{"id":9387,"date":"2016-02-05T06:56:14","date_gmt":"2016-02-05T11:56:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/maria-at\/"},"modified":"2016-02-05T06:56:14","modified_gmt":"2016-02-05T11:56:14","slug":"maria-at","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/maria-at\/","title":{"rendered":"MARIA (AT)"},"content":{"rendered":"<p>tip, BIOG PROF MUJE MUAT<\/p>\n<p>ver, MAR\u00ed\u008dA (NT)<\/p>\n<p>vet, (gr. del NT: \u00abMar\u00ed\u00ada\u00bb o \u00abMariam\u00bb, derivado del heb. \u00abMiryam\u00bb; en lat. \u00abMaria\u00bb). (a) MAR\u00ed\u008dA, HERMANA DE MOISES Y AAR\u00ed\u201cN. Es probable que fuera ella la que vigil\u00f3 el arca que conten\u00ed\u00ada el peque\u00f1o Mois\u00e9s (Ex. 2:4-8). Se puso a la cabeza de las mujeres que celebraron el paso del mar Rojo, danzando al son de los panderos. Mar\u00ed\u00ada cantaba: \u00abCantad a Jehov\u00e1, porque en extremo se ha engrandecido; ha echado en el mar al caballo y al jinete\u00bb (Ex. 15:20, 21). Mar\u00ed\u00ada fue profetisa, y Dios le hab\u00ed\u00ada dado un lugar tras sus hermanos, encargados de conducir al pueblo de Israel (Mi. 6:4; Ex. 4:15, 29, 30). Alegando el matrimonio de Mois\u00e9s con una mujer et\u00ed\u00adope, Miriam incit\u00f3 a Aar\u00f3n a rebelarse en contra de \u00e9l. Entonces qued\u00f3 atacada por la lepra, en castigo a su resistencia a la voluntad divina. Mois\u00e9s intercedi\u00f3 por su hermana; Dios la san\u00f3, pero el pueblo se vio retrasado en su marcha hasta que ella volvi\u00f3 a entrar en el campamento (Nm. 12:1-16; Dt. 24:9). Mar\u00ed\u00ada muri\u00f3 y fue sepultada en Cades (Nm. 20:1). (b) Mar\u00ed\u00ada, cuyo padre fue Esdras (1 Cr. 4:17), no el escriba de la \u00e9poca postex\u00ed\u00adlica. (c) MAR\u00ed\u008dA, la madre del Se\u00f1or Jes\u00fas. Los \u00fanicos datos aut\u00e9nticos nos provienen de las Sagradas Escrituras. Seis meses despu\u00e9s de la concepci\u00f3n de Juan el Bautista, el \u00e1ngel Gabriel fue enviado por Dios a una virgen llamada Mar\u00ed\u00ada. Ella viv\u00ed\u00ada en Nazaret, una poblaci\u00f3n de Galilea, y estaba prometida con un carpintero, Jos\u00e9 (Lc. 1:26, 27). Los textos afirman que Jos\u00e9 descend\u00ed\u00ada de David. No lo dicen de manera expl\u00ed\u00adcita de Mar\u00ed\u00ada, pero hay numerosos comentaristas que creen que era de ascendencia dav\u00ed\u00addica. En efecto, le fue anunciado que su hijo recibir\u00ed\u00ada el trono \u00abde David su padre\u00bb (Lc. 1:32). Adem\u00e1s, en varios pasajes (Ro. 1:3, 2 Ti. 2:8; y cfr. Hch. 2:30) se afirma que El es, seg\u00fan la carne, del linaje de David. Por otra parte, hay una gran cantidad de exegetas que opinan que en Lc. 3:23-28 se da la genealog\u00ed\u00ada de Cristo a trav\u00e9s de su madre, en cuyo caso el padre de Mar\u00ed\u00ada ser\u00ed\u00ada El\u00ed\u00ad. Sea como fuere, el \u00e1ngel anunci\u00f3 a Mar\u00ed\u00ada que ella era objeto del favor divino, que tendr\u00ed\u00ada un hijo al que llamar\u00ed\u00ada Jes\u00fas. Sigui\u00f3 afirmando que ser\u00ed\u00ada grande y que ser\u00ed\u00ada llamado Hijo del Alt\u00ed\u00adsimo, y que el Se\u00f1or Dios le dar\u00ed\u00ada el trono de David su padre. Reinar\u00e1 eternamente sobre la casa de Jacob, y su reino no tendr\u00e1 fin (cfr. Lc. 1:32, 33). Mar\u00ed\u00ada pregunt\u00f3 c\u00f3mo podr\u00ed\u00ada ser tal cosa, por cuanto ella era virgen. El \u00e1ngel le respondi\u00f3 que ella concebir\u00ed\u00ada por el poder del Esp\u00ed\u00adritu Santo. \u00abPor lo cual tambi\u00e9n el Santo que nacer\u00e1, ser\u00e1 llamado Hijo de Dios\u00bb (Lc. 1:35). Estas palabras revelaron a Mar\u00ed\u00ada que ella hab\u00ed\u00ada sido elegida para ser la madre del Mes\u00ed\u00adas; acept\u00f3 con fe y humildad el honor que Dios le confer\u00ed\u00ada de una manera tan misteriosa. El \u00e1ngel le inform\u00f3 que Elisabet, su prima, iba a tener tambi\u00e9n un hijo. Mar\u00ed\u00ada se fue entonces a la poblaci\u00f3n en los montes de Jud\u00e1 donde viv\u00ed\u00adan Zacar\u00ed\u00adas y Elisabet. A su llegada Elisabet, instruida acerca del honor hecho a Mar\u00ed\u00ada, pronunci\u00f3, por inspiraci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo, un c\u00e1ntico de alabanza. Y Mar\u00ed\u00ada glorific\u00f3 a Dios con un himno que comenzaba: \u00abEngrandece mi alma al Se\u00f1or\u00bb (Lc. 1:46-55). El t\u00ed\u00adtulo de \u00abMagnificat\u00bb, dado a este c\u00e1ntico, es la primera palabra en su versi\u00f3n latina. Estos c\u00e1nticos de Elisabet y de Mar\u00ed\u00ada revelan la profunda piedad y el templado gozo de estas santas mujeres, al meditar acerca del poder y de la gracia de Dios que, mediante los hijos de ellas, cumplir\u00ed\u00adan las antiguas promesas hechas a Israel y traer\u00ed\u00adan la salvaci\u00f3n al mundo. Mar\u00ed\u00ada se qued\u00f3 tres meses en casa de Elisabet y bajo su protecci\u00f3n; no volvi\u00f3 a Nazaret hasta poco antes del nacimiento de Juan. Jos\u00e9, que se propon\u00ed\u00ada repudiar a Mar\u00ed\u00ada en secreto, supo, mediante una visi\u00f3n, la causa de su embarazo (Mt. 1:18-21); recibi\u00f3 la orden de tomar a su mujer con \u00e9l y de dar al ni\u00f1o el nombre de Jes\u00fas: \u00abPorque el salvar\u00e1 a su pueblo de sus pecados\u00bb (Mt. 1:21). Jos\u00e9 se acord\u00f3 de la profec\u00ed\u00ada de Isa\u00ed\u00adas: el Mes\u00ed\u00adas deb\u00ed\u00ada nacer de una virgen. Obedeci\u00f3 entonces la orden de Dios, y tom\u00f3 a su mujer consigo, \u00abpero no la conoci\u00f3 hasta que dio a luz a su hijo primog\u00e9nito; y le puso por nombre JES\u00daS\u00bb (Mt. 1:24, 25). Este matrimonio protegi\u00f3 a Mar\u00ed\u00ada y salvaguard\u00f3 su secreto. El ni\u00f1o tuvo a Jos\u00e9 como padre legal, y vino as\u00ed\u00ad a ser tambi\u00e9n el heredero de David. El nacimiento del ni\u00f1o tuvo lugar en Bel\u00e9n. El emperador Augusto hab\u00ed\u00ada ordenado que se efectuara un censo de todo el Imperio, por lo que se ten\u00ed\u00adan que registrar todos los habitantes de Palestina. Jos\u00e9 tuvo que dirigirse hacia Bel\u00e9n, porque descend\u00ed\u00ada de David, y Mar\u00ed\u00ada lo acompa\u00f1\u00f3. No encontrando lugar en el mes\u00f3n, se vieron obligados a alojarse en un establo, posiblemente exento de animales a fin de poder dar cabida a la gente que acud\u00ed\u00ada. All\u00ed\u00ad naci\u00f3 Jes\u00fas. Su madre \u00ablo envolvi\u00f3 en pa\u00f1ales, y lo acost\u00f3 en un pesebre\u00bb (Lc. 2:7). Mar\u00ed\u00ada, llena de maravilla y de fe, oy\u00f3 a los pastores hablar de su visi\u00f3n nocturna, de la proclamaci\u00f3n de los \u00e1ngeles, anunciando el nacimiento del Salvador. Ella no sab\u00ed\u00ada que su hijo era el mismo Dios manifestado en carne; discern\u00ed\u00ada solamente que ser\u00ed\u00ada el Mes\u00ed\u00adas, y esper\u00f3 a que Dios revelara la misi\u00f3n de su hijo. Cuarenta d\u00ed\u00adas despu\u00e9s de su nacimiento, Mar\u00ed\u00ada y Jos\u00e9 se dirigieron a Jerusal\u00e9n, para presentar el ni\u00f1o al Se\u00f1or y para ofrecer en el Templo el sacrificio demandado por la Ley (Lv. 12:2, 6, 8). Mar\u00ed\u00ada ofreci\u00f3 el sacrificio de los pobres (un par de palominos o dos t\u00f3rtolas). El anciano Sime\u00f3n tom\u00f3 al ni\u00f1o en sus brazos, alabando al Se\u00f1or que le hab\u00ed\u00ada permitido ver al Mes\u00ed\u00adas, y despu\u00e9s anunci\u00f3 los futuros sufrimientos de Mar\u00ed\u00ada (Lc. 2:35). Jos\u00e9 y Mar\u00ed\u00ada volvieron, acto seguido, a Bel\u00e9n (Mt. 2:11). Fue ya en una casa que recibieron a los magos de Oriente, venidos a adorar a Jes\u00fas (Mt. 2:1-11). La familia entera, por instrucciones de Dios, se refugi\u00f3 en Egipto para escapar a las intenciones asesinas de Herodes el Grande, y despu\u00e9s, a la muerte de este \u00faltimo, se dirigieron a Nazaret. Mar\u00ed\u00ada se dedic\u00f3 a la educaci\u00f3n del ni\u00f1o, cuya misi\u00f3n futura deb\u00ed\u00ada estar constantemente en su mente. El episodio de Jes\u00fas en el Templo a sus doce a\u00f1os desvela algo del car\u00e1cter de su madre. Ella iba cada a\u00f1o a Jerusal\u00e9n, como Jos\u00e9, para la fiesta de la Pascua (Lc. 2:41), aunque la Ley no lo demandaba a las mujeres jud\u00ed\u00adas (Ex. 23:17). Jos\u00e9 y Mar\u00ed\u00ada, personas piadosas, llevaron a Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n a partir de que tuvo la edad, para que tambi\u00e9n El participara de la Pascua. Su conversaci\u00f3n con los doctores de la Ley, en el Templo, dej\u00f3 aturdidos a sus padres. \u00abSu madre guardaba todas estas cosas en su coraz\u00f3n\u00bb (Lc. 2:51). Mar\u00ed\u00ada no comprend\u00ed\u00ada toda la magnitud de la grandeza de su Hijo, ni la verdadera naturaleza de su misi\u00f3n (Lc. 2:50), pero lo cri\u00f3, de todas maneras, con vistas al servicio de Dios. Por cuanto los \u00abhermanos del Se\u00f1or\u00bb (v\u00e9ase HERMANOS DE JES\u00daS) eran evidentemente hijos de Jos\u00e9 y Mar\u00ed\u00ada nacidos despu\u00e9s de Jes\u00fas, Mar\u00ed\u00ada tuvo una numerosa familia. Se mencionan tambi\u00e9n hermanas (Mr. 6:3). Sin embargo, no se vuelve a saber nada de Mar\u00ed\u00ada hasta el inicio del ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas. La volvemos a encontrar en las bodas de Can\u00e1 (Jn. 2:1-10), contempla con gozo c\u00f3mo Jes\u00fas se manifiesta como Mes\u00ed\u00adas, y cree en su misi\u00f3n. Cristo, sin embargo, se opone, con respeto, pero tambi\u00e9n con firmeza, a la inoportuna intervenci\u00f3n de su madre (para el sentido de la respuesta en el v. 4, cfr. Mr. 5:7). Ella tiene que comprender que no puede inmiscuirse en su ministerio. Como hijo, le testimonia su deferencia; como Mes\u00ed\u00adas y Salvador, la pone en la categor\u00ed\u00ada de los disc\u00ed\u00adpulos, por cuanto tambi\u00e9n Mar\u00ed\u00ada tiene necesidad, como todos los dem\u00e1s, de la salvaci\u00f3n que Cristo ofrece. En otra circunstancia, Jes\u00fas har\u00e1 a Mar\u00ed\u00ada otra observaci\u00f3n an\u00e1loga (Mt. 12:46-50; Mr. 3:31-35; Lc. 8:19-21). Mientras que el Maestro ense\u00f1aba mediante par\u00e1bolas, la madre y sus hermanos le quer\u00ed\u00adan hablar. Es posible que quisieran aconsejarle a que desistiera de su peligroso curso. El les repiti\u00f3 que el lazo espiritual que le un\u00ed\u00ada a los disc\u00ed\u00adpulos ten\u00ed\u00ada m\u00e1s valor que toda relaci\u00f3n humana. \u00abPorque todo aquel que hace la voluntad de mi padre que est\u00e1 en los cielos, \u00e9ste es mi hermano, y hermana, y madre\u00bb (Mt. 12:50). Parece que Mar\u00ed\u00ada y los hermanos de Jes\u00fas siguieron viviendo en Nazaret durante el ministerio del Se\u00f1or. Debido a que Jos\u00e9 no es mencionado, se supone que hab\u00ed\u00ada muerto ya. Al rev\u00e9s de los hermanos de Jes\u00fas, Mar\u00ed\u00ada nunca dej\u00f3 de creer que su hijo era el Mes\u00ed\u00adas. Es por esto que lo sigui\u00f3 en su \u00faltimo viaje a Jerusal\u00e9n. Sufriendo a la vez como madre y como disc\u00ed\u00adpula, contempl\u00f3 el horrible espect\u00e1culo de la crucifixi\u00f3n. Jes\u00fas, en medio de sus sufrimientos, se dirigi\u00f3 a ella, y la confi\u00f3 a Juan, su querido disc\u00ed\u00adpulo. \u00abY desde aquella hora el disc\u00ed\u00adpulo la recibi\u00f3 en su casa\u00bb (Jn. 19:25- 27). Despu\u00e9s de la Ascensi\u00f3n, estuvo con los ap\u00f3stoles en el aposento alto (Hch. 1:14); a partir de ello, no se la menciona m\u00e1s en las Escrituras. No conocemos ni la fecha ni las circunstancias de su muerte. En el valle de Cedr\u00f3n se muestra lo que se afirma ser su tumba, pero no hay base alguna para aceptar su autenticidad. Las tard\u00ed\u00adas leyendas acerca de Mar\u00ed\u00ada no contienen ning\u00fan relato digno de ser cre\u00ed\u00addo. En las Escrituras es presentada simplemente como una magn\u00ed\u00adfica figura de mujer devota y piadosa. Ocupa un lugar \u00fanico, como madre del Mes\u00ed\u00adas, y la llamar\u00e1n \u00abbienaventurada todas las generaciones\u00bb (Lc. 1:48). Pero es evidente que no puede ser llamada \u00abInmaculada Concepci\u00f3n\u00bb, por cuanto ella misma reconoce a Dios como \u00absu Salvador\u00bb, y se ve que en su propio esp\u00ed\u00adritu estaba sujeta a la ignorancia y a la incomprensi\u00f3n (Lc. 1:47; 2:50; Mr. 3:21). Tampoco permaneci\u00f3 virgen perpetuamente, por cuanto vino a ser verdaderamente la mujer de Jos\u00e9 (Mt. 1:25). Sobre este vers\u00ed\u00adculo afirma Lacueva: \u00abEl pret\u00e9rito imperfecto (del verbo gr. \u00abconocer\u00bb) se\u00f1ala, aqu\u00ed\u00ad, con toda precisi\u00f3n el lapso de tiempo durante el cual Jos\u00e9 no ten\u00ed\u00ada trato marital con ella\u00bb (F. Lacueva: \u00abNuevo Testamento interlineal griego-espa\u00f1ol\u00bb, Cl\u00ed\u00ade, 1984, loc. cit., nota). Por lo general, las versiones cat\u00f3licas \u00absuavizan\u00bb la traducci\u00f3n de Mt. 1:25 para que no salte a la vista la evidente implicaci\u00f3n de su texto. La correcta traducci\u00f3n dice: \u00abPero no la conoci\u00f3 hasta que dio a luz a su hijo primog\u00e9nito.\u00bb Tampoco es cierto lo que tan com\u00fanmente se afirma que estaba \u00abllena de gracia\u00bb (v\u00e9ase GRACIA). Lo que el texto gr. dice es: \u00abagraciada\u00bb o \u00abrecibida en gracia\u00bb (Lc. 1:28). Se trata de la actitud de Dios hacia ella, de que hab\u00ed\u00ada sido favorecida (Lc. 1:28). El \u00e1ngel a\u00f1ade, adem\u00e1s: \u00abhas hallado gracia delante de Dios\u00bb (Lc. 1:30). As\u00ed\u00ad, es un error pretender que Mar\u00ed\u00ada sea \u00abla mediadora de todas las gracias\u00bb, como lo afirma la Iglesia de Roma, o que en Pentecost\u00e9s fuera ella quien recibiera el Esp\u00ed\u00adritu Santo y lo distribuyera a los disc\u00ed\u00adpulos. Jes\u00fas es el \u00fanico Mediador, y su sacerdocio intransmisible nos es plenamente suficiente (1 Ti. 2:5; He. 9:24-25). Mar\u00ed\u00ada no es ciertamente \u00abla Madre de Dios\u00bb, por cuanto ella fue madre de El en tanto que hombre: ninguna criatura humana puede ser madre del Verbo Eterno. Alguien ha dicho con acierto: \u00abMar\u00ed\u00ada fue la madre de Aquel que es Dios, pero no la madre de Dios.\u00bb Los textos anteriormente citados muestran que el Se\u00f1or siempre vel\u00f3 para que ni la misma Mar\u00ed\u00ada, ni los hombres, dieran a su madre un lugar por encima de los dem\u00e1s, ni una parte de su ministerio. Finalmente, el \u00abdogma de la Asunci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada\u00bb, promulgado en 1950, no tiene ninguna base b\u00ed\u00adblica. Seg\u00fan esta doctrina, habiendo muerto en el a\u00f1o 54 d.C., habr\u00ed\u00ada resucitado en el acto, y habr\u00ed\u00ada sido llevada al cielo en su cuerpo glorificado. Sin embargo, Pablo indica claramente el orden de las resurrecciones: \u00abCristo, las primicias; luego los que son de Cristo (lo cual debe incluir a Mar\u00ed\u00ada) en su venida\u00bb (1 Co. 15:23). (d) MAR\u00ed\u008dA, la mujer de Cleofas (Jn. 19:25). El t\u00e9rmino \u00abmujer\u00bb no se halla en el texto gr., seg\u00fan la costumbre. Cleofas recibe el nombre de Alfeo (Mt. 10:3; Mr. 3:18; Lc. 6:15), siendo los dos nombres variaciones del mismo nombre arameo original. Cleofas y Mar\u00ed\u00ada son as\u00ed\u00ad el padre y la madre del ap\u00f3stol Santiago el Menor, y de Jos\u00e9, su hermano (Mt. 27:56; Mr. 15:40; Lc. 24:10). Los que pretenden que los \u00abhermanos\u00bb del Se\u00f1or eran sus primos por parte materna alegan que esta Mar\u00ed\u00ada era hermana de Mar\u00ed\u00ada la madre de Jes\u00fas, y que Jn. 19:25 no menciona a tres mujeres junto a la cruz de Jes\u00fas. Aparte de lo inveros\u00ed\u00admil que dos hermanas tuvieran el mismo nombre, hay otros argumentos para refutar la teor\u00ed\u00ada de los \u00abprimos\u00bb (v\u00e9ase HERMANOS DE Jes\u00fas). Se admite que en tal caso Juan est\u00e1 hablando de cuatro mujeres asistiendo a la crucifixi\u00f3n, y que una de ellas era precisamente Mar\u00ed\u00ada la mujer de Cleofas. De ella personalmente se sabe poca cosa m\u00e1s, excepto que vio c\u00f3mo colocaban al Se\u00f1or en el sepulcro (Mt. 27:61); el tercer d\u00ed\u00ada, ella era una de las que llevaban especies arom\u00e1ticas y a las que se apareci\u00f3 el Se\u00f1or resucitado (Mt. 28:1; Mr. 15:47; 16:1; Lc. 24:10). (V\u00e9anse ALFEO, SANTIAGO.) (e) MAR\u00ed\u008dA MAGDALENA \u00abMagdalena\u00bb indica su lugar de origen (Mt.27:56, 61; 28:1; Mr.15:40, 47; 16:1, 9; Lc.8:2; 24:10; Jn.19:25; 20:1, 18), Magdala, sobre la costa suroccidental del mar de Galilea. Jes\u00fas la liber\u00f3 de siete demonios (Mr. 16:9; Lc. 8:2); tom\u00f3 desde entonces su lugar entre los disc\u00ed\u00adpulos m\u00e1s devotos. La primera menci\u00f3n de esta Mar\u00ed\u00ada (Lc. 8:2) sigue poco despu\u00e9s del relato de la unci\u00f3n de los pies del Se\u00f1or por una pecadora en una ciudad de Galilea (Lc. 7:36-50). Esta es la raz\u00f3n de que se haya cre\u00ed\u00addo que estos dos pasajes se refieren a la misma persona, lo que es muy improbable. Esta suposici\u00f3n ha hecho pasar a Mar\u00ed\u00ada Magdalena por una mujer de mala vida. As\u00ed\u00ad su buen nombre ha sufrido, a pesar de que no se pueda justificar la conexi\u00f3n arbitraria entre ambos pasajes. No sabemos qu\u00e9 forma ten\u00ed\u00ada la terrible posesi\u00f3n de la que hab\u00ed\u00ada sido liberada. Al principio del ministerio de Jes\u00fas en Galilea empez\u00f3 a acompa\u00f1ar a los doce y a las mujeres que ayudaban al Se\u00f1or y a los disc\u00ed\u00adpulos con su dinero (Lc. 8:1- 3). Estuvo ante la cruz (Mt. 27:56; Mr. 15:40; Jn. 19:25) y estuvo sentada ante el sepulcro cuando fue depositado en \u00e9l el cuerpo de Jes\u00fas (Mt. 27:61). Al amanecer el tercer d\u00ed\u00ada, lleg\u00f3 all\u00ed\u00ad acompa\u00f1ada de \u00abla otra Mar\u00ed\u00ada\u00bb. Al ver que la piedra hab\u00ed\u00ada sido quitada de delante de la entrada del sepulcro, corri\u00f3 a Jerusal\u00e9n a advertir a Pedro y a Juan de ello (Jn. 20:1, 2). Mar\u00ed\u00ada Magdalena sigui\u00f3 a los ap\u00f3stoles, volvi\u00f3 al huerto, y se qued\u00f3 despu\u00e9s de que se hubieran ido. Es a ella que el Jes\u00fas resucitado apareci\u00f3 en primer lugar (Mr. 16:9; Jn. 20:11-17); se apresur\u00f3 a hacer saber esto a los disc\u00ed\u00adpulos (Jn. 20:18). No se conoce nada m\u00e1s acerca de ella. (f) MAR\u00ed\u008dA DE BETANIA Mar\u00ed\u00ada de Betania viv\u00ed\u00ada con Marta, su hermana (Lc. 10:38) en el pueblo de Betania (Jn. 11:1; 12:1). La cumbre del monte de los Olivos se halla a alrededor de 1,5 Km. de este lugar. La primera vez que se menciona una visita del Se\u00f1or a esta familia (Lc. 10:38-42), Mar\u00ed\u00ada parec\u00ed\u00ada \u00e1vida de escucharlo. Marta se quej\u00f3 a Jes\u00fas de que su hermana descuidaba el servicio, y el Se\u00f1or le respondi\u00f3: \u00abS\u00f3lo una cosa es necesaria; y Mar\u00ed\u00ada ha escogido la buena parte, la cual no le ser\u00e1 quitada\u00bb (Lc 10:42). El cap. 11 de Juan relata la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro, el hermano de Mar\u00ed\u00ada. Cuando Jes\u00fas lleg\u00f3 cerca de Betania, cuatro d\u00ed\u00adas despu\u00e9s de la muerte de L\u00e1zaro, \u00abMar\u00ed\u00ada se qued\u00f3 en casa\u00bb (Jn. 11:20). Marta le dio el mensaje de que Jes\u00fas quer\u00ed\u00ada verla (Jn. 11:28). Al verlo, Mar\u00ed\u00ada clam\u00f3: \u00abSe\u00f1or, si hubieses estado aqu\u00ed\u00ad, no habr\u00ed\u00ada muerto mi hermano.\u00bb El dolor de las hermanas conmovi\u00f3 profundamente al Salvador, que obr\u00f3 en favor de ellas uno de los m\u00e1s grandes milagros que registran los Evangelios. M\u00e1s tarde, Jes\u00fas acudi\u00f3 a Betania, seis d\u00ed\u00adas antes de su \u00faltima Pascua (Jn. 12: 1). En casa de Sim\u00f3n el leproso le ofrecieron una cena (Mr. 14:3). Durante la comida, Mar\u00ed\u00ada trajo un vaso de alabastro lleno de nardo puro y, quebrando el vaso, derram\u00f3 este caro perfume sobre la cabeza de Jes\u00fas (Mr. 14:3) y sobre sus pies, que acto seguido enjuag\u00f3 con sus cabellos (Jn. 12:3). Este fue un gesto de adoraci\u00f3n, de gratitud, de testimonio dado a la grandeza de Cristo. Judas y algunos de los disc\u00ed\u00adpulos reprocharon este gesto, calific\u00e1ndolo de desperdicio, pero Jes\u00fas declar\u00f3: \u00abDe cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, tambi\u00e9n se contar\u00e1 lo que \u00e9sta ha hecho, para memoria de ella\u00bb (Mt. 26:6-13; Mr. 14:3-9). El Se\u00f1or vio en esta unci\u00f3n, de la que la misma Mar\u00ed\u00ada indudablemente no acaba de comprender todo su verdadero sentido, el sello de su pr\u00f3ximo sacrificio (Jn. 12:7, 8). (g) MAR\u00ed\u008dA (Madre de Juan-Marcos) Los disc\u00ed\u00adpulos se reunieron en casa de esta dama cristiana para orar por la liberaci\u00f3n de Pedro, encarcelado por Herodes Agripa. El ap\u00f3stol, liberado por un \u00e1ngel, se dirigi\u00f3 de inmediato a casa de ella (Hch. 12:12). El hijo de esta Mar\u00ed\u00ada fue el autor del segundo Evangelio (v\u00e9ase MARCOS). Deb\u00ed\u00ada ser de buena posici\u00f3n, y es de suponer que su casa era uno de los principales lugares de reuni\u00f3n de los cristianos de Jerusal\u00e9n. Seg\u00fan Col. 4:10, Marcos era sobrino de Bernab\u00e9. Se desconoce si este parentesco era paterno o materno. Tambi\u00e9n se desconoce qui\u00e9n era el marido de esta Mar\u00ed\u00ada. (h) MAR\u00ed\u008dA DE ROMA Cristiana a la que manda saludos el ap\u00f3stol Pablo al escribir a los creyentes en Roma (Ro. 16:6). Hab\u00ed\u00ada luchado por la causa de Cristo en Roma. Este es el \u00fanico pasaje donde se la menciona. Bibliograf\u00ed\u00ada: Edersheim, E.: \u00abThe Life and Times of Jesus the Messiah\u00bb (Eerdmans, Grand Rapids, 1971, pub. original 1866); Lacueva, F.: \u00abCatolicismo Romano\u00bb, Parte Segunda: \u00abDoctrinas sobre la Virgen Mar\u00ed\u00ada\u00bb (Cl\u00ed\u00ade, Terrassa, 1972); Schlink, B.: \u00abMar\u00ed\u00ada: el camino de la madre del Se\u00f1or\u00bb (Cl\u00ed\u00ade, Terrassa, 1978); Sweet, L. M.: \u00abMary\u00bb, en ISBE (Wm. Eerdmans, Grand Rapids, 1946).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>tip, BIOG PROF MUJE MUAT ver, MAR\u00ed\u008dA (NT) vet, (gr. del NT: \u00abMar\u00ed\u00ada\u00bb o \u00abMariam\u00bb, derivado del heb. \u00abMiryam\u00bb; en lat. \u00abMaria\u00bb). (a) MAR\u00ed\u008dA, HERMANA DE MOISES Y AAR\u00ed\u201cN. Es probable que fuera ella la que vigil\u00f3 el arca que conten\u00ed\u00ada el peque\u00f1o Mois\u00e9s (Ex. 2:4-8). Se puso a la cabeza de las mujeres que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/maria-at\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMARIA (AT)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-9387","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9387","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9387"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9387\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9387"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9387"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9387"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}