{"id":9191,"date":"2016-02-05T06:27:29","date_gmt":"2016-02-05T11:27:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cronologia-biblica\/"},"modified":"2016-02-05T06:27:29","modified_gmt":"2016-02-05T11:27:29","slug":"cronologia-biblica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cronologia-biblica\/","title":{"rendered":"CRONOLOGIA BIBLICA"},"content":{"rendered":"<p>vet, La precisaci\u00f3n de algunos de los eventos narrados en la Biblia ha sufrido dificultades debido a discrepancias con los modelos hist\u00f3ricos generalmente aceptados para Egipto. As\u00ed\u00ad, han surgido dificultades para situar en la historia egipcia sucesos tales como el per\u00ed\u00adodo de 7 a\u00f1os de hambre, Jos\u00e9 como visir de Egipto, el Fara\u00f3n de la opresi\u00f3n, la fecha del \u00e9xodo, la peregrinaci\u00f3n por el desierto, y la \u00e9poca de la conquista de Cana\u00e1n. En los cuadros cronol\u00f3gicos que siguen se da la estructura de tiempo com\u00fanmente aceptada para la historia de Egipto, pero debemos advertir al lector que \u00e9sta tiene una base muy endeble antes de la \u00e9poca de los Ptolomeos (333 a.C.). Un an\u00e1lisis cr\u00ed\u00adtico de la evidencia lleva a un esquema de cronolog\u00ed\u00ada del Antiguo Testamento. Un estudio profundo y considerado de toda esta tem\u00e1tica la hallar\u00e1 el lector interesado en las siguientes obras en lengua inglesa: Courville, D. A.: \u00abThe Exodus Problem and its Ramifications\u00bb (Challenge Books, Loma Linda, California, 1971), 700 p\u00e1ginas. Velikovsky, I.: \u00abAges in Chaos\u00bb (Double Day, Garden City, New York, 1952\/1977), 350 p\u00e1ginas. Por otra parte, con respecto a la cronolog\u00ed\u00ada del relato b\u00ed\u00adblico del Antiguo Testamento, se tropieza con otras dificultades. Primeramente, por las t\u00e9cnicas usadas por los antiguos para hacer cr\u00f3nicas de eventos hist\u00f3ricos, y los calendarios utilizados, que son diferentes de los nuestros. En el caso particular del Antiguo Testamento, si a la p\u00e9rdida de la cronolog\u00ed\u00ada original del Texto Masor\u00e9tico (hoy restaurado en gran parte gracias a la evidencia aportada por la versi\u00f3n griega de los LXX) se a\u00f1ade lo dif\u00ed\u00adcil que es precisar eventos que tuvieron lugar hace much\u00ed\u00adsimos siglos, se comprende el porqu\u00e9 de los diferentes criterios en la elaboraci\u00f3n de las tablas. Damos a continuaci\u00f3n las tablas cronol\u00f3gicas con la salvedad ya mencionada antes, remitiendo al lector a la bibliograf\u00ed\u00ada citada y a la muy breve cronolog\u00ed\u00ada alternativa en el ap\u00e9ndice a la Cronolog\u00ed\u00ada del AT. Para la cronolog\u00ed\u00ada de los Hechos del Nuevo Testamento, seguimos los datos deducidos de la evidencia interna de los libros del Nuevo Testamento, constatando los nombres que se refieren a la historia profana. El cristianismo naciente no es muy mencionado por los historiadores griegos y romanos. Apenas unas cuantas referencias, y ello para hablar de las persecuciones contra los seguidores de Cristo. Alg\u00fan autor romano menciona el censo ordenado por Quirino y que es tambi\u00e9n citado por Lucas (Lc. 1 5). Tambi\u00e9n es sabido que Dionisio el Exiguo, a quien debemos la cronolog\u00ed\u00ada moderna, se equivoc\u00f3 en unos a\u00f1os, sufriendo un error de cuatro a siete a\u00f1os en la fecha del nacimiento de Cristo. Usando los datos aportados por Flavio Josefo, Eusebio de Cesarea y las citas de varios historiadores romanos, podemos deducir los a\u00f1os de los principales sucesos en las comunidades cristianas primitivas.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">En este art\u00edculo, los datos que existen para la formaci\u00f3n de una cronolog\u00eda de la Biblia se discuten brevemente bajo los siguientes t\u00edtulos:\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Introducci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Creaci\u00f3n del mundo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Creaci\u00f3n del hombre<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Desde la Creaci\u00f3n hasta el Diluvio<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Desde el Diluvio hasta el nacimiento de Abraham<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 Desde el nacimiento de Abraham hasta el \u00c9xodo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">7 Desde el \u00c9xodo hasta la construcci\u00f3n del Templo de Salom\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">8 Desde la construcci\u00f3n del Templo hasta su destrucci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-9\">9 Desde la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n hasta el nacimiento de Jesucristo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-10\">10 Fecha del nacimiento de Jesucristo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-11\">11 Fecha de comienzo del ministerio<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-12\">12 Duraci\u00f3n del ministerio<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-13\">13 Fecha de la crucifixi\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-14\">14 Los ap\u00f3stoles<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cronolog\u00eda b\u00edblica trata sobre las fechas de los distintos eventos registrados en la Biblia.  Debe considerar hasta qu\u00e9 punto la Biblia contiene una cronolog\u00eda en absoluto; hasta qu\u00e9 punto los escritores sagrados apuntaron a la exactitud, o estaban satisfechos con n\u00fameros redondos; si, y en qu\u00e9 medida, los errores textuales y otras fuentes de corrupci\u00f3n se han introducido en los n\u00fameros de la Biblia; y, por \u00faltimo, qu\u00e9 relaci\u00f3n existe entre las cronolog\u00edas transmitidas por las naciones vecinas y las que existen en la Biblia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo hay una cronolog\u00eda de la Biblia\u00bb, escribi\u00f3 Silvestre de Sacy, y aunque esta frase es demasiado general, puede decirse con verdad que para gran parte de la Biblia hay poco que nos gu\u00ede a una determinaci\u00f3n exacta de cu\u00e1ndo sucedieron los eventos relatados.  No se trata simplemente de que en el asunto de los n\u00fameros el texto hebreo no siempre nos ha llegado incorrupto (cf. las diferencias entre el Pentateuco hebreo, los Setenta y el samaritano), sino que los libros de la Escritura, por otra parte, no son una mera historia.  Algunos de ellos, como los Salmos, no est\u00e1n en tal sentido. E incluso los que est\u00e1n as\u00ed, no fueron escritos principalmente desde el punto de vista de la historia.  Si no, por ejemplo, \u00bfpor qu\u00e9 dos historias paralelas del reino, Reyes y Cr\u00f3nicas? Es porque, como dice el Padre Cornely sobre el Libro de los Reyes (\u00abIntroductio\u00bb, II vol., I, p. 284), tuvo un fin m\u00e1s alto que el hist\u00f3rico, a saber, mostrar a los pueblos de Israel y de Jud\u00e1 que fue su maldad la que les trajo la destrucci\u00f3n, y, poner ante ellos las pruebas de la misericordia de Dios, para llevarlos de nuevo a la observancia de la Ley.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, el Libro de las Cr\u00f3nicas (Paralip\u00f3menos B. D.), escrito despu\u00e9s del Exilio, al manifestar los esplendores del antiguo ritual, intent\u00f3 moverlos a la digna celebraci\u00f3n del culto divino (op. cit., p. 324).   Lo que complica los primeros per\u00edodos de la historia b\u00edblica es el hecho de que no hab\u00eda una era reconocida (como la era dionis\u00edaca de nuestros d\u00edas) para contar eventos a partir de ella, aunque para el mundo romano la fundaci\u00f3n de Roma, en el siglo VIII a.C., comenz\u00f3 gradualmente a ser reconocida como tal y, en \u00e9pocas posteriores, entre los jud\u00edos, la fecha de la derrota de Nicanor por Seleuco Nicator, y el establecimiento de la dominaci\u00f3n sel\u00e9ucida en Siria (312 a.C.) lleg\u00f3 a ser considerada como una era fija.\n<\/p>\n<h2>Creaci\u00f3n del mundo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un art\u00edculo sobre la cronolog\u00eda b\u00edblica casi no es necesario discutir la fecha de la Creaci\u00f3n.  Se han sugerido al menos 200 fechas, que var\u00edan desde 3483 hasta 6934 a\u00f1os a.C., todas ellas basadas en la suposici\u00f3n de que la Biblia nos permite resolver la cuesti\u00f3n; pero no hace nada por el estilo.   Fue natural que en los primeros tiempos de la Iglesia, los Padres, escribiendo con poco conocimiento cient\u00edfico, tuviesen una tendencia a explicar los d\u00edas del cap. 1 del G\u00e9nesis como d\u00edas naturales de veinticuatro horas; aun as\u00ed, no todos lo hicieron.   As\u00ed, los Padres de Alejandr\u00eda (San Clemente, Or\u00edgenes, San Atanasio y San Cirilo) interpretaron los d\u00edas de la Creaci\u00f3n idealmente, y sostuvieron que Dios cre\u00f3 todas las cosas al mismo tiempo.   As\u00ed lo hizo San Agust\u00edn; y Santo Tom\u00e1s de Aquino vacil\u00f3 entre el idealismo y la exactitud literal. La interpretaci\u00f3n literal ha sido totalmente abandonada, y se admite que el mundo es de inmensa antig\u00fcedad.   El Profesor Dana declara que su edad es 50 millones de a\u00f1os; otros sugieren cifras a\u00fan m\u00e1s alarmantes (cf. Guibert, \u00abIn the Beginning\u00bb; Molloy, \u00abGeology and Revelation\u00bb; Hummelauer, \u00abGenesis\u00bb; Hastings, \u00abDictionary of the Bible\u00bb; Mangenot en Vig., \u00abDict. de la Bible\u00bb; Driver, \u00abGenesis\u00bb). Quiz\u00e1s las palabras de G\u00e9nesis (1,2), \u00abLa tierra era caos y confusi\u00f3n y oscuridad por encima del abismo\u201d, se refieren a la primera fase de la Creaci\u00f3n, la astron\u00f3mica, antes de que comenzara la era geol\u00f3gica.  No tenemos evidencia b\u00edblica para tales cuestiones, y el cat\u00f3lico es libre seguir la ense\u00f1anza de la ciencia.\n<\/p>\n<h2>Creaci\u00f3n del hombre<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pregunta que este tema sugiere es:  \u00bfPodemos limitar el tiempo que el hombre ha existido en la tierra dentro de los l\u00edmites normalmente asignados, es decir, dentro de unos 4,000 a\u00f1os del nacimiento de Cristo? La Iglesia no interfiere con la libertad de los cient\u00edficos para examinar este tema y formar el mejor criterio que puedan con la ayuda de la ciencia.   Evidentemente ella no atribuye una influencia decisiva a la cronolog\u00eda de la Vulgata, la versi\u00f3n oficial de la Iglesia de Occidente, ya que en el martirologio en el d\u00eda de Navidad, la creaci\u00f3n de Ad\u00e1n se sit\u00faa en el a\u00f1o 5199 a.C., la cual es la lectura de los Setenta.   Sin embargo, es cierto que no podemos confinar los a\u00f1os de permanencia del hombre en la tierra a los usualmente establecidos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, por otro lado, de ninguna manera estamos impulsados a aceptar las conclusiones extravagantes de algunos cient\u00edficos.  Como dice Mangenot (Vig., Dict. de la Bible, II, 720 sq}s.), hablando del derecho de los cat\u00f3licos a seguir la ense\u00f1anza de la ciencia &#8212;\u201ccertains tenants de l&#8217;archeologie prehistorique ont abuse de cette liberty et assigne une antiquity tres reculee a I&#8217;humanite\u00bb (ciertos campeones de la arqueolog\u00eda prehist\u00f3rica han abusado de esta libertad y han asignado a la raza humana una antig\u00fcedad sumamente remota).   As\u00ed Guibert escribe (op. cit, p 28.): \u00abHaeckel nombra m\u00e1s de cien mil a\u00f1os; Burmeister supone que Egipto estaba poblado hace m\u00e1s de 72,000 a\u00f1os atr\u00e1s; Draper le atribuye al europeo m\u00e1s de 250,000 a\u00f1os; seg\u00fan M. Joly, ciertos ge\u00f3logos le otorgan a la raza humana 100,000 siglos; y G. de Mortillet muestra que la existencia de ese hombre llega a unas 240,000 a\u00f1os\u00bb.   A\u00f1ade, sin embargo: \u00abEstas cifras se han construido sobre bases tan arbitrarias y fr\u00e1giles, que la verdadera ciencia no pod\u00eda tolerarlas mucho tiempo.\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De hecho, M. Guibert opina que con nuestro conocimiento actual no hay nada que nos obligue a extender la existencia del hombre m\u00e1s all\u00e1 de 10,000 a\u00f1os.   Cuestiones tales como la antig\u00fcedad de la civilizaci\u00f3n, que hab\u00eda llegado a un punto alto en Babilonia y Egipto 4,000 a.C., las diferencias radicales del lenguaje en el mismo per\u00edodo temprano, las diferencias de raza (cf. las razas blancas, negra y amarilla), que no parece que hayan sido modificadas durante el per\u00edodo hist\u00f3rico, y los restos de la mano de obra humana que se remontan a una antig\u00fcedad muy remota:   todas estas cosas parecen llevar a la conclusi\u00f3n de que la existencia del hombre en la tierra se remonta mucho m\u00e1s all\u00e1 de los tradicionales 4,000 a\u00f1os. El profesor Driver dice (\u00abG\u00e9nesis\u00bb, p XXXVI): \u00abSobre la estimaci\u00f3n m\u00e1s moderada, no puede ser inferior a 20,000 a\u00f1os.\u00bb\n<\/p>\n<h2>Desde la Creaci\u00f3n hasta el Diluvio<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El periodo desde la Creaci\u00f3n hasta el Diluvio se mide por la tabla geneal\u00f3gica de los diez patriarcas en G\u00e9nesis 5 y G\u00e9n. 7,6; pero el significado exacto del Cap. 5 no ha sido claramente definido.   Escritores cr\u00edticos se\u00f1alan que el n\u00famero diez es muy com\u00fan entre los pueblos antiguos en la lista de sus h\u00e9roes prehist\u00f3ricos, y que atribuyen longitudes fabulosas a las vidas de estos hombres; as\u00ed, los caldeos cuentan para sus primeros diez h\u00e9roes, que vivieron en el per\u00edodo desde la Creaci\u00f3n hasta el Diluvio, un espacio de 432,000 a\u00f1os.     Esto parece apuntar a un cierto n\u00facleo com\u00fan de verdad o de tradici\u00f3n primitiva, que se distorsion\u00f3 y exager\u00f3 en el curso de las edades.  Se han dado diversas explicaciones del cap\u00edtulo 5 para explicar el poco tiempo que parece permitir entre la Creaci\u00f3n y el Diluvio. Uno de ellos es la existencia de lagunas en el mismo, y, aunque no es f\u00e1cil ver c\u00f3mo puede ser eso, todav\u00eda hay que tener en cuenta que existen en San Mateo (1,8) en circunstancias precisamente similares.   Sabemos que hay dificultades sobre la tabla geneal\u00f3gica en el cap\u00edtulo V; pues, como puede verse en la tabla adjunta, el n\u00famero total de a\u00f1os en la Biblia Hebrea]], la samaritana, y la los Setenta difieren: en el hebreo, 1,656, en la samaritana, 1,307, y en los Setenta, 2,242.\n<\/p>\n<p><b>Nombres de los patriarcas<\/b>______<\/p>\n<p><b>Edad al nacer el hijo<\/b><\/p>\n<p><b>Hebreo <\/b>_____<\/p>\n<p><b>Samaritano <\/b><\/p>\n<p>Versi\u00f3n de los Setenta<\/p>\n<p>Ad\u00e1n<\/p>\n<p>130<\/p>\n<p>130<\/p>\n<p>230<\/p>\n<p>Set<\/p>\n<p>105<\/p>\n<p>105<\/p>\n<p>205<\/p>\n<p>En\u00f3s<\/p>\n<p>90<\/p>\n<p>90<\/p>\n<p>190<\/p>\n<p>Quen\u00e1n<\/p>\n<p>70<\/p>\n<p>70<\/p>\n<p>170<\/p>\n<p>Mahalalel<\/p>\n<p>65<\/p>\n<p>65<\/p>\n<p>165<\/p>\n<p>Y\u00e9red<\/p>\n<p>162<\/p>\n<p>62<\/p>\n<p>162<\/p>\n<p>Henoc<\/p>\n<p>65<\/p>\n<p>65<\/p>\n<p>165<\/p>\n<p>Matusal\u00e9n<\/p>\n<p>187<\/p>\n<p>67<\/p>\n<p>167<\/p>\n<p>L\u00e1mek<\/p>\n<p>182<\/p>\n<p>53<\/p>\n<p>188<\/p>\n<p>No\u00e9<\/p>\n<p>500<\/p>\n<p>500<\/p>\n<p>500<\/p>\n<p>Desde No\u00e9 hasta el Diluvio<\/p>\n<p>100<\/p>\n<p>100<\/p>\n<p>100<\/p>\n<p>Creaci\u00f3n hasta el Diluvio<\/p>\n<p>1656<\/p>\n<p>1307<\/p>\n<p>2342<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de una inspecci\u00f3n de la tabla anterior, es evidente que la diversidad se debe al cambio sistem\u00e1tico &#8212;no sabemos si fue  para aumentar la longitud total del per\u00edodo o para reducir la edad a la que los patriarcas tuvieron hijos o por alguna otra raz\u00f3n.   Una cosa se puede afirmar con seguridad, que el per\u00edodo de tiempo entre la creaci\u00f3n de Ad\u00e1n y el Diluvio no puede restringirse dentro del plazo establecido tradicionalmente. Tambi\u00e9n se puede decir que \u00abpara este per\u00edodo, la cronolog\u00eda de la Biblia es muy incierta\u00bb (Vigouroux, Dict., 273), y que la libertad de los cat\u00f3licos para la investigaci\u00f3n de la cronolog\u00eda de este per\u00edodo es poco restringida.\n<\/p>\n<h2>Desde el Diluvio hasta el nacimiento de Abraham<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los a\u00f1os entre el Diluvio y el nacimiento de Abraham se computan en el Libro del G\u00e9nesis por la genealog\u00eda de 11,10-26.\n<\/p>\n<p><b>Edad al nacer el hijo<\/b><\/p>\n<p><b>Nombres de los patriarcas<\/b>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p> <b>Biblia Hebrea <\/b><\/p>\n<p><b>Samaritana <\/b><\/p>\n<p><b>los Setenta<\/b><\/p>\n<p>Sem (padre de Arpak\u0161ad)<\/p>\n<p>102<\/p>\n<p>102<\/p>\n<p>102<\/p>\n<p> Arpak\u0161ad (padre de  Cain\u00e1n)<\/p>\n<p>35<\/p>\n<p>35<\/p>\n<p>135<\/p>\n<p>Cain\u00e1n (padre de \u0160\u00e9laj)<\/p>\n<p>130<\/p>\n<p> \u0160\u00e9laj (padre de H\u00e9ber)<\/p>\n<p>30<\/p>\n<p>130<\/p>\n<p>130<\/p>\n<p>H\u00e9ber (padre de P\u00e9leg)<\/p>\n<p>34<\/p>\n<p>134<\/p>\n<p>134<\/p>\n<p>P\u00e9leg (padre de Re\u00fa)<\/p>\n<p>30<\/p>\n<p>130<\/p>\n<p>130<\/p>\n<p>Re\u00fa (padre de Serug)<\/p>\n<p>32<\/p>\n<p>132<\/p>\n<p>132<\/p>\n<p>Serug (padre de Najor)<\/p>\n<p>30<\/p>\n<p>130<\/p>\n<p>130<\/p>\n<p>Najor (padre de T\u00e9raj)<\/p>\n<p>29<\/p>\n<p>79<\/p>\n<p>79<\/p>\n<p>T\u00e9raj (padre de Abraham)<\/p>\n<p>70<\/p>\n<p>70<\/p>\n<p>70<\/p>\n<p>_________________________<\/p>\n<p>____________<\/p>\n<p>____________<\/p>\n<p>____________<\/p>\n<p>A\u00f1os desde el nacimiento de Sem<\/p>\n<p>hasta el nacimiento de Abraham<\/p>\n<p>392<\/p>\n<p>1042<\/p>\n<p>1172<\/p>\n<p>Deducir los a\u00f1os de la edad de<\/p>\n<p>Sem en la \u00e9poca del Diluvio<\/p>\n<p>100<\/p>\n<p>100<\/p>\n<p>100<\/p>\n<p>_____________<\/p>\n<p>_____________<\/p>\n<p>_____________<\/p>\n<p>292<\/p>\n<p>942<\/p>\n<p>1072<\/p>\n<p>A\u00f1ada la edad de Abraham<\/p>\n<p>en la \u00e9poca de su llamada<\/p>\n<p>75<\/p>\n<p>75<\/p>\n<p>75<\/p>\n<p>______________<\/p>\n<p>______________<\/p>\n<p>______________<\/p>\n<p>Por lo tanto, n\u00famero de a\u00f1os desde el<\/p>\n<p>Diluvio hasta la llamada de Abraham<\/p>\n<p>367<\/p>\n<p>1017<\/p>\n<p>1147<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez m\u00e1s, sin embargo, las cifras de la tabla anterior se diferencian en las Biblias hebrea, samaritana y los Setenta, siendo respectivamente 367, 1017 y 1147; y se observar\u00e1 que, por regla general, la griega y la Samaritana concuerdan contra la Hebrea.   De hecho son id\u00e9nticas, salvo que el nombre de Cain\u00e1n, cuya edad en el nacimiento de S\u00e9laj se da como de 130 a\u00f1os, se encuentra en el griego solamente. No podemos decir si la tabla original conten\u00eda el nombre Cain\u00e1n.   Algunos sostienen que fue introducido en los Setenta para aumentar la longitud de tiempo entre el Diluvio y Abraham, o tambi\u00e9n para igualar el n\u00famero de los patriarcas entre el Diluvio y Abraham al de los que hay entre Ad\u00e1n y el Diluvio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cualquier caso esta genealog\u00eda da lugar a muchas preguntas, por ejemplo: \u00bfEs el nombre Cain\u00e1n una inserci\u00f3n posterior, o sali\u00f3 del hebreo?  Es dada por San Lucas (3,36). Adem\u00e1s, \u00bfhay algunas lagunas?   Pues, seg\u00fan la ciencia, la duraci\u00f3n de este per\u00edodo fue mucho mayor que lo que aparece a partir de la tabla geneal\u00f3gica. No hay dificultad en admitir tales lagunas, ya que sabemos que San Mateo (1,8), dice:  \u00abJoram engendr\u00f3 a Oz\u00edas\u00bb, aunque entre los dos estuvieron Ocoz\u00edas, Joab y Amas\u00edas.   Pues, como dice el profesor Sayce (Historia Primitiva de los Hebreos, 144), \u00abel el idioma sem\u00edtico la palabra hijo era a menudo equivalente a descendiente\u00bb. Tenemos tambi\u00e9n casos de omisiones similares en 1 Cr\u00f3n. 6,1 y Esdras 7,1-5.  Para los eruditos cr\u00edticos el Diluvio fue un asunto muy parcial.  No es, sin embargo, asunto del cronologista entrar en una discusi\u00f3n de esa materia.   En cualquier caso, si seguimos la visi\u00f3n tradicional o la cr\u00edtica, los n\u00fameros obtenidos de la genealog\u00eda de los patriarcas en el Cap. 11 debe estar muy aumentada, con el fin de dar tiempo para tal desarrollo de la civilizaci\u00f3n, la lengua y el tipo raza como las que se hab\u00edan alcanzado para la \u00e9poca de Abraham.\n<\/p>\n<h2>Desde el nacimiento de Abraham hasta el \u00c9xodo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se dice que cuando naci\u00f3 Isaac  Abraham ten\u00eda cien a\u00f1os de edad (G\u00e9n. 21,5); Isaac ten\u00eda sesenta cuando naci\u00f3 Jacob (Gen. 25,26); Jacob lleg\u00f3 a Egipto a la edad de 130 a\u00f1os (47,9).  Si se suman estos dos n\u00fameros, dan 290; a esto se a\u00f1ade 430 (el n\u00famero de a\u00f1os que Israel pas\u00f3 en Egipto) y obtenemos 720 a\u00f1os, lo cual podr\u00eda ser el per\u00edodo de tiempo entre el nacimiento de Abraham y el \u00c9xodo.   Se plantea una dificultad, ya que el Pentateuco Samaritano y la variante de la Versi\u00f3n de los Setenta en \u00c9x. 12,40 es: \u00abLos israelitas estuvieron en Egipto cuatrocientos treinta a\u00f1os.\u201d  Si esto es correcto, entonces s\u00f3lo quedan 215 a\u00f1os  para la estancia en Egipto, al ser 215 a\u00f1os necesarios para la permanencia en Cana\u00e1n, ya que a 290  tenemos que restar 75, la edad de Abraham cuando lleg\u00f3 a Cana\u00e1n (v\u00e9ase m\u00e1s arriba).  Sin embargo, no todos los manuscritos de los Setenta adoptan esta lectura; y, en todo caso, estamos s\u00f3lo cara a cara con otra tal diversidad entre la griega y la hebrea como se encuentra en las genealog\u00edas de los Patriarcas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traigamos ahora estos hechos en relaci\u00f3n con la era cristiana.  Pues en 1 Rey. 6,1 dice que el cuarto a\u00f1o del rey Salom\u00f3n cay\u00f3 en el a\u00f1o 480 despu\u00e9s del \u00c9xodo; y Ussher data el reinado del rey Salom\u00f3n desde 1,014 a 975 a.C.   Pero como el Templo se inici\u00f3 en el cuarto a\u00f1o de ese rey, o en 1,010, el \u00c9xodo tuvo lugar en el a\u00f1o 1,490 a.C.   \u00bfC\u00f3mo cuadran estos resultados con la ense\u00f1anza de la ciencia?  El profesor Sayce, a partir de la relaci\u00f3n de Abraham con Amrafel en el episodio relatado en G\u00e9n. 14, dice que \u00abaproximadamente puede fijar el plazo en que la familia de T\u00e9raj emigr\u00f3 desde Ur de los caldeos.  Si es correcta la cronolog\u00eda de los historiadores nativos de babilonios, fue alrededor de 2,300 a.C.\u201d  (Early History of the Hebrews, 12).   Por otra parte, nos dice que \u00abCana\u00e1n no pudo haber sido invadida por los israelitas hasta despu\u00e9s de la ca\u00edda de la d\u00e9cimo octava dinast\u00eda. Cuando muri\u00f3 Khu-naten era a\u00fan una provincia egipcia, guarnecida por tropas egipcias\u00bb (Alta Cr\u00edtica y Monumentos, 241 ), lo cual sabemos esto a partir de las Tablas de Tell el-Amarna.  As\u00ed somos llevados a un per\u00edodo posterior a la muerte de Rams\u00e9s II en 1281 a.C. para la fecha del \u00c9xodo, que probablemente tuvo lugar durante el reinado de Meneft\u00e1 I, hijo y sucesor de Rams\u00e9s, antes del a\u00f1o 1,200 a.C.  Esta no es la fecha tradicional del \u00c9xodo, pero como dice el Padre Hummelauer (G\u00e9nesis, p. 29), es la conclusi\u00f3n de la mayor\u00eda de los hombres en estos d\u00edas. Tampoco hay nada que evite que el estudiante del Antiguo Testamento procure arrojar toda la luz que pueda sobre la controvertida cuesti\u00f3n de la cronolog\u00eda b\u00edblica, teniendo en cu\u00e1n envuelta en la oscuridad est\u00e1 a menudo.\n<\/p>\n<h2>Desde el \u00c9xodo hasta la construcci\u00f3n del Templo de Salom\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Primer Libro de los Reyes (6,1) establece que Salom\u00f3n comenz\u00f3 la construcci\u00f3n del Templo en el 480vo a\u00f1o (los Setenta dice 440 a\u00f1os) despu\u00e9s del \u00c9xodo.  Para el cat\u00f3lico, ese pasaje parece resolver la cuesti\u00f3n.  Sin embargo, surge una dificultad del hecho de que hay casi un consenso de la opini\u00f3n cient\u00edfica de que el \u00c9xodo de Egipto tuvo lugar durante el reinado de Meneft\u00e1 I, o, posiblemente, la de su sucesor, Seti II.   Adem\u00e1s nos impulsa a una fecha posterior a la del a\u00f1o 1,400 para el \u00c9xodo, ya que hasta esa fecha, los asiri\u00f3logos y egipt\u00f3logos concurren en que Palestina era una provincia egipcia, con un gobernador egipcio (Driver, \u00abG\u00e9nesis\u00bb, p XXIX).  Rams\u00e9s II, el constructor de Pit\u00f3n y Rams\u00e9s, fue el fara\u00f3n de la opresi\u00f3n, y como \u00e9l rein\u00f3 desde 1348-1281 (Sayce) tenemos que descender a uno de sus sucesores para encontrar el fara\u00f3n del \u00c9xodo.   Por lo tanto somos llevados a su sucesor inmediato, Meneft\u00e1 I, como el m\u00e1s temprano, y hasta aproximadamente el a\u00f1o 1277 (Historia antigua de los hebreos, 150) para la fecha del \u00c9xodo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, la fecha de la construcci\u00f3n del Templo no se puede situar m\u00e1s tarde de mediados del siglo X a.C.   Pero si tomamos el tiempo entre estas dos fechas, nos quedan s\u00f3lo unos 327 a\u00f1os, frente a 480 requeridos por 1 Rey. 6,1.   Wellhausen no trata la cronolog\u00eda en serio (Proleg\u00f3menos, 229), pero, en compa\u00f1\u00eda de muchos otros cr\u00edticos, pronuncia que es meramente artificial. Dicen que el n\u00famero 480 est\u00e1 compuesto por doce veces 40; siendo cuarenta tomado como una generaci\u00f3n, y as\u00ed el n\u00famero 40 predomina entre los n\u00fameros cronol\u00f3gicos en esta parte de la Escritura.   As\u00ed, el tiempo en el desierto fue de 40 a\u00f1os; Otoniel, D\u00e9bora, Gede\u00f3n, cada uno gobern\u00f3 por 40 a\u00f1os.  Eh\u00fad gobern\u00f3 por dos veces 40, u 80 a\u00f1os; la tierra estuvo bajo los filisteos 40 a\u00f1os, y David rein\u00f3 durante ese mismo per\u00edodo.  Pero se deben tomar en consideraci\u00f3n los siguientes datos.   El profesor Sayce se\u00f1ala que \u00ab40 a\u00f1os en el idioma hebreo simplemente significaba un per\u00edodo de tiempo indeterminado y desconocido, y la Piedra Moabita muestra que el mismo lenguaje exist\u00eda tambi\u00e9n en la lengua moabita\u00bb (Early History of the Hebrews, 146).   En esos d\u00edas la cronolog\u00eda estaba en su infancia; y, a partir de la repetici\u00f3n de n\u00fameros redondos, es obvio que las fechas se daban s\u00f3lo aproximadamente.  Si tuvi\u00e9ramos que escribir todos los n\u00fameros que se producen durante este per\u00edodo, como lo hace el Padre Hummelauer en su comentario sobre los Jueces (p. 12), encontrar\u00edamos que el n\u00famero 40 no se repite de ninguna manera con la frecuencia que nos lleva a suponer.   Queda la dificultad de que 1 Rey. 6,1 da para la duraci\u00f3n de este per\u00edodo 480 a\u00f1os; la ciencia parece decir \u00abno m\u00e1s de 327\u00bb. Pero hay que darse cuenta de las incertidumbres que rodean la cronolog\u00eda de este per\u00edodo.   Tambi\u00e9n tenemos que se\u00f1alar que Wellhausen y Stade consideran 6,1 como una inserci\u00f3n tard\u00eda (Burney, \u00abHebrew Text of Kings\u201d, 58).   Si este fuera el caso, resolver\u00eda la dificultad; y tal vez se hace m\u00e1s probable por el hecho de que en el griego este vers\u00edculo est\u00e1 insertado entre 5,31-32 y tambi\u00e9n que se lee 440 en lugar de 480. Concluimos, pues, que la fecha del \u00c9xodo fue alrededor del 1277, la monarqu\u00eda fue fundada por Sa\u00fal en 1,020; David subi\u00f3 al trono en 1,002; Salom\u00f3n en el 962, y el Templo se inici\u00f3 en el 958 a.C.\n<\/p>\n<h2>Desde la construcci\u00f3n del Templo hasta su destrucci\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abOn gvoit\u00bb, dice Mangenot (en Vig., Dict. de la Bible, s.v. \u00abChronologie\u00bb, 732), \u00abla chronologie de l&#8217;\u00e9poque des rois d&#8217;Isra\u00ebl et de Juda n&#8217;est pas aussi ferme et aussi assur\u00e9e qu&#8217;on le croit commun\u00e9ment. Elle aurrait besoin d&#8217;\u00eatre raccord\u00e9e avec la chronologie assyrienne\u00bb   Es evidente que la cronolog\u00eda de la \u00e9poca de los reyes de Israel y de Jud\u00e1 no est\u00e1 tan resuelta y determinada como se supone com\u00fanmente.  Se debe armonizar con la cronolog\u00eda asiria). Ciertamente hay errores textuales entre los n\u00fameros.   Al comparar 2 Rey. 8,26 con 2 Cr\u00f3n. (B.D. Paralip\u00f3menos), 22,2, nos encontramos con que en el primero se dice que Ocoz\u00edas ten\u00eda veintid\u00f3s a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar; en el segundo, cuarenta y dos.  Tampoco un escritor cr\u00edtico puede decir que el cronista estaba mal informado; uno de los principios de Wellhausen y toda su escuela es que Reyes fue la principal fuente de Cr\u00f3nicas. \u00bfNo es \u00e9ste un caso evidente de corrupci\u00f3n de un texto?  \u00bfC\u00f3mo si no, tambi\u00e9n, podemos explicar el hecho de que el Libro de los Reyes da la suma de los reinados de los reyes que reinaron desde Roboam a la muerte de Ocoz\u00edas como 95, mientras que da la suma de los a\u00f1os desde Jeroboam hasta la muerte de Joram como noventa y ocho, aunque Jeroboam subi\u00f3 al trono el mismo a\u00f1o de Roboam, y Ocoz\u00edas muri\u00f3 el mismo d\u00eda que Joram?   Pues si el escritor de Reyes hizo uso de todos los recursos artificiales inteligentes, con los que lo acreditan los escritores cr\u00edticos, es bastante incre\u00edble \u00e9l hubiese cometido un error tan obvio.   Y lo mismo puede decirse de que da la suma de los a\u00f1os desde la accesi\u00f3n de Jeh\u00fa de Israel a la ca\u00edda de Samaria como 143 a\u00f1os, mientras que da el intervalo entre la accesi\u00f3n de Atal\u00eda de Jud\u00e1 (que comenz\u00f3 su reinado en el mismo a\u00f1o que Jeh\u00fa) y el mismo evento como 165 a\u00f1os.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece que durante este per\u00edodo entre los jud\u00edos tuvo lugar un desarrollo en el m\u00e9todo de registrar las fechas.   En Babilonia databan los eventos por el reinado de los reyes; en Asiria, cada a\u00f1o se nombraban funcionarios regulares, llamado limmi, por cuyo nombre se conoci\u00f3 el a\u00f1o, al igual que los c\u00f3nsules en Roma y los arcontes ep\u00f3nimos en Atenas.  Se han descubierto listas de los limmi para los a\u00f1os 909-666 a.C. (Sayce, \u00abHistoria Temprana de los Hebreos\u00bb, 147). Este sistema cronol\u00f3gico afect\u00f3 a los jud\u00edos; as\u00ed se mantuvo entre ellos registros para cr\u00f3nicas, a los cuales se hace referencia a menudo en los Libros de los Reyes. As\u00ed, tambi\u00e9n, se lee, entre las listas de los oficiales reales, de un registrador o cronista.   Es verdad que a veces se plantea la objeci\u00f3n (cf. Hastings, Dict., I, 400) de que las referencias no son a las cr\u00f3nicas mismas, sino a las obras basadas en alguna forma sobre ellas. Esta, sin embargo, parece una afirmaci\u00f3n puramente gratuita.    El que las referencias son al Libro de las Cr\u00f3nicas, y no simplemente a las cr\u00f3nicas, parecer\u00eda dar a entender no m\u00e1s que las cr\u00f3nicas de los diferentes reyes estaban de alguna manera unidas para formar un solo volumen, del cual es muy posible que se hiciesen copias.  Tampoco es exagerado suponer que se pudieron haber hecho grandes esfuerzos para salvaguardar los registros reales en la destrucci\u00f3n de Samaria, sobre todo porque hab\u00eda un funcionario real, llamado el cronista, quien estar\u00eda al cuidado de ellos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si llegamos ahora a las cifras reales en s\u00ed, no hay una divergencia grave entre ellas y los resultados de la historia profana, mientras que en muchos casos corresponden exactamente.   Lo que se debe esperar, naturalmente, es que cuanto m\u00e1s nos remontamos, m\u00e1s general ser\u00eda el conocimiento de la cronolog\u00eda mostrada, y as\u00ed encontramos que refiere a la historia de los reyes.   El hecho de que para la mayor\u00eda se descuidan las fracciones del a\u00f1o deja claro que el escritor trabajaba con n\u00fameros redondos.   Y sin embargo, nos encontramos con que desde la muerte de Salom\u00f3n hasta la accesi\u00f3n de Atal\u00eda y Jeh\u00fa, quien comenz\u00f3 a reinar en el mismo a\u00f1o, s\u00f3lo hay una divergencia de tres a\u00f1os en 90 entre los reinos de Jud\u00e1 e Israel, mientras que desde esa fecha a la destrucci\u00f3n de Samaria la diferencia es s\u00f3lo de 21 a\u00f1os en el otro lado.  De modo que la diferencia total, en un per\u00edodo de aproximadamente 255 a\u00f1os, es solo 19 a\u00f1os.   Pero entonces ya no se puede admitir que esto es un error puro. Muchos escritores dicen que la deficiencia en la duraci\u00f3n de los a\u00f1os de los reyes de Israel ha de ser suplida por la introducci\u00f3n de dos interregnos en la lista de los reyes de Israel, quiz\u00e1s uno despu\u00e9s de Jeroboam II, el otro despu\u00e9s de Pecaj; o tambi\u00e9n, que dos de los reyes de Jud\u00e1 reinaron contempor\u00e1neamente con sus padres.   No se puede pretender que se ha encontrado la verdadera explicaci\u00f3n. El punto pr\u00e1ctico es que el alumno tiene la libertad de arrojar toda luz que pueda sobre el problema de fuentes externas; y que la cronolog\u00eda de los Libros de los Reyes, en su forma actual, es muy adecuada para los fines para los que fue suministrada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una cosa es cierta, que la ecuaci\u00f3n de la \u00abBiblica Encyclopaedia\u00bb de Cheyne (I, 779) es una mera caricatura: \u00abEste cuadro muestra que a finales del a\u00f1o 258 despu\u00e9s de la divisi\u00f3n del reino, hab\u00edan transcurrido 258 a\u00f1os sincr\u00f3nicos, 241 7\/12 a\u00f1os de reinado en Israel, y 260 a\u00f1os de tales a\u00f1os en Jud\u00e1; y tenemos por tanto la ecuaci\u00f3n singular 258 = 241 7\/12 = 260\u00bb.   Sin duda esto es muy inteligente; si es igualmente instructivo, desde el punto de vista de la historia seria, es otra cuesti\u00f3n. Dejemos que una ilustraci\u00f3n nos muestre: en 1 Rey. 15,1 se nos dice que Abiyyam rein\u00f3 sobre Jud\u00e1 en el a\u00f1o dieciocho de Jeroboam, rey de Israel.   En el vers\u00edculo 9 nos dice que, despu\u00e9s de su muerte, registrada en el vers\u00edculo 8, su hijo As\u00e1 se convirti\u00f3 en rey, en el a\u00f1o veinte de Jeroboam.   En el segundo verso leemos que Abiyyam \u00abrein\u00f3 tres a\u00f1os en Jerusal\u00e9n\u00bb. Ahora, \u00bfqu\u00e9 hace la \u00abEnciclopedia\u00bb de Cheyne en la \u00abecuaci\u00f3n singular\u00bb? Al calcular los a\u00f1os desde el decimoctavo al vig\u00e9simo a\u00f1o de Jeroboam, seg\u00fan la moda actual, los pone bajo una sola partida de la ecuaci\u00f3n como dos a\u00f1os, y luego en otra partida le da el mismo per\u00edodo, calculada, como se sabe perfectamente, de acuerdo a la antigua manera jud\u00eda, como tres a\u00f1os; y, despu\u00e9s de haber finalmente redactado de esta manera tres listas diferentes de n\u00fameros, se produce \u00abuna ecuaci\u00f3n singular\u00bb &#8212;no es de extra\u00f1ar.  Sin embargo, el escritor, adem\u00e1s del pasaje en cuesti\u00f3n, debe haber sabido que los jud\u00edos contaban desde el cuarto hasta el sexto a\u00f1o de Ezequ\u00edas como tres a\u00f1os (2 Rey. 18,9-10), y que desde el viernes hasta el domingo tambi\u00e9n se contaban como tres d\u00edas (Lucas 24,7).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En algunos lugares la cronolog\u00eda de los reyes est\u00e1 lejos de ser clara. \u00bfQu\u00e9 luz arroja sobre ella la cronolog\u00eda de las naciones vecinas?   Egipto se puede quedar fuera, porque de ella se puede obtener poca ayuda.  Sayce dice de su cronolog\u00eda que \u00abes m\u00e1s discutible a\u00fan que la de Israel\u00bb (\u201cHebreos\u201d, 453).   Trayendo en nuestra ayuda el fragmento de los anales de Tiro citado por Josefo, la fundaci\u00f3n del Templo se puede fijar, de acuerdo con Sayce, para cerca del a\u00f1o 969, la cual estar\u00eda muy cerca de la fecha dada anteriormente.  Despu\u00e9s de haber fijado el a\u00f1o en que se comenz\u00f3 el Templo, sabemos que Salom\u00f3n rein\u00f3 desde 973 hasta 936, y David desde 1013-973. As\u00ed que, para hablar a grandes rasgos, la rebeli\u00f3n de las diez tribus debi\u00f3 haber ocurrido en alg\u00fan lugar alrededor del a\u00f1o 936.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque San Jer\u00f3nimo dice, en su carta al sacerdote Vitalis, que hacer hincapi\u00e9 en estos asuntos es m\u00e1s bien para un hombre de ocio que para una persona estudiosa, aun as\u00ed tenemos que confesar que ser\u00eda satisfactorio saber c\u00f3mo surgi\u00f3 la discrepancia general entre las fechas b\u00edblicas y las correspondientes fechas asirias, desde la accesi\u00f3n de Roboam hasta la toma de Samaria.   Hemos fijado m\u00e1s o menos la fecha de la rebeli\u00f3n de las diez tribus en el a\u00f1o 936 a.C.  Sin embargo, la fecha tradicional es 975, y si seguimos las fechas de los reyes hasta la toma de Samaria, se encontrar\u00e1 que la interpretaci\u00f3n usual de la cronolog\u00eda b\u00edblica coloca esas fechas unos cuarenta a\u00f1os antes de lo que es posible de acuerdo con el canon cronol\u00f3gico asirio.    As\u00ed, el rey Ajab de Israel rein\u00f3 desde 918 hasta 896, pero en las inscripciones asirias se dice que estuvo presente en la batalla de Karkar en el 854. Oz\u00edas fue rey de Jud\u00e1 desde 810 a 758, pero, de acuerdo a las inscripciones, \u00e9l estaba en guerra con Tiglat-pileser alrededor del a\u00f1o 741. Una vez m\u00e1s, el reinado de Menajem sobre Israel extendi\u00f3 desde el 770 hasta el 759, pero en los monumentos se le inscribe como un tributario de Tiglat-pileser en 738. Estos ejemplos parecen demostrar que, de acuerdo con la interpretaci\u00f3n tradicional, las fechas de los reyes est\u00e1n demasiado adelantadas por unos 40 a\u00f1os.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, hay que tener en cuenta que no existe una cronolog\u00eda fija de la Biblia, aunque en los Libros de los Reyes se dan sincronismos y longitudes de los reinados.   Hay, por otra parte, errores textuales, incertidumbre en cuanto al fechado anterior y posterior, falta de fiabilidad en cuanto a la exactitud y la interpretaci\u00f3n de los nombres en las tabletas asirias.   As\u00ed que, como era de esperar, \u00abpocas de las tablas de fechas proporcionadas por los cron\u00f3logos del Antiguo Testamento coinciden exactamente\u00bb (Hastings, \u00abDict Biblia.\u00bb, I, 403).  Hay que recordar otro punto: se dan explicaciones artificiales elaboradas de la cronolog\u00eda de la Biblia desde la construcci\u00f3n del Templo hasta la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n. Estas explicaciones abarcan no s\u00f3lo el per\u00edodo desde Salom\u00f3n a Ajaz (741 a.C.), sino desde esa \u00e9poca hasta la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n (586 a.C.).    Pero lo cierto es que la cronolog\u00eda de los Libros de los Reyes desde Ajaz a la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, un per\u00edodo de 155 a\u00f1os, no es artificial (cf. Hastings, 401), sino que est\u00e1 de acuerdo con la cronolog\u00eda asiria.  \u00bfY acaso este hecho no arroja dudas considerables sobre la teor\u00eda de la artificialidad?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, la Piedra Moabita, antes mencionada, establece que Israel habitaba en Medeba durante los d\u00edas de Omr\u00ed y la mitad de los d\u00edas de su hijo &#8212;un total de 40 a\u00f1os.   El profesor Sayce dice sobre esto: \u00abLa duraci\u00f3n real del tiempo no fue m\u00e1s de 15 a\u00f1os\u00bb (Early History of the Hebrews, 146). Ahora bien, si esto fuese as\u00ed, \u00bfno podemos al menos argumentar que la Piedra Moabita est\u00e1 correcta o no?   Si est\u00e1 correcta, entonces el n\u00famero 40 se utilizaba de una manera m\u00e1s libre como un n\u00famero redondo en aquellos d\u00edas; si est\u00e1 incorrecta, entonces es claro que no se puede confiar incluso en los registros de piedra contempor\u00e1neos de la \u00e9poca de los reyes. \u00bfC\u00f3mo afecta esto a las tablillas babil\u00f3nicas y su evidencia?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se concluye entonces que el Templo fue construido alrededor de 969. La secesi\u00f3n de las diez tribus se llev\u00f3 a cabo alrededor del a\u00f1o 937. La ca\u00edda de Samaria en el 722 \u00f3 721, y la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n en el a\u00f1o 536 a.C.\n<\/p>\n<h2>Desde la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n hasta el nacimiento de Jesucristo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las dos grandes autoridades para la cronolog\u00eda jud\u00eda despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n son los Libros de Esdras y el Libro Primero de los Macabeos. Hay otros libros tambi\u00e9n, pero su evidencia es tan incierta, y en algunos casos tan disputada, que no hay intenci\u00f3n de utilizarlas.   Tales son, por ejemplo, la profec\u00eda de Daniel y las profec\u00edas de Ageo y Zacar\u00edas. En el Primer Libro de los Macabeos y en los libros de Esdras y Nehem\u00edas hemos admitido en general autoridades de primer nivel. As\u00ed Cheyne (\u00abEnciclopedia\u00bb III, 2865) escribe sobre 1 Macabeos, \u00abEl libro se ha mostrado digno de poseer el m\u00e1s alto rango como cronolog\u00eda confiable\u00bb, y tambi\u00e9n: \u00abpuesto que la precisi\u00f3n de las fechas que figuran est\u00e1n en su mayor\u00eda fuera de toda duda\u00bb.  El libro abarca los a\u00f1os 175-135 a.C., y los principales acontecimientos fueron datados de acuerdo a la \u00e9poca sel\u00e9ucida, 312 a.C.   Sobre los libros de Esdras, Batten dice, en Hastings, \u00abEl valor hist\u00f3rico de estos libros es muy grande\u00bb.   Existen dificultades en cuanto a los nombres de Dar\u00edo y Artajerjes.  \u00bfEs el Dar\u00edo mencionado Dar\u00edo I o Dar\u00edo II?&#8212;sin mucha duda, Dar\u00edo I.  Van Hoonacker se inclina a identificar el Artajerjes del cap\u00edtulo 7 con el segundo de ese nombre, por lo que situar\u00eda el regreso de Esdras a Jerusal\u00e9n bajo Artajerjes II, en el 404, contrario a la opini\u00f3n de la mayor\u00eda de los comentaristas.   \u00c9l dice que Nehem\u00edas regres\u00f3 durante el gobierno de Artajerjes I en 444.   Sin embargo, se suele considerar que Esdras regres\u00f3 en 457 y Nehem\u00edas en 444 a.C.  El primer grupo de cautivos regres\u00f3 a Jerusal\u00e9n bajo Zorobabel en el a\u00f1o primero de Ciro, es decir, 536 a.C.   Ellos pusieron los cimientos del Templo, el cual fue terminado en el a\u00f1o 516.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No sabemos nada de la cronolog\u00eda de los jud\u00edos despu\u00e9s de esto hasta la \u00e9poca de los Macabeos. Sin embargo, el Primer Libro de los Macabeos da informaci\u00f3n sobre el per\u00edodo 174-135; abre con una descripci\u00f3n de la posici\u00f3n de los jud\u00edos bajo Ant\u00edoco Ep\u00edfanes.  Luego viene un relato de la sublevaci\u00f3n dirigida por Matat\u00edas, en 167, y su muerte. A continuaci\u00f3n sigui\u00f3 su hijo Judas, que continu\u00f3 la lucha hasta su muerte en 161.  Jonat\u00e1n, el hermano de Judas, fue el siguiente l\u00edder hasta 143. Al a\u00f1o siguiente los jud\u00edos recuperaron su independencia bajo Sim\u00f3n. Sim\u00f3n fue hecho gobernante en 141, fue asesinado en el a\u00f1o 135, y fue sucedido por su hijo Juan Hircano en el mismo a\u00f1o.\n<\/p>\n<h2>Fecha del nacimiento de Jesucristo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">A primera vista parece una cosa simple fijar la fecha del nacimiento de Jesucristo. \u00bfNo fue en el comienzo del primer a\u00f1o de la era cristiana? Fue un monje del siglo VI, llamado Dionisio el Exiguo (el peque\u00f1o), quien fij\u00f3 nuestra era cristiana actual, que establece que Jesucristo naci\u00f3 el 25 de diciembre, A.U.C. (N. de la T.:  ab urbe condita, desde la fundaci\u00f3n de Roma) 753, y el inicio de la nueva era a partir del a\u00f1o siguiente, 754.   Esa fecha, como veremos, no puede ser correcta y, en lugar de ser una mejora al respecto, est\u00e1 m\u00e1s lejos de la verdad que las fechas asignadas por los primeros Padres, San Ireneo y Tertuliano, quienes fijaron la fecha de la Natividad en el 41er a\u00f1o de Augusto, es decir, 3 a.C., o A.U.C. 751.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que se\u00f1alar en primer lugar que San Mateo dice (2,1) que nuestro Salvador naci\u00f3 \u00aben los d\u00edas del rey Herodes\u00bb. Josefo nos dice (Antig\u00fcedades, XVII, VIII, 1), que Herodes muri\u00f3 \u00abdespu\u00e9s de haber reinado 34 a\u00f1os de facto desde la muerte de Ant\u00edgono, y 37 a\u00f1os de jure desde el decreto romano que lo declar\u00f3 rey\u00bb.   Sabemos tambi\u00e9n que comenz\u00f3 a reinar en el consulado de Domicio Calvino y Asinio Poli\u00f3n (40 a.C.) en la Olimpiada 184ta (Ant., XIV, 5), y que se convirti\u00f3 en rey de facto en el consulado de Marco Agripa y Canidio Gallo, en la Olimpiada 185ta (Ant., XIV, XVI, 4).   Estos c\u00e1lculos no aseguran si Herodes muri\u00f3 en el a\u00f1o 3, 4 \u00f3 5 a.C., pero es m\u00e1s probable que fuese en el a\u00f1o 4 a.C.   Esta fecha es corroborada por un eclipse de luna que ocurri\u00f3 (Ant., XVII, VI, 4) la misma noche en que Herodes quem\u00f3 vivo a Mat\u00edas, pocos d\u00edas antes de su propia muerte; pues hubo un eclipse de luna del 12 de marzo al 13 de marzo del a\u00f1o 4 a.C.   Todo esto apunta al hecho de que Herodes muri\u00f3 en el a\u00f1o 4 a.C., y que as\u00ed mismo el Salvador debi\u00f3 haber nacido antes de esa fecha.  En mayo, octubre y diciembre del a\u00f1o 7 a.C. ocurri\u00f3 una conjunci\u00f3n de los planetas J\u00fapiter y Saturno.   Kepler, el astr\u00f3nomo, sugiri\u00f3 que tal vez este fen\u00f3meno estaba relacionado con la estrella que vieron los Reyes Magos (Mt. 2,2).  Pero esta idea es del todo demasiado incierta para ser considerada seriamente, o para formar una base para cualquier cronolog\u00eda fiable.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tampoco podemos llegar a una conclusi\u00f3n m\u00e1s definitiva a partir de lo que San Mateo dice sobre la permanencia del ni\u00f1o Jes\u00fas en Egipto (2,14.19.22), donde permaneci\u00f3 hasta la muerte de Herodes.   Herodes orden\u00f3 una matanza de los ni\u00f1os de hasta dos a\u00f1os de edad de acuerdo a la informaci\u00f3n sobre la fecha de la Natividad, que hab\u00eda recibido de los Reyes Magos.   En s\u00ed no hay nada improbable en eso, pues sabemos que Herodes era un hombre muy cruel y caprichoso, que, por ejemplo, llam\u00f3 al lado de su cama a todos los hombres principales de la naci\u00f3n jud\u00eda, con el fin de que les tirasen dardos al momento de su muerte, de modo que hubiese lamentaci\u00f3n universal cuando \u00e9l dejase esta vida.   No sabemos, sin embargo, qu\u00e9 informaci\u00f3n pose\u00eda Herodes en cuanto a la fecha de la Natividad, si los Reyes Magos le dieron una informaci\u00f3n precisa, o si la pose\u00edan ellos mismos; lo que el incidente parece indicar es que nuestro Salvador naci\u00f3 alg\u00fan tiempo antes de la muerte de Herodes, probablemente dos a\u00f1os o m\u00e1s.   As\u00ed que, si Herodes muri\u00f3 en el a\u00f1o 4 a.C., podr\u00edamos tomar el a\u00f1o 6 \u00f3 7 a.C. como el a\u00f1o de la Natividad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, se plantea una dificultad en cuanto a la fecha de la Natividad en relaci\u00f3n con el censo romano mencionado en el cap\u00edtulo 2 de San Lucas.  La Natividad ocurri\u00f3 despu\u00e9s de un decreto emitido por Augusto C\u00e9sar, que ordenaba el empadronamiento de todas las personas del Imperio.  La fuente de la dificultad son las palabras: \u00abEste primer empadronamiento fue hecho por Cirino\u00bb (vers\u00edculo 2), o, m\u00e1s correctamente, \u00abEste primer censo fue tomado mientras Quirino era gobernador de Siria\u00bb.   Puesto que sabemos que Publio Sulpicio Quirino fue gobernador de Siria, y que se hizo un censo en el a\u00f1o 7, unos once a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Herodes, y no se niega que Cirino era Quirino.   Sch\u00fcrer, in \u00abThe Jewish People in the Time of Jesus Christ\u00bb (Div. I, Vol. II, 105-143), se esfuerza por demostrar que la declaraci\u00f3n es una inexactitud por parte de San Lucas, y, con m\u00e1s o menos \u00e9nfasis, pr\u00e1cticamente toda la escuela cr\u00edtica toma la misma actitud. Sin embargo, a primera vista, no estamos dispuestos a aceptar la afirmaci\u00f3n de que San Lucas ignorara un tema tan elemental.  C. H. Turner, en el \u00abDiccionario de la Biblia\u201d de Hastings, cree que pudo haber estado mal informado, ya que \u00absu conocimiento de Palestina quiz\u00e1s se limitaba a los dos a\u00f1os de prisi\u00f3n de San Pablo en Cesarea\u00bb. Tal idea parece muy poco probable. San Lucas hab\u00eda realizado una investigaci\u00f3n minuciosa de los hechos que relata en su Evangelio; hab\u00eda \u00abinvestigado diligentemente todas las cosas desde el principio\u00bb, y tambi\u00e9n de aquellos que \u00abfueron testigos oculares y ministros de la palabra\u00bb (1,2-3).   Parece incre\u00edble que un hombre como ese no se hubiera tomado la molestia de preguntar, no en cuanto a una peque\u00f1a costumbre jud\u00eda, sino en cuanto a un evento p\u00fablico tan importante como el censo romano, y que no se hubiese familiarizado con el nombre del gobernador romano de la \u00e9poca.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo, no est\u00e1 claro cu\u00e1l es la explicaci\u00f3n a la nota sobre Quirino.  Algunos sugieren que pr\u00f3te tiene, como sin duda lo tiene a veces en el griego cl\u00e1sico, la fuerza de pr\u00f3tera, por lo que el sentido del pasaje ser\u00eda: \u00abEste censo se llev\u00f3 a cabo antes del que tuvo lugar cuando Quirino era gobernador de Siria\u00bb.  Pero hay otra explicaci\u00f3n.   Es cierto que el autor del art\u00edculo sobre cronolog\u00eda en la \u00abEnciclopedia\u00bb de Cheine, dice, con positividad caracter\u00edstica, que \u00abno es imposible alg\u00fan censo en Judea antes del muy conocida del a\u00f1o 7 a.C.\u201d.     Pero, por otra parte, Turner, en el \u00abDiccionario\u00bb de Hastings, piensa que no hay improbabilidad inherente a la hip\u00f3tesis de un censo en Judea en alg\u00fan lugar dentro de los a\u00f1os 8-5 a.C.   Hay muy poca duda, a partir de una inscripci\u00f3n encontrada en T\u00edvoli en 1764, que Quirino fue gobernador de Siria dos veces; una, como es bien sabido, desde el a\u00f1o 6-11 a.C., pero tambi\u00e9n una vez en un per\u00edodo anterior.   No en el momento de la muerte de Herodes, pues Quintilio Varo era entonces gobernador; y antes de \u00e9l vino Sencio Saturnino 9-6 a.C., y antes de \u00e9l, Titio. Pero no hay ninguna raz\u00f3n por la que no deba colocarse a Quirino despu\u00e9s de Varo.   En ese caso, Saturnino habr\u00eda sido el que iniciara el censo; hubiera sido suspendido durante un tiempo, a causa de la muerte de Herodes, y luego continuado y concluido bajo Quirino, de modo que su nombre se asociase a \u00e9l.   Quiz\u00e1s esto podr\u00eda explicar por qu\u00e9 Tertuliano habla de un censo realizado por Sencio Saturnino bajo Augusto (Adv. Marcionem, IV, 19); pero es muy poco probable, si hubiera encontrado otro y, al parecer, un nombre equivocado en San Lucas, que no hubiese hecho caso o dado alguna explicaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de la evidencia, parece que la fecha de la Natividad dada por Dionisio el Exiguo no es la adecuada, ya que es despu\u00e9s de la muerte de Herodes. Tertuliano e Ireneo est\u00e1n m\u00e1s cerca de la verdad con los a\u00f1os 2 \u00f3 3 a.C., pero debe ser colocado a\u00fan m\u00e1s atr\u00e1s, y probablemente el a\u00f1o 7 a.C. no estar\u00e1 muy errado.\n<\/p>\n<h2>Fecha de comienzo del ministerio<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay raz\u00f3n para suponer que los primeros Padres (como Clemente de Alejandr\u00eda y Tertuliano) y los escritores posteriores (como Dionisio el Exiguo), al tratar de fijar una fecha para la Natividad, argumentaran a partir de los sincronismos relacionados con el comienzo de la vida p\u00fablica de Nuestro Salvador, unidos a las palabras de San Lucas:  \u201cTen\u00eda Jes\u00fas, al comenzar, unos treinta a\u00f1os\u2026\u201d (3,23; &#8212;a\u2019ut\u00f2s \u00ean \u2019Ieso\u00fbs \u2019arch\u00f3menos \u2018ose\u00ec \u2019et\u00f4n tri\u00e1konta); pues ellos tomaron ese pasaje con el sentido de que Jesucristo no hab\u00eda cumplido treinta a\u00f1os, sino que estaba comenzando su trig\u00e9simo a\u00f1o (cf. Epifanio, \u00abH\u00e6r.\u00bb, LI, 16).  Pero \u2019arch\u00f3menos no conlleva tal sentido aqu\u00ed; No se conecta inmediatamente con la frase   \u2018ose\u00ec \u2019et\u00f4n tri\u00e1konta, la cual significa \u201calrededor de treinta a\u00f1os\u201d, y podr\u00eda utilizarse, sin ning\u00fan esfuerzo de su sentido, para uno o dos a\u00f1os m\u00e1s o menos de treinta. As\u00ed que, para determinar la fecha del bautismo de Nuestro Se\u00f1or a partir de este pasaje, tendr\u00edamos que a\u00f1adir unos treinta a\u00f1os a la fecha de la Natividad (unos 7 a\u00f1os a.C.), lo que nos deja con el resultado indefinido de que podr\u00eda haber ocurrido en cualquier lugar entre los a\u00f1os 23 y 27 d.C.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero en el Evangelio seg\u00fan San Juan (2,20), poco antes de la Pascua, y despu\u00e9s del milagro de Can\u00e1, Jes\u00fas ech\u00f3 a los compradores y vendedores del Templo; y los jud\u00edos usaron las siguientes palabras para reprenderlo: tessarakonta kai eks etesin pskodomethe o naos outo s (cuarenta y seis a\u00f1os se han tardado en construir este santuario), es decir, que en ese momento los jud\u00edos llevaban cuarenta y seis a\u00f1os en la construcci\u00f3n del Templo.   En ese pasaje se encuentra una clara marca de tiempo.   Pues aunque Josefo nos dice en un alg\u00fan lugar (Bell. Jud., I, XXI, 1), que el Templo se inici\u00f3 en el a\u00f1o decimoquinto de Herodes, y, en otro (Ant., XV, II, 1) en el d\u00e9cimo octavo, a\u00fan con toda probabilidad, como dice Turner en Hastings (p. 405), la anterior es una correcci\u00f3n de esta \u00faltima fecha, y el hecho es que el Templo se inici\u00f3 en el a\u00f1o d\u00e9cimo octavo del reinado de facto de Herodes (el cual comenz\u00f3 en 37 a.C.); o en otras palabras, que se comenz\u00f3 en el a\u00f1o 19 a.C.  Entonces debemos llegar al a\u00f1o 27 d.C., para la fecha de la Pascua despu\u00e9s del bautismo de nuestro Salvador.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez m\u00e1s, San Lucas (3,1), al asignar una fecha para el comienzo de la misi\u00f3n de San Juan Bautista, dice que fue \u00aben el a\u00f1o quince del imperio de Tiberio C\u00e9sar\u00bb.   El a\u00f1o decimoquinto de Tiberio C\u00e9sar ser\u00eda el a\u00f1o 28 d.C, y, si es correcto,  har\u00eda necesario cambiar la fecha fijada para el bautismo de Nuestro Salvador. Pero el profesor Ramsay (San Pablo el Viajero, p. 387) piensa que el a\u00f1o decimoquinto de Tiberio se cuenta desde el a\u00f1o 12 d.C., cuando se asoci\u00f3 con Augusto en el gobierno del imperio. Eso nos llevar\u00eda al a\u00f1o 6 d.C. para el inicio del ministerio de San Juan, y dar\u00eda tiempo suficiente para el bautismo de Nuestro Se\u00f1or en el a\u00f1o 27 d.C.\n<\/p>\n<h2>Duraci\u00f3n del ministerio<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se han defendido varios per\u00edodos para la duraci\u00f3n del ministerio de Cristo. San Ireneo (H\u00e6r., II, XXII, 3-6) va tan lejos como para sugerir un per\u00edodo de quince a\u00f1os. Por otro lado, muchos de los primeros Padres, as\u00ed como muchos escritores de nuestro tiempo, limitan la vida p\u00fablica de Jes\u00fas a un a\u00f1o. As\u00ed Von Soden, en la \u201cEnciclopedia\u201d de Cheyne, dice:  \u00abLa evidencia aqu\u00ed apunta en general a un a\u00f1o\u00bb. La diferencia de opini\u00f3n se basa, en su mayor parte, en los diferentes relatos de la vida p\u00fablica de Cristo dados por San Juan y los sin\u00f3pticos. Mientras que el cuarto Evangelio indica tres o incluso m\u00e1s Pascuas, no es tan f\u00e1cil de deducir incluso dos a partir de la narrativa sin\u00f3ptica.   Ser\u00eda posible interpretar el Evangelio seg\u00fan San Juan con el fin de ajustarlo a la teor\u00eda de que el ministerio dur\u00f3 s\u00f3lo un a\u00f1o, siempre que podamos omitir, con Westcott y Hort, las palabras t\u00f2 p\u00e1scha del pasaje (6,4), \u00ean d\u00e8 \u2019egg\u00f9s t\u00f2 p\u00e1scha \u2018e \u2018eort\u00e8 t\u00f4n \u2019Iouda\u00edon  (\u201cEstaba pr\u00f3xima la Pascua, la fiesta de los jud\u00edos).   Pero incluso los grandes nombres de estos dos cr\u00edticos textuales no pueden superar el hecho de que todos los manuscritos y versiones, y casi todos los Padres, contienen t\u00f2 p\u00e1scha.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En consecuencia, San Juan menciona al menos tres Pascuas en el curso de su ministerio. Una (2,13), poco despu\u00e9s del bautismo, otra de la que acabamos de hablar (6,4), y la tercera, en el momento de la Pasi\u00f3n (11,55).   De modo que la explicaci\u00f3n m\u00e1s simple de la longitud del ministerio ser\u00eda decir que se prolong\u00f3 durante dos a\u00f1os. Pero, \u00bfc\u00f3mo esa conclusi\u00f3n encaja con el relato de los sin\u00f3pticos? La dificultad es que San Marcos, el testigo m\u00e1s completo de lo que se llama la \u00abtradici\u00f3n sin\u00f3ptica\u00bb, no toma en cuenta mucho el tiempo.   Como dijo Pap\u00edas, \u00ab\u00e9l escribi\u00f3 con exactitud, si no ordenadamente\u00bb (\u2019akrib\u00f4s \u2019\u00e9graphen, o\u2019u m\u00e9ntoi t\u00e1ksei -Eus., III, XL). Sin embargo, incluso si San Marcos no menciona las Pascuas, no se deduce que no hubo ninguna. Por lo tanto, sabemos que hubo una Pascua poco despu\u00e9s del bautismo de nuestro Salvador (Juan 2,13), y sin embargo, San Marcos no la menciona.   Sin embargo, \u00e9l menciona una en 14,1, la Pascua de la Pasi\u00f3n. Y si \u00e9l no menciona otra Pascua, hace observaciones a partir de las cuales podemos inferir la existencia de uno. As\u00ed, en 2,23, habla del pelado de las mazorcas de ma\u00edz y evidentemente se refiere a principios del verano, mientras que en 6,39, con su alusi\u00f3n a la hierba verde, parece llevarnos a la primavera.   A partir de los sucesos relatados entre estos dos puntos, parece claro que transcurri\u00f3 un a\u00f1o, y as\u00ed, como en San Juan, tenemos que encontrar espacio para otra Pascua. Nuestra conclusi\u00f3n es que la explicaci\u00f3n m\u00e1s natural de San Marcos nos llevar\u00eda a una duraci\u00f3n de dos a\u00f1os para el ministerio.\n<\/p>\n<h2>Fecha de la crucifixi\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es evidente que la crucifixi\u00f3n tuvo lugar bajo el poder de Poncio Pilato, y por lo tanto nuestro Salvador debe haber muerto entre los a\u00f1os 26 y 36 d.C. (Ant., XVIII, IV, 2). Tambi\u00e9n est\u00e1 claramente establecido en los Evangelios que la crucifixi\u00f3n tuvo lugar un viernes.  Puesto que se nos dice que la Resurrecci\u00f3n tuvo lugar el domingo, y tambi\u00e9n que se produjo tres d\u00edas despu\u00e9s de la crucifixi\u00f3n, pero seg\u00fan el modo de contar griego y jud\u00edo, el tercer d\u00eda es lo que deber\u00edamos llamar el segundo d\u00eda.   Sin embargo, surge una dificultad en cuanto a si nuestro Salvador muri\u00f3 el d\u00eda 14 o el 15 de nis\u00e1n.  Algunos opinan que, si bien San Juan afirm\u00f3 que la crucifixi\u00f3n fue el 14 (Jn. 19,31), los sin\u00f3pticos se mostraron a favor del 15 (Mc. 15,42).   Sin embargo, no parece posible que San Juan o San Mateo, que estaban tan \u00edntimamente relacionados con los hechos relatados, estuviesen equivocados sobre este asunto, o que, de la misma manera, los sin\u00f3pticos o el Cuarto Evangelio estuviesen errados.  Tampoco estamos sin explicaciones para reconciliar las aparentes diferencias entre los Evangelios.   Sabemos que San Juan favorece el 14 de nis\u00e1n;   pero San Marcos, tambi\u00e9n, nos dice como Sim\u00f3n de Cirene ayud\u00f3 a Cristo a llevar la cruz (15,21), y c\u00f3mo San Jos\u00e9 de Arimatea enterr\u00f3 el cuerpo &#8212;hechos que parecen expresarse en contra del parasceve (15,43ss.). Adem\u00e1s, el peso de la antig\u00fcedad cristiana est\u00e1 a favor del 14 de nis\u00e1n, al igual que esos eruditos competentes modernos como el profesor Sanday y el fallecido obispo Westcott.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si pudi\u00e9ramos determinar absolutamente que la crucifixi\u00f3n tuvo lugar el d\u00eda 14 de nis\u00e1n, nos ayudar\u00eda a determinar en qu\u00e9 a\u00f1o sucedi\u00f3.  Pues aunque no siempre se puede estar seguro de si un viernes cay\u00f3 en el 14 \u00f3 15 de nis\u00e1n, todav\u00eda podemos estar bastante satisfechos de que los a\u00f1os 29, 30 y 33 cumplieron las condiciones necesarias, aunque von Soden, en la \u00abEnciclopedia\u00bb de Cheyne, opina que el a\u00f1o 29 no las cumple.  Ya se ha visto que la Crucifixi\u00f3n debe haber sucedido en alg\u00fan lugar entre el 26 y el 36. Tambi\u00e9n puede considerarse que no ocurri\u00f3 despu\u00e9s del a\u00f1o 33, ya que en el pr\u00f3ximo a\u00f1o Vitelio depuso a Caif\u00e1s del sumo sacerdocio.   Nos quedan, pues, para elegir los a\u00f1os 29, 30 y 33 para la muerte de Jesucristo; no podemos estar seguros de nuestra elecci\u00f3n. Pero, naturalmente, debemos esperar que la fecha de un evento tan importante fuese transmitida por la tradici\u00f3n; y nos encontramos con una tradici\u00f3n muy antigua, que se remonta al a\u00f1o 150 d.C., para la fecha del 29 d.C. durante el consulado de G\u00e9minis.  A favor de ella est\u00e1n Clemente de Alejandr\u00eda, Or\u00edgenes, los Hechos Ap\u00f3crifos de Pilato, Hip\u00f3lito y el Pseudo-Tertuliano.\n<\/p>\n<h2>Los ap\u00f3stoles<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre la cronolog\u00eda de los Hechos de los Ap\u00f3stoles,  Frederick Blass (Acta Apostolorum, p. 21) nos dice que no podemos estar seguros de nuestras citas dentro de un per\u00edodo menor de diez a\u00f1os. Esa es una afirmaci\u00f3n fuerte, pero nada probar\u00e1 de manera concluyente cuan ambigua es la cronolog\u00eda como el gran n\u00famero de sistemas diferentes que han sido adoptados por los int\u00e9rpretes de este libro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomando el a\u00f1o 29 como el de la Crucifixi\u00f3n, se fijan al mismo tiempo otras tres fechas. Pues la Resurrecci\u00f3n tuvo lugar tres d\u00edas despu\u00e9s de la crucifixi\u00f3n; la Ascensi\u00f3n 40 d\u00edas despu\u00e9s de eso, y diez d\u00edas despu\u00e9s el Esp\u00edritu Santo descendi\u00f3 sobre los Ap\u00f3stoles.   Otras fechas no son tan simples. En Hechos 12,1-25 se da un relato de la persecuci\u00f3n de Herodes, el martirio de Santiago, la liberaci\u00f3n milagrosa de San Pedro de la prisi\u00f3n, la muerte de Herodes y el regreso de San Pablo y San Bernab\u00e9 a Jerusal\u00e9n, adonde hab\u00edan viajado para llevar las limosnas a la Iglesia de Antioqu\u00eda (11,30).   Todos estos acontecimientos parecen estrechamente relacionados con la muerte de Herodes (12,23); y a partir de lo que dice Josefo, y la evidencia de la moneda, no podemos estar muy equivocados al colocar ese evento en el a\u00f1o 44.   A partir de la fecha de la retirada de F\u00e9lix, gobernador de Judea, y la llegada de su sucesor, Festo, deber\u00edamos ser capaces de decidir el a\u00f1o del fin de la carrera de San Pablo, seg\u00fan ilustrada en los Hechos.   Pues poco despu\u00e9s de la llegada de Festo, San Pablo fue enviado prisionero a Roma. Harnack sit\u00faa este evento en el a\u00f1o 57, Lightfoot, en el 61, Ramsay en el 60. Tal vez podemos decir  el a\u00f1o 62, pues fue enviado a Roma por Festo, poco despu\u00e9s de su llegada a Judea.   Pero esto no sucedi\u00f3 mucho tiempo antes de la muerte de Palas, en el a\u00f1o 62 (Tac., Ann., XIV, LXV).  San Pablo permaneci\u00f3 dos a\u00f1os en Roma, por lo tanto, hasta el 64 (Hch. 28,30).   Los Hechos terminan aqu\u00ed, pero la tradici\u00f3n dice que San Pablo fue liberado despu\u00e9s de un cautiverio de dos a\u00f1os en Roma, e hizo su tan esperada visita a Espa\u00f1a (San Clemente, Fragmento de Muratori, etc.).   Tambi\u00e9n visit\u00f3 el sur de la Galia y, como sabemos por las Ep\u00edstolas a Timoteo y Tito, entre otros lugares, Creta, Macedonia, y Mileto.  Esta expedici\u00f3n habr\u00eda durado cerca de tres a\u00f1os.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los viajes misioneros registrados de San Pablo, que comenzaron cuando el Esp\u00edritu Santo los envi\u00f3 a \u00e9l y a Bernab\u00e9 a predicar (13,4), terminaron con su arresto en Jerusal\u00e9n en el a\u00f1o 59 (22) antes de su encarcelamiento en Cesarea y Roma.  El tercer viaje misionero (18,23 \u2013 21,15) debe haber ocupado realmente cuatro a\u00f1os, pues pas\u00f3 m\u00e1s de dos a\u00f1os en \u00c9feso (19,10), adem\u00e1s de pasar por Macedonia y Grecia, y pasar lentamente a trav\u00e9s de Macedonia y permanecer tres meses en Corinto.   Este viaje habr\u00eda comenzado, por lo que podemos ver, en el verano del 55. El segundo viaje (15,36 &#8211; 18,22), una obra mayormente de volver a visitar iglesias (15,36), termin\u00f3 poco antes de que comenzara la tercera expedici\u00f3n misionera, probablemente en el a\u00f1o 54 a\u00f1os, y comenz\u00f3 unos tres a\u00f1os antes, en el a\u00f1o 51.  Los primeros 29 vers\u00edculos del cap\u00edtulo 15 tratan sobre el Concilio de Jerusal\u00e9n. Hay mucha diferencia de opini\u00f3n en cuanto a la fecha que se le asigna; as\u00ed Harnack lo sit\u00faa en el 47, Lightfoot, en el 51 y Ramsay, en el 50.  Parece m\u00e1s probable que haya ocurrido en el a\u00f1o 51, el a\u00f1o de inicio del segundo viaje misionero, pues concluy\u00f3 s\u00f3lo \u00abalgunos d\u00edas\u00bb (15,36) antes del inicio de tal expedici\u00f3n.   Habiendo fijado la fecha del Concilio de Jerusal\u00e9n, estamos en condiciones de decidir la fecha de la primera visita de San Pablo a Jerusal\u00e9n despu\u00e9s de su conversi\u00f3n. Seg\u00fan (G\u00e1l. 2,1) ocurri\u00f3 14 a\u00f1os antes del concilio, o en el a\u00f1o 37.   A partir de la misma ep\u00edstola (1,18) sabemos que la conversi\u00f3n de San Pablo ocurri\u00f3 tres a\u00f1os antes, en el 34. Podemos colocar el martirio de San Esteban un a\u00f1o antes (es decir, en el 33), no m\u00e1s, pues Saulo todav\u00eda estaba \u00abrespirando a\u00fan amenazas y muerte\u00bb (Hch. 9,1) en la fecha de su conversi\u00f3n.  Todav\u00eda queda por tratar la fecha del primer viaje misionero (13,1; 14,26). Herodes muri\u00f3 en el 44, y el primer viaje de San Pablo no comenz\u00f3 hasta despu\u00e9s de ese evento;  por otra parte, termin\u00f3 antes del Concilio de Jerusal\u00e9n (51).   En los Hechos no hay ninguna indicaci\u00f3n suficientemente clara para resolver la cuesti\u00f3n. Sin embargo, se puede establecer con seguridad que el viaje debi\u00f3 haber terminado en alg\u00fan momento anterior al concilio; porque entre los dos eventos Pablo y Bernab\u00e9 \u00abpermanecieron no poco tiempo con los disc\u00edpulos\u00bb (14,27).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ser\u00e1 bueno explicar aqu\u00ed que las incertidumbres que rodean su cronolog\u00eda de ning\u00fan modo van en detrimento de la credibilidad de la Biblia como un documento hist\u00f3rico, o de su autoridad como un registro inspirado.   Cuanto m\u00e1s atr\u00e1s vamos, m\u00e1s generales y en esquema son nuestras ideas de la historia; y as\u00ed, en el G\u00e9nesis,  la historia completa del mundo hasta el Diluvio aparece en unos breves cap\u00edtulos.   Como sucede con la narraci\u00f3n de los hechos, lo mismo ocurre con la cronolog\u00eda.  Yendo m\u00e1s lejos en la historia jud\u00eda, es obvio que en lo que se refiere a los n\u00fameros del texto es a menudo equivocado, igualmente obvio que el escritor inspirado muchas veces s\u00f3lo desea poner ante nosotros los n\u00fameros redondos.   Del \u00faltimo per\u00edodo la evidencia que poseemos para fijar la cronolog\u00eda de la Biblia es a menudo poco concluyente.    Puede afirmarse con seguridad que a\u00fan no ha llegado el tiempo de fijar una cronolog\u00eda autorizada de la Biblia. A\u00fan no se ha eliminado una buena parte de la oscuridad y la incertidumbre. Pero cuando llegue el momento, se podr\u00e1 afirmar con seguridad que el resultado final no contendr\u00e1 nada perjudicial a la autoridad de la Biblia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  HUMMELAUER, Genesis (Par\u00eds, 1895); Judges (1888); Samuel (1886); CORNELY, Introductio (Par\u00eds, 1886); VIGOUROUX, Dict. de la Bible (Par\u00eds, 1899); DRIVER, Genesis (Londres, 1904); BURNEY, Hebrew Text of the Books of Kings (Oxford, 1903); SAYCE, Early History of the Hebrews (Londres, 1897); SAYCE, Higher Criticism and the Monuments (Londres, 1894); GIGOT, Introduction (Nueva York, 1900); WELLHAUSEN, Prolegomena (tr. Edimburgo, 1885); HASTINGS, Dict. of the Bible (Edimburgo, 1898); CHEYNE, Encyclop\u00e6dia Biblica (Londres, 1899); VAN HOONACKER, Varias obras sobre el regreso del Exilio (Par\u00eds y Ghent); LENORMANT, The Beginnings of History (Eng. tr., Londres, 1893); RAMSAY, St. Paul the Traveller (Londres, 1895); SCH\u00dcRER, Jewish People in the Time of Jesus Christ (tr. Edimburgo, 1906); BLASS, Acta Apostolorum (G\u00f6ttingen, 1895). Vea tambi\u00e9n las obras mencionadas en el art\u00edculo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Howlett, James. \u00abBiblical Chronology.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 3. New York: Robert Appleton Company, 1908. 6 Nov. 2012 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/03731a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1 siendo traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>vet, La precisaci\u00f3n de algunos de los eventos narrados en la Biblia ha sufrido dificultades debido a discrepancias con los modelos hist\u00f3ricos generalmente aceptados para Egipto. 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