{"id":9313,"date":"2016-02-05T06:54:00","date_gmt":"2016-02-05T11:54:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/israel-pueblo\/"},"modified":"2016-02-05T06:54:00","modified_gmt":"2016-02-05T11:54:00","slug":"israel-pueblo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/israel-pueblo\/","title":{"rendered":"ISRAEL ( PUEBLO)"},"content":{"rendered":"<p>tip, TRIB HIST<\/p>\n<p>ver, JACOB, JUD\u00ed\u0081, CRONOLOG\u00ed\u008dA B\u00ed\u008dBLICA, CAUTIVERIO, SARG\u00ed\u201cN, TRIBULACI\u00ed\u201cN (La gran), MILENIO, IGLESIA, HIGUERA, HEBREO, HISTORIA B\u00ed\u008dBLICA, JERUSALEN, JUD\u00ed\u0081, JUD\u00ed\u008dO, EGIPTO, EXODO sit,<\/p>\n<p>vet, PUEBLO DE ISRAEL, Se da este nombre al conjunto de los descendientes de Jacob a trav\u00e9s de toda la historia. Asumieron el nombre que le hab\u00ed\u00ada sido dado a su padre todav\u00ed\u00ada en vida de \u00e9l (Gn. 34:7). Este nombre se usa frecuentemente en la peregrinaci\u00f3n en el desierto (Ex. 32:4; Dt. 4:1; 27:9), pero se dice tambi\u00e9n \u00abhijos de Israel\u00bb. Hasta la muerte de Sa\u00fal, estas dos expresiones, \u00abIsrael\u00bb e \u00abhijos de Israel\u00bb, tomadas en un sentido nacional, englobaban el conjunto de los hebreos, sin distinci\u00f3n de tribus. Pero hab\u00ed\u00ada diversas causas, en particular las geogr\u00e1ficas, que tend\u00ed\u00adan ya a separar Jud\u00e1 del resto de Israel. La distinci\u00f3n estaba ya reconocida antes de que se efectuara la distinci\u00f3n entre los dos reinos (1 S. 1:8; 17:52; 18:16). (V\u00e9ase JUD\u00ed\u0081.) En tanto que se mantuvo la monarqu\u00ed\u00ada unida, se mantuvo el uso del t\u00e9rmino general de \u00abIsrael\u00bb (1 R. 11:42). En el paralelismo t\u00ed\u00adpico de la poes\u00ed\u00ada hebrea, el nombre de Israel, situado en un segundo vers\u00ed\u00adculo, se corresponde frecuentemente con el nombre de Jacob figurando en un primer vers\u00ed\u00adculo (Nm. 23:7, 10, 21; 24:5; Sal. 14:7). Despu\u00e9s del exilio, la expresi\u00f3n \u00abIsrael\u00bb se refiere frecuentemente a las diversas tribus representadas en Jerusal\u00e9n por el retorno de residuos de ellas (Esd. 9:1; 10:5; Neh. 9:2; 11:3; cfr. 2 Cr. 30:5-11). Sin embargo, a partir de la escisi\u00f3n de Israel en dos reinos, el nombre de Israel se refiere a las diez tribus conformando el reino del norte que se independiz\u00f3 de la casa de David. Ya en tiempos de David hubo una escisi\u00f3n, a la muerte de Sa\u00fal. Las tribus del norte y del este proclamaron rey a Is-boset, hijo de Sa\u00fal, en tanto que la tribu de Jud\u00e1 daba su adhesi\u00f3n a David. Desde entonces, se da frecuentemente el nombre de \u00abIsrael\u00bb a las diez tribus. Is-boset rein\u00f3 dos a\u00f1os, pero fue asesinado. Sin embargo, pasaron siete a\u00f1os m\u00e1s antes de que el conjunto de Israel ofreciera su lealtad a David (2 S. 2:10, 11; 5:1-5). La corriente de rivalidades persisti\u00f3 de tal manera que, a la muerte de Salom\u00f3n, la naci\u00f3n qued\u00f3 dividida de una manera definitiva. Diez tribus siguieron a Jeroboam en tanto que la tribu de Jud\u00e1 quedaba fiel a la casa de David. En cuanto a la tribu de Sime\u00f3n, \u00e9sta ten\u00ed\u00ada su heredad \u00aben medio de la heredad de los hijos de Jud\u00e1\u00bb (Jos. 19:1). Las diez tribus que se separaron de las dinast\u00ed\u00ada dav\u00ed\u00addica fueron: Rub\u00e9n, Gad, la media tribu de Manas\u00e9s, situadas al este del Jord\u00e1n, y al oeste de este r\u00ed\u00ado la otra media tribu de Manas\u00e9s, Efra\u00ed\u00adn, Isacar, Zabul\u00f3n, Neftal\u00ed\u00ad, Aser, Dan, y, en \u00faltimo t\u00e9rmino Benjam\u00ed\u00adn, de la que una parte de territorio con sus principales localidades de Bet-el, Gilgal y Jeric\u00f3 pertenec\u00ed\u00adan al reino del norte. Las causas de este cisma nacional fueron las siguientes: (A) El derecho de primogenitura conferido a Jos\u00e9 (1 Cr. 5:1) y los antiguos celos entre las dos poderosas tribus de Efra\u00ed\u00adn y de Jud\u00e1. Esta rivalidad hab\u00ed\u00ada llevado a una ruptura temporal en el reino, despu\u00e9s de la muerte de Sa\u00fal. Las divergencias volvieron a evidenciarse despu\u00e9s de la derrota de Absal\u00f3n, porque Jud\u00e1 fue la primera tribu en dar la bienvenida al rey cuando \u00e9ste volvi\u00f3 (2 S. 19:15, 40-43). Al embellecer Jerusal\u00e9n de una manera suntuosa, Salom\u00f3n dio pie a un renacimiento de los celos entre Jud\u00e1 y el norte, que condujo a la separaci\u00f3n definitiva a la muerte del rey. (B) El lujo desmesurado del soberano excit\u00f3 el descontento. El pueblo gem\u00ed\u00ada bajo pesadas cargas. Para sostener el esplendor de su corte, as\u00ed\u00ad como para la ejecuci\u00f3n de grandes obras p\u00fablicas, Salom\u00f3n multiplic\u00f3 los impuestos y aplic\u00f3 un r\u00e9gimen de levas obligatorias (1 R. 4:22, 23, 26; 5:13-16). (C) La idolatr\u00ed\u00ada, favorecida por los matrimonios con mujeres extranjeras (1 R. 11:1-13). La corrupci\u00f3n de las costumbres, alentada sutilmente por los adeptos de los falsos cultos, se infiltr\u00f3 por todas las clases de la sociedad. Al debilitarse la lealtad a la religi\u00f3n de Jehov\u00e1, qued\u00f3 destruido el principal factor conducente a la unidad. (D) La insensatez de que hizo gala Roboam, al rehusar conceder al pueblo sus razonables demandas de aligeraci\u00f3n de impuestos. La dureza real favoreci\u00f3 las tendencias a la desintegraci\u00f3n, y precipit\u00f3 la secesi\u00f3n (1 R. 12:3-5, 12-16). El reino del norte, con sus diez tribus, ten\u00ed\u00ada el doble de habitantes que Jud\u00e1, y casi tres veces m\u00e1s extensi\u00f3n. Pero su situaci\u00f3n estaba m\u00e1s expuesta a las invasiones, y ten\u00ed\u00ada una posici\u00f3n menos defendible que Jud\u00e1. Adem\u00e1s, el reino del norte era una naci\u00f3n ap\u00f3stata, y el abandono de Dios mina inexorablemente la estabilidad de los estados. En el reino del norte (Israel) el nivel era sumamente bajo, y los mejores elementos de su poblaci\u00f3n renunciaron a seguir las pr\u00e1cticas de una religi\u00f3n falsa: los sacerdotes y levitas emigraron al reino de Jud\u00e1 (2 Cr. 11:13, 14). Siquem fue al principio la capital del reino del norte; despu\u00e9s Tirsa; Omri fund\u00f3 Samaria e hizo de ella su capital (1 R. 12:25; 14:17; 15:21; 16:23, 24). Jeroboam, primer rey de Israel del norte, tem\u00ed\u00ada que su pueblo, al ir a Jerusal\u00e9n a adorar a Dios, se volviera al soberano de la leg\u00ed\u00adtima dinast\u00ed\u00ada. Por esta raz\u00f3n erigi\u00f3 dos santuarios, uno en Dan, en el limite norte, y el otro en Bet-el, al sur del reino. En cada una de estas localidades, Jeroboam erigi\u00f3 un becerro de oro, que uni\u00f3 al culto de Jehov\u00e1 (1 R. 12:26-32). Dios hizo proclamar su juicio sobre Jeroboam y sus descendientes, a causa de esta apostas\u00ed\u00ada parcial. Nadab, hijo y sucesor de Jeroboam, fue muerto por Baasa en su segundo a\u00f1o de reinado, y toda la descendencia de Jeroboam fue aniquilada (1 R. 15:25-31). Fueron diecinueve los reyes que se sucedieron en el trono del reino de Israel. (V\u00e9ase CRONOLOG\u00ed\u008dA.) El conjunto de sus reinados abarca 210 a\u00f1os; siete de estos reyes no reinaron m\u00e1s que dos a\u00f1os o menos; ocho de ellos fueron muertos o se suicidaron, pasando la corona a otras familias. S\u00f3lo en dos casos hubo cuatro miembros de la misma familia que se sucedieron en el poder real. Ninguno de estos soberanos hizo desaparecer los becerros de Bet-el y de Dan. Acab, influenciado por su mujer, la perversa e idol\u00e1trica Jezabel, llev\u00f3 la apostas\u00ed\u00ada a su punto m\u00e1s profundo, al reemplazar la adoraci\u00f3n cism\u00e1tica a Jehov\u00e1 por el culto a Baal. Pero Dios suscit\u00f3 en esta \u00e9poca a profetas que lucharon incesantemente, con riesgo de sus vidas, por el mantenimiento del culto a Jehov\u00e1. Los m\u00e1s se\u00f1alados fueron El\u00ed\u00adas y Eliseo. Despu\u00e9s de la supresi\u00f3n del culto a Baal hubo otros profetas, particularmente Oseas y Am\u00f3s, que se esforzaron en trabajar para el saneamiento moral de la naci\u00f3n. Hubo numerosas guerras entre Israel y Jud\u00e1. Los dos reinos solamente se aliaron cuando la dinast\u00ed\u00ada de Omri ocupaba el trono de Israel; Joram, el primog\u00e9nito de Josafat rey de Jud\u00e1, se cas\u00f3 con Atal\u00ed\u00ada, hija de Acab rey de Israel. La ascensi\u00f3n de Siria, cuya capital vino a ser Damasco, influenci\u00f3 de manera necesaria la pol\u00ed\u00adtica del reino de Israel, su vecino inmediato. Los dos estados guerrearon con frecuencia, pero se aliaron contra los asirios en la \u00e9poca de Acab. 120 a\u00f1os despu\u00e9s, Siria y el reino de Israel se aliaron con el prop\u00f3sito de tomar Jerusal\u00e9n. Acaz, rey de Jud\u00e1, se atemoriz\u00f3 ante la perspectiva de poder perder el reino, e incluso la vida. Sin querer confiar en Jehov\u00e1 ni o\u00ed\u00adr las exhortaciones de Isa\u00ed\u00adas, no dud\u00f3 en pedir socorro a Tiglat-pileser, rey de Asiria, al precio de su propia independencia. Jud\u00e1 tuvo que acceder a pagar un tributo anual a Asiria, y Acaz tuvo que someterse a Tiglat-pileser (2 R. 16:8-10). Este \u00faltimo liber\u00f3 a Jud\u00e1 de los invasores, saque\u00f3 Israel, bati\u00f3 a los filisteos, puso sitio a Damasco, de la que se apoder\u00f3, y dio muerte a Rez\u00ed\u00adn. El rey de Asiria deport\u00f3 a los habitantes de Neftal\u00ed\u00ad y a los israelitas establecidos al este del Jord\u00e1n; particip\u00f3 en el asesinato de Peka, o lo orden\u00f3, poniendo a Oseas en el trono del reino de Israel, hacia el a\u00f1o 730 a.C. Despu\u00e9s de la muerte de Tiglatpileser, Oseas se rebel\u00f3 contra Asiria. Los ej\u00e9rcitos asirios volvieron a invadir el reino de Israel. En el a\u00f1o 722 a.C. cay\u00f3 Samaria, y una gran cantidad de sus habitantes fueron llevados al cautiverio a Asiria. (V\u00e9anse CAUTIVERIO, SARG\u00ed\u201cN.) Vinieron colonos de cinco distritos asirios a habitar en los lugares que los israelitas deportados se hab\u00ed\u00adan visto obligados a abandonar. Estos extranjeros, que se mezclaron con aquellos israelitas de la Palestina central que hab\u00ed\u00adan escapado a la deportaci\u00f3n, dieron lugar al pueblo samaritano. La deportaci\u00f3n de los israelitas fue la retribuci\u00f3n de sus pecados contra Jehov\u00e1, a quien hab\u00ed\u00adan abandonado; se hab\u00ed\u00adan entregado a la adoraci\u00f3n de dioses falsos y a seguir las costumbres de naciones paganas, influenciados por sus malvados reyes (2 R. 17:7, 8). Los israelitas, ca\u00ed\u00addos en la infidelidad, hab\u00ed\u00adan quebrantado el pacto de Dios (2 R. 17:15; cfr. Ex. 20:22; Os. 6:7; 8:1) y menospreciado sus leyes. Su apostas\u00ed\u00ada se manifest\u00f3 de dos maneras: adoptaron las costumbres de las naciones rechazadas por el Se\u00f1or (2 R. 17:8, 15, 17; cfr. Is. 2:13; 4:2, 11, 15; Am. 2:6-9); despu\u00e9s se entregaron al culto de los becerros de oro, instituido por los reyes de Israel, y a la idolatr\u00ed\u00ada general que vino como consecuencia (2 R. 17:8, 16; Os. 8:4-6; 10:5, 8; 13:2-4). Continuaron pecando, por mucho que Dios les advirtiera mediante tribulaciones y dram\u00e1ticas intervenciones (2 R. 17:13; Os. 12:10; Am. 2:9-11; 4:6-13). Su pecado provoc\u00f3 el cisma, el envilecimiento, el juicio. Separados de la tribu de Jud\u00e1, y debilitados por ello, fueron vencidos por sus enemigos. La idolatr\u00ed\u00ada, la intemperancia, las disoluciones, provocaron la desmoralizaci\u00f3n de sus hombres, quit\u00e1ndoles la voluntad de resistir. Al carecer de car\u00e1cter, de ideal moral, los soldados del Israel del norte no eran mejores que los guerreros egipcios, asirios y babil\u00f3nicos. (A) Vocaci\u00f3n y destino prof\u00e9tico de Israel. 1. La vocaci\u00f3n de Israel es la de ser el pueblo elegido, suscitado despu\u00e9s de la triple tragedia de la ca\u00ed\u00adda en Ed\u00e9n, del Diluvio y de Babel (Gn. 2-11) para aportar al mundo la Revelaci\u00f3n divina y el Salvador prometido. Al llamar a Abraham, Dios le promete: (a) que \u00e9l poseer\u00e1 para siempre un pa\u00ed\u00ads, Palestina, (b) que sus descendientes ser\u00e1n una naci\u00f3n particularmente privilegiada, (c) que ellos vendr\u00e1n a ser el canal de una bendici\u00f3n universal (Gn. 12:1-3). La alianza ofrecida a Abraham (Gn. 15:18; 17:3-8; 22:16-18) queda solemnemente confirmada a todo el pueblo de Israel reunido en el Sina\u00ed\u00ad (Ex. 19:4-6; 24:7-11). Pablo resume en estos t\u00e9rminos las insignes gracias otorgadas al pueblo elegido: A ellos pertenecen \u00abla adopci\u00f3n, la gloria, el pacto, la promulgaci\u00f3n de la ley, el culto y las promesas; de quienes son los patriarcas, y de los cuales, seg\u00fan la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos\u00bb (Ro. 9:4- 5). Nunca podremos mostrar un suficiente reconocimiento a Israel por habernos dado las dos partes de nuestra Biblia, y por encima de todo el conocimiento del verdadero Dios y nuestro Salvador Jesucristo, pues, no se debe olvidar que \u00abla salvaci\u00f3n viene de los jud\u00ed\u00ados\u00bb (Jn. 4:22). 2. La deportaci\u00f3n, el retorno del exilio, la crucifixi\u00f3n del Mes\u00ed\u00adas y la dispersi\u00f3n mundial de Israel. El rechazamiento de la teocracia, la desobediencia al Se\u00f1or y la idolatr\u00ed\u00ada atrajeron el juicio sobre la naci\u00f3n, su p\u00e9rdida de independencia nacional y la deportaci\u00f3n para las diez tribus a Asiria, y para Jud\u00e1 a Babilonia (2 R. 17:1-23; 2 Cr. 36:14-21). Las diez tribus se quedaron en la dispersi\u00f3n, en tanto que despu\u00e9s de 70 a\u00f1os una parte minoritaria de Jud\u00e1 volvi\u00f3 a Jerusal\u00e9n (cfr. Esdras y Nehem\u00ed\u00adas). Se emprendi\u00f3 la reconstrucci\u00f3n del templo, y la comunidad jud\u00ed\u00ada fue reconstituida, pero el pueblo ya jam\u00e1s reencontr\u00f3 su unidad y el \u00abtrono de David\u00bb no fue ya restaurado. Sin embargo, a trav\u00e9s de las pruebas del cautiverio, los jud\u00ed\u00ados quedaron liberados de su tendencia hacia la idolatr\u00ed\u00ada y se aferraron como nunca lo hubieran hecho a la fe monote\u00ed\u00adsta. Es entre ellos que pudo nacer el Mes\u00ed\u00adas. Reconocido y aceptado por el remanente, por aquellos que \u00abesperaban la consolaci\u00f3n de Israel\u00bb (cfr. Lc. 2:25-32, 38; Jn. 1:45, etc.) Jes\u00fas, sin embargo, no fue recibido por los suyos sino que fue finalmente crucificado (Jn 1:11; 5:18; 7:5; 8:59; 9:22; 10:31; 11:47-50; 12:10-11; 37:40; 19:6-16; cfr. Mt. 13:3, 10-15, 21-38; 22:2-7; 23:37-39; 26:59; 27:20-25; Lc. 11:29-32; 19:14, etc.). Los profetas ya hab\u00ed\u00adan preanunciado claramente el rechazamiento del Mes\u00ed\u00adas por parte de su propio pueblo (Is. 49:7; 52:14; 53:1-8; Sal. 2:1-2; cfr. Hch. 4:25-27; Sal. 22:7; Zac. 11:12-13; 12:10, etc.). Las palabras de Cristo relacionan directamente este hecho con la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y la dispersi\u00f3n mundial de los jud\u00ed\u00ados (Mt. 21:38-43; 22:7; 23:36, 38; 24:2; Lc. 19:41-44; 21:20-24; 23:28-31). La dispersi\u00f3n de Israel por toda la tierra, igualmente anunciada por los profetas (Dt. 4:27; 28:64, 68; Jer. 9:16; cfr. Jer. 29:14; 31:8; Is. 43:5-6), fue sumamente intensificada despu\u00e9s de la toma de Jerusal\u00e9n por parte de Tito en el a\u00f1o 70 d.C. A partir de este tr\u00e1gico acontecimiento, se cumplen tres predicciones b\u00ed\u00adblicas de una forma maravillosa: (a) Dios ha preservado la existencia misma de un pueblo, al que ha prometido preservar hasta el fin de los tiempos (Jer. 31:35-36; Lv. 26:44-45; Ez. 11:16); (b) este pueblo dispersado ha conocido grandes sufrimientos, pero Dios juzgar\u00e1 a todos aquellos que lo hayan afligido, seg\u00fan Gn. 12:3; Dt. 28:65-67; Lv. 26:36, 38-39; Jer. 30:11; Os. 3:4; Zac. 2:8. Las persecuciones lanzadas sobre los jud\u00ed\u00ados constituyen una verg\u00fcenza para los pa\u00ed\u00adses pretendidamente cristianos. (c) durante la ausencia de los jud\u00ed\u00ados, Palestina qued\u00f3 convertida en un desierto (Lv. 26:33-34; Dt. 29:22-25; Is. 5:6; 6:11-12; Zac. 7:14). 3. La resurrecci\u00f3n y conversi\u00f3n de Israel. Ezequiel tuvo una emocionante visi\u00f3n de la reuni\u00f3n y de la resurrecci\u00f3n nacional de Israel, dispersado entre todas las naciones (Ez. 37:1-14). Dios ha prometido de manera formal que devolver\u00e1 a su pueblo al pa\u00ed\u00ads de sus padres (Ez. 34:13-14; 36:24; 37:25; Is. 14:1-2; 34:16-17, etc.). Parece que ha empezado a hacerlo ya bajo nuestra mirada con el retorno de jud\u00ed\u00ados a Palestina. El desierto y la aridez vuelven a florecer (Is. 35:1-10; Ez. 36:10, 11, 33, 38), se han plantado millones de \u00e1rboles y se est\u00e1 desarrollando la agricultura en el mism\u00ed\u00adsimo desierto del Neguev. Esta renovaci\u00f3n exterior prepara la conversi\u00f3n final de Israel a su Mes\u00ed\u00adas, conversi\u00f3n anunciada tanto por el AT como por el NT (Ez. 36:24-27; 39:28, 29; Zac. 12:10; 13:8-9; Hch. 3:19-20; Ro. 11:11- 15, 23, 25-31). Esta conversi\u00f3n ser\u00e1 la se\u00f1al de maravillosas bendiciones para el mundo, y el preludio del establecimiento del reino glorioso del Se\u00f1or. El creyente tiene motivos para gozarse, al ver c\u00f3mo los planes de Dios est\u00e1n empezando a materializarse, y tiene renovados motivos para orar, con fe, \u00abpor la paz de Jerusal\u00e9n\u00bb (Is. 62:6, 7). (B) El Estado de Israel. Desde finales del siglo XIX, los jud\u00ed\u00ados han establecido en Palestina numerosas colonias agr\u00ed\u00adcolas, alentadas en parte por la familia Rothschild. El movimiento Sionista, fundado en 1897, hizo mucho para preparar el retomo de los israelitas a su patria. Un impulso adicional lo fue la famosa \u00abDeclaraci\u00f3n Balfour\u00bb, prometiendo a los jud\u00ed\u00ados en nombre de Su Graciosa Majestad Brit\u00e1nica que, despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial, se constituir\u00ed\u00ada un Hogar Nacional Jud\u00ed\u00ado en la tierra de sus padres. Despu\u00e9s de las persecuciones nazis, en las que fueron asesinados alrededor de 6 millones de jud\u00ed\u00ados, hubo una corriente migratoria a\u00fan m\u00e1s intensa a Palestina, a pesar de la creciente oposici\u00f3n de los \u00e1rabes y de los brit\u00e1nicos. Finalmente, en el momento en que Inglaterra abandonaba su mandato sobre el pa\u00ed\u00ads, era proclamada, el 15 de mayo de 1948, la independencia del Estado de Israel. Desde la conquista de Nabucodonosor, Israel hab\u00ed\u00ada conocido 2.555 a\u00f1os de sometimiento y de dispersi\u00f3n. Sin embargo, los ej\u00e9rcitos de cinco naciones \u00e1rabes, L\u00ed\u00adbano, Siria, Transjordania, Irak y Egipto se lanzaban al asalto de la joven naci\u00f3n. Las tropas de Israel pudieron resistir el embate, pero las tropas de Transjordania, mandadas por oficiales brit\u00e1nicos, pudieron tomar la ciudad vieja de Jerusal\u00e9n, y mantener los territorios de Judea y Samaria. La Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas intervino, y se estableci\u00f3 un precario armisticio en 1949. En 1956, Israel se midi\u00f3 con Egipto, debido al bloqueo a que los egipcios ten\u00ed\u00adan sometidos a los israelitas en el golfo de \u00ed\u0081kaba. Israel ocup\u00f3 el Sina\u00ed\u00ad, que fue abandonado ante las firmes garant\u00ed\u00adas internacionales de libertad de navegaci\u00f3n. El 5 de junio de 1967, despu\u00e9s de una serie de tensiones en aumento, y de un prolongado bloqueo del golfo de \u00ed\u0081kaba por parte de Egipto, y ante los movimientos de tropas \u00e1rabes que indicaban un ataque inminente, Israel lanz\u00f3 un ataque rel\u00e1mpago sobre Egipto, Jordania y Siria, que en menos de una semana llevaba a sus ej\u00e9rcitos al canal de Suez, ocupando toda la pen\u00ed\u00adnsula del Sina\u00ed\u00ad, a la conquista de toda Judea y Samaria, desalojando de all\u00ed\u00ad a las tropas jordanas, liberando adem\u00e1s la ciudad vieja de Jerusal\u00e9n y devolvi\u00e9ndola finalmente a Israel, y desalojando a los sirios de las alturas del Gol\u00e1n, desde donde hab\u00ed\u00adan estado ca\u00f1oneando intermitentemente las colonias agr\u00ed\u00adcolas jud\u00ed\u00adas en la Alta Galilea. Nuevamente, la intervenci\u00f3n de las Naciones Unidas impuso un armisticio, aunque Israel se neg\u00f3 a abandonar los territorios conquistados. Las garant\u00ed\u00adas internacionales del pasado hab\u00ed\u00adan sido siempre papel mojado. La cuarta guerra fue la desencadenada por un ataque por sorpresa de los egipcios, cruzando el canal de Suez el 6 de octubre de 1973, con la esperanza de recuperar los territorios perdidos en 1967. Los sirios abrieron un segundo frente, apoyando este ataque. Sin embargo, la reacci\u00f3n israelita de cruzar a su vez el canal de Suez, cortando las l\u00ed\u00adneas de aprovisionamiento del ej\u00e9rcito egipcio, y embolsando a las tropas atacantes, produjo el hundimiento de la ofensiva. Una iniciativa de paz del presidente Anwar al-Sadat, viajando a Jerusal\u00e9n para entrevistarse con el primer ministro Menahem Begin en 1978, llev\u00f3 a un proceso de devoluci\u00f3n del Sina\u00ed\u00ad, y a la firma de un tratado de paz en 1979 entre Israel y Egipto. Pero sigue habiendo tensiones entre Israel y los pa\u00ed\u00adses \u00e1rabes circundantes, especialmente con el problema del desplazamiento de los \u00e1rabes palestinos, consecuencia de una guerra desencadenada por los \u00e1rabes en 1948, y que, en lugar de resol<\/p>\n<p>ver, como los jud\u00ed\u00ados resolvieron el de sus refugiados en los campos de Europa despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, han querido mantener, para instrumentalizarlo pol\u00ed\u00adticamente, apelando a la enorme carga emotiva que conlleva un problema humano de este tipo. La resurrecci\u00f3n de la naci\u00f3n de Israel ha conllevado la resurrecci\u00f3n del hebreo, que era una lengua muerta, y que ahora es un idioma moderno y floreciente. La Universidad Hebrea de Jerusal\u00e9n es un foco de actividad cultural de gran prestigio mundial. A pesar de sus problemas econ\u00f3micos, causados por los gastos militares que se ven obligados a mantener, Israel tiene una industria y agricultura boyantes, y compiten agresivamente en el mercado europeo de c\u00ed\u00adtricos con pa\u00ed\u00adses como Espa\u00f1a e Italia. Las riquezas del mar Muerto son objeto de explotaci\u00f3n comercial, y constituyen, en lo material, la mayor riqueza de Israel. Sin embargo, ha de llegar todav\u00ed\u00ada el d\u00ed\u00ada en que Israel reconozca nacionalmente su mayor tesoro, el Mes\u00ed\u00adas rechazado y que ha de volver. Los profetas anuncian que el d\u00ed\u00ada de la venida de Cristo, para Israel, vendr\u00e1 precedida del d\u00ed\u00ada de la angustia de Jacob (v\u00e9ase TRIBULACI\u00ed\u201cN [LA GRAN]). En este per\u00ed\u00adodo, la naci\u00f3n pasar\u00e1 por dur\u00ed\u00adsimas pruebas, al final de las cuales aparecer\u00e1 el Se\u00f1or Jesucristo. Zacar\u00ed\u00adas describe la emocionante escena del reconocimiento por parte de Israel de \u00abel que traspasaron\u00bb (Zac. 12:10-14), con el profundo arrepentimiento nacional del remanente de Israel. Entonces entrar\u00e1 Israel en el disfrute del reino milenial bajo el reinado del Mes\u00ed\u00adas, que tanto los ama, y que se dio \u00abpor la naci\u00f3n; y no solamente por la naci\u00f3n, sino tambi\u00e9n para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos (Jn. 11:51, 52). (V\u00e9anse MILENIO, IGLESIA.) La higuera infruct\u00ed\u00adfera, imagen usada por el Se\u00f1or, maldecida por su ausencia de fruto (Mt. 21:18-19; Mr. 11:13, 21), es presentada despu\u00e9s como par\u00e1bola de Israel (v\u00e9ase HIGUERA, cfr. Mt. 24:32; Mr. 13:28-30; Lc. 21:19- 33; cfr. Lc. 13:6-9). Seco de muerte durante mucho tiempo, del tronco de esta naci\u00f3n vuelven a brotar hojas. Esto constituye un signo evidente de que la venida del Se\u00f1or est\u00e1 cerca. (V\u00e9anse HEBREO, HISTORIA B\u00ed\u008dBLICA, JERUSALEN, JUD\u00ed\u0081, JUD\u00ed\u008dO, y tambi\u00e9n EGIPTO, EXODO.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>tip, TRIB HIST ver, JACOB, JUD\u00ed\u0081, CRONOLOG\u00ed\u008dA B\u00ed\u008dBLICA, CAUTIVERIO, SARG\u00ed\u201cN, TRIBULACI\u00ed\u201cN (La gran), MILENIO, IGLESIA, HIGUERA, HEBREO, HISTORIA B\u00ed\u008dBLICA, JERUSALEN, JUD\u00ed\u0081, JUD\u00ed\u008dO, EGIPTO, EXODO sit, vet, PUEBLO DE ISRAEL, Se da este nombre al conjunto de los descendientes de Jacob a trav\u00e9s de toda la historia. 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