{"id":8967,"date":"2016-02-05T05:51:52","date_gmt":"2016-02-05T10:51:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/restauracion\/"},"modified":"2016-02-05T05:51:52","modified_gmt":"2016-02-05T10:51:52","slug":"restauracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/restauracion\/","title":{"rendered":"RESTAURACION"},"content":{"rendered":"<p>Act 3:21 que el cielo reciba hasta .. la r de todas<br \/>\nRom 11:12 de los gentiles, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s su plena r?<\/p>\n<hr>\n<p>Es volver una cosa o una persona a su antigua condici\u00f3n. En el libro de \u2020\u00a2Nehem\u00ed\u00adas se habla de la r. de los muros de Jerusal\u00e9n (Neh 3:4-32). El Sal. 80 es una oraci\u00f3n mediante la cual el pueblo de Dios solicita una r. a su antigua gloria (Sal 80:3, Sal 80:7, Sal 80:19). Este t\u00e9rmino se relacionaba generalmente con el retorno de los exiliados de Israel. La palabra hebrea shiba viene de una ra\u00ed\u00adz que significa devolver. Se usa en el Sal 126:1 (\u2020\u0153Cuando Jehov\u00e1 hiciere volver la cautividad de Sion, seremos como los que sue\u00f1an\u2020\u009d). Aunque algunos eruditos entienden que el sentido de esta porci\u00f3n no est\u00e1 necesariamente relacionado con el exilio, de todos modos se hizo popular en el pueblo hablar del retorno como la r. de Israel porque los profetas hablaron abundantemente de esa promesa (\u2020\u0153Restaurar\u00e9 tus jueces como al principio, y tus consejeros como eran antes; entonces te llamar\u00e1n Ciudad de justicia, Ciudad fiel\u2020\u009d [Isa 1:26]; \u2020\u0153Si te convirtieres, yo te restaurar\u00e9, y delante de m\u00ed\u00ad estar\u00e1s\u2020\u009d [Jer 15:19]; \u2020\u0153&#8230; y despu\u00e9s los traer\u00e9 y los restaurar\u00e9 a este lugar\u2020\u009d [Jer 27:22]).<\/p>\n<p>Esta promesa de r. no s\u00f3lo inclu\u00ed\u00ada el retorno a la tierra, sino tambi\u00e9n que Israel tendr\u00ed\u00ada una posici\u00f3n de gloria en el mundo. Por eso los disc\u00ed\u00adpulos preguntaron al Se\u00f1or Jes\u00fas, despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n: \u2020\u0153Se\u00f1or, \u00bfrestaurar\u00e1s el reino a Israel en este tiempo?\u2020\u009d (Hch 1:6).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[801]<br \/>\n  Recuperaci\u00f3n de una situaci\u00f3n anterior por parte de una comunidad o de una obra. Se suele aludir con este t\u00e9rmino a la reorganizaci\u00f3n del Pueblo de Israel despu\u00e9s de la gran destrucci\u00f3n que supuso la Cautividad. Los israelitas del Norte, llevados a N\u00ed\u00adnive, nunca fueron restaurados como pueblo. Los del Sur, llevados a Babilonia, en virtud de la promesa hecha a Abraham y del Mes\u00ed\u00adas que iba a venir fueron restaurados por la misericordia de Dios.<\/p>\n<p>    A imitaci\u00f3n de aquella restauraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica, tambi\u00e9n se habl\u00f3 de restauraci\u00f3n al aludir a alg\u00fan per\u00ed\u00adodo persecutorio en la Historia de la Iglesia. Tal fue el que sigui\u00f3 a revoluci\u00f3n religiosa de Lutero y a la Reforma protestante o el que sigui\u00f3 a la Revoluci\u00f3n francesa culminada con el tiempo napole\u00f3nico. La restauraci\u00f3n se realiz\u00f3 en la primera parte del siglo XIX.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Acci\u00f3n de volver a poner una cosa en el estado que antes ten\u00ed\u00ada. Las Escrituras relacionan con la vuelta de Cristo \u2020\u0153los tiempos de la restauraci\u00f3n [forma del gr. a\u00c2\u00b7po\u00c2\u00b7ka\u00c2\u00b7t\u00e1\u00c2\u00b7sta\u00c2\u00b7sis] de todas las cosas de que habl\u00f3 Dios por boca de sus santos profetas\u2020\u009d. (Hch 3:20, 21.)<br \/>\nOtras versiones traducen en este vers\u00ed\u00adculo la palabra a\u00c2\u00b7po\u00c2\u00b7ka\u00c2\u00b7t\u00e1\u00c2\u00b7sta\u00c2\u00b7sis por \u2020\u0153restituci\u00f3n\u2020\u009d (CP) o \u2020\u0153regeneraci\u00f3n\u2020\u009d (Ga). Este vocablo griego se deriva de a\u00c2\u00b7p\u00f3, que significa \u2020\u0153de vuelta; de nuevo\u2020\u009d, y ka\u00c2\u00b7th\u00ed\u00ad\u00c2\u00b7ste\u00c2\u00b7mi, que significa \u2020\u0153disponer\u2020\u009d. El verbo correspondiente se traduce \u2020\u02dcrestaurar\u2020\u2122 en Hechos 1:6. El Diccionario Teol\u00f3gico del Nuevo Testamento dice que este sustantivo tiene \u2020\u0153el significado fundamental de volver a colocar en una situaci\u00f3n anterior, restauraci\u00f3n\u2020\u009d (edici\u00f3n de L. Coenen, vol. 4, p\u00e1g. 36). El historiador jud\u00ed\u00ado Josefo utiliz\u00f3 esa misma palabra para referirse al retorno de los jud\u00ed\u00ados del exilio. Se emplea en diversos papiros para referirse a la reparaci\u00f3n de edificios, la devoluci\u00f3n de propiedades a sus due\u00f1os leg\u00ed\u00adtimos y un saldo de cuentas.<br \/>\nEl texto no especifica qu\u00e9 cosas van a restaurarse, de modo que el significado de la expresi\u00f3n \u2020\u0153todas las cosas\u2020\u009d debe averiguarse mediante el estudio del mensaje que Dios transmiti\u00f3 por medio de Sus profetas.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>1. Concepto<br \/>\nComo noci\u00f3n usada en las ciencias politicas y sociales, el concepto de r. se remonta al t\u00ed\u00adtulo del escrito principal del conservador polit\u00f3logo suizo C.L. V. HALLER Restauration der Staatswissenschaften oder Theorie des nat\u00fcrlich-geselligen Zustandes der Chim\u00e4re des k\u00fcnstlich-b\u00fcrgerlichen entgegengesetzt (1816-1825), o bien a su acu\u00f1aci\u00f3n pol\u00e9mica por las fuerzas nacionales del liberalismo progresista del s. xix, las cuales quisieron descalificar con esa designaci\u00f3n la \u00e9poca de la reacci\u00f3n conservadora que sigui\u00f3 a la -> revoluci\u00f3n francesa, y que va desde el congreso de Viena (1814-1815) a la revoluci\u00f3n de 1848.<\/p>\n<p>2. Epoca de la restauraci\u00f3n<br \/>\nEsta \u00e9poca se distingue decisivamente por el esfuerzo que los monarcas conservadores, de Austria (Francisco I), de Prusia (Federico Guillermo III), de Baviera (Luis I), de Espa\u00f1a (Fernando vii), de Rusia (Alejandro i), as\u00ed\u00ad como los Borbones, llegados al poder en Francia con Carlos x, los pont\u00ed\u00adfices P\u00ed\u00ado vii, Le\u00f3n xii, P\u00ed\u00ado viii, y hombres de Estado como el cardenal Consalvi y principalmente Metternich, hicieron por superar el shock de la revoluci\u00f3n y de sus devastadoras consecuencias para la estructura antigua de la sociedad y de la dominaci\u00f3n, as\u00ed\u00ad como para el sistema tradicional de Estados europeos, principalmente en el tiempo napole\u00f3nico. En pol\u00ed\u00adtica interna la r. quiere liquidar movimientos nacionales y liberales (p. ej., los \u00abacuerdos de Karlsbad\u00bb) y, en Francia, la forma republicana de Estado, para volver a los privilegios de los estamentos y a la pol\u00ed\u00adtica de gabinete. En pol\u00ed\u00adtica exterior hace una nueva divisi\u00f3n de la Europa posnapole\u00f3nica, especialmente mediante el restablecimiento de los -> Estados pontificios y la constituci\u00f3n de la \u00absanta alianza\u00bb entre Rusia, Prusia y Austria, volviendo en principio a la situaci\u00f3n anterior a 1789. Los exponentes te\u00f3ricos de la r. pol\u00ed\u00adtica son, p. ej., Jos\u00e9 de Maistre, Luis de Bonald y Montlosier en Francia, Von Haller, Stahl y los hermanos Gerlach en Prusia. Entre las ideas fundamentales de estos pensadores est\u00e1n: la legitimidad de lo antiguo, la verdad de lo que en cada caso se ha hecho real como individualidad hist\u00f3rica y la necesidad de continuidad en la historia, una concepci\u00f3n que en su forma m\u00e1s popular determin\u00f3 la mentalidad apol\u00ed\u00adticamente romantizante del tiempo de lo \u00abBiedermaier\u00bb, y en un nivel m\u00e1s alto llev\u00f3 la r. a las proximidades del -> romanticismo, con su oposici\u00f3n a la abstracci\u00f3n de un Estado racional revolucionario, e inspir\u00f3 decisivamente la investigaci\u00f3n de la historia como esclarecimiento de la propia mediaci\u00f3n a partir del pasado, mediaci\u00f3n que no puede elaborarse en forma abstracta y teor\u00e9tica. La r. hall\u00f3 el env\u00e9s religioso de la concepci\u00f3n de s\u00ed\u00ad mismo en el catolicismo, con la reactivaci\u00f3n de la escol\u00e1stica y de las \u00f3rdenes religiosas, y dentro del protestantismo en el movimiento de vida religiosa llamando Erweckungsbewegung y en la renovaci\u00f3n de la ortodoxia luterana contra la teolog\u00ed\u00ada liberal (-e. liberalismo).<\/p>\n<p>3. La restauraci\u00f3n, tipo de movimiento hist\u00f3rico<br \/>\nAs\u00ed\u00ad como en la revoluci\u00f3n francesa no s\u00f3lo estallaron las tensiones sociales de una determinada constelaci\u00f3n hist\u00f3rica, sino que por primera vez all\u00ed\u00ad se realiz\u00f3 y articul\u00f3 refleja y expl\u00ed\u00adcitamente la revoluci\u00f3n como tipo de un determinado movimiento cr\u00ed\u00adtico de diferenciaci\u00f3n y mediaci\u00f3n de la sociedad general, del mismo modo la r. que va de los a\u00f1os 1814 al 1848, no s\u00f3lo signific\u00f3 una reacci\u00f3n limitada hist\u00f3ricamente, singular por completo en sus condiciones, contra la revoluci\u00f3n de 1789, sino que con ello realiz\u00f3 ejemplarmente la r. como intento de conservar positivamente la continuidad con el origen, en oposici\u00f3n a la negaci\u00f3n categ\u00f3rica de lo anterior por la revoluci\u00f3n. En este sentido la r. se convirti\u00f3 durante el s. xix, en un tipo general de lo hist\u00f3rico. Bajo esta significaci\u00f3n la r. pertenece con necesidad conceptual como reverso correlativo y antag\u00f3nico a la revoluci\u00f3n, o bien a una ruptura comparable con aqu\u00e9lla en la vida de la sociedad (p. ej., una guerra con el alcance de las actuales guerras mundiales, o un fen\u00f3meno como la industrializaci\u00f3n). Una revoluci\u00f3n, en forma extraordinaria y las m\u00e1s de las veces violenta, colma la exigencia espont\u00e1nea de grupos o estratos sociales hasta ahora no privilegiados, conquist\u00e1ndoles categor\u00ed\u00adas m\u00e1s adecuadas de cooperaci\u00f3n social, de reconocimiento y de determinaci\u00f3n de su sentido, y creando nuevos principios de mediaci\u00f3n social, tra\u00ed\u00addos en cierto modo desde fuera; y en todo caso escinde en una alternativa irreconciliable la dial\u00e9ctica permanente entre las posibilidades tradicionales de sentido social y las nuevas exigencias de ascenso en la sociedad por parte de ciertas capas. La r., en cambio, en una negativa que excluye igualmente la mediaci\u00f3n de estas nuevas exigencias de sentido no integradas socialmente, defiende las formas institucionales y culturales de sentido que hasta ese momento han sido familiares y en las que se ha desarrollado la vida social.<\/p>\n<p>En la revoluci\u00f3n y la r. pues, fijados &#8211; aqu\u00ed\u00ad relativamente, all\u00ed\u00ad activamente &#8211; como opuestos aquellos dos momentos por cuya mediaci\u00f3n dial\u00e9ctica se realiza propiamente la -a sociedad, a saber, origen y actualizaci\u00f3n, interpretaci\u00f3n tradicional e interpretaci\u00f3n nueva, espont\u00e1nea y emancipatoria de s\u00ed\u00ad mismo en un cuerpo de personas en interacci\u00f3n. Por tanto, la r., como mera reconstrucci\u00f3n de lo pasado, es tan contradictoria como la revoluci\u00f3n. esta, en su forma radical, quiere lo categ\u00f3ricamente nuevo, sin integrar lo \u00abantiguo\u00bb cuando, en realidad, s\u00f3lo en comparaci\u00f3n con esto se perfila el contenido de su programa y se califica como algo revolucionario y nuevo; y la r. por su parte quiere prolongar lo \u00abantiguo\u00bb, entendi\u00e9ndolo espec\u00ed\u00adficamente como tal, con lo que en verdad lo mira desde una distancia producida precisamente por el suceso de la revoluci\u00f3n y as\u00ed\u00ad se trata de un pasado sometido en principio a una reflexi\u00f3n, cuya ausencia era decisiva para la vida antigua. La r. quiere alcanzar otra vez de una manera \u00abnueva\u00bb, no ingenua, la ingenuidad pret\u00e9rita frente a los principios sociales de sentido y a las posibilidades de mediaci\u00f3n entonces v\u00e1lidos. Si este intento se impone, entonces la sociedad vive sobre la base y en el espacio de una regulaci\u00f3n y de unas categor\u00ed\u00adas de mediaci\u00f3n del sentido social que se han hecho ya problem\u00e1ticas, pero sin reflexionar sobre tal problematicidad y sin integrarla. Una sociedad restauradora vive, pues, a costa de un sentido meramente afirmado &#8211; no justificado cr\u00ed\u00adticamente &#8211; del tiempo pasado, y mantiene esta afirmaci\u00f3n o bien por el terror, es decir, por la prohibici\u00f3n institucionalizada de discutir los principios de sentido de esta sociedad, o bien por una sugesti\u00f3n social, en virtud de la cual ella encubre su verdadera situaci\u00f3n, es decir, su problematicidad radical, mediante una interpretaci\u00f3n falsa e ilusa de s\u00ed\u00ad misma, o sea, mediante una falsa conciencia que la sociedad tiene de su situaci\u00f3n hist\u00f3rica. A causa de esta contradicci\u00f3n inmanente, tal sociedad est\u00e1 siempre amenazada por una nueva revoluci\u00f3n, es decir, por una nueva cat\u00e1strofe social, y vive fundamentalmente en una mera existencia aparente, consolidada institucionalmente. Una r. s\u00f3lo puede convertirse en una nueva identidad de la sociedad, con sentido poderoso y vida, cuando adquiere conciencia de su contradicci\u00f3n inmanente y comprende la renovaci\u00f3n de lo anterior siendo consciente de su situaci\u00f3n hist\u00f3rica. Esa conciencia est\u00e1 penetrada por la problematizaci\u00f3n fundamental de lo antiguo, con lo cual se ha separado de ello de una vez para siempre. Y as\u00ed\u00ad no realiza una identificaci\u00f3n &#8211; ilusa &#8211; con el pasado, sino una mediaci\u00f3n dialog\u00ed\u00adstica con sus exigencias de sentido. Y una sociedad tan cr\u00ed\u00adtica respecto de s\u00ed\u00ad misma, se acerca al concepto de -3 renacimiento.<\/p>\n<p>4. La restauraci\u00f3n problem\u00e1tica actual<br \/>\nPero la restauraci\u00f3n del s. xix, junto con las tendencias restauradoras que de all\u00ed\u00ad surgieron y se extienden hasta la actualidad, no puede comprenderse adecuadamente con el concepto te\u00f3rico general de r. (aunque este concepto procede de dicha \u00e9poca). M\u00e1s bien, su derecho y su contradicci\u00f3n se modifican decisivamente por su relaci\u00f3n con la metamorfosis social de la \u00e9poca moderna. La direcci\u00f3n de su sentido espec\u00ed\u00adfico, articulado filos\u00f3ficamente por un lado en el -> racionalismo y por otro en el -> liberalismo, va por una parte &#8211; bajo el signo de las \u00abrevoluciones industriales\u00bb &#8211; a la total racionalizaci\u00f3n y tecnificaci\u00f3n de todo el proceso de reproducci\u00f3n social, y por otra, especialmente desde los impulsos revolucionarios del 1789 en Francia hasta el 1959 en Cuba, a una creciente emancipaci\u00f3n radical de la sociedad y del individuo respecto de todas las determinaciones que se hallen fundamentadas fuera del proceso mismo de mediaci\u00f3n. Y va finalmente a la automediaci\u00f3n absoluta &#8211; en todo caso a una amplia ilustraci\u00f3n y a una apropiaci\u00f3n por s\u00ed\u00ad misma &#8211; de la existencia social y personal, en la que \u00e9sta se configura completamente a partir de la racionalidad y libertad, o sea, a partir de la raz\u00f3n aut\u00f3noma como su primer y aut\u00e9ntico principio de vida. Bajo estas circunstancias r. ya no significa una neutral actualidad de lo transmitido por el pasado, sino que lleva inherente el contenido espec\u00ed\u00adfico de un movimiento de regresi\u00f3n hacia el irracionalismo social.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad la posici\u00f3n espiritual restauradora repercuti\u00f3 ya desde el principio en la incapacidad &#8211; que llega ampliamente hasta nuestros d\u00ed\u00adas &#8211; de la sociedad moderna para comprender positivamente y dominar culturalmente la tecnificaci\u00f3n y la industrializaci\u00f3n de la interacci\u00f3n social, y condujo, todav\u00ed\u00ada en el bolchevismo nacional de los a\u00f1os veinte y en el nacionalsocialismo, a la idealizaci\u00f3n de condiciones agrarias de vida y a la absolutizaci\u00f3n ideol\u00f3gica de una inmediatez respecto de la naturaleza que hac\u00ed\u00ada tiempo era ya s\u00f3lo aparente. Asimismo hoy r. significa siempre, el intento de mantener como dotadas de sentido circunstancias que se oponen al principio de la autodeterminaci\u00f3n, y que por ello resultan anticuadas, y tambi\u00e9n una correspondiente conciencia de autoridad, las m\u00e1s de las veces paternalista, y significa as\u00ed\u00ad la oposici\u00f3n a una democratizaci\u00f3n plena en el sentido de una construcci\u00f3n de todo v\u00ed\u00adnculo social a partir del principio de la propia responsabilidad. La r. representa con ello una aguda lesi\u00f3n del intento \u00abmoderno\u00bb de fundamentar la realidad social solamente sobre su propia racionalidad constitutiva, y resulta por esto problem\u00e1tica incluso en su justificaci\u00f3n parcial.<\/p>\n<p>La sugesti\u00f3n de la que vive la r. contempor\u00e1nea, en el nivel filos\u00f3fico es la representaci\u00f3n de una existencia personal con sus categor\u00ed\u00adas de sentido que en principio est\u00e1 previamente dada y sustra\u00ed\u00adda a la propia disposici\u00f3n, y en el nivel popular la glorificaci\u00f3n de una idea extra\u00f1a al propio pensar para convertirla en destino hist\u00f3rico. Una modalidad actual de ideolog\u00ed\u00ada restauradora se da a veces en la as\u00ed\u00ad llamada neutralidad valorativa, por la que se quiere sustraer la decisi\u00f3n de los procesos sociales a la discusi\u00f3n racional del p\u00fablico, para encomendarlos a los t\u00e9cnicos o especialistas.<\/p>\n<p>5. Restauraci\u00f3n como problema teol\u00f3gico<br \/>\nEn la comprensi\u00f3n teol\u00f3gica de la historia el fen\u00f3meno de la r. &#8211; lo mismo que el de la revoluci\u00f3n &#8211; se halla ante la cuesti\u00f3n de si la conciencia escatol\u00f3gica del cristianisrno debe ser interpretada en el sentido de una teolog\u00ed\u00ada agustiniana de la historia donde \u00e9sta queda descalificada como decadencia progresiva, y as\u00ed\u00ad lo antiguo se presenta como lo relativamente mejor, y por tanto la r. tiene que aparecer como un intento &#8211; in\u00fatil &#8211; de impedir lo peor; o bien ha de interpretarse como una relativaci\u00f3n que desde el punto de vista del absoluto iguala todos los esfuerzos hist\u00f3ricos, y as\u00ed\u00ad hace indiferente la alternativa de revoluci\u00f3n y r.; o bien, debe ser interpretada, en el sentido de la teolog\u00ed\u00ada franciscana medieval de la historia y de una \u00abteolog\u00ed\u00ada de la revoluci\u00f3n\u00bb inspirada por Marx y Hegel, como orientaci\u00f3n para el cometido de llevar a la sociedad, mediante una constante, activa y efectiva correcci\u00f3n cr\u00ed\u00adtica, hacia la consumaci\u00f3n escatol\u00f3gica, con lo cual las tendencias restauradoras habr\u00ed\u00adan de mirarse con escepticismo.<\/p>\n<p>Especialmente de cara al planteamiento especial de la \u00e9poca moderna y de su conciencia \u00abescatol\u00f3gica\u00bb de s\u00ed\u00ad misma, la teolog\u00ed\u00ada eclesi\u00e1stica se ha declarado ampliamente partidaria de la tradici\u00f3n agustiniana y con ello de la r., rechazando el movimiento hacia la emancipaci\u00f3n de la sociedad y de los hombres frente a instancias extra\u00f1as de sentido. En consecuencia ha juzgado la autonom\u00ed\u00ada de la mediaci\u00f3n por s\u00ed\u00ad mismo como apostas\u00ed\u00ada progresiva de la verdad transmitida y como presunci\u00f3n soberbia de la humanidad; y l\u00f3gicamente ha considerado que era su cometido obligar a los cristianos a una actitud de obediencia frente a la idealizada conciencia medieval de la ortodoxia cat\u00f3lica o luterana y, mediante la r. espiritual de la autoridad y la tradici\u00f3n, detener la supuesta ca\u00ed\u00adda espiritual de la humanidad.<\/p>\n<p>De todos modos, desde hace poco crece tambi\u00e9n en la teolog\u00ed\u00ada eclesi\u00e1stica &#8211; cf. p. ej., la Constituci\u00f3n pastoral sobre la Iglesia en el mundo de hoy (Gaudium et spes) del Vaticano ii, las enc\u00ed\u00adclicas Mater et magistra y Populorum progressio &#8211; la concepci\u00f3n de que tal conservadurismo teol\u00f3gico no hace m\u00e1s que reproducir y sancionar en el nivel supremo la falsa conciencia de una sociedad restauradora. Con ello se quiere tomar en serio el proceso de la \u00e9poca moderna, seg\u00fan su propia comprensi\u00f3n de s\u00ed\u00ad misma, como pregunta cada vez m\u00e1s radical por los principios de una interacci\u00f3n dotada de sentido entre las personas y, por tanto, como ilustraci\u00f3n social pr\u00e1ctica. Dentro de esta orientaci\u00f3n progresista hacia la total y absoluta mediaci\u00f3n por s\u00ed\u00ad mismo, las recientes corrientes de la teolog\u00ed\u00ada buscan un nuevo punto de apoyo para el preguntar y el entender teol\u00f3gicos. Aunque este nuevo punto teol\u00f3gico de partida repercute profunda y revolucionariamente en la concepci\u00f3n de las Iglesias acerca de s\u00ed\u00ad mismas, sin embargo, tambi\u00e9n se encuentra ahora con una reacci\u00f3n (tanto eclesi\u00e1stico-organizativa como teol\u00f3gica) que, en la decisi\u00f3n de un nuevo y originario preguntar fuera del marco tradicional de las respuestas eclesi\u00e1sticas, s\u00f3lo ve la negaci\u00f3n de su propio elemento de vida, y no percibe el deseo positivo de una nueva credibilidad del cristianismo, la cual s\u00f3lo puede alcanzarse mediante una total y universal reflexi\u00f3n sobre s\u00ed\u00ad mismo. Dicha reacci\u00f3n, en cuanto se opone a esta problem\u00e1tica con la vac\u00ed\u00ada afirmaci\u00f3n autoritaria de la tradici\u00f3n en su ilusa identidad, ostenta por su parte un car\u00e1cter restaurador.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: Cf. -> Historia e historicidad, -> Iglesia y Estado, -> Revoluci\u00f3n. J. de Maistre, Consideraciones sobre Francia (Rialp Ma); L. de Bonald, Essai analytique sur les lois naturelles de 1&#8217;ordre social ou du pouvoir, du ministre, et du sujet dans la soci\u00e9t\u00e9 (P. 1800); idem, D\u00e9monstration philosophique du principe constitutif des soci\u00e9t\u00e9s (P. 1800); J. de Maistre, Essai sur le principe g\u00e9n\u00e9rateur des constitutions politiques et des autres institutions humaines (P. 1810); G. W. F. Hegel, Beurtheilung der im Druck erschienenen Verhandlungen in der Versammlung der Landst\u00e4nde des K\u00f6nigreichs W\u00fcrtemberg im Jahre 1815 und 1816: Heidelbergische Jahrb\u00fccher der Literatur 1817, Nr. 66-68 73-77 (Hei 1817); H. v. Treitschke, Deutsche Geschichte im 19. Jh. (1882ss.; L 1927); P. Rain, L&#8217;Europe et la Restauration des Bourbons 1814-1818 (P 1908); F. Meinecke, Weltb\u00fcrgertum und Nationalstaat (Mn 1908); K. Schmitt, Politische Romantik (Mn 1925); E. Troeltsch, Die Restaurations-epoche am Anfang des 19. Jh.: Gesammelte Schriften IV (T 1925) 587-614; H. v. Erbik, Metternich (1925, Mn 1957); Schnabel G.; G. J. Gignoux, R. (1947); J. Leflon, La crise r\u00e9volutionnaire 1789-1846 (P. 1949); R. v. Albertini, Freiheit und Demokratie in Frankreich. Die Diskussion von der Restauration bis zur R\u00e9sistance (Fr &#8211; Mn 1957); K. S. Latourette, Christianity in a Revolutionary Age, 3 vols. (NY 1958-61); T. S. Hamerow. Restoration, Revolution, Reaction. Economics and Politics in Germany 1815-1871 (Princeton [N.J.] 1958); C. H. v. d. Gablentz, Reaktion und Restauration: Zur Geschichte und Problematik der Demokratie (homenaje a Hans Herzfeld) (B 1958) 55-77; R. Wittram, Das Interesse an der Geschichte (G\u00f6 1958); L&#8217;Europe du XIX\u00c2\u00b0 et du XX\u00c2\u00b0 si\u00e9cle (1815-1870). Problenes et interpr\u00e9tations historiques, 2 vols. (Mi 1959); 0. K\u00f6hler: StL6 VI 877-881; W. Scheel, Das \u00abBerliner Politische Wochenblatt\u00bb und die politische und soziale Revolution in Frankreich und England. Ein Beitrag zur konservatien Zeitkritik in Deutschland (G\u00f6 1964); H. Pross, Dialektik der Restauration (Olten &#8211; Fr 1965); B. Weite, Zum Strukturwandel der katholischen Theologie im 19. Jh.: Auf der Spur des Ewigen (Fr 1965) 380-409; P. H\u00fcnermann, Der Durchbruch des geschichtlichen Denkens im 19. Jh. (Fr 1967); R. A. Kann, The Problem of Restoration. A Study in comparative political history (Berkeley &#8211; Los Angeles 1968); HdKG VI.<\/p>\n<p>Konrad Hecker<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p>apokatastasis (ajpokatavstasi\u00bb, 605), de apo, de vuelta, de nuevo, katistemi, poner en orden. Se utiliza en Act 3:21  \u00abrestauraci\u00f3n\u00bb (RV, RVR). V\u00e9ase bajo , por lo que respecta a Israel en su futuro estado regenerado. En los papiros se utiliza con relaci\u00f3n a la celda de una diosa en un templo, a una reparaci\u00f3n de un camino p\u00fablico, a la restauraci\u00f3n de fincas a sus leg\u00ed\u00adtimos due\u00f1os, a un ajuste de cuentas financieras. Adem\u00e1s de las ilustraciones que se hallan en los papiros este t\u00e9rmino se halla en una referencia egipcia a una convergencia consumadora de los per\u00ed\u00adodos c\u00ed\u00adclicos del mundo, idea algo similar a la que se encuentra en el pasaje de Hechos (Moulton y Milligan).\u00c2\u00b6 Nota: Para \u00abplena restauraci\u00f3n\u00bb, en Rom 11:12 (RVR; VM: \u00abplenitud\u00bb), v\u00e9ase pleroma, bajo PLENITUD, A.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>El sustantivo gr. <\/span><span style=''>apokatastasis<\/span><span lang=ES style=''> se encuentra solamente en Hch. 3.21, mientras que el correspondiente verbo se usa tres veces en el sentido de restauraci\u00f3n final.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La idea se origina en los grandes profetas del AT. Ellos previeron el exilio, pero tambi\u00e9n profetizaron que Dios restaurar\u00eda a su pueblo, llev\u00e1ndolos nuevamente a su patria (Jer. 27.22; Dn. 9.25, etc.). Cuando esto se llev\u00f3 a cabo las condiciones en Jud\u00e1 estaban lejos de ser ideales, motivo por el cual los hombres esperaban y a\u00f1oraban un restablecimiento m\u00e1s amplio, una restauraci\u00f3n de la prosperidad y la felicidad.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Con el correr del tiempo este anhelo lleg\u00f3 a asociarse con el Mes\u00edas. Los jud\u00edos entendieron, en su vasta mayor\u00eda, que esta restauraci\u00f3n se caracterizar\u00eda por prosperidad material, pero Jes\u00fas la vio como la obra de Juan el Bautista, quien cumpli\u00f3 la profec\u00eda de Malaqu\u00edas 4.5 (Mt. 17.11; Mr. 9.12). Aqu\u00ed, como en otras partes, reinterpret\u00f3 la categor\u00eda mesi\u00e1nica que hab\u00eda sido distorsionada por los jud\u00edos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En un sentido cabal, la restauraci\u00f3n sigue siendo futura. Aunque conoc\u00edan la interpretaci\u00f3n de Jes\u00fas en cuanto a la profec\u00eda de Malaqu\u00edas, no obstante, los disc\u00edpulos, en v\u00edsperas de la ascensi\u00f3n preguntaron: \u201cSe\u00f1or, \u00bfrestaurar\u00e1s el reino a Israel en este tiempo?\u201d (Hch. 1.6). La respuesta de Jes\u00fas desalienta en ellos las especulaciones sobre asuntos que no les conciernen, pero no niega que habr\u00e1 una restauraci\u00f3n. La referencia m\u00e1s completa sobre el tema est\u00e1 consignada en Hch. 3.19ss. Aqu\u00ed Pedro anticipa \u201ctiempos de refrigerio\u201d, los cuales asocia con el regreso del Se\u00f1or Jesucristo (v. 20), quien se encuentra en el cielo \u201chasta los tiempos de la restauraci\u00f3n de todas las cosas de que habl\u00f3 Dios \u2026\u201d Desde un punto de vista la restauraci\u00f3n espera el regreso del Se\u00f1or, y Pedro desde el principio considera este hecho como tema de profec\u00eda. Se infiere leg\u00edtimamente que la restauraci\u00f3n se\u00f1ala hacia alg\u00fan estado de cosas como la del hombre antes de la ca\u00edda, auoque no existe ning\u00fan pasaje b\u00edblico que lo exprese categ\u00f3ricamente. Algunos han sostenido que la expresi\u00f3n \u201ctiempos de la restauraci\u00f3n de todas las cosas, de que habl\u00f3 Dios\u201d habla de la salvaci\u00f3n universal, pero esto va m\u00e1s all\u00e1 de la interpretaci\u00f3n que se le puede dar, y la explicaci\u00f3n debe determinarse por la ense\u00f1anza general de las Escrituras.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> H.-G. Link, <i>NIDNTT <\/i>3, pp. 146\u2013148.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>L.M.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Act 3:21 que el cielo reciba hasta .. la r de todas Rom 11:12 de los gentiles, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s su plena r? Es volver una cosa o una persona a su antigua condici\u00f3n. En el libro de \u2020\u00a2Nehem\u00ed\u00adas se habla de la r. de los muros de Jerusal\u00e9n (Neh 3:4-32). El Sal. 80 es una &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/restauracion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abRESTAURACION\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-8967","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8967","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8967"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8967\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8967"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8967"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8967"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}