{"id":9353,"date":"2016-02-05T06:55:14","date_gmt":"2016-02-05T11:55:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/lenguaje\/"},"modified":"2016-02-05T06:55:14","modified_gmt":"2016-02-05T11:55:14","slug":"lenguaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/lenguaje\/","title":{"rendered":"LENGUAJE"},"content":{"rendered":"<p>Psa 19:3 no hay l, ni palabras, ni es o\u00edda su voz<br \/>\nPsa 81:5 cuando sali\u00f3 por .. o\u00ed l que no entend\u00eda<\/p>\n<hr>\n<p>tip, ABEC TIPO<\/p>\n<p>ver, BABEL<\/p>\n<p>vet, (a) LENGUAJE FIGURADO. En la Biblia, como en el lenguaje ordinario, se usan met\u00e1foras y figuras de lenguaje para expresar conceptos abstractos que escapan a los sentidos. Un ejemplo en el lenguaje ordinario es cuando hablamos de \u00absentimientos elevados\u00bb o de \u00abpensamientos bajos\u00bb. Estas expresiones posicionales tomadas del mundo de lo f\u00ed\u00adsico sirven para calificar algo que no tiene posiciones, pero con lo que expresamos sus cualidades de una manera comprensible. Es de se\u00f1alar que estos usos del lenguaje son para clarificar y no para oscurecer. Son numerosas las figuras de lenguaje usadas en la Biblia, procedentes de la vida diaria y de la naturaleza. El Se\u00f1or us\u00f3 intensamente el lenguaje figurado en sus par\u00e1bolas. Pablo tambi\u00e9n lo usa en diversas ocasiones, como en el famoso pasaje de la armadura cristiana (Ef. 6:11-17). En el Serm\u00f3n del Monte, el Se\u00f1or Jes\u00fas, usa una serie de v\u00ed\u00advidas im\u00e1genes de lenguaje figurado: \u00abhambre y sed de justicia\u00bb; \u00ablimpio coraz\u00f3n\u00bb; \u00absois la sal de la tierra\u00bb; \u00absois la luz del mundo\u00bb, etc. (Mt. 5). (b) LENGUAJE Lengua en sentido propio (Ex. 11:7; Stg. 3:6; Jb. 29:10, etc.). La lengua es asimismo un modo de expresi\u00f3n, el lenguaje (Gn. 10:5; Hch. 2:8). Durante mucho tiempo despu\u00e9s del Diluvio, los descendientes de No\u00e9 hablaban todos en el mismo lenguaje (Gn. 11:1). El juicio que cay\u00f3 sobre los hombres en Babel llev\u00f3 a la confusi\u00f3n de su lenguaje y a su dispersi\u00f3n sobre toda la tierra (vv. 2-9). (V\u00e9ase BABEL.) Los descendientes de No\u00e9 empezaron a hablar distintas lenguas y dialectos. Los pueblos surgidos de Jafet dieron origen al grupo de lenguas indoeuropeas (Gn. 10:25), que entre otras comprenden: el s\u00e1nscrito, el pracrit, y las lenguas neohind\u00faes; los lenguajes de Ir\u00e1n; el griego antiguo y sus derivados modernos; las lenguas it\u00e1licas y rom\u00e1nicas, celtas, germ\u00e1nicas, leto-esl\u00e1vicas; armenio, alban\u00e9s. Los semitas iniciaron los distintos dialectos sem\u00ed\u00adticos (vv. 21-31), entre otros el ac\u00e1dico, incluyendo el babilonio y asirio, el arameo (v. 22), el hebreo, el eti\u00f3pico (v\u00e9ase SEMITA). Los descendientes de Cam dieron origen a todo el grupo de lenguas camitas. (V\u00e9ase Bibliograf\u00ed\u00ada en BABEL, especialmente el trabajo de A. C. Custance.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[550]<\/p>\n<p>     El mayor don natural que el hombre tiene, adem\u00e1s del conocer y del amar, es el poder comunicarse con los dem\u00e1s y transmitir y recibir expresiones transmisoras de los conocimientos y de los afectos. El tema del lenguaje debe ser muy importante en la vida de los educadores, sobre todo de los que transmiten valores y sentimientos superiores.<\/p>\n<p>    Noam Chomsky escrib\u00ed\u00ada: \u00abLa construcci\u00f3n de cualquier gram\u00e1tica de una lengua por cualquier ling\u00fcista es en algunos aspectos, an\u00e1loga a la adquisici\u00f3n del lenguaje por el ni\u00f1o.<\/p>\n<p>    El ni\u00f1o cuenta con los datos inanalizados del medio social en que vive. El ling\u00fcista trata de formular las reglas de la lengua&#8230; Aplica ciertos principios para seleccionar una norma entre muchas posibles, pero que le parece la que mejor se aplica a todas las cosas. El ling\u00fcista trata de descubrir teor\u00ed\u00ada con principios, condiciones y procedimientos que el ni\u00f1o aplica al adquirir su domino de la lengua.  El ling\u00fc\u00ed\u00adsta llega a la Gram\u00e1tica. El ni\u00f1o se aplica a la vida\u00bb.<\/p>\n<p>    1. Expresividad como impulso<\/p>\n<p> El ser humano es comunicativo por naturaleza. Sus riquezas interiores no pueden quedar detenidas y agotadas en s\u00ed\u00ad mismo, sino que se proyectan necesariamente hacia los dem\u00e1s. Al mismo tiempo desea recibir los mensajes que los otros emiten, a fin de confrontarlos con las propias riquezas interiores y reaccionar con aceptaci\u00f3n o rechazo, con satisfacci\u00f3n o insatisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p>    1.1. Doble funci\u00f3n<br \/>\n    Una doble labor interna se establece en el hombre: expresi\u00f3n y comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p>  + La expresi\u00f3n responde a la necesidad de lanzar hacia el exterior lo que se lleva dentro- ideas, deseos, necesidades, sentimientos, preferencias. Pensar en un ser humano inexpresivo, puramente pasivo, que todo lo guarda en su interior sin enviar nada al exterior, es una contradicci\u00f3n antropol\u00f3gica. Un hombre no comunicativo no podr\u00ed\u00ada ser definido, al menos en el plano pr\u00e1ctico como un verdadero hombre.<\/p>\n<p>  + La comprensi\u00f3n equivale a la capacidad de recibir e interpretar los mensajes ajenos. Lo que los otros dicen es recibido por cualquiera que se pone en el camino de] mensaje. Pero no basta la recepci\u00f3n para que exista comprensi\u00f3n. Cierta homogeneidad y familiaridad de signos hace posible el captar su intenci\u00f3n y su significaci\u00f3n. Y as\u00ed\u00ad, detr\u00e1s de esa interpretaci\u00f3n, nacer\u00e1 la comprensi\u00f3n que provocar\u00e1 la reacci\u00f3n.<\/p>\n<p>     No es f\u00e1cil determinar cu\u00e1l es el primero o lo m\u00e1s esencial en la conciencia radical del hombre. Si a primera vista es prioritario el comprender antes que el expresar, pues a trav\u00e9s de la comprensi\u00f3n se adquieren los modos y los h\u00e1bitos de expresi\u00f3n, no deja de haber poderosas razones para sospechar que la expresi\u00f3n es condici\u00f3n del equilibrio mental. En ning\u00fan caso puede el hombre dejar de anunciar lo que hay en su interior, incluso antes de que lleguen a la comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p>    El resultado, tanto de la comprensi\u00f3n como de la expresi\u00f3n, es lo que llamamos lenguaje. El lenguaje necesita unos instrumentos en que encarnarse. A ellos les denominamos \u00ablenguajes\u00bb. Y al mismo tiempo el lenguaje precisa de unas normas formalizadoras y correctores de su expresi\u00f3n, a esas normas las denominamos lengua.<\/p>\n<p>    1.2. Lengua y lenguaje<br \/>\n    El lenguaje es por lo tanto una necesidad humana. Es un veh\u00ed\u00adculo para hacer efectiva la expresi\u00f3n y la comprensi\u00f3n. Es un conjunto de intenciones que encierran un significado.  Es un carril por el que se desliza la expresividad y la energ\u00ed\u00ada que la impulsa.<\/p>\n<p>   &#8211; Los lenguajes son los modos concretos y los instrumentos inmediatos de hacer real y aut\u00e9ntico el lenguaje. Esos modos son signos visuales, auditivos, manipulativos, naturales, artificiales, continuas, intermitentes, pl\u00e1sticos, gr\u00e1ficos, verbales y mucho m\u00e1s que nos dan idea de la enorme riqueza que encierra el motor que los produce que es la capacidad y la necesidad expresiva humana.<\/p>\n<p>   &#8211;  La lengua es la correcci\u00f3n, el orden, la coherencia, la precisi\u00f3n, con que se fabrican y emiten los lenguajes. Es la norma de la expresi\u00f3n y la forma convencional y cambiante de la comunicaci\u00f3n. Por eso decimos que la lengua es el ropaje que envuelve el lenguaje. Los lenguajes son los cauces por los que se exterioriza el lenguaje.<\/p>\n<p>    En todo caso el lenguaje es al mismo tiempo motor de expresi\u00f3n y resultado de la expresividad. Como motor impulsa a la comunicaci\u00f3n. Como fruto de la comunicaci\u00f3n, encauza tambi\u00e9n la necesidad expresiva.<\/p>\n<p>    No todos los expertos en la comunicaci\u00f3n coinciden en las terminolog\u00ed\u00adas, pues el tema de la expresividad ha sido siempre objeto desafiante para ling\u00fcistas y para psic\u00f3logos de la comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p> &#8211; Fernando de Saussure (1857-1917) prefer\u00ed\u00ada hablar de lenguaje como ra\u00ed\u00adz de la expresi\u00f3n, de habla como resultado natural y de lengua como producto sometido a regias.<\/p>\n<p> &#8211; R. Jakobson (n. 1896) y N. Chomsky (n. 1928) siguen diferenciando insistentemente lo que es el lenguaje, lo que es la lengua, lo que es la expresividad, lo que son tantos conceptos que se precisan para m\u00faltiples explicaciones y relaciones gramaticales.<\/p>\n<p>    Pero casi todos coinciden con los grandes psic\u00f3logos del lenguaje en la necesidad de valorar la expresividad como una de las grandes, cualidades, aptitudes y necesidades del hombre.<\/p>\n<p> &#8211; K. B\u00fchler (1879-1963) ya en su libro \u00abTeor\u00ed\u00ada del Lenguaje\u00bb, publicado en 1934, se caracteriz\u00f3 por sus investigaciones sobre esa necesidad que reconoc\u00ed\u00ada como la m\u00e1s humanizante del mundo. Por ella precisamente llega el hombre a construir su riqueza mental y sin ella el ritmo del desarrollo intelectual se debilita y conduce a la deficiencia.<\/p>\n<p> &#8211; Tambi\u00e9n J. Piaget (1896-1980), en su libro \u00abLa inteligencia y el pensamiento en el ni\u00f1o\u00bb, ha sentido la decisiva trascendencia de la expresividad para que la mente crezca. El salto de los pensamientos concretos y sensoriales a los pensamientos generales y abstractos parece dirigido por el modo preciso como el lenguaje del ni\u00f1o se desenvuelve.<\/p>\n<p>    1.3. Lenguaje como conexi\u00f3n<br \/>\n    La mente siempre tiende a establece una relaci\u00f3n con un interlocutor real o ficticio, natural o artificial, con capacidad de respuesta o con supuesta capacidad de escucha. Sin alguien que capte el mensaje, la mente queda paralizada, pues par\u00e1lisis es el silencio mental.<\/p>\n<p>    Por eso, en los procesos de comunicaci\u00f3n, buscamos un ser que reciba nuestro mensaje.<\/p>\n<p> &#8211; Puede ser nuestro yo mismo y entonces nos hablamos de una forma reflexiva y sugestiva &#8211; Puede serlo algo o alguien inanimado, y hablamos a las cosas o a los animales, como si fueran susceptibles de entender lo que decimos &#8211; Puede nuestra menta hablar con un ser espiritual, distante o superior y entonces transmitimos, en forma de plegaria o de deseo, nuestros sentimientos o ideas.<\/p>\n<p> &#8211; Y de ordinario lo es una ser inteligente que escucha y responde, que entiende y sugiere, que interpreta y completa lo que poco a poco vamos diciendo.<\/p>\n<p> Si hablamos con nosotros mismos, simulamos una autoconversaci\u00f3n, pues nos convertimos en emisores y receptores al mismo tiempos. Si hablamos con los dem\u00e1s, decimos cosas, cuando las aprobarnos o repudiamos, incluso cuando nos discutimos a nosotros mismos las determinaciones.<\/p>\n<p>    En todo caso, la riqueza expresiva de nuestra personalidad y de nuestra mente se desenvuelve con multitud de estilos, formas y modalidades.<\/p>\n<p> &#8211; Unas veces son formas simplemente delarativas o informativas, content\u00e1ndonos con enviar unos contenidos neutros, que esperamos sean entendidos. Pero tambi\u00e9n elaboramos otras formas expresivas  &#8211; Empleamos la impositiva, o la comunicaci\u00f3n de \u00f3rdenes y usamos la forma verbal del imperativo,  &#8211;  A veces preferimos la afectiva, o expresi\u00f3n de sentimientos, y empleamos con soltura formas verbales como el modo subjuntivo o el condicional &#8211;  En ocasiones elegimos la po\u00e9tica o creativa, que conduce a la formulaci\u00f3n de met\u00e1foras y figuras de lenguaje.<br \/>\n  2. Tipos de lenguaje humano<br \/>\n    La gran capacidad expresiva del hombre le ha llevado a lo largo de su proceso hist\u00f3rico y constitutivo a incrementar progresivamente los lenguajes y los instrumentos usados. Lo ha hecho como ser din\u00e1mico y evolutivo a lo largo de cientos de miles de a\u00f1os, tal vez de millones, pasando poco a poco de meras comunicaciones orales a otras m\u00e1s complejas y en los \u00faltimos tiempos sofisticadas. A medida que ha desarrollado su inteligencia, ha debido potenciar sus lenguajes, pues ha necesitado comunicarse m\u00e1s.<\/p>\n<p>    Y lo ha hecho tambi\u00e9n individualmente, saltando desde la mera comunicaci\u00f3n sensorioafectiva del reci\u00e9n nacido hasta la m\u00e1s intelectual de los lenguajes artificiales y convencionales.<\/p>\n<p>   Este proceso colectivo de toda la especie, y tambi\u00e9n individual de cada persona, ponen al alcance del hombre formas de precisi\u00f3n creciente y de riqueza abundante.<\/p>\n<p>    2.1. Formas por la expresi\u00f3n<br \/>\n    Es tradicional clasificar los modos del lenguaje humano en tres g\u00e9neros o formas: la oral, la gr\u00e1fica, la m\u00ed\u00admica.<\/p>\n<p>    2.1.1. El lenguaje oral<br \/>\n    Es el que se fundamenta en la palabra sonora. En este lenguaje entra en juego, supuesta la acci\u00f3n intelectual interior, la emisi\u00f3n de sonidos articulados para la que est\u00e1 singularmente dotado el organismo humano.<\/p>\n<p>    Existe tambi\u00e9n la m\u00e1s compleja capacidad auditiva del receptor, el cual debe percibir materialmente el sonido, pero debe interpretar la intensidad, el tono, el ritmo, las modulaciones con son los verdaderos modos comunicativos.<\/p>\n<p>    Ning\u00fan otro animal est\u00e1 tan especialmente preparado quedando todos ellos en la mera capacidad repetitivo de sonidos espec\u00ed\u00adficos de cada uno (el perro ladra, el caballo relincha, el jilguero trina, etc.). Incluso en aquellas formas en que, como en el caso del delf\u00ed\u00adn, existe cierta diferenciaci\u00f3n de sonidos, o en la de los loros, que s\u00f3lo cuentan con cierta habilidad para el mimetismo, se hallan las destrezas infinitamente ricas del hombre.<\/p>\n<p>    S\u00f3lo el ser humano puede realizar una impresionante variedad de modulaciones y s\u00f3lo \u00e9l puede imprimir intencionalidad y significaci\u00f3n a sus productos sonoros.<\/p>\n<p>    Con esa capacidad elabora f\u00f3rmulas de gran complejidad. Miles y miles de T\u00e9rminos le sirven para expresar sus conceptos abstractos o intuitivos. Es capaz de relacionar los t\u00e9rminos y construir frases o sentencias de muchas formas: afirmativas, negativas, dubitativas, interrogativas, admirativas, etc. Y, adem\u00e1s, puede hilvanar las frases en cadenas o argumentos, y en ellas expresa subordinaci\u00f3n y coordinaci\u00f3n, discursos o reflexiones, an\u00e1lisis o s\u00ed\u00adntesis, como vimos al tratar de la inteligencia humana.<\/p>\n<p>    Adem\u00e1s, el modo de realizar esa expresividad oral puede hacerlo \u00e9l s\u00f3lo o intercalando su expresi\u00f3n oral con la de otros colaboradores en su actividad reflexiva o discursiva.<\/p>\n<p> &#8211; Monologa cuando expone \u00e9l \u00fanicamente y emite al exterior su pensamiento en una elocuci\u00f3n o disertaci\u00f3n dirigida por su mente.<\/p>\n<p> &#8211; Dialoga cuando intercala sus expresiones con otro personaje que sincroniza y sintoniza con \u00e9l sus enunciados.<\/p>\n<p> &#8211; Conversa cuando establece coloquios o intercambios con varios interlocutores que armonizan sus emisiones verbales en una com\u00fan direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>   La lista de modelos y ejemplos de comunicaci\u00f3n oral es abundante: discusi\u00f3n, protesta, homil\u00ed\u00ada, entrevista, arenga, conferencia, debate, confidencia, insulto, s\u00faplica, etc.<\/p>\n<p>    2.1.2. Lenguaje gr\u00e1fico<br \/>\n    Es el que se consigna en documentos o instrumentos a los que se llega con la vista o con otros sentidos no auditivos. El lenguaje escrito supone una mayor capacidad intelectual. Por eso tarda m\u00e1s en aparecer en la historia humana y tambi\u00e9n en el proceso de enriquecimiento expresivo del individuo.<\/p>\n<p>    Requiere mucha habilidad para establecer relaci\u00f3n entre elementos significantes y sus correspondientes significados artificiales y convencionales. Este lenguaje gr\u00e1fico puede ser de dos tipos: verbal o simplemente figurativo.<\/p>\n<p>   &#8211; Verbal es el que, a partir de un c\u00f3digo de signos, ya sea fon\u00e9tico como el fenicio, ya sea ideogr\u00e1fico como el chino, expresa conceptos simples o conceptos complejos.<\/p>\n<p>   &#8211; No verbal o figurativo es el que usa otros emblemas que transmiten ideas de objetos, cualidades o acciones. Los no verbales emplean los dibujos naturales o representativos. 0 emplean tambi\u00e9n signos convencionales a los que por acuerdos t\u00e1citos o por usos generalizados se les atribuye un significado determinado. Un c\u00f3digo con se\u00f1ales de tr\u00e1fico es ejemplo expresivo.<\/p>\n<p>    El valor de los lenguajes gr\u00e1ficos est\u00e1 en la significaci\u00f3n que se encierra en los signos. Requiere un aprendizaje oportuno de los modelos. Y, sobre todo, su utilidad se halla en el h\u00e1bito de interpretarlos de una manera c\u00f3moda y autom\u00e1tica.<\/p>\n<p>    Los alfabetos fon\u00e9ticos son los m\u00e1s usados en sus diversas formas desde el primer milenio antes de Cristo. Ellos sustentan culturas tan impresionantes como las latinas, las griegas o las o ar\u00e1bigas. Pero son un verdadero desaf\u00ed\u00ado a los cient\u00ed\u00adficos los otros modelos antiguos como los egipcios, los mesopot\u00e1micos o los asi\u00e1ticos, no menos que los existentes en el continente americano en multitud de lugares y culturas todav\u00ed\u00ada en v\u00ed\u00adas de suficiente interpretaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    2.1.3. El lenguaje m\u00ed\u00admico<br \/>\n    + Existe el lenguaje que llamamos corporal, din\u00e1mico o est\u00e1tico, gestual o no gestual. Tiene tambi\u00e9n importancia decisiva para la comunicaci\u00f3n, pues basta su existencia para transmitir un mensaje que puede ser captado, interpretado, imitado o tal vez contradicho.<\/p>\n<p>    Son m\u00ed\u00admicos los signos convencionales y producen modos individuales o colectivos de expresar un sentimiento una actitud, un deseo o una disposici\u00f3n. Lo son los gestos, los usos y costumbres, los vestidos, los peinados, los adornos, los ritos religiosos y funerarios, los obsequios, las posturas corporales, los colores y mil m\u00e1s que estamos usando continuamente de forma m\u00e1s o menos consciente.<\/p>\n<p>    La Literatura, la Antropolog\u00ed\u00ada, la Sociolog\u00ed\u00ada, la Psicolog\u00ed\u00ada son ciencias humanas que no podr\u00ed\u00adan desarrollarse sin esos lenguajes, pues entonces la expresividad quedar\u00ed\u00ada encerrada en el interior de los hombres y de sus mentes.<\/p>\n<p>    2.2. Resultado: la comunicaci\u00f3n<br \/>\n    Con los diversos lenguajes, los grupos humanos se interrrelacionan, se comunican, se transmiten sentimientos y deseos, participan en el quehacer reflexivo com\u00fan e, incluso, desarrollan sus capacidades intelectuales, afectivas, morales y, sobre todo, sociales.<\/p>\n<p>    La caracter\u00ed\u00adstica b\u00e1sica de los lenguajes es su convencionalidad. Significa que son creaciones colectivas de los grupos humanos, quienes inventan y aceptan los significados de los signos.<\/p>\n<p>    S\u00f3lo los seres humanos son capaces de esta actividad porque s\u00f3lo los tienen inteligencia y voluntad. Ning\u00fan animal es capaz de fabricar lenguajes, porque ellos carecen de dotes interpretativas. Los lenguajes son uno de los frutos m\u00e1s depurados de la mente superior.<\/p>\n<p>    3. Instrumentos de comunicaci\u00f3n<br \/>\n    Para esta labor de intercomunicaci\u00f3n, es preciso contar con instrumentos, pues con ellos se fabrican los signos y se transmiten. Con ellos tambi\u00e9n se reciben y se acumulan. La labor de interpretaci\u00f3n y de asociaci\u00f3n es propia de la mente. Pero ella quedar\u00ed\u00ada aislada si no existieran veh\u00ed\u00adculos de transmisi\u00f3n.<\/p>\n<p>    Como el hombre ha sido el \u00fanico inteligente de los seres animados, ha multiplicado tambi\u00e9n los instrumentos que le han permitido inventar y perfeccionar lenguajes. El instrumento no es el lenguaje, pero hace posible su mayor precisi\u00f3n y su mayor receptividad. La expresividad viaja encarnada en lenguajes y los lenguajes viven materializados en los instrumentos.<\/p>\n<p>    3.1. Tipos de veh\u00ed\u00adculos<br \/>\n    No es f\u00e1cil clasificar los instrumentos. Pero en general podemos decir que unos son m\u00e1s personales, como las catas, o m\u00e1s colectivos, como las emisiones de Televisi\u00f3n. Unos se apoyan m\u00e1s en los recursos naturales, como son los gestos manuales o faciales, y otros son m\u00e1s artificiales, como los instrumentos de escribir.<\/p>\n<p>    Unos son m\u00e1s antiguos como los adornos y otros son m\u00e1s recientes como los ordenadores y las computadoras. Unos son universales, como las danzas y bailes y otros son m\u00e1s espec\u00ed\u00adficos de un pueblo o de un tipo concreto de personas como las fiestas de una aldea o el alfabeto Morse o el Braille.<\/p>\n<p>    Una manera entre otras de clasificar los instrumentos de comunicaci\u00f3n es la que se fija en el tiempo y en la extensi\u00f3n de los signos que emplean.<\/p>\n<p>    Los m\u00e1s naturales fueron universales. Por ejemplo, la canci\u00f3n o los vestidos sirvieron siempre para expresar sentimientos o la posici\u00f3n de sus usuarios.<\/p>\n<p>    Y as\u00ed\u00ad fue la escritura que hizo posible el consignar mensajes concretos que trascendieran el tiempo y el espacio. Con ella se enviaron leyes, \u00f3rdenes, deseos, amenazas o descubrimientos a hombres lejanos y con ella se conservaron datos para las generaciones siguientes.<\/p>\n<p>   &#8211; Hubo otros m\u00e1s artificiales. Por eso quedaron m\u00e1s encerrados en el grupo humano en el que nacieron y se desarrollaron. Por ejemplo, los ritos de las diversas religiones, las fiestas familiares, los usos celebrativos o funerarios, los adornos y emblemas que significaron los roles sociales o las posiciones jer\u00e1rquicas de determinados personajes en un lugar o en una actividad.<\/p>\n<p>    3.2. Instrumentos modernos<\/p>\n<p>     Podemos llamar instrumentos modernos tecnol\u00f3gicos o cient\u00ed\u00adficos. Han nacido al calor de las revoluciones t\u00e9cnicas del \u00faltimo siglo. Entre estos instrumentos poseen especial importancia los que sirven para intercomunicarse los hombres de forma masiva, es decir con mensajes informativos que llegan a grupos an\u00f3nimos.<\/p>\n<p>     Los massmedia han contribuido a cambiar los estilos de vida, los criterios y las costumbres, los ideales y los afanes, los modos de trabajo y la convivencia.<\/p>\n<p>     Hay que resaltar los influyentes instrumentos audiovisuales como la radio, el cine, la televisi\u00f3n, el video de consumo, los insaciables medios de propaganda y, sobre todo, las formas de prensa de consumo y de tr\u00e1fico de noticias.<\/p>\n<p>     Estos instrumentos rompen las fronteras de los pa\u00ed\u00adses y de las culturas, superan las diferencias ling\u00fc\u00ed\u00adsticas y las normas \u00e9ticas, allanan las creencias religiosas y diluyen los proyectos pol\u00ed\u00adticos. Sirven al mismo tiempo para fomentar la comunicaci\u00f3n y para anular las diferencias individuales.<\/p>\n<p>     Tambi\u00e9n son cada vez m\u00e1s importantes los instrumentos electr\u00f3nicos e inform\u00e1ticos, que son capaces de originar cierta dependencia viciosa de artilugio mec\u00e1nico y estimulan la versatilidad de la mente y la aton\u00ed\u00ada de la voluntad.<\/p>\n<p>    El ordenador y la tecnolog\u00ed\u00ada f\u00e1cil est\u00e1n abriendo una brecha creciente entre los estilos de vida pasada y los reclamos insaciables de un consumo basado en necesidades artificiales que f\u00e1cilmente deshumanizan y esclavizan con postulados aparentes de independencia. Precisamente por que surgen necesidades nuevas es preciso ahondar sus exigencias en el orden expresivo.<\/p>\n<p>    4. Ambitos de la comunicaci\u00f3n<br \/>\n    La tendencia expresiva del hombre le conduce a comunicarse con otros. Basta imaginar, o incluso experimentar, un per\u00ed\u00adodo de incomunicaci\u00f3n total en una isla, en una c\u00e1rcel, en un hospital, etc., para sentir lo que es el lenguaje.<\/p>\n<p>    Los \u00e1mbitos en los que nos relacionamos y comunicamos pueden ser m\u00e1s naturales e imprescindibles y m\u00e1s variables o circunstanciales. Los primeros son necesarios para el equilibrio de la Personalidad. Los segundos se hallan en m\u00e1s dependencia de car\u00e1cter o temperamento de cada uno.<\/p>\n<p>    Entre los medios m\u00e1s naturales recordamos algunos.<\/p>\n<p>   4.1. El \u00e1mbito familiar<br \/>\n    Es el primero al que nos abrimos en la vida. Posee, por su propia naturaleza, intensa resonancia afectiva. Cuando la Personalidad llega a la madurez, la comunicaci\u00f3n en la propia familia de origen hace posible que se inicie la comunicaci\u00f3n con otra familia originada por cada uno, sea la natural originada en el matrimonio, sea cualquier comunidad de intensa convivencia.<\/p>\n<p>    La comunicaci\u00f3n familiar es siempre necesaria para el hombre. Por eso es tan desintegradora la ruptura que puede acontecer en ella por diversas circunstancias en el matrimonio, entre hijos y padres, entre los miembros comunitarios entre los que se vive.<\/p>\n<p>    4.2.  Ambitos sociales<br \/>\n    El \u00e1mbito de las amistades y compa\u00f1\u00ed\u00adas incrementa el potencial comunicativo de las  personas, al diversificar los proyectos y las empresas y al multiplicar los cauces y las ocasiones. El grupo de amigos fieles es imprescindible para la correcta maduraci\u00f3n de la Personalidad y de la expresividad. Hay que saber elegirlo, cultivarlo, protegerlo y promocionarlo constantemente.<\/p>\n<p>    Entre los m\u00e1s variables y circunstanciales se hallan todos aquellos grupos o personas con los cuales hallamos v\u00ed\u00adnculos de diversos modos de relaci\u00f3n que se inician y conservan m\u00e1s opcionalmente.<\/p>\n<p>   &#8211; Los grupos culturales y formativos, como pueden ser en primer lugar los compa\u00f1eros colegiales, los participantes en alguna entidad o movimiento deportivo, los que acompa\u00f1a en la realizaci\u00f3n de alg\u00fan trabajo, experiencia, viaje o actividad, son siempre ocasi\u00f3n de comunicaci\u00f3n, centrada en propios objetivos. Pero al mismo tiempo se hallan alteradas por intereses especiales como son los mercantiles.<\/p>\n<p>   &#8211; Los grupos religiosos o morales, los centros de convivencia confesional las asociaciones piadosas y otros movimientos, facilitan comunicaciones espirituales y trascendentes que tambi\u00e9n son necesarias para la Persona.<\/p>\n<p>   &#8211; Tambi\u00e9n hay que aludir a la importancia que tienen las relaciones espor\u00e1dicas, que surgen de manera improvisada y que ofrecen encuentros informales.<\/p>\n<p>    Es evidente que esos cauces son tantos que resulta interminable clasificarlos por personas, tiempos, intenciones, circunstancias, etc.<\/p>\n<p>   &#8211; Y poseen la m\u00e1xima importancia los encuentros sistem\u00e1ticos por motivo de diversi\u00f3n y evasi\u00f3n, por motivo de profesi\u00f3n y trabajo, por necesidad de habitaci\u00f3n com\u00fan, por usos y costumbres que se extienden en determinadas poblaciones, como es la juvenil, etc.<\/p>\n<p>     5. Riesgos de la incomunicaci\u00f3n<\/p>\n<p>     Un breve recuerdo a los principales riesgos de la incomunicaci\u00f3n puede ponernos en guardia contra los nocivos efectos de esta situaci\u00f3n de empobrecimiento. Todo lo que dificulte o interrumpa el ejercicio de la expresividad y el dominio de los diversos lenguajes debe ser considerado como estorbo que hay que superar.<\/p>\n<p>      En general las barreras m\u00e1s frecuentes provienen de la misma persona que se refugia en s\u00ed\u00ad por timidez, por comodidad o por experiencias inhibidoras.<\/p>\n<p>     Quien se siente bloqueado en la comunicaci\u00f3n con los dem\u00e1s por obst\u00e1culos exteriores o por conflictos interiores debe hacer lo posible para superar sus inhibiciones. Pero, no lo conseguir\u00e1, si no llega al convencimiento de que la expresividad es una cualidad cultivable.<\/p>\n<p>     Es una riqueza que se adquiere por el ejercicio progresivo, ya sea el natural que nos impone la vida, ya sea el intencional y programado que nos proponemos nosotros o nos facilitan los dem\u00e1s. S\u00f3lo as\u00ed\u00ad se mejora la expresividad como energ\u00ed\u00ada y se adquiere el lenguaje como cauce de expresi\u00f3n de esa energ\u00ed\u00ada. Reclama, pues, esfuerzos y continuidad en el empe\u00f1o de relacionarse con los dem\u00e1s de forma correcta, pluriforme y abierta.<\/p>\n<p>     El que no es capaz de aceptarse como es o bien desarrolla ambiciones desproporcionadas a las propias posibilidades o bien se vuelve agresivo y m\u00e1s que comunicarse se distancia del entorno. El que pretende imponerse a los dem\u00e1s con sus ideas o sentimientos, m\u00e1s que intercambiar con ellos su riqueza interior corre riesgo de hundirse en su soledad y alejarse de una verdadera comunicaci\u00f3n, situaci\u00f3n por desgracia frecuente.<\/p>\n<p>     A veces la incomunicaci\u00f3n proviene de la infravaloraci\u00f3n de los propios recursos. Se corre entonces el riesgo psicopatol\u00f3gico del aislarse, del desconfiar de los dem\u00e1s, de caer en vicios o errores como  el disimulo, de la timidez enfermiza, incluso de la hipocres\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>      + Ser\u00e1 importante el aprender a superar en particular aquellas dificultades peculiares de cada uno que impiden la correcta y conveniente comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>   &#8211; La falta de h\u00e1bitos en la expresi\u00f3n oral, sobre todo en p\u00fablico, puede ser una de las causas de la inhibici\u00f3n de la comunicaci\u00f3n abierta y agradable.<\/p>\n<p>   &#8211; Quien tiene poca pr\u00e1ctica en el uso de los recursos escritos y gr\u00e1ficos corre el riesgo de refugiarse en otros instrumentos m\u00e1s c\u00f3modos, como tel\u00e9fono o internet, para llevar a otros su mensaje.<\/p>\n<p>   &#8211;  La pobreza en aficiones lectoras, el desconocimiento de las posibilidades de la literatura, del periodismo o de otros usos cultos, as\u00ed\u00ad como la carencia de deseos de cultivo personal, coloca a muchas personas en formas repetitivas y restringidas de comunicaci\u00f3n a c\u00ed\u00adrculos muy limitados de interlocutores, lo cual impide la apertura del propio esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>  &#8211; Tambi\u00e9n la infravaloraci\u00f3n y el uso nulo de los m\u00faltiples medios expresivos que ofrecen los instrumentos modernos, entre los que podemos se\u00f1alar los audiovisuales y los inform\u00e1ticos, reduce mucho los recursos y la adaptaci\u00f3n.<\/p>\n<p>     Cada persona posee sus formas preferentes para comunicarse: la poes\u00ed\u00ada, la fotograf\u00ed\u00ada, la canci\u00f3n, la carta, el tel\u00e9fono, la conversaci\u00f3n, etc. Aunque haya lenguajes preferidos, es importante saber usar muchos lenguajes y usarlos de hecho. Y es en los a\u00f1os infantiles y juveniles cuando se deben adquirir los buenos h\u00e1bitos de comunicarse en diversidad de lenguajes y con variedad de instrumentos. S\u00f3lo as\u00ed\u00ad se lograr\u00e1 evitar el riesgo de quedarse en unos pocos o de empobrecerse con cauces poco \u00fatiles.<\/p>\n<p>     Ser\u00e1 interesante tener a manos siempre diversas posibilidades expresivas. Las mentes creativas gozan con ello. Los esp\u00ed\u00adritus pobres sienten temor a emplearlos y se restringen rutinariamente a los que siempre han empleado sin querer explorar nuevas posibilidades.<\/p>\n<p>     6. La comunicaci\u00f3n religiosa<\/p>\n<p>      En el contexto de lo que son los lenguajes humanos y lo que es la comunicaci\u00f3n entre los hombres, el educador de la fe puede y debe reflexionar sobre lo que demanda su tarea formadora. Debe ser h\u00e1bil en la comunicaci\u00f3n, en la expresi\u00f3n y la en comprensi\u00f3n en estos terrenos religiosos y espirituales.<\/p>\n<p>      Esto no se consigue sin frecuentes experiencias y sus actitudes abiertas, porque se trata de lenguajes que se desenvuelven en diversos campos intelectuales, sociales, afectivos, orales.<\/p>\n<p>      Comunicarse de modo informativo sobre un misterio cristiano (ideas, t\u00e9rminos, relaciones, es muy diferente de hacerlo para intercambiarse un afecto, una norma moral, un sentimiento de admiraci\u00f3n o una consigna asc\u00e9tica.<\/p>\n<p>      Es importante que el educador de la fe distinga esos terrenos que, adem\u00e1s no son percibidos de la misma forma por los ni\u00f1os peque\u00f1os, por los j\u00f3venes y por los adultos.<\/p>\n<p>     Es frecuente en muchas personas entender el \u00ablenguaje religioso\u00bb como un modo de desahogo afectivo o una ocasi\u00f3n de proselitismo moral, defecto profesional en el que caen muchos pastores de almas. Buscan m\u00e1s la persuasi\u00f3n que la instrucci\u00f3n religiosa, m\u00e1s los rasgos piadosos que las ofertas evang\u00e9licas. En consecuencia mueven su religiosidad en una dimensi\u00f3n moralizante como si religi\u00f3n y moral fueran de la misma naturaleza y se expresan siempre con las mismas f\u00f3rmulas.<\/p>\n<p>    Es necesario, sobre todo cuando se trata con personas adultas, j\u00f3venes intelectuales o gentes de conciencia aut\u00f3nomna, redescubrir la dimensi\u00f3n kerigm\u00e1tica del mensaje evang\u00e9lico y la necesidad de un lenguaje propositivo y no impositivo.<\/p>\n<p>     Ello implica claridad de conceptos y t\u00e9rminos, que s\u00f3lo una buena formaci\u00f3n teol\u00f3gica y filos\u00f3fica de la mente proporciona. Requiere tambi\u00e9n una dosis grande de habilidad comunicativa, las cual se incrementa cuando se trata de conocimientos abstracto o de sentimientos espirituales como es todo lo que tiene que ver con el mensaje religioso; y exige tambi\u00e9n, y sobre todo, persuasi\u00f3n y vivencia personal aut\u00e9nticas de los valores evang\u00e9licos.<\/p>\n<p>    La comunicaci\u00f3n y el lenguaje de alcance religioso no puede reducirse a la palabra ni oral ni escrita. Hay algo en este terreno que se configura en las fronteras de los lenguajes humanos. A veces se llama unci\u00f3n, en ocasiones esp\u00ed\u00adritu, los literatos lo denomina estilo y en t\u00e9rminos cristianos se llama gracia<\/p>\n<p>     Pero hay una gracia humana y una gracia divina cuyas fronteras no siempre es f\u00e1cil discernir. el educador de la fe siempre debe sentirse portador de una palabra divina envuelta en el ropaje de la palabra humana que \u00e9l emplea.<\/p>\n<p>     Por eso, aunque estas expresiones parezcan m\u00ed\u00adsticas, que el educador tenga su lenguaje claro que \u00absi el Se\u00f1or no construye la casa en vano se empe\u00f1an los alba\u00f1iles.\u00bb (Salm. 126.1).<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. cultura, Escritura, filosof\u00ed\u00ada, inculturaci\u00f3n, Palabra de Dios)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. El lenguaje: 1. Sistema; 2. Funciones.-II. Concepci\u00f3n filos\u00f3fica especular del lenguaje: 1. Versi\u00f3n cl\u00e1sica y expresi\u00f3n de Dios; 2. Versi\u00f3n moderna y teolog\u00ed\u00ada.-III. Concepci\u00f3n filos\u00f3fica naturalista del lenguaje: 1. La filosof\u00ed\u00ada del lenguaje ordinario de Oxford; 2. El problema de Dios, seg\u00fan la anal\u00ed\u00adtica oxoniense.<\/p>\n<p>I. El lenguaje<br \/>\n1. SISTEMA. Com\u00fanmente, el lenguaje se describe como sistema de signos o s\u00ed\u00admbolos, producidos de manera deliberada por los \u00f3rganos f\u00f3nicos del hombre, mediante los cuales se expresan ideas, sentimientos y voliciones. El lenguaje es caracter\u00ed\u00adstica exclusivamente humana. Y, aunque este t\u00e9rmino se aplique tambi\u00e9n a las comunicaciones del reino animal y se hable, por ejemplo, \u00abdel lenguaje de las abejas, de las hormigas o de los delfines\u00bb, \u00e9ste no pasa nunca de la pura esfera instintiva. La raz\u00f3n de la diferencia fundamental entre el c\u00f3digo comunicativo animal y el del hombre reside en el fen\u00f3meno conocido como doble articulaci\u00f3n. La comunicaci\u00f3n animal, aunque pueda referirse a alg\u00fan acontecimiento externo, com\u00fan tanto para el emisor como para el receptor, es una se\u00f1al con valor siempre fijo que determina un tipo de comportamiento y s\u00f3lo uno en el receptor. Por el contrario, la doble articulaci\u00f3n asegura a los conjuntos significantes de las lenguas humanas un consante enriquecimiento respecto a las unidades l\u00e9xicas y a sus significados. La segunda articulaci\u00f3n es la que construye unidades significativas (monemas) a partir de unidades sucesivas m\u00ed\u00adnimas no significativas, sino distintivas, llamadas fonemas. La primera articulaci\u00f3n del lenguaje, en cambio, es la que construye el enunciado con unidades m\u00ed\u00adnimas significativas o monemas. Si a esta estructura b\u00e1sica del lenguaje, como sistema, se le a\u00f1aden las reglas sint\u00e1cticas, l\u00f3s fen\u00f3menos de sinonimia, de polisemia, de metonimia y de met\u00e1fora, entre otros,, se habr\u00e1 esbozada con cierto rigor, el cuadro&#8217; del, lenguaje humano en toda su riqueza&#8217;:<br \/>\n2. FUNCIONES. En el lenguaje, aparecen y se reflejan las tres zonas m\u00e1s importantes de la persona humana: la cognoscitiva, la sentimental y la volitiva. Esto se patentiza al examinar las funciones o los fines para los que el lenguaje sirve y es empleado. Tres son, seg\u00fan K. B\u00fchler, estas funciones: apelativa, expresiva y representativa. En la apelativa, el hombre utiliza el lenguaje para dirigir la conducta de los dem\u00e1s. La funci\u00f3n expresiva sirve para poner al descubierto nuestra interioridad, sus deseos y sentimientos. Finalmente, la funci\u00f3n representativa muestra que las palabras est\u00e1n en lugar de las ideas y de las cosas. Guardan un nexo, tocan de alg\u00fan modo la realidad. A este respecto, trat\u00e1ndose de formas nominales principalmente, cabr\u00ed\u00ada distinguir entre la mera \u00abdeixis\u00bb (el objeto o cosa que la palabra se\u00f1ala o menta) y la \u00abconnotaci\u00f3n\u00bb que es la palabra como veh\u00ed\u00adculo portador de significados, entre los que se encuentra de modo eminente la \u00abquididad\u00bb o \u00abesencia de la cosa\u00bb.<\/p>\n<p>Estas funciones, as\u00ed\u00ad descritas desde la perspectiva psicol\u00f3gica, los ling\u00fcistas las reducen a dos: una, central; otra, secundaria.<\/p>\n<p>La central es la de la comunicaci\u00f3n, entendiendo por tal la utilizaci\u00f3n de un c\u00f3digo a trav\u00e9s del cual se transmite un mensaje que constituye el an\u00e1lisis de una determinada experiencia en unidades semiol\u00f3gicas, con objeto de permitir a los hombres relacionarse entre s\u00ed\u00ad. La secundaria es la de la expresi\u00f3n. Esta es una manifestaci\u00f3n de s\u00ed\u00ad misma, al ser el receptor y emisor una sola y la misma persona que utiliza el lenguaje, para precisar en palabras lo que piensa sin preocuparse de las reacciones de los dem\u00e1s. Y, en muchos casos, para afirmar su existencia a s\u00ed\u00ad mismo y a los oyentes. Algunos ling\u00fcistas a\u00f1aden a estas funciones, otras como la \u00abest\u00e9tica\u00bb y la \u00abf\u00e1tica\u00bb que, para nuestro prop\u00f3sito en relaci\u00f3n al lenguaje humano que habla o dice de Dios, carecen de mayor inter\u00e9s. Se trata de funciones de car\u00e1cter puramente ling\u00fc\u00ed\u00adstico que sirven, bien como ornamentaci\u00f3n de las expresionescoloquiales, bien como signo de atenci\u00f3n a la persona que habla.<\/p>\n<p>II. Concepci\u00f3n filos\u00f3fica especular del lenguaje<br \/>\n1. VERSI\u00ed\u201cN CL\u00ed\u0081SICA Y EXPRESI\u00ed\u201cN DE DIOS. La concepci\u00f3n ontol\u00f3gica referente al lenguaje que m\u00e1s ha permanecido en el tiempo, es la calificada como \u00abespecular o reflejo\u00bb. El n\u00facleo central de esta concepci\u00f3n est\u00e1 constitu\u00ed\u00addo por la intuici\u00f3n filos\u00f3fica de que el lenguaje es como una suerte de espejo (speculum) de la realidad. Las estructuras o categor\u00ed\u00adas gramaticales reflejar\u00ed\u00adan las estructuras o categor\u00ed\u00adas de la realidad. Y, como consecuencia, habr\u00ed\u00ada que afirmar que la correcci\u00f3n idiom\u00e1tica depende de la correcci\u00f3n l\u00f3gico-ontol\u00f3gica de la percepci\u00f3n de la realidad. As\u00ed\u00ad, por ejemplo, del an\u00e1lisis de las oraciones, Arist\u00f3teles pasa a establecer las categor\u00ed\u00adas ontol\u00f3gicas sustancia y accidente. A la pregunta primigenia de la filosof\u00ed\u00ada griega qu\u00e9 son las cosas, el Estagirita responde con su doctrina acerca de la sustancia y de los accidentes. La mente capta este hecho mediante el concepto objetivo y \u00e9ste, en el leguaje, tiene su palabra significativa. El nombre sustantivo es, por antonomasia, el s\u00ed\u00admbolo ling\u00fc\u00ed\u00adstico de la sustancia. El verbo y el adjetivo lo son de los accidentes. Este paralelismo l\u00f3gico-ontol\u00f3&#8217; gico gramatical se mantiene en la teor\u00ed\u00ada ling\u00fc\u00ed\u00adstica hasta pr\u00e1cticamente nuestros d\u00ed\u00adas y adquiri\u00f3 su punto culmi, nante en el siglo XVIII con la famosa; L\u00f3gica y Gram\u00e1tica de Port-Royal&#8217;., Dentro del marco de esta concepci\u00f3n, especular, la primera elucidaci\u00f3n importante en torno al decir humano con valor significativo en torno a Dios fue la de Dionisio Areopagita. En su obra De Divinis Nominibus, se\u00f1ala que los medios que el hombre posee para hablar de Dios son tres: el de la v\u00ed\u00ada afirmativa, el de la v\u00ed\u00ada negativa y el de la v\u00ed\u00ada de eminencia. La v\u00ed\u00ada afirmativa se fundamenta en la causalidad eficiente y ejemplar de Dios. Como creador del universo todo, Dios de alg\u00fan modo est\u00e1 presente en \u00e9l. Por este motivo, al captarse el hombre a s\u00ed\u00ad mismo y a las cosas, capta lo que hay en ellos y su lenguaje \u00ablo refleja\u00bb, precisamente por ser espejo de la realidad. Pero, en un segundo momento, el hombre debe negar (v\u00ed\u00ada negativa) que cuanto est\u00e9 presente de Dios en todo lo creado se d\u00e9 del mismo modo y manera en Dios. Por ello, al aplicarlo a la divinidad lo ha de hacer en forma eminencial (v\u00ed\u00ada de eminencia), otorg\u00e1ndole as\u00ed\u00ad dimensi\u00f3n infinita. As\u00ed\u00ad, tanto lo cataf\u00e1tico como lo apof\u00e1tico cobran su preciso valor significativos. Por otra parte, tambi\u00e9n san Agust\u00ed\u00adn, para justificar el uso teol\u00f3gico del lenguaje humano indica, sobre todo, dos razones. Una pertenece al \u00e1mbito de la fe: el Verbo de Dios se hizo hombre y utiliz\u00f3 para revelarnos a Dios la palabra humana. Otra es la de la causalidad ejemplar, descrita ya con anterioridad por Dionisio Areopagita y que adquiere en la especulaci\u00f3n agustiniana matices especiales. Con todo, para apreciar en su justo valor el lenguaje teol\u00f3gico, seg\u00fan s. Agust\u00ed\u00adn, conviene distinguir entre uso propio y uso figurado (simb\u00f3lico, metaf\u00f3rico, etc.) de las palabras, Tambi\u00e9n en el santo doctor de Hipona aparece ya todo el n\u00facleo te\u00f3rico de la analog\u00ed\u00ada. Si la concepci\u00f3n especular del lenguaje nos muestra que las cosas \u00abson\u00bb y son \u00absustancia\u00bb, se dar\u00e1 entre los nombres que competen a Dios uno que ocupa posici\u00f3n privilegiada: el Ser. Y este \u00abSer\u00bb es concebido como \u00absustancia primera\u00bb de la que proceden todas las dem\u00e1s sustancias. En la \u00e9poca medieval, en esta misma l\u00ed\u00adnea, los autores se sienten obligados a justificar \u00absu discurso sobre Dios\u00bb. Surge as\u00ed\u00ad, poco a poco, en conformidad con la concepci\u00f3n especular del lenguaje una suerte de metagram\u00e1tica, cuyo contenido m\u00e1s importante versa sobre el modo de significar que tienen las palabras. Por ello, raro es el escol\u00e1stico que, previamente a sus especulaciones teol\u00f3gicas, no propone una breve lecci\u00f3n intitulada De modis significandi. La obra m\u00e1s representativa de esta situaci\u00f3n fue la Grammatica Speculativa, debida a Juan de Erfurt y que, durante muchos a\u00f1os, fue atribu\u00ed\u00adda a Juan Duns Escoto&#8217;. En esta gram\u00e1tica permanece siempre el isomorfismo entre realidad, concepto y palabra. La idea no se identifica con la cosa, pero en ella se nos da \u00ablo que la cosa es\u00bb. La palabra significa en virtud de que recibe de la idea, como contenido significativo, \u00ablo que la cosa es\u00bb. En consecuencia, para hablar de Dios, de alg\u00fan modo, \u00ablo que es Dios\u00bb ha de caer en el \u00e1mbito ontol\u00f3gico y cognoscitivo humano. Para ello, se ha de seguir el camino cl\u00e1sico ya descrito por Dionisio Areopagita: afirmaci\u00f3n, negaci\u00f3n y eminencia. Dios es, por excelencia, Ser, pero tambi\u00e9n de El decimos que es \u00abSustancia\u00bb, que posee \u00abnaturaleza divina\u00bb. Igualmente, afirmamos tambi\u00e9n que es \u00abTrinidad de Personas\u00bb. Conceptos todos filos\u00f3ficos que revelan lo que el hombre capta en el mundo, pero que para trasladarlos a Dios deben cobrar dimensiones significativas infinitas. Todo esto es solamente posible merced a la doctrina escol\u00e1stica de la analog\u00ed\u00ada -ya preanunciada en san Agust\u00ed\u00adn- que, en definitiva y a pesar de sus dificultades, es el instrumento l\u00f3gico-gramatical para, desde la perspectiva de la concepci\u00f3n especular del lenguaje, poder hablar de Dios.<\/p>\n<p>2. VERSI\u00ed\u201cN MODERNA Y TEOLOG\u00ed\u008dA. A finales del siglo XIX la concepci\u00f3n especular del lenguaje pierde terreno, mientras crece, por el contrario, el inter\u00e9s por las lenguas vivas y sus \u00abhablas\u00bb. No obstante, la concepci\u00f3n especular va a ser recuperada para la filosof\u00ed\u00ada por algunos de los pensadores m\u00e1s importantes de nuestro siglo, sistematiz\u00e1ndola en una versi\u00f3n l\u00f3gico-formal: la del lenguaje ideal perfecto. Bertrand Rusell y Ludwig Wittgenstein fueron los expositores m\u00e1s conocidos de esta versi\u00f3n, cuya fundamentaci\u00f3n metaf\u00ed\u00adsica es la doctrina del atomismo l\u00f3gico, En este lenguaje ideal perfecto se establece tambi\u00e9n una isomorf\u00ed\u00ada: una sola palabra para cada objeto simple, y todo lo que no sea simple ser\u00e1 expresado por una combinaci\u00f3n de palabras. De manera similar a como un c\u00e1lculo l\u00f3gico posee signos con los que se construyen sus f\u00f3rmulas y reglas sint\u00e1cticas, se pretende sustituir dichos signos por palabras, una para cada objeto simple, aplic\u00e1ndoles entonces la sintaxis de la l\u00f3gica formal. Desde el punto de vista de la sintaxis, todas las oraciones complejas de este lenguaje podr\u00ed\u00adan descomponerse en oraciones simples, de modo que la verdad o falsedad de las primerasser\u00ed\u00ada una funci\u00f3n de verdad o falsedad de \u00e9stas \u00faltimas, como ocurre en cualquier c\u00e1lculo l\u00f3gico. Por tanto, solamente el lenguaje declarativo o asert\u00f3rico -peque\u00f1a porci\u00f3n del lenguaje ordinario- podr\u00e1 ser apto para hablar de lo que acontece y que nos revela el estado de las cosas u objetos simples: \u00abesto es blanco\u00bb, por ejemplo. As\u00ed\u00ad, pues, las oraciones complejas del lenguaje ideal perfecto se construir\u00e1n uniendo oraciones simples mediante t\u00e9rminos de enlace como o, y, si&#8230;. entonces, etc. y se llamar\u00e1n proposiciones moleculares en contraposici\u00f3n a las simples, denominadas \u00abat\u00f3micas\u00bb. El lenguaje, seg\u00fan esto, se descompone hasta sus unidades m\u00ed\u00adnimas no analizables ya en otras m\u00e1s simples. Proposiciones de este tipo s\u00f3lo podr\u00e1n describir la posesi\u00f3n de una cualidad por una cosa particular. Es decir, \u00abun hecho at\u00f3mico\u00bb o \u00abun estado de cosas\u00bb, similar al del ejemplo ya citado de \u00abesto es blanco\u00bb. A la pregunta filos\u00f3fica cl\u00e1sica \u00bfqu\u00e9 son las cosas?, ahora se contesta: son hechos at\u00f3micos a los que conceptualmente corresponden las figuras l\u00f3gicas y, en la gr\u00e1matica, las oraciones asert\u00f3ricas simples. Se ha cambiado el decorado, pero la concepci\u00f3n especular contin\u00faa. Se ha llegado a \u00abcontemplar la realidad\u00bb en el espejo del lenguaje, seg\u00fan el nuevo an\u00e1lisis que de \u00e9ste se ha llevado a cabo&#8217;. Por otra parte, sobre esta situaci\u00f3n filos\u00f3fica comenz\u00f3 a ejercer su influjo el criterio neopositivista de la verificabilidad en orden a que una oraci\u00f3n posea significado. S\u00f3lo las proposiciones emp\u00ed\u00adricamente verificables en la experiencia son significativas. . Todas las que no sean as\u00ed\u00ad ces recerdn de significado. Esto afectar\u00e1, de modo particular, a nuestro discurso sobre Dios. Tambi\u00e9n, por la misma causa, al discurso ateo. Al no caer Dios en el campo de la verificabilidad, se suscita un ate\u00ed\u00adsmo sin precedentes: el ate\u00ed\u00adsmo sem\u00e1ntico. Estas premisas abonan el terreno para que surja el fen\u00f3meno de la secularizaci\u00f3n. Y con \u00e9l, una visi\u00f3n teol\u00f3gica nueva en la que se proclama \u00abla muerte de Dios\u00bb. En efecto, el lenguaje teol\u00f3gico cl\u00e1sico y tradicional resulta hoy imposible de proponer: Dios no es un hecho at\u00f3mico y, por tanto, no es verificable ni puede ser \u00abreflejado\u00bb en el lenguaje l\u00f3gico perfecto. De este modo, se produce, en Am\u00e9rica, un movimiento nuevo de te\u00f3logos radicales, para los que Dios ha muerto y es preciso elaborar una nueva teolog\u00ed\u00ada acorde con el principio de verificabilidad y con el mundo secular en que se vive. De esta manera, los te\u00f3logos radicales de la muerte de Dios (Robinson, Van Buren, Hamilton, Cox etc.) se proponen decididamente traducir el mensaje evang\u00e9lico a un lenguaje secular que, correspondiendo a la mentalidad neopositivista y secularizada del hombre moderno, pueda ser comprendido y aceptado por \u00e9ste. Y los lenguajes teol\u00f3gicos \u00abseculares\u00bb, escogidos por dichos te\u00f3logos, se realizan principalmente en clave \u00e9tica, pol\u00ed\u00adtica y dial\u00e9ctico-marxista. De manera an\u00e1loga, aunque de modo no tan radical, en Europa se da el movimiento de los \u00abte\u00f3logos de la esperanza\u00bb, tanto en el campo cat\u00f3lico como en el protestante (Moltmann, Pannenberg, Metz y Schillebeeckx). El mensaje cristiano puede ser comprendido y aceptado por el hombre secularizado del siglo XX, si le es presentado como anuncio de un evento: la consecuci\u00f3n de un Estado (Reino) en el que la humanidad est\u00e9 libre del mal y de la injusticia, de la opresi\u00f3n de los d\u00e9biles y en donde gocen de felicidad todos los hombres. As\u00ed\u00ad, Cristo puede ser seguido, si se le anuncia como \u00abesperanza de la humanidad del, siglo XX\u00bb.<\/p>\n<p>III. Concepci\u00f3n filos\u00f3fica naturalista del lenguaje<br \/>\n1. LA FILOSOF\u00ed\u008dA DEL LENGUAJE ORDINARIO DE OXFORD. La concepci\u00f3n naturalista del lenguaje recoge la larga tradici\u00f3n gramatical, que deriva de la escuela de P\u00e9rgamo y que tuvo su principal influjo en los siglos II y I a. C. Seg\u00fan esta tradici\u00f3n, el uso popular del lenguaje est\u00e1 por encima de cualquier normativa que quiera impon\u00e9rsele para \u00abhacerlo correcto\u00bb. De acuerdo con la escuela de P\u00e9rgamo, los fil\u00f3sofos oxonienses del lenguaje ordinario conciben a \u00e9ste como una actividad natural, que el hombre, entre otras m\u00faltiples actividades como pasear, comer, cazar, jugar, realiza. En efecto, el hombre es, por antonomasia, vida. Acci\u00f3n. Y sus coordenadas condicionantes son la necesidad y la circunstancia. Para cada necesidad y circunstancia, \u00e9l tiene adecuada respuesta. As\u00ed\u00ad, con el lenguaje, el hombre manda, implora, reza, describe aspectos de un objeto o sus medidas, formula hechos o presenta resultados de una experiencia. Adem\u00e1s, el hablar es una actividad natural ineludible para el hombre. Puede cantar o no cantar, labrar o no la tierra, pero no puede jam\u00e1s dejar de hablar. Ning\u00fan sistema artificial de signos, por muy perfecto que sea, puede sustituir al lenguaje.<\/p>\n<p>Tomando como punto de partida esta visi\u00f3n naturalista del lenguaje, la corriente de pensamiento anal\u00ed\u00adtico ingl\u00e9s ha elaborado y desarrollado una filosof\u00ed\u00ada del lenguaje \u00abordinario\u00bb o \u00abcom\u00fan\u00bb, siguiendo dos l\u00ed\u00adneas maestras. La primera est\u00e1 vinculada a la persona de L. Wittgenstein y a la ense\u00f1anza que llev\u00f3 a cabo en la d\u00e9cada de los treinta en Cambridge y que posteriormente recogi\u00f3 en sus Investigaciones Filos\u00f3ficas. La segunda tiene sus ra\u00ed\u00adces y evoluci\u00f3n en Oxford. Aqu\u00ed\u00ad encontr\u00f3 terreno propicio y se manifest\u00f3 con caracter\u00ed\u00adsticas inconfundiblemente locales. No es f\u00e1cil determinar con exactitud y rigor hasta qu\u00e9 punto L. Wittgenstein influy\u00f3 en la l\u00ed\u00adnea oxoniense. Pero puede afirmarse, sin razonable duda, que por lo menos no tuvo influencia en determinados pensadores de Oxford, como por ejemplo J. L. Austin. En sus Investigaciones Filos\u00f3ficas, L. Wittgenstein presenta la concepci\u00f3n del lenguaje, en cuanto actividad natural, como una actividad natural que se ejercita en forma de juegos. \u00bfQu\u00e9 es un juego? \u00bfQu\u00e9 sentido tienen en \u00e9l las reglas o normas? Ante todo, existen juegos ya inventados que se reciben por tradici\u00f3n y otros nuevos, que surgen con el tiempo. Ambas clases de juego poseen denominador com\u00fan: no es posible refutarlos. Uno puede no estar de acuerdo, por ejemplo, con el f\u00fatbol o el ajedrez, no gustarle estos juegos. Pero ser\u00ed\u00ada absurdo que, por ello, pretendiera probar su \u00abverdad\u00bb o \u00abfalsedad\u00bb. Que pretendiera, a t\u00ed\u00adtulo ilustrativo, mover en el ajedrez los peones como los alfiles, las torres como la reina. Acabar\u00ed\u00adamos dici\u00e9ndole que inventase \u00abotro juego\u00bb y nos dejase en paz. Esto nos lleva a concluir que lo que propiamente constituye un juego son sus reglas o normas y que \u00e9stas, como el mismo juego, pueden aceptarse o no, jugarse o no jugarse, pero nunca ser refutadas como falsas o ser asumidas como verdaderas. Ahora bien, el lenguaje se ejercita seg\u00fan infinito n\u00famero de juegos. Pero el juego paradigm\u00e1tico es el del habla \u00abordinaria\u00bb, \u00abcom\u00fan\u00bb, \u00abcoloquial\u00bb o \u00abcotidiana\u00bb Con estas premisas, los disc\u00ed\u00adpulos de L. Wittgenstein, poco a poco, han puesto s\u00f3lo de relieve los juegos de la expresi\u00f3n cient\u00ed\u00adfica, religiosa, filos\u00f3fica y est\u00e9tica.<\/p>\n<p>Al gran descubrimiento del lenguaje como una suerte de juego se a\u00f1ade otro tambi\u00e9n harto fundamental: el uso es el significado de las palabras. Con insistencia, Wittgenstein repet\u00ed\u00ada a sus disc\u00ed\u00adpulos de Cambridge: \u00abNo busqu\u00e9is el significado de las palabras, buscad su uso\u00bb. El uso mostrar\u00e1 c\u00f3mo pueden desparecer todas las seducciones y embrujos que el lenguaje ejerce sobre la mente humana. Una de estas seducciones y embrujos es la que produce \u00abespasmos intelectuales\u00bb, cuando para palabras como n\u00famero, virtud, esencia no encontramos en nuestro mundo circundante ning\u00fan objeto que designen. Y es que el lenguaje nos hechizaba con el juego de la denominaci\u00f3n. Sin embargo, \u00absi tuvi\u00e9ramos que designar algo que sea la vida del signo, tendr\u00ed\u00adamos que decir que era su \u00abuso\u00bb. Pero \u00bfqu\u00e9 clase de uso? He aqu\u00ed\u00ad que la filosof\u00ed\u00ada anal\u00ed\u00adtica inglesa, all\u00ed\u00ad donde parecer\u00ed\u00ada que iba a ofrecer un criterio clarificador sem\u00e1ntico, se presenta llena de ambig\u00fcedad. Y esto, porque existen tres clases de uso ling\u00fc\u00ed\u00adstico, los tres aceptados y admitidos: el cotidiano ocom\u00fan, el v\u00e1lido y el regulado. De hecho, cada uno de estos usos es utilizado por la anal\u00ed\u00adtica oxoniense, seg\u00fan el campo de intereses que investigue. Se ha repetido incesantemente que la filosof\u00ed\u00ada de Oxford es la del \u00ablenguaje com\u00fan\u00bb, \u00abordinario\u00bb o \u00abcoloquial\u00bb. Estos t\u00e9rminos significan, en orden a su comprensi\u00f3n, \u00abnormal\u00bb. Y la normalidad viene dada a la palabra por el juego o contexto en el que se utiliza. Tendr\u00ed\u00adamos, aqu\u00ed\u00ad, una suerte de lenguaje-paradigma al que, en \u00faltima instancia, habr\u00ed\u00ada que reducir los dem\u00e1s lenguajes, religioso, po\u00e9tico o cient\u00ed\u00adfico. El uso v\u00e1lido se encuentra \u00ed\u00adntimamente unido al \u00abregulado\u00bb o \u00abnormado\u00bb. Y esto, porque la validez resulta s\u00f3lo posible, en nuestro caso, si se fijan criterios o reglas dentro de las cuales se verifica tal validez. Por este motivo, suele afirmarse que Oxford representa la filosof\u00ed\u00ada del lenguaje que especifica sus leyes, sea este lenguaje cotidiano, filos\u00f3fico, cient\u00ed\u00adfico o est\u00e9tico. No obstante, el c\u00famulo mayor de consideraciones recae sobre el lenguaje \u00abordinario\u00bb por ser \u00e9ste el primero y m\u00e1s fundamental de todos, al cual hay siempre que acudir para explicar cualquier otra sem\u00e1ntica. Adem\u00e1s, en \u00e9l se encuentran vertidas las experiencias y captaciones del mundo, realizadas por multitud de generaciones. En conformidad con estas ideas, los nuevos analistas han superado el criterio de verificabilidad como criterio de significaci\u00f3n y han intentado proponer otro de \u00ed\u00adndole diversa. Algunos tienden a buscarlo en el lenguaje ordinario; otros, en cambio, en el uso de las reglas que se utilizan en los diferentes juegos del lenguaje. En este aspecto, un criterio bastante empleado en el an\u00e1lisis del lenguaje teol\u00f3gico es el de la falsabilidad, propuesto por K. Popper. Este criterio afirma que un sistema debe considerarse emp\u00ed\u00adrico solamente cuando sus afirmaciones pueden ser falcadas por la experiencia de alguna otra afirmaci\u00f3n. Se trata en su origen, por tanto, de un criterio de demarcaci\u00f3n del \u00e1mbito emp\u00ed\u00adrico. Pero, como para K. Popper lo emp\u00ed\u00adrico equivale a \u00abcient\u00ed\u00adfico\u00bb, debe ser considerado como \u00abcriterio de cientificidad\u00bb de un juego ling\u00fc\u00ed\u00adstico. Ahora no se negar\u00e1, como hizo el neopositivismo l\u00f3gico, la significaci\u00f3n de un enunciado que no sea verificable. Se admitir\u00e1 su significaci\u00f3n pero a condici\u00f3n de poder, al menos en teor\u00ed\u00ada, acceder a una posible falsificaci\u00f3n del mismo. De este modo, cualquier clase de proposici\u00f3n cient\u00ed\u00adfica o emp\u00ed\u00adrica se dividir\u00e1 en dos subclases: una, llena por las experiencias que corroboran la verdad de la proposici\u00f3n cient\u00ed\u00adfica propuesta; otra, vac\u00ed\u00ada y que puede comenzar a llenarse con experiencias que refutan la proposici\u00f3n cient\u00ed\u00adfica propuesta y la hacen falsa\u00bb.<\/p>\n<p>2. EL PROBLEMA DE DIOS, SEG\u00daN LA ANAL\u00ed\u008dTICA OXONIENSE. Dentro de este contexto de la filosof\u00ed\u00ada anal\u00ed\u00adtica del lenguaje ordinario, se suscitaron dos tipos de pol\u00e9mica en torno al problema de Dios. Una toma, como punto de partida, un art\u00ed\u00adculo de Malcolm de 1960 acerca del argumento ontol\u00f3gico. Otra es la conocida bajo el nombre de \u00abreto de Flew\u00bb, en la que se desaf\u00ed\u00ada a cualquier creyente a que le pruebe \u00abla posibilidad de la existencia de Dios\u00bb.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Malcolm, lo que san Anselmo de Aosta ha probado en su conocido argumento ontol\u00f3gico es que la noci\u00f3n de contingencia no puede ser aplicada a Dios. Un an\u00e1lisis del argumento desde el lenguaje ordinario o com\u00fan lo muestra. En efecto, dentro de este lenguaje se descubre una conexi\u00f3n entre los t\u00e9rminos dependencia e inferioridad y los de independencia y superioridad. Correlativos son tambi\u00e9n los de limitado e ilimitado. Dios es concebido en nuestro lenguaje com\u00fan, como un ser ilimitado, independiente, superior. Es decir, como el \u00abid quo maius cogitari nequit\u00bb. Ahora bien, la \u00fanica objeci\u00f3n para rechazar este significado anselmiano, coincidente con el de nuestro lenguaje coloquial, ser\u00ed\u00ada su ilogicidad. La contrariedad de sus notas intr\u00ed\u00adnsecas. Ya Leibniz hab\u00ed\u00ada derivado por este camino la prueba ontol\u00f3gica. Entonces, si la existencia de Dios no es una noci\u00f3n contradictoria en s\u00ed\u00ad misma, debe afirmarse como l\u00f3gicamente necesaria. Y, en tal caso, el Proslogion en su cap\u00ed\u00adtulo tercero goza de plena raz\u00f3n, al deducir la existencia necesaria de Dios desde su caracterizaci\u00f3n como el \u00abid quo maius cogitari nequit\u00bb. El desarrollo que hace Malcolm del argumento ontol\u00f3gico suscit\u00f3 viva discusi\u00f3n en la que intervinieron principalmente R. E. Allen, R. Abelson, A. Plantinga y T. Penalhum. Las pruebas racionales de la existencia divina, de las que el argumento ontol\u00f3gico es s\u00f3lo una expresi\u00f3n, no logran generalmente convencer a los fil\u00f3sofos anal\u00ed\u00adticos. Sin embargo, la sola hip\u00f3tesis de que Dios exista les perturba y agobia. De aqu\u00ed\u00ad, el intento de instalar la problem\u00e1tica teol\u00f3gica en una nueva dimensi\u00f3n de ate\u00ed\u00adsmo: el sem\u00e1ntico. Para ellos en la misma l\u00ed\u00adnea de significado se colocan los enunciados \u00abDios existe\u00bb y \u00abDios no existe\u00bb. A este prop\u00f3sito, A. Flew en discusi\u00f3n p\u00fablica desafi\u00f3 al creyente a que distinguiese con nitidez el significado del aserto \u00abDios existe\u00bb de cualquier otro. El reto de Flew descansaba, como puede observarse, en el principio de falsabilidad de K. Popper. Si la proposici\u00f3n \u00abDios existe\u00bb, no admite en teor\u00ed\u00ada al menos seg\u00fan exige la falsabilidad que sea posible la afirmaci\u00f3n \u00abDios no existe\u00bb, dejar\u00ed\u00ada de ser emp\u00ed\u00adrica y, en consecuencia, cient\u00ed\u00adfica. Entonces \u00bfqu\u00e9 clase de conocimiento ser\u00ed\u00ada el de la teolog\u00ed\u00ada? Se tratar\u00ed\u00ada de un conocimiento sin rigor, carente de fuerza para convencer a la gente. Aclarando su postura, A. Flew parafrasea una par\u00e1bola, aducida por J. Wisdom en su c\u00e9lebre ensayo Gods escrito en 1944. En \u00e9l, sostiene que la proposici\u00f3n \u00abDios existe\u00bb no puede ser considerada como cient\u00ed\u00adfica, por no ser emp\u00ed\u00adrica, ya que tanto te\u00ed\u00adsta y ateo jam\u00e1s admitir\u00e1n la posibilidad de la proposici\u00f3n contraria. Es decir, la posibilidad de que la subclase vac\u00ed\u00ada, de momento s\u00f3lo falsable, pueda llenarse con experiencias que la corroboren. La creencia y la fe en la existencia de Dios obedecen \u00fanicamente a actitudes emotivas frente al mundo. Estas ideas las ilustra con la conocida par\u00e1bola del jardinero invisible. En ella, el discurso que hacen dos exploradores que, en mitad de la selva, se encuentran con un jard\u00ed\u00adn perfectamente cuidado es pr\u00e1cticamente el mismo. Ninguno consigue convencer a su interlocutor de que las experiencias llevadas a cabo confirmen la proposici\u00f3n \u00abDios existe\u00bb o la de \u00abDios no existe\u00bb. El explorador creyente interpretar\u00e1 las experiencias mediante el recurso a un \u00e1mbito m\u00e1s all\u00e1 de cualquier dato sensible en el que \u00e9ste terminar\u00e1 por carecer de significado. Y el ateo se sentir\u00e1 corrobado en su tesis por las experiencias seg\u00fan las cuales, Dios no ha aparecido en la constataci\u00f3n emp\u00ed\u00adrica. El desaf\u00ed\u00ado de A. Flew no cay\u00f3 en el vac\u00ed\u00ado. Inmediatamente se suscit\u00f3 una gran pol\u00e9mica entre te\u00f3logos, cient\u00ed\u00adficos y fil\u00f3sofos del lenguaje. Unos trasladan la problem\u00e1tica de Dios a terrenos diversos de aquellos en donde la sit\u00faa A. Flew. Entre \u00e9stos pensadores, los m\u00e1s importantes son: R. M. Hare, J. J. C. Smart, E. A. Allen, T. McPherson, R. F. Holland, R. B. Braithwaite, R. Hepburn, Maclntyre y W. F. Zuurdeeg. Cada uno de ellos encauza el tema hacia terrenos propios que, por otra parte, son muy dispares entre s\u00ed\u00ad. Los l\u00ed\u00admites de estas diversas teor\u00ed\u00adas van desde la concepci\u00f3n de lo religioso, como \u00abblik\u00bb o \u00abactitud emotiva\u00bb del hombre frente al mundo, hasta la concepci\u00f3n del lenguaje religioso como un \u00ablenguaje convencional\u00bb en el que deben proponerse las reglas del \u00abjuego\u00bb, pasando por la que todo lo reduce a discurso moral. Otros pensadores, en cambio, hacen frente a Flew en el \u00e1mbito mismo de la falsabilidad. Entre ellos, son nombres importantes: B. Mitchell, J. Hick, 1. M. Crombie e I. T. Ramsey. En l\u00ed\u00adneas generales, seg\u00fan su visi\u00f3n de las cosas, la proposici\u00f3n \u00abDios existe\u00bb -igual que el discurso religioso- es en principio la pugna entre la fe y las realidades emp\u00ed\u00adricas que \u00abparecen\u00bb ir contra ella. O tambi\u00e9n en una verificaci\u00f3n de tipo escatol\u00f3gico. A la par\u00e1bola del \u00abjardinero invisible\u00bb, R. M. Hare respondi\u00f3 con la par\u00e1bola del \u00abestudiante psic\u00f3pata\u00bb,. que padece man\u00ed\u00ada persecutoria por parte de sus profesores. En ella se muestra que por m\u00e1s razones probatorias que se den a dicho estudiante sobre la benevolencia de los profesores para con \u00e9l, todo ser\u00e1 in\u00fatil. \u00bfQu\u00e9 tipo de argumentos podr\u00e1n convencer al psic\u00f3pata? Ninguno, porque es un enfermo. Tambi\u00e9n B. Mitchell y J. Hick contestan a A. Flew con las par\u00e1bolas del \u00abguerillero extranjero\u00bb y de \u00ablos dos viandantes\u00bb respectivamente. En ambas se se\u00f1ala que el discurso religioso, por un lado, aunque es contradicho por algunas experiencias, \u00e9stas nunca poseen la fuerza suficiente de convicci\u00f3n como para poder rechazarlo y, por otro lado, que dicho discurso religioso es falsable, pero en el tiempo escatol\u00f3gico, no en el presente. Estas son las c\u00e9lebres \u00abpar\u00e1bolas de Oxford\u00bb&#8216;Z. Teniendo en cuenta las versiones modernas -especular y naturalista- del lenguaje, las conclusiones a que se llega en lo que respecta al discurso religioso son tres: a) la orientaci\u00f3n neopositivista afirma que carece de sentido o significado, b) algunos anal\u00ed\u00adticos ingleses, como por ejemplo, B. Mitchell, Mclntyre y otros, partiendo de la multiplicidad de \u00abjuegos ling\u00fc\u00ed\u00adsticos\u00bb, cada uno de los cuales elabora su criterio propio de significado, sostienen que el lenguaje religioso tiene valor teor\u00e9tico solamente por la fe, y c) otros anal\u00ed\u00adticos (Ferr\u00e9, Ramsey, etc.), fund\u00e1ndose en la semejanza existente entre los diversos juegos ling\u00fc\u00ed\u00adsticos, defiende que las proposiciones religiosas no carecen de significado y son verificables desde la fe en su dimensi\u00f3n escatol\u00f3gica. De aqu\u00ed\u00ad se deduce que la investigaci\u00f3n en este siglo, m\u00e1s interesada sobre el lenguaje religioso, llega a una conclusi\u00f3n parecida a la de la antig\u00fcedad y medievo: el lenguaje que el hombre emplea para hablar y decir de Dios es de car\u00e1cter an\u00e1logo.<\/p>\n<p>[-> Agust\u00ed\u00adn, san; Analog\u00ed\u00ada; Anselmo, san; Creaci\u00f3n; Dionisio Areopagita; Escatolog\u00ed\u00ada; Escol\u00e1stica; Escoto, Duns; Esperanza; Experiencia; Fe; Filosofia; Jesucristo; Muerte de Dios; Naturaleza; Teolog\u00ed\u00ada y econom\u00ed\u00ada; Trinidad; Verbo; V\u00ed\u00adas.]<br \/>\nVicente Mu\u00f1iz Rodr\u00ed\u00adguez<\/p>\n<p>PIKAZA, Xabier &#8211; SILANES, Nereo,  Diccionario Teol\u00f3gico. El Dios Cristiano,  Ed. Secretariado Trinitario, Salamanca 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Cualquiera de los sistemas que emplea el hombre para comunicar a sus semejantes lo que piensa o siente. Por antonomasia, es un conjunto de sonidos articulados combinados que emplea una determinada comunidad de personas. Los t\u00e9rminos hebreo y griego para \u2020\u0153lengua\u2020\u009d tambi\u00e9n significan \u2020\u0153lenguaje\u2020\u009d (Jer 5:15, nota; Hch 2:11, NTI), y el t\u00e9rmino hebreo para \u2020\u0153labio\u2020\u009d se usa de manera similar. (G\u00e9 11:1, nota.)<br \/>\nEl lenguaje hablado est\u00e1 intr\u00ed\u00adnsecamente relacionado con la mente, pues esta se sirve de los \u00f3rganos de la fonaci\u00f3n \u2014garganta, lengua, labios y dientes\u2014 como instrumentos de comunicaci\u00f3n. (V\u00e9ase LENGUA.) A este respecto, la Encyclop\u00e6dia Britannica dice: \u2020\u0153El pensamiento y la palabra van de la mano. Para pensar con claridad, hay que recurrir a los nombres [o sustantivos] y a la relaci\u00f3n que esos conceptos tienen entre s\u00ed\u00ad. [&#8230;] Si bien hay alguna reserva de menor importancia, la prueba es aplastante [&#8230;] y refuerza la afirmaci\u00f3n ya expuesta: sin palabras no hay pensamiento\u2020\u009d (1959, vol. 5, p\u00e1g. 740). Las palabras son el medio principal que el hombre tiene para recibir, almacenar, manipular y transmitir informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El origen del habla. Cuando fue creado el primer ser humano, Ad\u00e1n, se le dot\u00f3 con un vocabulario, as\u00ed\u00ad como con la capacidad de formar nuevas palabras e irlo ampliando. Sin un vocabulario dado por Dios, el hombre reci\u00e9n creado no habr\u00ed\u00ada estado en mejor posici\u00f3n que los animales irracionales para comprender las instrucciones verbales de su Creador. (G\u00e9 1:27-30; 2:16-20; comp\u00e1rense con 2Pe 2:12; Jud 10.) Por eso, entre todas las criaturas de la Tierra solo el hombre inteligente tiene la facultad del habla, aunque \u00e9l no dio origen al idioma, sino su Creador Omnisapiente, Jehov\u00e1 Dios. (Comp\u00e1rese con Ex 4:11, 12.)<br \/>\nEl conocido lexic\u00f3grafo Ludwig Koehler escribi\u00f3 sobre el origen del idioma: \u2020\u0153En tiempos pasados ha habido mucha especulaci\u00f3n en cuanto a c\u00f3mo \u2020\u02dclleg\u00f3 a existir\u2020\u2122 el habla humana. Hubo escritores que se esforzaron por explorar el \u2020\u02dclenguaje animal\u2020\u2122, pues los animales tambi\u00e9n pueden expresar audiblemente mediante sonidos y grupos de sonidos sus impulsos y sensaciones, como contentamiento, temor, emoci\u00f3n, amenaza, c\u00f3lera, deseo sexual y gratificaci\u00f3n sexual, y posiblemente muchas otras cosas. Prescindiendo de lo m\u00faltiples que sean estas expresiones [animales] [&#8230;], carecen de concepto e idea: \u00e1mbito inherente al lenguaje humano\u2020\u009d. Despu\u00e9s de mostrar c\u00f3mo los hombres pueden explorar el aspecto fisiol\u00f3gico del habla humana, Koehler a\u00f1ade: \u2020\u0153Pero se nos escapa qu\u00e9 es lo que realmente sucede en el habla, c\u00f3mo enciende la chispa de la percepci\u00f3n el esp\u00ed\u00adritu del ni\u00f1o, o de la humanidad en general, para llegar a ser la palabra hablada. El habla humana es un secreto; es un don divino, un milagro\u2020\u009d (Journal of Semitic Studies, Manchester, 1956, p\u00e1g. 11).<br \/>\nEl lenguaje es muy anterior a la creaci\u00f3n del hombre. Jehov\u00e1 se comunicaba con su Hijo primog\u00e9nito celestial, y debi\u00f3 utilizarlo a \u00e9l para comunicarse con sus otros hijos celestiales. Por lo tanto, a aquel Hijo primog\u00e9nito se le llam\u00f3 la \u2020\u0153Palabra\u2020\u009d. (Jn 1:1; Col 1:15, 16; Rev 3:14.) El ap\u00f3stol Pablo hizo referencia bajo inspiraci\u00f3n a las \u2020\u0153lenguas de los hombres y de los \u00e1ngeles\u2020\u009d. (1Co 13:1.) Jehov\u00e1 habla a sus criaturas ang\u00e9licas en su \u2020\u02dclengua\u2020\u2122, y ellas \u2020\u0153llevan a cabo su palabra\u2020\u009d. (Sl 103:20.) Puesto que Jehov\u00e1 y sus hijos celestiales no tienen necesidad de una atm\u00f3sfera (que hace posible las ondas y vibraciones del sonido necesarias para el habla humana), el lenguaje ang\u00e9lico obviamente escapa a la imaginaci\u00f3n y comprensi\u00f3n del hombre. Por consiguiente, para hablar a los hombres como mensajeros de Dios, los \u00e1ngeles ten\u00ed\u00adan que valerse del lenguaje humano. Se han registrado mensajes ang\u00e9licos en hebreo (G\u00e9 22:15-18), arameo (Da 7:23-27) y griego (Rev 11:15), lenguas en las que se escribieron los citados textos, respectivamente.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se explica la gran diversidad de idiomas?<br \/>\nSeg\u00fan los estudios ling\u00fc\u00ed\u00adsticos, en la actualidad se hablan unas 3.000 lenguas por toda la Tierra. Hay idiomas hablados por centenares de millones de personas; otros, por solo unos cuantos centenares. Aunque las ideas que se expresan y se comunican por este medio sean las mismas, se pueden transmitir de una infinidad de maneras. Solo la historia b\u00ed\u00adblica explica el origen de esa extra\u00f1a diversidad en la comunicaci\u00f3n humana.<br \/>\nDespu\u00e9s del diluvio universal, toda la humanidad continu\u00f3 \u2020\u0153siendo de un solo lenguaje [literalmente, \u2020\u0153labio\u2020\u009d] y de un solo conjunto de palabras\u2020\u009d durante alg\u00fan tiempo. (G\u00e9 11:1.) La Biblia indica que la lengua que m\u00e1s tarde se llam\u00f3 hebreo fue el \u2020\u0153un solo lenguaje\u2020\u009d original. (V\u00e9ase HEBREO, II.) Como se mostrar\u00e1 m\u00e1s adelante, esto no significa que todos los otros idiomas se derivaron del hebreo y que est\u00e9n relacionados con \u00e9l, pero el hebreo precedi\u00f3 a todas las dem\u00e1s lenguas.<br \/>\nEl relato de G\u00e9nesis menciona que una parte de la familia humana postdiluviana se uni\u00f3 en un proyecto contrario a la voluntad divina, que se le hab\u00ed\u00ada dado a conocer a No\u00e9 y a sus hijos. (G\u00e9 9:1.) En lugar de esparcirse y \u2020\u02dcllenar la tierra\u2020\u2122, se propusieron centralizar la sociedad humana, concentr\u00e1ndose en un lugar de la llanura de Sinar (Mesopotamia). Este tambi\u00e9n habr\u00ed\u00ada de convertirse en un centro religioso, con una torre para esos fines. (G\u00e9 11:2-4.)<br \/>\nEl Dios Todopoderoso impidi\u00f3 que llevasen a cabo su presuntuoso proyecto, confundiendo su lengua, lo que imposibilit\u00f3 que coordinaran el trabajo y los oblig\u00f3 a esparcirse por todas partes de la Tierra. Tambi\u00e9n dificultar\u00ed\u00ada el avance de la humanidad en una direcci\u00f3n equivocada de abierto desaf\u00ed\u00ado a Dios, pues limitar\u00ed\u00ada el esfuerzo conjunto, tanto intelectual como f\u00ed\u00adsico, en proyectos ambiciosos, y el empleo del conocimiento acumulado por los diferentes grupos ling\u00fc\u00ed\u00adsticos, un conocimiento que, por otra parte, no proced\u00ed\u00ada de Dios, sino de la experiencia y la investigaci\u00f3n humanas. (Comp\u00e1rese con Ec 7:29; Dt 32:5.) Por lo tanto, a la vez que significaba un importante factor divisivo en la sociedad humana, la confusi\u00f3n del habla en realidad benefici\u00f3 a la humanidad, pues retras\u00f3 la realizaci\u00f3n de metas peligrosas y da\u00f1inas. (G\u00e9 11:5-9; comp\u00e1rese con Isa 8:9, 10.) Solo hay que analizar las circunstancias actuales, fruto del conocimiento acumulado y el mal uso que el hombre ha hecho del mismo, para darse cuenta de lo que Dios previ\u00f3 que se producir\u00ed\u00ada en poco tiempo de no haber frustrado el proyecto de Babel.<br \/>\nNormalmente, la filolog\u00ed\u00ada, el estudio comparativo de los idiomas, clasifica a estos en diferentes \u2020\u0153familias\u2020\u009d. La \u2020\u0153lengua fundamental com\u00fan\u2020\u009d de cada familia principal a\u00fan no se ha identificado; con mucha menos raz\u00f3n, por lo tanto, se conoce la \u2020\u0153lengua fundamental com\u00fan\u2020\u009d de los miles de idiomas que se hablan en la actualidad. El registro b\u00ed\u00adblico no dice que todos los idiomas descendieron o se ramificaron del hebreo. En lo que com\u00fanmente se llama \u2020\u0153la tabla de las naciones\u2020\u009d (G\u00e9 10) est\u00e1n los descendientes de los hijos de No\u00e9 \u2014Sem, Cam y Jafet\u2014, y en cada caso est\u00e1n agrupados \u2020\u02dcseg\u00fan sus familias, seg\u00fan sus lenguas, en sus tierras, por sus naciones\u2020\u2122. (G\u00e9 10:5, 20, 31, 32.) Por tanto, parece ser que cuando Jehov\u00e1 Dios confundi\u00f3 el lenguaje humano de manera milagrosa, no produjo dialectos del hebreo, sino varios idiomas completamente nuevos, con los que se pod\u00ed\u00ada expresar toda la gama de sentimientos y pensamientos humanos.<br \/>\nPor lo tanto, despu\u00e9s que Dios confundi\u00f3 su lenguaje, los edificadores de Babel carec\u00ed\u00adan de \u2020\u0153un solo conjunto de palabras\u2020\u009d (G\u00e9 11:1), es decir, un vocabulario com\u00fan, y no ten\u00ed\u00adan una misma gram\u00e1tica o manera com\u00fan de expresar la relaci\u00f3n entre las palabras. El profesor S. R. Driver escribe: \u2020\u0153Sin embargo, las lenguas no solo difieren en gram\u00e1tica y ra\u00ed\u00adces, sino tambi\u00e9n [&#8230;] en c\u00f3mo se construyen las ideas en la oraci\u00f3n. Las diferentes razas no piensan del mismo modo, y, en consecuencia, las formas que adopta la oraci\u00f3n en diferentes lenguas no son las mismas\u2020\u009d. (A Dictionary of the Bible, edici\u00f3n de J. Hastings, 1905, vol. 4, p\u00e1g. 791.) Por consiguiente, diferentes idiomas requieren diferentes patrones de pensamiento, lo que dificulta al estudiante de otro idioma \u2020\u02dcpensar en ese idioma\u2020\u2122. (Comp\u00e1rese con 1Co 14:10, 11.) Por esa raz\u00f3n, una traducci\u00f3n literal bien pudiera parecer il\u00f3gica y carente de sentido. En consecuencia, cuando Jehov\u00e1 Dios confundi\u00f3 el habla en Babel, es probable que primero borrara todo recuerdo del lenguaje com\u00fan anterior, y luego no solo introdujera en la mente de aquellas personas nuevos vocabularios, sino que adem\u00e1s cambiara sus patrones o procesos de pensamiento, y as\u00ed\u00ad diera lugar a gram\u00e1ticas nuevas. (Comp\u00e1rese con Isa 33:19; Eze 3:4-6.)<br \/>\nSe da el caso, por ejemplo, de que ciertos idiomas son monosil\u00e1bicos (compuestos de palabras de una sola s\u00ed\u00adlaba), como el chino. En cambio, los vocabularios de otros idiomas se forman en gran parte por aglutinaci\u00f3n, es decir, yuxtaposici\u00f3n de palabras. Por ejemplo, la voz alemana Hausfriedensbruch significa literalmente \u2020\u0153casa-de paz-rompimiento\u2020\u009d, de modo que se podr\u00ed\u00ada traducir en algunos casos, a fin de hacerlo m\u00e1s entendible al hispanohablante, por \u2020\u0153allanamiento de morada\u2020\u009d. En algunos idiomas la sintaxis \u2014el orden de las palabras en la oraci\u00f3n\u2014 es muy importante; en otros, sin embargo, importa poco. Asimismo, algunos idiomas tienen muchas conjugaciones (o formas verbales), mientras que otros, como el chino, no tienen ninguna. Se podr\u00ed\u00adan citar innumerables diferencias; cada una de ellas exige un ajuste de nuestro esquema mental, lo que a menudo exige un gran esfuerzo.<br \/>\nParece ser que con el transcurso del tiempo las lenguas originales que resultaron de la acci\u00f3n divina en Babel produjeron dialectos emparentados. Estos dialectos se desarrollaron hasta formar idiomas separados, y su relaci\u00f3n con los otros dialectos \u2020\u0153hermanos\u2020\u009d o con la \u2020\u0153lengua fundamental com\u00fan\u2020\u009d se hizo en ocasiones pr\u00e1cticamente imperceptible. Incluso los descendientes de Sem, que al parecer no figuraron entre la muchedumbre de Babel, no solo hablaron hebreo, sino tambi\u00e9n arameo, acadio y \u00e1rabe. Diversos factores han contribuido hist\u00f3ricamente al cambio en los idiomas: separaci\u00f3n por distancia o barreras geogr\u00e1ficas, guerras y conquistas, deterioro de las comunicaciones e inmigraci\u00f3n de otros grupos ling\u00fc\u00ed\u00adsticos. Debido a estos factores, las principales lenguas de la antig\u00fcedad se han fragmentado; algunas se han fusionado parcialmente con otras, mientras que otras lenguas han desaparecido por completo, reemplazadas por las de los pueblos conquistadores.<br \/>\nLa investigaci\u00f3n ling\u00fc\u00ed\u00adstica concuerda con la informaci\u00f3n expuesta. En The New Encyclop\u00e6dia Britannica (1985, vol. 22, p\u00e1g. 567) se hace el siguiente comentario: \u2020\u0153Los testimonios m\u00e1s antiguos en lengua escrita \u2014el \u00fanico registro f\u00f3sil de escritura con el que el hombre puede contar\u2014 datan de no m\u00e1s de unos cuatro mil o cinco mil a\u00f1os\u2020\u009d. Un art\u00ed\u00adculo publicado en la revista Science Illustrated (julio de 1948, p\u00e1g. 63) observa: \u2020\u0153Las formas m\u00e1s antiguas de los idiomas que hoy conocemos fueron mucho m\u00e1s dif\u00ed\u00adciles que sus descendientes modernos [&#8230;], parece que el hombre no comenz\u00f3 con un habla sencilla que progresivamente se hizo m\u00e1s compleja, sino, m\u00e1s bien, que se vali\u00f3 de un habla sumamente compleja en sus albores y con el tiempo la simplific\u00f3 hasta las formas modernas\u2020\u009d. El doctor Mason, ling\u00fcista contempor\u00e1neo, tambi\u00e9n se\u00f1ala que \u2020\u0153la idea de que los \u2020\u02dcsalvajes\u2020\u2122 hablan con una serie de gru\u00f1idos y no pueden expresar muchos conceptos \u2020\u02dccivilizados\u2020\u2122 est\u00e1 muy equivocada\u2020\u009d, y que \u2020\u0153muchos de los idiomas de los pueblos de escasa cultura son bastante m\u00e1s complejos que los idiomas europeos modernos\u2020\u009d. (Science News Letter, 3 de septiembre de 1955, p\u00e1g. 148.) Por lo tanto, las pruebas est\u00e1n en contra de un origen \u2020\u02dcevolutivo\u2020\u2122 del habla o de las lenguas antiguas.<br \/>\nSir Henry Rawlinson, fil\u00f3logo orientalista, observ\u00f3 lo siguiente sobre el foco desde donde empezaron a esparcirse los lenguajes antiguos: \u2020\u0153Si nos hubi\u00e9semos de guiar por la mera intersecci\u00f3n de sendas ling\u00fc\u00ed\u00adsticas, sin depender en absoluto de las referencias al registro de las Escrituras, a\u00fan se nos llevar\u00ed\u00ada a fijar en las llanuras de Sinar el foco del que irradiaron las diferentes ramas [ling\u00fc\u00ed\u00adsticas]\u2020\u009d. (The Journal of the Royal Asiatic Society of Great Britain and Ireland, Londres, 1855, vol. 15, p\u00e1g. 232.)<br \/>\nEntre las \u2020\u0153familias\u2020\u009d principales que mencionan los fil\u00f3logos modernos est\u00e1n: la indoeuropea, la chinotibetana, la afroasi\u00e1tica, la japonesa y la coreana, la drav\u00ed\u00addica, la malayopolinesia y la negroafricana. Hoy d\u00ed\u00ada todav\u00ed\u00ada es imposible clasificar muchos idiomas. Dentro de cada una de las familias principales hay muchas subdivisiones o familias m\u00e1s peque\u00f1as. Por ejemplo, la familia indoeuropea incluye ramas como la germ\u00e1nica, la rom\u00e1nica, la baltoeslava, la indoirania, la griega, la c\u00e9ltica, la albanesa y la armenia. A su vez, la mayor\u00ed\u00ada de estas familias m\u00e1s peque\u00f1as constan de varios idiomas. Por ejemplo, entre las lenguas rom\u00e1nicas est\u00e1n: el franc\u00e9s, el espa\u00f1ol, el portugu\u00e9s, el italiano y el rumano.<\/p>\n<p>Desde Abrah\u00e1n en adelante. Abrah\u00e1n el hebreo no debi\u00f3 tener dificultad alguna en conversar con el pueblo de ascendencia cam\u00ed\u00adtica de Cana\u00e1n (G\u00e9 14:21-24; 20:1-16; 21:22-34), pues no se menciona que en sus contactos hubiese presente un int\u00e9rprete, aunque lo mismo debe decirse de su visita a Egipto. (G\u00e9 12:14-19.) Es probable que por haber vivido en Ur de los caldeos, Abrah\u00e1n supiese acadio (asirobabilonio) (G\u00e9 11:31), un idioma que por alg\u00fan tiempo fue lengua internacional. Es posible que la gente de Cana\u00e1n fuese hasta cierto punto biling\u00fce, pues viv\u00ed\u00ada relativamente cerca de las comunidades sem\u00ed\u00adticas de Siria y Arabia. Adem\u00e1s, dado que en el alfabeto se aprecian indicios claros de su origen sem\u00ed\u00adtico, es posible que este hecho en s\u00ed\u00ad mismo haya contribuido considerablemente a que personas de otros grupos ling\u00fc\u00ed\u00adsticos, en particular gobernantes y funcionarios, empleasen tambi\u00e9n las lenguas de origen sem\u00ed\u00adtico. (V\u00e9anse CANA\u00ed\u0081N, CANANEO n\u00fam. 2 [Idioma]; ESCRITURA.)<br \/>\nAl parecer, Jacob tampoco tuvo dificultad alguna en comunicarse con sus parientes arameos (G\u00e9 29:1-14), aunque en ocasiones se aprecian diferencias en el empleo de ciertos t\u00e9rminos. (G\u00e9 31:46, 47.)<br \/>\nJos\u00e9, que seguramente aprendi\u00f3 egipcio cuando sirvi\u00f3 de esclavo en la casa de Potifar, se vali\u00f3 de un int\u00e9rprete la primera vez que habl\u00f3 con sus hermanos hebreos cuando fueron a Egipto. (G\u00e9 39:1; 42:6, 23.) Mois\u00e9s, educado en la corte fara\u00f3nica, debi\u00f3 aprender varios idiomas: el hebreo, el egipcio, probablemente el acadio y algunos otros. (Ex 2:10; comp\u00e1rese con los vss. 15-22.)<br \/>\nCon el tiempo, el acadio dej\u00f3 de ser la lengua franca o de comunicaci\u00f3n internacional y fue sustituido por el arameo, que se lleg\u00f3 a usar incluso en correspondencia oficial con Egipto. Sin embargo, cuando el rey asirio Senaquerib invadi\u00f3 Jud\u00e1 (732 a. E.C.), la inmensa mayor\u00ed\u00ada del pueblo de Jud\u00e1 no entend\u00ed\u00ada el arameo (sirio antiguo), si bien sus funcionarios s\u00ed\u00ad lo entend\u00ed\u00adan. (2Re 18:26, 27.) De modo semejante, la lengua caldea de los babilonios de origen semita que conquistaron Jerusal\u00e9n en 607 a. E.C. les pareci\u00f3 a los jud\u00ed\u00ados como quienes \u2020\u0153tartamudean con los labios\u2020\u009d. (Isa 28:11; Da 1:4; comp\u00e1rese con Dt 28:49.) Aunque Babilonia, Persia y otras potencias mundiales construyeron grandes imperios y dominaron sobre pueblos de muy diversos idiomas, no pudieron eliminar la barrera divisiva impuesta por las diferencias ling\u00fc\u00ed\u00adsticas. (Da 3:4, 7; Esd 1:22.)<br \/>\nNehem\u00ed\u00adas se perturb\u00f3 much\u00ed\u00adsimo cuando supo que los hijos de los jud\u00ed\u00ados repatriados que se hab\u00ed\u00adan casado con mujeres extranjeras no sab\u00ed\u00adan hablar \u2020\u0153jud\u00ed\u00ado\u2020\u009d (hebreo). (Ne 13:23-25.) Su preocupaci\u00f3n no era otra que la de facilitar la adoraci\u00f3n pura, pues sab\u00ed\u00ada que era de primera importancia entender los Santos Escritos (por entonces solo en hebreo) cuando se leyesen y comentasen. (Comp\u00e1rese con Ne 13:26, 27; 8:1-3, 8, 9.) Adem\u00e1s, la comunicaci\u00f3n en una sola lengua ser\u00ed\u00ada para ellos una fuerza unificadora. No cabe duda de que las Escrituras Hebreas desempe\u00f1aron un importante papel en la estabilidad del idioma hebreo, pues durante el per\u00ed\u00adodo de mil a\u00f1os que abarc\u00f3 la redacci\u00f3n de los libros que las integran, pr\u00e1cticamente no se produjo ning\u00fan cambio ling\u00fc\u00ed\u00adstico.<br \/>\nEn el tiempo de Jes\u00fas, Palestina se hab\u00ed\u00ada convertido en su mayor parte en una regi\u00f3n pluriling\u00fce. Hay testimonio fehaciente de que los jud\u00ed\u00ados hab\u00ed\u00adan conservado su propio idioma, pero tambi\u00e9n se hablaba arameo y griego koin\u00e9. Por otra parte, se pod\u00ed\u00adan ver inscripciones en lat\u00ed\u00adn que mandaban hacer los gobernadores romanos (Jn 19:20), y tambi\u00e9n se pod\u00ed\u00ada escuchar el lat\u00ed\u00adn en boca de los soldados romanos destacados en todo aquel territorio. En cuanto a qu\u00e9 idioma habl\u00f3 principalmente Jes\u00fas, v\u00e9ase ARAMEO; tambi\u00e9n HEBREO, II.<br \/>\nEn el d\u00ed\u00ada del Pentecost\u00e9s del a\u00f1o 33 E.C., se derram\u00f3 el esp\u00ed\u00adritu santo sobre los disc\u00ed\u00adpulos cristianos en Jerusal\u00e9n, y de repente se pusieron a hablar en muchas lenguas que ni hab\u00ed\u00adan estudiado ni aprendido. Jehov\u00e1 Dios hab\u00ed\u00ada demostrado en Babel su capacidad milagrosa para implantar en el cerebro de una persona un vocabulario y una gram\u00e1tica distintos. En Pentecost\u00e9s lo volvi\u00f3 a hacer, pero con una diferencia importante: los cristianos dotados s\u00fabitamente con la facultad de hablar nuevas lenguas no olvidaron su lengua original, el hebreo. En esta ocasi\u00f3n, el esp\u00ed\u00adritu de Dios cumpl\u00ed\u00ada con un prop\u00f3sito muy distinto: no el confundir y esparcir, sino iluminar y reunir a personas de coraz\u00f3n honrado a la unidad cristiana. (Hch 2:1-21, 37-42.) Desde entonces, el pueblo que estaba en pacto con Dios fue pluriling\u00fce, pero la barrera creada por las diferencias de lenguaje hab\u00ed\u00ada sido superada, porque en su mente entonces ten\u00ed\u00adan el lenguaje com\u00fan de la verdad, alababan unidamente a Jehov\u00e1 y sus justos designios por medio de Jesucristo. Por consiguiente, la promesa de Sofon\u00ed\u00adas 3:9 vio su cumplimiento cuando Jehov\u00e1 Dios dio a \u2020\u0153pueblos el cambio a un lenguaje puro, para que todos ellos invoquen el nombre de Jehov\u00e1, para servirle hombro a hombro\u2020\u009d. (Comp\u00e1rese con Isa 66:18; Zac 8:23; Rev 7:4, 9, 10.) Para que esto fuese as\u00ed\u00ad, deber\u00ed\u00adan \u2020\u02dchablar todos de acuerdo\u2020\u2122 y estar \u2020\u0153aptamente unidos en la misma mente y en la misma forma de pensar\u2020\u009d. (1Co 1:10.)<br \/>\nLa \u2020\u02dcpureza\u2020\u2122 del lenguaje de la congregaci\u00f3n cristiana tambi\u00e9n se deb\u00ed\u00ada a la ausencia de palabras que expresaran amargura maliciosa, c\u00f3lera, ira, griter\u00ed\u00ada y lenguaje injurioso, as\u00ed\u00ad como enga\u00f1o, obscenidad y corrupci\u00f3n. (Ef 4:29, 31; 1Pe 3:10.) Los cristianos ten\u00ed\u00adan que dar al lenguaje el uso m\u00e1s elevado, alabando a su Creador y edificando a su pr\u00f3jimo con habla sana y veraz, sobre todo, con las buenas nuevas del reino de Dios. (Mt 24:14; Tit 2:7, 8; Heb 13:15; comp\u00e1rese con Sl 51:15; 109:30.) Seg\u00fan se acercara el tiempo de ejecutar sobre todas las naciones del mundo Su decisi\u00f3n judicial, Jehov\u00e1 facultar\u00ed\u00ada a un mayor n\u00famero de personas para que hablasen el lenguaje puro de la verdad.<br \/>\nLa Biblia empez\u00f3 a escribirse en hebreo, y m\u00e1s tarde algunas porciones se registraron en arameo. Luego, en el siglo I E.C., se escribi\u00f3 el resto de las Sagradas Escrituras en el griego com\u00fan, o koin\u00e9 (aunque Mateo escribi\u00f3 su evangelio primero en hebreo). Para entonces tambi\u00e9n se hab\u00ed\u00ada hecho una traducci\u00f3n de las Escrituras Hebreas al griego, conocida como la Versi\u00f3n de los Setenta. Aunque no era una traducci\u00f3n inspirada, los escritores cristianos de la Biblia la usaron en numerosas citas. (V\u00e9ase INSPIRACI\u00ed\u201cN.) Del mismo modo, las Escrituras Griegas Cristianas, y con el tiempo toda la Biblia, llegaron a traducirse a otros idiomas: lat\u00ed\u00adn, siriaco, et\u00ed\u00adope, \u00e1rabe y persa, entre los primeros. En la actualidad, la Biblia est\u00e1 disponible en su totalidad o en parte en m\u00e1s de 1.800 idiomas. Este hecho ha facilitado la proclamaci\u00f3n de las buenas nuevas y ha contribuido a superar la barrera de las divisiones ling\u00fc\u00ed\u00adsticas, a fin de unir a personas de muchos pa\u00ed\u00adses en la adoraci\u00f3n pura de su Creador.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>lalia (laliav, 2981), relacionado con laleo (v\u00e9ase HABLAR, B, N\u00c2\u00ba 1), denota habla, discurso: (a) de un dialecto, lenguaje (Mat 26:73; Mc 14.70: \u00abmanera de hablar\u00bb); (b) del contenido de lo dicho (Joh 4:42  \u00abtu dicho\u00bb; 8.43: \u00ablenguaje\u00bb). V\u00e9anse tambi\u00e9n DICHO, MANERA.\u00c2\u00b6<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Psa 19:3 no hay l, ni palabras, ni es o\u00edda su voz Psa 81:5 cuando sali\u00f3 por .. o\u00ed l que no entend\u00eda tip, ABEC TIPO ver, BABEL vet, (a) LENGUAJE FIGURADO. 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