{"id":922,"date":"2016-02-04T22:33:38","date_gmt":"2016-02-05T03:33:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/arabia\/"},"modified":"2016-02-04T22:33:38","modified_gmt":"2016-02-05T03:33:38","slug":"arabia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/arabia\/","title":{"rendered":"ARABIA"},"content":{"rendered":"<p>1Ki 10:15 lo de todos los reyes de A, y de los<br \/>\n2Ch 9:14 los reyes de A .. tra\u00edan oro y plata<br \/>\nIsa 21:13 profec\u00eda sobre A .. la noche en A, oh<br \/>\nGal 1:17 fui a A, y volv\u00ed de nuevo a Damasco<br \/>\nGal 4:25 porque Agar es el monte Sina\u00ed en A<\/p>\n<hr>\n<p>Arabia  (heb. Ar\u00e2b, Arab, Erab y Ereb, \u00abdesierto [yermo]\u00bb). Gran pen\u00ed\u00adnsula ubicada en el Asia sudoccidental (cf Eze 30:5).  Seg\u00fan los eruditos, en Isa 21:13 se refiere a Arabia noroccidental; en Jer 25:24 a Arabia del Norte; y en 2Ch 9:14 y Eze 27:21 a Arabia del Norte y del Sur.  En el per\u00ed\u00adodo postex\u00ed\u00adlico, Arabia designaba la \u00abProvincia de Arabia\u00bb (parcialmente edomita; cf Neh 2:19), la cual, al igual que Judea y Samaria, formaba parte de la satrap\u00ed\u00ada persa de Abar Nahara, \u00abM\u00e1s all\u00e1 del r\u00ed\u00ado\u00bb.  Mapa XII, D-6.  V\u00e9ase \u00ed\u0081rabes.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>inmensa pen\u00ed\u00adnsula situada al occidente del Asia meridional, al sudeste de Palestina, con una superficie de tres millones de kil\u00f3metros. Limita al poniente con el mar Rojo al sur con el oc\u00e9ano \u00ed\u008dndico y el mar de Om\u00e1n, al oriente con el golfo P\u00e9rsico, por el norte el desierto de Siria. El centro de A. es una gran meseta con clima muy c\u00e1lido y seco, y en sus costas es muy f\u00e9rtil. La Pen\u00ed\u00adnsula Ar\u00e1biga es la patria de los hijos de Sem,  los semitas, tribus n\u00f3madas, que formaron una sociedad patriarcal de tradici\u00f3n pastoril. Desde muy antiguo se conoce a sus habitantes por su nomadismo, las caravanas de camellos y su actividad comercial Gn 37, 25.<\/p>\n<p>Igualmente existieron en A. reinos muy pr\u00f3speros con los cuales los israelitas ten\u00ed\u00adan relaciones comerciales, como el reino de Sab\u00e1, cuya reina visit\u00f3 a Salom\u00f3n, 1 R 10, 15; 2 Cro 9, 1-14; Jr 25, 24; Ez 27, 21-25.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n el poderoso rey Josafat someti\u00f3 a los pueblos que rodeaban a  Jud\u00e1, los cuales le llevaban presentes, entre ellos los \u00e1rabes 2 Cro 17, 11. El reino de los nabateos, cuya capital era Petra, lleg\u00f3 a abarcar casi toda la Pen\u00ed\u00adnsula Ar\u00e1biga, algunos de cuyos reyes, que llevaban el nombre de Aretas, se mencionan en 2 M 5, 8. Pablo dice en Ga 1, 17, que despu\u00e9s de haber recibido el llamado de Dios, fue a A., al reino de los nabateos, tres a\u00f1os, al sur de Damasco, huyendo de Aretas, gobernador en esta ciudad,  Hch 9, 23-25; 2 Co 11, 32. En el a\u00f1o 106, Roma hizo de este reino su provincia, y le dio el nombre de A., raz\u00f3n por la cual se usa indistintamente los t\u00e9rminos \u00e1rabes y nabateos en muchos lugares de la Escritura.<\/p>\n<p>Son muchas las referencias b\u00ed\u00adblicas a los \u00e1rabes sobre todo en los profetas: Is 13, 20; 21, 13; 45, 14; 60, 6, en esta \u00faltima cita, hablando del esplendor de Jerusal\u00e9n el profeta se refiere a los camellos, a los dromedarios y a las  riquezas de A., y menciona al reino de Sab\u00e1; en sentido figurado usa Jerem\u00ed\u00adas la figura del \u00e1rabe en el desierto, cuando habla de la infidelidad de Israel Jr 3, 2; en 6, 20 se refiere al incienso llevado de Sab\u00e1; Ezequiel,  en la segunda lamentaci\u00f3n por Tiro, 27, 20-22, habla del comercio de \u00e9sta con los \u00e1rabes en ganados, aromas y piedras preciosas.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>Pen\u00ed\u00adnsula entre el mar Rojo y el golfo P\u00e9rsico. Se menciona por primera vez en la Biblia cuando su rey trajo a Salom\u00f3n oro y especias como tributo o para comerciar (1Ki 10:15; 2Ch 9:14). Los \u00e1rabes trajeron tributo a Josafat (2Ch 17:11), y se aliaron con los filisteos para vencer a Joram (2Ch 21:16\u20142Ch 22:1). Los reyes de Arabia estuvieron involucrados en el juicio de las naciones despu\u00e9s del cautiverio de Babilonia (Jer 25:24). Los \u00e1rabes dieron problemas a Nehem\u00ed\u00adas (Neh 2:19; Neh 4:7; Neh 6:1). Estaban entre los presentes en Pentecost\u00e9s (Act 2:11). Pablo visit\u00f3 Arabia (Gal 1:17).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>I. Nombre. En Isa\u00ed\u00adas 22:13, Arabia se usa primordialmente en el sentido de \u2020\u0153desierto\u2020\u009d o \u2020\u0153estepa\u2020\u009d. Arabes, en hebreo Arbim (2 Cr. 21:16) y en asirio Aribu y Arubu, son por lo tanto los \u2020\u0153habitantes de las estepas\u2020\u009d o los \u2020\u0153n\u00f3madas\u2020\u009d. Son tambi\u00e9n llamados \u2020\u0153hijos del oriente\u2020\u009d (Jue. 6:3). El nombre ar\u00e1bigo moderno para la pen\u00ed\u00adnsula ar\u00e1biga es Jaziral al-\u2020\u2122Arab, \u2020\u0153isla de los \u00e1rabes\u2020\u009d.<br \/>\nII. Geograf\u00ed\u00ada. Arabia es una inmensa pen\u00ed\u00adnsula, cubriendo un \u00e1rea de 2.500.000 Kil\u00f3metros cuadrados al suroeste de Asia. Limita al norte con la moderna Jord\u00e1n, Siria e lrak; al sur con el oc\u00e9ano Indico; al oriente con el Golfo P\u00e9rsico y al occidente con el mar Rojo. Los ge\u00f3grafos cl\u00e1sicos concuerdan con Tolomeo (siglo II  a. de J.C. ) al dividir la Arabia en tres partes: la Arabia P\u00e9trea, al noroeste, que incluye el Sina\u00ed\u00ad, Edom, Moab y la Transjordania; la Arabia Des\u00e9rtica que comprende el desierto sirio; y la Arabia Feliz, la secci\u00f3n sure\u00f1a. El ge\u00f3grafo \u00e1rabe Yaqut (siglo XIII  d. de J.C. ) menciona 5 divisiones de Arabia: Tihamah, la angosta llanura a lo largo de la costa occidental; al-Hijaz, el \u00e1rea monta\u00f1osa que se levanta al oriente de Tihamah, cerca de la mitad de la pen\u00ed\u00adnsula; Najd, la meseta central; al-Arud, las amplias llanuras costeras orientales y al-Yaman, al sur. Las divisiones pol\u00ed\u00adticas modernas de Arabia incluyen: la Arabia Saudita, la mayor parte de la pen\u00ed\u00adnsula, especialmente las \u00e1reas del norte y del occidente; al-Yaman al suroeste; la federaci\u00f3n de Aden a lo largo de la costa del sur; \u00daman en la esquina suroriental; Qatar, una pen\u00ed\u00adnsula que se proyecta dentro del Golfo P\u00e9rsico y kuwalt en el noreste, adyacente a Irak.<br \/>\nArabia, como t\u00e9rmino geogr\u00e1fico, incluye en la Biblia algunas veces tanto el norte como el sur (p. ej. 2 Cr.9.14) pero algunas veces se refiere s\u00f3la a la Arabia P\u00e9trea en el noroeste (G\u00e1. 1:17; 4:25). Entre los lugares de Arabia mencionados en la Biblia se encuentran Buz, Dedan, Duman, Efa, Hazor (Jer. 49:28), Masa, Mesa y Midian\u2014todos en el noroeste donde algunos ubicar\u00ed\u00adan tambi\u00e9n a Seba; Hazarmavet, Ofir, Sabta, Seba, Sefar y Uzal \u2014todos en el sur; y Havila y Parvaim tal vez en el noreste.<br \/>\nS\u00f3lo en al-Yaman y en parte de al-Hijaz cae suficiente lluvia para un cultivo extensivo. La mayor parte de las porciones central y norte son estepa \u00e1rida la cual da mantenimiento a los n\u00f3madas, los pastores beduinus. Al-Rab\u00c2\u00b4 al-Khali. \u2020\u0153el lugar vac\u00ed\u00ado\u2020\u009d en la Arabia susrcentral, es una de las regiones arenosas m\u00e1s extensas del mundo y sin lluvia por a\u00f1os y a\u00f1os. Algunos pozos o fuentes se encuentran en los oasis en la ruta de las caravanas que van de sur a norte a trav\u00e9s de las colinas occidentales. El agua de las espor\u00e1dicas lluvias se almacena en el subsuelo de algunos valles y los \u00e1rabes, lo mismo hoy que los hijos de Israel en el pasado, cavan con palos para hallarla (Nm. 21:16, 17).<br \/>\nLos productos minerales de Arabia incluyen oro (1 R. 10:2, 10, 15, 22), plata (1 R. 10:22), piedras preciosas (Ez. 27:22) y desde 1932  d. de J.C. , el \u2020\u0153oro negro\u2020\u009d, los dep\u00f3sitos m\u00e1s grandes de petr\u00f3leo que se conocen en el mundo.<br \/>\nLas plantas t\u00ed\u00adpicas de Arabia incluyen \u00e1rboles de incienso y mirra, cuya savia fue grandemente apreciada en la antig\u00fcedad para perfume e incienso (1 R. 10:2, 10, 22), palmas datileras (Ex. 15:27) y el \u00e1rbol del tamarisco del cual algunos creen que se deriv\u00f3 el man\u00e1 (Ex. 16) por medio de insectos, aunque el man\u00e1 b\u00ed\u00adblico apareci\u00f3 en cantidades mucho mayores.<br \/>\nEl animal m\u00e1s importante de Arabia es el camello, el cual es a menudo asociado en la Biblia con los ismaelitas o \u00e1rabes (p. ej. Gn. 37:25). Ovejas, cabras (Ez. 27:21) y asnos (Nm. 31:28) son tambi\u00e9n importantes en la econom\u00ed\u00ada de Arabia. Job 38 y 39 describe muchas bestias y aves de Arabia incluyendo el caballo, el le\u00f3n (no existente en Arabia ahora), la cabra mont\u00e9s, el asno salvaje, el buey salvaje (\u00e1hora extinguido), el cuervo, el avestruz (visto por \u00faltima vez en Arabia en 1941  d. de J.C. )., el halc\u00f3n y el \u00e1guila. La codorniz migratoria pasa sobre el Sina\u00ed\u00ad (Nm. 11:31). La serpiente voladora (Is. 14:29) puede referirse al \u00e1ym \u00e1rabe, la cual se eleva en el aire.<br \/>\nIII. Exploraci\u00f3n Arqueol\u00f3gica. La exploraci\u00f3n moderna de Arabia comenz\u00f3 en 1761 con la expedici\u00f3n de C. Niebuhr a al-Yaman. En 1812 J. L. Burckhardt descubri\u00f3 *Petra y visit\u00f3 la ciudad santa musulmana de la Meca. J. R. Wellsted, en 1837, fue el primero en publicar una inscripci\u00f3n de Arabia del sur, la cual pronto fue descifrada por E. Roediger y W. Gesenius. Los primeros viajeros en el norte incluyeron G.A. Wallin (1845), C. M. Doughty (1875) y C. Huber (1878) quien descubri\u00f3 la piedra de Taym\u00e1. Investigaciones recientes en el norte incluyen las de A. Musil (1909\u20131914) y la de N. Glueck en la Transjordania (1932\u20131939). Entre los exploradores en el sur se encuentran: B. Thomas (1931), H. St. J. Philby (1927\u20131952), D. van der Muelen (publicado en 1947). y A. Fakhry (1947). Miles de inscripciones de Arabia del Sur han sido coleccionadas por T. S. Arnaud (1843), J. Halevy (1869\u20131870), E. Glaser (1882\u20131894), J. Euting (1883), H. St. J. Philby (1950\u20131952) y A. Jamme (1950\u20131952). Las excavaciones en Arabia del Sur incluyen: el templo del dios Luna (Syn) en Huraydah por G. C. Thompson (1937\u20131938) y las de la Fundaci\u00f3n Americana para el estudio del hombre en Timn\u00e1 (1950\u20131951), en Mar\u00c2\u00b4ib incluyendo el templo al dios Luna (1952) y en el \u2020\u2122Uman (comenzan do en 1953).<br \/>\nIV. Historia.<br \/>\nA. Arabia, cuna de los semitas. Muchos eruditos consideran Arabia la cuna de los semitas. De acuerdo conesta teor\u00ed\u00ada, cuando las estepas \u00e1rabes se poblaron demasiado, los desplazados buscaron otras habitaciones en las tierras lim\u00ed\u00adtrofes de la f\u00e9rtil media luna. Tal migraci\u00f3n de Arabia se cree que tuvo lugar aproximadamente en el a\u00f1o 3500  a. de J.C.  cuando algunos avanzaron hacia el occidente, y se amalgamaron con los habitantes del valle del Nilo contribuyendo as\u00ed\u00ad a la formaci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n egipcia, y otros se dirigieron hacia el norte, a Mesopotamia, y desarrollaron la cultura acadia usando los elementos de la civilizaci\u00f3n sumeria que les hab\u00ed\u00ada precedido. Alrededor del 2500  a. de J.C. , otra migraci\u00f3n de Arabia trajo los *amorreos a la Mesopotamia y los *cananitas y los *fenicios a Palestina y Siria. Entre 1500 y 1200  a. de J.C.  los hebreos llegaron a Palestina y los *arameos a Siria. Alrededor del 50  a. de J.C.  los nabateos iban abri\u00e9ndose camino hasta Edom. Finalmente, en el siglo VII  d. de J.C.  las migraciones isl\u00e1micas salieron de Arabia en todas direcciones. Estas migraciones recurrentes parece que tienen lugar cada mil a\u00f1os.<br \/>\nB. Antes del a\u00f1o 1000  a. de J.C.  En las genealog\u00ed\u00adas del G\u00e9nesis se mencionan algunos fundadores de tribus y lugares en el sur y norte de Arabia. Entre los descendientes de Cus (Gn. 10:7): Seba, Havila, Sabta y Ded\u00e1n est\u00e1n localizados en Arabia. Esta conexi\u00f3n con Cus puede reflejar la relaci\u00f3n cultural entre Arabia y Etiop\u00ed\u00ada, cuya letra cursiva se deriva de Arabia del Sur. Los descendientes de Joct\u00e1n, un semita (Gn. 10:25\u201330), incluyen los siguientes lugares con nombres \u00e1rabes: Hazarmavet, Uzal, Seba, Ofir y Havila. Con excepci\u00f3n de Seba, la mayor\u00ed\u00ada de los descendientes de Abraham y Cetura (Gn. 25:1\u20134) pueden ser localizados al norte de Arabia, por ejemplo Med\u00e1n, Madi\u00e1n, Sua y Dedan. De igual manera, la mayor\u00ed\u00ada de los descendientes de Ismael (Gn. 25:13\u201316) est\u00e1n asociados con el noroeste de Arabia: Nebaiot, Cedar, Duma, Massa, Tema y Cedema. Los genealogistas \u00e1rabes tambi\u00e9n trazan su l\u00ed\u00adnea ancestral a por lo menos los \u00e1rabes del norte directamente a Ismael.<br \/>\nUna de las primeras indicaciones del contacto entre Egipto y Arabia es un pedazo de marfil que representa a un asi\u00e1tico, probablemente uno de Arabia del sur, encontrado en una tumba real de la primera dinast\u00ed\u00ada en Abidos. Comenzando con la primera dinast\u00ed\u00ada, los faraones operaron minas de cobre y turquesa en el Sina\u00ed\u00ad. El incienso ly la mirra de Arabia del sur eran altamente valorados por los egipcios para perfume, incienso y para la momificaci\u00f3n. Estos productos \u00e1rabes fueron tra\u00ed\u00addos a Egipto por caravanas a trav\u00e9s de Palestina, como est\u00e1 registrado en G\u00e9nesis 37:25 o se transportaban a trav\u00e9s del Mar Rojo a al-Qusayr y a lo largo del Wadi al-hammamat hasta el Nilo.<br \/>\nEl primer contacto registrado de los israelitas con los \u00e1rabes se encuentra en G\u00e9nesis 37:25 cuando los hermanos de Jos\u00e9 lo vendieron a los mercaderes \u00e1rabes. Mois\u00e9s pas\u00f3 muchos a\u00f1os escondido en Madi\u00e1n, al noroeste de Arabia, y se cas\u00f3 con una hija del sacerdote de Madi\u00e1n, una tribu \u00e1rabe. Jetro, el suegro de Mois\u00e9s, simpatizaba con el monote\u00ed\u00adsmo de Mois\u00e9s y ador\u00f3 a Jehov\u00e1 (Ex. 18:10-12). En su peregrinaci\u00f3n hacia Cana\u00e1n los hijos de Israel estuvieron cuarenta a\u00f1os en el Sina\u00ed\u00ad y noroeste de Arabia; pelearon contra tribus \u00e1rabes como los amalecitas y all\u00ed\u00ad recibieron la ley. Los madianitas se unieron con los moabitas para no dejar pasar a los israelitas y fueron derrotados por \u00e9stos (Nm. 31). Sa\u00fal (1 S. 15:1-33) y m\u00e1s tarde David (1 S. 30:1-20) pelearon contra los amalecitas beduinos quienes hicieron incursiones al sur de Palestina.<br \/>\nC. El surgimiento de Saba, en el siglo X  a. de J.C.  Los gobernantes de Saba de este per\u00ed\u00adodo ten\u00ed\u00adan el t\u00ed\u00adtulo de mkrb y combinaban las funciones pol\u00ed\u00adticas con las sacerdotales. La capital de Saba era Ma\u00c2\u00b4rib done fueron encontradas las ruinas imponentes de un templo y unagran represa. Entre los \u00e1rabes que tuvieron contacto con los israelitas en el siglo X estaba Obil, a quien David hizo su principal camellero (1 Cr. 27:30). Salom\u00f3n ten\u00ed\u00ada una flota en Ezi\u00f3n-geber en el golfo de Akabah, la cual comerciaba con Ofir, en Arabia del sur, importando oro, madera de s\u00e1ndalo y piedras preciosas (1 R. 9:27, 28; 10:11). La reina de Saba, quien es llamada Bilqis en la tradici\u00f3n isl\u00e1mica, visit\u00f3 a Salom\u00f3n y trajo oro, especias y piedras preciosas (1 R. 10:10), t\u00ed\u00adpico de la mercanc\u00ed\u00ada de Saba.<br \/>\nD. La dominaci\u00f3n asiria, siglos IX a VII  a. de J.C.  Durante este tiempo los \u00e1rabes frecuentemente chocaron con Asiria y con Jud\u00e1. Los registros de Salmanasar III de Asiria mencionan un jeque \u00e1rabe, Gindibu, quien contribuy\u00f3 con mil jinetes de camellos a las fuerzas aliadas que se opon\u00ed\u00adan a los asirios en la batalla de Karkar en 854  a. de J.C.  Josafat de Jud\u00e1 (873\u2013849  a. de J.C. ) ten\u00ed\u00ada una flota en Ezi\u00f3n-geber para comerciar con Arabia (1 R. 22:48) y recib\u00ed\u00ada tributo en ganado de los \u00e1rabes (2 Cr. 17:11). El cronista (2 Cr. 21:16, 17) informa de un asalto contra Jud\u00e1 por los \u00e1rabes del sur, el cual result\u00f3 en la p\u00e9rdida de los hijos, las esposas y los tesoros del rey Joram (849\u2013842  a. de J.C. ). Tiglat-pileser III de Asiria (745\u2013727  a. de J.C. ) recib\u00ed\u00ada tributo de dos reinas \u00e1rabes, Zabibe y Samsi, de Massa y de Tema y de los de Saba. Los meunitas o meunim, contra quienes Uz\u00ed\u00adas (2 Cr. 26:7) y Ezequ\u00ed\u00adas (1 Cr. 4:41) pelearon en el sur de la Transjordania, probablemente eran \u00e1rabes y algunos los identificaron con los mineanos. Durante el reinado del \u00faltimo rey de Jud\u00e1, el remanente de los amalecitas fue destruido en \u00e9l monte Seir (1 Cr. 4:43). Sarg\u00f3n de Asiria (722\u2013705  a. de J.C. ) registra que el subyug\u00f3 las tribus \u00e1rabes de Tamud (Qur\u2020\u2122nic Thamud) e lbadidi y deport\u00f3 el remanente de ellas a Samaria, la cual hab\u00ed\u00ada capturado con anterioridad. Alrededor del 688  a. de J.C. , Senaquerib captur\u00f3 Adumat\u00fa, el Duma b\u00ed\u00adblico, la fortaleza de Arabia y se llev\u00f3 consigo sus dioses. Estas conquistas de las tribus del norte de Arabia por los asirios se mencionan en Isa\u00ed\u00adas 21:13\u201317.<br \/>\nEn este per\u00ed\u00adodo, Cedar jug\u00f3 un papel importante entre las tribus \u00e1rabes del norte. A Hazail de Adumat\u00fa se le llama rey de los \u00e1rabes por Esar-had\u00f3n, y rey de Cedar por Asurbanipal, de tal manera que los t\u00e9rminos \u00e1rabes y cedaritas son usados indistintamente en las inscripciones asirias posteriores. Otro rey de Cedar, Ammuladi, atac\u00f3 a Siria-Palestina, pero Asurbanipal (668\u2013633  a. de J.C. ) lo derrot\u00f3 y tom\u00f3 tributo de oro, piedras preciosas, substancias arom\u00e1ticas, camellos, burros, ovejas, cabras y ganado. De acuerdo con las inscripciones asirias, los cedaritas entuvieron en alianza con los nabateos, el Nebaiot b\u00ed\u00adblico, con los cuales Cedar es tambi\u00e9n asociado en la Biblia (Is. 60:6, 7).<br \/>\nE. La dominaci\u00f3n caldea, siglo VI  a. de J.C.  Jerem\u00ed\u00adas 49:28 predice que Nabucodonosor de Babilonia (605\u2013622  a. de J.C. ) dominar\u00ed\u00ada Cedar, y esta conquista del norte de Arabia est\u00e1 confirmada por descubrimientos recientes de porciones de la *cr\u00f3nica babil\u00f3nica. Nabonido (555\u2013539  a. de J.C. ) ocup\u00f3 los centros importantes de las caravanas, Tema y Adummu y escogi\u00f3 vivir en Tema por algunos a\u00f1os en lugar de Babilonia.<br \/>\nF. Dominaci\u00f3n persa, siglos VI a IV  a. de J.C.  En 525, Cambises hizo una alianza con el pueblo del norte de Arabia en su camino hacia la conquista de Egipto. Herodoto, al hablar de Dar\u00ed\u00ado, comenta que los \u00e1rabes nunca fueron dominados por los persas.<br \/>\nDurante el reinado de Artajerjes I de Persia (465\u2013424  a. de J.C. ), Gesem, el \u00e1rabe, trat\u00f3 de impedirle a Nehem\u00ed\u00adas la reconstrucci\u00f3n de la muralla de Jerusal\u00e9n alrededor del 445  a. de J.C.  (Neh. 2:19; 6:1, 2, 6). Una inscripci\u00f3n lihianita en al-Ula, el Ded\u00e1n b\u00ed\u00adblico, est\u00e1 fechada en la \u00e9poca del reinado de Gesem, indicando que su soberan\u00ed\u00ada se extend\u00ed\u00ada bien adentro del noroeste de Arabia. Una inscripci\u00f3n aramea en un plat\u00f3n de plata de Tell al-Maskhutah en Egipto menciona a Qain\u00fa, hijo de Gesem, rey de Cedar, indicando as\u00ed\u00ad que los \u00e1rabes de Cedar estaban all\u00ed\u00ad en el l\u00ed\u00admite oriental de Egipto, quiz\u00e1 empleados por los persas como guardias fronterizos.<br \/>\nDurante el per\u00ed\u00adodo persa, el dominio de Saba sobre el sur de Arabia termin\u00f3 y surgieron otros reinados. Alrededor del 400  a. de J.C.  el reino de Ma\u00ed\u00adn lleg\u00f3 a ser el poder principal del \u00e1rea. La capital minea era Qarnaw, hoy Ma\u2020\u2122in. Registros del reino de Qatab\u00e1n, descubiertos recientemente, dan listas de gobernantes con el t\u00ed\u00adtulo mkrb tan temprano como el siglo VI  a. de J.C.  La capital de Qatab\u00e1n era Timn\u00e1 la cual fue destruida  ca.  50  a. de J.C. , cuando Qatab\u00e1n cay\u00f3 bajo el control de Hadramaut. El primer rey conocido de Hadramaut gobern\u00f3  ca.  450  a. de J.C.  La capital de este reino fue Sabwa. Estos reinos compet\u00ed\u00adan uno con otro por el control del mercado de las especias.<br \/>\nG. El predominio nabateo en Arabia del norte, siglo IV  a. de J.C.  al siglo I  d. de J.C.  De acuerdo con el libro de Abd\u00ed\u00adas, los \u00e1rabes nabateos empezaban a ejercer presi\u00f3n sobre los edomitas en el siglo VI  a. de J.C.  Para el siglo IV  a. de J.C.  estaban establecidos en Petra, la antigua capital edomita, y as\u00ed\u00ad controlaban las rutas de las caravanas que iban del sur de Arabia a los pa\u00ed\u00adses del Mediterr\u00e1neo. Sus tumbas y templos en Petra, labrados de arenisca multicolor, permanecen entre los monumentos m\u00e1s espectaculares de los tiempos antiguos. Ellos adoptaron el arameo en sus inscripciones y la arquitectura grecoromana en sus edificios. En la ap\u00f3crifa, \u00e1rabe (1 Mac. 11:16, 17) y nabateo (1 Mac. 5:17) son equivalente. Algunas veces lucharon al lado de los macabeos (1 Mac. 9:35) y otras veces con los sel\u00e9ucidas (1 Mac. 5:39; 12:31). Los \u00e1rabes que escucharon el evangelio en el Pentecost\u00e9s (Hch. 2:11) pueden haber sido del reino nabateo del sur de la Transjordania. La Arabia a la cual Pablo se retir\u00f3 despu\u00e9s de su conversi\u00f3n (G\u00e1. 1:17) se refiere al \u00e1rea al este o al sur de Siria-Palestina. El rey nabateo, Aretas IV (9  a. de J.C. \u201440  d. de J.C. ) derrot\u00f3 a Herodes Antipas despu\u00e9s que este \u00faltimo se hab\u00ed\u00ada divorciado de la hija de aqu\u00e9l para casarse con Herod\u00ed\u00adas (Mt. 14:3). Ese Aretas logr\u00f3 el control de Damasco, donde el gobernador puso guardas a las puertas de la ciudad para prender a Pablo, pero \u00e9ste escap\u00f3 por sobre la muralla de la ciudad (2 Co. 11:32, 33). En 109  d. de J.C.  el reino nabateo fue fusionado con la provincia romana de Arabia.<br \/>\nH. Primer reino himiarita en Arabia del sur, siglo II  a. de J.C.  al siglo II  d. de J.C.  En Arabia del sur,  ca. . 125  a. de J.C. , se levant\u00f3 el reinado himiarita, cuyos gobernadores se llamaban a s\u00ed\u00ad mismos reyes de Sabay Dhu-Rayd\u00e1n. Su capital era Zafar, la Sefar b\u00ed\u00adblica, cerca del Yarim moderno. Durante este tiempo el comercio mar\u00ed\u00adtimo de los Tolomeos en el Mar Rojo redujo la importancia de las caravanas mercantes de Arabia del sur. El rey himiarita, lli-shariha Yahdab, derrot\u00f3 a una expedici\u00f3n romana en el 24  a. de J.C.<br \/>\nV. Cultura. En tiempos antiguos hubo una marcada distinci\u00f3n cultural entre los \u00e1rabes del norte y los \u00e1rabes del sur. El pueblo del norte era mayormente pastoril y n\u00f3mada; los del sur ten\u00ed\u00adan una civilizaci\u00f3n agr\u00ed\u00adcola sedentaria. lbn Khaldun, el historiador \u00e1rabe del siglo XIV, llam\u00f3 a los del norte beduinos (ahlal-Badw) y a los del sur moradores del pueblo (ahl al-hadar).<br \/>\nLing\u00fc\u00ed\u00adsticamente los \u00e1rabes son semitas como se indic\u00f3 en G\u00e9nesis 10:25\u201330. La letra cursiva de Arabia del sur era marcadamente un desarrollo angular del alfabeto sina\u00ed\u00adtico y sus inscripciones m\u00e1s antiguas datan de por lo menos el siglo VIII  a. de J.C.  La lihianic (que comenz\u00f3 en el siglo VII  a. de J.C. ), la tamudic (del siglo V  a. de J.C. ) y la safa\u00c6\u2019tica (que comenz\u00f3  ca.  100  d. de J.C. ) fueron escrituras cursivas desarrolladas en Arabia del sur, pero el vocabulario de estas escrituras, que consiste mayormente de nombres, es esencialmente del norte de Arabia. La primera inscripci\u00f3n en letra cursiva de Arabia del norte, que se deriva de los nabateos, data del siglo IV  d. de J.C.<br \/>\nLos rasgos culturales de los \u00e1rabes nombrados en la Biblia incluyen las observaciones que los dell norte viven en las estepas (Jer. 3:2), en tiendas de pelo de cabras negras (Cnt. 1:5). Usan camellos como cabalgadura y animal de carga (Gn. 37:25). Sus caravanas mercantes tra\u00ed\u00adan especias, oro y piedras preciosas del sur de Arabia (1 R. 10:2) y ovejas y cabras de Arabia del norte (Ez. 27:20-22) a Palestina y Fenicia y transportaban productos del Africa y de la India (2 R. 10:22). Jerem\u00ed\u00adas 25:23 comenta que los \u00e1rabes se cortaban el pelo de las sienes como hacen los beduinos el d\u00ed\u00ada de hoy.<br \/>\n\u2020\u0153Los hijos del oriente\u2020\u009d, los \u00e1rabes, fueron conocidos por su sabidur\u00ed\u00ada (1 R. 4:30). Los \u00faltimos dos cap\u00ed\u00adtulos de Proverbios contienen los dichos de Agur (Pr. 30:1) y Lemuel (Pr. 31:1), dos reyes de Massa, una tribu de Ismael (Gn. 25:14). El escenario y los personajes del libro de Job son del noroeste de Arabia. Baruc 3:23 llama a los hijos de Agar, los \u00e1rabes, \u2020\u0153\u00e1vidos de sabidur\u00ed\u00ada\u2020\u009d.<br \/>\nExcavaciones recientes han suministrado ejemplos claros de una cultura avanzada en la Arabia del sur. Dignos de referencia son el gran templo del dios-luna de Saba, llumquh en Ma\u00c2\u00b4rib; las extensas represas y canales para la irrigaci\u00f3n; esculturas en bronce, trabajos de orfebrer\u00ed\u00ada y miles de inscripciones religiosas e hist\u00f3ricas.<br \/>\nVI. Religi\u00f3n. El t\u00e9rmino \u00e1rabe en general para dios era il (como El en hebreo) o ilah (como Eloah en hebreo), pero los antiguos \u00e1rabes adoraban muchos dioses, incluyendo el dios-luna; una diosa sol, Samas, y su hijo \u2020\u2122Athtar, la estrella de la ma\u00f1ana. Los registros asirios mencionan las im\u00e1genes de los siguientes dioses en el templo de Adumat\u00fa en los d\u00ed\u00adas del rey Hazail en el siglo VII  a. de J.C. : Atarsamain, la principal diosa, cuyo s\u00ed\u00admbolo era una estrella dorada y cuyas sacerdotisas presid\u00ed\u00adan en el templo, Dai, Nuhai, Ruldaiu, Abrilly y Atarquruma. Atarsamain tambi\u00e9n fue llamada han-ilat de acuerdo con la inscripci\u00f3n en el taz\u00f3n de plata encontrado en Tell al-Mashkutah. El Talmud babil\u00f3nico (Taanith, 5b) afirma que los de Cedar tambi\u00e9n adoraban el agua, quiz\u00e1 en referencia a la veneraci\u00f3n de los pozos sagrados. La piedra de Tayma del siglo V  a. de J.C. , escrita en dibujos arameos, representa una deidad que se adoraba all\u00ed\u00ad llamada Salm de Hajam. El Cor\u00e1n menciona varios dioses paganos: al-Lat, al-Uzza, Manah (53:19, 20), Wadd, Suw\u00e1, Yaghuth, Ya\u2020\u2122uq y Nasr (71:23). Los \u00e1rabes temen a los demonios llamados jinn (Cor\u00e1n, 72). Al igual que los hebreos, los antiguos \u00e1rabes practicaban la circuncisi\u00f3n, las peregrinaciones y los sacrificios que inclu\u00ed\u00adan una ofrenda por el pecado<br \/>\nSus sacerdotes eran tambi\u00e9n adivinos.<br \/>\nBIBLIOGRAFIA: W. F. Albright, \u2020\u0153The Chronology of Ancient South Arabia in the Light of the First Campaign of Excavation in Qataban\u2020\u009d,  BASOR  119, 1950, p\u00e1gs. 5\u201315. R. L. Bown and F. P. Albright, Archaeological Discoveries in South Arabia, Vol. II, Johns Hopkins University Press, Baltimore, 1951. F. Barieli, The Arabs, translated by S. Attanasio, Hawthorn Books, New York, 1963. Al-Hamdani, Sifat jazirat al\u2020\u2122arab,  ed.  D. H. Muller, 2 vols., E. J. Brill, Leiden, 1884, 1891. P. K. Hitti, History of the Arabs, 6th.  ed.  Macmillan, London, 1956. J. A. Montgomery, Arabia and the Bible; University of Pennsylvania Press, Philadelphia, 1934. A. L. Oppenheim, translator of Babylonian and Assyrian Historical Texts in  ANET , edited by J. B. Pritchard, 2nd.  ed. , Princeton University Press, Princeton, 1955. G. Rentz, \u2020\u0153Djazitat al-\u2020\u2122Arab\u2020\u009d, in The Encyclopedia of Islam, new  ed.  Vol. I, E. J. Brill, Leiden, 1960, p\u00e1gs. 533\u2013556. G. Ryckmans, Les religions arabes pr\u00e9islamiques, 2nd  ed. , Publications Universitaires, Louvain, 1951. J. Starcky, \u2020\u0153The Nabateans: a Historical Sketch\u2020\u009d,  BA , XVIII, 1955, p\u00e1gs, 84\u2013106. Al-Tabari, Ta\u2020\u2122rikh al-rusul w-al-muluk,  ed.  M. J. De Goeje, E. J. Brill, Leiden, 1879\u20131901. G. W. Van Beek, \u2020\u0153Frankincense and Myrrh\u2020\u009d,  BA , XXIII, 1960, p\u00e1gs. 70\u201395; \u2020\u0153Recovering the Ancient Civilization of Arabia\u2020\u009d,  BA , XV, 1952, p\u00e1gs. 2\u201318.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Arqueol\u00f3gico<\/b><\/p>\n<p>tip, PAIS TRIB (a) ARABIA: Por Arabia se entiende un pa\u00ed\u00ads muy grande al sur, sureste y este de Palestina. En la antig\u00fcedad era, y hasta hace relativamente poco por los nativos, dividido en tres distritos: (A) La Arabia propia, que era la antigua Arabia F\u00e9lix, que abarca la pen\u00ed\u00adnsula que se extiende por el sur hacia el mar de Arabia y por el norte en direcci\u00f3n al desierto. (B) Arabia occidental, lo mismo que la antigua Arabia P\u00e9trea, que abarca el Sina\u00ed\u00ad y el desierto de Petra, extendi\u00e9ndose desde Egipto y el mar Muerto hasta cerca de Petra. (C) La Arabia septentrional, adyacente a la Arabia occidental y que se extiende por el norte, hacia el Eufrates (1 R. 10:15; 2 Cr. 9:14; Is. 21:13; Jer. 25:24; Ez. 27:21; G\u00e1. 1:17; 4:25). (b) \u00ed\u0081RABES: Los \u00e1rabes tienen tambi\u00e9n a Abraham como padre. Leemos que Abraham envi\u00f3 a los hijos de Cetura y de sus concubinas \u00abhacia oriente\u00bb (Gn. 25:6). Tambi\u00e9n hab\u00ed\u00ada los descendientes de Ismael y los de Esa\u00fa. Muchos de \u00e9stos vinieron a ser \u00abjefes\u00bb, y no puede dudarse que son sus descendientes los que siguen poseyendo la tierra. Los hay que se llaman a s\u00ed\u00ad mismos \u00e1rabes ismaelitas, y en el sur hay a\u00fan \u00e1rabes joctanitas. Salom\u00f3n recib\u00ed\u00ada tributos de los reyes de Arabia (1 R. 10:15). Josafat lo mismo (2 Cr. 17:11); en los d\u00ed\u00adas de Joram atacaron Jud\u00e1, saquearon la casa del rey y se llevaron a sus esposas y a algunos de sus hijos (2 Cr. 21:17; 22:1). Fueron vencidos por Uz\u00ed\u00adas (2 Cr. 26:7). Durante el cautiverio de los jud\u00ed\u00ados en Babilonia, algunos \u00e1rabes se establecieron en Palestina y posteriormente se enfrentaron contra Nehem\u00ed\u00adas (cp. Neh. 2:19; 4:7; 6:1). Los \u00e1rabes se hallan entre las naciones que ten\u00ed\u00adan relaci\u00f3n con Israel y sobre las que se pronuncia juicio (Is. 21:13-17; Jer. 25:24). Su conflicto contra el Israel restaurado, hasta la intervenci\u00f3n divina directa, est\u00e1 profetizado en diversos pasajes de las Escrituras (cp. Sal. 83). En el NT aparecen los \u00e1rabes entre los presentes en el d\u00ed\u00ada de Pentecost\u00e9s, pero no se especifica si se trataba de jud\u00ed\u00ados habitantes en Arabia o pros\u00e9litos (Hch. 2:11).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>La pen\u00ed\u00adnsula ar\u00e1biga est\u00e1 ubicada en el extremo SO. del continente asi\u00e1tico. Limita al E. con el golfo P\u00e9rsico y el golfo de Om\u00e1n; al S., con el mar de Arabia y el golfo de Ad\u00e9n, y al O., con el mar Rojo, mientras que al N. est\u00e1 delimitada por la Media Luna F\u00e9rtil: Mesopotamia, Siria e Israel. Como est\u00e1 rodeada de agua por tres lados, se parece a una gran isla, y generalmente sus habitantes la llaman la \u2020\u0153isla de los \u00e1rabes\u2020\u009d (Jazirat al-`arab).<br \/>\nCon una superficie de casi 2.600.000 Km.2 (m\u00e1s o menos una cuarta parte de Europa), Arabia es la pen\u00ed\u00adnsula m\u00e1s grande del mundo. La costa occidental se extiende a lo largo de unos 2.900 Km. y su anchura m\u00e1xima alcanza los 1.900 Km.<br \/>\nLa pen\u00ed\u00adnsula forma una elevada meseta que desciende hacia el E., bajando hasta el golfo P\u00e9rsico desde la cadena monta\u00f1osa que corre paralela a la costa occidental. Una de sus cimas, en el extremo SO., sobrepasa los 3.600 m. En el interior de la parte meridional de la pen\u00ed\u00adnsula, se encuentra Ruba al-Khali, el desierto de arena m\u00e1s grande del mundo, tambi\u00e9n conocido como la Media Luna Vac\u00ed\u00ada. Al N. de Nedjed, la meseta central, se abre la extensi\u00f3n des\u00e9rtica del Nefud, que termina en el desierto de Siria.<br \/>\nLos peque\u00f1os arroyos que se hallan a lo largo de los extremos de la pen\u00ed\u00adnsula y en la alta meseta central (Nedjed) no son numerosos y solo fluyen durante ciertas estaciones. Job, que probablemente vivi\u00f3 en lo que hoy es el desierto de Siria, describi\u00f3 c\u00f3mo se secan esos \u2020\u0153torrentes invernales\u2020\u009d. (Job 6:15-20.)<br \/>\nAunque gran parte de esta vasta meseta es \u00e1rida, a lo largo de la cadena monta\u00f1osa occidental, as\u00ed\u00ad como en la altiplanicie central y en el S., llueve lo suficiente como para sostener a una poblaci\u00f3n considerable. En esta regi\u00f3n, y alrededor de los mayores oasis, los campesinos o fellahin pueden cultivar mijo, trigo, cebada y ma\u00ed\u00adz. Tambi\u00e9n crecen en estos lugares palmeras de d\u00e1tiles (Ex 15:27) e higueras. Tanto las acacias, que producen la resina denominada goma ar\u00e1biga, como otros \u00e1rboles y plantas arom\u00e1ticos, desempe\u00f1aban un papel importante en la econom\u00ed\u00ada de la antigua Arabia, importancia hoy eclipsada por el oro negro o petr\u00f3leo. (G\u00e9 2:12.)<br \/>\nDebido a la escasez general de agua, la vida animal es necesariamente reducida. No obstante, en la actualidad hay en esta regi\u00f3n ovejas, cabras, camellos, asnos salvajes, chacales, halcones y \u00e1guilas, igual que ocurr\u00ed\u00ada en tiempos b\u00ed\u00adblicos. (Eze 27:21; 2Cr 17:11; Jue 6:5; Job 39:5-8, 26, 27; Isa 60:7; 34:13.) Algunas especies salvajes \u2014como el le\u00f3n, el toro salvaje y el avestruz\u2014 han desaparecido de este territorio. (Job 38:39, 40; 39:9-18.) Los caballos \u00e1rabes todav\u00ed\u00ada hoy son renombrados por su belleza y fortaleza. (Comp\u00e1rese con Job 39:19-25.)<\/p>\n<p>Tribus \u00e1rabes. Con el tiempo, Arabia lleg\u00f3 a ser el hogar de muchas de las familias que se formaron despu\u00e9s del Diluvio mencionadas en el cap\u00ed\u00adtulo 10 de G\u00e9nesis. En la rama semita, Joqt\u00e1n engendr\u00f3 a los cabezas de unas trece tribus \u00e1rabes, mientras que parece ser que tres de los descendientes de Aram \u2014Uz, Gu\u00e9ter y Mas\u2014 se asentaron en el N. de Arabia y en el desierto de Siria. (G\u00e9 10:23, 26-29.) Los ismaelitas, que habitaban en tiendas, se encontraban desde la pen\u00ed\u00adnsula del Sina\u00ed\u00ad hasta Asiria, pasando por el N. de Arabia. (G\u00e9 25:13-18.) Los madianitas se establecieron principalmente en la parte NO. de Arabia, justo al E. del golfo de `Aqaba (G\u00e9 25:4), en tanto que los descendientes de Esa\u00fa se instalaron en la regi\u00f3n monta\u00f1osa de Edom, al SE. del mar Muerto. (G\u00e9 36:8, 9, 40-43.) De la rama camita, parece ser que varios descendientes de Cus \u2014entre ellos Havil\u00e1, Sabt\u00e1, Raam\u00e1, con sus hijos Seba y Ded\u00e1n, y Sabtec\u00e1\u2014 ocuparon sobre todo la parte meridional de la pen\u00ed\u00adnsula ar\u00e1biga. (G\u00e9 10:7.)<br \/>\nTambi\u00e9n se hace menci\u00f3n de varias tribus de Arabia en antiguas inscripciones asirias y babilonias. Salmanasar III menciona a \u2020\u0153Gindibu\u00c2\u00b4 de Arabia\u2020\u009d. En las inscripciones de Tiglat-pil\u00e9ser III aparecen los nombres de Zabibe y Samsi como reinas \u00e1rabes. Una inscripci\u00f3n del rey Sarg\u00f3n II dice: \u2020\u0153Samsi, reina de Arabia (e) It\u00c2\u00b4amar la sabea\u2020\u009d. Otras inscripciones cuneiformes se refieren a los sabai, los nabaiti, los qidri, los idibaili, los masai y los temai. (Comp\u00e1rese con G\u00e9 25:3, 13-15.)<\/p>\n<p>Referencias b\u00ed\u00adblicas. Uno de los cuatro reinos antiguos m\u00e1s importantes de Arabia meridional, Hadramaut, suele ser identificado con el Hazarm\u00e1vet de G\u00e9nesis 10:26. El centro de aquel reino, cuya capital estaba en Shabwa, fue Wadi Hadramaut, un prolongado valle que discurre paralelo a la costa S. de Arabia. Otros nombres de lugares que el texto b\u00ed\u00adblico ubica en Arabia son: Ded\u00e1n, Tem\u00e1, Dum\u00e1 y Buz. (Isa 21:11-14; Jer 25:23, 24.)<br \/>\nAl emigrar de Ur de los caldeos a la tierra de Cana\u00e1n, Abrah\u00e1n borde\u00f3 Arabia. M\u00e1s tarde, cuando tuvo que bajar a Egipto, es probable que atravesara Arabia \u2014en concreto la parte septentrional de la pen\u00ed\u00adnsula del Sina\u00ed\u00ad\u2014, m\u00e1s bien que seguir la ruta a lo largo de la costa mediterr\u00e1nea, y repiti\u00f3 ese trayecto en el viaje de regreso. (G\u00e9 12:10; 13:1.) Asimismo, el drama del libro de Job tiene lugar en la tierra de Uz, en la Arabia septentrional (Job 1:1), y los merodeadores sabeos que atacaron la propiedad del \u2020\u0153m\u00e1s grande de todos los orientales\u2020\u009d seguramente formaban parte de una tribu \u00e1rabe descendiente de Joqt\u00e1n. (Job 1:3; G\u00e9 10:26-28.) De igual manera, parece que tanto los tres \u2020\u0153consoladores\u2020\u009d de Job como Elih\u00fa fueron desde diferentes regiones de Arabia. (Job 2:11; 32:2.) Tambi\u00e9n Mois\u00e9s pas\u00f3 cuarenta a\u00f1os en Arabia, residiendo temporalmente con Jetr\u00f3 el madianita. (Ex 2:15\u20133:1; Hch 7:29, 30.) Tiempo despu\u00e9s, tuvo lugar en Arabia, en el monte Sina\u00ed\u00ad (situado en la parte meridional de la pen\u00ed\u00adnsula del mismo nombre), un acontecimiento de suma importancia. All\u00ed\u00ad fue donde la naci\u00f3n de Israel, que se hab\u00ed\u00ada congregado despu\u00e9s de ser liberada, recibi\u00f3 el pacto de la Ley. (Ex 19:1, 2.) Unos quince siglos despu\u00e9s, al hacer alusi\u00f3n a este acontecimiento el ap\u00f3stol dijo que ocurri\u00f3 en \u2020\u0153Sina\u00ed\u00ad, una monta\u00f1a de Arabia\u2020\u009d. (G\u00e1l 4:25.)<br \/>\nEn vista de las condiciones generales que se dan en la actualidad en Arabia, puede parecer algo casi imposible el que tal vez unos tres millones de israelitas hayan vivido por cuarenta a\u00f1os en el desierto. (Ex 12:37, 38.) Por supuesto, el factor principal fue la provisi\u00f3n milagrosa de alimento y agua por parte de Jehov\u00e1. (Dt 8:2-4; N\u00fa 20:7, 8.) Aunque las condiciones fueron claramente dif\u00ed\u00adciles y el propio registro de las Escrituras dice que el agua no abundaba (N\u00fa 20:4, 5), no obstante, hay raz\u00f3n para creer que en aquel tiempo \u2014hace unos tres mil quinientos a\u00f1os\u2014 la provisi\u00f3n de agua en Arabia escaseaba menos que en la actualidad. La existencia de muchos uadis o valles profundos y secos, que en un tiempo fueron lechos de r\u00ed\u00ados, es una prueba de que en el pasado hubo suficiente precipitaci\u00f3n pluvial como para producir corrientes de agua que fluyeran por ellos. La desaparici\u00f3n de ciertas especies animales quiz\u00e1s se deba en parte a la disminuci\u00f3n del suministro de agua. De todas formas, Arabia era por aquel entonces, igual que hoy, una regi\u00f3n \u00e1rida o estepa.<br \/>\nDurante el per\u00ed\u00adodo de los jueces, hordas de madianitas, amalequitas y \u2020\u0153los orientales\u2020\u009d llegaban de Arabia montados sobre camellos para saquear la tierra de Israel. (Jue 6:1-6.) Tales razias o invasiones repentinas fueron siempre el principal m\u00e9todo de hacer la guerra en Arabia. (2Cr 22:1.) El camello, cuya domesticaci\u00f3n se cree que se efectu\u00f3 en Arabia, se usaba como medio de transporte por lo menos desde el tiempo de Abrah\u00e1n. (G\u00e9 24:1-4, 10, 61, 64.) Debido a la gran superioridad del camello sobre el asno para hacer viajes largos por el desierto, se piensa que su domesticaci\u00f3n signific\u00f3 para Arabia algo as\u00ed\u00ad como una revoluci\u00f3n econ\u00f3mica, que contribuy\u00f3 al desarrollo de los llamados \u2020\u0153reinos de las especias\u2020\u009d de Arabia meridional.<br \/>\nLas caravanas de camellos que proven\u00ed\u00adan de las regiones m\u00e1s f\u00e9rtiles del S. serpenteaban a lo largo de las rutas del desierto que corr\u00ed\u00adan paralelas al mar Rojo, viajando de oasis en oasis y de pozo en pozo hasta llegar a la pen\u00ed\u00adnsula del Sina\u00ed\u00ad, desde donde pod\u00ed\u00adan bifurcarse hacia Egipto o continuar hacia el N., hasta Palestina o Damasco. Adem\u00e1s de sus muy apreciadas especias y resinas arom\u00e1ticas, como el ol\u00ed\u00adbano y la mirra (Isa 60:6), quiz\u00e1s transportaran oro y madera de algum desde Ofir (1Re 9:28; 10:11), al igual que piedras preciosas, como hizo la reina de Seba al visitar al rey Salom\u00f3n. (1Re 10:1-10, 15; 2Cr 9:1-9, 14.) En las aguas del golfo P\u00e9rsico abundan las ostras perl\u00ed\u00adferas. Puesto que al SO. Arabia est\u00e1 separada de \u00ed\u0081frica por un estrecho de tan solo unos 32 Km. de ancho, es posible que los productos de Etiop\u00ed\u00ada (2Cr 21:16), como el marfil y la madera de \u00e9bano, tambi\u00e9n se hallaran entre las mercanc\u00ed\u00adas de estos mercaderes viajantes. (Eze 27:15.)<br \/>\nNabonido \u2014rey babilonio cuyo hijo Belsasar gobernaba en Babilonia al tiempo de su ca\u00ed\u00adda (539 a. E.C.)\u2014 pas\u00f3 diez a\u00f1os en la ciudad-oasis de Tem\u00e1, al N. de la meseta central de Arabia. (V\u00e9ase TEM\u00ed\u0081 n\u00fam. 2.)<br \/>\nDurante el siglo V a. E.C. Palestina estuvo sujeta a una considerable influencia de Arabia, como se ve por las referencias a \u2020\u0153Gu\u00e9sem el \u00e1rabe\u2020\u009d en Nehem\u00ed\u00adas 2:19 y 6:1-7.<br \/>\nEl reino de Himyer, que control\u00f3 Arabia meridional alrededor del a\u00f1o 115 a. E.C., tuvo su capital en Zafar (en opini\u00f3n de algunos, la Sefar mencionada en G\u00e9nesis 10:30). Al N., los nabateos (posiblemente los descendientes del Nebayot de G\u00e9nesis 25:13), con su capital en Petra, en las gargantas rocosas de Edom, se hicieron poderosos a partir del siglo IV a. E.C., y con el tiempo extendieron su control por el S. del N\u00e9gueb y, hacia el N., por Moab y la regi\u00f3n del E. del Jord\u00e1n. Gobernaron sobre Damasco durante algunos a\u00f1os del siglo I a. E.C. y, nuevamente, en el siglo I E.C. A su rey Aretas IV (c. 9 a. E.C.-40 E.C.) se le menciona en 2 Corintios 11:32 en relaci\u00f3n con la fuga de Pablo de Damasco, suceso narrado en Hechos 9:23-25. Herodes Antipas se cas\u00f3 con la hija de Aretas IV, pero se divorci\u00f3 de ella para casarse con Herod\u00ed\u00adas. (Mr 6:17; v\u00e9ase ARETAS.)<br \/>\nDespu\u00e9s de su conversi\u00f3n, Pablo escribe lo siguiente: \u2020\u0153Me fui a Arabia, y volv\u00ed\u00ad de nuevo a Damasco\u2020\u009d. (G\u00e1l 1:17.) Tal viaje pudo haber sido a la vecina zona del desierto de Siria, aunque el t\u00e9rmino tambi\u00e9n podr\u00ed\u00ada abarcar cualquier parte de la pen\u00ed\u00adnsula ar\u00e1biga.<br \/>\nDurante el siglo I a. E.C., Palmira, al NE. de Damasco, comenz\u00f3 a manifestarse como centro \u00e1rabe y con el tiempo super\u00f3 a Petra en el plano comercial. En 270 E.C., bajo la reina Zenobia, el ej\u00e9rcito de Palmira ocup\u00f3 Egipto y se convirti\u00f3 en un serio rival de Roma hasta que fue derrotado en 272 E.C.<\/p>\n<p>Idioma. El idioma de los pueblos de Arabia est\u00e1 encuadrado en el grupo sem\u00ed\u00adtico del S. y ha permanecido m\u00e1s estable que otros idiomas sem\u00ed\u00adticos. Como consecuencia, ha resultado \u00fatil para mejorar el entendimiento de muchas expresiones y palabras del hebreo antiguo de la Biblia.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. En el Antiguo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. Geograf\u00eda<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La estructura de la pen\u00ednsula ar\u00e1biga est\u00e1 formada por una masa de antigua roca cristalina de la que sale una cadena de monta\u00f1as al <etiqueta id=\"#_ftn776\" name=\"_ftnref776\" title=\"\">O<\/etiqueta>, y se eleva a m\u00e1s de 3.000 <etiqueta id=\"#_ftn777\" name=\"_ftnref777\" title=\"\">m en algunos lugares, con una serie de estratos de formaci\u00f3n m\u00e1s nueva con elevaci\u00f3n hacia su lado E. En las monta\u00f1as del O<\/etiqueta>, y particularmente en el \u00e1ngulo <etiqueta id=\"#_ftn778\" name=\"_ftnref778\" title=\"\">SO de la pen\u00ednsula, donde el total anual de lluvias excede los 500 <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn779\" name=\"_ftnref779\" title=\"\">mm en partes, es posible la vida sedentaria basada en la irrigaci\u00f3n. Fue en esta zona, la moderna Rep\u00fablica \u00c1rabe del Yemen y la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Popul<\/etiqueta>ar del Yemen, que florecieron los antiguos reinos del <etiqueta id=\"#_ftn780\" name=\"_ftnref780\" title=\"\">S de Arabia. Las capitales de tres de estos reinos, Qarnawu (de Ma\u00edn), Marib (de Sab\u00e1) y Timna (de Qatab\u00e1n), estaban situadas sobre las laderas orientales de la cadena de monta\u00f1as, sobre cursos de agua <\/etiqueta>que corr\u00edan hacia el <etiqueta id=\"#_ftn781\" name=\"_ftnref781\" title=\"\">E, mientras que Sabva, la capital de Hadramaut, se hallaba m\u00e1s hacia el <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn782\" name=\"_ftnref782\" title=\"\">SE, sobre un curso de agua que corr\u00eda hacia el <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn783\" name=\"_ftnref783\" title=\"\">NO, sobre la meseta de Hadramaut. Una zona de precipitaci\u00f3n pluvial de 100\u2013250 mm se extiende hacia el <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn784\" name=\"_ftnref784\" title=\"\">N a lo largo <\/etiqueta>de las monta\u00f1as occidentales, y hacia el E a lo largo de la costa, donde tambi\u00e9n es posible la vida sedentaria. En todo el resto de la pen\u00ednsula la cantidad de lluvia anual es casi nula y la vida depende de los oasis y los pozos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Entre las escarpas que forman los inclinados estratos y la costa oriental la pendiente escarpada de la parte m\u00e1s elevada ofrece zonas planas que van de la estepa al desierto de arena. Las zonas des\u00e9rticas que existen en esta regi\u00f3n y entre las escarpas centrales se ensanchan en el S hasta formar el \u00e1rido desierto de arena de al-Rub al-Hali (\u201cla zona vac\u00eda\u201d), y en el N hacia el desierto m\u00e1s peque\u00f1o de al-Nafud. En varios puntos a lo largo del pie de las escarpas hay manantiales que forman oasis, y en consecuencia pasan rutas comerciales. Aparte de las zonas de desiertos arenosos y rocosos, el terreno de la pen\u00ednsula es en buena parte estepario, y los pastos crecen por la influencia de las espor\u00e1dicas lluvias anuales, lo cual permite el establecimiento de una peque\u00f1a poblaci\u00f3n n\u00f3mada (* <span style='text-transform: uppercase'>N\u00f3madas<\/span>), particularmente en la zona N entre Siria y Mesopotamia. Donde esta zona empieza a descender hacia las regiones habitadas de Siria florecieron metr\u00f3polis como Petra, Palmira y Damasco.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. Exploraci\u00f3n<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La primera exploraci\u00f3n importante en la pen\u00ednsula ar\u00e1biga la llev\u00f3 a cabo el orientalista dan\u00e9s Carsten Niebuhr, que visit\u00f3 el Yemen en 1763. En el N J. L. Burckhardt volvi\u00f3 a descubrir Petra en 1812, pero el inter\u00e9s se volvi\u00f3 hacia el S cuando J. R. Wellsted public\u00f3 en 1837 las primeras inscripciones del S de Arabia que se vieran en Europa, acontecimiento que llev\u00f3 a su desciframiento en 1841 por W. Gesenius y E. R\u00f6diger. A estas inscripciones se las llam\u00f3 \u201chimiar\u00edticas\u201d, por el nombre del reino que domin\u00f3 todo el SO de la pen\u00ednsula en los \u00faltimos siglos <etiqueta id=\"#_ftn785\" name=\"_ftnref785\" title=\"\">a.C., y que, por lo tanto, historiadores posteriores consideraron como la fuente de las inscripciones, aunque en realidad proven\u00edan de reinos anteriores. Actualmente se conocen varios miles de esas inscripciones, principalmen<\/etiqueta>te gracias a las exploraciones de J. Hal\u00e9vy y E. Glaser en la segunda mitad del siglo pasado, pero tambi\u00e9n por numerosos exploradores individuales, y recientemente por las investigaciones de la American Foundation for the Study of Man en Ad\u00e9n y el Yemen. Las excavaciones en el S de Arabia han sido pocas. En 1928 C. Rathjens y H. <etiqueta id=\"#_ftn786\" name=\"_ftnref786\" title=\"\">vv. Wissmann excavaron en Hugga cerca de San\u00e1 en el Yemen, y en 1937\u20138 la se\u00f1orita G. Caton Thompson desenterr\u00f3 un templo del dios luna (<\/etiqueta><\/span><span style=' '>syn<\/span><span lang=ES style=' '>) en Hureida en el Hadramaut. Despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial la American Foundation for the Study of Man realiz\u00f3 excavaciones en Timna y lugares aleda\u00f1os (1950\u201351), en Marib, donde se desenterr\u00f3 el templo del dios lunar sabeo <\/span><span style=' '>&#722;lmqh<\/span><span lang=ES style=' '> (1952), y en expediciones posteriores en Om\u00e1n. M\u00e1s recientemente una expedici\u00f3n francesa realiz\u00f3 trabajos en Sabva.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Se han hecho numerosas exploraciones en otras partes de Arabia, de las cuales se destacan las del orientalista checo A. Musil, que viaj\u00f3 extensamente por el centro y el N de Arabia (1909\u201314), las de N. Glueck, que hizo estudios arqueol\u00f3gicos exhaustivos en la Transjordania y el Sina\u00ed (1932\u201371), y las de G. Ryckmans y H. St J. Philby, que coleccionaron varios miles de inscripciones <etiqueta id=\"#_ftn787\" name=\"_ftnref787\" title=\"\">\u00e1r. de Arabia Saudita en 1951\u201352, aun sin mencionar los viajes en menor<\/etiqueta> escala de hombres como Burton, Hurgronje, Doughty, Rutter y Thomas. Entre las inscripciones importantes del N se encuentra la piedra de Taima, que lleva una inscripci\u00f3n <etiqueta id=\"#_ftn788\" name=\"_ftnref788\" title=\"\">arm. de alrededor del <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn789\" name=\"_ftnref789\" title=\"\">ss. V a.C., conseguida por Huber en 1883 (* <\/etiqueta><span style='text-transform:uppercase'>Tema<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. Historia y civilizaci\u00f3n<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Aparte de los *n\u00f3madas de las estepas de Arabia, cuya vida se va sucediendo con pocos cambios a pesar de los milenios, las principales zonas de civilizaci\u00f3n hist\u00f3rica se encuentran en el \u00e1ngulo SO de la pen\u00ednsula, y en la zona hacia el N en que las estepas se unen con las regiones pobladas de Siria.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el 2\u00ba milenio a.C. llegaron diversas tribus de lengua sem\u00edtica procedentes del N a la regi\u00f3n del Yemen moderno y Ad\u00e9n occidental, y formaron las colonias que posteriormente se convertir\u00edan en los reinos de Sab\u00e1 (* <span style='text-transform:uppercase'>Sab\u00e1<\/span>, 7), Ma\u00edn (* <span style='text-transform:uppercase'>Mineos<\/span>), Qatab\u00e1n y Hadramaut (Hazar-mavet, Gn. 10.26). La causa principal de su prosperidad fue su posici\u00f3n intermedia en las rutas mercantiles entre las tierras del incienso en la costa S y Etiop\u00eda (* <span style='text-transform:uppercase'>Hierbas<\/span>, Incienso), hasta las civilizaciones en el N. El primer reino que surgi\u00f3 fue Sab\u00e1, como lo revela la aparici\u00f3n en el ss. VIII de inscripciones nativas que indican la existencia de una sociedad bien organizada bajo un gobernante (<\/span><span style=''>mkrb<\/span><span lang=ES style=''>) que evidentemente combinaba ciertas funciones sacerdotales con las de gobierno. Su prosperidad se infiere del hecho de que pag\u00f3 tributo a Sarg\u00f3n y a Senaquerib. Alrededor del 400 a.C. alcanz\u00f3 prominencia el reino vecino de Ma\u00edn que socav\u00f3 bastante la autoridad sabea. En el ss. IV se fund\u00f3 la monarqu\u00eda en Qatab\u00e1n, y en los \u00faltimos veinticinco a\u00f1os del 1\u00ba milenio el dominio de Sab\u00e1, Ma\u00edn, Qatab\u00e1n, y Hadramaut fluctu\u00f3 seg\u00fan los cambios de la fortuna, hasta que la regi\u00f3n qued\u00f3 bajo el control de los himiaritas. En su \u00e9poca culminante los reinos del S de Arabia tuvieron colonias que llegaban hasta el N de Arabia, y se han encontrado en el golfo P\u00e9rsico y en la Mesopotamia (Ur, Uruk) inscripciones en sus respectivos caracteres. Los alfabetos de las inscripciones tam\u00fadicas, lihianitas y safa\u00edticas tambi\u00e9n muestran su influencia en el N, y la lengua y la escritura et\u00edopes ofrecen indicios similares del Africa.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el N la historia se resuelve en torno a los contactos de los n\u00f3madas con las civilizaciones sedentarias de Mesopotamia y Siria. En la Transjordania es evidente el proceso de infiltraci\u00f3n y asentamiento, aunque en algunos per\u00edodos fue escaso. En la primera parte de la edad del bronce media hubo colonias en toda la Transjordania (* <span style='text-transform:uppercase'>Abraham<\/span>), pero a esto sigui\u00f3 un per\u00edodo en que no hubo ninguna, <etiqueta id=\"#_ftn790\" name=\"_ftnref790\" title=\"\">ca. 1900\u20131300 a.C., hasta que nuevamente aument\u00f3 la colonizaci\u00f3n en el ss. XIII. La palabra \u201c\u00e1rabe\u201d empez\u00f3 a aparecer en las inscripciones contempor\u00e1neas en los anales de Salmanasar-III, cuando un tal Gindibu ([<\/etiqueta><\/span><span style=''>m]gin- in-di-bu-\u2019 [m\u00e2t]ar-ba-a-a<\/span><span lang=ES style=''>; estela de Kuja 2.94) luch\u00f3 contra \u00e9l en Carcar (853 a.C.), y posteriormente aparecen frecuentemente en las inscripciones asirias como n\u00f3madas incursionadores que se trasladaban en camellos, y as\u00ed aparecen en los bajorrelieves de Asurbanipal en N\u00ednive (* <span style='text-transform:uppercase'>Camello<\/span>). Uno de los episodios poco usuales en la historia de la Mesopotamia fue la permanencia de Nabonido, rey de Babilonia (556\u2013539 a.C.) en Taima (* <span style='text-transform:uppercase'>Tema<\/span>) en el N. Se qued\u00f3 all\u00ed diez a\u00f1os mientras su hijo Bel-sar-usur (* <span style='text-transform:uppercase'>Belsasar<\/span>) gobern\u00f3 por \u00e9l en Babilonia.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En la \u00faltima parte del ss. IV a.C. comenz\u00f3 a surgir el reino \u00e1rabe de habla aramea de los * <span style='text-transform:uppercase'>nabateos<\/span>, con su capital en Petra, y floreci\u00f3 como estado comercial desde el ss. II hasta ya entrado el per\u00edodo romano. M\u00e1s al S, en el mismo per\u00edodo, los \u00e1rabes que se establecieron en una antigua colonia minea formaron el reino lihianita de * <span style='text-transform:uppercase'>Ded\u00e1n<\/span>. En el ss. I a.C. otro estado \u00e1rabe, que adopt\u00f3 el arameo como idioma oficial, comenz\u00f3 a ganar prominencia en Palmira (* <span style='text-transform:uppercase'>Tadmor<\/span>), y en la era cristiana eclips\u00f3 en buena medida a Petra como estado mercantil, convirti\u00e9ndose en serio rival de Roma.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>d. Referencias b\u00edblicas<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Arabia no figura frecuentemente con este nombre en la Biblia, ya que generalmente sus habitantes fueron conocidos por los nombres pol\u00edticos o tribales de los grupos menores a que pertenec\u00edan. La tabla de las *naciones en Gn. 10 enumera una cantidad de pueblos del S de Arabia como descendientes de *Joct\u00e1n y de *Cus. Aparecen tambi\u00e9n los nombres de una cantidad de tribus, principalmente del N de Arabia, como descendientes de Abraham a trav\u00e9s de *Cetura y *Agar (Gn. 25). Tambi\u00e9n entre los descendientes de Esa\u00fa (Gn. 36) se menciona una cantidad de pueblos \u00e1rabes. En la \u00e9poca de Jacob dos grupos de descendientes de Abraham, los ismaelitas (* <span style='text-transform:uppercase'>Ismael<\/span>) y los *Madianitas aparecen como mercaderes que viajan en caravanas (Gn. 37.25\u201336; * <span style='text-transform:uppercase'>N\u00f3madas<\/span>). Es en la \u00e9poca de Salom\u00f3n, sin embargo, en la que adquieren prominencia en el <etiqueta id=\"#_ftn791\" name=\"_ftnref791\" title=\"\">AT los contactos con Arabia, principalmente como consecuencia de sus extensas relaciones comercia<\/etiqueta>les, particularmente desde su puerto de Ezi\u00f3ngeber en el mar Rojo. Esto recibe realce con la famosa visita de la reina de *Sab\u00e1 (1 R. 9.26\u201328; 10), y m\u00e1s cerca de su tierra por el tributo que recibi\u00f3 de los <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>mal<sup>e<\/sup>&#7733;\u00ea &#723;<sup>a<\/sup>ra&#7687;<\/span><span lang=ES style=''> (2 Cr. 9.14), que se traduce \u201creyes de Arabia\u201d. El nombre <\/span><span style=''>&#723;<sup>a<\/sup>r&#257;&#7687;<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span style=''>&#723;<sup>a<\/sup>r&#257;&#7687;&#305;&#770;<\/span><span lang=ES style=''> al parecer significaba originalmente \u201cdesierto\u201d o \u201cestepa\u201d y por extensi\u00f3n \u201chabitante de las estepas\u201d, y, en consecuencia, en el contexto b\u00edblico, se refer\u00eda principalmente a los pueblos que ocupaban las zonas semides\u00e9rticas al E y S de Palestina (* <span style='text-transform:uppercase'>Oriente, Hijos del<\/span>). Sin embargo, no es posible afirmar que siempre se haya tomado el t\u00e9rmino \u201c\u00e1rabe\u201d como nombre propio o como sustantivo colectivo, \u201chabitante de las estepas\u201d. El asunto se complica aun m\u00e1s por el hecho de existir una ra\u00edz etimol\u00f3gicamente distintiva <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>&#723;rb<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018entremezclar(se)\u2019, una de cuyas formas se vocaliza <\/span><span style=''>&#723;&#275;re&#7687;<\/span><span lang=ES style=''>, lo que en algunos contextos se toma como \u201cmultitud mixta\u201d. M\u00e1s aun, esta es la forma que aparece en 1 R. 10.15, el pasaje paralelo a 2 Cr. 9.14, y la distinci\u00f3n depende exclusivamente de la vocalizaci\u00f3n masor\u00e9tica. Cada uso de la palabra debe juzgarse, por lo tanto, por el contexto, y no por su forma, y en este caso no hay raz\u00f3n para que no se la tome como \u201cArabia\u201d, o quiz\u00e1s mejor, \u201c\u00e1rabes\u201d.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el ss. IX, Josafat de Jud\u00e1 recibi\u00f3 tributo de los <\/span><span style=''>&#723;<sup>a<\/sup>r&#257;&#7687;&#305;&#770;<\/span><span lang=ES style=''> (2 Cr. 17.11), pero su sucesor Joram fue v\u00edctima de una incursi\u00f3n en la que los <\/span><span style=''>&#723;<sup>a<\/sup>r&#257;&#7687;&#305;&#770;<\/span><span lang=ES style=''> se llevaron a sus mujeres e hijos (2 Cr. 21.16\u201317), y solamente qued\u00f3 Ocoz\u00edas, el menor (2 Cr. 22.1). En el ss. VIII Uz\u00edas cambi\u00f3 la situaci\u00f3n y recuper\u00f3 el dominio de *Elat (2 R. 14.22).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Aunque los reinos del S de Arabia eran conocidos (<etiqueta id=\"#_ftn792\" name=\"_ftnref792\" title=\"\">p. ej. Jl. 3.8), la mayor parte de los contactos entre Israel y Arabia se realizaron con las tribus n\u00f3madas del N. En la \u00e9poca de Ezeq<\/etiqueta>u\u00edas estos pueblos eran muy conocidos (Is. 13.20; 21.13), y algunos de ellos hasta sirvieron como mercenarios en la defensa de Jerusal\u00e9n contra Senaquerib <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>([am\u00eal)ur-bi<\/span><span lang=ES style=' '>; prisma de Taylor 3.31). En los tiempos de Jos\u00edas (Jer. 3.2), y en los d\u00edas finales del reino de Jud\u00e1, los \u00e1rabes comenzaron a destacarse como mercaderes (Jer. 25.23\u201324; Ez. 27; * <span style='text-transform:uppercase'>Cedar<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La creciente tendencia de los \u00e1rabes a establecerse y constituir centros comerciales est\u00e1 ilustrada por *Gesem, el \u00e1rabe que trat\u00f3 de evitar que Nehem\u00edas reconstruyese Jerusal\u00e9n (Neh. 2.19; 6.1), presumiblemente porque tem\u00eda su rivalidad comercial. A ello sigui\u00f3 el reino de los nabateos, y en los libros ap\u00f3crifos el t\u00e9rmino \u201c\u00e1rabe\u201d generalmente se refiere a ellos (1 Mac. 5.39; 2 Mac. 5.8), y m\u00e1s aun, la Arabia a la que se retir\u00f3 Pablo (G\u00e1. 1.17), probablemente formaba parte de los dominios nabateos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''>(<i>a<\/i>) General: \u00b0J. Bright, La historia de Israel, 1970; \u00b0S. Moscati, <i>Las antiguas civilizaciones sem\u00edticas<\/i>, 1960, <etiqueta id=\"#_ftn793\" name=\"_ftnref793\" title=\"\">pp. 199\u20132<\/etiqueta>50; <etiqueta id=\"#_ftn794\" name=\"_ftnref794\" title=\"\"><i>\u00b0GHTS<\/i><\/etiqueta>, pp. 11\u201312; B. Abd al-Malik y J. A. Thompston, \u201cArabia\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn795\" name=\"_ftnref795\" title=\"\"><i>\u00b0DBA<\/i><\/etiqueta>.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>J. Bright, A History of Israe\u00b2, 1972; I. Eph\u2019al, <etiqueta id=\"#_ftn796\" name=\"_ftnref796\" title=\"\"><i>JAOS<\/i><\/etiqueta> 94, 1974, pp. 108\u2013115; W. C. Brice, <i>South-West Asia<\/i>, 1966, pp. 246\u2013276; W. B. Fisher, <i>The Middle East<\/i>. A\u2026 Geography<sup>6<\/sup>, 1971, pp. 441\u2013478; H. Field, Ancient and Modern Man in Southwestern Asia, 1956, pp. 97\u2013124, y mapa plegado en sobre; P. K. Hitti, History of the Arabs<sup>6<\/sup>, 1956, pp. 1\u201386; J.A. Montgomery, <i>Arabia and the Bible<\/i>, 1934, reimpreso en 1969 con una introducci\u00f3n de G. W. van Beek; A. Grohmann, <i>Arabien<\/i>, 1963; G. W. van Beek en G. E. Wright (<etiqueta id=\"#_ftn797\" name=\"_ftnref797\" title=\"\">eds.), <\/etiqueta><i>The Bible and the Ancient Near East<\/i>, 1961, pp. 229\u2013248; A. K Irvine en <etiqueta id=\"#_ftn798\" name=\"_ftnref798\" title=\"\"><i>POTT<\/i><\/etiqueta>, pp. 287\u2013311; S. Moscati, <i>Ancient Semitic Civilizations<\/i>, 1957, pp. 181\u2013207, 243; <etiqueta id=\"#_ftn799\" name=\"_ftnref799\" title=\"\">id., <\/etiqueta><i>The Semites in Ancient History<\/i>, 1959, pp. 104\u2013132; G. Ryckmans, Les religions arabes pr\u00e9islamiques, 1951.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(<i>b<\/i>) Arabia del S: A. F. L. Beeston, <i>A Descriptive Grammar of Epigraphic South Arabian<\/i>, 1962; B. Doe, <i>Southern Arabia<\/i>, 1971; sobre las excavaciones norteamericanas en Arabia del S, R. le B. Bowen y F. P. Albright, <i>Archaeological Discoveries in South Arabia<\/i>, 1958; y varias otras obras publicadas para la American Foundation for the Study of Man por la Johns Hopkins Press, Baltimore; R. L. Cleveland, <i>An Ancient South Arabian Necropolis<\/i>, 1965.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(<i>c<\/i>) Arabia del N: W. Wright, <i>A Grammar of the Arabic Language<\/i><sup>3<\/sup>, <etiqueta id=\"#_ftn800\" name=\"_ftnref800\" title=\"\">rev. por W. R. Smith y M. J. de Goeje, 1896; A. Musil, <\/etiqueta><i>Oriental Explorations and Studies<\/i>, 1\u20136, 1926\u20138; N. Glueck, <i>Explorations in Eastern Palestine<\/i>, I-IV (<etiqueta id=\"#_ftn801\" name=\"_ftnref801\" title=\"\"><i>AASOR<\/i><\/etiqueta> 14, 15, 18, 19, 25, 28), 1934\u201351; y relatos m\u00e1s populares: <i>The Other Side of the Jordan<\/i>\u00b2, 1970; <i>The River Jordan<\/i>, 1946; y <i>Rivers in the Desert<\/i>, 1959; v\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn802\" name=\"_ftnref802\" title=\"\">tamb. <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn803\" name=\"_ftnref803\" title=\"\"><i>BA <\/i><\/etiqueta>22, 1959, pp. 98\u2013108; B. Dee, Southern Arabia, 1977; F. V. Winnett y W. L. Reed, <i>Ancient Records from North Arabia<\/i>, 1970; sobre Tema, v\u00e9ase R. P. Dougherty, <i>Nabonidus and Belshazzar<\/i>, 1929, pp. 105\u2013166; C. J. Gadd, en Anatolian Studies 8, 1958, pp. 79\u201389.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn804\" name=\"_ftnref804\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>T.C.M.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. En el Nuevo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Arabia no abarcaba, como es el caso hoy, toda la extensi\u00f3n de la gran pen\u00ednsula entre el mar Rojo y el golfo P\u00e9rsico, sino solamente la regi\u00f3n inmdiatamente al E y al S de Palestina. Dicho territorio fue ocupado por una o varias tribus \u00e1rabes conocidas como los *nabateos, que se hab\u00edan establecido en la zona durante el ss. III a.C. Ya para el ss. I hab\u00edan logrado ejercer control sobre una extensi\u00f3n que se prolongaba desde Damasco en el N hasta Gaza en el S, abarcando una considerable extensi\u00f3n del desierto hacia el E. Su capital fue la ciudad de roca roja denominada Petra.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Arabia se menciona s\u00f3lo dos veces en el <etiqueta id=\"#_ftn805\" name=\"_ftnref805\" title=\"\">NT. Pablo relata que, despu\u00e9s de su conversi\u00f3n, se fue a Arabia (G\u00e1. 1.17). No existe en el NT otra descripci\u00f3n de este incidente. La ubicaci\u00f3n prec<\/etiqueta>isa de dicho acontecimiento resulta muy incierta. Siendo que para el mundo grecorromano Arabia significaba el reino nabateo, es probable que haya ido all\u00ed, posiblemente a Petra, la ciudad capital. No se nos informa de la raz\u00f3n por la que fue. Tal vez su intenci\u00f3n haya sido la de estar solo a fin de entrar en comuni\u00f3n con Dios. K. Lake sugiere que Pablo llev\u00f3 a cabo una campa\u00f1a de predicaci\u00f3n en dicho lugar, porque en la Ep\u00edstola a los G\u00e1latas, donde menciona dicho incidente, la ant\u00edtesis no es entre conferenciar con los cristianos en Jerusal\u00e9n y conferenciar con Dios en el desierto, sino entre obedecer inmediatamente su mandato de predicar a los gentiles e ir a Jerusal\u00e9n a fin de obtener la autoridad necesaria para cumplir el mandato (<i>The Earlier Epistles of St Paul<\/i>, 1914, pp. 320s).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La segunda y \u00faltima vez que aparece la palabra Arabia en el NT (G\u00e1. 4.25) se la usa en el sentido m\u00e1s restringido, como referencia a la pen\u00ednsula de Sina\u00ed, o al territorio inmediatamente al E, del otro lado del golfo de \u00c1caba.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''>\u00b0G. A. Smith, <i>\u00b0GHTS<\/i>, 1960, pp. 11\u201312.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>G. A. Smith, <i>The Historical Geography of the Holy Land<\/i>, 1931, pp. 547s, 649; <i>HDAC<\/i>; <etiqueta id=\"#_ftn806\" name=\"_ftnref806\" title=\"\"><i>IDB<\/i><\/etiqueta>; J. A, Montgomery, <i>Arabia and the Bible<\/i>, 1934.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn807\" name=\"_ftnref807\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>W.W.W.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1Ki 10:15 lo de todos los reyes de A, y de los 2Ch 9:14 los reyes de A .. tra\u00edan oro y plata Isa 21:13 profec\u00eda sobre A .. la noche en A, oh Gal 1:17 fui a A, y volv\u00ed de nuevo a Damasco Gal 4:25 porque Agar es el monte Sina\u00ed en A &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/arabia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abARABIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-922","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/922","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=922"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/922\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=922"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=922"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=922"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}