{"id":9167,"date":"2016-02-05T06:23:44","date_gmt":"2016-02-05T11:23:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cautiverio\/"},"modified":"2016-02-05T06:23:44","modified_gmt":"2016-02-05T11:23:44","slug":"cautiverio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cautiverio\/","title":{"rendered":"CAUTIVERIO"},"content":{"rendered":"<p>v. Cautividad<br \/>\nDeu 28:41 hijos e hijas engendrar\u00e1s .. ir\u00e1n en c<br \/>\nEzr 2:1; Neh 7:6 son los .. que subieron del c<br \/>\nJer 15:2; 43:11<\/p>\n<hr>\n<p>vet, Dios, frecuentemente, castigaba los pecados de los jud\u00ed\u00ados mediante servidumbre o cautividades (Dt. 28). Sin embargo, la cautividad de la cual Mois\u00e9s les libr\u00f3 deber\u00e1 considerarse como un medio providencial para demostrarles el valor de la libertad y el poder de Jehov\u00e1 en su redenci\u00f3n de la esclavitud egipcia (Dt. 4:37; 9:29). En tiempo de los jueces hubo seis subyugaciones del pueblo israelita. Pero las cautividades o expatriaciones m\u00e1s notables fueron bajo los reyes. Una parte de las tribus del reino del norte fue deportada por Tiglat-pileser en el a\u00f1o 740 a.C. (2 R. 15:29). Las tribus al este del Jord\u00e1n, con elementos de Neftal\u00ed\u00ad y Zabul\u00f3n, fueron los primeros en sufrir (1 Cr. 5:26; Is. 9:1). Veinte a\u00f1os despu\u00e9s Salmanasar llev\u00f3 el resto de Israel (2 R. 17:6), coloc\u00e1ndolo en varias ciudades asirias, probablemente cerca del mar Caspio, siendo su propia tierra poblada con colonos persas y babil\u00f3nicos (2 R. 17:6-24). No hay evidencia de que haya vuelto alguna de las diez tribus a Palestina. A Jud\u00e1 se le reconocen tres cautividades: (a) Bajo Joacim, en el a\u00f1o 606 a.C., cuando Daniel y sus compa\u00f1eros fueron deportados a Babilonia (2 R. 24:1, 2; Dn. 1:1). (b) En el a\u00f1o 598 a.C., cuando Nabucodonosor deport\u00f3 m\u00e1s de 3.000 jud\u00ed\u00ados (2 R. 24:12; Jer. 52:28). (c) Bajo Sedec\u00ed\u00adas, el \u00faltimo rey de Jud\u00e1, cuando Jerusal\u00e9n fue destruida y todos los tesoros llevados a Babilonia, unos 132 a\u00f1os despu\u00e9s de la deportaci\u00f3n de las diez tribus. Los 70 a\u00f1os de la cautividad babil\u00f3nica probablemente deben contarse desde el principio de la primera cautividad en el a\u00f1o 606 a.C. (2 R. 2:5; 2 Cr. 36). Durante estos 70 a\u00f1os los jud\u00ed\u00ados fueron tratados con benevolencia, m\u00e1s bien como colonos que como cautivos. Se les permit\u00ed\u00ada decidir casos judiciales seg\u00fan sus propias leyes. Varios de ellos, como Daniel, Ester y Nehem\u00ed\u00adas, ocuparon altos puestos en el gobierno. A la vez el idioma y las costumbres de los jud\u00ed\u00ados sufrieron cambios notables durante su larga permanencia en el extranjero. Durante este per\u00ed\u00adodo quedaron completamente curados de la idolatr\u00ed\u00ada, desarrollaron un celo excesivo por la guarda del s\u00e1bado y empezaron a dar una gran importancia a las tradiciones de los rabinos, entre los cuales se destacaban los fariseos. La \u00faltima cautividad y total dispersi\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados entre los gentiles se verific\u00f3 con la toma de Jerusal\u00e9n por el general romano Tito. Durante el sitio pereci\u00f3, seg\u00fan Josefo, m\u00e1s de un mill\u00f3n del pueblo.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>En la historia b\u00ed\u00adblica se habla de varios cautiverios distintos. (N\u00fa 21:29; 2Cr 29:9; Isa 46:2; Eze 30:17, 18; Da 11:33; Na 3:10; Rev 13:10; v\u00e9ase CAUTIVO.) No obstante, con la expresi\u00f3n \u2020\u0153el cautiverio\u2020\u009d se suele hacer referencia al gran exilio al que las potencias mundiales de Asiria y Babilonia llevaron a los jud\u00ed\u00ados lejos de la Tierra Prometida, en el transcurso de los siglos VIII y VII a. E.C. A este suceso tambi\u00e9n se le conoce como el \u2020\u0153destierro\u2020\u009d y la \u2020\u0153deportaci\u00f3n\u2020\u009d. (Esd 3:8; 6:21; Mt 1:17; v\u00e9ase DESTIERRO.)<br \/>\nJerem\u00ed\u00adas, Ezequiel y otros profetas advirtieron de esta gran calamidad en declaraciones como las siguientes: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Y el que est\u00e9 para el cautiverio, al cautiverio!\u2020\u009d. \u2020\u0153Y en cuanto a ti, oh Pasjur, y todos los habitantes de tu casa, se ir\u00e1n al cautiverio; y a Babilonia llegar\u00e1s.\u2020\u009d \u2020\u0153Hay esta declaraci\u00f3n formal contra Jerusal\u00e9n y toda la casa de Israel [&#8230;]. \u2020\u02dcAl destierro, al cautiverio ir\u00e1n\u2020\u2122.\u2020\u009d (Jer 15:2; 20:6; Eze 12:10, 11.) A\u00f1os despu\u00e9s, Nehem\u00ed\u00adas (7:6) relata lo siguiente con respecto al regreso del cautiverio babilonio: \u2020\u0153Estos son los hijos del distrito jurisdiccional que subieron del cautiverio del pueblo desterrado a quienes Nabucodonosor el rey de Babilonia hab\u00ed\u00ada llevado al destierro y que m\u00e1s tarde volvieron a Jerusal\u00e9n y a Jud\u00e1\u2020\u009d. (V\u00e9ase tambi\u00e9n Esd 2:1; 3:8; 8:35; Ne 1:2, 3; 8:17.)<br \/>\nAl parecer, Asiria fue la primera potencia en aplicar la pol\u00ed\u00adtica de trasladar de su pa\u00ed\u00ads natal a poblaciones enteras y repoblar el territorio con cautivos procedentes de otras partes del imperio. Esta pol\u00ed\u00adtica de deportaci\u00f3n llevada a cabo por los asirios no se impuso \u00fanicamente contra los jud\u00ed\u00ados, pues cuando Damasco, la capital de Siria, cay\u00f3 ante el abrumador ataque militar de esta segunda potencia mundial, su pueblo fue desterrado a Quir, como se hab\u00ed\u00ada predicho por medio del profeta Am\u00f3s. (2Re 16:8, 9; Am 1:5.) Esta pr\u00e1ctica ten\u00ed\u00ada un doble efecto: por un lado, desanimaba a los pocos que quedaban en su pa\u00ed\u00ads natal de iniciar un levantamiento, y por otro, las naciones circundantes, que tal vez hab\u00ed\u00adan sido amigables con los cautivos, estaban menos inclinadas a prestar ayuda y apoyo a los nuevos extranjeros, que hab\u00ed\u00adan sido llevados de lugares distantes.<br \/>\nTanto en el caso del reino septentrional de Israel, con sus diez tribus, como en el del reino meridional de Jud\u00e1, formado por dos tribus, la causa que los llev\u00f3 al cautiverio fue la misma: el abandono de la adoraci\u00f3n verdadera de Jehov\u00e1 en favor de los dioses falsos. (Dt 28:15, 62-68; 2Re 17:7-18; 21:10-15.) Jehov\u00e1, por su parte, envi\u00f3 a sus profetas vez tras vez con el fin de advertir a ambos reinos, pero fue en vano. (2Re 17:13.) Ninguno de los reyes del reino de diez tribus de Israel lleg\u00f3 a efectuar una limpieza completa de la adoraci\u00f3n falsa que hab\u00ed\u00ada introducido Jerobo\u00e1n, el primer rey de esa naci\u00f3n. El reino meridional de Jud\u00e1 no prest\u00f3 atenci\u00f3n ni a las advertencias directas de Jehov\u00e1 ni al ejemplo del cautiverio de Israel. (Jer 3:6-10.) Por \u00faltimo, a los habitantes de ambos reinos se les llev\u00f3 al exilio en varias deportaciones generales.<\/p>\n<p>Comienzo del exilio. Durante el reinado de P\u00e9qah, rey israelita de Samaria (c. 778-759 a. E.C.), el rey asirio Pul (Tiglat-pil\u00e9ser III) fue contra Israel, captur\u00f3 una importante secci\u00f3n del N. del pa\u00ed\u00ads y deport\u00f3 a sus habitantes a las partes orientales de su imperio. (2Re 15:29.) Este mismo monarca tambi\u00e9n se apoder\u00f3 del territorio situado al E. del Jord\u00e1n, de donde \u2020\u0153se llev\u00f3 al destierro a los de los rubenitas y de los gaditas y de la media tribu de Manas\u00e9s, y los llev\u00f3 a Halah y a Habor y a Har\u00e1 y al r\u00ed\u00ado Goz\u00e1n para continuar hasta el d\u00ed\u00ada de hoy\u2020\u009d. (1Cr 5:26.)<br \/>\nEn 742 a. E.C. el ej\u00e9rcito asirio bajo el mando de Salmanasar V siti\u00f3 Samaria. (2Re 18:9, 10.) Cuando esta ciudad cay\u00f3 en 740 a. E.C., lo que supuso el fin del reino de diez tribus, sus habitantes fueron llevados al exilio a \u2020\u0153Halah y [a] Habor, junto al r\u00ed\u00ado Goz\u00e1n, y [a] las ciudades de los medos\u2020\u009d. Esto se debi\u00f3 a que, como dicen las Escrituras, \u2020\u0153no hab\u00ed\u00adan escuchado la voz de Jehov\u00e1 su Dios, sino que siguieron traspasando su pacto, aun todo lo que hab\u00ed\u00ada mandado Mois\u00e9s el siervo de Jehov\u00e1. Ni escucharon ni ejecutaron\u2020\u009d. (2Re 18:11, 12; 17:6; v\u00e9ase SARG\u00ed\u201cN.)<br \/>\nLas ciudades de Samaria se repoblaron con cautivos de lugares distantes. \u2020\u0153Subsiguientemente, el rey de Asiria trajo gente de Babilonia y de Cut\u00e1 y de Av\u00e1 y de Hamat y de Sefarvaim, y los hizo morar en las ciudades de Samaria en lugar de los hijos de Israel; y ellos empezaron a tomar posesi\u00f3n de Samaria y a morar en sus ciudades.\u2020\u009d (2Re 17:24.) Estos pobladores extranjeros importaron su religi\u00f3n pagana; \u2020\u0153cada naci\u00f3n diferente lleg\u00f3 a ser hacedora de su propio dios\u2020\u009d. Como no mostraron ning\u00fan respeto a Jehov\u00e1, El \u2020\u0153envi\u00f3 leones entre ellos, y estos llegaron a ser matadores entre ellos\u2020\u009d. Despu\u00e9s el rey de Asiria hizo regresar a uno de los sacerdotes israelitas, quien \u2020\u0153lleg\u00f3 a ser maestro de ellos respecto de c\u00f3mo hab\u00ed\u00adan de temer a Jehov\u00e1\u2020\u009d. Luego el relato a\u00f1ade: \u2020\u0153De Jehov\u00e1 se hicieron temedores, pero de sus propios dioses resultaron ser adoradores, conforme a la religi\u00f3n de las naciones de entre las cuales los hab\u00ed\u00adan conducido al destierro\u2020\u009d. (2Re 17:25-33.)<br \/>\nDurante los poco m\u00e1s de cien a\u00f1os siguientes al derrocamiento del reino septentrional, comenzaron otros exilios importantes. Antes de sufrir una derrota humillante por mano de Dios en 732 a. E.C., Senaquerib atac\u00f3 algunos lugares de Jud\u00e1. Este rey dice en sus anales que captur\u00f3 a 200.150 habitantes de los pueblos y ciudades fortificadas de Jud\u00e1, si bien, a juzgar por el tono de su relato, el n\u00famero debe ser exagerado. (2Re 18:13.) Su sucesor, Esar-had\u00f3n, y el monarca asirio que le sigui\u00f3 en el trono, Asnapar (Asurbanipal), trasladaron a los cautivos a territorios extranjeros. (Esd 4:2, 10.)<br \/>\nEn 628 a. E.C. el fara\u00f3n Nek\u00f3 de Egipto puso en cadenas a Jehoacaz, hijo de Jos\u00ed\u00adas, gobernante del reino meridional, y lo llev\u00f3 cautivo a Egipto. (2Cr 36:1-5.) Sin embargo, tuvo que pasar m\u00e1s de una d\u00e9cada, hasta 617 a. E.C., para que cautivos de Jerusal\u00e9n fueran llevados al exilio babilonio. Nabucodonosor atac\u00f3 la ciudad rebelde y se llev\u00f3 a la clase alta de la poblaci\u00f3n, entre quienes se encontraban el rey Joaqu\u00ed\u00adn y su madre, y hombres como Ezequiel, Daniel, Hanan\u00ed\u00adas, Misael y Azar\u00ed\u00adas, junto con \u2020\u02dclos pr\u00ed\u00adncipes y todos los hombres valientes y poderosos \u2014a diez mil estuvo llevando al destierro\u2014 y tambi\u00e9n todo art\u00ed\u00adfice y edificador de baluartes. A nadie se dej\u00f3 atr\u00e1s excepto a la clase de condici\u00f3n humilde de la gente. A sus oficiales de la corte y a los hombres de nota del pa\u00ed\u00ads se los llev\u00f3 como gente desterrada de Jerusal\u00e9n a Babilonia. En cuanto a todos los hombres valientes, siete mil, y los art\u00ed\u00adfices, y los edificadores de baluartes, mil, todos los hombres poderosos que se ocupaban en la guerra, el rey de Babilonia procedi\u00f3 a llevarlos como gente desterrada a Babilonia\u2020\u2122. Tambi\u00e9n se llev\u00f3 gran parte del tesoro del templo. (2Re 24:12-16; Est 2:6; Eze 1:1-3; Da 1:2, 6.) Sedequ\u00ed\u00adas, t\u00ed\u00ado de Joaqu\u00ed\u00adn, subi\u00f3 al trono como rey vasallo. Tan solo algunas personas importantes, entre las que estaba el profeta Jerem\u00ed\u00adas, permanecieron en Jerusal\u00e9n. En vista de la gran cantidad de cautivos mencionados en 2 Reyes 24:14, la cifra de 3.023 dada en Jerem\u00ed\u00adas 52:28 parece referirse a los que ten\u00ed\u00adan cierto rango o eran cabezas de familia, sin contabilizar, por tanto, a sus esposas e hijos, que ascend\u00ed\u00adan a miles.<br \/>\nFinalmente, Jerusal\u00e9n cay\u00f3 ante Nabucodonosor en 607 a. E.C., despu\u00e9s de un sitio de dieciocho meses. (2Re 25:1-4.) En esta ocasi\u00f3n se sac\u00f3 de la ciudad a la mayor parte de sus habitantes. A algunos de los de condici\u00f3n humilde se les permiti\u00f3 permanecer \u2020\u0153como vi\u00f1adores y trabajadores bajo obligaci\u00f3n\u2020\u009d, con Guedal\u00ed\u00adas como gobernador en Mizp\u00e1. (Jer 52:16; 40:7-10; 2Re 25:22.) Los babilonios se llevaron cautivos, entre otros, a \u2020\u0153algunos de los de condici\u00f3n humilde del pueblo y a los dem\u00e1s del pueblo que quedaban en la ciudad y a los desertores [&#8230;] y a los dem\u00e1s de los obreros maestros\u2020\u009d. La expresi\u00f3n \u2020\u0153que quedaban en la ciudad\u2020\u009d parece dar a entender que muchos hab\u00ed\u00adan perecido debido al hambre, la enfermedad o el fuego, o que hab\u00ed\u00adan muerto en la guerra. (Jer 52:15; 2Re 25:11.) A los hijos de Sedequ\u00ed\u00adas, los pr\u00ed\u00adncipes de Jud\u00e1, los oficiales de la corte, ciertos sacerdotes y muchos otros ciudadanos importantes se les ejecut\u00f3 por orden del rey de Babilonia. (2Re 25:7, 18-21; Jer 52:10, 24-27.) Esto explicar\u00ed\u00ada el n\u00famero tan reducido de exiliados, ya que el total indicado ascend\u00ed\u00ada \u00fanicamente a 832, probablemente los cabezas de sus casas, sin contar ni a sus esposas ni a sus hijos. (Jer 52:29.)<br \/>\nUnos dos meses m\u00e1s tarde, despu\u00e9s del asesinato de Guedal\u00ed\u00adas, el resto de los jud\u00ed\u00ados que quedaban en Jud\u00e1 huyeron a Egipto, y se llevaron consigo a Jerem\u00ed\u00adas y Baruc. (2Re 25:8-12, 25, 26; Jer 43:5-7.) Es posible que algunos de los jud\u00ed\u00ados tambi\u00e9n huyeran a otras naciones cercanas. Probablemente fue de entre estas naciones de donde Nabucodonosor se llev\u00f3 a 745 cautivos, cabezas de sus casas, cinco a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando Jehov\u00e1 le us\u00f3 como garrote simb\u00f3lico para hacer pedazos a las naciones que lindaban con Jud\u00e1. (Jer 51:20; 52:30.) Josefo dice que cinco a\u00f1os despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n, Nabucodonosor invadi\u00f3 Amm\u00f3n y Moab, y luego prosigui\u00f3 hacia el S. y se veng\u00f3 de Egipto. (Antig\u00fcedades Jud\u00ed\u00adas, libro X, cap. IX, sec. 7.)<br \/>\nJerusal\u00e9n no sufri\u00f3 la misma suerte que otras ciudades conquistadas, como, por ejemplo, Samaria, habitada de nuevo con cautivos procedentes de otras partes del Imperio asirio. A diferencia de la pol\u00ed\u00adtica habitual de los babilonios para con las ciudades que conquistaban, Jerusal\u00e9n y sus alrededores fueron despoblados de habitantes y quedaron desolados, como Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada predicho. Algunos cr\u00ed\u00adticos de la Biblia ponen en duda el que la tierra de Jud\u00e1, en un tiempo pr\u00f3spera, se convirtiese de repente en \u2020\u0153un yermo desolado, sin habitante\u2020\u009d, pero no hay pruebas hist\u00f3ricas ni registros de este per\u00ed\u00adodo que prueben lo contrario. (Jer 9:11; 32:43.) El arque\u00f3logo G. Ernest Wright escribe: \u2020\u0153La violencia que se abati\u00f3 sobre Jud\u00e1 queda atestiguada [&#8230;] por los testimonios arqueol\u00f3gicos de que diversas ciudades fueron quedando una tras otra deshabitadas en esta \u00e9poca. Algunas no volver\u00ed\u00adan a ser ocupadas nunca de nuevo\u2020\u009d. (Arqueolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica, 1975, p\u00e1gs. 261, 262.) W. F. Albright concuerda con esta misma idea: \u2020\u0153No conocemos ni un solo caso de que una ciudad de la Judea [Jud\u00e1] propiamente dicha estuviera ocupada sin interrupci\u00f3n durante todo el per\u00ed\u00adodo ex\u00ed\u00adlico\u2020\u009d. (Arqueolog\u00ed\u00ada de Palestina, 1962, p\u00e1g. 144.)<\/p>\n<p>Condiciones de los exiliados. Por lo general, el cautiverio se consideraba un per\u00ed\u00adodo de opresi\u00f3n y esclavitud. Jehov\u00e1 le dijo a Babilonia que en lugar de mostrar misericordia a Israel, \u2020\u02dcsobre el viejo hab\u00ed\u00ada hecho muy pesado su yugo\u2020\u2122. (Isa 47:5, 6.) Es muy posible que a los jud\u00ed\u00ados, al igual que a otros pueblos cautivos, se les exigieran ciertos pagos (impuestos, tributos, peajes) proporcionales a su producci\u00f3n o ganancias. Por otra parte, el que se hubiese despojado y destruido el gran templo de Jehov\u00e1, se hubiera dado muerte o llevado al exilio al sacerdocio y se hubiera deportado y sometido a una potencia extranjera a los adoradores de Dios era sin duda una situaci\u00f3n opresiva.<br \/>\nSin embargo, el sufrir exilio en una tierra extranjera era preferible a la esclavitud cruel y perpetua o a la ejecuci\u00f3n s\u00e1dica, como era habitual en las conquistas asirias y babilonias. (Isa 14:4-6; Jer 50:17.) Parece ser que los jud\u00ed\u00ados cautivos disfrutaban de cierta libertad de movimiento y hasta cierto grado pod\u00ed\u00adan administrar sus propios asuntos. (Esd 8:1, 16, 17; Eze 1:1; 14:1; 20:1.) \u2020\u0153Esto es lo que ha dicho Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos, el Dios de Israel, a todos los desterrados, a quienes he hecho ir al destierro de Jerusal\u00e9n a Babilonia: \u2020\u02dcEdifiquen casas y habiten en ellas, y planten jardines y coman su fruto. Tomen esposas y lleguen a ser padres de hijos y de hijas; y tomen esposas para sus propios hijos y den sus propias hijas a esposos, para que den a luz hijos e hijas; y h\u00e1ganse muchos all\u00ed\u00ad, y no se hagan pocos. Tambi\u00e9n, busquen la paz de la ciudad a la cual los he hecho ir en destierro, y oren a Jehov\u00e1 a favor de ella, porque en la paz de ella resultar\u00e1 haber paz para ustedes mismos\u2020\u2122.\u2020\u009d (Jer 29:4-7.) Algunos llegaron a adquirir destreza en diversos oficios, lo que result\u00f3 muy \u00fatil una vez terminado el exilio. (Ne 3:8, 31, 32.) Los jud\u00ed\u00ados se especializaron en las transacciones comerciales. Entre los archivos de negocios se encontraron muchos nombres jud\u00ed\u00ados. Debido a las relaciones comerciales y al contacto social con los no jud\u00ed\u00ados, el lenguaje hebreo empez\u00f3 a reflejar la influencia aramea.<br \/>\nComo es natural, el per\u00ed\u00adodo de cautiverio, que para algunos deportados ascendi\u00f3 a ochenta a\u00f1os, afect\u00f3 la adoraci\u00f3n que como comunidad rend\u00ed\u00adan al Dios verdadero Jehov\u00e1. Puesto que no hab\u00ed\u00ada templo ni altar ni sacerdocio organizado, no era posible ofrecer sacrificios diarios. No obstante, los fieles pod\u00ed\u00adan practicar la circuncisi\u00f3n, abstenerse de alimentos inmundos, observar el s\u00e1bado y orar constantemente, a pesar del desprecio y la burla de que fuesen objeto. El rey Dar\u00ed\u00ado y otras personas eran conscientes de que Daniel \u2020\u02dcserv\u00ed\u00ada con constancia\u2020\u2122 a su Dios. Incluso cuando mediante un decreto se prohibi\u00f3 bajo pena de muerte hacer petici\u00f3n a cualquiera excepto al rey, \u2020\u0153hasta tres veces al d\u00ed\u00ada [Daniel] se hincaba de rodillas y oraba y ofrec\u00ed\u00ada alabanza delante de su Dios, como hab\u00ed\u00ada estado haciendo regularmente antes de esto\u2020\u009d. (Da 6:4-23.) El que los exiliados mantuvieran tal fidelidad en su adoraci\u00f3n a pesar de las restricciones existentes, supuso una ayuda para que no perdieran su identidad nacional. Tambi\u00e9n pod\u00ed\u00adan sacar provecho de contrastar la sencillez de la adoraci\u00f3n a Jehov\u00e1 con el ostentoso materialismo idol\u00e1trico de Babilonia. Asimismo, la presencia de Ezequiel y Daniel, profetas de Jehov\u00e1, tuvo que suponer un beneficio para ellos. (Eze 8:1; Da 1:6; 10:1, 2.)<br \/>\nComo los jud\u00ed\u00ados constru\u00ed\u00adan sinagogas en los lugares donde estaban, aumentaba la necesidad de tener copias de las Escrituras en las comunidades jud\u00ed\u00adas esparcidas por Media, Persia y Babilonia. A Esdras se le conoc\u00ed\u00ada como \u2020\u0153un copista h\u00e1bil en la ley de Mois\u00e9s\u2020\u009d, lo que indica que se hab\u00ed\u00adan llevado de Jud\u00e1 copias de la ley de Jehov\u00e1, de las que se hicieron transcripciones. (Esd 7:6.) Entre estos preciados rollos de generaciones anteriores sin duda se encontraba el libro de Salmos, y es probable que durante el cautiverio o poco despu\u00e9s se compusieran tanto el Salmo 137, como quiz\u00e1s tambi\u00e9n el Salmo 126. Los seis salmos llamados de Hallel (113 a 118) se cantaban en las grandes fiestas de la Pascua celebradas despu\u00e9s que el resto jud\u00ed\u00ado regres\u00f3 de Babilonia.<\/p>\n<p>Restauraci\u00f3n y Dispersi\u00f3n. La pol\u00ed\u00adtica babilonia de retener indefinidamente a los cautivos no daba lugar a ninguna esperanza de liberaci\u00f3n. Israel en otro tiempo hab\u00ed\u00ada recurrido a Egipto por ayuda, pero entonces esta naci\u00f3n no estaba en posici\u00f3n militar de socorrer al pueblo jud\u00ed\u00ado, como tampoco lo estaban ninguna de las dem\u00e1s naciones que ya no eran enemigas directas de los jud\u00ed\u00ados. La base para la esperanza solo se encontraba en las promesas prof\u00e9ticas de Jehov\u00e1. Mois\u00e9s y Salom\u00f3n hab\u00ed\u00adan hablado con siglos de anterioridad de la restauraci\u00f3n que seguir\u00ed\u00ada al cautiverio. (Dt 30:1-5; 1Re 8:46-53.) Otros profetas tambi\u00e9n aseguraron que se producir\u00ed\u00ada una liberaci\u00f3n del exilio. (Jer 30:10; 46:27; Eze 39:25-27; Am 9:13-15; Sof 2:7; 3:20.) En los \u00faltimos 18 cap\u00ed\u00adtulos (49\u201366) de su profec\u00ed\u00ada, Isa\u00ed\u00adas llev\u00f3 este tema de la restauraci\u00f3n a un gran punto culminante. No obstante, los falsos profetas se equivocaron al predecir una pronta liberaci\u00f3n, y todos los que confiaron en ellos sufrieron una triste desilusi\u00f3n. (Jer 28:1-17.)<br \/>\nEl fiel Jerem\u00ed\u00adas fue el \u00fanico que indic\u00f3 la duraci\u00f3n exacta \u2014setenta a\u00f1os\u2014 de la desolaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y Jud\u00e1, despu\u00e9s de lo cual vendr\u00ed\u00ada la restauraci\u00f3n. (Jer 25:11, 12; 29:10-14; 30:3, 18.) En el primer a\u00f1o de Dar\u00ed\u00ado el medo, Daniel discerni\u00f3 \u2020\u0153por los libros el n\u00famero de los a\u00f1os acerca de los cuales la palabra de Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada ocurrido a Jerem\u00ed\u00adas el profeta, para cumplir las devastaciones de Jerusal\u00e9n, a saber, setenta a\u00f1os\u2020\u009d. (Da 9:1, 2.)<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ntos exiliados regresaron de Babilonia a Jerusal\u00e9n en 537 a. E.C.?<br \/>\nA principios del a\u00f1o 537 a. E.C., el rey persa Ciro II emiti\u00f3 un decreto que permit\u00ed\u00ada a los cautivos regresar a Jerusal\u00e9n y reconstruir el templo. (2Cr 36:20, 21; Esd 1:1-4.) En seguida se organiz\u00f3 el regreso. Bajo la direcci\u00f3n del gobernador Zorobabel y del sumo sacerdote Jes\u00faa, \u2020\u0153los hijos del Destierro\u2020\u009d (Esd 4:1), que totalizaban 42.360 hombres, adem\u00e1s de 7.537 esclavos y cantores, hicieron el viaje de regreso, que dur\u00f3 unos cuatro meses. Una nota al pie de la p\u00e1gina de la sexta edici\u00f3n de la traducci\u00f3n de la Biblia de Isaac Leeser dice que en total regresar\u00ed\u00adan unas 200.000 personas, incluidos mujeres y ni\u00f1os. Para el s\u00e9ptimo mes, en el oto\u00f1o, ya estaban instalados en sus ciudades. (Esd 1:5\u20133:1.) A trav\u00e9s de Joaqu\u00ed\u00adn (Jecon\u00ed\u00adas) y Zorobabel se hab\u00ed\u00ada conservado providencialmente la l\u00ed\u00adnea real de David que llevar\u00ed\u00ada a Jesucristo. Lo mismo sucedi\u00f3 con el linaje del sumo sacerdote lev\u00ed\u00adtico, perpetuado a trav\u00e9s de Jehozadaq y, luego, de su hijo Jes\u00faa. (Mt 1:11-16; 1Cr 6:15; Esd 3:2, 8.)<br \/>\nOtros cautivos regresaron m\u00e1s tarde a Palestina. En 468 a. E.C. acompa\u00f1aron a Esdras m\u00e1s de 1.750, cifra que probablemente solo incluye a los varones adultos. (Esd 7:1\u20138:32.) Unos cuantos a\u00f1os despu\u00e9s Nehem\u00ed\u00adas hizo al menos dos viajes de Babilonia a Jerusal\u00e9n, pero no se indica cu\u00e1ntos jud\u00ed\u00ados regresaron con \u00e9l. (Ne 2:5, 6, 11; 13:6, 7.)<br \/>\nEl cautiverio puso fin a la separaci\u00f3n entre Jud\u00e1 e Israel. Cuando los conquistadores deportaban a los desterrados, no distingu\u00ed\u00adan entre or\u00ed\u00adgenes tribales. \u2020\u0153Los hijos de Israel y los hijos de Jud\u00e1 est\u00e1n siendo oprimidos juntos\u2020\u009d, dijo Jehov\u00e1. (Jer 50:33.) En el primer contingente que regres\u00f3 en 537 a. E.C., hab\u00ed\u00ada representantes de todas las tribus de Israel. Tiempo despu\u00e9s, una vez terminada la reconstrucci\u00f3n del templo, se ofreci\u00f3 un sacrificio de doce machos cabr\u00ed\u00ados, \u2020\u0153conforme al n\u00famero de las tribus de Israel\u2020\u009d. (Esd 6:16, 17.) Esta reunificaci\u00f3n posterior al cautiverio se hab\u00ed\u00ada predicho en la profec\u00ed\u00ada. Por ejemplo, Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada prometido traer \u2020\u0153a Israel de vuelta\u2020\u009d (Jer 50:19), y hab\u00ed\u00ada dicho asimismo: \u2020\u0153Traer\u00e9 de vuelta a los cautivos de Jud\u00e1 y a los cautivos de Israel, y ciertamente los edificar\u00e9 tal como en el comienzo\u2020\u009d. (Jer 33:7.) La visi\u00f3n de Ezequiel de los dos palos que se fusionaron en uno solo (37:15-28) indic\u00f3 que los dos reinos se convertir\u00ed\u00adan de nuevo en una sola naci\u00f3n. Isa\u00ed\u00adas predijo que Jes\u00fas llegar\u00ed\u00ada a ser una piedra de tropiezo \u2020\u0153para ambas casas de Israel\u2020\u009d, lo que dif\u00ed\u00adcilmente significar\u00ed\u00ada que Jes\u00fas o los doce que envi\u00f3 durante su tercera gira por Galilea, tendr\u00ed\u00adan que visitar asentamientos jud\u00ed\u00ados en la lejana Media para predicar a los descendientes de los israelitas del reino septentrional. (Isa 8:14; Mt 10:5, 6; 1Pe 2:8.) La profetisa Ana, que estaba en Jerusal\u00e9n cuando naci\u00f3 Jes\u00fas, era de la tribu de Aser, que en un tiempo hab\u00ed\u00ada formado parte del reino norte\u00f1o. (Lu 2:36.)<br \/>\nNo todos los jud\u00ed\u00ados regresaron a Jerusal\u00e9n con Zorobabel, solo \u2020\u0153un simple resto\u2020\u009d. (Isa 10:21, 22.) Muy pocos de los que volvieron hab\u00ed\u00adan visto el templo original. Muchos de los de edad avanzada no se decidieron a regresar debido a los riesgos del viaje, y otros prefirieron quedarse, aunque desde un punto de vista f\u00ed\u00adsico hubieran podido realizar el viaje. Probablemente muchos hab\u00ed\u00adan conseguido con los a\u00f1os cierta independencia econ\u00f3mica y optaron por quedarse donde estaban. Si la reconstrucci\u00f3n del templo de Jehov\u00e1 no ocupaba el primer lugar en su vida, no se iban a sentir impulsados a emprender el arriesgado viaje ni a enfrentarse a un futuro incierto. Y, por supuesto, los que se hab\u00ed\u00adan hecho ap\u00f3statas no ten\u00ed\u00adan ning\u00fan incentivo para regresar.<br \/>\nEsto significa que parte del pueblo jud\u00ed\u00ado sigui\u00f3 dispersado, y a esta parte se la lleg\u00f3 a conocer como la Di\u00c2\u00b7a\u00c2\u00b7spo\u00c2\u00b7r\u00e1, es decir, la \u2020\u0153Dispersi\u00f3n\u2020\u009d. En el siglo V a. E.C. se encontraban comunidades jud\u00ed\u00adas en los 127 distritos jurisdiccionales del Imperio persa. (Est 1:1; 3:8.) Algunos descendientes de los desterrados hasta alcanzaron puestos gubernamentales encumbrados: por ejemplo, Mardoqueo y Ester, durante el gobierno del rey persa Asuero (Jerjes I), y Nehem\u00ed\u00adas, que lleg\u00f3 a ser copero real de Artajerjes Longimano. (Est 9:29-31; 10:2, 3; Ne 1:11.) Cuando compilaba las Cr\u00f3nicas, Esdras escribi\u00f3 que muchos de aquellos dispersados en varias ciudades orientales continuaban \u2020\u0153hasta el d\u00ed\u00ada de hoy\u2020\u009d (c. 460 a. E.C.). (1Cr 5:26.) Posteriormente, en tiempos del Imperio griego, Alejandro Magno llev\u00f3 a los jud\u00ed\u00ados a su nueva ciudad egipcia de Alejandr\u00ed\u00ada, donde aprendieron el idioma griego. Fue all\u00ed\u00ad donde empez\u00f3 la traducci\u00f3n de las Escrituras Hebreas al griego, que llegar\u00ed\u00ada a ser conocida como la Versi\u00f3n de los Setenta, en el siglo III a. E.C. Las guerras siro-egipcias ocasionaron el traslado de muchos jud\u00ed\u00ados a Asia Menor y a Egipto, respectivamente. Despu\u00e9s de conquistar Jerusal\u00e9n en el a\u00f1o 63 a. E.C., Pompeyo se llev\u00f3 a muchos jud\u00ed\u00ados a Roma como esclavos.<br \/>\nLa gran dispersi\u00f3n de jud\u00ed\u00ados por todo el Imperio romano fue un factor que contribuy\u00f3 a la r\u00e1pida difusi\u00f3n del cristianismo. Jes\u00fas limit\u00f3 su predicaci\u00f3n al suelo de Israel, pero mand\u00f3 a sus disc\u00ed\u00adpulos que llevaran el testimonio \u2020\u0153hasta la parte m\u00e1s distante de la tierra\u2020\u009d. (Hch 1:8.) Durante la fiesta del Pentecost\u00e9s del a\u00f1o 33 E.C. hab\u00ed\u00ada en Jerusal\u00e9n jud\u00ed\u00ados de diferentes partes del Imperio romano, quienes oyeron a los cristianos engendrados por esp\u00ed\u00adritu predicar acerca de Jes\u00fas en las lenguas de Partia, Media, Elam, Mesopotamia, Capadocia, Ponto, el distrito de Asia, Frigia, Panfilia, Egipto, Libia, Creta, Arabia y Roma. Miles de ellos volvieron a sus hogares con la nueva fe que hab\u00ed\u00adan hallado. (Hch 2:1-11.) Pablo hall\u00f3 sinagogas en la mayor\u00ed\u00ada de las ciudades que visit\u00f3, y en ellas pudo predicar con facilidad a los jud\u00ed\u00ados de la Di\u00e1spora. En Listra Pablo encontr\u00f3 a Timoteo, cuya madre era jud\u00ed\u00ada. \u00ed\u0081quila y Priscila acababan de llegar de Roma cuando Pablo fue a Corinto, sobre el a\u00f1o 50 E.C. (Hch 13:14; 14:1; 16:1; 17:1, 2; 18:1, 2, 7; 19:8.) La gran cantidad de jud\u00ed\u00ados que hab\u00ed\u00ada en Babilonia justific\u00f3 el que Pedro fuera all\u00ed\u00ad para continuar su ministerio entre \u2020\u0153los circuncisos\u2020\u009d. (G\u00e1l 2:8; 1Pe 5:13.) Esta comunidad de jud\u00ed\u00ados de Babilonia fue el centro m\u00e1s importante del juda\u00ed\u00adsmo por bastante tiempo despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n en el a\u00f1o 70 E.C.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Cautividad Deu 28:41 hijos e hijas engendrar\u00e1s .. ir\u00e1n en c Ezr 2:1; Neh 7:6 son los .. que subieron del c Jer 15:2; 43:11 vet, Dios, frecuentemente, castigaba los pecados de los jud\u00ed\u00ados mediante servidumbre o cautividades (Dt. 28). Sin embargo, la cautividad de la cual Mois\u00e9s les libr\u00f3 deber\u00e1 considerarse como un &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cautiverio\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCAUTIVERIO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-9167","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9167","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9167"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9167\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9167"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9167"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9167"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}