contra los planes de Dios, reflejada en los escritos apocal\u00ed\u00adpticos ya antes del cristianismo. Esta lucha se concreta en una oposici\u00f3n sistem\u00e1tica contra Cristo, especialmente en los momentos hist\u00f3ricos de cambio que preanuncian un final de la historia. Al final de los tiempos aparecer\u00e1n falsos maestros y falsas doctrinas, con la caracter\u00ed\u00adstica de una fuerza misteriosa de seducci\u00f3n (2Jn 7). En cierto modo, es una realidad siempre \u00abpresente en el mundo\u00bb (1Jn 4,3).<\/p>\n<p>\tAntes de la venida de Cristo, al final de los tiempos, la Iglesia tendr\u00e1 que afrontar grandes pruebas (cfr. Mt 24,11-13; 2Tes 2,4-12). En realidad, toda la historia de la Iglesia est\u00e1 llena de persecuciones y de pruebas (cfr. Jn 15,20-23.33). En medio de estas tribulaciones, no faltar\u00e1n quienes se presente \u00aben nombre\u00bb de Cristo, como falsos Mes\u00ed\u00adas (cfr. Lc 21,8).<\/p>\n<p>\tDurante la historia, se ha ido aplicando la figura del \u00abAnticristo\u00bb de modo personal o colectivo. Antiguamente se aplic\u00f3 este calificativo al Imperio romano (por ser perseguidor). Algunos movimientos \u00abespiritualistas\u00bb, \u00abpauperistas\u00bb o \u00abreformadores\u00bb, lo aplicaron a la Iglesia institucional o visible. Algunas sectas actuales usan el texto del Apocalipsis sobre la \u00abbestia\u00bb (el n\u00famero 666), para aplicarlo al papado o a la Iglesia visible (cfr. Apoc 13).<\/p>\n<p>\tEl misterio del mal en el mundo es \u00abmisterio de iniquidad\u00bb (2Tes 2,7), con una din\u00e1mica interna que tiende hacia la \u00abapostas\u00ed\u00ada\u00bb generalizada, con las t\u00e1cticas del enga\u00f1o. Personas o grupos e instituciones pueden asumir el papel de suplantar a Dios y a su Cristo. Ser\u00e1 \u00abla venida del Anticristo\u00bb (1Jn 2,18). Esa figura, personal o colectiva, se caracteriza por la \u00abnegaci\u00f3n\u00bb de Cristo y del Padre que lo ha enviado (cfr. 1Jn 2,22).<\/p>\n<p>\tEsta falsedad radical supone una acci\u00f3n peculiar del esp\u00ed\u00adritu del mal (cfr. 2Tes 2,9), hasta el punto de presentar el mal como virtud, el materialismo como bien absoluto, el hombre suplantando a Dios. Es la acci\u00f3n opuesta al Esp\u00ed\u00adritu Santo como Esp\u00ed\u00adritu de amor. La \u00fanica fuerza capaz de neutralizar todo tipo de falsos \u00abmesianismos\u00bb y de \u00abapostas\u00ed\u00adas\u00bb, es la fe (1In 5,4), traducida en un \u00abconocimiento de Cristo vivido personalmente\u00bb (VS 88).<\/p>\n<p>Referencias Apocalipsis, demonio, mal, Mes\u00ed\u00adas, milenarismo, pecado, tentaci\u00f3n, satanismo.<\/p>\n<p>Lectura de documentos GS 20-21; CEC 675-676.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada J. MICHL, Anticristo, en Diccionario de teolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica (Barcelona, Herder, 1985) 88-93; R. PESCH, Anticristo, en Sacramentum Mundi (Barcelona, Herder, 1972ss) I, 176-179; B. RIGAUX, Les \u00e9p\u00eetres aux Thesaloniciens, (Paris 1956) 247-280.<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>El t\u00e9rmino de \u00abanticristo\u00bb se encuentra \u00fanicamente en las cartas de San Juan (1 Jn 2,18-22; 4,3; 2 Jn 7) con la significaci\u00f3n de los que negaban a Jes\u00fas o de un enemigo de Jesucristo, que aparecer\u00e1 en los \u00faltimos tiempos. Pero con id\u00e9ntica o similar significaci\u00f3n encontramos otros pasajes. Concretar esta significaci\u00f3n es cosa dif\u00ed\u00adcil, pues toda la doctrina del anticristo es muy oscura y est\u00e1 envuelta en el misterio. De una manera general podemos decir que se trata de la guerra que ha existido siempre y que seguir\u00e1 siempre existiendo entre Dios y Jes\u00fas contra Sat\u00e1n y sus secuaces. La lucha del bien contra el mal, o, si queremos mejor, del mal contra el bien.<\/p>\n<p>En el llamado apocalipsis sin\u00f3ptico se anuncia un tiempo de cat\u00e1strofe, en el que aparecer\u00e1n falsos cristos y falsos profetas, que con sus argucias y prodigios inducir\u00e1n a los hombres a la apostas\u00ed\u00ada (Mt 13,5-21; Mc 24,11). A esta misma realidad alude San Pablo cuando, al referirse a la parus\u00ed\u00ada, habla de la apostas\u00ed\u00ada y de \u00abel hombre de iniquidad, el hijo de la perdici\u00f3n\u00bb (2 Tes 2,3), que existe ya, que est\u00e1 incluso en funciones, pero que no puede manifestarse en plenitud porque hay algo o alguien que le retiene (2 Tes 2,7). Ni sabemos qu\u00e9 es esto o qui\u00e9n es este que retiene al anticristo, ni qu\u00e9 cosa es o qui\u00e9n es el anticristo. Digamos que es la fuerza del mal, que lucha por hacer fracasar la obra de la salvaci\u00f3n llevada a cabo por Jesucristo, y que se manifestar\u00e1 abiertamente en los \u00faltimos tiempos. Pero que no lograr\u00e1 nunca su vano intento, pues Jesucristo, liberador y salvador de los hombres, saldr\u00e1 siempre triunfante. > apocal\u00ed\u00adptico; parus\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>Esta palabra aparece por primera vez en la segunda mitad del s. 1 d.C. como variante cristiana del adversario de Dios en los tiempos finales de la historia, del que hablaba ya la apocal\u00ed\u00adptica jud\u00ed\u00ada. Literalmente el t\u00e9rmino indica al antagonista y al opositor de Cristo, En el Nuevo Testamento esta palabra aparece s\u00f3lo cinco veces (1 Jn 2,18.22; 4,3 y 2 Jn 7), para indicar a los maestros de falsas doctrinas. Sin embargo, son visibles los rasgos del Anticristo en algunos otros pasajes (cf. Mc 13 y par.; 2 Tes 2,3; Ap 13). La doctrina se comprende en funci\u00f3n de la lucha secular en la que Dios y su Cristo se enfrentan<br \/>\n con Satan\u00e1s y sus ministros en la tierra. Estos, a trav\u00e9s del doble camino de la persecuci\u00f3n temporal y de la seducci\u00f3n religiosa, intentan provocar el fracaso del plan divino de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Este tema ser\u00e1 habitual en los escritos de los Padres de la Iglesia, que hablar\u00e1n a veces del Anticristo como de una figura individual y otras como de una figura colectiva. A lo largo de la historia son numerosas las identificaciones del Anticristo. En la Iglesia antigua se identific\u00f3 con el Imperio romano; en la alta Edad Media la historia se interpret\u00f3 frecuentemente como lucha de la Iglesia con el Anticristo. En el movimiento pauperista, vinculado a algunas tesis de Joaqu\u00ed\u00adn de Fiore, y luego en el \u00e1mbito de la Reforma protestante (Lutero), se identific\u00f3 frecuentemente con el papado. La autoridad eclesi\u00e1stica tuvo que tomar una actitud contra esta interpretaci\u00f3n en la condenaci\u00f3n de los \u2020\u0153fraticelli,\u2020\u009d (1318) por parte de Juan XXII (cf. DS 916).<\/p>\n<p>En la \u00e9poca moderna este tema adquiri\u00f3 un especial relieve en la conciencia rusa. Su figura se vislumbra en la de \u00abgran Inquisidor\u00bb descrito por Dostoievski. Tambi\u00e9n hablan de \u00e9l Soloviev R. H. Benson en su The Lord of the World (1907) y S. LagerlOf (1897) en la novela Die Wunder des Antichrist<br \/>\nM. Semeraro<\/p>\n<p>Bibl.: A. Jeremias, Der Antichrist in Geschichte und Gegenwart. Leipzig 1930; R, Pesch, Anticristo, en SM, 1, 176-179.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>Significa \u2020\u0153contra (o en lugar de) Cristo\u2020\u009d. Aparece cinco veces en las Escrituras tanto en singular como en plural, todas ellas en dos de las ep\u00ed\u00adstolas de Juan.<br \/>\nEste tema no era nuevo para los cristianos cuando Juan escribi\u00f3 sus cartas (alrededor del a\u00f1o 98 E.C.). En 1 Juan 2:18 se lee: \u2020\u0153Ni\u00f1itos, es la \u00faltima hora, y, as\u00ed\u00ad como han o\u00ed\u00addo que el anticristo (gr. an\u00c2\u00b7t\u00ed\u00ad\u00c2\u00b7kjri\u00c2\u00b7stos) viene, aun ahora ha llegado a haber muchos anticristos; del cual hecho adquirimos el conocimiento de que es la \u00faltima hora\u2020\u009d. La declaraci\u00f3n de Juan muestra que hay muchos anticristos individuales, aunque todos juntos podr\u00ed\u00adan formar una persona compuesta designada como \u2020\u0153el anticristo\u2020\u009d. (2Jn 7.) El uso de la expresi\u00f3n \u2020\u0153hora\u2020\u009d para referirse a un per\u00ed\u00adodo de tiempo relativamente breve o de duraci\u00f3n indeterminada se encuentra en otros escritos de Juan. (V\u00e9anse Jn 2:4; 4:21-23; 5:25, 28; 7:30; 8:20; 12:23, 27.) De modo que no limita la aparici\u00f3n, existencia y actividad del anticristo a alg\u00fan tiempo futuro, m\u00e1s bien, dice que ya est\u00e1 presente e indica que seguir\u00e1 existiendo. (1Jn 4:3.)<\/p>\n<p>Identificaci\u00f3n. Aunque en el pasado en repetidas ocasiones se ha intentado identificar al \u2020\u0153anticristo\u2020\u009d con un individuo, como pudiera ser Pompeyo, Ner\u00f3n o Mahoma (este \u00faltimo a instancias del papa Inocencio III en 1213 E.C.), o con una organizaci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica \u2014seg\u00fan la opini\u00f3n de los protestantes \u2020\u0153el anticristo\u2020\u009d aplica al papado\u2014, las declaraciones inspiradas de Juan muestran que el t\u00e9rmino tiene una aplicaci\u00f3n amplia y abarca a todos aquellos que niegan que \u2020\u0153Jes\u00fas es el Cristo\u2020\u009d y el Hijo de Dios que vino \u2020\u0153en carne\u2020\u009d. (1Jn 2:22; 4:2, 3; 2Jn 7; comp\u00e1rese con Jn 8:42, 48, 49; 9:22.)<br \/>\nEl negar a Jes\u00fas como el Cristo e Hijo de Dios incluye necesariamente la negaci\u00f3n de algunas o de todas las ense\u00f1anzas b\u00ed\u00adblicas sobre \u00e9l: su origen, su lugar en el prop\u00f3sito de Dios, su cumplimiento de las profec\u00ed\u00adas de las Escrituras Hebreas como el Mes\u00ed\u00adas prometido, su ministerio, sus ense\u00f1anzas y sus profec\u00ed\u00adas, as\u00ed\u00ad como cualquier forma de oposici\u00f3n a \u00e9l o cualquier esfuerzo por reemplazarlo de su posici\u00f3n de Sumo Sacerdote y Rey asignado por Dios. Esto se ve en otros textos, que, si bien no usan el t\u00e9rmino \u2020\u0153anticristo\u2020\u009d, expresan en esencia la misma idea. As\u00ed\u00ad, Jes\u00fas declar\u00f3: \u2020\u0153El que no est\u00e1 de mi parte, contra m\u00ed\u00ad est\u00e1, y el que no recoge conmigo, desparrama\u2020\u009d. (Lu 11:23.) En 2 Juan 7 se muestra que estos podr\u00ed\u00adan actuar como enga\u00f1adores, as\u00ed\u00ad que el \u2020\u0153anticristo\u2020\u009d incluir\u00ed\u00ada a los que son \u2020\u0153falsos Cristos\u2020\u009d y \u2020\u0153falsos profetas\u2020\u009d, as\u00ed\u00ad como a aquellos que realizan obras poderosas en el nombre de Jes\u00fas pero que \u00e9l clasifica como \u2020\u0153obradores del desafuero\u2020\u009d. (Mt 24:24; 7:15, 22, 23.)<br \/>\nAdem\u00e1s, en vista de la regla dada por Jes\u00fas en el sentido de que cualquier cosa que se hiciese contra sus verdaderos seguidores ser\u00ed\u00ada como hac\u00e9rsela a \u00e9l (Mt 25:40, 45; Hch 9:5), el t\u00e9rmino tambi\u00e9n debe incluir a quienes los persiguen, lo que significa que deber\u00ed\u00adan quedar comprendidos en \u00e9l tanto \u2020\u0153Babilonia la Grande\u2020\u009d como el \u2020\u0153esclavo malo\u2020\u009d mencionado en la par\u00e1bola de Jes\u00fas. (Lu 21:12; Rev 17:5, 6; Mt 24:48-51.)<br \/>\nJuan menciona espec\u00ed\u00adficamente a los ap\u00f3statas como parte del anticristo cuando hace referencia a aquellos que \u2020\u0153salieron de entre nosotros\u2020\u009d, al abandonar la congregaci\u00f3n cristiana. (1Jn 2:18, 19.) Por lo tanto, incluye al \u2020\u0153hombre del desafuero\u2020\u009d o \u2020\u0153hijo de la destrucci\u00f3n\u2020\u009d del que habla Pablo, as\u00ed\u00ad como a los \u2020\u0153falsos maestros\u2020\u009d que Pedro denuncia por formar sectas destructivas y que \u2020\u02dcrepudian hasta al due\u00f1o que los compr\u00f3\u2020\u2122. (2Te 2:3-5; 2Pe 2:1; v\u00e9ase HOMBRE DEL DESAFUERO.)<br \/>\nEn la descripci\u00f3n simb\u00f3lica de Revelaci\u00f3n 17:8-15 y 19:19-21 se muestra que tambi\u00e9n son parte del anticristo tanto reinos como naciones y organizaciones. (Comp\u00e1rese con Sl 2:1, 2.)<br \/>\nLas Escrituras muestran que todas las partes integrantes del anticristo antes mencionadas se encaminan hacia su venidera destrucci\u00f3n a causa de su derrotero de oposici\u00f3n.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>I. Problem\u00e1tica<br \/>\nLa exposici\u00f3n, caracterizaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n del fen\u00f3meno escatol\u00f3gico designado con el t\u00e9rmino \u00abanticristo\u00bb no siguen una l\u00ed\u00adnea uniforme ni en la Escritura ni en la Tradici\u00f3n. El desgaste que este concepto ha sufrido a lo largo de la historia eclesi\u00e1stica, tanto por la pol\u00e9mica interna de la Iglesia como por las luchas interconfesionales, as\u00ed\u00ad como la identificaci\u00f3n &#8211; debida al odio o al miedo &#8211; con ideas, sistemas y personas coet\u00e1neos, han contribuido a que \u00abhoy el pensamiento del a. ya no tenga ning\u00fan poder\u00ed\u00ado hist\u00f3rico\u00bb (H. T\u00fcchle, LThK2 z 637). Por mucho que esto sea de alabar, en cuanto implica una superaci\u00f3n de la tendencia a tratar a otros de herejes, sin embargo hay que preguntarse si el n\u00facleo escatol\u00f3gico y paren\u00e9tico del pensamiento del a. no sigue conservando un car\u00e1cter obligatorio.<\/p>\n<p>1. En la teolog\u00ed\u00ada actual encontramos respuestas afirmativas con relaci\u00f3n a nuestra pregunta: \u00abEsta doctrina da siempre a los cristianos el derecho, no s\u00f3lo a combatir in abstracto los poderes e ideas anticristianos, sino tambi\u00e9n a se\u00f1alar como representantes suyos (del a.) a unos hombres y poderes concretos, y a huir de ellos\u00bb (K. Rahner, LThK2 >: 636); \u00abEntre las tradiciones que se refieren al fin de la historia, la doctrina del a. tiene una extraordinaria misi\u00f3n pastoral que cumplir, a saber, la de equipar a la comunidad para la lucha de fe contra la fuerza api\u00f1ada de los poderes de las tinieblas, bajo la forma como esa fuerza le sale al encuentro en su tiempo\u00bb (K. Fr\u00f3r 371).<\/p>\n<p>2. Sin embargo, debemos prevenirnos contra la exposici\u00f3n del pensamiento del a. en forma de doctrina. Una doctrina tal apenas podr\u00ed\u00ada darse sin una armonizaci\u00f3n forzada de las afirmaciones discordantes de la Escritura (y sin una opresi\u00f3n de las que no est\u00e1n claras); pero tal proceder encubrir\u00ed\u00ada m\u00e1s que destacar\u00ed\u00ada ante la comunidad cristiana el est\u00ed\u00admulo siempre valioso de la expectaci\u00f3n del anticristo. Una reflexi\u00f3n sobre el fundamento de la falta de unidad y claridad en el pensamiento del a. puede mostrar que dicho fundamento est\u00e1 en la siempre necesaria orientaci\u00f3n nueva de la inteligencia escatol\u00f3gica del presente y del futuro. Y, para lograr esa orientaci\u00f3n, la fe le indica al creyente una direcci\u00f3n, pero no le da un \u00abmapa\u00bb completo. A base de las diversas configuraciones del pensamiento del a. en la Biblia no se puede componer un cuadro conjunto, a la manera como se hace un mosaico (para contemplar luego con embeleso sus diversos rasgos seg\u00fan la situaci\u00f3n mundana). M\u00e1s bien, en cada frase de la tradici\u00f3n b\u00ed\u00adblica hay que preguntar por su intenci\u00f3n, para sacar de all\u00ed\u00ad el \u00absentido de orientaci\u00f3n\u00bb en la expectaci\u00f3n del a., aquel sentido por el que todav\u00ed\u00ada hoy puede regirse la vida cristiana.<\/p>\n<p>II. El contenido del Nuevo Testamento<br \/>\nLo dicho quedar\u00e1 roborado mediante una mirada a la historia neotestamentaria de la expectaci\u00f3n del A.<\/p>\n<p>1. Dentro de la Biblia la expresi\u00f3n \u00abanticristo\u00bb aparece solamente en la carta primera y segunda de Juan. Sin duda aqu\u00ed\u00ad se presupone en la primitiva comunidad cristiana la existencia de la expectaci\u00f3n escatol\u00f3gica de un a. (la cual se desarroll\u00f3 en conexi\u00f3n con las concepciones del AT y del juda\u00ed\u00adsmo tard\u00ed\u00ado, as\u00ed\u00ad como en conexi\u00f3n con la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas), mas para el autor el a. o los anticristos est\u00e1n ya presentes en las actuales doctrinas err\u00f3neas; de donde \u00e9l deduce \u00abque ha llegado la \u00faltima hora\u00bb (1 Jn 2, 28). Juan no da ninguna doctrina del a., sino que, presuponiendo la tradicional expectaci\u00f3n del a. (abierta a una interpretaci\u00f3n en cada momento presente), esclarece la situaci\u00f3n de su Iglesia amenazada por doctrinas err\u00f3neas. Mediante su interpretaci\u00f3n, \u00e9l pone la expectaci\u00f3n tradicional a sercivio de la par\u00e9nesis, de la preparaci\u00f3n escatol\u00f3gica de la comunidad (Cf. 2 Jn 8).<\/p>\n<p>2. La expectaci\u00f3n del a. por parte de la Iglesia primitiva, atestiguada en la primera y segunda carta de Juan, est\u00e1 plasmada (con muy diversos matices) en 2 Tes 2, 3ss; Ap 13, lss; 19, 19ss (y no en Mc 13, 14 par; Jn 5, 43; 2 Cor 6, 15).<\/p>\n<p>a) En 2 Tes el entusiasmo escatol\u00f3gico (\u00abel d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or ha llegado\u00bb: 2, 2) es rechazado con ayuda de la expectaci\u00f3n del a. (pintada con material apocal\u00ed\u00adptico que ya estaba anteriormente elaborado); primero ha de venir el \u00abhombre de la impiedad\u00bb, el \u00abhijo de la perdici\u00f3n\u00bb (2, 3), que ahora se ve todav\u00ed\u00ada impedido para manifestarse claramente (2\u00c2\u00b0, 6s), y que despu\u00e9s ser\u00e1 aniquilado por el Cristo de la parus\u00ed\u00ada \u00abcon el h\u00e1lito de su boca\u00bb (2, 8). La disposici\u00f3n permanente de la comunidad (cf. 1 Tes 5, 2) no debe aflojarse con la expectaci\u00f3n (ya comunicada antes: 2 Tes 2, 5) del a., pero debe prevenirse contra una falsa interpretaci\u00f3n entusi\u00e1stica. La expectaci\u00f3n del a. es usada pol\u00e9micamente, en un sentido paren\u00e9tico opuesto al de las dos cartas de Juan.<\/p>\n<p>b) En el Apocalipsis encontramos unidos diversos rasgos del a., as\u00ed\u00ad como del Pseudomes\u00ed\u00adas en la figura \u00abde la bestia procedente del mar\u00bb (13, lss). La descripci\u00f3n de la primera bestia apunta a un poder idol\u00e1trico, que persigue a los cristianos (13, 7; \u00bfes el imperio romano?), y al representante de este poder (\u00bfel culto al c\u00e9sar?), cuyo aniquilamiento \u00aben una charca de fuego\u00bb se profetiza (19, 21). En el marco del Apocalipsis el uso paren\u00e9tico de motivos antiguos (procedentes de Daniel principalmente) est\u00e1 asegurado ya por la gran introducci\u00f3n de las siete cartas a las comunidades (Ap 2-3). Tampoco aqu\u00ed\u00ad se describe y fija con todo detalle el curso exacto que ha de seguir el final de los tiempos. El a. no aparece en un momento determinado, en el instante \u00abfinal\u00bb de la historia, sino que est\u00e1 ya aqu\u00ed\u00ad y act\u00faa desde que Cristo ha llegado a la historia y, con esto, ha empezado el fin; desde que la fuerza concentrada de los poderes opuestos a Dios -tal como est\u00e1n descritos en el AT y en el juda\u00ed\u00adsmo tard\u00ed\u00ado: cf. Ez 38s; Dan 2, 20-45; 7, 7s; Sal 2; Esd lls; ApBar 36; 39, 5-8, entre otros lugares- se dirigen contra Cristo (Ap 12, lss) y su comunidad (Ap 12, 17); y ha de esperarse que esto acontezca en una forma especialmente acentuada hacia el final de los tiempos.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: J. Gonz\u00e1lez Ruiz La incredulidad de Israel y los impedimentos del anticristo seg\u00fan 2 Tes 2 6-7: Est. Bibl. 1962, 189-203.<\/p>\n<p>Rudolf Pesch<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p>anticristos (ajntivcristo\u00bb, 500) puede significar tanto en contra de Cristo o en lugar de Cristo, o quiz\u00e1s, combinando ambos significados, \u00abuno que, asumiendo el papel de Cristo, se opone a Cristo\u00bb (Westcott). La palabra se halla solamente en las Ep\u00ed\u00adstolas de Juan: (a) de los muchos anticristos que son precursores del mismo anticristo (1 Joh 2:18, 22; 2 Joh_7); (b) del poder del mal que ya opera en espera del anticristo (1 Joh 4:3).\u00c2\u00b6 Lo que el ap\u00f3stol dice de \u00e9l se asemeja tan estrechamente a la primera bestia de Apocalipsis, y a lo que dice Pablo acerca del hombre de pecado en 2Th 2: Parece que es la misma persona la que est\u00e1 a la vista en estos pasajes, siendo distinta la segunda bestia en Rev_13, el falso profeta; porque esta \u00faltima apoya a la primera en sus pretensiones anticristianas. Nota: El t\u00e9rmino pseudocristos, falso Cristo, tiene que distinguirse del anterior; se halla en Mat 24:24 y Mc 13.22. El falso Cristo no niega la existencia de Cristo, sino que se apoya en la esperanza de su aparici\u00f3n, afirmando que \u00e9l es el Cristo. El anticristo niega la existencia del verdadero Dios (Trench, Synonyms,\u00c2\u00b6xxx).\u00c2\u00b6<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p>El t\u00e9rmino de anticristo (literalmente: \u00abcontra Cristo\u00bb) figura exclusivamente en IJn 2,18.22; 4,3; 2Jn 7. Pero la misma realidad, o una realidad an\u00e1loga, se enfoca en diferentes pasajes apocal\u00ed\u00adpticos del NT: Mc 13,14 p; 2Tes 2,3-12; Ap 13,418. Y como se encuadra en un marco dualista, atestiguado por el AT, all\u00ed\u00ad es donde hay que observar su primera revelaci\u00f3n, imperfecta, pero ya sugestiva.<\/p>\n<p>AT. Ya en el AT se ve a la acci\u00f3n de Dios en la tierra enfrentarse con fuerzas adversas que revisten, seg\u00fan los contextos, carices bastante diversos.<\/p>\n<p>1. El simbolismo religioso del antigno Oriente proporcion\u00f3 a la revelaci\u00f3n una representaci\u00f3n po\u00e9tica de la *creaci\u00f3n, en forma de un combate entre Dios creador y las fuerzas del caos, en el que *bestias monstruosas personificaban el poder indomable del *mar (Is 51,9s; Sal 74,13s; 89,10ss). El mismo s\u00ed\u00admbolo, purificado de sus resabios mitol\u00f3gicos, sirve para evocar los \u00ab\u00faltimos tiempos\u00bb en los rasgos de un combate de Yahveh contra la serpiente (Is 27,1). Se le halla tambi\u00e9n probablemente en el trasfondo del drama original; en efecto, en el G\u00e9nesis el adversario del designio de Dios tiene el semblante de la serpiente (G\u00e9n 3). As\u00ed\u00ad, disimulada por las im\u00e1genes, se perfila la figura de *Sat\u00e1n en los dos extremos del designio de salvaci\u00f3n; es el adversario de Dios por excelencia.<\/p>\n<p>2. Sin embargo, en el marco de la historia, Sat\u00e1n act\u00faa en el mundo por intermedio de los poderes humanos. Los *enemigos del pueblo de Dios son adversarios de Dios mismo cuando se oponen a su designio providencial. Asi *Egipto en el momento del \u00e9xodo; as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n los potentados de Asar y de *Babilonia, opresores de Israel y adoradores de falsos dioses, cuyo dominio espiritual tratan de extender por la tierra; as\u00ed\u00ad finalmente todos los reyes paganos, cuya sacr\u00ed\u00adlega inmoderaci\u00f3n los inclina a igualarse con Dios (Ez 28,2ss; Is 14,13). La historia comporta, pues, un enfrentamiento continuo entre Yahveh y estas fuerzas hist\u00f3ricas hasta que tenga lugar el enfrentamiento final, en que \u00abGog, rey de Magog\u00bb, quedar\u00e1 destruido para siempre (Ez 38-39); despu\u00e9s de lo cua! vendr\u00e1 la salvaci\u00f3n escatol\u00f3gica.<\/p>\n<p>3. La acci\u00f3n de Ant\u00ed\u00adoco Epifanes, enemigo de Israel al mismo tiempo que perseguidor de los verdaderos adoradores de Dios, permite al libro de Daniel efectuar la s\u00ed\u00adntesis entre las dos representaciones precedentes. Es el *imp\u00ed\u00ado que pretende ocupar el lugar de Dios (Dan 11,36) y que instala en el lugar santo la abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n (9,27). Es tambi\u00e9n el und\u00e9cimo cuerno que nace a la bestia de rostro sat\u00e1nico (7,8). As\u00ed\u00ad su juicio y su destrucci\u00f3n son un preludio del establecimiento del reino de Dios (7,11-27; 11,40-12,2).<\/p>\n<p>NT. Tal es la perspectiva escatol\u00f3gica en que se inserta la doctrina del NT. Pero desde ahora la manifestaci\u00f3n final de Dios no es ya un hecho totalmente futuro: aqu\u00ed\u00ad en la tierra es inaugurada en la persona de Jes\u00fas. El anti-Dios del AT va, pues, a convertirse en el anticristo.<\/p>\n<p>1. Ya en el Apocalipsis sin\u00f3ptico, la \u00abgran calamidad\u00bb anunciada por Jes\u00fas como preludio de la venida gloriosa del Hijo del hombre, comporta la aparici\u00f3n de \u00abfalsos cristos\u00bb, cuya seducci\u00f3n induce a los hombres a la apostas\u00ed\u00ada (Mc 13,5s.21s; Mt 24,11 p), y tiene por signo \u00abla abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n\u00bb instalada en el lugar santo (Mc 13,14 p).<\/p>\n<p>2. En 2Tes 2,3-12, el adversario de los \u00faltimos tiempos, el ser perdido, el imp\u00ed\u00ado, adopta el cariz de un verdadero anti-Dios, an\u00e1logo a los del AT (Dan 2,4); pero es tambi\u00e9n un anticristo que imita los rasgos del Se\u00f1or, con su parus\u00ed\u00ada, su hora, fijada por Dios, su poder sobrenatural que opera prodigios enga\u00f1osos para la perdici\u00f3n de los hombres (2,8-10). Asi realizar\u00e1 \u00e9l aqu\u00ed\u00ad la obra de Sat\u00e1n (2,9). Ahora bien, el misterio de la *impiedad, del que ser\u00e1 el art\u00ed\u00adfice por excelencia, est\u00e1 ya en acci\u00f3n (2,7); por eso hay tantos hombres que se extrav\u00ed\u00adan y se adhieren a la *mentira en lugar de creer en la *verdad (2,11s). Si el imp\u00ed\u00ado no se manifiesta todav\u00ed\u00ada en persona, es porque algo, o alguien lo \u00abretiene\u00bb (2, 7), alusi\u00f3n enigm\u00e1tica, de la que Pablo no dio explicaci\u00f3n. En todo caso, la revelaci\u00f3n del imp\u00ed\u00ado preceder\u00e1 a la parus\u00ed\u00ada de Jes\u00fas, que lo aniquilar\u00e1 con la manifestaci\u00f3n de su venida (2,8; cf. 1,7-10).<\/p>\n<p>3. El Apocalipsis evoca una perspectiva escatol\u00f3gica semejante, sirvi\u00e9ndose del s\u00ed\u00admbolo de dos *bestias monstruosas. La primera es un poder pol\u00ed\u00adtico: blasfema contra Dios, se hace adorar y persigue a los verdaderos creyentes (Ap 13,1-10). La segunda es una realidad religiosa: remeda al cordero (es decir, a Cristo), opera prodigios enga\u00f1osos y seduce a los hombres para hacer que adoren a la primera bestia (13,11-18). As\u00ed\u00ad se opera aqu\u00ed\u00ad la obra de Sat\u00e1n, el drag\u00f3n antiguo, que ha transmitido sus poderes a la primera bestia (13,2). Evocaci\u00f3n simb\u00f3lica grandiosa que, aun refiri\u00e9ndose a los \u00ab\u00faltimos tiempos\u00bb, no por eso deja de referirse con palabras veladas a la situaci\u00f3n presente en que se debate la Iglesia de Jes\u00fas, perseguida por el imperio pagano de Roma.<\/p>\n<p>4. En las ep\u00ed\u00adstolas de san Juan el nombre de anticristo designa exclusivamente una realidad actual: quienquiera que niegue que Jes\u00fas es Cristo, negando as\u00ed\u00ad al Padre y al Hijo (IJn 2,22), quienquiera que no confiese a Jesucristo venido en la carne (IJn 4,3; 2Jn 7), \u00e9se es el seductor, el anticristo. Juan hace claramente alusi\u00f3n a los herejes y a los ap\u00f3statas, en los que se realiza ya la apostasia anunciada por Jes\u00fas y a que se refiere Pablo. La escatolog\u00ed\u00ada est\u00e1, pues, actualizada; pero el drama presente de la fe debe comprenderse en funci\u00f3n de una perspectiva m\u00e1s vasta, de la que el Apocalipsis da una evocaci\u00f3n completa. La doctrina del anticristo es cosa muy misteriosa. No se entiende sino en funci\u00f3n de la *guerra secular, en que Dios y su Cristo se enfrentan con Sat\u00e1n y sus fautores terrenales. Por la doble v\u00ed\u00ada de la persecuci\u00f3n temporal y de la seducci\u00f3n religiosa tratan \u00e9stos de hacer abortar el designio de salvaci\u00f3n. Ser\u00ed\u00ada un error tratar de poner nombres propios a cada uno de los s\u00ed\u00admbolos que sirven para evocar su presencia; pero quienquiera que act\u00fae como ellos, participa en cierta medida en el misterio del anticristo. Ahora bien, esta empresa se proseguir\u00e1 sin reposo en todo el transcurso de la historia, situando a los hombres en el interior de una lucha, en la que ning\u00fan medio humano es capaz de triunfar. Pero donde fracasan los hombres vencer\u00e1 el cordero (Ap 17,14), y sus testigos participar\u00e1n en su victoria (Ap 3,21).  -> Babel &#8211; Bestia &#8211; Enemigo &#8211; Guerra &#8211; Imp\u00ed\u00ado &#8211; Mar &#8211; Persecuci\u00f3n &#8211; Sat\u00e1n &#8211;  Victoria.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Aunque el t\u00e9rmino \u00abanticristo\u00bb s\u00f3lo aparece en las ep\u00edstolas de Juan, el concepto de un superoponente de Dios y de su Mes\u00edas se puede encontrar en los dos testamentos y en los escritos intertestamentarios. La oposici\u00f3n se deja ver en <em>anti<\/em>, prefijo que probablemente significa \u00aben contra de\u00bb y no \u00aben lugar de\u00bb, aunque ambas ideas podr\u00edan estar presentes: al colocarse como el Cristo, el anticristo se opone a Cristo.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>El trasfondo del Antiguo Testamento.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debido a que Cristo no hab\u00eda sido revelado plenamente, el AT no nos entrega un cuadro completo del Anticristo, pero provee de materiales para hacer el cuadro en descripciones de una oposici\u00f3n personal y nacional hacia Dios.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li><em>Belial<\/em>. Ciertos individuos, infames por su maldad, son llamados \u00abhijos de Belial\u00bb u \u00abhombres de Belial\u00bb (<em>b\u04d9liyya\u02bfal<\/em> probablemente significa \u00absin valor\u00bb, \u00abin\u00fatil\u00bb). Entre los pecados de estos \u00abhombres vanos\u00bb (2 Cr. 13:7 aqu\u00ed la <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">RV60<\/a> traduce (<em>b\u04d9liyya\u02bfal<\/em> por \u00abperversos\u00bb), pecados que el justo aborrece (Sal. 101:3 \u00abcosa injusta\u00bb RV60), est\u00e1 la idolatr\u00eda (Dt. 13:13 \u00abimp\u00edos\u00bb RV60), la sodom\u00eda y la violencia (Jue. 19:22; 20:13 \u00abperversos\u00bb RV60), la borrachera (1 S. 1:16 la RV60 dice \u00abmujer imp\u00eda\u00bb, lo que interpreta el original \u00abhija de Belial\u00bb), la falta de respeto hacia Dios (1 S. 2:12 \u00abimp\u00edos\u00bb RV60), el sacrilegio (1 S. 2:17, 22), la irrespetuosidad por la autoridad (1 S. 10:27; 2 Cr. 13:7 \u00abperversos\u00bb RV60), la falta de hospitalidad (1 S. 25:17, 25 \u00abperverso\u00bb RV60), perjurio (1 R. 21:10, 13 \u00abimp\u00edos\u00bb), lenguaje obsceno (Pro. 6:12 \u00abmalo\u00bb RV60; 16:27 \u00abperverso\u00bb RV60).<\/li>\n<li><em>Enemigos Extranjeros<\/em>. Oposici\u00f3n al reino de Dios es oposici\u00f3n a \u00e9l. El in\u00fatil amotinamiento de las naciones contra el rey ungido de Jehov\u00e1 en el Salmo 2 podr\u00eda ser un anuncio de la idea del anticristo. En forma similar, las canciones de escarnio contra los gobernantes de Babilonia (Is. 14) y Tiro (Ez. 28) describen v\u00edvidamente la triste ca\u00edda de monarcas que usurpan las prerrogativas divinas. La destrucci\u00f3n de Gog (Ez. 39:1\u201320; Ap. 20:7\u201310) parece culminar el in\u00fatil esfuerzo de las naciones para frustrar los prop\u00f3sitos de Dios por medio de desolar a su pueblo.<\/li>\n<li><em>El Cuerno Peque\u00f1o<\/em>. Esta rebeli\u00f3n la simboliza el cuerno peque\u00f1o de Daniel. El cap\u00edtulo siete (el m\u00e1s escatol\u00f3gico) parece describir la derrota del \u00faltimo enemigo de Dios, mientras que el cap\u00edtulo ocho describe a Ant\u00edoco IV Ep\u00edfanes (175\u2013163 a.C.), el gobernador extranjero m\u00e1s odiado por los jud\u00edos, a causa de su impiedad personal y la brutal persecuci\u00f3n que hizo a su religi\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">El retrato de este \u00abrey del norte\u00bb (Dn. 11), la personificaci\u00f3n del mal, ha ayudado significativamente a plasmar la figura que el NT da del Anticristo: (1) \u00e9l aboli\u00f3 el sacrificio continuo y puso la abominaci\u00f3n desoladora (v\u00e9ase) en el templo (Dn. 11:31; Mt. 24:15; Mr. 13:14; Ap. 13:14\u201315); (2) Se exalt\u00f3 a s\u00ed mismo a la posici\u00f3n de la deidad (Dn. 11:36\u201339; 2 Ts. 2:3\u20134); (3) Su desamparada muerte apunta a la muerte que el Se\u00f1or trae para \u00abel hombre de ilegalidad\u00bb (Dn. 11:45; 2 Ts. 2:8; Ap. 19:20). Cual sea el antecedente de las bestias de Daniel (W. Bousset, <em>Antichrist Legend<\/em>, sostiene que la batalla del Anticristo con Dios proviene de la leyenda de la pelea de Marduk con Tiamat), es evidente que son naciones que se oponen a Dios y a su pueblo. La bestia del mar que aparece en Ap. 13:1 recuerda a Dn. 7:3, 7, lo que confirma la conexi\u00f3n que hay entre la profec\u00eda de Daniel y la narraci\u00f3n que el NT hace del Anticristo.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Elaboraci\u00f3n intertestamental. En los libros ap\u00f3crifos y pseudoep\u00edgrafos encontramos dos \u00e9nfasis: (1) Roma ha tomado el lugar de Siria como el enemigo nacional, y Pompeyo toma el lugar de Ant\u00edoco IV, como resumen de la oposici\u00f3n a Dios; (2) Belial (o Beliar) se personifica como un esp\u00edritu sat\u00e1nico.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl sin ley\u00bb (2 Ts. 2:8) ha sido relacionado con Beliar, que la tradici\u00f3n rab\u00ednica interpreta como \u00absin yugo\u00bb (<em>b\u04d9l\u00ee\u02bfol<\/em>), esto es, que reh\u00fasa el yugo de la ley. Esta conexi\u00f3n parece ser fortalecida por la traducci\u00f3n que la <a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">LXX<\/a> da a <em>belial<\/em>, esto es, <em>paranomos<\/em>, \u00abquebrantador de la ley\u00bb (Dt. 13:13, etc.). Sin embargo, a pesar de que la descripci\u00f3n de Pablo podr\u00eda reflejar parcialmente la tradici\u00f3n sobre Beliar, \u00e9l hace una distinci\u00f3n entre Beliar y \u00abel sin ley\u00bb: Beliar es sin\u00f3nimo de Satan\u00e1s (2 Co. 6:15), mientras que Satan\u00e1s y el inicuo son concebidos como dos personajes diferentes (2 Ts. 2:9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. Desarrollo del Nuevo Testamento<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li><em>Los Evangelios<\/em>. Las referencias a este oponente de Cristo no son numerosas ni tampoco espec\u00edficas. Se previene a los disc\u00edpulos sobre qu\u00e9 falsos Cristos tratar\u00e1n de enga\u00f1ar a los elegidos (Mt. 24:24; Mr. 13:22). En forma similar, Cristo habla de alguno que venga en su propio nombre, a quien los jud\u00edos recibir\u00edan (Jn. 5:43). \u00c9sta podr\u00eda ser una referencia velada al Anticristo o a falsos Mes\u00edas que se presentar\u00edan en el juda\u00edsmo. Aun cuando se menciona la abominaci\u00f3n desoladora (Mt. 24:15; Mr. 13:14), la que tiene en consideraci\u00f3n en forma evidente la profec\u00eda de Daniel, la referencia se hace con una restricci\u00f3n notable. Es posible que se tenga presente una personalidad maligna e individual, pero todav\u00eda no se bosquejan sus rasgos.<\/li>\n<li><em>2 Tesalonicenses<\/em>. Pablo entrega un cuadro gr\u00e1fico de este superenemigo de Cristo, cuyo car\u00e1cter m\u00e1s sobresaliente es su oposici\u00f3n a la ley. Son dos los nombres que hacen \u00e9nfasis en esta actitud, el \u00abhombre de ilegalidad\u00bb (la RV60 dice \u00abhombre de pecado\u00bb, lo cual tambi\u00e9n tiene mucho apoyo textual, pero se prefiere la otra lectura, as\u00ed <a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">TA<\/a>, <a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">BJ<\/a> en 2 Ts. 2:3) y \u00abel sin ley\u00bb (la RV60 traduce \u00abinicuo\u00bb; 2 Ts. 2:8, 9). Estos nombres tienen como trasfondo Dn. 7:25, donde el peque\u00f1o cuerno trata de cambiar los tiempos y la ley. El anticristo reclama la deidad en forma exclusiva (2 Ts. 2:4) en t\u00e9rminos que nos recuerdan Dn. 7:25; 11:36. En todo esto Pablo no describe un falso mes\u00edas que se coloca como enviado de Dios, sino un falso dios que viciosamente se opone a toda otra religi\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enga\u00f1a a muchos con sus prodigios (2 Ts. 2:9\u201310). Cristo obr\u00f3 milagros por el poder de Dios, y los jud\u00edos lo atribuyeron a Satan\u00e1s (Mt. 12:24ss.); el Anticristo obrar\u00e1 milagros por el poder de Satan\u00e1s, y muchos le adorar\u00e1n como a Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los nombres del anticristo\u2014\u00abhijo de perdici\u00f3n\u00bb (2 Ts. 2:3; cf. Jn. 17:12)\u2014nos revela cu\u00e1l es su destino: Cristo lo matar\u00e1 con su aliento y la brillantez de su aparici\u00f3n (2 Ts. 2:8; Ap. 19:15, 20; cf. Is. 11:4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Anticristo es la culminaci\u00f3n personal de un principio de rebeli\u00f3n que ya est\u00e1 secretamente en acci\u00f3n, \u00abel misterio de ilegalidad\u00bb (2 Ts. 2:7). Cuando la mano de Dios que preserva el orden y la ley sea sacada, entonces este principio se encarnar\u00e1 en \u00abel sin ley\u00bb.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li><em>Ep\u00edstolas de Juan<\/em>. Aunque Juan reconoce que se espera una persona que ser\u00e1 el Anticristo, \u00e9l enfoca su atenci\u00f3n a los muchos anticristos que han venido negando que Jes\u00fas es el Cristo, y negando de esta forma la verdadera naturaleza del Padre y del Hijo (1 Jn. 2:18, 22; 4:3). Docetas contempor\u00e1neos estaban desacreditando la naturaleza humana de Cristo (2 Jn. 7), afirmando que s\u00f3lo parec\u00eda que \u00e9l tuvo forma humana. Para Juan \u00e9stos eran la encarnaci\u00f3n del esp\u00edritu del Anticristo. Ellos pensaban que el hombre era divino aparte de Dios en Cristo, dejando a Dios y al mundo sin conexi\u00f3n ninguna (Westcott, <em>Epistles of John<\/em>, p. 70).<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">La explicaci\u00f3n de Juan no contradice a la de Pablo, sino la complementa. Pablo describe s\u00f3lo a un enemigo, \u00e9l reclama para s\u00ed el derecho a ser adorado. Juan hace \u00e9nfasis en los elementos espirituales de estas pretenciones y en la mentira espiritual que hace que el Anticristo parezca fuerte.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li><em>Apocalipsis<\/em>. La bestia de Ap. 13 depende en esp\u00edritu y detalles de Daniel, en ella se combinan las caracter\u00edsticas de las cuatro bestias del AT. Adem\u00e1s, la bestia del NT tiene una autoridad que s\u00f3lo pertenece al cuerno peque\u00f1o de la bestia de Daniel. Al parecer Juan da a entender que la impiedad salvaje de Ant\u00edoco se encarnar\u00e1 en un reino; porque la bestia, aunque tiene caracter\u00edsticas personales, es mucho m\u00e1s que una persona; sus siete cabezas son siete reyes (Ap. 17:10\u201312). La bestia misma es un octavo rey, surgiendo de uno de los siete. Este complicado cuadro sugiere que la bestia simboliza un poder mundano, el esp\u00edritu anti-Dios de ambici\u00f3n nacionalista (en la profec\u00eda de Daniel personificado por Ant\u00edoco y en los d\u00edas de Juan por Roma) que al fin se encarnar\u00e1 en un poderoso demagogo\u2014el Anticristo.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo menos Juan a\u00f1ade un elemento importante a la explicaci\u00f3n de Pablo, esto es, el falso profeta, una segunda bestia que trabaja bajo la autoridad del Anticristo, tal como el Anticristo recibe su autoridad del drag\u00f3n, Satan\u00e1s (Ap. 13:2, 11\u201312). Despu\u00e9s de haber dirigido la empresa pol\u00edtica y religiosa del Anticristo, el falso profeta participa tambi\u00e9n en su destrucci\u00f3n cuando Cristo vuelve (Ap. 19:20).<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Interpretaci\u00f3n cristiana. Los padres de la iglesia generalmente creyeron en un Anticristo personal. Su identidad dependi\u00f3 de si el \u00abmisterio de ilegalidad\u00bb era interpretado pol\u00edtica o religiosamente. Pol\u00edticamente, el mejor candidato era Ner\u00f3n, que, seg\u00fan la leyenda, reaparecer\u00eda en forma resucitada (<em>redivivus<\/em>) para continuar su terrible reino. Esta interpretaci\u00f3n (propuesta por Cris\u00f3stomo y otros) ha ganado prominencia en este siglo a trav\u00e9s de los int\u00e9rpretes preteristas de Apocalipsis, hombres como R.H. Charles y C.A. Scott. Ireneo y otros, quienes cre\u00edan que el Anticristo se levantar\u00eda de un contexto religioso, remitieron su origen a Dan, y esto en base a Gn. 49:17; Dt. 33:22; Jer. 8:16 (cf. la omisi\u00f3n de Dan en Ap. 7:5ss.).<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los reformadores vieron al Anticristo en el Papa, tal como algunos te\u00f3logos medievales: (1) Gregorio I (c. de 600 d.C.), quien ense\u00f1\u00f3 que cualquiera que tomase el t\u00edtulo de \u00absacerdote universal\u00bb era un precursor del anticristo; Joaqu\u00edn de Fiore (ca. de 1190 d.C.); Wycliffe (ca. de 1360). Lutero, Calvino, la Confesi\u00f3n de Westminster concuerdan con esta identificaci\u00f3n. Los eruditos romano cat\u00f3licos se desquitaron tildando de anticristos a los oponentes de Roma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El punto de vista simb\u00f3lico o ideal afirma que el Anticristo es una personificaci\u00f3n del mal que no tiene fecha, y no es identificable con una naci\u00f3n, instituci\u00f3n o individuo. Esta teor\u00eda encuentra apoyo en las cartas de Juan, y su valor est\u00e1 en hacer \u00e9nfasis en la siempre presente batalla que hay entre las multiformes manifestaciones de Satan\u00e1s y Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los futuristas (p. ej., Zahn, Seiss, Scofield) sostienen que los idealistas fallan al no hacer un \u00e9nfasis suficiente en que esta hostilidad culminar\u00e1 en un adversario personal. Creen que el Anticristo ser\u00e1 introducido en un per\u00edodo de gran tribulaci\u00f3n que se presentar\u00e1 al final de la historia, en conexi\u00f3n con un gran imperio como el romano que revivir\u00eda, y que dominar\u00e1 las esferas pol\u00edticas, religiosas y comerciales, hasta la venida de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V\u00e9ase tambi\u00e9n <em>Abominaci\u00f3n Desoladora<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S.J. Andrews, <em>Christianity and Antichristianity<\/em>; W. Bousset en <em><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">HERE<\/a><\/em>; G.G. Findlay, <em>Thessalonians<\/em> en <em><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">CGT<\/a><\/em>; G. Milligan, <em>Epistles to the Thessalonians<\/em>, pp. 158\u2013173; H.H. Rowley, <em>Relevance of Apocalyptic<\/em>; G. Vos, <em>Pauline Eschatology<\/em>, pp. 94\u2013135.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David A. Hubbard<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">RV60 <\/a>Reina-Valera, Revisi\u00f3n 1960<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">LXX <\/a>Septuagint<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">TA <\/a>Biblia Torres de Amat<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">BJ <\/a>Biblia de Jerusal\u00e9n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><em>HERE <\/em><\/a><em>Hastings\u2019 Encyclopaedia of Religion and Ethics<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><em>CGT <\/em><\/a><em>Cambridge Greek Testament<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (34). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>La expresi\u00f3n <\/span><span style=''>antijristos<\/span><span lang=ES style=''> se encuentra en la Biblia s\u00f3lo en las ep\u00edstolas joaninas (1 Jn. 2.18, 22; 4.3; 2 Jn. 7), pero la idea que encierra est\u00e1 muy extendida. Probablemente debi\u00e9ramos entender la fuerza de <\/span><span style=''>anti<\/span><span lang=ES style=''> como indicaci\u00f3n de oposici\u00f3n, m\u00e1s bien que como una pretensi\u00f3n falsa, <etiqueta id=\"#_ftn611\" name=\"_ftnref611\" title=\"\">e. d. el anticristo es uno que se opone a Cristo m\u00e1s bien que el que pretende ser el Cristo. Si esto es as\u00ed, entonces deber\u00edamos incluir bajo el encabezamiento \u201canticristo\u201d pasajes tales como Dn. 7.7s, 21 <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn612\" name=\"_ftnref612\" title=\"\">ss, y los de 2 Ts. 2 y de Apocalipsis qu<\/etiqueta>e se refieren a la fuerte oposici\u00f3n que las fuerzas del mal han de ofrecerle a Cristo en los \u00faltimos d\u00edas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El concepto aparece en Juan como algo y a muy conocido (\u201co\u00edsteis que el anticristo viene\u201d, 1 Jn. 2.18). Pero si bien no discute el hecho de que al final de esta \u00e9poca aparecer\u00e1 un ser malo, llamado \u201canticristo\u201d, Juan insiste en que hay un clima, una actitud, caracter\u00edsticos del anticristo, y que eso ya existe. M\u00e1s aun, Juan afirma que ya hay en el mundo \u201cmuchos anticristos\u201d (1 Jn. 2.18). Ofrece algo que se asemeja a una definici\u00f3n de anticristo cuando dice: \u201cEste es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo\u201d (1 Jn. 2.22). Esto se vuelve algo m\u00e1s expl\u00edcito cuando el criterio se convierte en la negativa a reconocer \u201cque Cristo ha venido en carne\u201d (2 Jn. 7). Para Juan resulta b\u00e1sico el que en Cristo Jes\u00fas veamos a Dios obrando para la salvaci\u00f3n del hombre (1 Jn. 4.9s). Cuando el hombre niega esto no s\u00f3lo es culpable de un error doctrinal sino que socava el fundamento mismo de la fe cristiana. Hace la obra de Satan\u00e1s al oponerse a las cosas de Dios. Al final de la era esto caracterizar\u00e1 la obra del supremo representante del mal. Y los que en menor medida hacen lo mismo ahora demuestran por ese mismo hecho que son sus secuaces.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Pablo no usa el t\u00e9rmino \u201canticristo\u201d, pero el \u201chombre de pecado\u201d del que escribe en 2 Ts. 2.3ss se refiere claramente al mismo ser. La caracter\u00edstica de este individuo es que \u201cse opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto\u201d (<etiqueta id=\"#_ftn613\" name=\"_ftnref613\" title=\"\">v. 4). Pretende ser Dios (<\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn614\" name=\"_ftnref614\" title=\"\">ibid.)<\/etiqueta>. No es Satan\u00e1s, pero su \u201cadvenimiento es por obra de Satan\u00e1s\u201d (v. 9). No puede decirse que todas las dificultades de este pasaje se hayan aclarado y, en particular, la identidad del hombre de pecado se sigue debatiendo acaloradamente. Pero para lo que nos interesa en este momento los puntos principales est\u00e1n suficientemente claros. Pablo piensa que el esfuerzo supremo de Satan\u00e1s no est\u00e1 vinculado con el pasado, sino con el futuro. No cree que el mundo evolucione gradualmente hacia un estado perfecto, sino que el mal continuar\u00e1 hasta el momento final. Entonces el mal har\u00e1 su mayor desaf\u00edo al bien, y dicho desaf\u00edo ser\u00e1 dirigido por la misteriosa figura que le debe su poder a Satan\u00e1s, y que ser\u00e1 el instrumento del desaf\u00edo culminante de Satan\u00e1s a las cosas de Dios. Pablo est\u00e1 seguro del desenlace final. Cristo consumir\u00e1 al hombre de pecado \u201ccon el esp\u00edritu de su boca\u201d (v. 8). El supremo y postrer desaf\u00edo de Satan\u00e1s ser\u00e1 aniquilado.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Este es indudablemente el significado de parte, por lo menos, de las met\u00e1foras del libro de Apocalipsis. Los eruditos b\u00edblicos de ning\u00fan modo est\u00e1n satisfechos en cuanto a la forma correcta de interpretar dicho libro, pero casi todos est\u00e1n de acuerdo en que algunas de las visiones se refieren a la contienda final de las fuerzas del mal con Cristo. Algunas veces el simbolismo se refiere claramente a Satan\u00e1s. As\u00ed \u201cel gran drag\u00f3n escarlata\u201d de Ap. 12.3 se equipara expresamente con Satan\u00e1s (v. 9). Pero la \u201cbestia\u201d de Ap. 11.7 no. Esta est\u00e1 \u00edntimamente relacionada con Satan\u00e1s, como lo demuestran sus obras. Hay otras figuras similares (Ap. 13.11, etc.). No es nuestro prop\u00f3sito aqu\u00ed equiparar a alguna de ellas en particular con el anticristo, sino simplemente se\u00f1alar el hecho de que este libro tambi\u00e9n tiene presente a uno que est\u00e1 facultado por Satan\u00e1s para oponerse a Cristo en los d\u00edas postreros. Puede decirse con justicia que esto es caracter\u00edstico de la perspectiva cristiana en cuanto a los d\u00edas postreros.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''>K. Rahner, <i>Sacramentum mundi<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn615\" name=\"_ftnref615\" title=\"\">t(t). I, 1972; H. Velde Kamp, \u00bf<\/etiqueta><i>Qui\u00e9n es el anticristo<\/i>?<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>P W Bousset y A. H. Keane, <i>The Antichrist Legend<\/i>, 1896; <etiqueta id=\"#_ftn616\" name=\"_ftnref616\" title=\"\">art. \u201c<\/etiqueta><i>Antichrist<\/i>\u201d en <etiqueta id=\"#_ftn617\" name=\"_ftnref617\" title=\"\"><i>EBi<\/i><\/etiqueta>; M. R. James, art. \u201cMan of Sin and Antichrist\u201d en <etiqueta id=\"#_ftn618\" name=\"_ftnref618\" title=\"\"><i>HDB<\/i><\/etiqueta>; G. Vos, <i>The Pauline Eschatology<\/i>\u00b2, 1961, pp. 94\u2013135; <etiqueta id=\"#_ftn619\" name=\"_ftnref619\" title=\"\"><i>NIDNTT<\/i><\/etiqueta> 1, pp. 124\u2013126; G. C. Berkouwer, <i>The Return of Christ<\/i>, 1972, pp. 260\u2013290.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn620\" name=\"_ftnref620\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>L.M.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Por composici\u00f3n anti tiene diferentes significados:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<ul>\n<li>antibasileus significa un rey que ocupa un interreino;<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<ul>\n<li>antistrategos, un propretor;<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<ul>\n<li>anthoupatos, un proc\u00f3nsul; <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Homero antitheos informal significa uno que semeja un dios en poder y belleza, mientras en otras palabras representa un dios hostil. Siguiendo una simple analog\u00eda se podr\u00eda interpretar anticristo como se\u00f1alar a uno semejarse a Cristo en apariencia y poder; pero es mas cierto definir la palabra de acuerdo a su tratamiento b\u00edblico y eclesi\u00e1stico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 SIGNIFICADO B\u00cdBLICO DE LA PALABRA<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 En las Ep\u00edstolas de San Juan<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 En el Apocalipsis<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 En las Ep\u00edstolas de San Pablo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 De los Evangelistas y Daniel<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 ANTICRISTO EN EL LENGUAJE ECLESIASTICO<\/li>\n<\/ul>\n<h2>SIGNIFICADO B\u00cdBLICO DE LA PALABRA<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra Anticristo sucede s\u00f3lo en las Ep\u00edstolas de San Juan; pero existen paralelismos as\u00ed llamados a \u00e9stos acontecimientos en el Apocalipsis, en las Ep\u00edstolas de San Pablo, y menos inequ\u00edvoco las de los Evangelios y en el Libro de Daniel.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>En las Ep\u00edstolas de San Juan<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Juan pone por caso en sus Ep\u00edstolas que los primeros Cristianos est\u00e1n enterados de la ense\u00f1anza respecto a la venida del Anticristo. \u00abHab\u00e9is o\u00eddo que iba a venir un Anticristo\u00bb (1Jn. 2:18); \u00abEse es el del Anticristo, el cual hab\u00e9is o\u00eddo que iba a venir\u00bb(1 Jn 4:3). A\u00fan cuando el Ap\u00f3stol habla de varios Anticristos, \u00e9l distingue entre los dem\u00e1s y el \u00fanico agente principal: \u00abVenida del Anticristo, a\u00fan ahora llegado a ser muchos Anticristos\u00bb (1Jn. 2:18). Una vez mas, el escritor describe el car\u00e1cter y labor del Anticristo: \u00abSalieron de entre nosotros, pero no eran de los nuestros\u00bb (1Jn. 2:19); \u00ab\u00bfQui\u00e9n es el mentiroso, sino el que niega que Jes\u00fas es el Cristo? \u00e9se es el Anticristo, el que niega al Padre y al Hijo\u00bb (1Jn. 2:22); \u00abY todo Esp\u00edritu que no confiesa a Jes\u00fas, no es de Dios; \u00e9se es el del Anticristo\u00bb (1Jn. 4:3) \u00abMuchos seductores han salido al mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Ese es el Seductor y el Anticristo\u00bb (2Jn. 7). Tambi\u00e9n a la vez, el Ap\u00f3stol ubica la venida del Anticristo en \u00abEs la \u00faltima hora\u00bb(1Jn. 2:18); Nuevamente \u00e9l mantiene que \u00abPues bien , ya est\u00e1 en el mundo\u00bb(1Jn. 4:3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>En el Apocalipsis<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cerca de todos los comentadores encuentran el Anticristo mencionado en el Apocalipsis, pero no est\u00e1n de acuerdo en el cap\u00edtulo particular del Libro en el que sucede. Alguien indica a la \u00abbestia\u00bb en el (11:7), otros a el \u00abDrag\u00f3n rojo\u00bb en el (12:3), otros de nuevo a la bestia \u00abUna bestia que ten\u00eda diez cuernos y siete cabezas\u00bb (13:1 y sigs.), mientras muchos humanistas identifican el Anticristo con la bestia que ten\u00eda \u00abdos cuernos , como de cordero, pero hablaba como una serpiente\u00bb (13:11y sigs.), o con la bestia de color escarlata \u00abla bestia ten\u00eda siete cabezas y diez cuernos\u00bb (17:3), o finalmente, con Satan\u00e1s \u00abser\u00e1 Satan\u00e1s soltado de su prisi\u00f3n y saldr\u00e1 a seducir a las naciones\u00bb (20:7 y sigs.). Una discusi\u00f3n detallada de las razones por y cada una de \u00e9stas opiniones quedar\u00edan aqu\u00ed fuera de lugar.\n<\/p>\n<h2>En las Ep\u00edstolas de San Pablo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Pablo da por hecho que la doctrina respecto a la venida del Anticristo es ya conocida por sus lectores; muchos comentadores creen que hab\u00eda llegado a ser conocido en la Iglesia a trav\u00e9s de sus escritos. San Pablo present\u00f3 argumentos contra los herejes de su tiempo que aquellos que negaban el misterio de la Encarnaci\u00f3n eran im\u00e1genes d\u00e9biles del futuro gran Anticristo. Lo siguiente est\u00e1 descrito mas completamente en II Tes. 2:3, y sigs., 7- 10. En la Iglesia de Tesal\u00f3nica hab\u00edan sucedido disturbios a consecuencia de la creencia que la segunda venida de Cristo era inminente. Esta se\u00f1al era perteneciente parcialmente a unos malos entendidos de la 1\u00aa. de Tesalonisenses (4:15 y sigs.), parcialmente a la maquinaciones de los impostores. Fue como una forma de remediar \u00e9stos des\u00f3rdenes que San Pablo escribi\u00f3 su segunda Ep\u00edstola a los Tesalonisenses, introduciendo especialmente (2:3-10). La doctrina paulina es \u00e9sta: \u00abEl d\u00eda del Se\u00f1or\u00bb ser\u00e1 precedida por \u00abuna Sublevaci\u00f3n\u00bb, y la revelaci\u00f3n de el \u00abhombre de pecado\u00bb. Lo siguiente ser\u00e1 reunido en el encuentro de Dios, mostr\u00e1ndose el mismo como si fuera Dios; \u00e9l preparar\u00e1 se\u00f1ales y mentiras sorprendentes por el poder de Satan\u00e1s; \u00e9l seducir\u00e1 a aquellos quienes no recibieron el amor de la verdad, que podr\u00edan se salvados; pero el Se\u00f1or Jes\u00fas lo destruir\u00e1 con el Esp\u00edritu de su boca, y as\u00ed tambi\u00e9n con el resplandor de Su venida. As\u00ed como a la vez, \u00bb \u00abEl misterio de iniquidad ya preparado; s\u00f3lo eso el quien ahora justiciero, hacer justicia, hasta el que sea llevado fuera del camino\u00bb. Brevemente, el \u00abd\u00eda del Se\u00f1or\u00bb ser\u00e1 precedido por el \u00abhombre del pecado\u00bb conocido en las Ep\u00edstolas de San Juan como Anticristo; el \u00abhombre del pecado\u00bb es precedido por una \u00absublevaci\u00f3n\u00bb, o una gran apostas\u00eda; esta apostas\u00eda es el suceso de el \u00abmisterio de iniquidad\u00bb el que ya \u00abpreparado\u00bb, y el cual, de acuerdo a San Juan, muestra por si mismo aqu\u00ed y all\u00e1 en signos d\u00e9biles de Anticristo. El Ap\u00f3stol da tres etapas en la evoluci\u00f3n del maligno: el fermento de iniquidad, la gran apostas\u00eda, y el hombre de pecado. Pero \u00e9l agrega una cl\u00e1usula calculada para determinar mas precisamente el tiempo del principal evento; \u00e9l describe primero algo como una cosa (to datechon), luego como una persona (ho katechon), previniendo la semejanza del principal evento: \u00abS\u00f3lo \u00e9l quien ahora justiciero, hacer justicia, hasta el que sea llevado fuera del camino\u00bb. Podemos aqu\u00ed solamente enumerar las opiniones principales adem\u00e1s el significado de \u00e9sta cl\u00e1usula sin discutir su valor:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">. El impedimento del principal evento es \u00abel hombre del pecado\u00bb; el principal evento es la segunda venida de el Se\u00f1or (Grimm, Simar).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n. El impedimento es el Imperio Romano; el principal evento impedido en el \u00abhombre del pecado\u00bb (el mayor n\u00famero de autores latinos y subsecuentes traductores)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n. El Ap\u00f3stol se refiri\u00f3 a personas y eventos de su propio tiempo; el katechon y el \u00abhombre del pecado\u00bb son variamente identificados con los Emperadores Cal\u00edgula, Tito, Ner\u00f3n, Claudio, etc. (Te\u00f3logos protestantes que vivieron despu\u00e9s del siglo XVII).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n. El Ap\u00f3stol se refiere inmediatamente a hombres y eventos contempor\u00e1neos, que son, sin embargo, tipos de los katechon escatol\u00f3gicos, \u00abhombre de pecado\u00bb, y d\u00eda de el Se\u00f1or; la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, es decir, es el signo de la segunda venida de el Se\u00f1or, etc. (D\u00f6llinger).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nAntes de dejar la doctrina del Anticristo Paulina, debemos preguntarnos a nosotros mismos, \u00bfDe donde saca \u00e9sta ense\u00f1anza el Ap\u00f3stol? De nuevo aqu\u00ed nos encontramos con varias respuestas:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n. San Pablo expresa solamente su propio criterio basado en la tradici\u00f3n Jud\u00eda y la imaginaci\u00f3n de los Profetas Daniel y Ezequiel. Este criterio ha sido defendido por varios escritores Protestantes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n. El Ap\u00f3stol expresa la impresi\u00f3n producida en la primera Iglesia por la ense\u00f1anza escatol\u00f3gica de Jesucristo. Esta opini\u00f3n es expresada por D\u00f6llinger.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n. San Pablo dedujo su doctrina relacionada al Anticristo de las palabras de Cristo, la Profec\u00eda de Daniel y de los eventos contempor\u00e1neos. Esta opini\u00f3n, tambi\u00e9n es expresada por D\u00f6llinger.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n. El Ap\u00f3stol revel\u00f3 una profec\u00eda recibida a trav\u00e9s de la inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. Traductores Cat\u00f3licos generalmente se han adherido a \u00e9sta opini\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>De los Evangelistas y Daniel<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de estudiar la figura del Anticristo en la Ep\u00edstola de San Pablo a los Tesalonisenses, uno reconoce f\u00e1cilmente el \u00abhombre del pecado\u00bb en Daniel 7:8, 11, 20, 21., donde el Profeta describe el \u00abpeque\u00f1o cuerno\u00bb. Un signo de Anticristo es encontrado en Daniel 8:8 y sigs., 23, y sigs., 11: 21-45, en la persona de Epifanio de Antioquia. Muchos comentadores han encontrado alusiones mas o menos claras al Anticristo en la venida de los falsos Cristos y falsos profetas (Mt.24:24; Mc.13:6,22; Lc. 21:8), en la \u00abmaldad de aflicci\u00f3n\u00bb, y en aquel que \u00abvendr\u00e1 en su propio nombre\u00bb (Jn. 5:43).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>ANTICRISTO EN EL LENGUAJE ECLESIASTICO<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bousset cree que hab\u00eda entre los Jud\u00edos una leyenda completa desarrollada del Anticristo, que fue aceptada y amplificada por Cristianos; y que \u00e9sta leyenda difiere de y contradice en puntos importantes los conceptos encontrados en el Apocalipsis. No creemos que Bousset haya comprobado \u00e9sta opini\u00f3n; su criterio como el desarrollo Cristiano de el concepto de Anticristo no excede los m\u00e9ritos de una teor\u00eda h\u00e1bil. Necesitamos no entrar aqu\u00ed en una investigaci\u00f3n del trabajo de Gunkel, en el cual demuestra que la idea de Anticristo al drag\u00f3n primitivo de astuto; \u00e9sta escena merece no mas atenci\u00f3n que el resto de las ideas mitol\u00f3gicas del autor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1ndo es entonces el verdadero concepto eclesi\u00e1stico del Anticristo?, Suarez mantiene que es de f\u00e9 que Anticristo sea una persona individual, una se\u00f1al enemiga de Cristo. Esto excluye al argumento de aquellos quienes explican Anticristo ya sea como la colecci\u00f3n completa de aquellos quienes se oponen a Jesucristo, como al Pontificado. Los herejes Valdense y Albigense, as\u00ed como los seguidores de Wicleff y Hus, llamaron al Papa por el nombre de Anticristo; pero le expresi\u00f3n fue s\u00f3lo una met\u00e1fora en su caso de ellos. Fue solamente despu\u00e9s del tiempo de la Reforma que el nombre fue aplicado al Papa en su propio sentido. Entonces pas\u00f3 pr\u00e1cticamente dentro de la creencia de los Luteranos, y ha sido seriamente defendido por ellos tan posterior como 1861 en \u00abZeitschrift f\u00fcr lutherische Theologie\u00bb. El cambio de la verdadera Iglesia dentro del reino del Anticristo se ha dicho haber tomado lugar entre el 19 de Febrero y 10 de Noviembre, A.D. del 607, cuando el Papa Bonifacio III obtuvo del emperador Griego Newton, el t\u00edtulo de \u00abCabeza de todas las Iglesias\u00bb para la Iglesia Romana. Una apelaci\u00f3n fue hecha en Apocalipsis 13:8, para confirmaci\u00f3n de \u00e9sta fecha, y fue calculada de Apocalipsis 11:3,que el final del mundo podr\u00eda ser esperado en 1866 A.D.. El Cardenal Bellarmino impugn\u00f3 este error ambos desde un punto de vista hist\u00f3rico y exeg\u00e9tico en \u00abDe Rom. Pont.\u00bb, III.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLa persona individual de Anticristo no ser\u00e1 un demonio, como algunos de los escritores antiguos cre\u00edan; tampoco ser\u00e1 la persona del Diablo encarnado en la naturaleza humana de Anticristo. \u00c9l ser\u00e1 una persona humana, tal vez de extracci\u00f3n Jud\u00eda, si la explicaci\u00f3n de G\u00e9nesis 49:17, junto con aquella de la omisi\u00f3n de Daniel en el cat\u00e1logo de las tribus, como se encontr\u00f3 en el Apocalipsis, sea correcto. Debe ser mantenido en mente que la tradici\u00f3n extra b\u00edblica no proporciona suplemento revelado en la informaci\u00f3n b\u00edblica relacionada al Anticristo. Mientras que aquellas m\u00e1s posteriores sean suficiente para hacer que el creyente reconozca al \u00abhombre del pecado\u00bb en el tiempo de su venida, la falta de cualquier revelaci\u00f3n confiable adicional nos pondr\u00eda sobre custodia contra las ilusiones de los Irvingenses, los Mormones y otros proclamadores recientes de nuevas revelaciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nNo debe estar fuera de lugar atraer la atenci\u00f3n de los lectores hacia dos t\u00e9sis por el reciente Cardenal Newman sobre el asunto del Anticristo. El primero se titula \u00abLa idea Patr\u00edstica del Anticristo\u00bb; considera sucesivamente su tiempo, religi\u00f3n, ciudad y persecuci\u00f3n. Form\u00f3 el n\u00famero ochenta y tres de \u00abLos folletos para los Tiempos\u00bb. La otra Tesis lleva el t\u00edtulo \u00abLa Idea Protestante del Anticristo\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nPara entender el significado de los ensayos del Cardenal sobre la pregunta del Anticristo, debe mantenerse en mente que una variedad de opiniones salieron a la luz a trav\u00e9s del tiempo relacionando la naturaleza de \u00e9ste oponente de la Cristiandad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nKoppe, Nitzch, Storr y Pelt sostuvieron que el Anticristo es un principio maligno, no encarnado ya sea en una persona o en una pol\u00edtica; esta opini\u00f3n es en oposici\u00f3n a ambos San Pablo y San Juan. Ambos Ap\u00f3stoles describen al adversario como siendo concreto claramente en forma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nUna segunda visi\u00f3n admite que el Anticristo es una persona, pero mantiene que es una persona del pasado; Ner\u00f3n, Dioclesiano, Juli\u00e1n, Cal\u00edgula, Tito, Sim\u00f3n Magus, Sim\u00f3n el hijo de Giora, El gran Sacerdote Anan\u00e1s, Vitellius, Los Jud\u00edos, Los Fariseos y los Zelotes Jud\u00edos han sido variablemente identificados con el Anticristo. Pero hay poca autoridad tradicional para \u00e9sta opini\u00f3n; adem\u00e1s parece no satisfacer totalmente las predicciones prof\u00e9ticas, y, en el caso de alguno de sus adherentes, est\u00e1 basado sobre el supuesto que los escritores inspirados pudieran no trascender los l\u00edmites de sus experiencias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nUna tercera opini\u00f3n admiti\u00f3 que el Anticristo realmente aparecer en una forma concreta, pero identificaron \u00e9sta forma concreta con el sistema de el Pontificado, Lutero, Calvino, Zwingli, Melanchton, Bucer, Beza Calixto, Bengel, Michaelis, y casi todos los escritores Protestantes del Continente son referidos como apoyando esta visi\u00f3n; lo mismo debe ser dicho de los te\u00f3logos Ingleses Cranmer, Latimer, Ridley, Hooper, Hutchinson, Tyndale, Sandys, Philpot, Jewell, Rogers, Fulke, Bradford, King James y Andrwes. Bramhall present\u00f3 capacidades dentro de la teor\u00eda, y despu\u00e9s de esto su poder empez\u00f3 a decaer entre los escritores Ingleses. Tampoco debe suponerse que la teor\u00eda del Anticristo Pontifical fue apoyada por todos los Protestantes en la misma manera; el Falso Profeta o segunda Bestia Apocal\u00edptica esta identificada con Anticristo y el Pontificado por Aretius, Foxe, Napier Mede, Jurieu, Cunninghame, Faber, Woodhouse y Habershon; la primera Bestia Apocal\u00edptica mantiene esta posici\u00f3n en la opini\u00f3n de Marlorat, King James, Daubuz y Galloway; ambas Bestias son as\u00ed identificadas por Brightman, Pareus, Vitringa, Gill, Bacmair, Fraser, Croly, Fysh y Elliott.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nDespu\u00e9s de este estudio general de las visiones Protestantes relacionadas al Anticristo, seremos capaces de apreciar algo de las cr\u00edticas del Cardenal Newman observadas en el asunto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nSi cualquier parte de la Iglesia es comprobada a ser Anticristiana, toda la Iglesia es as\u00ed, incluyendo la rama Protestante.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLa teor\u00eda Anticristo-Pontifical fue gradualmente desarrollada por tres cuerpos hist\u00f3ricos: los Albigenses, Los Waldenses y el Fraticelli, entre los siglos XI y XVI: \u00bf son \u00e9stos los expositores de quien la Iglesia de Cristo recibe la verdadera interpretaci\u00f3n de las ptofec\u00edas?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLos defensores de la teor\u00eda Anticristo-Pontifical han hecho varias se\u00f1ales de equivocaci\u00f3n en sus argumentos; ellos refieren a San Bernardo como identificando la Bestia del Apocalipsis con el Papa, a\u00fan cuando San Bernardo habla en el pasaje de al Antipapa; ellos apelan al Abad Joachim como creyendo que Anticristo ser\u00e1 elevado a la Sede Apost\u00f3lica, mientras que el Abad realmente cree que Anticristo vencer\u00e1 al Papa y usurpar\u00e1 su Sede; finalmente ellos apelan al Papa Gregorio el Grande como defendiendo que quienquiera que sostenga a ser Obispo Universal sea Anticristo, puesto que el gran Doctor realmente habla de el Precursor del Anticristo quien era, en el lenguaje de su d\u00eda, nadie sino un distintivo de un amenazante gran maligno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLos protestantes fueron guiados a la teor\u00eda del Anticristo -Pontifical por la necesidad de oponerse a una respuesta popular a los argumentos populares y persuasivos adelantados por la Iglesia de Roma para su Autoridad Divina.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nWarburton, Newton y Hurd, los intercesores de la teor\u00eda Anticristo-Pontifical, no pueden ser igualados frente a los santos de la Iglesia de Roma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el Papa es el Anticristo, aquellos a quienes recibe y lo siguen no pueden ser hombres como San Carlos Borromeo, o F\u00e9nelon, o San Bernardo, o San Francisco de Sales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nSi la Iglesia debe sufrir como Cristo, y si Cristo fue llamado Belceb\u00fa, la Iglesia verdadera debe esperar un reproche similar; As\u00ed, la teor\u00eda Anticristo-Pontifical llega a ser un argumento a favor de la Iglesia Romana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEl escarnio, \u00abSi el Papa no es el Anticristo, \u00e9l tiene la mala suerte de ser as\u00ed como \u00e9l\u00bb, es realmente otro argumento a favor de las demandas del Papa; como el Anticristo finge a Cristo, y el Papa es una imagen de Cristo, el Anticristo debe tener alguna similitud al papa, si lo mas reciente es el verdadero Vicario de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nIRENAEUS, Adverseus Haer., IV, 26; ADSO ( PSEUDO-RABANUS MAURUS), De ortu, vi\u00edta et moribus Antichristi, P. L. CI, 1289-98; BELLARMINE, De Rom. Pont., III; NEWMAN, The Patristic Idea of Antichristi, No. 83 of Tracts for the Times, republished in Discussions and Arguments on Various Subjects (London, New York, and Bombay 1897).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nJ. MAAS<br \/>\nTraducido por Ram\u00f3n Terrazas Ch.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1Jo 2:18 el a viene .. han surgido muchos a 1Jo 4:3 este es el esp\u00edritu del a, el cual vosotros 2Jo 1:7 quien esto hace es el enga\u00f1ador y el a Anticristo (gr: ant\u00ed\u00adjristos, \u00abadversario de Cristo\u00bb [de anti, \u00abcontra\u00bb o \u00aben lugar de\u00bb, y Jrist\u00f3s, Cristo]). 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