{"id":8920,"date":"2016-02-05T05:41:58","date_gmt":"2016-02-05T10:41:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/poesia-hebrea\/"},"modified":"2016-02-05T05:41:58","modified_gmt":"2016-02-05T10:41:58","slug":"poesia-hebrea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/poesia-hebrea\/","title":{"rendered":"POESIA HEBREA"},"content":{"rendered":"<p>Se entiende mejor la p. h. si recordamos siempre que fue escrita, no tanto para ser le\u00ed\u00adda como para ser escuchada. Sus or\u00ed\u00adgenes se entrelazan con los de la \u2020\u00a2m\u00fasica, pues las palabras se cantaban acompa\u00f1adas de instrumentos musicales. En la canci\u00f3n, pues, est\u00e1 el origen m\u00e1s remoto de la p. h. (\u2020\u0153Por qu\u00e9 te escondiste para huir, y me enga\u00f1aste, y no me lo hiciste saber para que yo te despidiera con alegr\u00ed\u00ada y con cantares, con tambor\u00ed\u00adn y arpa?\u2020\u009d [Gen 31:27]; \u2020\u0153Vosotros tendr\u00e9is c\u00e1ntico como de noche en que se celebra pascua, y alegr\u00ed\u00ada de coraz\u00f3n, como el que va con flauta para venir al monte de Jehov\u00e1\u2020\u009d [Isa 30:29]). La canci\u00f3n israelita era probablemente cantada antifonalmente en grupos familiares, lo cual puede haber influido en el paralelismo que se evidencia en sus formas po\u00e9ticas. La m\u00fasica siempre ha estado ligada a la religi\u00f3n. Cuando Josu\u00e9 bajaba del monte Sina\u00ed\u00ad y escuch\u00f3 la algazara en el pueblo, dijo a Mois\u00e9s que aparentemente hab\u00ed\u00ada una pelea, pero \u00e9ste le contest\u00f3: \u2020\u0153No es voz de alaridos de fuertes, ni voz de alaridos de d\u00e9biles; voz de cantar oigo yo\u2020\u009d (Exo 32:17-18). As\u00ed\u00ad, varios poemas que encontramos en el AT deben ser considerados como canciones, aunque hoy no dispongamos de las notas musicales y s\u00f3lo podamos gozar de las palabras. Entre ellas pueden mencionarse el c\u00e1ntico de Mois\u00e9s tras el cruce del mar Rojo (Exo 15:1-18), la canci\u00f3n de D\u00e9bora (Jue 5:1-31) y, por supuesto, los Salmos.<\/p>\n<p>La lengua hebrea re\u00fane caracter\u00ed\u00adsticas que la hacen muy adecuada para la poes\u00ed\u00ada. El poema casi siempre se presenta en versos cortos, sin mucha prolijidad pero con gran expresividad po\u00e9tica; y cuando se desea enfatizar una idea se acude a menudo a la repetici\u00f3n. La p. h. se caracteriza por la acci\u00f3n, la simplicidad, la capacidad imaginativa, el vigor y el sentido de lo concreto. En la antig\u00fcedad se comet\u00ed\u00ada el error de tratar de apreciar la p. h. aplic\u00e1ndole conceptos de m\u00e9trica y rima que no le correspond\u00ed\u00adan, pues ten\u00ed\u00adan un origen griego. Por ejemplo, el ritmo siempre se med\u00ed\u00ada por la cantidad de s\u00ed\u00adlabas. Pero a partir del a\u00f1o 1573, despu\u00e9s de un estudio de un erudito jud\u00ed\u00ado llamado Azar\u00ed\u00adas dei Rossi, se comenz\u00f3 a apreciar que en la p. h. el ritmo lo daban la cantidad de ideas sustanciales que se presentaban en el verso y la estrofa. En 1753, un profesor de Oxford, R. Lowth, ense\u00f1\u00f3 que la p. h. tiene t\u00e9cnicas, cadencias y ritmos que le son propios. Es \u00e9l quien hace la observaci\u00f3n de los tres tipos de paralelismos que se dan en la p. h.: el sin\u00f3nimo, el antit\u00e9tico y el sint\u00e9tico.<\/p>\n<p>El paralelismo sin\u00f3nimo aparece cuando la segunda l\u00ed\u00adnea repite la idea que se presenta en la primera, a veces expandi\u00e9ndola o enriqueci\u00e9ndola. A continuaci\u00f3n dos ejemplos de paralelismo sin\u00f3nimo:<\/p>\n<p>\u2020\u0153Jehov\u00e1, \u00bfqui\u00e9n habitar\u00e1 en tu tabern\u00e1culo?<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n morar\u00e1 en tu monte santo?\u2020\u009d<\/p>\n<p>(Sal 15:1).<\/p>\n<p>\u2020\u0153Oye, oh Jehov\u00e1, una causa justa; est\u00e1 atento a mi clamor.<\/p>\n<p>Escucha mi oraci\u00f3n hecha de labios sin enga\u00f1o\u00bb <\/p>\n<p>(Sal 17:1).<\/p>\n<p>En el paralelismo antit\u00e9tico, la segunda l\u00ed\u00adnea o cola del verso se contrasta con lo dicho en la primera. Este m\u00e9todo es el que m\u00e1s se utiliza en el libro de Proverbios.<\/p>\n<p>\u2020\u0153El hijo sabio alegra al padre,<\/p>\n<p>pero el hijo necio es tristeza de su madre\u2020\u009d<\/p>\n<p>(Pro 10:1).<\/p>\n<p>\u2020\u0153El peso falso es abominaci\u00f3n a Jehov\u00e1;<\/p>\n<p>mas la pesa cabal le agrada\u2020\u009d<\/p>\n<p>(Pro 11:1).<\/p>\n<p>Se ha discutido el concepto de paralelismo sint\u00e9tico que present\u00f3 Lowth, pues algunos eruditos niegan la existencia de paralelismo alguno en los ejemplos que \u00e9l usa, aunque haya cierta correspondencia entre los conceptos emitidos en la primera l\u00ed\u00adnea. Se pone como ejemplo:<\/p>\n<p>\u2020\u0153Como el siervo brama por las corrientes de las aguas,<\/p>\n<p>as\u00ed\u00ad clama por ti, oh Dios, el alma m\u00ed\u00ada\u2020\u009d<\/p>\n<p>(Sal 42:1).<\/p>\n<p>Como se ha dicho, en la p. h. es frecuente el uso de la repetici\u00f3n. Un ejemplo cl\u00e1sico es el Sal. 29, donde la palabra \u2020\u0153voz\u2020\u009d se repite siete veces:<\/p>\n<p>\u2020\u0153Voz de Jehov\u00e1 sobre las aguas&#8230;.<\/p>\n<p>Voz de Jehov\u00e1 con potencia;<\/p>\n<p>Voz de Jehov\u00e1 con gloria.<\/p>\n<p>Voz de Jehov\u00e1 que quebranta los cedros&#8230;.<\/p>\n<p>Voz de Jehov\u00e1 que derrama llamas de fuego;<\/p>\n<p>Voz de Jehov\u00e1 que hace temblar el desierto&#8230;.<\/p>\n<p>Voz de Jehov\u00e1 que desgaja las encinas&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>Los profetas, que a veces emit\u00ed\u00adan sus or\u00e1culos en un ambiente musical, produjeron tambi\u00e9n muchos poemas, algunos de ellos enquistados en el texto general de sus escritos. V\u00e9ase, por ejemplo, las siguientes palabras de Jerem\u00ed\u00adas:<\/p>\n<p>\u2020\u0153Mir\u00e9 a la tierra, y he aqu\u00ed\u00ad que estaba asolada y vac\u00ed\u00ada;<\/p>\n<p>y a los cielos, y no hab\u00ed\u00ada en ellos luz.<\/p>\n<p>Mir\u00e9 a los montes, y he aqu\u00ed\u00ad que temblaban,<\/p>\n<p>y todos los collados fueron destruidos.<\/p>\n<p>Mir\u00e9, y no hab\u00ed\u00ada hombre,<\/p>\n<p>y todas las aves del cielo se hab\u00ed\u00adan ido.<\/p>\n<p>Mir\u00e9, y he aqu\u00ed\u00ad el campo f\u00e9rtil era un desierto,<\/p>\n<p>y todas sus ciudades eran asoladas delante de Jehov\u00e1, delante del ardor de su ira\u00bb<\/p>\n<p>(Jer 4:23-26).<\/p>\n<p>En la p. h. se da tambi\u00e9n el fen\u00f3meno de las estrofas, en el cual cierta cantidad de versos se agrupan, pero no hay rigidez en cuanto a la m\u00e9trica de \u00e9stas, que puede variar de acuerdo con el prop\u00f3sito del poeta. Lo que hace la estrofa es la unidad de pensamiento de los versos que se incluyen en ella. A veces, el poema utiliza ciertos refranes que marcan la divisi\u00f3n estr\u00f3fica. Como en el Sal. 80:<\/p>\n<p>\u2020\u0153Oh Pastor de Israel, escucha&#8230;.     (vv. 1-2)<\/p>\n<p>Oh Dios, rest\u00e1uranos&#8230;.     (v. 3)<\/p>\n<p>Oh Dios de los ej\u00e9rcitos, rest\u00e1uranos&#8230;.     (v. 7)<\/p>\n<p>Oh Dios de los ej\u00e9rcitos, vuelve ahora&#8230;.     (v. 14)<\/p>\n<p>\u00c2\u00a1Oh Jehov\u00e1, Dios de los ej\u00e9rcitos, rest\u00e1uranos!\u00bb     (v. 19).<\/p>\n<p>En el caso de poemas en forma de acr\u00f3sticos se hace f\u00e1cil distinguir las divisiones de las estrofas, porque cada una de ellas comienza con una letra del alfabeto hebreo. Tal es el caso de los Sal. 9, 10 y 119 y de Lam. 1 al 3. La m\u00e9trica hebrea no es sil\u00e1bica ni cuantitativa, sino b\u00e1sicamente acentual. Como leemos los poemas traducidos a nuestra lengua, no nos es posible apreciarla. En cuanto al g\u00e9nero, es posible catalogar los poemas hebreos utilizando las categor\u00ed\u00adas aplicables a cualquier otra poes\u00ed\u00ada. Hay composiciones realizadas para conmemorar hechos hist\u00f3ricos, as\u00ed\u00ad como tambi\u00e9n para eventos corrientes de la vida como nacimientos, bodas, guerras, hambres, etc\u00e9tera. Los poemas amorosos no abundan, con la excepci\u00f3n del Cantar de los Cantares.<br \/>\ncambio, el tema religioso es frecuent\u00ed\u00adsimo, destac\u00e1ndose los himnos. Estos, por lo general, comienzan con una exhortaci\u00f3n a la alabanza a Dios. Luego se ofrecen los motivos para esa alabanza y se termina volviendo a la exhortaci\u00f3n del principio. Ejemplos de estos himnos son los Sal. 19, 29, 33, 96, 98, 100, 103, 105 y 145 al 150. Cuando la figura central de la composici\u00f3n es el rey, estos himnos son llamados \u2020\u0153reales\u2020\u009d, como los Sal. 2, 20, 45, 101, 110, 132, etc\u00e9tera. Muchos himnos tambi\u00e9n puede agruparse por la caracter\u00ed\u00adstica de hacer \u00e9nfasis en la acci\u00f3n de gracias, como los Sal. 30, 32, 34, 41, 66 y el 92, as\u00ed\u00ad como tambi\u00e9n Isa 38:10-20. Otro g\u00e9nero es la lamentaci\u00f3n, que puede tener car\u00e1cter personal o comunal. Es la expresi\u00f3n humana frente a la adversidad, la enfermedad, la persecuci\u00f3n, la desgracia, etc\u00e9tera. De este tipo son los Sal. 3, 5, 13, 22, 42-43, 54, 55, etc\u00e9tera. Tambi\u00e9n en los profetas se encuentran muchos poemas con estas caracter\u00ed\u00adsticas (Jer 14:2-9; Jer 15:10-21; Jer 17:14-18; Ose 6:1-3; Miq 7:7-17).<\/p>\n<p>Debe observarse que los poetas hebreos pon\u00ed\u00adan mucha atenci\u00f3n a los sonidos y hac\u00ed\u00adan buen uso de la onomatopeya. Cuantas veces les era posible escog\u00ed\u00adan palabras cuya forma de sonar, por s\u00ed\u00ad misma, se relacionara con su significado. En el Sal. 29 (\u2020\u0153Voz de Jehov\u00e1&#8230;\u2020\u009d), el vocablo \u2020\u0153voz\u2020\u009d, en hebreo, es kol. La forma en que se pronuncia le daba a los versos un brillo especial. El recurso de la aliteraci\u00f3n se utiliza ampliamente, pero no lo apreciamos al leer en traducciones. Por ejemplo, la frase \u2020\u0153gozo y alegr\u00ed\u00ada\u2020\u009d, que aparece en muchas escrituras (Isa 22:13; Isa 35:10; Jer 7:34, etc\u00e9tera) no tiene aliteraci\u00f3n en castellano, pero en hebreo se pronunciar\u00ed\u00ada sason we-simhah, donde s\u00ed\u00ad la hay. Otro recurso al cual se acude es la paranomasia, seg\u00fan el cual se emplean palabras muy parecidas pero de significado distinto que sirven para realizar contrastes. En esos casos tambi\u00e9n nos quedamos sin apreciar los giros del verso cuando leemos una traducci\u00f3n. Por ejemplo, en Isa 5:7 leemos:<\/p>\n<p>\u2020\u0153Esperaba juicio [mishpat]<\/p>\n<p>y he aqu\u00ed\u00ad vileza [mispah]<\/p>\n<p>justicia [zedakah]<\/p>\n<p>y he aqu\u00ed\u00ad clamor [ze\u2020\u2122akah]\u00bb.<\/p>\n<p>Aparte de todos estos y otros recursos, lo que hace a la p. h. especialmente bella es la altura de su lirismo, la hermosura de las figuras e im\u00e1genes que se emplean para expresar los sentimientos y lo que se piensa de las experiencias humanas, la naturaleza, la grandeza de Dios, la esperanza, el dolor, la frus1traci\u00f3n y el amor.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se entiende mejor la p. h. si recordamos siempre que fue escrita, no tanto para ser le\u00ed\u00adda como para ser escuchada. Sus or\u00ed\u00adgenes se entrelazan con los de la \u2020\u00a2m\u00fasica, pues las palabras se cantaban acompa\u00f1adas de instrumentos musicales. 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