{"id":9329,"date":"2016-02-05T06:54:27","date_gmt":"2016-02-05T11:54:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/josue-libro\/"},"modified":"2016-02-05T06:54:27","modified_gmt":"2016-02-05T11:54:27","slug":"josue-libro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/josue-libro\/","title":{"rendered":"JOSUE (LIBRO)"},"content":{"rendered":"<p>tip, LIBR CRIT ARQU LIAT<\/p>\n<p>ver, CANON, HEBR\u00ed\u201cN, HORMA, DIVINIDADES PAGANAS<\/p>\n<p>vet, El libro de Josu\u00e9 reanuda la historia de Israel a partir de la muerte de Mois\u00e9s, \u00faltimo acontecimiento que relata Deuteronomio. Este libro tiene m\u00e1s relaci\u00f3n con el Pentateuco que con los siguientes escritos, por cuanto el esp\u00ed\u00adritu de los tiempos mosaicos segu\u00ed\u00ada impregnando la \u00e9poca de Josu\u00e9; constituye asimismo el cumplimiento de todas las promesas hechas en los libros anteriores con respecto a la toma de posesi\u00f3n de la Tierra Prometida. Ciertos cr\u00ed\u00adticos consideran que el Pentateuco y el libro de Josu\u00e9 forman un todo, al que llaman el Hexateuco; pero las alusiones de Josu\u00e9 al \u00ablibro de la Ley\u00bb (Jos. 1:8; 8:31-32; 23:6) muestran claramente que ha sido siempre un libro separado. En el canon hebreo, el libro de Josu\u00e9 es el primero de los Profetas; con \u00e9l se abre la secci\u00f3n denominada de los profetas anteriores, la que incluye en nuestras Biblias los libros desde Josu\u00e9 a 2 Reyes, con excepci\u00f3n de Rut, que pertenece a la tercera secci\u00f3n del canon (v\u00e9ase CANON). El libro de Josu\u00e9 se puede dividir en tres secciones: (a) La conquista de Cana\u00e1n (Jos. 1-12), que comprende los preparativos para la traves\u00ed\u00ada del Jord\u00e1n y el paso de este r\u00ed\u00ado (Jos. 1:1-4:18); el establecimiento del campamento y la celebraci\u00f3n de la Pascua (Jos. 4:19-5:12); la toma de Jeric\u00f3; la de Hai; el altar erigido sobre el monte Ebal; la confirmaci\u00f3n de la alianza; el tratado con los gabaonitas (Jos. 5:13-9:27); las expediciones al sur y al norte (Jos. 10-11); la recapitulaci\u00f3n (Jos. 12). (b) La partici\u00f3n del pa\u00ed\u00ads de Cana\u00e1n entre las tribus (Jos. 13-22), que incluye: una descripci\u00f3n del pa\u00ed\u00ads que se iba a repartir (Jos. 13); el reparto, con la designaci\u00f3n de las ciudades de refugio y la atribuci\u00f3n de ciudades a los levitas (Jos. 14-21); el pleito acerca del altar elevado al este del Jord\u00e1n (las tribus del oeste tem\u00ed\u00adan que aquel altar fuera causa de desuni\u00f3n, Jos. 22). (c) El discurso de despedida de Josu\u00e9 y su muerte (Jos. 23-24). Se afirma formalmente que Josu\u00e9 \u00abescribi\u00f3 estas palabras en el libro de la ley de Dios\u00bb (Jos. 24:26); \u00abestas palabras\u00bb inclu\u00ed\u00adan, en todo caso, el registro de la \u00faltima asamblea de Siquem (Jos. 23:1-24:25). En cuanto a los \u00faltimos vers\u00ed\u00adculos del libro (Jos. 24:29-33), es evidente que fueron redactados despu\u00e9s de la muerte de Josu\u00e9, de Eleazar, y de los hombres de esta generaci\u00f3n. La conquista de Hebr\u00f3n, de Debir y de Anab por parte de Caleb (Jos. 15:13-20), tuvo lugar despu\u00e9s de la muerte de Josu\u00e9. La alusi\u00f3n a estas conquistas fue intercalada en este lugar del relato para completarlo (cfr. Jue. 1:10-20). (V\u00e9ase HEBR\u00ed\u201cN.) En Jos. 12:14, Sefat lleva el nombre de Horma, que le fue dado m\u00e1s tarde (Jue. 1:17). (V\u00e9ase HORMA.). Autor y fecha de redacci\u00f3n. Josu\u00e9 es m\u00e1s el h\u00e9roe que el autor del libro. El mismo escribi\u00f3 varios de sus pasajes (Jos. 18:9; 24:26; cfr. Jos. 8:32), pero es probable que un autor inspirado acabase el relato poco despu\u00e9s de la muerte de Josu\u00e9. (a) La abundancia de detalles y la vivacidad de la narraci\u00f3n sugieren un testimonio ocular (cfr. Jos. 2, 3, 5:1, 6; 6- 8; 15:6; 18:17, etc.). (b) El libro fue escrito en \u00e9poca temprana: Rahab viv\u00ed\u00ada a\u00fan entre el pueblo (Jos. 6:25). La expresi\u00f3n \u00abhasta el d\u00ed\u00ada de hoy\u00bb aparece en catorce ocasiones (tres de estos pasajes s\u00f3lo se pueden aplicar al tiempo en que Josu\u00e9 estaba todav\u00ed\u00ada vivo: Jos. 22:3; 23:8, 9). (c) La ciudad de Hai segu\u00ed\u00ada en ruinas (Jos. 8:28). (d) Los jebuseos segu\u00ed\u00adan ocupando la ciudadela de Jerusal\u00e9n (Jos. 15:63), de donde David los ech\u00f3 m\u00e1s tarde (2 S. 5:5-9). (e) Los cananeos segu\u00ed\u00adan viviendo en Gezer, lo que ciertamente lo sit\u00faa antes de la \u00e9poca de Salom\u00f3n (Jos. 16:10; cfr. 1 R. 9:16). (f) Los gabaonitas entregaban entonces su cuota de madera y de agua (Jos. 9:27), en tanto que fueron diezmados por la crueldad de Sa\u00fal (2 S. 21:1-9). (g) La ausencia de toda alusi\u00f3n al reino de Israel y su divisi\u00f3n es igualmente significativa. Por esto Keil se apoya en s\u00f3lidas razones para afirmar que el libro fue escrito por \u00abuno de los ancianos que sobrevivi\u00f3 a Josu\u00e9\u00bb. Confirmaci\u00f3n arqueol\u00f3gica. Las cartas de Tell el-Amarna son generalmente consideradas como el testimonio cananeo de la conquista israelita, con peticiones al fara\u00f3n de Egipto para conseguir protecci\u00f3n, siendo situadas en el siglo XIV a.C. Sin embargo, la evidencia interna en base a un minucioso reexamen de las tabletas indica, seg\u00fan los estudios de Velikovsky (Velikovsky, I.: \u00abAges in Chaos\u00bb, PP. 223-340, v\u00e9ase Bibliograf\u00ed\u00ada bajo Amarna), que las cartas de Tell el-Amarna pertenecen al siglo IX a.C., a la \u00e9poca de Josafat. Con todo, la religi\u00f3n idol\u00e1trica de origen cananeo que aparece en los documentos de Ugarit (Ras-Samra) y en los de Amarna, al igual que la evidenciada por los descubrimientos arqueol\u00f3gicos en Palestina, presentan con exactitud los ritos abominables denunciados por Mois\u00e9s y Josu\u00e9 (Lv. 18:21-24; v\u00e9ase DIVINIDADES PAGANAS), y que se perpetuaron a lo largo de la historia de Israel hasta el exilio babil\u00f3nico, al adoptar los israelitas los falsos cultos de los cananeos. Los dioses principales, Il y Baal, eran monstruos de corrupci\u00f3n; las deidades femeninas, Asera, Anat y Astoret, patronas del sexo y de la guerra, no eran mejores. Todos estos falsos dioses expresaban la crueldad y degeneraci\u00f3n moral de sus adoradores. Estos descubrimientos no s\u00f3lo ilustran las claras afirmaciones de la Biblia, sino tambi\u00e9n los escritos de Fil\u00f3n de Alejandr\u00ed\u00ada. Dan la explicaci\u00f3n de la orden dada a Israel de destruir a los cananeos. Se trataba por una parte de un juicio divino sobre una ultrajante degradaci\u00f3n, y por otra una medida de seguridad, mediante la eliminaci\u00f3n de una gangrena capaz de corromper a los israelitas mismos (Ex. 23:24; Dt. 7:1-5; 12:29-31; Jos. 6:17, 18; 8:24-25; 11:12-15, 19-20). Los cananeos, adem\u00e1s de otras espantosas pr\u00e1cticas rituales, inmolaban a Baal, o a otro dios, cada primog\u00e9nito reci\u00e9n nacido (cfr. \u00abChild Sacrifice at Carthage &#8211; and in the Bible\u00bb, Biblical Archaeology Review, vol. 10, n. 1, ene.-feb. 1984, PP. 31-51) y ni\u00f1os peque\u00f1os, incluso de cierta edad. Es imposible leer las Escrituras y familiarizarse con la Historia sin darse cuenta de que Dios castiga a los pecadores endurecidos: la generaci\u00f3n del Diluvio, las ciudades de Sodoma y Gomorra (que en todo se asemejaban a los cananeos); Babilonia, N\u00ed\u00adnive, Jerusal\u00e9n misma en dos ocasiones, y con frecuencia tambi\u00e9n en la historia moderna de las naciones. El mismo Jes\u00fas y Juan, el ap\u00f3stol del amor, anuncian tales juicios, sin hablar de las declaraciones que hacen acerca del castigo eterno (cfr. Tasker, R. V. G.: \u00abLa ira de Dios\u00bb, Ed. Evang\u00e9licas Europeas, Barcelona, 1971, seg. ed., donde se trata el tema de las guerras del AT y del gobierno moral de Dios). La prolongaci\u00f3n del d\u00ed\u00ada de la batalla de Gaba\u00f3n (Jos. 10:12-14) ha afrontado muchos escepticismos y suscitado un c\u00famulo de teor\u00ed\u00adas. En su obra \u00abWorlds in Collision\u00bb (Mundos en Colisi\u00f3n), Velikovsky, que sustenta la postura de un acercamiento de un gran cometa a la tierra, que m\u00e1s tarde se transformar\u00ed\u00ada en el planeta Venus, aporta, sin embargo, pruebas concretas de que este fen\u00f3meno fue de alcance mundial; en los Anales de Cuauhtitl\u00e1n de M\u00e9xico se relata que en el remoto pasado, durante una cat\u00e1strofe c\u00f3smica, hubo una noche que tard\u00f3 en terminar. Sahag\u00fan (1499-1590) relata, en su Historia general de las cosas de Nueva Espa\u00f1a, que, seg\u00fan las tradiciones de los abor\u00ed\u00adgenes, durante un cataclismo c\u00f3smico, el sol se mantuvo una madrugada muy bajo en el horizonte, tardando mucho en subir. Velikovsky documenta otros relatos que concurren en el fen\u00f3meno de la detenci\u00f3n del d\u00ed\u00ada o de la noche, con correspondencia en la situaci\u00f3n del pueblo que da el relato. Es evidente que el hecho es tal como se relata en el libro de Josu\u00e9, y que la causa no fue \u00abun fen\u00f3meno excepcional de refracci\u00f3n\u00bb, como se ha pretendido en ocasiones, en un intento de racionalizar el texto. En base a relatos independientes de otros grupos \u00e9tnicos por todo el Globo, el fen\u00f3meno de Gaba\u00f3n tuvo repercusiones a escala mundial (\u00abWorlds in Collision\u00bb, Doubleday, Garden City, New York, 1950). Significado espiritual. Seg\u00fan 1 Co. 10:6, 11, los acontecimientos del Exodo, del desierto y de la conquista de Cana\u00e1n son tipos de nuestras experiencias espirituales. Josu\u00e9 nos relata la conquista de la Tierra Prometida, lo que no representa todav\u00ed\u00ada el cielo, sino la esfera en la que nosotros conseguimos con Cristo, nuestro gran Josu\u00e9, nuestras victorias espirituales. En principio, todo el pa\u00ed\u00ads fue entregado a los hijos de Israel, que lo reconocieron por medio de esp\u00ed\u00adas (Jos. 1:3; 2:1). Para entrar en \u00e9l, cruzaron las aguas del Jord\u00e1n, s\u00ed\u00admbolo de sepultura (las doce piedras dejadas en el lecho del r\u00ed\u00ado, Jos. 4:9) y de resurrecci\u00f3n espiritual (las otras doce piedras levantadas en Gilgal, vv. 8, 20). El mismo Jehov\u00e1 les precedi\u00f3 en el combate (Jos. 5:14; cfr. Jn. 10:3-10; He. 12:1-2). El enemigo era terrible y astuto, pero estaba ya vencido por adelantado (Jos. 6:1-2; 9:1-4; cfr. 2:9-11). El pueblo ten\u00ed\u00ada que tomar las armas y emprender la batalla, pero no iba a triunfar m\u00e1s que por la fe (Jos. 6; 8; Ef. 6:12-17). Cuando un pecado contamin\u00f3 el campamento, contristando al Se\u00f1or, El dej\u00f3 de manifestar su poder y el pueblo conoci\u00f3 la derrota (Jos. 7; Ef. 4:30). Gracias al poder y fidelidad de Dios, el pueblo fue de victoria en victoria, y goz\u00f3 finalmente de reposo con la posesi\u00f3n del pa\u00ed\u00ads (Jos. 21:43-45; Ef. 5:18; 3:16-20). No es sorprendente que el libro de Josu\u00e9 haya recibido el nombre de \u00abEfesios del AT\u00bb. Bibliograf\u00ed\u00ada: Blair, H. J.: \u00abJosu\u00e9\u00bb, en Nuevo Comentario B\u00ed\u00adblico (Casa Bautista de Publicaciones, El Paso, 1977); Jensen, I. L.: \u00abJosu\u00e9, la tierra de reposo conquistada\u00bb (Pub. Portavoz Evang\u00e9lico Barcelona 1980); Rea J.: \u00abJosu\u00e9\u00bb en Comentario Moody del Antiguo Testamento (Grand Rapids, Ed. Portavoz, 1993) Rossier, H.: \u00abMeditaciones sobre el libro de Josu\u00e9\u00bb (Ed. \u00abLas Buenas Nuevas\u00bb Montebello, California 1969).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>tip, LIBR CRIT ARQU LIAT ver, CANON, HEBR\u00ed\u201cN, HORMA, DIVINIDADES PAGANAS vet, El libro de Josu\u00e9 reanuda la historia de Israel a partir de la muerte de Mois\u00e9s, \u00faltimo acontecimiento que relata Deuteronomio. 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