{"id":8969,"date":"2016-02-05T05:52:32","date_gmt":"2016-02-05T10:52:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/reyes-libros-de-los\/"},"modified":"2016-02-05T05:52:32","modified_gmt":"2016-02-05T10:52:32","slug":"reyes-libros-de-los","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/reyes-libros-de-los\/","title":{"rendered":"REYES, LIBROS DE LOS"},"content":{"rendered":"<p>Libro del AT que contiene la historia de la monarqu\u00ed\u00ada israelita desde tiempos de David hasta el exilio. En el \u2020\u00a2canon hebreo, estos libros forman parte de los Nevi\u2020\u2122im, o Los profetas.<\/p>\n<p>Autor y fecha. No se conoce el nombre del autor de esta obra. Es evidente que para hacerla utiliz\u00f3 muchos materiales escritos antes del exilio. En 1Re 11:41 se menciona un \u2020\u0153libro de los hechos de Salom\u00f3n\u2020\u009d. En muchas ocasiones tambi\u00e9n se nombra \u2020\u0153el libro de las historias de los reyes de Israel\u2020\u009d (1Re 14:19), as\u00ed\u00ad como \u2020\u0153las cr\u00f3nicas de los reyes de Jud\u00e1\u2020\u009d (1Re 14:29; 1Re 15:7). Es posible, entonces, que estas fuentes estaban constituidas por memorias o registros hechos por escribanos reales y compiladas durante el exilio en Babilonia. Algunos autores sugieren la posibilidad de que el autor fuera un sacerdote, bas\u00e1ndose en el hecho de que en los relatos se mencionan mayormente, adem\u00e1s de los reyes, las cosas del culto. Muchos piensan que el autor fue \u2020\u00a2Esdras, pero bien pudo haber sido el profeta Jerem\u00ed\u00adas o Ezequiel. Hay una corriente de opini\u00f3n que expone que la misma mano que compil\u00f3 los libros de \u2020\u00a2Jueces, \u2020\u00a2Samuel y \u2020\u00a2Reyes, edit\u00f3 tambi\u00e9n parte del \u2020\u00a2Deuteronomio.<\/p>\n<p>Caracter\u00ed\u00adsticas. Estos libros presentan a Dios como soberano, que controla los acontecimientos hist\u00f3ricos y, al mismo tiempo, al hombre como responsable de sus actos, que ocasionan la bendici\u00f3n o el juicio de Dios. As\u00ed\u00ad, los diferentes reinados son evaluados desde una \u00f3ptica religiosa y la explicaci\u00f3n de los progresos o los desastres se vinculan a la pr\u00e1ctica de la fe israelita que hac\u00ed\u00adan sus reyes. Otra cosa que enfatizan es la fidelidad de Dios.<\/p>\n<p>Desarrollo. La historia de los reyes de Israel aparece en el art\u00ed\u00adculo \u2020\u00a2Israel, Historia de. Por eso se ofrece aqu\u00ed\u00ad s\u00f3lo un bosquejo de este libro. \u2020\u00a2Cr\u00f3nicas, Libro de. \u2020\u00a2El\u00ed\u00adas. \u2020\u00a2Eliseo.<\/p>\n<p>1Re 1:1 al 11:43 Reinos de David<br \/>\ny de Salom\u00f3n.<\/p>\n<p>1:1-2:46     Fin del reinado de David y comienzos del de Salom\u00f3n.<\/p>\n<p>:1-10:29     Reinado de Salom\u00f3n.<\/p>\n<p>:1-43     Diversos problemas del reino de Salom\u00f3n.<\/p>\n<p>1Re 12:1 a 2Re 17:41 El reino dividido<\/p>\n<p>12:1-32     Rompimiento de las diez tribus. Jeroboam.<\/p>\n<p>:33-14:18     Relatos de tiempos de Jeroboam. Profetas que se le oponen.<\/p>\n<p>:19-16:34     Historias sincronizadas de los reinos de Jud\u00e1 e Israel.<\/p>\n<p>:1-R. 10:31     Reinado de Acab. Casa de Omri.<\/p>\n<p>:32-17:41     Historias sincronizadas de los reinos de Jud\u00e1 e Israel.<\/p>\n<p>2Re 18:1 al 25:21 Reino de Jud\u00e1<\/p>\n<p>18:1-20:21     Reinado de Ezequ\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>:1-26     Reinados de Manas\u00e9s y Am\u00f3n.<\/p>\n<p>:1-23:35     Jos\u00ed\u00adas y su reforma. Joacaz.<\/p>\n<p>:36-25:30     Ca\u00ed\u00adda de Jud\u00e1, destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y exilio.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Libros de las Santas Escrituras que relatan la historia de Israel desde los \u00faltimos d\u00ed\u00adas del rey David hasta la liberaci\u00f3n del rey Joaqu\u00ed\u00adn de su prisi\u00f3n en Babilonia.<br \/>\nEn un principio los dos libros de los Reyes formaban un solo rollo llamado Reyes (heb. Mela\u00c2\u00b7kj\u00ed\u00adm), y hoy d\u00ed\u00ada en la Biblia hebrea todav\u00ed\u00ada se consideran un solo libro, el cuarto de la secci\u00f3n conocida como los \u2020\u0153Primeros Profetas\u2020\u009d. En la Septuaginta griega, a los libros de los Reyes se les llamaba Tercero y Cuarto de los Reinos, y a los libros de Samuel, Primero y Segundo de los Reinos. En la Vulgata latina se les conoc\u00ed\u00ada como los cuatro libros \u2020\u0153de los Reyes\u2020\u009d, porque Jer\u00f3nimo opt\u00f3 por el nombre Regum (de los Reyes), en consonancia con el t\u00ed\u00adtulo hebreo, en lugar de Regnorum, que era una traducci\u00f3n literal del t\u00ed\u00adtulo que aparec\u00ed\u00ada en la Septuaginta (de los Reinos). La divisi\u00f3n en dos libros que aparece en la Septuaginta fue muy apropiada, pues al tratarse de una traducci\u00f3n al griego, lengua que escribe las vocales, requer\u00ed\u00ada casi el doble del espacio que en hebreo, idioma en el que no se escribieron las vocales hasta la segunda mitad del I milenio E.C. La divisi\u00f3n entre Segundo de Samuel y Primero de los Reyes no siempre se ha hecho en el mismo lugar en las versiones griegas. Por ejemplo, en su recensi\u00f3n de la Septuaginta, Luciano el Antioqueno hizo la divisi\u00f3n de manera que el Primero de los Reyes comenzaba con lo que en nuestras Biblias actuales es 1 Reyes 2:12.<\/p>\n<p>La escritura de los libros. Aunque en ninguno de los dos relatos se da el nombre del escritor de los libros de los Reyes, tanto los indicios b\u00ed\u00adblicos como la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada se\u00f1alan a Jerem\u00ed\u00adas. Muchas palabras y expresiones hebreas que se hallan en estos dos libros no aparecen en el resto de la Biblia, salvo en la profec\u00ed\u00ada de Jerem\u00ed\u00adas. Los libros de los Reyes y el libro de Jerem\u00ed\u00adas se complementan, y por lo general cuando se ha hablado cabalmente de cierto acontecimiento en uno de ellos, solo se menciona con brevedad en el otro. Ser\u00ed\u00ada l\u00f3gico esperar que no hubiese ninguna menci\u00f3n de Jerem\u00ed\u00adas en los libros de los Reyes, a pesar de tratarse de un profeta muy prominente, si \u00e9l fuera el autor, pues sus actividades estaban narradas en el libro que lleva su nombre. Los libros de los Reyes cuentan qu\u00e9 condiciones predominaban en Jerusal\u00e9n al inicio del cautiverio, lo que indica que, como fue el caso de Jerem\u00ed\u00adas, el escritor no hab\u00ed\u00ada sido llevado a Babilonia. (Jer 40:5, 6.)<br \/>\nAlgunos eruditos creen ver en los libros de los Reyes pruebas de que hubo m\u00e1s de un escritor o compilador. Sin embargo, con la excepci\u00f3n de las variaciones debidas a las fuentes utilizadas, hay que observar que el lenguaje, el estilo, el vocabulario y la gram\u00e1tica son uniformes de principio a fin.<br \/>\nPrimero de los Reyes abarca un per\u00ed\u00adodo de unos ciento veintinueve a\u00f1os, que comienza con los \u00faltimos d\u00ed\u00adas del rey David, alrededor de 1040 a. E.C., y llega hasta la muerte del rey Jehosafat de Jud\u00e1, en 911 a. E.C. (1Re 22:50.) Segundo de los Reyes empieza con el reinado de Ocoz\u00ed\u00adas (c. 920 a. E.C.) y prosigue hasta el final del trig\u00e9simo s\u00e9ptimo a\u00f1o del exilio de Joaqu\u00ed\u00adn, en 580 a. E.C., un per\u00ed\u00adodo de unos trescientos cuarenta a\u00f1os. (2Re 1:1, 2; 25:27-30.) De modo que los relatos combinados de los libros de los Reyes engloban unos cuatro siglos y medio de la historia hebrea. Como los acontecimientos que se registran en ellos llegan hasta el a\u00f1o 580 a. E.C., no pudo terminarse su escritura antes de esta fecha, y dado que no se habla del fin del exilio en Babilonia, debieron terminarse en un \u00fanico rollo antes de ese tiempo.<br \/>\nParece ser que los libros se escribieron en su mayor parte en Jud\u00e1, porque all\u00ed\u00ad estar\u00ed\u00ada disponible una buena parte de la fuente de informaci\u00f3n. Sin embargo, como es l\u00f3gico, Segundo de los Reyes se complet\u00f3 en Egipto, donde fue llevado Jerem\u00ed\u00adas despu\u00e9s que se asesin\u00f3 a Guedal\u00ed\u00adas en Mizp\u00e1. (Jer 41:1-3; 43:5-8.)<br \/>\nLos libros de los Reyes siempre han formado parte del canon jud\u00ed\u00ado y han sido aceptados como can\u00f3nicos. Hay buena base para ello, porque estos libros siguen el desarrollo del tema principal de la Biblia: la vindicaci\u00f3n de la soberan\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1 y el cumplimiento definitivo de su prop\u00f3sito para la Tierra por medio de su Reino bajo Cristo, la Descendencia prometida. Adem\u00e1s, en ellos se da relevancia a tres destacados profetas, El\u00ed\u00adas, Eliseo e Isa\u00ed\u00adas, y se muestra que sus profec\u00ed\u00adas se cumplieron de manera infalible. En otras partes de las Escrituras se mencionan y aclaran acontecimientos registrados en los libros de los Reyes. Jes\u00fas aludi\u00f3 a lo que est\u00e1 escrito en estos libros en tres ocasiones cuando mencion\u00f3 a Salom\u00f3n (Mt 6:29), a la reina del Sur (Mt 12:42; comp\u00e1rese con 1Re 10:1-9), a la viuda de Sarepta y, por \u00faltimo, a Naam\u00e1n. (Lu 4:25-27; comp\u00e1rese con 1Re 17:8-10; 2Re 5:8-14.) Pablo hace referencia al relato concerniente a El\u00ed\u00adas y los 7.000 hombres que no se arrodillaron ante Baal. (Ro 11:2-4; comp\u00e1rese con 1Re 19:14, 18.) Santiago habla de las oraciones de El\u00ed\u00adas para pedir sequ\u00ed\u00ada y luego lluvia. (Snt 5:17, 18; comp\u00e1rese con 1Re 17:1; 18:45.) Estas referencias a las acciones de personas mencionadas en los libros de los Reyes atestiguan la canonicidad de estos escritos.<br \/>\nEn buena medida, en los libros de los Reyes se compilaron escritos anteriores, y el escritor indica claramente que acude a estas fuentes exteriores para conseguir parte de su informaci\u00f3n, pues se refiere al \u2020\u0153libro de los asuntos de Salom\u00f3n\u2020\u009d (1Re 11:41), al \u2020\u0153libro de los asuntos de los d\u00ed\u00adas de los reyes de Jud\u00e1\u2020\u009d (1Re 15:7, 23) y al \u2020\u0153libro de los asuntos de los d\u00ed\u00adas de los reyes de Israel\u2020\u009d. (1Re 14:19; 16:14.)<br \/>\nUno de los manuscritos hebreos m\u00e1s antiguos que contienen los libros de los Reyes en su totalidad data de 1008 E.C. Los manuscritos Vaticano n\u00fam. 1209 y Alejandrino contienen los libros de los Reyes (en griego), pero no se encuentran en el Manuscrito Sina\u00ed\u00adtico. En las cuevas de Qumr\u00e1n se han hallado algunos fragmentos de los libros de los Reyes que deben datar de antes de la era com\u00fan.<br \/>\nEl escritor o compilador de estos libros present\u00f3 hechos pertinentes acerca de cada rey a fin de situarlo en la corriente del tiempo y de revelar c\u00f3mo juzg\u00f3 Dios a cada uno de ellos, fuese de manera favorable o desfavorable. Sobresale como factor preponderante la vinculaci\u00f3n de sus reinados con la adoraci\u00f3n verdadera. Tras el relato de la gobernaci\u00f3n de Salom\u00f3n, se emplea, con escasas excepciones, un patr\u00f3n determinado para narrar cada reinado, ya que se intercalan dos l\u00ed\u00adneas paralelas de historia. Lo primero que se presenta, a modo de introducci\u00f3n, en el caso de los reyes de Jud\u00e1, suele ser el a\u00f1o de reinado del monarca correspondiente de Israel. A continuaci\u00f3n se menciona la edad del rey, la duraci\u00f3n de su gobernaci\u00f3n, el lugar desde donde rein\u00f3 y el nombre y la procedencia de su madre, un dato de inter\u00e9s e importancia si se tiene en cuenta que algunos reyes de Jud\u00e1 eran pol\u00ed\u00adgamos. Al concluir el relato de cada uno de los reyes, se mencionan la fuente de informaci\u00f3n, el lugar donde se le enterr\u00f3 y el nombre de su sucesor. Se suministran algunos de estos mismos detalles en cuanto a los reyes de Israel, pero no se indica su edad cuando subi\u00f3 al trono ni el nombre y procedencia de su madre. La informaci\u00f3n registrada en Primero y Segundo de los Reyes ha sido de gran importancia en el estudio de la cronolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica. (V\u00e9ase CRONOLOG\u00ed\u008dA.)<br \/>\nLos libros de los Reyes son m\u00e1s que solo anales o una narraci\u00f3n de acontecimientos, como en el caso de una cr\u00f3nica. Cuando informan de un hecho hist\u00f3rico, explican su trascendencia. Al parecer se elimin\u00f3 del relato todo lo que no estaba directamente relacionado con el desarrollo del prop\u00f3sito de Dios y lo que no ilustraba los principios por los que Jehov\u00e1 se reg\u00ed\u00ada al tratar con su pueblo. Por otra parte, no se disimulan las faltas de Salom\u00f3n y de los otros reyes de Jud\u00e1 e Israel, sino que se relatan con la m\u00e1xima franqueza.<\/p>\n<p>Pruebas arqueol\u00f3gicas. El descubrimiento de numerosos restos antiguos ha confirmado la exactitud geogr\u00e1fica e hist\u00f3rica de los libros de los Reyes. Tanto la arqueolog\u00ed\u00ada como la flora actual confirma la existencia de bosques de cedros en el L\u00ed\u00adbano, de los que Salom\u00f3n obtuvo madera para sus obras de construcci\u00f3n en Jerusal\u00e9n. (1Re 5:6; 7:2.) Se han hallado indicios de actividad industrial en la cuenca del Jord\u00e1n, al N. del Jaboq, donde en un tiempo estuvieron ubicadas Sucot y Zaret\u00e1n. (1Re 7:45, 46.)<br \/>\nLa invasi\u00f3n de Jud\u00e1 por parte de Sisaq en el tiempo de Rehoboam (1Re 14:25, 26) est\u00e1 confirmada por el propio registro del Fara\u00f3n en los muros del templo de Karnak (Egipto). En un obelisco negro de piedra caliza del rey asirio Salmanasar III hallado en Nimrud en el a\u00f1o 1846, se representa a alguien que tal vez sea un emisario de Jeh\u00fa inclinado ante Salmanasar. Aunque este incidente no se menciona en los libros de los Reyes, constituye una prueba m\u00e1s de la historicidad del rey Jeh\u00fa de Israel. Las extensas obras de edificaci\u00f3n de Acab, entre las que se cuenta \u2020\u0153la casa de marfil que edific\u00f3\u2020\u009d (1Re 22:39), est\u00e1n bien atestiguadas por las ruinas halladas en Samaria.<br \/>\nEn la Piedra Moabita se recogen algunos de los acontecimientos relacionados con la sublevaci\u00f3n del rey Mes\u00e1 contra Israel, aunque presenta la versi\u00f3n del monarca moabita. (2Re 3:4, 5.) Esta inscripci\u00f3n alfab\u00e9tica tambi\u00e9n contiene el Tetragr\u00e1maton.<br \/>\nEl nombre P\u00e9qah se halla en anales atribuidos a Tiglat-pil\u00e9ser III. (2Re 15:27.) La campa\u00f1a de este rey contra Israel se menciona en sus anales reales y en una inscripci\u00f3n hallada en un edificio asirio. (2Re 15:29.) En las inscripciones de la campa\u00f1a de Tiglat-pil\u00e9ser tambi\u00e9n se ha descifrado el nombre Oseas (Hosea, NM). (2Re 15:30; La Sabidur\u00ed\u00ada del Antiguo Oriente, edici\u00f3n de J. B. Pritchard, 1966, p\u00e1gs. 228-230.)<br \/>\nAlgunos de los combates del rey asirio Senaquerib se registran en sus anales, pero no se menciona que un \u00e1ngel aniquil\u00f3 a su ej\u00e9rcito de 185.000 soldados mientras amenazaba a Jerusal\u00e9n (2Re 19:35); claro est\u00e1 que tampoco esperar\u00ed\u00adamos hallar entre sus jactanciosos registros un relato de este rev\u00e9s aplastante. En unas tablillas cuneiformes desenterradas en Babilonia se ha hallado confirmaci\u00f3n arqueol\u00f3gica notable de la \u00faltima declaraci\u00f3n que aparece en los libros de los Reyes. Estas indican que Ja\u00c2\u00b4ukinu (Joaqu\u00ed\u00adn) fue puesto en prisi\u00f3n en Babilonia y mencionan que recib\u00ed\u00ada raciones del tesoro real. (2Re 25:30; Ancient Near Eastern Texts, edici\u00f3n de J. B. Pritchard, 1974, p\u00e1g. 308.)<\/p>\n<p>Cumplimientos de profec\u00ed\u00adas. Los libros de los Reyes contienen diversas profec\u00ed\u00adas y registran impresionantes cumplimientos. Por ejemplo, 1 Reyes 2:27 muestra el cumplimiento de la palabra de Jehov\u00e1 contra la casa de El\u00ed\u00ad. (1Sa 2:31-36; 3:11-14.) Las profec\u00ed\u00adas referentes a Acab y su casa se cumplieron (comp\u00e1rese 1Re 21:19-21 con 1Re 22:38 y 2Re 10:17), as\u00ed\u00ad como lo que se predijo en cuanto a Jezabel y sus restos. (Comp\u00e1rese 1Re 21:23 con 2Re 9:30-36.) Y la historia confirma la veracidad de la profec\u00ed\u00ada sobre la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n. (2Re 21:13.)<br \/>\nEntre los muchos puntos que se destacan en los libros de los Reyes est\u00e1 la importancia de adherirse a los requisitos de Jehov\u00e1 y las terribles consecuencias de pasar por alto sus justas leyes. Los dos libros de los Reyes verifican de manera contundente las predichas consecuencias de obedecer y desobedecer a Jehov\u00e1 Dios.<\/p>\n<p>[Recuadro en la p\u00e1gina 849]<\/p>\n<p>PUNTOS SOBRESALIENTES DE PRIMERO DE LOS REYES<br \/>\nResumen conciso de la historia de los reinos de Jud\u00e1 e Israel desde los \u00faltimos d\u00ed\u00adas de David hasta la muerte de Jehosafat<br \/>\nOriginalmente formaba parte de un solo rollo junto con Segundo de los Reyes<\/p>\n<p>Salom\u00f3n es conocido por su sobresaliente sabidur\u00ed\u00ada cuando comienza su reinado, pero termina apostatando<br \/>\nNat\u00e1n act\u00faa para frustrar el intento de Adon\u00ed\u00adas de reinar sobre Israel; se entroniza a Salom\u00f3n (1:5\u20132:12)<br \/>\nCuando Jehov\u00e1 le pregunta qu\u00e9 desea, Salom\u00f3n pide sabidur\u00ed\u00ada; adem\u00e1s se le conceden riquezas y gloria (3:5-15)<br \/>\nLa sabidur\u00ed\u00ada divina de Salom\u00f3n se manifiesta en la causa judicial de las dos prostitutas, cada una de las cuales pretende ser la madre del mismo ni\u00f1o (3:16-28)<br \/>\nTanto el rey Salom\u00f3n como Israel prosperan durante su reinado; la excepcional sabidur\u00ed\u00ada del rey llega a conocerse por todo el mundo (4:1-34; 10:14-29)<br \/>\nSalom\u00f3n edifica el templo de Jehov\u00e1 y, m\u00e1s tarde, varios edificios reales; todos los ancianos de Israel se re\u00fanen para la inauguraci\u00f3n (5:1\u20138:66)<br \/>\nJehov\u00e1 santifica el templo y asegura a Salom\u00f3n la permanencia del linaje real, pero le advierte que no debe ser infiel (9:1-9)<br \/>\nLa reina de Seba acude para ver por s\u00ed\u00ad misma la sabidur\u00ed\u00ada y prosperidad de Salom\u00f3n (10:1-13)<br \/>\nCuando Salom\u00f3n es viejo, sus muchas esposas extranjeras le inducen a adorar a otros dioses (11:1-8)<\/p>\n<p>La naci\u00f3n se divide y se instituye la adoraci\u00f3n de becerros a fin de que los habitantes del reino septentrional no suban a Jerusal\u00e9n<br \/>\nDebido a la apostas\u00ed\u00ada de Salom\u00f3n, Jehov\u00e1 profetiza la divisi\u00f3n de la naci\u00f3n (11:11-13)<br \/>\nA la muerte de Salom\u00f3n, su hijo Rehoboam amenaza con imponer un yugo m\u00e1s severo sobre el pueblo; diez tribus se rebelan y hacen rey a Jerobo\u00e1n (12:1-20)<br \/>\nJerobo\u00e1n instituye la adoraci\u00f3n de becerros en el reino septentrional a fin de que sus s\u00fabditos no vayan a Jerusal\u00e9n a adorar y lleguen a desear la reunificaci\u00f3n del reino (12:26-33)<\/p>\n<p>En el reino meridional, Jud\u00e1, se alternan reyes buenos y malos<br \/>\nRehoboam y su sucesor Abiyam toleran la detestable adoraci\u00f3n falsa (14:21-24; 15:1-3)<br \/>\nEl hijo de Abiyam, As\u00e1, y el hijo de este, Jehosafat, fomentan la adoraci\u00f3n verdadera (15:9-15; 22:41-43)<\/p>\n<p>Las luchas por el poder, asesinatos e idolatr\u00ed\u00ada desgarran el reino septentrional de Israel<br \/>\nNadab, el hijo de Jerobo\u00e1n, se convierte en rey; Baas\u00e1 lo asesina y se apodera del trono (15:25-30)<br \/>\nA Baas\u00e1 le sucede en el trono su hijo Elah, pero este es asesinado por Zimr\u00ed\u00ad; Zimr\u00ed\u00ad se suicida al encararse a la derrota ante Omr\u00ed\u00ad (16:6-20)<br \/>\nLa victoria de Omr\u00ed\u00ad desencadena una guerra civil; finalmente triunfa Omr\u00ed\u00ad, y se convierte en rey; tiempo despu\u00e9s edifica Samaria; sus pecados son a\u00fan peores que los de los reyes precedentes (16:21-28)<br \/>\nAcab sube al trono y se casa con la hija de Etbaal, el rey de los sidonios; introduce en Israel el culto a Baal (16:29-33)<\/p>\n<p>Una alianza pone fin a las guerras entre Jud\u00e1 e Israel<br \/>\nJerobo\u00e1n guerrea contra Rehoboam y despu\u00e9s contra Abiyam; Baas\u00e1 combate contra As\u00e1 (15:6, 7, 16-22)<br \/>\nJehosafat celebra una alianza con Acab (22:1-4, 44)<br \/>\nJehosafat y Acab van juntos a pelear contra Ramot-galaad, donde Acab halla la muerte (22:29-40)<\/p>\n<p>Profetas de Israel y Jud\u00e1<br \/>\nAh\u00ed\u00adya profetiza que diez tribus ser\u00e1n arrancadas de la casa de David; posteriormente profetiza el juicio de Jehov\u00e1 contra Jerobo\u00e1n (11:29-39; 14:7-16)<br \/>\nSemaya comunica a Rehoboam y a sus s\u00fabditos la palabra de Jehov\u00e1 de que no deben pelear contra las diez tribus rebeldes (12:22-24)<br \/>\nUn hombre de Dios anuncia el juicio de Jehov\u00e1 contra el altar para la adoraci\u00f3n de becerros que se halla en Betel (13:1-3)<br \/>\nJeh\u00fa hijo de Hanan\u00ed\u00ad pronuncia el juicio de Jehov\u00e1 contra Baas\u00e1 (16:1-4)<br \/>\nEl\u00ed\u00adas profetiza que habr\u00e1 una prolongada sequ\u00ed\u00ada en Israel; durante la sequ\u00ed\u00ada multiplica milagrosamente el alimento de una viuda y resucita a su hijo (17:1-24)<br \/>\nEl\u00ed\u00adas propone una prueba en el monte Carmelo para determinar qui\u00e9n es el Dios verdadero; Jehov\u00e1 demuestra ser el Dios verdadero y se da muerte a los profetas de Baal; El\u00ed\u00adas huye de Jezabel, la esposa de Acab, a fin de salvar la vida. Jehov\u00e1 le env\u00ed\u00ada a ungir a Hazael, Jeh\u00fa y Eliseo (18:17\u201319:21)<br \/>\nMicaya profetiza la derrota de Acab en batalla (22:13-28)<\/p>\n<p>[Recuadro en la p\u00e1gina 850]<\/p>\n<p>PUNTOS SOBRESALIENTES DE SEGUNDO DE LOS REYES<br \/>\nContinuaci\u00f3n de la historia de Jud\u00e1 e Israel que se comenz\u00f3 a relatar en Primero de los Reyes; incluye la destrucci\u00f3n de Samaria y, posteriormente, de Jerusal\u00e9n debido a su infidelidad<br \/>\nProbablemente se termin\u00f3 en Egipto unos veintisiete a\u00f1os despu\u00e9s que Babilonia destruy\u00f3 Jerusal\u00e9n<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de El\u00ed\u00adas, Eliseo sirve de profeta de Jehov\u00e1<br \/>\nEl\u00ed\u00adas profetiza la muerte de Ocoz\u00ed\u00adas; invoca fuego del cielo que consume a dos jefes militares irrespetuosos junto con sus compa\u00f1\u00ed\u00adas de 50 a quienes se envi\u00f3 para aprehenderle (1:2-17)<br \/>\nEl\u00ed\u00adas es arrebatado en una tempestad de viento, y Eliseo recibe su vestidura oficial (2:1-13)<br \/>\nEliseo divide el Jord\u00e1n y sana el agua de Jeric\u00f3; su advertencia inspirada salva a los ej\u00e9rcitos aliados de Israel, Jud\u00e1 y Edom de perecer por falta de agua y resulta en la derrota de los moabitas; aumenta la provisi\u00f3n de aceite de una viuda, resucita al hijo de cierta mujer sunamita, vuelve inocuo un guisado venenoso, multiplica un regalo de pan y grano, cura la lepra de Naam\u00e1n, anuncia que el avaricioso Guehaz\u00ed\u00ad y sus descendientes tendr\u00e1n la lepra de Naam\u00e1n y hace flotar la cabeza de un hacha prestada (2:14\u20136:7)<br \/>\nEliseo advierte de antemano al rey de Israel de los ataques por sorpresa de los sirios; una fuerza militar siria va a hacerlo prisionero, pero todos sus hombres son heridos temporalmente con ceguera mental; los sirios sitian Samaria, y se culpa a Eliseo del hambre resultante; \u00e9l profetiza el fin del hambre (6:8\u20137:2)<br \/>\nEliseo termina la comisi\u00f3n que se dio a El\u00ed\u00adas cuando dice a Hazael que ser\u00e1 el rey de Siria y env\u00ed\u00ada un mensajero para ungir a Jeh\u00fa por rey de Israel (8:7-13; 9:1-13)<br \/>\nJeh\u00fa act\u00faa contra la casa de Acab y erradica de Israel el baalismo (9:14\u201310:28)<br \/>\nEl nieto de Jeh\u00fa, Jeho\u00e1s, visita a Eliseo en su lecho de muerte; este predice tres victorias sobre Siria (13:14-19)<\/p>\n<p>La falta de respeto de Israel a Jehov\u00e1 es la causa de su exilio en Asiria<br \/>\nLa adoraci\u00f3n de becerros que inici\u00f3 Jerobo\u00e1n contin\u00faa durante los reinados de Jeh\u00fa y sus descendientes: Jehoacaz, Jeho\u00e1s, Jerobo\u00e1n II y Zacar\u00ed\u00adas (10:29, 31; 13:6, 10, 11; 14:23, 24; 15:8, 9)<br \/>\nDurante los \u00faltimos d\u00ed\u00adas de Israel, el rey Zacar\u00ed\u00adas muere a manos de Salum y este, a manos de Menahem; Peqah\u00ed\u00adas, el hijo de Menahem, es asesinado por P\u00e9qah, a quien asesina Hosea (15:8-30)<br \/>\nDurante el reinado de P\u00e9qah, Tiglat-pil\u00e9ser III, el rey de Asiria, lleva a muchos israelitas al destierro; en el noveno a\u00f1o de Hosea, Samaria es destruida e Israel llevado al destierro debido a la falta de respeto con que han tratado a Jehov\u00e1; otros pueblos habitan el territorio de Israel (15:29; 17:1-41)<\/p>\n<p>Las reformas religiosas en Jud\u00e1 no producen cambios definitivos; Babilonia destruye Jerusal\u00e9n y se lleva al exilio al pueblo de Dios<br \/>\nJehoram de Jud\u00e1 contrae matrimonio con Atal\u00ed\u00ada, hija de Acab y Jezabel; Jehoram se hace ap\u00f3stata, igual que su sucesor, Ocoz\u00ed\u00adas (8:16-27)<br \/>\nA la muerte de Ocoz\u00ed\u00adas, Atal\u00ed\u00ada intenta exterminar a toda la prole de David para asegurarse la gobernaci\u00f3n; Jeho\u00e1s, hijo de Ocoz\u00ed\u00adas, es salvado por su t\u00ed\u00ada, y con el tiempo se convierte en rey; se ejecuta a Atal\u00ed\u00ada (11:1-16)<br \/>\nMientras el sumo sacerdote Jehoiad\u00e1 vive para aconsejarle, Jeho\u00e1s restaura la adoraci\u00f3n verdadera; sin embargo, el pueblo contin\u00faa \u2020\u02dcsacrificando en los lugares altos\u2020\u2122 durante su reinado y el de sus sucesores: Amas\u00ed\u00adas, Azar\u00ed\u00adas (Uz\u00ed\u00adas) y Jot\u00e1n (12:1-16; 14:1-4; 15:1-4, 32-35)<br \/>\nAcaz, el hijo de Jot\u00e1n, practica la idolatr\u00ed\u00ada; el hijo de Acaz, Ezequ\u00ed\u00adas, realiza reformas provechosas, pero resultan in\u00fatiles ante los malos reinados posteriores de Manas\u00e9s y Am\u00f3n (16:1-4; 18:1-6; 21:1-22)<br \/>\nEl hijo de Am\u00f3n, Jos\u00ed\u00adas, toma medidas dr\u00e1sticas para eliminar la idolatr\u00ed\u00ada del pa\u00ed\u00ads; muere en un enfrentamiento con el fara\u00f3n Nekoh (22:1\u201323:30)<br \/>\nLos \u00faltimos cuatro reyes de Jud\u00e1 son infieles: Jehoacaz, el hijo de Jos\u00ed\u00adas, muere cautivo en Egipto; su hermano Jehoiaquim ocupa el trono en su lugar; el hijo y sucesor de este, Joaqu\u00ed\u00adn, es llevado al destierro en Babilonia; el hermano de Jehoiaquim, Sedequ\u00ed\u00adas, reina hasta que los babilonios toman Jerusal\u00e9n y se llevan al destierro a la pr\u00e1ctica totalidad de los sobrevivientes (23:31\u201325:21)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Parte final del relato que empieza en G\u00e9nesis y se centra en la historia de Israel desde sus or\u00edgenes en Egipto hasta el fin de su independencia pol\u00edtica a manos de los babilonios. La separaci\u00f3n de los libros de Reyes de los de Samuel es artificial, como es la posterior divisi\u00f3n de Reyes mismo en dos libros, divisi\u00f3n que introdujo la <etiqueta id=\"#_ftn208\" name=\"_ftnref208\" title=\"\"><span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span><\/etiqueta>.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. Bosquejo del contenido<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Reyes consiste en la narraci\u00f3n de la monarqu\u00eda israelita escrita desde una perspectiva teol\u00f3gica, y toma la historia desde su punto culminante en la monarqu\u00eda unida hasta su punto m\u00e1s bajo en el exilio.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(<i>a<\/i>) El reinado de Salom\u00f3n (1 R. 1\u201311): su coronaci\u00f3n (1\u20132), sus logros (3\u201310), y sus fracasos (11).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(<i>b<\/i>) El reino dividido (1 R. 12-2 R. 17): Jud\u00e1 bajo Roboam, y la mayor parte de las tribus del N bajo Jeroboam, que conservan el t\u00edtulo Israel, separados entre s\u00ed. Israel se somete a marcadas influencias paganas desde el comienzo, y experimenta muchos golpes sangrientos antes de sufrir finalmente el exilio. Jud\u00e1 est\u00e1 menos paganizada, aunque solamente sobrevive por la fidelidad de Yahv\u00e9h, debido a su promesa a David. Los profetas El\u00edas y Eliseo participan activamente, especialmente en la historia de Israel.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(<i>c<\/i>) El reino de Jud\u00e1 (2 R. 18\u201325): a pesar de las reformas de Ezequ\u00edas y Jos\u00edas, finalmente la pol\u00edtica paganizadora de Manas\u00e9s da su fruto tambi\u00e9n en la ca\u00edda de Jud\u00e1. Pero en la conclusi\u00f3n de ambos libros encontramos una posible nota de esperanza (25.27\u201330).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Origen<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El \u00faltimo hecho que narra Reyes es la liberaci\u00f3n del exiliado rey Joaqu\u00edn, prisionero en Babilonia, en 561 (2 R. 25.27), y evidentemente los libros deben de haber adquirido su forma final despu\u00e9s de esta \u00e9poca, En otras partes puede haber indicios de situaciones aun posteriores: especialmente la fecha de la edificaci\u00f3n del templo (1 R. 6.1), que quiz\u00e1s refleje un esquema cronol\u00f3gico que coloca al acontecimiento a mitad de camino entre el \u00e9xodo y la reconstrucci\u00f3n del templo despu\u00e9s del exilio.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Sin embargo, en lo fundamental, la composici\u00f3n de este libro debe fecharse en \u00e9poca m\u00e1s temprana. Puede haber ocurrido en los primeros a\u00f1os del exilio (P. R. Ackroyd, <i>Exile and Restoration<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn209\" name=\"_ftnref209\" title=\"\"><i>OTL<\/i><\/etiqueta>, 1968, <etiqueta id=\"#_ftn210\" name=\"_ftnref210\" title=\"\">cap(s). 5). Alternativamente, puede haberse producido despu\u00e9s de la liberaci\u00f3n de Joaqu\u00edn en el 561 (R. K. Harrison, <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn211\" name=\"_ftnref211\" title=\"\"><i>IOT<\/i><\/etiqueta>, 1970, pp. 730s, que sigue a M. Noth). Otro punto de vista ubica la \u201cprimera edici\u00f3n\u201d de Reyes en el reinado de Jos\u00edas (J. Gray, <i>I and II Kings<\/i>\u00b2, <i>OTL<\/i>. 1970). Pero si bien buena parte del material de Reyes data de mucho antes del exilio, y parte del libro refleja su perspectiva preex\u00edlica, pocas son las evidencias de una verdadera \u201cprimera edici\u00f3n\u201d de Reyes en el reinado de Jos\u00edas, o de una versi\u00f3n anterior, predeuteron\u00f3mica, de la historia.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='text-indent:18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Cualquier actividad literaria pre o posex\u00edlica en relaci\u00f3n con estos libros tiene que haberse efectuado en Palestina. Es concebible que durante el per\u00edodo ex\u00edlico se haya hecho algo en Babilonia o Palestina (los argumentos a favor de cada uno de estos lugares se analizan en Ackroyd, pp. 65\u201368, como as\u00ed tamb. en E. W. Nichotson, <i>Preaching to the Exiles<\/i>: <i>A Study in the Prose Tradition in the Book of Jeremiah<\/i>, 1970, pp. 117\u2013122).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>No conocemos el nombre del autor (o de los autores) de Reyes, aunque a menudo se describe al grupo responsable de la obra como los \u201cdeuteronomistas\u201d. Esta descripci\u00f3n refleja La opini\u00f3n de que Reyes no es simplemente la \u00faltima parte de la historia que empezo en G\u00e9nesis, sino que, m\u00e1s espec\u00edficamente, se trata de la \u00faltima parte de la \u201chistoria deuteronomista\u201d, que comienza con el libro de Deuteronomio. Seg\u00fan esta teor\u00eda, la historia desde Josu\u00e9: hasta Reyes, conocida en la Biblia hebrea como los \u201cprofetas anteriores\u201d, fue escrita o editada como una sola obra, a fin de mostrar c\u00f3mo se cumplieron en la historia de Israel los principios enunciados en Deuteronomio, comenzando con la conquista, pasando por el per\u00edodo de los jueces y la monarqu\u00eda unida, hasta el exilio. Este punto de vista generalmente presupone que Deuteronomio mismo fue escrito a fines del per\u00edodo preex\u00edlico, aunque no es necesario que asi haya sido. Debemos notar, sin embargo, que los aspectos que se destacan en la ley deuteron\u00f3mica de ninguna manera coinciden con los de Reyes. Por un lado, Reyes no refleja el inter\u00e9s humanitario, social y moral de Deuteronomio. Por otra parte, si bien Deuteronomio realza el santuario central (aunque sin referirse expl\u00edcitamente a Jerusal\u00e9n), y se refiere a la monarqu\u00eda (aunque sin atribuirle la significaci\u00f3n teol\u00f3gica que recibe en Jud\u00e1), estos aspectos no tienen la primordial importancia que les asigna Reyes.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. Caracter\u00edsticas literarias<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La estructura formal de Reyes nos la proporciona el tratamiento de la historia tomando como base los sucesivos reinados. Durante el per\u00edodo de la monarqu\u00eda dividida, los relatos de ambos reinos (N y <etiqueta id=\"#_ftn212\" name=\"_ftnref212\" title=\"\">S<\/etiqueta>) se entrelazan a fin de preservar un tratamiento aproximadamente cronol\u00f3gico. Se describe y eval\u00faa a cada rey sumariamente, de acuerdo con un modelo bastante uniforme, que podemos percibir al examinar los breves relatos del reinado de Josafat (1 R. 22.41\u201350) o Am\u00f3n (2 R. 21.19\u201326). Generalmente, empero, esta sumaria descripci\u00f3n y evaluaci\u00f3n es el marco dentro del cual se insertan otros materiales, de modo que sus elementos iniciales y finales pueden aparecer separados por varios cap\u00edtulos (v\u00e9ase, <etiqueta id=\"#_ftn213\" name=\"_ftnref213\" title=\"\">p. ej., el relato del reinado de Ezequ\u00edas, 2 R. 18\u201320). A<\/etiqueta>s\u00ed, por ejemplo, los relatos de Salom\u00f3n, Roboam, Acab, Joram, Jeh\u00fa y Jo\u00e1s, incluyen considerable material narrativo que gira alrededor de asuntos pol\u00edticos y mon\u00e1rquicos. Otros relatos tienen por foco los profetas, especialmente El\u00edas, Eliseo e Isa\u00edas. A veces vemos a estos profetas mezclados en asuntos relativos a la realeza y la pol\u00edtica (es revelador, sin embargo, que ni siquiera se nombre al rey de Israel en 2 R. 5\u20137: no es \u00e9l el verdadero centro de inter\u00e9s). Otros relatos se refieren a la vida personal de los profetas y su ministerio (p. ej. 2 R. 4). La perspectiva \u201cdeuteronomista\u201d de la obra est\u00e1 expuesta de manera m\u00e1s sistem\u00e1tica en un extenso comentario teol\u00f3gico que cierra la historia del reino del <etiqueta id=\"#_ftn214\" name=\"_ftnref214\" title=\"\">N (2 R. 17).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Hay diferentes puntos de vista con respecto al valor hist\u00f3rico de Reyes. Resulta evidente que no se trata de un intento de escribir una historia \u201cobjetiva\u201d y \u201ccr\u00edtica\u201d, de tipo posiluminista. Se trata de historia con un mensaje, y los hechos que relata fueron elegidos de acuerdo con su pertinencia para el mensaje, Por consiguiente, no se trata de historia pol\u00edtica, y algunos per\u00edodos de gran significaci\u00f3n pol\u00edtica (como el reinado de Omri) se tratan en forma relativamente breve, debido a que poco o nada aportan al tema que realmente interesa al autor, o sea la historia de la relaci\u00f3n de Israel con Yahv\u00e9h.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Dentro del esquema deuteronomista, empero, se incluye material de reconocido valor hist\u00f3rico. Los esquemas sint\u00e9ticos refieren al lector al \u201clibro de los hechos de Salom\u00f3n\u201d y a los anales de los reyes de Jud\u00e1 e Israel para mayor informaci\u00f3n sobre los diferentes reinados, y es posible que estos registros sirvieran de fuente para muchos de los hechos puramente hist\u00f3ricos que relata Reyes (tales como el nombre de la madre de alg\u00fan rey, y breves referencias a acontecimientos espec\u00edficos). Las fechas relativas a los reyes ofrecen complejos problemas cronol\u00f3gicos (una soluci\u00f3n b\u00e1sica aparece en E. Thiele, <i>The Mysterious Numbers of the Hebrew Kings<\/i>\u00b2, 1965; <etiqueta id=\"#_ftn215\" name=\"_ftnref215\" title=\"\">cf. * <\/etiqueta><span style='text-transform: uppercase'>Cronolog\u00eda del<\/span> <etiqueta id=\"#_ftn216\" name=\"_ftnref216\" title=\"\">AT). Adem\u00e1s de estos anale<\/etiqueta>s reales, se acepta ampliamente que 1 R. 1\u20132 es el final original de un relato sobre la manera en que subi\u00f3 al trono Salom\u00f3n, que retrocede por lo menos hasta 2 S. 9. En cuanto a las otras narraciones incorporadas en Reyes, Gray (por ejemplo) acepta el valor hist\u00f3rico fundamental tanto del material relacionado con hechos pol\u00edticos y militares como de los que se relacionan con los profetas, aunque considera que los relatos m\u00e1s personales sobre El\u00edas y Eliseo en 1 R. 17 y 2 R. 1\u20136 son m\u00e1s bien folkl\u00f3ricos, debido, en parte, simplemente al elemento milagroso que contienen. Pero no resulta clara la naturaleza precisa de las fuentes del autor, aparte de los anales reales a que hacen referencia en forma concreta (cf. Gray, <etiqueta id=\"#_ftn217\" name=\"_ftnref217\" title=\"\">pp. 14\u201335). Mucho del material arqueol\u00f3gi<\/etiqueta>co de la edad del hierro en Israel y Jud\u00e1 resulta pertinente para Reyes (* <span style='text-transform:uppercase'>Arqueolog\u00eda<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El m\u00e9todo de composici\u00f3n de los autores indica que su trabajo no forma un todo literario homog\u00e9neo y fluido, pero en cambio nos pone en contacto con el material que toman de otras fuentes, en buena medida en forma no pulida, y proporciona cierta unidad al todo, debido al marco caracter\u00edstico en el cual han colocado dicho material. A veces es posible tratar fruct\u00edferamente el material de las fuentes, o el contenido de una secci\u00f3n del material, empleando un enfoque literario cr\u00edtico, y es probable que esto sea tema de creciente inter\u00e9s (<i>Semeia <\/i>3, 1975; 8, 1977).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Relativamente pocos problemas presenta el texto de Reyes en el <etiqueta id=\"#_ftn218\" name=\"_ftnref218\" title=\"\"><i>TM<\/i><\/etiqueta>. Pero los descubrimientos en Qumr\u00e1n (combinados con los testimonios de Cr\u00f3nicas y la <etiqueta id=\"#_ftn219\" name=\"_ftnref219\" title=\"\"><span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span><\/etiqueta>) tienen consecuencias para el estado de las tradiciones textuales relativas a Reyes, anteriores al <i>TM<\/i>, como as\u00ed tambi\u00e9n para las de otros libros (* <span style='text-transform:uppercase'>Textos y versiones<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>IV. Asuntos que se destacan<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>(<i>a<\/i>) Hemos indicado que Reyes comienza en el punto culminante del per\u00edodo que abarca la historia deuteron\u00f3mica, la monarqu\u00eda unida. El hecho de que este sea el punto culminante refleja la importancia de la monarqu\u00eda dav\u00eddica y del templo de Salom\u00f3n. El pacto de Yahv\u00e9h con David (2 S. 7.11\u201316) es citado a menudo por Yahv\u00e9h y por el narrador como explicaci\u00f3n de la fidelidad de Yahv\u00e9h hacia Jud\u00e1 y los sucesores de David (1 R. 6.12; 11.12\u201313, 36; 2 R. 8.19; 19.34), y la lealtad de David hacia Yahv\u00e9h constituye, frecuentemente (y a veces sorprendentemente), el patr\u00f3n por el cual se juzga a los reyes posteriores (p. e). 1 R. 9.4; 2 R. 22.2). Pero tambi\u00e9n pueden resultar negativas las repercusiones del reinado de un rey en \u00e9pocas posteriores: los pecados de Manas\u00e9s constituyen, en \u00faltima instancia, la causa del exilio (2 R. 24.3\u20134). De modo que el bienestar del pueblo en general tiene relaci\u00f3n con el comportamiento del rey (2 R. 21.11\u201315).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La construcci\u00f3n del templo es el punto culminante de los cap\u00edtulos iniciales de Reyes. 1 R. 8 se centra en la teolog\u00eda de los libros de Reyes relativa al templo, que es la morada del nombre de Yahv\u00e9h. W. Eichrodt (<i>Theology of the OT<\/i>, 2, 1967, pp. 23\u201345 [en <etiqueta id=\"#_ftn220\" name=\"_ftnref220\" title=\"\">cast. <\/etiqueta><i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1975]) ve el nombre de Yahv\u00e9h como la forma veterotestamentaria m\u00e1s sofisticada de la \u201cespiritualizaci\u00f3n de la teofan\u00eda\u201d, modo de describir la real presencia revelatoria de Dios sin comprometer su trascendencia. La importancia del templo lo convierte en piedra de toque crucial para la evaluaci\u00f3n de los reyes. Se condena a Jeroboam I por concebir lugares y formas de culto alternativos para el reino del N (1 R. 12\u201313), y a sus sucesores por seguir us\u00e1ndolos. Jos\u00edas, antitipo de Jeroboam, que aparece casi al final del relato, as\u00ed como Jer\u00f3boam aparece al comienzo, es alabado por sus reformas del culto del templo, y por la destrucci\u00f3n de los lugares altos en general y de los santuarios en Bet-el en particular (2 R. 22\u201323).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(<i>b<\/i>) No obstante, la actitud de los libros de Reyes hacia la monarqu\u00eda y el templo indica que no se los toma como valores absolutos. En primer lugar est\u00e1n sujetos a la Tor\u00e1. \u201cEl deuteronomista considera que el problema principal en la historia de Israel reside en la cuesti\u00f3n de la correcta correlaci\u00f3n de Mois\u00e9s y David\u201d (G. von Rad, <i>Old Testament Theology<\/i>, 1, 1968, pp. 339 [en cast. <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1975]). S\u00f3lo se puede confiar en la promesa hecha a David mientras se acepten las exigencias del pacto mosaico. De esta forma, el gran villano en la historia de Jud\u00e1 en Reyes es Manas\u00e9s; la lista de sus acciones se corresponde bastante bien con lo que Deuteronomio dice que Israel no debe hacer (cf. 2 R. 21.2\u201326 con Dt. 17.2\u20134; 18.9\u201312). Inversamente, en el relato de su gran h\u00e9roe Jos\u00edas, Reyes recalca la significaci\u00f3n de hallazgo del \u201clibro de la ley\u201d cuando lo menciona al comienzo del relato de su reinado (v\u00e9ase el contraste con el relato de 2 Cr. 34), y la lista de sus actos se corresponde bastante estrechamente con lo que Deuteronomio dice que debe hacer Israel. Es as\u00ed que los requerimientos y las sanciones de la Tor\u00e1 (espec\u00edficamente de Deuteronomio) proporcionan los principios para entender la historia de Israel. Cuando los reyes obedec\u00edan a la Tor\u00e1 (especialmente la exigencia de un culto fiel en el santuario central), generalmente prosperaban; cuando la ignoraban les iba mal.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Pero se considera que la palabra oral del profeta prospera y corrobora la palabra escrita de Mois\u00e9s (cf. el papel que desempe\u00f1a Hulda despu\u00e9s del descubrimiento del libro de la ley en 2 R. 22.13\u201320), como tambi\u00e9n que reclama la atenci\u00f3n del rey y el pueblo. \u201cLo que fascin\u00f3 [al deuteronomista] fue, podr\u00eda decirse, el funcionamiento de la palabra divina en la historia\u201d (cf. 1 R. 8.24) (G. von Rad, \u201cThe Deuteronomistic theology of history in the books of Kings\u201d, en \u201cStudies in Deuteronomy\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn221\" name=\"_ftnref221\" title=\"\"><i>SBT <\/i><\/etiqueta>9, 1961, pp. 91). As\u00ed, Reyes ofrece un cuadro del \u201ccurso de la historia moldeado y dirigido hacia su cumplimiento por una palabra de juicio y salvaci\u00f3n cont\u00ednuamente inyectada en \u00e9l\u201d (von Rad, <i>Old Testament Theology<\/i>, 1, pp. 344 [en cast. <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento)<\/i>. Se prueba esta afirmaci\u00f3n mediante la inclusi\u00f3n de largos relatos acerca de diferentes profetas, especialmente en lo que respecta a su asociaci\u00f3n con la vida pol\u00edtica nacional. \u201cEn los decisivos acontecimientos pol\u00edticos la iniciativa proviene de los profetas, que cambian el ritmo de la historia con una palabra de Dios\u201d (<etiqueta id=\"#_ftn222\" name=\"_ftnref222\" title=\"\">ibid., pp. 342). Tambi\u00e9n se hace entrelazando los relatos con profec\u00edas y su cumplimiento (p. ej. 1 R. 11.29\u201339 y 12.15; 1 R. 13.1\u201310 y 2 R. 23.15\u201318; 2 R. 20.16\u201317 y 24.13). El hecho de que se ponga el acento en la forma en que se cum<\/etiqueta>plen las profec\u00edas puede reflejar cierta preocupaci\u00f3n por los problemas ocasionados por la falsa profec\u00eda durante el exilio. En consecuencia la actitud del rey con respecto a la palabra prof\u00e9tica es otro \u00edndice de su actitud para con Dios (Ezequ\u00edas, Jos\u00edas).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(<i>c<\/i>) Uno de los rasgos fundamentales y caracter\u00edsticos del pacto, tal como se desprende de Deuteronomio, es el hecho de que Dios bendice al que le es fiel, pero env\u00eda males al que le desobedece (Dt. 28\u201330). Por ello, en Reyes el material relativo al reinado de Salom\u00f3n est\u00e1 dispuesto de manera que se vean sus reveses como consecuencia de su relaci\u00f3n con mujeres extranjeras (1 R. 11). Por otra parte, Reyes reconoce que la justicia de Dios no act\u00faa de esta manera en todos los reinados. Manas\u00e9s disfruta de un largo reinado, y su apostas\u00eda s\u00f3lo trae consecuencias d\u00e9cadas m\u00e1s tarde (2 R. 21; 24.3\u20134). Jos\u00edas es fiel a la palabra de Yahv\u00e9h, pero muere prematura y tr\u00e1gicamente (2 R. 23.29).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>V. Mensaje y prop\u00f3sito<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La funci\u00f3n de este repaso de la historia que conduce al exilio es la de explicar por qu\u00e9 se produjo dicho exilio, y admitir que existian causas suficientes para que Dios juzgara a Israel. Es una forma de confesi\u00f3n, o \u201cun acto de alabanza ante la justicia del juicio de Dios\u201d; \u201cesta afirmaci\u00f3n, con su aparente falta de esperanza para el futuro, proporciona la \u00fanica base posible para el futuro\u201d (Ackroyd, pp. 78, siguiendo a von Rad), porque hace que el pueblo de Dios tenga que depender totalmente de la gracia divina.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La posibilidad de esperanza para el futuro tiene un indicio en la forma en que permanecen abiertos hacia el futuro los aspectos teol\u00f3gicos que se destacan en Reyes y que se han descrito arriba. Quiz\u00e1s siga en pie el compromiso de Dios con David: puede ocurrir que la liberaci\u00f3n de Joaqu\u00edn, relatada en el \u00faltimo p\u00e1rrafo de Reyes, haga expl\u00edcita dicha esperanza. Aunque el templo ha sido saqueado e incendiacia, todav\u00eda es posible orar en \u00e9l, o con el rostro vuelto hacia \u00e9l cuando se trata de personas que se ven impedidas de acudir a \u00e9l, y Dios se ha comprometido a escuchar esas oraciones (v\u00e9ase 1 R. 8\u20139). Aunque ha sobrevenido el juicio de acuerdo con las sanciones del pacto, el mismo pacto ofrece la posibilidad del arrepentimiento y la restauraci\u00f3n despu\u00e9s del juicio (v\u00e9ase 1 R. 8.46\u201353; cf. Dt. 30). Aunque las palabras prof\u00e9ticas que Israel ignor\u00f3 constituyen un motivo adicional para que sea castigada, el hecho de que esas palabras prof\u00e9ticas de juicio se hayan cumplido estimulan la esperanza de que tambi\u00e9n puedan cumplirse las promesas prof\u00e9ticas de restauraci\u00f3n (p. ej.). las de Jerem\u00edas).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>De modo que el objeto de Reyes es parcialmente did\u00e1ctico, destinado \u201ca presentar el punto de vista divino en cuanto a la historia israelita\u201d (R K. Harrison, pp. 722). Adem\u00e1s de esto hay por lo menos indicios de lo kerigm\u00e1tico (cf. E. W. Nicholson, pp. 75). Reyes deja abierta la posibilidad de un futuro. Sobre la base de esta posibilidad busca adem\u00e1s ser paren\u00e9tico, en el sentido de que impl\u00edcitamente desaf\u00eda a la generaci\u00f3n del exilio a que vuelva a Yahv\u00e9h con esp\u00edritu de arrepentimiento y fe, y decidida a obedecer (cf. 1 R. 8.46\u201350). Porque \u201cel juicio del a\u00f1o 587 no significaba el fin del pueblo de Dios; s\u00f3lo el negarse a volver a \u00e9l significar\u00eda el fin\u201d (von Rad, <i>Old testament Theology<\/i>, 1, pp. 346 (en cast. <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>]).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>VI. Contexto y consecuencias<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Reyes es, por lo tanto, una de las diversas respuestas a la ca\u00edda de Jud\u00e1 y el exilio. Puede compararse especialmente con Lamentaciones (cinco salmos que expresan tanto los sentimientos como las esperanzas tentativas de algunos en Jud\u00e1 despu\u00e9s de la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n) y con el libro de Jerem\u00edas (cuyo material se recolect\u00f3 y compil\u00f3 en este mismo per\u00edodo, material que ofrece muchos puntos de contacto literario y teol\u00f3gico con Reyes; v\u00e9ase E. W. Nicholson, <etiqueta id=\"#_ftn223\" name=\"_ftnref223\" title=\"\">op. cit.). Tambi\u00e9n podemos estudiar Reyes a la luz del tratamiento paralelo de acontecimientos que narra tal como aparecen en Cr\u00f3nicas, Isa\u00edas y Jerem\u00edas (v\u00e9ase, p. ej., B. S. Childs, \u201cIsaiah and the Assyrian Crisis\u201d, <\/etiqueta><i>SBT<\/i>, 2.3, 1967).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En un volumen de exposiciones sobre pasajes de 2 Reyes, <i>The Politics of God and the Politics of Man <\/i>(1972, pp. 13\u201321), J. Ellul expresa que Reyes hace una doble contribuci\u00f3n distintiva al canon de la Escritura. Primero, describe la intervenci\u00f3n de Dios en la vida pol\u00edtica, y de ese modo indica que no se debe subestimar la importancia de la pol\u00edtica, ni absolutizar en este campo (ya que muestra que Dios enjuicia la pol\u00edtica). Segundo, muestra la interacci\u00f3n de la libre determinaci\u00f3n del hombre (que en diversas situaciones pol\u00edticas toma decisiones y hace efectiva su pol\u00edtica) y la libre decisi\u00f3n de Dios (que, no obstante, hace prevalecer su voluntad por medio de estos actos humanos deliberados, o a pesar de ellos).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Como reacci\u00f3n contra una tendencia a sobrestimar excesivamente, en recientes estudios b\u00edblicos, el concepto de Dios como el que act\u00faa en la historia, la importancia de este tema en la Biblia corre el peligro de ser subestimada. Reyes es un libro que se ocupa, justamente, de destacar este tema en particular (v\u00e9ase J. E. Goldingay, \u201c\u2018That you may know that Yahweh is God\u2019: A study in the relationship between theology and historical truth in the Old Testament\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn224\" name=\"_ftnref224\" title=\"\"><i>TynB <\/i><\/etiqueta>23, 1972, pp. 58\u201393; y sobre la aplicaci\u00f3n de este concepto hoy, v\u00e9ase D. N. Freedman, \u201cThe biblical idea of history\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn225\" name=\"_ftnref225\" title=\"\"><i>Int <\/i><\/etiqueta>21, 1967, pp. 32\u201349). No cabe duda de que Dios s\u00ed lleva a cabo sus prop\u00f3sitos en el decurso hist\u00f3rico, y su pueblo puede utilizar las marcas de sus pisadas en la historia pasada para descubrir lo que puede estar haciendo en el presente.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> L. Alonso Sch\u00f6kel, <i>Reyes<\/i>, 1973; W. D. Crockett, <i>Armon\u00eda de Samuel, Reyes y Cr\u00f3nicas<\/i>, 1965; F. Asensio, <i>Yahv\u00e9 y su pueblo<\/i>, 1953; L. Arnaldich, \u201cReyes\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn226\" name=\"_ftnref226\" title=\"\"><i>\u00b0EBDM<\/i><\/etiqueta>, <etiqueta id=\"#_ftn227\" name=\"_ftnref227\" title=\"\">t(t). VI, cols. 222\u2013231; P. F. Ellis, \u201c1-2 Reyes\u201d, <\/etiqueta><i>Comentario b\u00edblico de \u201cSan Jer\u00f3nimo\u201d <\/i>1971, t(t). I.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>V\u00e9anse trabajos mencionados arriba. Para estudios textuales detallados todav\u00eda merecen ser consultados los siguientes: C. F. Keil, <i>The Books of the Kings <\/i>(en C. F. Keil y F. Delitzsch, <i>Commentary on the Old Testament<\/i>), 1872; C. F. Burney, <i>Notes on the Hebrew Text of the Books of Kings<\/i>, 1903; J. A. Montgomery <etiqueta id=\"#_ftn228\" name=\"_ftnref228\" title=\"\">eds. H. S. Gehman), <\/etiqueta><i>The Books of Kings<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn229\" name=\"_ftnref229\" title=\"\"><i>ICC<\/i><\/etiqueta>, 1951.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn230\" name=\"_ftnref230\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>J.E.G.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Libro del AT que contiene la historia de la monarqu\u00ed\u00ada israelita desde tiempos de David hasta el exilio. En el \u2020\u00a2canon hebreo, estos libros forman parte de los Nevi\u2020\u2122im, o Los profetas. Autor y fecha. No se conoce el nombre del autor de esta obra. 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